El doctor Esteban Argudo Carpio, hombre de leyes radicado en Ecuador, en la entrevista de la semana para El Pensamiento al Aire, nos ofrece su interpretación sobre la gran crisis institucional en la que se sumió su país y la declaración de guerra contra las bandas delincuenciales.Realizó sus estudios de Derecho en la Universidad de Cuenca, en donde obtuvo el título de Doctor en Jurisprudencia y Abogado de la República. Los estudios de postgrado los realizó en la Universidad Complutense de Madrid, España, en la que obtuvo el título de máster en Propiedad Intelectual y Derecho de las Nuevas Tecnologías. En la Universidad Viña del Mar, obtuvo el máster en Gestión de la Industria Minera. Socio Fundador en Estudio Jurídico AA&B LEGAL quien, además, se desempeña como catedrático de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador –PUCE. Es un ex becario de la Academia Mundial de la OMPI/WIPO, y fue director nacional de Derechos de Autor y Derechos Conexos del IEPI.
miércoles, 17 de enero de 2024
Entrevista con Esteban Argudo Carpio
El doctor Esteban Argudo Carpio, hombre de leyes radicado en Ecuador, en la entrevista de la semana para El Pensamiento al Aire, nos ofrece su interpretación sobre la gran crisis institucional en la que se sumió su país y la declaración de guerra contra las bandas delincuenciales.Realizó sus estudios de Derecho en la Universidad de Cuenca, en donde obtuvo el título de Doctor en Jurisprudencia y Abogado de la República. Los estudios de postgrado los realizó en la Universidad Complutense de Madrid, España, en la que obtuvo el título de máster en Propiedad Intelectual y Derecho de las Nuevas Tecnologías. En la Universidad Viña del Mar, obtuvo el máster en Gestión de la Industria Minera. Socio Fundador en Estudio Jurídico AA&B LEGAL quien, además, se desempeña como catedrático de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador –PUCE. Es un ex becario de la Academia Mundial de la OMPI/WIPO, y fue director nacional de Derechos de Autor y Derechos Conexos del IEPI.
lunes, 22 de mayo de 2023
Editorial: cada día más incertidumbre
En este nuevo editorial para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H., hace un análisis de los principales hechos de la semana en el país. El primero evalúa la reforma laboral que acaba de presentar el Gobierno en el Congreso; el segundo es la nefasta costumbre del presidente de gobernar a través de Twitter; también se refiere a cómo, gracias a la mermelada, se está aprobando la reforma a la salud; al cierre de la mina de oro en Buriticá por ataque del Clan del Golfo; reseña las dificultades en Ecuador, Perú, Nicaragua y Venezuela, y finaliza con las alzas en los arrendamiento. No dejes de verlo,
jueves, 26 de enero de 2023
Vigía: ¿Está Colombia envenenando a Ecuador?
Por John Marulanda
Desde Davos, en
donde asistieron los presidentes de Colombia, Ecuador y Costa Rica, el primer
mandatario colombiano se comunicó con sus subalternos sobre la grave crisis del
suroccidente del país, en el municipio de Rosas, que obligó a que el gobierno
colombiano utilizara al Ecuador para abastecer a Nariño. El próximo 5 de
febrero, los ecuatorianos elegirán juntas parroquiales, alcaldías y
consejos provinciales y decidirán en las urnas si aprueban o no la extradición a Estados
Unidos de sus paisanos acusados por narcotráfico. Con una producción de unas 1.500
toneladas métricas de cocaína en Colombia, más del 70 % saliendo por el andén Pacífico
colombo-ecuatoriano y con el dólar como la única moneda oficial en Suramérica,
el Ecuador se ha convertido en el paraíso de los narcotraficantes.
La muerte de alias «Rasquiña»,
quien lideraba a los Choneros y sus bandas aliadas fue el disparador de una
serie de 11 masacres con más de 400 presos torturados y asesinados en seis
cárceles de Ecuador. La Penitenciaría del Litoral, en Guayaquil, testimonió el
asesinato de 119 presos, el peor de la historia de Ecuador y el quinto más
sangriento en Latinoamérica. Unas 20 bandas integradas por 40 mil delincuentes aproximadamente
en este país de 18 millones de habitantes, es preocupante. En noviembre del
22, dos cadáveres decapitados y colgados de un puente en Esmeraldas, son la
marca territorial mexicana en esa provincia limítrofe, precisamente, con el
convulso Nariño. También en ese mes, se registraron 13 atentados, 5 policías
asesinados y otros dos malheridos, lo que llevó al presidente Lasso a declarar
estado de excepción en esas regiones.
Todo empezó en el
2006, cuando Jorge Briceño, “Mono Jojoy”, anunció que las FARC financiaron la campaña de
Rafael Correa con 400 mil dólares, marcando de una vez el destino narco
político en ese país. Los hermanos Ostaiza, Chauvin, Patiño, los
Larrea, el capitán Telmo Castro, asesinado en la cárcel, el ex vicepresidente
Glass, vinculado a Odebrecht y una lista interminable de funcionarios y jueces
se han “incorporado” a las huestes de esta fresca narco red. Hace pocos días
estalló un nuevo escándalo de corrupción en el sector energético: el actual secretario
Anticorrupción, Luis Verdesoto renunció a su cargo; un cuñado de Lasso fue
relacionado con este caso.
