martes, 7 de julio de 2026

De cara al porvenir: desobediencia civil

Pedro Juan Gonzalez Carvajal
Pedro Juan Gonzalez Carvajal

El fundamento filosófico de Thoreau para la desobediencia civil está en su ensayo “Desobediencia civil” de 1849. No es un manual político, es un manifiesto moral y se apoya en 4 pilares:

1. Trascendentalismo: El individuo por encima del Estado.

Thoreau era trascendentalista, como Emerson. Creía que el ser humano tiene una conexión directa con la “Ley moral” de la naturaleza y la conciencia, más alta que de cualquier ley escrita por el Congreso.

Su idea central era: “La única obligación que tengo derecho a asumir es hacer en todo momento lo que creo correcto”.

Para él, el Estado es un medio, no un fin. Si el Estado te obliga a hacer algo inmoral –como era en su momento financiar la esclavitud y la guerra contra México–; tu deber primero es con tu conciencia, no con la ley.

2. Gobierno mínimo: “Ese gobierno es el mejor que menos gobierna”.

Frase que él popularizó y que luego usaron los libertarios. Thoreau no era anarquista, pero despreciaba que el Estado se metiera en todo.

Argumentaba que el gobierno rara vez hace algo útil y cuando lo hace es porque la gente lo hace a pesar de él, no gracias a él. El Estado se vuelve máquina burocrática que aplasta al individuo. Por eso se fue a vivir 2 años a Walden: para probar que se puede vivir con lo mínimo y sin depender del sistema.

3. Integridad personal: no prestes tu cuerpo al mal.

Este es el punto más duro. Thoreau decía que pagar impuestos para una guerra injusta es ser cómplice.

Su lógica era: “Si sabes que tu dinero compra balas que matan esclavos, y aun así pagas, te vuelves ‘agente de la injusticia’. Es mejor ir a la cárcel que tener las manos manchadas”.

Pasó una noche en la cárcel por negarse a pagar el “poll tax”. No buscaba fama. Buscaba coherencia: “Bajo un gobierno que encarcela injustamente, el lugar verdadero para un hombre justo es también la cárcel”.

4. Acción directa pacífica como correctivo moral.

Thoreau no quería derrocar el gobierno de Estados Unidos, quería “frenarlo”. Veía la desobediencia civil como una fricción que le recuerda a la máquina del Estado que está aplastando vidas.

No proponía revolución violenta porque eso solo cambia quién manda, no el sistema de injusticia. Proponía que cada persona retire su consentimiento a la injusticia específica. Si suficientes personas lo hacen, el gobierno se queda sin legitimidad.

Para Thoreau, la desobediencia civil nace del deber moral individual de no cooperar con el mal, aunque la ley lo ordene. La ley justa debe venir de la conciencia, no de la mayoría.

Gandhi y Martin Luther King tomaron esto y le sumaron estrategia masiva y no violencia organizada. Pero el corazón filosófico sigue siendo el mismo: tu conciencia es mayor a tu obediencia ciega.

Desobediencia civil en el mundo reciente

A lo largo de la historia, la ciudadanía ha desobedecido las leyes para alcanzar cambios sociales. En algunos casos se ha conseguido derrocar regímenes opresivos y en otros se han logrado cambios políticos. Desde los movimientos prodemocráticos hasta los de justicia climática, el activismo ha asumido muchos riesgos para tratar de mejorar la sociedad. A continuación, varios ejemplos de desobediencia civil que han tenido un impacto en nuestras sociedades. Difieren en cuanto a los métodos utilizados, la ubicación geográfica y la época, así como las causas que motivaron sus actos. Los presentamos en orden cronológico.

* Henry David Thoreau y su lucha contra la esclavitud, el exterminio de nativos y la guerra entre Estados Unidos y México en 1846-1848.

* La Marcha de la Sal de Mahatma Gandhy en 1930.

* El Movimiento Sufragista Británico en 1903.

* Rosa Parks y el Boicot a los autobuses de Montgomery en 1955.

* La lucha de Nelson Mandela contra el Apartheid en 1961.

* El rechazo de Muhammad Alí de ir a la guerra de Vietnam en 1966.

* Occupy Wall Street en 2011.

* Pussy Riot contra Putin y la opresión de la Iglesia Ortodoxa en 2012.

* Edward Snowden en 2013.

