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viernes, 4 de septiembre de 2026

El campo, motor de crecimiento económico

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

En muchos países se ha acudido a la reforma agraria, como instrumento para incrementar la productividad y, de esa manera, contribuir al desarrollo del país.

Casi siempre terminan estos intentos en rotundos fracasos, porque son manejados como simples mecanismos ideológicos para estigmatizar el capital y profundizar el odio de clases, partiendo de la falsa idea de que la tierra, por sí misma, genera riqueza. En otras ocasiones se ha incurrido en el craso error de repartir títulos de propiedad sin que existan previamente las condiciones mínimas para la explotación agropecuaria (sistemas de riego, vías terciarias, asesoría técnica, créditos blandos, facilidades para el mercadeo de los productos, etcétera.

Por fortuna esa etapa de mediocridad e improvisaciones ha terminado en la era del “tigre”. No nos preocupa enzarzarnos en inútiles discusiones sino en situar al sector agropecuario como uno de los principales motores del desarrollo en la Patria Milagro. Contamos con suficientes razones para ser optimistas en que lo conseguiremos: grandes extensiones que no son explotadas como corresponde, variedad de suelos y de climas donde podemos producir una gran oferta agropecuaria y una población campesina dispuesta a aportar su esfuerzo de la mano del Gobierno, en la medida en que la seguridad y la tranquilidad avancen en todo el territorio nacional.

“Sin agua, drenajes, energía, vías, crédito, asistencia técnica y acceso a mercados, la tierra es apenas un activo improductivo. Por eso, repartir tierra sin infraestructura productiva equivale, muchas veces, a repartir pobreza.” (Miguel Ángel Laucouture Arévalo, Contexto ganadero)

La designación del doctor Indalecio Dangond, profundo conocedor de los temas agropecuarios, como ministro de Agricultura, es una prenda de garantía para que emprendamos la revolución del campo sobre estas bases:

1. Implementación de polos de desarrollo para la producción agropecuaria que satisfaga la demanda nacional e internacional. Mediante una juiciosa planeación se determinan los cultivos con mayor potencial, así como las zonas donde se producirán, utilizando tecnología de punta y equipos para la mecanización de las distintas operaciones de siembra, riego, cosecha, y el cumplimiento de estándares exigidos por los mercados externos. El Estado, a través de sus distintas dependencias, proporcionará los sistemas de riego y obras de infraestructura, y pondrá al servicio de los productores la red de embajadas para la comercialización internacional. Para los grandes proyectos se convocará a empresas e inversionistas nacionales e internacionales, y se impulsarán las alianzas estratégicas con productores nacionales y la transferencia tecnológica.

2. Impulso y preparación de los pequeños productores agropecuarios para elevar su nivel de vida y el de sus localidades. No olvidemos que ellos producen la mayor parte de alimentos para el mercado interno y absorben gran parte de la mano de obra en las zonas rurales. ¿Cómo hacerlo? Mediante una rigurosa planeación, el Ministerio seleccionará las zonas donde se desarrollarán los programas de establecimiento de pequeñas unidades de producción. Primero, se asegurará de que cuenten con suministro de agua para el riego, vías de penetración, créditos para su emprendimiento y asesoría técnica para el desarrollo productivo. En lugar de títulos de propiedad se entregarán los terrenos a título de comodato, con la condición de que se formalizará el traspaso de la propiedad si, cumplido un plazo de 5 años, el proyecto no ha fracasado por culpa del adjudicatario o en el caso de que este haya transferido o cedido en usufructo sus derechos. De acuerdo con numerosos estudios disponibles, es lo ideal que la parcela tenga de 1 a 3 hectáreas, para que se pueda explotar con productos para el consumo familiar y quede un espacio suficiente para la producción de otros que tengan mercado natural en la zona o sean consignados a una cooperativa de mercadeo. La granja puede suministrar proteínas vegetales y animales, cereales, verduras, frutas, alimento para aves, conejos y otras especies menores y aprovechar los materiales de desecho para la preparación de compost y ahorrar en la compra de insumos. La asesoría técnica deberá preparar un esquema de actividades para cada productor, supervisarlo y asesorarlo. Finalmente, el Estado, directamente o con la colaboración de cooperativas de mercadeo, prestará el apoyo necesario para el mercadeo de la producción destinada a su comercialización.

Con estas elementales tareas podemos construir la verdadera revolución del agro, la de la Patria Milagro. No requerimos de ampulosas reformas constitucionales ni crear más burocracia, Por el contrario, debemos concentrar la planeación y la adopción de decisiones en unos pocos.

No nos quejemos de la pobreza, de la inflación o de que tenemos la nevera vacía cuando nuestro suelo está a nuestra disposición para ponerlo a producir todo lo que necesitamos. Confiemos en la Patria Milagro y en su líder, Abelardo de la Espriella, que no descansará hasta cumplir su promesa de hacer de Colombia un mejor país para todos.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Ciegos, sordos y mudos

José Alvear Sanín
José Alvear Sanín

Pocas cosas debe haber peores que la condición de quienes carecen de la vista, el oído o el habla. En muchos países, a esos desventurados se procura ayudarles con subvenciones, enfermeros, lazarillos, perros entrenados, audífonos, tratamientos de rehabilitación, etcétera, cuando esta es posible, salvo en Colombia, donde les confiamos la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría.

De suyo, confiar tan vitales funciones para el Estado a personas con una sola discapacidad sería gravísima irresponsabilidad, pero el despropósito fue peor, porque los titulares de las tres ías sufrían las tres incapacidades simultáneamente. Ninguno vio, oyó, ni denunció lo que era evidente, sonoro y escandaloso, en el cuatrienio infame que terminó el pasado 7 de agosto.

La tristísima condición de triple invalidez de esos altísimos funcionarios permitió la sucesión interminable de delitos:

1. Contra la administración pública: despilfarro, malversación, peculado, prevaricato, celebración indebida e ilegal de centenares de miles de contratos, etcétera.

2. Contra la economía nacional: desmoronamiento de Ecopetrol, estimulante inacción frente a narcocultivos y minería ilegal.

3. De traición a la patria, con la entrega de buena parte de su territorio a grupos subversivos, combos criminales y mingas sufragadas.

4. De injuria y calumnia, contra centenares de ciudadanos afrentados con acusaciones falsas, cuando no directamente amenazados.

5. De lesa humanidad: degradación del sistema de salud, tolerancia con el secuestro, reclutamiento y abuso de menores…

La anterior, escueta e incompleta enumeración de conductas punibles, exige que Petro, en lugar de ser considerado un expresidente normal, sea tenido como un “presunto” en miles de los posibles y merecidos procesos que debería enfrentar, si algún día llegamos a tener fiscal, procurador y contralor que disfruten de cabal salud física, mental y jurídica, capaces de activar los mecanismos judiciales correspondientes a la gravedad de hechos que nadie ignora.

Sin embargo, fiscal, procurador y contralor, nada deben temer, porque su triste y triple discapacidad los hace inimputables…

lunes, 31 de agosto de 2026

Nos llegó el megasismo pensional

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Mientras los esfuerzos aunados del nuevo gobierno y de la inmensa mayoría de colombianos, se concentran en la ayuda a los damnificados por el terrible terremoto sufrido por una gran parte del territorio nacional, siguen apareciendo obstáculos en el camino hacia la reconstrucción.

Y no me voy a referir a la conjura de la izquierda para hacer “invivible” el país para causarle daño al presidente electo, aunque sea incendiando vastas zonas forestales, agrícolas y ganaderas, al estilo de los más crueles bárbaros de la historia. Tampoco a la infame guerra decretada por los grupos terroristas contra la fuerza pública y las inermes poblaciones, para continuar con el sucio negocio del narcotráfico.

No se podía esperar otra cosa de los viudos del poder que vieron frustrado su abominable propósito de acabar con el país si no podían mantenerse ahí.

