En una nueva entrega del conversatorio de la semana de El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. dialoga con el abogado y consultor empresarial Jaime Andrés Ferrer Tobón sobre el arte de la negociación, los métodos modernos aplicados al mundo corporativo y la importancia de comprender las verdaderas necesidades detrás de cada conflicto. A partir de su experiencia en la creación del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Medellín y su trayectoria en multinacionales, Ferrer comparte valiosas reflexiones sobre liderazgo, comunicación, estrategia y comportamiento humano en los negocios. No dejes de verlo. Jaime Andrés Ferrer Tobón se ha destacado por su amplia trayectoria en mecanismos alternativos de solución de conflictos, conciliación y formación ciudadana. A lo largo de su carrera ha estado vinculado a importantes proyectos jurídicos y académicos en Medellín, siendo reconocido por su participación en el fortalecimiento y desarrollo de los centros de conciliación de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, iniciativa que contribuyó a modernizar y promover la resolución pacífica de conflictos en el ámbito empresarial y ciudadano. Además, ha participado como asesor y académico en proyectos de cultura ciudadana, negociación y convivencia. En el ámbito corporativo, ocupó altos cargos directivos en la multinacional Kimberly-Clark, donde lideró procesos internacionales de negociación, abastecimiento y supply chain en varios países de América Latina, incluyendo responsabilidades regionales en Colombia, Ecuador, Venezuela, Perú y Bolivia.
miércoles, 13 de mayo de 2026
Conversatorio con Jaime Andrés Ferrer Tobón
En una nueva entrega del conversatorio de la semana de El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. dialoga con el abogado y consultor empresarial Jaime Andrés Ferrer Tobón sobre el arte de la negociación, los métodos modernos aplicados al mundo corporativo y la importancia de comprender las verdaderas necesidades detrás de cada conflicto. A partir de su experiencia en la creación del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Medellín y su trayectoria en multinacionales, Ferrer comparte valiosas reflexiones sobre liderazgo, comunicación, estrategia y comportamiento humano en los negocios. No dejes de verlo. Jaime Andrés Ferrer Tobón se ha destacado por su amplia trayectoria en mecanismos alternativos de solución de conflictos, conciliación y formación ciudadana. A lo largo de su carrera ha estado vinculado a importantes proyectos jurídicos y académicos en Medellín, siendo reconocido por su participación en el fortalecimiento y desarrollo de los centros de conciliación de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, iniciativa que contribuyó a modernizar y promover la resolución pacífica de conflictos en el ámbito empresarial y ciudadano. Además, ha participado como asesor y académico en proyectos de cultura ciudadana, negociación y convivencia. En el ámbito corporativo, ocupó altos cargos directivos en la multinacional Kimberly-Clark, donde lideró procesos internacionales de negociación, abastecimiento y supply chain en varios países de América Latina, incluyendo responsabilidades regionales en Colombia, Ecuador, Venezuela, Perú y Bolivia.
Más malas que los peores nazis
José Alvear Sanín
En la interminable historia de las atrocidades disputan el
primer lugar el nazismo y el comunismo. Este último presenta diferentes y
aterradoras modalidades: leninismo, estalinismo, maoísmo, tan bien conocidas
como equiparables; y otros movimientos aún más radicales y sangrientos —si es
posible—, como los de Corea del Norte y los khmeres rojos, cuyos genocidios no
han tenido el alcance global de los primeros.
Escoger el peor comunismo no es fácil, porque todos han
sido atroces y conducen a los países, inexorablemente, a la opresión, la
miseria y el hambre, pero como lo único que saben hacer bien es propaganda
política y adoctrinamiento académico, en la percepción corriente los máximos
crímenes de la historia se atribuyen únicamente a los nazis, día y noche, y año
tras año, mientras de los cien y más millones de muertos del comunismo poco o
nada se habla en las universidades, y nunca en los millares de libros de “historia”,
que vomitan los diferentes mecanismos de “memoria histórica”, “comisiones de la
verdad”, la JEP y similares, y los museos sobre la violencia, que los gobiernos
marxistas dotan espléndidamente, no solo en Colombia…
Resumiendo: no podemos aceptar la narrativa de que los
nazis son lo peor de la historia universal, porque los comunistas han sido
iguales o peores…
Pasemos ahora a Colombia, donde se entregó el poder, desde
2016, a las guerrillas comunistas más fanáticas, sanguinarias, destructoras y
rapaces.
