Mostrando las entradas con la etiqueta Perú. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Perú. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de agosto de 2025

La Crónica: fragmentos en tiempo convulso

Rafael Uribe Uribe
Rafael Uribe Uribe

La Academia Antioqueña de Historia acaba de publicar El Asesinato de Rafael Uribe Uribe ¿Quiénes son? que traigo a colación porque el juicio al general fue político y amañado para desaparecer los verdaderos autores intelectuales del suceso y desviar el fallo. Leyendo las pesquisas realizadas por Marco Tulio Anzola, abogado contratado por Julián y Tomás Uribe hermanos del general y su yerno Carlos Adolfo Urueta, encontré que fue perseguido, amenazado y obligado al exilio y su libro publicado en 1917 recogido por los adversarios del general. En este hay grandes similitudes con dos casos actuales: la investigación del atentado contra Miguel Uribe Turbay desviada para ocultar a los verdaderos autores intelectuales, y el tortuoso juicio al expresidente Álvaro Uribe Vélez con el fin de sacarlo del ruedo político y cuyo “delito” fue haber servido sin descanso a la patria y doblegar a las FARC y a los paramilitares. De ellos viene la revancha.

****

La actitud de Petro y Benedetti para crear un conflicto limítrofe de grandes proporciones con el fin de ocultar entuertos y evitar la celebración el siete de agosto en el lugar de la batalla de Boyacá donde no podía ir por el paro minero que había sido incapaz de resolver, es, no solo irresponsable, acerca a un conflicto internacional. Les recomiendo leer La verdad sobre la guerra escrito por el capitán Carlos Uribe Gaviria ministro de Guerra en 1932 y, como tal, comandante de la guerra con el Perú. Allí encontrarán las causas, consecuencias, acuerdos limítrofes y el prorrateo de territorios entre Colombia y el Perú que despejan toda duda.

****

La mayor fuerza que tiene Petro para mantener su imagen, desacreditar a sus opositores, difundir mentiras sobre falsos logros y engañar ingenuos, son sus bodegas de redes sociales con cientos de “influencers” a los que citó al Palacio de Nariño para fijar posiciones para las elecciones de 2026 y, como es costumbre, los dejó esperando ocho horas mientras atendía una de sus “agendas privadas”.

****

Tengo amigos abogados de alto reconocimiento y los escucho defendiendo la fortaleza de nuestras “instituciones” y me pregunto ¿de cuáles? De vez en cuando surge un buen fallo, algo parecido a las ganancias en los casinos para incitarte a seguir jugando. Pero hay cosas que extrañan: el “error” de la Fiscalía que parece desembocar en la pérdida del principio de oportunidad del señor Olmedo presunto autor de uno de los chanchullos más grandes de la historia de nuestra patria que le cerraría la boquita para que no se conozcan los detalles del “negocio”, los autores del reparto de billete para comprar conciencias y el enriquecimiento de quienes recibieron la mermelada. ¿Qué pasó con la aplicación del artículo 109 de la Constitución en la Comisión de Acusaciones de la Cámara? Si me extendiese en todos los casos, muchas páginas serían un apretado resumen.

****

Señor presidente, después de los “cuatro gatos” que marcharon el 7 de agosto en favor de Álvaro Uribe Vélez ¿sigue creyendo que la razón es suya y que lo sacó del ruedo?

¿Estaremos despertando por fin? ¡Ojo con el 2026!

El Rincón de Dios

“Aléjate de acusación falsa, y no mates al inocente ni al justo, porque yo no absolveré al culpable” Éxodo 23:7

jueves, 2 de marzo de 2023

Vigía: política armada y cocaína

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda*

En junio del 2014, el entonces máximo jefe de las FARC, alias «Timochenko», declaró a los medios: “El gobierno puede decirnos: ‘entréguenos las armas y desmovilícense’. ¿Y qué les decimos nosotros? ‘Pues entréguenos el poder’. En esa simplona lógica, el matasiete de las FARC definió su posición frente a las propuestas sencillas del gobierno de Uribe Vélez. Años más tarde el viejo «Timo» sigue al frente de una facción fariana, con el título de Partido de los Comunes, luego de rendirse a un Estado burgués.

Hace pocos días, en la segunda ronda de conversaciones ELN-Gobierno, en México, se ha emitido el comunicado número 5, punto 1, literal a), que aclara que el ELN tendrá una “Caracterización jurídico legal (…) como organización política armada rebelde (…)”.

Amadrinado con sus 59 años de experiencia político-militar, nada mejor que una buena demostración de fuerza para darle sustento a la argumentación política. La lógica fariana del 2014, y la del radical Pablo Beltrán, en una entrevista de televisión, parecen hacerse realidad con la actual declaración de la mesa de conversaciones en México. ¿Política armada?

La inteligencia policial ha denunciado la amenaza de este grupo narcoterrorista para atacar unidades militares y policiales en 15 ciudades del país. La fuerza pública está en alerta previniendo atentados terroristas contra sus bases. Sería bueno escuchar de viva voz a alias “Pablo Beltrán” aclarando que lo dicho por la policía no es cierto y no oírlo a través de su mensajero, el senador comunista Cepeda. Claro que el conflicto actual está alimentado por el narcotráfico sin olvidar los drones iraníes fabricados en Venezuela.

Y hablando de cocaína

Según expertos, se necesitan 200 mil toneladas de hojas de coca para producir 1.400 toneladas métricas de cocaína, lucro anual de Colombia para un mercado con demanda al alza. Para febrero de este año, la policía, argumentando ausencia de contratos, no erradicó una sola hectárea de coca mientras el mismo mes de 2022 se eliminaron 2.982 hectáreas; se incautaron 3 toneladas, cuando el promedio era de 30, y se destruyeron 45 laboratorios, cuando el promedio eran 250 mensuales. El expresidente Iván Duque ya nos alertó: el ELN sigue con su mamadera de gallo mientras vamos rumbo a las 300 mil hectáreas de cultivos ilegales.

La viceministra de Asuntos Multilaterales de la Cancillería dijo que Colombia apoyará a Bolivia en la solicitud a la Oficina Contra las Drogas y el Delito, sesión 66 de la ONU, para despenalizar el cultivo de la hoja de coca, por su tradicional uso sagrado. Se entiende que Perú no los acompañe, por haber declarado persona no grata al actual presidente colombiano, a pesar de lo que diga AMLO.

