martes, 28 de abril de 2026

De cara al porvenir: mi pobre Colombia

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

Privilegiada en recursos naturales como ninguna, con una ubicación geográfica incomparable, con una población ladina, pero también alegre y resiliente, Colombia es la demostración palmaria de la paradoja, donde se tiene todo para estar bien, pero donde hacemos todo lo que haya que hacer para no estarlo y donde aquello de “para qué hacerlo fácil, si lo podemos hacer difícil”, es el pan de cada día.

Con una clase dirigente históricamente mediocre, no hemos podido construir un proyecto de país factible, viable, sostenible y sustentable y donde las élites han hecho lo necesario para perpetuarse en el poder, jamás pensando en resolver los problemas que hay que resolver, sino más bien aprendiendo a coexistir con ellos, sin importar los costos y siempre posponiendo los resultados que la gran mayoría de los colombianos seguimos esperando desde nuestro fallido intento de convertirnos en república independiente hace ya un poco más de 200 años.

En un dicho mío, “Manteniendo el despelote bajo control”.

Jorge Luis Borges visitó Colombia, sintiéndose conmovido por su hospitalidad y generosidad y definió la identidad colombiana con la célebre frase "Ser colombiano es un acto de fe", sugiriendo que la existencia del país y su identidad superan la lógica, basándose en la perseverancia, la superación de adversidades y la fe en sí mismos.

Paralelamente yo diría que “Colombia pervive y sobrevive a pesar de sí misma”.

En medio de una pobre campaña presidencial, los lugares comunes, el pasar de agache ante la necesidad de presentar respuestas y propuestas para tratar de soliviar los problemas de siempre, estamos ante un espectáculo que nos permite, en términos de forma, argumentar que tenemos una verdadera democracia, cuando lo que en realidad tenemos es un verdadero remedo de democracia, constreñida por la politiquería más burda, impulsando la figura del democraterismo.

Muy a mi pesar el tema central de campaña es la seguridad, asunto que nos ha envuelto durante toda nuestra vida republicana, obviamente reconociendo la aparición de nuevos actores con nuevos intereses a través del tiempo. Pero resulta como menos desconsolador que Colombia sea el único país del planeta que todavía hable de guerrilla al finalizar el primer cuarto del Siglo 21, lo cual quiere decir, sin ningún tipo de excusa, que vivimos atados al pasado, debido a nuestra incapacidad del reconocimiento de la existencia de la modernidad y nuestra negligencia para incorporarnos a ella.

En Colombia no hemos podido o querido entender que quiere decir desarrollo, que quiere decir desatrase y que quiere decir reconstrucción, acompañado esto con el histórico principio de no darle continuidad a aquellos programas que funcionan, que atienden verdaderas necesidades, pero que no fueron propuestos e implementados por el gobernante de turno, en una muestra palmaria de egoísmo, irresponsabilidad y vanidad ligera, asociada a la idea de creerse o considerarse como un nuevo Adán.

A hoy 1.32 millones de hogares no tienen acceso a electricidad. Entre 3.2 y 5.0 millones de hogares no tienen acceso a agua potable. El déficit actual de vivienda es de 5 millones de unidades. Y a pesar de conocer estos terribles números, ningún candidato ha mostrado interés real por el asunto y mucho menos para presentar un plan a X años para superar estos déficits endémicos.

Eso sí, todos dicen que la educación y la salud son muy importantes y a pesar de las respectivas crisis en las cuales están sumidas, nadie propone nada concreto, pues estos temas los hemos convertido en asuntos muy importantes, manejados como lugares comunes y tratados y liderados por quienes no son especialistas reales en dichos temas.

Ningún candidato se atreve a proponer cómo cumplir con los mandatos constitucionales que se expresan en derechos para los ciudadanos, a partir de su viabilización económica.

Aquí está la verdadera revolución: ningún candidato tendría que esforzarse en enumerar los problemas a solucionar que ya todos conocemos y padecemos. Lo que hay que hacer es convertir en realidad los derechos constitucionales establecidos.

