Mostrando las entradas con la etiqueta Venezuela. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Venezuela. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de febrero de 2026

Delcy, Petro y Guanipa

José Alvear Sanín
José Alvear Sanín

La infame detención de Juan Pablo Guanipa, pocas horas después de su excarcelación, indica que el régimen comunista sigue imperando y que el “monitoreo” convenido con Messers, Trump y Rubio, es apenas de fachada, porque Delcy y compañía (hermano, Cabello e hija, Padrino, colectivos y demás malas hierbas) conservan el poder, mientras los gringos tienen el subsuelo.

Como prefiero los hechos a las bien adobadas hipótesis que formulan los Castos, Ruckaufs, Lajes, Baylys, Fonsecas y demás comentaristas capaces de narrar en 30 minutos todo lo convenido en las dos horas en las que no estuvieron presentes, me atengo a lo que sucede, no a lo imaginario.

Lo del Guanipa es aterrador y recuerda a los que salían vivos del Gulag después de cumplir larga e injusta pena, para regresar allí pocas horas o días después, con nuevas y falsas incriminaciones. ¡Estalinismo puro y duro…!

¡Y lo que cuenta Nitu Pérez Osuna sobre la redacción, tramitación y restricciones de la “Ley de amnistía” para los presos políticos en Venezuela, ¡es puro y duro estalinismo tropical!, que hace una farsa de la libertad aparente de quienes quedan obligados al silencio y bajo el peso de prontuarios no levantados y de obvio cuño chantajista.

Este es, hasta ahora, el resultado de la extracción parcial de criminales, que ya no se podrá completar.

La esperanza es que una reacción del pueblo, tan arriesgada como valerosa, y la siempre vacilante “presión” internacional, obliguen a la camarilla de Delcy para activar la transición.

Pero mientras esperamos ese feliz desenlace, debemos seguir considerando que el cambalache Trump-Petro está bien lejos de asegurar la democracia colombiana.

Todo el mundo quiere creer que Petro tomó un baño lustral en la Casa Blanca, y que, a partir del libro, el autógrafo y la gorra, han desaparecido la paz total, la colaboración con el narcotráfico y el fraude electoral, minuciosamente preparado desde agosto 7 de 2022.

Quien esto escribe sigue temiendo que la reunión del 3 de febrero haya servido apenas para la normalización tipo Venezuela, de manera que el Pacto Histórico conserve el poder y los EE. UU. dispongan del subsuelo…

Sé que esta inquietud es impopular, porque va en contravía de la ilusión colectiva, pero a un mes de los comicios de marzo, el rufián-presidente no ha cambiado: Sigue proponiendo locuras y ha firmado, en el último mes, ¡apenas 540.000 “contratos”! (nuevo nombre del prevaricato), incrementando en 27 billones de pesos el gasto público vinculado al megafraude electoral, sin que ni los jefes políticos ni los órganos de control se manifiesten en contra de este colosal abuso criminal.

La euforia colectiva no puede eliminar, entonces, el inmenso e inminente peligro que corren las instituciones, enfrentadas al personaje más mendaz, perverso e hipócrita, que puede imaginarse.

lunes, 19 de enero de 2026

Varios países de Suramérica producen petróleo:

José Hilario López Agudelo
José Hilario López Agudelo

¿Qué les pasaría si Venezuela vuelve a ser una potencia exportadora?

Bajo este título CNN en español, Iván Pérez Sarmenté publicó el pasado 15 de enero un artículo donde analiza el impacto que en los países suramericanos productores de petróleo tendría un eventual aumento, apalancada por EE. UU, de la hoy depreciada producción petrolera venezolana. Aunque el referido artículo no incluye a Colombia, un país no petrolero pero cuyas finanzas públicas, paradójicamente, dependen de las exportaciones de crudo. A continuación, un resumen de las opiniones de los distintos analistas consultados por CNN, incluyendo mis opiniones sobre el caso colombiano y una corta alusión a los petróleos mexicanos.

Más allá de lo que se viene con la intervención de EE.UU. en el petróleo venezolano, la producción de los demás países petroleros latino americanos tiene importancia relativa en el mundo: Brasil está produciendo unos 3 millones de barriles por día (b/d) y, según el escenario de precios, puede llegar a producir hasta 4 millones a partir del desarrollo que está adelantando en el yacimiento Presal, localizado mar afuera (off-shore); Argentina está produciendo un promedio de 800 mil b/d y, también dependiendo de la evolución de los precios, puede producir al final de la década 1.5 millones; Guyana es un desarrollo significativo y todo orientado a exportación, que ya superó los 900.000 b/d.

Venezuela producía 3 millones de b/d cuando asumió Hugo Chávez (en 1999) y ahora está produciendo alrededor de 1 millón. Todo dependerá del éxito de la intervención de E.E.UU. en la recapitalización de la industria petrolera venezolana y el tiempo de recuperación, pero la producción de América Latina puede llegar a representar entre el 8 y el 10 % de la oferta mundial de crudo, explica Daniel Montamant, expresidente de la petrolera argentina YPF y exsecretario de Energía de Argentina. Además, este mismo experto agrega: “A nivel mundial se consumen en promedio unos 105 millones de barriles de petróleo diarios. Si le sumamos la producción de América del norte-EE. UU, Canadá y México - el conjunto representaría un 30 % de la oferta mundial. En un mundo donde la seguridad energética está al tope de la agenda geopolítica, esta masa crítica en un paradigma fósil todavía dominante otorga al continente una ventaja estratégica significativa”.

El precio: factor clave

“Uno de los factores que impacta en la inflación en Estados Unidos es el precio de la gasolina”, sostiene el analista de comercio internacional Ezequiel Vega. “Si Venezuela produce más petróleo y exporta a Estados Unidos los 30 o 50 millones de barriles de petróleo que Donald Trump prometió, lo que veríamos es un precio del barril de petróleo WTI cerca de los US$ 50 y del Brent más cerca de los US$ 55 dólares. Esto es positivo para Estados Unidos y para el consumidor norteamericano porque significaría una reducción de la inflación”, agrega. Por otro lado, las acciones de las grandes petroleras, como Chevron y Conoco Phillips, “subieron más de un 12 % la semana pasada en el mercado”, apunta Vega. Y lo más importante políticamente, las elecciones de 2026 en EE. UU. cuando se renovarán los 435 asientos de la Cámara Baja y 33 de los 100 escaños del Senado, amén de 36 gobernadores, será un año decisivo para el posicionamiento político del presidente Donald Trump y para el legado final de su segundo mandato.

Sin embargo, al menos por el momento, la reactivación de la industria petrolera venezolana no parece despejada. El viernes 9 del corriente mes, Trump intentó seducir a los principales ejecutivos petroleros con la promesa de una nueva y amplia campaña de exploración en Venezuela, sin que  lograra conseguir ningún compromiso importante por parte de las empresas estadounidenses. “Es imposible invertir”, dijo el CEO de ExxonMobil, Darren Woods, a los funcionarios en una evaluación directa de los obstáculos para hacer negocios en Venezuela. A lo cual agregó: “Hay varios marcos legales y comerciales que tendrían que establecerse incluso para entender qué tipo de rendimientos obtendríamos de la inversión”. En el mismo sentido se expresaron varios otros ejecutivos, que advirtieron que la industria primero que todo necesitaría asegurar amplias garantías de seguridad y financieras en Venezuela, antes de comenzar un esfuerzo que tomará varios años para aumentar la producción petrolera.

