Mostrando las entradas con la etiqueta Cuba. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Cuba. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de julio de 2024

Solo nuestra es la responsabilidad

José Alvear Sanín
José Alvear Sanín

Es muy difícil que ocurra algo nuevo en la historia universal. Varían los actores. Los imperios poderosos declinan antes de desaparecer. Ascienden y descienden países. La guerra, siempre presente, pero con armas cada vez más letales... y así sucesivamente. ¡Por tanto, podemos decir que nada nuevo hay bajo el sol!

Las guerras sacan a flote lo peor de los humanos; y hasta en las justas (bien escasas, por cierto), las mejores causas se contaminan de salvajismo.

En las últimas décadas se ha tratado, sin mayor éxito, a través de organismos y tribunales internacionales bien intencionados, castigar los crímenes que en ellas se cometen, pero a esas instancias casi siempre llegan muy tarde y solo algunos líderes políticos y militares de los bandos derrotados. Ningún déspota, mientras esté en el poder, tiene nada que temer, con excepción de la desaprobación de críticos impotentes, nacionales o foráneos.

Pero si hay alguna posibilidad de juzgamiento para líderes derrotados en conflictos de guerra exterior o en extremos aterradores de genocidio, pocas hay para los tiranos que condenan sus países a la esclavitud, a la persecución de los inconformes, el destrozo de sus economías, el saqueo de sus recursos o a la entrega del Estado a grupos criminales.

Cavilando sobre esos asuntos me vienen a la cabeza personajes como Pol-Pot, el criminal más aterrador, que muere tranquilo en su cama; o Maduro, campeón mundial de la expulsión de sus conciudadanos, 25% de los cuales han tenido que salir a mendigar en otros países, mientras Castro apenas pudo expatriar al 10% de los cubanos.

La “comunidad internacional”, si alguna vez ha existido, es indiferente ante los monstruos que hacen atroz la vida en sus países. La posición triunfante siempre es la de la “no intervención” en los asuntos de países ajenos. Al fin y al cabo, los tiranos siempre pueden exhibir resultados de elecciones fraudulentas, que pasan siempre como credenciales de democracia. Además, las grandes potencias imperiales de todos los tiempos apoyan siempre los gobiernos de sus satélites, mientras favorezcan sus intereses o los negocios, sin importarles nada más. (No olvidemos nunca aquello de “our bastard”).

Ahora bien, hay un catálogo de delitos de lesa humanidad que no prescriben y reclaman la solidaridad de la comunidad internacional con los pueblos subyugados, esclavizados, empobrecidos o hambreados por gobiernos criminales... y bla, bla, bla...

¡Pura paja! Los tiranos más abominables, desde la más longeva y aterradora de las dictaduras, la de Norcorea, y las espantosas como las de Cuba, Venezuela y las incontables de África, perduran sobre la desgracia de sus pueblos. Y esta lista es bien incompleta.

En Colombia vamos rápidamente a ser convertidos en otra Venezuela, a menos que el 28 de julio suceda un milagro, la salida de Maduro, porque si este se roba las elecciones, la comunidad internacional mirará para otro lado.

Entretanto, a nadie le aterra cómo Petro va entregando el espacio aéreo y jirones del territorio a sus guerrillas o a los narcotraficantes. No podemos sorprendernos ante la indiferencia de los extraños, cuando en el país hay tanta complicidad de parte de fiscales, jueces, congresistas, columnistas y comunicadores de medios masivos, jefes políticos y centenares de bodegas bien pagadas.

Por todo lo que acabamos de considerar a vuelapluma, es conveniente que entendamos que, si no somos capaces ahora —sin esperar prodigios electorales dentro de dos años, cuando la mayor parte del país esté controlada por las guerrillas, y la Registraduría por la izquierda—, el país caerá en el abismo sin retorno.

Desde hoy debemos reconocer que, si no se soluciona el problema a través de los mecanismos constitucionales, incluyendo el mandato de la Carta que obliga a los militares a mantener y defender el Estado de derecho, nadie vendrá a salvarnos de la tiranía, la barbarie y el hambre.

***

¿Existirá mayor maldad que perjudicar a todos los enfermos actuales –como es ya inocultable— y a todos los venideros, con la destrucción del sistema sanitario? La obligación de todo gobernante es mejorarlo. Por eso, destruirlo es, quizá por fin, algo nuevo bajo el sol, hecho que hará la fama imperecedera de su ejecutor.

jueves, 23 de mayo de 2024

El macabro experimento de Santos en el laboratorio cubano

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Luis Guillermo Echeverri Vélez

Bertrand Russel preguntado sobre cómo comienza el fascismo, contestó: “Primero, fascinan a los tontos. Luego, amordazan a los inteligentes”.

Los valores en una sociedad y el valor de quienes conducen las instituciones no lo destruye el miedo, sino la cobardía. Es inexplicable que el capote de los cobardes sea taparse en los burladeros, eludiendo la responsabilidad de lidiar y manejar sus encargos.

Al debido orden en la sociedad actual, lo anuló el reemplazo de la libertad por el libertinaje que genera caos. A la justicia, la mató el reemplazo de la legalidad por la ilegalidad premiada con la legitimación de la impunidad.

A la formación educativa y cultural de nuestras naciones, la aniquiló el reemplazo de la convivencia cívica por el uso engañoso de la narrativa pacifista que sólo engendra más violencia cuando se debilita la coercibilidad del derecho y se desvirtúa la esencia del Estado gendarme.

A la economía la destruyó el reemplazo de la libertad de mercados por el control central Estatal. Y a la narrativa de la verdad y la transformación positiva la mataron la falacia y el engaño del discurso populista.

Empoderar criminales de lesa humanidad y darles estatus de parlamentarios desconociendo la voluntad del constituyente primario, fue lo que hizo el perverso Santos en flagrante cohecho con algunos cabecillas de las FARC, amparados en las ideas retorcidas de asesores españoles, criollos y de sus “jevos”, en el laboratorio de la impunidad de La Habana.

Allí se experimentó con Colombia en materia de cómo desvirtuar la legitimidad del Estado y convertir todo lo ilegal en legal y el resultado lo estamos sufriendo. Gracias al mal llamado proceso de paz Santos-FARC se produjo en 2017 una corrupta inversión de valores constitucionales. Y atención, que ahora viene la extrusión institucional de la revolución mediante el pacto con el ELN; y los gremios y la sociedad civil otorgando testigos de excepción.

Produce vergüenza ajena que personajes como Enrique Santiago y el juez Baltazar, que en España trabajan tras bambalinas, importarán a la península ese sistema de impunidad acompañado de garantías políticas a las minorías criminales y a todo tipo de delincuentes.

Sin duda hay una correlación directa entre el flaqueo de las democracias, la legalización de la impunidad y la polarización extrema en los países que ya entraron en un atrincheramiento ideológico totalmente irreconciliable.

“La desconfianza genera polarización”. Lo reporta el “Edelman Trust Barometer – 2023”: Argentina, Colombia, España, Estados Unidos, Sudáfrica y Suecia, fueron considerados por sus propios líderes económicos como naciones que no cuentan con los mecanismos para hallar una unidad de propósito país homogénea y generalizada que permita solucionar de manera civilizada sus diferencias y garantizar la seguridad, el bienestar y el progreso ciudadano.

Y ojo que la polarización extrema se está ampliando a otros países, se está dando entre naciones o grupos étnicos y religiosos como en el Oriente Medio, mientras la cobardía mamerta infesta las organizaciones de justicia y los parlamentos internacionales como la ONU, la UE y la OEA.