Para equilibrar las cargas, es a partir de una buena educación que se prepara a los ciudadanos para que, así como tienen derechos, sepan identificar y cumplir con sus deberes.

No sabemos que es tener verdaderos estadistas. Digamos que hemos tenido poquísimos buenos gobernantes, entre quienes me atrevo a mencionar sin reato a Simón Bolívar, a Francisco de Paula Santander, a Rafael Reyes, a Alfonso López Pumarejo, a Mariano Ospina, a Carlos Lleras y a Virgilio Barco.

Llenos de leyes hasta el ahogamiento y el estrangulamiento de una capacidad de acción y ejecución fluida, creemos y consideramos que lo que no sea Ley no existe y que por el solo hecho de aprobarla, los problemas se resuelven por arte de birlibirloque.

Eso sí, hecha la Ley hecha la trampa, pues pareciera ser que nos encanta estar permanentemente ubicados entre esa delgadísima línea entre lo legal y lo ilegal.

Qué pesar de mi muy amada Colombia, tan rica, tan exuberante, tan diversa, pero tan mal manejada, tan corrupta, tan mal habitada y tan mal querida.

Ya es hora de irnos preguntado seriamente si a estas alturas del partido, ante una falta completa de conciencia geográfica e histórica por parte de la gran mayoría de los mal llamados ciudadanos, sí somos o no un proyecto societal fallido.

Aunque suene a arenga desgastada, seguiré insistiendo: ¡Todo por Colombia, nada contra Colombia!

¿Por qué no nos explican?

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Se observa en los últimos días un desbordado despliegue publicitario en favor de la candidata “de centro”, Paloma Valencia, y su fórmula vicepresidencial, Daniel Oviedo. Esta campaña me ha generado algunas dudas que, como simple ciudadano, espero que la señora candidata o su equipo de colaboradores me las expliquen.

1. ¿Quién está financiando esta multimillonaria inversión publicitaria? Si queremos mostrar transparencia ante los votantes, debemos ser claros en este álgido tema, no sea que nos encontremos más tarde con desagradables sorpresas. A Abelardo, por ejemplo, todos los periodistas le han formulado la misma pregunta a la que ha respondido sin subterfugios, como corresponde. Es curioso que a los demás candidatos no se atreven a hacerles la misma pregunta.

2. Abelardo de la Espriella, pensando en los intereses de la República antes que en los fines electoreros, ofreció desde tiempo atrás que, en caso de perder frente a la candidatura de Paloma, le cargaría la maleta. Contrasta esta actitud con la de los aliados de Paloma en la coalición que la acompaña. Ayer profirió Juan Manuel Galán públicamente el siguiente anuncio: “Muchos votantes de centro en los que yo me incluyo jamás votaremos en una segunda vuelta por Abelardo de la Espriella, y eso hace que Cepeda logre los votos que necesitaría, como lo hicieron con Rodolfo Hernández…”  En igual sentido se pronunció tajantemente el candidato a la Vicepresidencia, Daniel Oviedo, quien agregó que no tenía compromisos sino con la candidatura de Paloma. Esta posición generalizada entre los participantes de la consulta no ha sido ni desmentida ni rechazada por la candidata a la Presidencia, lo que indica su conformidad con el resto de los socios. ¿Para su coalición, señora Paloma, está primero el objetivo de sacar a Abelardo de la segunda vuelta para tener oportunidad de legar al poder o salvar a Colombia de la amenaza comunista como hacen los Defensores de la Patria liderados por Abelardo?

3. No entendemos y quiero que me expliquen cómo es posible que una antigua parlamentaria del Centro Democrático cae sin escrúpulos de ninguna naturaleza en una sucia componenda con el petrosantismo, representado por varios exministros del traidor Santos, con elementos proizquierda o progresistas que defienden valores diferentes a los de nuestra formación cristiana y democrática, y con enemigos de la familia, de la integridad sexual de nuestros niños y del derecho a la vida desde la concepción. ¿Es que el apoyo de la desacreditada clase política es suficiente para renunciar a nuestros principios y creencias?

