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martes, 28 de noviembre de 2023

Lo que hemos aprendido de Milei

Luis Alfonso García Carmona
Por: Luis Alfonso García Carmona

La impresión que dejó Javier Milei en quien lo veía por primera vez fue: ¿Pero de dónde salió este loco?

No obstante, al conocer poco a poco su pensamiento, necesariamente va cada uno relacionándolo con el propio entorno y encontrando alternativas aplicables a la desventura que estamos padeciendo por cuenta del socialismo y de sus aliados, tanto los confesos como los vergonzantes.

Su verbo encendido y desabrochado prende fácilmente en cualquier audiencia, pero, además, su argumentación resulta irrebatible para el adversario, pues se apoya en antecedentes estadísticos e históricos, como cuando se refiere al fracaso del comunismo en su lucha contra el sistema democrático y capitalista.

Sin pelos en la lengua desenmascara la tragedia vivida por sus coterráneos por cuenta de los mensajeros del socialismo y de los corruptos que los han acompañado a destruir uno de los países más ricos de la tierra; no apela a dogmas ideológicos de ninguna naturaleza ni a ortodoxas reglas económicas, se limita a registrar los pésimos resultados de los últimos gobiernos y a llamar con urgencia a su derrocamiento y al cambio de dirección en la gestión pública.

Es un discurso que, en lugar de moverse en el plano de la grandilocuencia, como el utilizado por los anquilosados líderes de los viejos partidos, transmite experiencias por todos conocidas para extraer de las mismas la necesaria conclusión de que la gestión ha estado equivocada, y que justamente hay que trabajar en la vía contraria.

En lugar de vapulear al sector privado, hay que fomentar la empresa, los negocios, las inversiones. No se puede garantizar el bienestar del pueblo a través de subsidios, sino mediante la generación de empleo y de condiciones favorables para el emprendimiento. Detener el proceso de crecimiento del Estado, del gigantismo en el gasto público, de elevación de la deuda pública a niveles insostenibles. Reemplazar esa absurda política por la reducción del tamaño del Estado, eliminación de dependencias que pueden ser reemplazadas, controlar los gastos oficiales y obtener un superávit que permita fomentar la iniciativa privada y reducir las cargas tributarias: “No se negocia el equilibrio fiscal, no está bajo discusión. Ministro que gasta de más, lo echo. El 2024 va a terminar con equilibrio fiscal”.

Al socialismo no se le puede combatir con monsergas, pues ellos son especializados en la mentira, el engaño y la estigmatización de sus contradictores. Hay que combatirlos, y derrotarlos, con hechos, no desempolvando principios que el común de las gentes no conoce o no comprende.

Descarta las posiciones transaccionales, rayanas en la alcahuetería, que los políticos de “centro” practican para mantener su cuota de poder: “No hay lugar para gradualismo, no hay lugar para la tibieza, no hay lugar para medias tintas”.

Como lo hemos propuesto, hay que saber leer en la opinión pública cuáles son sus más angustiosas demandas y proponerles alternativas que les ofrezcan una verdadera solución, enmarcada en el bien común, y no en los egoístas interesas de la actual clase gobernante. He allí un compendio de sabias enseñanzas que los movimientos opuestos al avance comunista en Hispanoamérica debieran poner en práctica a la mayor brevedad.

martes, 3 de enero de 2023

Editorial: resumen del 2022

Por Antonio Montoya H.

Antes de iniciar con su resumen de los más importantes sucesos del 2022, tanto en Colombia como el mundo, el doctor Antonio Montoya H. expresa su duelo por la repentina muerte de Herman Gutiérrez, el fundador del desfile de Carros Antiguos de la Feria de las Flores. En cuanto a los hechos que se destacaron establece:

1. La izquierda se apoderó de Latinoamérica

Para muchos la no respuesta a la inequidad y la falta de oportunidades de la derecha en Latinoamérica fue lo que le abrió las puertas a que la izquierda llegara al poder y sus gobiernos tampoco han podido encontrar soluciones a los problemas que los aquejan. Algunos ejemplos:

a. Perú: el detonante fue el anuncio de Pedro Castillo que disolvería el Congreso e instalaría un "gobierno de excepción". Las denuncias de corrupción del Gobierno fueron una constante e involucraban al propio presidente destituido.

