Mostrando las entradas con la etiqueta Pedro Juan González Carvajal. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Pedro Juan González Carvajal. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de agosto de 2026

De cara al porvenir: la deuda histórica en infraestructura

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

A falta de una verdadera conciencia geográfica e histórica que no nos ha permitido conocer, reconocer y valorar la privilegiada posición geoestratégica de Colombia, es necesario que tengamos una hoja de ruta clara y la voluntad política y el control ciudadano para que las obras que requerimos para integrarnos al interior y al mundo se desarrollen dentro de unos parámetros normales de calidad, tiempo y costo.

De cara al inicio de un nuevo gobierno, es bueno recordar y proceder.

¿Cuál sería la mejor estrategia o estrategias para potenciar y dinamizar estas características particulares de nuestro territorio?

1. Somos uno de los pocos países que tenemos acceso a la denominada órbita geoestacionaria.

2. Gracias a San Andrés y Providencia estamos cerca de los 2 principales canales navegables intercontinentales América - Europa: Yucatán y La Mona.

3. Gracias a la isla de Malpelo, le damos cumplimiento a los requisitos que exige la Teoría de la Defrontación, que nos da copropiedad sobre la Antártida.

4. Tenemos bahías naturales como Bahía Cupica que es la más profunda del mundo.

5. Contamos con presencia en los 2 grandes océanos y dos mares con la posibilidad de interconectarlos.

6. Presencia con las puntas de crecimiento en Leticia, isla de San José y Mitú.

7. Acceso a los llamados puntos triples con la isla de San José, Güepí y Leticia.

8. Mantener en funcionamiento y operación el tramo construido de la carretera Panamericana e impulsar la construcción del paso faltante en el Tapón del Darién.

9. Preservar el patrimonio histórico de la nación.

10. Elaborar un adecuado plan de mantenimiento y administración de fronteras.

Acciones público - privadas, concesiones bien concebidas, asociaciones internaciones, entre otras, deberían ser exploradas.

Así mismo tener un adecuado plan de mantenimiento de la infraestructura actual para no dejarla deteriorar.

Colombia tiene una “deuda histórica” en infraestructura que frena el desarrollo hace 50 - 80 años. No son caprichos: son cuellos de botella que encarecen todo, aíslan regiones y mantienen la pobreza. Estas son las 12 obras país que más se repiten como estructurales, más allá de cada ciudad:

1. Las 5 vías para romper el aislamiento

* Navegabilidad del río Magdalena: el “río padre” de Colombia. Mover carga por río cuesta 1/3 que por camión. Se habla desde 1950. Con puertos y dragado, bajaría 30 % el costo logístico del país.

* Red férrea nacional: Colombia tenía 3400 km de tren en 1960, hoy operan menos de 400 km. Corredor La Dorada – Chiriguaná - Santa Marta es la prioridad. Un tren saca 200 tractomulas de la vía.

* Vías 4G y 5G terminadas: hay 29 proyectos 4G, pero varios llevan 8 años de atraso. Claves: Mulaló-Loboguerrero para Buenaventura, Rumichaca-Pasto, Autopista al Mar 2 para Urabá.

* Conexión Orinoquía-Amazonía: pavimentar Puerto Gaitán - Puerto Carreño y vía marginal de la Selva San Vicente - Neiva. El 40 % del territorio no tiene vía pavimentada a Bogotá.

* Pacífica integral: Terminar Quibdó - Medellín, Quibdó - Pereira y Vía al Mar Cauca. Chocó lleva 100 años desconectado. Es la deuda moral más grande.

2. Los 3 puertos y aeropuertos para competir:

* Dragado Buenaventura a 16.5 metros: hoy solo entran barcos medianos. Con dragado, entran buques Post-Panamax y baja el flete 25 %. Lleva 15 años en estudios.

* Puerto Antioquia en Urabá: nueva salida al Caribe en 4 horas desde Medellín. Inició operación en 2026. Descongestiona Cartagena.

* Sistema aeroportuario moderno: Aeropuerto del Café para el Eje, ampliación de El Dorado I, y el José María Córdova, además de pistas 24 horas en Leticia, Mitú, Puerto Inírida. La Amazonía depende de avionetas de día.

3. Las 4 obras para servicios básicos y productividad

* Acueductos y alcantarillados: La Guajira, Chocó, Buenaventura y Villavicencio llevan 30 años sin agua 24 horas. La Guajira tiene la represa del Ranchería desde 2002: $574 000 millones y no da agua.

* Transición energética más interconexión: conectar todo el sur y oriente a la red nacional. Guainía, Vaupés, Vichada y Guaviare aún queman diésel. Y líneas de transmisión para renovables en La Guajira y Cesar.

* Distritos de riego: Colombia solo riega 6 % de su tierra cultivable. Triángulo del Tolima, Ranchería y Candelaria - La Plata - Laberinto en Huila llevan 20 años esperando. Sin agua no hay agroindustria.

