En esta segunda parte del conversatorio para El Pensamiento al Aire, Luis Guillermo Echeverri Vélez y Antonio Montoya H. abordan temas clave como la situación de Ecopetrol, el manejo del sector energético, los cuestionamientos al gobierno corporativo y el impacto de la corrupción en la economía y la institucionalidad del país, así como el panorama político de cara a las elecciones y el papel de la ciudadanía en la defensa de la democracia. No dejes de verlo.Nuestro invitado, el empresario y abogado colombiano Luis Guillermo Echeverri Vélez ha consolidado una destacada carrera en los ámbitos empresarial, público y financiero, con especial énfasis en la dirección estratégica y los negocios internacionales. Es abogado de la Universidad Pontificia Bolivariana y cuenta con una maestría en Economía Agrícola de la Universidad de Cornell, formación que ha sido clave en su enfoque técnico y económico en la gestión pública y privada. En el plano profesional, acumula más de tres décadas de experiencia en desarrollo empresarial, comercio exterior, planeación estratégica y estructuración de proyectos. Ha ocupado cargos de alto nivel como Director Ejecutivo ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), representando a Colombia, Perú y Ecuador, además de desempeñarse como agregado comercial en Estados Unidos y director de Proexport en Miami, fortaleciendo la presencia internacional del país. Echeverri también tuvo un papel relevante en el sector corporativo colombiano como miembro independiente y presidente de la junta directiva de Ecopetrol entre 2019 y 2022, donde lideró procesos de innovación y gobierno corporativo. A lo largo de su trayectoria ha sido asesor empresarial, fundador de compañías y directivo en diversas organizaciones, consolidándose como una figura influyente en la articulación entre sector público, inversión y estrategia empresarial en Colombia.
miércoles, 22 de abril de 2026
Conversatorio con Luis Guillermo Echeverri Vélez parte 2
En esta segunda parte del conversatorio para El Pensamiento al Aire, Luis Guillermo Echeverri Vélez y Antonio Montoya H. abordan temas clave como la situación de Ecopetrol, el manejo del sector energético, los cuestionamientos al gobierno corporativo y el impacto de la corrupción en la economía y la institucionalidad del país, así como el panorama político de cara a las elecciones y el papel de la ciudadanía en la defensa de la democracia. No dejes de verlo.Nuestro invitado, el empresario y abogado colombiano Luis Guillermo Echeverri Vélez ha consolidado una destacada carrera en los ámbitos empresarial, público y financiero, con especial énfasis en la dirección estratégica y los negocios internacionales. Es abogado de la Universidad Pontificia Bolivariana y cuenta con una maestría en Economía Agrícola de la Universidad de Cornell, formación que ha sido clave en su enfoque técnico y económico en la gestión pública y privada. En el plano profesional, acumula más de tres décadas de experiencia en desarrollo empresarial, comercio exterior, planeación estratégica y estructuración de proyectos. Ha ocupado cargos de alto nivel como Director Ejecutivo ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), representando a Colombia, Perú y Ecuador, además de desempeñarse como agregado comercial en Estados Unidos y director de Proexport en Miami, fortaleciendo la presencia internacional del país. Echeverri también tuvo un papel relevante en el sector corporativo colombiano como miembro independiente y presidente de la junta directiva de Ecopetrol entre 2019 y 2022, donde lideró procesos de innovación y gobierno corporativo. A lo largo de su trayectoria ha sido asesor empresarial, fundador de compañías y directivo en diversas organizaciones, consolidándose como una figura influyente en la articulación entre sector público, inversión y estrategia empresarial en Colombia.
La teoría económica de la universidad del Cartucho
Luis Guillermo Echeverri Vélez
¿Cuánto le
cuesta a una nación subir al poder un revolucionario degenerado disfrazado de
demócrata a destruir la hacienda pública, la riqueza privada y allanar el
camino a una dictadura constitucional modelo Narco-SSXXI?