b. Chile: el detonante del estallido social fue el alza en la tarifa del sistema de transporte público de Santiago, que entró en vigor el 6 de octubre de 2019, lo que generó una constituyente aún en proceso. En 2022 fracasó estrepitosamente la intención del presidente Gabriel Boric de imponer una nueva constitución. Actualmente la popularidad del presidente está por debajo del 30%.

c. Argentina: el país enfrenta altos niveles de inflación, una degradación del mercado de trabajo y profundas dificultades vinculadas a su histórica relación con el dólar. Se estima que Argentina terminará el año con una inflación por encima del 100 %, una de las más altas del mundo y la más creciente en América Latina durante 2022, después de Venezuela.

d. México: Andrés Manuel López Obrador, su principal bandera de campaña fue la austeridad franciscana y la lucha contra la corrupción, pero hasta su propia familia, empezando por sus hijos han hecho todo lo contrario: viven lujosamente como si fueran millonarios y utilizan al gobierno para darle prebendas a sus amigos. Además, sus famosas conferencias y la defensa que hace de cuestionados líderes latinoamericanos han dado mucho de qué hablar.

e. Brasil: Las elecciones generales de Brasil de 2022 se llevaron a cabo el 2 de octubre de 2022 en las que Jair Bolsonaro fue derrotado por Lula da Silva.

2. Guerra de Ucrania: consecuencias

a. Un tercio de toda la población de Ucrania, unos 14 millones de personas, se han visto obligadas a huir de sus hogares.

b. El suministro de alimentos y fertilizantes que se ha visto interrumpido debido al conflicto armado. Ucrania es uno de los mayores "graneros” del mundo. El país europeo produce alrededor de la mitad del aceite de girasol, el 15% del maíz y el 10% del trigo del mundo.

c. Amenaza la seguridad energética: Amenaza a la seguridad energética. Hasta la guerra, Rusia había sido una importante fuente de energía para el resto de Europa. Rusia es el mayor exportador de gas natural del mundo, el segundo proveedor de petróleo crudo y el tercer exportador de carbón.

d. Cuando los alimentos y el combustible se encarecen, también lo hacen muchos de los otros productos y bienes de consumo. La tasa inflacionaria se duplicó en todo el mundo este año, desde marzo de 2021, según la Organización Internacional del Trabajo.

e. Expertos pronostican una renovada división en bloques geopolíticos y económicos del Este y del Oeste, con Rusia y China de un lado, y la Unión Europea y Estados Unidos del otro.

f. La OTAN continúa con su delicado acto de equilibrio para no desencadenar una Tercera Guerra Mundial.

3. Recuperación de economías después de pandemia

A causa de la pandemia y la guerra en Ucrania se ha vivido una pronunciada desaceleración, que viene acompañada de un aumento de la inflación, de deuda y de desigualdad de ingresos.

4. Calentamiento global: consecuencias

Es el mayor desafío medioambiental al que se enfrenta el planeta en la actualidad.

a. Derretimiento de los polos y subida del nivel del mar;

b. Cambios en los ecosistemas;

c. Migraciones masivas;

d. Acidificación de los océanos;

f. Extinción de especies;

g. Fenómenos meteorológicos extremos

5. Amenazas de guerra

a. China y Taiwan: Las tensiones políticas entre Taiwán y China se remontan a la guerra civil china (1927-1949) prolongado conflicto entre el Partido Comunista y el ala derecha del movimiento Kuomintang bajo el político y militar Chiang Kai-shek, el Partido Comunista salió victorioso y logró tomar el mando después de 22 años. Tras la proclamación de la República Popular China en 1949, el Kuomintang se retiró a Taiwán, pero Pekín sigue considerando a Taiwán como parte de su territorio. Tras la visita a Taiwán de la presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi, Pekín ha amenazado con tomar represalias. Esto se consideró una violación de la "política de una sola China" practicada hasta ahora por Estados Unidos, según la cual Washington reconoce a la República Popular China como el único gobierno chino. Sin embargo, se reserva el derecho a mantener relaciones informales con el gobierno de la República de China/Taiwán y a apoyar la defensa de la isla.

b. Coreas: después de varias pruebas balísticas realizadas por Corea de Norte, la amenaza más reciente de conflicto tuvo que ver con los ejercicios “Tormenta Vigilante”, las mayores maniobras conjuntas entre Estados Unidos y Corea del Sur, las cuales enfurecieron al líder norcoreano Pyongyang.