4. Ha mantenido el doctor Abelardo una actitud respetuosa aún en los casos en que ha sido injustamente calumniado y agredido por miembros de esta consulta petrosantista que ahora se hace llamar “de centro”. Pero es bien extraño que para dirigir la actividad electoral de la consulta se haya elegido al antiguo jefe de la campaña santista ¿Es eso lo que llaman de centro? ¿Acaso han olvidado que fueron los aliados de las FARC los que se robaron el plebiscito y aprobaron un claudicante pacto en La Habana, entregando toda clase de beneficios a las FARC sin exigir nada a cambio?

5. Explíquenme esto, finalmente: habla la señora Paloma de que debe existir respeto entre los de centro y Abelardo. Pero, en la presente semana ha estallado un escándalo de gigantescas proporciones que compromete seriamente a la campaña del “palomismo”. Según las informaciones se ha fraguado La Operación Júpiter, para manipular el voto de empleados del sector privado a través de talleres cuya asistencia es obligatoria para los trabajadores; el programa de manipulación va acompañado de una gigantesca pauta con videos difundidos por las redes sociales. El objetivo es reorientar la decisión del voto hacia Paloma Valencia, con perjuicio de las demás candidaturas, en especial la de Abelardo, que es su rival natural en la primera vuelta. Se sabe que la dirección de esta infame confabulación fue encomendada a Jaime Bermúdez, exministro de Álvaro Uribe, y cuenta con recursos por valor de $7.000.000 millones. Se mencionan algunas entidades privadas involucradas en la operación como Blogosfera Producciones SAS, Economía para la Pipol, Instituto de Ciencia Política Libertank, junto con La Silla Vacía, que viene adelantando un proceso de estigmatización de la campaña de Abelardo desde hace tiempo. ¿Es esta la política de convivencia entre todos los colombianos que viene pregonando? ¿Cree en verdad, señora Paloma, que los colombianos de bien nos vamos a dejar manipular con estas sucias artimañas que revelan la clase de politiquería asquerosa y barata que, con usted, nos espera? Y, díganle al país la verdad: ¿Todo esto fue idea de Uribe o ustedes lo están haciendo a sus espaldas después de utilizarlo para conseguir la candidatura de Centro Democrático y su respaldo a una consulta llena de sus enemigos petrosantistas?

Aunque carezca de importancia para ustedes, nosotros sí creemos que la política tiene que ser coherente con los principios que defendemos y con los intereses superiores de la república. Queremos ganar en la primera vuelta con Abelardo, no para satisfacer intereses personales, sino para reconstruir el país destrozado por el régimen narcocomunista de Petro y devolver a la sociedad la vigencia de la moral, la ética y la búsqueda del bien común, mediante la construcción de la “Patria milagro” que nos merecemos. En tan noble causa nos acompaña el Divino Señor, nuestro Pastor, a quien clamamos con fe: “Eres mi pastor, Oh Señor. Nada me faltará si me llevas tú.”

lunes, 27 de abril de 2026

Editorial: sucesos de la semana No. 144


En un nuevo capítulo de Sucesos de la semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. ofrece un recorrido por los principales acontecimientos que marcan la agenda en América y Colombia, abordando desde la crisis electoral en Perú y tensiones internacionales, hasta controversias políticas y económicas en el país, sin dejar de lado el logro deportivo de la Selección Colombia Sub-20. Con su estilo directo y crítico, el análisis invita a la reflexión sobre el rumbo de la región. Te invitamos a verlo y a seguir conectado con la actualidad.

En peligro nuestras pensiones

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Estimado compatriota:

El cúmulo de bestialidades cometidas por la banda criminal que rige los destinos de la Patria ha llegado al extremo de pretender dejar en la calle a los pensionados y a los trabajadores que ahorran para algún día disfrutar de su pensión de vejez.

