lunes, 6 de julio de 2026

Nutrir bien y eseñarle a los niños a ser buenas personas

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Luis Guillermo Echeverri Vélez

Gracias a la oportunidad que me dio en la vida Álvaro Uribe Vélez tuve el privilegio de ser director del Directorio del Banco Interamericano de Desarrollo por 8 años. Allí interactúe con personas especializadas en desarrollo socio económico de 48 naciones y tuve la oportunidad de conocer las realidades y la operatividad de 26 naciones que reciben créditos y cooperaciones de esa institución, sus economías y sus factores de desarrollo social.

Pensé, cuando terminé mi misión llena de satisfacciones y conocimientos, que ya sabía algo sobre desarrollo socioeconómico hasta que llegué un día con mi padre a Argentina y me volví a encontrar con un amigo de muchos años y cuál no sería mi sorpresa cuando supe que sus empresas nutrían de verdad casi ochocientos mil niños al día en las provincias del norte de ese país. Luego visité sus operaciones y conocí su equipo de trabajo y entendí que tan ignorante era yo en materia de desarrollo social y humano, económico y de comunidades a pesar de haber ocupado posiciones como la que tuve en el BID.

Desde entonces comprendí que justo en este siglo en el cual la humanidad entró en era del conocimiento, las naciones, las sociedades, las comunidades, las familias y el ser humano no pueden desarrollar su potencial si no cuentan con una nutrición básica que permita formar cuerpos sanos en los que vivan mentes sanas que a la vez puedan nutrirse de ideas buenas y positivas que les permitan alcanzar niveles de bienestar y satisfacción en la medida en que los niños lleguen a la juventud y al desarrollo como personas adultas que cumplen un papel en la sociedad.

Entonces fue allí, donde gracias a José Chediack, un empresario ejemplar con una misión de vida muy superior a lo imaginable entre todos aquellos que entienden la importancia de contribuir a la sociedad, y a su compañero en la quimera del grupo Phronesis de desarrollar uno de los mejores sistemas de nutrición infantil y de la madre gestante que existen en el mundo, el doctor Esteban Carmuenga, autoridad mundial en pediatría nutricional, que entendí el origen y a la vez la única forma de que las naciones pobres y de ingreso medio, puedan abordar las dos políticas de Estado que son la base esencial de todo el desarrollo social, cultural, humano y económico de las naciones, las comunidades las familias y las personas.

No hay misión más importante en el mundo que darle a una personita que empieza a vivir la posibilidad de desarrollar una mente y un cuerpo sanos para que luego puedan alcanzar su mayor rendimiento cognitivo y físico, y llevar una vida productiva llena de logros, alegrías y realizaciones y una convivencia fructífera para ellos mismos, para sus familias y para la sociedad donde crezcan y se desempeñen.

La nutrición infantil, que debe empezar desde la gestación, y la debe secundar un ejemplo y una educación que le permita a los niños aprender a ser buenos seres humanos, a tener referentes positivos, a crecer como personas normales, felices y contentos con lo que esté a su alcance sabiendo que todo demanda un esfuerzo, dedicación, orden y buenas intenciones, para luego poder vivir sin odios ni resentimientos, siendo seres disciplinados, orgullosos de sus propios esfuerzos para progresar, orientados a hacer lo correcto y nunca hacer mal ni daño a otras personas ni a la sociedad en la cual viven.

La nutrición infantil y la educación básica, los temas de los cuales se tienen que ocupar los padres y el Estado si se quiere tener bienestar en una sociedad y una convivencia funcional, ordenada, próspera, trabajadora y feliz.

Qué raro pareciera que los políticos, los gobernantes y los líderes de este país, no les presten atención a estos dos temas. Pero así es. Por mezquindad, el inmediatismo, el individualismo mezclado con la angurria, envidia e ideología convertida en negocio, no les interesa y les da miedo embocarse en acciones que demandan la formación de una cultura centrada en la nutrición optima de los niños hasta por lo menos los 7000 días de existencia, la educación física y su conexión con el desarrollo mental y la buena educación moral, ética, de principios, con matemática, con multilingüismo y comprensión de la naturaleza y las ciencias.

