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viernes, 17 de julio de 2026

Valiosas referencias

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

Una experiencia nada fácil es volver a la casa de habitación de la persona difunta y tener que tomar decisiones sobre sus pertenencias. Eso he venido haciendo paulatinamente en el caso del apartamento donde residía mi madre. Obviamente, el silencio y la soledad laceran. En la memoria se agolpan múltiples escenas, conversaciones, comidas compartidas, celebraciones de la fe, visitantes… cada mueble, cada objeto, cada recoveco evoca anécdotas, historias trascendentales y también baladíes, risas, discusiones, mejor dicho… la vida… esa vida que ya no es, que ya no volverá…

Ordenando papeles me encontré con sus partidas de bautismo, sus cuadernos del colegio y los diplomas y menciones obtenidos, también juiciosamente organizados todos los documentos para solicitar su pensión ante el Seguro Social. Me emocionó encontrar una foto mía de buen tamaño en el parque de la independencia, sosteniendo en la mano un carro radiopatrulla y con la otra un perro: tendría yo tres o cuatro años. Junto, un perfil de medio lado del suscrito, trazado a lápiz por el maestro Ignacio Castillo Cervantes, recuerdo de un encuentro en la casa cural de Chicoral (Tolima) pues el artista haría en su templo parroquial un inmenso mural en honor del Sagrado Corazón.

Pero lo que no conocía y me encantó leer una a una, una carpeta con cartas de referencias, conceptos sobre su trabajo y recomendaciones como secretaria y educadora:

* La farmacéutica LIFE le responde a su carta de renuncia que lamenta su decisión de retirarse, no la comparte y si en sus manos estuviera “no la dejaría salir de nuestra empresa”, le deja las puertas abiertas y aprecia su capacidad de trabajo y el cariño que demostró a la empresa.

* En Dow Chemical expresan su agradecimiento “por la forma eficiente (como) prestó su colaboración”.

* El P. Ángel Calatayud, dominico decano de la Facultad de Ingeniería Civil de la Santo Tomás la recomienda como “persona honorable y de buenas costumbres”.

* Farco Ltda dice que ella “demostró gran dedicación y eficiencia en su trabajo y un alto sentido común y de responsabilidad que la valoran como muy recomendable en todo concepto”.

* De Cemento Samper escriben que “se distinguió siempre por su gran honorabilidad, seriedad y cumplimiento” y en otra carta, Cesar García Samper, de la misma empresa, afirma: “me permito recomendarla de la manera más amplia como persona idónea y competente en el desempeño de sus labores… de absoluta honorabilidad y corrección en su comportamiento”.

* Elisa Borrero de Pastrana, mamá del expresidente Misael dice: “persona honorable, culta y gran trabajadora… ha desempeñado puestos de categoría y siempre se ha distinguido por su eficiencia e interés en el trabajo”.

* El alemán gerente de Amerex S. A. y la dirección de personal reconocen que “observó excelente conducta y responsabilidad en su trabajo” y la recomiendan “como persona apta para ocupar un cargo a la altura de sus capacidades”.

* El entonces obispo de Valledupar, monseñor Vicente Roig, Capuchino, afirma que la conoce y puede afirmar “que es una mujer honrada, cumplidora de sus deberes sociales, morales y religiosos; que, además, es muy instruida, muy capaz para trabajar… y en varias compañías ha dado muestras de capacidad intelectual y de consagración al trabajo”.

* En la sueca A. Johnson & Co. Aseguran que “siempre observó magnífica conducta y honorabilidad en el cumplimiento de sus deberes”.

* La italiana Orazio Spada y Cía certifica que demostró “gran capacidad para el trabajo y honestidad intachable en todas las labores realizadas”.

* Una persona particular afirma que es “una persona muy honorable y conocedora experimentada de sus labores (y por eso) la recomienda ampliamente y en su última labor como educadora en un colegio dicen que “observó magnífica conducta y gran espíritu de trabajo”.

