viernes, 29 de mayo de 2026

A votar se dijo

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

Nunca tuvimos tantos candidatos para la Presidencia de la República. No me quedó claro si es porque tenemos líderes de sobra o porque cualquiera se sintió apto para suceder al actual mandatario. Preferiría pensar lo primero. Y es verdad, entre ese abanico había gente muy buena e interesante pero bastante desconocida para muchos.

Mal parado como ha estado el primer mandatario parecía estar condenado a ser la gran decepción y el fracaso de la izquierda en el poder. Pero se le apareció la Virgen, como decimos coloquialmente. Cepeda se catapultó solito dejando lejos y por mucho a sus copartidarios después de su conocido choque de años con Uribe. Su peculiar estilo reflexivo, sus discursos escritos para garantizar precisión, su sofrosine, su decisión de no ir a debates con los otros candidatos, lo tienen de primero en las encuestas y con alta posibilidad de ganar en primera vuelta. Pude conocerlo de cerca y escucharlo. Sorprendente, como sorprendente que José Félix Lafaurie, esposo de la Cabal y opositor radical de su proyecto político, lo cubrió de frases elogiosas y alcanzó a decir que si fuera presidente lo haría muy bien. Veamos cómo le va el domingo.

Azul de metileno, a la derecha de la extrema derecha está De la Espriella. Folclórico con su theriana imagen del tigre, sin experiencia alguna en el manejo de Estado, logra concitar a todos los que están aburridos con el actual Gobierno y todo lo que se le parezca. Su controvertido pasado como abogado defensor de personas de dudosa ortografía pareciera hacerse a un lado para afirmarse firme por la patria. Lo mejor de su mediática campaña es su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, académico reconocido, exministro, todo un señor, que nos sorprendió con su decisión de apoyar este proyecto. Ha cogido fuerza a pesar de sus varias equivocaciones.

Paloma, por su parte, descendiente de la rancia aristocracia payaneja, nieta de expresidente y perteneciente a la casta política tradicional caucana sorprendió a todos ganando la consulta Interna de su partido cuando todos esperaban que lo fuera María Fernanda Cabal. No era la más popular, era la que dijera Uribe. Y sorpréndanse: Clara López, líder de izquierda, profesora de Paloma, la elogia con creces por su inteligencia y otras capacidades. Su alianza con Oviedo como fórmula quiso posar de abierta y resultó espantando a los más conservadores.

El amigo Fajardo en su nuevo intento, llegó a puntear las encuestas y cuando parecía saborear las mieles del poder, en realidad le significó su nueva perdida, porque se comió el cuento de ser el eventual ganador de la contienda y por eso no quiso someterse a la consulta. Decisión fatal porque bajó al cuarto o quinto lugar a pesar de ser una buena opción. Dirán que a la quinta es la vencida, pero ya anunció que hasta ahí llegaba. Faltó humildad.

Quedan Claudia, Roy, Lizcano, Miguel Uribe y todos los que juran que tienen alguna opción. No fue esta vez. Y esa fragmentación, ese río revuelto, es lo que han aprovechado otros para unir fuerzas y potencialmente ganar. Esto está de alquilar balcón. Así que vote por quien quiera y en conciencia vea que es su mejor opción, pero vote por favor. No vote su voto. Elija bien. ¡A votar se dijo!

Elecciones de zoológico

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Luis Guillermo Echeverri Vélez

Entre violencia, odios sectarios, resentimiento y fanatismo, salta el país el domingo al vacío sin paracaídas frente a un inexplicable continuismo que puntea entre vaticinios de augurios, oráculos criollos, casinos virtuales y máquinas de pesquisas futurísticas, algunas de alquiler que sirven a los extremos según conveniencia. Pero el voto serio por fuera del circo zoológico y de las pasiones virtuales, aún no aparece entre tanto estrépito.

Sin mezquindades hay que salir a votar responsable y libremente por la libertad, y sin despreciar el patriotismo democrático heredado de los mayores que ha representado Uribe en lo corrido del siglo, como principal defensor de la seguridad, la convivencia y la legalidad en Latinoamérica.