Hasta que como sociedad la nutrición infantil no constituya una política de Estado inamovible, seguiremos haciendo las veces del estúpido convirtiendo necesidades de minorías y caprichos de algunos en derechos extruidos en la constitución y los presupuestos, seguiremos permitiendo que el magisterio se reduzca a un grito revolucionario destructor del futuro de la nación, y mientras sigamos jugando a las mentiras ideológicas y mediáticas, a la politiquería, el clientelismo, y la corrupción en materia de gestión pública y empresarial, no tenemos derecho a preguntarnos irónicamente: ¿de dónde sale tanta violencia, tanta drogadicción, tanto odio y tanto resentimiento como el que estamos viviendo en este país, ni por qué nos gobierna una clase mediocre que solo piensa en figuración personal y enriquecimiento fácil?

Ya la Patria Milagro empezó

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia

Como un reguero de pólvora comienzan a extenderse por todo el territorio nacional sentimientos de amor por la patria, de esperanza en nuestro porvenir y de reparador alivio por la finalización del horrible capítulo de gestión de la extrema izquierda próximo a terminar.

En sus primeras palabras como presidente electo De la Espriella anunció que la Patria Milagro comenzó al haber librado a los colombianos de la peor amenaza contra su libertad.

A los más incrédulos aclaró con total autoridad: “no los defraudaré”, compromiso que devuelve a un angustiado pueblo la fe en sus instituciones.

Pero lo que más impactó en su primera alocución fue la confirmación de su indeclinable determinación de librar al país de la perniciosa influencia de los narcoterroristas y demás grupos ilegales que han pretendido atornillarse en el poder para seguir usufructuando los negocios ilícitos del narcotráfico, la minería ilegal, el secuestro y la extorsión. Con meridiana claridad advirtió: los ilegales disponen de un mes para organizar su sometimiento al Estado de derecho”. Después de este período, la fuerza pública se encargará de someterlos por la fuerza y ponerlos a disposición de la justicia y, si se resisten violentamente, serán dados de baja. Es la voz de la autoridad legítima que, por primera vez en muchas décadas, sale en defensa de los ciudadanos de bien en lugar de beneficiar y tolerar al crimen y al terrorismo.

Fue contundente también en la tarea que librará contra la corrupción en defensa de los dineros de los contribuyentes dilapidados en forma desvergonzada por el régimen actual. Realizará un empalme con auditoría sobre todos los entes del Estado para determinar el monto del saqueo, el estado de las finanzas públicas y la responsabilidad penal de autores y cómplices de esta masiva corrupción. Se acaba ya la inútil palabrería de quienes han utilizado la lucha contra la corrupción solamente como trampolín político. Se creará una unidad investigativa especial para detener esta vena rota de la corrupción y llevar a los responsables ante los tribunales. Con general beneplácito reciben los colombianos estas primeras acciones que materializan el sueño de la Patria Milagro.

Vendrán seguramente otros anuncios, pues ha anticipado el presidente electo que el 7 de agosto sancionará un paquete de decretos para implementar acciones concretas de la rama ejecutiva para preparar al país ante el peligro de un apagón eléctrico por la imprevisión del gobierno actual, atender al problema de tesorería y el crónico déficit fiscal, adoptar un plan de choque para evitar más muertes por deficiencias del sistema de salud desmantelado por la actual administración y recuperar la exploración y explotación de gas y petróleo.

No se olvida nuestro presidente electo de las amenazas de “estallidos sociales” por parte de los derrotados que intentarán sembrar el caos y el terror. Medidas urgentes de orden público y de neutralización de los líderes de la subversión se conocerán en breve para tranquilidad de la sociedad colombiana.

Ha logrado la Patria Milagro recuperar la alegría de los colombianos, devolverles la fe en su sistema democrático, descubrir que detrás de cuatro años de amargura y dolor, se ocultaba un pueblo valiente, esforzado y capaz de unirse para defender su libertad y sus derechos frente a la tiranía.

Defensores de la Patria, nuevo partido político

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

El pasado 3 de junio de 2026 se presentó ante el Consejo Nacional Electoral la solicitud de personería jurídica para este nuevo partido político, Defensores de la Patria. La solicitud fue aceptada y asignada al magistrado Alfonso Ocampo, quien tiene 30 días para, supongo, presentar su ponencia a la plenaria.

