viernes, 15 de mayo de 2026

Educadores de una nueva sociedad

José Leonardo Rincón, S. J.

Puede sonar manido, quizás demasiado obvio, pero por olvidarlo o por no ser suficientemente incisivos al hacerlo estamos como estamos. Sin exagerar.

Hoy es el día del educador: ¡felicitaciones a quienes ejercen tan noble vocación! Doy por descontado que si decidimos ser educadores no fue porque no había otro empleo, o porque no nos alcanzó el resultado de las pruebas de Estado para estudiar algo más rentable.

Ser maestro, que va mucho más allá de ser instructor, docente o profesor, implica el propósito de educar con pasión nuevas generaciones, formar hombres y mujeres que sean artífices constructores de una nueva sociedad. No nos podemos sustraer de tan tamaña responsabilidad. Claro, siempre existe el riesgo de indoctrinar movidos por ideologías y sesgos políticos. No gratuitamente quienes por turno ostentan el poder asumen el manejo de la escuela para mantener su establecimiento y una vez instalados en él sostener el status quo.

Un buen educador de ninguna manera podría prestarse para ser títere del poder político. Volverse un tonto útil, renunciar a su conciencia crítica y a la capacidad objetiva de tomar distancia sería intolerable. En cambio, buscar siempre la verdad, propiciar el diálogo constructivo, la convivencia en medio de la diversidad, el respeto a la diferencia y la formación integral de la persona ayudaría en mucho a esa búsqueda de una nueva sociedad. Descontada por supuesto la mediocridad que nos agobia, trabajar por la excelencia académica ayudaría también a reposicionar la escuela.

El educador desde la escuela es el mejor socio de la familia para formar esas personas que le han confiado. Mi experiencia positiva ha sido esa y los resultados son evidentes. Me sorprende encontrar colegas que preferirían que no existieran los padres de familia por considerárseles incómodos obstáculos, permisivos alcahuetas al extremo que no aceptan que se corrija a sus hijos; maltratadores que miran con desdén, como si fueran sus sirvientes, a quienes quieren colaborar en la formación de sus vástagos. Así no pueden ser las cosas. ¡Están trastocados los valores!

Con ocasión de esta celebración, mi invitación y mi llamado es a darle a la educación la importancia que se merece. No basta una asignación presupuestal amplia en el erario. Ha sido importante buscar mejorar las condiciones laborales de los educadores, también se ha invertido en el cuidado de la infraestructura física de escuelas y colegios. Ahora hay que cuidar la calidad y la excelencia de la educación pública en aras de elevar los resultados, no tanto para subir en los rankings de la OCDE, sino porque en una educación de calidad radica el futuro del país y no podemos seguir apoltronados en un rango medio bajo. Podrá seguir sonando a lugar común, pero conservo la esperanza de días mejores para todos porque nos hemos tomado la educación en serio y valoramos a los educadores como los artífices protagonistas de ese cambio.

Felicitaciones educadores por hacer realidad ese sueño.

jueves, 14 de mayo de 2026

Urbanopatía

Fredy Angarita
Fredy Angarita

Los que han leído muchas de mis columnas saben que suelo hablar del entorno, de la gente que no siempre tiene voz. Trato de mirar y compartir aquello que parece distinto, lo que normalmente pasa desapercibido. Pero la rutina termina consumiéndome, aquello en lo que antes me fijaba se vuelve costumbre, paisaje, repetición.

Y eso comienza a generar preguntas.

¿Por qué hay personas que se convierten en invisibles?

¿El habitante de calle, dormido siempre en el mismo lugar, con la misma sábana roída por el uso, ya hace parte de la esquina?

¿Y el vendedor de bananos a las cinco de la mañana, empujando la carreta por la misma calle? Antes lo veía con admiración: “qué teso salir a esta hora”. Ahora sigue ahí… y ya ni siquiera me lo pregunto.

Ya no veo a don Leo cruzando la Oriental, pero tampoco me pregunto ¿cómo está?, ¿cómo se encuentra?

El parque antes me asombraba con su entorno. Ahora quiero asombrarme y no encuentro nada distinto.

