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jueves, 7 de julio de 2022

¿Quién los está matando?

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda

A lo largo de un año han caído Henry Castellanos, alias “Romaña”, Seuxis Pausias Hernández Solarte, alias “Jesús Santrich” y Hernán Darío Velásquez Saldarriaga, alias “el Paisa”, cuadros de la Nueva Marquetalia. Hace menos de dos meses murió Miguel Botache Santillana alias “Gentil Duarte” jefe del frente décimo de las FARC. Todos estos cabecillas de las que el gobierno vecino cataloga como Tancol (Terroristas, asesino y narcotraficantes colombianos) murieron en su ley y en territorio venezolano.

El sábado anterior a primera hora presumimos la muerte de Luciano Marín Arango, alias “Iván Márquez”, en una zona boscosa en vecindades de Puerto Ayacucho, Colombia, confluencia de los ríos Orinoco y Negro, al frente de Puerto Páez, límites con los estados Bolívar y Amazonas, en Venezuela. Recientes informaciones procedentes del país hermano, ubican el homicidio de Márquez a unos 25 kilómetros de El Callao, cerca de la frontera con Guyana y el más reciente rumor habla de que salió malherido del ataque y se está recuperando en un hospital.

Opinión pública y mercenarios

La opinión pública, de la mano de algunos medios, ha aceptado que se trata de retaliaciones entre las secesiones de “Duarte” y “Márquez”. Podría ser. Intentaron acordar una alianza, pero “Duarte” no reconoció el prestigio de “Márquez” y terminaron con un enfrentamiento entre ambos. Todo obedece, según la prensa oficial, a la disputa territorial por las rutas del narcotráfico, la minería ilegal y sus ricas ganancias.

Con el conocido bombardeo en Angostura, Ecuador, en marzo del 2008, es válido preguntarse si existe un plan secreto de neutralización de narco cabecillas, especialmente cuando están en territorio vecino: Santrich en la Serranía de Perijá el 17 de mayo de 2021, Romaña y el Paisa en Elorza el 5 y 6 de diciembre del 2021, Gentil Duarte en Zulia el 24 mayo del 2022 e Iván Márquez en Puerto Páez. Para algunos especuladores, se trataría de unidades especiales de nuestro Ejército que ha refinado sus tácticas y técnicas para neutralizar no solo los jefes de estas organizaciones ilegales. Ahí están como ejemplo “Mayimbú”, “Johnier”, “Cabuyo”, “Otoniel” y otros. Se ha llegado a pensar que unidades ultrasecretas militares, en conjunto con la Policía y agentes norteamericanos, han venido actuando sistemáticamente al otro lado de la frontera. Los “silencios de Duque” como algún bloguero bautizó su columna, no dejan de ser significativos, a lo que se une el más reciente reconocimiento del primer mandatario al general Zapateiro, soldado de Fuerzas Especiales y gran líder institucional. Algunos empresarios privados adhieren irrestrictamente a esta hipótesis, aunque El Callao está en el corazón oriental de Venezuela, lo que representa una gran dificultad logística.

Otra teoría es la del mercenarismo. Dada la precaria situación de seguridad en los estados fronterizos de Venezuela con Colombia y las jugosas recompensas (3 mil millones por “Márquez”, “Romaña” y “el Paisa” y 4 mil millones de pesos por “Duarte”) es legítimo especular sobre comandos de exmilitares de uno y otro lado, trabajando en conjunto por un premio en efectivo. Tales “perros de guerra”, habrían partido desde algún lugar de la frontera y la información la habrían obtenido de fuentes técnicas y humanas norteamericanas que, como todos sabemos, menos Petro, hasta ahora, son permanentes por estos lares. Los montos ofrecidos por los cabecillas de las bandas criminales, entre ellas las del ELN, son lo suficientemente atractivos para cualquier caza recompensas.