* Sistema de transporte masivo en capitales: Metro de Bogotá, Metro de la 80 en Medellín, Regiotram de Occidente, Tren de Cercanías del Valle y Medellín. Bogotá pierde 6 % del PIB en trancones. Son obras que se prometen desde 1942.

¿Por qué es “deuda histórica”?

1. Sobrecostos y tiempo: El Puente de Juanchito pasó de $27 000 a $690 000 millones y lleva 10 años. Hay 1700 “elefantes blancos” por $6 billones.

2. Centralismo: el 60 % de la inversión se queda en Bogotá – Medellín - Cali. Chocó y La Guajira tienen los peores indicadores hace 100 años.

3. Impacto económico: según ANIF, cerrar la brecha de infraestructura sumaría 1.5 % al PIB anual. Cada punto son 500 000 empleos.

La diferencia entre “obra esperada” y “deuda histórica”: la primera es local, la segunda es país. Sin río Magdalena navegable, sin trenes, sin puertos profundos y sin agua en La Guajira, Colombia no compite. Podemos tener 32 metros de la 80, pero si sacar un contenedor de Bogotá a Buenaventura cuesta el doble que, de Lima al Callao, estamos perdidos.

Nota de duelo: solidaridad completa con los damnificados del terremoto del pasado 10 de agosto.

martes, 11 de agosto de 2026

De cara al porvenir: deudas históricas y elefantes blancos

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

Es de suponer, que el Estado a través de los distintos gobiernos debe garantizar el acceso a los derechos básicos a la población: vivienda, servicios públicos domiciliarios, salud y educación, por mencionar los más elementales. Es su obligación de hacer lo que sea necesario para llegar a un cubrimiento del 100 % de la población en todo el territorio.

A continuación, de cara al inicio de un nuevo gobierno, un inventario no completo de las principales obras que cada ciudad capital lleva años esperando que se hagan realidad. Esta relación está basada en los proyectos más reclamados por gobernaciones, alcaldías y medios, como los “pendientes históricos” de cada región. Son las que aparecen en todos los planes de desarrollo, en los debates de campaña y en la memoria de la gente:

Región Andina

1. Bogotá: Metro Línea 1. Lleva 80 años en promesas. Va avanzando. Contrato por $13 billones. Es la obra más esperada del país.

2. Medellín: Metro de la 80. 13,25 km entre Aguacatala y Caribe. 35 % de avance físico en 2025, entrega entre 2028 - 2029. También Tren de Cercanías. Doble calzada vía Medellín - Bogotá.

3. Cali: Puente de Juanchito Cali - Candelaria. Desde 2015, 10 promesas de entrega. Costo pasó de $27 000 a $690 000 millones. Y Tren de Cercanías del Valle, anhelo desde los 90.

4. Bucaramanga: Conexión vial Metropolitana Norte – Sur, terminación de la vía Los Curos - Málaga. La Cámara de Comercio alertó por atrasos y falta de recursos.

5. Pereira: Terminación total vía Quibdó - Pereira. 238 km, Invías destinó $220 000 millones. Es la salida del Chocó al Eje.

6. Manizales: Aeropuerto del Café en Palestina. Más de 15 años de estudios, pleitos y sobrecostos. Estimado $1,4 billones. Es el “elefante blanco” del Eje Cafetero.

7. Armenia: Doble calzada Armenia - Aeropuerto El Edén y obras complementarias del Túnel de La Línea. El túnel se entregó, pero faltan viaductos y segundas calzadas.

8. Ibagué: Acueducto complementario y doble calzada Ibagué - Mariquita. También 4G Neiva – Espinal - Girardot con 65,78 % de avance.

9. Neiva: Distrito de riego Candelaria - La Plata - Laberinto y doble calzada Neiva-Girardot. Esperada desde 2016.

10. Tunja: terminación Transversal de Boyacá: Duitama - Pamplona. 27 km pendientes, $180 000 millones de inversión.

11. Villavicencio: acueducto desde quebrada La Honda. $65 000 millones invertidos y sin agua. Y doble calzada Bogotá - Villavicencio definitiva, sin cierres por derrumbes.

Región Caribe

12. Barranquilla: ampliación del Hospital de Barranquilla, iniciada en 2020, suspendida por problemas financieros. Y solución definitiva km 19 vía Barranquilla - Ciénaga: viaductos para que el mar no se trague la carretera.

13. Cartagena: recuperación del Canal del Dique contra inundaciones y protección costera. Más de 34 contratos inconclusos en Bolívar por $377 000 millones.

14. Santa Marta: recuperación de la Ciénaga Grande, los manglares y megacolegio de Taganga. Iniciado en 2019, aún sin terminar.