En medio de “una
sociedad totalmente descompuesta” según Luis Córdoba, académico de la U
Central, no es de extrañar que una funcionaria colombiana, aplauda el
renacimiento del Alianza País del convicto Correa, otro ex que se uniría a la
lista de izquierdópatas latinoamericanos. Todo un tendido rojo que parece
controlar la política regional, con el beneplácito de rusos y chinos,
contradictores de US, el imperio proveedor y, por momentos, protector. La
simpatía de Petro a los crecientes cultivos ilegales ¿es el motivante de tal
turbulencia? La Confederación Indigenista del Ecuador (Conaie) ¿se aprovecha de
esa situación?
Acotación: además de
Venezuela, Cuba y Nicaragua, Colombia y otros países de la región también han
adquirido armamento ruso. Donarlo a Ucrania que US lo reemplazará, dijo la general Richardson comandante
del Ussouthcom. Aquí solo tenemos helicópteros MI-17. ¿Qué dirán Venezuela y
Nicaragua?
jueves, 13 de octubre de 2022
Vigía: ELN, ¿amenaza delincuencial panamericana?
Por John Marulanda*
El decurso histórico
del Ejército de Liberación Nacional, ELN, ha sido resiliente desde la ofensiva de
Anorí en 1973. Nacida de un grupo de estudiantes de la Universidad Industrial de
Santander y entrenada en Cuba, la organización ahora convertida en fuerza paramilitar
en Venezuela, narco en Colombia y delincuencial en Ecuador, gira alrededor de los
principios revolucionarios castristas.
Diálogos frustrados
Reducidos a su mínima
expresión en efectivos en el país, se desplazaron hacia Venezuela en donde en contubernio
con el gobierno masacraron mineros artesanales y garimpeiros en Tumeremo
(2018), localidad del Arco Minero del Orinoco, en los estados Amazonas y Bolívar.
A partir de ahí, el
ELN creció exponencialmente hasta llegar a los cerca de 3.000-4.000 efectivos, la
gran mayoría jóvenes venezolanos de 5 estados limítrofes binacionales. Todos los
beneficios económicos de la minería ilegal, el narcotráfico y de la extorsión energética,
le han permitido al ELN aumentar su armamento y capacidades operacionales, no solo
en Venezuela en donde según un reciente informe de Insight Crime, (Investigación
y análisis del crimen organizado) controlan territorio y cogobiernan en cerca
de 10 estados. Crimen revolucionario organizado transnacional. Algo así como el
Tren de Aragua, pero con cierta ideología.
Los 5 intentos previos
de diálogo han fallado bajo el estruendo de sus atentados, asesinatos, secuestros
y otras ilicitudes. La quinta ronda realizada en Cotacachi, Quito, se frustró en
abril del 2018, a raíz del homicidio de tres periodistas ecuatorianos. Luego del
carrobomba de la Escuela General Santander, en enero del 2019, que se saldó con
22 muertos, entre ellos una cadete ecuatoriana y 80 heridos aproximadamente, Duque
suspendió los acercamientos con el ELN.
En Colombia, se han
convertido en el primer actor narcotraficante a cuya gerontocracia del Comando Central
(COCE), pronto veremos paseándose por todo el país y por tres o cuatro naciones
más, como lo hicieron en Venezuela (Caracas, 1991), México (Tlaxcala, 1992), Alemania
(Maguncia, 1998) y Suiza (Ginebra 2000). Cuba, Venezuela y Suecia, entre otros,
están a la espera.
Delincuencia trinacional
El problema, como lo
hemos repetido, es lidiar con un COCE imbuido en castrismo irredento y la teología
de la liberación y simultáneamente negociar con sus cuadrillas que campean por el
andén Pacífico colombo-ecuatoriano, dedicadas al comercio ilícito de las drogas.
Imposibles de desvincularse de los carteles mexicanos y los emisarios de las mafias
europeas, estas células del ELN no abandonarán su negocio, carente de monto estratégico
y lleno de valores regionales.
Ecuador juega en esta
terrible parodia socialista. Gracias a su economía dolarizada, ha visto un incremento
en sus tasas de homicidio y en la corrupción pública y privada. Todo gracias al
narcotráfico que tiene en Guayaquil su principal puerto de exportación de cocaína,
y que ha certificado el desplazamiento de cultivos ilícitos a sus provincias fronterizas
de Sucumbíos, Carchi y Esmeraldas. El Colectivo Insurgente y el Frente Comuneros
del Sur están en potencial desarrollo, paralelo a las organizaciones indígenas.