* La ocupación del Parque de Hambach de 2012 a 2020.

* La Revolución Sudanesa en 2018.

* Las protestas en Irán por el asesinato de “Masha Amini” en 2022.

Desobediencia civil en Colombia

En Colombia las acciones más semejantes o parecidas a la desobediencia civil han sido clave para visibilizar causas cuando las vías formales no daban respuesta, pero lamentablemente pasando a las vías de hecho. Siempre bajo la idea de Thoreau: desobedecer una ley injusta, pero aceptando las consecuencias.

Aquí los casos más representativos:

 

1. La minga indígena y los bloqueos de vías - 1971 hasta hoy

Qué hicieron: pueblos Nasa, Misak, Yanacona y otros bloquean la Vía Panamericana que cruza el Cauca. Se sientan en la carretera, queman llantas, retienen funcionarios.

Ley que desobedecen: normas de tránsito y uso del espacio público + órdenes de desalojo del ESMAD.

Motivo: exigir cumplimiento de acuerdos de tierra, consulta previa y protección frente a actores armados.

Resultado: han logrado mesas de negociación directas con la Presidencia. El bloqueo se volvió su “tarjeta de presentación” para ser escuchados. La Corte Constitucional ha reconocido la minga como forma legítima de protesta social.

2. El Paro Nacional Estudiantil 2011 - “La mano en la cara” 

Qué hicieron: estudiantes universitarios tomaron universidades, hicieron marchas masivas y se tomaron la Plaza de Bolívar. El gesto icónico fue taparse la cara con la mano para denunciar que la reforma a la Ley 30 se hacía “a pupitrazo limpio”, sin debate.

Ley que desobedecen: Código de Policía al ocupar espacio público sin permiso y los reglamentos universitarios.

Motivo: rechazar la reforma a la educación superior del gobierno Santos que privatizaba el modelo.

Resultado: el gobierno retiró el proyecto de ley 8 días después. Es el ejemplo más claro de desobediencia civil masiva que logró tumbar una ley sin un solo muerto.

3. Las “Marchas del Silencio” y plantones de Madres de Soacha - 2008-2010

Qué hicieron: madres de jóvenes asesinados y presentados como “falsos positivos” bloquearon calles, hicieron plantones frente a juzgados y al Ministerio de Defensa.

Ley que desobedecen: normas de orden público al bloquear vías sin permiso.

Motivo: exigir verdad y justicia por la ejecución extrajudicial de sus hijos.

Resultado: forzaron la destitución de 27 militares, incluyendo 3 generales. Su desobediencia pacífica puso el tema en la agenda internacional y de la Corte Penal Internacional.

4. Campesinos cocaleros del Catatumbo y Guaviare - Paros cocaleros 1996 y 2013

Qué hicieron: miles de campesinos bloquearon carreteras, quemaron peajes y marcharon a Bogotá.

Ley que desobedecen: decretos de erradicación forzada de cultivos ilícitos. Ellos organizaban a las personas y bloqueaban a la policía antinarcóticos.

Motivo: no había sustitución real. Pedían programas de desarrollo alternativo antes de erradicar.

Resultado: se firmaron acuerdos de sustitución voluntaria. PNIS -Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de uso Ilícito- en 2017. Mostró que, sin alternativa económica, la erradicación forzada es inviable.

5. Movimientos ambientales: Santurbán y la Colosa - 2010-2017

Qué hicieron: comités cívicos en Bucaramanga y Cajamarca hicieron consultas populares municipales, marchas y bloqueos para detener proyectos mineros.

Ley que desobedecen: licencias ambientales ya otorgadas por el Ministerio. Bloquearon entrada de maquinaria.

Motivo: proteger páramos y fuentes de agua de la minería a cielo abierto.

Resultado: la Corte Constitucional falló a favor en 2016: el páramo de Santurbán se delimitó y el proyecto Angostura se frenó. En Cajamarca el 97 % votó “No” a La Colosa en consulta popular.

En Colombia la Corte Constitucional, Sentencia T-009 de 2018, dijo que la protesta social es un derecho fundamental. La desobediencia civil es legítima cuando: 1. Busca un fin constitucional, 2. Es pacífica, 3. Es el último recurso.

La diferencia con el vandalismo es esa: Gandhi bloqueaba trenes, pero no apedreaba a la gente. Por eso los casos que cambiaron leyes fueron los que mantuvieron la línea no violenta.