Entonces, con una mamá con tan valiosas referencias, ya entienden ustedes por qué es mi referente de mujer juiciosa, trabajadora, honesta intachable, de excelente conducta, dedicada y cumplidora, entre otras cualidades, luego creo que no hay más remedio que tratar de darle su talla, a ver si de uno dicen algo parecido.

viernes, 21 de marzo de 2025

Hasta el último minuto

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

Terminado el partido de fútbol de nuestra selección confirmé, una vez más, que un juego de 90 minutos se juega completo y a fondo desde el primero hasta el último minuto. Pareciera una perogrullada, una obviedad, pero no. Nos sorprendieron arrancando en el minuto 3 y lo volvieron a hacer faltando dos minutos para finalizar el compromiso.

Brasil jugó mediocre y relajadamente la mayor parte del tiempo haciéndonos creer que incluso podríamos ganarles con esa tónica perezosa, por no decir mañosa. Y Colombia se comió el cuento ingenuamente y en vez de aprovechar la ocasión servida también se relajó y, como siempre, tontos errores de marca nos llevaron a una nueva derrota. ¿Cuándo aprenderemos de estas lecciones?

Dice el adagio popular que "en la mesa y en el juego se conoce el caballero" y tienen razón. Si vale la comparación también la vida es un campo de juego donde la gente se expone y, como también se dice, "se muestra el cobre". Por eso se encuentra un espectro muy variado de actitudes que encierran cualidades y defectos. Está el que suda la camiseta todo el tiempo porque se mueve de aquí para allá, corre, la lucha y no se desanima cuando se va perdiendo. El que lidera y anima, organiza, pasa el balón, responde a una estrategia y arma el equipo. Y está también la figurita, el que se siente importante e imprescindible, el centro del juego, al que todos deben reconocer y exaltar, el que se quiere lucir y robar el show; el acelerado y malgeniado que se descontrola, comete faltas seguidas y se hace echar sin medir las repercusiones en el equipo. No falta el lento, el impreciso y erróneo en los pases, el relajado que descuida su posición y se distrae; también el indeciso, el que no concreta, elude responsabilidades y bota los goles estando solo frente al arco. Y los que se duermen en los laureles y viven de la renta con el triunfo pasajero y no aprenden que un marcador puede revertirse en pocos minutos, convertirse en derrota y dar al traste con el triunfo ya cantado. Cuántos partidos perdidos en el último minuto, competencias perdidas llegando a la meta. Como se ve, hay de todo y, lo más grave, que no se aprenda y la historia se repita muchas veces.

La vida es única, irrepetible, irreversible. Hay que vivirla intensamente, a cada instante. El famoso "carpe diem". Desde la cuna, desde la temprana edad en el hogar y en el colegio, primeros años claves y definitivos, principios y valores acendrados, introyectados, inveterados, asumidos y vividos. Hay que jugar bien el partido de la vida, todos los días de la vida, desde donde uno se encuentre, en la gloria o en el fracaso, protagonistas o en el anonimato. Todo el tiempo, sin apoltronarse cuando se triunfa, sin amilanarse en las derrotas. Cuidando de no fallar en el último minuto. Perseverantes hasta el último minuto o, más aún, como decía un hombre ejemplar, "hasta dos minutos después de la muerte".

Cada uno decide qué hacer con el partido de su vida. Es una decisión libre, autónoma, responsable. Claro, el contexto influye, pesa, no siempre determina. El asunto está en nuestras manos. El tiempo corre. No siempre hay tiempo extra, no siempre hay alargue, no siempre hay revancha. Y tú: ¿cómo estás jugando tu partido? 

martes, 14 de noviembre de 2023

De cara al porvenir: protocolos empresariales

Pedro Juan González Carvajal

Después de casi 50 años trabajando como empleado, pues nunca tuve espíritu de empresario, trataré de recoger algunas experiencias y vivencias propias de esta actividad, que podrían ser de utilidad para quienes están empezando o están trasegando su vida laboral.

Sea lo primero reconocer que es vital que las empresas tengan claro cuál es su negocio o foco como llaman hoy y cuáles son las reglas de juego básicas que se tienen y que se deben tener en cuenta. Alguien les dirá políticas.