“La irrupción de Venezuela como fuerte exportador es un dato para seguir por todo país productor de petróleo. Incluso Estados Unidos, hoy el principal productor de petróleo del mundo, porque el crudo no convencional que extrae, mediante fracking, requiere una sostenida inversión para mantener niveles productivos y es más sensible que el crudo convencional a la baja de precios”, sostiene el ya referido experto Daniel Montamat. Lo cierto es que “el crudo Brent se negociaba en torno a los US$ 60,8 por barril la mañana del 5 de enero, el mismo nivel que tenía antes de la intervención militar estadounidense en Venezuela”, sostiene un análisis de la consultora Oxford Economics. Una semana después, la cotización rondaba los US$ 62 por barril.

Aunque Venezuela tiene las reservas probadas más grandes del mundo, el tipo de petróleo que extrae es diferente al de otras latitudes del continente americano. Se trata de petróleo pesado, que tiene más azufre y que requiere de un tratamiento especial, diferente del convencional, producido por Brasil y Guyana, o al “oil shale” o no convencional, que representa gran parte de la producción de Estados Unidos y Argentina.

“Yo no creo que afecte mucho a la competencia con Brasil o Argentina porque cada uno tiene un tipo de petróleo distinto, con un mercado mundial cada vez más demandante de petróleo, a pesar de que algunos países vayan hacia energías limpias”, sostiene el ya citado analista Ezequiel Vega. “Hay un mercado internacional petrolero con cotizaciones que contemplan las variedades de crudos, nos recuerda Montamat, aunque advierte: “Cuando crece la oferta de crudo, de la variedad que sea, como sucedería en el caso de que Venezuela aumente su producción, si no hay nueva demanda que la absorba, todas las cotizaciones del crudo se resienten a la baja”.

martes, 13 de enero de 2026

La Crónica: impacto de la caída de Maduro en nuestra patria

Rafel Uribe Uribe
Rafel Uribe Uribe

La caída de Nicolás Maduro nos obliga a replantear el rumbo de las relaciones bilaterales entre Colombia y Venezuela, y desafía a ambos países a profundos retos y oportunidades.

Tras décadas de relaciones marcadas por la influencia del chavismo se abre un periodo de incertidumbre en materia de seguridad. La estrategia fracasada de la “Paz total” se verá aún más comprometida ya que durante más de veinte años, el régimen venezolano brindó refugio y apoyo logístico al ELN y las FARC, facilitando su accionar. La pérdida de ese respaldo obligará a estos grupos a redefinir su organización lo que aumentará la violencia en zonas fronterizas estratégicas como el Catatumbo y Arauca, intensificando la pugna por el control de nuevas rutas del narcotráfico y la minería ilegal tenderá a reemplazar los ingresos de la coca. La llamada de ‘Iván Mordisco’ a una unión mafiosa de los grupos ilegales no es gratuita, se encamina a fortalecer y defender estos negocios de los que se nutren.

En el plano migratorio, se vaticina la posibilidad de un retorno masivo de los tres millones de venezolanos que actualmente residen en Colombia. No obstante, la gran incertidumbre política asociada a la transición en Venezuela demorará el reencuentro familiar.

El panorama económico, por su parte, se presenta ambiguo. Una eventual apertura de Venezuela al mercado internacional tiene el potencial de dinamizar el comercio bilateral, beneficiando a ambas economías. No obstante, la reactivación de los sectores petrolero y gasífero del país vecino que durante un tiempo controlarán los Estados Unidos, supone un reto para Colombia que se verá forzada a revisar a fondo su estrategia y soberanía energética.

Por último, el cambio de régimen en Venezuela repercute de lleno en el escenario político colombiano, sobre todo a las puertas de las elecciones presidenciales de mayo. La relación de algunos candidatos con el chavismo adquiere un peso decisivo y añade un nivel adicional de polarización a la campaña electoral.

En definitiva, estamos ante una coyuntura histórica que exige lucidez y acción. El pulso de las candidaturas descritos en Semana ubica los dos candidatos con mayores opciones a solo el espacio de error en las encuestas para la primera vuelta. Iván Cepeda sigue peligrosamente cercano de quienes defienden la democracia, mientras Sergio Fajardo sin chance alguno de llegar a la presidencia, distrae el 9,4% de los votantes.

¡O despertamos, o nos despiertan!

El Rincón de Dios

Profecía de María Esperanza de Bianchini, sierva de Dios: “El gran enfrentamiento de las potencias comenzará en Venezuela”. https://www.instagram.com/reels/DTROAH0DcOx/ Este video lo explica en detalle.

viernes, 9 de enero de 2026

Efectos de la caída de Maduro en la política colombiana

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

No se hicieron esperar las reacciones del régimen petrista en contra de la magistral operación estadounidense que culminó con la aprehensión del criminal de lesa humanidad, Nicolás Maduro.

Y era de esperar que así respondiera su principal aliado, que ahora debe estar recordando el antiguo refrán español Cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar”. No quedó a la obsoleta izquierda radical otro camino distinto a seguir repitiendo las falacias de siempre. Que hay que privilegiar el diálogo y los canales diplomáticos a sabiendas de que, tanto en Colombia como en Venezuela, solo han servido para que se recrudezca la violencia, se brinde protección a los capos de la mafia guerrillera y se mantenga esclavizada a la población civil.

Vuelve y juega la cantinela de que hay que proteger la vida y la dignidad humana, puestas en peligro supuestamente por la captura del cabecilla del sucio negocio del narcotráfico, el usurpador Maduro. ¿Por qué nunca han protestado los camaradas que detentan ilegalmente el poder en Colombia por los miles de venezolanos asesinados en 26 años de dictadura castrochavista? ¿Dónde están sus acciones en defensa de la dignidad humana de los presos políticos, los torturados, los perseguidos injustamente por la tiranía de Chávez y Maduro? Seamos coherentes, por favor. No sigamos engañando con falacias trasnochadas en las cuales ya nadie cree.

Para sustentar sus estrambóticos planteamientos llegó el camarada Petro a hacer el oso, reforzando la frontera dizque para prepararse para la crisis que sobrevendría por el operativo estadounidense. Nada ocurrió. Se olvidó que la migración forzada de 9 000 000 venezolanos ha sido causada por la acción de los dictadores Chávez y Maduro, no por la captura de un sanguinario delincuente. La prueba es que ninguna migración se ha producido. Por el contrario, venezolanos radicados en todos los confines del planeta salieron a celebrar la caída del sátrapa y esperan la normalización que se ha iniciado, para retornar a su país.

Para Colombia, el efecto, indudablemente, será beneficioso. Con la caída de Maduro se ha iniciado un proceso de recuperación política y económica de Venezuela, la cual volverá a ser el principal socio comercial de Colombia como antaño lo fue. Lo ha vislumbrado el candidato de la Espriella: “Sería la mejor reforma tributaria para Colombia”.