Fernando González, filósofo antioqueño, presentó como tesis de grado el texto “El derecho a desobedecer” en la Universidad de Antioquia para graduarse de abogado. Lo descalificaron por “inmoral y subversiva”. Hoy es un clásico del pensamiento latinoamericano.

Idea central en 3 puntos:

1. La ley sin alma es violencia

González ataca la obediencia ciega a la ley. Dice que el Derecho que se enseña en Colombia es puro “formalismo europeo”: códigos copiados sin pensar nuestra realidad. Una ley justa no es la que está escrita, es la que nace de la vida, la conciencia y el instinto del pueblo. “Desobedecer es el deber de todo hombre que se respeta” cuando la ley va contra la vida.

2. El hombre americano vs el hombre de códigos

Critica al abogado colombiano: un “repetidor de códigos” sin filosofía, sin tierra, sin pasión. Propone al “hombre americano”: visceral, auténtico, que piensa desde su experiencia. Para él, Sócrates desobedeció a Atenas y fue más legal que los jueces. Desobedecer es acto de creación, no de anarquía.

3. Derecho como arte de vivir, no como técnica

Plantea que el Derecho debe ser metafísico y vital. No sirve un código perfecto si la sociedad está muerta. El verdadero derecho nace cuando el individuo se rebela contra lo impuesto y crea sus propias normas desde la conciencia. Por eso defiende la “insurrección interior”.

La desobediencia civil requiere independencia con respecto al Gobierno de turno y al Estado para no entrar en contradicciones, incoherencias u oportunismos siendo simultáneamente juez y parte, beneficiarios del Estado y entorpecedores del funcionamiento del Estado y del Gobierno de turno.

De nuevo la figura del esquema Gobierno-Oposición se muestra como necesaria.

lunes, 6 de julio de 2026

Editorial: Sucesos de la Semana No. 152


Antonio Montoya H. presenta un nuevo balance de los Sucesos de la Semana, en el que analiza los desafíos que enfrenta el equipo de empalme del presidente electo Abelardo de la Espriella, la tragedia humanitaria provocada por el terremoto en Venezuela, la escalada de la guerra entre Rusia y Ucrania, los resultados de las elecciones en Perú, el desempeño de Colombia en el Mundial de Fútbol y las controversias por los compromisos presupuestales y contractuales que deja el gobierno saliente. Los invitamos a ver este completo análisis en www.elpensamientoalaire.com

Crónica: la Antillanura

Rafael Uribe Uribe
Rafael Uribe Uribe

He decidido pasar del análisis político a las propuestas, e inicio insistiendo en la importancia estratégica de la Altillanura como región clave para garantizar la seguridad alimentaria, impulsar la exportación a gran escala de productos agropecuarios y promover la venta de bonos de carbono, pero esto debe realizarse en proyectos a gran escala debido a la escasez de infraestructura y, las cuantiosas inversiones necesarias, solo son recuperables a largo plazo. Muchos proyectos han sido aplazados por cuellos de botella jurídicos redactados por burócratas que jamás han tenido en sus manos un azadón ni han sembrado una mata en un jardín. Por ello, traigo como ejemplo La Fazenda, establecida en Puerto Gaitán, antes de que los cambios jurídicos limitaran el desarrollo de la región.

Agropecuaria Aliar, La Fazenda, trabaja 50.000 hectáreas cuya producción anual así reportó: carne de cerdo, 98,2 millones de kilos; 880.000 cerdos procesados; 114.206 toneladas de maíz; 50.256 toneladas de soya; 8 millones de litros de leche;1,6 millones de kilos de carne de res; 2.774 toneladas de derivados cárnicos y 276.000 toneladas de alimentos balanceados para consumo de sus animales.

A ese desempeño se suma un trabajo social destacable, la cooperación de La Fazenda con resguardos indígenas y las comunidades vecinas que no se limita a lo asistencial, se ha realizado una alianza de largo plazo basada en el respeto por el territorio, la transferencia de tecnología y la integración de las comunidades a la cadena productiva.

De gran importancia es el modelo de trabajo con los resguardos Sikuani, Achagua y Piapoco que ha permitido ampliar los cultivos de maíz y soya, generar ingresos para familias indígenas y fortalecerlas mediante asistencia técnica. La participación de los resguardos demuestra que la agroindustria es una herramienta de inclusión que reconoce el valor del conocimiento ancestral complementándolo con innovación, organización empresarial y acceso a los mercados; algo totalmente opuesto a las actividades de la minga caucana.