Pero surge ahora, con la infausta decisión de la Corte Constitucional que da luz verde a la reforma pensional petrista, un nuevo sismo, fiscalmente más peligroso que el horrible terremoto, que nos llega justamente cuando se ha develado la más profunda crisis económica y fiscal de nuestra historia.

Sabias advertencias se formularon por parte de expertos en asuntos pensionales y fiscales sobre las peligrosas implicaciones del texto aprobado a las volandas, aún sin llenar en algunos casos los trámites legales. Ninguna fue escuchada por los integrantes del Congreso anterior. Y, hay que decirlo con toda claridad, Petro no contaba con mayorías parlamentarias para aprobar este engendro. No hay otra explicación que la del soborno, bautizado eufemísticamente como “mermelada”, que sirvió para autorizar muchas de las fechorías del pasado régimen.

Las consecuencias para el país representan un incalculable daño que aún no alcanzamos a medir en su real dimensión.

Tanto los planes de reconstrucción física como los de recuperación económica y fiscal proyectados se verán afectados.

La tasa de natalidad se ha reducido en un 30 % en la presente década con respecto a la anterior, lo que indica que cada vez existirán menos jóvenes en edad laboral para sostener el sistema pensional. En lugar de resolver el problema, lo queremos agudizar entregándole la responsabilidad al Estado sin darle los recursos para hacerlo.

El traspaso obligatorio de los pensionados de fondos privados a Colpensiones, genera un enorme boquete en las finanzas públicas que deberán atender esa nueva carga afectando de paso al mercado de capitales.

Según el analista Julio César Iglesias (de Vélez por la mañana) apoyado en estudios de ANIF, además del endeudamiento público que representa el 60 % del PIB, después de la desaforada emisión de TES por arte del gobierno anterior, el traslado obligatorio de pensionados a Colpensiones alcanza el 80,2 del PIB, o sea unas 51 veces el valor de los daños causados por el sismo, ¡Una verdadera catástrofe!

Es este uno de los ejemplos clásicos de cómo han gobernado “los de siempre” a este país. Aprueban un proyecto manifiestamente nocivo para las finanzas públicas y para el futuro de la población, a cambio de un miserable plato de lentejas. Luego es avalado por la Corte Constitucional de la misma manera como los antecesores de esta avalaron el acuerdo espurio de La Habana desconociendo la voluntad del pueblo soberano.

No nos queda sino una sola esperanza: Ya no tenemos en la Presidencia a un guerrillero aliado de los delincuentes sino a un hombre probo, con voluntad política para acabar con esta descomposición moral, Abelardo de la Espriella.

En su corazón, como lo hemos constatado, lleva las necesidades y angustias de las gentes de Colombia, sin distingo por sus tendencias políticas y sabrá dar a este espinoso asunto la solución definitiva que merece. Si la Corte no ha podido entender las razones jurídicas, económicas y sociales para archivar ese funesto proyecto, será el poder constitucional con el actual congreso que cuenta con supuestas mayorías oficialistas, quien lo archive y apruebe una norma que de verdad atienda a nuestra realidad nacional. En las manos y el liderazgo del “tigre” seguimos esperanzados y estamos “firmes por la Patria”.

lunes, 24 de agosto de 2026

La corrupción se resiste a ser erradicada

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

El trámite de empalme entre los gobiernos saliente y entrante no fue posible cumplirlo conforme a nuestra tradición democrática por la negativa del régimen petrista a reconocer la legitimidad del presidente elegido por la mayoría de los colombianos en un proceso electoral transparente y avalado por las veedurías internacionales.

La razón oculta detrás de esa irracional posición era la de evitar a toda costa que se develara la verdadera magnitud del monumental saqueo al erario protagonizado por Petro y su banda de criminales. Hasta el último instante de su período, continuaba el petrismo su depredadora expedición de nombramientos y celebración de contratos para agotar las arcas –presentes y futuras– del Estado.

Con la anuencia de las mayorías del Congreso, obtuvo el expresidente Petro permiso para ausentarse del país durante un año, en lugar de poner la cara a las numerosas denuncias e investigaciones por corrupción que enfrenta su gobierno. Flaco servicio a la transparencia le prestaron los senadores que aprobaron tan inconveniente autorización.

No conformes con semejante desaguisado, designaron las mayorías del Congreso un nuevo contralor cuya principal obligación consiste en perseguir toda malversación de los recursos del Estado, pero su primer acto fue comprometerse a designar como vicecontralor a un representante del Pacto Histórico, o sea, del partido defensor del cuestionado gobierno vinculado a mayúsculos escándalos de corrupción en el pasado cuatrienio.

Con semejante panorama nos permitimos dudar de que se puedan cumplir las metas propuestas para erradicar la corrupción y castigar a quienes participaron en el asalto a los recursos fiscales en los últimos 4 años. Al fin de cuentas, la acción del Estado se cumple a través de sus funcionarios. Si estos tienen otros compromisos diferentes a los de la naturaleza de su cargo, no podrá esperarse resultado alguno de su gestión.

Creemos desde hace tiempo que es imprescindible una reforma de los organismos de control, tanto en el ámbito nacional como regional, pues en la actualidad no dejan de ser un botín burocrático aprovechado por los caciques políticos y que funciona como un relojito: “yo te nombro contralor y tú me nombras un amigo en la vicecontraloría”.

Pero debemos ser realistas y, ante todo, pragmáticos. Ni el presidente está interesado en embarcarse en una reforma constitucional pues tiene una inaplazable agenda para este período, ni será fácil que los políticos de siempre renuncien a sus privilegios. Propusimos en cambio una reforma más general consistente en elevar a norma constitucional la obligación de que todos los funcionarios públicos, salvo los que deban ser elegidos por votación popular, sean designados por concurso de méritos. Si observamos lo que ocurre en los países donde esta norma está vigente, concluimos que los cambios electorales no afectan la estabilidad del aparato estatal y se obtiene una mayor eficiencia y compromiso por parte de los servidores públicos.

Sin embargo, hay una fórmula al alcance del señor presidente, que no requiere el engorroso e impredecible paso por el Congreso. Tiene el primer mandatario potestad para crear y designar consejeros presidenciales para temas específicos que actúan bajo su directa supervisión. La sugerencia, respetuosa y comedida, por supuesto, es que sean eliminadas la Consejería para la Reconciliación Nacional y el Alto Comisionado para la Paz y, en su lugar, se cree la Consejería para la Lucha contra la Corrupción. Entre sus funciones estarían las de recopilar toda la información sobre presuntos delitos relacionados con la corrupción, sus responsables, cómplices y auxiliadores; la persecución de activos fraudulentamente obtenidos con la corrupción, la elaboración de proyectos de ley y de decreto para derrotar a la corrupción, la formulación de denuncias penales y el seguimiento de los procesos. En una palabra, sería un verdadero “zar anticorrupción” que el país requiere sin lugar a duda.

lunes, 27 de julio de 2026

¡A las cosas, a las cosas!

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Es bien conocida esta frase del filósofo español José Ortega y Gassett, que pronunció en la ciudad de La Plata (Argentina), en 1939 y publicó en su obra Meditación del pueblo joven.

Quiso significar con ella que no vale la pena perder el tiempo en vacías especulaciones, diferencias personales o discusiones abstractas. Por el contrario, considera más útil concentrarse en obtener resultados prácticos, ocuparse de los problemas reales y trabajar por el desarrollo del país de manera eficiente y concreta.

Al repasar esta prudente admonición a la luz de los monumentales problemas que agobian al país, no nos queda otra alternativa que otorgarle toda la razón al filósofo.