Con recursos que, según expertos, pueden alcanzar el 4.5% del PIB, no es de extrañar que Petro anhele el deseo “progre” de libre consumo y repela la judicialización de Pedro Castillo: era su socio en la triple alianza de principales productores de cocaína en el mundo.

jueves, 23 de febrero de 2023

Vigía: persona no grata en Perú

Coronel John Marulanda*
Por John Marulanda

La inédita y reciente declaración de la presidenta en ejercicio del Perú, Dina Boluarte, señalando al actual presidente de Colombia como persona no grata en dicho país, es una confirmación a Keiko Fujimori y al Congreso del nuestro vecino. Petro, quien indignado reclamó en la Celac del pasado 24 de enero sobre la destitución de Castillo, volvió a decir que la policía del hermano país se había comportado como nazi, a raíz de su incursión a la Universidad de San Marcos. Y lo declaró pocos días después que 7 policías fueran masacrados en una emboscada de remanentes de los “terrucos” (terroristas) de Sendero Luminoso en Picharí, Cusco, reconocidos “porteadores” de cocaína hacia el Pacífico (VRAEM) o hacia Brasil vía Loreto. Repitió la acusación que en su momento hizo contra el propio Estado colombiano: Estado nazi. Lo mismo dice Putin de Ucrania.

Desde la guerra con el Perú en 1934, Colombia no había tenido un comportamiento político tan errático, especialmente con sus vecinos limítrofes. Nunca se criticaron los generales golpistas peruanos Juan Velasco Alvarado (1968) y Francisco Morales Bermúdez (1975) aunque sí se recibió asilado al expresidente Alan García en 1992.

Las dos visiones políticamente opuestas de Fujimori y Boluarte refuerzan la posición del Comité de Relaciones Exteriores que el 10 declaró: “Expresamos nuestro rechazo a las inaceptables expresiones (…) que constituyen una ofensa a nuestra Policía Nacional del Perú (…)”. El 15, Keiko Fujimori le espetó a través de medios al primer mandatario colombiano, funcionario a quien rotuló de guerrillero: “le voy a pedir públicamente que no meta su nariz roja en el Perú”. El 18, el Congreso en pleno, junto con la declaración de persona non grata, exhortó a los ministerios de Interior y Relaciones Exteriores a llevar a cabo "las gestiones necesarias" para garantizar que Petro "no ingrese al territorio nacional". Y el pasado 19, la presidenta Dina Boluarte le dijo a Petro que “no se meta donde no lo han llamado” y se dedique a “gobernar a Colombia”.

Mientras Petro está embarcado en una Paz Total que persiste en hacer agua, Castillo implementó el Pacto Ciudadano entre la Comisión Nacional para el Desarrollo, Vida sin Drogas (Devida) y cocaleros, para la erradicación “voluntaria y progresiva” de cultivos ilegales. En su pasada charla, en diciembre, en Lima, en la Alianza Pacífico, esa “flexibilización” de la lucha antidrogas de los últimos meses podría ser la explicación de algún tipo de convenio entre los dos más grandes productores de cocaína en el mundo y de la furia de Petro.

El embajador plenipotenciario de Colombia en Perú, no se ha pronunciado al respecto, aunque la Cancillería de Colombia lo hizo el pasado domingo 19, interpretando …que este es un acto de carácter político del órgano legislativo del Perú, que no compromete al pueblo y, por lo tanto, no afecta la histórica relación con la hermana nación”.

No solo del Congreso, señor Canciller. Tanto de la izquierda como de la derecha hay reclamos justificados contra Gustavo Petro Urrego, quien se encuentra en medio de una turbulencia política y social.

lunes, 20 de febrero de 2023

Editorial: las marchas y otros asuntos

Por Antonio Montoya H.

En su editorial de la semana, el doctor Antonio Montoya H., habla del resultado de las marchas en pro y en contra de las reformas de Gustavo Petro; rechaza el comportamiento de quienes dañaron, durante estas, la réplica de la Paloma de la Paz y menciona con reproche el ultimátum de nuestro presidente si sus reformas no son aprobadas. Opina sobre el rechazo de los líderes de Perú a la injerencia de nuestro presidente, en las decisiones que dicho país han tomado y del nombramiento de Sebastián Guanumen como cónsul en Chile. También hace una reflexión sobre las decisiones tomadas por el alcalde de Medellín con respecto al cerramiento de la Plaza Botero y, finalmente expresa su deseo de que en las elecciones regionales podamos cambiar el rumbo que está tomando el país. No dejes de verlo.


miércoles, 11 de enero de 2023

270 grados de preocupación

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda*

La situación de seguridad en Colombia, a comienzos de este 2023, sigue complicada a pesar de la anunciada paz total. Una contraorden del Ejecutivo, firmada por el presidente y su mindefensa, manda de nuevo a los militares a cumplir con la misión para la que han sido entrenados: atacar al ELN. No sabemos si es una retaliación o una intimidación o una advertencia. Y mientras los militares “planean” qué hacer, los policías no la están pasando mejor. La institución ha difundido por las redes la inconformidad de 3.000 agentes llamados a presentar un examen del Icfes, organización que reconoció a través de un comunicado de prensa que: “se dispuso de la respectiva verificación del proceso, identificando el pasado 5 de diciembre una falla técnica en el cargue y procesamiento de una de las variables…”. También son los casos de los policías que abandonaron estación en San José de Urama, Dabeiba, Antioquia, por falta de garantías para su seguridad y los de Policarpa, Nariño, quienes permanecen encerrados en su cuartel debido a la presencia de hombres y mujeres armados de alguna de las 19 estructuras que delinquen en ese departamento. En solo 11 días de enero ya se han registrado por lo menos 3 masacres en Nariño, Cauca y Cesar, sin contar los sicariatos urbanos y el abortado intento explosivo contra la vicepresidenta.

En Perú, Dina Boluarte prohibió el ingreso de Evo Morales por «intervenir» en los asuntos de política interna del país. El año pasado, el parlamento derechista declaró al inca persona non grata por promover una salida al mar de su país, a través del sur peruano. Puno, la zona aymará peruano-boliviana, se ha convertido en epicentro de las protestas y desde allí se proyecta una marcha hacia Lima. En Juliaca, ya son unos 18 los muertos por choques entre manifestantes y fuerzas del orden durante un intento de ocupación del aeropuerto local. Los bloqueos de carreteras en seis de los 24 departamentos del país, incluyendo zonas turísticas como Puno, a orillas del lago Titicaca, Cusco, Arequipa, Madre de Dios, Tacna y Apurímac, persisten. Las movilizaciones nacionales acumulan unos 50 muertos en casi un mes y los reclamantes demandan el cierre del Congreso, la renuncia de Boluarte, una asamblea constituyente y nuevas elecciones.

