miércoles, 18 de febrero de 2026

Conversatorio con Diego Fernando Gómez

 

El invitado de la semana para el conversatorio de El Pensamiento al Aire es el ingeniero y economista Diego Fernando Gómez investigador económico, quien, en esta charla con Antonio Montoya H. nos devela cómo se transformó Medellín. No dejes de verlo. Colombiano con sólida formación académica y una destacada trayectoria en investigación económica, innovación y desarrollo territorial. Posee doctorado en Ingeniería y está en proceso de doctorado en Historia Empresarial en la Universidad Autónoma de Barcelona, lo que respalda su enfoque interdisciplinario en los estudios económicos aplicados a contextos reales. Gómez es director de Fundación Centro de Estudios en Economía Sistémica (ECSIM) y ha sido profesor en varias universidades colombianas, liderando proyectos nacionales e internacionales, tanto públicos como privados, centrados en temas de innovación, desarrollo económico sostenible y prospectiva territorial. Su trabajo ha abordado transformaciones urbanas y la generación de bienestar a través de la economía local y la competitividad, posicionándolo como un referente del pensamiento empresarial y económico en el país. Además de su labor docente y de investigación, Gómez es columnista en medios nacionales donde comparte análisis sobre crecimiento económico, desigualdad y sostenibilidad, consolidando su voz crítica y académica en debates de política pública y económica contemporánea.

De cara al porvenir: nuestro entorno es el pasado

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

La corriente existencialista nos invita a vivir el hoy, el ahora, el presente, pues con respecto al pasado ya no hay nada que hacer y con respecto al futuro pues las posibilidades reales radican en la especulación.

Sin embargo, cuando nos ubicamos en el universo, pues la realidad es que nosotros los terrícolas vivimos el pasado de los grandes objetos celestes cuando nos referimos al sistema solar, las galaxias u otros universos.

Recordemos que, en términos físicos, la luz viaja a 300 000 kilómetros por segundo, lo que hace que la luz tarde 8 minutos viajando entre nuestro Sol y la Tierra.

O lo que es lo mismo, si estuviéramos en el Sol, veríamos los acontecimientos de la tierra de hace 8 minutos.

Pero si lográramos viajar más rápido que la luz y nos situamos a 2025 años luz de la Tierra, veríamos el nacimiento de Jesús y los acontecimientos de esa época.

Igualmente, cuando enfocamos las estrellas, estamos viendo luz emitida hace años. No podemos ver lo que ocurre hoy.

La estrella más cercana, Alfa Centauro está a 4.2 años luz de la Tierra.

En este principio se basa la astronomía para conocer la edad del universo.

Así cuando miramos hacia el cielo, estamos mirando atrás en el tiempo, estamos viendo acontecimientos de hace siglos.

Ya en lo propio, en lo terreno, hay sociedades y gente que viven en el pasado, de pronto por la seguridad que dan los acontecimientos ya vividos, renunciando muchas veces al presente y teniéndole cierto temor al futuro.

En mi caso y en el de mis coetáneos:

Bella la infancia, pero ya pasó.

Bello el colegio, pero ya pasó.

Bella la juventud, pero ya pasó

Bella la universidad, pero ya pasó.

Bellas las relaciones que se tuvieron en el pasado y que ya no existen.

Bellas las vivencias y la experiencia pasadas, que en el pasado están.

Bellas y bienvenidas las relaciones pasadas que aún hoy tienen vigencia.

Bienvenido sea el día nuevo que empezamos a vivir y los días por venir que hemos de estrenar.

Es el tiempo de pronto la variable más compleja dentro de las nociones actuales que manejamos los humanos, con nuestras pocas dimensiones conocidas.

Sin embargo, el tiempo nos potencia, nos reta y nos hace y permite justificar la existencia.

Recordemos que “La vida no es más que el inútil tránsito entre dos oscuridades”.

El país de las ratas de dos patas

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Luis Guillermo Echeverri Vélez

Le calza al país la sabiduría de los cantos populares que describen el sentir de los pequeños y medianos empresarios y sus trabajadores al ver que sus negocios se desangran y ni los gremios ni el circo político electoral y conformista parecen ser capaces de darles esperanzas reales de subsistencia, pues el problema no son las instituciones sino la falta de carácter y determinación de obrar correctamente de las personas que las operan.