Por cuatro años
le permitimos a un guerrillero psicodélico, gobernar a punta de “errores
deliberados” y mentiras, demostrar sus conocimientos galácticos en economía de
la destrucción institucional sistemática del Estado de derecho y en la
aceleración de los procesos de decrecimiento degenerativos vistos en Cuba,
Nicaragua y Venezuela al poner en práctica la versión neo-narco-estalinista del
progresismo populista que aprendió en la universidad del Cartucho.
El autócrata ha
comprado la complicidad parcial del parlamento y las cortes, colonizó los entes
de control, amedrentó y compró algunos medios, acoquinó convenientemente la
banca, y acobardó y silenció la vocería gremial. ¡Qué vergüenza! Están jugando
pisingaña con el país.
Veamos el
balance de la destrucción acelerada que ha realizado este gobierno del M-19 y
el Pacto Histórico para entender lo que se nos viene pierna arriba si el país
cae en la trampa de elegir a Cepeda.
1. Destrucción
acelerada del sistema de libertades económicas. La implementación del
neo-narco-estalinismo no es un descache progresista. Empezó por robarse y
saquear el erario con familiares, amigos y camaradas. Prepararon el país para
entregárselo a las FARC-EP y a la subversión. Arruinaron la hacienda pública
por medio de idiotas útiles. Amenazaron al sistema financiero y la
independencia del Banco de la República para tener control fiscal y monetario
después de un deliberado incremento de la deuda pública, de la violación de la
regla fiscal y la activación de políticas inflacionarias que causaron el
empobrecimiento colectivo del Estado y los contribuyentes, mientras incentivan
la ilegalidad y la informalidad.
2. Destrucción
acelerada de la seguridad y la sostenibilidad energética. Cuando ningún país
renuncia a los hidrocarburos, aquí desde 2022, descarrilaron el sector
minero-energético como locomotora del crecimiento de la economía cuando la
lumbrera del Cartucho dijo en la ONU que el petróleo y el carbón eran más malos
para la humanidad que la cocaína, y se propuso esparcir el virus de la vida por
las galaxias, dando la orden de cerrar los descubrimientos de gas en el litoral
Caribe, prohibiendo el fracking, anunciando en falso la traída del gas desde
Venezuela, y ordenando suspender la sísmica, la exploración y las nuevas
explotaciones petroleras. Siguieron al pie de la letra la cartilla de
destrucción de PDVSA al politizar y desguazar el talento humano, terminar con
el gobierno corporativo y proceder al saqueo económico de todo el grupo
empresarial Ecopetrol.
3. Destrucción
acelerada del erario, la reputación del país y la confianza inversionista. Tras
paralizar la inversión de regalías y encarecer la movilidad de la economía, en
los primeros 6 meses desaparecieron 6 puntos del crecimiento parcial recibido
del 12.6 % al multiplicar el malgasto burocrático y contractual, y empezar el
estrangulamiento tributario de la economía formal, la promoción de la
impunidad, matando el ahorro y el sistema pensional, paralizando todo tipo de
inversiones lícitas, espantando la IED, generando fugas de talento y capitales,
aumentando el riesgo país y la deuda, haciendo insostenible el déficit fiscal y
perdiendo el grado de inversión.
4. Destrucción
acelerada de la seguridad ciudadana amparando la delincuencia y el terrorismo.
Con el cumplimiento del pacto de La Picota y el favorecimiento del diseño de
Cepeda de una “Paz total” embustera, neutralizaron todas las acciones de la
fuerza pública bajo el pretexto de no interferir en las negociaciones con la
subversión. Dieron rienda suelta a la formación de capitales ilícitos y se
dispararon el secuestro de niños (mal llamado reclutamiento), las masacres de
soldados e inocentes, se fortalecieron las milicias urbanas y se creó la
“primera línea digital”.
