lunes, 16 de febrero de 2026

Editorial: sucesos de la semana No. 135


En su editorial de la semana, Antonio Montoya H., reseña los siguientes hechos que fueron noticia: la aparición púbica de la hija de Kim Jong-Un que posiblemente sea su sucesora; el portaviones que envió Estados Unidos para presionar a Irán; la invitación de Donald Trump que hace a varios líderes de América para que se reúnan; el anuncio de Rusia de ayudas a Cuba; la suspensión en Colombia, de manera provisional, del decreto del salario mínimo; los desastres del invierno en el país y el decreto de emergencia económica que incluye, entre otros, un impuesto al patrimonio de las empresas más grandes, y concluye comentando la decisión del presidente de retirar del servicio al general Urrego, tras acusarlo de intentar sabotear su encuentro con Donald Trump.

Una consulta sin norte, sin opciones, sin sentido

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

No se encuentra lógica en los argumentos de algunos opositores del régimen petrista que está acabando con el país, cuando invitan a la consulta de los aspirantes del “centro derecha”.

Ignoran –u olvidan- que ya la posición del “centro” la venimos ensayando sin éxito para conjurar la amenaza comunista de tomarse el poder, y de bañar en sangre el territorio nacional. La fórmula del diálogo y de la alcahuetería con los criminales solamente ha servido para fortalecer los grupos de bandoleros y entregarles vastas porciones del territorio nacional. Si en algo estamos de acuerdo los colombianos es en que necesitamos parar ese tenebroso proceso de violencia, terrorismo, vandalismo, imperio del narcotráfico, propagación de la corrupción y destrucción de nuestra economía. Quien no esté de acuerdo con ello es porque no conoce el país o simplemente se niega a reconocer la azarosa coyuntura que atravesamos.

Los aspirantes que se pelean un puesto en la primera vuelta a través de la que ellos han llamado “la gran consulta” (con excepción de Vicky y Paloma) son fiel reflejo de esa medrosa y condescendiente “centroderecha” que propugnó por el acuerdo de La Habana en la que el Estado se humilló ante los más crueles bandoleros de nuestra historia, los que hoy aprueban las leyes como congresistas, mientras las víctimas suyas son revictimizadas por la impunidad que a sus verdugos les otorga el régimen petrista y la JEP. Los demás respaldaron ese fatídico acuerdo, se desempeñaron como ministros del “tartufo” Santos que traicionó a Colombia y se han lucrado de su privilegiada posición mientras el resto de los colombianos ha soportado la entrega del país a la izquierda radical en los gobiernos de transición de Santos y Duque, y en el actual gobierno de la mentira y la corrupción. Lo grave del asunto es el implícito compromiso de los socios de la consulta de respaldar a quien la gane, sea quien sea.

Con el pueril argumento de que van a votar por Paloma, por ejemplo, para que esta gane y luego pasen sus seguidores a las toldas de Abelardo justifican algunos su garrafal error. No hay más ingenua explicación que esta. De un lado, existe prohibición legal para proceder de esa forma: El ganador de una consulta tiene la obligación de ir a la primera vuelta por el grupo que lo escogió. Tampoco es real que sus seguidores pasarán a engrosar a las toldas del “tigre”. Los votos no son endosables.

Más peregrina aún es la tesis de quienes argumentan que no hay problema en votar por esa consulta pues, al cabo, la “centroderecha”, cuando obtenga un respaldo menor que el de Abelardo se le unirá masivamente sumando los votos de la ganadora de la consulta con los del “tigre”, y la victoria sobre Cepeda será “pan comido”. Es el colmo de la estulticia semejante razonamiento: los aspirantes de la consulta provienen en su mayoría del santismo, hacen parte de ese viejo establecimiento que quiere seguir sumiendo al país en la politiquería rastrera, no en gobernar para quienes los eligen. Así lo han demostrado con la “guerra sucia” que libran contra Abelardo. Uno de ellos, cuya favorabilidad es apenas del 1 % se atreve a vetar a Abelardo dizque por ser de “extrema derecha”.