No lejos de allí, en la Media Luna boliviana, la protesta cívica continúa en Santa Cruz, Pando, Beni y Tarija, debido a la captura y condena inicial del gobernador cruceño Luis Fernando Camacho, acusado de terrorismo y rebelión I, tres años después de que logró defenestrar a Morales, esgrimiendo una biblia y una carta de renuncia presidencial redactada por él mismo. Tuvo el apoyo militar. Como en Perú.

En Brasil, el vandalismo contra los símbolos de la democracia, rechazado por todos los gobiernos del mundo; en Venezuela, tres parlamentarias opositoras de un simbólico parlamento elegido en el 2015, acusadas de “… traición a la patria, asociación para delinquir y legitimación de capitales” y en Santiago la «incapacidad administrativa» de la comunista Irací Hassler que ha disparado los índices delictuales, sin mencionar el sur de ese país. Parecido a Nicaragua en donde los religiosos son reos de rebeldía.

En Colombia, como en Perú, solamente una FFPP sólida, con moral y cumpliendo con sus deberes constitucionales, nos garantizará lo básico: nuestra seguridad pública y ciudadana.

jueves, 15 de diciembre de 2022

Vigía: un 2023 complicado

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda*

"Frente al ataque del dólar criminal, ordené al equipo económico tomar medidas en defensa de la tasa oficial, por un comercio sano que respete los derechos del pueblo", señaló el presidente Maduro. El equipo económico está diseñando un "conjunto de acciones", refrendó la vicepresidenta Rodríguez. Antier oíamos que la moneda de ese país era de las más devaluadas de la región, seguida por las de Chile y Argentina. Y Colombia no lo está haciendo mal: la moneda colombiana siguió avanzando hacia el techo psicológico de los $5.000 y se ubicó (…) en $4.968,94, el sexto récord histórico consecutivo más alto”, dijo Portafolio en su momento.

Otra cosa es el mexicano López Obrador cauteloso en su relación comercial con su poderoso vecino del norte. Y esta relación parece estar en el corazón de todos los vínculos anticapitalistas, de élites, de los países centro y suramericanos. El peso mexicano es la tercera moneda más apreciada este año, mientras otras divisas latinoamericanas han tocado mínimos históricos, según algunos analistas. Los flujos de divisas y la inversión extranjera directa marcan monedas estables y fuertes.

El caso del Perú es muy significativo, pues mientras Castillo es el sexto presidente defenestrado en el sexenio, el país no reduce su dinámica económica que continúa avanzando. El secreto parece ser la autonomía e independencia del Banco Central que estabiliza el sol. El Banco compra o vende dólares según sea necesario para modular la oferta y la demanda, y así mantener el tipo de cambio en el nivel deseado. La divisa peruana sigue siendo una de las más fuertes de la región, pues se ha venido apreciando, ganando o recuperando su valor.

Las circunstancias de Chile y el aplanchamiento de Boric con un alto porcentaje de rechazo a su nueva constitución, es otra llama de alerta de una izquierda que parece vacilar en sus principios fundamentalistas. El valor de la moneda nacional ha caído drásticamente, contribuyendo a la difícil situación económica que afronta el país austral. Durante el 2022, el peso chileno se ha depreciado 10% frente al dólar y es la quinta moneda que más ha perdido su valor. En esta parte del planeta, solo es superado por el peso argentino, que ha retrocedido un poco más del 18%. El presidente chileno se refirió a la contingencia económica, asegurando que es “tremendamente preocupante”; sostuvo que “también hay factores internos y esto, sin lugar a duda, contribuye”.

En Argentina, mundial aparte, la condena a la vicepresidenta Kirchner plantea serios problemas ideológico-económicos para una cultura del subdesarrollo en franca crisis financiera y en Brasil, reina la más absoluta incertidumbre sobre el futuro inmediato de Lula y su equipo administrativo.

Y así podríamos seguir por toda la región y por extensión por todo el mundo que amenaza recesión durante el 2023.

Es un hecho que la izquierda, cuando gobierna, nunca ha logrado, y no lo logrará, un bienestar económico general y un estímulo privado natural, con la excepción de Perú. Los casos de las Coreas en Asia y de Cuba y Venezuela en nuestro territorio, son emblemáticos.

En Venezuela, por ejemplo, un general de Brigada retirado tiene una pensión de 60 dólares mensuales y su Fondo de Ayuda Humanitaria escasamente va un poco más allá de los 7.

El añejo ecumenismo petrista, pues, parece caer en un sembradío multifacético económico continental, lleno de los más diversos cultivos y en general en un desanimante panorama económico en donde el Estado será el eje principal de nuestras economías. Y no tocamos aquí la legalización del lavado de activos del narcotráfico ni la migración ilegal de ciudadanos latinoamericanos: subsistimos en gran parte de las remesas. Crudo y complicado 2023.

sábado, 12 de noviembre de 2022

Vigía: un continente candente

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda*

A poco de cumplir 100 días en el poder, Petro ha declarado la emergencia nacional que, aunque la endilga a la crisis climática de La Niña, parece que se trata en realidad de la situación económica que nos tiene a todos con los pelos de punta. A todos, menos a sus áulicos. El cambio del dólar, la incertidumbre inversionista, la nueva reforma tributaria, sus declaraciones sobre cambio climático en COP27 ante unos 200 jefes de Estado y líderes globales y la tal paz total, entre otras realidades, han revolucionado el optimismo de un país con un crecimiento superior al de sus pares vecinos. El fenómeno no es solo de Colombia, ni de ahora.

En Brasil, los militares soportan la presión de la ciudadanía que enfrenta a un expresidiario Lula, con menos del 30% de poder parlamentario. Con manifestaciones en 11 estados, el Ministerio de Defensa debe presentar un informe técnico sobre el sistema de voto electrónico utilizado en las recientes polémicas elecciones.

En Perú, Castillo que acaba de nombrar su cuarto gabinete en este semestre, ha sido repetidamente denunciado por su comportamiento gangsteril. “Traidor a la patria” le gritan los peruanos enardecidos en Lima y 10 ciudades más. Los militares en activo guardan silencio, los retirados protestan y la policía ataca con gases lacrimógenos a los manifestantes en el centro de la capital.

