miércoles, 22 de abril de 2026

Conversatorio con Luis Guillermo Echeverri Vélez parte 2


Antonio Montoya H.
En esta segunda parte del conversatorio para El Pensamiento al Aire, Luis Guillermo Echeverri Vélez y Antonio Montoya H. abordan temas clave como la situación de Ecopetrol, el manejo del sector energético, los cuestionamientos al gobierno corporativo y el impacto de la corrupción en la economía y la institucionalidad del país, así como el panorama político de cara a las elecciones y el papel de la ciudadanía en la defensa de la democracia. No dejes de verlo.

Nuestro invitado, el empresario y abogado colombiano Luis Guillermo Echeverri Vélez ha consolidado una destacada carrera en los ámbitos empresarial, público y financiero, con especial énfasis en la dirección estratégica y los negocios internacionales. Es abogado de la Universidad Pontificia Bolivariana y cuenta con una maestría en Economía Agrícola de la Universidad de Cornell, formación que ha sido clave en su enfoque técnico y económico en la gestión pública y privada. En el plano profesional, acumula más de tres décadas de experiencia en desarrollo empresarial, comercio exterior, planeación estratégica y estructuración de proyectos. Ha ocupado cargos de alto nivel como Director Ejecutivo ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), representando a Colombia, Perú y Ecuador, además de desempeñarse como agregado comercial en Estados Unidos y director de Proexport en Miami, fortaleciendo la presencia internacional del país. Echeverri también tuvo un papel relevante en el sector corporativo colombiano como miembro independiente y presidente de la junta directiva de Ecopetrol entre 2019 y 2022, donde lideró procesos de innovación y gobierno corporativo. A lo largo de su trayectoria ha sido asesor empresarial, fundador de compañías y directivo en diversas organizaciones, consolidándose como una figura influyente en la articulación entre sector público, inversión y estrategia empresarial en Colombia.

La teoría económica de la universidad del Cartucho

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Luis Guillermo Echeverri Vélez

¿Cuánto le cuesta a una nación subir al poder un revolucionario degenerado disfrazado de demócrata a destruir la hacienda pública, la riqueza privada y allanar el camino a una dictadura constitucional modelo Narco-SSXXI?

Por cuatro años le permitimos a un guerrillero psicodélico, gobernar a punta de “errores deliberados” y mentiras, demostrar sus conocimientos galácticos en economía de la destrucción institucional sistemática del Estado de derecho y en la aceleración de los procesos de decrecimiento degenerativos vistos en Cuba, Nicaragua y Venezuela al poner en práctica la versión neo-narco-estalinista del progresismo populista que aprendió en la universidad del Cartucho.

El autócrata ha comprado la complicidad parcial del parlamento y las cortes, colonizó los entes de control, amedrentó y compró algunos medios, acoquinó convenientemente la banca, y acobardó y silenció la vocería gremial. ¡Qué vergüenza! Están jugando pisingaña con el país.

Veamos el balance de la destrucción acelerada que ha realizado este gobierno del M-19 y el Pacto Histórico para entender lo que se nos viene pierna arriba si el país cae en la trampa de elegir a Cepeda.

1. Destrucción acelerada del sistema de libertades económicas. La implementación del neo-narco-estalinismo no es un descache progresista. Empezó por robarse y saquear el erario con familiares, amigos y camaradas. Prepararon el país para entregárselo a las FARC-EP y a la subversión. Arruinaron la hacienda pública por medio de idiotas útiles. Amenazaron al sistema financiero y la independencia del Banco de la República para tener control fiscal y monetario después de un deliberado incremento de la deuda pública, de la violación de la regla fiscal y la activación de políticas inflacionarias que causaron el empobrecimiento colectivo del Estado y los contribuyentes, mientras incentivan la ilegalidad y la informalidad.

