En esta tercera entrega del Conversatorio de la Semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. continúa su charla con el ingeniero Jorge Londoño de la Cuesta, uno de los protagonistas de la emergencia de Hidroituango, en la que reconstruyen, desde adentro, los momentos más críticos de esta histórica contingencia. En una charla franca y reveladora, repasan las decisiones técnicas, la presión permanente, los temores por un posible colapso de la montaña, las advertencias del Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos y el intenso trabajo que permitió controlar la crisis sin pérdida de vidas humanas.Jorge Londoño de la Cuesta es ingeniero de Sistemas de la Universidad EAFIT y realizó el programa Presidentes de Empresa de la Universidad de los Andes. Durante cerca de 27 años estuvo al frente de Invamer, firma de investigación de mercados y opinión pública, donde lideró estudios para diversos sectores de la economía y, junto con Fedesarrollo, participó en la implementación del Índice de Confianza del Consumidor. En enero de 2016 asumió la gerencia general de EPM y el liderazgo del Grupo EPM, responsabilidad que ejerció hasta diciembre de 2019. Durante su gestión enfrentó algunos de los episodios más complejos de la historia de la empresa, especialmente la contingencia de Hidroituango, además de otros incidentes en centrales hidroeléctricas; la Junta Directiva de EPM destacó al cierre de su administración su entereza, capacidad de trabajo, responsabilidad y compromiso.
miércoles, 26 de agosto de 2026
Conversatorio con Jorge Londoño de la Cuesta, tercera parte
En esta tercera entrega del Conversatorio de la Semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. continúa su charla con el ingeniero Jorge Londoño de la Cuesta, uno de los protagonistas de la emergencia de Hidroituango, en la que reconstruyen, desde adentro, los momentos más críticos de esta histórica contingencia. En una charla franca y reveladora, repasan las decisiones técnicas, la presión permanente, los temores por un posible colapso de la montaña, las advertencias del Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos y el intenso trabajo que permitió controlar la crisis sin pérdida de vidas humanas.Jorge Londoño de la Cuesta es ingeniero de Sistemas de la Universidad EAFIT y realizó el programa Presidentes de Empresa de la Universidad de los Andes. Durante cerca de 27 años estuvo al frente de Invamer, firma de investigación de mercados y opinión pública, donde lideró estudios para diversos sectores de la economía y, junto con Fedesarrollo, participó en la implementación del Índice de Confianza del Consumidor. En enero de 2016 asumió la gerencia general de EPM y el liderazgo del Grupo EPM, responsabilidad que ejerció hasta diciembre de 2019. Durante su gestión enfrentó algunos de los episodios más complejos de la historia de la empresa, especialmente la contingencia de Hidroituango, además de otros incidentes en centrales hidroeléctricas; la Junta Directiva de EPM destacó al cierre de su administración su entereza, capacidad de trabajo, responsabilidad y compromiso.
Recordemos los principios esenciales de la gobernanza corporativa
Luis Guillermo Echeverri Vélez
De la esencia
de la arriería es la forma cómo se cargan las mulas, lo cual depende de si se
sabe hablarle bien a la bestia al ponerle la mulera; elegir la manta y poner
bien la enjalma, la angarilla o el aparejo; ajustar la cincha, la pechera y la
retranca; alzar, sostener y repartir bien las cargas; echar bien la lía y hacer
bien los nudos del suelo, el recibido y el chin; y luego poner correctamente la
tapa y la sobre carga. Una esencial lección para la actual administración o “management”.
Se denominan
empresas “publicas” aparte de las que son de un Estado, las que se registran en
las bolsas de valores de modo que puedan transar la totalidad o parte de sus
acciones y emitir papeles de deuda libremente en esos mercados regulados, de
los cuales depende el sistema financiero dentro del concepto de libertades
económicas en el mundo democrático.
Y los
resultados esenciales de las empresas públicas como los de las mulas en una
trocha, o los carros de carreras, dependen en primera instancia de que no se
salgan del camino o de la pista y sepan llegar a la meta, lo cual demanda un
arriero ducho o un piloto experimentado, que sepan mitigar los riesgos, no
estrellar el carro, ganar carreras y campeonatos, cuidar y guiar las mulas y
entregar la carga responsablemente en el destino.
