martes, 3 de febrero de 2026

De cara al porvenir: izquierda, derecha y centro

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

En el ámbito político, los términos "izquierda", "derecha" y "centro" son utilizados para describir diferentes ideologías y posiciones políticas. A continuación, exploraremos el origen de cada concepto, sus características y algunos autores que las respaldan.

Orígenes de los términos

La distinción entre izquierda y derecha tiene su origen en la Revolución Francesa, cuando los diputados que apoyaban al rey Luis XVI se sentaban a la derecha del presidente de la Asamblea Nacional, mientras que los revolucionarios se sentaban a la izquierda. Esta disposición se convirtió en un símbolo de las diferentes posturas políticas.

La izquierda

La izquierda se enfoca en la igualdad social y la justicia. Sus características incluyen:

* Intervención del Estado: la izquierda promueve la intervención del Estado en la economía para garantizar la igualdad y la justicia social.

* Distribución de la riqueza: la izquierda busca una distribución equitativa de la riqueza y la reducción de la brecha entre clases sociales.

* Protección social: la izquierda prioriza la protección social y los servicios públicos, como la educación y la salud.

Algunos autores que respaldan la izquierda son:

* Karl Marx: Marx es uno de los principales exponentes del socialismo y el comunismo. Su teoría se centra en la lucha de clases y la alienación del trabajo.

- Friedrich Engels: Engels fue un colaborador cercano de Marx y contribuyó significativamente a la teoría marxista.

La derecha

La derecha se enfoca en la libertad individual y la economía de mercado. Sus características incluyen:

* Libertad individual: la derecha prioriza la libertad individual y la propiedad privada.

* Economía de mercado: la derecha promueve la economía de mercado y la no intervención del Estado en la economía.

* Valores tradicionales: la derecha a menudo se asocia con valores tradicionales y conservadores.

Algunos autores que respaldan la derecha son:

* Adam Smith: Smith es conocido como el padre del liberalismo económico. Su teoría se centra en la mano invisible del mercado y la división del trabajo.

* Ayn Rand: Rand fue una filósofa y escritora que defendió el individualismo y el capitalismo laissez-faire.

El centro

El centro se enfoca en encontrar un equilibrio entre la izquierda y la derecha. Sus características incluyen:

* Moderación: el centro busca encontrar soluciones moderadas y pragmáticas a los problemas políticos y sociales.

* Equilibrio: el centro promueve el equilibrio entre la libertad individual y la justicia social.

* Pragmatismo: el centro se enfoca en encontrar soluciones prácticas y efectivas a los problemas.

Algunos autores que han escrito sobre el centro son:

* Giovanni Sartori: Sartori fue un politólogo italiano que escribió sobre la democracia y el centro político.

* Ángel Rodríguez Kauth: Kauth es un académico e investigador que ha escrito sobre el centro político y su papel en la sociedad.

En resumen, la izquierda, la derecha y el centro son conceptos políticos complejos que han evolucionado con el tiempo. Entender sus características y orígenes puede ayudar a clarificar las diferentes posiciones políticas y promover un diálogo más informado y constructivo.

Ahora bien, hay posturas extremas que hacen parte del recorrido de este péndulo ideológico:

Ultraizquierda:

La ultraizquierda se refiere a una posición política que busca una transformación radical de la sociedad, a menudo a través de medios revolucionarios. Sus características principales son:

* Rechazo al capitalismo y la economía de mercado.

* Apoyo a la propiedad colectiva o estatal de los medios de producción.

* Defensa de la igualdad y la justicia social.

* A menudo, apoyo a la violencia revolucionaria como medio para lograr el cambio.

Algunos exponentes y autores asociados con la ultraizquierda son:

* Karl Marx y Friedrich Engels (fundadores del comunismo).

* Vladimir Lenin (líder de la Revolución Rusa).

* Mao Zedong (líder de la Revolución China.)

* Che Guevara (líder revolucionario argentino-cubano).

* Hugo Chávez (presidente de Venezuela, 1999-2013).

Ultraderecha:

La ultraderecha se refiere a una posición política que busca preservar o restaurar la autoridad y la tradición, a menudo a través de medios autoritarios. Sus características principales son:

* Rechazo al cambio social y la modernización.

* Apoyo a la autoridad y la jerarquía.