No vale la pena escoger cuál es la más perversa: FARC y ELN,
a la hora de la verdad son lo mismo, ejércitos de obediencia cubana, marxistaleninistas,
terroristas al servicio, tanto del ideal revolucionario como del narcotráfico.
Lo que nadie ha considerado es que las guerrillas
colombianas superan en maldad y perversidad los peores instrumentos nazis del
terror, porque las Schutzstaffel, las horribles SS, nunca reclutaron niños y
jamás han sido acusadas de organizar masivamente el aborto de niñas violadas.
Eran máquinas de muerte tan disciplinadas y fanáticas como las FARC y el ELN,
que las superan ampliamente y, por tanto, pueden reclamar para Colombia el
campeonato mundial del terror.
Cuando después de diez años de comedia los comanditarios de
la JEP reconocen impávidos 18.000 niños reclutados, corrompidos y abusados,
¿cómo es que un país indolente los tolera y a su principal orientador se lo
recibe como a un candidato presidencial normal?
martes, 12 de mayo de 2026
De cara al porvenir: decálogo para hacer una verdadera oposición
En una democracia como la
colombiana, es difícil que un partido o movimiento político alcance más del 25 %
de los escaños en el Congreso Nacional, lo cual obliga a hacer negociaciones
con los otros partidos o movimientos para conseguir la necesaria gobernabilidad
y sacar adelante sus iniciativas, dando origen de entrada a un particular tipo
de corruptela.
Se supone que el Congreso
Nacional es el principal escenario para ejercer algún tipo de oposición con
respecto al gobierno de turno, pero no la única forma de llevarla a cabo.
En un país como Colombia donde
la falta de educación, la incultura política, y la debilidad del concepto de
ciudadanía son realidades palmarias, hacer oposición es aún más complejo debido
a la inexistencia de verdaderos partidos políticos y de un esquema maduro de
Gobierno - Oposición, donde quienes ganan gobiernan y los que pierden vigilan y
se preparan como opción para las próximas contiendas electorales, sin hacer
parte del Gobierno en el ámbito burocrático o disfrutar de algunas prebendas.
De manera simple, un decálogo
básico para convertirse en un opositor serio y hacer una verdadera oposición,
sería:
1. Declararse en abierta
oposición y actuar como bancada de oposición.
2. No aceptar ningún cargo en el
Gobierno.
3. Presentar los proyectos de Ley
que se estimen convenientes previo consenso con los principales actores y luego
con el Gobierno.
4. Estudio profundo de los proyectos
de ley que presente el Gobierno para poder mejorarlos o desecharlos.
5. Controlar la Comisión de Acusaciones
del Congreso Nacional ubicada en la Cámara de Representantes.
6. Controlar las Comisiones de
Presupuesto de Senado y Cámara.
7. Liderar con el ejemplo la
completa asistencia a las distintas sesiones, y luchar y denunciar frontalmente
todo indicio de corrupción.
8. Construir un proyecto
alternativo nacional de cara a las próximas elecciones.
9. Hacer control político de la
gestión de cada ministerio y de cada organismo ejecutor del Gobierno. Algunos
lo denominarán como “Gobierno a la sombra”.
10. Apoyar a los organismos de
control y a los entes autónomos como la Junta Directiva del Banco de la
República y mantener relaciones fluidas con las altas cortes.
Es imperativo asegurar que
los órganos de control, la contaduría y la auditoría general de la nación cumplan
estrictamente con sus deberes y funciones.
En una democracia, un
partido de oposición puede asumir varias posturas y estrategias, dependiendo
del contexto y sus objetivos. Algunas de ellas son:
* Crítica constructiva: ofrecer alternativas y
críticas fundamentadas a las políticas del gobierno, sin ser obstruccionista.
* Fiscalización: vigilar
y controlar las acciones del Gobierno, exigiendo transparencia y rendición de
cuentas.
* Propuestas
alternativas: presentar políticas y proyectos de ley que reflejen la visión
y valores del partido o los partidos de oposición.