6. Nayib Bukele: salvador o dictador

Contraste entre el aplastante apoyo que mantiene en el país y las acusaciones de abuso de poder en su contra. Sobre los principales logros se destaca la drástica reducción de muertes violentas, sin embargo, sus enfrentamientos públicos con el Congreso y la Corte Suprema y sus drásticas medidas frente a la pandemia de coronavirus llevaron a algunos a acusarlo de autoritarismo. Se le critica haber ingresado con militares al Congreso, acto bautizado popularmente como "Bukelazo", el que desde el inicio de la pandemia detuviera a miles de personas por incumplir la cuarentena domiciliaria y los encerraron en centros de contención. Además, no fue bien vista la decisión de Bukele de endurecer las condiciones de aislamiento de pandilleros encarcelados y, especialmente, de juntar a miembros de grupos rivales en las mismas celdas, sin embargo, miles celebraron estas medidas y felicitaron al gobierno por endurecer su postura ante las pandillas.

7. Colombia

La principal noticia del 2022 fueron las elecciones presidenciales y la subida al poder de El Pacto Histórico. Durante este año, las decisiones que se han tomado no han dejado de motivar controversia. Estas son algunas:

a. Aviones de guerra (15 billones de pesos): en campaña afirmaba que “comprar aviones de guerra era el máximo grado de irresponsabilidad de un gobernante” y que dichos recursos podían destinarse a la educación.

b. Profesionalizar el cuerpo diplomático: en campaña prometió apostar por quienes hayan estudiado y estén en carrera. El presidente ha realizado nombramientos controversiales y sin mayor mérito.

c. La reforma política que ya tiene aprobados 4 debates: hay rechazo por (1) que los congresistas puedan renunciar para asumir ministerios, (2) un mico que les asegura la reelección en 2026, (3) tumbar el artículo que limitaba la participación en el Congreso a 3 periodos, (4) las listas cerradas y el que los partidos grandes puedan realizar coaliciones -la muerte para la representación de las minorías-.

d. Mermelada en el Congreso: en campaña lo llamó corrupción, pero la usó activamente para conseguir las mayorías en dicha corporación.

e. Reforma pensional: actualmente es el tema más discutido y criticado por intentar utilizar estos recursos para invertirlos en infraestructura y programas sociales.

f. Reforma tributaria (aprobada): inició con un objetivo de recaudar más de 50 billones y terminó aprobándose un recaudo de 18 a 20 billones.

g. Sus peores nombramientos:

* Presidente de Colpensiones, Jaime Dussan, con sus declaraciones sobre la destinación de los fondos de pensiones

* Concepción Baracaldo como directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), por recomendación de la primera dama.

* La española Eva Ferrer, amiga y asesora de la primera dama, en la Consejería Presidencial para la Niñez.

* En la diplomacia: Sebastián Guanumen, quien sería cónsul en Chile; Andrés Hernández, exjefe de prensa de Petro y hoy cónsul en México; Armando Benedetti, embajador en Venezuela; Camilo Romero, embajador en Argentina, y León Fredy Muñoz, embajador en Nicaragua.

* Ministerios: Minas, Irene Vélez; de Salud, Carolina Corcho, y de Trabajo, Gloria Ramírez, así como el nombramiento inicial de Mery Janeth Gutiérrez como jefe de la cartera de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), cuya designación se cayó por motivos jurídicos.


jueves, 15 de diciembre de 2022

Vigía: un 2023 complicado

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda*

"Frente al ataque del dólar criminal, ordené al equipo económico tomar medidas en defensa de la tasa oficial, por un comercio sano que respete los derechos del pueblo", señaló el presidente Maduro. El equipo económico está diseñando un "conjunto de acciones", refrendó la vicepresidenta Rodríguez. Antier oíamos que la moneda de ese país era de las más devaluadas de la región, seguida por las de Chile y Argentina. Y Colombia no lo está haciendo mal: la moneda colombiana siguió avanzando hacia el techo psicológico de los $5.000 y se ubicó (…) en $4.968,94, el sexto récord histórico consecutivo más alto”, dijo Portafolio en su momento.