Lo poco entendible es
que haya muchachos trasegando sin esperanza alguna por las trochas selváticas del
Chocó, caminando sin mayores expectativas por las selvas de Sucumbíos y echando
bala en Arauca-Apure con la perspectiva de un estado socialista binacional, mientras
sus jefes y líderes se dan la gran vida y delectan los placeres palaciegos del gobierno
al mando, entretanto echan carreta fidelista.
Todo este escenario
revolucionario trinacional, plantea serios retos a la seguridad regional, pues el
ELN podría llegar a ser tan intimidante, poderoso y letal como el Primer Comando
Capital (PCC) de Brasil. Una revolución delincuencial panamericana.
A lo anterior, hay que
agregar el nuevo proyecto de ley 418 de orden público que autoriza a diferentes
organizaciones civiles registradas y a comisionados de paz regionales, para movilizarse
por todo el territorio nacional en búsqueda de la paz, aunque la negociación política
será únicamente con el eln. Las demás organizaciones caracterizadas como criminales
deberán acogerse a la ley vigente.
Adendo: tras el informe sobre
graves violaciones a los derechos humanos en Venezuela, el país perdió su reelección
en el Consejo de Derechos Humanos en la ONU. Rusia, su mentor armamentístico, está
siendo acusado también de violaciones a los derechos humanos, en su guerra contra
Crimea. ¿Y el ELN?
jueves, 10 de junio de 2021
Vigía: de Venezuela con amor... revolucionario
Por John Marulanda*
“Si nosotros tenemos una guerra con Colombia, se
la vamos a hacer en su territorio” dijo Diosdado en un video del
2019, aunque el fiscal general en Bogotá dice, con la diplomacia característica
de los burócratas, que no tiene “pruebas materiales” de la participación de Venezuela
en estos días de violencia en Colombia.
El Paro Nacional convocado por los jefes de tres sindicatos
que suman aproximadamente un millón 200 mil afiliados (menos del 2% de la población
total colombiana) parece que ha convertido en realidad la amenaza de Cabello. Es
un tipo de conflictividad que aplica viejos métodos en los que son expertos los
comunistas, tales como reivindicar necesidades sociales que siempre existirán, prometer
futuros mejores que nunca llegarán, crear mártires efímeros de los jóvenes caídos
en la protesta y estigmatizar a la fuerza pública, que desde siempre ha sido, es
y será acusada de exceso de fuerza y brutalidad. A eso le dicen ahora guerra asimétrica.
Algo nuevo en esta centenaria estrategia, es la incontenible
difusión de mitos urbanos por las redes sociales. Gracias a esta tecnología, en
cuestión de días, a través de millones de tuits escandalosos y vídeos manipulados,
se creó una matriz de opinión global según la cual en Colombia opera un gobierno
dictatorial ‒algunos titulares lo equipararon con el de Birmania‒ y la fuerza pública
está masacrando inocentes civiles. Hasta las Naciones Unidas cayeron en la falacia,
que se ha venido desmontando paulatinamente al conocerse las plataformas de origen
de los mensajes y la realidad de los videos.
Llama la atención que, en cinco semanas de turbulencia, todas
las baterías propagandísticas han sido enfocadas contra la Policía Nacional, buscando
desalojarla de la calle, el teatro natural de esta nueva violencia urbana que no
es exclusiva de Colombia, pues ya la aplicaron exitosamente en Chile y en Ecuador.
Con todo, no se ha escuchado una sola queja contra el ejército, que ha salido a
la calle a apoyar a la policía. Ni la ira de la turbamulta se ha dirigido contra
las iglesias, como sí sucedió en Chile. Esto parece guardar sentido con estadísticas
serias y recientes que muestran cómo las instituciones más apreciadas por la opinión
pública son las Fuerzas Militares y a la Iglesia. Y si la tercera institución más
aceptada es el empresariado, pues, estadísticamente al menos, estamos frente a un
país conservador, en donde el futuro de la izquierda es muy complicado, mucho más
cuando cotidianamente en todas las calles se atestigua la mísera condición de venezolanos
limosneando algo que comer.
La situación se complica por la intervención directa de células
narcoterroristas del ELN y las FARC que han llegado del monte con su armamento y
con miles de millones de pesos en efectivo. Este dinero lo reparten entre cientos
de jóvenes ninis ‒ni trabajan, ni estudian‒, que por 70 mil pesos diarios juegan
a la destrucción, el incendio, el vandalismo y a los ataques letales a la policía.
Revolucionarios de alquiler por noche. Y claro, al estar las FARC y el ELN residenciados
en Venezuela, y fortalecidos con el narcotráfico y la minería ilegal, adquiere sentido
esa repetición de Diosdado en su discurso: “La guerra se la vamos a hacer en
territorio de ustedes”.