* Diálogo y negociación:
establecer canales de comunicación con el Gobierno y otros partidos para lograr
acuerdos y avances.
* Movilización social:
conectar con la ciudadanía y movilizar apoyo para sus causas y propuestas.
* Preparación para el
gobierno: demostrar capacidad y preparación para asumir el poder,
presentando un equipo competente y un plan de gobierno claro.
Algunas estrategias
específicas pueden incluir:
* Oposición responsable:
equilibrar la crítica con la responsabilidad de no obstaculizar el
funcionamiento del Gobierno.
* Oposición propositiva:
enfatizar en las propuestas y alternativas, más que en la crítica pura.
* Oposición de calle:
utilizar manifestaciones y protestas para visibilizar demandas y presionar al Gobierno.
Control político
* Interpelaciones: solicitar
comparecencias de ministros o funcionarios para cuestionarlos sobre políticas o
decisiones.
* Mociones de censura:
presentar mociones para remover a ministros o funcionarios por mala gestión o
corrupción.
* Comisiones de
investigación: crear comisiones para investigar irregularidades o
escándalos.
* Preguntas orales y
escritas: formular preguntas a ministros o funcionarios sobre temas
específicos.
Control presupuestal:
* Análisis del
presupuesto: revisar y analizar el proyecto de presupuesto presentado por
el Gobierno.
* Aprobación de partidas:
negociar y aprobar partidas presupuestales que beneficien a la ciudadanía.
* Control de ejecución:
monitorear la ejecución del presupuesto y denunciar irregularidades o
desviaciones.
* Audiencias públicas:
realizar audiencias para discutir el presupuesto y la ejecución de gastos.
Herramientas adicionales:
* Acceso a la
información: solicitar información sobre gastos, contratos y proyectos del Gobierno.
* Denuncias ante
organismos de control: presentar denuncias ante la Contraloría, Fiscalía o
Procuraduría por irregularidades.
* Uso de medios de
comunicación: utilizar medios para visibilizar la labor de control y
fiscalización.
Cuando se califica un Gobierno
como malo, es de suponerse que la oposición ha podido hacer un gran trabajo.
Cuando la oposición no
funciona, ambos, el Gobierno y la oposición, el uno por acción y el otro por
omisión, son los responsables de los malos resultados.
Cuando la oposición no
funciona, no tiene por qué sentirse con derecho a presentarse con alguna
probabilidad de éxito en las próximas elecciones.
La evidencia palmaria de
haber hecho una muy mala oposición ante un mal Gobierno es no ganar en las
próximas elecciones.
En definitiva, hay que
reconocer que en muchas ocasiones a nuestros llamados líderes les ha quedado
grande la grandeza.
La "patria milagro" es con los emprendedores
Luis Alfonso García Carmona
No podemos aspirar al
elevado nivel de crecimiento económico y el bienestar de la sociedad que
configuran la “patria milagro”, sin antes garantizar a la población las
condiciones mínimas para mejorar sus ingresos y tener acceso a los servicios
básicos.
Por esta elemental
razón, el proyecto de la “patria milagro” exige el cumplimiento de acciones
encaminadas a crear en Colombia una gran mayoría de emprendedores que,
con el apoyo decidido del Gobierno, puedan materializar sus sueños de tener un
negocio propio que les proporcione ingresos suficientes para una subsistencia
digna de su familia y les asegure un esperanzador futuro a sus hijos.
Es ya un compromiso del
candidato Abelardo de la Espriella y de su vicepresidente José Manuel
Restrepo, y es uno de los puntos cardinales de su programa de gobierno. Pero
¿cuál es la propuesta del “tigre” para cumplir tan atractivas metas?
Se parte de la base de
que el trabajo es la única vía digna para el progreso y la libertad, en
contraposición con lo que ahora vivimos: premian a sujetos que nunca han
trabajado con puestos bien pagados en el Estado, contratos para saquear el
presupuesto y hasta subsidios por sembrar coca o por dejar de cometer crímenes.
Respeto
absoluto al fruto del esfuerzo individual.