Hoy la tendencia es el dominio mediático y digital de la narrativa populista, llena de negatividad y amparada por la imposición a las mayorías de las agendas minoritarias, con lo cual se desvirtúa el tener que cumplir obligaciones para adquirir derechos y se da al traste con el interés general y el bien común en las enfermas democracias occidentales que demandan una revisión profunda a la luz de la batalla por la defensa de la cultura de la libertad.

Inexplicablemente el Gobierno norteamericano ya no considera a Cuba como patrocinadora del terrorismo cuando allí es donde se engendró el veneno ideológico del socialismo del siglo XXI mediante el cual se deja de lado la formación de políticas públicas dentro del marco de la legalidad que es reemplazada por la insensibilidad social ante el crecimiento exponencial de los escándalos y delitos gubernamentales.

El examen y la cura de las debilidades institucionales públicas, privadas y sociales, debe empezar por enmendar el problema de los corruptos y cobardes que elegimos para manejarlas, encontrando la forma de que toda nación tenga a sus mejores profesionales y no delincuentes, al comando las instituciones.

No hace lógica que mientras el mundo tecnológico avanza y el ámbito digital aprende a pensar, el mundo real sólo demuestre la incompetencia y capacidad destructiva de las personas elegidas para administrar la sociedad y las instituciones. La democracia en Occidente está siendo víctima de la legalización de la impunidad que destruye la independencia de poderes, cuando se someten los principios fundacionales de las naciones a las directrices de quienes se valen del terror y el soborno para imponer sus demandas al resto de la sociedad.

Si queremos innovar para mejorar la democracia y volver al camino del desarrollo, hay que hacer limpieza y reorganización ética y normativa en las estructuras partidistas y la representación gremial.

miércoles, 30 de noviembre de 2022

Hacia el KGB criollo

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín*

La designación de Alberto Casanova, guerrillero del movimiento terrorista M-19, como director de la Central de Inteligencia, que reemplazó al antiguo DAS, no mereció comentarios. Sus antecedentes deberían infundir pavor…, pero como su jefe también es del M-19…

Hace pocos días Casanova viajó a Venezuela y no ocultó su propósito de hacer contacto con el tenebroso SEBIN.

No olvidemos que el programa de Petro es de corte revolucionario radical, y que no se puede hacer revolución sin espionaje interno, control ideológico de la población, delación recompensada e información pormenorizada sobre todos y cada uno de los habitantes.

A continuación serán escogidos y señalados “los enemigos” (reales o suspectos), y de ahí se pasa a la fabricación de las indispensables “pruebas”, antes de enviarlos a reeducación, reclusión, hospitales psiquiátricos o ejecución, sea “judicial” (cuando se puede), o extrajudicial…

Mi preocupación no es exagerada, porque ya Casanova ha solicitado la “renuncia protocolaria” a 400 entre agentes, analistas y funcionarios. Ese personal, hasta ahora, ha sido profesional. Muchos han sido entrenados en Gran Bretaña y los Estados Unidos. Probablemente serán reemplazados por agentes especializados también en el exterior, en Cuba y Venezuela, supongo, las nuevas y mejores “potencias” amigas.

Desde antes del 7 de agosto hemos dicho que el programa de Petro combinaba los propósitos explícitos (para ganar votos), y los implícitos (para hacer la revolución).

Entre los propósitos explícitos figuraba la reforma pensional, es decir, la conversión del ahorro de los cotizantes en piñata demagógica, pero en general el gobierno se ocupa, más que de lo prometido, de su agenda oculta. Así, hemos visto cómo se están atacando el gas y el petróleo, y propiciando los narcocultivos. La reforma tributaria aplastante jamás fue prometida, ni se amenazó al electorado con destruir el sistema de salud.

Por eso creo que tanto la reforma tributaria como la sanitaria y la laboral, emergen de lo implícito con el propósito de destruir el modelo económico y social. De tal manera, cuando el gobierno saca de la sombra sus verdaderos planes, me estremezco. Por ejemplo, de “la negociación” con el ELN (entre guerrilleros en el gobierno y sus colegas en el monte) se puede esperar el descarte de “la compra” de millones de hectáreas, en favor de la ocupación de miles de haciendas agropecuarias, para que “se dialogue” sobre su propiedad y “la reforma agraria” sea bien expedita.

No olvidemos que muchos de los descaches del candidato Petro fueron omitidos en su programa electoral, pero siguen agazapados en su psique profunda, siniestra y oscura, listos para convertirse en las políticas necesarias para establecer la República Bolivariana de Colombia. No en vano Petro fue el mentor económico de Chávez.

Ahora bien, con la asesoría del G-9 cubano y del Servicio Bolivariano de Investigación (SEBIN), preparamos el KGB criollo, primer peldaño operativo del inevitable Gulag, inseparable de toda revolución leninista.

miércoles, 23 de noviembre de 2022

¿Negociación o simulacro?

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín*

La entrega parcial del país a las FARC estaba convenida, incluso desde antes de que Santos se posesionara. No hubo negociación entre gobierno y guerrilla. En cambio, el país fue sometido a un simulacro de seis interminables años, con el fin de hacer creer que había habido un difícil tira y afloje para llegar a compromisos mutuos y “lograr la paz”.

A través de esos largos años se organizó una operación para eliminar la posible resistencia de las fuerzas armadas a la entrega del país, para lo cual se decapitaron seis sucesivas cúpulas militares, hasta lograr una débil y complaciente, mientras se completaba la ocupación del poder judicial por conjurados y los medios eran amansados con copiosa mermelada. Cumplidos esos procesos no fue difícil robarse el plebiscito.

En resumen: una parte lo cedió todo y la otra lo ganó todo, porque el “acuerdo final” es una supraconstitución que somete al país al monitoreo de las FARC. Ellas disponen del sigiloso Cesivi, para autorizar o vetar las decisiones del gobierno. La impunidad la garantiza la JEP, que además ejerce vindicta contra el ejército. La Comisión de la Verdad falsifica la historia y su versión se impartirá en todas las escuelas y colegios, donde también imperará la ideología de género. Curules sin votos. Eliminación de antecedentes judiciales. Enormes partidas para el sostenimiento del Secretariado. Docenas de emisoras. Salarios y “emprendimientos” para los “exguerrilleros”. Eliminación de la erradicación aérea y del glifosato, amén de estímulos para los narcocultivos. Inhibición de la fuerza pública para intervenir. Nula reparación de las víctimas, a las que además se ignora, etcétera, etcétera, etcétera.

Es claro que el ELN entrará a gozar de todo lo ya concedido a las FARC, dentro de lo que podríamos llamar “la cláusula de la guerrilla más favorecida”. ¿Qué más pueden pedir?

Para negociar se requieren partes enfrentadas en sus posiciones y pretensiones, lo que no se dará en la pretendida confrontación Gobierno-ELN.

El Pacto Histórico se presenta públicamente como una organización de fachada formada por una coalición de matices de extrema izquierda, pero en realidad es un mecanismo político dirigido desde Cuba a través del partido comunista clandestino, cuyo “politburó” ha ejecutado metódicamente, durante largos años, el plan estratégico que ha llevado al poder a Petro con el fin de cambiar el modelo económico, jurídico y social. El ELN y las FARC son elementos primordiales dentro del engranaje que actualmente ejerce la totalidad del poder político en Colombia.

En esas condiciones es claro que entre Petro y Gabino no hay discrepancia. Con el ELN, entonces, ya todo está convenido, y por lo tanto veremos un nuevo simulacro de negociación, que avanzará sincronizadamente con el Gobierno hasta que “estalle otra paz”, no sabemos dentro de cuántos meses.