A la presencia de argentinos amigos de Maduro , quienes fueron
grabados cuando explicaban que estaban en Colombia era para tumbar a Duque, se agrega
la de activistas chilenos, ecuatorianos, y por supuesto venezolanos y cubanos, sin
olvidar a los rusos, como parte del centenario argumento del internacionalismo y
la solidaridad comunista, que solo sirve para justificar que agentes perturbadores
y ansiosos de ver en acción el odio de clases que tienen grabado en su inconsciente,
se paseen por el mundo bajo la engañosa fachada de luchadores por los DDHH. Pocos
países como ese, soportan estoicamente lo que en la mayoría de las naciones tendría
implicaciones penales o al menos la expulsión de los intrusos. Pero se trata, según
estos mercenarios, del parto de la gran patria bolivariana, con ciudad capital en
La Habana.
“Está soplando una brisa bolivariana”, “El
plan va en pleno desarrollo”, “Estamos cumpliendo el Plan, Foro de Sao Paulo”,
“Es absolutamente imposible que Colombia se quede tal como está”, son gritos
de guerra de Maduro y Diosdado aplaudidos rabiosamente por pingüinos socialistas.
Pareciera que esos lemas marcan el rumbo de los acontecimientos actuales. Falta
tener en cuenta el complicado carácter del colombiano joven, un naciente ciudadano
criado en un Estado con una falla de base, la educación y una fractura estructural:
la justicia.
jueves, 20 de mayo de 2021
Vigía: Colombia ¿en el despeñadero?
Por Antonio Montoya H.*
El bloqueo de vías en Colombia y su consecuente escasez
de alimentos, de combustible y de insumos médicos, que llevó a la muerte a varios
pacientes de covid-19, fue la culminación de un paro que perdió momentum. Los jefes de la intentona lo saben
y debieron llamar a un refortalecimiento de la acción, con una nueva movilización
general ayer 19. Esta situación fue también el asomo de un contra paro que puede
terminar muy mal. Una reacción de la comunidad contra minorías que están arruinando
la vida de millones no es de desestimar y las secuelas pueden ser de largo aliento
y muy complicadas
Estrategia
asfixiante y peligrosa
La izquierda no cede. Sus angustiados capataces desde sus
apartamentos y fincas ven como naufraga la estrategia de recuperación del poder
en la región, iniciado con la toma de las calles a finales del 2019. Se proclamó
entonces “la brisita bolivariana”. Un
año después y pandemia de por medio, en Chile no es claro que la izquierda vaya
a lograr su constitución tal como lo proclamó mientras quemaba iglesias y saqueaba
supermercados; en Perú, la balanza se inclina fuertemente hacia la Fujimori ante
un Pedro Trujillo confuso y penalmente indiciado por mentiroso; en Bolivia, Evo
Morales perdió bases electorales en más provincias de las esperadas y en Ecuador,
el visir del sátrapa Correa, no cuajó. Queda Colombia, la “joya de la corona”. El
asedio a su sociedad y el ataque a sus fuerzas militares, que vienen desde 1948,
continuará a pesar de la corrección de errores cometidos y la apertura al diálogo
por parte del Gobierno.
Lo sucedido en Cali es solo una mínima muestra de lo que
puede suceder en todo el país con la estrategia de la “regionalización del conflicto”,
pero también es un asomo peligroso de una reacción espontánea e incontrolable de
una comunidad hastiada, en un país en donde se calcula hay más de dos millones de
armas de fuego circulando ilegalmente.
41 asociaciones de militares y policías retirados, reunidos
alrededor de Acore (Asociación Colombiana de Oficiales de las Fuerzas Militares
en Retiro), lo advirtieron en un reciente comunicado a la opinión pública: “Advertimos graves riesgos de rechazo social
violento por parte de la gran mayoría de ciudadanos cansados de tantos actos violentos
absurdos que están causando desabastecimientos, crispación, aumento de la crisis
pandémica y muertes”.
Una batalla virtual
perdida
Con una sociedad agobiada por el desempleo y la pobreza,
airada por las imprudentes propuestas fiscales del gobierno y manipulada por una
minoría violenta, las redes sociales y los medios masivos le vendieron al mundo
la matriz de opinión de un gobierno dictatorial ‒alguien lo comparó con el de Birmania‒
y una policía masacradora de inocentes protestantes. Esa simplificación estandarizada
por cuenta de quienes están detrás de todo el entramado, cómodamente sentados frente
a sus pantallas, forma parte de la estrategia de desestabilización. Plataformas
desde Bangladesh, Corea y China diseminan una realidad virtual que poco tiene que
ver con la realidad real de una minoría violenta y una mayoría expectante. La propia
ONU, la OEA, la Unión Europea, el Parlamento alemán, el New York Times y los matasiete
de siempre, como Vivanco, han desconocido vulgarmente la realidad de los policías
asesinados a cuchillo, de las instrucciones de “ofrecerles café con veneno” a los
policías, del intento de quemarlos vivos en sus cuarteles.
Otro punto que advierten los militares y policías retirados
de Acore en su comunicado, es el relativo a la intervención extranjera en la crisis
colombiana: “rechazamos cualquier intervención
extranjera, provenga de donde provenga, que a través de redes sociales o medios
cibernéticos, apoye las acciones de perturbación y desestabilización del país y
difunda falsas informaciones para crear un ambiente internacional hostil al gobierno
elegido democráticamente y las fuerzas armadas legítimas y legales de Colombia”.