Venimos de presenciar la más brillante y eficaz campaña política de toda nuestra historia republicana, en la que Abelardo de la Espriella, por fuera de los partidos políticos, sin contar con la maquinaria del establecimiento ni con los grandes poderes económicos y de la comunicación, logró convocar a las mayorías en el movimiento identificado como “Defensores de la Patria” y ganar en franca lid la Presidencia de la República. Su ventaja sobre su rival, el candidato del gobierno petrista, y de la guerrilla, no fue tan sólo de 250 000 votos, pues hay que considerar los casi 4000 votos conseguidos por su oponente mediante constreñimiento armado a los electores en las regiones dominadas por la narcoguerrilla, como recientemente se ha denunciado ante la Fiscalía General de la Nación por la Fundación Misión Colombia Transparente.

Demostró con creces que se puede construir un movimiento ganador, alcanzar el objetivo y, de paso, dar un magistral ejemplo de que todo se pudo lograr cambiando radicalmente las obsoletas prácticas de la vieja política.

Ha continuado actuando coherente con sus postulados al escoger sus inmediatos colaboradores, al rechazar la manipulación que quiso imponerle el régimen con un ficticio empalme y al proceder al diálogo directo con las regiones y con sus líderes para realizar con ellos el verdadero empalme, prescindiendo de inútiles intermediarios.

No desperdiciaron sus enemigos de la izquierda y sus aliados la oportunidad de dar rienda suelta a su revanchismo cuando pretendió el presidente electo contar con un presidente del senado que facilitara el trámite de los proyectos del gobierno, eligiendo a otro candidato. Creemos sinceramente que no era este un tema de fondo que mereciera brindar al enemigo la ocasión para ejercer su retaliación. En su pragmatismo debe considerar el Tigre que ni aquellos que le han prometido su apoyo como parte de la coalición de gobierno son confiables a la hora en que los intereses de la patria riñan con sus mezquinas aspiraciones.

Debe el presidente electo, y lo digo con el mayor respeto y consideración, escoger bien las batallas que en adelante librará en el Congreso, que sean estas únicamente las necesarias para desarrollar su completo plan para la reconstrucción del país y para la materialización del sueño de la Patria Milagro. Temas como el del cambio de sede para la posesión, la reforma constitucional para crear una capital alterna, no dejan de ser importantes, pero no son indispensables para los fines superiores, como lo expresa con sabiduría el filósofo. Y, cuando se tenga que defender los asuntos de mayor calado, como los que tienen que ver con la seguridad, la salud, el narcotráfico, la corrupción, la reforma a la justicia, la recuperación económica, la educación o el problema energético, hay que llegar a la palestra parlamentaria suficientemente seguro de obtener la victoria, como lo enseña el pragmatismo en el cual el Tigre es un maestro.

viernes, 24 de julio de 2026

Los intereses superiores por encima de banales triquiñuelas

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Los resultados electorales de la segunda vuelta en las elecciones presidenciales nos dejaron algunas lecciones que no todos han acabado de asimilar.

Más allá de elegir al candidato que el país requiere en esta oscura etapa de nuestra historia, las mayorías se pronunciaron para rechazar el narcoterrorismo, el saqueo del Estado, la violencia amparada por la impunidad, la destrucción del sistema de salud, el atraso en la educación, en la explotación de nuestros recursos y en la construcción de la infraestructura requerida para el desarrollo del país.

Se decantaron las mayorías nacionales por un proyecto esperanzador conocido como la “Patria Milagro”, encaminado a brindar oportunidades de bienestar y progreso a dodos los colombianos. Y se condenó, de manera contundente, la obsoleta forma de hacer política, gobernando a través de marrullas, acuerdos debajo de la mesa y componendas para aferrarse a las mieles del poder.

No me queda la menor duda de que estamos frente a la más importante transformación de nuestras costumbres políticas. Demostrará el Tigre ante el mundo que ya pasó de moda esa vieja politiquería basada en los egoístas intereses personales o de grupo. Que, como siempre lo repitió a lo largo de su brillante campaña, los intereses superiores de la República están por encima de los partidos, los grupos de poder o los viejos cacicazgos políticos.

Pero una elección no basta para desterrar las viejas prácticas enquistadas en nuestra imperfecta democracia. Así se demuestra con el triste espectáculo protagonizado por los dirigentes del Centro Democrático, partido que manifestó su voluntad de hacer parte del gobierno, al aliarse con su enemigo ideológico, el Pacto Histórico, dizque para derrotar a Abelardo de la Espriella, designando como presidente del Senado a un candidato diferente al preferido por el presidente.

Vale la pena aclarar que el presidente no tuvo velas en ese entierro. Como es natural, prefería tener al frente del Senado a alguien que facilitara la aprobación de los proyectos que necesitará el gobierno para convertir en realidad sus propuestas de recuperar al país de los daños causados por el petrismo y reconducirlo por una senda de bienestar y de progreso. Pero nadie puede afirmar que presionó a algún congresista o negoció para conseguir la elección de un candidato en especial. No hubo ninguna conducta por su parte lesiva del principio de la separación de poderes, como algunos pretenden insinuar.

Pero el tema ha servido para que algunos miembros del Centro Democrático tomaran la elección como una venganza contra el Tigre por haberlos derrotado en franca lid. Y para los integrantes del Pacto Histórico que celebraron jubilosos al lado de sus aliados del Centro Democrático su victoria sobre el “fascismo”, aunque hasta hace poco el rey de los fascistas era para ellos el jefe del Centro Democrático.

Lo cierto es que este penoso incidente en nada beneficia al país. A la gente ajena a esas triviales artimañas politiqueras les asquea el espectáculo. Por algo el Congreso siempre gana las encuestas como la institución más desprestigiada del país.

De la Espriella sigue incólume haciendo lo que se comprometió a realizar. Comenzó su empalme en las regiones, cerca de su pueblo, para conocer sus angustias y necesidades y comenzar a planear cómo resolverlas. Y así lo hará durante todo su mandato, para bien de los colombianos.

Para poner en práctica esta noble causa de reconstruir el país y crear oportunidades para todos, se requiere poner los intereses de la República por encima de mezquinos intereses o minúsculas aspiraciones. La verdadera democracia no está compuesta de vacíos convencionalismos, tretas disfrazadas de tradición y negociaciones por debajo de la mesa. Se trata de gobernar con el pueblo, escucharlo en sus regiones sin necesidad de intermediarios, manejar con rigor los recursos del Estado y proporcionar a los gobernados todas las posibilidades que emanan de una transparente y eficaz gestión.

viernes, 3 de julio de 2026

El principal activo estratégico de Colombia

Lucrecia Piedrahíta

La riqueza hoy no se mide por recursos, sino por la singularidad cultural. Colombia tiene una ventaja estratégica única en su identidad irrepetible.

Las grandes transformaciones económicas comienzan cuando cambia la definición de riqueza. La Revolución Industrial convirtió el carbón y el acero en sinónimo de poder. El siglo XX desplazó ese poder hacia el petróleo, la manufactura y el capital financiero.

El siglo XXI vuelve a cambiar la ecuación. En una economía donde el capital circula, la tecnología se difunde y la información se comparte a escala global, la ventaja competitiva ya no depende exclusivamente de lo que una nación posee. Depende, sobre todo, de aquello que ninguna otra puede reproducir.

Las cifras confirman ese cambio. La Unesco estima que las industrias culturales y creativas representan alrededor del 3,1 % del PIB mundial y el 6,2 % del empleo global.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) señala que las exportaciones mundiales de servicios creativos alcanzaron cerca de 1,5 billones de dólares en 2023, equivalentes a casi una quinta parte del comercio mundial de servicios.

No describen el crecimiento de un sector. Revelan el desplazamiento del valor económico hacia los activos intangibles: conocimiento, creatividad, propiedad intelectual y capacidad de innovación.