También es destacable la labor con los vecinos de la región, dándoles el apoyo a huertas familiares, proyectos de seguridad alimentaria, contratación de servicios locales y oportunidades para mujeres campesinas. Estas acciones ayudan a dinamizar la economía de Puerto Gaitán y fortalecen la confianza entre empresa, campesinos, comunidades indígenas y otros actores de la zona.

Mas allá de las cifras, la Fazenda muestra que la Altillanura puede desarrollar una enfoque integral, producir gran cantidad de alimentos, cuidar los ecosistemas, generar empleo formal y promover bienestar a las comunidades vecinas. Ese equilibrio entre productividad y responsabilidad social es el modelo que el país debería proteger y multiplicar.

Nota. La información de actividades de Agropecuaria Aliar fue obtenida de una página Web publicada en Internet bajo su autorización, agradecemos a sus autores.

El Rincón de Dios

“El Señor dará fuerza a su pueblo; el Señor bendecirá a su pueblo con paz.” Salmo 29, 11. 

Nutrir bien y eseñarle a los niños a ser buenas personas

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Luis Guillermo Echeverri Vélez

Gracias a la oportunidad que me dio en la vida Álvaro Uribe Vélez tuve el privilegio de ser director del Directorio del Banco Interamericano de Desarrollo por 8 años. Allí interactúe con personas especializadas en desarrollo socio económico de 48 naciones y tuve la oportunidad de conocer las realidades y la operatividad de 26 naciones que reciben créditos y cooperaciones de esa institución, sus economías y sus factores de desarrollo social.

Pensé, cuando terminé mi misión llena de satisfacciones y conocimientos, que ya sabía algo sobre desarrollo socioeconómico hasta que llegué un día con mi padre a Argentina y me volví a encontrar con un amigo de muchos años y cuál no sería mi sorpresa cuando supe que sus empresas nutrían de verdad casi ochocientos mil niños al día en las provincias del norte de ese país. Luego visité sus operaciones y conocí su equipo de trabajo y entendí que tan ignorante era yo en materia de desarrollo social y humano, económico y de comunidades a pesar de haber ocupado posiciones como la que tuve en el BID.

Desde entonces comprendí que justo en este siglo en el cual la humanidad entró en era del conocimiento, las naciones, las sociedades, las comunidades, las familias y el ser humano no pueden desarrollar su potencial si no cuentan con una nutrición básica que permita formar cuerpos sanos en los que vivan mentes sanas que a la vez puedan nutrirse de ideas buenas y positivas que les permitan alcanzar niveles de bienestar y satisfacción en la medida en que los niños lleguen a la juventud y al desarrollo como personas adultas que cumplen un papel en la sociedad.

Entonces fue allí, donde gracias a José Chediack, un empresario ejemplar con una misión de vida muy superior a lo imaginable entre todos aquellos que entienden la importancia de contribuir a la sociedad, y a su compañero en la quimera del grupo Phronesis de desarrollar uno de los mejores sistemas de nutrición infantil y de la madre gestante que existen en el mundo, el doctor Esteban Carmuenga, autoridad mundial en pediatría nutricional, que entendí el origen y a la vez la única forma de que las naciones pobres y de ingreso medio, puedan abordar las dos políticas de Estado que son la base esencial de todo el desarrollo social, cultural, humano y económico de las naciones, las comunidades las familias y las personas.

No hay misión más importante en el mundo que darle a una personita que empieza a vivir la posibilidad de desarrollar una mente y un cuerpo sanos para que luego puedan alcanzar su mayor rendimiento cognitivo y físico, y llevar una vida productiva llena de logros, alegrías y realizaciones y una convivencia fructífera para ellos mismos, para sus familias y para la sociedad donde crezcan y se desempeñen.

La nutrición infantil, que debe empezar desde la gestación, y la debe secundar un ejemplo y una educación que le permita a los niños aprender a ser buenos seres humanos, a tener referentes positivos, a crecer como personas normales, felices y contentos con lo que esté a su alcance sabiendo que todo demanda un esfuerzo, dedicación, orden y buenas intenciones, para luego poder vivir sin odios ni resentimientos, siendo seres disciplinados, orgullosos de sus propios esfuerzos para progresar, orientados a hacer lo correcto y nunca hacer mal ni daño a otras personas ni a la sociedad en la cual viven.