Otra cosa es el mexicano López Obrador cauteloso en su relación comercial con su poderoso vecino del norte. Y esta relación parece estar en el corazón de todos los vínculos anticapitalistas, de élites, de los países centro y suramericanos. El peso mexicano es la tercera moneda más apreciada este año, mientras otras divisas latinoamericanas han tocado mínimos históricos, según algunos analistas. Los flujos de divisas y la inversión extranjera directa marcan monedas estables y fuertes.

El caso del Perú es muy significativo, pues mientras Castillo es el sexto presidente defenestrado en el sexenio, el país no reduce su dinámica económica que continúa avanzando. El secreto parece ser la autonomía e independencia del Banco Central que estabiliza el sol. El Banco compra o vende dólares según sea necesario para modular la oferta y la demanda, y así mantener el tipo de cambio en el nivel deseado. La divisa peruana sigue siendo una de las más fuertes de la región, pues se ha venido apreciando, ganando o recuperando su valor.

Las circunstancias de Chile y el aplanchamiento de Boric con un alto porcentaje de rechazo a su nueva constitución, es otra llama de alerta de una izquierda que parece vacilar en sus principios fundamentalistas. El valor de la moneda nacional ha caído drásticamente, contribuyendo a la difícil situación económica que afronta el país austral. Durante el 2022, el peso chileno se ha depreciado 10% frente al dólar y es la quinta moneda que más ha perdido su valor. En esta parte del planeta, solo es superado por el peso argentino, que ha retrocedido un poco más del 18%. El presidente chileno se refirió a la contingencia económica, asegurando que es “tremendamente preocupante”; sostuvo que “también hay factores internos y esto, sin lugar a duda, contribuye”.

En Argentina, mundial aparte, la condena a la vicepresidenta Kirchner plantea serios problemas ideológico-económicos para una cultura del subdesarrollo en franca crisis financiera y en Brasil, reina la más absoluta incertidumbre sobre el futuro inmediato de Lula y su equipo administrativo.

Y así podríamos seguir por toda la región y por extensión por todo el mundo que amenaza recesión durante el 2023.

Es un hecho que la izquierda, cuando gobierna, nunca ha logrado, y no lo logrará, un bienestar económico general y un estímulo privado natural, con la excepción de Perú. Los casos de las Coreas en Asia y de Cuba y Venezuela en nuestro territorio, son emblemáticos.

En Venezuela, por ejemplo, un general de Brigada retirado tiene una pensión de 60 dólares mensuales y su Fondo de Ayuda Humanitaria escasamente va un poco más allá de los 7.

El añejo ecumenismo petrista, pues, parece caer en un sembradío multifacético económico continental, lleno de los más diversos cultivos y en general en un desanimante panorama económico en donde el Estado será el eje principal de nuestras economías. Y no tocamos aquí la legalización del lavado de activos del narcotráfico ni la migración ilegal de ciudadanos latinoamericanos: subsistimos en gran parte de las remesas. Crudo y complicado 2023.

lunes, 23 de agosto de 2021

Comunismo

Antonio Montoya H.
Por Antonio Montoya H.*

Es indiscutible la gravedad de los acontecimientos que vivimos en el mundo por los cambios de gobierno que, uno a uno, suceden en los países de Centroamérica, Suramérica, África, Asia y muchos otros, algunos motivados por temas religiosos como el caso de Afganistán con los talibanes fundamentalistas; en otros, por el solo deseo de poder, caso Haití, y en otros por la penetración de ideologías contrarias a la democracia que han ido permeando la mente de los ciudadanos, modificándola lenta e imperceptiblemente como en Venezuela, Perú, Bolivia y Argentina, que están en manos del comunismo, aunque simplemente lo plantean como países socialistas. Ahí está el gran error de la gente.