Se vendió a los incautos el cuento de la consulta para conseguir la unidad de quienes se oponen al régimen petrista. Abelardo aceptó sin condiciones y propuso realizar una encuesta en reemplazo de la consulta para evitar ese enorme gasto en un Estado con un inusitado déficit fiscal pero su idea fue ignorada. Dor razones pesaron para desdeñar la idea: El real objetivo que se buscaba era apartar a Abelardo de la consulta para tener alguna posibilidad de ganarla y, de paso, obtener las jugosas ganancias de la reposición de votos por cuenta del presupuesto nacional.

El tiempo es implacable y día a día demuestra el crecimiento del movimiento popular “Defensores de la Patria” porque representa una iniciativa libre de la influencia politiquera, que ha interpretado fielmente los deseos de un pueblo cansado de la violencia y la corrupción. La consulta de “centroderecha” no logró despertar el fervor y la pasión que acompañan al “tigre” y por eso sus cifras van en retroceso. La verdad en la coyuntura actual es que la lucha por el poder se librará entre la democracia, representada por De la Espriella y el modelo marxista continuador del régimen de Petro, que encarna el candidato de las FARC, Iván Cepeda. Lo demás es pretender tapar el sol con las manos.

Confiamos en que todavía exista una mayoría de colombianos honestos, comprometidos con el futuro de la patria y no con los intereses particulares de nadie, que se aparten de la asquerosa campaña que adelantan Petro y sus cómplices en contra del “tigre”. Colombia necesita hasta el último voto de sus hijos para salvarla. No seamos inferiores al crucial momento que nos tocó vivir.

jueves, 12 de febrero de 2026

Conversatorio con Gabriel Jaime Henao


Antonio Montoya H.
Gabriel Jaime Henao es un empresario y experto con más de cinco décadas de liderazgo en el sector textil y de confecciones. Amablemente ha aceptado la invitación de Antonio Montoya H., al conversatorio de la semana en El Pensamiento al Aire, en donde se devela por qué la industria textil tradicional del país está en crisis estructural. No dejes de verlo.
Es reconocido por su aporte al comercio de telas y su visión estratégica en América Latina. Desde 1986 es socio de I.M.S. Textiles Ltda., empresa dedicada a la compra y suministro de telas e hilos en mercados de Colombia, México, Ecuador y Perú, donde ha promovido competitividad y calidad para la industria regional. 

Henao inició su carrera como Gerente de Exportaciones en Fabricato S.A. (1972–1976), impulsando las ventas internacionales de una de las compañías textiles más emblemáticas del país, y luego se desempeñó como Gerente de Ventas para América Latina en Burlington Industries Inc. (Estados Unidos) entre 1979 y 1983. Es ingeniero en Ingeniería y Gestión Industrial por la North Carolina State University, formación que ha respaldado su trayectoria como puente entre el mercado textil global y la industria latinoamericana. 

La oposición no puede llegar fragmentada a primera vuelta

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

La competencia electoral se ha apoderado de algunas fuerzas de oposición de centro - derecha, en forma de fuego amigo, generando heridas cada vez más difíciles de sanar. Esta situación mina una posible unión de la oposición que pueda eficientemente enfrentar al verdadero enemigo que ha destruido al país, sumiéndonos en una crisis fiscal, matizada con altos índices de corrupción, que están dando al traste con los programas sociales y de infraestructura e impidiendo atender desastres como los que hoy nos deja el frente frío y lluvioso que ataca fuertemente a zonas de Córdoba y Antioquia, entre otros, donde el irresponsable, indolente e insensible Gobierno nacional, apenas está llegando con retórica mentirosa a desatender a las víctimas del desastre, lo que ha generado, con toda razón, fuertes críticas y reclamos de parte de gobernadores y alcaldes de las zonas afectadas y del país en general, porque no estamos dispuestos a aguantar más mentiras, irresponsabilidades y humillaciones de parte del nefasto y mal intencionado Petro y sus ineptos colaboradores.

A los incautos colombianos que todavía creen hoy en Petro y sus secuaces, que todos los días hacen más visible su corrupta mala fe en el manejo del Estado, se les llegó la hora de aterrizar y pensar en el futuro de ellos y de sus familias hay que advertirles que el continuismo es sinónimo del obscuro sendero por el que nos lleva este Gobierno, decidido a obligarnos a migraciones masivas como las de los cubanos y venezolanos, que al no encontrar en sus países ningún tipo de oportunidades se vieron obligados a salir a buscar suerte a otros países a costa de mucho sufrimiento y dificultades.