En Chile, Boric y sus propuestas de reformas pensional y de salud, han impulsado la inconformidad cívica que desde aquí se percibe como un hijo con un papá mucho más joven. Con menos del 25% de favorabilidad, el estudiante venido a presidente es el vivo cuadro de un advenedizo. Para dónde va Chile, es la pregunta que flota en el ambiente pues el rechazo a la nueva constitución comunista nos envió un fresco de democracia a los colombianos. En ese país, los retirados no dicen ni mu, los del servicio activo continúan con sus maniobras de manual y la policía es atacada por ciudadanos inconformes en Santiago y otras urbes.

Venezuela es una nueva posibilidad que el actual Gobierno ha abierto con la actualización de vuelos, aunque en asuntos de seguridad fronteriza la situación no cambia radicalmente, mientras el nuevo ministro de Defensa balbucea después del más reciente consejo de seguridad en Arauca. ¡Hubiera sido mejor magistrado! La ímproba tarea de bloquear las trochas de ese límite binacional es un imposible físico para la FFPP colombiana.

Juanita Goebertus, la nueva directora de la ONG Human Rights Watch, lo ha repetido claramente: hay un “crecimiento y ampliación de poderes de regímenes autoritarios tanto de derecha como de izquierda donde el eje común es una pérdida dramática de la confianza en la democracia, en los partidos, en el Estado de derecho y en las instituciones”. Como nunca, la ciudadanía latinoamericana pinta horizontes de autoritarismo tipo Bukele, lo que nos pone a todos al borde de la silente subordinación, pobreza al mayoreo o emigración forzosa a países con mejores climas económicos.

Todo el continente, en fin, renueva su tradicional convulsión que esperamos no se convierta en cotidianidad y, lo que es peor, en un giro violento hacia la derecha, hacia regímenes autoritarios.

miércoles, 10 de agosto de 2022

Gobierno del partido cuyo nombre es tabú

Por José Alvear Sanín

Tabú: (del polinesio). Lo prohibido: condición de las personas, instituciones o cosas a las que no es lícito mencionar o censurar (DRAE).

Este 9 de agosto hay que recordar que el Partido Comunista es un movimiento global, cuyo propósito es el establecimiento de la dictadura del proletariado mediante la combinación de todas las formas de lucha. Está dirigido por un pequeño grupo clandestino de revolucionarios profesionales. La democracia representativa, el derecho, las libertades, religiosa, económica y de pensamiento, así como la propiedad privada son, para ellos, mecanismos de las clases dominantes, las cuales deben ser exterminadas. Todo dentro de la revolución; nada, fuera de ella.

El fin justifica todos los medios para hacerla posible, empezando por el terror, que se ejerce de manera implacable para obtener la obediencia de las masas.

Siempre los regímenes comunistas han significado muerte, caos, hambre y despotismo. Un centenar de millones de víctimas, en Rusia, China, Corea del Norte y Vietnam…

En América Latina el castro chavismo es la corriente vigente. Cuba, Nicaragua, Venezuela y Bolivia exhiben los horrores del comunismo, y sin embargo Perú, Chile, y ahora Colombia, han elegido personajes leninistas para replicar la experiencia venezolana.

En estos países no se menciona por parte alguna el comunismo. Su nombre es tabú, porque son tantos y tan inocultables sus horrores que nadie votaría por ellos. Tienen entonces que camuflarse con rótulos cándidos, electoralmente atractivos. Así, se presentan como inocentes coaliciones de movimientos pacíficos e inocuos.

En efecto, en Chile son “Convergencia Social”; “Perú Libre” es el partido de Pedro Castillo; en Bolivia, “Movimiento al Socialismo – Soberanía de los Pueblos”; “Frente Sandinista de Liberación Nacional”, en Nicaragua; el “Partido Socialista Unido de Venezuela” es el de Maduro; y ahora llega en Colombia el “Pacto Histórico”.

En agosto de 2018, los medios masivos en este país, infiltrados todos ellos, titularon que la centro derecha había triunfado sobre el centro izquierda de Petro, en lugar de decir que la libertad había triunfado sobre el comunismo.

Algo hemos progresado hacia el conocimiento de los hechos, porque ahora Petro no es de centro izquierda sino de izquierda.

Ahora todos en Colombia están hablando solo de izquierda. Entiendo el disimulo tabuítico de los mamertos y también el mecanismo eufemístico de los demás, que hablan de izquierda para no reconocer que ha llegado, para quedarse, el comunismo.

Hacerle el duelo a la democracia moribunda es algo terrible. Por lo tanto, el reconocimiento del hecho fatal será gradual. Llegará cuando la ilusión de que aquí habrá un socialismo democrático se desvanezca ante el avance destructor y rápido de la revolución.

El único consuelo que nos queda es saber que habrá muchos años para el arrepentimiento: los unos, por no haber sabido oponerse eficazmente a Petro; los otros, por haber votado por él.

sábado, 7 de mayo de 2022

Colombia hacia el suicidio colectivo

Por Luis Alfonso García Carmona*

A menos de un mes de la primera vuelta electoral para escoger al presidente de la República, el panorama no puede ser más sombrío.

De un lado, la extrema izquierda, da por sentado que se tomará el poder, como ocurrió recientemente en Chile, Perú y Honduras. Y, en el supuesto de que los resultados no la favorezcan, ya ha anunciado que será consecuencia del fraude y hará valer su triunfo mediante alzamientos populares. Con razón ha denunciado un exmilitante del M-19 que Petro no va por la elección sino por la insurrección.

No obstante, el crecimiento en las encuestas en favor de la candidatura democrática de Federico Gutiérrez, no se puede pasar por alto las gravísimas sospechas que pesan sobre la imparcialidad de las autoridades electorales. Privatizaron el escrutinio de los votos contratando de manera irregular a la firma Indra, cuestionada internacionalmente por sus malos manejos; despidieron a más de 100 funcionarios de carrera para reemplazarlos por personal sin preparación en la materia; el resultado de las elecciones parlamentarias fue catastrófico pues se presentaron anomalías en más de 20.000 mesas y se cuentan por decenas de miles las quejas de los ciudadanos a quienes no les aparecen sus votos, o no les entregaron tarjetones distintos a los del Pacto Histórico; y, sistemáticamente se han negado a practicar reconteo de los votos o a separar del cargo al responsable de tamaño desaguisado.