Recordemos que, ante la Registraduría del Estado Civil, el 16 de julio de 2025 un grupo significativo de ciudadanos, amparados en 5 000 000 de firmas, inscribió el movimiento Defensores de la Patria con su ya muy conocido logo símbolo. Este movimiento político fue fundado el 5 de agosto de 2024 y aprobado por resolución 10855 del 13 de noviembre de 2025.

La solicitud ante el CNE contiene estatutos, acta de fundación, listado de afiliados y plataforma política.

Este movimiento fue el que inscribió a Abelardo de la Espriella para las elecciones presidenciales de 2026, logrando la Presidencia de la República de Colombia con 12,9 millones de votos.

El movimiento no presentó listas al Congreso de la República; solo, al pasar de los días de su inscripción, se le unieron en sus propósitos el partido político Salvación Nacional y el movimiento político Creemos. Ambos obtuvieron varias curules en el Congreso: el primero, 3 senadores y 1 representante a la Cámara; el segundo, 2 representantes a la Cámara.

Nuestro ordenamiento jurídico constitucional establece un umbral del 3 % del total de la votación para Senado como requisito para obtener y/o mantener la personería jurídica, y para acceder a la reposición económica de votos en los casos de Presidencia y Senado, mas no para la reposición en Cámara.

Todo lo anterior nos demuestra, en primer lugar, que el presidente Abelardo de la Espriella lo tenía perfectamente estudiado y planeado, lo que dice mucho sobre sus capacidades para lograr los objetivos que se propone.

En segundo lugar, lo anteriormente descrito prueba que el Tigre sí vino a cambiar la política de los de siempre, ¡para siempre!

En tercer lugar, su proceder político desde 2024 nos demuestra que todo lo ha pensado y hecho con extrema coherencia.

Somos conscientes de que la proliferación de partidos no es buena para la democracia; ayuda a que los egos se permitan ínfulas y gabelas que enredan y distraen al electorado. Pero esas son las reglas de juego que trae nuestra Constitución, con la esperanza de que algún día se darán las condiciones para subir umbrales que impidan esta dañina situación de proliferación de partidos políticos. Inclusive hoy se planean nuevos movimientos políticos con ínfulas de partidos, para su participación en las elecciones regionales que se avecinan, lo que lógicamente acarreará explosión de candidatos para los cargos de elección popular, como lo hemos visto pasar en los últimos años.

Lo que sí no podemos olvidar es que la izquierda comunista está unida y, en las últimas elecciones, sacó algo más de 12 millones de votos. Demostró su capacidad de unificar esfuerzos con listas únicas, con resultados de participación excelentes, haciendo uso de mecanismos de consultas previas muy efectivos, que se reflejaron en el importante número de curules en el Congreso de la República y en la gran cantidad de votos obtenidos para la Presidencia de la República.

Los que no estamos de acuerdo con la dañina izquierda comunista Castro Petro Chavista debemos ubicar mecanismos efectivos de unión que nos permitan llegar a las regionales con candidatos únicos a las alcaldías y gobernaciones y, por qué no, con listas únicas a concejos municipales y asambleas departamentales.

Que nuestro Señor Jesucristo ilumine a nuestros líderes, ayudándoles a superar sus egos para poder poner por encima el interés general sobre el interés particular. Unidad, unidad, unidad. 

viernes, 3 de julio de 2026

El principal activo estratégico de Colombia

Lucrecia Piedrahíta

La riqueza hoy no se mide por recursos, sino por la singularidad cultural. Colombia tiene una ventaja estratégica única en su identidad irrepetible.

Las grandes transformaciones económicas comienzan cuando cambia la definición de riqueza. La Revolución Industrial convirtió el carbón y el acero en sinónimo de poder. El siglo XX desplazó ese poder hacia el petróleo, la manufactura y el capital financiero.

El siglo XXI vuelve a cambiar la ecuación. En una economía donde el capital circula, la tecnología se difunde y la información se comparte a escala global, la ventaja competitiva ya no depende exclusivamente de lo que una nación posee. Depende, sobre todo, de aquello que ninguna otra puede reproducir.

Las cifras confirman ese cambio. La Unesco estima que las industrias culturales y creativas representan alrededor del 3,1 % del PIB mundial y el 6,2 % del empleo global.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) señala que las exportaciones mundiales de servicios creativos alcanzaron cerca de 1,5 billones de dólares en 2023, equivalentes a casi una quinta parte del comercio mundial de servicios.