En las próximas elecciones presidenciales, no podrá contar el candidato de las FARC, Iván Cepeda, con las abultadas contribuciones de dineros sucios procedentes de Venezuela que llevaron a Petro a la presidencia. Delcy Rodríguez, recientemente posesionada como presidenta encargada, no podrá disponer de tales ayudas, pues su mandato está sujeto a las obligaciones de cooperación contraídas con los Estados Unidos. Esta circunstancia, unida al prudencial retiro de aportes por parte del sector privado de Colombia que no querrá comprometerse en tan dudosa aventura, afectará contundentemente las finanzas del candidato apoyado por los amigos de Maduro.

Se ha notado cómo la acción decidida de Donad Trump ha incidido en la conducta del camarada Petro. Quien antes desafiaba al imperialismo yanqui y se negaba a seguir sus demandas para combatir la cocaína, ahora pide su apoyo tecnológico y estratégico para reducir los cultivos. Repetidamente sus ministros confirman que mantienen las mejores relaciones de cooperación con las fuerzas militares norteamericanas. No será fácil para el guerrillero camarada, en este escenario, continuar impulsando sus locuras inconstitucionales para mantenerse en el poder, aplazar las elecciones, o intentar la aprobación de una nueva constitución de bolsillo, como lo acostumbran sus correligionarios de la extrema izquierda en los países que han colocado bajo sus garras.

La polarización entre la izquierda radical que representa Cepeda y la defensa del Estado de derecho, la libertad, la justicia, la seguridad, la trasparencia en el manejo del Estado y la recuperación de los valores fundacionales que promueve el candidato mayoritario, Abelardo de la Espriella, generará un crecimiento del voto de opinión, de quienes, sin compromiso con las vetustas castas políticas, prefieren votar por quien tiene la capacidad y el entusiasmo para defender la Patria, “el tigre” Abelardo de la Espriella. Cada vez más, los colombianos comprendemos que al país no lo salva ni la abstención ni el voto por los tibios candidatos de centro, enfocados más en derrotar a Abelardo que en combatir a muerte contra nuestro enemigo común: la sanguinaria y corrupta izquierda radical representada por Petro y Cepeda.

El camino a la victoria está plagado de peligros de los cuales debemos ser conscientes. Cuenta el sátrapa Petro con los millonarios recursos del presupuesto nacional, alimentados ahora con el irregular crédito contratado por 23 billones de pesos, los nuevos impuestos decretados bajo la emergencia económica, las contribuciones de sus aliados, los grupos narcoguerrilleros, de los capos de la mafia y de los corruptos beneficiados durante su régimen. Por otro lado, no podemos minimizar la influencia electoral que conlleva el irracional aumento del salario mínimo y la enorme contratación de nóminas paralelas compuestas por vagos cuya única labor es apoyar al régimen. Serán instrumentos que incrementará el régimen ante la pérdida de los aportes del narcomadurismo.

Se ha iniciado en todo el espectro mediático, en el ámbito nacional e internacional, una tarea de investigación y difusión de los crímenes del grupo criminal que ha gobernado a Venezuela, con el soporte de abundantes testimonios de víctimas apresadas y torturadas por sus discrepancias con el tirano. Influye notoriamente en el debate electoral colombiano, pues aparecen comprometidos dirigentes del santismo, enmascarados ahora como antipetristas de nuevo cuño, a la caza de votos para sus aspiraciones a la Presidencia o al Congreso.

Vene, una chica sexy

José Leonardo Rincón, SJ
José Leonardo Rincón, SJ

Nunca imaginó Américo Vespucio que la pequeña Venecia, con el correr de los siglos, por ser precisamente rica y hermosa, sería muy apetecida, no para admirar sus bellos encantos sino para sonsacarle todos sus haberes. Así lo ha confirmado la historia.

La ilusa Vene (así la llamaremos cariñosamente) cayó rendida ante amantes que le prometieron horizontes mejores, pero una y otra vez fue engañada y decepcionada. Los lobos vestidos de oveja le susurraban al oído discursos hermosos que a la postre siempre resultaron cuentos engañosos. La semana pasada sufrió el último de sus trágicos amoríos.

Cuando todos creíamos que el Tío Sam, alto y delgado, de cabellos rubios y ojos azules, en el barrio reconocido como seductor de chicas incautas, estaba preocupado por verla tan deteriorada después de su última relación nada madura, iba a correr presto a liberarla de tan infame consorte y le restauraría la dignidad perdida que hizo que muchos de sus hijos la abandonaran aspirando escenarios mejores, no. No hubo tal. Sam no vino a su rescate. Descaradamente le dijo que venía por sus riquezas y que si deseaba estar bien tendría que someterse a sus órdenes. Vene prorrumpió en llanto. No podía creer que la ilusión alimentada por años fuese un nuevo engaño de fugaz factura y efímera alegría.

Sus últimos parejos la habían obligado a hacerle mala cara a Sam, el vecino poderoso y capitalista insensible, para sonreírle tiernamente al oso siberiano, el viejo persa y el mandarín imperial, enemigos tradicionales de Sam. La cuba de la pandilla de sus vecinos le dijo que le daría salud, educación y protección. En realidad, a nadie le interesaba Vene como persona, sus ojos brillaban de codicia y a lo largo de décadas, con múltiples pretextos, le extrajeron sus bienes.

Vene y los amigos que la queremos por ser una buena vecina del barrio, estamos desalentados por no decir desconcertados. También fuimos ingenuos. Creímos que había llegado su liberación. Nunca imaginamos que Sam actuara así. Lo que sí nos quedó claro es que “por la plata baila el perro” y que los sexy-atributos económicos que tiene nuestra chica, hace que los otros la valoren no por lo que es sino por lo que tiene. “¡Amiga cuánto tienes, cuánto vales, principio de la actual filosofía!” ¡Qué tristeza tener que reconocerlo!

Esta historia de nuestra “veci”, nos deja lecciones tan serias como preocupantes. No es fácil encontrar relaciones sanas y desinteresadas. Siempre hay creados intereses de por medio: ya por tus atributos físicos, por las riquezas que tienes, por el poder que manejas, por los contactos que tienes, por tu forma de ser…. Pidamos a Dios por Vene pues se merece una suerte mucho mejor.

lunes, 5 de enero de 2026

Impacto de una captura anunciada

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

No hay duda sobre las enormes repercusiones que deja la magistral operación militar estadounidense que terminó con la captura en suelo venezolano del usurpador Nicolás Maduro.

Constituye un trascendental evento que suscita encontradas opiniones y cábalas sobre lo que sobrevendrá, nacidas algunas de la pasión, no de un objetivo análisis de los hechos, lo cual tratamos de suplir a continuación.

1.-Evidenció la operación que Estados Unidos cuenta con la más avanzada tecnología en materia militar, adecuada a lo que exigen los tiempos modernos para combatir tanto en las guerras convencionales como en los conflictos irregulares. Solamente la estupidez y el desbordado fanatismo lleva a algunos líderes de la extrema izquierda, como Maduro o Petro, a desafiar semejante poderío. Tampoco se explica el disparate del sátrapa que gobierna a Colombia, al enfrentarse a Estados Unidos y romper relaciones con el Estado de Israel, aliados nuestros de vieja data que necesitamos para combatir las mafias internacionales de la droga y las guerrillas más antiguas y mejor financiadas del planeta.