24 horas después de este pronunciamiento, Bogotá expulsó al primer secretario de
la Embajada de Cuba por actividades indebidas; hace cuatro meses expulsó a dos espías
rusos; hace poco menos de un mes, un avión ruso de inteligencia violó el espacio
aéreo colombiano a la altura de la Guajira y la presencia de venezolanos en las
células de terrorismo urbano, es frecuente. Esto confirma el plan que se está aplicando
al país, certificado por el propio Maduro en una alocución televisada.
El objetivo proyectado de esta renovada intentona, será
la defenestración de Duque, la anulación del Congreso y la instauración de un nuevo
gobierno popular, de un nuevo Estado.
Ante esta perspectiva, un ilustre venezolano amigo, mirándome
burlonamente, me recordó: “no vale, no te
creo”.
jueves, 29 de abril de 2021
Vigía: miseria, violencia y promesas
Por John Marulanda*
Se mueve la región. ¿O
convulsiona?
Ecuador es un breve
respiro en esta lucha política por impedir que la miseria venezolana y el
desastre argentino coincidan dentro de pocos días en el Perú y generen
definitivamente un acabose mayor en un continente que se queda sin oxígeno por
cuenta del covid-19. Lima, pues, es el próximo episodio.
Miseria venezolana y tragedia apureña
Venezuela ocupa el
primer lugar de los países más miserables del mundo, según el Índice Anual de
Miseria, una escala ideada por Steve H. Hanke, un profesor de la Universidad
John Hopkins que en el 2020 analizó 165 países. Venezuela encabeza el grupo de Zimbabue, Sudán, Líbano,
Surinam, Libia, Argentina, Irán, Angola y Madagascar. El top ten.
Mientras discutimos ese
poco honroso título que engloba desempleo, inflación y préstamos bancarios,
soldados patriotas caen sacrificados en el Alto Apure, en un narco guerra en
permanente riesgo de trasvasarse a territorio colombiano, con militares rusos y
aviones de guerra chinos incluidos. Este desborde puede darse accidentalmente o
por un plan que podría disimular la lista de míster Hanke y entrar a una zona
gris, a un estado de guerra híbrida que cambie las perspectivas. Se puede
cambiar la perspectiva con el apoyo de la tecnología cibernética china,
recientemente fortalecida desde CANTV, pero no se podrá cambiar la realidad
como la de balseros venezolanos naufragados en el golfo de Paria cuando huyen
de la miseria Maduro-Hanke y la de cerca de 6 millones de venezolanos
desperdigados e implorando comida, techo, salud y seguridad. Siempre volvemos a
lo mismo. Un modelo absolutamente fracasado, mal timoneado por una camarilla
que ya ha sido juzgada y condenada.
Las expectativas del Perú
En el mapa regional se
desarrolla un nuevo movimiento en este juego peligroso. El Perú es la próxima
escala de un macabro experimento que concentra las insatisfacciones producidas
por clases dirigentes avinagradas, corruptas e incapaces de administrar estos
países con equidad y justicia.Pedro Castillo, candidato izquierdista lo ha
planteado claro: la próxima segunda vuelta “… será una competencia entre
ricos y pobres, entre la opulencia y el mendigo Lázaro, una lucha entre el
patrón y el peón, entre el amo y el esclavo”. La clásica lucha de clases
marxista que en 100 años solo ha dejado desolación y dolor. Castillo, un
maestro y dirigente gremial propone los conocidos ingredientes del coctel del
desastre: una Asamblea Constituyente para crear una nueva Carta Magna que le
permita eternizarse en el poder; una ley que regule a los medios de
comunicación y le facilite el control de los mismos y la censura; reconformar
una Corte Suprema elegida por el pueblo, es decir, crear una corte de bolsillo;
la nacionalización de los recursos estratégicos ¿nacionalizará las inversiones
mineras del Partido Comunista chino?; abandonar la OEA e intentar resucitar
Unasur. Es decir, un Estado socialista al estilo cubano o venezolano, aunque
como lo dice el mismo candidato, sin discurso de género, sin matrimonio
igualitario y sin aborto. El mariateguista de sombrero cajamarquino y lápiz
gramsciano en la mano, recibió el aplauso de seudo inca cocalero Evo Morales,
quien con sus deterioradas bases políticas masistas ha declarado que “hemos
perdido en Ecuador, pero ganamos en Perú. Castillo es del mismo linaje (…)”.
Lucha continental sin relevo
Un grave problema es que
nunca generamos una dirigencia de relevo capacitada y nos hemos conformado con
unos revoltosos alienados, que vienen resultando peores que las mencionadas
elites tradicionales. Lo dice Vargas Llosa con referencia al proceso electoral
peruano, aunque se aplica a toda la región: habrá que elegir el menor de dos
males.