El ELN seguramente exigirá más decisión en lo del decrecimiento de la industria extractiva, del cual han sido precursores volando oleoductos y anegando en crudo tantos ríos. También reclamará mayor rapidez en la “reforma agraria integral”, presionando por un más amplio componente colectivista en ella y exigiendo tolerancia y estímulo de las invasiones de haciendas productivas, para lograr la más expedita forma de desposeer a los odiados terratenientes.

El odio del ELN por la ganadería, la inversión extranjera, las compañías petroleras y la libre empresa, es virulento, mientras en el ejecutivo es solapado, como su titular.

En el fondo, Gobierno y ELN están identificados ideológicamente, sin fisuras, y en consecuencia, a todo lo que pida esa guerrilla se accederá frente a su convidado de piedra.

La entrega será total. Esa, y no otra, será la “paz total”.

jueves, 13 de octubre de 2022

Vigía: ELN, ¿amenaza delincuencial panamericana?

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda*

El decurso histórico del Ejército de Liberación Nacional, ELN, ha sido resiliente desde la ofensiva de Anorí en 1973. Nacida de un grupo de estudiantes de la Universidad Industrial de Santander y entrenada en Cuba, la organización ahora convertida en fuerza paramilitar en Venezuela, narco en Colombia y delincuencial en Ecuador, gira alrededor de los principios revolucionarios castristas.

Diálogos frustrados

Reducidos a su mínima expresión en efectivos en el país, se desplazaron hacia Venezuela en donde en contubernio con el gobierno masacraron mineros artesanales y garimpeiros en Tumeremo (2018), localidad del Arco Minero del Orinoco, en los estados Amazonas y Bolívar.

A partir de ahí, el ELN creció exponencialmente hasta llegar a los cerca de 3.000-4.000 efectivos, la gran mayoría jóvenes venezolanos de 5 estados limítrofes binacionales. Todos los beneficios económicos de la minería ilegal, el narcotráfico y de la extorsión energética, le han permitido al ELN aumentar su armamento y capacidades operacionales, no solo en Venezuela en donde según un reciente informe de Insight Crime, (Investigación y análisis del crimen organizado) controlan territorio y cogobiernan en cerca de 10 estados. Crimen revolucionario organizado transnacional. Algo así como el Tren de Aragua, pero con cierta ideología.

Los 5 intentos previos de diálogo han fallado bajo el estruendo de sus atentados, asesinatos, secuestros y otras ilicitudes. La quinta ronda realizada en Cotacachi, Quito, se frustró en abril del 2018, a raíz del homicidio de tres periodistas ecuatorianos. Luego del carrobomba de la Escuela General Santander, en enero del 2019, que se saldó con 22 muertos, entre ellos una cadete ecuatoriana y 80 heridos aproximadamente, Duque suspendió los acercamientos con el ELN.

En Colombia, se han convertido en el primer actor narcotraficante a cuya gerontocracia del Comando Central (COCE), pronto veremos paseándose por todo el país y por tres o cuatro naciones más, como lo hicieron en Venezuela (Caracas, 1991), México (Tlaxcala, 1992), Alemania (Maguncia, 1998) y Suiza (Ginebra 2000). Cuba, Venezuela y Suecia, entre otros, están a la espera.

Delincuencia trinacional

El problema, como lo hemos repetido, es lidiar con un COCE imbuido en castrismo irredento y la teología de la liberación y simultáneamente negociar con sus cuadrillas que campean por el andén Pacífico colombo-ecuatoriano, dedicadas al comercio ilícito de las drogas. Imposibles de desvincularse de los carteles mexicanos y los emisarios de las mafias europeas, estas células del ELN no abandonarán su negocio, carente de monto estratégico y lleno de valores regionales.

Ecuador juega en esta terrible parodia socialista. Gracias a su economía dolarizada, ha visto un incremento en sus tasas de homicidio y en la corrupción pública y privada. Todo gracias al narcotráfico que tiene en Guayaquil su principal puerto de exportación de cocaína, y que ha certificado el desplazamiento de cultivos ilícitos a sus provincias fronterizas de Sucumbíos, Carchi y Esmeraldas. El Colectivo Insurgente y el Frente Comuneros del Sur están en potencial desarrollo, paralelo a las organizaciones indígenas.

Lo poco entendible es que haya muchachos trasegando sin esperanza alguna por las trochas selváticas del Chocó, caminando sin mayores expectativas por las selvas de Sucumbíos y echando bala en Arauca-Apure con la perspectiva de un estado socialista binacional, mientras sus jefes y líderes se dan la gran vida y delectan los placeres palaciegos del gobierno al mando, entretanto echan carreta fidelista.

Todo este escenario revolucionario trinacional, plantea serios retos a la seguridad regional, pues el ELN podría llegar a ser tan intimidante, poderoso y letal como el Primer Comando Capital (PCC) de Brasil. Una revolución delincuencial panamericana.

A lo anterior, hay que agregar el nuevo proyecto de ley 418 de orden público que autoriza a diferentes organizaciones civiles registradas y a comisionados de paz regionales, para movilizarse por todo el territorio nacional en búsqueda de la paz, aunque la negociación política será únicamente con el eln. Las demás organizaciones caracterizadas como criminales deberán acogerse a la ley vigente.

Adendo: tras el informe sobre graves violaciones a los derechos humanos en Venezuela, el país perdió su reelección en el Consejo de Derechos Humanos en la ONU. Rusia, su mentor armamentístico, está siendo acusado también de violaciones a los derechos humanos, en su guerra contra Crimea. ¿Y el ELN?

jueves, 21 de julio de 2022

Vigía: de algunos "cambios" en seguridad y defensa

Coronel John Marulanda
Por John Marulanda

Ayer fue 20 de julio, día de una patria que busca un viraje de la mano del Pacto Histórico y Petro. Las narrativas de Uribe (Seguridad), Santos (Paz) no encontró continuador en Duque. La izquierda se apoderó del relato (Cambio) y el anunciado reinicio de los diálogos con el ELN, entre otras variaciones, ha entreabierto las posibilidades de pláticas con las FARC: ambas organizaciones repotenciadas en Venezuela y dedicadas al mercadeo de cocaína, minería ilegal, extorsión, desplazamientos forzados y otras ilicitudes.

Por supuesto que Caracas y La Habana están de plácemes ante esta decisión que buscaría, según la retórica comunista, aposentar la paz social en el territorio nacional. Tales escarceos de parlamentos, que equipararán a los narcoterroristas con las fuerzas del orden, se prevén en un país con el dinero del narcotráfico alimentando todo el conflicto interno.

No es claro cómo el presidente electo va a apaciguar ese crimen organizado transnacional, que involucra al gobierno de Maduro, su “nuevo mejor amigo”. ¿Cómo va a lidiar con una violencia de raíz típica, dinero, del capitalismo salvaje?

La descarada presencia de una escuadra de milicianos de las FARC en el centro de Tibú y sus alrededores, frontera con Venezuela, ha sido un reto contra la institucionalidad democrática del país. Hemos sido testigos atónitos de tal desfachatez, al tiempo que no nos explicamos qué sucede allí, donde el fortalecimiento y el control territorial de las FARC y el ELN, junto con otros grupos alzados en armas, son evidentes. La policía no se asomó durante los eternos minutos del video. El ejército en cabeza de su comandante de división, apareció más tarde en el mismo sitio frente a la alcaldía, respaldado verbalmente por el alcalde municipal. Lo que sucede en Catatumbo es una impúdica representación inteligentemente promovida por redes sociales y algunos medios masivos.