2.- En contra de los infundados cuestionamientos que ahora lanzan los voceros del comunismo y los opositores de Donald Trump, se cumplió el operativo con el debido respeto a los derechos humanos, al derecho internacional y a las leyes norteamericanas. El presidente de los Estados Unidos cumplió con sus obligaciones prioritarias: salvar a la población americana amenazada por la masiva exportación de cocaína que mata a sus jóvenes, y defender a su país de la conjura orquestada por el acusado Maduro en alianzas “non sanctas” con tradicionales enemigos como Rusia, China y Cuba, y con organizaciones terroristas como FARC, ELN, Hamas, Hezbolah y Cartel de los Soles. No puede un presidente obviar su deber de proteger a su país de quienes quieren conculcar estos bienes jurídicos indispensables para la vida en sociedad. Ni podemos ignorar que existen fallos de la justicia americana que condenan al narco-usurpador, su esposa y sus más cercanos cómplices.

3.- Con el temor de ser señalados como abiertos compañeros de ruta de Maduro, pero sin argumentos para desconocer el triunfo de la operación de neutralización del jefe del Cartel de los Soles, buscan ahora algunos como el camarada Petro, sus socios del Foro de Sao Paulo, Boric y Lula, y algunos profesores marxistas de geopolítica, que se priorice el diálogo, la diplomacia y la negociación para “salir de la crisis venezolana”. ¿Olvidan que esta crisis no surgió con la aprehensión del narcodictador Maduro, pues viene desde que el chavismo llegó al poder hace 26 años? ¿Quiénes han llevado a la ruina al país más rico del mundo en tan solo 25 años? ¿Acaso cree Petro que el diálogo y la negociación de acuerdos con los que ha fracasado su “paz total” pueden servir en Venezuela? No nos crean tan estúpidos. Ya pasó la hora para esas fracasadas propuestas. Las pandillas de izquierda por aquello de que “hay que utilizar todas las formas de lucha”, se aprovechan de gobiernos tibios, que ahora llaman “de centro” o de “centro-derecha”, para tomar un respiro, rearmarse y seguir atacando la democracia. Yo sí prefiero la “pax romana” que se ha comprometido Abelardo de la Espriella a implantar: capturar a los delincuentes y castigarlos con todo el peso de la ley, neutralizar a quienes opongan resistencia, encarcelar a los culpables en presidios de alta seguridad sin contacto con el exterior, y aumentar las penas para los delitos de mayor gravedad, incluyendo cadena perpetua para terrorismo, narcotráfico, corrupción, reclutamiento de menores.

4.- Seamos conscientes de que el encarcelamiento de Maduro, por sí solo, no significa la terminación de la tragedia venezolana ni la interrupción del narcotráfico, la corrupción y la persecución política. Como lo anunció Trump, viene ahora una etapa de gestión temporal a cargo de las fuerzas americanas hasta que desaparezcan los peligros contra la población americana y contra la democracia. Se requiere una mano dura para llevar a la cárcel a los cómplices del usurpador que han participado en el terrorismo, el narcotráfico y la persecución política. Igualmente, hay que repatriar a los aliados y asesores cubanos, rusos y de otras nacionalidades que llevó Maduro a Venezuela. En este difícil proceso no hay campo para la negociación. Ya lo advirtió Trump a Maduro cuando este pretendía dejar el poder voluntariamente a cambio de que continuaran sus secuaces al frente del gobierno. Eso no se puede permitir. Sería tanto como matar el tigre y espantarse con la piel.

Puede el proceso de gestión americana lograr un rápido avance con un socio adicional: Llamar a María Corina Machado para que reúna a la población que ganó las pasadas elecciones, que representa la mayoría del país, para que apoye y facilite los cambios, y ocupe, con el respaldo, la vigilancia y la protección americana, cargos claves en la administración que recibirá el legado americano. Esto otorgaría, además, un carácter inobjetable de legitimidad a la nueva administración, sin necesidad de convocar a nuevas elecciones.

martes, 16 de diciembre de 2025

La Crónica: Perspectivas sobre la situación política actual

Rafael Uribe Uribe

Rafael Uribe Uribe

Esta se ha visto marcada por una notoria agitación. Comienza con la reunión entre empresarios gremiales e Iván Cepeda, controvertido por sus marcadas tendencias marxistas, en lugar de dialogar con candidatos que, aunque aún figuran bajos en las encuestas, son mejor preparados y comprometidos en fortalecer la democracia en vez de destruirla, optando por hacerlo con una figura polémica que ha generado inquietudes sobre el futuro político del país. “Venezuela no es Cuba”: así subestimaron los vecinos a Hugo Chávez, lo que les ha costado más de veinticinco años de dictadura comunista.

Se suma la declaración del presidente Donald Trump acusando a Gustavo Petro de tener vínculos con el narcotráfico y la probable suspensión de toda ayuda estadounidense a Colombia. Este giro en la relación bilateral entre ambos países será significativo.

Paralelamente, el Departamento del Tesoro estadunidense anticipa que en los próximos días cerca de cien funcionarios del gobierno Petro y/o empresas asociadas serán incluidos en la lista Clinton. Estas acciones causarán incertidumbre y preocupación en los sectores políticos y económicos, afectan la imagen del gobierno, la confianza en las instituciones y las relaciones con actores internacionales clave.

Las sanciones contra el gobierno colombiano no son hechos aislados sino consecuencia de las acciones previas del presidente Petro. Sus intervenciones fuera de contexto y poco acertadas y su actitud con relación a Maduro han contribuido a deteriorar nuestra imagen internacional. Su intervención pública en Nueva York fue funesta por su falta de diplomacia e insensatez. Además, sus frecuentes trinos generan controversia y preocupación, pues afectan la percepción oficial del gobierno ante la comunidad internacional y han afluido en la adopción de medidas restrictivas recientes.

La Operación Lanza del Sur en el Caribe incautó un barco petrolero fantasma que transportaba crudo  no proveniente de una exportación legal venezolana. Además, se encuentran bajo investigación otras seis compañías navieras piratas involucradas en operaciones ilícitas, y destruyó una narcolancha del ELN donde murieron sus ocupantes que, obviamente, no era una embarcación de humildes pescadores cuando “la pesca milagrosa” parece que superaba los veinte millones de dólares.

Para cerrar el capítulo, la Canciller colombiana ha afirmado que el premio Nobel otorgado a María Corina Machado fue concedido de manera indebida por ella apoyar invasiones a su país por parte de potencias extranjeras. Se suma a la polémica el ofrecimiento de asilo político a Maduro quien, al margen de liderar el Cartel de los Soles, ha dado refugio en Venezuela al ELN y a las Farc, además de permitirles el tráfico de cocaína y metales preciosos y coltán, provenientes de la minería ilegal, a través de su territorio.

A mis amigos, lectores y a sus familias les deseo una Feliz Navidad y un próspero y esperanzador Año Nuevo.

El Rincón de Dios

“No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien.” (Romanos 12:21)


miércoles, 3 de septiembre de 2025

La Crónica: Colombia ante el espejo, ¿diplomacia o complicidad?

Rafael Uribe Uribe

Rafael Uribe Uribe

Invocar la integración latinoamericana o una salida pacífica a la crisis venezolana no justifica el respaldo del presidente Gustavo Petro al régimen espurio de Nicolás Maduro. Esta postura plantea serios interrogantes sobre la política exterior colombiana. ¿Es legítimo enviar tropas para apoyar un gobierno señalado por narcotráfico y terrorismo? ¿Es legal y constitucional esta orden? Y si no lo es, ¿puede el ministro de Defensa acatarla? mi paso por la Escuela Militar me enseñó que una orden ilegal no debe cumplirse.