5. Destrucción
acelerada de la salud y la seguridad social. Con alevosía están destrozado y
desintegrado el sistema prestacional y el de salud que tenía un 98 % de
cobertura. El propósito del “rey midas del estiércol” es tragarse los aportes e
inducir un genocidio colectivo mediante el tortuoso “gota a gota envenenado”
que denominó “chu-chu-chu” ejecutado por una carnicera, un verdugo, y ahora con
el intento de meter a “Drácula en al banco de sangre” al nominar a Quintero
para Supersalud.
6. Destrucción
acelerada de la propiedad privada por multiplicidad de vías expropiatorias. Hay
una estrategia de destrucción sistemática acelerada de la propiedad privada por
medio de la promoción del odio de clases bajo la falaz ilusión de reivindicación
indígena, campesina y de los pobres mediante la asignación de tierras; por
medio de asfixia tributaria patrimonial y catastral; por la creación por
decreto de mecanismos de expropiación inmediata; y por acciones arbitrarias de
la ANT e intervención de las funciones de notariado y registro.
7. Destrucción
acelerada del medio ambiente y la seguridad alimentaria. Petro además de su
falso ambientalismo que le dio rienda suelta a la deforestación, la minería
ilegal, la drogadicción y el narcotráfico, ha generado la ruina del sistema
productivo alimentario del campo colombiano que está bajo la amenaza terrorista
y de expropiación estatal, y la destrucción de todos los sistemas de soporte al
sector productivo agropecuario. Antes de títulos el campo necesita extensión,
crédito, conocimiento y tecnología.
Hay que tener
cuidado con Petro y Cepeda, sus engaños y sus trampas, sus alianzas con la
narco-subversión y las organizaciones criminales y el terrorismo internacional
ahora que el incendio social, político, moral y económico de Venezuela ya se
nos metió a la cocina y está quemando el sistema institucional colombiano.
Defendamos la libertad y conservemos el sistema democrático. Pilas que si no
votamos bien seremos todos esclavos del narco-comunismo.
Un estoico a la Presidencia
Luis Alfonso García Carmona
Por estoico entendemos
un seguidor del estoicismo, un filósofo estoico. Pero ¿en qué consiste esta
filosofía? Es una filosofía de vida que busca el florecimiento humano, la
eudaimonia, (algo similar a la felicidad) con tres acciones fundamentales: a)
Asumir la responsabilidad frente a las dificultades en la vida; b) Centrarnos
en lo que podemos controlar (nuestras opiniones, acciones, decisiones y
motivaciones, así como nuestro carácter); c) Vivir con excelencia o bondad,
con areté. Seguir para ello las cuatro virtudes: la sabiduría, la
justicia, el coraje y la templanza, en la propia vida y en
las relaciones con los demás. Así conseguiremos la felicidad y la paz interior
que acarrean consigo el florecimiento humano.
Si aplicásemos estas
enseñanzas a la solución de los enormes conflictos sociales, económicos y
políticos que atraviesa nuestra sociedad, concluiríamos que se requiere al
frente del Estado un seguidor de esta práctica y beneficiosa filosofía de vida.
Alguien que, en lugar de conformarse con el pasado, esté dispuesto a asumir la
enorme responsabilidad de romper con las viejas estructuras y proponer una idea
tan seductora como la de construir la “patria milagro” a la que los
colombianos hemos aspirado. Necesitamos un líder que no se atemorice
ante las calumnias y la guerra sucia ni ante las amenazas contra su vida, que
intentan sus opositores para impedir su llegada al poder. La gravedad de la
crisis que afrontamos requiere de un hombre sabio en el manejo de
conflictos, exitoso en la organización de empresas para superar el
déficit fiscal y conocedor de las normas constitucionales, todo lo cual
le permita gobernar con sabiduría. Respetuoso de la ley y justo
en el trato a los demás. Dotado del suficiente coraje para enfrentar a
un régimen totalitario y corrupto dispuesto a ejercer todas las formas de lucha
para perpetuarse en el poder, y a sus aliados, los grupos de ilegales,
narcoguerrilleros, guardias indígenas ilegales y vándalos. Que gobierne con
templanza, sin excesos, sin instintos egoístas ni alocados apasionamientos,
pensando sólo en el bien de la patria y en el de sus gobernados.