15. Montería: Vía Santa Lucía - Moñitos y recuperación de la Ciénaga Grande de Lorica.

16. Valledupar: acueducto regional y mejoramiento de vías terciarias para sacar productos agrícolas.

17. Sincelejo: infraestructura educativa para jornada única: aulas y comedores. Sucre tiene varios Puentes Nacionales. La Doctrina pendientes.

18. Riohacha: Represa del Río Ranchería. Desde 2002, $574 000 millones y no opera. También acueductos para La Guajira por Sentencia T-302.

Región pacífica

19. Quibdó: pavimentación total Quibdó - Medellín 162 km por $230 000 millones y Quibdó - Pereira 238 km. Obra esperada hace 50 años.

20. Popayán: doble calzada Popayán - Santander de Quilichao, parte del corredor Pasto - Estanquillo priorizado por Invías.

21. Pasto: doble calzada Rumichaca - Pasto. 91,12 % de avance, pero la comunidad la espera hace 50 años. Y variante San Francisco - Mocoa para evitar el “trampolín de la muerte”.

Región Orinoquía

22. Arauca: pavimentación total vía Tame - Arauca. Es el eje para romper el aislamiento con Casanare.

23. Yopal: vía del Cusiana definitiva: Sogamoso – Aguazul - Yopal. 30 años con cierres por derrumbes. Piden túneles y viaductos.

24. Puerto Carreño: puente sobre el Río Meta y pavimentación Puerto Gaitán - Puerto Carreño. Conectaría Vichada con el país.

25. San José del Guaviare: puente sobre el río Guayabero y vía San José - Calamar pavimentada.

Región Amazonía

26. Leticia: ampliación pista Aeropuerto Alfredo Vásquez Cobo y acueducto 24h. Leticia sigue aislada sin operación nocturna.

27. Mocoa:  variante San Francisco - Mocoa. Priorizada tras la avalancha de 2017. Evita 78 km de abismo.

28. Florencia: Vía Marginal de la Selva: San Vicente - Neiva. Conexión con el centro del país, parte de Vías para la Paz 2026 - 2035.

29. Mitú: interconexión eléctrica nacional y vía Mitú - Monforth. desde hace 40 años solo se llega por aire.

30. Puerto Inírida: interconexión eléctrica. Dependen de plantas diésel hace 20 años.

Región Insular

31. San Andrés: reconstrucción total de Providencia post-Iota: Aeropuerto competitivo que no dependa solo de Bogotá. Planta desalinizadora. Planta de Energía.

Patrón común: El 70 % son vías, acueductos y aeropuertos. Colombia tiene más de 700 obras “elefantes blancos” por varios billones de pesos. Bogotá lidera con gran cantidad de contratos.

Es importante que lo que está construido reciba mantenimiento y se mantenga en operación, como en el caso de muchos acueductos veredales.

Si las capitales de departamento tienen falencias, ¿qué podremos decir de los corregimientos y las veredas de cada una de ellas y de los otros municipios con sus respectivos corregimientos y veredas?

De igual manera sería de gran utilidad tener una dependencia cuyo único objetivo sea ayudar a destrabar obras que tienen algún tipo de enredo y que por esta razón se encuentran paralizadas.

martes, 4 de agosto de 2026

De cara al porvenir: obras inconclusas y elefantes blancos

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

…para los departamentos de Colombia

Es de suponer, que el Estado a través de los distintos gobiernos debe garantizar el acceso a los derechos básicos por parte de la población: vivienda, servicios públicos domiciliarios, salud y educación, por mencionar solo los más elementales y que es su obligación de hacer lo que sea necesario para llegar a un cubrimiento del 100 % de los habitantes en todo el territorio.

A continuación, y de cara a un nuevo gobierno, un inventario no completo de las principales obras que cada departamento lleva años esperando que se hagan realidad. Esta relación está basada en los proyectos más reclamados por gobernaciones, alcaldías y medios como los “pendientes históricos” de cada región, teniendo en cuenta que la movilidad entre la capital, los corregimientos y las veredas asociada al concepto de caminos veredales o vías terciarias, es una obra impostergable si en verdad queremos hacer una apuesta seria por el campo.

Amazonas

Conexión aérea digna: Aeropuerto Alfredo Vásquez Cobo de Leticia. Aunque se entregó una terminal nueva, la comunidad sigue esperando la ampliación de la pista y la operación 24h para romper el aislamiento. También el acueducto de Leticia, obra prometida desde hace más de 20 años.

Antioquia

Puerto Antioquia en Urabá. Lleva más de 10 años en planeación. En diciembre 2025 hicieron pruebas operativas y comenzó su operación a comienzos de 2026. En Medellín, el Metro de la 80: 13,25 km, 35 % de avance en 2025, entrega entre 2028-2029. Terminación de las Autopistas de la Montaña. Control de la erosión en las costas de Urabá. Doble calzada Medellín-Bogotá.