Curiosamente, sin explicación alguna, de la noche a la mañana le aparecieron 500.000 votos más a la lista de Senado del grupo político de Gustavo Petro. ¿Cómo se puede creer en la trasparencia de las próximas elecciones?

Dos anuncios del guerrillero ahora candidato son, por sí solos, de carácter espeluznante:

1.- Que la revolución que está proponiendo no se cumplirá en 4 años, lo que augura para Colombia un régimen comunista al estilo de Cuba, Venezuela o Nicaragua por un largo período.

2.- Que el mismo día de su posesión presentará su propuesta para convocar una Asamblea Constituyente. ¿Cuáles serán los objetivos de la misma? La verdad es que cualquier cosa podrá salir de semejante conciliábulo:

* Estatización de los fondos de pensiones arrebatando los ahorros de quienes ahora contribuyen para acceder algún día a su pensión de vejez.

* Impuestos de carácter confiscatorio a los ganaderos, agricultores, y empresarios, que ahuyentarán la inversión y destruirán el aparato productivo del país.

* Purgas en el Ejército y reformas en la Policía Nacional para impedir el control del orden público y favorecer con impunidad la anarquía y el terrorismo.

* Reparto indiscriminado de tierras que producirá escasez de alimentos, miseria y hambre en la población.

* Adoctrinamiento obligatorio de la niñez y la juventud en las enseñanzas materialistas del comunismo, el ateísmo, la ideología de género, etc.

* Supresión de la explotación de hidrocarburos, la cual eliminará buena parte de nuestras exportaciones y nos obligará a importar petróleo y sus derivados.

* Reforma de la Justicia y de los entes de control para allanar la implantación del sistema castro-chavista.

* Destrucción de la familia tradicional y de la potestad de los padres sobre sus hijos para entregársela al estado totalitario.

* Aprobación de la reelección sucesiva para garantizar a perpetuidad el régimen comunista totalitario.

No se trata de ciencia ficción. Invito a los lectores a repasar en Internet lo que ha ocurrido en Chile, en Perú y en Honduras, a pocos meses de la posesión de presidentes izquierdistas. O lo que viene sucediendo desde hace décadas en Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua.

Lo más dramático es la pasmosa indiferencia de muchos compatriotas que aún no perciben la inminencia de esta catástrofe. O la irresponsabilidad de algunos candidatos que insisten en hacerse contar, en lugar de tomar la decisión patriótica de respaldar a quien alguna posibilidad tiene de detener la aplanadora comunista.

En Alianza Reconstrucción Colombia siempre hemos tenido dos propósitos fundamentales:

Detener el avance de la ideología marxista leninista e iniciar la verdadera Reconstrucción Nacional que el país requiere en todos los órdenes. Unámonos ahora para conseguir entre todos el primer objetivo que es salvar a Colombia. Y propongámonos desde ahora crear un gran movimiento inspirado en los valores fundamentales de la civilización judeo-cristiana, los principios democráticos y la libre empresa, para acometer las grandes reformas que reclama la gente en Colombia.

jueves, 5 de mayo de 2022

En América Latina la amenaza no son los militares

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

Ilicitud y estadísticas

La queja generalizada de todos los familiares de los mal llamados falsos positivos no es que los hayan asesinado, sino que limpien su nombre. “No era guerrillero”, es el clamor común de los dolientes. Entendible que en las mentes ciudadanas la ilegalidad, la ilegitimidad, no quepa dentro de su moralidad, prueba palmaria de la aversión que la mayoría de los padres y familiares siente por el narcoterrorismo. Terrible el asesinato a sangre fría de estos inocentes, pero, precisamente, de ahí surge la amplia simpatía de la opinión pública por nuestro ejército, a la cual cadenas tóxicas de información intentan contaminar. Nada solidarios los tales periodistas que presumen de objetividad y neutralidad.

Las estadísticas no solo revelan el momento como si se tratara de una foto, sino que también marcan tendencias, como en el caso de Invamer, que lleva varias décadas mostrando a Colombia como: a) un país cristiano y creyente; b) un país con profundo sentido patriota y afecto por sus militares y c) un país empresarial, de emprendimientos.

La semana anterior conocimos la encuesta trimestral Invamer (abril 27) que, una vez más, colocó en primer renglón a la Iglesia, con un 65,9 % de simpatía; en segundo lugar, a las fuerzas militares con un 63,1 %, y en el tercero a los empresarios con un 52,3 %. En la última línea de confiabilidad están el Congreso con un 32 % y los partidos políticos con un 29.2 % de aprobación. Las empresas financiadoras de la encuesta fueron Caracol Radio, Blu Radio y El Espectador.

Con esta marcada tendencia, ¿caben, entonces, propuestas que busquen cambiar la naturaleza confesional, occidental y de cultura capitalista como la de Colombia? A pesar de la miseria que nos ha dejado la pandemia, lo veo difícil. Mucho más ahora que la reciente renuncia del comisionado mayor retirado del ejército Carlos Guillermo Ospina, contaminó la supuesta verdad de la Comisión que lleva ese título y que es dirigida por un cura con simpatías por la izquierda.

América Latina, Perú y Venezuela

En América Latina “La amenaza no son los militares, sino el populismo” dijo Marta Lagos, directora de Corporación Latinobarómetro con sede en Providencia, Chile, en una charla en la Casa de América, en Madrid, el pasado 26 de abril. “Por un nuevo contrato social. Renovar la democracia para no dejar a nadie atrás”, fue el título de la conferencia en España, en la que participó la expositora. Nada refleja mejor el sentimiento de todos los colombianos, aunque “vivir sabroso” parece haberse convertido en el grito de batalla de la juventud 22, desconociendo lo que ese “paraíso” prometido ha significado para países como Venezuela, desgobernado por un populista indolente y altisonantes.