Pero permítame el lector unas líneas satíricas que evocan la sabia letra del tango Cambalache.

En la era del conocimiento global: IA y computación quántica, los ricos y poderosos del planeta y su remedo criollo, se dedican a alimentar sus egos con la inmundicia propia de los “Juegos de poder y tronos”, dejando los de HBO convertidos en un paseo de niños exploradores.

Por fuera, Xi Jinping, Trump, Putin, Ayatolas, el terrorismo islámico, Mossad, los trillones de las grandes tecnológicas, el muñeco coreano, el castrochavismo asociado al narcoterrorismo colombiano y el decadente progresismo que se adueñó de las ONGs y del multilateralismo que abandonó su objetivo misionero de desarrollo socioeconómico, bambolean el mundo por un camino loco y autodestructivo.

Aquí, por los abusos de una dirigencia política, financiera, empresarial, gremial, mediática y clerical perdimos la legalidad, la cultura, la sensatez, la responsabilidad democrática, la independencia de poderes, el respeto al interés general y al bien común, y quedamos ante el mundo como un mercado negro electoral inédito, con 40 partidos y 100 candidatos, del que resultó un “reality show” cargado de fanatismos y odios que desvirtuaron el elemento más importante de la democracia: la votación popular bien informada libre y transparente.

Colombia es la visión microscópica más vívida de todas las enfermedades que aquejan las democracias occidentales cuando degeneran en nuevos sistemas de totalitarismo constitucional narcoterrorista. Aquí elegimos democráticamente para la conducción del Estado un delincuente populista degenerado, que sigue la cartilla Castro-chavista y como en un viaje de tusi y bazuco va destruyendo todo a velocidades galácticas, convocando a una Asamblea Nacional Constituyente y amenazando con que si pierden el poder van por el poder por las vías de hecho.

El ciudadano trabajador víctima de la desinformación busca autenticidad, pero ante la pérdida de valores éticos no encuentra como defender sus creencias frente a una elección anómala y confusa donde una segunda vuelta será aún más compleja si se tiene que definir entre la profundización del Estatismo y las libertades democráticas en medio odios, fanatismos y las pasiones de un mundial.

A muchos jóvenes los impulsan emociones insensatas que viven de influenciadores en chats y redes; en los estratos altos a los más emotivos y menos pensantes los fanatiza un marketing político circense que simboliza una fiera; la clase emprendedora, trabajadora y a los ciudadanos menos afluentes de las capitales, saturados de ver un ejercicio político corrupto presentan indecisión, indiferencia y dudas ante el revoloteo culeco y desordenado de una pajarera.

Del otro lado, encabezados por un comunista calculador, cínico, lleno de odios, enfermo y disfrazado de defensor de derechos humanos que se hace acompañar de una indígena como prueba de que la inquisición es hoy neoestalinista y que el canibalismo entre minorías sigue vigente en pleno siglo 21, hay una horda de violentos sumidos en la irresponsabilidad propia de la ignorancia que representan el descontento social cocinado en resentimiento y lucha de clases alentada por el Gobierno y los educadores, a la que se suma un campesinado llevado a votar encañonado por la subversión narcoterrorista, y personas que viven en barrios marginados macaneados por los combos locales, todos controlados por “los dueños del negocio que mata” asociados a un progresismo ladrón, y a las FARC-EP, el ELN y el M-19, que reclaman el poder.

Y como si nos faltara más desconexión entre la autoridad y la justica, el espectáculo mediático ahora va de reyerta callejera a cuchillo, botella y plomo, a la trifulca digital por el “business” entre “influenciadores”, unos de pago y otros andrógenos trepados a las tarimas, y como en 2021 vuelve Anonymus al espectro de la gallera comunicacional colombiana a ser parte de la batalla que desataron la irresponsabilidad de la política partidista, la primera línea digital extrema de Bolívar y Petro, y los fletados por el renacer de una extrema derecha, enganchados todos en una incendiaria e insoluble serie difamatoria en la que todos perdemos.

¿Contra qué votaremos el próximo domingo?