La ira social, la
radicalización política están a flor de piel y la violencia narcorevolucionaria
en crecimiento. El ELN, la banda criminal más peligrosa del continente, de
origen colombiano pero nacionalizada venezolana, aumenta su presencia en las
fronteras con Ecuador, Perú y Panamá, mientras, según se denuncia en
Washington, protege los cargamentos chinos de oro y coltán que salen del Arco
minero del Orinoco rumbo a las pistas clandestinas del Alto Apure y desde allí
vuelan con, escala en Nicaragua, rumbo a la legalización.
Pekín, Moscú y Teherán,
se deben estar frotando las manos, cada cual por su lado y a ratos en gavilla,
mirando de reojo a Washington.
Se mueve la región. O
convulsiona.
miércoles, 21 de abril de 2021
¡Alerta doble! ¡Ahora estamos en mayor peligro!
Por José Alvear Sanín*
La encuesta
presidencial de Semana-Yanhase prendió finalmente las alarmas. Petro, con 23%
de preferencia, Fajardo, con 12%; Marta Lucía con 9% y otros 14 se dividían el
56% restante. La segunda vuelta sería entonces entre el castro-chavismo y el
socialismo-caviar.
Como peor perspectiva
política era imposible, empecé a recibir mensajes angustiados de muchos que
antes me tildaban de pesimista, despalomado o desinformado.
Pero pocos días
después, la segunda vuelta ecuatoriana trajo una sensación de alivio. ¡Aquí
tampoco va a pasar nada!, como están diciendo muchos, muchos más de los que uno
piensa.
Un breve análisis de
los datos en Ecuador desvanece esa sensación de tranquilidad y optimismo. Allí
sí han ocurrido cosas muy preocupantes. En la primera vuelta Araus obtuvo el
32.72% de los votos, contra 19.74% de Lasso, y el resto se lo repartieron nueve
candidatos.
En la segunda vuelta
Lasso, por fortuna, subió de 19.74 a 52.36 %, pero Araus subió de 32.72% a
47.84 %. Estuvo a punto de ganar, y 4´235.000 ecuatorianos votaron por el
candidato de un delincuente y prófugo. ¿Será que la moralidad ya no interesa a
los electores ecuatorianos?
Por otra parte, Lasso
no tiene la mayoría parlamentaria que requiere para hacer un gobierno eficaz.
En Perú la situación
tampoco es tranquilizante. En la primera vuelta se presentaron diez candidatos,
un electorado atomizado hizo posible que un individuo de la extrema izquierda,
prácticamente desconocido y notoriamente ignorante, el señor Castillo, ocupara
el primer puesto (19.13%). El segundo fue para Keiko (13.36%). El tercero, para
López Aliaga (11.63%), y el cuarto, para H. de Soto (11.59%).
El 19.13% de Castillo
no marca su techo. En segunda vuelta subirá, con seguridad, y aun es posible
que iguale o derrote a Keiko, impopular y con malos antecedentes familiares. La
antipatía puede convertirse en un lastre insuperable para esta candidata y en
un estimulante para el actual puntero. El Perú está entonces sobre un polvorín.
En Colombia entonces,
no se puede bajar la guardia. Todo lo contrario. Estamos todavía más amenazados
que antes del triunfo de Lasso. Precisamente por eso, Petro redoblará esfuerzos
electorales y paraelectorales, con el fin de ganar.
Nada hay pues, más
irresponsable en nuestro país que la atomización del electorado. Cada día
aparece un nuevo candidato. Hasta la fecha van 29, ¡y faltan datos de muchos
municipios! Si no surge un candidato viable y capaz de pasar a segunda vuelta
(más difícil aquí porque los dos de izquierda están muy arriba), la presidencia
quedaría en manos de uno de dos indeseables.
***
¿Quién nos asegura
que el votante colombiano es más sensible al tema moral que el ecuatoriano? ¡Ya
en 2018 hubo más de ocho millones de ciudadanos capaces de votar por Petro!
jueves, 15 de abril de 2021
Ecuador, geoestrategia y geopolítica
Por John Marulanda*
No puede ser más oportuna la decisión de los ecuatorianos de negarle el
poder político a un lugarteniente del prófugo Correa, quien dejó al país en
bancarrota y polarizado. Se impuso la sensatez por sobre la mentira y el odio.
Ecuador es importante en el tablero geoestratégico, ahora que los principales
jugadores globales se alinean buscando cercar al hegemón norteamericano.
De componendas hablamos
China, el principal rival de US, se alía con Irán, el mayor chantajista
nuclear del momento y radical enemigo de USA. Beijing también se aviene con
Moscú, en una conexión estratégica que suplirá materias primas Jinping y fondos
a Putin, quien, en el entretanto, plantea en Ucrania un tipo de guerra
asimétrica, ahora mejorada con base a sus experiencias anteriores.