No describen el crecimiento de un sector. Revelan el desplazamiento del valor económico hacia los activos intangibles: conocimiento, creatividad, propiedad intelectual y capacidad de innovación.

La economía del conocimiento alteró la naturaleza de la competencia. Cuando el capital, la tecnología y la información pueden adquirirse, la ventaja estratégica pasa a ser aquello que no puede comprarse ni copiarse. La singularidad deja de ser un atributo cultural para convertirse en un activo económico.

Ninguna nación puede reproducir la memoria histórica de otra, sus lenguas, sus paisajes culturales, la inteligencia acumulada por sus comunidades o la creatividad construida durante generaciones. Esa singularidad constituye hoy uno de los recursos más escasos y, por ello, uno de los más valiosos de la economía contemporánea.

Ese activo es la cultura. No entendida como un sector administrativo ni como un gasto público, sino como el sistema que integra patrimonio, conocimiento, creatividad, identidad e innovación. Allí se originan buena parte de los factores que hoy determinan la competitividad de las naciones: diferenciación, confianza, reputación, propiedad intelectual y capacidad para generar valor.

A esta capacidad de transformar patrimonio, conocimiento y creatividad en desarrollo económico, legitimidad institucional e influencia internacional la denomino Geopolítica de la Cultura.

No es una teoría sobre las artes. Es una forma de comprender el nuevo mapa del poder. Si la geopolítica clásica explicó la competencia por el territorio y los recursos naturales, la economía del siglo XXI incorpora otra dimensión: la competencia por la singularidad.

Colombia llega a este cambio con una ventaja excepcional. Su diversidad biológica y cultural, sus comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas, sus artesanos, sus museos, sus archivos, sus bibliotecas, su arquitectura, su literatura, su música, su cine, su diseño y sus saberes ancestrales conforman un patrimonio cuya singularidad ningún competidor puede reproducir. En la economía del conocimiento, esa singularidad deja de ser únicamente memoria para convertirse en una ventaja estratégica.

De allí surge un principio para orientar la política pública del siglo XXI: conservar el futuro. Preservar innovando. Preservar innovando significa activar el patrimonio como infraestructura para la investigación, el diseño, la educación, la ciencia, las industrias creativas y el desarrollo territorial. La memoria no es un refugio frente al futuro; es una de las condiciones para construirlo.

La pregunta ya no es cuánto cuesta la cultura. La pregunta es cuánto desarrollo pierde un país cuando desconoce el valor estratégico de aquello que lo hace irrepetible.

Las naciones que liderarán el siglo XXI no serán únicamente las que acumulen más recursos naturales. Serán aquellas capaces de convertir su singularidad en conocimiento, el conocimiento en innovación y la innovación en desarrollo.

En el siglo XXI, la riqueza de las naciones ya no se medirá únicamente por lo que extraen de su territorio, sino por lo que son capaces de aportar al mundo desde aquello que las hace irrepetibles. Colombia ya posee ese activo. Reconocerlo como una estrategia de Estado será una de las decisiones que definirán su lugar en el mundo.

Columna de Lucrecia Piedrahíta (arquitecta/curadora) para Economía & Cultura del periódico El Tiempo.

 

Gracias a Dios y al Tigre y su manada

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

Mi Dios es muy grande: evitó que el comunismo, al estilo de Cuba y Venezuela, continuara instalado en Colombia, logrando la destrucción total de nuestro hermoso país. Avanzaron mucho, pero todavía estamos a tiempo de iniciar un difícil proceso de reconstrucción de nuestra patria, que durante estos cuatro años fue devastada en sus instituciones, su economía y su sociedad. El desgobierno, la corrupción, el mal ejemplo y la desunión promovida desde los gobernantes comunistas nos dejaron gravemente heridos.

Gracias a Dios surgió un líder que, iluminado por nuestro Señor Jesucristo, trazó un plan de campaña basado en la coherencia extrema y en la decisión de cambiar la política para siempre en Colombia. Puso por delante las verdaderas necesidades de nuestro país, distinguiendo claramente las condiciones bajo las cuales lograremos los objetivos trazados.

