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miércoles, 17 de enero de 2024

Entrevista con Esteban Argudo Carpio


Antonio Montoya H.
El doctor Esteban Argudo Carpio, hombre de leyes radicado en Ecuador, en la entrevista de la semana para El Pensamiento al Aire, nos ofrece su interpretación sobre la gran crisis institucional en la que se sumió su país y la declaración de guerra contra las bandas delincuenciales.

Realizó sus estudios de Derecho en la Universidad de Cuenca, en donde obtuvo el título de Doctor en Jurisprudencia y Abogado de la República. Los estudios de postgrado los realizó en la Universidad Complutense de Madrid, España, en la que obtuvo el título de máster en Propiedad Intelectual y Derecho de las Nuevas Tecnologías. En la Universidad Viña del Mar, obtuvo el máster en Gestión de la Industria Minera. Socio Fundador en Estudio Jurídico AA&B LEGAL quien, además, se desempeña como catedrático de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador –PUCE. Es un ex becario de la Academia Mundial de la OMPI/WIPO, y fue director nacional de Derechos de Autor y Derechos Conexos del IEPI.

lunes, 22 de mayo de 2023

Editorial: cada día más incertidumbre

Antonio Montoya H.
En este nuevo editorial para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H., hace un análisis de los principales hechos de la semana en el país. El primero evalúa la reforma laboral que acaba de presentar el Gobierno en el Congreso; el segundo es la nefasta costumbre del presidente de gobernar a través de Twitter; también se refiere a cómo, gracias a la mermelada, se está aprobando la reforma a la salud; al cierre de la mina de oro en Buriticá por ataque del Clan del Golfo; reseña las dificultades en Ecuador, Perú, Nicaragua y Venezuela, y finaliza con las alzas en los arrendamiento. No dejes de verlo,

jueves, 26 de enero de 2023

Vigía: ¿Está Colombia envenenando a Ecuador?

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda

Desde Davos, en donde asistieron los presidentes de Colombia, Ecuador y Costa Rica, el primer mandatario colombiano se comunicó con sus subalternos sobre la grave crisis del suroccidente del país, en el municipio de Rosas, que obligó a que el gobierno colombiano utilizara al Ecuador para abastecer a Nariño. El próximo 5 de febrero, los ecuatorianos elegirán juntas parroquiales, alcaldías y consejos provinciales y decidirán en las urnas si aprueban o no la extradición a Estados Unidos de sus paisanos acusados por narcotráfico. Con una producción de unas 1.500 toneladas métricas de cocaína en Colombia, más del 70 % saliendo por el andén Pacífico colombo-ecuatoriano y con el dólar como la única moneda oficial en Suramérica, el Ecuador se ha convertido en el paraíso de los narcotraficantes.

La muerte de alias «Rasquiña», quien lideraba a los Choneros y sus bandas aliadas fue el disparador de una serie de 11 masacres con más de 400 presos torturados y asesinados en seis cárceles de Ecuador. La Penitenciaría del Litoral, en Guayaquil, testimonió el asesinato de 119 presos, el peor de la historia de Ecuador y el quinto más sangriento en Latinoamérica. Unas 20 bandas integradas por 40 mil delincuentes aproximadamente en este país de 18 millones de habitantes, es preocupante. En noviembre del 22, dos cadáveres decapitados y colgados de un puente en Esmeraldas, son la marca territorial mexicana en esa provincia limítrofe, precisamente, con el convulso Nariño. También en ese mes, se registraron 13 atentados, 5 policías asesinados y otros dos malheridos, lo que llevó al presidente Lasso a declarar estado de excepción en esas regiones.

Todo empezó en el 2006, cuando Jorge Briceño, “Mono Jojoy”, anunció que las FARC financiaron la campaña de Rafael Correa con 400 mil dólares, marcando de una vez el destino narco político en ese país. Los hermanos Ostaiza, Chauvin, Patiño, los Larrea, el capitán Telmo Castro, asesinado en la cárcel, el ex vicepresidente Glass, vinculado a Odebrecht y una lista interminable de funcionarios y jueces se han “incorporado” a las huestes de esta fresca narco red. Hace pocos días estalló un nuevo escándalo de corrupción en el sector energético: el actual secretario Anticorrupción, Luis Verdesoto renunció a su cargo; un cuñado de Lasso fue relacionado con este caso.

En medio de “una sociedad totalmente descompuesta” según Luis Córdoba, académico de la U Central, no es de extrañar que una funcionaria colombiana, aplauda el renacimiento del Alianza País del convicto Correa, otro ex que se uniría a la lista de izquierdópatas latinoamericanos. Todo un tendido rojo que parece controlar la política regional, con el beneplácito de rusos y chinos, contradictores de US, el imperio proveedor y, por momentos, protector. La simpatía de Petro a los crecientes cultivos ilegales ¿es el motivante de tal turbulencia? La Confederación Indigenista del Ecuador (Conaie) ¿se aprovecha de esa situación?

Acotación: además de Venezuela, Cuba y Nicaragua, Colombia y otros países de la región también han adquirido armamento ruso. Donarlo a Ucrania que US lo reemplazará, dijo la general Richardson comandante del Ussouthcom. Aquí solo tenemos helicópteros MI-17. ¿Qué dirán Venezuela y Nicaragua?

jueves, 13 de octubre de 2022

Vigía: ELN, ¿amenaza delincuencial panamericana?

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda*

El decurso histórico del Ejército de Liberación Nacional, ELN, ha sido resiliente desde la ofensiva de Anorí en 1973. Nacida de un grupo de estudiantes de la Universidad Industrial de Santander y entrenada en Cuba, la organización ahora convertida en fuerza paramilitar en Venezuela, narco en Colombia y delincuencial en Ecuador, gira alrededor de los principios revolucionarios castristas.