Por otra parte, las neutralizaciones de alias “Iván Mordisco” el pasado 8 de julio en el área rural de San Vicente del Caguán, departamento del Caquetá, al suroccidente del país y alias “Roque” el 17, en el Catatumbo, en respuesta a los bandoleros del video, han generado un hálito de preocupación. Es predecible una reacción de los grupos narcoterroristas que convertirán las fronteras con el Ecuador y con Venezuela en áreas de dura confrontación contra la fuerza pública y contra sus rivales de negocio, mientras emisarios de los carteles mexicanos intentan por todos los medios, conciliar a los narco enemigos.

En seguridad y defensa, el presidente saliente entrega un país revuelto, aunque con logros significativos que tocaron a varios cabecillas emblemáticos de las FARC y el ELN, sin mencionar a alias "Otoniel", gran capo equiparable a Pablo Escobar. El plan pistola actual, es una emulación al mismo plan que puso en ejecución el "Patrón" en Medellín a finales de los 80, precisamente, pagando hasta 5 millones por cada policía asesinado.  El Clan del Golfo, hemos aprendido, paga hasta tres millones de pesos por cada uniformado muerto. Y ambos carteles, el de Medellín y el del Golfo, delinquen en Antioquia, tierra de emprendimientos y negocios.

Así empieza a marchar Colombia por las sendas del nuevo gobierno socialista, con muchas dudas y expectativas y con ambos presidentes del Pacto Histórico, tanto de la Cámara de Representantes como del Senado, bien aposentados en sus curules desde ayer.

Adendo: La Unidad de Restitución de Tierras ha quedado bajo la dirección del sociólogo nasa de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD) Giovani Yule Zape, 53, quien a no dudarlo conoce las raíces de la pertenencia ancestral de las tierras, especialmente las del Cauca, territorio con las mayores extensiones de cultivos de caña, ilícitos de coca y con salida al Pacífico. Yule fue uno de los cabecillas de la minga reciente en Cali y es miembro del CRIC (Consejo Regional Indigenista del Cauca). Nos queda la inquietud sobre quiénes serán sus asesores legales inmediatos, porque finalmente, el asunto es de leyes y argumentos.

jueves, 16 de junio de 2022

Vigía: geoestrategia y programas

Coronel John Marulanda
Por John Marulanda*

Desapercibida en medio de la contienda electoral, se escurrió la noticia de la presencia de soldados, barcos y aviones rusos en Nicaragua. Desde hace casi tres décadas (primer gobierno sandinista 1979-1990), el país centroamericano viene coqueteando con el Kremlin y hacia 2014 se habló de la dotación de 10 vetustos tanques rusos T2 al autoritario Ortega y su esotérica esposa Rosario.

Ayer nomás, fue aprobado por la asamblea orteguista un decreto presidencial publicado el 07 de junio en el Diario Oficial del país, que renovaba la solicitud del dictador para la presencia de tropas y aprestos de guerra rusos con el objeto de “participar en ejercicios de adiestramiento e intercambio en operaciones de ayuda humanitaria”, en los espacios de Nicaragua en el Mar Caribe y en sus aguas jurisdiccionales. Tal autorización va del 1º de julio hasta el 31 de diciembre del presente año.

El orteguismo, que silencia voces como la de la Academia de la “Lengua cortada”, según dice Sergio Ramírez, mientras celebra el día del idioma ruso en Managua y León, también acoge la estación terrestre del Sistema Global de Navegación por Satélite (Glonass), una enigmática estación instalada desde 2016 cerca de la laguna de Nejapa, que se presume sea un centro de espionaje. De manera que Nicaragua, por todos lados, es una plataforma al servicio de Rusia, al igual que Venezuela y Cuba.

Con esos tres alfiles equipados militarmente por Moscú, pareciera que los motivos de la presencia rusa conllevan razones más oscuras, especialmente cuando una vocera en la televisión rusa dijo que “si los sistemas de misiles estadounidenses casi pueden llegar a Moscú desde el territorio ucraniano, es hora de que Rusia despliegue algo poderoso más cerca de las ciudades estadounidenses”. Sería como la reedición de la crisis de los misiles cubanos a principios de los 60. Lo que sí es claro, es el progreso propagandístico a través de RT (Russia Today) cadena televisiva que ofrece sus noticias en 23 países y en más de 300 proveedores de televisión por cable en la región, a través de su supérstite venezolana Telesur. Para el profesor Vladimir Rouvinski, “Moscú (…) parece estar ganando terreno en la batalla por la mente de los latinoamericanos”. Y cuando hablamos de mentes, hablamos de política.

Las frías relaciones Petro-EU han llevado a que uno de sus lugartenientes muestre su intranquilidad porque “la embajada americana o la DEA tengan como agenda impedir que Petro sea presidente”, dice quien tuvo una reunión con Terry Steers-González, consejero de Asuntos Políticos de US en el país: “Él ha hablado con Petro varias veces”, contó el alguacil petrista. “… Sepamos que hay una animadversión clara” remata. El candidato, asesorado por el comunista Sebastián Guanumen, proclama que hará ajustes a los roles de las misiones en la llamada “Doctrina de seguridad nacional”, que en su última encantadora carta a los soldados de tierra, mar y aire, titula “Política Integral de Seguridad”; asegura que impulsará la eliminación del fuero penal militar y muy probablemente se unirá en una abrazo solidario y revolucionario con sus pares Maduro, Diaz-Canel y Ortega, convirtiendo esta parte del continente en una plataforma “anti imperialista”, de la mano de Irán. Como Venezuela. La misiva de antier, dicho sea de paso, llena de melosidades y promesas irrealizables, muestra el camino clásico de los comunistas: enmelar a sus aparatos de seguridad para garantizar su lealtad como guardias pretorianos. Como en Venezuela.

El otro candidato, por su lado, señala que hay que definir una política clara que integre las necesidades de compra y modernización del equipo militar.

En un mundo convulsionado por la agresión rusa a Ucrania, “Inicio de la tercera Guerra mundial”, según el Papa, en proceso de reestructuración de alianzas internacionales, con graves amenazas económicas gravitando sobre todos nosotros, un rifirrafe marítimo fronterizo entre Nicaragua, apoyada por Rusia, Cuba, Venezuela y Colombia, eventualmente apoyado por US y otros países, a lo largo del meridiano 82 ¿estarán nuestras fuerzas aeronavales preparadas para defender ese espacio marítimo vital? Una circunstancia como esa puede enrarecer el mandato de quien sea electo, que esperamos sea RH. “Habría que ver también qué impacto podría tener frente al proceso electoral que está en marcha y que entra en su recta final” como plantea el general (R) Lemus Pedraza en su chat.

La pregunta es si frente a ese escenario geopolítico marítimo, los dos finalistas para la segunda vuelta han ofrecido algo con previsión estratégica o cederán ante el asedio de potencias extracontinentales como Rusia, precisamente. La respuesta la tendremos este venidero y tenso 19.

sábado, 7 de mayo de 2022

Colombia hacia el suicidio colectivo

Por Luis Alfonso García Carmona*

A menos de un mes de la primera vuelta electoral para escoger al presidente de la República, el panorama no puede ser más sombrío.

De un lado, la extrema izquierda, da por sentado que se tomará el poder, como ocurrió recientemente en Chile, Perú y Honduras. Y, en el supuesto de que los resultados no la favorezcan, ya ha anunciado que será consecuencia del fraude y hará valer su triunfo mediante alzamientos populares. Con razón ha denunciado un exmilitante del M-19 que Petro no va por la elección sino por la insurrección.