Colombia tiene que cambiar de Gobierno; cualquier cosa que nos pase es mejor que Petro, Cepeda o Roy, y ojalá esto sea en primera vuelta; no podemos permitir que lleguen a la presidencia ni con mayorías al congreso, el proceso de reconstrucción de Colombia depende de todos.

El paso inmediato que sigue es el de medirnos el 8 de marzo: “primero nos medimos y luego nos juntamos” este sería el eslogan del hoy, el 8 de marzo donde ojalá salgamos todos a votar la gran consulta y a escoger a nuestros congresistas, lo que nos dará la medición de urnas que permita definir quién podrá ganar en la primera vuelta.

Unos escogieron medirse a través de consultas, otros la votación en sus listas de Senado y Cámara. Así lo decidió Abelardo de la Espriella, y su respaldo se sustenta en el número de votos que saquen las listas para Senado y Cámara de Salvación Nacional y Creemos, además de los votos naturales de ambas colectividades, lo que significa que los seguidores de El Tigre deben votar por alguna de estas dos listas para confirmar en urnas lo que hoy dicen las encuestas.

Como seguidor de Creemos, como muchos otros ciudadanos, recomiendo votar por las listas de Creemos, movimiento que aspiramos se convierta en partido político, alcanzando el umbral, lo que nos permitirá proyectar a Federico Gutiérrez para las elecciones presidenciales de 2030, lo que se convertirá en prenda de garantía en el proceso de reconstrucción del país que se debe iniciar en agosto de 2026 y durará varios años, habida consideración de los incalculables daños causados por Petro y sus ineptos e irresponsables compañeros de gobierno.

Creemos, cuenta con un muy buen número de profesionales capacitados y probados en la administración de Medellín, ciudad que tuvo que ser sometida a un proceso de reconstrucción profundo, después de la destrucción a la que la sometió el nefasto alcalde Quintero y su equipo de cuestionados e imputados colaboradores, hoy en la cárcel muchos de ellos y otros próximos a imputación y aseguramiento.

Los integrantes del movimiento Creemos con Fico a la cabeza, lo han arriesgado todo con valentía y dedicación, no solo para hacer que los que destruyeron y se robaron a nuestra ciudad paguen por sus delitos, mientras reconstruyen todos los desastres que nos dejaron de herencia y denuncian y atacan todas las irresponsabilidades y corrupciones del Gobierno de Petro y sus secuaces. Incluyo acá con orgullo, preocupación y miedo, el trabajo de mi hijo Alejandro de Bedout Arango, hoy presidente del Concejo de Medellín, a quien educamos en familia para el servicio y el bien común y hoy lo arriesga todo por Colombia y Medellín.

Para el senado votaremos Creemos 1 que corresponde a la administradora de empresas, experta y magíster en riesgos y en el servicio social y el bien común, Juliana Gutiérrez, mujer conocedora de las necesidades de las familias en situaciones difíciles, como las que a ella en carne propia le ha tocado enfrentar, lo que la sensibiliza aún más para brindarles su compañía y apoyo desinteresado y que nos representará con lujo de detalles en el Senado de la República. Para la Cámara recomiendo a Simón Molina 102 en la lista de Creemos y a Juan David Zuluaga 107 en la lista del CD, ambos, jóvenes políticos antioqueños con suficiente experiencia y compromiso. En la gran Consulta recomiendo a Paloma Valencia, habida consideración de la no presencia de Fajardo en la misma, por quien votaría preferencialmente.

Siento la necesidad de hacerme contar como oposición de centro derecha y por ello voto en la consulta de centro derecha. Los resultados del 8 de marzo, con votos de carne y hueso, pueden significar un realinderamiento de la política, o una ratificación de lo que hoy dicen las encuestas, permitiéndose con sus resultados un definitivo intento de unión de la oposición para llegar lo más unidos posible a la primera vuelta presidencial. Así aminoramos los riesgos de continuidad hacia el abismo de una Cuba o de una Venezuela, a la que nos está llevando este régimen, indolente e irresponsable en acciones y decisiones que todos los días nos colocan en puntos de no retorno, haciendo que el proceso de reconstrucción del país sea más largo y difícil.