Vladimir Cerrón, neurocirujano y fundador del partido Perú Libre, al cual pertenece Castillo, lo ha dicho públicamente según un video que circula en redes. Penetrar y controlar las estructuras militares y policiales (patriotismo y fuerza), eclesiales (creencias y fe), magisteriales (“legalidad”) y burocráticas (administración y funcionalidad) son objetivos prioritarios del marxismo-leninismo. En ese país limítrofe, el ministro de Defensa, almirante retirado José Gavidia y los generales Arriola de la Policía Nacional (Dircote), Astudillo del Comando General de las FFMM y Zeballos, de la operación Chavín de Huantar, se han manifestado en contra de los pronunciamientos del ideólogo. En su comunicado, el mindefensa peruano ha dejado en claro que “…rechaza la más mínima insinuación que busque transgredir el rol constitucional de las Fuerzas Armadas, las cuales, sin ser deliberantes, están subordinadas al poder constitucional (…)” Dicha cartera, aclaró que intentar poseer el control sobre las FF. AA. va en contra de la Carta Magna, ya que es “irresponsable, fuera de lugar y atenta contra la institucionalidad de las mismas”. “Cada uno de los integrantes de las Fuerzas Armadas, (…) cumple a cabalidad la misión encomendada, con valor y sacrificio; por lo tanto, no se debe permitir que nadie intente mancillar su honor ni trate de confundir a la población sobre el rol que cumplen las instituciones armadas”, finaliza el pronunciamiento.

Qué falta que nos ha hecho un comunicado similar en el reciente incidente del general Zapateiro. De ahí surgen las especulaciones de un nuevo “ruido de sables” entre los militares colombianos, que alimenta la carátula de una popular revista. Con todo, y a pesar de la evidencia de miseria de los ciudadanos venezolanos pedigüeños en las calles de Colombia, la oposición generalizada a las propuestas del populista Petro será arrolladora en la primera vuelta.

jueves, 13 de enero de 2022

Vigía: encuestas y sinopetrismo

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

La lentitud en la toma de decisiones, lo enredado de los procedimientos, la creciente corrupción y otros desencuentros, han llevado a que muchos adolescentes y jóvenes, desprecien el entorno democrático que marca el destino de cada uno de sus países en Latinoamérica. Por supuesto que la propuesta está a la vista: un gobierno (¿dictatorial?) que agilice los procedimientos y por, sobre todo, que alimente a los miles de afectados por la pandemia. Dictadura versus democracia, sería el nombre del juego.

Promesas y encuestas

Las propuestas preelectorales de Petro son dramáticas: expropiar tierras explotadas por la industria azucarera, “devolverlas a sus dueños originales”; suspender la explotación petrolera que tanto daño le hace a la naturaleza; ubicar a Colombia como “potencia mundial de la vida” y otras de ese talante, hacen pensar seriamente en las perspectivas de un gobierno con cientos de ignorantones tomando decisiones críticas para el país. Su paso por la alcaldía de Bogotá es un buen ejemplo de lo que espera a los colombianos.

Hay luz, sin embargo. Una reciente encuesta de un periódico bogotano a jóvenes entre los 15 y los 35 años, al evaluar su simpatía o adherencia a diferentes instituciones del país, concluye en un primer puesto con las Iglesias y un segundo con el ejército.

Pendientes como estamos de la dinámica electoral y siguiendo el desarrollo de la campaña petrista en Europa, al lado del PSOE, CCOO, Podemos e Izquierda Unida, creemos que la oleada electoral del exnarco terrorista no irá más allá de lo que la gran mayoría de los jóvenes responden en las encuestas. ¿Podrán las Iglesias, separándose de las veleidosas declaraciones del ensotanado de Cali, marcar un destino democrático y promisorio para la economía del país? ¿Los militares retirados y en servicio activo, harán una declaración pública de defensa de la institucionalidad democrática o pasarán al comando del país?

Sinopetrismo

La discreta relación sinopetrista, surge de comparar el desencanto juvenil con el régimen, las propuestas de Petro, ya especificadas, y el proyecto geoestratégico del dragón pekinés. La experiencia China se ve iluminadora y beneficiosa para unos países que miran desde esta orilla a ese coloso de más de 1.400 millones de habitantes y el tercero más grande del mundo. La solución, pues, está a unos 14.900 kilómetros de distancia y a seis meses de lograrse en la capital neogranadina, si antes, las divisiones de la derecha y los egos de sus líderes no se unen o alían en un esfuerzo de interés estratégico nacional.

Mientras esto se da, el Partido Comunista Chino, PCCh, expone sus “bondades” en un contrato cauto pero vital: el Metro de Bogotá, al que se agrega la construcción de varias vías fundamentales para el desarrollo del país, algunas convenientemente ubicadas en Urabá, justo en la frontera sur del punto articular de la Nueva Ruta de la Seda, que es Panamá.

En Venezuela, la derrota en Barinas el pasado fin de semana del candidato oficialista, no significa la pérdida del poder de Miraflores, pero sí un primer paso para desmontar paulatina o rápidamente, aun no lo sabemos, todo el andamiaje corrupto y de corruptos de Maduro y su cuadrilla. Y si esto no falla, lo ocurrido a principios del año en la frontera colombo-venezolana, tendrá una nueva dimensión contrarrevolucionaria y contra dictatorial que puede proyectarnos a un futuro difícil, pero con un horizonte cierto y claro. De no suceder así, Barinas quedará en solitario combatiendo un monstruo comunista que gira alrededor del pensamiento demoledor de un Chávez, que nunca fue Santo y cuya mención ahora genera repudio. Como Mussolini, Hitler o Stalin.

Entre China, Petro, Cuba, Venezuela, ahora Perú, Honduras y Chile, –no olvidemos a Rusia- parece moverse la aguja de la brújula política de la región.

miércoles, 29 de diciembre de 2021

AMLO o Pol Pot

José Alvear Sanín
José Alvear Sanín*

No hay comunismo bueno, ni socialismo tampoco. Pero como hay versiones peores, vale la pena hablar de ellas.

El título de esta columna no es unívoco, porque implica una gradación entre el criptocomunismo incipiente y hasta ahora ineficaz de un viejo chocho, y el mayor horror político conocido hasta hoy, el de los jemeres rojos.

Antes de 1945 el único estado comunista era la URSS. Stalin superó el terror de Lenin, pero el primer dictador jamás fue el bondadoso gobernante que Kruschev pintaba por oposición al monstruo que lo sucedió.

Aun después de denunciar los crímenes de Stalin, el comunismo dominaba desde Berlín hasta Pekín, y por su nivel de atrocidad la peor dictadura era la de Corea del Norte, seguida por las de China y la URSS. Por comparación, las de Europa Oriental eran menos horribles…

Después de la llegada de Castro, en 1959, Cuba avanzaba en el ranking del terror para situarse entre China y Rusia. Luego Pol Pot se adueñó de Cambodia y su régimen superó los de Mao, Kim il-sung y Ho Chi Minh en atrocidad.