* Defensa de la identidad nacional o étnica.

* A menudo, apoyo a la restricción de las libertades individuales y la represión de la disidencia.

Algunos exponentes y autores asociados con la ultraderecha son:

* Friedrich Nietzsche (filósofo alemán).

* Benito Mussolini (líder fascista italiano).

* Adolf Hitler (líder nazi alemán).

* Augusto Pinochet (dictador chileno).

* Steve Bannon (asesor político estadounidense).

Es importante destacar que estos términos son a menudo utilizados de manera peyorativa y que muchos de los individuos mencionados no se identificarían como "ultra zquierda" o "ultraderecha". Además, el espectro político es complejo y no se reduce a estas dos categorías.

lunes, 2 de febrero de 2026

Editorial: sucesos de la semana No. 133


En los sucesos de la semana, Antonio Montoya H., hace referencia a los siguientes hechos que fueron protagonistas: el intento de golpe de Estado en China y la purga en sus fuerzas militares; la legalización de inmigrantes en España; la megatormenta invernal en Estados Unidos; el escalamiento de la guerra de aranceles entre Ecuador y Colombia; la suspensión provicional del decreto de emergencia económica y social en Colombia; la feria de contratación estatal antes de que entrara en vigencia la Ley de Garantías, y concluye con la confrontación entre Laura Sarabia y Gustavo Petro por contratación de interventores de la salud. No dejes de verlo.

Innovación en la democracia como propósito de nación

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Luis Guillermo Echeverri Vélez

Los problemas sociales, políticos y económicos siguen siendo los mismos de hace 50 años y como sociedad solo hemos profundizado en las excusas para no solucionarlos. Se han agudizado y el 8 de marzo el país define entre el bien y el mal, el modelo de económico de mercados o el narco-comunismo modelo SSXXI, entre ser libres o ser secuestrados por la subversión.

Cobran actualidad los discursos de la ANDI de 1974 a 1991, y los de posesión de Uribe en 2002 y 2006 respaldados por los resultados de la seguridad democrática como política de Estado. ¿Y que es la seguridad democrática? Simplemente una metodología innovadora que conjuga: seguridad ciudadana, garantías y libertades sociales, transparencia en la gestión pública, una actividad económica orientada a la cohesión social, y el respeto por la independencia de poderes.

Antes y después la seguridad democrática, en lugar de transformarnos hemos dejado multiplicar y normalizar la corrupción, la impunidad, la ilegalidad, la informalidad y los efectos nocivos de un narcoterrorismo disfrazado de ideología de izquierda. Nos gobierna el crimen organizado y corremos el riesgo de que se consolide el caos y la miseria que causa el modelo narco-SSXXI.

Cuando hay determinación política responsable de hacer las cosas bien, en derecho las cosas se pueden deshacer de la misma forma en que se hacen, sin necesidad de comprar conciencias, de violentar las leyes ni de acudir al clientelismo.

Para que el país funcione y haya efectividad en el desarrollo, la construcción de políticas públicas implica voluntad de servicio, de mejorar lo que ha dado resultado y enmendar los errores cometidos, eliminar las conductas e iniciativas que han permitido el desprestigio de un parlamento dedicado al debate ideológico, eliminar lo que no es compatible con el sistema de libertades, y adoptar legislaciones que atiendan las necesidades de la gente.

Si queremos democracia, necesitamos un parlamento innovador, que trabaje en equipo con el administrativo por el bien común, capaz de enfocarse en el fortalecimiento institucional por medio de la recuperación ética y moral, la innovación conceptual y tecnológica en la operatividad del Estado y así contener una cleptocracia que se nutre de la dependencia entre de poderes.

En nuestro caso innovar es tan simple como respetar y hacer cumplir la ley y el debido gobierno corporativo, asumir la digitalización del Estado, capacitar y calificar a todos los servidores públicos, preservar la ortodoxia en el manejo macroeconómico, crear incentivos a la inversión, y evitar vacíos legislativos obligando a todo servidor público a presentar un parte médico de salud física y mental, un pasado judicial y unos conocimientos acreditados con resultados.

Colombia necesita emprender un cambio cultural que eleve su conciencia ética y educativa. Lo demás son habladurías, cháchara, paja para lograr beneficios, figuración y vanaglorias individuales, que reducen el debate electoral a una contienda de loritos en una estaca haciendo bulla a ver quién “parlotea” más duro.