Las implicaciones son profundas: soberanía comprometida, seguridad fronteriza debilitada y relaciones tensas con aliados históricos como Estados Unidos. La política exterior no puede estar guiada por afinidades ideológicas ni nostalgias revolucionarias. Colombia necesita una diplomacia firme, ética y estratégica que defienda los derechos humanos, la democracia y los intereses nacionales. El respaldo a Maduro no cumple con ninguno de estos criterios.

Tras una eventual ofensiva contra el Cartel de los Soles en Venezuela, no sería sorprendente que Trump dirija la mirada hacia Colombia. El ELN, las disidencias de las FARC y el Clan del Golfo representan estructuras criminales con fuerte presencia en el narcotráfico internacional, lo que encajaría en la narrativa de “guerra contra las drogas” promovida por Estados Unidos.

Esta posibilidad abre un escenario complejo: por un lado, podría significar mayor presión internacional sobre estos grupos; por otro, plantea riesgos de tensiones diplomáticas y cuestionamientos sobre la soberanía colombiana frente a posibles acciones unilaterales.

Petro ha afirmado que una invasión a Venezuela podría bajar el precio del petróleo, afectando a Ecopetrol. Pero ¿vale la pena arriesgar nuestra reputación internacional por esa razón? Si Colombia se alinea con un gobierno sancionado, podríamos enfrentar represalias diplomáticas y económicas. ¿Y acaso la suspensión de la exploración de hidrocarburos no ha tenido ya efectos negativos? La depreciación de la acción de Ecopetrol se debe a decisiones erráticas. ¿No es más contaminante el gas importado que el producido localmente? ¿El contrato de desgasificación es otro escándalo? El subsidio al ACPM, afecta también las finanzas de la empresa.

Petro tiene el deber de explicar con claridad qué busca con esta alianza y qué está dispuesto a sacrificar en nombre de ella. Porque si seguimos por este camino, el costo lo pagará Colombia, no Miraflores.

Y no olvidemos algo clave: apoyar a Maduro podría provocar una nueva ola migratoria de venezolanos hacia Colombia, agravando los desafíos sociales y económicos que ya enfrentamos.

En resumen, no se trata de estar a favor o en contra de Petro. Se trata de pensar en lo que es mejor para Colombia. Y defender a un régimen como el de Maduro, claramente, no lo es.

El Rincón de Dios

“La traición la emplean únicamente aquellos que no han llegado a comprender el gran tesoro que se posee siendo dueño de una conciencia honrada y pura.” Vicente Espinel

viernes, 17 de enero de 2025

Colombia y Venezuela guardan esperanzas

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

Ambos países están encartados con sus presidentes. Los dos llegaron ilegítimamente al poder, uno sobrepasando todos los topes electorales establecidos por la constitución y el otro, ocultando las actas electorales que le dieron el triunfo a otro candidato. Los dos presidentes, el de Colombia y el de Venezuela, han venido capoteando las situaciones, aprovechando el manejo institucional que tienen, habida consideración del avance de permeación logrado en cada uno de los dos casos, siendo el de Colombia un poco inferior al de Venezuela.

Es por eso que, mientras en Colombia las esperanzas están sentadas en el proceso que por indignidad, y como consecuencia la pérdida del cargo, que se adelanta en la Cámara de Representantes y que ya cuenta con denuncia ante la Corte Suprema de Justicia contra los congresistas investigadores por dilación y no cumplimiento de la constitución y la ley, en Venezuela, las esperanzas están sentadas en que miembros del ejército, de niveles inferiores a los generales de la rosca del Gobierno, en compañía de mercenarios y caza recompensas, puedan llevar a cabo una operación que permita la captura simultánea de Maduro, Diosdado y Padrino, motivados por una recompensa ofrecida por Estados Unidos que asciende a 65 millones de dólares, lo que convertidos a pesos colombianos, son unos $286.000.000.000 millones de pesos.

Ambos presidentes están concentrados en evitar las consecuencias de sus actos, utilizando la retórica del odio, del miedo, del engaño, de la mentira y han descuidado totalmente sus obligaciones de gobernantes, afectando sensiblemente las economías de los dos países, oscureciendo más, todos los días, el futuro de colombianos y venezolanos.

Petro, en su defensa, ha acelerado sus ataques a todos los sistemas donde exista participación privada: servicios públicos como los de energía y gas, obras públicas concesionadas y APP, salud, pensiones, petróleo, café, etcétera, además de los castigos a las regiones que se le oponen, como Antioquia, con todo tipo de medidas opresoras y que obstaculizan. Mientras tanto, Maduro arreció sus ataques a los opositores, encarcelándolos, torturándolos, expidiendo órdenes de captura y ofreciendo recompensas por doquier. Detiene extranjeros en su territorio para acusarlos de milicianos caza recompensas a quienes obliga a auto incriminarse. Son más de ciento cincuenta personas detenidas, de 25 nacionalidades, incluidos colombianos.

Ambos fortalecen y protegen a fuerzas irregulares, guerrilla, paramilitares y narcotraficantes, para contar con su apoyo en caso de necesitarlos.

Siendo realistas, las esperanzas de poder prescindir de los muy malos servicios de estos dos presidentes son cada día más remotas, pero como la esperanza es lo último que se pierde, contemos con que la Corte Suprema de Justicia obligue, de alguna forma, a actuar a la Cámara de Representantes que está obligada a aplicar el artículo 109 de la Constitución Nacional, y a los mandos medios del ejército venezolano a diseñar y ejecutar un plan que dé con la captura de sus tres demonios para que puedan cobrar la jugosa recompensa ofrecida.

Seguimos en oración por estos dos pueblos sufridos y oprimidos por sus gobernantes.

jueves, 16 de enero de 2025

Desoladora expectativa

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Del repaso de los acontecimientos que culminaron con el golpe de Estado cometido ante la faz mundial por la dictadura venezolana, sólo queda una desoladora expectativa para los colombianos que nos preocupa el inmediato futuro de nuestra nación.

Siento en el alma no compartir las esperanzas manifestadas por muchos que todavía siguen creyendo en la cercana caída del régimen tiránico de Maduro. No va a haber intervención militar internacional como piensan ingenuamente algunos, ni Trump se lanzará a un conflicto mundial para devolver la democracia a Venezuela, no seamos ilusos.

Para Colombia las cábalas no son mejores. En Venezuela, a pesar de contar con un fuerte movimiento opositor que logró derrotar al dictatorial régimen en las elecciones, el comunismo –como acostumbra hacerlo–, simple y llanamente se robó las elecciones y protagonizó una pantomima con sus más serviles allegados para continuar aferrado fraudulentamente al poder. En Colombia, ni siquiera existe oposición. El guerrillero-presidente gobierna a sus anchas comprando conciencias para que le aprueben sus proyectos de ley y empantanen la investigación en su contra por violación de los topes financieros de la campaña.

Ya consiguió que le nombraran fiscal general de bolsillo y seguirá utilizando el apalancamiento del dinero, de los contratos y privilegios, para extender su dañina influencia a todas las ramas del poder.

Decapitó la cúpula militar para neutralizar cualquier intento de las Fuerzas Armadas, que actuaran de conformidad con la naturaleza de sus funciones, restableciendo el orden constitucional que a diario viola.