Mi agradecimiento a la manada, al vicepresidente, a Salvación Nacional y a Creemos, que confiaron en Abelardo «El Tigre» y fueron formando ese gran movimiento que poco a poco conquistó el corazón de los colombianos. Siguiendo al pie de la letra las líneas trazadas desde un principio por su líder, Abelardo de la Espriella, sin los desprestigiados partidos políticos de siempre y sin los apoyos económicos de grandes grupos, alcanzó el fervor del pueblo, convenciendo incluso a los escépticos —entre los que me cuento—. Unidos le dimos el triunfo en las urnas y hoy nos sentimos bien representados. Lo apoyamos irrestrictamente y estamos seguros de que no será inferior a sus compromisos. Nuestro Señor Jesucristo seguirá guiándonos y ayudándonos a todos, lo que nos obliga, como manada, a nuestro mejor comportamiento.

Personalmente pienso que el capital político de lo que podríamos llamar defensores de la patria debe convertirse en partido político. Bajo la personería jurídica de Salvación Nacional, fusionado con Creemos, sería el albergue indicado para esos trece millones de colombianos que nos manifestamos en las elecciones presidenciales y que nos salvaron de seguir por el despeñadero de convertirnos en otra Cuba o Venezuela. Recordemos que ya están muy cerca las elecciones regionales, donde elegiremos gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y juntas administradoras locales.

En esas elecciones enfrentaremos otra vez al comunismo, unido en un partido político llamado Pacto Histórico, responsable de la destrucción de nuestro país. Curiosamente cuenta con el respaldo de doce millones de colombianos que se han dejado convencer por la equivocada retórica comunista, arropada en un desafortunado sentimiento de envidia, engaño y afán de asistencialismos mentirosos e insostenibles. Han olvidado los inmensos avances de nuestra sociedad en los últimos setenta años, a pesar del narcotráfico y las guerrillas, hoy narcoguerrillas.

Poco a poco va tomando fuerza la necesaria descentralización. Ya tenemos un incremento importante en los recursos para las regiones, pero no contamos aún con las competencias que estas asumirían. No podemos permitir que las regiones caigan en manos del nefasto y dañino comunismo, recordemos que desde las regiones resistimos y por ello hoy todavía estamos vivos. Todo esto nos obliga, unidos, a hacerles frente en la próxima contienda electoral como defensores de la patria.

Estamos en las manos de Dios. Con el Tigre y su manada, y con el buen comportamiento de todos, saldremos adelante. ¡Ánimo!

Merecido

José Leonardo Rincón Contreras
José Leonardo Rincón, S. J.

Esta secuencia de narraciones sobre mi vuelta a España concluyó con dos broches de oro: una cena exquisita en Madrid con mi ahijada María Mónica y su esposo Rodrigo, y el día siguiente, ya de regreso en la T4 de Barajas con Luis Miguel, exalumno ignaciano, quien con afecto me reconoció y saludó. ¿A dónde va padre? Regreso a Colombia. ¿En qué vuelo? En el de las 11.00. ¡Entonces yo lo llevo! Y fue así, piloto de Avianca, ahora del Boing 787, ya en el aire me invitó a la cabina y durante media hora pude conocer cómo es eso de manejar un aparato con 260 pasajeros a 38 mil pies de altura. Fin de la zaga. ¿Qué más puedo pedir?

Vox populi, vox Dei. Lo han dicho ustedes y yo lo acepto con humildad, o sea con verdad, como enseña Teresa, la doctora de Ávila. Ni más ni menos.

Unánimemente, en estas semanas, ustedes, en algún momento de nuestros contactos me lo han dicho: muy merecido, te lo mereces, merecidas vacaciones, descanso merecido, etcétera.

Y al ver la definición del término, ya como adjetivo, ya como sustantivo, se dice de algo que “resulta justo y ganado como consecuencia lógica de los esfuerzos, acciones o conductas de una persona”. Entonces sí, tienen razón, este tiempo corresponde a un merecido descanso. Arduos años sin vacaciones, sin mayores descansos o recesos, estrés natural propio de una exigente responsabilidad, acumulación de funciones y tareas, muchas de ellas indelegables, madrugones y trasnochos, sábados y domingos con tareas múltiples, en fin…