No obstante, el crecimiento en las encuestas en favor de la candidatura democrática de Federico Gutiérrez, no se puede pasar por alto las gravísimas sospechas que pesan sobre la imparcialidad de las autoridades electorales. Privatizaron el escrutinio de los votos contratando de manera irregular a la firma Indra, cuestionada internacionalmente por sus malos manejos; despidieron a más de 100 funcionarios de carrera para reemplazarlos por personal sin preparación en la materia; el resultado de las elecciones parlamentarias fue catastrófico pues se presentaron anomalías en más de 20.000 mesas y se cuentan por decenas de miles las quejas de los ciudadanos a quienes no les aparecen sus votos, o no les entregaron tarjetones distintos a los del Pacto Histórico; y, sistemáticamente se han negado a practicar reconteo de los votos o a separar del cargo al responsable de tamaño desaguisado.

Curiosamente, sin explicación alguna, de la noche a la mañana le aparecieron 500.000 votos más a la lista de Senado del grupo político de Gustavo Petro. ¿Cómo se puede creer en la trasparencia de las próximas elecciones?

Dos anuncios del guerrillero ahora candidato son, por sí solos, de carácter espeluznante:

1.- Que la revolución que está proponiendo no se cumplirá en 4 años, lo que augura para Colombia un régimen comunista al estilo de Cuba, Venezuela o Nicaragua por un largo período.

2.- Que el mismo día de su posesión presentará su propuesta para convocar una Asamblea Constituyente. ¿Cuáles serán los objetivos de la misma? La verdad es que cualquier cosa podrá salir de semejante conciliábulo:

* Estatización de los fondos de pensiones arrebatando los ahorros de quienes ahora contribuyen para acceder algún día a su pensión de vejez.

* Impuestos de carácter confiscatorio a los ganaderos, agricultores, y empresarios, que ahuyentarán la inversión y destruirán el aparato productivo del país.

* Purgas en el Ejército y reformas en la Policía Nacional para impedir el control del orden público y favorecer con impunidad la anarquía y el terrorismo.

* Reparto indiscriminado de tierras que producirá escasez de alimentos, miseria y hambre en la población.

* Adoctrinamiento obligatorio de la niñez y la juventud en las enseñanzas materialistas del comunismo, el ateísmo, la ideología de género, etc.

* Supresión de la explotación de hidrocarburos, la cual eliminará buena parte de nuestras exportaciones y nos obligará a importar petróleo y sus derivados.

* Reforma de la Justicia y de los entes de control para allanar la implantación del sistema castro-chavista.

* Destrucción de la familia tradicional y de la potestad de los padres sobre sus hijos para entregársela al estado totalitario.

* Aprobación de la reelección sucesiva para garantizar a perpetuidad el régimen comunista totalitario.

No se trata de ciencia ficción. Invito a los lectores a repasar en Internet lo que ha ocurrido en Chile, en Perú y en Honduras, a pocos meses de la posesión de presidentes izquierdistas. O lo que viene sucediendo desde hace décadas en Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua.

Lo más dramático es la pasmosa indiferencia de muchos compatriotas que aún no perciben la inminencia de esta catástrofe. O la irresponsabilidad de algunos candidatos que insisten en hacerse contar, en lugar de tomar la decisión patriótica de respaldar a quien alguna posibilidad tiene de detener la aplanadora comunista.

En Alianza Reconstrucción Colombia siempre hemos tenido dos propósitos fundamentales:

Detener el avance de la ideología marxista leninista e iniciar la verdadera Reconstrucción Nacional que el país requiere en todos los órdenes. Unámonos ahora para conseguir entre todos el primer objetivo que es salvar a Colombia. Y propongámonos desde ahora crear un gran movimiento inspirado en los valores fundamentales de la civilización judeo-cristiana, los principios democráticos y la libre empresa, para acometer las grandes reformas que reclama la gente en Colombia.

jueves, 21 de abril de 2022

Vigía: Colombia y Brasil ¿próximos a caer?

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

El escenario es complejo. Mientras la guerra ruso-ucraniana continúa en primer plano, la Cuba de los Castro cumple 60 años con un 90% de pobreza, un sueldo mensual mínimo de U$ 9 dólares y una economía pauperizada, Rusia advierte sobre el envío de activos nucleares si Finlandia y Suecia deciden unirse a la OTAN. “Y en ese caso ya no se podrá hablar de un Báltico sin armas nucleares” aclaró el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dimitri Medvedev. En ambos extremos del globo la situación pinta crítica pues mientras en la isla prisión, recordada por la crisis de los misiles de 1962, la gente sobrevive con un mínimo calórico, en el Báltico las amenazas rusas no son de jugar. Así lo aclaró el actual director de la CIA, William Burns: “(…) nadie puede tomarse a la ligera la amenaza que supone que pueda recurrir al uso de armas nucleares tácticas o de baja potencia”, afirmó el máximo responsable de la agencia de espionaje, en un discurso en una universidad de Atlanta.

En esta parte del mundo, el analista Andrés Oppenheimer, advierte que los dos próximos países que potencialmente podrían caer en manos de la izquierda extrema son Colombia en marzo y Brasil en octubre, cuando se celebren las elecciones presidenciales. El interés geoestratégico y de supervivencia de La Habana y de Moscú, ambos involucrados profundamente en Venezuela, está en estos momentos en Colombia en donde la campaña preelectoral está en uno de sus momentos más álgidos, especialmente por la embarrada del candidato de la extrema izquierda, Petro, quien: “ante notario y en documento público, bajo gravedad de juramento (…) no habrá ningún acto de expropiación contra ningún bien los colombianos en mi gobierno”. Frente este impromptu petrista, la senadora María Fernanda Cabal saltó a las redes con un “Chávez dijo lo mismo”, sembrando una muy merecida duda ante las promesas falsarias del extremista.

Con una población de 50 millones de ciudadanos, de los cuales más del 70 % son católicos cristianos, el país registra a la fecha 33 masacres por cuenta de los grupos armados organizados, una situación en la cual la mayoría de los ciudadanos expresa su repudio y rechazo, siempre con la cocaína como excusa del actual conflicto. Para algunos estudiosos del sesentero conflicto interno, la causa y raíz de las guerras civiles de Colombia siempre ha sido la Constitución y no me cabe duda de que Petro, como lo aclara uno de sus excompañeros, no busca la reelección sino la insurrección de acuerdo con su evidente egolatría: morirá Sansón y todos los filisteos, dirá luego de su fracaso electoral que se huele en el ambiente. Y la culpa será de la malinterpretación de los postulados de la Constitución "burguesa" del 91. O de los electores, que equivocarán sus votos. Y aunque los colombianos podríamos dar una sorpresa como la del plebiscito del 2016 cuando inesperadamente le dijimos NO a los acuerdos espurios de La Habana, estamos en los prolegómenos de otra guerra civil según estos académicos.

Para Oppenheimer, las posibilidades de Petro de llegar a la Casa de Nariño son pocas, comparadas con la izquierda de Lula quien avanza en su candidatura apoyado en el supuesto descrédito político de Bolsonaro. Colombia en cinco semanas y Brasil a fin del año, corren el riesgo inminente de convertirse en satélites de gobiernos comunistas productores de bienes de consumo, como China que ha logrado sacar de la extrema pobreza a unos 99 millones de personas en los últimos 8 años, según los cantos de Jinping. Aunque se está dando la calculada casualidad de que el nuevo imperio chino, tiene un pie en toda la región, retando la supremacía económica y tecnológica de Washington, el polo que nos debe guiar a los latinoamericanos.

En el entretanto, en Cuba la ONG Prisoners Defenders denunció recientemente la “separación forzosa” de sus padres de unos 5.000 niños; con el dictatorial gobierno orteguista nos estamos viendo la cara en la Corte en La Haya hoy jueves 21 y en Venezuela se respiran aires de ¿probable modernización? El Kremlin amenaza con reforzar militarmente estos países y China permanece discreta y atenta a los acontecimientos. Así rueda este mundo.