Diálogos frustrados

Reducidos a su mínima expresión en efectivos en el país, se desplazaron hacia Venezuela en donde en contubernio con el gobierno masacraron mineros artesanales y garimpeiros en Tumeremo (2018), localidad del Arco Minero del Orinoco, en los estados Amazonas y Bolívar.

A partir de ahí, el ELN creció exponencialmente hasta llegar a los cerca de 3.000-4.000 efectivos, la gran mayoría jóvenes venezolanos de 5 estados limítrofes binacionales. Todos los beneficios económicos de la minería ilegal, el narcotráfico y de la extorsión energética, le han permitido al ELN aumentar su armamento y capacidades operacionales, no solo en Venezuela en donde según un reciente informe de Insight Crime, (Investigación y análisis del crimen organizado) controlan territorio y cogobiernan en cerca de 10 estados. Crimen revolucionario organizado transnacional. Algo así como el Tren de Aragua, pero con cierta ideología.

Los 5 intentos previos de diálogo han fallado bajo el estruendo de sus atentados, asesinatos, secuestros y otras ilicitudes. La quinta ronda realizada en Cotacachi, Quito, se frustró en abril del 2018, a raíz del homicidio de tres periodistas ecuatorianos. Luego del carrobomba de la Escuela General Santander, en enero del 2019, que se saldó con 22 muertos, entre ellos una cadete ecuatoriana y 80 heridos aproximadamente, Duque suspendió los acercamientos con el ELN.

En Colombia, se han convertido en el primer actor narcotraficante a cuya gerontocracia del Comando Central (COCE), pronto veremos paseándose por todo el país y por tres o cuatro naciones más, como lo hicieron en Venezuela (Caracas, 1991), México (Tlaxcala, 1992), Alemania (Maguncia, 1998) y Suiza (Ginebra 2000). Cuba, Venezuela y Suecia, entre otros, están a la espera.

Delincuencia trinacional

El problema, como lo hemos repetido, es lidiar con un COCE imbuido en castrismo irredento y la teología de la liberación y simultáneamente negociar con sus cuadrillas que campean por el andén Pacífico colombo-ecuatoriano, dedicadas al comercio ilícito de las drogas. Imposibles de desvincularse de los carteles mexicanos y los emisarios de las mafias europeas, estas células del ELN no abandonarán su negocio, carente de monto estratégico y lleno de valores regionales.

Ecuador juega en esta terrible parodia socialista. Gracias a su economía dolarizada, ha visto un incremento en sus tasas de homicidio y en la corrupción pública y privada. Todo gracias al narcotráfico que tiene en Guayaquil su principal puerto de exportación de cocaína, y que ha certificado el desplazamiento de cultivos ilícitos a sus provincias fronterizas de Sucumbíos, Carchi y Esmeraldas. El Colectivo Insurgente y el Frente Comuneros del Sur están en potencial desarrollo, paralelo a las organizaciones indígenas.

Lo poco entendible es que haya muchachos trasegando sin esperanza alguna por las trochas selváticas del Chocó, caminando sin mayores expectativas por las selvas de Sucumbíos y echando bala en Arauca-Apure con la perspectiva de un estado socialista binacional, mientras sus jefes y líderes se dan la gran vida y delectan los placeres palaciegos del gobierno al mando, entretanto echan carreta fidelista.

Todo este escenario revolucionario trinacional, plantea serios retos a la seguridad regional, pues el ELN podría llegar a ser tan intimidante, poderoso y letal como el Primer Comando Capital (PCC) de Brasil. Una revolución delincuencial panamericana.

A lo anterior, hay que agregar el nuevo proyecto de ley 418 de orden público que autoriza a diferentes organizaciones civiles registradas y a comisionados de paz regionales, para movilizarse por todo el territorio nacional en búsqueda de la paz, aunque la negociación política será únicamente con el eln. Las demás organizaciones caracterizadas como criminales deberán acogerse a la ley vigente.

Adendo: tras el informe sobre graves violaciones a los derechos humanos en Venezuela, el país perdió su reelección en el Consejo de Derechos Humanos en la ONU. Rusia, su mentor armamentístico, está siendo acusado también de violaciones a los derechos humanos, en su guerra contra Crimea. ¿Y el ELN?

jueves, 10 de junio de 2021

Vigía: de Venezuela con amor... revolucionario

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

“Si nosotros tenemos una guerra con Colombia, se la vamos a hacer en su territorio” dijo Diosdado en un video del 2019, aunque el fiscal general en Bogotá dice, con la diplomacia característica de los burócratas, que no tiene “pruebas materiales” de la participación de Venezuela en estos días de violencia en Colombia.

El Paro Nacional convocado por los jefes de tres sindicatos que suman aproximadamente un millón 200 mil afiliados (menos del 2% de la población total colombiana) parece que ha convertido en realidad la amenaza de Cabello. Es un tipo de conflictividad que aplica viejos métodos en los que son expertos los comunistas, tales como reivindicar necesidades sociales que siempre existirán, prometer futuros mejores que nunca llegarán, crear mártires efímeros de los jóvenes caídos en la protesta y estigmatizar a la fuerza pública, que desde siempre ha sido, es y será acusada de exceso de fuerza y brutalidad. A eso le dicen ahora guerra asimétrica.

Algo nuevo en esta centenaria estrategia, es la incontenible difusión de mitos urbanos por las redes sociales. Gracias a esta tecnología, en cuestión de días, a través de millones de tuits escandalosos y vídeos manipulados, se creó una matriz de opinión global según la cual en Colombia opera un gobierno dictatorial ‒algunos titulares lo equipararon con el de Birmania‒ y la fuerza pública está masacrando inocentes civiles. Hasta las Naciones Unidas cayeron en la falacia, que se ha venido desmontando paulatinamente al conocerse las plataformas de origen de los mensajes y la realidad de los videos.