De ello no me arrepiento, tampoco hago alarde. Mi madre me enseñó a trabajar, a ganarme el pan con esfuerzo, a hacer las cosas bien. Y el Señor me dice ahora: “ven a descansar un poco”. Quienes somos “workaholicos” necesitamos descansar. El que no descansa, cansa. Hay, pues, que parar, hacer un alto, recuperarse. Recuerdo que estando en Medellín de rector, un domingo sobre las 10 de la noche una madre de familia me llamó para decirme que acababa de pasar por la avenida frente al colegio y había visto la luz de mi oficina encendida. Me informaba para que la fuera a apagar. Le dije, no, es que estoy aquí trabajando. Y lo que me gané fue un soberano regaño. El domingo es para descansar y mire las horas que son. Tenía razón, no lo volví a hacer hasta las 10, solo hasta las nueve, jajaja.

Por eso, al concluir esos ciclos de los que les hablé el otro día, he recordado a San Pablo cuando le escribió a Timoteo: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mi, sino a todos los que aman su venida” (2 Tim 4,7-8)

Doy gracias a Dios por haberme permitido hacerlo durante el mes de junio en España. También a la Compañía por invitarme a hacerlo. Desde aquí hoy quiero agradecerles a todos aquellos que me han acogido en sus casas, me han invitado a pasear, a comer y sobre todo a descansar, jesuitas, amigos y familiares, a todos los llevo en el corazón con gratitud. Todos se esforzaron no solo por hacerme sentir bien sino por darme lo mejor. Un regalo de Dios. Un regalo de mi madre quien días antes de morir me dijo que quería morirse para que yo pudiera descansar y pudiese pasear. Por eso a ella la tuve presente todo el tiempo y sentí que gozaba paso a paso mi vuelta a España: ¡gracias, mamá!

Es duro decirlo, pero hay gente que nunca descansa, ya por el compromiso que tienen con su misión y que no les da ocasión para hacerlo, ya porque no se pueden dar ese “lujo” … ¿lujo? No. Necesidad. También el maestro se escapaba a estar con sus amigos en Betania.  Lo justo es que, así como el que trabaja merece su sustento, también el que trabaja merece su descanso. Pronto vendrá una nueva misión y hay que estar frescos, renovados, con baterías recargadas. Es necesario descansar, es saludable. Es merecido.

jueves, 2 de julio de 2026

La política de espejismos

Santiago Cossio
Santiago Cossio

Los espejismos son ilusiones ópticas que aparecen cuando las altas temperaturas alteran la refracción de la luz y visualmente hacen creer que hay una gran cantidad de agua. A esto hay que sumarle las alucinaciones por el calor en el desierto. Esto mismo pasa hoy con los electores colombianos. Todos viendo el espejismo de un cambio en un maquillado sofisma de distracción. En todos mis años nunca había visto un deterioro moral y jurídico tan alto. Corrieron la línea ética a tal punto de que el mismo Maquiavelo saldría corriendo.

En el Gobierno del cambio si hubo un cambio. Lo que cambio es el bando, pero las dificultades siguen siendo las mismas. Violencia, pobreza, corrupción, maleducación, inseguridad, desinformación, guerrillas, narcotráfico, tráfico de influencias, clientelismo, ineficiencia, subempleo etcétera. Aunque eso también había antes, pero dijeron que ahora si llegaba el arreglo.  Y tampoco cambiaron las disculpas: que hay un bloqueo, un golpe blando, todo fue a mis espaldas, fuego amigo etcétera …

Lecciones de El Salvador y Venezuela

El salvador presidido por Nayib Bukele tiene un 92 % de aprobación de su pueblo. Un pequeño país de Centroamérica hoy es referente latinoamericano de como un político milennial genera un cambio positivo. 

En Venezuela es un caso contrario. Los resultados del socialismo del siglo XXI no es que sean alentadores. Casi 8 millones de venezolanos andan de rebusque por el mundo. Y eso que tenían petróleo, industria, agricultura, minería etcétera. Eran un país mucho más rico que Colombia y ahora tienen el presidente en la cárcel y hace poco no tenían ni papel higiénico. Maduro antes de encontrar la cárcel ostentaba una aprobación de menos del 10 %.

Si hasta ahora el comunismo no ha funcionado en ningún país.  ¿Por qué habría de funcionar en Colombia? Obviamente que no va a funcionar. Implantar ese modelo seria la hecatombe del desasosiego.