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Somos conscientes de que estas elecciones no son comparables con ninguna de aquellas que hayamos vivido en el pasado. Entre otras cosas, porque ahora no decidiremos solamente sobre un cambio de caras en el Gobierno o sobre la sustitución en el poder de un partido por otro. No. Lo que está en juego es qué clase de país queremos para el futuro, cuáles serán los valores que regirán de ahora en adelante nuestro sistema político, nuestra economía, la manera de gobernar, el destino que se dará a los recursos del Estado, cómo será la calidad de vida que el Estado proporcionará a los ciudadanos.

En consecuencia, seamos racionales a la hora de decidir y hagámoslo poniendo los intereses superiores de la República por encima de nuestros particulares gustos o prejuicios.

Para facilitar esta tarea hagamos un inventario de aquello contra lo que debemos votar, como ciudadanos responsables:

1. Contra el macabro plan urdido por el neo comunismo para convertir a Colombia en otro país esclavo de un sistema que ha asesinado más de 100 millones de personas para imponer sus fracasadas tesis políticas y económicas en el mundo.

2, Contra la milicianización del país para la cual el régimen se inventó el señuelo de la paz total que no ha significado sino la muerte total de honrados campesinos y sus familias.

3. Contra el aumento del área sembrada con cultivos ilícitos, que llega a 330.000 hectáreas, y nos convierte en el primer país productor y exportador de coca en el planeta.

4. Contra la inseguridad y el temor que agobia a la población por cuenta de los grupos ilegales de guerrilleros y narcotraficantes en el campo y los extorsionistas y capos del microtráfico en los centros urbanos.

5. Contra la criminalidad que a diario atenta contra la vida, bienes e integridad sexual de la población, gozando de la más absoluta impunidad, pues quienes son capturados quedan de inmediato en libertad y otros son excarcelados por orden del propio gobierno que los protege con salvoconductos como “gestores de paz” para que puedan seguir delinquiendo impunemente.

6. Contra los vándalos que se apoderan de los espacios públicos para agredir a la fuerza pública y a la población, causar daños en la infraestructura urbana, entorpecer los sistemas de transporte, bloquear las vías e impedir a los ciudadanos el libre ejercicio de su trabajo.

7. Contra la corrupción exacerbada en el presente cuatrienio, debido a la participación en ella de altos funcionarios del Estado, congresistas aliados o presionados con el ofrecimiento de jugosas comisiones (léase mermelada) y familiares y amigos de los detentadores del poder.

7. Contra el derroche y torpe manejo de las finanzas del Estado que nos han llevado al más alto y peligroso endeudamiento de nuestra historia y a la inminencia de caer en cesación de pagos, o sea, la quiebra del Estado.

8. Contra el desmoronamiento del sistema de salud, afectando gravemente la salud de los colombianos. Sólo en 2025 murieron 2.500 pacientes por demoras en los tratamientos o en la entrega de medicamentos. Este genocidio se incrementa a diario pues los proveedores de bienes y servicios no seguirán atendiendo a los centros de salud por falta de pago.

9. Contra las horrorosas prácticas de los grupos narcoguerilleros dedicados a la minería ilegal, la extorsión, el desplazamiento forzado de las comunidades rurales, la toma de posesión en casi 400 municipios, el reclutamiento forzado de menores, los ataques con drones y con minas a la fuerza pública y a la población en general.

10. Contra el desempleo y la falta de apoyo al emprendimiento que cierra oportunidades a muchos compatriotas.

11. Contra la pobreza y la carencia de vivienda propia de gran parte de la población.

12. Contra la elevada tributación que ahoga principalmente a los más pobres y a la clase media e impide el desarrollo de nuevos puestos de trabajo.

13. Contra la excesiva burocratización en los organismos del Estado a través del aumento de la nómina y de los contratistas independientes que se contratan para fines electorales y beneficiar a los amigos del régimen,

14. Contra la fatal política de poner trabas a la explotación de petróleo y gas, y a la utilización del fracking, que priva a Colombia de importantes ingresos y encarece el costo del gas que ahora tenemos que importar.