La verdad es que entre nuestra
clase dirigente y, en especial, entre quienes se han considerado aptos para
ejercer la presidencia en los actuales momentos oscuros de la patria, no
encontramos ninguno que se ajuste más a los requerimientos del estoicismo para
convertir las dificultades en oportunidades de crecimiento personal y social,
que Abelardo de la Espriella. En varias oportunidades se ha definido a sí
mismo como un estoico y así lo ha demostrado con la sabiduría suficiente
para crear en pocos meses un movimiento que ha superado a las vetustas
estructuras políticas y socavado las pretensiones absolutistas de la izquierda
para atornillarse en el poder. Ante la ruindad y bajeza de que ha sido objeto
por parte de sus adversarios políticos, ha respondido con altura, ignorando las
calumniosas agresiones y manteniendo incólume su posición de que sólo
reconoce como enemigos a Petro, Cepeda y sus cómplices. Su contundente
mensaje a los criminales, narcoterroristas, corruptos e inmorales detentadores
del poder revela un absoluto coraje que garantiza en su gobierno mano dura
contra el crimen y protección de los colombianos de bien. Frente a la
demencial gestión pública que padecemos y la subversión de la escala de valores
que ha salido a flote en la sucia campaña en su contra, continúa impertérrito y
con templanza su misión, acompañado de millones de afiliados al movimiento “Defensores
de la Patria”.
Nos recuerda al
emperador Marco Aurelio, quien, siendo un filósofo estoico, gobernó al
imperio más grande de su época con justicia y templanza en medio de las peores
dificultades: invasiones de los bárbaros, una monstruosa pandemia, la muerte de
sus seres queridos, la traición de su mejor amigo y su propio sacrificio, al
entregarse a la defensa de Roma sin ser militar y padeciendo una precaria salud
que lo llevó a la tumba. En todo esos años sólo lo sostuvo el afianzamiento del
estoicismo como filosofía de vida, que plasmaba en un diario, rescatado a su
muerte y publicado bajo el título de Meditaciones.
Vale la pena
reflexionar en estos pensamientos contenidos en esa obra sin par:
“Soy afortunado,
porque, a causa de lo que me ha ocurrido, persisto hasta el fin sin aflicción,
ni abrumado por el presente ni asustado por el futuro”.
“Quienes no siguen con
atención los movimientos de su propia alma, fuerza es que sean desdichados”.
“No es lícito oponer al
bien de la razón y de la convivencia otro bien de distinto género, como, por
ejemplo, el elogio de la muchedumbre, cargos públicos, riqueza o disfrute de
placeres”.
martes, 21 de abril de 2026
La geopolítica del petróleo
José Hilario López Agudelo
La
guerra de Irán es una típica guerra de control por parte de Estados Unidos de
las grandes reservas petroleras del estado islámico, con impactos que están
afectando la geopolítica y la economía mundiales. Es un hecho incuestionable
que el petróleo es el instrumento del poder geopolítico del gran capitalismo,
una poderosa arma para golpear adversarios en la pugna por la preeminencia por
el poder mundial, que además pone en grave riesgo la transición energética hacia
las energías renovables no convencionales, principalmente las energías solar y
eólica, el mayor reto de nuestra civilización. Los altos precios del petróleo causados
por el bloqueo a las exportaciones de Irán favorecen principalmente a EE. UU.,
el mayor productor y exportador mundial de hidrocarburos, y de paso fortalece
la economía de Rusia, otro gran productor y exportador de hidrocarburos, y
aleja la posibilidad de la paz en Ucrania.