Síntesis en la política del país de hoy

Vamos a analizar varias medidas que han pasado en los últimos meses en Colombia:

Deuda pública per cápita:  hoy los colombianos pasamos de 17 con duque, a casi 23 millones de deuda por persona y eso que ya no estamos en pandemia. El déficit fiscal y romper la regla fiscal solo va a traer más dificultades para la economía. De manera preocupante pasamos en 2023 de 879 billones a 1215 billones en 2026 de deuda y algún día van a pasar la factura.  

El deterioro moral. Esto genera atraso cultural. El caso de Juliana Guerrero es un exabrupto vergonzoso en el sistema de educación. Un bachiller posesionando un rector universitario es la desmeritocracia que desalienta el esfuerzo y el conocimiento. Así mismo sacar unos reos de la cárcel y montarlos a una tarima para que la gente los aplauda, da malas señales en el sistema de castigos, esfuerzos y recompensas que denotan el deterioro moral y retroceden los avances de las ciencias jurídicas.

El sistema pensional. Hace poco exigieron pasar 25 billones de los fondos privados como si fuera plata de bolsillo a una transferencia de Neki. Y en par de días ya había insultos de robo y demás. La realidad es que los fondos invierten en renta fija y variable. La renta fija es a mediano y largo plazo. Bonos, CDT, Tes, etcétera, son inversiones pactadas a meses o años.

Sistema de salud. Un gran desacierto fue tratar de derrumbar un sistema que ya tenia unos avances. Montaron un sistema dedicado a los profesores y tampoco funcionó. Triste ver marchas de los profes que tanto creyeron en el cambio. Ahora imagínese el desastre de 53 millones de colombianos todos en el mismo régimen. La forma mas viable es que coexista el sistema privado con el sistema público, y que la gente pueda escoger. así como se escoge universidad pública o privada.

La paz total. Es un título muy poderoso para saber que fueron espejismos de buenas intenciones. Muchos creyeron que a los 3 meses se acabarían las guerrillas y resulta que hoy están más fortalecidas que nunca. La inseguridad continúa. Hay diásporas con escaramuzas por todo el territorio y una tropa presa de la enajenación de su quehacer. Increíble que hasta los indígenas están matándose entre ellos mismos.

Economía. Varios gobiernos han tratado de asaltar el Banco de la República. El precepto constitucional de autonomía se debe mantener. El precario crecimiento del PIB desestimula la inversión y fomenta la informalidad. La economía colombiana no va por buen camino y es latente una desindustrialización acompañada de retos por precarización del agro. La asfixia vía impuestos lleva al tejido empresarial a menores tasas de ahorro y a buscar oportunidades en el exterior. Las cifras de desempleo se pueden maquillar como cuando propusieron que algo ilegal se le quitaba la letra i y ya era legal, lo cierto es que el subempleo está en niveles alarmantes.

Propuestas de país:

1) Compras o contratos de más de 1 billón de pesos deben pasar por autorización del Congreso.

2) Debería existir una base de datos pública del Ministerio de Educación donde publiquen los diplomas y actas de grado. Deberíamos tener una superintendencia de educación.

3) Para ser ministro se debería tener un título universitario y ojalá posgrado en el ramo de cartera. Y hay estudios para todo. Se estudia la igualdad, se estudia el deporte, etcétera. También se deben exigir años de experiencia.

4) Político que haga un ofrecimiento en campaña y luego haga lo contrario debería ser considerado un delito. El engaño al sufragante es algo que vienen haciendo desde vieja data. Ya vimos que firmar en mármol es algo solamente estético para engañar incautos.

5) El país, más que un problema de finanzas públicas tiene es un problema de hacienda pública.

6) La justicia social no se hace quitándole al rico para darle al pobre. Se hace es desarrollando la economía con programas incluyentes de un Estado benefactor pero no asistencialista.

7) El minigualdad debería llamarse ministerio de desarrollo social. La igualdad es un sofisma, pero hay que reconocer las apremiantes necesidades sociales.

8) Los gobiernos no deben manejar la política monetaria. El Banrep siempre debe ser independiente. Eso lo enseñan en todas las facultades de economía.

9) El próximo gobierno tiene que enfocarse en el desarrollo económico. De lo contrario será mas de lo mismo.