La economía del conocimiento alteró la naturaleza de la competencia. Cuando el capital, la tecnología y la información pueden adquirirse, la ventaja estratégica pasa a ser aquello que no puede comprarse ni copiarse. La singularidad deja de ser un atributo cultural para convertirse en un activo económico.

Ninguna nación puede reproducir la memoria histórica de otra, sus lenguas, sus paisajes culturales, la inteligencia acumulada por sus comunidades o la creatividad construida durante generaciones. Esa singularidad constituye hoy uno de los recursos más escasos y, por ello, uno de los más valiosos de la economía contemporánea.

Ese activo es la cultura. No entendida como un sector administrativo ni como un gasto público, sino como el sistema que integra patrimonio, conocimiento, creatividad, identidad e innovación. Allí se originan buena parte de los factores que hoy determinan la competitividad de las naciones: diferenciación, confianza, reputación, propiedad intelectual y capacidad para generar valor.

A esta capacidad de transformar patrimonio, conocimiento y creatividad en desarrollo económico, legitimidad institucional e influencia internacional la denomino Geopolítica de la Cultura.

No es una teoría sobre las artes. Es una forma de comprender el nuevo mapa del poder. Si la geopolítica clásica explicó la competencia por el territorio y los recursos naturales, la economía del siglo XXI incorpora otra dimensión: la competencia por la singularidad.

Colombia llega a este cambio con una ventaja excepcional. Su diversidad biológica y cultural, sus comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas, sus artesanos, sus museos, sus archivos, sus bibliotecas, su arquitectura, su literatura, su música, su cine, su diseño y sus saberes ancestrales conforman un patrimonio cuya singularidad ningún competidor puede reproducir. En la economía del conocimiento, esa singularidad deja de ser únicamente memoria para convertirse en una ventaja estratégica.

De allí surge un principio para orientar la política pública del siglo XXI: conservar el futuro. Preservar innovando. Preservar innovando significa activar el patrimonio como infraestructura para la investigación, el diseño, la educación, la ciencia, las industrias creativas y el desarrollo territorial. La memoria no es un refugio frente al futuro; es una de las condiciones para construirlo.

La pregunta ya no es cuánto cuesta la cultura. La pregunta es cuánto desarrollo pierde un país cuando desconoce el valor estratégico de aquello que lo hace irrepetible.

Las naciones que liderarán el siglo XXI no serán únicamente las que acumulen más recursos naturales. Serán aquellas capaces de convertir su singularidad en conocimiento, el conocimiento en innovación y la innovación en desarrollo.

En el siglo XXI, la riqueza de las naciones ya no se medirá únicamente por lo que extraen de su territorio, sino por lo que son capaces de aportar al mundo desde aquello que las hace irrepetibles. Colombia ya posee ese activo. Reconocerlo como una estrategia de Estado será una de las decisiones que definirán su lugar en el mundo.

Columna de Lucrecia Piedrahíta (arquitecta/curadora) para Economía & Cultura del periódico El Tiempo.

 

martes, 5 de mayo de 2026

Crónica: la importancia de la unión para las elecciones

Rafael Uribe Uribe
Rafael Uribe Uribe

Nos encontramos en una encrucijada política donde existen dos alternativas, una comunista radical, estatista, demoledora de la economía y la empresa privada cuyo candidato fue entrenado en como perpetuarse en el poder en Bulgaria. La otra, son defensores de la democracia, la propiedad privada y las empresas que generan empleo riqueza y bienestar. En esta, hay dos candidatos, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, que compiten entre sí. El sector comunista acude a las urnas con un solo candidato y una narrativa populista, mientras el sector democrático llega dividido poniendo en peligro que los sueños del país se entreguen al adversario.

El escenario petrista está marcado por la incertidumbre, la presión sobre las instituciones y el cansancio de una ciudadanía que ha ignorado mirar al espejo que tenemos en Cuba, Nicaragua y Venezuela. Así, la división se convierte en un acto de irresponsabilidad histórica; debe reconocer que, ante un proyecto político disciplinado, la estrategia debe ser la unión y la responsabilidad es llegar a la primera vuelta electoral con una candidatura única capaz de infundir principios de democracia liberal, economía abierta, seguridad ciudadana y respeto institucional.

Cada voto disperso es uno perdido, y una candidatura con opciones precarias representa un regalo para el adversario. Mantener dos aspiraciones similares diluye las posibilidades cuando lo que necesitamos es una voz unificada capaz de enfrentar un proyecto político extremadamente peligroso que ha sabido unirse.

La responsabilidad recae directamente sobre Abelardo, Paloma y el expresidente Uribe que deben interpretar las encuestas con rigor, escuchar a sus equipos con serenidad y entender la grandeza política que, en ocasiones como esta, consiste en saber dar oportunamente un paso al costado.

Solo si Abelardo y Paloma convergen alrededor de una candidatura única y robusta evitarían lamentar su incapacidad para actuar con sentido de país. El tiempo está de su lado, pero no es abundante. La unidad no es simbólica, sino la estrategia capaz de impedir que avancemos hacia un modelo mordaz para el futuro de la patria.

Abelardo de la Espriella y su fórmula vicepresidencial han logrado consolidar una ventaja en las encuestas, reflejando el respaldo de un sector importante del electorado que busca estabilidad y garantías institucionales y, Paloma, va mejorando la tendencia y el respaldo de la maquinaria política.

La fortaleza de Iván Cepeda radica en el apoyo y gastos desmedidos del Gobierno interesado en dejar a su sucesor en el poder, y otros aportes de procedencia desconocida. Los topes de campaña nada importan, la Comisión de Acusaciones es inútil como lo vimos en este Gobierno y en el de Ernesto Samper.

El Rincón de Dios

“Dios nos llama a ser uno; solo en la unidad hallamos la fuerza para defender el bien común.” Anónimo

martes, 28 de abril de 2026

De cara al porvenir: mi pobre Colombia

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

Privilegiada en recursos naturales como ninguna, con una ubicación geográfica incomparable, con una población ladina, pero también alegre y resiliente, Colombia es la demostración palmaria de la paradoja, donde se tiene todo para estar bien, pero donde hacemos todo lo que haya que hacer para no estarlo y donde aquello de “para qué hacerlo fácil, si lo podemos hacer difícil”, es el pan de cada día.

Con una clase dirigente históricamente mediocre, no hemos podido construir un proyecto de país factible, viable, sostenible y sustentable y donde las élites han hecho lo necesario para perpetuarse en el poder, jamás pensando en resolver los problemas que hay que resolver, sino más bien aprendiendo a coexistir con ellos, sin importar los costos y siempre posponiendo los resultados que la gran mayoría de los colombianos seguimos esperando desde nuestro fallido intento de convertirnos en república independiente hace ya un poco más de 200 años.

En un dicho mío, “Manteniendo el despelote bajo control”.

Jorge Luis Borges visitó Colombia, sintiéndose conmovido por su hospitalidad y generosidad y definió la identidad colombiana con la célebre frase "Ser colombiano es un acto de fe", sugiriendo que la existencia del país y su identidad superan la lógica, basándose en la perseverancia, la superación de adversidades y la fe en sí mismos.

Paralelamente yo diría que “Colombia pervive y sobrevive a pesar de sí misma”.

En medio de una pobre campaña presidencial, los lugares comunes, el pasar de agache ante la necesidad de presentar respuestas y propuestas para tratar de soliviar los problemas de siempre, estamos ante un espectáculo que nos permite, en términos de forma, argumentar que tenemos una verdadera democracia, cuando lo que en realidad tenemos es un verdadero remedo de democracia, constreñida por la politiquería más burda, impulsando la figura del democraterismo.

Muy a mi pesar el tema central de campaña es la seguridad, asunto que nos ha envuelto durante toda nuestra vida republicana, obviamente reconociendo la aparición de nuevos actores con nuevos intereses a través del tiempo. Pero resulta como menos desconsolador que Colombia sea el único país del planeta que todavía hable de guerrilla al finalizar el primer cuarto del Siglo 21, lo cual quiere decir, sin ningún tipo de excusa, que vivimos atados al pasado, debido a nuestra incapacidad del reconocimiento de la existencia de la modernidad y nuestra negligencia para incorporarnos a ella.

