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lunes, 10 de agosto de 2026

Nuevo ciclo, nuevos retos

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

Esta semana se hizo pública la decisión de mis superiores de ponerme al frente de dos entidades de servicio social en el campo educativo: la Fundación Carlos González y Fe y Alegría de Colombia.

La Fundación de Servicio Social Carlos González, hasta 1984, se conoció como la Fundación Escuelas Gratuitas Populares y fue fundada por el jesuita que inspira su nombre en la década de los años 40, es decir, tiene más de 80 años de existencia. Su primera sede estuvo en el barrio Olaya donde funcionaba el célebre Consultorio Médico Especializado Jesucristo Obrero. Con la ayuda de las Hermanas Vicentinas también dio origen a dos colegios campestres en el sur de Bogotá: el colegio Santa Catalina Laboure en el barrio Olaya y el Colegio Santa Luisa Marillac en el barrio Timiza. Durante un corto tiempo funcionó una casa de retiros y el Instituto Técnico Francisco Javier Mejía, en Salamina, Caldas. De todo ese conjunto de obras hoy día solo existe el colegio Santa Luisa, una institución escolar muy reconocida por su calidad educativa.

Con la Fundación ya había trabajado yo a mediados de los años 80 en la pastoral del Consultorio. Y como presidente de Acodesi, a finales de los 90, le abrimos las puertas de la red a los colegios Santa Catalina y Santa Luisa. Ahora asumo la dirección de esta bella obra con la tranquilidad de contar con un valioso equipo de laicos.

Por su parte, Fe y Alegría de Colombia existe desde 1971, aunque había sido fundada en Venezuela en 1955 por José María Velaz, un jesuita paladín de la educación popular que hoy ha llevado su sueño a hacerse realidad en 22 países en cuatro continentes. Autodenominado “movimiento de educación popular”, su famoso lema “donde termina el asfalto empieza Fe y Alegría” busca dignificar la persona humana ofreciéndole una propuesta de educación de calidad a través de jardines y guarderías, escuelas y colegios, centros de desarrollo comunitario, entre otras iniciativas. A través de donaciones y ayudas que van desde colectas y rifas (¿recuerdan el día del corazoncito?) hasta provectos con agencias internacionales, alianzas y convenios con entidades públicas y privadas y socio natural del Ministerio de Educación. Aunque colaboraron generosamente por muchos años cerca de 40 comunidades religiosas, hoy la mayoría de sus líderes son laicos muy comprometidos con su ideario.

Con Fe y Alegría mis vínculos se remontan a 1974 cuando de niño bartolino salía con un tarro metálico a recoger monedas para el día del corazoncito y vendía boletas de la rifa de un vehículo. Ya como jesuita en distintos momentos he tenido contactos de diversa índole: dando charlas y retiros, invitándola a la Asistencia de Educación para dialogar con la Javeriana y la red de colegios de Acodesi, participando 6 años en sus asambleas internacionales en mi calidad de presidente de la Flacsi y más recientemente participando en la Junta Fronteras que monitorea las uniones temporales que Fe y Alegría tiene con la Compañía de Jesús. En mi comunidad comparto con el padre Daniel Villanueva el jesuita que coordina internacionalmente la Federación.

A ambas instituciones llego con la conciencia de que debo aprender mucho todavía y que me han puesto allí para servir, con el plus de hacerlo a los sectores populares de nuestro país, lo cual considero una gracia de Dios. Pido sus oraciones por mi para este nuevo ciclo, para estos nuevos retos.

viernes, 17 de julio de 2026

Valiosas referencias

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

Una experiencia nada fácil es volver a la casa de habitación de la persona difunta y tener que tomar decisiones sobre sus pertenencias. Eso he venido haciendo paulatinamente en el caso del apartamento donde residía mi madre. Obviamente, el silencio y la soledad laceran. En la memoria se agolpan múltiples escenas, conversaciones, comidas compartidas, celebraciones de la fe, visitantes… cada mueble, cada objeto, cada recoveco evoca anécdotas, historias trascendentales y también baladíes, risas, discusiones, mejor dicho… la vida… esa vida que ya no es, que ya no volverá…

Ordenando papeles me encontré con sus partidas de bautismo, sus cuadernos del colegio y los diplomas y menciones obtenidos, también juiciosamente organizados todos los documentos para solicitar su pensión ante el Seguro Social. Me emocionó encontrar una foto mía de buen tamaño en el parque de la independencia, sosteniendo en la mano un carro radiopatrulla y con la otra un perro: tendría yo tres o cuatro años. Junto, un perfil de medio lado del suscrito, trazado a lápiz por el maestro Ignacio Castillo Cervantes, recuerdo de un encuentro en la casa cural de Chicoral (Tolima) pues el artista haría en su templo parroquial un inmenso mural en honor del Sagrado Corazón.

Pero lo que no conocía y me encantó leer una a una, una carpeta con cartas de referencias, conceptos sobre su trabajo y recomendaciones como secretaria y educadora:

* La farmacéutica LIFE le responde a su carta de renuncia que lamenta su decisión de retirarse, no la comparte y si en sus manos estuviera “no la dejaría salir de nuestra empresa”, le deja las puertas abiertas y aprecia su capacidad de trabajo y el cariño que demostró a la empresa.

* En Dow Chemical expresan su agradecimiento “por la forma eficiente (como) prestó su colaboración”.

* El P. Ángel Calatayud, dominico decano de la Facultad de Ingeniería Civil de la Santo Tomás la recomienda como “persona honorable y de buenas costumbres”.

* Farco Ltda dice que ella “demostró gran dedicación y eficiencia en su trabajo y un alto sentido común y de responsabilidad que la valoran como muy recomendable en todo concepto”.

* De Cemento Samper escriben que “se distinguió siempre por su gran honorabilidad, seriedad y cumplimiento” y en otra carta, Cesar García Samper, de la misma empresa, afirma: “me permito recomendarla de la manera más amplia como persona idónea y competente en el desempeño de sus labores… de absoluta honorabilidad y corrección en su comportamiento”.

* Elisa Borrero de Pastrana, mamá del expresidente Misael dice: “persona honorable, culta y gran trabajadora… ha desempeñado puestos de categoría y siempre se ha distinguido por su eficiencia e interés en el trabajo”.

* El alemán gerente de Amerex S. A. y la dirección de personal reconocen que “observó excelente conducta y responsabilidad en su trabajo” y la recomiendan “como persona apta para ocupar un cargo a la altura de sus capacidades”.

* El entonces obispo de Valledupar, monseñor Vicente Roig, Capuchino, afirma que la conoce y puede afirmar “que es una mujer honrada, cumplidora de sus deberes sociales, morales y religiosos; que, además, es muy instruida, muy capaz para trabajar… y en varias compañías ha dado muestras de capacidad intelectual y de consagración al trabajo”.

* En la sueca A. Johnson & Co. Aseguran que “siempre observó magnífica conducta y honorabilidad en el cumplimiento de sus deberes”.

* La italiana Orazio Spada y Cía certifica que demostró “gran capacidad para el trabajo y honestidad intachable en todas las labores realizadas”.

* Una persona particular afirma que es “una persona muy honorable y conocedora experimentada de sus labores (y por eso) la recomienda ampliamente y en su última labor como educadora en un colegio dicen que “observó magnífica conducta y gran espíritu de trabajo”.

Entonces, con una mamá con tan valiosas referencias, ya entienden ustedes por qué es mi referente de mujer juiciosa, trabajadora, honesta intachable, de excelente conducta, dedicada y cumplidora, entre otras cualidades, luego creo que no hay más remedio que tratar de darle su talla, a ver si de uno dicen algo parecido.

martes, 30 de junio de 2026

Madrid y Alicante

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

La última etapa de esta vuelta a España en Renfe fue el circuito Madrid - Alicante - Madrid. Parece que los de Renfe han quedado exhaustos porque declararon huelga para la media noche después de mi último tramo.