Tan importante
para todo tipo de empresa es el gobierno corporativo, como la enseñanza del
profesor “Applin”, de Cornell University, que escribía el primer día de clases
en el tablero la respuesta a la única pregunta de su examen final: “La única
política corporativa que realmente hay que saber, es cuándo y cómo cortar las
pérdidas”.
La gobernanza y
las mejores prácticas de gestión de empresas registradas en bolsas de valores y
empresas mixtas industriales y comerciales del Estado tienen que guiarse por
conocimientos ordenados de funcionalidad, transparencia, efectividad y
eficiencia al cumplir con los principios generales del “gobierno corporativo”.
Ello depende de la adecuada estructura y conformación de las juntas directivas
o consejos directivos, del grado de importancia que se le dé a la experiencia y
especialización de los consejeros, de la voluntad de mantener la sostenibilidad
técnica del negocio, y del liderazgo que imprima esa junta y consejo directivo
representada en la elección de un presidente o CEO técnico, experto, capaz y
conocedor de la conformación de equipos de trabajo técnicos eficientes para la
administración y la operación.
Esos principios
de gobierno corporativo que nunca deben pasarse por alto son: 1. La
responsabilidad fiduciaria de los directores. 2. La independencia del consejo
directivo y sus directores de quien los nomine pues solo le reportan a la
asamblea de accionistas. 3. La responsabilidad de la sustitución idónea del
talento humano y la continua evaluación de su desempeño. 4. La elaboración y
seguimiento de la estrategia corporativa. 5. La debida asignación de capital y
la custodia del valor de la empresa y la caja. 6. La responsabilidad colectiva
y la formación de consensos. 7. El diseño, implementación, seguimiento o
revisión periódica y reporte, a la asamblea y a las autoridades competentes,
del cumplimiento de las políticas corporativas.
martes, 25 de agosto de 2026
De cara al porvenir: deudas con la Colombia insular
Pedro Juan González Carvajal
La Colombia insular es la
sexta región natural de Colombia y está compuesta por San Andrés, Providencia y
Santa Catalina, más los cayos, los islotes y las islas del Pacífico, entre las
cuales sobresale Malpelo. Es solo el 0.01 % del territorio, pero es 100 %
fronteriza y turística. La deuda histórica es brutal: llevan más de 80 años con
los mismos problemas. Para desarrollarla, se necesitan mínimo estas obras:
1. Conectividad: romper el
monopolio del avión caro
a. Ampliación aeropuerto
Gustavo Rojas Pinilla, San Andrés: la pista no da para vuelos de carga
grandes ni para operar con mal clima. Se necesita plataforma nueva, calles de
rodaje y terminal de carga. Hoy todo lo que comen llega en avión y cuesta 3
veces más que en Cartagena.
b. Aeropuerto El Embrujo,
Providencia: Reconstruido post el huracán Iota, pero sin capacidad para
vuelos nocturnos ni de carga. Urge radio ayudas, luces y ampliación de pista.
Dependen 100 % de San Andrés.
c. Muelle de cruceros y
carga en San Andrés. El puerto actual es precario. Un muelle multipropósito
bajaría el costo de vida 30 % al traer mercancía en barco, no en avión.
También traería turismo de alto gasto.
d. Cable submarino de
fibra óptica redundante: Hoy dependen de un solo cable. Cuando falla, la
isla queda incomunicada. Sin internet estable no hay teletrabajo, ni turismo
digital, ni educación virtual.