Arauca

Conexión Arauca-Casanare: pavimentación completa de la vía Tame-Arauca. Es el eje para sacar la región del aislamiento. También el acueducto de Tame, obra por impuestos por $8341 millones para 1300 personas.

Atlántico

Solución definitiva vía Barranquilla-Ciénaga, km 19: viaductos para evitar que el mar se trague la carretera. También el Hospital de Barranquilla, ampliado, iniciado en 2020 y suspendido. Dragado Bocas de Ceniza.

Bogotá D. C.

Metro de Bogotá, Línea 1. 79,93 % de avance reportado. Es la obra más esperada desde hace 80 años. Y la ampliación de la troncal de TransMilenio hacia Soacha, aunque es más de Bogotá/Cundinamarca, impacta a Bogotá como conexión.

Bolívar

Recuperación de la navegabilidad del Canal del Dique y protección contra inundaciones. 34 contratos inconclusos por $377 000 millones en el departamento.

Boyacá

Terminación de la Transversal de Boyacá: Duitama-Pamplona. Invías invertirá $180 000 millones para pavimentar 27 km pendientes.

Caldas

Aeropuerto del Café en Palestina. Más de 10 años de incertidumbre, costo estimado $1,4 billones. Es el “elefante blanco” histórico del Eje Cafetero.

Caquetá

Vía Marginal de la Selva: San Vicente del Caguán-Neiva. Pavimentación completa para conectar con el centro del país. Es parte del programa Vías para la Paz 2026-2035.

Casanare

Vía del Cusiana: Sogamoso-Aguazul-Yopal. Lleva 30 años con cierres constantes por derrumbes. La comunidad pide túneles y viaductos definitivos.

Cauca

Doble calzada Popayán-Santander de Quilichao. Parte del corredor Pasto-Estanquillo priorizado por Invías. También Vía al Mar Cauca, obra estratégica del programa Vías para la Paz.

Cesar

Mejoramiento de vías terciarias y navegabilidad de la Ciénaga de Zapatosa para reactivar la pesca.

Chocó

Pavimentación total Quibdó-Medellín y Quibdó-Pereira. Invías destinó $230 000 millones y $220 000 millones respectivamente. También vía Bahía Solano-El Valle 18,5 km de intervención.

Córdoba

Vía Santa Lucía-Moñitos y recuperación de la Ciénaga Grande de Lorica. También Puentes Nacionales. La Doctrina, corredor priorizado.

Cundinamarca

Regiotram de Occidente: Facatativá-Madrid-Mosquera-Funza-Bogotá. 1,9 billones, entraría en 2026. También Centro de salud El Rosal, obra inconclusa histórica.

Guainía

Interconexión eléctrica: Puerto Inírida a la red nacional. Hoy dependen de diésel. Llevan 20 años esperando.

Guaviare

Puente sobre el río Guayabero y pavimentación vía San José-Calmar. Rompería el aislamiento del sur del departamento.

Huila

Distrito de riego Candelaria-La Plata-Laberinto, obra priorizada por Invías. También Doble calzada Neiva-Girardot, 4G que se esperaba para 2021.

La Guajira

Represa del río Ranchería. Desde 2002, $574 000 millones invertidos y no opera. También Corredores del pueblo Wayúu Sentencia T-302 y seguridad alimentaria.

Magdalena

Megacolegio de Taganga, iniciado en 2019 y sin terminar. Y recuperación de la Ciénaga Grande de Santa Marta con conectividad hidráulica.

Meta

Acueducto de Villavicencio desde quebrada La Honda: $65 000 millones invertidos y sin solución. El departamento tiene 70 contratos estancados por $542 000 millones.

Nariño

Doble calzada Rumichaca-Pasto. Aunque va en 91,12 %, la comunidad espera hace 50 años la conexión completa. También vía San Francisco-Mocoa, corredor clave.

Norte de Santander

Vía Legía-Saravena y corredor Duitama-Pamplona. Llevan décadas esperando conexión digna con Arauca y Boyacá.

Putumayo

Variante San Francisco-Mocoa. Evita el trampolín de la muerte. Priorizada por Invías. Obra esperada desde la tragedia de 2017.

Quindío

Túnel de La Línea completo y doble calzada Calarcá-Cajamarca. Aunque el túnel se entregó, faltan obras complementarias que llevan años.

Risaralda

Terminación vía Quibdó-Pereira: 238 km por $220 000 millones. Es la salida de Chocó al Eje Cafetero.

San Andrés y Providencia

Reconstrucción total de Providencia post-huracán Iota. Aeropuerto más competitivo para no depender solo de Bogotá. Planta desalinizadora. Planta de Energía.

Santander

Vía Los Curos-Málaga. La Cámara de Comercio alertó por atrasos; se estancó por falta de recursos del Gobierno. También Transversal del Carare: Barbosa-Puerto Araujo.