Por medio del Decreto 0416 de 2026 ordena el tirano a los fondos de ahorro que transfieran a Colpensiones los ahorros que administran de los trabajadores y pensionados en un plazo máximo de 30 días, ya que Colpensiones necesita ese dinero para atender al pago de las pensiones. No tiene ningún fundamento en la realidad ni en la normatividad semejante esperpento jurídico, sólo en su demoníaco propósito de gastarse el ahorro de los colombianos para ganar unas elecciones que considera perdidas por su candidato Cepeda.

Colpensiones recibe los aportes de 2.969.700 trabajadores, lo cual debe ser suficiente para atender al pago cumplido de las pensiones. No necesita, en consecuencia, apoderase de los ahorros que los trabajadores han confiado a los fondos privados.

Medidas de esta naturaleza están prohibidas en nuestra Constitución. Vale la pena anotar que, de conformidad con el artículo 148 ibidem, “No se podrán destinar ni utilizar los recursos de las instituciones de la Seguridad Social para fines diferentes a ella.

Precisó el presidente de la Asociación de Fondos Privados que la reforma pensional está suspendida y que los ahorros solamente se podrán entregar a los pensionados, no al Estado, para que haga cualquier uso de tales recursos, que son de exclusiva propiedad de trabajadores y pensionados.

El asalto no termina allí. Según las declaraciones del presidente del Comité Autónomo de la Regla Fiscal, Juan Carlos Ramírez, el gasto exagerado de este Gobierno y la expansión nunca vista de la deuda pública, contratada con intereses impagables para un país como Colombia, nos llevará a un default o quiebra inminente del Estado. Quiere ello decir que el Estado no podrá atender en el futuro sus compromisos y entraremos en una crisis imparable.

* Ajuste histórico: el próximo gobierno deberá realizar un ajuste fiscal cercano al 4 % del Producto Interno Bruto (PIB).

* Insostenibilidad de la deuda: Ramírez señaló que, incluso cumpliendo estrictamente con la regla fiscal, la sostenibilidad de la deuda no está garantizada bajo las condiciones actuales.

* Déficit preocupante: el déficit fiscal se estima en un 6.7 % del PIB. Se critica que el Gobierno actual sobreestima los ingresos y subestima los gastos necesarios para el funcionamiento del Estado.

* Esfuerzo prolongado: este ajuste de 4 puntos del PIB no puede ser de un solo año; Ramírez advirtió que el esfuerzo debe sostenerse durante al menos cuatro años para estabilizar la trayectoria de la deuda y evitar una "senda explosiva" que comprometa el futuro financiero.

* Riesgo de default: de no materializarse estos ajustes, el país entraría en un camino de inestabilidad que conduce inevitablemente a una situación de impago de sus obligaciones.

Estas catastróficas conclusiones nos deben mover a todos los colombianos de bien a salir en las próximas elecciones a defender nuestros legítimos derechos de una manera efectiva. Si este Gobierno no puede o no quiere adoptar las drásticas medidas que se requieren para libranos de la quiebra y la miseria, votemos en masa para ganar en primera vuelta con Abelardo de la Espriella. Así lograremos conjurar la amenaza el próximo 8 de agosto cuando el nuevo presidente, por decreto, derogue todas las barrabasadas aprobadas por el régimen petrista. No es el momento para seguir atendiendo la crisis generalizada del país con tibieza, con la prolongación de inútiles diálogos, con la reunión de santistas, progresistas y expetristas en un amasijo de dispersas opiniones. No, mil veces no. La patria requiere un liderazgo fuerte, mano dura con el crimen, sabiduría a la hora de salir de esta monumental crisis y coraje para enfrentar toda clase de peligros que se ciernen sobre el pueblo colombiano.

Colombia necesita producir más gas

José Hilario López Agudelo

Entre el 5 y el 17 del corriente mes de abril, Naturgas celebró en Cartagena su Congreso 2026 con la presencia de líderes del sector energético, donde se discutió el papel del gas natural en la transición y seguridad energética de Colombia. El evento destacó la urgente necesidad de fortalecer la infraestructura de importación de gas natural licuado (GNL), así como la de agilizar el desarrollo del proyecto costa afuera (offshore) Sirius.