En Colombia no hemos podido o querido entender que quiere decir desarrollo, que quiere decir desatrase y que quiere decir reconstrucción, acompañado esto con el histórico principio de no darle continuidad a aquellos programas que funcionan, que atienden verdaderas necesidades, pero que no fueron propuestos e implementados por el gobernante de turno, en una muestra palmaria de egoísmo, irresponsabilidad y vanidad ligera, asociada a la idea de creerse o considerarse como un nuevo Adán.

A hoy 1.32 millones de hogares no tienen acceso a electricidad. Entre 3.2 y 5.0 millones de hogares no tienen acceso a agua potable. El déficit actual de vivienda es de 5 millones de unidades. Y a pesar de conocer estos terribles números, ningún candidato ha mostrado interés real por el asunto y mucho menos para presentar un plan a X años para superar estos déficits endémicos.

Eso sí, todos dicen que la educación y la salud son muy importantes y a pesar de las respectivas crisis en las cuales están sumidas, nadie propone nada concreto, pues estos temas los hemos convertido en asuntos muy importantes, manejados como lugares comunes y tratados y liderados por quienes no son especialistas reales en dichos temas.

Ningún candidato se atreve a proponer cómo cumplir con los mandatos constitucionales que se expresan en derechos para los ciudadanos, a partir de su viabilización económica.

Aquí está la verdadera revolución: ningún candidato tendría que esforzarse en enumerar los problemas a solucionar que ya todos conocemos y padecemos. Lo que hay que hacer es convertir en realidad los derechos constitucionales establecidos.

Para equilibrar las cargas, es a partir de una buena educación que se prepara a los ciudadanos para que, así como tienen derechos, sepan identificar y cumplir con sus deberes.

No sabemos que es tener verdaderos estadistas. Digamos que hemos tenido poquísimos buenos gobernantes, entre quienes me atrevo a mencionar sin reato a Simón Bolívar, a Francisco de Paula Santander, a Rafael Reyes, a Alfonso López Pumarejo, a Mariano Ospina, a Carlos Lleras y a Virgilio Barco.

Llenos de leyes hasta el ahogamiento y el estrangulamiento de una capacidad de acción y ejecución fluida, creemos y consideramos que lo que no sea Ley no existe y que por el solo hecho de aprobarla, los problemas se resuelven por arte de birlibirloque.

Eso sí, hecha la Ley hecha la trampa, pues pareciera ser que nos encanta estar permanentemente ubicados entre esa delgadísima línea entre lo legal y lo ilegal.

Qué pesar de mi muy amada Colombia, tan rica, tan exuberante, tan diversa, pero tan mal manejada, tan corrupta, tan mal habitada y tan mal querida.

Ya es hora de irnos preguntado seriamente si a estas alturas del partido, ante una falta completa de conciencia geográfica e histórica por parte de la gran mayoría de los mal llamados ciudadanos, sí somos o no un proyecto societal fallido.

Aunque suene a arenga desgastada, seguiré insistiendo: ¡Todo por Colombia, nada contra Colombia!

miércoles, 22 de abril de 2026

La teoría económica de la universidad del Cartucho

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Luis Guillermo Echeverri Vélez

¿Cuánto le cuesta a una nación subir al poder un revolucionario degenerado disfrazado de demócrata a destruir la hacienda pública, la riqueza privada y allanar el camino a una dictadura constitucional modelo Narco-SSXXI?

Por cuatro años le permitimos a un guerrillero psicodélico, gobernar a punta de “errores deliberados” y mentiras, demostrar sus conocimientos galácticos en economía de la destrucción institucional sistemática del Estado de derecho y en la aceleración de los procesos de decrecimiento degenerativos vistos en Cuba, Nicaragua y Venezuela al poner en práctica la versión neo-narco-estalinista del progresismo populista que aprendió en la universidad del Cartucho.

El autócrata ha comprado la complicidad parcial del parlamento y las cortes, colonizó los entes de control, amedrentó y compró algunos medios, acoquinó convenientemente la banca, y acobardó y silenció la vocería gremial. ¡Qué vergüenza! Están jugando pisingaña con el país.

Veamos el balance de la destrucción acelerada que ha realizado este gobierno del M-19 y el Pacto Histórico para entender lo que se nos viene pierna arriba si el país cae en la trampa de elegir a Cepeda.

1. Destrucción acelerada del sistema de libertades económicas. La implementación del neo-narco-estalinismo no es un descache progresista. Empezó por robarse y saquear el erario con familiares, amigos y camaradas. Prepararon el país para entregárselo a las FARC-EP y a la subversión. Arruinaron la hacienda pública por medio de idiotas útiles. Amenazaron al sistema financiero y la independencia del Banco de la República para tener control fiscal y monetario después de un deliberado incremento de la deuda pública, de la violación de la regla fiscal y la activación de políticas inflacionarias que causaron el empobrecimiento colectivo del Estado y los contribuyentes, mientras incentivan la ilegalidad y la informalidad.

2. Destrucción acelerada de la seguridad y la sostenibilidad energética. Cuando ningún país renuncia a los hidrocarburos, aquí desde 2022, descarrilaron el sector minero-energético como locomotora del crecimiento de la economía cuando la lumbrera del Cartucho dijo en la ONU que el petróleo y el carbón eran más malos para la humanidad que la cocaína, y se propuso esparcir el virus de la vida por las galaxias, dando la orden de cerrar los descubrimientos de gas en el litoral Caribe, prohibiendo el fracking, anunciando en falso la traída del gas desde Venezuela, y ordenando suspender la sísmica, la exploración y las nuevas explotaciones petroleras. Siguieron al pie de la letra la cartilla de destrucción de PDVSA al politizar y desguazar el talento humano, terminar con el gobierno corporativo y proceder al saqueo económico de todo el grupo empresarial Ecopetrol.

3. Destrucción acelerada del erario, la reputación del país y la confianza inversionista. Tras paralizar la inversión de regalías y encarecer la movilidad de la economía, en los primeros 6 meses desaparecieron 6 puntos del crecimiento parcial recibido del 12.6 % al multiplicar el malgasto burocrático y contractual, y empezar el estrangulamiento tributario de la economía formal, la promoción de la impunidad, matando el ahorro y el sistema pensional, paralizando todo tipo de inversiones lícitas, espantando la IED, generando fugas de talento y capitales, aumentando el riesgo país y la deuda, haciendo insostenible el déficit fiscal y perdiendo el grado de inversión.

4. Destrucción acelerada de la seguridad ciudadana amparando la delincuencia y el terrorismo. Con el cumplimiento del pacto de La Picota y el favorecimiento del diseño de Cepeda de una “Paz total” embustera, neutralizaron todas las acciones de la fuerza pública bajo el pretexto de no interferir en las negociaciones con la subversión. Dieron rienda suelta a la formación de capitales ilícitos y se dispararon el secuestro de niños (mal llamado reclutamiento), las masacres de soldados e inocentes, se fortalecieron las milicias urbanas y se creó la “primera línea digital”.

5. Destrucción acelerada de la salud y la seguridad social. Con alevosía están destrozado y desintegrado el sistema prestacional y el de salud que tenía un 98 % de cobertura. El propósito del “rey midas del estiércol” es tragarse los aportes e inducir un genocidio colectivo mediante el tortuoso “gota a gota envenenado” que denominó “chu-chu-chu” ejecutado por una carnicera, un verdugo, y ahora con el intento de meter a “Drácula en al banco de sangre” al nominar a Quintero para Supersalud.