Nadie se sentiría motivado a iniciar un emprendimiento a sabiendas de que si
adquiere con su trabajo un vehículo, un terreno rural o una vivienda, esa
propiedad le puede ser expropiada por el Estado o gravada con tributos
impagables que lo obligarán a entregarla para cancelarlos. En el gobierno de
los “Defensores de la Patria” serán protegidos los bienes adquiridos
honestamente por todos los ciudadanos.
Dentro del plan
integral para transformar a Colombia se considera un crecimiento
explosivo de la economía, lo que significa el impulso a los principales
motores de ese crecimiento, tales como la explotación de hidrocarburos y
gases (incluyendo uso del fracking), la minería legal, las
obras de infraestructura y vivienda en todas las regiones, la revolución
en el campo para producir alimentos para el consumo nacional y la
exportación al mundo entero, aprovechando la riqueza de nuestros suelos, el
turismo, renglón en el que Colombia tiene mucho que ofrecer, y las modernas
tecnologías de inteligencia artificial y otros avances donde podemos
aprovechar la preparación y aptitudes de nuestros emprendedores.
Se simplificará el sistema
tributario para facilitar a los emprendedores el cumplimiento de sus
obligaciones fiscales y se rebajarán los impuestos. Para lograrlo,
tendremos que recortar drásticamente los gastos de funcionamiento de un Estado
ineficiente y costoso, eliminar la corrupción, revisar los beneficios fiscales,
eliminar privilegios y dedicar parte del ahorro oficial a la promoción de
emprendimientos.
La
educación estará orientada a formar ciudadanos autónomos, competitivos y
patriotas, condiciones indispensables para el buen
emprendedor. La vetusta y pasada de moda pedagogía será reemplazada por las que
utilizan países vanguardistas en esta materia, como Singapur y Japón:
se implementarán programas obligatorios para mejorar la calidad y
remuneración de los docentes; se profundizará en materias básicas para
que los egresados sean competitivos en el mundo empresarial, tales como
matemáticas, contabilidad, idioma inglés, informática y nuevas tecnologías,
combinadas con la enseñanza de valores espirituales y cívicos que los
conviertan en ciudadanos ejemplares.
Tendremos un Estado
orientado a la economía digital. Con base en la IA tendremos un gobierno
ágil, eficiente y menos costoso, Facilitaremos a las PYMES los trámites
tributarios. Nos convertiremos en el mayor hub latinoamericano. Se
otorgarán exenciones de impuestos a programadores y expertos en IA. La
extensión de los servicios estatales en materia de salud, educación y otros
campos a todas las regiones del país, generará una necesidad de
emprendedores expertos en distintos ramos que podrán prestar servicios al Estado
con empresas de su propiedad.
No olvidemos el
aspecto social que puede representar el fomento del emprendimiento. Las
madres cabeza de familia sin empleo y sin recursos, las personas
discapacitadas, los ancianos que no tienen oportunidad laboral, los marginados
de lejanas localidades, los jóvenes que no obtuvieron una educación adecuada para
optar por un empleo, pueden ser capacitados por el gobierno a través del SENA y
convertirse en emprendedores con asistencia técnica y financiera del Estado. Es
mejor enseñar a pescar que regalar pescado.
No podemos condenar a la juventud a que siga engrosando la multitud de desempleados, a merced de la manipulación por parte del populismo vendedor de falsas promesas. La “patria milagro” no será posible alcanzarla mientras no vinculemos a todos al desarrollo de la nación, fomentando sus emprendimientos personales y dándoles la mano para que su proyecto cumpla el objetivo para el que fue creado.
lunes, 11 de mayo de 2026
Editorial: sucesos de la semana
En una nueva edición de los Sucesos de la Semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. analiza algunos de los temas que más preocupación generan en Colombia y el mundo: las tensiones entre campañas de la derecha colombiana, el levantamiento de órdenes de captura a integrantes de grupos criminales, la crisis del sistema de salud, el conflicto comercial entre Colombia y Ecuador, las alertas internacionales por un brote de hantavirus y la propuesta de paz presentada por Irán a Estados Unidos. Los invitamos a ver este completo análisis y a reflexionar sobre los hechos que hoy impactan el rumbo del país y del escenario internacional. No dejes de verlo.