Debido a la caída en la producción nacional, para cubrir la demanda interna Colombia ha incrementado sus importaciones de GNL las cuales en 2025 totalizaron cerca del 20 % del consumo nacional. Se estima que este porcentaje aumente al 25 % o más hacia finales del presenta año y, de no mejorar la producción nacional, podría llegar hasta el 56 % para 2029. Los precios del gas en 2025 para la industria subieron un 69 % y un 23 % para los hogares. En un escenario optimista se espera que el gas del proyecto Sirus sólo podría entrar en operación comercial en 2030.

En el seno del mismo Congreso de Naturgas, Noticias Caracol coordinó un encuentro titulado "Colombia decide su energía", que contó con la participación de cuatro candidatos presidenciales quienes analizaron el futuro del gas natural y la transición energética en que está empeñado el país. Al encuentro asistieron los candidatos Roy Barreras, Sergio Fajardo, Claudia López y Paloma Valencia.

Entre los temas tratados por los candidatos asistentes al referido encuentro, quisiera destacar su coincidencia en impulsar la producción de gas natural mediante la técnica del fracking (fracturamiento hidráulico en yacimientos no convencionales, también conocidos como gas de esquisto). Los candidatos asistentes, excepto la señora Valencia, estuvieron de acuerdo en que el fracking en Colombia requiere investigaciones previas mediante los llamados pozos piloto, en especial por el riesgo de contaminación de los acuíferos durante la perforación y operación de los pozos productivos. Pareciera que el Gobierno Petro, quien suspendió los pozos piloto, les temiera a los resultados de la investigación por miedo a que indicaran que el fracking se puede adelantar sin riesgo en un determinado campo potencialmente productor, y que la candidata Velencia temiera que los mismos pozos indicaran lo contrario.

Aunque en Colombia no existe una ley en firme que prohíba definitivamente el fracking, el Senado de la República ha aprobado proyectos de ley "antifracking" (como el Proyecto de Ley 114 de 2022), iniciativas que han enfrentado dificultades para completar su trámite en la Cámara de Representantes. En 2025 el Gobierno actual radicó nuevos proyectos con mensaje de urgencia, para buscar la prohibición del fracking, sin que todavía haya logrado su propósito. Mientras el Gobierno Petro busca prohibir el fracking en Colombia, Ecopetrol, nuestra estatal petrolera, depende cada vez más de la operación mediante fracking en la cuenca del Permian, en Texas (Estados Unidos).

En mi opinión persiste el riesgo de que durante lo que queda del actual o en el próximo gobierno se imponga el antifracking, razón por la cual es oportuno seguir profundizando sobre este importante asunto, clave para una transición energética sustentable en nuestro país.

Con este propósito, por ahora me apoyaré en un estudio de La Universidad Nacional de Colombia (Unal), comentado por el autor de estas líneas en una columna publicada el 21 de agosto de 2022 en el blog Juanpaz, titulado Fracking, una visión desde la academia[1].

Desde mediados del siglo pasado la industria petrolera ha utilizado la técnica del fracturamiento hidráulico para la explotación de yacimientos convencionales de petróleo. Con el propósito de aumentar sus reservas, desde hace unas dos décadas varios países empezaron a explotar yacimientos no convencionales de gas y petróleo (YNC) mediante fracking. Estados Unidos es el país que más ha utilizado esta técnica, lo que le ha permitido no sólo superar la dependencia de petróleo importado, sino llegar a ser el mayor exportador mundial de hidrocarburos (petróleo crudo y gas).

El desbordado afán de algunos países por lograr la autosuficiencia energética, en sus comienzos condujo a la masificación del fracking, sin una suficiente previa evaluación de los riesgos que esta práctica conlleva para el entorno natural y las comunidades. Esta situación se presentó principalmente en Estados Unidos, donde el subsuelo es propiedad privada, lo que facilitó a muchos pequeños propietarios del suelo participar en el negocio, con poco control por parte de las autoridades ambientales. Esta eventualidad no debería llegar a darse en Colombia, donde la propiedad del subsuelo es del Estado y donde, para la implementación de esta técnica se ha venido trabajando en una reglamentación con altos estándares, la cual es susceptible de ser mejorada.