En
esencia, el petróleo ha sido fundamental para el desarrollo del capitalismo, lo
cual, en gran parte, explica las guerras del petróleo y el fracaso de las
Conferencias de las Partes de la ONU, las denominadas COP´s, en su intento por
comprometer a las grandes potencias petroleras con la sustitución de los
combustibles fósiles.
Para
tratar de entender la relación simbiótica entre el petróleo y poder del capitalismo,
repasemos algo de la historia:
La
segunda revolución industrial iniciada a mediados del siglo XIX (la primera fue
la del carbón, iniciada en Inglaterra a finales del Siglo XVIII), empezó en EE.
UU. con la perforación en 1859 del primer pozo petrolero en Titusville - Pensilvania
para la producción masiva de queroseno y, más tarde, de gasolina.
El
desarrollo tecnológico que impulsó el petróleo dio lugar a una profunda transformación
de la sociedad y de las relaciones internacionales, a raíz de las innovaciones tecnológicas
que implicaron la utilización de nuevas fuentes de energía, como el gas o el diésel,
combustibles esenciales para la generación de electricidad. Todo esto se
combinó con la aparición de nuevos materiales y sistemas de transporte, tal
como sucedió primero con el automóvil y más tarde con el avión. Esto tuvo sus consecuencias
en la manera en que se estructuró la sociedad, y afectó tanto al factor trabajo
como al sector educativo, así como el tamaño, organización y gestión de las
empresas. El gran impulso industrial y tecnológico que brindó el uso masivo del
petróleo en EE. UU. hizo que a mediados del Siglo XX este país llegara a ser la
primera potencia mundial, liderazgo que aún conserva.
Como consecuencia de la
segunda revolución industrial se produce una escalada de las rivalidades entre países
en la esfera internacional. Esto explica el colonialismo de los europeos en África
y Asia en su afán de búsqueda de recursos minerales, en especial petróleo. A
esto cabe agregar como el acelerado desarrollo económico y social hace que
varíe la importancia geográfica de determinadas zonas. De esta forma lo que, aunque
al momento resultó ser una ventaja geográfica, en otro se convierta en
irrelevante o incluso en una desventaja. Esto es lo que ha ocurrido con
territorios en los que existen yacimientos de gas y petróleo, lo que reorganizó
las relaciones geopolíticas a escala mundial. Casos como Oriente próximo y
Venezuela ilustran la situación, que algunos califican como la maldición del
petróleo.
Un buen ejemplo de
colonialismo es la historia de Anglo-Persian Oil Company Ltd., fundada en 1909,
posteriormente renombrada como British Petroleum Co (BP). Esta multinacional es
una de las las mayores empresas de energía del mundo. La historia de BP está
asociada con la corrupción de los monarcas iraníes, quienes durante varias
décadas vendieron los recursos del país a extranjeros para financiar sus
lujosos estilos de vida. Aunque Irán (conocido anteriormente como Persia) nunca
fue formalmente una colonia o protectorado inglés en el sentido jurídico
estricto del término; sin embargo, estuvo bajo una fuerte influencia y
ocupación de facto por parte del Imperio Británico (y de Rusia) desde el siglo
XIX hasta mediados del XX.
La primera crisis
petrolera mundial comenzó en octubre de 1973, provocada por el embargo de la
OPEP a países occidentales, principalmente EE. UU., que apoyaron a Israel en la
guerra del Yom Kipur. Esto causó un
aumento del precio del barril de petróleo en más del 300 %, provocando escasez,
estanflación (inflación y recesión) en Occidente, lo que significó el fin de la
expansión económica de posguerra.
La Revolución Iraní de
1979 desencadenó la segunda crisis petrolera mundial, generando una caída
drástica en la producción de crudo de Irán (aprox. 4.8 millones de barriles
diarios menos para enero de 1979) y el pánico del mercado. Esto causó que los
precios del petróleo se duplicaran con creces, pasando de 13 a 34 dólares por
barril, así como una severa escasez energética global. La actual guerra de Irán
está generando la tercera crisis petrolera mundial.