La nutrición infantil y la educación básica, los temas de los cuales se tienen que ocupar los padres y el Estado si se quiere tener bienestar en una sociedad y una convivencia funcional, ordenada, próspera, trabajadora y feliz.

Qué raro pareciera que los políticos, los gobernantes y los líderes de este país, no les presten atención a estos dos temas. Pero así es. Por mezquindad, el inmediatismo, el individualismo mezclado con la angurria, envidia e ideología convertida en negocio, no les interesa y les da miedo embocarse en acciones que demandan la formación de una cultura centrada en la nutrición optima de los niños hasta por lo menos los 7000 días de existencia, la educación física y su conexión con el desarrollo mental y la buena educación moral, ética, de principios, con matemática, con multilingüismo y comprensión de la naturaleza y las ciencias.

Hasta que como sociedad la nutrición infantil no constituya una política de Estado inamovible, seguiremos haciendo las veces del estúpido convirtiendo necesidades de minorías y caprichos de algunos en derechos extruidos en la constitución y los presupuestos, seguiremos permitiendo que el magisterio se reduzca a un grito revolucionario destructor del futuro de la nación, y mientras sigamos jugando a las mentiras ideológicas y mediáticas, a la politiquería, el clientelismo, y la corrupción en materia de gestión pública y empresarial, no tenemos derecho a preguntarnos irónicamente: ¿de dónde sale tanta violencia, tanta drogadicción, tanto odio y tanto resentimiento como el que estamos viviendo en este país, ni por qué nos gobierna una clase mediocre que solo piensa en figuración personal y enriquecimiento fácil?

Ya la Patria Milagro empezó

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia

Como un reguero de pólvora comienzan a extenderse por todo el territorio nacional sentimientos de amor por la patria, de esperanza en nuestro porvenir y de reparador alivio por la finalización del horrible capítulo de gestión de la extrema izquierda próximo a terminar.

En sus primeras palabras como presidente electo De la Espriella anunció que la Patria Milagro comenzó al haber librado a los colombianos de la peor amenaza contra su libertad.

A los más incrédulos aclaró con total autoridad: “no los defraudaré”, compromiso que devuelve a un angustiado pueblo la fe en sus instituciones.

Pero lo que más impactó en su primera alocución fue la confirmación de su indeclinable determinación de librar al país de la perniciosa influencia de los narcoterroristas y demás grupos ilegales que han pretendido atornillarse en el poder para seguir usufructuando los negocios ilícitos del narcotráfico, la minería ilegal, el secuestro y la extorsión. Con meridiana claridad advirtió: los ilegales disponen de un mes para organizar su sometimiento al Estado de derecho”. Después de este período, la fuerza pública se encargará de someterlos por la fuerza y ponerlos a disposición de la justicia y, si se resisten violentamente, serán dados de baja. Es la voz de la autoridad legítima que, por primera vez en muchas décadas, sale en defensa de los ciudadanos de bien en lugar de beneficiar y tolerar al crimen y al terrorismo.

Fue contundente también en la tarea que librará contra la corrupción en defensa de los dineros de los contribuyentes dilapidados en forma desvergonzada por el régimen actual. Realizará un empalme con auditoría sobre todos los entes del Estado para determinar el monto del saqueo, el estado de las finanzas públicas y la responsabilidad penal de autores y cómplices de esta masiva corrupción. Se acaba ya la inútil palabrería de quienes han utilizado la lucha contra la corrupción solamente como trampolín político. Se creará una unidad investigativa especial para detener esta vena rota de la corrupción y llevar a los responsables ante los tribunales. Con general beneplácito reciben los colombianos estas primeras acciones que materializan el sueño de la Patria Milagro.

Vendrán seguramente otros anuncios, pues ha anticipado el presidente electo que el 7 de agosto sancionará un paquete de decretos para implementar acciones concretas de la rama ejecutiva para preparar al país ante el peligro de un apagón eléctrico por la imprevisión del gobierno actual, atender al problema de tesorería y el crónico déficit fiscal, adoptar un plan de choque para evitar más muertes por deficiencias del sistema de salud desmantelado por la actual administración y recuperar la exploración y explotación de gas y petróleo.