Es importante divulgar y respetar los procesos y procedimientos básicos como la entrevista y la inducción, para que estas actividades resulten respetuosas y útiles para los involucrados, teniendo en cuenta la necesidad de tener previamente establecidos y claros los perfiles.

Es vital al definir los objetivos, realizar una divulgación y un seguimiento permanentes. El director o gerente o presidente debe ser un comunicador nato.

La mejor forma de motivación es el ejemplo: la puntualidad, el trato respetuoso, la claridad de objetivos, el seguimiento sistemático y un alto nivel de exigencia.

No se deben promover ni tolerar verdades a medias.

No se aceptan opiniones que no estén respaldadas en datos.

La coherencia entre el pensar, el decir y el hacer son el verdadero patrimonio de un directivo. La ética, la honorabilidad, la verdad, el cumplimiento de la ley no son negociables.

El trabajar con respeto, con alegría y orientado a resultados, hacen parte de la dinámica productiva donde la empresa y los funcionarios ganan.

Hay que reconocer que, de algún modo, de manera temporal y mientras el directivo en particular sea la cabeza de la organización, existe una especie de simbiosis donde esta incorpora rasgos de la personalidad y el carácter del personaje.

Es importante conocer las condiciones, aptitudes y potencialidades de las personas que se tienen a cargo, para tratar de convertir el grupo de trabajo en equipo de trabajo.

Hay que entender que la disciplina y el orden son vitales y que además hay gente que aporta, no aporta o destruye valor.

Se tienen varios infinitivos que deben conjugarse siempre respetando la dignidad de las personas: contratar, despedir, felicitar, reconvenir, renunciar.

Es muy útil que todo el personal comprenda que las cosas hay que hacerlas bien desde la primera vez, ya que usualmente no hay tiempo para nada, a excepción de tiempo para repetir procesos o para corregir errores.

Debe existir una orientación particular y general hacia la sensibilidad comercial y hacia la actividad más importante para cualquier organización: vender su producto, bien o servicio. Esto no debe ser negociable. Todas las actividades son importantes, pero vender es la principal.

Es importante planear, pero además es muy importante tener previstos un Plan B o un Plan C, por si acaso.

Hay que ser respetuoso con el tiempo de todos quienes participan en la actividad empresarial. A los clientes y proveedores hay que evitarles esperas molestas y no ponerlos a dar vueltas para que puedan resolver su problema o inquietud. El buen servicio no consiste en atender con sonrisas zalameras, sino en resolver problemas en el menor tiempo posible.

De igual manera las reuniones deben ser agendadas con anterioridad, debe haber seguimiento de lo pactado en la reunión anterior y un orden del día por desarrollar.

Las reuniones no deben ser muy extensas ni deben proliferar, pues a pesar de que es un buen ejercicio de comunicación y de integración, muchas veces se vuelven una perdedera de tiempo o una simple dejada de constancia.

Las reuniones deben tener una hora puntual de inicio y una hora puntual de terminación y debe existir un comportamiento respetuoso durante su desarrollo: no tener el celular a mano, no distraerse con los computadores portátiles, ponerle atención a quien expone y no estar pensando en lo que corresponde presentar más adelante, respetar el uso de la palabra, ser ordenado y breve en las exposiciones.

Hay que recordar que para expresar y desarrollar bien una idea el método más sencillo y útil de aplicar es el de hipótesis – tesis - desarrollo.

Todos los ciclos se cumplen. Hay que ingresar bien a una empresa y hay que salir mejor. Si se ha de renunciar, se debe hacer una entrega completa del cargo. Definitivamente es de mala educación e irresponsable renunciar de un día para otro o durante una semana sin cumplir responsablemente con los compromisos adquiridos.

El comportamiento ético debe ser una constante, consigo mismo y con los demás.

El día que le dé pereza levantarse para ir a trabajar, pues sea ético con usted mismo y renuncie.

El trabajo debe producir alegría, gratitud y compromiso.

Se debe entender también, que el trabajo es un medio y no un fin en sí mismo. Por eso hay que hacerlo con gusto y con responsabilidad.

Durante la jornada laboral estamos aportando la mayor parte del tiempo en que estamos y somos conscientes.