La clase política se encuentra comprometida a mantener en el poder al sátrapa y, por esa razón, niega su apoyo al juicio político que pudiera lograr la separación del guerrillero que ocupa la Presidencia. Mientras tanto simulan estar contra el Gobierno perifoneando toda clase de inanes insultos para cazar votos.

De los empresarios mejor no hablar. Algunos ya están patrocinando colectivos de izquierda que en Medellín expresan su visceral odio con graffitis. Otros se declaran “de centro” para quedar bien con todos y no comprometerse con nadie.

Ahora todos felices se aprestan para otra farsa electoral, si es que acaso el sátrapa lo permite. El resultado, si las hay, será como el de Venezuela. Ya está preparada la segunda edición del fraude, ensayado con éxito en el 2022, y se elegirá a Petro, o a quien este designe, para continuar el experimento del “socialismo del Siglo XXI”.

¿Quién o qué podrá salvarnos de esta hecatombe anunciada? Nosotros mismos somos la solución, nadie más.

¿Con cuál ayuda contamos? Como dice Jacques Maritain : un único principio de liberación, un único principio de esperanza, un único principio de paz, puede levantar la masa de la iniquidad y de la maldad y triunfar sobre ella, porque ese principio desciende a nosotros desde la fuente creadora del mundo y es más fuerte que el mundo: el amor fraternal, del que el Evangelio ha promulgado la ley, para escándalo de los poderosos y que es, como bien sabe el cristiano, la caridad misma de Dios difundida en los corazones”.

Y, ¿cómo podemos alcanzarlo? La fórmula es sencilla:

1.- Seamos conscientes de que la lucha que libramos es definitiva: ¿Queremos comunismo o una civilización con valores cristianos y democráticos?

2.- No escojamos a la ligera quién nos puede guiar en la batalla. Pensemos en un líder con principios morales, con carácter para defenderlos, sin compromisos con la vieja y corrupta política y dispuesto a dar la batalla.

3.- No esperemos que otros defiendan nuestras libertades y derechos. Cada uno de nosotros debe convertirse en un jefe de esta campaña con un propósito nacional: Salvar a Colombia del comunismo y trabajar por el bien común de todos los colombianos.

lunes, 13 de enero de 2025

Recuperando la cultura política

Santiago Cossio
Santiago Cossio

En estos tiempos el concepto de política y su quehacer se han desdibujado completamente por diversas causas. Hace más de 2300 años Aristóteles nos recordaba que la razón debería gobernar a la no razón. Pero hoy tristemente vemos demagogias, falacias y sofismas en todo lo que huele a política. Parece que la no razón gobernará a la razón. Solo para hablar de Colombia me atrevería a decir que estamos haciendo 5 cosas mal: la planeación, la economía, la educación, la cultura y la política. Esta última dirige gran parte del camino del ser humano hacia la civilización. Hoy vemos una "política" sin ciencia social divorciada de la inteligencia moral y excluyente de los aportes de otras ciencias sociales, como antropología, sociología, derecho o psicología social. La reducción del término "política" pareciera que queda minimizado a la práctica social de cómo lograr llegar al poder; pagar 40 millones por una foto de campaña, cargar niños, comer sancocho en plaza, violar topes electorales, comprar votos, dar tamales con la masa más rica que la carne, prometer puentes donde no hay río, poner vallas, candidatos blancos en representación de la negritudes, fungir de influencer o salir mostrando todo como la Cicciolina son las estrategias de la política de hoy, pero las propuestas reales no se ven por ningún lado y es la misma sociedad la que termina eligiendo estos pseudo políticos.

Es increíble cómo se han desdibujado las ideologías políticas: el Frente Nacional era una "aberración democrática" pero era un "arreglo" a la violencia de la época. En la historia reciente se inició la pérdida ideológica cuando los partidos Liberal y Conservador se unieron para votar por el mismo (Santos), en la llamada Unidad Nacional. Y más reciente el Partido Conservador declararse partido de Gobierno de Petro es la clara muestra de cómo gusta el pan con mermelada. La Ley de Bancadas también podría decirse que coarta el pensamiento, mientras tanto, corre el tiempo como verdugo del atraso social y la única víctima siempre será el ciudadano de a pie.

P.d. 1. Este escrito fue impulsado por el evidente resultado de las últimas elecciones en Venezuela donde la dictadura simplemente desconoce lo que quiere el pueblo. Maduro llegó a la presidencia por herencia del poder de Chávez, pero por sus propios medios no había llegado ni a edil de Cúcuta. En Colombia debemos fortalecer la democracia y evitar las dictaduras. Les dejo una simple mirada al panorama en redes cerca a las elecciones en el país vecino.

P.d. 2. Para las elecciones a Congreso en el 2018 llegamos a tener más de 1 millón 300 mil votos anulados o no marcados lo que denota no solo el analfabetismo político sino la condición social que le sirve a la clase política para perpetuarse en el poder.

P.d. 3. El último debate serio en política fue entre Álvaro Gómez y Galán hace más de 40 años. Lamentablemente todos dos asesinados.

P.d. 4. Hoy en Colombia, con la atomización de pensamientos, se presentan más de 40 movimientos políticos confundiendo al elector.

Las curules deberían ser de las personas y no de los partidos por el simple motivo en que el individuo es el único responsable de su actuar y pensamiento.

P.d. 5 La cultura política debe ser el mecanismo que busca que la política tenga la esencia intrínseca de su misionalidad y quehacer, y para eso se necesita primero educar a toda la sociedad en democracia, valores cívicos y especialmente en respeto por las normas y las instituciones.

viernes, 10 de enero de 2025

Venezuela libre

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

Escribo estas líneas a pocas horas del viernes 10 de enero, fecha crítica, señalada como el día tope para que Nicolás Maduro entregue el poder absolutista que ha venido ostentando desde que fuera ungido por el finado Hugo Chávez, que evidentemente perdió en las elecciones y que no ha querido aceptar, convirtiéndolo ante todo el mundo en un descarado fraude.

La ilusión de la revolución bolivariana ha resultado un fiasco, como infelizmente resultaron también siéndolo la bolchevique o la sandinista, por citar solo dos, cuando instalados los señores del poder se apoltronaron en regímenes de terror y de muerte, iguales o peores a los que derrocaron.

Qué fracaso termina siendo un sueño trastocado cuando los nobles ideales que lo impulsaron se desdibujan contaminados por egos apasionados e insaciables que develan lo frágiles que somos los seres humanos cuando Dios está ausente y no hay principios y valores espirituales trascendentes.

Es increíble que la historia de la humanidad se repita porque las lecciones no han sido aprendidas. Qué ceguera, qué cerrazón mental, qué terquedad, qué estupidez. Y lo más grave: el precio que toda una nación, todo un pueblo, tienen que pagar.

Aferrados como están al poder Maduro y su séquito, dudo que finalmente acepten su derrota en las urnas y den un paso al costado. Qué tristeza ver su obcecación marchando irreversiblemente hacia un final infelizmente trágico, que es el destino donde desembocan las dictaduras y las tiranías.

Ocho millones de patriotas dejaron su tierra huyendo de la debacle. No hubo por años una oposición organizada y fuerte. También los egos fueron más fuertes. Ahora María Corina Machado se yergue altiva, valiente y retadora, y dado que no la dejaron ser candidata apoya a Edmundo González para que habite Miraflores.