Los gobernadores y alcaldes desde las regiones no aguantan más, miremos las más recientes reacciones desde las localidades más afectadas por los fenómenos naturales y la violencia. Todos los generadores de empleo formal, de bienestar y desarrollo, están reventados, haciendo esfuerzos ingentes para aguantar estos últimos meses de Gobierno, donde Petro tiene metido a fondo el acelerador de la destrucción, endeudando al país a niveles y tasas nunca vistos, incrementando el gasto público en contratos de prestaciones de servicios innecesarios e insostenibles, con miras solo a las comicios electorales para favorecer la continuidad del irresponsable, destructivo y corrupto Gobierno, favoreciendo la elección de Cepeda o de Roy.

Que nuestro señor Jesucristo ilumine a los que engañados quieren la continuidad e ilumine a los líderes de centro derecha para que se unan con miras a la primera vuelta de las presidenciales.

No queremos más deterioro del empleo formal, no queremos más deterioro del sistema de salud, no queremos más impuestos, no queremos constituyente, no queremos que sigan destruyendo a Ecopetrol, no queremos apagón, no queremos mayores tarifas al gas domiciliario, no queremos más aumento insostenible de la deuda pública, no queremos que las obras de infraestructura sigan paralizadas. Por ello voto y llamo a votar en defensa de una alternativa que permita reconstruir el país.

Desde el centro, anotaciones: mientras el tinto se enfría

Tinto en la Plazuela San Ignacio, Medellín

Fredy Angarita
Fredy Angarita

Entrar a Juan Valdez o a Starbucks, donde el café tiene un costo entre 5000 y 10000 mil pesos, este viene acompañado de una historia bien contada, se vende la experiencia. En estos sitios el café no solo se toma, se representa. En el centro, en cambio, el café no se explica, se sirve.

Dicen que el mejor café se exporta. Que lo bueno se va y aquí nos dejan la pasilla. Aunque nadie lo ha comprobado del todo, nadie lo discute. Es una frase repetida, incuestionable, que circula con la misma facilidad que el tinto, caliente.

En la Plazuela de San Ignacio, por lo general, se reúnen más de 13 vendedores de café. No se distinguen por género ni por edad. Algunos solo venden tinto, otros lo acompañan con café en leche y pocos ofrecen aromáticas de todos los aromas posibles. Unos cargan termos gastados; otros empujan carros que antes se utilizaban en supermercados y que son convertidos en tiendas rodantes que sufren cada grieta del suelo.

Están ahí todos los días, desde antes que salga el sol hasta después de ocultarse. El tinto, producto estrella del parque, tiene un costo entre $1300 y $1500, y el que vende no habla de exportaciones ni de denominación de origen ya que el parque tiene su propia economía.

Se pueden vender al día de 9 a 13 termos, cada termo genera entre 10 y 12 tintos dependiendo si el cliente lo pide doble. Ellos dicen que muchos lo compran por necesidad, por despertar o por no dormir, es la excusa para detenerse cinco minutos sin sentirse improductivo. Se toma de pie, rápido, sin ceremonia. Nadie pregunta de dónde viene el café. Nadie exige calidad. Nadie toma fotos.

El tinto del centro no necesita relatos, se vende en vaso desechable, se paga con monedas, mientras tanto, los titulares de los medios presumen del café que producimos hablando de los millones que dejan.

En el parque se exporta orgullo, consumimos costumbre, tal vez el engaño no esté en la calidad del grano, sino en la forma de mirar.

Convertimos lo cotidiano en paisaje y luego nos preguntamos por qué nada nos sabe a identidad.

El tinto se sirve caliente, el parque sigue funcionando. Sin embargo, cada taza es un acuerdo silencioso: calor a cambio de unas monedas, dignidad a cambio de minutos.

En el parque no se habla de desigualdad, el mejor café se exporta. El más urgente se toma de pie.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Delcy, Petro y Guanipa

José Alvear Sanín
José Alvear Sanín

La infame detención de Juan Pablo Guanipa, pocas horas después de su excarcelación, indica que el régimen comunista sigue imperando y que el “monitoreo” convenido con Messers, Trump y Rubio, es apenas de fachada, porque Delcy y compañía (hermano, Cabello e hija, Padrino, colectivos y demás malas hierbas) conservan el poder, mientras los gringos tienen el subsuelo.