Miraflores en escena

Sin descartar traiciones al interior de las Narcofarc, no falta quien argumente que esa seguidilla de bajas en tan corto tiempo, son sospechosas y que lo más probable es que los tales capos hayan sido “sacados de circulación” por los jefes políticos de Venezuela, bien neutralizándolos o cambiándolos de identidad y reubicándolos para bajarle el perfil, especialmente si son dirigentes del narcotráfico. Mucho se ha rumoreado sobre “Santrich”, quien supuestamente vive en un apartamento en el barrio 9 de Enero con protección cercana de los colectivos de ese sector. Está aún por verse. Aunque recientes declaraciones del presidente Alejandro Giammattei de Guatemala parecieran convenir en esta venenosa teoría.

En la comunidad de inteligencia, se comenta que el posible sucesor de alias “Márquez” sería José Vicente Lesmes alias “Walter Mendoza”, reclutador de niños y creador de las “columnas móviles”, o José Andinever Sierra Sabogal, alias “el zarco Andinever”. Aun así, alias “Iván Mordisco”, segundo de alias “Gentil Duarte”, podría estar detrás de la muerte de alias “Márquez” y buscaría una unión de estas dos facciones farianas.

Y queda en el tintero, el caso del ELN y otras narco-bandas organizadas como El Clan del Golfo, Los Pelusos, Los Caparros, etcétera… todas conectadas con emisarios mexicanos y europeos. La mesa está servida.

jueves, 16 de diciembre de 2021

Se debe romper con Cuba

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

El martes, 7 de diciembre, un grupo de congresistas colombianos enviaron una carta a Biden, pidiéndole que eliminara la ley de bloqueo económico y financiero para permitir que al interior de la isla se abriera dizque un eventual diálogo que traiga libertad y democracia a esa dictadura.

Historia de violencia y complicidad política

Fieles a su ideología extremista, los firmantes, todos de la Alianza Verde, el Polo Democrático y la Unión Patriótica se muestran complacidos con la exclusión de sus amigos de las FARC de la lista de organizaciones terroristas y dicen que, desde hace 40 años, Cuba registra acciones diplomáticas por la paz de Colombia, “consecuentes y fiables”. ¡Ja!

Muy a pesar de este llamado típico de personas y organizaciones maliciosas y perversas posando de democráticas, el 09 de este mismo mes, el exembajador de Colombia en US, Francisco Santos, declaró a un medio radial que alias “Iván Márquez”, huyó hacia Cuba y permanece refugiado allí. La muerte de sus dos alfiles guerreristas, alias «el Paisa» y alias «Romaña», muy probablemente por parte de las disidencias de alias «Gentil Duarte», habría precipitado este carrerón del matasiete para evitar la misma suerte fatal. Al respecto, Miraflores repitió en voz de Padrino, la cantinela archiconocida.

El sábado 11, el presidente Duque dijo, que de ser cierta esa información, Cuba estaría violando explícitas normas de las Naciones Unidas, sobre la prohibición de acoger en su territorio a personas solicitadas por otros países. Sobre Márquez pesa una circular roja de Interpol por terrorismo, una recompensa de varios millones de dólares y una solicitud de extradición basada en un prontuario denso y aterrador. Para el lunes 13, alguna prensa mencionaba que el susodicho narcoterrorista, podría estar aún en Venezuela, decidiendo entre Cuba y Nicaragua como asilo.

Desde hace casi un año, la Asociación Colombiana de Oficiales de las Fuerzas Militares en Retiro, Acore, le ha pedido insistentemente al gobierno Duque que rompa relaciones con la isla la que, desde 1948, ha sido protagonista de los principales hechos terroristas en el país neogranadino y fue la fundadora y promotora del Ejército de Liberación Nacional, ELN, en 1964.

La actual gerontocracia elena, sigue refugiada en la isla, como lo hizo en 1974 el sanguinario Fabio Vásquez Castaño, quien a punto de ser aniquilado por el Ejército en la operación Anorí, logró escapar a Cuba con el apoyo del presidente López Michelsen, tal como lo estaría haciendo hoy Márquez con el soporte de Maduro.

