Pedro Juan Gonzalez Carvajal
El fundamento filosófico de
Thoreau para la desobediencia civil está en su ensayo “Desobediencia civil” de
1849. No es un manual político, es un manifiesto moral y se apoya en 4 pilares:
1. Trascendentalismo: El
individuo por encima del Estado.
Thoreau era
trascendentalista, como Emerson. Creía que el ser humano tiene una conexión
directa con la “Ley moral” de la naturaleza y la conciencia, más alta que de cualquier
ley escrita por el Congreso.
Su idea central era: “La
única obligación que tengo derecho a asumir es hacer en todo momento lo que
creo correcto”.
Para él, el Estado es un
medio, no un fin. Si el Estado te obliga a hacer algo inmoral –como era en su
momento financiar la esclavitud y la guerra contra México–; tu deber primero es
con tu conciencia, no con la ley.
2. Gobierno mínimo: “Ese
gobierno es el mejor que menos gobierna”.
Frase que él popularizó y
que luego usaron los libertarios. Thoreau no era anarquista, pero despreciaba
que el Estado se metiera en todo.
Argumentaba que el gobierno
rara vez hace algo útil y cuando lo hace es porque la gente lo hace a pesar de
él, no gracias a él. El Estado se vuelve máquina burocrática que aplasta al
individuo. Por eso se fue a vivir 2 años a Walden: para probar que se puede
vivir con lo mínimo y sin depender del sistema.
3. Integridad personal: no
prestes tu cuerpo al mal.
Este es el punto más duro.
Thoreau decía que pagar impuestos para una guerra injusta es ser cómplice.
Su lógica era: “Si sabes
que tu dinero compra balas que matan esclavos, y aun así pagas, te vuelves ‘agente
de la injusticia’. Es mejor ir a la cárcel que tener las manos manchadas”.
Pasó una noche en la cárcel
por negarse a pagar el “poll tax”. No buscaba fama. Buscaba coherencia: “Bajo
un gobierno que encarcela injustamente, el lugar verdadero para un hombre justo
es también la cárcel”.
4. Acción directa pacífica
como correctivo moral.
Thoreau no quería derrocar
el gobierno de Estados Unidos, quería “frenarlo”. Veía la desobediencia civil
como una fricción que le recuerda a la máquina del Estado que está aplastando
vidas.
No proponía revolución
violenta porque eso solo cambia quién manda, no el sistema de injusticia. Proponía que
cada persona retire su consentimiento a la injusticia específica. Si
suficientes personas lo hacen, el gobierno se queda sin legitimidad.
Para Thoreau, la
desobediencia civil nace del deber moral individual de no cooperar con el mal,
aunque la ley lo ordene. La ley justa debe venir de la conciencia, no de la
mayoría.
Gandhi y Martin Luther King
tomaron esto y le sumaron estrategia masiva y no violencia organizada. Pero el
corazón filosófico sigue siendo el mismo: tu conciencia es mayor a tu
obediencia ciega.
Desobediencia civil en el
mundo reciente
A lo largo de la historia, la ciudadanía
ha desobedecido las leyes para alcanzar cambios sociales. En algunos casos se
ha conseguido derrocar regímenes opresivos y en otros se han logrado cambios
políticos. Desde los movimientos prodemocráticos hasta los de justicia
climática, el activismo ha asumido muchos riesgos para tratar de mejorar la
sociedad. A continuación, varios ejemplos de desobediencia civil que han tenido
un impacto en nuestras sociedades. Difieren en cuanto a los métodos utilizados,
la ubicación geográfica y la época, así como las causas que motivaron sus
actos. Los presentamos en orden cronológico.
* Henry David Thoreau y su lucha contra la
esclavitud, el exterminio de nativos y la guerra entre Estados Unidos y México
en 1846-1848.
* La Marcha de la Sal de
Mahatma Gandhy en 1930.
* El Movimiento Sufragista
Británico en 1903.
* Rosa Parks y el Boicot a
los autobuses de Montgomery en 1955.
* La lucha de Nelson Mandela
contra el Apartheid en 1961.
* El rechazo de Muhammad Alí
de ir a la guerra de Vietnam en 1966.
* Occupy Wall Street en
2011.
* Pussy Riot contra Putin y
la opresión de la Iglesia Ortodoxa en 2012.
* Edward Snowden en 2013.
* La ocupación del Parque de
Hambach de 2012 a 2020.
* La Revolución Sudanesa en
2018.
* Las protestas en Irán por
el asesinato de “Masha Amini” en 2022.
Desobediencia civil en
Colombia
En Colombia las acciones más
semejantes o parecidas a la desobediencia civil han sido clave para visibilizar
causas cuando las vías formales no daban respuesta, pero lamentablemente
pasando a las vías de hecho. Siempre bajo la idea de Thoreau: desobedecer una
ley injusta, pero aceptando las consecuencias.
Aquí los casos más
representativos:
1. La minga indígena y los
bloqueos de vías - 1971 hasta hoy
Qué hicieron: pueblos Nasa, Misak,
Yanacona y otros bloquean la Vía Panamericana que cruza el Cauca. Se sientan en
la carretera, queman llantas, retienen funcionarios.
Ley que desobedecen: normas de tránsito y uso
del espacio público + órdenes de desalojo del ESMAD.
Motivo: exigir cumplimiento de
acuerdos de tierra, consulta previa y protección frente a actores armados.