Como prefiero los hechos a las bien adobadas hipótesis que formulan los Castos, Ruckaufs, Lajes, Baylys, Fonsecas y demás comentaristas capaces de narrar en 30 minutos todo lo convenido en las dos horas en las que no estuvieron presentes, me atengo a lo que sucede, no a lo imaginario.

Lo del Guanipa es aterrador y recuerda a los que salían vivos del Gulag después de cumplir larga e injusta pena, para regresar allí pocas horas o días después, con nuevas y falsas incriminaciones. ¡Estalinismo puro y duro…!

¡Y lo que cuenta Nitu Pérez Osuna sobre la redacción, tramitación y restricciones de la “Ley de amnistía” para los presos políticos en Venezuela, ¡es puro y duro estalinismo tropical!, que hace una farsa de la libertad aparente de quienes quedan obligados al silencio y bajo el peso de prontuarios no levantados y de obvio cuño chantajista.

Este es, hasta ahora, el resultado de la extracción parcial de criminales, que ya no se podrá completar.

La esperanza es que una reacción del pueblo, tan arriesgada como valerosa, y la siempre vacilante “presión” internacional, obliguen a la camarilla de Delcy para activar la transición.

Pero mientras esperamos ese feliz desenlace, debemos seguir considerando que el cambalache Trump-Petro está bien lejos de asegurar la democracia colombiana.

Todo el mundo quiere creer que Petro tomó un baño lustral en la Casa Blanca, y que, a partir del libro, el autógrafo y la gorra, han desaparecido la paz total, la colaboración con el narcotráfico y el fraude electoral, minuciosamente preparado desde agosto 7 de 2022.

Quien esto escribe sigue temiendo que la reunión del 3 de febrero haya servido apenas para la normalización tipo Venezuela, de manera que el Pacto Histórico conserve el poder y los EE. UU. dispongan del subsuelo…

Sé que esta inquietud es impopular, porque va en contravía de la ilusión colectiva, pero a un mes de los comicios de marzo, el rufián-presidente no ha cambiado: Sigue proponiendo locuras y ha firmado, en el último mes, ¡apenas 540.000 “contratos”! (nuevo nombre del prevaricato), incrementando en 27 billones de pesos el gasto público vinculado al megafraude electoral, sin que ni los jefes políticos ni los órganos de control se manifiesten en contra de este colosal abuso criminal.

La euforia colectiva no puede eliminar, entonces, el inmenso e inminente peligro que corren las instituciones, enfrentadas al personaje más mendaz, perverso e hipócrita, que puede imaginarse.

De cara al porvenir: recuperando la "Tacita de Plata"

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

Hay que reconocer abiertamente el retroceso que sufrió nuestra ciudad con respecto a la administración, mantenimiento, limpieza y aumento del espacio público (por no mencionar si no este caso puntual), durante la administración anterior.

También hay que reconocer el gran esfuerzo y los grandes resultados que en relativo poco tiempo ha alcanzado la actual administración haciendo visibles los trabajos de recuperación, mantenimiento y expansión del espacio público, logrando que los ciudadanos nos sintamos otra vez orgullosos de presentar a Medellín, como lo que fue y está volviendo a ser, la maravillosa “Tacita de Plata”.

Desde este espacio, en diferentes momentos del tiempo, hemos sugerido de manera respetuosa algunos de los frentes que deben ser contemplados para mejorar cada vez más la comodidad y el ornato de nuestra ciudad. Por eso me atrevo de nuevo a sugerir algunos temas que deberían ser analizados y si se ven viables, ejecutarlos.

Sea lo primero irradiar fuera de los entornos próximos a nuestro Metro, la exitosísima campaña de la Cultura Metro, de modo que se expanda hacia todos los rincones de la ciudad.

Desarrollar una campaña permanente para el manejo adecuado de las basuras en términos de separación desde los hogares, para que vayamos estableciendo las prácticas y costumbres cívicas pertinentes y permanentes para cuando tengamos que cambiar el modelo de los rellenos sanitarios, asunto que estamos en mora de enfrentar.