6. Destrucción acelerada de la propiedad privada por multiplicidad de vías expropiatorias. Hay una estrategia de destrucción sistemática acelerada de la propiedad privada por medio de la promoción del odio de clases bajo la falaz ilusión de reivindicación indígena, campesina y de los pobres mediante la asignación de tierras; por medio de asfixia tributaria patrimonial y catastral; por la creación por decreto de mecanismos de expropiación inmediata; y por acciones arbitrarias de la ANT e intervención de las funciones de notariado y registro.

7. Destrucción acelerada del medio ambiente y la seguridad alimentaria. Petro además de su falso ambientalismo que le dio rienda suelta a la deforestación, la minería ilegal, la drogadicción y el narcotráfico, ha generado la ruina del sistema productivo alimentario del campo colombiano que está bajo la amenaza terrorista y de expropiación estatal, y la destrucción de todos los sistemas de soporte al sector productivo agropecuario. Antes de títulos el campo necesita extensión, crédito, conocimiento y tecnología.

Hay que tener cuidado con Petro y Cepeda, sus engaños y sus trampas, sus alianzas con la narco-subversión y las organizaciones criminales y el terrorismo internacional ahora que el incendio social, político, moral y económico de Venezuela ya se nos metió a la cocina y está quemando el sistema institucional colombiano. Defendamos la libertad y conservemos el sistema democrático. Pilas que si no votamos bien seremos todos esclavos del narco-comunismo.

Un estoico a la Presidencia

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Por estoico entendemos un seguidor del estoicismo, un filósofo estoico. Pero ¿en qué consiste esta filosofía? Es una filosofía de vida que busca el florecimiento humano, la eudaimonia, (algo similar a la felicidad) con tres acciones fundamentales: a) Asumir la responsabilidad frente a las dificultades en la vida; b) Centrarnos en lo que podemos controlar (nuestras opiniones, acciones, decisiones y motivaciones, así como nuestro carácter); c) Vivir con excelencia o bondad, con areté. Seguir para ello las cuatro virtudes: la sabiduría, la justicia, el coraje y la templanza, en la propia vida y en las relaciones con los demás. Así conseguiremos la felicidad y la paz interior que acarrean consigo el florecimiento humano.

Si aplicásemos estas enseñanzas a la solución de los enormes conflictos sociales, económicos y políticos que atraviesa nuestra sociedad, concluiríamos que se requiere al frente del Estado un seguidor de esta práctica y beneficiosa filosofía de vida. Alguien que, en lugar de conformarse con el pasado, esté dispuesto a asumir la enorme responsabilidad de romper con las viejas estructuras y proponer una idea tan seductora como la de construir la “patria milagro” a la que los colombianos hemos aspirado. Necesitamos un líder que no se atemorice ante las calumnias y la guerra sucia ni ante las amenazas contra su vida, que intentan sus opositores para impedir su llegada al poder. La gravedad de la crisis que afrontamos requiere de un hombre sabio en el manejo de conflictos, exitoso en la organización de empresas para superar el déficit fiscal y conocedor de las normas constitucionales, todo lo cual le permita gobernar con sabiduría. Respetuoso de la ley y justo en el trato a los demás. Dotado del suficiente coraje para enfrentar a un régimen totalitario y corrupto dispuesto a ejercer todas las formas de lucha para perpetuarse en el poder, y a sus aliados, los grupos de ilegales, narcoguerrilleros, guardias indígenas ilegales y vándalos. Que gobierne con templanza, sin excesos, sin instintos egoístas ni alocados apasionamientos, pensando sólo en el bien de la patria y en el de sus gobernados.

La verdad es que entre nuestra clase dirigente y, en especial, entre quienes se han considerado aptos para ejercer la presidencia en los actuales momentos oscuros de la patria, no encontramos ninguno que se ajuste más a los requerimientos del estoicismo para convertir las dificultades en oportunidades de crecimiento personal y social, que Abelardo de la Espriella. En varias oportunidades se ha definido a sí mismo como un estoico y así lo ha demostrado con la sabiduría suficiente para crear en pocos meses un movimiento que ha superado a las vetustas estructuras políticas y socavado las pretensiones absolutistas de la izquierda para atornillarse en el poder. Ante la ruindad y bajeza de que ha sido objeto por parte de sus adversarios políticos, ha respondido con altura, ignorando las calumniosas agresiones y manteniendo incólume su posición de que sólo reconoce como enemigos a Petro, Cepeda y sus cómplices. Su contundente mensaje a los criminales, narcoterroristas, corruptos e inmorales detentadores del poder revela un absoluto coraje que garantiza en su gobierno mano dura contra el crimen y protección de los colombianos de bien. Frente a la demencial gestión pública que padecemos y la subversión de la escala de valores que ha salido a flote en la sucia campaña en su contra, continúa impertérrito y con templanza su misión, acompañado de millones de afiliados al movimiento “Defensores de la Patria”.

Nos recuerda al emperador Marco Aurelio, quien, siendo un filósofo estoico, gobernó al imperio más grande de su época con justicia y templanza en medio de las peores dificultades: invasiones de los bárbaros, una monstruosa pandemia, la muerte de sus seres queridos, la traición de su mejor amigo y su propio sacrificio, al entregarse a la defensa de Roma sin ser militar y padeciendo una precaria salud que lo llevó a la tumba. En todo esos años sólo lo sostuvo el afianzamiento del estoicismo como filosofía de vida, que plasmaba en un diario, rescatado a su muerte y publicado bajo el título de Meditaciones.

Vale la pena reflexionar en estos pensamientos contenidos en esa obra sin par:

“Soy afortunado, porque, a causa de lo que me ha ocurrido, persisto hasta el fin sin aflicción, ni abrumado por el presente ni asustado por el futuro”.

“Quienes no siguen con atención los movimientos de su propia alma, fuerza es que sean desdichados”.

“No es lícito oponer al bien de la razón y de la convivencia otro bien de distinto género, como, por ejemplo, el elogio de la muchedumbre, cargos públicos, riqueza o disfrute de placeres”.

jueves, 12 de marzo de 2026

La lección de Guillermo León Valencia sobre el orden público

José Alvear Sanín
José Alvear Sanín

Entre muchos grandes recuerdos de juventud conservo los referentes a los orígenes del Frente Nacional, la Presidencia de Guillermo León Valencia y correrías políticas que hice con Ignacio Valencia López por caminos de Antioquia.

Quizá por eso vuelve una anécdota del presidente Valencia: al periodista que le pregunta si es partidario de los diálogos con los alzados en armas, responde:

Sí, desde luego. Ese intercambio debe tener lugar en una oficina pública, donde el juez interroga al guerrillero, y luego, de acuerdo con la Ley, le impone la pena correspondiente a los delitos cometidos.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Delcy, Petro y Guanipa

José Alvear Sanín
José Alvear Sanín

La infame detención de Juan Pablo Guanipa, pocas horas después de su excarcelación, indica que el régimen comunista sigue imperando y que el “monitoreo” convenido con Messers, Trump y Rubio, es apenas de fachada, porque Delcy y compañía (hermano, Cabello e hija, Padrino, colectivos y demás malas hierbas) conservan el poder, mientras los gringos tienen el subsuelo.

Como prefiero los hechos a las bien adobadas hipótesis que formulan los Castos, Ruckaufs, Lajes, Baylys, Fonsecas y demás comentaristas capaces de narrar en 30 minutos todo lo convenido en las dos horas en las que no estuvieron presentes, me atengo a lo que sucede, no a lo imaginario.

Lo del Guanipa es aterrador y recuerda a los que salían vivos del Gulag después de cumplir larga e injusta pena, para regresar allí pocas horas o días después, con nuevas y falsas incriminaciones. ¡Estalinismo puro y duro…!