Es una verdadera suerte el poder llegar a tener superiores de los cuales se aprenda algo. No tener esa posibilidad es una verdadera tragedia.

¡Buen viento y buena mar!

viernes, 30 de junio de 2023

Inspiración

José Leonardo Rincón Contreras
Por José Leonardo Rincón, S. J.

Hace ya algunos meses les conté que me hice la pregunta: ¿sobre qué escribo hoy? La idea era compartirles con toda sencillez que esto de escribir regularmente era una tarea no siempre fácil. Hay semanas en las que con fluidez y sin mayor esfuerzo podría redactar dos o tres artículos sobre los temas de actualidad y otras, como hoy, que siendo las 4:45 de la mañana del viernes y faltando poco más de una hora para publicar mi acostumbrada columna, no se me ocurre nada. Porque, claro, no se trata de escribir por escribir, como tampoco de hablar por hablar. Las cosas todas tienen su sentido, su razón de ser, y cuando pienso en ustedes, en mi artículo del viernes, siempre pienso en lo importante que es dejar un mensaje, una enseñanza, suscitar cuestionamientos, plantear inquietudes, pero, siempre, con un toque personal que brota desde el fondo de mi ser y me hace vibrar.

Esto de escribir supone inspiración. Bueno, a decir verdad, también un compositor o un pintor para plasmar su obra requieren de inspiración, es decir, ese aliciente natural y espontáneo que emerge sin mayor esfuerzo porque es un don, una habilidad que se plasma con propiedad y facilidad. No me considero un escritor, pero tampoco, ya lo dije, se trataría de escribir por salir del paso. Aquí hay un “acto creativo” que supone ganas, gusto y pasión.

Entonces, la obra, la canción, el escrito van configurándose, van apareciendo poco a poco hasta que uno dice, listo… hasta aquí… ya está. El asunto es que también hay días secos, áridos, desérticos, en los que o no hay tema o no se le ocurre nada a uno. Un compañero jesuita me ha dicho varias veces: no sé cómo haces para escribir todas las semanas y hacerlo con facilidad. Yo me demoraría varios días redactando un escrito. Y yo le respondo que las ideas fluyen y los dedos teclean rápidamente en la medida, que cual cascada, brotan esas ideas, esos pensamientos, esos sentimientos. Está uno inspirado y las cosas se dan sin problema.

Me gusta escribir, me gusta redactar, me gusta compartir lo que pienso y siento con mis amigos de por aquí. El origen remoto está en una mamá que propició el hábito de la buena lectura y en unos colegios que enseñaron a leer y escribir bien. Hacerlo más formalmente comenzó hace años cuando, recién nombrado rector en nuestro colegio javeriano en Pasto, el director del Diario del Sur, me ofreció una columna semanal para publicar en su página editorial. Un gesto que nunca olvidaré y siempre agradeceré porque me generó este hábito, esta disciplina. Un tiempo dejé de hacerlo y fue mi amigo Antonio Montoya, en Medellín, quien, desde su tribuna de El Pensamiento Libre, hoy, El Pensamiento al Aire, con su entusiasmo paisa, me alentó a hacerlo de nuevo. También es cierto que estas artes requieren mecenas, jejeje, y ellos me animaron a que periódicamente compartiera mi inspiración. ¡Gracias por hacerlo!

Y bueno… me puse dizque a compartirles mi preocupación y creo que ya completé la cuartilla de hoy. Son las 5:30… ¡Uf, me salvé! De donde se colige, mis queridos amigos, que de lo que se trata no es de complicarse la vida con artificios y malabares, sino de dejar fluir, dejar brotar lo que se piensa y siente… y la inspiración se da, naturalmente, así no más…. ¡Buen fin de semana!

martes, 23 de mayo de 2023

De cara al porvenir: reuniones productivas

Pedro Juan González Carvajal
Por Pedro Juan González Carvajal

Una de las actividades más comunes y necesarias en el mundo de las organizaciones, es poder desarrollar reuniones para actualizar el estado del arte entre los interesados, hacer seguimiento a lo comprometido y recomendar o tomar decisiones para sacar adelante los objetivos y propósitos organizacionales.