Llama la atención que, en cinco semanas de turbulencia, todas las baterías propagandísticas han sido enfocadas contra la Policía Nacional, buscando desalojarla de la calle, el teatro natural de esta nueva violencia urbana que no es exclusiva de Colombia, pues ya la aplicaron exitosamente en Chile y en Ecuador. Con todo, no se ha escuchado una sola queja contra el ejército, que ha salido a la calle a apoyar a la policía. Ni la ira de la turbamulta se ha dirigido contra las iglesias, como sí sucedió en Chile. Esto parece guardar sentido con estadísticas serias y recientes que muestran cómo las instituciones más apreciadas por la opinión pública son las Fuerzas Militares y a la Iglesia. Y si la tercera institución más aceptada es el empresariado, pues, estadísticamente al menos, estamos frente a un país conservador, en donde el futuro de la izquierda es muy complicado, mucho más cuando cotidianamente en todas las calles se atestigua la mísera condición de venezolanos limosneando algo que comer.

La situación se complica por la intervención directa de células narcoterroristas del ELN y las FARC que han llegado del monte con su armamento y con miles de millones de pesos en efectivo. Este dinero lo reparten entre cientos de jóvenes ninis ‒ni trabajan, ni estudian‒, que por 70 mil pesos diarios juegan a la destrucción, el incendio, el vandalismo y a los ataques letales a la policía. Revolucionarios de alquiler por noche. Y claro, al estar las FARC y el ELN residenciados en Venezuela, y fortalecidos con el narcotráfico y la minería ilegal, adquiere sentido esa repetición de Diosdado en su discurso: “La guerra se la vamos a hacer en territorio de ustedes”.

A la presencia de argentinos amigos de Maduro , quienes fueron grabados cuando explicaban que estaban en Colombia era para tumbar a Duque, se agrega la de activistas chilenos, ecuatorianos, y por supuesto venezolanos y cubanos, sin olvidar a los rusos, como parte del centenario argumento del internacionalismo y la solidaridad comunista, que solo sirve para justificar que agentes perturbadores y ansiosos de ver en acción el odio de clases que tienen grabado en su inconsciente, se paseen por el mundo bajo la engañosa fachada de luchadores por los DDHH. Pocos países como ese, soportan estoicamente lo que en la mayoría de las naciones tendría implicaciones penales o al menos la expulsión de los intrusos. Pero se trata, según estos mercenarios, del parto de la gran patria bolivariana, con ciudad capital en La Habana.

“Está soplando una brisa bolivariana”, “El plan va en pleno desarrollo”, “Estamos cumpliendo el Plan, Foro de Sao Paulo”, “Es absolutamente imposible que Colombia se quede tal como está”, son gritos de guerra de Maduro y Diosdado aplaudidos rabiosamente por pingüinos socialistas. Pareciera que esos lemas marcan el rumbo de los acontecimientos actuales. Falta tener en cuenta el complicado carácter del colombiano joven, un naciente ciudadano criado en un Estado con una falla de base, la educación y una fractura estructural: la justicia.

jueves, 20 de mayo de 2021

Vigía: Colombia ¿en el despeñadero?

Coronel John Marulanda (RA)
Por Antonio Montoya H.*

El bloqueo de vías en Colombia y su consecuente escasez de alimentos, de combustible y de insumos médicos, que llevó a la muerte a varios pacientes de covid-19, fue la culminación de un paro que perdió momentum. Los jefes de la intentona lo saben y debieron llamar a un refortalecimiento de la acción, con una nueva movilización general ayer 19. Esta situación fue también el asomo de un contra paro que puede terminar muy mal. Una reacción de la comunidad contra minorías que están arruinando la vida de millones no es de desestimar y las secuelas pueden ser de largo aliento y muy complicadas

Estrategia asfixiante y peligrosa

La izquierda no cede. Sus angustiados capataces desde sus apartamentos y fincas ven como naufraga la estrategia de recuperación del poder en la región, iniciado con la toma de las calles a finales del 2019. Se proclamó entonces “la brisita bolivariana”. Un año después y pandemia de por medio, en Chile no es claro que la izquierda vaya a lograr su constitución tal como lo proclamó mientras quemaba iglesias y saqueaba supermercados; en Perú, la balanza se inclina fuertemente hacia la Fujimori ante un Pedro Trujillo confuso y penalmente indiciado por mentiroso; en Bolivia, Evo Morales perdió bases electorales en más provincias de las esperadas y en Ecuador, el visir del sátrapa Correa, no cuajó. Queda Colombia, la “joya de la corona”. El asedio a su sociedad y el ataque a sus fuerzas militares, que vienen desde 1948, continuará a pesar de la corrección de errores cometidos y la apertura al diálogo por parte del Gobierno.

Lo sucedido en Cali es solo una mínima muestra de lo que puede suceder en todo el país con la estrategia de la “regionalización del conflicto”, pero también es un asomo peligroso de una reacción espontánea e incontrolable de una comunidad hastiada, en un país en donde se calcula hay más de dos millones de armas de fuego circulando ilegalmente.

41 asociaciones de militares y policías retirados, reunidos alrededor de Acore (Asociación Colombiana de Oficiales de las Fuerzas Militares en Retiro), lo advirtieron en un reciente comunicado a la opinión pública: “Advertimos graves riesgos de rechazo social violento por parte de la gran mayoría de ciudadanos cansados de tantos actos violentos absurdos que están causando desabastecimientos, crispación, aumento de la crisis pandémica y muertes”.

Una batalla virtual perdida

Con una sociedad agobiada por el desempleo y la pobreza, airada por las imprudentes propuestas fiscales del gobierno y manipulada por una minoría violenta, las redes sociales y los medios masivos le vendieron al mundo la matriz de opinión de un gobierno dictatorial ‒alguien lo comparó con el de Birmania‒ y una policía masacradora de inocentes protestantes. Esa simplificación estandarizada por cuenta de quienes están detrás de todo el entramado, cómodamente sentados frente a sus pantallas, forma parte de la estrategia de desestabilización. Plataformas desde Bangladesh, Corea y China diseminan una realidad virtual que poco tiene que ver con la realidad real de una minoría violenta y una mayoría expectante. La propia ONU, la OEA, la Unión Europea, el Parlamento alemán, el New York Times y los matasiete de siempre, como Vivanco, han desconocido vulgarmente la realidad de los policías asesinados a cuchillo, de las instrucciones de “ofrecerles café con veneno” a los policías, del intento de quemarlos vivos en sus cuarteles.