2. Destrucción acelerada de la seguridad y la sostenibilidad energética. Cuando ningún país renuncia a los hidrocarburos, aquí desde 2022, descarrilaron el sector minero-energético como locomotora del crecimiento de la economía cuando la lumbrera del Cartucho dijo en la ONU que el petróleo y el carbón eran más malos para la humanidad que la cocaína, y se propuso esparcir el virus de la vida por las galaxias, dando la orden de cerrar los descubrimientos de gas en el litoral Caribe, prohibiendo el fracking, anunciando en falso la traída del gas desde Venezuela, y ordenando suspender la sísmica, la exploración y las nuevas explotaciones petroleras. Siguieron al pie de la letra la cartilla de destrucción de PDVSA al politizar y desguazar el talento humano, terminar con el gobierno corporativo y proceder al saqueo económico de todo el grupo empresarial Ecopetrol.

3. Destrucción acelerada del erario, la reputación del país y la confianza inversionista. Tras paralizar la inversión de regalías y encarecer la movilidad de la economía, en los primeros 6 meses desaparecieron 6 puntos del crecimiento parcial recibido del 12.6 % al multiplicar el malgasto burocrático y contractual, y empezar el estrangulamiento tributario de la economía formal, la promoción de la impunidad, matando el ahorro y el sistema pensional, paralizando todo tipo de inversiones lícitas, espantando la IED, generando fugas de talento y capitales, aumentando el riesgo país y la deuda, haciendo insostenible el déficit fiscal y perdiendo el grado de inversión.

4. Destrucción acelerada de la seguridad ciudadana amparando la delincuencia y el terrorismo. Con el cumplimiento del pacto de La Picota y el favorecimiento del diseño de Cepeda de una “Paz total” embustera, neutralizaron todas las acciones de la fuerza pública bajo el pretexto de no interferir en las negociaciones con la subversión. Dieron rienda suelta a la formación de capitales ilícitos y se dispararon el secuestro de niños (mal llamado reclutamiento), las masacres de soldados e inocentes, se fortalecieron las milicias urbanas y se creó la “primera línea digital”.

5. Destrucción acelerada de la salud y la seguridad social. Con alevosía están destrozado y desintegrado el sistema prestacional y el de salud que tenía un 98 % de cobertura. El propósito del “rey midas del estiércol” es tragarse los aportes e inducir un genocidio colectivo mediante el tortuoso “gota a gota envenenado” que denominó “chu-chu-chu” ejecutado por una carnicera, un verdugo, y ahora con el intento de meter a “Drácula en al banco de sangre” al nominar a Quintero para Supersalud.

6. Destrucción acelerada de la propiedad privada por multiplicidad de vías expropiatorias. Hay una estrategia de destrucción sistemática acelerada de la propiedad privada por medio de la promoción del odio de clases bajo la falaz ilusión de reivindicación indígena, campesina y de los pobres mediante la asignación de tierras; por medio de asfixia tributaria patrimonial y catastral; por la creación por decreto de mecanismos de expropiación inmediata; y por acciones arbitrarias de la ANT e intervención de las funciones de notariado y registro.

7. Destrucción acelerada del medio ambiente y la seguridad alimentaria. Petro además de su falso ambientalismo que le dio rienda suelta a la deforestación, la minería ilegal, la drogadicción y el narcotráfico, ha generado la ruina del sistema productivo alimentario del campo colombiano que está bajo la amenaza terrorista y de expropiación estatal, y la destrucción de todos los sistemas de soporte al sector productivo agropecuario. Antes de títulos el campo necesita extensión, crédito, conocimiento y tecnología.

Hay que tener cuidado con Petro y Cepeda, sus engaños y sus trampas, sus alianzas con la narco-subversión y las organizaciones criminales y el terrorismo internacional ahora que el incendio social, político, moral y económico de Venezuela ya se nos metió a la cocina y está quemando el sistema institucional colombiano. Defendamos la libertad y conservemos el sistema democrático. Pilas que si no votamos bien seremos todos esclavos del narco-comunismo.

Un estoico a la Presidencia

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Por estoico entendemos un seguidor del estoicismo, un filósofo estoico. Pero ¿en qué consiste esta filosofía? Es una filosofía de vida que busca el florecimiento humano, la eudaimonia, (algo similar a la felicidad) con tres acciones fundamentales: a) Asumir la responsabilidad frente a las dificultades en la vida; b) Centrarnos en lo que podemos controlar (nuestras opiniones, acciones, decisiones y motivaciones, así como nuestro carácter); c) Vivir con excelencia o bondad, con areté. Seguir para ello las cuatro virtudes: la sabiduría, la justicia, el coraje y la templanza, en la propia vida y en las relaciones con los demás. Así conseguiremos la felicidad y la paz interior que acarrean consigo el florecimiento humano.