2. Agua y energía: dejar de
vivir de la emergencia
a. Planta desalinizadora
a gran escala en San Andrés: la isla no tiene ríos. El 60 % del agua
es de carrotanques. La planta actual no da abasto. Se necesita una de 100 l/s
mínimo para agua 24h. Es la obra #1 que pide la comunidad hace 50 años.
b. Reconstrucción total
del acueducto de Providencia: El Huracán Iota lo destruyó en 2020. Siguen
con soluciones temporales. Sin agua no hay turismo ni reconstrucción de casas.
c. Parque solar más
baterías para San Andrés y Providencia: Hoy se quema diésel importado. La
energía cuesta $1.400 kWh, el doble del continente. Con solar más
almacenamiento se baja 50 % el costo y se acaba el ruido de las plantas.
d. Planta de manejo de
residuos sólidos: La isla entierra basura en El Magic Garden, ya colapsado.
Se necesita planta de separación, compostaje y exportación de reciclaje. El mar
se está llenando de lixiviados.
3. Protección
y adaptación: el mar se está comiendo las islas
a. Obras de protección costera en San Andrés: Spratt Bight y
Sound Bay pierden 1 metro de playa al año. Se necesitan espolones, rompeolas y
regeneración de playa. Si no, en 20 años no hay turismo.
b. Reconstrucción
resiliente de Providencia: Tras el huracán Iota, el 98 % de la
infraestructura colapsó. Falta terminar el hospital, el colegio, las 1700
viviendas y el malecón. Debe hacerse con normas anti-huracanes, no como antes.
c. Dragado y recuperación
de corales: el coral es la barrera natural contra huracanes y tsunamis.
Está 70 % muerto por turismo y aguas residuales. Sin corales, una marejada
borra la isla. Se necesita vivero de corales y emisario submarino para aguas
tratadas.
4. Desarrollo productivo: no
vivir solo del turismo
a. Centro de
transformación pesquera en San Andrés: los pescadores venden el pescado
barato porque no hay cadena de frío. Con planta de fileteado, empaque y
congelación exportan a Estados Unidos y generan empleo raizal.
b. Distrito de innovación
y bilingüismo: aprovechar que la isla es bilingüe. Un centro de BPO, call
center y nómadas digitales con internet decente y exenciones. Es el “Canal
de Panamá” del conocimiento.
c. Hospital de tercer
nivel en San Andrés: Hoy todo lo remiten a Bogotá. Una apendicitis cuesta
$15 millones por el vuelo medicalizado. Un hospital con UCI y especialidades
salva vidas y plata.
5. ¿Por qué son “deuda
histórica”?
a. Costo de vida:
Canasta familiar vale 45 % más que en Bogotá. Todo por fletes.
b. Riesgo existencial:
Iota demostró que un huracán categoría 5 borra Providencia en 6 horas. Y no hay
obras de mitigación.
c. Pérdida de cultura:
sin agua, sin trabajo digno, el raizal emigra. La isla se está
“continentalizando” y pierde su identidad.
d. Abandono: Desde la
intendencia de 1912, la inversión per cápita es la más baja del país vs. su
aporte en turismo.
La prioridad real: agua 24 horas
más energía barata más internet estable. Con eso, el turismo despega, llega
inversión y baja el costo de vida. Sin eso, cualquier hotel o aeropuerto nuevo
es un elefante blanco.
Recordemos que por San
Andrés pasa uno de los 3 canales navegables entre América y Europa, el Canal de
La Mona. Los otros son el Canal de Barlovento y el Canal de Yucatán.
Si algún día Nicaragua hace
su Canal Interoceánico, cualquier barco que entre o salga por ese Canal, le
tendría que pagar peaje a Colombia, obviamente si somos conscientes,
conocedores y reconocedores de este hecho, y siempre y cuando tengamos
gobiernos serios que sepan defender los intereses de la nación, lo cual hasta
el presente no ha sucedido.
Hay que tener en cuenta el
riesgo permanente que tenemos con Nicaragua, quien considera tener derechos
sobre San Andrés, lo cual está protegido por el Derecho Internacional pero no
por posibles acciones de hecho.
Esta situación tiende a
empeorar, si nuestros hermanos Isleños se sienten abandonados y aislados por
parte de la Colombia continental, como efectivamente lo han estado.
Ojalá después no tengamos
que poner el grito en el cielo por negligentes e irresponsables.