Otro punto que advierten los militares y policías retirados de Acore en su comunicado, es el relativo a la intervención extranjera en la crisis colombiana: “rechazamos cualquier intervención extranjera, provenga de donde provenga, que a través de redes sociales o medios cibernéticos, apoye las acciones de perturbación y desestabilización del país y difunda falsas informaciones para crear un ambiente internacional hostil al gobierno elegido democráticamente y las fuerzas armadas legítimas y legales de Colombia”. 24 horas después de este pronunciamiento, Bogotá expulsó al primer secretario de la Embajada de Cuba por actividades indebidas; hace cuatro meses expulsó a dos espías rusos; hace poco menos de un mes, un avión ruso de inteligencia violó el espacio aéreo colombiano a la altura de la Guajira y la presencia de venezolanos en las células de terrorismo urbano, es frecuente. Esto confirma el plan que se está aplicando al país, certificado por el propio Maduro en una alocución televisada.

El objetivo proyectado de esta renovada intentona, será la defenestración de Duque, la anulación del Congreso y la instauración de un nuevo gobierno popular, de un nuevo Estado.

Ante esta perspectiva, un ilustre venezolano amigo, mirándome burlonamente, me recordó: “no vale, no te creo”.

jueves, 29 de abril de 2021

Vigía: miseria, violencia y promesas

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

Se mueve la región. ¿O convulsiona?

Ecuador es un breve respiro en esta lucha política por impedir que la miseria venezolana y el desastre argentino coincidan dentro de pocos días en el Perú y generen definitivamente un acabose mayor en un continente que se queda sin oxígeno por cuenta del covid-19. Lima, pues, es el próximo episodio.

Miseria venezolana y tragedia apureña

Venezuela ocupa el primer lugar de los países más miserables del mundo, según el Índice Anual de Miseria, una escala ideada por Steve H. Hanke, un profesor de la Universidad John Hopkins que en el 2020 analizó 165 países. Venezuela encabeza el grupo de Zimbabue, Sudán, Líbano, Surinam, Libia, Argentina, Irán, Angola y Madagascar. El top ten.

Mientras discutimos ese poco honroso título que engloba desempleo, inflación y préstamos bancarios, soldados patriotas caen sacrificados en el Alto Apure, en un narco guerra en permanente riesgo de trasvasarse a territorio colombiano, con militares rusos y aviones de guerra chinos incluidos. Este desborde puede darse accidentalmente o por un plan que podría disimular la lista de míster Hanke y entrar a una zona gris, a un estado de guerra híbrida que cambie las perspectivas. Se puede cambiar la perspectiva con el apoyo de la tecnología cibernética china, recientemente fortalecida desde CANTV, pero no se podrá cambiar la realidad como la de balseros venezolanos naufragados en el golfo de Paria cuando huyen de la miseria Maduro-Hanke y la de cerca de 6 millones de venezolanos desperdigados e implorando comida, techo, salud y seguridad. Siempre volvemos a lo mismo. Un modelo absolutamente fracasado, mal timoneado por una camarilla que ya ha sido juzgada y condenada.

Las expectativas del Perú

En el mapa regional se desarrolla un nuevo movimiento en este juego peligroso. El Perú es la próxima escala de un macabro experimento que concentra las insatisfacciones producidas por clases dirigentes avinagradas, corruptas e incapaces de administrar estos países con equidad y justicia.Pedro Castillo, candidato izquierdista lo ha planteado claro: la próxima segunda vuelta “… será una competencia entre ricos y pobres, entre la opulencia y el mendigo Lázaro, una lucha entre el patrón y el peón, entre el amo y el esclavo”. La clásica lucha de clases marxista que en 100 años solo ha dejado desolación y dolor. Castillo, un maestro y dirigente gremial propone los conocidos ingredientes del coctel del desastre: una Asamblea Constituyente para crear una nueva Carta Magna que le permita eternizarse en el poder; una ley que regule a los medios de comunicación y le facilite el control de los mismos y la censura; reconformar una Corte Suprema elegida por el pueblo, es decir, crear una corte de bolsillo; la nacionalización de los recursos estratégicos ¿nacionalizará las inversiones mineras del Partido Comunista chino?; abandonar la OEA e intentar resucitar Unasur. Es decir, un Estado socialista al estilo cubano o venezolano, aunque como lo dice el mismo candidato, sin discurso de género, sin matrimonio igualitario y sin aborto. El mariateguista de sombrero cajamarquino y lápiz gramsciano en la mano, recibió el aplauso de seudo inca cocalero Evo Morales, quien con sus deterioradas bases políticas masistas ha declarado que “hemos perdido en Ecuador, pero ganamos en Perú. Castillo es del mismo linaje (…)”.

Lucha continental sin relevo

Un grave problema es que nunca generamos una dirigencia de relevo capacitada y nos hemos conformado con unos revoltosos alienados, que vienen resultando peores que las mencionadas elites tradicionales. Lo dice Vargas Llosa con referencia al proceso electoral peruano, aunque se aplica a toda la región: habrá que elegir el menor de dos males.

La ira social, la radicalización política están a flor de piel y la violencia narcorevolucionaria en crecimiento. El ELN, la banda criminal más peligrosa del continente, de origen colombiano pero nacionalizada venezolana, aumenta su presencia en las fronteras con Ecuador, Perú y Panamá, mientras, según se denuncia en Washington, protege los cargamentos chinos de oro y coltán que salen del Arco minero del Orinoco rumbo a las pistas clandestinas del Alto Apure y desde allí vuelan con, escala en Nicaragua, rumbo a la legalización.