No sé qué pase en las próximas horas, pero tarde que temprano Venezuela será libre y tendrá que rehacerse en un nuevo amanecer. Habrá dicho ¡basta! como lo hiciera hace dos centurias el auténtico Bolívar. "Gloria al bravo pueblo que el yugo lanzó, la ley respetando la virtud y honor".

martes, 7 de enero de 2025

Venezuela entre la verdad y la mentira

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

Hoy más que nunca tenemos que pegarnos de nuestro Señor Jesucristo, para que nuestros hermanos venezolanos puedan imponer la verdad sobre la mentira.

Ha sido ya muy largo el castigo del yugo al que han estado sometidos nuestros hermanos, que un día, hace más de 20 años, se equivocaron y permitieron con su voto libre y democrático, la llegada de la dictadura a su país.

Hoy, 20 años después, nuestros hermanos venezolanos decidieron con su voto terminar con la dictadura corrupta y demencial, en cabeza del continuador de Chávez, Maduro. El proceso fue largo y difícil, primero, lograr filar a todos los partidos y movimientos políticos de oposición para llegar a unas primarias que permitieran un candidato único; fue tarea de titanes. Si esa unión de fuerzas opositoras se hubiese dado años atrás, Venezuela no estaría en estas difíciles situaciones.

El hecho de haber podido convencer a la dictadura de las primarias y de habersen organizado perfectamente para recoger las actas de todas las mesas el día de las elecciones, fue la clave para demostrarle, a la dictadura y al mundo entero, el triunfo aplastante de la oposición sobre la dictadura, de la verdad sobre la mentira.

Pero la dictadura de la mentira, para mantenerse en el poder, ha redoblado, por la violencia, a las malas, su accionar destructivo y criminal contra su pueblo que hoy sigue dando la pelea por imponer su verdad, el triunfo de González y María Corina, líderes heroicos de la unidad opositora.

El 10 de enero de 2025, llegarán Edmundo y María Corina a tomar posesión, acompañados por los más de siete millones de votos opositores a la dictadura, a una Asamblea que tendrá que abrirles sus puertas y tomarles sus juramentos de rigor, con unas fuerzas militares y de policía que tendrán que desobedecer las órdenes del dictador criminal, de cerrar aeropuertos y autopistas y de disparar contra todo el pueblo venezolano que se oponga a la imposición, por las malas, de la mentira que el dictador Maduro, pretende seguir sosteniendo, frente a un pueblo que ya no se lo aguanta más y está ávido de reencontrarse con los suyos que deambulan por el mundo en busca del sustento que les impidió el dictador.

La tensión está al rojo vivo, la decisión también. Maduro se va porque se va, por las buenas o por las malas, vivo o muerto, Venezuela no aguanta más.

Que viva el pueblo opositor venezolano, de la mano de nuestro Señor Jesucristo lo van a lograr y que en Colombia aprendamos de esta amarga experiencia de nuestros hermanos venezolanos y nos organicemos rápido, como fuerza de oposición, que nos permita candidato único para derrotar a Petro y a sus secuaces, que están redoblando esfuerzos destructivos sobre nuestro país. Nos espera un 2025 y 2026 hasta el 7 de agosto, muy difíciles.

lunes, 12 de agosto de 2024

Las cuatro enseñanzas que nos deja Caracas

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

No está tan lejana la época en que jóvenes venezolanos visitaban a Colombia para formarse en las universidades y colegios de Bogotá, que alcanzó, por esas calendas, a ser reconocida como la Atenas Sudamericana.

Ahora, por el contrario, y por causas bien diversas, somos los colombianos los llamados a tomar lecciones de las duras pruebas sufridas por este pueblo hermano y a adoptar todas las medidas necesarias para impedir la repetición de parecidas desgracias en nuestro país.

No se puede ignorar que la llegada de Hugo Chávez al poder, primero mediante un golpe militar, y luego, en una confrontación electoral ganada por su partido, respondió al descontento mayoritario de un pueblo que durante muchos años fue testigo de la corrupción política, el desgreño administrativo y la falta de atención oportuna de las necesidades primarias de la comunidad. Si bien el país se regía por una democracia formal, esta sólo se preocupaba de los intereses de la clase dominante, olvidando la función esencial del Estado de velar por el bien común de sus gobernados.

Primera lección. El Estado debe estar al servicio del bien común de los asociados y no al de sus gobernantes.

Chávez asumió el 2 de febrero 1999 y, de inmediato, procedió a manipular las instituciones para ponerlas al servicio de su dictadura, como es costumbre de las dictaduras de extrema izquierda en América Latina. Se convocó una Asamblea Nacional Constituyente, la cual aprobó una nueva Constitución en la que se habilitó la reelección presidencial, se suspendió el Congreso y se disolvió la antigua Corte Suprema de Justicia, atribuyéndose sus facultades. Se convocaron unas “mega elecciones” presidenciales, regionales y parlamentarias, dizque para “relegitimar todos los poderes”, en las cuales Chávez fue reelegido hasta 2006. Camino similar al que ya emprendió Petro: cambiar la Constitución por cualquier método, lícito o ilícito, asegurar su reelección, tema que ya están socializando sus adláteres, modificar el territorio para obtener ventajosas condiciones electorales, y mantener la vigencia de las curules gratuitas de las FARC y las otorgadas a presuntas víctimas del conflicto, para lo cual requiere la prórroga del espurio acuerdo de La Habana. Propone varias alternativas en sus contradictorios trinos el sátrapa que nos gobierna: una asamblea constituyente fundada imaginariamente en el humillante acuerdo de La Habana; unas asambleas populares; además de la inclusión del texto de la nueva constitución en el acuerdo de “paz total” que se firmará con el ELN al cual se le quiere dar “fuerza vinculante” sin intervención del pueblo soberano.

Segunda lección. Por ningún motivo debemos permitir los colombianos que se abra esa compuerta para que la camarilla gobernante manipule nuestra Constitución a su antojo. Equivaldría a una monstruosa violación al orden constitucional que deberán impedir las fuerzas militares y de policía, de conformidad con la “función primordial” que en esta materia les asigna la Constitución Nacional (arts. 217 y 218). Como una sola voz, solicitemos a los altos mandos la toma de esta decisión antes de que sea demasiado tarde para el porvenir de la patria.

Desde su llegada al poder, se propuso el “castro-chavismo” hacerse al control de la fuerza pública, y así lo han cumplido a lo largo de 25 años de inicua dominación de un pueblo libre. A las fuerzas militares y de policía las han desmoronado por el expediente de las “purgas”, los sistemas de contrainteligencia importados de Cuba, la corrupción mediante su participación en el sucio negocio de la cocaína (el “cartel de los soles”) y la utilización de su capacidad armada para el apalancamiento del régimen y la persecución de sus opositores. Esta es una de las tácticas preferidas de los movimientos afiliados al Foro de Sao Paulo y, por supuesto, ya ha empezado a ser implementada por el camarada Petro (alias Aureliano), mediante la organización de “guardias indígenas”, “gestores de paz”, “milicias revolucionarias” y otros colectivos armados, a expensas del dinero de los contribuyentes para perpetuar por la fuerza la presencia del régimen comunista en los centros de poder. Cuentan, además, con el respaldo explícito del régimen, quien calificó un secuestro de agentes del orden por uno de estos grupos irregulares como un “cerco humanitario”. El propio presidente prohibió al ejército acantonado en las cercanías intervenir en favor de los policías secuestrados y uno de estos fue degollado a plena luz del día por los aliados del guerrillero-presidente.