En este entramado post pandemia, alistarnos para votar por el mejor programa de gobierno, es parte fundamental de nuestra obligación ciudadana.

jueves, 24 de marzo de 2022

Vigía: elecciones y ciberguerra

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

Parece ser lo que está en desarrollo en Europa: guerras emblemáticas que se han librado en países limítrofes de las áreas de influencia de las grandes potencias, tal es el fenómeno Rusia - Ucrania. A su vez, Colombia, Nicaragua y Cuba forman parte de un cinturón de defensa cercana de US, afectado por los intereses zaristas rusos. Y ahora que el Kremlin insiste en bombardear a Mariupol, mucho se habla sobre la eventualidad de Rusia enviando activos y tropas a Venezuela y tecnología a Nicaragua y Cuba. Rusia mantiene cuatro estaciones de seguimiento satelital a su sistema de posicionamiento global Glonass, tres en Brasil y una en Nicaragua, en las orillas del lago de Nejapa; China custodia una estación militar de exploración del espacio profundo en Neuquén, Argentina, mientras sus miríadas de barcos pesqueros invaden nuestras aguas del Pacífico e Irán sostiene en Venezuela el mayor centro operativo mundial de Hezbolá fuera de su área de influencia.

Pero existe un elemento adicional que en el pasado no se conocía: las redes sociales. Cubrimiento global, instantaneidad y miles de millones de usuarios conforman ese andamiaje de las tales redes, síntoma inequívoco de nuestro tiempo. En medio de la desconfianza generalizada por los resultados electorales y por el registrador –que recuerda a Tibisay Lucena-, la fuga de alias “Matamba” y la visita de delegados de Biden a Maduro, la ciberseguridad pareciera olvidarse, ignorando los recientes ataques cibernéticos al DANE y al Invima.

Virtualidad, algoritmos, IA, IoT, 5G, Instagram, YouTube, WhatsApp, Snapchat, TikTok, WeChat, Messenger, iMessage, Multitasking, fake news, Amnesia digital, DDoS, criptomonedas, se confunden en un mundo en donde se mueven 65 millones de mensajes por minuto vía WhatsApp, con una fuerte actividad de phising, hackeo, suplantación de identidad, Ramsomware, extorsión, secuestro o robo.

Según el último informe del Foro Económico Mundial, en el primer semestre del 2021 los ataques cibernéticos crecieron un 151%. Y la desinformación produjo unos 2.600 millones de dólares aproximadamente, como registró Newsguard y Comscore. De acuerdo con una encuesta de Forrester Research Inc., en 2021, el 66% de los adultos estadounidenses usaron Facebook semanalmente y según EMarketer, las aplicaciones de mensajería fueron utilizadas por casi 3 mil 100 millones de personas en 2021, unos 500 millones más que en 2019.

Las interferencias de Pekín y Moscú en los diferentes procesos electorales, jaqueos a cuentas establecidas, filtración maliciosa de engañifas y cortos videos, son parte de la ciberguerra con nuevas armas a disposición de garajes o bodegas que, como en el caso de China, integran esos “batallones de cinco centavos” compuestos por cientos de jóvenes. Porque es la guerra cibernética lo que nos debe preocupar en estos momentos, dadas las denuncias públicas de injerencia cibernética en nuestras próximas elecciones presidenciales. Nos causa escozor el lavado cerebral que han venido realizando potencias extracontinentales como China, Rusia e Irán a través de sus medios masivos, RT, Sputnik, TV China, TV Iraní, Telesur, ahora que un Nuevo Orden Mundial asoma sus orejas en Europa y en estas sempiternas colonias.

Venezuela, por su lado, se ha convertido en la panoplia militar rusa latinoamericana con tanques de guerra T-90, misiles antiaéreos S-300, Pechora y Buke, aviones Sukhoi y helicópteros de combate M-35, radares estratégicos P-18 y otros accesorios de la “guerra dura” (hard warfare). Pero es en las bodegas en donde reside el mayor poder perturbador del hermano vecino, lo cual no deja de preocuparnos ante las avanzadas tecnológicas rusa, china e iraní que ponen lo mejor de su ciencia al servicio de la ideología comunista para someter a la “joya de la corona” latinoamericana. Así lo ha denunciado el expresidente Uribe en sus redes sociales, exhibiendo documentos confidenciales de la Contrainteligencia del vecino país. Además, Biden alertó el pasado lunes sobre ciberataques rusos a oficinas federales y empresas privadas en US.

La pregunta es si con Petro y su camarilla tendremos un Putin, un Jinping o un Ayatolá en Colombia; o un Castro, un Ortega o un Chávez: difícil predecir el final de esta dramática historia que estamos viviendo día a día.

Ante la opción de convertirnos en los esclavos de un nuevo Mundo Feliz o la de pelear por la defensa de nuestra vapuleada economía neocapitalista, elegiría la segunda opción; o, debido a mi edad, escogería emigrar a un país tranquilo. ”Desaparecer” en medio del carnaval triunfalista de los revoltosos que agitarán los gallardetes de su revolución, es otra elección que consideraríamos.

jueves, 13 de enero de 2022

Vigía: encuestas y sinopetrismo

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

La lentitud en la toma de decisiones, lo enredado de los procedimientos, la creciente corrupción y otros desencuentros, han llevado a que muchos adolescentes y jóvenes, desprecien el entorno democrático que marca el destino de cada uno de sus países en Latinoamérica. Por supuesto que la propuesta está a la vista: un gobierno (¿dictatorial?) que agilice los procedimientos y por, sobre todo, que alimente a los miles de afectados por la pandemia. Dictadura versus democracia, sería el nombre del juego.

Promesas y encuestas

Las propuestas preelectorales de Petro son dramáticas: expropiar tierras explotadas por la industria azucarera, “devolverlas a sus dueños originales”; suspender la explotación petrolera que tanto daño le hace a la naturaleza; ubicar a Colombia como “potencia mundial de la vida” y otras de ese talante, hacen pensar seriamente en las perspectivas de un gobierno con cientos de ignorantones tomando decisiones críticas para el país. Su paso por la alcaldía de Bogotá es un buen ejemplo de lo que espera a los colombianos.

Hay luz, sin embargo. Una reciente encuesta de un periódico bogotano a jóvenes entre los 15 y los 35 años, al evaluar su simpatía o adherencia a diferentes instituciones del país, concluye en un primer puesto con las Iglesias y un segundo con el ejército.

Pendientes como estamos de la dinámica electoral y siguiendo el desarrollo de la campaña petrista en Europa, al lado del PSOE, CCOO, Podemos e Izquierda Unida, creemos que la oleada electoral del exnarco terrorista no irá más allá de lo que la gran mayoría de los jóvenes responden en las encuestas. ¿Podrán las Iglesias, separándose de las veleidosas declaraciones del ensotanado de Cali, marcar un destino democrático y promisorio para la economía del país? ¿Los militares retirados y en servicio activo, harán una declaración pública de defensa de la institucionalidad democrática o pasarán al comando del país?

Sinopetrismo

La discreta relación sinopetrista, surge de comparar el desencanto juvenil con el régimen, las propuestas de Petro, ya especificadas, y el proyecto geoestratégico del dragón pekinés. La experiencia China se ve iluminadora y beneficiosa para unos países que miran desde esta orilla a ese coloso de más de 1.400 millones de habitantes y el tercero más grande del mundo. La solución, pues, está a unos 14.900 kilómetros de distancia y a seis meses de lograrse en la capital neogranadina, si antes, las divisiones de la derecha y los egos de sus líderes no se unen o alían en un esfuerzo de interés estratégico nacional.