Los beneficios de la ruptura

La ruptura de relaciones diplomáticas entre Colombia y Cuba, en 1962, (gobierno Lleras) y en 1981 (gobierno Turbay), no evitaron ni redujeron la violencia promovida desde allí, que ha continuado sin pausa hasta el día de hoy a través, no solo del ELN, sino de las FARC, del M-19, del G2, del Sebin y la Dgicm venezolanos. Baste mirar los atentados del miércoles pasado en el aeropuerto de Cúcuta.

No solo han sido grupos armados. Un acuerdo de intercambio técnico educativo firmado en el gobierno López en 1978 se convirtió en Ley de la república en 1998, gracias al presidente Gaviria y células “educativas” de cubanos y enfermeros posando de médicos, merodean por todo el territorio colombiano, especialmente en la frontera colombo-venezolana, adoctrinado y adelantando labores de inteligencia.

En contra de la decisión de romper relaciones con Cuba, se levantará una polvareda mediática aupada por los quintacolumnistas de las bandas del ELN y la FARC, que no escatimarán análisis, crónicas, relatorios, quejas, acusaciones, epítetos y amenazas. Este eventual distanciamiento tiene toda la lógica del mundo, pues si lo hemos hecho con Venezuela, nuestro segundo socio comercial después de EEUU, cómo no hacerlo si con la isla hay cero comercio. Solo un vínculo ideológico y político justifica tal relación. Ningún momento más oportuno que este para romper relaciones con un Estado en cuyo interior la situación económica, política y social no pintan nada bien. Y es ahora cuando el Grupo de Puebla levanta algazara por el triunfo de la chavista Xiomara Castro en Honduras y que apunta sus narcobaterías hacia Chile, y el año entrante sobre Colombia y Brasil, con que con un rompimiento sería un verdadero golpe a todo este entramado de mentiras y falacias que tienen a un narcoterrorista y sus cómplices a las puertas del Palacio de Nariño.

Y el reclamo de Acore nada tiene que ver con Relaciones Exteriores, ni con diplomacia: tiene que ver con seguridad nacional.

jueves, 12 de marzo de 2020

Vigía: a puro plomo. El inicio de la "Nueva Marquetalia"


Por John Marulanda*

Coronel John Marulanda*
En 1997, cuando las FARC determinaron que el “traidor” EPL se convertía en un objetivo militar, el ejecutor de la matanza de los esperanzados fue Iván Márquez. Ahora y luego de que no se subordinará a él, Márquez ha declarado objetivo militar a Gentil Duarte y ya empezó asesinando a 5 en la frontera con Venezuela. Acompañan al profeta de la “Nueva Marquetalia”, alias Romaña, Andinever y el Paisa, sanguinarios narcoterroristas cuya única razón de ser es el paredón “revolucionario”. Esta sarracina se escenifica en el enclave geográfico que circunda La Macarena, entre Meta, Caquetá y Guaviare, rediseñada como retaguardia estratégica de las FARC que intercomunica centros económicos y políticos vitales del país, incluyendo la comuna 20 al sur de Bogotá. Se repite la historia de 1960, ahora signada por un elemento vital, el narcotráfico, y se está ejecutando el plan de alias Felipe Rincón en los 90, remozado en el 2000, que busca un repoblamiento estratégico de esa región con campesinos traídos de otras partes del país.

La confrontación entre Gentil Duarte e Iván Márquez representa una amenaza inmediata para los espacios territoriales ubicados a lo largo de las rutas que salen de y llegan a esta zona de parques naturales. También plantea dilemas políticos y problemas de seguridad para la gerontocracia del partido de la Rosa Roja pues más temprano que tarde tendrá que fijar su posición frente a esta disputa, que, finalmente, es por tierra, cocaína, minería ilegal y ganadería.

Preocupa el asunto de las milicias. El nefasto comisionado para la paz de la época Santos, entregó salvoconductos a unos 3.000 milicianos, de los cuales hoy están ubicados 800 aproximadamente. De los otros no se tiene información. Son esas milicias bolivarianas y populares las que en las ciudades se encargan de cumplir las tareas que les asignen sus jefes desde el Guaviare y el Meta, como sucedió hace poco con los “capuchos” de Gentil Duarte en las protestas de Bogotá.