Tercera lección. No podemos pasar por alto estos hechos violentos constitutivos de un gravísimo desorden constitucional, los cuales deben ser impedidos en forma inmediata por las fuerzas militares y de policía, tal como lo dispone la Constitución, para lo cual no requieren una orden expresa pues este deber hace parte de su función primordial.

Los regímenes marxistas-leninistas conceden destacada importancia, tales como los de Maduro o Petro, a la dominación absoluta del sistema electoral que les permita mantenerse en el poder por tiempo indefinido. Podría afirmarse –con base en las reiteradas experiencias que ha afrontado la América Latina– que una de las principales preocupaciones de estos regímenes es acceder al poder por medios mimetizados bajo el embozamiento de una falsa democracia y, luego, a lo largo de los años, empeñar sus esfuerzos en el mantenimiento de las ventajosas condiciones que les permita el usufructo indefinido del poder.

Bajo las instrucciones recibidas del Foro de Sao Paulo y de la dictadura cubana ha logrado la dictadura castro-chavista cumplir, con excelentes resultados, con este execrable objetivo: en 2004 logró la aprobación de un referendo que prorrogó por 2 años y medio el período presidencial; en 2006 ganó las elecciones con un 63% de los votos; en 2009 obtiene la aprobación de un nuevo referendo para abolir los límites en el tiempo de varios cargos ejecutivos; en 2013, aunque por poco margen, gana Maduro las elecciones; y, en 2024, se llegó al máximo refinamiento del fraude electoral para dar por ganador a Maduro, a pesar de la demostración palmaria de que su opositor obtuvo cerca del 70% de los votos, tema que aún está sin resolver por la comunidad internacional.

Similar proceso se ha vivido en Colombia. Desde antes de empezar la campaña presidencial comenzó Petro a hacer proselitismo y gastar inmensas sumas de dinero que rebasan ampliamente los topes autorizados por la Ley, infracción que la Constitución penaliza con la separación del cargo. Hasta altos funcionarios de la campaña y miembros del clan familiar de Petro han confesado el ingreso de sumas no autorizadas a las arcas de la campaña, pero la utilización masiva del soborno por parte del Gobierno ha impedido que se surta el trámite de manera normal e imparcial.

Nunca un proceso electoral ha sido tan cuestionado como el de la elección de Petro. No obstante, con anuencia de los entes de control, las autoridades, las Cortes y hasta el Ejecutivo, fueron desoídos los reclamos sin autorizar la repetición de elecciones ni el recuento de votos en lugares sospechosos de fraude electoral.

Más grave aún: Petro no se podía posesionar por haber sido condenado por la comisión de un delito doloso. Sin embargo, se violó la Constitución a pesar de que existe la prueba de la pena de prisión que pagó y de la libertad que recibió por pena cumplida. Estamos, pues, navegando en el mismo albañal de inmundicia y todavía sacamos pecho para hablar de nuestras instituciones democráticas.

Cuarta lección. Sería irresponsable, por decir lo menos, confiar en que podemos ganar las elecciones del 2026 con un fraude como el que se está reeditando, una financiación de proporciones gigantescas proveniente de los presupuestos oficiales, la corrupción, las contribuciones de la guerrilla, de los narcos y de las organizaciones criminales y los aportes de la izquierda internacional. Formemos ya, como un solo hombre, una contundente fuerza que trabaje sin descanso hasta que los altos mandos de las fuerzas militares y de policía reviertan este desorden constitucional como es su deber; y que los miembros de la Comisión de Acusaciones cumplan con su deber de tramitar en forma honesta e imparcial el proceso por indignidad que cursa contra Petro.

jueves, 8 de agosto de 2024

Venezuela en la incertidumbre

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

Para que nuestro hermano país pueda salir de esta larga incertidumbre, luego de la aplastante derrota electoral al régimen dictatorial de Maduro, tendrá que suceder alguno de los siguientes extraordinarios hechos:

1. Que el régimen dictatorial muestre las actas y acepte la derrota.

2. Que las fuerzas militares y de policía se pongan de lado del pueblo venezolano, de la constitución y la ley, haciendo respetar los resultados electorales del pasado 28 de julio.

3. Que aparezcan unos mercenarios dispuestos a capturar a Maduro y a sus secuaces, a cambio de la jugosa recompensa ofrecida por los Estados Unidos.

4. Que Maduro se desestabilice física y emocionalmente y sufra un colapso fatal.

Lo cierto del caso es que el problema es de los venezolanos y solo ellos lo pueden solucionar, continuando en forma indefinida y al costo que sea, con las marchas pacíficas de protesta como oposición al régimen y al abierto robo que, de las elecciones, desafiando incluso la violenta e injusta reprensión a la que están siendo sometidos y a la muy posible detención que recaerá sobre Edmundo y María Corina.

Lo anterior amerita manifestaciones de apoyo permanente de la comunidad internacional, con comunicados de los países y organizaciones internacionales reconociendo el triunfo de Edmundo y la derrota de Maduro, conscientes de que varios países, entre ellos, desafortunadamente el nuestro, no estarán a la altura de dar la pelea por la democracia, prefiriendo mantener el apoyo de Maduro para el refugio de guerrillas y narcotráfico en ese país hermano; otros como China estarán interesados en cuidar sus intereses económicos por la gran cantidad de dinero que le han prestado al régimen, y otros como Rusia, Irán y Cuba, cuyo respaldo consolida fuerzas contra los Estados Unidos.

Colombia, Brasil y México, actúan solidariamente con los regímenes comunistas, propensos a dictaduras democráticas, que llegan al poder con el voto mayoritario del pueblo y con el firme propósito de atornillarse en este directamente o en cuerpo ajeno.

El derecho internacional y los otros países solo podrían intervenir si a Venezuela le diera por ocupar territorios vecinos o cometer atentados en otros países, como está sucediendo en los casos de Israel y Hamas/Palestina, y de Rusia y Ucrania.

Lo cierto del caso es que, en estos momentos, ningún país va a desplazar sus tropas hacia Venezuela para ayudar a la oposición a hacer respetar los resultados electorales y ningún organismo internacional podrá detener a Maduro y sus secuaces atrincherados en Venezuela, por haberse robado de frente las elecciones y negarse a mostrar las actas electorales.

Definitivamente el derecho internacional requiere de muchos desarrollos legislativos que permitan hacer cumplir los objetivos para el desarrollo sostenible de las naciones del mundo supuestamente civilizado, que no puede seguir avanzado en el convertir al bien en mal y al mal en bien.

Por todo lo anterior, el riesgo de que Maduro se afiance como el dictador de Venezuela es muy alto, inclusive si terminara proponiendo una negociación con la oposición, acolitado por Colombia, Brasil y México, bajo la disculpa del hackeo y el propósito de hacer unas nuevas elecciones.

Tenemos que orar mucho a Nuestro Señor Jesucristo, para que la resistencia del pueblo venezolano supere a la del régimen de Maduro y permita el triunfo de la democracia, para su bienestar y el de los latinoamericanos.