El debate sobre la conveniencia o inconveniencias del fracking en el mundo se centra en las eventuales afectaciones a los ecosistemas y entornos socioeconómicos, relacionados con: recursos hídricos, calentamiento global, ocupación del territorio, salud humana y transición energética. Por ahora, me limitaré a las afectaciones a las aguas, tanto superficiales como subterráneas, el recurso que origina el conflicto más sensible con las comunidades.

Entre las afectaciones que el fracking puede generar a las aguas, se consideran: la sobre explotación del recurso (el fracking demanda gran cantidad de agua), así como la contaminación de los acuíferos y de las aguas superficiales con los químicos, que requiere la explotación del hidrocarburo.

De acuerdo con experiencias internacionales, es evidente que, aunque los riesgos asociados al fracking y a sus actividades conexas se pueden presentar en cualquier proyecto de este tipo, independientemente de la zona geográfica donde esté localizado, la valoración de tales riesgos se debe hacer para cada caso, teniendo en cuenta las particularidades de los territorios involucrados. En otras palabras, el fracking no se debe considerar como una técnica inmutable que inexorablemente causará los mismos impactos, independiente del territorio donde se lleve a cabo y de la escala de intervención que se considere. De ahí la necesidad de los pozos piloto.

El primer proyecto piloto de fracking en Colombia autorizado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos a Ecopetrol, denominado Proyecto de Investigación Kale, se localiza en las vecindades de Puerto Wilches, en un entorno geológico e hidrogeológico bien conocido por parte de petrolera nacional, donde se han perforado números pozos para la exploración y explotación de petróleo convencional, lo que significa experiencia en el manejo de los impactos a los recursos hídricos. El Proyecto Kale, hay que recalcarlo, es un experimento, que sólo busca conocer si existe gas atrapado en la Formación La Luna, la roca generadora del petróleo en el Magdalena Medio y si es posible extraerlo económicamente sin mayores afectaciones a los recursos hídricos y bióticos del territorio. Prohibir el proyecto piloto Kale equivale, ni más ni menos, a condenar la investigación en Colombia y, sobre todo a rechazar la posibilidad de llegar a alcanzar la soberanía nacional de gas natural, el energético esencial para la transición hacia las energías renovables no convencionales, en que está empeñado el Gobierno nacional.

La explotación de gas de YNC mediante la técnica del fracking, desde el punto de vista económico, presupuestal y social es beneficiosa para los intereses del país, pues se trata del aprovechamiento del gran potencial geológico representado en gruesos paquetes de rocas sedimentarias, hasta hace poco tiempo, sólo considerados como rocas generadoras de petróleo crudo. Como lo anoté atrás, la zona de Puerto Wilches es ideal para empezar a materializar el ambicioso proyecto.

La situación del gas natural en Colombia, como ya lo anoté, acusa un déficit estructural y creciente dependencia de importaciones, con una caída significativa de la producción nacional y de las reservas, lo que ha disparado los precios y agudizado la vulnerabilidad energética del país. Desde finales de 2024, el país dejó de ser autosuficiente en la oferta de gas natural, obligando a importar, afectando hogares, industria y transporte, con proyecciones que advierten sobre una crisis más profunda si no se invierte urgentemente en nuevos proyectos exploratorios y de infraestructura de transporte. La logística de la importación del gas sumada a la guerra de Irán aumenta la presión sobre su precio, es así como el combustible faltante que, por ahora, solo llega a Cartagena genera un sobrecosto del 40 % que impacta la tarifa del gas natural vehicular, el que usa la industria y el que consumen los hogares. De darse un nuevo fenómeno Niño a finales del corriente año, este sobrecosto tendrá que asumirlo la generación termoeléctrica, lo que aceleraría la inflación y el crecimiento económico del país. A lo que hay que agregar que, sin gas natural suficiente para atender las demandas de combustible, volveríamos al carbón y a la leña, lo que retrasaría la transición energética y aumentaría los riesgos climáticos en nuestro país.