En Madrid he estado de nuevo dos días y aunque ya conocía algunos de sus emblemáticos sitios, fue bueno caminar por la Gran Vía, llamada así por ser la primera calle importante construida en su momento. Allí está “camuflada” la iglesia-parroquia de San José donde pude enterarme de que Simón Bolívar contrajo matrimonio con María Teresa del Toro, aristócrata madrileña que murió meses después. Fui hasta Cibeles y también visité otras iglesias muy bellas en el entorno.

Ya intuía yo un broche de oro en este periplo de vuelta por tierras valencianas. Con Álvaro, en Madrid, e Iván, un amigo común, en Alicante, desde donde ahora les escribo, pude disfrutar de estos últimos días de descanso ibérico. Esta costa mediterránea es preciosa en cualquiera de sus sitios. Aquí pude disfrutar dos: Campello como base y la famosa Benidorm. Esta última, atractivo turístico internacional, especialmente para personas adultas mayores y porque aquí, hace 70 años, por estos días de julio, Laureano Gómez y Alberto Lleras firmaron el famoso pacto de Benidorm que dio luz verde al famoso Frente Nacional que permitió alternar el poder durante 16 años entre conservadores y liberales, y pacificar un poco nuestra atribulada nación.

Subir a pie los tres kilómetros para acceder al faro en El Albir que domina la sierra Gelada y desde allí contemplar Altea, fue un buen ejercicio físico. He tenido la vana ilusión de bajar de peso con estas jornadas a altas temperaturas, pero el horno como que me infla más como si tuviese levadura. ¿Sugiere alguno de ustedes una dieta?

De regreso a Campello fuimos a comer (almorzar) en Benidorm. ¡Por Dios, qué lugar tan hermoso, qué vista sobre el mediterráneo, qué paisajes, qué esculturas de ayer y de hoy!, jejeje. Dado que es recomendada para adultos mayores y yo ya estoy rozando la edad de “la raya” de 65 que trazara un jesuita amigo, creo que podría recluirme aquí por prescripción médica. ¿No les parece? De vuelta, antes de regresar a Madrid para tomar el vuelo a casa, hemos probado algunas (son cientos) de esas delicias llamadas tapas que, combinadas con un vino de verano helado, ¡uf!

No los canso más con estas narraciones. Por ahí tengo buenas fotos de los lugares visitados y de las personas que me acogieron. Ese material serviría para un documental con el guión ya enviado a ustedes. Puedo promocionarlo para acopiar nuevos recursos para otro periplo. España tiene mucho por conocer, después les cuento sobre lo que ha fortalecido mi fascinación por esta madre patria que hoy acoge a un millón de colombianos. ¡Hasta pronto!

viernes, 6 de marzo de 2026

Vote bien, no bote su voto

José Leonardo Rincón Contreras, S. J.
José Leonardo Rincón,S.J.

Hay que salir a votar. No importa si el día es soleado o lluvioso. No se confíe en las encuestas creyendo que son apodicticas y no hay reversa. No permita que otros decidan por usted. Deje de lado la pereza dominical y ejerza su derecho ciudadano de participar y elegir. La historia ya nos ha dejado lecciones que no se pueden repetir. 

Cada coyuntura es importante y tiene sus particulares preocupaciones. Esta que vivimos ahora no lo es menos y lo sabemos. El contexto global es cada vez más complejo. Nuestros destinos como nación tienen que ser regidos autónomamente con una amplia manifestación democrática, respaldada por la decisión de un pueblo libre que quiere expresar su voluntad inclinándose por éste o aquel candidato.  Cuando el rio está revuelto la ganancia es de los pescadores. Cuando hay anarquía o las multitudes son indiferentes y apáticas, otros aparecen para tomar el control y hacerse fuertes con la debilidad de los otros.

Botar el voto es no informarse oportunamente y rayar un tarjeton señalando cualquier casilla, o rayándola mal para hacer que el voto sea nulo, o votando en blanco porque no se sabe a quien elegir. Es verdad que nos falta formación sociopolítica y nos dejamos llevar por lo que otros dicen, por las tradiciones familiares, por las apariencias engañosas, por discursos elocuentes pero mentirosos y, qué vergüenza que la práctica subsista, por la compra de votos.

Votar bien implica indagar por los aspirantes, conocer sus currículos, haberse enterado de sus propuestas, saber de sus realizaciones, tener la conciencia crítica para no tragar entero todo lo que de ellos se dice. En el juego sucio que se alborota por estos días, a algunos los demonizan y a otros los canonizan, sin más, solo para desprestigiar, para hacer daño. Absurdo. No hay que ser ingenuos. Claro, discernir no es fácil, tomar distancia buscando ser objetivos cuando alrededor los ánimos se exacerban y las pasiones se recalienten, no es fácil. Con tantas decepciones pasadas, con tantas desilusiones vividas, la pregunta es si al perro lo pueden operar varias veces. ¿Otra vez?

La jornada electoral de este domingo es doblemente importante:

-        Vamos a elegir nuestros representantes en las corporaciones públicas de la rama legislativa. Hay que mirar bien a quienes vamos a escoger porque después no habrá excusa para quejarnos si no nos hemos manifestado.

-        Y también podemos participar en las consultas partidistas que pretenden escoger, dentro de varias opciones, los respectivos candidatos presidenciales.

Ambas elecciones son tan delicadas como importantes. A veces nos despreocupamos del tema, porque finalmente todo seguirá siendo lo mismo. Ahí está lo grave. En comernos ese cuento arrastrados por inercias históricas. Cuando uno participa y lo hace en conciencia puede tener la frente en alto y mirar de frente. Se puede ganar, se puede perder, pero se habrá podido participar y esa es la esencia de la democracia.  ¡Pilas, pues!

lunes, 23 de febrero de 2026

Todavía hay esperanza

José Leonardo Rincón S. J.
José Leonardo Rincón S. J.

Solo fueron unas pocas horas en Medellín. Tan pocas que no hubo tiempo para reportarme con mis amigos y tener la ocasión de saludarlos personal o al menos telefónicamente. Algunos me regañarán por esto, pero su comprensivo corazón los hará entender que este silencio no es por falta de afecto sino de tiempo.

Debido a mi cargo hago “la avanzada” a la visita canónica que tendrá nuestro provincial en unos cuantos días. El formato previsto cobra distinto sabor cada vez porque las personas y también las situaciones cambian. Vine de visita a la comunidad jesuita del Colegio San Ignacio, breve pero fructífera. Aproveché para ir a nuestro Noviciado que después de 53 años deja de estar en Colombia y ahora se ubica en Quito. Solo quedan aquí cuatro muchachos muy valiosos que para julio estarán en Bogotá. Los otros 10 ya están en su nueva locación. Esta sede nuestra actual cuenta con una planta física preciosa enclavada en el camino al barrio Robledo y con el encanto de estar en medio de la ciudad y simultáneamente como si estuviera en el campo. Nos hemos preguntado qué hacer con ese inmueble, pero sobre todo cuál ha de ser nuestra presencia en Antioquia en el inmediato futuro.

De vuelta al colegio donde fui rector por seis años, en cuestión de horas tuve varios impactos emocionales al recorrer sus instalaciones, muchas de las cuales, que recuerde 42, fueron modificadas en aquellos años inolvidables. El reencuentro con educadores de aquel tiempo que siguen desgastando su vida en la noble tarea de educar resulta inspirador: definitivamente sin educación no tenemos futuro. Uno de ellos con un cáncer avanzado sigue firme en su misión: “la actitud es la clave y esto es lo que me da vida” me asegura. No lo dudo.

Un compañero jesuita que me acompaña me señala en la pista atlética a un muchacho que está en undécimo y que se prepara para ir a nuestros juegos Intercolegiados en Cali. Es un joven muy serio y disciplinado, señala. Cuando concluye su ejercicio me le acerco para felicitarlo diciéndole que me han hablado muy bien de él y que le deseo suerte en su competencia. “Exageran”, me responde. Yo le insisto: pues me dicen que es cierto, no son flores. Y me remata mirando al cielo: “eso es gracias a Dios!” ¡plop!