En
conclusión, los bienes naturales, como el gas y el petróleo, adquirieron una
importancia estratégica para el sostenimiento del poder político-militar de las
principales potencias internacionales, lo que ha llevado a que su control sea
esencial en la lucha geopolítica por la hegemonía mundial. Si un país no
desarrollado es rico en hidrocarburos y/o minerales estratégicos va a estar
permanente amenazado por las grandes potencias; si no los tiene, cada crisis lo
obliga a importarlos a mayores precios, situación que hoy está sufriendo Colombia
con las importaciones de gas natural, gasolina y urea.
De cara al porvenir: cronología inicial de un nuevo período de corrupción
La imagen
caricaturesca es presentada en el periódico El Tiempo del 11 de marzo de 2026 y
refleja la desazón que produce el haber recorrido ya este camino durante varios
períodos de gobierno ante los resultados de unas elecciones al Congreso de la
República que no logran establecer mayorías.
En marzo 8 de 2026: se elige un nuevo Congreso sin llegar a consolidar mayorías claras por ningún partido político participante.
Entre los candidatos existen 20
con problemas judiciales y a los pocos días 2 candidatos electos son detenidos
formalmente.
Antes de marzo 13 se
eligen las fórmulas vicepresidenciales después de un juicioso cálculo político.
Período de componendas,
negociaciones y alianzas para ir construyendo mayorías de cara a la primera
vuelta presidencial.
De mayo 31 a junio 21 y a julio
20 (fecha de instalación del nuevo Congreso) y ya conocido el nombre del nuevo
presidente en primera vuelta, o definidos los nombres de los 2 candidatos que
van a segunda vuelta, ya es el nuevo mandatario quien busca el alineamiento de
fuerzas para configurar su “coalición de Gobierno”.
Aquí es donde aparecen los
nombres eufemísticos para decorar los conceptos de sobornar, corromper,
cohechar, y comprar, entre otros, y nos encontramos entonces ante expresiones
folclóricas comúnmente aceptadas y reconocidas para referirse al hecho de cómo
dar o entregar: mermelada, mantequilla, jalea, sirope, miel, grasa, crema,
aceite, brea, cera, goma, entre un sinfín de apelativos muy ocurrentes y
creativos, a cambio del apoyo que requiere el Gobierno para sacar adelante sus
iniciativas en el Congreso, es decir, lo que los expertos denominan como
garantizar la gobernabilidad.
También se recurre a
denominaciones más prosopopéyicas como “cupos indicativos”, “auxilios
parlamentarios”, “convenios interadministrativos” y “proyectos de inversión
regional”.
Es en este punto y hora cuando
se desnuda la fatalidad de no manejar un concepto claro como el de gobierno -
oposición, de enorme beneficio para una verdadera democracia. Usted no
puede hacer oposición formal si está participando y disfrutando de las mieles
de “la teta presupuestal” y de la posibilidad de buscar “puestos” para sus
amigos, parientes o seguidores. Gobierna el ganador con los suyos, y los
otros, los perdedores, se dedican a hacer una verdadera oposición a través del control
político, la discusión profunda de los proyectos de ley que presenta el
gobierno y/o la presentación de proyectos alternativos.
De junio 21 a julio 20
fecha de instalación del nuevo Congreso, se dan las negociaciones para elegir
las mesas directivas de Senado y Cámara, así como la definición de las directivas
de las distintas comisiones constitucionales.
Así mismo, desde mayo 31 o desde
junio 21 (esto si hay primera y segunda vuelta) y hasta el 7 de agosto,
fecha de posesión del nuevo presidente, se trabaja en la configuración del gabinete
ministerial y la definición de las cabezas de los distintos altos cargos de la
administración pública a través del poder ejecutivo en el ámbito nacional,
donde se define la representación de los miembros de la coalición de
gobierno en el Gobierno que se inicia.