Muchos autores hablan de no perder la capacidad de asombro:

“Si no te ha sorprendido nada extraño durante el día, es que no ha habido día.” — John Archibald Wheeler

“El asombro es la base de la filosofía.” — Paul Tillich

“El asombro nos espera en cada esquina.” — James Broughton

Al leer esas frases, pienso que parece fácil, pero, desde mi experiencia, no lo es tanto.

Entonces empiezan las preguntas personales: ¿qué falla que esto pase?, ¿por qué perdemos una capacidad tan humana?

Parecen soluciones pequeñas: cambiar de ruta, mirar diferente, caminar más lento. Tal vez así volvamos a encontrar algo que nos sorprenda.

Después de pensar mucho en esto, me encontré con un término: urbanopatía.

Todavía no aparece como diagnóstico oficial en el CIE-11 (Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS), pero algunos especialistas la consideran una “eco-enfermedad” del tercer milenio. Surge cuando una persona pierde el impulso vital y desarrolla un profundo malestar psicológico y físico debido a la vida en entornos urbanos intensos.

La urbanopatía nace cuando la ciudad deja de sentirse humana, cuando el ruido reemplaza la conversación, la rutina reemplaza la curiosidad y las personas terminan convirtiéndose en parte del mobiliario urbano.

Después de leer todo lo que implica esta palabra, encontré un motivo más para pelear contra la pérdida de la capacidad de asombro. La urbanopatía se alimenta de la mecanización y del aislamiento; se combate recuperando la capacidad de mirar lo cotidiano como si todavía tuviera algo que decirnos.

Los especialistas incluso plantean algunas estrategias para combatirla:

— Paseos de asombro: caminar observando el entorno con curiosidad.

— Valorar lo inesperado.

— Fomentar la sensibilidad social.

— Practicar la gratitud.

La invitación, aunque parezca sencilla y no lo sea, es a no perder esa capacidad. A no convertir lo cotidiano en simple decoración de fondo.

Tal vez la ciudad no nos quitó la capacidad de asombro. Tal vez fuimos nosotros quienes aprendimos a caminar mirando sin ver. Y el día que todo nos parezca normal —la pobreza, el cansancio, la soledad, el ruido— quizá no sea la ciudad la que esté enferma.

Tal vez seamos nosotros.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Conversatorio con Jaime Andrés Ferrer Tobón


Antonio Montoya H.
En una nueva entrega del conversatorio de la semana de El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. dialoga con el abogado y consultor empresarial Jaime Andrés Ferrer Tobón sobre el arte de la negociación, los métodos modernos aplicados al mundo corporativo y la importancia de comprender las verdaderas necesidades detrás de cada conflicto. A partir de su experiencia en la creación del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Medellín y su trayectoria en multinacionales, Ferrer comparte valiosas reflexiones sobre liderazgo, comunicación, estrategia y comportamiento humano en los negocios. No dejes de verlo. Jaime Andrés Ferrer Tobón se ha destacado por su amplia trayectoria en mecanismos alternativos de solución de conflictos, conciliación y formación ciudadana. A lo largo de su carrera ha estado vinculado a importantes proyectos jurídicos y académicos en Medellín, siendo reconocido por su participación en el fortalecimiento y desarrollo de los centros de conciliación de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, iniciativa que contribuyó a modernizar y promover la resolución pacífica de conflictos en el ámbito empresarial y ciudadano. Además, ha participado como asesor y académico en proyectos de cultura ciudadana, negociación y convivencia. En el ámbito corporativo, ocupó altos cargos directivos en la multinacional Kimberly-Clark, donde lideró procesos internacionales de negociación, abastecimiento y supply chain en varios países de América Latina, incluyendo responsabilidades regionales en Colombia, Ecuador, Venezuela, Perú y Bolivia.

Más malas que los peores nazis

José Alvear Sanín
José Alvear Sanín

En la interminable historia de las atrocidades disputan el primer lugar el nazismo y el comunismo. Este último presenta diferentes y aterradoras modalidades: leninismo, estalinismo, maoísmo, tan bien conocidas como equiparables; y otros movimientos aún más radicales y sangrientos —si es posible—, como los de Corea del Norte y los khmeres rojos, cuyos genocidios no han tenido el alcance global de los primeros.