Sucre

Infraestructura educativa para jornada única: aulas, comedores y canchas. Y Puentes Nacionales La Doctrina.

Tolima

Vía Ibagué-Mariquita-Honda y 4G Neiva-Espinal-Girardot, con 65,78 % de avance. Tolima tiene 58 proyectos por obras por impuestos.

Valle del Cauca

Puente de Juanchito: Cali-Candelaria. Desde 2015, 10 promesas de entrega, costo pasó de $27 000 a $690 000 millones. También dragado de Buenaventura para competitividad portuaria.

Vaupés

Interconexión eléctrica y vía Mitú-Monforth. Hoy solo se llega por aire. Obra esperada hace 40 años.

Vichada

Puente sobre el río Meta en Puerto Carreño y *vía Puerto Gaitán-Puerto Carreño pavimentada. Conectaría la Orinoquía con Venezuela.

Dato clave: Colombia tiene más de 1700 obras consideradas “elefantes blancos” por $6 billones. Bogotá lidera con 14 contratos por $1,1 billones. Muchas de estas son justo las que los departamentos siguen esperando.

Digamos entonces que este es un insumo útil para la construcción del Plan de Desarrollo por parte del próximo presidente y por qué no, un aliciente para generar una unidad administrativa dedicada exclusivamente a terminar las denominadas “obras inconclusas”.

martes, 28 de julio de 2026

De cara al porvenir: el acuerdo sobre lo fundamental (3 de 3)

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

Este artículo ha consultado varias fuentes, entre ellas la IA.

El “Acuerdo sobre lo Fundamental”: origen, contenido y evolución de una idea para desarmar la política en Colombia.

1. ¿Qué se entiende por “Acuerdo sobre lo Fundamental”?

El “Acuerdo sobre lo Fundamental” es una tesis política planteada por Álvaro Gómez Hurtado en 1991, en medio de la Asamblea Nacional Constituyente. No es una ley ni un artículo constitucional. Es un concepto: la propuesta establece que una sociedad dividida por la violencia y la desconfianza debe pactar unos mínimos intocables para poder convivir.

“Lo fundamental” son esas reglas del juego que todos aceptan, sin importar si ganan o pierden las elecciones. Incluye: la vida, la propiedad privada, el régimen democrático, la independencia de la justicia, el monopolio de las armas en cabeza del Estado y la unidad nacional. La idea es sacar esos temas del debate electoral. Se compite por el gobierno, no por el régimen. Se discute el modelo económico, no si existe o no la propiedad. Se disputa el poder, no la existencia del Estado.

En palabras de Gómez: “Hagamos la política discutible, para que la patria sea indiscutible”. El acuerdo busca que la diferencia política no se degrade en guerra civil. Es un pacto civilizatorio previo a cualquier pacto de gobierno.

2. Origen histórico: el diagnóstico de la violencia

El concepto nace de una lectura histórica de Colombia. Gómez Hurtado, conservador y varias veces candidato presidencial, concluyó que el país no tenía guerras por hambre, sino por política. Desde el siglo XIX, liberales y conservadores no se mataban por pan, sino por el régimen: federalismo vs. centralismo, Estado laico vs. confesional, librecambio vs. protección. Cada elección era una apuesta existencial. El que perdía sentía que perdía la patria y tomaba las armas.

Esa lógica se repitió en la Violencia de los años 50, en el surgimiento de las guerrillas en los 60 y en el narcoterrorismo de los 80. Para Gómez, la raíz era la misma: no habíamos acordado lo fundamental. Todo estaba en disputa. Si el Estado mismo, la propiedad o la vida eran negociables según el resultado electoral, entonces la política era una guerra con otros medios.

Por eso, en la Constituyente de 1991, Gómez propuso el Acuerdo sobre lo Fundamental como precondición de la paz. Su argumento: no tiene sentido desarmar guerrillas si no desarmamos primero los espíritus. Y eso solo se logra si la derecha no siente que la izquierda va a abolir la propiedad, y si la izquierda no siente que la derecha va a usar el Estado para exterminarla.

3. Evolución histórica: de 1991 al proceso de paz

*1991, la Constituyente: el Acuerdo sobre lo Fundamental no quedó escrito como artículo, pero su espíritu impregnó la Carta. La Constitución del 91 es, en el fondo, un Acuerdo sobre lo Fundamental: consagra la propiedad privada con función social, Art. 58; crea la Corte Constitucional para arbitrar el régimen, no para gobernar, y establece que las Fuerzas Armadas tienen el monopolio de las armas, Art. 216. La Constituyente misma fue un ejercicio práctico del Acuerdo: guerrilleros del M-19, liberales, conservadores y movimientos sociales redactaron juntos las reglas de juego.