Si aplicásemos estas enseñanzas a la solución de los enormes conflictos sociales, económicos y políticos que atraviesa nuestra sociedad, concluiríamos que se requiere al frente del Estado un seguidor de esta práctica y beneficiosa filosofía de vida. Alguien que, en lugar de conformarse con el pasado, esté dispuesto a asumir la enorme responsabilidad de romper con las viejas estructuras y proponer una idea tan seductora como la de construir la “patria milagro” a la que los colombianos hemos aspirado. Necesitamos un líder que no se atemorice ante las calumnias y la guerra sucia ni ante las amenazas contra su vida, que intentan sus opositores para impedir su llegada al poder. La gravedad de la crisis que afrontamos requiere de un hombre sabio en el manejo de conflictos, exitoso en la organización de empresas para superar el déficit fiscal y conocedor de las normas constitucionales, todo lo cual le permita gobernar con sabiduría. Respetuoso de la ley y justo en el trato a los demás. Dotado del suficiente coraje para enfrentar a un régimen totalitario y corrupto dispuesto a ejercer todas las formas de lucha para perpetuarse en el poder, y a sus aliados, los grupos de ilegales, narcoguerrilleros, guardias indígenas ilegales y vándalos. Que gobierne con templanza, sin excesos, sin instintos egoístas ni alocados apasionamientos, pensando sólo en el bien de la patria y en el de sus gobernados.

La verdad es que entre nuestra clase dirigente y, en especial, entre quienes se han considerado aptos para ejercer la presidencia en los actuales momentos oscuros de la patria, no encontramos ninguno que se ajuste más a los requerimientos del estoicismo para convertir las dificultades en oportunidades de crecimiento personal y social, que Abelardo de la Espriella. En varias oportunidades se ha definido a sí mismo como un estoico y así lo ha demostrado con la sabiduría suficiente para crear en pocos meses un movimiento que ha superado a las vetustas estructuras políticas y socavado las pretensiones absolutistas de la izquierda para atornillarse en el poder. Ante la ruindad y bajeza de que ha sido objeto por parte de sus adversarios políticos, ha respondido con altura, ignorando las calumniosas agresiones y manteniendo incólume su posición de que sólo reconoce como enemigos a Petro, Cepeda y sus cómplices. Su contundente mensaje a los criminales, narcoterroristas, corruptos e inmorales detentadores del poder revela un absoluto coraje que garantiza en su gobierno mano dura contra el crimen y protección de los colombianos de bien. Frente a la demencial gestión pública que padecemos y la subversión de la escala de valores que ha salido a flote en la sucia campaña en su contra, continúa impertérrito y con templanza su misión, acompañado de millones de afiliados al movimiento “Defensores de la Patria”.

Nos recuerda al emperador Marco Aurelio, quien, siendo un filósofo estoico, gobernó al imperio más grande de su época con justicia y templanza en medio de las peores dificultades: invasiones de los bárbaros, una monstruosa pandemia, la muerte de sus seres queridos, la traición de su mejor amigo y su propio sacrificio, al entregarse a la defensa de Roma sin ser militar y padeciendo una precaria salud que lo llevó a la tumba. En todo esos años sólo lo sostuvo el afianzamiento del estoicismo como filosofía de vida, que plasmaba en un diario, rescatado a su muerte y publicado bajo el título de Meditaciones.

Vale la pena reflexionar en estos pensamientos contenidos en esa obra sin par:

“Soy afortunado, porque, a causa de lo que me ha ocurrido, persisto hasta el fin sin aflicción, ni abrumado por el presente ni asustado por el futuro”.

“Quienes no siguen con atención los movimientos de su propia alma, fuerza es que sean desdichados”.