Actualmente los despotismos orientales de China y Norcorea oprimen de manera parecida a sus poblaciones, pero el control totalitario de corte tecnológico no alegra la vida de los pueblos carentes de libertad.

Ahora pasemos a la pobre Hispanoamérica, rumbo al socialismo del siglo xxi, dirigido por Cuba. Este ya está consolidado en Venezuela, Nicaragua y Bolivia, y ha logrado recientemente la presidencia de Perú, Honduras y Chile. Además, cuenta con gobiernos proclives en México y Argentina y tiene buenas posibilidades de tomarse a Colombia y Brasil.

Por desgracia, en nuestro país la clase política parece resignada al posible triunfo de Petro y dispuesta a acomodarse con él. El CD está disminuido. Los señores del Equipo Colombia representan varias corrientes de la derechita cobarde, y hay otro equipo, santista, que agrupa los compañeros de ruta y los idiotas útiles…

Esta situación nos exige:

En los 85 días que nos separan de las elecciones de marzo y en los 135 que nos quedan hasta las de mayo, reclamar lucha frontal y decidida contra Petro, e Informar al país hasta dónde llegaría Petro en la escala del horror continental, si alcanza el poder.

De malo hasta peor, el socialismo del siglo xxi ofrece esta gradación: México – Argentina – Perú – Honduras – Chile – Bolivia – Nicaragua – Venezuela – Cuba.

En ningún país ese socialismo es benéfico, conveniente o democrático. En los primeros seis nombrados avanza y en los últimos cuatro ya ejerce la dictadura con mayor o menor intensidad.

Miremos ahora un posible gobierno de Petro: ¿Sería otro AMLO? ¿Otro Evo? ¿Otro Maduro?

Con seguridad que no sería igual al mexicano, porque tomaría impulso hasta convertir a Colombia en una segunda Venezuela.

Pero hay una posibilidad aún más letal, porque puede llegar a ser otro Pol Pot.

A pesar de la complicidad mediática y judicial con Petro, que se hace pasar por un reformador benévolo, enemigo apenas del “neoliberalismo”, una vez enunciadas sus propuestas descabelladas, son luego omitidas en los medios y borradas de las redes sociales.

En conjunto, lo que ese individuo propone conduce a la destrucción total del modelo económico, social y productivo del país:

Eliminar las industrias extractivas, las exportaciones y el ingreso de divisas.

Acabar con el poder adquisitivo de la moneda a través de emisiones astronómicas.

Incrementar los impuestos.

Colectivizar la agricultura.

Eliminar la industria azucarera y la ganadería.

Establecer pensiones no contributivas y cerrar los fondos de pensiones.

Eliminar las asociaciones público-privadas en obras públicas, lo que detendría el avance de la infraestructura.

Lo anterior nos exime de hablar de la renta básica universal, de la expropiación de las segundas viviendas y de la ocupación de áreas superiores a 65 m2 en ellas.

El país, entonces, con su comercio exterior reducido a la exportación de estupefacientes, tiene que repudiar la deuda externa y convertirse en un narcoestado por fuera de la comunidad financiera internacional.

Esa política de tierra arrasada conduciría al país a una revolución de tipo jemer rojo. Negarse a verlo denota criminal irresponsabilidad en los políticos y en los medios infiltrados, que siguen pintando a ese “honorable senador” como otro político normal y de “centro izquierda”…

***

Boric, muy parecido a Petro, pero sin prontuario…

***

El presidente argentino, Alberto Fernández, se ha comprometido a “acompañar, proteger y cuidar la vida de las mujeres y otras personas gestantes” (¡!)

***

Las masas nunca han sentido sed por la verdad. Se alejan de los hechos que no les gustan y adoran los errores que les enamoran. Quien sepa engañarlas será fácilmente su dueño; quien intente desengañarlas será siempre su víctima —Gustave Le Bon

jueves, 11 de noviembre de 2021

Vigía: ejércitos en transformación

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

En mayo de 2013 murió el general Rafael Videla, en el baño de su celda del Penal Marcos Paz, en la provincia de Buenos Aires, olvidado de sus propios compañeros de armas y de todos aquellos políticos, empresarios y civiles que lo animaron a “enderezar” el rumbo del país, hoy en medio del desastre kirchnerista. Esas son las miserias del poder. En Venezuela, la muerte (¿homicidio?) del general Raúl Isaías Baduel, en la prisión de máxima seguridad de Fuerte Tiuna, presuntamente por covid-19, es una muestra de cómo actúan las dictaduras vestidas de civil mientras escarban la felicidad del pueblo. Esas son las consecuencias de las malas compañías. En Colombia, el general Jesús Armando Arias Cabrales cumple 35 años de condena por los supuestos desaparecidos del Palacio de Justicia, mientras los autores del holocausto disfrutan las prebendas del poder y uno de ellos puntea las encuestas para la presidencia. Así es la pérdida del rumbo moral del país neogranadino.

¿Desaparecen los ejércitos nacionales?

Además de los jefes militares, las instituciones castrenses también están siendo asediadas y afectadas. El miércoles 3 de este mes, en Bolivia, el presidente Luis Arce, de la cuerda del neo inca socialista Evo Morales, ha asumido el control total de los ascensos militares, excluyendo al ministro de Defensa y revocándole atribuciones para sugerir o decretar cargos en las Fuerzas Militares, aumentado de esta manera la injerencia política en la estructura castrense.

Dos días más tarde, en el Perú, el presidente Pedro Castillo ordenó el ascenso a generales de dos coroneles, hijos de un viejo amigo en su tierra natal en Cajamarca. Al negarse el comandante del Ejército por estar ya cerrada la selección, el presidente lo destituyó a él y al comandante de la Fuerza Aérea. Los militares retirados advirtieron en un comunicado, la politización del estamento militar y el proceso de desestabilización que esto significa, tanto como nombrar 10 ministros de Defensa en 100 días de gobierno.

Estos dos recientes hechos, son resultado de la estrategia del Foro de Sao Paulo para convertir los Ejércitos Nacionales de la región, a través de decisiones políticas y de nuevas doctrinas ajenas a las realidades de los países, en guardias pretorianas politizadas que garanticen la perdurabilidad de las camarillas que acceden al poder, como en La Habana desde hace 60 años, en Caracas desde hace 22 y en Managua desde hace 20. La alternancia en el poder, característica fundamental de una democracia, por supuesto que no se contempla en el ejercicio del totalitarismo marxista-leninista-maoísta, del castro-chavismo. Acaba de suceder en Nicaragua.