* Años 90 y 2000, el eclipse: La tesis perdió fuerza. El narcotráfico, el auge paramilitar y la expansión de las FARC mostraron que el Acuerdo sobre lo Fundamental no se había interiorizado. Cada actor seguía creyendo que podía refundar el país por la fuerza. El Gobierno de Uribe priorizó la “Seguridad democrática” —recuperar el monopolio de las armas— pero sin un pacto político de fondo. La oposición denunció que se estaba cerrando el régimen. El Acuerdo seguía pendiente.

* 2012-2016, La Habana: el proceso de paz con las FARC fue el mayor intento de materializar el Acuerdo sobre lo Fundamental desde 1991. Los seis puntos pactados —tierras, participación política, drogas, víctimas, fin del conflicto, implementación— eran, en la práctica, una delimitación de lo fundamental. Las FARC aceptaron dejar las armas y hacer política sin matar. El Estado aceptó que el problema agrario y la exclusión política eran reales y debían reformarse por vías democráticas. El plebiscito de 2016, aunque lo negó por poco margen, obligó a toda la sociedad a discutir qué cosas eran innegociables.

* 2018-2026, la polarización: tras el Acuerdo de Paz, el concepto volvió al debate. Sectores de derecha sienten que se cruzó la línea de “lo fundamental” al dar curules a ex-FARC y al crear la JEP. Sectores de izquierda sienten que el asesinato de líderes sociales demuestra que el derecho a la vida no es fundamental para todos. La frase de Gómez se cita hoy tanto para pedir “no tocar la propiedad” como para exigir “no matar opositores”. El Acuerdo sobre lo Fundamental sigue sin cerrarse.

4. Contenido actual del debate: ¿Qué es hoy “lo Fundamental”?

Casi 35 años después, hay consenso en algunos mínimos y disenso en otros:

Tema. Consenso. Disenso actual.

Vida: nadie defiende políticamente el homicidio. ¿El Estado protege igual a todos los líderes sociales?

Democracia: nadie propone dictadura. Se aceptan elecciones. ¿Las cortes tienen demasiado poder? ¿El “lawfare”anglicismo (contracción de law y warfare) que significa guerra jurídica o judicialización de la política y se refiere al uso indebido o abusivo de procedimientos legales, fiscales y judiciales para perseguir, desacreditar o inhabilitar a un adversario político, dándole una falsa apariencia de legalidad– reemplaza votos?

Propiedad: está en la Constitución. No hay proyecto de abolirla. ¿Hasta dónde llega la “función social”? ¿Expropiación exprés es válida?

Monopolio de armas: solo el Estado debe tenerlas. ¿Grupos armados ilegales son “actores políticos”? ¿Se negocia con ellos?

Unidad nacional: no hay separatismo fuerte. ¿Las autonomías regionales o indígenas rompen la unidad?

El Acuerdo sobre lo Fundamental, por tanto, no es estático. Es un proceso. Cada generación debe revalidarlo.

5. Conclusión: una tarea inconclusa

El “Acuerdo sobre lo Fundamental” es la vacuna de Gómez Hurtado contra la guerra civil. Su diagnóstico sigue vigente: mientras sintamos que en cada elección nos jugamos la existencia, la tentación de hacer trampa o de alzarse en armas no desaparece.

Su evolución muestra que Colombia ha avanzado. Pasamos de matarnos por la Constitución a matarnos por su interpretación. Ya no se discute si hay propiedad, sino qué tan redistributiva debe ser. Ya no se discute si hay elecciones, sino si son limpias. Eso es progreso, aunque no lo parezca.

Pero el Acuerdo no está sellado. Se rompe cada vez que un político llama “nefasto” al fallo de una Corte, cada vez que un grupo “mata para callar”, cada vez que se propone “refundar” el Estado desde cero.

Lograrlo exige entender que el adversario no es enemigo. Que se puede perder el gobierno sin perder la patria. Que hay cosas que no se tocan, para que todo lo demás se pueda discutir. Mientras no interioricemos eso, seguiremos administrando la violencia en lugar de superarla. Y el Acuerdo sobre lo Fundamental seguirá siendo una deuda, no un logro.

martes, 7 de julio de 2026

De cara al porvenir: desobediencia civil

Pedro Juan Gonzalez Carvajal
Pedro Juan Gonzalez Carvajal

El fundamento filosófico de Thoreau para la desobediencia civil está en su ensayo “Desobediencia civil” de 1849. No es un manual político, es un manifiesto moral y se apoya en 4 pilares:

1. Trascendentalismo: El individuo por encima del Estado.

Thoreau era trascendentalista, como Emerson. Creía que el ser humano tiene una conexión directa con la “Ley moral” de la naturaleza y la conciencia, más alta que de cualquier ley escrita por el Congreso.

Su idea central era: “La única obligación que tengo derecho a asumir es hacer en todo momento lo que creo correcto”.