Mientras esto se da, el Partido Comunista Chino, PCCh, expone sus “bondades” en un contrato cauto pero vital: el Metro de Bogotá, al que se agrega la construcción de varias vías fundamentales para el desarrollo del país, algunas convenientemente ubicadas en Urabá, justo en la frontera sur del punto articular de la Nueva Ruta de la Seda, que es Panamá.

En Venezuela, la derrota en Barinas el pasado fin de semana del candidato oficialista, no significa la pérdida del poder de Miraflores, pero sí un primer paso para desmontar paulatina o rápidamente, aun no lo sabemos, todo el andamiaje corrupto y de corruptos de Maduro y su cuadrilla. Y si esto no falla, lo ocurrido a principios del año en la frontera colombo-venezolana, tendrá una nueva dimensión contrarrevolucionaria y contra dictatorial que puede proyectarnos a un futuro difícil, pero con un horizonte cierto y claro. De no suceder así, Barinas quedará en solitario combatiendo un monstruo comunista que gira alrededor del pensamiento demoledor de un Chávez, que nunca fue Santo y cuya mención ahora genera repudio. Como Mussolini, Hitler o Stalin.

Entre China, Petro, Cuba, Venezuela, ahora Perú, Honduras y Chile, –no olvidemos a Rusia- parece moverse la aguja de la brújula política de la región.

jueves, 30 de diciembre de 2021

Vigía: de Chile a Medellín: el destino de los nigromantes

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

Chile tiene unos 20 millones de habitantes (Santiago, la capital, 6 aproximadamente) y un aprendizaje político nada fácil; la ciudad de Medellín, a 6.211 kilómetros de distancia al norte en Suramérica, registra solamente 2 y medio millones de habitantes (el departamento de Antioquia tiene 6 y medio aproximadamente) y una tradición política conservadora y exitosa. ¿Es posible establecer alguna conexión entre estas dos realidades geográfico-políticas?

Los que entran y los que salen

Lo cierto es que entre el presidente electo Gabriel Boric (35) y el alcalde en ejercicio Daniel Quintero (41) existen algunas similitudes: ambos son millennials, han alimentado una personalidad avasallante, tienen vínculos políticos con agrupaciones y movimientos violentos y delincuenciales, y los dos quieren destruir “lo establecido” en su afán de demostrar su “novedosa” propuesta política, el paraíso definitivo, según su torcida dialéctica. Y los dos son dos “cagones” sudamericanos, emergentes de una apatía política generalizada mezclada con una alienación colectiva resultado de la manipulación de las redes sociales.

Mientras a Boric lo eligió el 30 % del potencial electoral (4.6 millones de votos) y recién empieza su camino, que se adivina pedregoso y peligroso, a Quintero, elegido por 783.820 votos, lo quieren fuera de la alcaldía más de 300 mil firmantes, de los cuales la registraduría avaló 133.248 rúbricas, un 45 % más de las requeridas, que debían ser 91.210.

Desear que a Boric le vaya bien, es una actitud patriótica de la chilenidad y apoyar la destitución de Quintero, quien hasta el momento solo ha generado problemas, un visible deterioro en la estética urbana y un gasto fiscal errático, es una obligación moral para quienes viven y quieren a Medellín.

Marzo del 2022 parecería ser el mes cuando el electo presidente de Chile deberá tomar posesión de su cargo y cuando podría darse la elección de un nuevo alcalde en Medellín. Si ambos caminos siguen el derrotero que la experiencia nos enseña, Chile oficializaría su hundimiento en el abismo venezolano mientras Medellín recuperaría su camino de ciudad limpia, de progreso y de fe montañera, marcando un mentís a la estrategia del Foro de Sao Paulo y a la práctica del Grupo de Puebla, engolosinados con los recientes triunfos de la izquierda continental.

Realidades y tendencias

Algo importante de esta revocatoria en desarrollo es el mensaje que Medellín en particular y Antioquia en general, le están enviando a Colombia y al continente: el conservadurismo progresista, la derecha democrática, tienen en esta región su más firme baluarte, a pesar de los consistentes ataques del gobierno Santos para desestabilizar un entorno político y económico ejemplar para las otras regiones de la nación y contradictor a sus políticas entreguistas ante el poder del narcotráfico fariano.

Colombia mantiene su posición como primer productor de cocaína y Chile ve aumentar el tránsito de narcotráfico en su territorio, ambos países señalando al Crimen Organizado Internacional como actor de gran vigencia en Latinoamérica. El escenario con la posesión de Boric y la eventual revocatoria de Quintero, pues, es un escenario de valor geopolítico en el que Cuba, Venezuela y Nicaragua, principalmente, han desplegados sus agencias y agentes para tener una desestabilización que está logrando su cometido en Chile y está en veremos en Colombia, en donde a cuatro meses de elecciones se registran 92 masacres, 168 líderes sociales, 48 firmantes del acuerdo de paz matados y un promedio de un miembro de la fuerza pública asesinado diariamente, especialmente en Antioquia.

Si Colombia cae, todo el continente se convertirá en una plataforma de riesgo serio e inminente contra la seguridad territorial de Estados Unidos en cuyo interior, mientras tanto, hierve una turbulencia social animada por organizaciones marxistas leninistas que dicen defender el etnicismo y la ecología, entre otros temas hábilmente explotados como banderas políticas. La seguidilla de logros de la izquierda en Perú, Honduras y Chile no tiene por qué ejemplarizar un camino inexorable que nos lleve a la desgracia y el infortunio a los 46 países del subcontinente. La revocatoria de Quintero, puede animar la reorientación de esta tendencia.

miércoles, 29 de diciembre de 2021

AMLO o Pol Pot

José Alvear Sanín
José Alvear Sanín*

No hay comunismo bueno, ni socialismo tampoco. Pero como hay versiones peores, vale la pena hablar de ellas.

El título de esta columna no es unívoco, porque implica una gradación entre el criptocomunismo incipiente y hasta ahora ineficaz de un viejo chocho, y el mayor horror político conocido hasta hoy, el de los jemeres rojos.

Antes de 1945 el único estado comunista era la URSS. Stalin superó el terror de Lenin, pero el primer dictador jamás fue el bondadoso gobernante que Kruschev pintaba por oposición al monstruo que lo sucedió.

Aun después de denunciar los crímenes de Stalin, el comunismo dominaba desde Berlín hasta Pekín, y por su nivel de atrocidad la peor dictadura era la de Corea del Norte, seguida por las de China y la URSS. Por comparación, las de Europa Oriental eran menos horribles…

Después de la llegada de Castro, en 1959, Cuba avanzaba en el ranking del terror para situarse entre China y Rusia. Luego Pol Pot se adueñó de Cambodia y su régimen superó los de Mao, Kim il-sung y Ho Chi Minh en atrocidad.

Actualmente los despotismos orientales de China y Norcorea oprimen de manera parecida a sus poblaciones, pero el control totalitario de corte tecnológico no alegra la vida de los pueblos carentes de libertad.

Ahora pasemos a la pobre Hispanoamérica, rumbo al socialismo del siglo xxi, dirigido por Cuba. Este ya está consolidado en Venezuela, Nicaragua y Bolivia, y ha logrado recientemente la presidencia de Perú, Honduras y Chile. Además, cuenta con gobiernos proclives en México y Argentina y tiene buenas posibilidades de tomarse a Colombia y Brasil.