¡Y lo que cuenta Nitu Pérez Osuna sobre la redacción, tramitación y restricciones de la “Ley de amnistía” para los presos políticos en Venezuela, ¡es puro y duro estalinismo tropical!, que hace una farsa de la libertad aparente de quienes quedan obligados al silencio y bajo el peso de prontuarios no levantados y de obvio cuño chantajista.

Este es, hasta ahora, el resultado de la extracción parcial de criminales, que ya no se podrá completar.

La esperanza es que una reacción del pueblo, tan arriesgada como valerosa, y la siempre vacilante “presión” internacional, obliguen a la camarilla de Delcy para activar la transición.

Pero mientras esperamos ese feliz desenlace, debemos seguir considerando que el cambalache Trump-Petro está bien lejos de asegurar la democracia colombiana.

Todo el mundo quiere creer que Petro tomó un baño lustral en la Casa Blanca, y que, a partir del libro, el autógrafo y la gorra, han desaparecido la paz total, la colaboración con el narcotráfico y el fraude electoral, minuciosamente preparado desde agosto 7 de 2022.

Quien esto escribe sigue temiendo que la reunión del 3 de febrero haya servido apenas para la normalización tipo Venezuela, de manera que el Pacto Histórico conserve el poder y los EE. UU. dispongan del subsuelo…

Sé que esta inquietud es impopular, porque va en contravía de la ilusión colectiva, pero a un mes de los comicios de marzo, el rufián-presidente no ha cambiado: Sigue proponiendo locuras y ha firmado, en el último mes, ¡apenas 540.000 “contratos”! (nuevo nombre del prevaricato), incrementando en 27 billones de pesos el gasto público vinculado al megafraude electoral, sin que ni los jefes políticos ni los órganos de control se manifiesten en contra de este colosal abuso criminal.

La euforia colectiva no puede eliminar, entonces, el inmenso e inminente peligro que corren las instituciones, enfrentadas al personaje más mendaz, perverso e hipócrita, que puede imaginarse.

martes, 16 de diciembre de 2025

La Crónica: Perspectivas sobre la situación política actual

Rafael Uribe Uribe

Rafael Uribe Uribe

Esta se ha visto marcada por una notoria agitación. Comienza con la reunión entre empresarios gremiales e Iván Cepeda, controvertido por sus marcadas tendencias marxistas, en lugar de dialogar con candidatos que, aunque aún figuran bajos en las encuestas, son mejor preparados y comprometidos en fortalecer la democracia en vez de destruirla, optando por hacerlo con una figura polémica que ha generado inquietudes sobre el futuro político del país. “Venezuela no es Cuba”: así subestimaron los vecinos a Hugo Chávez, lo que les ha costado más de veinticinco años de dictadura comunista.

Se suma la declaración del presidente Donald Trump acusando a Gustavo Petro de tener vínculos con el narcotráfico y la probable suspensión de toda ayuda estadounidense a Colombia. Este giro en la relación bilateral entre ambos países será significativo.

Paralelamente, el Departamento del Tesoro estadunidense anticipa que en los próximos días cerca de cien funcionarios del gobierno Petro y/o empresas asociadas serán incluidos en la lista Clinton. Estas acciones causarán incertidumbre y preocupación en los sectores políticos y económicos, afectan la imagen del gobierno, la confianza en las instituciones y las relaciones con actores internacionales clave.

Las sanciones contra el gobierno colombiano no son hechos aislados sino consecuencia de las acciones previas del presidente Petro. Sus intervenciones fuera de contexto y poco acertadas y su actitud con relación a Maduro han contribuido a deteriorar nuestra imagen internacional. Su intervención pública en Nueva York fue funesta por su falta de diplomacia e insensatez. Además, sus frecuentes trinos generan controversia y preocupación, pues afectan la percepción oficial del gobierno ante la comunidad internacional y han afluido en la adopción de medidas restrictivas recientes.

La Operación Lanza del Sur en el Caribe incautó un barco petrolero fantasma que transportaba crudo  no proveniente de una exportación legal venezolana. Además, se encuentran bajo investigación otras seis compañías navieras piratas involucradas en operaciones ilícitas, y destruyó una narcolancha del ELN donde murieron sus ocupantes que, obviamente, no era una embarcación de humildes pescadores cuando “la pesca milagrosa” parece que superaba los veinte millones de dólares.

Para cerrar el capítulo, la Canciller colombiana ha afirmado que el premio Nobel otorgado a María Corina Machado fue concedido de manera indebida por ella apoyar invasiones a su país por parte de potencias extranjeras. Se suma a la polémica el ofrecimiento de asilo político a Maduro quien, al margen de liderar el Cartel de los Soles, ha dado refugio en Venezuela al ELN y a las Farc, además de permitirles el tráfico de cocaína y metales preciosos y coltán, provenientes de la minería ilegal, a través de su territorio.

A mis amigos, lectores y a sus familias les deseo una Feliz Navidad y un próspero y esperanzador Año Nuevo.

El Rincón de Dios

“No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien.” (Romanos 12:21)


viernes, 7 de noviembre de 2025

El partidor electoral

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

En estos días, a propósito de una nueva y temprana encuesta de Cifras y Conceptos sobre las preferencias de la gente de cara a las elecciones presidenciales, en Caracol, hacían la analogía con una carrera ciclística en la que había un lote de escapados, otros lotes relativamente cercanos y, como siempre, al final, un pelotón general.

Como en toda competencia deportiva hay que ser cuidadosos: los que van ganando que no se confíen demasiado y los que van últimos que no los descuiden, porque de pronto alguno se escapa y genera sorpresas.

Lo primero que llama la atención en las cifras de la encuesta es que el 45 %, es decir, casi la mitad de los encuestados, todavía no se ha definido por alguien. Claro, con más de 100 candidatos en el menú, la cosa no es fácil. Ya lo dije no hace mucho: en mi vida había visto nunca tal proliferación de generosos patriotas que aspiren a tamaño reto. Yo no sé qué están imaginando y si tienen las credenciales para hacerlo y no quisiera concluir que, ante tan caótica gestión en varios aspectos, cualquiera cree que lo podría hacer mejor. Estos son los pelotones, entiéndase bien, los que están en el pelotón y que, salvo honrosas excepciones, no los conocen sino sus más allegados amigos, como Goyeneche (¿se acuerdan del loquito y eterno candidato aquel que quería pavimentar el río Magdalena y ponerle una marquesina a Bogotá?).

Los que van adelante, ojalá no se coman el cuento, no siempre estarán en el podio final. Coincidencialmente y a Dios gracias, representan nuestras típicas posturas, izquierda, centro y derecha. Son bien interesantes y habría que ir al fondo de cada uno para explorar sus programáticas propuestas, el equipo que los acompaña y si, realmente, en nuestra conciencia, serían la mejor solución para este descuadernado país. Los de los extremos logran cautivar un buen porcentaje de electores y como el del centro tienen el reto de convencer a la mitad del país para que se unan a sus causas: la de los que polarizan y la de los que quieren algo distinto (yo estoy ahí).

Falta aún mucho pelo pa´l moño, pero no hay que esperar al final. Como bien dicen los analistas políticos, las elecciones para el Congreso son estratégicamente claves para quien resulte elegido. Estos comicios no son menos importantes y hay que elegir bien. De esos 100 se irá reduciendo el número si todavía queda algo de sensatez y cordura. Desinflar egos no es fácil y ya hemos visto en diferentes latitudes las consecuencias de no ceder cuando se debería ceder en aras del bien común. Vamos a ver si después de dos siglos se repite la patria boba en una nueva versión recargada, remasterizada, corregida y aumentada, o si hemos evolucionado alguito en materia de formación en cultura política.