Recordemos que no hay libertad sin límites legales que impidan los abusos propios del libertinaje. Que la equidad consiste en darle a cada uno lo que le corresponde sin pretender que todos seamos lo mismo, mientras la igualdad solo aplica ante la ley y la generación de oportunidades.

La seguridad es el cimiento de la legalidad y la justicia como aplicación igualitaria del derecho, no de la distribución igualitaria del empobrecimiento. Comprobado está que las sociedades se descarrilan y no pueden rodar libres y de manera ordenada las democracias, sin generación de riqueza que financie el desarrollo.

Colombia sabe mejor que nadie que una sociedad que no es segura no puede ser justa, no puede educarse, ni formar una cultura fundamentada en la ética de trabajo en equipo. La mejor definición de seguridad es el respeto a la ley y la justa medida de libertad y orden; no la trampa individualista, el rebusque, el engaño y la violencia.

Uribe es el único verdadero enemigo político que reconocen Petro, Cepeda y sus aliados criminales, pues saben que no lo pueden comprar ni engañar, y porque es el único que ha demostrado que sin seguridad democrática fracasan la legalidad y justicia.

¿Por qué somos tan soberbios e individualistas y estamos obstinados en ir divididos a una elección sin garantías, en lugar de dejar a Uribe comandar las banderas de la libertad y el orden, mientras podemos volver a una democracia funcional?

Votemos bien en marzo porque lejos están de la justicia social, las ideas revaluadas del comunismo, el socialismo Castro-Chavista, el populismo y el progresismo, que parten del odio de clases enmascarado de clamores de igualdad.

La inseguridad en tiempos de Cepeda

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Sin entrar a diagnosticar lo que ya es de dominio público, preocupa a los colombianos lo que piensan los candidatos más opcionados a la presidencia sobre el problema prioritario: ¿cómo garantizar la seguridad de la población, deteriorada de manera desproporcionada durante el régimen petrista?

El heredero de Petro y candidato de las FARC, Iván Cepeda, se ha negado a debatir con su principal oponente, el doctor Abelardo de la Espriella, sus propuestas a los colombianos y en sus intervenciones poco manifiesta sobre tan preocupante tema.

Cepeda enfoca el problema de la inseguridad en Colombia desde una perspectiva de transformación estructural, abogando por superar el enfoque militarista del Estado para convertirlo en un "Estado social de derecho". Propone la defensa de la vida y la movilización popular, junto con proyectos sociales y el desarrollo rural, como herramientas clave para enfrentar la violencia subyacente.

* Reforma estructural: propone reestructurar la fuerza pública, argumentando que debe dejar de operar bajo un enfoque de guerra, incluso en la seguridad ciudadana.

* Paz y derechos humanos: busca conectar las políticas de seguridad con la defensa de los derechos humanos y la implementación de la "paz total".

* Solución social: enfatiza que la seguridad no es solo un tema militar, sino de cerrar las brechas de desigualdad y pobreza.

* Enfoque territorial: apoya la inversión en zonas históricamente afectadas por el conflicto, como el Catatumbo.

En resumen, Cepeda defiende una política de paz y seguridad que combina la negociación con el cambio social para combatir la raíz de la violencia.

En estos más de tres años, el electorado ha visto el fortalecimiento de los grupos armados, y el aumento de delitos como el secuestro, la extorsión y el reclutamiento forzado de niños. Para muchos, es el fracaso de la política de paz total, de la que Cepeda fue arquitecto.

Al respecto publica El País/50: (León) Valencia añade que Petro, a pesar del evidente fracaso de la paz total, ha mantenido una mesa de diálogo en Qatar con el grupo armado más grande del país, el Clan del Golfo para que no escale la violencia en tiempo de campaña. Su estrategia es tenerlos ahí para apaciguar un poco el momento, pero Cepeda necesita inventarse un cuento adicional para tomar distancia”.