Sin embargo, esta práctica rutinaria puede llegar a convertirse simplemente en un rito, –cuando no en un espacio para generar tensiones–, especialmente en dichas reuniones no se encuentran bien preparadas y los integrantes no están comprometidos con su papel dentro de ellas.

Sea lo primero asegurar que los asistentes son los que verdaderamente tienen porqué estar invitados a la reunión en particular.

Segundo, agendar con la debida anticipación por respeto al tiempo de los asistentes.

La convocatoria que debe incluir fecha, hora, de inicio y de terminación y objetivo de la reunión.

Las reuniones serias deben ser preparadas con anterioridad, deben ser enviados por el coordinador de estas los documentos requeridos con la debida anticipación, se debe contar con un orden del día que se inicie con el seguimiento a los asuntos pendientes y a los compromisos adquiridos en la reunión anterior y debe culminar con un resumen de lo acordado, lo pendiente para la próxima reunión y un acta donde quede el registro institucional de lo desarrollado.

Es importante tener unas reglas mínimas de protocolo donde la escucha, la solicitud de la palabra y la moderación de la reunión estén claras para todos.

Como simples pautas de buena educación es importante llegar a tiempo, evitar el uso del celular, poner atención a las diferentes intervenciones y presentaciones, y ser ejecutivos durante el desarrollo de esta.

De capital importancia, cuando se tienen presentaciones preparadas, llegar con anticipación e instalarlas en el computador a emplear para garantizar que no haya pérdida de tiempo en su instalación en medio de la reunión en curso.

Cada época trae su afán y el momento presente cuenta con ayudas tecnológicas que antes no se tenían a la mano. Es normal que la gente esté trabajando con su celular tomando nota, como también hacerlo desde los computadores personales o sus agendas.

Sin embargo, esto no siempre es así. Muchas veces algunos miembros de la reunión se atrincheran detrás de sus herramientas de trabajo simulando que están empleándolas para reforzar y soportar el tema que se está desarrollando, pero resulta que muchas veces están haciendo otra cosa o simplemente jugando trique.

Se espera que, en términos de seguimiento, cada uno traiga resuelto y pueda dar cuenta del tema que le corresponde. De otra manera no se justifica ni su presencia en la reunión ni el despliegue tecnológico donde simultáneamente se emplean, celulares, computadores personales, libretas, etc., y a pesar de todo esto, se incumple con lo requerido.

Usualmente las cosas obvias se dan por sentadas, y no necesariamente es así. El mundo organizacional depende de las personas y de las maneras en que ellas trabajan mancomunadamente como equipo, y no solamente como grupo.

Orden y buena letra. Planificación y responsabilidad. Cronogramas y presupuestos.

Recordemos el pensamiento popular cuando dice: “un inútil es quien no sabe ni mandar ni obedecer”.

martes, 18 de abril de 2023

De cara al porvenir: pobreza de espíritu

Pedro Juan González Carvajal
Por Pedro Juan González Carvajal

Uno de los pasajes más bellos del Evangelio que ha sido catalogado como la máxima expresión de la caridad por parte de Jesús, es el conocido como el “Sermón de la montaña”, donde se exponen lo que hoy conocemos como “Las bienaventuranzas”, de acuerdo con Mateo (5, 3-12), y que aquí recordamos:

Las bienaventuranzas:

* Primera bienaventuranza
Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.

* Segunda bienaventuranza
Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra.

* Tercera bienaventuranza
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

* Cuarta bienaventuranza
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

* Quinta bienaventuranza
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

* Sexta bienaventuranza
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

* Séptima bienaventuranza
Bienaventurados los que buscan la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

* Octava bienaventuranza
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.

* Novena bienaventuranza
Bienaventurados seréis cuando os injurien, os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos porque vuestra recompensa será grande en los cielos.

Es claro que la mansedumbre es un atributo especial, y que la pobreza de espíritu pues lleva a inclinarnos a pensar en los débiles de carácter y de criterio.