Este renovado panorama de confrontación, aunado a los encuentros y desencuentros de las FARC con el creciente narco ELN, con Los Pelusos, con el Cartel del Golfo y con los agentes de los carteles mexicanos, dibuja un panorama de seguridad complicado ante el cual medidas drásticas y tempranas serán la más inteligente terapia preventiva. Los bárbaros comunistas no cejarán en su empeño de apoderare del país, ante los ojos incrédulos y la pasividad de la mayoría de colombianos.

sábado, 31 de agosto de 2019

Punto de Referencia: cadena de errores

Punto de Referencia: cadena de errores

Por José Gregorio Hernández Galindo*

Reproducimos el siguiente artículo con la autorización expresa del doctor José Gregorio Hernández Galindo.

http://lavozdelderecho.com/index.php/opinion/item/6694-punto-de-referencia-cadena-de-errores-jose-gregorio-hernandez-galindo

José Gregorio Hernández GalindoLa declaración de alias "Iván Márquez", "el Paisa", "Romaña", "Jesús Santrich" y los demás guerrilleros de las FARC, en la que anuncian su decisión de retomar las armas, no debe tomar a nadie por sorpresa. Es algo calculado desde hace tiempo.

Los errores cometidos por los órganos estatales y los incumplimientos han sido muchos y ostensibles, desde la firma del primer Acuerdo de Paz (Cartagena, 26 de septiembre de 2016). El primero de todos: la burla de la voluntad popular expresada en el plebiscito del 2 de octubre de ese año; el "Fast track"; la aprobación apresurada y sin discusión de los proyectos de reforma constitucional y legal; la debilidad del control de constitucionalidad y las confusas y contradictorias sentencias de la Corte Constitucional -que acaba de criticar el propio Iván Márquez; la creación de la JEP mediante normas oscuras e incoherentes en que no fueron adecuadamente delimitadas las competencias; la elección de los magistrados de la JEP por parte de extranjeros; la posesión de los magistrados de la JEP antes de expedir las normas procesales y estatutarias; la falta de previsión en materia presupuestal para cumplir lo pactado.

"Jesús Santrich", solicitado en extradición por Estados Unidos, estuvo preso durante un año a la espera de que se le definiera su situación jurídica; la JEP no decidía, y cuando decidió, lo hizo por fuera de su competencia, declarándolo no extraditable y dejándolo en libertad. Nuevamente detenido, no perdió su investidura porque se consideró que, si no se había posesionado, ello ocurrió por fuerza mayor; y la Corte Suprema de Justicia le reconoció el fuero de congresista sin posesión; no tramitó el proceso y ordenó su detención solamente tras la fuga. La JEP no resolvió a tiempo sobre el recurso presentado por la Procuraduría.

En cuanto a "Márquez", "el Paisa" y "Romaña", la JEP no les exigió su presentación; fue débil ante ellos; admitió cartas y abogados, sin presencia de los procesados, y ahora, tardíamente, inicia los trámites para despojarlos de los beneficios, y todavía sólo hay lamentos públicos de los funcionarios –diciendo que confiaron y que se traicionó su confianza–, pero no hay decisiones judiciales.

Y quienes proyectaron las equivocadas normas dicen que "no se debe armar una tormenta en un vaso de agua". Pero "Márquez" y sus amigos le han vuelto a declarar la guerra al Estado y han destrozado el Acuerdo de Paz.

José Gregorio Hernández Galindo es un jurista colombiano, exmagistrado, catedrático universitario y autor de los libros Poder y constitución: el actual constitucionalismo colombiano” (2001), “El concepto de inconstitucionalidad en el derecho contemporáneo” (2013), “Constitución política de Colombia: comentada” (2015), “La llama de la independencia: bicentenario y constitucionalismo” (2010) y “Las dos caras del proceso de paz: de la ilusión al caos” (2018).