Senadores de oposición organizaron un debate de control político contra el Gobierno por la revelación de Noticias Caracol de que disidentes al mando de alias Calarcá infiltraron altos cargos en el Ejército y la Dirección Nacional de Inteligencia. Son disidentes que, anotó la senadora uribista Paloma Valencia, también precandidata presidencial, tiene una mesa de negociaciones con el gobierno bajo la paz total. Sus ataques no se limitaron al presidente. “Bienvenido, senador Cepeda, siquiera regresa a este recinto, donde cada vez que hablamos de los problemas de la paz total, donde aparece su firma, usted no está aquí para responder”, dijo en su intervención.

Gerson Arias, investigador de la Fundación Ideas para la Paz, ha seguido de cerca la paz total y coincide en la dificultad que enfrenta Cepeda por esa desprestigiada política: En 2022, el senador editó y lideró un borrador de documento que inspiró la apuesta del Gobierno por negociar en simultáneo con todos los armados, y hacer ceses al fuego con ellos para frenar la crisis humanitaria, explica Arias. También aportó los contactos logísticos internacionales para apoyar los procesos, e impulsó la ley de paz total que dio al Gobierno las herramientas para avanzar. Luego fue una voz clave en la fallida negociación con la guerrilla del ELN.

Vale la pena aclarar:

a. La reforma estructural de la Fuerza Pública consiste, según sus propias palabras, en incorporar los efectivos de las FARC a las fuerzas militares. Es el aterrador futuro que le espera a Colombia si este funesto personaje llega a la presidencia.

b. El fortalecimiento de la llamada “paz total”, a la que el pueblo conoce como “paz mortal” redundará en la toma de la totalidad del territorio nacional por las bandas narcoterroristas que apoyan la candidatura de Cepeda. Hasta el propio candidato reconoce el deterioro de la seguridad durante el régimen petrista, pero insiste en perpetuar la fórmula maldita de la negociación indefinida con los grupos armados y la desnaturalización de la función militar que cumplen las fuerzas armadas, por mandato constitucional, de acuerdo con el fin primordial para el cual fueron creadas.

c. Acude a la defensa de los derechos humanos como base de su programa de seguridad, aunque jamás en su prolongada vida pública se le ha conocido una manifestación suya de protesta por los genocidios, masacres, toma de poblaciones, ataques con explosivos a la población civil y demás actos de barbarie cometidos durante seis décadas por los grupos narcoterroristas a los que con tanta ardentía defiende. ¿Es que los campesinos, trabajadores, empresarios, profesionales, estudiantes, amas de casa, menores de edad, sacrificados por la narcoguerrilla carecen de derechos humanos? o ¿es que solamente la izquierda radical y sus aliados guerrilleros pueden reclamar por sus derechos humanos como el de la vida?

d. Trata de desviar el tema de inseguridad trayendo a colación el tema del cambio social. Sin embargo, después de 3 años y medio de gobierno de la izquierda que representa Cepeda, el resultado no puede ser peor para las clases populares. El régimen destrozó la seguridad social para apoderarse de sus recursos, hostilizó al sector productivo para desestimular la creación de empleo y crear un ejército de desocupados dedicados al “rebusque”, se ha gastado enormes recursos en aumento de las nóminas con fines electorales, suprimiendo las obras planeadas para servicio de las comunidades, disparó la curva tributaria llevando a la quiebra a los pequeños y medianos emprendedores, y ahora nos habla Cepeda de “cambio social” para justificar el cambio de misión de las fuerzas armadas.

En contraste con lo anterior, el doctor Abelardo de la Espriella, candidato del movimiento “Defensores de la Patria” ha propuesto en materia de seguridad lo siguiente, en entrevista con Noticias Caracol :

El candidato sostiene que el principal «combustible» de la criminalidad es el narcotráfico: ‘tenemos 330.000 hectáreas de coca en plata blanca. Nunca antes el crimen organizado había tenido tantos recursos. Entonces, lo primero que tenemos que empezar a hacer para retomar la seguridad, porque la fuente de toda forma de violencia es la coca, es fumigar de entrada. En ese sentido, propone retomar la fumigación aérea (usando bioherbicidas y drones) y bombardear campamentos guerrilleros tras fortalecer la inteligencia militar’. Planea, por otro lado, implementar un «Plan Colombia 2», por medio de lazos estratégicos con Estados Unidos e Israel para dotar a la fuerza pública de tecnología de punta, como inteligencia artificial.”