La “Doctrina Lleras”

Nunca, como en las actuales circunstancias, adquieren relevancia las palabras del presidente Alberto Lleras Camargo, en el Teatro Patria, el 9 de mayo de 1958: "Yo no quiero que las Fuerzas Armadas decidan cómo se debe gobernar a la Nación, en vez de que lo decida el pueblo; pero no quiero, en manera alguna, que los políticos decidan cómo se deben manejar las Fuerzas Armadas en su función, su disciplina, en sus reglamentos, en su personal...". Una clara aplicación de lo que desde 1904, Arthur Bentley había descrito en su teoría de élites y grupos de presión en cualquier gobierno, asignándole a los militares, además de su misión constitucional, un papel de defensa de sus intereses gremiales. Esta tarea, que debería recaer sobre los militares y policías retirados, desafortunadamente los encuentra por estos días dispersos y confusos en medio de una lucha política vinculada al crimen organizado transnacional.

Después de la constitución del 91 y con el nombramiento de los ministros de defensa civiles, la “Doctrina Lleras” se modificó fortaleciendo la subordinación militar al poder civil y demandando de políticos y burócratas nombrados para dirigir la seguridad nacional, un mayor conocimiento de los asuntos pertinentes. Esto, desafortunadamente, no se cumple a cabalidad y la miríada de expertos académicos y teóricos sobre la seguridad pública y la defensa nacional, ha concluido en el poco promisorio escenario colombiano y regional actuales. Y los militares y policías retirados, los veteranos, siguen esperando la oportunidad de aportar su invaluable experiencia.

lunes, 23 de agosto de 2021

Comunismo

Antonio Montoya H.
Por Antonio Montoya H.*

Es indiscutible la gravedad de los acontecimientos que vivimos en el mundo por los cambios de gobierno que, uno a uno, suceden en los países de Centroamérica, Suramérica, África, Asia y muchos otros, algunos motivados por temas religiosos como el caso de Afganistán con los talibanes fundamentalistas; en otros, por el solo deseo de poder, caso Haití, y en otros por la penetración de ideologías contrarias a la democracia que han ido permeando la mente de los ciudadanos, modificándola lenta e imperceptiblemente como en Venezuela, Perú, Bolivia y Argentina, que están en manos del comunismo, aunque simplemente lo plantean como países socialistas. Ahí está el gran error de la gente.

En otros, como Colombia, están cercándonos por todas las formas posibles, desde la guerra con las disidencias de las FARC y el ELN, desde la educación con Fecode, desde los gobiernos, con las alcaldías que han ido obteniendo con resultados perversos, pero ahí están, con la instigación al paro nacional, a los bloqueos y al desabastecimiento. Es pues una clara, ordenada y sistemática lucha contra la democracia.

Por todo ello, debemos ser enfáticos en defender la democracia, nuestro sistema de gobierno, que puede avanzar y contribuir cada vez más a ser mejores a nuestros ciudadanos, obteniendo calidad de vida, trabajo, salud y seguridad, eso sí, combatiendo a los bandidos que nos perjudican como los corruptos que roban el erario; a ellos todo el peso de la justicia, rápido y sin dilaciones.

Uno de los propios problemas de la democracia, que los hay, es el de dejar que desde la educación se dañe la mente de nuestros jóvenes ya sea en el bachillerato o en la universidad. No obstante, creo que todos aquellos comunistas y socialistas de pacotilla, que predican el cambio de sistema y de gobierno no les ha tocado perder su libertad, ni su capacidad de crear empresa, ni de desarrollar su intelecto; no han perdido la opción de tener bienes propios, pero pronto les sucederá y lograrán entender que los tienen como idiotas útiles permeando la mente de la juventud para después darles un empujón y dejarlos a un lado, como paso en Nicaragua, Venezuela, Bolivia y otros muchos otros países del mundo.

Lo que no entiende la gente, los ciudadanos, es que el comunismo, “es una doctrina económica, política y social basada en el pensamiento marxista que defiende una organización social en la que no existe:

a. La propiedad privada.

b. La diferencia de clases.

c. Los medios de producción están en manos del Estado.

d. Se supone que el Estado distribuye los bienes de manera equitativa y según las necesidades”.

Miren bien, que de forma expresa los coloque en renglón independiente: los cuatro numerales, cambian de un tajo la forma en que vivimos: es así como la industria pasa a manos del Estado y este, simplemente la pierde porque no invierte, no tiene interés en mejorar y crear compañías, solo en sacarles el dinero y luego dejarla en manos de los trabajadores que no tienen cómo hacerla producir, es decir el caos completo.

La propiedad privada desaparece, el Estado es dueño de todo, no hay incentivo para el ser humano, su creatividad colapsa y el Estado decide por él, es decir quedamos como seres inertes, sin rumbo ni motivación, y obviamente las clases sociales desaparecen; por lo bajo todos estaremos iguales, habrá la clase dominante de los gobernantes y los demás estaremos en la olla.

Sí señores, ese es el comunismo, sistema que no prosperó, que se derrumbó con la caída del muro de Berlín, y Rusia entendió que el sistema fue fallido y tuvieron que cambiar, aunque aún les falta. China comprendió que si no cambiaba también fracasaría y hoy es próspera; en ambos países su pretensión inicial se modificó y hoy son países ricos en los que la propiedad privada existe.

El socialismo promulga que “la propiedad y la administración de los bienes de producción sean de las clases trabajadoras con el fin de lograr una organización de la sociedad en la cual exista igualdad política social y económica”.

Vendrán también otros interesados como los talibanes; posiblemente no tengan entrada en América, pero son persistentes y no se sabe nunca con ellos. Y si allí, en Afganistán, por segunda vez regresan al poder estableciendo un gobierno basado en su interpretación extrema de la ley islámica, no faltarán otros fundamentalistas que quieran lo propio con Colombia.

Señores ciudadanos colombianos, no dejemos que nos cambien sin luchar, sin dar la batalla. Podemos lograr una Colombia mejor en democracia y con pujanza, si entendemos en que aguas están pretendiendo que entremos. Viva la democracia, viva nuestra historia.