A partir del 7 de agosto,
¡que comience el festín!
No nos demos por vencidos y
esperemos que esta noria histórica, que nos ha llevado al estado de cosas
actual, no se perpetúe generación tras generación.
¡Todo por Colombia, nada
contra Colombia!
lunes, 20 de abril de 2026
Editorial: sucesos de la semana No. 143
En su nuevo análisis de los sucesos más relevantes de la semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. comenta los siguientes hechos: en el ámbito internacional, la reapertura del Estrecho de Ormuz y la frágil tregua entre Israel y el Líbano; las confrontaciones entre el papa y el presidente Trump; la caída del líder húngaro Viktor Orbán; los problemas en las elecciones de Perú y el conflicto fronterizo entre Colombia y Ecuador. En Colombia, aborda el inminente riesgo del suministro energético en el país; el controvertido discurso del presidente en Ipiales; la designación de Daniel Quintero como superintendente de Salud; y cierra con su promesa de evaluar los resultados de las encuestas en la competencia por la presidencia, así como el fraude realizado por médicos para ingresar a una especialización en la U. de A. No dejes de verlo.
La crónica: las elecciones entre dos países
Rafael Uribe Uribe
Solemos
identificar la polarización como un conflicto ideológico cuando en la realidad
es una división económica y social. El voto está ceñido al barrio de
residencia, el nivel de ingresos y las expectativas personales; los estratos 1,
2 y 3 viven un país diferente al de los estratos 4, 5 y 6.
Para
aproximadamente el 70 % de la población urbana, la política está directamente
ligada a la supervivencia y, las decisiones electorales, se toman basadas en el
costo del mercado, el arriendo, el transporte y la seguridad del barrio.
Diversos análisis coinciden en que sus prioridades son el costo de vida, la
informalidad laboral, la seguridad barrial, los programas que alivian la
economía diaria y una profunda desconfianza institucional fruto de años de
promesas incumplidas.
En estos
sectores, el voto es más emocional y responde a urgencias inmediatas y, por
ello, los mensajes de cambio, redistribución y ruptura con el sistema
encuentran terreno fértil, especialmente cuando se alimentan con subsidios.
En los estratos
medios-altos y altos, la visión es distinta, gira en torno a la estabilidad, la
inversión, la empresa privada, la educación, la salud, la macroeconomía, la
seguridad urbana y rural, las reformas graduales y la competitividad. En estos
grupos, el voto lo motiva, diría yo, el temor al desorden.
En las regiones
del Pacífico y Caribe, donde predominan los estratos 1 a 3, suelen tener mayor
fuerza las propuestas redistributivas y, en el Centro, el Eje Cafetero,
Antioquia y varias zonas de Bogotá, donde hay mayor presencia de estratos 4 a
6, prevalece la visión del orden y la estabilidad.
Para conectar
con el país real, los candidatos deben traducir los temas económicos al día a
día de la gente, ofrecer seguridad en los barrios que es la que les importa a
los estratos bajos, reconocer la informalidad como una realidad, fomentar
programas sociales, y tener una presencia visible y oportuna.
El conflicto no
es entre “izquierda” y “derecha”, sino entre quienes viven al día y quienes
tienen una mayor holgura; mientras esa brecha persista, seguiremos votando por
miedos distintos y hablando lenguajes que no se encuentran.
Abelardo y
Paloma deberían analizar este mapa social con serenidad. No es el momento de
enfrentarse, sino de comprender el país que desean gobernar y buscar un pacto
de unión ojalá para la primera vuelta o, al menos, para la segunda, solo así se
podrá lograr un mandato claro de quienes defienden la democracia para enfrentar
el comunismo que llega unido y respaldado por el gobierno y las bandas
criminales.
El Rincón de
Dios
"Porque
tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui
forastero y me acogisteis" Mateo
25, 35.

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