Sin embargo, estas bienaventuranzas deben servirnos para distinguir entre los comportamientos individuales y entre los comportamientos exigidos en el mundo organizacional. Otra mirada da la posibilidad también de mirarlas como marco de comportamiento ético, y por qué no, del nivel de exigencia que se debe tener en las organizaciones para sacar adelante los objetivos que nos han de beneficiar a todos.

Criterio, carácter, firmeza, tenacidad, pilas, perrenque, decisión, determinación resolución, impulso, energía, dinamismo, imaginación, creatividad, iniciativa, liderazgo, berraquera, enjundia, entusiasmo, riesgo, mando, gestor y gerente, son algunos conceptos que hoy se requieren con urgencia como parte de los atributos que deben poseer los directivos de turno de cualquier tipo de organización para pretender salir adelante de todas las crisis que en simultáneo se nos están presentando a lo largo y ancho del planeta.

Globalización, productividad, competitividad, son realidades planetarias que debemos entender y comprender para poder actuar con alguna posibilidad de supervivencia.

Cada organización tiene su ritmo y es obligación de sus integrantes acompasar dicho ritmo. Ya sostenía Mao que “la velocidad de un ejército de infantería está condicionada por la velocidad del soldado más lento”, lo cual no puede colocar en riesgo al conjunto.

A nivel latinoamericano, la lentitud en el pensar y en el hacer nos ha sentenciado hasta el momento, a tener un nivel de desarrollo inferior al de otras comunidades a pesar de las grandes riquezas de todo tipo que poseemos.

Lo describe muy bien el autor guatemalteco Cardoza y Aragón cuando podía burlarse de su ciudad natal, Antigua, diciendo que allí la gente no había nacido de un orgasmo sino de un bostezo”.

Flaco favor hacen a las organizaciones las personas que no tienen la velocidad que se requiere y que muchas veces los sentencian como ineficientes, lerdos o perezosos.

El ritmo actual del planeta es “ya, “now” dirán los anglosajones, quienes hoy marcan la pauta planetaria.

La tecnología impone nuevos ritmos y velocidades y es muy común que decisiones y acciones que deben ser inmediatas vean pasar los días, las semanas, o aún los meses sin que quienes tienen que liderarlas y empujarlas, siquiera se inmuten, acompañado lo anterior por un pésimo o inexistente sistema metódico de seguimiento.

No por ostentar un cargo con denominación de presidente, gerente, director, rector, general, entre otros tantos, se puede asumir que el comportamiento sea como tal.

A ratos los nombres de los cargos les quedan grandes a las personas que los ostentan y que se refugian en su mediocridad para sobrevivir, pasando de agache, tratando de quedar bien con todo el mundo, sin asumir retos y responsabilidades directas y obviamente, sin meter goles.

Una cosa es la pobreza de espíritu asociada a la debilidad y otra es la pobreza de espíritu propia de los seres apocados o perezosos.

Nota: cualquier reforma que deje abierta la puerta para que el ciudadano, para poder ejercer y acceder a sus derechos, tenga que acudir a las distintas figuras y procedimientos que ofrece la justicia, como los derechos de petición y la tutela, debe ser desestimada de tajo por simple respeto al ciudadano.

No podemos caer en la trampa de que uno de los pasos para sacar adelante un reconocimiento a un derecho tenga que incorporar, por ejemplo, una tutela. ¡No hay derecho!

viernes, 12 de julio de 2019

Matrimonios felices


José Leonardo Rincón, S. J.*

José Leonardo Rincón Contreras
Por estos días, varias parejas amigas están celebrando sus aniversarios de vida matrimonial: 25, 30, 50… años de vivir juntos… una grata noticia que para muchos no deja de ser sorprendente, por no decir, increíble.