Pekín, Moscú y Teherán, se deben estar frotando las manos, cada cual por su lado y a ratos en gavilla, mirando de reojo a Washington.

Se mueve la región. O convulsiona.

miércoles, 21 de abril de 2021

¡Alerta doble! ¡Ahora estamos en mayor peligro!

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín*

La encuesta presidencial de Semana-Yanhase prendió finalmente las alarmas. Petro, con 23% de preferencia, Fajardo, con 12%; Marta Lucía con 9% y otros 14 se dividían el 56% restante. La segunda vuelta sería entonces entre el castro-chavismo y el socialismo-caviar.

Como peor perspectiva política era imposible, empecé a recibir mensajes angustiados de muchos que antes me tildaban de pesimista, despalomado o desinformado.

Pero pocos días después, la segunda vuelta ecuatoriana trajo una sensación de alivio. ¡Aquí tampoco va a pasar nada!, como están diciendo muchos, muchos más de los que uno piensa.

Un breve análisis de los datos en Ecuador desvanece esa sensación de tranquilidad y optimismo. Allí sí han ocurrido cosas muy preocupantes. En la primera vuelta Araus obtuvo el 32.72% de los votos, contra 19.74% de Lasso, y el resto se lo repartieron nueve candidatos.

En la segunda vuelta Lasso, por fortuna, subió de 19.74 a 52.36 %, pero Araus subió de 32.72% a 47.84 %. Estuvo a punto de ganar, y 4´235.000 ecuatorianos votaron por el candidato de un delincuente y prófugo. ¿Será que la moralidad ya no interesa a los electores ecuatorianos?

Por otra parte, Lasso no tiene la mayoría parlamentaria que requiere para hacer un gobierno eficaz.

En Perú la situación tampoco es tranquilizante. En la primera vuelta se presentaron diez candidatos, un electorado atomizado hizo posible que un individuo de la extrema izquierda, prácticamente desconocido y notoriamente ignorante, el señor Castillo, ocupara el primer puesto (19.13%). El segundo fue para Keiko (13.36%). El tercero, para López Aliaga (11.63%), y el cuarto, para H. de Soto (11.59%).

El 19.13% de Castillo no marca su techo. En segunda vuelta subirá, con seguridad, y aun es posible que iguale o derrote a Keiko, impopular y con malos antecedentes familiares. La antipatía puede convertirse en un lastre insuperable para esta candidata y en un estimulante para el actual puntero. El Perú está entonces sobre un polvorín.

En Colombia entonces, no se puede bajar la guardia. Todo lo contrario. Estamos todavía más amenazados que antes del triunfo de Lasso. Precisamente por eso, Petro redoblará esfuerzos electorales y paraelectorales, con el fin de ganar.

Nada hay pues, más irresponsable en nuestro país que la atomización del electorado. Cada día aparece un nuevo candidato. Hasta la fecha van 29, ¡y faltan datos de muchos municipios! Si no surge un candidato viable y capaz de pasar a segunda vuelta (más difícil aquí porque los dos de izquierda están muy arriba), la presidencia quedaría en manos de uno de dos indeseables.

***

¿Quién nos asegura que el votante colombiano es más sensible al tema moral que el ecuatoriano? ¡Ya en 2018 hubo más de ocho millones de ciudadanos capaces de votar por Petro!

jueves, 15 de abril de 2021

Ecuador, geoestrategia y geopolítica

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

No puede ser más oportuna la decisión de los ecuatorianos de negarle el poder político a un lugarteniente del prófugo Correa, quien dejó al país en bancarrota y polarizado. Se impuso la sensatez por sobre la mentira y el odio. Ecuador es importante en el tablero geoestratégico, ahora que los principales jugadores globales se alinean buscando cercar al hegemón norteamericano.

De componendas hablamos

China, el principal rival de US, se alía con Irán, el mayor chantajista nuclear del momento y radical enemigo de USA. Beijing también se aviene con Moscú, en una conexión estratégica que suplirá materias primas Jinping y fondos a Putin, quien, en el entretanto, plantea en Ucrania un tipo de guerra asimétrica, ahora mejorada con base a sus experiencias anteriores.

Para postrar a la potencia norteamericana, Latinoamérica está incluida en esta componenda. Venezuela ya está jugada y no únicamente con el argumento petrolero. Según Freedom House, empresas chinas encubiertas explotan oro, coltán, cobre y otros minerales de alto valor industrial del “Arco minero del Orinoco” venezolano y utilizan a las FARC y el ELN para asegurar el movimiento de ese material y su salida desde pistas clandestinas en la frontera, mayormente ubicadas en el Alto Apure en donde aviones de ataque chinos ametrallan campamentos de las FARC. Y mientras el Partido Comunista Chino. PCCh, hace buenas relaciones gracias a sus vacunas y a generosas donaciones de insumos médicos, militares rusos acompañan las FANB a lo largo de toda la frontera.

China, Rusia e Irán permanecen reunidos en Miraflores observando el desarrollo de su estrategia en la región y por estos días deben estar reevaluando la situación después del triunfo de Lasso, mientras toman una buena taza de café colombiano.

Objetivo: Colombia

Porque Colombia es la ficha decisiva de esta riesgosa dinámica. Que el próximo año el gobierno de este país caiga en manos de Petro, el Correa local, planteará un verdadero riesgo a la seguridad de Estados Unidos, algo insoportable para el Pentágono, que siempre ha tenido en Bogotá un fiel aliado continental.

En una lucha geopolítica presentada como de izquierda versus derecha, con una violencia asignada al narcotráfico y con una permanente agresión verbal y apoyo a narcogrupos armados desde Caracas, los ambiciosos competidores contra US están está llevando a Colombia a una desestabilización que resultará dolorosa para sus nacionales, cosa que poco importa ante los intereses superiores de las potencias involucradas.