“No es lícito oponer al bien de la razón y de la convivencia otro bien de distinto género, como, por ejemplo, el elogio de la muchedumbre, cargos públicos, riqueza o disfrute de placeres”.

martes, 21 de abril de 2026

La geopolítica del petróleo

José Hilario López Agudelo
José Hilario López Agudelo

La guerra de Irán es una típica guerra de control por parte de Estados Unidos de las grandes reservas petroleras del estado islámico, con impactos que están afectando la geopolítica y la economía mundiales. Es un hecho incuestionable que el petróleo es el instrumento del poder geopolítico del gran capitalismo, una poderosa arma para golpear adversarios en la pugna por la preeminencia por el poder mundial, que además pone en grave riesgo la transición energética hacia las energías renovables no convencionales, principalmente las energías solar y eólica, el mayor reto de nuestra civilización. Los altos precios del petróleo causados por el bloqueo a las exportaciones de Irán favorecen principalmente a EE. UU., el mayor productor y exportador mundial de hidrocarburos, y de paso fortalece la economía de Rusia, otro gran productor y exportador de hidrocarburos, y aleja la posibilidad de la paz en Ucrania.

En esencia, el petróleo ha sido fundamental para el desarrollo del capitalismo, lo cual, en gran parte, explica las guerras del petróleo y el fracaso de las Conferencias de las Partes de la ONU, las denominadas COP´s, en su intento por comprometer a las grandes potencias petroleras con la sustitución de los combustibles fósiles.

Para tratar de entender la relación simbiótica entre el petróleo y poder del capitalismo, repasemos algo de la historia:

La segunda revolución industrial iniciada a mediados del siglo XIX (la primera fue la del carbón, iniciada en Inglaterra a finales del Siglo XVIII), empezó en EE. UU. con la perforación en 1859 del primer pozo petrolero en Titusville - Pensilvania para la producción masiva de queroseno y, más tarde, de gasolina.

El desarrollo tecnológico que impulsó el petróleo dio lugar a una profunda transformación de la sociedad y de las relaciones internacionales, a raíz de las innovaciones tecnológicas que implicaron la utilización de nuevas fuentes de energía, como el gas o el diésel, combustibles esenciales para la generación de electricidad. Todo esto se combinó con la aparición de nuevos materiales y sistemas de transporte, tal como sucedió primero con el automóvil y más tarde con el avión. Esto tuvo sus consecuencias en la manera en que se estructuró la sociedad, y afectó tanto al factor trabajo como al sector educativo, así como el tamaño, organización y gestión de las empresas. El gran impulso industrial y tecnológico que brindó el uso masivo del petróleo en EE. UU. hizo que a mediados del Siglo XX este país llegara a ser la primera potencia mundial, liderazgo que aún conserva.

Como consecuencia de la segunda revolución industrial se produce una escalada de las rivalidades entre países en la esfera internacional. Esto explica el colonialismo de los europeos en África y Asia en su afán de búsqueda de recursos minerales, en especial petróleo. A esto cabe agregar como el acelerado desarrollo económico y social hace que varíe la importancia geográfica de determinadas zonas. De esta forma lo que, aunque al momento resultó ser una ventaja geográfica, en otro se convierta en irrelevante o incluso en una desventaja. Esto es lo que ha ocurrido con territorios en los que existen yacimientos de gas y petróleo, lo que reorganizó las relaciones geopolíticas a escala mundial. Casos como Oriente próximo y Venezuela ilustran la situación, que algunos califican como la maldición del petróleo.

Un buen ejemplo de colonialismo es la historia de Anglo-Persian Oil Company Ltd., fundada en 1909, posteriormente renombrada como British Petroleum Co (BP). Esta multinacional es una de las las mayores empresas de energía del mundo. La historia de BP está asociada con la corrupción de los monarcas iraníes, quienes durante varias décadas vendieron los recursos del país a extranjeros para financiar sus lujosos estilos de vida. Aunque Irán (conocido anteriormente como Persia) nunca fue formalmente una colonia o protectorado inglés en el sentido jurídico estricto del término; sin embargo, estuvo bajo una fuerte influencia y ocupación de facto por parte del Imperio Británico (y de Rusia) desde el siglo XIX hasta mediados del XX.