En otros, como Colombia, están cercándonos por todas las formas posibles, desde la guerra con las disidencias de las FARC y el ELN, desde la educación con Fecode, desde los gobiernos, con las alcaldías que han ido obteniendo con resultados perversos, pero ahí están, con la instigación al paro nacional, a los bloqueos y al desabastecimiento. Es pues una clara, ordenada y sistemática lucha contra la democracia.

Por todo ello, debemos ser enfáticos en defender la democracia, nuestro sistema de gobierno, que puede avanzar y contribuir cada vez más a ser mejores a nuestros ciudadanos, obteniendo calidad de vida, trabajo, salud y seguridad, eso sí, combatiendo a los bandidos que nos perjudican como los corruptos que roban el erario; a ellos todo el peso de la justicia, rápido y sin dilaciones.

Uno de los propios problemas de la democracia, que los hay, es el de dejar que desde la educación se dañe la mente de nuestros jóvenes ya sea en el bachillerato o en la universidad. No obstante, creo que todos aquellos comunistas y socialistas de pacotilla, que predican el cambio de sistema y de gobierno no les ha tocado perder su libertad, ni su capacidad de crear empresa, ni de desarrollar su intelecto; no han perdido la opción de tener bienes propios, pero pronto les sucederá y lograrán entender que los tienen como idiotas útiles permeando la mente de la juventud para después darles un empujón y dejarlos a un lado, como paso en Nicaragua, Venezuela, Bolivia y otros muchos otros países del mundo.

Lo que no entiende la gente, los ciudadanos, es que el comunismo, “es una doctrina económica, política y social basada en el pensamiento marxista que defiende una organización social en la que no existe:

a. La propiedad privada.

b. La diferencia de clases.

c. Los medios de producción están en manos del Estado.

d. Se supone que el Estado distribuye los bienes de manera equitativa y según las necesidades”.

Miren bien, que de forma expresa los coloque en renglón independiente: los cuatro numerales, cambian de un tajo la forma en que vivimos: es así como la industria pasa a manos del Estado y este, simplemente la pierde porque no invierte, no tiene interés en mejorar y crear compañías, solo en sacarles el dinero y luego dejarla en manos de los trabajadores que no tienen cómo hacerla producir, es decir el caos completo.

La propiedad privada desaparece, el Estado es dueño de todo, no hay incentivo para el ser humano, su creatividad colapsa y el Estado decide por él, es decir quedamos como seres inertes, sin rumbo ni motivación, y obviamente las clases sociales desaparecen; por lo bajo todos estaremos iguales, habrá la clase dominante de los gobernantes y los demás estaremos en la olla.

Sí señores, ese es el comunismo, sistema que no prosperó, que se derrumbó con la caída del muro de Berlín, y Rusia entendió que el sistema fue fallido y tuvieron que cambiar, aunque aún les falta. China comprendió que si no cambiaba también fracasaría y hoy es próspera; en ambos países su pretensión inicial se modificó y hoy son países ricos en los que la propiedad privada existe.

El socialismo promulga que “la propiedad y la administración de los bienes de producción sean de las clases trabajadoras con el fin de lograr una organización de la sociedad en la cual exista igualdad política social y económica”.

Vendrán también otros interesados como los talibanes; posiblemente no tengan entrada en América, pero son persistentes y no se sabe nunca con ellos. Y si allí, en Afganistán, por segunda vez regresan al poder estableciendo un gobierno basado en su interpretación extrema de la ley islámica, no faltarán otros fundamentalistas que quieran lo propio con Colombia.

Señores ciudadanos colombianos, no dejemos que nos cambien sin luchar, sin dar la batalla. Podemos lograr una Colombia mejor en democracia y con pujanza, si entendemos en que aguas están pretendiendo que entremos. Viva la democracia, viva nuestra historia.

lunes, 19 de julio de 2021

Giros necesarios

Antonio Montoya H.
Por Antonio Montoya H.*

Cuba, Nicaragua, Argentina, Bolivia, Venezuela, Perú, Haití, son países de centro América y Suramérica, que tienen serias dificultades de gobierno. Todos ellos, gobernados por la izquierda desde hace varios años, enfrentan serios problemas económicos, no generan empresas, no hay economía agraria, sufren los estragos de la pandemia, los ciudadanos aguantan hambre, miseria, y tienen poca salud y bienestar. Eso es lo que pretenden que ocurra en Colombia y Perú; Ecuador se salvó temporalmente de caer nuevamente en manos de la izquierda que acabó con la riqueza de ese país.