No se olvida nuestro presidente electo de las amenazas de “estallidos sociales” por parte de los derrotados que intentarán sembrar el caos y el terror. Medidas urgentes de orden público y de neutralización de los líderes de la subversión se conocerán en breve para tranquilidad de la sociedad colombiana.

Ha logrado la Patria Milagro recuperar la alegría de los colombianos, devolverles la fe en su sistema democrático, descubrir que detrás de cuatro años de amargura y dolor, se ocultaba un pueblo valiente, esforzado y capaz de unirse para defender su libertad y sus derechos frente a la tiranía.

Defensores de la Patria, nuevo partido político

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

El pasado 3 de junio de 2026 se presentó ante el Consejo Nacional Electoral la solicitud de personería jurídica para este nuevo partido político, Defensores de la Patria. La solicitud fue aceptada y asignada al magistrado Alfonso Ocampo, quien tiene 30 días para, supongo, presentar su ponencia a la plenaria.

Recordemos que, ante la Registraduría del Estado Civil, el 16 de julio de 2025 un grupo significativo de ciudadanos, amparados en 5 000 000 de firmas, inscribió el movimiento Defensores de la Patria con su ya muy conocido logo símbolo. Este movimiento político fue fundado el 5 de agosto de 2024 y aprobado por resolución 10855 del 13 de noviembre de 2025.

La solicitud ante el CNE contiene estatutos, acta de fundación, listado de afiliados y plataforma política.

Este movimiento fue el que inscribió a Abelardo de la Espriella para las elecciones presidenciales de 2026, logrando la Presidencia de la República de Colombia con 12,9 millones de votos.

El movimiento no presentó listas al Congreso de la República; solo, al pasar de los días de su inscripción, se le unieron en sus propósitos el partido político Salvación Nacional y el movimiento político Creemos. Ambos obtuvieron varias curules en el Congreso: el primero, 3 senadores y 1 representante a la Cámara; el segundo, 2 representantes a la Cámara.

Nuestro ordenamiento jurídico constitucional establece un umbral del 3 % del total de la votación para Senado como requisito para obtener y/o mantener la personería jurídica, y para acceder a la reposición económica de votos en los casos de Presidencia y Senado, mas no para la reposición en Cámara.

Todo lo anterior nos demuestra, en primer lugar, que el presidente Abelardo de la Espriella lo tenía perfectamente estudiado y planeado, lo que dice mucho sobre sus capacidades para lograr los objetivos que se propone.

En segundo lugar, lo anteriormente descrito prueba que el Tigre sí vino a cambiar la política de los de siempre, ¡para siempre!

En tercer lugar, su proceder político desde 2024 nos demuestra que todo lo ha pensado y hecho con extrema coherencia.

Somos conscientes de que la proliferación de partidos no es buena para la democracia; ayuda a que los egos se permitan ínfulas y gabelas que enredan y distraen al electorado. Pero esas son las reglas de juego que trae nuestra Constitución, con la esperanza de que algún día se darán las condiciones para subir umbrales que impidan esta dañina situación de proliferación de partidos políticos. Inclusive hoy se planean nuevos movimientos políticos con ínfulas de partidos, para su participación en las elecciones regionales que se avecinan, lo que lógicamente acarreará explosión de candidatos para los cargos de elección popular, como lo hemos visto pasar en los últimos años.

Lo que sí no podemos olvidar es que la izquierda comunista está unida y, en las últimas elecciones, sacó algo más de 12 millones de votos. Demostró su capacidad de unificar esfuerzos con listas únicas, con resultados de participación excelentes, haciendo uso de mecanismos de consultas previas muy efectivos, que se reflejaron en el importante número de curules en el Congreso de la República y en la gran cantidad de votos obtenidos para la Presidencia de la República.

Los que no estamos de acuerdo con la dañina izquierda comunista Castro Petro Chavista debemos ubicar mecanismos efectivos de unión que nos permitan llegar a las regionales con candidatos únicos a las alcaldías y gobernaciones y, por qué no, con listas únicas a concejos municipales y asambleas departamentales.