El Noticiero 90 minutos publicó: “El candidato (De la Espriella) afirmó que la prioridad debe ser restablecer la seguridad, al señalar que sin ella no es posible avanzar en ningún otro frente. Explicó que garantizar seguridad tanto física como jurídica permite generar confianza entre los inversionistas y atraer capital al territorio”.

A su vez, indicó que “esa inversión se traduce en mayores recursos para impulsar programas sociales a través de los impuestos, siempre y cuando se combata la corrupción y se asegure un manejo transparente de los recursos públicos, lo que finalmente contribuye a fortalecer la cohesión social.”

Sus planteamientos han sido absolutamente coherentes con el reto patriótico de convertir a Colombia en un lugar seguro para vivir, un país atractivo para invertir y una sociedad amigable con todo aquél comprometido a respetar la ley, así como la vida y los derechos de sus conciudadanos.

Considera necesaria la eliminación de la JEP, convertido en una agencia política para absolver criminales y perseguir a integrantes de la fuerza pública y opositores al régimen marxistaleninista. Debe aprobarse una reforma a las normas penales para castigar con mano dura al terrorismo, el narcotráfico, la corrupción, el reclutamiento de menores por la guerrilla y las agresiones a la fuerza pública.

Hay que actualizar la administración de justicia para que cumpla a cabalidad y dentro de los términos legales con sus tareas.

Se debe modernizar el sistema carcelario con un plan de construcción de cárceles de alta seguridad donde los reclusos no puedan seguir delinquiendo y entregar su vigilancia los veteranos de la fuerza pública.

Recuperar la inteligencia militar, fortalecer las finanzas de la fuerza pública, modernizar sus equipos y armamentos y, utilizando las tecnologías más avanzadas, aumentar sus efectivos y respaldar jurídicamente a sus integrantes. En la actualidad, los equipos especializados del candidato estudian las medidas que se adoptarán a partir del 7 de agosto de 2026 y las que se someterán a consideración del Congreso.

Como puede observarse, es bien diferente el panorama, si nuestra seguridad y la de nuestras familias queda a merced de Cepeda y sus compinches. Pero es una tarea de todos impedirlo: Trabajemos diariamente buscando afiliados al movimiento “Defensores de la Patria”, no distraigamos nuestra atención en aquellos candidatos que se mueven por sus codicias personales, no por el bien común de los colombianos, no participemos en consultas que solo buscan desplazar a Abelardo de la primera vuelta por parte de aspirantes sin opciones reales de triunfo. Nuestro voto debe ser por nuestra supervivencia y la del país, no por nuestros gustos personales ni mucho menos por las engañosas narrativas que tratan de conquistarnos. Tampoco olvidemos la elección de congresistas. Votemos solo por aquellos que respaldan sin temor el plan de seguridad de Abelardo. No podemos equivocarnos a última hora.

viernes, 30 de enero de 2026

Corrupción: el mejor instrumento de la izquierda para ganar

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Lastimosamente, el ejercicio del poder, en todos los tiempos y en todas las latitudes, ha atraído la corrupción. Así se puede constatar en la historia de todos los pueblos.

Con la aparición del comunismo, la maquinaria del Estado fue creciendo desmesuradamente a medida que su influencia llegaba a todos los aspectos de la vida en sociedad, hasta convertirse en una máquina totalitaria que en todo interviene y que exprime hasta la médula los recursos de la población para atender a su propia subsistencia.

De ahí que sea la conquista del Estado el primordial objetivo de la izquierda. Su lema, bien conocido, es la utilización de todas las formas de lucha para lograrlo.

Durante mucho tiempo apeló el partido comunista a la más cruel violencia para imponer sus falaces doctrinas: la invasión armada, los golpes de Estado, los movimientos guerrilleros, las purgas dentro del partido, las masacres en nombre de la “revolución”. Luego, su estrategia introdujo otras formas de apoderarse del Gobierno, infiltrándose en los sistemas democráticos, gastando enormes sumas de dinero en una batalla cultural para manipular la opinión pública y, por supuesto, invirtiendo en el mejor negocio del mundo: comprar el resultado de las elecciones para perpetuarse en el poder.