[1] https://www.chrdivulgar.org/2022/Agosto/22/juanpaz-net-fracking-una-vision-desde-la-academia.pdf 

miércoles, 22 de abril de 2026

Conversatorio con Luis Guillermo Echeverri Vélez parte 2


Antonio Montoya H.
En esta segunda parte del conversatorio para El Pensamiento al Aire, Luis Guillermo Echeverri Vélez y Antonio Montoya H. abordan temas clave como la situación de Ecopetrol, el manejo del sector energético, los cuestionamientos al gobierno corporativo y el impacto de la corrupción en la economía y la institucionalidad del país, así como el panorama político de cara a las elecciones y el papel de la ciudadanía en la defensa de la democracia. No dejes de verlo.

Nuestro invitado, el empresario y abogado colombiano Luis Guillermo Echeverri Vélez ha consolidado una destacada carrera en los ámbitos empresarial, público y financiero, con especial énfasis en la dirección estratégica y los negocios internacionales. Es abogado de la Universidad Pontificia Bolivariana y cuenta con una maestría en Economía Agrícola de la Universidad de Cornell, formación que ha sido clave en su enfoque técnico y económico en la gestión pública y privada. En el plano profesional, acumula más de tres décadas de experiencia en desarrollo empresarial, comercio exterior, planeación estratégica y estructuración de proyectos. Ha ocupado cargos de alto nivel como Director Ejecutivo ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), representando a Colombia, Perú y Ecuador, además de desempeñarse como agregado comercial en Estados Unidos y director de Proexport en Miami, fortaleciendo la presencia internacional del país. Echeverri también tuvo un papel relevante en el sector corporativo colombiano como miembro independiente y presidente de la junta directiva de Ecopetrol entre 2019 y 2022, donde lideró procesos de innovación y gobierno corporativo. A lo largo de su trayectoria ha sido asesor empresarial, fundador de compañías y directivo en diversas organizaciones, consolidándose como una figura influyente en la articulación entre sector público, inversión y estrategia empresarial en Colombia.

La teoría económica de la universidad del Cartucho

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Luis Guillermo Echeverri Vélez

¿Cuánto le cuesta a una nación subir al poder un revolucionario degenerado disfrazado de demócrata a destruir la hacienda pública, la riqueza privada y allanar el camino a una dictadura constitucional modelo Narco-SSXXI?

Por cuatro años le permitimos a un guerrillero psicodélico, gobernar a punta de “errores deliberados” y mentiras, demostrar sus conocimientos galácticos en economía de la destrucción institucional sistemática del Estado de derecho y en la aceleración de los procesos de decrecimiento degenerativos vistos en Cuba, Nicaragua y Venezuela al poner en práctica la versión neo-narco-estalinista del progresismo populista que aprendió en la universidad del Cartucho.

El autócrata ha comprado la complicidad parcial del parlamento y las cortes, colonizó los entes de control, amedrentó y compró algunos medios, acoquinó convenientemente la banca, y acobardó y silenció la vocería gremial. ¡Qué vergüenza! Están jugando pisingaña con el país.

Veamos el balance de la destrucción acelerada que ha realizado este gobierno del M-19 y el Pacto Histórico para entender lo que se nos viene pierna arriba si el país cae en la trampa de elegir a Cepeda.

1. Destrucción acelerada del sistema de libertades económicas. La implementación del neo-narco-estalinismo no es un descache progresista. Empezó por robarse y saquear el erario con familiares, amigos y camaradas. Prepararon el país para entregárselo a las FARC-EP y a la subversión. Arruinaron la hacienda pública por medio de idiotas útiles. Amenazaron al sistema financiero y la independencia del Banco de la República para tener control fiscal y monetario después de un deliberado incremento de la deuda pública, de la violación de la regla fiscal y la activación de políticas inflacionarias que causaron el empobrecimiento colectivo del Estado y los contribuyentes, mientras incentivan la ilegalidad y la informalidad.