Tan nostálgico como emocionante paseo concluye con broche de oro: la grata sorpresa de encontrarme a unos primos que tienen allí sus dos nietos en cuarto y quinto de primaria, ella está en la banda musical, él en la selección de fútbol. Bellos y radiantes los abrazo mientras nos tomamos una foto para el recuerdo. ¡Es verdad que el panorama global y local es aciago y complejo, pero con jóvenes generaciones así, la verdad, todavía hay esperanza!

viernes, 9 de enero de 2026

Vene, una chica sexy

José Leonardo Rincón, SJ
José Leonardo Rincón, SJ

Nunca imaginó Américo Vespucio que la pequeña Venecia, con el correr de los siglos, por ser precisamente rica y hermosa, sería muy apetecida, no para admirar sus bellos encantos sino para sonsacarle todos sus haberes. Así lo ha confirmado la historia.

La ilusa Vene (así la llamaremos cariñosamente) cayó rendida ante amantes que le prometieron horizontes mejores, pero una y otra vez fue engañada y decepcionada. Los lobos vestidos de oveja le susurraban al oído discursos hermosos que a la postre siempre resultaron cuentos engañosos. La semana pasada sufrió el último de sus trágicos amoríos.

Cuando todos creíamos que el Tío Sam, alto y delgado, de cabellos rubios y ojos azules, en el barrio reconocido como seductor de chicas incautas, estaba preocupado por verla tan deteriorada después de su última relación nada madura, iba a correr presto a liberarla de tan infame consorte y le restauraría la dignidad perdida que hizo que muchos de sus hijos la abandonaran aspirando escenarios mejores, no. No hubo tal. Sam no vino a su rescate. Descaradamente le dijo que venía por sus riquezas y que si deseaba estar bien tendría que someterse a sus órdenes. Vene prorrumpió en llanto. No podía creer que la ilusión alimentada por años fuese un nuevo engaño de fugaz factura y efímera alegría.

Sus últimos parejos la habían obligado a hacerle mala cara a Sam, el vecino poderoso y capitalista insensible, para sonreírle tiernamente al oso siberiano, el viejo persa y el mandarín imperial, enemigos tradicionales de Sam. La cuba de la pandilla de sus vecinos le dijo que le daría salud, educación y protección. En realidad, a nadie le interesaba Vene como persona, sus ojos brillaban de codicia y a lo largo de décadas, con múltiples pretextos, le extrajeron sus bienes.

Vene y los amigos que la queremos por ser una buena vecina del barrio, estamos desalentados por no decir desconcertados. También fuimos ingenuos. Creímos que había llegado su liberación. Nunca imaginamos que Sam actuara así. Lo que sí nos quedó claro es que “por la plata baila el perro” y que los sexy-atributos económicos que tiene nuestra chica, hace que los otros la valoren no por lo que es sino por lo que tiene. “¡Amiga cuánto tienes, cuánto vales, principio de la actual filosofía!” ¡Qué tristeza tener que reconocerlo!

Esta historia de nuestra “veci”, nos deja lecciones tan serias como preocupantes. No es fácil encontrar relaciones sanas y desinteresadas. Siempre hay creados intereses de por medio: ya por tus atributos físicos, por las riquezas que tienes, por el poder que manejas, por los contactos que tienes, por tu forma de ser…. Pidamos a Dios por Vene pues se merece una suerte mucho mejor.

viernes, 2 de enero de 2026

2026: para vivirlo a fondo

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

Coherente con lo que pienso de los finales de año estresantes y de los tan expectantes como ansiosos inicios de año, decidí pasar estos días como si fuesen cualquier otro día del año. ¡Imposible! El "modo Navidad y Año Nuevo" prevalece y los ritmos vitales sí cambian, porque la gente está en vacaciones, porque llega un momento en que el estrés baja, los ánimos se calman, las novenas son ocasiones de encuentros, abundan las comidas ricas, hay que hacerse sentir con saludos o regalos de Navidad, la ciudad está más sola, en fin...

Entonces me encontré más relajado y decidí disfrutar el día a día con lo que fuese apareciendo. Y ahí sí comprobé que la vida sigue igual y que hay cosas que no cambian por más que pongamos luces, cantemos villancicos, sigan quemando pólvora a pesar de las prohibiciones, etc. Continúan los nacimientos trayendo enorme alegría a los hogares, Cupido sigue lanzando sus dardos de amor, la gente se muere sin mirar el calendario y altera las fiestas, los políticos siguen en campaña y le echan leña al fuego de la polarización, las facturas llegan puntuales y hay que pagarlas, los correos electrónicos no paran de llenar buzones, mejor dicho: la vida sigue igual.

Y de pronto, ya estamos en 2026. Un nuevo año, con muchas expectativas y enormes retos para todos y a todo nivel. Porque en lo personal nos vamos volviendo más veteranos y hay que evidenciar que sí maduramos, jajaja. En lo laboral se anuncian irreversibles cambios y entonces hay que presentar informes finales y prepararse para la dimensión desconocida. El amor incursiona y sorprende a más de uno. En lo político tendremos consultas partidistas, elecciones para Congreso que mostrarán por dónde va la cosa y las presidenciales que están de alquilar balcón. La tendencia de vuelta a la derecha como se ha visto en otros países, ¿será también la nuestra?, ¿cómo concluirá la presión sobre Venezuela?, ¿Rusia y Ucrania conseguirán finalizar su conflicto?, ¿podrán los palestinos tener territorios propios?, ¿Mr. Trump seguirá fungiendo como el alguacil del mundo?, ¿el Papa León hará más evidente su liderazgo con posturas sorprendentes? son algunos de los muchos temas en este inimaginable tintero de la vida.

Habrá, pues, que vivir a plenitud este 2026. Estoy seguro de que en buena medida el futuro será lo que vayamos haciendo desde el presente. Es lo que se nos ha dicho siempre: está en nuestras manos. Por las decisiones que tomemos será lo que queramos que sea. Podemos complicarnos, podemos hacerlo fácil. Depende. Hay cosas que se nos escapan de las manos y no dependen de nosotros, pero lo que dependa de nosotros mismos directamente, eso es lo que hay que saber direccionar, trabajar, cuidar y proteger. Ojalá el reto no nos quede grande. Ojalá este nuevo año, con la ayuda de Dios, sea un año maravilloso y de balances muy positivos. ¡Así sea! 

viernes, 7 de noviembre de 2025

El partidor electoral

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

En estos días, a propósito de una nueva y temprana encuesta de Cifras y Conceptos sobre las preferencias de la gente de cara a las elecciones presidenciales, en Caracol, hacían la analogía con una carrera ciclística en la que había un lote de escapados, otros lotes relativamente cercanos y, como siempre, al final, un pelotón general.

Como en toda competencia deportiva hay que ser cuidadosos: los que van ganando que no se confíen demasiado y los que van últimos que no los descuiden, porque de pronto alguno se escapa y genera sorpresas.

Lo primero que llama la atención en las cifras de la encuesta es que el 45 %, es decir, casi la mitad de los encuestados, todavía no se ha definido por alguien. Claro, con más de 100 candidatos en el menú, la cosa no es fácil. Ya lo dije no hace mucho: en mi vida había visto nunca tal proliferación de generosos patriotas que aspiren a tamaño reto. Yo no sé qué están imaginando y si tienen las credenciales para hacerlo y no quisiera concluir que, ante tan caótica gestión en varios aspectos, cualquiera cree que lo podría hacer mejor. Estos son los pelotones, entiéndase bien, los que están en el pelotón y que, salvo honrosas excepciones, no los conocen sino sus más allegados amigos, como Goyeneche (¿se acuerdan del loquito y eterno candidato aquel que quería pavimentar el río Magdalena y ponerle una marquesina a Bogotá?).