Colombia, por desgracia, es ahora víctima de este infernal mecanismo de la compra de los resultados electorales como forma de lucha para la toma del poder por la extrema izquierda. El Consejo Nacional Electoral, pese a las presiones ejercidas por el régimen, dictaminó que en la campaña presidencial de Gustavo Petro se violaron los topes financieros fijados por la ley con gastos por valor de $5355 millones de pesos, entre los que se cuentan aportes no declarados de la Unión Sindical Obrera y de Fecode, publicidad en Caracol Televisión y en testigos electorales. En el proceso fueron sancionados el gerente de la campaña, Ricardo Roa, premiado con la gerencia de Ecopetrol, y varios subalternos suyos. Los movimientos que llevaron al poder a Petro, Colombia Humana y Pacto Histórico, fueron multados cada uno con la suma de $1000 millones de pesos. Quien fue elegido de forma tan irregular permanece en el cargo pues goza de fuero presidencial, ya que la Comisión de Acusaciones, organismo competente para juzgarlo, se ha negado a actuar de conformidad con el acervo de cargos presentado. Hasta el hombre de confianza de Petro, Armando Benedetti, confesó por audio conocido en todo el país que había conseguido para la campaña cerca de $15000 millones de pesos y que cuando lo comunicara a las autoridades se irían todos a la cárcel. Igualmente, el hijo de Petro confesó haber recibido dineros no declarados ante el Consejo Nacional Electoral. Presentó la ciudadanía, ante la Comisión de Acusaciones, una demanda solicitando la separación del cargo de quien lo usurpa, en ejercicio del art. 109 de la Constitución, juicio que no recibió el respaldo de los dirigentes políticos de la oposición, más interesados en sus propios intereses que en la suerte del país.

Estos antecedentes han propiciado el inicio prematuro de la campaña de la extrema izquierda para elegir al heredero de Petro, el recalcitrante Iván Cepeda, quien se ha caracterizado por perseguir al expresidente Uribe Vélez, comprando testimonios en las cárceles que ha visitado y por defender a los narcoterroristas de las FARC, responsables de los crímenes más crueles de nuestra historia.

Desde el comienzo del Gobierno han sido múltiples los escándalos de corrupción por parte de los subalternos del presidente y la entrega de dineros a legisladores para que aprueben los proyectos del Ejecutivo y autoricen los excesivos gastos oficiales. Tanto el presidente del Senado como el de la Cámara de Representantes fueron procesados por recibir dineros de la corrupción rampante que se tomó al país.

Pilares de esta campaña de recolección de dinero para fines electorales han sido la toma de recursos del sistema de salud que tiene a los colombianos a las puertas de la muerte por falta de atención hospitalaria, las nóminas paralelas de contratistas independientes sin otro oficio conocido que respaldar la campaña de continuismo del régimen, el decreto de emergencia económica sin que exista motivo sobreviniente que lo justifique, y el aumento del IVA a licores y cigarrillos, fuentes mayoritarias de ingresos de las entidades territoriales.

Lo aterrador de esta demoníaca estrategia es que no importa ya el desprestigio del petrismo por su pésima gestión, ni el rechazo mayoritario de la sociedad colombiana al odio de clases, a la inseguridad, al despilfarro en los dineros públicos, a la destrucción del sistema de salud, al empobrecimiento general de la población. Sin darnos cuenta, ya el régimen tiene asegurado el resultado para arrebatar a los colombianos la democracia y para instalarse en el poder por varias décadas sin que nadie pueda enfrentársele. Las cifras lo demuestran:

En las últimas elecciones obtuvo Petro, por los irregulares métodos explicados, 11291987 votos en la segunda vuelta. Es lógico presuponer que en las próximas elecciones se requerirá una cifra mínima de 15000000 de sufragios para obtener la victoria. Fuentes de la mayor credibilidad procedentes de varias regiones, nos informan que los activistas de Cepeda están ofreciendo entre $700000 y $1000000 a quienes depositen su voto por Cepeda y que serán transportados en buses hasta la mesa de votación.