Se requiere que las nuevas
generaciones sean educadas con una conciencia geográfica e histórica que
contenga la adecuada conciencia marítima que hoy no tenemos.
lunes, 24 de agosto de 2026
Editorial: sucesos de la semana No. 159
En “Sucesos de la Semana”, Antonio Montoya H. hace un recorrido por algunos de los acontecimientos que marcaron la agenda nacional e internacional: la sucesión de terremotos registrada en distintos países, el recrudecimiento de los incendios forestales en Colombia, el llamado “Libro de la Verdad” presentado por el Gobierno ante los organismos de control, la situación de Ecopetrol y la ola de calor que deja miles de muertes en Europa. También aborda las controversias por las declaraciones de la ministra de Educación, Viviane Morales, sobre la educación sexual y la llamada “ideología de género”, y analiza el revolcón en la cúpula militar anunciado por el presidente Abelardo de la Espriella. Los invitamos a escuchar la nueva edición de “Sucesos de la Semana” en El Pensamiento al Aire. No dejes de verlo.
La corrupción se resiste a ser erradicada
Luis Alfonso García Carmona
El trámite de empalme
entre los gobiernos saliente y entrante no fue posible cumplirlo conforme a
nuestra tradición democrática por la negativa del régimen petrista a
reconocer la legitimidad del presidente elegido por la mayoría de los
colombianos en un proceso electoral transparente y avalado por las veedurías
internacionales.
La razón oculta detrás
de esa irracional posición era la de evitar a toda costa que se develara la
verdadera magnitud del monumental saqueo al erario protagonizado por Petro y su
banda de criminales. Hasta el último instante de su período, continuaba el petrismo
su depredadora expedición de nombramientos y celebración de contratos para
agotar las arcas –presentes y futuras– del Estado.
Con la anuencia de las
mayorías del Congreso, obtuvo el expresidente Petro permiso para ausentarse
del país durante un año, en lugar de poner la cara a las numerosas
denuncias e investigaciones por corrupción que enfrenta su gobierno. Flaco
servicio a la transparencia le prestaron los senadores que aprobaron tan
inconveniente autorización.
No conformes con
semejante desaguisado, designaron las mayorías del Congreso un nuevo contralor cuya
principal obligación consiste en perseguir toda malversación de los recursos
del Estado, pero su primer acto fue comprometerse a designar como
vicecontralor a un representante del Pacto Histórico, o sea, del partido defensor
del cuestionado gobierno vinculado a mayúsculos escándalos de corrupción en el
pasado cuatrienio.
Con semejante panorama
nos permitimos dudar de que se puedan cumplir las metas propuestas para
erradicar la corrupción y castigar a quienes participaron en el asalto a los
recursos fiscales en los últimos 4 años. Al fin de cuentas, la acción del
Estado se cumple a través de sus funcionarios. Si estos tienen otros
compromisos diferentes a los de la naturaleza de su cargo, no podrá
esperarse resultado alguno de su gestión.
Creemos desde hace
tiempo que es imprescindible una reforma de los organismos de control, tanto en
el ámbito nacional como regional, pues en la actualidad no dejan de ser un
botín burocrático aprovechado por los caciques políticos y que funciona
como un relojito: “yo te nombro contralor y tú me nombras un amigo en la
vicecontraloría”.
Pero debemos ser
realistas y, ante todo, pragmáticos. Ni el presidente está interesado en
embarcarse en una reforma constitucional pues tiene una inaplazable agenda
para este período, ni será fácil que los políticos de siempre renuncien
a sus privilegios. Propusimos en cambio una reforma más general consistente
en elevar a norma constitucional la obligación de que todos los funcionarios
públicos, salvo los que deban ser elegidos por votación popular, sean
designados por concurso de méritos. Si observamos lo que ocurre en los
países donde esta norma está vigente, concluimos que los cambios electorales no
afectan la estabilidad del aparato estatal y se obtiene una mayor eficiencia y
compromiso por parte de los servidores públicos.