Escoger el peor comunismo no es fácil, porque todos han sido atroces y conducen a los países, inexorablemente, a la opresión, la miseria y el hambre, pero como lo único que saben hacer bien es propaganda política y adoctrinamiento académico, en la percepción corriente los máximos crímenes de la historia se atribuyen únicamente a los nazis, día y noche, y año tras año, mientras de los cien y más millones de muertos del comunismo poco o nada se habla en las universidades, y nunca en los millares de libros de “historia”, que vomitan los diferentes mecanismos de “memoria histórica”, “comisiones de la verdad”, la JEP y similares, y los museos sobre la violencia, que los gobiernos marxistas dotan espléndidamente, no solo en Colombia…

Resumiendo: no podemos aceptar la narrativa de que los nazis son lo peor de la historia universal, porque los comunistas han sido iguales o peores…

Pasemos ahora a Colombia, donde se entregó el poder, desde 2016, a las guerrillas comunistas más fanáticas, sanguinarias, destructoras y rapaces.

No vale la pena escoger cuál es la más perversa: FARC y ELN, a la hora de la verdad son lo mismo, ejércitos de obediencia cubana, marxistaleninistas, terroristas al servicio, tanto del ideal revolucionario como del narcotráfico.

Lo que nadie ha considerado es que las guerrillas colombianas superan en maldad y perversidad los peores instrumentos nazis del terror, porque las Schutzstaffel, las horribles SS, nunca reclutaron niños y jamás han sido acusadas de organizar masivamente el aborto de niñas violadas. Eran máquinas de muerte tan disciplinadas y fanáticas como las FARC y el ELN, que las superan ampliamente y, por tanto, pueden reclamar para Colombia el campeonato mundial del terror.

Cuando después de diez años de comedia los comanditarios de la JEP reconocen impávidos 18.000 niños reclutados, corrompidos y abusados, ¿cómo es que un país indolente los tolera y a su principal orientador se lo recibe como a un candidato presidencial normal?

martes, 12 de mayo de 2026

De cara al porvenir: decálogo para hacer una verdadera oposición

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

En una democracia como la colombiana, es difícil que un partido o movimiento político alcance más del 25 % de los escaños en el Congreso Nacional, lo cual obliga a hacer negociaciones con los otros partidos o movimientos para conseguir la necesaria gobernabilidad y sacar adelante sus iniciativas, dando origen de entrada a un particular tipo de corruptela.

Se supone que el Congreso Nacional es el principal escenario para ejercer algún tipo de oposición con respecto al gobierno de turno, pero no la única forma de llevarla a cabo.

En un país como Colombia donde la falta de educación, la incultura política, y la debilidad del concepto de ciudadanía son realidades palmarias, hacer oposición es aún más complejo debido a la inexistencia de verdaderos partidos políticos y de un esquema maduro de Gobierno - Oposición, donde quienes ganan gobiernan y los que pierden vigilan y se preparan como opción para las próximas contiendas electorales, sin hacer parte del Gobierno en el ámbito burocrático o disfrutar de algunas prebendas.

De manera simple, un decálogo básico para convertirse en un opositor serio y hacer una verdadera oposición, sería:

1. Declararse en abierta oposición y actuar como bancada de oposición.

2. No aceptar ningún cargo en el Gobierno.

3. Presentar los proyectos de Ley que se estimen convenientes previo consenso con los principales actores y luego con el Gobierno.

4. Estudio profundo de los proyectos de ley que presente el Gobierno para poder mejorarlos o desecharlos.

5. Controlar la Comisión de Acusaciones del Congreso Nacional ubicada en la Cámara de Representantes.

6. Controlar las Comisiones de Presupuesto de Senado y Cámara.

7. Liderar con el ejemplo la completa asistencia a las distintas sesiones, y luchar y denunciar frontalmente todo indicio de corrupción.

8. Construir un proyecto alternativo nacional de cara a las próximas elecciones.

9. Hacer control político de la gestión de cada ministerio y de cada organismo ejecutor del Gobierno. Algunos lo denominarán como “Gobierno a la sombra”.

10. Apoyar a los organismos de control y a los entes autónomos como la Junta Directiva del Banco de la República y mantener relaciones fluidas con las altas cortes.

Es imperativo asegurar que los órganos de control, la contaduría y la auditoría general de la nación cumplan estrictamente con sus deberes y funciones.