En un país que debería estar multiplicando oportunidades, el horizonte no está claro y el sentir de las personas honestas y del país emprendedor, que uno no se explica como sigue trabajando a pérdida, no es otro que la decepción con la conducción de la cosa pública y la representatividad asociativa.

Diga el lector el nombre de un santo o de un demonio, y le aseguro que acertará. Es exactamente lo que canta Paquita la del Barrio en el bolero “Rata de dos patas”: “Rata inmunda, animal rastrero, escoria de la vida, adefesio mal hecho, infrahumano, espectro del infierno, maldita sabandija cuánto daño me has hecho. Alimaña, culebra ponzoñosa, desecho de la vida, te odio y te desprecio. Rata de dos patas, te estoy hablando a ti, porque un bicho rastrero aun siendo el más maldito, comparado contigo se queda muy chiquito. Maldita sanguijuela, maldita cucaracha, que infectas donde picas, que hieres y que matas”.

Y veamos qué es lo que causa ese sentimiento de misera indefensión, incredulidad y de odio por los politiqueros y la política, que lleva a quien razona a la desesperanza y al ignorante a vender su conciencia por migajas.

Estamos gobernados por la autocracia de una pila de degenerados que pretenden cambiar la constitución para asegurarse que el poder del Estado se concentre en quienes les sirven a las organizaciones criminales que se financian con el narcoterrorismo, corroen la justicia, violan todas las reglas del Estado de derecho y mantienen la ciudadanía bajo la inseguridad del asecho delictivo que igual mata de hambre, de enfermedad o de un balazo.

Económicamente hay una sola realidad: desconfianza total. Los números no dan, apuntan a la quiebra de los pequeños y medianos empresarios que ya trabajamos a perdida con la consecuente ruina de los ahorros y el freno total de la inversión, la realidad de los indeseados despidos, la pérdida de productividad en el campo y en la industria, la carestía de los productos, los servicios y los insumos afectados por el alza propia de la energía y la movilidad que ya no cuenta con los flujos de compensación, el incremento del lavado, la insostenibilidad futura de las remesas, la adversidad del contrabando y el comercio con una tasa de cambio irreal, y el desastre de sistema tributario que estrangula al contribuyente y resulta insuficiente ante un déficit y un costo de la deuda inmanejables, el despilfarro en gasto y burocracia estatal y la destrucción de las regalías y el sector minero energético que ha sido la locomotora del crecimiento económico.

Y ojo que no digan los candidatos para quedar bien con todo el mundo, que el problema no son las personas sino los acuerdos, cuando son las “ratas de dos patas” las que aquí han firmado los acuerdos falsarios e ilegítimos, la inclusión ilegal de la impunidad en la constitución y todo tipo de bombazos a la legalidad como el desconocimiento de la voluntad popular, la JEP y el “Fast-Track”.

“El conformismo estratégico y el costo político como justificantes de los decretos ilegales de Petro es lo más bajo y peligroso a lo que Colombia ha llegado. Ese argumento compró: Congreso, Cortes, políticos, medios, funcionarios y también el silencio del empresariado”.

Estamos dando vueltas en un remolino sin salida, está todo jugado a una ruleta calibrada para que siempre gane el casino cualquiera sea el número o el color donde pare la pelota, porque la clase tradicional y la emergente que consiente y calla, seguirán gobernando, mandando y mamando, y todo será más de lo mismo, porque hasta que el país no vuelva a reconocer un liderazgo dominante, seguiremos esclavos de componendas y acuerdos entre los torcidos y aquellos que aparentan ser éticos pero que para poder continuar figurando en la vida pública tienen que dar el brazo a torcer a cuenta del contribuyente, del empresario, del trabajador y tristemente del votante.

lunes, 16 de febrero de 2026

Editorial: sucesos de la semana No. 135


En su editorial de la semana, Antonio Montoya H., reseña los siguientes hechos que fueron noticia: la aparición púbica de la hija de Kim Jong-Un que posiblemente sea su sucesora; el portaviones que envió Estados Unidos para presionar a Irán; la invitación de Donald Trump que hace a varios líderes de América para que se reúnan; el anuncio de Rusia de ayudas a Cuba; la suspensión en Colombia, de manera provisional, del decreto del salario mínimo; los desastres del invierno en el país y el decreto de emergencia económica que incluye, entre otros, un impuesto al patrimonio de las empresas más grandes, y concluye comentando la decisión del presidente de retirar del servicio al general Urrego, tras acusarlo de intentar sabotear su encuentro con Donald Trump.