¿Podemos creer en las encuestas?
Rafael Uribe Uribe
Las encuestas de
ahora parecen un sainete, cada una imagina su propio relato, elige
protagonistas y afirma revelar “la verdad”; pero hay algo que muchos
ignoran, no solo miden la realidad, sino que algunas la fabrican, como en
cualquier encargo, “el que pone la plata pone las condiciones”.
No queremos
aseverar que las encuestadoras manipulan los resultados burdamente, es más
sutil, los datos los determinan la selección del territorio, el tipo de
muestreo, la manera de formular las preguntas y hasta el orden en que se hacen
y, eso, puede inclinar la balanza sin alterar los números. Una encuesta hecha
en estratos 4, 5 y 6 contará una historia diferente a la realizada en barrios
periféricos, municipios donde dominan los grupos armados ilegales o zonas
rurales donde la gente desconfía de cualquier persona con un formulario y,
hasta del joven que las hace; pueden ser “técnicamente válidas”, pero no
representan la realidad del país.
Se suma lo que
rara vez se discute, las encuestas son financiadas por campañas, medios o
grupos económicos con intereses definidos y, aunque las firmas serias insisten
en su independencia, el cliente influye, así sea indirectamente en el enfoque
y, este, en política, es casi todo.
El problema no
es que existan encuestas, radica en la fe ciega con la que muchos las leen, lo
hacen como si fueran radiografías del país cuando en realidad son fotografías
tomadas desde ángulos distintos, en fechas diferentes o con intenciones distintas.
Una encuesta puede ser rigurosa y útil, o puede convertirse en un instrumento
propagandístico que no dice “vote por X”, pero sugiere que “todo el
mundo ya lo está haciendo”.
En un país
desigual como el nuestro, donde la opinión no es uniforme sino dividida u
obligada por los grupos armados, la pregunta no es qué dice la encuesta, sino
dónde se hizo: ¿a quién escuchó?, ¿qué territorios se incluyeron o evitaron?,
¿qué silencios se ocultaron?, ¿quiénes y cómo se tomaron los datos?
Para confiar
en una encuesta, debemos analizarla con profundidad y buen juicio, ¿quién la
realizó?, ¿la muestra representa la diversidad del país? y, para ello, es
fundamental tener el acceso a los datos completos para evitar interpretaciones
torcidas, solo así se podrá valorar su credibilidad.
Las encuestas
seguirán existiendo e influyendo, lo mínimo que podemos es mirar la honestidad
de la encuestadora, la metodología y la transparencia, lo demás depende de
nosotros. El refrán es claro: “no comamos cuento”, revísemoslas con
seriedad y a fondo.
El Rincón de Dios
“La verdad es
como un río, cuanto más claro, más profundo.” San Agustín
La salud en estado comatoso
Luis Alfonso García Carmona
Vivir en Colombia
significa no sólo arriesgar la vida y la integridad física, amenazadas
por las masacres que a diario cometen los grupos ilegales aliados del Gobierno,
sino también sufrir la falta de tratamientos, cirugías o entrega oportuna de
medicamentos por cuenta de un sistema de salud que se encuentra totalmente
colapsado por incumplimiento del gobierno en el pago de sus obligaciones a
las EPS.
“La suspensión temporal
de servicios de la Institución Prestadora de Salud (IPS) Liga Colombiana Contra
el Cáncer en Bogotá, - anota Portafolio- pone en
evidencia una situación financiera crítica derivada de la falta de pagos
oportunos por los servicios prestados.” Pero no es este un hecho
aislado, sino que responde a una política de Gobierno. Desde el comienzo de su
gestión se propuso apoderarse del sistema de salud para tener acceso a los
enormes recursos que lo sostienen. Para lograrlo, ha optado por el tortuoso
camino de frenar los pagos a las empresas prestadoras del servicio y,
peor aún, por intervenir algunas para conducirlas a la bancarrota.
Las deudas, que superan
los $25 billones con la red hospitalaria provocan colapso en la atención,
especialmente en EPS intervenidas como la Nueva EPS. Clínicas
Cardio VID y el Hospital Alma han reportado cese de atención a afiliados de
la Nueva EPS debido a deudas millonarias. La posible
liquidación de siete EPS intervenidas pone en riesgo a más de 12 millones de
usuarios. Se reportan deudas con hospitales públicos y privados que
ascienden a más de $25.7 billones, con alto impacto en la red pública.