Para él, el Estado es un medio, no un fin. Si el Estado te obliga a hacer algo inmoral –como era en su momento financiar la esclavitud y la guerra contra México–; tu deber primero es con tu conciencia, no con la ley.

2. Gobierno mínimo: “Ese gobierno es el mejor que menos gobierna”.

Frase que él popularizó y que luego usaron los libertarios. Thoreau no era anarquista, pero despreciaba que el Estado se metiera en todo.

Argumentaba que el gobierno rara vez hace algo útil y cuando lo hace es porque la gente lo hace a pesar de él, no gracias a él. El Estado se vuelve máquina burocrática que aplasta al individuo. Por eso se fue a vivir 2 años a Walden: para probar que se puede vivir con lo mínimo y sin depender del sistema.

3. Integridad personal: no prestes tu cuerpo al mal.

Este es el punto más duro. Thoreau decía que pagar impuestos para una guerra injusta es ser cómplice.

Su lógica era: “Si sabes que tu dinero compra balas que matan esclavos, y aun así pagas, te vuelves ‘agente de la injusticia’. Es mejor ir a la cárcel que tener las manos manchadas”.

Pasó una noche en la cárcel por negarse a pagar el “poll tax”. No buscaba fama. Buscaba coherencia: “Bajo un gobierno que encarcela injustamente, el lugar verdadero para un hombre justo es también la cárcel”.

4. Acción directa pacífica como correctivo moral.

Thoreau no quería derrocar el gobierno de Estados Unidos, quería “frenarlo”. Veía la desobediencia civil como una fricción que le recuerda a la máquina del Estado que está aplastando vidas.

No proponía revolución violenta porque eso solo cambia quién manda, no el sistema de injusticia. Proponía que cada persona retire su consentimiento a la injusticia específica. Si suficientes personas lo hacen, el gobierno se queda sin legitimidad.

Para Thoreau, la desobediencia civil nace del deber moral individual de no cooperar con el mal, aunque la ley lo ordene. La ley justa debe venir de la conciencia, no de la mayoría.

Gandhi y Martin Luther King tomaron esto y le sumaron estrategia masiva y no violencia organizada. Pero el corazón filosófico sigue siendo el mismo: tu conciencia es mayor a tu obediencia ciega.

Desobediencia civil en el mundo reciente

A lo largo de la historia, la ciudadanía ha desobedecido las leyes para alcanzar cambios sociales. En algunos casos se ha conseguido derrocar regímenes opresivos y en otros se han logrado cambios políticos. Desde los movimientos prodemocráticos hasta los de justicia climática, el activismo ha asumido muchos riesgos para tratar de mejorar la sociedad. A continuación, varios ejemplos de desobediencia civil que han tenido un impacto en nuestras sociedades. Difieren en cuanto a los métodos utilizados, la ubicación geográfica y la época, así como las causas que motivaron sus actos. Los presentamos en orden cronológico.

* Henry David Thoreau y su lucha contra la esclavitud, el exterminio de nativos y la guerra entre Estados Unidos y México en 1846-1848.

* La Marcha de la Sal de Mahatma Gandhy en 1930.

* El Movimiento Sufragista Británico en 1903.

* Rosa Parks y el Boicot a los autobuses de Montgomery en 1955.

* La lucha de Nelson Mandela contra el Apartheid en 1961.

* El rechazo de Muhammad Alí de ir a la guerra de Vietnam en 1966.

* Occupy Wall Street en 2011.

* Pussy Riot contra Putin y la opresión de la Iglesia Ortodoxa en 2012.

* Edward Snowden en 2013.

* La ocupación del Parque de Hambach de 2012 a 2020.

* La Revolución Sudanesa en 2018.

* Las protestas en Irán por el asesinato de “Masha Amini” en 2022.

Desobediencia civil en Colombia

En Colombia las acciones más semejantes o parecidas a la desobediencia civil han sido clave para visibilizar causas cuando las vías formales no daban respuesta, pero lamentablemente pasando a las vías de hecho. Siempre bajo la idea de Thoreau: desobedecer una ley injusta, pero aceptando las consecuencias.

Aquí los casos más representativos:

 

1. La minga indígena y los bloqueos de vías - 1971 hasta hoy

Qué hicieron: pueblos Nasa, Misak, Yanacona y otros bloquean la Vía Panamericana que cruza el Cauca. Se sientan en la carretera, queman llantas, retienen funcionarios.

Ley que desobedecen: normas de tránsito y uso del espacio público + órdenes de desalojo del ESMAD.

Motivo: exigir cumplimiento de acuerdos de tierra, consulta previa y protección frente a actores armados.

Resultado: han logrado mesas de negociación directas con la Presidencia. El bloqueo se volvió su “tarjeta de presentación” para ser escuchados. La Corte Constitucional ha reconocido la minga como forma legítima de protesta social.