Una consulta sin norte, sin opciones, sin sentido

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

No se encuentra lógica en los argumentos de algunos opositores del régimen petrista que está acabando con el país, cuando invitan a la consulta de los aspirantes del “centro derecha”.

Ignoran –u olvidan- que ya la posición del “centro” la venimos ensayando sin éxito para conjurar la amenaza comunista de tomarse el poder, y de bañar en sangre el territorio nacional. La fórmula del diálogo y de la alcahuetería con los criminales solamente ha servido para fortalecer los grupos de bandoleros y entregarles vastas porciones del territorio nacional. Si en algo estamos de acuerdo los colombianos es en que necesitamos parar ese tenebroso proceso de violencia, terrorismo, vandalismo, imperio del narcotráfico, propagación de la corrupción y destrucción de nuestra economía. Quien no esté de acuerdo con ello es porque no conoce el país o simplemente se niega a reconocer la azarosa coyuntura que atravesamos.

Los aspirantes que se pelean un puesto en la primera vuelta a través de la que ellos han llamado “la gran consulta” (con excepción de Vicky y Paloma) son fiel reflejo de esa medrosa y condescendiente “centroderecha” que propugnó por el acuerdo de La Habana en la que el Estado se humilló ante los más crueles bandoleros de nuestra historia, los que hoy aprueban las leyes como congresistas, mientras las víctimas suyas son revictimizadas por la impunidad que a sus verdugos les otorga el régimen petrista y la JEP. Los demás respaldaron ese fatídico acuerdo, se desempeñaron como ministros del “tartufo” Santos que traicionó a Colombia y se han lucrado de su privilegiada posición mientras el resto de los colombianos ha soportado la entrega del país a la izquierda radical en los gobiernos de transición de Santos y Duque, y en el actual gobierno de la mentira y la corrupción. Lo grave del asunto es el implícito compromiso de los socios de la consulta de respaldar a quien la gane, sea quien sea.

Con el pueril argumento de que van a votar por Paloma, por ejemplo, para que esta gane y luego pasen sus seguidores a las toldas de Abelardo justifican algunos su garrafal error. No hay más ingenua explicación que esta. De un lado, existe prohibición legal para proceder de esa forma: El ganador de una consulta tiene la obligación de ir a la primera vuelta por el grupo que lo escogió. Tampoco es real que sus seguidores pasarán a engrosar a las toldas del “tigre”. Los votos no son endosables.

Más peregrina aún es la tesis de quienes argumentan que no hay problema en votar por esa consulta pues, al cabo, la “centroderecha”, cuando obtenga un respaldo menor que el de Abelardo se le unirá masivamente sumando los votos de la ganadora de la consulta con los del “tigre”, y la victoria sobre Cepeda será “pan comido”. Es el colmo de la estulticia semejante razonamiento: los aspirantes de la consulta provienen en su mayoría del santismo, hacen parte de ese viejo establecimiento que quiere seguir sumiendo al país en la politiquería rastrera, no en gobernar para quienes los eligen. Así lo han demostrado con la “guerra sucia” que libran contra Abelardo. Uno de ellos, cuya favorabilidad es apenas del 1 % se atreve a vetar a Abelardo dizque por ser de “extrema derecha”.

Se vendió a los incautos el cuento de la consulta para conseguir la unidad de quienes se oponen al régimen petrista. Abelardo aceptó sin condiciones y propuso realizar una encuesta en reemplazo de la consulta para evitar ese enorme gasto en un Estado con un inusitado déficit fiscal pero su idea fue ignorada. Dor razones pesaron para desdeñar la idea: El real objetivo que se buscaba era apartar a Abelardo de la consulta para tener alguna posibilidad de ganarla y, de paso, obtener las jugosas ganancias de la reposición de votos por cuenta del presupuesto nacional.

El tiempo es implacable y día a día demuestra el crecimiento del movimiento popular “Defensores de la Patria” porque representa una iniciativa libre de la influencia politiquera, que ha interpretado fielmente los deseos de un pueblo cansado de la violencia y la corrupción. La consulta de “centroderecha” no logró despertar el fervor y la pasión que acompañan al “tigre” y por eso sus cifras van en retroceso. La verdad en la coyuntura actual es que la lucha por el poder se librará entre la democracia, representada por De la Espriella y el modelo marxista continuador del régimen de Petro, que encarna el candidato de las FARC, Iván Cepeda. Lo demás es pretender tapar el sol con las manos.