En una democracia, un partido de oposición puede asumir varias posturas y estrategias, dependiendo del contexto y sus objetivos. Algunas de ellas son:

* Crítica constructiva: ofrecer alternativas y críticas fundamentadas a las políticas del gobierno, sin ser obstruccionista.

* Fiscalización: vigilar y controlar las acciones del Gobierno, exigiendo transparencia y rendición de cuentas.

* Propuestas alternativas: presentar políticas y proyectos de ley que reflejen la visión y valores del partido o los partidos de oposición.

* Diálogo y negociación: establecer canales de comunicación con el Gobierno y otros partidos para lograr acuerdos y avances.

* Movilización social: conectar con la ciudadanía y movilizar apoyo para sus causas y propuestas.

* Preparación para el gobierno: demostrar capacidad y preparación para asumir el poder, presentando un equipo competente y un plan de gobierno claro.

Algunas estrategias específicas pueden incluir:

* Oposición responsable: equilibrar la crítica con la responsabilidad de no obstaculizar el funcionamiento del Gobierno.

* Oposición propositiva: enfatizar en las propuestas y alternativas, más que en la crítica pura.

* Oposición de calle: utilizar manifestaciones y protestas para visibilizar demandas y presionar al Gobierno.

Control político

* Interpelaciones: solicitar comparecencias de ministros o funcionarios para cuestionarlos sobre políticas o decisiones.

* Mociones de censura: presentar mociones para remover a ministros o funcionarios por mala gestión o corrupción.

* Comisiones de investigación: crear comisiones para investigar irregularidades o escándalos.

* Preguntas orales y escritas: formular preguntas a ministros o funcionarios sobre temas específicos.

Control presupuestal:

* Análisis del presupuesto: revisar y analizar el proyecto de presupuesto presentado por el Gobierno.

* Aprobación de partidas: negociar y aprobar partidas presupuestales que beneficien a la ciudadanía.

* Control de ejecución: monitorear la ejecución del presupuesto y denunciar irregularidades o desviaciones.

* Audiencias públicas: realizar audiencias para discutir el presupuesto y la ejecución de gastos.

Herramientas adicionales:

* Acceso a la información: solicitar información sobre gastos, contratos y proyectos del Gobierno.

* Denuncias ante organismos de control: presentar denuncias ante la Contraloría, Fiscalía o Procuraduría por irregularidades.

* Uso de medios de comunicación: utilizar medios para visibilizar la labor de control y fiscalización.

Cuando se califica un Gobierno como malo, es de suponerse que la oposición ha podido hacer un gran trabajo.

Cuando la oposición no funciona, ambos, el Gobierno y la oposición, el uno por acción y el otro por omisión, son los responsables de los malos resultados.

Cuando la oposición no funciona, no tiene por qué sentirse con derecho a presentarse con alguna probabilidad de éxito en las próximas elecciones.

La evidencia palmaria de haber hecho una muy mala oposición ante un mal Gobierno es no ganar en las próximas elecciones.

En definitiva, hay que reconocer que en muchas ocasiones a nuestros llamados líderes les ha quedado grande la grandeza.

La "patria milagro" es con los emprendedores

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

No podemos aspirar al elevado nivel de crecimiento económico y el bienestar de la sociedad que configuran la “patria milagro”, sin antes garantizar a la población las condiciones mínimas para mejorar sus ingresos y tener acceso a los servicios básicos.

Por esta elemental razón, el proyecto de la “patria milagro” exige el cumplimiento de acciones encaminadas a crear en Colombia una gran mayoría de emprendedores que, con el apoyo decidido del Gobierno, puedan materializar sus sueños de tener un negocio propio que les proporcione ingresos suficientes para una subsistencia digna de su familia y les asegure un esperanzador futuro a sus hijos.

Es ya un compromiso del candidato Abelardo de la Espriella y de su vicepresidente José Manuel Restrepo, y es uno de los puntos cardinales de su programa de gobierno. Pero ¿cuál es la propuesta del “tigre” para cumplir tan atractivas metas?

Se parte de la base de que el trabajo es la única vía digna para el progreso y la libertad, en contraposición con lo que ahora vivimos: premian a sujetos que nunca han trabajado con puestos bien pagados en el Estado, contratos para saquear el presupuesto y hasta subsidios por sembrar coca o por dejar de cometer crímenes.