Por desgracia, en nuestro país la clase política parece resignada al posible triunfo de Petro y dispuesta a acomodarse con él. El CD está disminuido. Los señores del Equipo Colombia representan varias corrientes de la derechita cobarde, y hay otro equipo, santista, que agrupa los compañeros de ruta y los idiotas útiles…

Esta situación nos exige:

En los 85 días que nos separan de las elecciones de marzo y en los 135 que nos quedan hasta las de mayo, reclamar lucha frontal y decidida contra Petro, e Informar al país hasta dónde llegaría Petro en la escala del horror continental, si alcanza el poder.

De malo hasta peor, el socialismo del siglo xxi ofrece esta gradación: México – Argentina – Perú – Honduras – Chile – Bolivia – Nicaragua – Venezuela – Cuba.

En ningún país ese socialismo es benéfico, conveniente o democrático. En los primeros seis nombrados avanza y en los últimos cuatro ya ejerce la dictadura con mayor o menor intensidad.

Miremos ahora un posible gobierno de Petro: ¿Sería otro AMLO? ¿Otro Evo? ¿Otro Maduro?

Con seguridad que no sería igual al mexicano, porque tomaría impulso hasta convertir a Colombia en una segunda Venezuela.

Pero hay una posibilidad aún más letal, porque puede llegar a ser otro Pol Pot.

A pesar de la complicidad mediática y judicial con Petro, que se hace pasar por un reformador benévolo, enemigo apenas del “neoliberalismo”, una vez enunciadas sus propuestas descabelladas, son luego omitidas en los medios y borradas de las redes sociales.

En conjunto, lo que ese individuo propone conduce a la destrucción total del modelo económico, social y productivo del país:

Eliminar las industrias extractivas, las exportaciones y el ingreso de divisas.

Acabar con el poder adquisitivo de la moneda a través de emisiones astronómicas.

Incrementar los impuestos.

Colectivizar la agricultura.

Eliminar la industria azucarera y la ganadería.

Establecer pensiones no contributivas y cerrar los fondos de pensiones.

Eliminar las asociaciones público-privadas en obras públicas, lo que detendría el avance de la infraestructura.

Lo anterior nos exime de hablar de la renta básica universal, de la expropiación de las segundas viviendas y de la ocupación de áreas superiores a 65 m2 en ellas.

El país, entonces, con su comercio exterior reducido a la exportación de estupefacientes, tiene que repudiar la deuda externa y convertirse en un narcoestado por fuera de la comunidad financiera internacional.

Esa política de tierra arrasada conduciría al país a una revolución de tipo jemer rojo. Negarse a verlo denota criminal irresponsabilidad en los políticos y en los medios infiltrados, que siguen pintando a ese “honorable senador” como otro político normal y de “centro izquierda”…

***

Boric, muy parecido a Petro, pero sin prontuario…

***

El presidente argentino, Alberto Fernández, se ha comprometido a “acompañar, proteger y cuidar la vida de las mujeres y otras personas gestantes” (¡!)

***

Las masas nunca han sentido sed por la verdad. Se alejan de los hechos que no les gustan y adoran los errores que les enamoran. Quien sepa engañarlas será fácilmente su dueño; quien intente desengañarlas será siempre su víctima —Gustave Le Bon

jueves, 16 de diciembre de 2021

Se debe romper con Cuba

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

El martes, 7 de diciembre, un grupo de congresistas colombianos enviaron una carta a Biden, pidiéndole que eliminara la ley de bloqueo económico y financiero para permitir que al interior de la isla se abriera dizque un eventual diálogo que traiga libertad y democracia a esa dictadura.

Historia de violencia y complicidad política

Fieles a su ideología extremista, los firmantes, todos de la Alianza Verde, el Polo Democrático y la Unión Patriótica se muestran complacidos con la exclusión de sus amigos de las FARC de la lista de organizaciones terroristas y dicen que, desde hace 40 años, Cuba registra acciones diplomáticas por la paz de Colombia, “consecuentes y fiables”. ¡Ja!

Muy a pesar de este llamado típico de personas y organizaciones maliciosas y perversas posando de democráticas, el 09 de este mismo mes, el exembajador de Colombia en US, Francisco Santos, declaró a un medio radial que alias “Iván Márquez”, huyó hacia Cuba y permanece refugiado allí. La muerte de sus dos alfiles guerreristas, alias «el Paisa» y alias «Romaña», muy probablemente por parte de las disidencias de alias «Gentil Duarte», habría precipitado este carrerón del matasiete para evitar la misma suerte fatal. Al respecto, Miraflores repitió en voz de Padrino, la cantinela archiconocida.

El sábado 11, el presidente Duque dijo, que de ser cierta esa información, Cuba estaría violando explícitas normas de las Naciones Unidas, sobre la prohibición de acoger en su territorio a personas solicitadas por otros países. Sobre Márquez pesa una circular roja de Interpol por terrorismo, una recompensa de varios millones de dólares y una solicitud de extradición basada en un prontuario denso y aterrador. Para el lunes 13, alguna prensa mencionaba que el susodicho narcoterrorista, podría estar aún en Venezuela, decidiendo entre Cuba y Nicaragua como asilo.

Desde hace casi un año, la Asociación Colombiana de Oficiales de las Fuerzas Militares en Retiro, Acore, le ha pedido insistentemente al gobierno Duque que rompa relaciones con la isla la que, desde 1948, ha sido protagonista de los principales hechos terroristas en el país neogranadino y fue la fundadora y promotora del Ejército de Liberación Nacional, ELN, en 1964.

La actual gerontocracia elena, sigue refugiada en la isla, como lo hizo en 1974 el sanguinario Fabio Vásquez Castaño, quien a punto de ser aniquilado por el Ejército en la operación Anorí, logró escapar a Cuba con el apoyo del presidente López Michelsen, tal como lo estaría haciendo hoy Márquez con el soporte de Maduro.

Los beneficios de la ruptura

La ruptura de relaciones diplomáticas entre Colombia y Cuba, en 1962, (gobierno Lleras) y en 1981 (gobierno Turbay), no evitaron ni redujeron la violencia promovida desde allí, que ha continuado sin pausa hasta el día de hoy a través, no solo del ELN, sino de las FARC, del M-19, del G2, del Sebin y la Dgicm venezolanos. Baste mirar los atentados del miércoles pasado en el aeropuerto de Cúcuta.

No solo han sido grupos armados. Un acuerdo de intercambio técnico educativo firmado en el gobierno López en 1978 se convirtió en Ley de la república en 1998, gracias al presidente Gaviria y células “educativas” de cubanos y enfermeros posando de médicos, merodean por todo el territorio colombiano, especialmente en la frontera colombo-venezolana, adoctrinado y adelantando labores de inteligencia.

En contra de la decisión de romper relaciones con Cuba, se levantará una polvareda mediática aupada por los quintacolumnistas de las bandas del ELN y la FARC, que no escatimarán análisis, crónicas, relatorios, quejas, acusaciones, epítetos y amenazas. Este eventual distanciamiento tiene toda la lógica del mundo, pues si lo hemos hecho con Venezuela, nuestro segundo socio comercial después de EEUU, cómo no hacerlo si con la isla hay cero comercio. Solo un vínculo ideológico y político justifica tal relación. Ningún momento más oportuno que este para romper relaciones con un Estado en cuyo interior la situación económica, política y social no pintan nada bien. Y es ahora cuando el Grupo de Puebla levanta algazara por el triunfo de la chavista Xiomara Castro en Honduras y que apunta sus narcobaterías hacia Chile, y el año entrante sobre Colombia y Brasil, con que con un rompimiento sería un verdadero golpe a todo este entramado de mentiras y falacias que tienen a un narcoterrorista y sus cómplices a las puertas del Palacio de Nariño.

Y el reclamo de Acore nada tiene que ver con Relaciones Exteriores, ni con diplomacia: tiene que ver con seguridad nacional.