Los que van adelante, ojalá no se coman el cuento, no siempre estarán en el podio final. Coincidencialmente y a Dios gracias, representan nuestras típicas posturas, izquierda, centro y derecha. Son bien interesantes y habría que ir al fondo de cada uno para explorar sus programáticas propuestas, el equipo que los acompaña y si, realmente, en nuestra conciencia, serían la mejor solución para este descuadernado país. Los de los extremos logran cautivar un buen porcentaje de electores y como el del centro tienen el reto de convencer a la mitad del país para que se unan a sus causas: la de los que polarizan y la de los que quieren algo distinto (yo estoy ahí).

Falta aún mucho pelo pa´l moño, pero no hay que esperar al final. Como bien dicen los analistas políticos, las elecciones para el Congreso son estratégicamente claves para quien resulte elegido. Estos comicios no son menos importantes y hay que elegir bien. De esos 100 se irá reduciendo el número si todavía queda algo de sensatez y cordura. Desinflar egos no es fácil y ya hemos visto en diferentes latitudes las consecuencias de no ceder cuando se debería ceder en aras del bien común. Vamos a ver si después de dos siglos se repite la patria boba en una nueva versión recargada, remasterizada, corregida y aumentada, o si hemos evolucionado alguito en materia de formación en cultura política.

Por lo pronto, arrancó el partidor electoral y hay que usar la cabeza pues no nos la dieron para peinárnosla o para llevar una cachucha. ¡Pilas!

viernes, 17 de octubre de 2025

Presupuestos 2026

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

Este fin de semana debo dejar lista una carta circular dirigida a quienes tienen la responsabilidad administrativa y financiera de nuestras comunidades y obras ofreciendo algunas orientaciones que puedan ayudarles en la elaboración de sus presupuestos para el próximo año. Es una tarea anual tan rutinaria como necesaria e importante que nos obliga a ser analíticos y muy juiciosos en este ejercicio de planeación organizacional.

Me gusta iniciar presentando una aproximación al contexto económico global que nos ayude a entender nuestro propio contexto. Son realidades inseparables que no se pueden ignorar deliberadamente. Los enfrentamientos arancelarios entre USA y China, el conflicto ruso-ucraniano o el esperado fin de la barbarie en Gaza, todo, nos afecta.  La ansiedad interna por el devenir político en medio de un año electoral junto con las diversas y muy complejas variables que tenemos como país, deben estar en la mira.

La tasa de cambio del dólar, el porcentaje de inflación al cierre del año, la incertidumbre respecto del incremento en el salario mínimo, las tasas de interés en los productos financieros, por mencionar algunos elementos que hay que tener en cuenta, se amalgaman con el análisis de la ejecución a finales del tercer trimestre y lo que se proyecta hasta diciembre. No es una tarea fácil porque no somos pitonisas adivinos del futuro. Ya ni los más connotados analistas se atreven a pronosticar cifras. Todos sabemos que hay tendencias que pueden sufrir cambios bruscos inesperados. Hay que ser prudentes y, si se quiere, conservadores.

La cuestión no es subirle por parejo el 5.2 a todos los rubros. Las reformas tributarias siempre nos incrementan los impuestos. Los servicios públicos hace rato suben por encima del IPC. Lo que se decrete como aumento del salario mínimo legal está indexado automáticamente a ciertos costos fijos que hay que asumir. Los rendimientos financieros son menores que el año pasado. Todo esto nos obliga a ser cuidadosos pues hay que confrontar esas cifras con las de nuestros ingresos. La idea es que no podemos ser deficitarios y que una sana austeridad es socialmente responsable.

Elaborar un presupuesto no es, pues, una tarea simple y no se puede hacer fría y asépticamente desde un escritorio. Hay que mirar rubro por rubro, renglón por renglón. No todos los años son iguales. El capítulo de lo relacionado con nóminas y prestaciones es muy delicado y su impacto en el conjunto del presupuesto evidencia en buena medida la salud financiera de la obra. Hay costos fijos ineludibles y de obligatoria ejecución, pero también hay lugar para las inversiones y las mejoras. ¿Quién mejor para hacer un presupuesto lo más acertado posible que quien tiene el conocimiento y la responsabilidad de ejecutarlo? Por eso su elaboración debe ser participativa, para generar corresponsabilidad y compromiso.

Es claro que un presupuesto 100 % exacto no existe, pero sí es un buen marco de referencia para todos. Exige altas dosis de crudo realismo. No se puede gastar más de lo que se tiene y la revisión periódica de su ejecución nos irá mostrando si estamos en el camino correcto o hay que tomar medidas de contingencia. A todos los que están por estos días inmersos en esa labor, les deseo el mejor de los éxitos.

viernes, 19 de septiembre de 2025

Caliope en receso

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

No sé si fue Zeus quien determinó el receso o fue la misma Caliope quien decidió tomarse vacaciones, el hecho es que mi musa inspiradora se silenció esta semana y me dejó con los crespos hechos. Suele pasar y se entiende: no siempre el palo está para cucharas, no siempre hay de qué hablar y eso de hablar por hablar no me entusiasma mucho, aunque de verdad haya temas, como la descertificación que nos otorgó Mr. Trump, los ya proverbiales exabruptos de nuestro líder galáctico, los mechoneos, zancadillas y otras jugaditas que se hacen entre el centenar de inquilinos aspirantes de la casa de Nariño, lo que pasa con los vecinos de al lado que cuentan las horas a ver si cae el dictador, en fin…

Por ahora Caliopita (así le digo cariñosamente) me pide que me concentre en la charla que hoy tendré con educadores de Manizales, a donde he vuelto después de varias semanas, para conversar sobre el educador que queremos y necesitamos. Definitivamente este país no va a cambiar si no hace una apuesta en serio por la educación, una apuesta que no solo es presupuestal, cosa que ya hizo, sino de acertar en la calidad de la educación que se ofrece, un reto que se juega en el aula, todos los días, en cada clase, en cada acción curricular y donde el educador tiene un rol protagónico y de decisiva incidencia.

Sigo creyendo en esto pues he visto cómo, en otras latitudes, ha tenido evidente efecto transformador. Pero para eso se necesita liderazgo, tenacidad y mucho coraje. Para los regímenes de todas las ideologías que tienen al frente suyo egos exacerbados, mejor que el pueblo siga siendo ignorante y así fácilmente manipulable. Vamos a ver si me paran bolas y algo queda de este encuentro. ¡Hasta pronto!

viernes, 12 de septiembre de 2025

Esos jóvenes italianos

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

La muerte del papa Francisco retrasó unos meses la canonización de estos dos jóvenes italianos, nuevos santos de nuestra iglesia. Lo llamativo no es eso, lo que me llama muchísimo la atención es que los santos jóvenes que tenemos, en su mayoría son de esta nacionalidad y se han distinguido por sus peculiares virtudes.

Luis Gonzaga, jesuita, ha sido reconocido hasta la exageración por la virtud de la pureza, pero lo que no se cuenta casi es que su temprana muerte acaeció porque lejos de ser un angelito sin malos pensamientos, en realidad su celo apostólico lo llevó a cuidar enfermos de la peste hasta que lo contagiaron y falleció heróicamente.

María Goretti, una niña de apenas once años, murió asesinada por un abusador que no logró cumplir sus perversos propósitos. Morir antes que pecar fue la ejemplar convicción de esta mártir de la castidad. Admirable.

Domingo Savio, con tan solo 15 años, alumno de Don Bosco, ha sido un ejemplar referente de que la santidad no es algo imposible de alcanzar.

Y ahora dos Santos muy interesantes: Pier Georgio Frassati, al igual que Carlo Acutis, compañeros de canonización, ambos exalumnos de los jesuitas, con comunes denominadores, jóvenes y laicos. Los dos, de comienzos de siglo, uno del XX y el otro del XXI. Ambos bastante normalitos en su vida de jóvenes: inquieto escalador de montañas uno, milenial encarretado con internet y los videojuegos; el otro, le daban un sentido trascendente a su cotidianeidad: hay que ascender en la vida para ganar a Cristo, decía Pier Giorgio, hay que comunicar por las redes sociales el maravilloso valor y sentido de la eucaristía, afirmaba Carlo.