2. El Paro Nacional Estudiantil 2011 - “La mano en la cara” 

Qué hicieron: estudiantes universitarios tomaron universidades, hicieron marchas masivas y se tomaron la Plaza de Bolívar. El gesto icónico fue taparse la cara con la mano para denunciar que la reforma a la Ley 30 se hacía “a pupitrazo limpio”, sin debate.

Ley que desobedecen: Código de Policía al ocupar espacio público sin permiso y los reglamentos universitarios.

Motivo: rechazar la reforma a la educación superior del gobierno Santos que privatizaba el modelo.

Resultado: el gobierno retiró el proyecto de ley 8 días después. Es el ejemplo más claro de desobediencia civil masiva que logró tumbar una ley sin un solo muerto.

3. Las “Marchas del Silencio” y plantones de Madres de Soacha - 2008-2010

Qué hicieron: madres de jóvenes asesinados y presentados como “falsos positivos” bloquearon calles, hicieron plantones frente a juzgados y al Ministerio de Defensa.

Ley que desobedecen: normas de orden público al bloquear vías sin permiso.

Motivo: exigir verdad y justicia por la ejecución extrajudicial de sus hijos.

Resultado: forzaron la destitución de 27 militares, incluyendo 3 generales. Su desobediencia pacífica puso el tema en la agenda internacional y de la Corte Penal Internacional.

4. Campesinos cocaleros del Catatumbo y Guaviare - Paros cocaleros 1996 y 2013

Qué hicieron: miles de campesinos bloquearon carreteras, quemaron peajes y marcharon a Bogotá.

Ley que desobedecen: decretos de erradicación forzada de cultivos ilícitos. Ellos organizaban a las personas y bloqueaban a la policía antinarcóticos.

Motivo: no había sustitución real. Pedían programas de desarrollo alternativo antes de erradicar.

Resultado: se firmaron acuerdos de sustitución voluntaria. PNIS -Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de uso Ilícito- en 2017. Mostró que, sin alternativa económica, la erradicación forzada es inviable.

5. Movimientos ambientales: Santurbán y la Colosa - 2010-2017

Qué hicieron: comités cívicos en Bucaramanga y Cajamarca hicieron consultas populares municipales, marchas y bloqueos para detener proyectos mineros.

Ley que desobedecen: licencias ambientales ya otorgadas por el Ministerio. Bloquearon entrada de maquinaria.

Motivo: proteger páramos y fuentes de agua de la minería a cielo abierto.

Resultado: la Corte Constitucional falló a favor en 2016: el páramo de Santurbán se delimitó y el proyecto Angostura se frenó. En Cajamarca el 97 % votó “No” a La Colosa en consulta popular.

En Colombia la Corte Constitucional, Sentencia T-009 de 2018, dijo que la protesta social es un derecho fundamental. La desobediencia civil es legítima cuando: 1. Busca un fin constitucional, 2. Es pacífica, 3. Es el último recurso.

La diferencia con el vandalismo es esa: Gandhi bloqueaba trenes, pero no apedreaba a la gente. Por eso los casos que cambiaron leyes fueron los que mantuvieron la línea no violenta.

Fernando González, filósofo antioqueño, presentó como tesis de grado el texto “El derecho a desobedecer” en la Universidad de Antioquia para graduarse de abogado. Lo descalificaron por “inmoral y subversiva”. Hoy es un clásico del pensamiento latinoamericano.

Idea central en 3 puntos:

1. La ley sin alma es violencia

González ataca la obediencia ciega a la ley. Dice que el Derecho que se enseña en Colombia es puro “formalismo europeo”: códigos copiados sin pensar nuestra realidad. Una ley justa no es la que está escrita, es la que nace de la vida, la conciencia y el instinto del pueblo. “Desobedecer es el deber de todo hombre que se respeta” cuando la ley va contra la vida.

2. El hombre americano vs el hombre de códigos

Critica al abogado colombiano: un “repetidor de códigos” sin filosofía, sin tierra, sin pasión. Propone al “hombre americano”: visceral, auténtico, que piensa desde su experiencia. Para él, Sócrates desobedeció a Atenas y fue más legal que los jueces. Desobedecer es acto de creación, no de anarquía.

3. Derecho como arte de vivir, no como técnica

Plantea que el Derecho debe ser metafísico y vital. No sirve un código perfecto si la sociedad está muerta. El verdadero derecho nace cuando el individuo se rebela contra lo impuesto y crea sus propias normas desde la conciencia. Por eso defiende la “insurrección interior”.

La desobediencia civil requiere independencia con respecto al Gobierno de turno y al Estado para no entrar en contradicciones, incoherencias u oportunismos siendo simultáneamente juez y parte, beneficiarios del Estado y entorpecedores del funcionamiento del Estado y del Gobierno de turno.

De nuevo la figura del esquema Gobierno-Oposición se muestra como necesaria.