Por lo pronto, arrancó el partidor electoral y hay que usar la cabeza pues no nos la dieron para peinárnosla o para llevar una cachucha. ¡Pilas!

miércoles, 22 de octubre de 2025

Conversatorio con Juan Carlos Pinzón

 

Antonio Montoya H.
En el conversatorio de la semana para El Pensamiento al Aire hablamos con el precandidato presidencial Juan Carlos Pinzón, hombre público que se ha destacado como economista, diplomático y político colombiano. Con él, Antonio Montoya H., habla sobre la realidad del país y de lo qué se debe hacer para retomar el rumbo. No dejes de verlo.
Juan Carlos Pinzón (Bogotá, 22 de diciembre de 1971) es egresado de la Pontificia Universidad Javeriana y obtuvo una maestría en políticas públicas en la Universidad de Princeton. Inició su carrera profesional en el sector financiero (Citigroup, banca de inversión) y luego ingresó al sector público ocupando cargos como Secretario Privado del Ministerio de Hacienda, Viceministro de Defensa (2006-2009) y Secretario General de la Presidencia (2010-2011). Del 5 de septiembre de 2011 al 22 de junio de 2015 fue Ministro de Defensa de Colombia, donde lideró operaciones importantes contra grupos armados. Posteriormente se desempeñó como Embajador de Colombia en Estados Unidos en dos periodos (2015-2017 y desde 2021) y en 2025 confirmó su precandidatura presidencial para las elecciones de 2026.

martes, 16 de septiembre de 2025

De cara al porvenir: ruidos presidenciales

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

A través de la historia de Colombia, varios presidentes se han visto envueltos en diferentes tipos de escándalos, los cuales han afectado en mayor o menor proporción lo que hoy se llamaría gobernabilidad.

Teniendo como punto de partida inicial para el análisis el Frente Nacional, miremos este breve recorrido:

Alberto Lleras Camargo: no tuvo mayores contratiempos ni escándalos conocidos.

Guillermo León Valencia: algunos le critican sus acciones fallidas contra Marquetalia.

Carlos Lleras Restrepo: no tuvo mayores ruidos.

Misael Pastrana Borrero: elección ruidosa y Gobierno tranquilo.

Alfonso López Michelsen: escándalo de la Hacienda La Libertad y una vía a la que se le cambió el diseño inicial para que pasara cerca, crecimiento cultivos de marihuana y aumento corrupción.

Julio César Turbay: aumento de la corrupción, implementación del Estatuto de Seguridad, aumento de la politiquería y del narcotráfico.

Belisario Betancur: incremento del narcotráfico, toma del Palacio de Justicia, autorización de la extradición, aumento de la corrupción.

Virgilio Barco: negociaciones con grupos al margen de la ley, guerra contra el narcotráfico, inicio del exterminio de la Unión Patriótica -UP- y aumento de la corrupción.

César Gaviria: narcoterrorismo, fuga de Pablo Escobar y aumento de la corrupción.

Ernesto Samper: financiación campaña electoral y proceso 8000, aumento de la corrupción y el narcotráfico.

Andrés Pastrana: Resultados de gestión controvertidos, aumento de la corrupción y el narcotráfico.

Álvaro Uribe 1 y 2: excesos por parte de las autoridades alrededor de los “falsos positivos”, fortalecimiento del paramilitarismo y aumento de la corrupción y el narcotráfico.

Juan Manuel Santos 1 y 2: negociaciones con las FARC, aumento de la corrupción y el narcotráfico.

Iván Duque: polémica gestión, incremento de la corrupción y el narcotráfico.

Gustavo Petro: polémica gestión, aumento de la inseguridad, de la corrupción y del narcotráfico.

En Colombia, ha habido varios escándalos económicos y políticos significativos a lo largo de los años. Entre los más sonados se encuentran el caso de la corrupción en la refinería de Cartagena (Reficar), el escándalo de la parapolítica, y el caso de la firma DMG, entre otros. Estos casos han afectado gravemente la percepción de transparencia y han generado pérdidas económicas considerables para el país.

A continuación, se detallan algunos de los escándalos más relevantes:

1. Caso Reficar. Este escándalo involucra sobrecostos millonarios en la construcción de la refinería de Cartagena, estimados en miles de millones de pesos. Se acusa a funcionarios públicos y empresas contratistas de participar en actos de corrupción que inflaron los costos de la obra.

2. Parapolítica. La parapolítica se refiere a la relación entre congresistas y paramilitares. Este escándalo reveló cómo algunos políticos se aliaron con grupos armados ilegales para obtener beneficios electorales, lo que generó desestabilización política y desconfianza en las instituciones.

3. Caso DMG. DMG fue una firma que operaba como una pirámide financiera, captando dinero de miles de personas con promesas de altas rentabilidades. El colapso de DMG dejó a muchas personas sin sus ahorros y evidenció la falta de regulación y control sobre este tipo de negocios.

4. Corrupción en el sector salud. Se han denunciado numerosos casos de corrupción en el sector salud, incluyendo la celebración de contratos sin cumplimiento de requisitos legales, sobrecostos en la adquisición de medicamentos, y la participación de funcionarios públicos y privados en actos de corrupción.

5. Evasión fiscal y facturas falsas. Se han descubierto casos de empresas que emiten facturas falsas para evadir impuestos y lavar dinero. Estas prácticas fraudulentas afectan los ingresos del Estado y distorsionan la economía.

6. Pérdida de recursos públicos. De acuerdo con Transparencia por Colombia, la corrupción ha costado al país más de $21 billones de pesos entre 2016 y 2022, afectando negativamente la inversión en servicios públicos como la salud, la educación y la infraestructura.

7. Corrupción en la UNGRD. Recientemente, se han revelado presuntos actos de corrupción en la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres (UNGRD), involucrando a funcionarios públicos y contratistas en el manejo de recursos destinados a la atención de emergencias y desastres.

8. Centros Poblados. Un caso reciente de corrupción relacionado con la contratación estatal, donde se evidenció un desfalco multimillonario en un proyecto para llevar conectividad a zonas rurales.

9. Escándalos en la contratación estatal. Se han identificado múltiples casos de corrupción en la contratación pública, donde se favorecen a contratistas específicos a través de sobornos y otras prácticas ilegales.

10. Corrupción judicial. Se han documentado casos de jueces y funcionarios judiciales que aceptan sobornos para favorecer a ciertas partes en procesos judiciales.

11. Odebrecht. La empresa brasileña Odebrecht estuvo involucrada en casos de soborno a funcionarios públicos y empresas privadas en varios países de América Latina, incluyendo Colombia, para obtener contratos de obras públicas.

12. Casos de soborno y tráfico de influencias. Son comunes los casos de soborno a funcionarios públicos para obtener beneficios personales o empresariales.

13. Nepotismo. La práctica de favorecer a familiares en cargos públicos también es una forma de corrupción muy común.

14. Despilfarro de recursos públicos. Se han denunciado numerosos casos de despilfarro de recursos públicos en diferentes entidades del Estado, incluyendo gastos innecesarios y poco transparentes.

No se puede olvidar a Soto Prieto, el Guavio, el Carrusel de la Contratación en Bogotá, el Cartel de la Toga, Interbolsa, Fidupetrol, Foncolp Córdoba, Aispot, Recobros Fosyga, Cartel de la Chatarrización, Ecopetrol, Red País, DIAN, Telecom, Termorio, Colpensiones, Commsa, ICBF, Cartel de la Hemofilia, carteles empresariales del sector privado, notarías, Dragacol, Cajanal, Caprecom, robo a Córdoba, AIS, Corfi Pacífico, Juegos Nacionales de Ibagué y el Idema, entre otras docenas de casos alarmantes y penosos sobre los cuales, en la gran mayoría de los casos, campea la impunidad y que sucedieron durante los períodos de gobierno del Frente Nacional hasta nuestros días.

¡Qué desvergüenza!

Nota: Recordemos el dicho popular que dice: “Mientras más observo a las personas, más me doy cuenta porqué Noé solo subió animales al arca”.