Para postrar a la potencia norteamericana, Latinoamérica está incluida en
esta componenda. Venezuela ya está jugada y no únicamente con el argumento
petrolero. Según Freedom House, empresas chinas encubiertas explotan oro,
coltán, cobre y otros minerales de alto valor industrial del “Arco minero del
Orinoco” venezolano y utilizan a las FARC y el ELN para asegurar el movimiento
de ese material y su salida desde pistas clandestinas en la frontera,
mayormente ubicadas en el Alto Apure en donde aviones de ataque chinos
ametrallan campamentos de las FARC. Y mientras el Partido Comunista Chino.
PCCh, hace buenas relaciones gracias a sus vacunas y a generosas donaciones de
insumos médicos, militares rusos acompañan las FANB a lo largo de toda la
frontera.
China, Rusia e Irán permanecen reunidos en Miraflores observando el
desarrollo de su estrategia en la región y por estos días deben estar
reevaluando la situación después del triunfo de Lasso, mientras toman una buena
taza de café colombiano.
Objetivo: Colombia
Porque Colombia es la ficha decisiva de esta riesgosa dinámica. Que el
próximo año el gobierno de este país caiga en manos de Petro, el Correa local, planteará
un verdadero riesgo a la seguridad de Estados Unidos, algo insoportable para el
Pentágono, que siempre ha tenido en Bogotá un fiel aliado continental.
En una lucha geopolítica presentada como de izquierda versus derecha, con
una violencia asignada al narcotráfico y con una permanente agresión verbal y
apoyo a narcogrupos armados desde Caracas, los ambiciosos competidores contra
US están está llevando a Colombia a una desestabilización que resultará
dolorosa para sus nacionales, cosa que poco importa ante los intereses
superiores de las potencias involucradas.
En 1948, Moscú y sus partidos comunistas regionales intentaron
desestabilizar y controlar a Colombia. “La Violencia” y sus sociópatas hijos, FARC,
ELN, M-19 y otros, dejaron una estela de dolor y sangre.
En 2021, Beijing y sus empresarios tienen el mismo objetivo, ahora con
inversiones, ingeniería y tecnología. El PCCh, construye el metro en la ciudad
capital, gerencia las principales explotaciones auríferas del país y ahora va
tras el carbón.
De ahí la importancia geopolítica de haberle negado el poder en el Ecuador
a otro izquierdista financiado por el ELN y que cerraría el cerco sobre
Colombia, joya de la corona en esta lucha que, repito, puede cobrar un precio
muy alto y doloroso al convertirse en teatro de choque de esos intereses
geoestratégicos. Los norteamericanos no cederán fácil ante los chinos. Claro
que siempre existe la posibilidad, debido a la interdependencia económica de
ambas potencias, que se dé una cooperación que evite o reduzca una
desestabilización general en la región. De hecho, desde enero de este año China
le está comprando más de 2.100 millones de toneladas de maíz y ha incrementado
su compra de soja en 132 mil toneladas a Estados Unidos.
Horizonte complicado
La miseria y el dolor de los venezolanos son secundarios frente a los
intereses de Washington, Beijing o Moscú. Y por supuesto frente a los objetivos
de los ayatolás de Irán. Solo los sonsos de Miraflores y los despistados,
desinformados o aviesos en Colombia, creen que manejan estos grandes vectores
político-económicos. Somos peones sacrificables y solo nos protegerá un liderazgo
consciente, fuerte y astuto, que sepa lidiar con pesos pesados.
Quedamos pendiente de los próximos resultados electorales en Perú y del
local pero muy significativo proceso revocatorio de alcaldes de Bogotá,
Medellín y otras 26 ciudades en Colombia. De lograrse este empeño, se enviaría
otro mensaje de madurez política en la región, pero, por sobre todo, de resistencia
ciudadana ante el avance de Cuba, el Foro de Sao Paulo, el Grupo de Puebla,
Rusia y el PCCh, potencias extra continentales que progresan en Latinoamérica,
en gran parte por desatención de US.
jueves, 4 de febrero de 2021
Vigía: elecciones en Ecuador, peligro regional
Por John Marulanda*
“Recuperamos Bolivia” anunció Samper, elegido presidente de Colombia en
1994 con el dinero del cartel de Cali. Lo dijo la semana anterior durante una
reunión del Grupo de Puebla, y enfatizó: “Esperamos ganar las elecciones en
Ecuador”. Rafael Correa, también miembro del mencionado Grupo, fue elegido
presidente de Ecuador en 2007, con aportes del narcocartel de las FARC.
Un candidato y el ELN
El próximo domingo, el
Ecuador elegirá un presidente y 137 parlamentarios, y Andrés Arauz, candidato
de la Izquierda socialista, buscará convencer al 40% de votantes indecisos con
la emocional apelación de “Unión por la esperanza”. Este candidato de
Correa espera ganar en la primera vuelta y para ello cuenta con el apoyo y el
dinero del narcocartel del ELN, según reveló hace poco una revista colombiana.