Las quejas de los
pacientes por la falta de citas y tratamientos crecen, señalando una crisis en
la atención fundamental. En otras palabras, este régimen de clara orientación
marxista-leninista, ha preferido imponer por la fuerza a los colombianos su
adhesión a esta fracasada ideología y a la candidatura continuista de su heredero,
Iván Cepeda, antes que cumplir con su deber constitucional de garantizar la
vida, la integridad y la salud de sus gobernados.
En este aspecto
fundamental para la seguridad y el bienestar de la población no deja de
sorprendernos cómo, a pesar de la enorme responsabilidad que le cabe al Gobierno
en tan monumental catástrofe, siga apareciendo su candidato con un 37 %
en la intención de voto de los colombianos para la primera vuelta presidencial.
¿Pueden algunos ser tan desaprensivos, es decir, tan carentes de
escrúpulos, para prestarse a la continuidad de tan desastroso régimen a cambio
de la venta de nuestro voto, o de un aumento de salario o de un mísero
subsidio? ¿Tan poco vale para ellos la patria que nos vio nacer, que la venden
por un plato de lentejas?
Lo mismo podría
predicarse de quienes escogieron la vía del engaño y la trampa para evitar la
derrota de Cepeda, pues prefieren ser ellos los escogidos, y si no son
ellos, castigarán a los colombianos con la continuidad del régimen en
cabeza del candidato de la guerrilla, Iván Cepeda. Quien todavía tenga alguna
duda al respecto, basta con que observe en las redes cómo los partícipes de la
consulta mal llamada “de centro” han anunciado públicamente que, en caso de
no pasar a la segunda vuelta, no apoyarán a Abelardo de la Espriella y
preferirán votar por Cepeda. ¿Dónde les quedó el patriotismo, la coherencia
con los principios, y su responsabilidad con los colombianos que arriesgan su
vida con este régimen maldito?
Por fortuna, cuenta el
país con Abelardo de la Espriella, un verdadero líder, sin intereses
políticos, independiente de las roscas de los de siempre, con capacidad,
coraje y voluntad para salvar el sistema de salud de su profunda crisis y garantizar
que no mueran más colombianos por falta de atención o de medicamentos.
La propuesta de salud
de Abelardo de la Espriella se basa en un "plan de choque de 90
días" para estabilizar el sistema. Propone inyectar $10 billones de
pesos de inmediato para salvar clínicas, hospitales y asegurar la entrega
de medicamentos, frenando la crisis de liquidez y la atención represada. El
objetivo es estabilizar el sistema en 90 días para evitar más muertes por
falta de atención. Incluye la formalización, estabilidad, y un enfoque en
salvar el sistema sin reformas profundas iniciales. Ley de punto final: busca
saldar la deuda histórica de más de 50 billones de pesos mediante acuerdos
entre EPS, IPS y aseguradoras. Enfoque de "Ni una muerte más":
priorizar al paciente y asegurar el suministro de medicamentos.
El plan también
menciona la necesidad de atender las causas de la crisis de salud,
incluyendo la mejora en la alimentación infantil y la reducción de la
congestión asistencial provocada por accidentes de moto.
Es hora de que dejemos a
los de siempre con sus jueguitos electorales y chantajes al electorado que
pertenecen a la vieja politiquería. Enfoquémonos en demostrar al camarada
Cepeda que Colombia es una tierra estéril para el comunismo. No
olvidemos que las FARC intentaron adoctrinar a las gentes de todas las regiones
durante 60 años mediante el terror y la violencia. Cuando firmaron el pacto con
Santos y participaron por primera vez en unas elecciones solamente obtuvieron
50.000 voticos. A Cepeda, por más que le ayude su patrón Petro y los grupos
narco-guerrilleros que lo acompañan, le ganaremos en la primera vuelta,
Votemos con fe en la Divina Providencia y hagamos de Colombia la “patria
milagro” que queremos para nuestros hijos.

.jpg)
.jpg)