Tanto Frassati como Acutis llamaban la atención a sus respectivos padres, indiferentes o alejados de la Iglesia, porque eran fieles devotos de la eucaristía diaria, práctica que no se quedaba en un intimísimo pietista, sino que se traducía en una cercanía a los más pobres y desvalidos de la sociedad. El rico papá de Frassati quien siempre lo criticó por vago y holgazán, dice que vino a conocer a su hijo cuando a raíz de su muerte por poliomelitis el templo se abarrotó de pobres y mendigos a quienes cuidaba. Por su parte, Carlo quien morirá de 15 años por leucemia, un genuino influencer que creó páginas web multilingües para promover la eucaristía, como narra Antonia su mamá, también: «Vivíamos en el centro de Milán, en un edificio rodeado de mendigos. Él quería ayudarlos, hablar con ellos, llevarles comida y mantas».

En su canonización, el papa León dijo de ellos: “son una invitación para todos nosotros, especialmente para los jóvenes, a no desperdiciar nuestras vidas, sino a encaminarlas hacia lo alto”. Así las cosas, tenemos estos jóvenes italianos, modelos verdaderamente inspiradores que nos evidencian que se puede ser santo viviendo auténtica y coherentemente la vida, amando a Dios y sirviendo a los demás. Amar y servir, ¡ese es el lema!

viernes, 5 de septiembre de 2025

Por tierras guaraníes

José Leonardo Rincón S. J.
José Leonardo Rincón S. J.

Estoy como producciones JES: “hoy desde aquí, mañana desde cualquier lugar del mundo”. Y no es por chicanear sino porque este mes, preciso, se juntaron al tiempo todos estos viajes de trabajo. Para no cansarlos les prometo que estaré más casero en adelante, aunque también hay que decirlo: estas crónicas de viaje resultan siempre interesantes e inspiradoras.

En Paraguay había estado solo por los laditos: Ciudad del Este y Encarnación que son limítrofes con Argentina. Nunca en Asunción, su famosa capital. Y aquí vine a parar porque ha sido la sede de nuestro encuentro anual de administradores provinciales, experiencia que me ha resultado realmente maravillosa en medio de la sobriedad de estas jornadas de trabajo. Les cuento por qué me ha gustado:

1. Para nosotros los jesuitas estas tierras fueron un referente muy importante durante la colonización española. Aquí y en sus alrededores brasileros, argentinos, bolivianos y hasta colombianos, se instalaron las famosas reducciones guaraníes. Los que vieron la película La Misión y los que han estudiado el fenómeno, saben que fue una experiencia sin igual que, de no haber sido por la extinción de la Compañía de Jesús, seguramente hubiese significado otra historia en este continente.

2. Aquí murió mártir San Roque González de Santacruz y compañeros. Conocí el relicario que conserva su corazón traspasado. Impactante.

3. Nos invitaron a un restaurante-casa de la cultura que rinde homenaje explícito a los jesuitas misioneros que junto con los guaraníes hicieron frente a los bandeirantes portugueses en la batalla de Mborore a punto de derrotarlos y no permitirles más sus abusos en estas tierras.

4. Recordé a mi amigo Guillermo Salerno, ya difunto, propietario de la editorial Kapeluz quien me invitó a prologar al lado de Borges el libro “El Imperio Jesuítico” de Leopoldo Lugones, quien hace un análisis crítico muy interesante sobre las reducciones.

5. Evoqué dos canciones paraguayas que desde niño me han fascinado: El pájaro campana y Recuerdos de Ipacaraí.

6. Hice memoria que Paraguay y Colombia son países hermanos desde que nuestro presidente Eustorgio Salgar decidió apoyar a Paraguay cuando en la guerra de la triple alianza Brasil, Argentina y Uruguay casi los borran del mapa. Fuimos el único país que se puso de su lado y este gesto, aún hoy día, no lo olvida el pueblo paraguayo.

7. Aquí en Limpio, cerca de Asunción, en esta misma casa donde estoy, hace 25 años se aprobó mi nombramiento como primer presidente de la FLACSI. ¿Cómo no emocionarse? Preciso aquí encontré ya anciano a mi jefe en la CPAL, el padre Jesús Montero Tirado, a quien pude darle un fuerte abrazo y agradecerle todo su apoyo y afecto en aquellos años.

8. Estando anoche en el Colegio de Cristo Rey, comienzan a sonar pitos, pólvora, tambores, sirenas y de pronto el bus de la selección paraguaya de fútbol rodeado de decenas de motos, carros de policía y frenética fanaticada se dirige al cercano estadio al partido decisivo contra Ecuador que le permitirá después de 16 años volver al campeonato mundial de fútbol y una vez concluido el partido saltar de alegría con este pueblo emocionado y feliz que este viernes tendrá feriado por decisión presidencial precisamente porque el motivo lo amerita.

¿Qué más les cuento? No fue poco. Ya mañana regreso a casa mas no olvidaré este paso grato por estas queridas tierras guaraníes, tan distantes geográficamente hablando y a la vez tan cercanas por los vínculos del afecto y tantos acontecimientos históricos que han marcado nuestras vidas.

viernes, 29 de agosto de 2025

Cachacos en la playa

José Leonardo Rincón Contreras, S. J.
José Leonardo Rincón Contreras, S. J.

Por aquí he escrito sobre varias de nuestras regiones patrias a propósito de mis viajes y estadías por ellas. El denominador común, además del afecto por sus paisajes bellos y su gente maravillosa ha sido resaltar, para admirar y agradecer, el poder tener un país extraordinario por disfrutar, a pesar de las sombras que quieren oscurecerlo.

Como ando de reunión en reunión, el turno ha sido nuestra costa norte, más exactamente, Barranquilla, la arenosa, la Puerta de Oro, ciudad que junto con Santa Marta y Cartagena conforman, como dice la canción, “tres perlas que brotaron de la arena”, cada una con sus particularidades específicas, cada una con su encanto.

Estoy recordando con gratitud que mi madre, cuando apenas tendría yo 8 o 9 años me llevó por primera vez a conocer el mar. Lo hicimos en el Expreso del Sol, el tren que partía de la estación del ferrocarril en la calle 13 de la capital hacia la lejana Santa Marta en un viaje que duró 24 horas. Toda una aventura realmente inolvidable a pesar de lo intensa. La verdad, no recuerdo nada el viaje de regreso, claro, toda la expectativa estaba en la ida. ¡Qué emoción tan indescriptible aquella que sentí cuando vi por primera vez el mar esa tarde soleada! Qué sensación de pequeñez ante la majestuosidad de ese mar tranquilo tan respetable como imponente. Para viajar por él en mi primer chapuzón marino llevé una pequeña barca plástica de juguete. La encallé en la arena mientras me zambullía y qué trauma cuando al volver ya no estaba. Obvio, las suaves olas del mar lo habían arrastrado de manera irrecuperable. Aprendí que una cosa es una piscina y otra el viejo mar.

Por aquellos años, Barranquilla, sin dejar de ser la ciudad más grande de las tres, no era atractiva. Grande, compleja, sin muchas playas bonitas y más bien descuidada, no era turísticamente seductora. Tenía sí el privilegio de estar en esa esquina estratégica donde desembocaba el Magdalena, nuestra mayor artería fluvial, para juntarse con el mar Caribe. Puerta de acceso ciertamente con el interior del país y cuna de grandes emprendimientos, como el de la aviación con Scadta, la precursora de Avianca, la segunda aerolínea comercial del mundo por orden de fundación. Y según se cuenta, del fútbol, que por derecho propio la convierte en la casa de nuestra selección nacional. En fin…

Cartagena, finalmente, no menos relevante desde el punto de vista histórico, tiene además un embrujo único. No sé qué es, pero su casco histórico, Bocagrande, La Popa, entre muchos rincones, encierran tanta historia que se transpira una energía única, un encanto, un placer particular. Allí trabajó San Pedro Claver como primer precursor de los derechos humanos, particularmente de la población afro que llegaba a nuestras tierras en condiciones lamentables. Visitar su santuario es siempre un homenaje a este jesuita catalán que por algo hizo declarar a León XIII que “después de la vida de Jesucristo, la vida que más me ha impactado es la de San Pedro Claver”.