En 1948, Moscú y sus partidos comunistas regionales intentaron desestabilizar y controlar a Colombia. “La Violencia” y sus sociópatas hijos, FARC, ELN, M-19 y otros, dejaron una estela de dolor y sangre.

En 2021, Beijing y sus empresarios tienen el mismo objetivo, ahora con inversiones, ingeniería y tecnología. El PCCh, construye el metro en la ciudad capital, gerencia las principales explotaciones auríferas del país y ahora va tras el carbón.

De ahí la importancia geopolítica de haberle negado el poder en el Ecuador a otro izquierdista financiado por el ELN y que cerraría el cerco sobre Colombia, joya de la corona en esta lucha que, repito, puede cobrar un precio muy alto y doloroso al convertirse en teatro de choque de esos intereses geoestratégicos. Los norteamericanos no cederán fácil ante los chinos. Claro que siempre existe la posibilidad, debido a la interdependencia económica de ambas potencias, que se dé una cooperación que evite o reduzca una desestabilización general en la región. De hecho, desde enero de este año China le está comprando más de 2.100 millones de toneladas de maíz y ha incrementado su compra de soja en 132 mil toneladas a Estados Unidos.

Horizonte complicado

La miseria y el dolor de los venezolanos son secundarios frente a los intereses de Washington, Beijing o Moscú. Y por supuesto frente a los objetivos de los ayatolás de Irán. Solo los sonsos de Miraflores y los despistados, desinformados o aviesos en Colombia, creen que manejan estos grandes vectores político-económicos. Somos peones sacrificables y solo nos protegerá un liderazgo consciente, fuerte y astuto, que sepa lidiar con pesos pesados.

Quedamos pendiente de los próximos resultados electorales en Perú y del local pero muy significativo proceso revocatorio de alcaldes de Bogotá, Medellín y otras 26 ciudades en Colombia. De lograrse este empeño, se enviaría otro mensaje de madurez política en la región, pero, por sobre todo, de resistencia ciudadana ante el avance de Cuba, el Foro de Sao Paulo, el Grupo de Puebla, Rusia y el PCCh, potencias extra continentales que progresan en Latinoamérica, en gran parte por desatención de US.

jueves, 4 de febrero de 2021

Vigía: elecciones en Ecuador, peligro regional

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

“Recuperamos Bolivia” anunció Samper, elegido presidente de Colombia en 1994 con el dinero del cartel de Cali. Lo dijo la semana anterior durante una reunión del Grupo de Puebla, y enfatizó: “Esperamos ganar las elecciones en Ecuador”. Rafael Correa, también miembro del mencionado Grupo, fue elegido presidente de Ecuador en 2007, con aportes del narcocartel de las FARC.

Un candidato y el ELN

El próximo domingo, el Ecuador elegirá un presidente y 137 parlamentarios, y Andrés Arauz, candidato de la Izquierda socialista, buscará convencer al 40% de votantes indecisos con la emocional apelación de “Unión por la esperanza”. Este candidato de Correa espera ganar en la primera vuelta y para ello cuenta con el apoyo y el dinero del narcocartel del ELN, según reveló hace poco una revista colombiana.

De ganar Arauz, un joven “progre”, se teme que revitalizaría el aparato logístico-político-militar que Correa facilitó a las FARC en Ecuador y que sería aprovechado por el ELN para expandir sus negocios e influencias en el andén Pacífico binacional por donde sale más del 70% de la cocaína colombiana. Las consecuencias para la región serían dramáticas, como que el narcotráfico, la minería ilegal y el crimen organizado transnacional, aumentaría su participación en el poder político en Latinoamérica.

Falacias de los banqueros, dice, desde Bélgica, Correa, condenado a 8 años por corrupción, pero en 586 kilómetros de frontera terrestre colombo-ecuatoriana y 200 millas de marítima, una rápida relación de las organizaciones criminales que allí delinquen muestra lo complicado del escenario: ELN, disidencias FARC, FARC marquetalianos, Bloque Alfonso Cano, Frentes Comuneros del Sur y Cordillera sur, Oliver Sinisterra, Franco Benavídez, Urías Rondón, Clan del golfo, Autodefensas gaitanistas, Contadores, Sinaloa, la Constru y otras más. Diferentes organismos oficiales y ONGs, registran más de 20 grupos armados ilegales, con influencia en la zona limítrofe. Desde el territorio venezolano, el ELN, señalado financiador de la dupla Arauz-Rabascall (fórmula vicepresidencial), ha venido conquistando espacios y sometiendo corazones a lo largo de las fronteras de la región. Ahora hace presencia en Loreto, Perú y ni qué decir de sus actividades en Sucumbíos, Carchi y Esmeraldas, Ecuador.

Además de las narcoredes colombo-ecuatorianas compuestas por grupos armados, políticos corruptos, empresarios oportunistas, militares infiltrados e indígenas, Ecuador, con la tercera deuda más grande de América Latina con China, después de Venezuela y Brasil, vería seriamente comprometidas su estabilidad y su soberanía.

Peligro regional

En la región, la izquierda a los narcos les ofrece “abrazos, no balazos” como anunció López Obrador en su posesión, pasando por alto algo que hemos aprendido y es que detrás del dinero narco, siempre llega la violencia narco. AMLO tuvo que arrepentirse y retroceder en su pía política. Y si Carondelet es liviano y aquiescente con el ELN, por compartir su ideología socialista y en pago a sus aportes de campaña, es previsible un desborde incontrolable de esa narcoviolencia, disfrazada de revolución antiimperialista y defensa de los pobres, con teología de la liberación incluida. Cuba, jugaría de nuevo un papel preponderante en Ecuador y los norteamericanos se alejarían de restablecer el control sobre el arco de las Galápagos, abierto por los narcos gracias a la expulsión de los gringos de la base de Manta.