2. Destrucción acelerada de la seguridad y la sostenibilidad energética. Cuando ningún país renuncia a los hidrocarburos, aquí desde 2022, descarrilaron el sector minero-energético como locomotora del crecimiento de la economía cuando la lumbrera del Cartucho dijo en la ONU que el petróleo y el carbón eran más malos para la humanidad que la cocaína, y se propuso esparcir el virus de la vida por las galaxias, dando la orden de cerrar los descubrimientos de gas en el litoral Caribe, prohibiendo el fracking, anunciando en falso la traída del gas desde Venezuela, y ordenando suspender la sísmica, la exploración y las nuevas explotaciones petroleras. Siguieron al pie de la letra la cartilla de destrucción de PDVSA al politizar y desguazar el talento humano, terminar con el gobierno corporativo y proceder al saqueo económico de todo el grupo empresarial Ecopetrol.

3. Destrucción acelerada del erario, la reputación del país y la confianza inversionista. Tras paralizar la inversión de regalías y encarecer la movilidad de la economía, en los primeros 6 meses desaparecieron 6 puntos del crecimiento parcial recibido del 12.6 % al multiplicar el malgasto burocrático y contractual, y empezar el estrangulamiento tributario de la economía formal, la promoción de la impunidad, matando el ahorro y el sistema pensional, paralizando todo tipo de inversiones lícitas, espantando la IED, generando fugas de talento y capitales, aumentando el riesgo país y la deuda, haciendo insostenible el déficit fiscal y perdiendo el grado de inversión.

4. Destrucción acelerada de la seguridad ciudadana amparando la delincuencia y el terrorismo. Con el cumplimiento del pacto de La Picota y el favorecimiento del diseño de Cepeda de una “Paz total” embustera, neutralizaron todas las acciones de la fuerza pública bajo el pretexto de no interferir en las negociaciones con la subversión. Dieron rienda suelta a la formación de capitales ilícitos y se dispararon el secuestro de niños (mal llamado reclutamiento), las masacres de soldados e inocentes, se fortalecieron las milicias urbanas y se creó la “primera línea digital”.

5. Destrucción acelerada de la salud y la seguridad social. Con alevosía están destrozado y desintegrado el sistema prestacional y el de salud que tenía un 98 % de cobertura. El propósito del “rey midas del estiércol” es tragarse los aportes e inducir un genocidio colectivo mediante el tortuoso “gota a gota envenenado” que denominó “chu-chu-chu” ejecutado por una carnicera, un verdugo, y ahora con el intento de meter a “Drácula en al banco de sangre” al nominar a Quintero para Supersalud.

6. Destrucción acelerada de la propiedad privada por multiplicidad de vías expropiatorias. Hay una estrategia de destrucción sistemática acelerada de la propiedad privada por medio de la promoción del odio de clases bajo la falaz ilusión de reivindicación indígena, campesina y de los pobres mediante la asignación de tierras; por medio de asfixia tributaria patrimonial y catastral; por la creación por decreto de mecanismos de expropiación inmediata; y por acciones arbitrarias de la ANT e intervención de las funciones de notariado y registro.

7. Destrucción acelerada del medio ambiente y la seguridad alimentaria. Petro además de su falso ambientalismo que le dio rienda suelta a la deforestación, la minería ilegal, la drogadicción y el narcotráfico, ha generado la ruina del sistema productivo alimentario del campo colombiano que está bajo la amenaza terrorista y de expropiación estatal, y la destrucción de todos los sistemas de soporte al sector productivo agropecuario. Antes de títulos el campo necesita extensión, crédito, conocimiento y tecnología.

Hay que tener cuidado con Petro y Cepeda, sus engaños y sus trampas, sus alianzas con la narco-subversión y las organizaciones criminales y el terrorismo internacional ahora que el incendio social, político, moral y económico de Venezuela ya se nos metió a la cocina y está quemando el sistema institucional colombiano. Defendamos la libertad y conservemos el sistema democrático. Pilas que si no votamos bien seremos todos esclavos del narco-comunismo.