Desarrollar desde las escuelas y colegios a partir de primaria, procesos intensivos de cultura cívica y comportamiento ciudadano para que desde niños nos eduquemos alrededor del respeto, la convivencia y el aseo por nuestra ciudad: cómo cruzar las calles, cómo caminar por las aceras, como emplear los servicios sanitarios públicos, cómo acceder al transporte público, cómo hacer respetar los turnos y las filas, entre otros comportamientos básicos de buena educación.

Algunas actividades puntuales serían:

1. Ninguno de los últimos gobiernos ha sabido poner a funcionar y cuidar adecuadamente las varias fuentes que tiene la ciudad y que en su gran mayoría permanecen sin funcionar.

2. Iluminar adecuadamente los bajos de los puentes de la ciudad para que se pueda, como ejemplo extremo, leer en esos espacios y recuperar y/o adecuar ese espacio público para el uso de la gente. (ver ejemplo de los bajos del puente de Guayabal con la calle 10).

3. Aumentar el número de servicios sanitarios públicos en toda la ciudad.

4. Aumentar en cantidad y actualidad la señalización de las vías para orientar adecuadamente tanto a propios como a visitantes.

5. Asegurar señalización adecuada, visible y actualizada para identificar la nomenclatura de las calles, las carreras, las circulares, entre otros tantos esquemas hoy utilizados en la ciudad.

6. Continuar e intensificar el proceso de señalización de las vías.

7. Volver a colocar los nombres con los cuales al momento de su inauguración fueron bautizados varios puentes, intercambios, túneles y soterrados.

8. Garantizar el buen estado y adecuada señalización de estatuas, bustos y esculturas de la ciudad.

9. Señalizar adecuadamente los resaltos y los llamados “policías acostados”.

10. Organizar adecuadamente las esquinas que ofrecen poca visibilidad para las maniobras de los conductores.

11. Incrementar el número de “bahías” y de “centros de acopio” para taxis.

12. Continuar con el proceso de modernización de la red de semáforos de la ciudad.

Cualquier estrategia que se desarrolle debe ser pensada en términos de generar la menor molestia entre los ciudadanos mientras se realizan las obras, por ejemplo, intensificando los trabajos nocturnos en aquellos lugares en los que sea posible.

Así mismo, cualquier estrategia debe ser pensada en términos de atender al ciudadano y al visitante como cliente, facilitando su desplazamiento y su disfrute de la ciudad.

En términos de señalización, y si queremos que el turismo sea una de nuestras fortalezas económicas, debemos pensar en emplear señalización bilingüe.

Garantizar la existencia y divulgación semanal de la agenda cultural de la ciudad.

Igualmente, atender privilegiadamente las necesidades de niños, ancianos, personas con dificultades de movilidad y de turistas.

Enhorabuena la atención que se le está prestando al cauce del Río Medellín y a la gran cantidad de quebradas que surcan nuestro territorio.

Esta estrategia debe ser institucionalizada, de modo que sea una obligación de Gobierno y no una acción a voluntad del alcalde distrital de turno.

Atención y uso especial deberían tener nuestros 7 cerros tutelares. Su adecuado acceso, iluminación y el desarrollo de actividades permanentes alrededor, por ejemplo, del Pueblito Paisa en el Cerro Nutibara, deberían ser estudiados. ¿Qué tal un producto turístico como el Pueblito Paisa en cada uno de los otros 6 Cerros?

Se ha mencionado, con la ayuda de expertos, sembrar guayacanes de diferentes colores en cada cerro y por qué no, colocar en cada cerro alguno de los antiguos tableros luminosos que otrora advertían y anunciaban la pujanza empresarial de la ciudad. Tableros como el de Coltejer, Postobón, Tejicóndor, Tejidos Leticia, Postobón, Vicuña y Everfit, entre otros, deben estar tirados o almacenados en cualquier bodega. Convoquemos a estas empresas para que, entre el municipio y cada una de estas, los revivamos o que los donen a la ciudad.

Insistir en la arborización intensiva de aquellas partes de las laderas que circundan el Valle de Aburrá y que aún no han sido invadidas.

Felicitaciones a Medellín en sus 350 años de fundación.