Se acabó el espacio cuando apenas comenzaba a narrar experiencias únicas de vida… toca como en las telenovelas o en las sagas por temporadas … (continuará)

viernes, 15 de agosto de 2025

En Manizales hay un colegio...

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

De visita en Manizales, la ciudad de las puertas abiertas, estuve en el colegio San Luis Gonzaga, el último de los grandes colegios en ciudades capitales, fundado por los jesuitas en 1954, a pesar de que desde comienzos del siglo pasado ya habían hecho presencia con residencia y templo.

Vi la galería de rectores y creo que ya estoy mayorcito porque los conocí prácticamente a todos: desde Roberto Martínez, el primero, hasta Aurelio Castañeda, el actual. Y paseando por sus enormes instalaciones que honran muy bien la falduda por no decir quebrada tierra caldense, porque hay que subir y bajar y volver a subir para volver a bajar, fui haciendo homenaje a esa docena de hombres que a su paso dejaron huella… esta capilla la hizo Jaime Salazar, el coliseo lo construyó Horacio Botero, fue Luis Carlos Herrera quien hizo el preuniversitario, y así… cada rincón, cada edificio, expresa el celo jesuítico de cada uno de ellos por buscar siempre lo mejor para las familias y sus estudiantes.

La emoción me embarga porque la última vez que vine, buena parte de su edificio central estaba vacío y lúgubre, y el resto de las instalaciones, aunque bien conservadas parecían condenadas a desparecer. Habían dado acogida a 1700 alumnos y en aquel momento 700 descendiendo, entre otras cosas porque la tasa de natalidad en la capital de Caldas en cuestión de 30 años bajó de tener 6.5 hijos promedio por familia a menos de uno hoy día. Sin embargo, hoy tiene más de mil estudiantes que ayer regresaron a formarse con una alegría similar a la de un carnaval.

Mas este colegio, en sus 70 años de historia, ha luchado por supervivir y lo ha logrado cuando ya estaba en los estertores finales. De hecho, a finales de los 70, un ejercicio de planeación lo había condenado al cierre, pero el rector que vino a cumplir la tarea concitó a los padres de familia y la institución pudo recuperarse y salir adelante. Y ahora, cuando la espada de Damocles está sobre las testas de cientos de colegios privados en todo el país, este coloso, ha logrado lo imposible: su planta física lejos de abandonarse se renueva y embellece: la horrorosa explanada de arena que dizque era la cancha de fútbol, ahora está vestida de verde sintético, con pista de atletismo, graderías y el balcón de una modernizada cafetería; su coliseo de rústicas y frías escalinatas de cemento para sentarse cuenta con cómodas sillas individuales como en los mejores escenarios deportivos. El alegre colorido de la pintura de sus edificios los hace ver jóvenes. Hay obras por todo lado y la positiva energía habla de que está más vivo que nunca.

Pero no es lo arquitectónico lo único que cautiva, la innovación pedagógica se ha hecho presente. La oferta educativa abarca desde el año y medio que tienen los caminadores hasta los que se aprestan a entrar en la universidad. El humanismo es la vocación basal y el bilingüismo la opción por convicción. La auténtica formación integral permea todo el currículo, de modo que cualquier manizaleño que quiera crecer armónicamente en todas sus dimensiones: espiritual, cognitiva, afectiva, sociopolítica, estética, corporal, etcétera, encuentra allí espacios para lograrlo. Me consta, por ejemplo, que cuentan con una banda musical preciosa que nos ha deleitado con conciertos de lujo. Y los resultados del Icfes lo ubican como el primer colegio de Calendario B tanto en la ciudad, como el departamento y en el ámbito nacional, entre los colegios que tiene la Compañía de Jesús. Lo administrativo-financiero se ha organizado al detalle. Por donde se le mire, el colegio está en el top de sus pares y todo gracias a un rector líder que cuenta con un equipo cualificado de profesionales de la educación que creen y aman con pasión lo que hacen.

Hay un colegio en Manizales que tiene mucho qué ofrecerle a la calidad educativa de nuestro país y se llama San Luis Gonzaga. ¡Congratulaciones!

viernes, 8 de agosto de 2025

Un Metro que avanza

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

A propósito del cumpleaños de Bogotá el pasado 6 de agosto, escribo con alegría y esperanza estas líneas al observar que el deseado metro para la capital del país es, por fin, una realidad que avanza.

Ver lo que estamos viendo se tomó décadas. Aunque hay quienes se remontan a los años 40 es solo hasta los 60 cuando comenzó a hablarse seriamente de esta posibilidad, de este sueño. Vimos muchas veces titulares en los periódicos capitalinos anunciando con bombos y platillos que ahora sí el consorcio tal del país cual adelantaría las obras. Puro blof, mucha carreta, solo cuento. Eso sí, multimillonarios gastos en estudios, factibilidades, propuestas. Vana ilusión. Así que cuando hablaron de que ahora sí y que lo harían los chinos, no lo creímos. Cuento chino, pensamos. Y pasó lo del pastorcito mentiroso que cuando fue cierto nadie creyó, o lo del apóstol Tomás: que hasta cuando no vio no creyó.

Londres tiene Metro desde 1863 y por estos lares latinoamericanos Buenos Aires desde 1913. Increíble. Medellín, gracias al empuje paisa, lo disfruta desde 1995. Y aquí en rololandia un alcalde dejaba listos los estudios y llegaba otro para botarlos a la basura y contratar los propios. Los inflados egos no podían permitir que otros tuviesen el honor y la gloria. Cada cual quería ser el nuevo Adán. Que si subterráneo, que sí elevado, discusiones interminables. Mucho tilín tilín y nada de paletas. Ya en obra y no faltan los oportunistas politiqueros que no hacen nada, pero todo lo critican, quieren atravesar palos en la rueda y buscan sabotear su progreso. La envidia es enorme.

Mas el Metro avanza con un porcentaje de ejecución del 60%. Los chinos han tomado en serio el encargo y con eficiencia y disciplina, además de juiciosa organización, vienen demostrando con hechos que la obra evoluciona. Personalmente creo que, aunque estéticamente un Metro elevado no es lo más bello paisajísticamente hablando, por los impactos que genera, si lo hubiesen querido hacer subterráneo, quizás los bisnietos de nuestros hijos podrían disfrutarlos. Esa construcción sí que hubiese sido demorada y traumática, además de muy costosa, porque el subsuelo de Bogotá es realmente complejo.

El Metro elevado avanza a buen ritmo y va a cambiar en mucho la calidad de vida de nuestra gente.

En contraste con el Metro de Medellín, me preocupa seriamente que a estas alturas no se esté promoviendo una "cultura Metro". Eso toma años de pedagógica motivación y los resultados son admirables. Podrán decir lo que quieran, pero el Metro de Medellín, de lejos, es un Metro modelo. Sus estaciones bellas y siempre aseadas. Sus vagones relucientes como nuevos. Su gente respetuosa del ingreso y acceso a las estaciones y a los coches mismos. Si esto no se promueve a tiempo el metro será un caos. Lo qué vergonzosamente vemos en Transmilenio todos los días, nunca debería darse en el nuevo sistema de transporte masivo y esa formación de la cultura ciudadana sí que les corresponde a las autoridades locales. Tenemos menos de tres años para hacerlo.

viernes, 18 de julio de 2025

En las exequias del padre Jorge Eduardo Serrano, S. J.

José Leonardo Rincón Contreras, S. J.
José Leonardo Rincón Contreras, S. J.