13. Contra la pésima educación de nuestros hijos, inferior en calidad a la mayoría de los países y, además, infiltrada de falsas teorías comunistas y de la ideología LGTBI

14. Contra los vicios que heredamos de la vieja politiquería de los de siempre que nos han traído al actual estado de crisis que padecemos en todos los aspectos de nuestra sociedad.

15. Contra quienes, traicionando los valores fundacionales de nuestra patria, se han aliado con representantes de la vieja y desacreditada clase política, defensores del acuerdo de La Habana y de la JEP, y promotores de la LGTBI y del cambio de sexo en los menores de edad, y ahora pretenden el poder para continuar viviendo del presupuesto en alianza con el candidato Cepeda.

 

Por todo lo anterior, estamos Firmes con la Patria para votar por Abelardo de la Espriella y ganar la Presidencia en la primera vuelta.

jueves, 28 de mayo de 2026

Lejos de ti

Fredy Angarita
Fredy Angarita

Sábado 23 de mayo, 11:40 de la noche. Estoy en la esquina de la estación Suramericana del Metro de Medellín. Había algo de bochorno y humedad, la ciudad parecía sudar incluso bajo la lluvia.

Se me arrima un señor de avanzada edad. Lleva una bolsa de D1 que utiliza como bolso y de pronto comienza a sonar una de las melodías que más me gustan del tango. Cerré los ojos unos segundos para asegurarme de que sí era la canción.

Desde una flauta, de las más económicas, de esas que venden en almacenes de cachivaches, salían las notas como si fueran tocadas por el mejor bandoneón.

Por un momento me sentí como Anton Ego. Tal vez se pregunten quién es. Es el crítico de cocina de la película Ratatouille: un hombre frío, arrogante, empeñado en destruir el restaurante Gusteau con sus críticas. Pero todo cambia cuando prueba el ratatouille de Remy. Un simple plato le devuelve la infancia, la memoria y algo que creía perdido.

Eso mismo sentí.

Me acerqué y le pregunté:

—¿Qué canción es la que toca?

Sin dejar de mirar el semáforo me respondió:

—“Lejos de ti”.

No hablamos más. Solo le di una moneda. Él me dijo:

—Mi Dios le pague.

Y siguió esperando bajo la lluvia hasta que el semáforo cambiara otra vez a rojo.

Alguna vez escuché que la música es el mejor diario que existe, porque tiene la capacidad de transportarlo a uno a momentos que creía olvidados. Y eso me pasó esa noche. Mientras aquel viejo tocaba tango en una esquina mojada de Medellín, recordé a mi padre dedicándole esa canción a mi madre, la única vez que tuvieron que separarse por motivos de salud.

Es extraño cómo funciona la memoria. A veces basta una melodía, una flauta barata y un desconocido bajo la lluvia para abrir puertas que uno creía cerradas.

La canción es una declaración de amor. Por si no lo sabían, la escribió Julio Erazo Cuevas. Después de escucharla y ver aquella escena, fue inevitable pensar en el amor y en sus males. Porque hay amores que se parecen al tango: hermosos, intensos y siempre con algo de despedida.

Además, el músico no pudo escoger mejor canción para esa noche, porque su letra comienza así:

“Hoy que la lluvia entristeciendo está la noche,

que las nubes en derroche tristemente veo pasar…”

Y mientras el semáforo volvía a ponerse en rojo, entendí que algunas canciones no se escuchan: se recuerdan.

Gracias, padre. Feliz cumpleaños.