Sin embargo, hay una fórmula
al alcance del señor presidente, que no requiere el engorroso e
impredecible paso por el Congreso. Tiene el primer mandatario potestad para crear
y designar consejeros presidenciales para temas específicos que actúan bajo
su directa supervisión. La sugerencia, respetuosa y comedida, por supuesto, es
que sean eliminadas la Consejería para la Reconciliación Nacional y el Alto Comisionado
para la Paz y, en su lugar, se cree la Consejería para la Lucha contra
la Corrupción. Entre sus funciones estarían las de recopilar toda la
información sobre presuntos delitos relacionados con la corrupción, sus
responsables, cómplices y auxiliadores; la persecución de activos
fraudulentamente obtenidos con la corrupción, la elaboración de proyectos de
ley y de decreto para derrotar a la corrupción, la formulación de denuncias
penales y el seguimiento de los procesos. En una palabra, sería un verdadero “zar
anticorrupción” que el país requiere sin lugar a duda.
viernes, 21 de agosto de 2026
Solidaridad ejemplar
José Leonardo Rincón, S. J.
Después
del shock por el terremoto del que todavía muchos aún no se sobreponen,
impactante a nivel global, ha sido la ejemplar solidaridad con la que nuestros
compatriotas han respondido, de manera masiva, inmediata y generosa. Eso
muestra la enorme sensibilidad que tiene nuestra gente ante el dolor y el
sufrimiento de otros. No es la primera vez que se observa este comportamiento. Ha
sido siempre así. Recuerdo similares reacciones ante las tragedias de Popayan, Armero,
Eje Cafetero, por citar solo estas, como reacción ante la sobrecogedora fuerza
de la naturaleza.
Le
tocó al nuevo gobierno en sus primeros días concentrar sus esfuerzos en atender
la catástrofe y no pudo hacerlo desde la Ungrd que es la herramienta estatal para
orientar, canalizar y atender este tipo de situaciones, después de semejante
deterioro reputacional, sino que se inventó su propia estrategia.
Quisiera
llamar la atención precisamente sobre el caos generado no solo por la sorpresiva
tragedia que desbarató en tres minutos lo que muchos habían levantado durante
años, sino también sobre el desorden que observo. Todo el mundo sale a donar en
dinero y en especie, se abren cuentas bancarias para depositar dineros, la
gente compra mercados con alimentos que considera básicos, se hacen campañas y
se acopian toneladas de ropa y utensilios de todo tipo. ¿A dónde va a parar
todo eso?, ¿Quién canaliza y distribuye esos recursos frente a qué tipo de
necesidades jerarquizadas?, ¿Se ha podido hacer un levantamiento de esas
prioridades?
Porque,
así como conmueve tanta solidaridad de gente maravillosa, me aterra la viveza
de los delincuentes de toda ralea que salieron literalmente a hacer su agosto. Los
voluntarios camuflados que saquean inmuebles y cadáveres. Los ladrones de
cuello blanco que se lucran en esta coyuntura. Las víctimas aparecidas desde
otras latitudes que aprovechan el río revuelto. Me cuestionaron los relatos de
quienes lideraron el Forec después de un terremoto similar y que denunciaron a
esos políticos carroñeros que en su momento quisieron sacar tajada. Me
impresiona el desorden y no veo que se haya nombrado un líder que públicamente
salga a hacer un inventario de necesidades y proceda a comunicar, orientar,
ordenar, administrar las donaciones en dinero y en especie para luego canalizar,
distribuir y verificar que esa solidaria avalancha de ayudas llegue a tiempo y
a quien realmente las necesite. Se habla de que se necesitan 30 billones para
reconstruir. ¿Quién o quiénes los van a administrar?, ¿quién audita o controla?,
¿quiénes serán los beneficiarios y en cuánto tiempo se ha previsto sostener
esas ayudas?
Estas
tragedias nos sorprenden literalmente con los calzones abajo. Entiendo que hay
protocolos internacionales para el manejo de estas situaciones, pero no son
conocidos. Hay que ordenar esto pronto porque ya veo, como ha pasado en
ocasiones anteriores, comida vencida que hay que echar a la basura, ropa y
chécheres, que no sirven, por ahí arrumados y perdidos, y también muchos sinvergüenzas
cuadrando sus cajas personales con el dinero sagrado que era para las víctimas.