La primera crisis petrolera mundial comenzó en octubre de 1973, provocada por el embargo de la OPEP a países occidentales, principalmente EE. UU., que apoyaron a Israel en la guerra del Yom Kipur. Esto causó un aumento del precio del barril de petróleo en más del 300 %, provocando escasez, estanflación (inflación y recesión) en Occidente, lo que significó el fin de la expansión económica de posguerra.

La Revolución Iraní de 1979 desencadenó la segunda crisis petrolera mundial, generando una caída drástica en la producción de crudo de Irán (aprox. 4.8 millones de barriles diarios menos para enero de 1979) y el pánico del mercado. Esto causó que los precios del petróleo se duplicaran con creces, pasando de 13 a 34 dólares por barril, así como una severa escasez energética global. La actual guerra de Irán está generando la tercera crisis petrolera mundial.

En conclusión, los bienes naturales, como el gas y el petróleo, adquirieron una importancia estratégica para el sostenimiento del poder político-militar de las principales potencias internacionales, lo que ha llevado a que su control sea esencial en la lucha geopolítica por la hegemonía mundial. Si un país no desarrollado es rico en hidrocarburos y/o minerales estratégicos va a estar permanente amenazado por las grandes potencias; si no los tiene, cada crisis lo obliga a importarlos a mayores precios, situación que hoy está sufriendo Colombia con las importaciones de gas natural, gasolina y urea.

De cara al porvenir: cronología inicial de un nuevo período de corrupción

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

La imagen caricaturesca es presentada en el periódico El Tiempo del 11 de marzo de 2026 y refleja la desazón que produce el haber recorrido ya este camino durante varios períodos de gobierno ante los resultados de unas elecciones al Congreso de la República que no logran establecer mayorías.

En marzo 8 de 2026: se elige un nuevo Congreso sin llegar a consolidar mayorías claras por ningún partido político participante.

Entre los candidatos existen 20 con problemas judiciales y a los pocos días 2 candidatos electos son detenidos formalmente.

Antes de marzo 13 se eligen las fórmulas vicepresidenciales después de un juicioso cálculo político.

Entre marzo 08 y mayo 31 se da el denominado “juego de alianzas” (El Tiempo marzo 10 de 2026, página 1).

Período de componendas, negociaciones y alianzas para ir construyendo mayorías de cara a la primera vuelta presidencial.

De mayo 31 a junio 21 y a julio 20 (fecha de instalación del nuevo Congreso) y ya conocido el nombre del nuevo presidente en primera vuelta, o definidos los nombres de los 2 candidatos que van a segunda vuelta, ya es el nuevo mandatario quien busca el alineamiento de fuerzas para configurar su “coalición de Gobierno”.

Aquí es donde aparecen los nombres eufemísticos para decorar los conceptos de sobornar, corromper, cohechar, y comprar, entre otros, y nos encontramos entonces ante expresiones folclóricas comúnmente aceptadas y reconocidas para referirse al hecho de cómo dar o entregar: mermelada, mantequilla, jalea, sirope, miel, grasa, crema, aceite, brea, cera, goma, entre un sinfín de apelativos muy ocurrentes y creativos, a cambio del apoyo que requiere el Gobierno para sacar adelante sus iniciativas en el Congreso, es decir, lo que los expertos denominan como garantizar la gobernabilidad.

También se recurre a denominaciones más prosopopéyicas como “cupos indicativos”, “auxilios parlamentarios”, “convenios interadministrativos” y “proyectos de inversión regional”.

Es en este punto y hora cuando se desnuda la fatalidad de no manejar un concepto claro como el de gobierno - oposición, de enorme beneficio para una verdadera democracia. Usted no puede hacer oposición formal si está participando y disfrutando de las mieles de “la teta presupuestal” y de la posibilidad de buscar “puestos” para sus amigos, parientes o seguidores. Gobierna el ganador con los suyos, y los otros, los perdedores, se dedican a hacer una verdadera oposición a través del control político, la discusión profunda de los proyectos de ley que presenta el gobierno y/o la presentación de proyectos alternativos.

De junio 21 a julio 20 fecha de instalación del nuevo Congreso, se dan las negociaciones para elegir las mesas directivas de Senado y Cámara, así como la definición de las directivas de las distintas comisiones constitucionales.