No entiendo cómo y porqué un país como Colombia, con profesionales preparados para ser generadores de desarrollo, profesores universitarios formados en la democracia, jueces de la república que deben hacer cumplir la ley, políticos que hacen parte de diversos grupos de tendencia democrática, llevan al país al caos de una manera sistemática desde hace tiempo. Se olvidan de sus ancestros que lograron darles una mejor calidad de vida gracias al tesón, la creatividad, el trabajo diario y constante, muchos son empresarios que luchan a diario por mantener el empleo de miles de trabajadores colombianos, pero, es una lástima que muchos de estos que nombro se dejan ilusionar con un sistema de gobierno diferente a la democracia. Por ello me pregunto qué pasó, quién es el responsable de este despropósito, quién y cómo llegamos allá, y creo que la respuesta esté en el origen en la educación que se les dio. Fueron formados por profesores que no creen en el sistema, que influyeron en las mentes de nuestros estudiantes para generar odio de clases, no les enseñaron valores, principios y solo los manipularon para ir en contra de la democracia. Sí señores, Fecode ha sido el bastión oculto de la izquierda en Colombia, desde hace muchos años tiene la marca del comunismo, allí empezó un trabajo lento y sostenido para lograr cambiar la mente de nuestra juventud; generaron divisiones de clase y ahora buscan, a través de ellos, tomar el poder, para luego dejarlos aun lado como ha ocurrido en todas las revoluciones, desde Rusia y sus pueblos vecinos, hasta Cuba y Suramérica.

Espero que ahora estén entendiendo el horror que se nos viene si dejamos prosperar a la izquierda que esta confabulada con los comunistas, exguerrilleros, socialistas y demás grupos de izquierda, y si no que miren para aquellos lugares donde el sistema no es el democrático y analicen que ocurre allí, solo encontraremos pobreza, verdaderos dictadores, cero empresas, y mucha dependencia del estado y una pobreza absoluta. Si eso es lo que quieren para ellos y sus hijos pues sigan avanzando, que luego se arrepentirán y lamentaran el poco juicio que tuvieron para construir el país.

No olviden lo que está pasando en Cuba, allí miles y miles de personas están en las calles, desean libertad, no más atrasos después de 63 años de gobierno castrista. Volvieron las fugas por balsa, lancha y botes, nadie quiere vivir allí en las paupérrimas condiciones que soportan, tienen hambre, soledad, miseria y pobreza extrema, y quieren igualdad y prosperidad. Estoy seguro de que pronto caerá el régimen castrista, ya es tiempo, el mal no puede perdurar generaciones y generaciones.

Miremos también a nuestro querido país vecino y hermano, Venezuela, con el que hemos tenido tantas luchas por la libertad y la independencia, y hoy sujeta a un grupo de personas que detentan el poder a la fuerza con un dictador que amedranta, encarcela a todo aquel que se le cruce en el camino. Espero que pronto caiga el régimen y vuelvan a la democracia, a la abundancia que tuvieron y gozaron, a generar empleo y bienestar. Maduro y sus secuaces deben salir de Venezuela.

Nicaragua, es otro ejemplo de otra revolución liderada por un grupo llamado sandinista, del que hicieron parte curas revolucionarios y poetas, personas con formación académica que tenían el ideal común que era la liberación de Nicaragua, derrocando al dictador Somoza, y lo lograron. Pero a partir de allí, los lideres fueron desapareciendo, los partidos que hacían parte de la coalición salieron del país y fue quedando un solo hombre, el hoy presidente, Daniel Ortega y su mujer, repudiados por su propia gente, que abusa de la fuerza, y tiene un país encarcelado, en la pobreza y sin desarrollo; ese es el resultado de la revolución, pobreza, muertes y hambre.