Resultado: han logrado mesas de
negociación directas con la Presidencia. El bloqueo se volvió su “tarjeta de
presentación” para ser escuchados. La Corte Constitucional ha reconocido la
minga como forma legítima de protesta social.
2. El Paro Nacional
Estudiantil 2011 - “La mano en la cara”
Qué hicieron: estudiantes universitarios
tomaron universidades, hicieron marchas masivas y se tomaron la Plaza de
Bolívar. El gesto icónico fue taparse la cara con la mano para denunciar que la
reforma a la Ley 30 se hacía “a pupitrazo limpio”, sin debate.
Ley que desobedecen: Código de Policía al ocupar
espacio público sin permiso y los reglamentos universitarios.
Motivo: rechazar la reforma a la
educación superior del gobierno Santos que privatizaba el modelo.
Resultado: el gobierno retiró el
proyecto de ley 8 días después. Es el ejemplo más claro de desobediencia civil
masiva que logró tumbar una ley sin un solo muerto.
3. Las “Marchas del
Silencio” y plantones de Madres de Soacha - 2008-2010
Qué hicieron: madres de jóvenes
asesinados y presentados como “falsos positivos” bloquearon calles, hicieron
plantones frente a juzgados y al Ministerio de Defensa.
Ley que desobedecen: normas de orden público al
bloquear vías sin permiso.
Motivo: exigir verdad y justicia
por la ejecución extrajudicial de sus hijos.
Resultado: forzaron la destitución de
27 militares, incluyendo 3 generales. Su desobediencia pacífica puso el tema en
la agenda internacional y de la Corte Penal Internacional.
4. Campesinos cocaleros del
Catatumbo y Guaviare - Paros cocaleros 1996 y 2013
Qué hicieron: miles de campesinos
bloquearon carreteras, quemaron peajes y marcharon a Bogotá.
Ley que desobedecen: decretos de erradicación
forzada de cultivos ilícitos. Ellos organizaban a las personas y bloqueaban a
la policía antinarcóticos.
Motivo: no había sustitución real.
Pedían programas de desarrollo alternativo antes de erradicar.
Resultado: se firmaron acuerdos de
sustitución voluntaria. PNIS -Programa Nacional Integral de Sustitución de
Cultivos de uso Ilícito- en 2017. Mostró que, sin alternativa económica, la
erradicación forzada es inviable.
5. Movimientos ambientales:
Santurbán y la Colosa - 2010-2017
Qué hicieron: comités cívicos en
Bucaramanga y Cajamarca hicieron consultas populares municipales, marchas y
bloqueos para detener proyectos mineros.
Ley que desobedecen: licencias ambientales ya
otorgadas por el Ministerio. Bloquearon entrada de maquinaria.
Motivo: proteger páramos y fuentes
de agua de la minería a cielo abierto.
Resultado: la Corte Constitucional
falló a favor en 2016: el páramo de Santurbán se delimitó y el proyecto
Angostura se frenó. En Cajamarca el 97 % votó “No” a La Colosa en consulta
popular.
En Colombia la Corte
Constitucional, Sentencia T-009 de 2018, dijo que la protesta social es un
derecho fundamental. La desobediencia civil es legítima cuando: 1. Busca un fin
constitucional, 2. Es pacífica, 3. Es el último recurso.
La diferencia con el
vandalismo es esa: Gandhi bloqueaba trenes, pero no apedreaba a la gente. Por
eso los casos que cambiaron leyes fueron los que mantuvieron la línea no
violenta.
Fernando González, filósofo
antioqueño, presentó como tesis de grado el texto “El derecho a desobedecer”
en la Universidad de Antioquia para graduarse de abogado. Lo descalificaron por
“inmoral y subversiva”. Hoy es un clásico del pensamiento latinoamericano.
Idea central en 3 puntos:
1. La ley sin alma es
violencia
González ataca la obediencia
ciega a la ley. Dice que el Derecho que se enseña en Colombia es puro
“formalismo europeo”: códigos copiados sin pensar nuestra realidad. Una ley
justa no es la que está escrita, es la que nace de la vida, la conciencia y el instinto
del pueblo. “Desobedecer es el deber de todo hombre que se respeta”
cuando la ley va contra la vida.
2. El hombre americano vs el
hombre de códigos
Critica al abogado
colombiano: un “repetidor de códigos” sin filosofía, sin tierra, sin pasión.
Propone al “hombre americano”: visceral, auténtico, que piensa desde su
experiencia. Para él, Sócrates desobedeció a Atenas y fue más legal que los
jueces. Desobedecer es acto de creación, no de anarquía.
3. Derecho como arte de
vivir, no como técnica
Plantea que el Derecho debe
ser metafísico y vital. No sirve un código perfecto si la sociedad está muerta.
El verdadero derecho nace cuando el individuo se rebela contra lo impuesto y
crea sus propias normas desde la conciencia. Por eso defiende la “insurrección
interior”.
La desobediencia civil
requiere independencia con respecto al Gobierno de turno y al Estado para no
entrar en contradicciones, incoherencias u oportunismos siendo simultáneamente
juez y parte, beneficiarios del Estado y entorpecedores del funcionamiento del
Estado y del Gobierno de turno.
De nuevo la figura del
esquema Gobierno-Oposición se muestra como necesaria.
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