Muchas gracias por estar aquí esta mañana. Nos convoca a todos el Señor Jesús muerto y resucitado, el mismo que con amor apasionado siguió Jorge Eduardo, nuestro gordito o exgordito. Hago un rápido paneo visual y encuentro aquí a su querida familia Serrano Ordóñez, compañeros jesuitas y exjesuitas, amigos de toda la vida, desde el colegio y quienes a lo largo de su fructífera existencia gozamos y compartimos en comunidades y obras apostólicas, aquí en Colombia y, sin exagerar, en medio mundo, su amistad y compañía.

Acabamos de escuchar el texto de Lucas que nos cuenta la parábola del buen samaritano y yo quiero que sea Jorge Eduardo quien nos ofrezca un minuto de homilía, la misma que preparó para el domingo de su pascua y que lo haga desde este que fue su púlpito del templo donde hoy hace exactamente un año asumió formalmente su misión apostólica: https://youtu.be/u9RuV7nH8mk

Así lo vimos, lo escuchamos y lo sentimos, con sencillez y cercanía, pero también con la fuerza profética del que no solo anuncia, sino que también denuncia y con su testimonio creíble nos evangeliza con hechos, no con discursos. No hay que ponderarlo: todos sabemos que su gran corazón y enorme sensibilidad por los débiles, los excluidos, los vulnerables, los más pobres, estuvieron en el foco de su existencia.

Como bien lo anotó alguno, se ha ido uno de los grandes de esta provincia, no sólo por su extraordinaria huella misional sino también por su singular personalidad, la de esos que desde que nacieron rompieron el molde y se convirtieron en personajes únicos, irrepetibles, verdaderamente auténticos.

Lo conocí siendo novicio, pero fue en el juniorado cuando me enviaron a Cúcuta a ayudarle en Semana Santa en la Parroquia de San Pío X, en Atalaya, donde retrasada su ordenación, primero ejerció como diácono y yo tuve la fortuna de estrenarlo como párroco, moviéndose por todos esos barrios, construyendo comunidades de fe y solidaridad. Todavía no se había inventado las ollas comunitarias y ya su liderazgo apostólico social era evidente. De ese viaje le debo, entre muchas enseñanzas prácticas que me dejó la tarea de aprender a manejar vehículos pues, precisamente, porque teniendo en la casa moto y vehículo no pude movilizarme a atender unos requerimientos que él me pedía. Entonces me insistió que los medios son para usarlos y para atender las necesidades de la misión.

Con esa pinta tropical multicolor que escandalizaba a criollos, porque al decir de algunos era más propia de conductor de camión, no lo fue menos en los ámbitos curiales romanos de estricto collar negro. Con todo, quizás a regañadientes, aprendió también a vestirse elegante y como sacerdote honesto de la región cuando la ocasión lo ameritaba o exigía.

Su lenguaje subido y reiterativo hacía sonrojar a adultos al principio porque casi simultáneamente les arrancaba risotadas y a los niños arrepentidos por el uso de su vocabulario los excusaba: ¡si el padre las dice...!

Esa creatividad siempre fue desbordante, inquieto, insatisfecho, desde las ya mencionadas ollas comunitarias, pasando por la configuración de la Fundación Amar y Servir como estrategia de fundraising, emprendimientos de respetable envergadura, hasta llegar a motivar al gobierno general a llevarlo a Roma por una década para desde allí replicar en la universal Compañía las que hoy se llaman oficinas de desarrollo que buscan recaudar fondos para nuestra misión apostólica. Lo era para tamañas empresas, pero también para toda suerte de estrategias: mensajes por diferentes redes sociales y el minuto de homilía donde congregó predicadores de todas las latitudes y que propagaba masivamente, el WhatsApp para comunicarse con los feligreses, códigos QR para evaluar las actividades litúrgicas, buzones de sugerencias para saber qué hacer en las celebraciones especiales, carteles, festones, grupos, reuniones, eventos. Aquí este templo, en poco tiempo, logró revivirlo y darle vida, litúrgicamente movilizó coros, grupos de laicos para organizar las principales fiestas: Semana Santa, Pentecostés, mayo para Nuestra Señora y junio para el Sagrado Corazón, Navidad para arreglar las imágenes del pesebre y cuando no había fiestas: entonces hagamos una rampa para mejorar el acceso de quienes tienen problemas de movilidad, ¡Por Dios! Un apóstol incansable que se gastó y desgastó dándose felizmente a los demás.

Algún día le dije: gordito todos los días te inventas cosas, cuando faltes ¿quién va a seguir tu ritmo?

Nuestro simpático Jorge se relacionaba con todos, poderosos y débiles, ricos y pobres. Pastor misericordioso y acogedor con abrazos sinceros y afectuosos y a la vez muy exigente y trancado, a veces sorprendentemente duro e implacable. Se entiende: santandereano de carácter recio por fuera y tierno por dentro. Frentero para decir las cosas sin anestesia, como veíamos en Isaías, llamando las cosas por su nombre. Honesto y humilde para reconocer sus equivocaciones cuando fraternalmente se le hacían caer en cuenta. De verdad, admirable en esto.

En un país cargado de violencia, dolor y muerte fue un defensor apasionado de la vida, compromiso que le iba pasando factura cuando fue amenazado de muerte y por orden del provincial tuvo que salir del país. Hombre abierto y plural que respetaba y amaba la diversidad. De mirada global, amplia y visionaria, de 73 años en su cédula, en realidad joven de espíritu al 100 %. Cuántos corazones se acercaron de nuevo a Dios gracias a sus prédicas, a sus tomaduras de pelo y constante buen humor. Hacía calar la palabra del Señor con sus mensajes. Sus eucaristías eran bien concurridas. Indiscutiblemente en muchos dejó huellas profundas.

Esa proverbial capacidad histriónica la tuvo siempre y con sus ocurrencias, historias y cuentos inventados por su mente brillante en tiempo real, narradas con tal seriedad y convicción, una y mil veces nos engañó lo que nos hacía reír a carcajadas. Su presencia en Canisio contribuyó a construir un ambiente comunitario alegre y grato.

Me ha llamado la atención que la gente tan pronto supo la noticia lloró su humana partida, pero casi que inmediatamente también dijo: pero hay fiesta en el cielo, no solo porque perseveró sino porque de seguro debe tener a la Trinidad echándole carreta, convenciéndolos de que con la corte hay que recoger fondos para mejorar las estancias celestiales. El mago para recaudar recursos me contó alguna vez que cuando lo invitaban a la boda preguntaba cuánto les había costado todo: tantos millones. Pues bien, yo solo les cobro el 3 % de esa cifra y les explicaba que era para atender las necesidades de otros. Hoy mismo se hubiera emocionado de ver esta multitud y ya estaría pasando la ponchera, así que no se hagan los locos…

Amigos, Jorge quería que la celebración de sus exequias se celebrara alegremente, como él celebró la eucaristía con esa alegría que solo puede venir de un hombre con el Espíritu de Dios rebosando su corazón. Sigamos dando gracias al Señor por esa vida suya que dejó huella en tantas vidas nuestras y hagámosle caso según su última recomendación: el asunto es más de hacer que de quedarse en el pensar, sentir, decir o escribir. En su juicio final el Señor lo ha reconocido: tuve hambre, tuve sed, estuve enfermo, en la cárcel… eso que hiciste por los otros lo hiciste conmigo… así que siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor.

viernes, 11 de julio de 2025

Matteo Balzano

José Leonardo Rincón Contreras, S. J.
José Leonardo Rincón Contreras, S. J.

Así se llamaba el joven sacerdote italiano de 35 años que hace unos días decidió quitarse la vida, suscitando con ello un sentimiento generalizado de sorpresa y consternación. No es común saber que alguien del mundo clerical opte por el suicidio, pero la realidad, para sorpresa de muchos, comenzando por el suscrito, es que son numerosos los casos en el mundo, solo que poco o nada se sabe de ellos porque o no se comenta. Frente a este tipo de decesos siempre hay discreción y misterio.

La diócesis de Novara a la cual pertenecía decidió contar claramente lo sucedido y expresar con un comprensivo mensaje que hay un "misterio impenetrable en el alma humana" que hace que no se descubran los motivos que lo llevaron a tal decisión. En efecto, Matteo era querido por gente y su jovial carácter nada haría sospechar que pudiese estar atravesando por situaciones difíciles en su vida. Este fenómeno suele darse con frecuencia y de ahí el impacto emocional que genera.