Respeto absoluto al fruto del esfuerzo individual. Nadie se sentiría motivado a iniciar un emprendimiento a sabiendas de que si adquiere con su trabajo un vehículo, un terreno rural o una vivienda, esa propiedad le puede ser expropiada por el Estado o gravada con tributos impagables que lo obligarán a entregarla para cancelarlos. En el gobierno de los “Defensores de la Patria” serán protegidos los bienes adquiridos honestamente por todos los ciudadanos.

Dentro del plan integral para transformar a Colombia se considera un crecimiento explosivo de la economía, lo que significa el impulso a los principales motores de ese crecimiento, tales como la explotación de hidrocarburos y gases (incluyendo uso del fracking), la minería legal, las obras de infraestructura y vivienda en todas las regiones, la revolución en el campo para producir alimentos para el consumo nacional y la exportación al mundo entero, aprovechando la riqueza de nuestros suelos, el turismo, renglón en el que Colombia tiene mucho que ofrecer, y las modernas tecnologías de inteligencia artificial y otros avances donde podemos aprovechar la preparación y aptitudes de nuestros emprendedores.

Se simplificará el sistema tributario para facilitar a los emprendedores el cumplimiento de sus obligaciones fiscales y se rebajarán los impuestos. Para lograrlo, tendremos que recortar drásticamente los gastos de funcionamiento de un Estado ineficiente y costoso, eliminar la corrupción, revisar los beneficios fiscales, eliminar privilegios y dedicar parte del ahorro oficial a la promoción de emprendimientos.

La educación estará orientada a formar ciudadanos autónomos, competitivos y patriotas, condiciones indispensables para el buen emprendedor. La vetusta y pasada de moda pedagogía será reemplazada por las que utilizan países vanguardistas en esta materia, como Singapur y Japón: se implementarán programas obligatorios para mejorar la calidad y remuneración de los docentes; se profundizará en materias básicas para que los egresados sean competitivos en el mundo empresarial, tales como matemáticas, contabilidad, idioma inglés, informática y nuevas tecnologías, combinadas con la enseñanza de valores espirituales y cívicos que los conviertan en ciudadanos ejemplares.

Tendremos un Estado orientado a la economía digital. Con base en la IA tendremos un gobierno ágil, eficiente y menos costoso, Facilitaremos a las PYMES los trámites tributarios. Nos convertiremos en el mayor hub latinoamericano. Se otorgarán exenciones de impuestos a programadores y expertos en IA. La extensión de los servicios estatales en materia de salud, educación y otros campos a todas las regiones del país, generará una necesidad de emprendedores expertos en distintos ramos que podrán prestar servicios al Estado con empresas de su propiedad.

No olvidemos el aspecto social que puede representar el fomento del emprendimiento. Las madres cabeza de familia sin empleo y sin recursos, las personas discapacitadas, los ancianos que no tienen oportunidad laboral, los marginados de lejanas localidades, los jóvenes que no obtuvieron una educación adecuada para optar por un empleo, pueden ser capacitados por el gobierno a través del SENA y convertirse en emprendedores con asistencia técnica y financiera del Estado. Es mejor enseñar a pescar que regalar pescado.

No podemos condenar a la juventud a que siga engrosando la multitud de desempleados, a merced de la manipulación por parte del populismo vendedor de falsas promesas. La “patria milagro” no será posible alcanzarla mientras no vinculemos a todos al desarrollo de la nación, fomentando sus emprendimientos personales y dándoles la mano para que su proyecto cumpla el objetivo para el que fue creado.

lunes, 11 de mayo de 2026

Editorial: sucesos de la semana


En una nueva edición de los Sucesos de la Semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. analiza algunos de los temas que más preocupación generan en Colombia y el mundo: las tensiones entre campañas de la derecha colombiana, el levantamiento de órdenes de captura a integrantes de grupos criminales, la crisis del sistema de salud, el conflicto comercial entre Colombia y Ecuador, las alertas internacionales por un brote de hantavirus y la propuesta de paz presentada por Irán a Estados Unidos. Los invitamos a ver este completo análisis y a reflexionar sobre los hechos que hoy impactan el rumbo del país y del escenario internacional. No dejes de verlo.