Y es que en un mundo donde todo es desechable, el matrimonio también lo es. Las cifras no son halagüeñas: de cada 10 matrimonios católicos, antes de dos años, 6 se han separado. Para colmos, Colombia es el primer país del mundo donde la gente no quiere casarse. Le hemos hecho tan mala fama a contraer nupcias que se habla jocosamente de “matricidio”, se despide a los solteros casi que haciendo luto por la pérdida de libertad que van a tener y es abrumadora la cantidad de memes y chistes para dejarlo en ridículo, veamos sólo cuatro:

*“Estos 10 años contigo me han parecido como 10 minutos… ¡debajo del agua!”
*“Padre, me vengo a confesar de que estoy casado. Hijo, pero eso ¡no es pecado! Entonces, padre, ¿por qué estoy tan arrepentido?
*“Mi apreciado amigo Pedro, después de muchos años de sufrimiento, finalmente descansa en paz. El cuerpo de su esposa será velado hoy a partir de las 16 horas…”
*“Había una vez un hermoso príncipe, que le preguntó a la bella princesa: ¿te quieres casar conmigo? Y ella le respondió: ¡Noooo! Y el príncipe vivió feliz por siempre…”

Son chistes, pero en el fondo expresan que el matrimonio no deja de ser algo duro de vivir. “Con razón, ustedes los curas viven felices, claro, no están casados”, alguien me dijo una vez.

El hecho es que cuando me buscan parejas de jóvenes palomos enamorados para que los case, comienzo por advertirles que está mal dicha la expresión: “a mí me casó el padre tal”. No, uno no los casa, uno presencia el matrimonio, es decir, uno es apenas testigo de tal acontecimiento. Quienes se casan son ustedes. El matrimonio es una institución antropológica y sociológica que ha existido desde siempre y a la que Jesucristo y su Iglesia le dan el carácter de sacramento excelso del amor humano. Además, es el único de los siete sacramentos donde el ministro no es el diácono, presbítero u obispo, sino la pareja misma de contrayentes. A propósito, otra nota de humor entre una pareja de ancianos esposos: “Amor, le dice la señora, ¿sabes que murió el padre que nos casó? Y contesta el viejo: ¡el que la hace la paga!”. Ya saben entonces, dónde recae la responsabilidad.

Enseguida, trato de disuadirlos de su decisión: ¿para qué quieren casarse, para separarse pronto, cuando descubran que dizque no son compatibles? Para esa gracia, firmar un contrato a término fijo con cláusulas bien claras y así se ahorran todo ese platal de la boda y el show comercial que a su alrededor han inventado. Pero ellos tercamente insisten: “Es que queremos hacerlo delante de Dios y que Él nos bendiga”. Ahhhhh eso es otra cosa, eso es diferente, ahí sí está el meollo del asunto. Las cosas como son. Nada más parecido a Dios mismo en su Trinidad santísima que el matrimonio, donde los tres, siendo personas distintas, confluyen en una única unidad. Ella, Él, el Amor mismo de Dios. ¡Qué realidad tan sublime!, ¡qué maravillosa resulta esta unión cuando Dios está en medio y se constituye en ese “pegamento” que los ayuda a estar unidos, dando razón y sentido, dando fortaleza y ánimo, permitiendo vivir real y no dulzarrona o románticamente lo que es el auténtico amor, como bellamente lo describe San Pablo a los Corintios.

Insisto mucho en la importancia de conocerse a fondo para no quedarse en el barniz externo de las apariencias. Todo eso se cae algún día, se desenmascara, se pone en evidencia la cruda realidad. El matrimonio no es entre ángeles sino entre seres humanos cargados de fragilidades y limitaciones. No entre seres perfectos, pero si perfectibles en la medida que se propongan crecer y madurar juntos.

De manera que lograr llegar a estos aniversarios es un auténtico testimonio de fidelidad y perseverancia. ¿Quién dijo que estos años han sido fáciles? Bástele preguntarles para corroborar que lo dicho en la fórmula de los votos ha sido cierto: en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y tristezas, en la riqueza y la pobreza… quienes lo han vivido saben que bien valió la pena. Y yo le doy gracias a Dios por todas esas parejas que han caminado juntas por años, han trasegado caminos de todo tipo, han luchado por salir adelante en pareja, se han enriquecido con la bendición de los hijos, no han claudicado ante las dificultades. Dios ha ocupado un puesto relevante en sus vidas. La fe los ha sostenido, la esperanza los ha alentado y el amor los ha nutrido. El matrimonio también es una vocación y de realizarse es para ser felices en ella. El que quiere azul celeste, que le cueste. ¡Vale la pena!