De ganar Arauz, un joven
“progre”, se teme que revitalizaría el aparato logístico-político-militar que
Correa facilitó a las FARC en Ecuador y que sería aprovechado por el ELN para
expandir sus negocios e influencias en el andén Pacífico binacional por donde
sale más del 70% de la cocaína colombiana. Las consecuencias para la región
serían dramáticas, como que el narcotráfico, la minería ilegal y el crimen
organizado transnacional, aumentaría su participación en el poder político en
Latinoamérica.
Falacias de los
banqueros, dice, desde Bélgica, Correa, condenado a 8 años por corrupción, pero
en 586 kilómetros de frontera terrestre colombo-ecuatoriana y 200 millas de
marítima, una rápida relación de las organizaciones criminales que allí
delinquen muestra lo complicado del escenario: ELN, disidencias FARC, FARC
marquetalianos, Bloque Alfonso Cano, Frentes Comuneros del Sur y Cordillera
sur, Oliver Sinisterra, Franco Benavídez, Urías Rondón, Clan del golfo,
Autodefensas gaitanistas, Contadores, Sinaloa, la Constru y otras más.
Diferentes organismos oficiales y ONGs, registran más de 20 grupos armados
ilegales, con influencia en la zona limítrofe. Desde el territorio venezolano,
el ELN, señalado financiador de la dupla Arauz-Rabascall (fórmula
vicepresidencial), ha venido conquistando espacios y sometiendo corazones a lo
largo de las fronteras de la región. Ahora hace presencia en Loreto, Perú y ni
qué decir de sus actividades en Sucumbíos, Carchi y Esmeraldas, Ecuador.
Además de las narcoredes
colombo-ecuatorianas compuestas por grupos armados, políticos corruptos,
empresarios oportunistas, militares infiltrados e indígenas, Ecuador, con la
tercera deuda más grande de América Latina con China, después de Venezuela y
Brasil, vería seriamente comprometidas su estabilidad y su soberanía.
Peligro regional
En la región, la
izquierda a los narcos les ofrece “abrazos, no balazos” como anunció López
Obrador en su posesión, pasando por alto algo que hemos aprendido y es que
detrás del dinero narco, siempre llega la violencia narco. AMLO tuvo que
arrepentirse y retroceder en su pía política. Y si Carondelet es liviano y
aquiescente con el ELN, por compartir su ideología socialista y en pago a sus
aportes de campaña, es previsible un desborde incontrolable de esa
narcoviolencia, disfrazada de revolución antiimperialista y defensa de los
pobres, con teología de la liberación incluida. Cuba, jugaría de nuevo un papel
preponderante en Ecuador y los norteamericanos se alejarían de restablecer el
control sobre el arco de las Galápagos, abierto por los narcos gracias a la
expulsión de los gringos de la base de Manta.
Resucitar la inútil
Unasur, renovar la falacia del “buen vivir” y seguir las instrucciones de
Correa desde Bélgica, es decir, las del Foro de Sao Paulo, del Grupo de Puebla
y de Miraflores, son la perspectiva de un gobierno Arauz. Y no se necesita ser
muy perspicaz, para entender que la tenaza Caracas-Quito, ayudará
desestabilizar a Colombia con miras a las elecciones del 2022, con el aliento
soterrado de Cuba y las sonrisas de Pekín y Moscú. Así lo advirtió el
presidente Moreno, en las últimas horas.
A lo anterior, se agrega
el “nuevo camino” de Biden hacia la región, una bilateralidad “buenista” estilo
Obama hacia Cuba y Venezuela, y que ya dio sus primeros pasos al aliviar
algunas presiones portuarias sobre la dictadura madurista, también en las últimas
horas. Y Santos, naturalmente, saltó a pedirle a Biden que borre a Cuba de la
lista de países patrocinadores del terrorismo. Esa política de Washington y un
eventual triunfo electoral de Arauz, afectarán a toda la región, pues lo que
avanza es una izquierda, medrando ahora con el rótulo de centro, financiada por
el narcotráfico, la minería ilegal y la corrupción. Este domingo Ecuador puede
ser el próximo país en caer en estos “vientos progresistas”, como los llama el
expresidente Samper.
miércoles, 22 de enero de 2020
... ¡Y con el rancho ardiendo...!
jueves, 12 de diciembre de 2019
Vigía: A piedra andamos
Entre el miedo y la ira se ha movido la cotidianidad del país en las últimas semanas. La normalidad insiste tozudamente en imponerse ante una izquierda fracasada pero obstinada en su enfermiza pasión por el poder, vestida por estos días de juvenil zafarrancho callejero. Luego de la nanitanana, vendrá a comienzos del 2020 un nuevo envión para reavivar la cantinela quejosa de la protesta en donde se mezclan verdades inobjetables como la corrupción; verdades a medias como la de la fracasada educación fecodiana; mentiras descaradas como la de estar bajo un régimen tiránico; generalizaciones y simplezas como las de las pensiones y la salud; inculpaciones insidiosas como la de acusar al neoliberalismo de todos los males mientras se callan las miserias del comunismo.
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