La Iglesia ha evolucionado en la comprensión del asunto. En el pasado, los suicidas no tenían derecho a ceremonia religiosa de exequias y eran sepultados fuera del cementerio. Se suponía que sus almas irían al infierno. Hoy, las cosas son distintas y una actitud de misericordia prevalece. Quien toma tan dolorosa alternativa, en realidad no ha estado bien y aunque las engañosas apariencias muestren que sí lo estaba, ese impenetrable misterio seguramente evidenciaría que había intensas convulsiones interiores. Por eso resulta tan sugestiva la historia de dos ángeles que no se ponen de acuerdo sobre si las almas de los suicidas van o no al infierno hasta que van donde el Padre eterno para que les defina y les concluye: "esa alma no va al infierno, viene del infierno".

Todavía, en el imaginario popular, los sacerdotes, hombres escogidos por Dios, son seres superiores al común de los mortales. Nada más equivocado: somos seres humanos, absolutamente humanos, frágiles como cualquier otro, falibles e imperfectos, pecadores y limitados. Tanto, que por eso se da lo que se da. Y esos reveses o errores golpean ese idealizado perfil que se tiene, porque se supone que, si no son santos, poco les falta. No es cierto, así sea cierto también que todos estamos llamados a la santidad.

La dolorosa por no decir traumática noticia ha tenido un componente positivo. Más allá de la puntual solidaridad con el caso de Matteo, se ha generado una invitación a adoptar espiritualmente un sacerdote para orar por él. También a hacer menos dura sus soledades mediante la cercanía y el afecto, el diálogo profundo que ayuda a liberar estreses y tensiones. Es verdad que la vocación sacerdotal se concibe como una entrega total hacia los demás, pero también es verdad que hay que cuidarse a sí mismos. Que el agobiante trabajo no seque la vida espiritual. Que ese exceso de labores no desemboque en la tediosa rutina y el desencanto. Las amistades leales y sinceras son auténticas bendiciones de Dios, lo digo por experiencia propia. Contar con un acompañamiento psicológico y espiritual ayuda a hacer catarsis, drenar las cargas interiores que saturan y enferman.

En una sociedad que supuestamente lo tiene todo y cacarea felicidades por doquier, deambula el vacío existencial y el sin sentido. Hay que estar atentos. El fenómeno sigue y las estadísticas crecen en todas las edades. Una auténtica tragedia existencial social de la cual no estamos exentos. Por eso hago también una invitación a quienes han sufrido este duro golpe en sus vidas para que no se culpabilicen, lacerándose sobre su posible cuota de responsabilidad en tan dolorosa decisión. Recuerden por favor que sólo Dios en su misericordia sabe de ese misterio que para el resto de nosotros es impenetrable e incomprensible. Descansa en paz, Matteo.

viernes, 4 de julio de 2025

Crisis en los colegios privados

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

Diferentes medios de comunicación han registrado esta semana la dramática situación que atraviesan muchos colegios privados. Recordarán ustedes que hace unos meses se hablaba del cierre de centenares de colegios en todo el país. Pues bien, la curva descendente está ahora más pronunciada que nunca debido a los nuevos factores que entraron en escena.

La crisis comienza a hacerse evidente a mediados de los años 90 cuando se clasificaron los centros educativos en tres grupos: libertad regulada, libertad vigilada y régimen de control. Los primeros, gracias a su perfil y proyecto educativo institucional podrían tener incrementos más altos en sus matrículas y pensiones, pero con tope previamente definido por el ministerio. A los segundos, con algunas prebendas se le autorizaba un determinado incremento, en tanto los del régimen de control efectivamente estaban totalmente limitados. Como quien dice que los que tenían mayores posibilidades tuvieron más oportunidades y los que no las tenían nunca pudieron aspirar a mejorarlas. Eso los puso contra las cuerdas y muchos fueron cerrando sus puertas por ser totalmente inviables.

Por su parte, comenzó a darse una recuperación de la calidad en la educación pública tanto con el mejoramiento de su infraestructura como en la ampliación de cobertura y su gratuidad, lo que hizo atractiva la oferta para las clases sociales más desfavorecidas o de clase media venidas a menos por las sucesivas crisis económicas que hemos vivido.

Pero simultáneamente comenzaba a darse un fenómeno que afectaría a ambos sectores: la tasa de natalidad comenzó a descender vertiginosamente. El DANE daba cuenta de cómo las familias colombianas dejaron de ser numerosas a tener uno o no tener hijos. Eso se reflejó en la caída de la matrícula y fue notorio el efecto porque, aunque había capacidad instalada, la realidad fue que quedó subutilizada y ociosa.

A diferencia de la educación pública que es sostenida 100 % por el Estado con los impuestos de los colombianos, la privada no goza de prebendas ni subsidios. Debe pagar todos los costos fijos anuales: los impositivos como predial, IVA, ICA, a las transacciones bancarias, servicios públicos, los de sostenimiento y mantenimiento, los de ineludible cumplimiento que son las asfixiantes nóminas con su carga prestacional del 51 % adicional al salario base y que sobrepasan el 65 o 70 % del presupuesto anual, sin incluir los costos asociados a la calidad y la innovación.

No es todo. La educación privada, además de afrontar estos retos, se enfrenta a una mala práctica que aún hoy no ha encontrado solución: las familias, amparadas en el derecho a la educación se refugian en él para propiciar la mal llamada "cultura de no pago" que hace que las carteras morosas sean de decenas y cientos de millones prácticamente irrecuperables porque por tutelar ese derecho, desampara al colegio que no puede recuperar esos dineros.

A este panorama se suma la justa sentencia de la Corte Constitucional que reza que "a trabajo igual, salario igual" pero que en la práctica es desigual en las condiciones dadas porque el Estado que es el que decreta anualmente los incrementos salariales y en el escalafón, da a sus oficiales educadores porcentajes adicionales que un colegio privado no puede asumir, generando una absurda e injusta brecha que afecta obviamente a los trabajadores. Esa es una de las noticias de esta semana, el Gobierno concertó un incremento adicional del 3 % para los próximos tres años y advierte que los colegios privados deben hacer lo propio.

Muchos piensan que la educación privada es un lucrativo negocio. La verdad es que sí ha habido mercaderes de la educación que así lo han convertido para vergüenza del gremio, pero no es la suerte de la mayoría. Soy de los que cree que la educación pública debería ser de excelente calidad. No lo es actualmente, al menos en la educación inicial, básica y media. En los resultados de las pruebas de Estado son los colegios privados los que en mayoría abrumadora sobresalen. Apenas unos cuantos públicos sacan la cara.

Pareciera el gobierno querer desaparecer la educación privada, estrategia errónea que atenta contra la libertad de enseñanza, pues de ninguna manera podría ser monopolio del Estado. Eso solo se da en los regímenes dictatoriales de derecha o de izquierda porque saben que es la manera como se garantiza su perpetuidad, indoctrinando sus ideologías a la niñez y la juventud, volviéndolas borregos alienados que no piensan críticamente. Y la pluralidad y el derecho a la divergencia y al pensar diferente se sepultan. Equívoco también sería concluir que la educación privada es para los ricos y la pública para los pobres. Falso. Los padres de familia deberían gozar el derecho de escoger la educación que quieren para sus hijos. Y el Estado que sostenemos todos con nuestra tributación, debería subsidiar a unos y a otros. Ahí habría igualdad en el derecho a la educación.

Finalmente, no tenemos ley estatutaria de la educación. Quiso hacerse al antojo de los intereses de turno y así no puede ser. Debe construirse de manera concertada y participativa. En tanto eso ocurre, todos perdemos. Y eso es lo que muchos quieren, porque en tanto más embrutecidos estemos, más fácilmente podrán manipularnos. Y esto vale para todas las ideologías. Es la verdad, gústenos o no.