Que nuestro Señor Jesucristo ilumine a nuestros líderes, ayudándoles a superar sus egos para poder poner por encima el interés general sobre el interés particular. Unidad, unidad, unidad. 

viernes, 3 de julio de 2026

El principal activo estratégico de Colombia

Lucrecia Piedrahíta

La riqueza hoy no se mide por recursos, sino por la singularidad cultural. Colombia tiene una ventaja estratégica única en su identidad irrepetible.

Las grandes transformaciones económicas comienzan cuando cambia la definición de riqueza. La Revolución Industrial convirtió el carbón y el acero en sinónimo de poder. El siglo XX desplazó ese poder hacia el petróleo, la manufactura y el capital financiero.

El siglo XXI vuelve a cambiar la ecuación. En una economía donde el capital circula, la tecnología se difunde y la información se comparte a escala global, la ventaja competitiva ya no depende exclusivamente de lo que una nación posee. Depende, sobre todo, de aquello que ninguna otra puede reproducir.

Las cifras confirman ese cambio. La Unesco estima que las industrias culturales y creativas representan alrededor del 3,1 % del PIB mundial y el 6,2 % del empleo global.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) señala que las exportaciones mundiales de servicios creativos alcanzaron cerca de 1,5 billones de dólares en 2023, equivalentes a casi una quinta parte del comercio mundial de servicios.

No describen el crecimiento de un sector. Revelan el desplazamiento del valor económico hacia los activos intangibles: conocimiento, creatividad, propiedad intelectual y capacidad de innovación.

La economía del conocimiento alteró la naturaleza de la competencia. Cuando el capital, la tecnología y la información pueden adquirirse, la ventaja estratégica pasa a ser aquello que no puede comprarse ni copiarse. La singularidad deja de ser un atributo cultural para convertirse en un activo económico.

Ninguna nación puede reproducir la memoria histórica de otra, sus lenguas, sus paisajes culturales, la inteligencia acumulada por sus comunidades o la creatividad construida durante generaciones. Esa singularidad constituye hoy uno de los recursos más escasos y, por ello, uno de los más valiosos de la economía contemporánea.

Ese activo es la cultura. No entendida como un sector administrativo ni como un gasto público, sino como el sistema que integra patrimonio, conocimiento, creatividad, identidad e innovación. Allí se originan buena parte de los factores que hoy determinan la competitividad de las naciones: diferenciación, confianza, reputación, propiedad intelectual y capacidad para generar valor.

A esta capacidad de transformar patrimonio, conocimiento y creatividad en desarrollo económico, legitimidad institucional e influencia internacional la denomino Geopolítica de la Cultura.

No es una teoría sobre las artes. Es una forma de comprender el nuevo mapa del poder. Si la geopolítica clásica explicó la competencia por el territorio y los recursos naturales, la economía del siglo XXI incorpora otra dimensión: la competencia por la singularidad.

Colombia llega a este cambio con una ventaja excepcional. Su diversidad biológica y cultural, sus comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas, sus artesanos, sus museos, sus archivos, sus bibliotecas, su arquitectura, su literatura, su música, su cine, su diseño y sus saberes ancestrales conforman un patrimonio cuya singularidad ningún competidor puede reproducir. En la economía del conocimiento, esa singularidad deja de ser únicamente memoria para convertirse en una ventaja estratégica.

De allí surge un principio para orientar la política pública del siglo XXI: conservar el futuro. Preservar innovando. Preservar innovando significa activar el patrimonio como infraestructura para la investigación, el diseño, la educación, la ciencia, las industrias creativas y el desarrollo territorial. La memoria no es un refugio frente al futuro; es una de las condiciones para construirlo.

La pregunta ya no es cuánto cuesta la cultura. La pregunta es cuánto desarrollo pierde un país cuando desconoce el valor estratégico de aquello que lo hace irrepetible.

Las naciones que liderarán el siglo XXI no serán únicamente las que acumulen más recursos naturales. Serán aquellas capaces de convertir su singularidad en conocimiento, el conocimiento en innovación y la innovación en desarrollo.

En el siglo XXI, la riqueza de las naciones ya no se medirá únicamente por lo que extraen de su territorio, sino por lo que son capaces de aportar al mundo desde aquello que las hace irrepetibles. Colombia ya posee ese activo. Reconocerlo como una estrategia de Estado será una de las decisiones que definirán su lugar en el mundo.

Columna de Lucrecia Piedrahíta (arquitecta/curadora) para Economía & Cultura del periódico El Tiempo.