Quiere decir, que para asegurar los 15 millones de votos requiere el régimen la cantidad de 15 billones de pesos. Ya vimos algunas de las ilícitas fuentes de financiación que ha puesto en marcha el régimen desde el inicio de su gestión. Pero la guinda del pastel la pone el endeudamiento externo que sin freno ni respeto por la normatividad y por la salud financiera del país, se está contratando. En diciembre de 2025 expidió bonos por 15 billones de pesos y otro tanto en enero de 2026, para un total de 30 billones de pesos. Esto es el doble de lo que se requiere para comprar los 15 millones de votos necesarios para hacerse dueños del país por varias décadas. Con la totalidad del poder en sus garras no habrá ni Congreso, ni Cortes ni organismos de control que investiguen cómo se invirtieron los préstamos o los beneficios de la corrupción.

En esta espantosa coyuntura para nuestra querida Patria duele que algunos colombianos honorables, que se supone sean conocedores de nuestra tragedia, insistan en alentar la división de quienes buscan satisfacer su vanidad a sabiendas de que no cuentan con los recursos y los votos para dar la cara a tan monumental amenaza.

Seamos lógicos, tengamos un poco de rigor y desprendimiento en nuestro análisis y procedamos como lo espera Colombia: Apoyemos en la primera vuelta a Abelardo. No le demos un aire ficticio a una consulta que no tiene sentido ni busca ninguna unión. Su interés no es otro que sacar a Abelardo de la segunda vuelta para colocar a cualquiera de los del “club de los hunos”.

Comentarios al cotarro

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

Como cualquier ciudadano de a pie de este país; con la apreciación subjetiva de quien sabe que otros piensan diferente; con la libertad de expresión para poderlo hacer; con la convicción de que no podemos dejarnos llevar por las corrientes mediáticas de moda; con la conciencia crítica y con el mejor ánimo de no dejar de pronunciarse cuando hay que hacerlo… hago estos personales comentarios al cotarro político de estos días.

* Con el sol a sus espaldas, nuestro primer mandatario sigue siendo genio y figura. Continúo pensando que pudo ser mejor su ejercicio si hubiese tenido un equipo estable para gobernar y no una rotación tan alta de funcionarios; si no hubiese permitido tanto escándalo de corrupción, apetitosa papaya para una oposición radicalmente implacable y ávida de caerle encima por no tomar distancia y excluir a quienes le hacían y siguen haciendo daño desde dentro. Por manejar las relaciones internacionales desde sus trinos en Twitter generando innecesarios conflictos para tener luego que recular. Por su característica y patética impuntualidad que hizo sentir a muchos irrespetados. Por sus apresuradas declaraciones y comentarios que permanentemente alborotan avisperos como lo acaba de hacer volviendo a torear al tío Sam en vísperas de su viaje a Washington o generando indignación en cristianos creyentes con desacertadas afirmaciones o guardando silencio ante las descaradas creaciones de nuevos cargos en entidades estatales. Su vida privada debería ser eso, pero dio ocasión para que se hiciera comidilla de público conocimiento. Se le abona su sentida preocupación por los más necesitados, pero se cuestiona las estrategias empleadas para hacerlo y que terminaron algunas en estruendosos fracasos, como la reforma de la salud cuyo remedio ha sido peor que la enfermedad.

* Sorprendentemente, cuando creíamos que la izquierda había perdido su histórica oportunidad y no volvería al gobierno en mucho tiempo, su candidato se ha posicionado como el eventual ganador de las próximas elecciones presidenciales. Y lo va a ser y de seguro en primera vuelta porque los llamados de centro y derecha siguen enmelocotados con sus egos, corriendo fragmentados al abismo de la derrota, creyendo que podrán unirse al final… lo dudo. Ya visualizo las lágrimas y también los reproches y mutuas recriminaciones cuando sea demasiado tarde y ya nada haya que hacer.

* Del fortalecido candidato ganador de las encuestas me gusta que no esté en plan de insultos y peleas. Que un detractor suyo bien fuerte como lo es el presidente de Fedegan lo elogie como ponderado y reflexivo y asegure que sería mejor presidente que el actual, ha dejado sorprendido a medio mundo. Eso quiere decir que no es el malo que se han propuesto vender. Ojalá esté pensando ya en rodearse bien si no quiere repetir la triste historia.

* Del segundo en las encuestas me aterra su visceral radicalismo pues lejos de recomponer el polarizado ambiente político, lo va a acentuar más y esto es grave para un país marcado por odios y violencias.