miércoles, 27 de mayo de 2026

Conversatorio con Carlos Tobón


En una conversación cargada de sensibilidad, memoria y arte, Antonio Montoya conversa con el reconocido fotógrafo antioqueño Carlos Tobón sobre su vida, sus inicios en la fotografía, sus estudios en Estados Unidos, sus exposiciones internacionales y el profundo significado detrás de obras como Soledad, Agua y sus impactantes bodegones sobre la vida y la muerte. Un recorrido íntimo por la mirada de un artista que ha convertido la fotografía en emoción, reflexión y memoria. No se pierdan este nuevo conversatorio de El Pensamiento al Aire.
  Carlos Tobón es considerado uno de los fotógrafos más reconocidos de Medellín y de la fotografía comercial y artística en Colombia. Nacido en 1958, inició su formación en artes gráficas y fotografía en el Delgado College de Nueva Orleans, además de realizar estudios especializados en el ICP de Nueva York y en el CIV de Madrid, España. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria profesional, Carlos Tobón ha desarrollado una destacada carrera en fotografía de moda, arquitectura, diseño interior y retrato. En 1985 abrió su propio estudio publicitario en Medellín y desde entonces su trabajo ha sido publicado en revistas nacionales e internacionales especializadas en arquitectura y diseño. También fue profesor de cátedra en la Universidad Pontificia Bolivariana y en la Colegiatura Colombiana. Uno de sus mayores reconocimientos llegó gracias a su vínculo con Inexmoda, entidad para la cual se convirtió en fotógrafo oficial de eventos y desfiles de Colombiamoda desde sus inicios, retratando a algunas de las modelos y figuras más importantes de la moda nacional. Ese trabajo le dio gran visibilidad en la industria creativa colombiana. Además de la fotografía comercial, Tobón ha desarrollado una sólida línea artística centrada en el retrato y la documentación cultural. Su obra ha servido para ilustrar cerca de veinte libros de artistas colombianos y exposiciones individuales enfocadas en la relación humana detrás de la cámara. Medios especializados destacan su capacidad para convertir el retrato en un “acto de complicidad” entre fotógrafo y retratado, consolidándolo como uno de los grandes cronistas visuales de Medellín.

lunes, 25 de mayo de 2026

De cara al porvenir: la cooptación

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

Este artículo ha consultado varias fuentes, entre ellas la IA.

En el debate político se suele usar el término cooptación con carga negativa, como si fuera sinónimo de captura o corrupción institucional. Sin embargo, entendida en su sentido técnico, la cooptación es una herramienta legítima y necesaria dentro de cualquier democracia representativa. Lejos de atentar contra el sistema, lo estabiliza, lo hace más incluyente y evita su fragmentación. Esta reflexión define el concepto y expone por qué su uso correcto no debilita, sino que fortalece la democracia.

1. ¿Qué es la cooptación?

La cooptación es el proceso mediante el cual una organización, partido, corporación pública o institución incorpora a individuos externos a sus estructuras de decisión sin que medie una elección abierta. Es decir, los miembros ya existentes eligen a los nuevos miembros.

En política ocurre cuando un partido invita a líderes sociales, académicos o técnicos independientes a ocupar cargos, listas electorales o espacios de dirección. En el Estado, se da cuando organismos autónomos como cortes, bancos centrales o consejos electorales renuevan a sus integrantes por designación de los propios cuerpos colegiados.

La clave está en el propósito: la cooptación busca integrar talento, experiencia o representatividad que no llegaría por la vía electoral tradicional, para mejorar la calidad de la decisión pública.

2. Funciones democráticas de la cooptación

a. Profesionalización del Estado: las democracias modernas requieren saberes técnicos complejos: política monetaria, regulación ambiental, justicia constitucional. La elección popular no garantiza experticia. La cooptación permite que Cortes Constitucionales, Bancos Centrales o Consejos de Estado incorporen perfiles con méritos comprobados, blindando decisiones técnicas frente a ciclos electorales.

b. Inclusión de minorías: Grupos sociales que por tamaño o dispersión territorial difícilmente ganarían elecciones pueden ser integrados vía cooptación. Partidos que abren espacio en sus directivas a mujeres, jóvenes, etnias o regiones subrepresentadas usan la cooptación para corregir déficits de representación sin alterar las reglas electorales.

c. Estabilidad institucional: la renovación escalonada por cooptación evita cambios bruscos. Si cada 4 años se reemplazara toda la Corte Suprema o toda la junta del Banco de la República, se perdería memoria institucional y predictibilidad. La cooptación da continuidad y la continuidad da confianza.

d. Construcción de consensos: al invitar al adversario a la mesa, se reduce la polarización. Muchos procesos de paz y transiciones democráticas han usado cooptación: incorporar líderes de la oposición o de sectores excluidos a gobiernos de unidad. No es comprar al crítico, es reconocer que la democracia es gobierno con el otro, no contra el otro.