Así mismo, desde mayo 31 o desde junio 21 (esto si hay primera y segunda vuelta) y hasta el 7 de agosto, fecha de posesión del nuevo presidente, se trabaja en la configuración del gabinete ministerial y la definición de las cabezas de los distintos altos cargos de la administración pública a través del poder ejecutivo en el ámbito nacional, donde se define la representación de los miembros de la coalición de gobierno en el Gobierno que se inicia.

A partir del 7 de agosto, ¡que comience el festín!

No nos demos por vencidos y esperemos que esta noria histórica, que nos ha llevado al estado de cosas actual, no se perpetúe generación tras generación.

¡Todo por Colombia, nada contra Colombia!

lunes, 20 de abril de 2026

Editorial: sucesos de la semana No. 143


En su nuevo análisis de los sucesos más relevantes de la semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. comenta los siguientes hechos: en el ámbito internacional, la reapertura del Estrecho de Ormuz y la frágil tregua entre Israel y el Líbano; las confrontaciones entre el papa y el presidente Trump; la caída del líder húngaro Viktor Orbán; los problemas en las elecciones de Perú y el conflicto fronterizo entre Colombia y Ecuador. En Colombia, aborda el inminente riesgo del suministro energético en el país; el controvertido discurso del presidente en Ipiales; la designación de Daniel Quintero como superintendente de Salud; y cierra con su promesa de evaluar los resultados de las encuestas en la competencia por la presidencia, así como el fraude realizado por médicos para ingresar a una especialización en la U. de A. No dejes de verlo.

La crónica: las elecciones entre dos países

Rafael Uribe Uribe
Rafael Uribe Uribe

Solemos identificar la polarización como un conflicto ideológico cuando en la realidad es una división económica y social. El voto está ceñido al barrio de residencia, el nivel de ingresos y las expectativas personales; los estratos 1, 2 y 3 viven un país diferente al de los estratos 4, 5 y 6.

Para aproximadamente el 70 % de la población urbana, la política está directamente ligada a la supervivencia y, las decisiones electorales, se toman basadas en el costo del mercado, el arriendo, el transporte y la seguridad del barrio. Diversos análisis coinciden en que sus prioridades son el costo de vida, la informalidad laboral, la seguridad barrial, los programas que alivian la economía diaria y una profunda desconfianza institucional fruto de años de promesas incumplidas.

En estos sectores, el voto es más emocional y responde a urgencias inmediatas y, por ello, los mensajes de cambio, redistribución y ruptura con el sistema encuentran terreno fértil, especialmente cuando se alimentan con subsidios.

En los estratos medios-altos y altos, la visión es distinta, gira en torno a la estabilidad, la inversión, la empresa privada, la educación, la salud, la macroeconomía, la seguridad urbana y rural, las reformas graduales y la competitividad. En estos grupos, el voto lo motiva, diría yo, el temor al desorden.

En las regiones del Pacífico y Caribe, donde predominan los estratos 1 a 3, suelen tener mayor fuerza las propuestas redistributivas y, en el Centro, el Eje Cafetero, Antioquia y varias zonas de Bogotá, donde hay mayor presencia de estratos 4 a 6, prevalece la visión del orden y la estabilidad.

Para conectar con el país real, los candidatos deben traducir los temas económicos al día a día de la gente, ofrecer seguridad en los barrios que es la que les importa a los estratos bajos, reconocer la informalidad como una realidad, fomentar programas sociales, y tener una presencia visible y oportuna.

El conflicto no es entre “izquierda” y “derecha”, sino entre quienes viven al día y quienes tienen una mayor holgura; mientras esa brecha persista, seguiremos votando por miedos distintos y hablando lenguajes que no se encuentran.

Abelardo y Paloma deberían analizar este mapa social con serenidad. No es el momento de enfrentarse, sino de comprender el país que desean gobernar y buscar un pacto de unión ojalá para la primera vuelta o, al menos, para la segunda, solo así se podrá lograr un mandato claro de quienes defienden la democracia para enfrentar el comunismo que llega unido y respaldado por el gobierno y las bandas criminales.

El Rincón de Dios

"Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me acogisteis" Mateo 25, 35.