* Volveré sobre el tema. Es importante sentar posición. De estos años me quedan claras muchas lecciones aprendidas. Quien no conoce la historia está condenado a repetirla.

jueves, 29 de enero de 2026

Reposición de votos: colosal instrumento de corrupción

José Alvear Sanín
José Alvear Sanín

Para evitar que el ejercicio de la política estuviera solamente al alcance de los ricos, a mediados del siglo XX se ingeniaron sistemas para financiar, por parte del Estado, esa actividad fundamental. Los regímenes democráticos establecieron una cifra por cada voto depositado por partidos reconocidos institucionalmente, sometidos a estatutos aprobados y obligatorios y con tesorería auditada por los organismos de control. Los partidos, además, podían, dentro de ciertos topes, recibir donaciones de particulares.

Hasta ahí el esquema legal de la financiación pública era razonable y justo; pero en Colombia, en vez de fortalecer y moralizar los partidos, se optó por la creación de un mecanismo de reposición de una suma determinada por cada voto depositado en las urnas. Lo anterior suena bien, hasta que se considera que, a partir de la Constitución de 1991, los partidos fueron debilitados y desorganizados, de tal manera que se autorizó el funcionamiento de movimientos ad hoc paralelos, clientelistas y efímeros, para participar en las elecciones. Estas clientelas desaparecen después de los comicios, pero logran la reposición, dejando a sus “líderes” llenos de dinero, porque el movimiento (o grupo significativo de ciudadanos) no es persona jurídica distinta de la respectiva “cabeza”.

La contabilidad que presentan al CNE estas clientelas transitorias es bien discutible, más bien ficticia, porque de ella depende la reposición. En esas condiciones, el ejercicio político no es un desinteresado y patriótico esfuerzo en procura del bien común, sino un proficuo y sórdido negocio, que produce a docenas de auto precandidatos, millones y millones de pesos.

A pocos días de revelarse cómo después de varias campañas sin resultados, un eterno candidato (muy mediocre como gobernador y como alcalde) sumaba cerca de $ 40 000 millones por reposición de votos. En lugar de proceder a revisar el sistema, Petro, arbitraria y maliciosamente, subió este mes la reposición por voto, de $ 2555= a $ 8287=, como quien dice un incremento de apenas el 247 %, para llenar de alegría a todos los que participan en la feria de las consultas populares.

Quien quiera darse cuenta de la magnitud e inmoralidad de esa corruptela, aceptada por todos los políticos, tanto de izquierda como de derecha, debe mirar dos videos estremecedores: el del coronel Germán Rodríguez, del 23 de enero, y el de la representante Lina María Garrido, cuatro días más tarde.

Según esta última, la consulta del Pacto Histórico, donde se escogió como candidato a Cepeda, dizque demandó gastos por $ 2400 millones (prestados por una papelería quebrada y un comedero barrial), pero Cepeda y Corcho obtuvieron $ 6000 millones como reposición.

Pero como ahora la reposición ha subido a $ 8287= por voto, si Cepeda, contra expresa prohibición legal, participa en marzo en una segunda consulta de la izquierda, puede esperar, adicionalmente, unos $20000 millones, caso en el que Lina María lo demandaría penalmente.

El coronel Rodríguez, por su lado, hace cálculos sobre las consultas de la izquierda y de la “centro-derecha”, el próximo mes de marzo. Según su impresionante análisis, la reposición para ambos extremos puede significar una lluvia de oro, de $ 116000 millones, para quienes figuren en esas maniobras electoreras.

La consulta de “centro - derecha” puede representar $ 28 000 millones para Paloma Valencia; $ 9 853 millones para Vicky Dávila; $ 9 852 millones para Galán; $ 4 090 millones para Oviedo; $ 2 480 millones para Peñalosa, y $ 1 240 millones para Cárdenas, si esos “candidatos” reciben en esa consulta votos en conformidad con los porcentajes que les reconoce la última encuesta de preferencias electorales.

Con la misma “metodología”, la consulta de la izquierda le daría a Cepeda $ 57 000 millones; a Roy, $ 6 732 millones, y $ 5 030 al exgobernador Romero.

Las recompensas previstas por el coronel son más espeluznantes que las de la representante llanera, pero no es necesario que acierten plenamente, porque el hecho real es que la reposición de votos es un instrumento que convierte al Estado en una estructura criminal permanente, donde tirios y troyanos acaban siendo muy parecidos.