3. ¿Por qué no atenta contra la democracia? 

El argumento de que la cooptación es antidemocrática confunde elección directa con legitimidad democrática. La democracia no se reduce al voto. También es Estado de derecho, pesos y contrapesos, y gobierno eficaz.

a. Tiene origen en una autoridad democrática: quienes cooptan fueron, en algún punto, elegidos o designados por autoridades elegidas. La cadena de legitimidad no se rompe. El Congreso elige magistrados, y estos cooptan a sus reemplazos. El origen sigue siendo popular, aunque sea indirecto.

b. Está regulada por normas: en las democracias, la cooptación no es arbitraria. Existen requisitos, inhabilidades, periodos fijos y controles. La cooptación opaca y sin reglas es clientelismo; la cooptación reglada es diseño institucional.

c. No elimina la rendición de cuentas: los cooptados responden ante la ley, ante otros poderes y ante la opinión pública. Un magistrado cooptado puede ser investigado. Un técnico cooptado puede ser removido si incumple. La ausencia de voto popular no equivale a ausencia de control.

d. Complementa, no sustituye la elección: ninguna democracia seria elige por voto todo lo que se requiere elegir: ni jueces, ni generales, ni rectores de universidades públicas. Si toda decisión pasara por urnas, el sistema se paralizaría y se volvería demagógico. La cooptación es el espacio que la democracia reserva para la deliberación experta y la representación cualificada.

4. Riesgos mal entendidos

Cuando la cooptación se denuncia como antidemocrática, usualmente se señalan casos de “amiguismo” o “rosca”. Pero el problema ahí no es la cooptación como mecanismo, sino la falta de transparencia y mérito en su aplicación. Es como decir que las elecciones atentan contra la democracia porque hay compra de votos. El problema no es la institución, es su corrupción. La solución es regular mejor la cooptación: concursos públicos, hojas de vida abiertas, audiencias, veeduría. No eliminarla.

Se podría decir como conclusión que la cooptación bien diseñada es una vacuna contra dos enfermedades de la democracia: el populismo cortoplacista y la exclusión sistemática. Permite que el sistema incorpore técnica, incluya minorías y preserve estabilidad sin renunciar a su origen popular. Atentar contra la democracia sería pretender que el único criterio de legitimidad es la urna, ignorando que gobernar también exige saber, continuidad y consenso. La cooptación, con reglas claras, no es la negación de la democracia. Es una de las formas en que la democracia se vuelve gobernable.

Es posible que a partir de la buena fe los Constituyentes de 1991 hayan considerado que los principales cargos de las altas instancias institucionales (altas cortes y organismos de control) deberían ser elegidos a través de la presentación de candidatos desde algunas instancias, lo que ha llevado en algunos casos al pago de favores entre el elegido y sus electores, generando una nueva condición de corruptela y una extraña relación entre los tres poderes públicos que deben preservar su independencia sin ningún tipo de interferencia.

Personalmente propongo una reforma constitucional que involucre el mecanismo de la cooptación para aquellas instancias de decisión que requieran absoluta independencia.

Como aparece escrito en algún grafiti abandonado, recordemos: “Todos los hechos tienen 3 razones: la tuya, la mía y la verdadera”.

Editorial: sucesos de la semana No. 148


En una nueva entrega de “Sucesos de la semana” para el blog El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. analiza las tensiones diplomáticas entre Colombia y Bolivia tras las declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre las protestas en apoyo a Evo Morales; la alerta internacional de la OMS por el riesgo de expansión del ébola; el despliegue militar de Estados Unidos cerca de Cuba; el conflicto indígena entre comunidades Misak y Nasa en el Cauca; las irregularidades en las fotomultas en Colombia; el revés judicial a la “paz total” del Gobierno y la más reciente caída en la aprobación presidencial. Una mirada crítica a los hechos que marcan la actualidad nacional e internacional. No deje de verlo y compartirlo.