Resucitar la inútil Unasur, renovar la falacia del “buen vivir” y seguir las instrucciones de Correa desde Bélgica, es decir, las del Foro de Sao Paulo, del Grupo de Puebla y de Miraflores, son la perspectiva de un gobierno Arauz. Y no se necesita ser muy perspicaz, para entender que la tenaza Caracas-Quito, ayudará desestabilizar a Colombia con miras a las elecciones del 2022, con el aliento soterrado de Cuba y las sonrisas de Pekín y Moscú. Así lo advirtió el presidente Moreno, en las últimas horas.

A lo anterior, se agrega el “nuevo camino” de Biden hacia la región, una bilateralidad “buenista” estilo Obama hacia Cuba y Venezuela, y que ya dio sus primeros pasos al aliviar algunas presiones portuarias sobre la dictadura madurista, también en las últimas horas. Y Santos, naturalmente, saltó a pedirle a Biden que borre a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo. Esa política de Washington y un eventual triunfo electoral de Arauz, afectarán a toda la región, pues lo que avanza es una izquierda, medrando ahora con el rótulo de centro, financiada por el narcotráfico, la minería ilegal y la corrupción. Este domingo Ecuador puede ser el próximo país en caer en estos “vientos progresistas”, como los llama el expresidente Samper.

miércoles, 22 de enero de 2020

... ¡Y con el rancho ardiendo...!


Por José Alvear Sanín*

José Alvear Sanín
El amable lector no necesita argumentos acerca de la preservación del orden público de cuyo disfrute depende todo en la vida social, política y económica…

La serie de perlas que vamos a ensartar nos hace exclamar ¡Colombia, país único!

1. Pocos días antes de salir del gobierno, Santos firmó una Resolución que prácticamente le impide a la fuerza pública defenderse cuando es atacada.

2. El nuevo gobierno “acató” esa Resolución, a pesar de estar desde el principio sometido a una “resistencia” permanente para forzar su caída, con una interminable serie de paros, huelgas y mingas, donde se verá a los agentes del orden heroicamente pasivos…

3. Bien advertido de los efectos desestabilizadores de las asonadas en Ecuador y Chile, el gobierno colombiano, en vísperas de un paro nacional subversivo y bien anunciado, en vez de prepararse, anunció la desmilitarización de Bogotá; y el presidente transfirió sus indelegables facultades en materia de orden público, a los alcaldes…

4. Como era previsible, el 21N causó enorme desorden y grandes destrozos, pero no se retiraron las facultades inconstitucionalmente delegadas en los alcaldes, a sabiendas de que el 1° de enero de 2020 se posesionarían agentes de la revolución en las alcaldías de Bogotá y Cali, y en Medellín un individuo ambiguo (¿petrista, expetrista o futuro petrista?, vaya uno a saber).

5. El gobierno, respetuoso de la “legítima protesta social”, acepta un interminable “diálogo nacional”, para discutir centenares de propuestas absurdas, una de las más insistentes, ¡la eliminación del Esmad!

6. El señor procurador general de la Nación, en enero de 2020, usurpando funciones, prohíbe al Esmad el uso de determinadas armas. ¿Habrá en el futuro que consultar con esta raposa jurídica las especificaciones de los armamentos y las condiciones para su uso? En todo caso, el doctor Carrillo accede así indirectamente a la exigencia de la “mesa de negociación” al gobierno para que se elimine el Esmad.

7. La flamante señora alcalde de Bogotá establece una novedosa política, única en el mundo, para el tratamiento de la protesta, de la cual ella fue abanderada en noviembre. Su “protocolo” ordena:

7.1.Que inicialmente los manifestantes contarán con la participación de las “madres gestoras de paz”, para tratar de “resolver la situación”. (No se sabe si las “madres gestoras de paz” son las de los manifestantes o las de los demás… ¿o será que se va a crear una nueva y copiosa burocracia de “madres” especializadas en la paz?)

7.2. Si la cosa avanza, intervendrán los “gestores de convivencia”, para “tratar de mediar” (¿Significará esto la creación de otra nueva burocracia especializada?)

7.3. Si se pasa a mayores, intervendrá la policía, pero únicamente con “escudos y bastones”.

En todas estas fases, los manifestantes contarán con el acompañamiento de la Veeduría, la Personería y la Procuraduría (Supongo que no se pondrá inconveniente alguno para que intervengan las Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos o la Iglesia…), pero si todo fracasa, entonces se llamará a Esmad, si todavía existe.

8. Pocas horas después de esta clara e inequívoca invitación de la Alcaldía al desorden, algunas docenas de estudiantes armaron un bochinche en Bogotá… y la señora alcalde (¿fascista?) llamó al Esmad, saltándose todas las fases de su goyenesco-mockusiano protocolo, actuación que le mereció inesperadas felicitaciones, y la censura de Petro.

9. A continuación, el doctor Petro, presunto examigo de Claudia Nayibe, convocó a todas “sus asambleas municipales de la Colombia Humana” a continuar la resistencia con movilizaciones a partir de enero 21, que ya se están preparando.

***

P. ¿Hay chuzadas buenas?

R. Sí, las que ilegalmente y durante largos meses, a sabiendas, realiza la Corte Suprema contra Álvaro Uribe. Las demás sí son delito…

jueves, 12 de diciembre de 2019

Vigía: A piedra andamos

Por John Marulanda*

John MarulandaEntre el miedo y la ira se ha movido la cotidianidad del país en las últimas semanas. La normalidad insiste tozudamente en imponerse ante una izquierda fracasada pero obstinada en su enfermiza pasión por el poder, vestida por estos días de juvenil zafarrancho callejero. Luego de la nanitanana, vendrá a comienzos del 2020 un nuevo envión para reavivar la cantinela quejosa de la protesta en donde se mezclan verdades inobjetables como la corrupción; verdades a medias como la de la fracasada educación fecodiana; mentiras descaradas como la de estar bajo un régimen tiránico; generalizaciones y simplezas como las de las pensiones y la salud; inculpaciones insidiosas como la de acusar  al neoliberalismo de todos los males mientras se  callan las miserias del comunismo. 