Confiamos en que todavía exista una mayoría de colombianos honestos, comprometidos con el futuro de la patria y no con los intereses particulares de nadie, que se aparten de la asquerosa campaña que adelantan Petro y sus cómplices en contra del “tigre”. Colombia necesita hasta el último voto de sus hijos para salvarla. No seamos inferiores al crucial momento que nos tocó vivir.

jueves, 12 de febrero de 2026

Conversatorio con Gabriel Jaime Henao


Antonio Montoya H.
Gabriel Jaime Henao es un empresario y experto con más de cinco décadas de liderazgo en el sector textil y de confecciones. Amablemente ha aceptado la invitación de Antonio Montoya H., al conversatorio de la semana en El Pensamiento al Aire, en donde se devela por qué la industria textil tradicional del país está en crisis estructural. No dejes de verlo.
Es reconocido por su aporte al comercio de telas y su visión estratégica en América Latina. Desde 1986 es socio de I.M.S. Textiles Ltda., empresa dedicada a la compra y suministro de telas e hilos en mercados de Colombia, México, Ecuador y Perú, donde ha promovido competitividad y calidad para la industria regional. 

Henao inició su carrera como Gerente de Exportaciones en Fabricato S.A. (1972–1976), impulsando las ventas internacionales de una de las compañías textiles más emblemáticas del país, y luego se desempeñó como Gerente de Ventas para América Latina en Burlington Industries Inc. (Estados Unidos) entre 1979 y 1983. Es ingeniero en Ingeniería y Gestión Industrial por la North Carolina State University, formación que ha respaldado su trayectoria como puente entre el mercado textil global y la industria latinoamericana. 

La oposición no puede llegar fragmentada a primera vuelta

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

La competencia electoral se ha apoderado de algunas fuerzas de oposición de centro - derecha, en forma de fuego amigo, generando heridas cada vez más difíciles de sanar. Esta situación mina una posible unión de la oposición que pueda eficientemente enfrentar al verdadero enemigo que ha destruido al país, sumiéndonos en una crisis fiscal, matizada con altos índices de corrupción, que están dando al traste con los programas sociales y de infraestructura e impidiendo atender desastres como los que hoy nos deja el frente frío y lluvioso que ataca fuertemente a zonas de Córdoba y Antioquia, entre otros, donde el irresponsable, indolente e insensible Gobierno nacional, apenas está llegando con retórica mentirosa a desatender a las víctimas del desastre, lo que ha generado, con toda razón, fuertes críticas y reclamos de parte de gobernadores y alcaldes de las zonas afectadas y del país en general, porque no estamos dispuestos a aguantar más mentiras, irresponsabilidades y humillaciones de parte del nefasto y mal intencionado Petro y sus ineptos colaboradores.

A los incautos colombianos que todavía creen hoy en Petro y sus secuaces, que todos los días hacen más visible su corrupta mala fe en el manejo del Estado, se les llegó la hora de aterrizar y pensar en el futuro de ellos y de sus familias hay que advertirles que el continuismo es sinónimo del obscuro sendero por el que nos lleva este Gobierno, decidido a obligarnos a migraciones masivas como las de los cubanos y venezolanos, que al no encontrar en sus países ningún tipo de oportunidades se vieron obligados a salir a buscar suerte a otros países a costa de mucho sufrimiento y dificultades.

Colombia tiene que cambiar de Gobierno; cualquier cosa que nos pase es mejor que Petro, Cepeda o Roy, y ojalá esto sea en primera vuelta; no podemos permitir que lleguen a la presidencia ni con mayorías al congreso, el proceso de reconstrucción de Colombia depende de todos.

El paso inmediato que sigue es el de medirnos el 8 de marzo: “primero nos medimos y luego nos juntamos” este sería el eslogan del hoy, el 8 de marzo donde ojalá salgamos todos a votar la gran consulta y a escoger a nuestros congresistas, lo que nos dará la medición de urnas que permita definir quién podrá ganar en la primera vuelta.

Unos escogieron medirse a través de consultas, otros la votación en sus listas de Senado y Cámara. Así lo decidió Abelardo de la Espriella, y su respaldo se sustenta en el número de votos que saquen las listas para Senado y Cámara de Salvación Nacional y Creemos, además de los votos naturales de ambas colectividades, lo que significa que los seguidores de El Tigre deben votar por alguna de estas dos listas para confirmar en urnas lo que hoy dicen las encuestas.