La solidaridad ha sido realmente ejemplar. Que no lo sea también el no saber
manejarla en beneficio de quienes realmente lo necesitan.
Con el Libro de la verdad quedaron en evidencia
Andrés de Bedout Jaramillo
Los colombianos
no podemos creer que, luego de destinar billones de pesos anuales al
funcionamiento de las autoridades de vigilancia y control (Fiscalía,
Procuraduría y Contraloría), no tengamos ningún resultado tangible frente a las
violaciones que, de manera descarada, venían cometiendo Petro y sus secuaces,
dejando a nuestro país herido de muerte y sumido en una crisis que hoy se
agrava con el reciente terremoto. Ni siquiera fueron eficaces en asustar o
disuadir a los funcionarios de Petro, para evitar esa increíble seguidilla
generalizada de corrupciones a todos los niveles, hasta el último minuto de su
nefasto mandato.
No puede ser
que, de las más de 80 irregularidades denunciadas por el gobierno entrante
—irregularidades que todos los colombianos veníamos observando y denunciando—
nuestras autoridades de vigilancia y control permanecieran quietas, calladas,
como si no existieran, haciéndose las locas frente a lo que estaba sucediendo.
En el evento de
entrega del Libro de la verdad se les notaba la cara de vergüenza a la fiscal,
al procurador y al contralor. Quedaron en evidencia, pero a su vez retados
públicamente a actuar rápida y eficientemente frente a las denuncias
presentadas y documentadas. Su complicidad no podrá continuar en este gobierno:
les llegó la hora de cumplir con su deber, es hora de actuar.
Afortunadamente,
en la Comisión de Acusaciones quedó el representante Daniel Briceño. Recordemos
que es la Comisión de Investigaciones y Acusaciones de la Cámara de
Representantes la encargada de investigar y acusar, además del presidente de la
República, a la fiscal, al procurador y al contralor. En mi concepto, a estos
funcionarios se les debe abrir investigación rápidamente por el delito de
prevaricato u omisión de denuncia, amén de las consecuencias disciplinarias
correspondientes.
Si bien esta
comisión ha sido un desastre, aspiramos a que con Briceño —aunque en minoría—
se vea obligada a actuar. Estamos seguros de que estará muy por encima de sus
demás integrantes, donde el Pacto Histórico cuenta con las mayorías, que hoy,
quizá con la presión de Briceño, puedan cambiar y cumplir con sus obligaciones
constitucionales y legales.
En otras
palabras, Briceño será la piedra en el zapato que pondrá a trabajar a la
Comisión de Investigaciones y Acusaciones de la Cámara de Representantes.
El acto de
entrega del Libro de la verdad, resultante del empalme anticorrupción
—que, dicho sea de paso, terminó siendo un empalme con los delegados de la
Contraloría General de la Nación en los diferentes ministerios y entidades del
Estado, dada la negativa del gobierno saliente a entregar información,
cimentada en el no reconocimiento del triunfo del Tigre por parte de Petro y su
Pacto Histórico— se constituyó en un símbolo vinculante y delatador, con todas
las características de una denuncia penal y fiscal directa de un presidente a
las autoridades de vigilancia y control.
El Libro de
la verdad / Empalme anticorrupción
fue entregado personal y públicamente por el presidente a la Fiscal, al
Procurador y al Contralor, quienes tendrán obligatoriamente que asumir las
investigaciones correspondientes. No podrán argumentar la inexistencia de
denuncia de parte, aunque muchas de las conductas delictuosas denunciadas ya
deberían estar siendo investigadas de oficio por estas entidades. Seguramente,
sobre algunas en particular, puedan tener avances que permitan atribuir
responsabilidades fiscales, penales y disciplinarias a los funcionarios
salientes.
Que nuestro
Señor Jesucristo les dé la entereza y el valor necesarios a nuestras
autoridades de vigilancia y control para cumplir con sus deberes
constitucionales y legales.
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