A lo anterior se agrega la irresponsabilidad y/o el manejo malicioso de las redes sociales y de algunos medios tradicionales, además de la participación de agentes cubanos, venezolanos y rusos detrás del telón. El narcotráfico, factor insoluble, impera en el fondo del escenario manteniendo al crimen organizado internacional como otro actor muy activo en esta fétida brisa dizque bolivariana, que amaina en Colombia. Hablando de narcotráfico, la tal Guardia Indígena, apéndice de las farc formalizado en los acuerdos de la Habana con puesto de mando atrasado en el Cauca, departamento con los mayores cultivos ilegales de coca, amenaza tomarse Bogotá con garrotes y escuadras indígenas del CRIC, mientras se impone taimadamente como la garante de la paz de los marchantes intentando suplantar a nuestra Policía Nacional. Es la fuerza blanda que avanza pasivamente mientras sus coequiperos secuestran, asesinan, extorsionan, asaltan vías, desplazan comunidades y atacan unidades de la FFPP. En el entretanto sus quintacolumnistas y simpatizantes desinforman y atizan la hoguera de la estupidez, del retroceso a la caverna:  la piedra en reemplazo del argumento 

Debilitado hoy el movimiento que se soñó multitudinario y contundente, émulo de convulsiones similares en Ecuador y Chile, sus angustiados cerebros tienen que realizar un acto que renueve la consternación, la confusión, para regresar al miedo y reavivar la ira que terminará por generar caos. Un atentado contra una figura representativa de cualquier sector, podría reiniciar la mecha a punto de apagarse. 

El asunto está en el campo político y el pulso se medirá en las mesas de conversación con vocación negociadora, en donde se buscará ganar con sofismas y chantajes, lo que no se ha podido lograr con capuchas y molotovs.

domingo, 24 de noviembre de 2019

Vándalos


Por Antonio Montoya H.*

Antonio Montoya H.
No pensé que los sucesos del 21 de noviembre me llevarían a afirmar que en Colombia somos unos aduladores de todo lo que sucede en el exterior. Algunos de los líderes del paro consideran muy valioso replicar en nuestra tierra lo que ha sucedido en los últimos años en el mundo como La Primavera Árabe, Los Chalecos Amarillos en Francia, en Hong Kong las manifestaciones constantes, Chile, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y ahora Colombia. Somos tontos que copiamos lo malo, sacamos a la palestra nuestro odio, resentimiento, envidia, ignorancia, lo cual todo es elevado a la potencia y en las manifestaciones hace que la masa se convierta en una marea incontrolable, destruyendo todo lo que esté a su alcance.

No puedo aceptar que personas que piden mejoras para la educación, sean las que destruyan la universidad, roben los cajeros electrónicos, pongan bombas, se cubran la cara, quiebren vidrios, tumben todo a su alrededor; es un contrasentido total. Piden y no saben que piden, destruyen y no construyen; pobres estudiantes, me avergüenzo de ellos y de su destino. Son motivados por la izquierda recalcitrante, que no entiende nada y que se vale del clamor mundial para incendiar el país. No lo lograrán.

Felicito a los estudiantes que, mostrando su rostro, enfrentaron a los vándalos, les impidieron los actos de terrorismo y defendieron su universidad; ellos sí son dignos de resaltar por su valor, por lo que hicieron por su institución y por el derecho que defendieron que no es otro que el de la dignidad y respeto por la propiedad pública.

No podemos entender que los líderes y promotores del paro, acepten personas encapuchadas, que se tapan para cometer sus actos vandálicos y no son capaces de hacerlo de frente. Si son tan guapos para atentar contra el orden público, deberían ser valientes para actuar sin máscara. Les aseguro que en su casa no dañan nada y que la defenderían si alguien intentara destruir algo. Valientes enmascarados, pobre de ellos, la conciencia espero los haga recapacitar y cambiar el rumbo.

Nadie ha dicho que no se marche o proteste, pero que, si se hace, sea sin violencia. Pagarán los platos rotos de este desastre nacional como lo dije en anterior artículo, los nuevos alcaldes y gobernadores, serán ellos quienes tendrán que buscar los recursos que les permitan reparar el daño.

Es necesario expresar que si bien es cierto hoy tenemos indicadores negativos en el empleo, el cual decrece; los promotores del paro que lo motivaron con especulaciones sobre proyectos no presentados como pensión y salarios, que ni se conocen y que de ser presentados se deben estudiar y aprobar por el Congreso de la República, le están haciendo un mal irreparable al país al mentirle.

El mal ejemplo cunde. Por ejemplo, el caso de la youtuber Epa Colombia que promueve con alto grado de desfachatez y de criminalidad el daño al Transmilenio en la ciudad de Bogotá y lo hace efectivamente. Debe ser judicializada y condenada, magro ejemplo para quienes la ven.

Las redes sociales siguen mostrando una polarización gravísima para el país, lo cual perjudica la convivencia y la civilidad, debemos entender que tenemos un objetivo común que es el bienestar general.

También creo que es triste, lamentable e inadmisible que la izquierda colombiana liderada por Petro, promuevan y azuce la continuidad del paro y la parálisis del país. Perdió en las urnas y quiere crear el caos buscando su propio beneficio.

Es necesario que la ciudadanía en los barrios, en los edificios se prepare y diseñe estrategias de defensa para contrarrestar a los vándalos que quieren robar los apartamentos y generar zozobra.

Por último, insisto en la responsabilidad que tiene el gobierno y el congreso de aprobar importantes proyectos que la ciudadanía requiere: por ejemplo, que no exista la casa por cárcel, legislar definitivamente contra los violadores; los congresistas deben rebajarse el sueldo o por lo menos no incrementarlo en varios años, no permanecer más de dos periodos, condenar a los ladrones del erario público, y otros más que son necesarios para generar credibilidad en la población. Si así lo hacen y entienden que le están fallando al país, rápidamente podremos convertir esta crisis en una oportunidad para mejorar las condiciones del país.