Como seguidor de Creemos, como muchos otros ciudadanos, recomiendo votar por las listas de Creemos, movimiento que aspiramos se convierta en partido político, alcanzando el umbral, lo que nos permitirá proyectar a Federico Gutiérrez para las elecciones presidenciales de 2030, lo que se convertirá en prenda de garantía en el proceso de reconstrucción del país que se debe iniciar en agosto de 2026 y durará varios años, habida consideración de los incalculables daños causados por Petro y sus ineptos e irresponsables compañeros de gobierno.

Creemos, cuenta con un muy buen número de profesionales capacitados y probados en la administración de Medellín, ciudad que tuvo que ser sometida a un proceso de reconstrucción profundo, después de la destrucción a la que la sometió el nefasto alcalde Quintero y su equipo de cuestionados e imputados colaboradores, hoy en la cárcel muchos de ellos y otros próximos a imputación y aseguramiento.

Los integrantes del movimiento Creemos con Fico a la cabeza, lo han arriesgado todo con valentía y dedicación, no solo para hacer que los que destruyeron y se robaron a nuestra ciudad paguen por sus delitos, mientras reconstruyen todos los desastres que nos dejaron de herencia y denuncian y atacan todas las irresponsabilidades y corrupciones del Gobierno de Petro y sus secuaces. Incluyo acá con orgullo, preocupación y miedo, el trabajo de mi hijo Alejandro de Bedout Arango, hoy presidente del Concejo de Medellín, a quien educamos en familia para el servicio y el bien común y hoy lo arriesga todo por Colombia y Medellín.

Para el senado votaremos Creemos 1 que corresponde a la administradora de empresas, experta y magíster en riesgos y en el servicio social y el bien común, Juliana Gutiérrez, mujer conocedora de las necesidades de las familias en situaciones difíciles, como las que a ella en carne propia le ha tocado enfrentar, lo que la sensibiliza aún más para brindarles su compañía y apoyo desinteresado y que nos representará con lujo de detalles en el Senado de la República. Para la Cámara recomiendo a Simón Molina 102 en la lista de Creemos y a Juan David Zuluaga 107 en la lista del CD, ambos, jóvenes políticos antioqueños con suficiente experiencia y compromiso. En la gran Consulta recomiendo a Paloma Valencia, habida consideración de la no presencia de Fajardo en la misma, por quien votaría preferencialmente.

Siento la necesidad de hacerme contar como oposición de centro derecha y por ello voto en la consulta de centro derecha. Los resultados del 8 de marzo, con votos de carne y hueso, pueden significar un realinderamiento de la política, o una ratificación de lo que hoy dicen las encuestas, permitiéndose con sus resultados un definitivo intento de unión de la oposición para llegar lo más unidos posible a la primera vuelta presidencial. Así aminoramos los riesgos de continuidad hacia el abismo de una Cuba o de una Venezuela, a la que nos está llevando este régimen, indolente e irresponsable en acciones y decisiones que todos los días nos colocan en puntos de no retorno, haciendo que el proceso de reconstrucción del país sea más largo y difícil.

Los gobernadores y alcaldes desde las regiones no aguantan más, miremos las más recientes reacciones desde las localidades más afectadas por los fenómenos naturales y la violencia. Todos los generadores de empleo formal, de bienestar y desarrollo, están reventados, haciendo esfuerzos ingentes para aguantar estos últimos meses de Gobierno, donde Petro tiene metido a fondo el acelerador de la destrucción, endeudando al país a niveles y tasas nunca vistos, incrementando el gasto público en contratos de prestaciones de servicios innecesarios e insostenibles, con miras solo a las comicios electorales para favorecer la continuidad del irresponsable, destructivo y corrupto Gobierno, favoreciendo la elección de Cepeda o de Roy.

Que nuestro señor Jesucristo ilumine a los que engañados quieren la continuidad e ilumine a los líderes de centro derecha para que se unan con miras a la primera vuelta de las presidenciales.

No queremos más deterioro del empleo formal, no queremos más deterioro del sistema de salud, no queremos más impuestos, no queremos constituyente, no queremos que sigan destruyendo a Ecopetrol, no queremos apagón, no queremos mayores tarifas al gas domiciliario, no queremos más aumento insostenible de la deuda pública, no queremos que las obras de infraestructura sigan paralizadas. Por ello voto y llamo a votar en defensa de una alternativa que permita reconstruir el país.