Haití, ni que hablar, asesinato de su presidente, país totalmente corrupto, sin empresas, sin crecimiento económico, analfabetismo de más del 65% de su población, sin educación, es pues un país fallido, en el que además sus propios compañeros se confabulan contra el presidente y se vale de comandos extranjeros para asesinarlo; ni en su propia gente confían. No se cuál será el futuro de Haití, pero lo veo mal, y con proyección al desastre total.

El camino de Argentina está oscuro, una inflación de mas del 50%, un decrecimiento de su sistema agrario y en general del campo, un sistema político que se ataca entre sí, cuando unos gobiernan los otros van a la cárcel y estos vuelven al poder y los otros regresan a la cárcel. Si no hacen un pare y se ponen de acuerdo con lo fundamental terminarán acabando al país mas rico de Suramérica en los finales del siglo XX.

El panorama no es propicio para nuestros países si agregamos a esta descripción el problema de Chile con su constituyente y nueva constitución y el de Perú, con sus candidatos peleando voto a voto su elección, vemos que el futuro de nuestros países está en entredicho.

Por todo lo anterior, les pido a los colombianos que piensen y analicen cuál es el futuro que queremos, el de la izquierda o el de una democracia; está en nuestras manos la decisión y la retoma del sendero del desarrollo, la equidad, justicia y solidaridad entre los colombianos, eso sí realizando cambios sustanciales que nos den tranquilidad y prosperidad.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Si por allá llueve...

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín*

Antonio Caponetto, agudo escritor argentino, nos da cuenta de la situación originada por el creciente “terrorismo mapuche y la usurpación de tierras rurales, que obedecen al común denominador del recurso a la violencia, perfectamente pensada, planificada y ejecutada por distintas agrupaciones de izquierda, que llevan a cabo así la llamada guerra social en favor de los pobres”.

Pero no son estos —advierte— “quienes se dedican al latrocinio y a las actividades terroristas, sino un lumpen rentado y subsidiado expresamente para provocar la anarquía como programa ideológico”.

A diferencia de lo que sucede especialmente en el Cauca de las mingas, las invasiones y las quemas, en Argentina es notoria la afinidad de los promotores de esas acciones con el gobierno de ambos Fernández. En cambio, “la falta absoluta de frenos, castigos o legítimas represiones por parte del poder ejecutivo y el poder judicial”, también se presenta en Colombia.

Lo más preocupante es que, el principal dirigente de esos desmanes, que da a conocer “con orgullo a través de las redes sociales”, es Juan Grabois, ciudadano argentino, asesor del Consejo Pontificio de Justicia y Paz, frecuente visitante de Roma, donde disfruta públicamente “de la amistad, aquiescencia y simpatía” del papa. Este, además, en reciente encíclica encomia los “movimientos sociales y populares”, como los de Grabois, que operan bajo iguales líneas en muchos países, sobre todo en América Latina. (https://adelantelafe.com/bergoglio-y-la-guerra-social/)

Desde luego, el resultado del plebiscito chileno a favor de una constituyente gárrula, para la elaboración de una Carta populista y disociadora, se traducirá en incremento de la acción del terrorismo mapuche, que desde hace años viene afectando a ambas naciones australes.

El retorno de Morales al poder, en Bolivia, y la persistencia de movimientos indigenistas teleguiados por la más extrema de las izquierdas, en Ecuador, Brasil y Colombia, constituye una amenaza continental, porque la integración, conveniente y necesaria para los pueblos ancestrales, no solo se ha detenido sino que ha sido sustituida por la segregación de esas poblaciones, agrupadas en ghettos y bajo tiranías rapaces y absolutistas, dueñas de la vida y el pensamiento de esas gentes en inmensos territorios. El odio que se les infunde se convierte en factor de desestabilización permanente, capitalizado por los peores movimientos revolucionarios.

En el excelente blog de la Alianza para la Reconstrucción de Colombia https://alianzareconstruccioncolombia.org/, aparece un amplio reportaje, El CRIC y las mingas proFarc, ¿qué hay detrás de las marchas indígenas?”, en el cual, dos valientes jóvenes de un resguardo denuncian la ausencia de libertad política e intelectual en esas comunidades, sometidas a caciques, mamos y chamanes, por medio del terror que infunden las tales guardias indígenas.

Por indiferencia, ignorancia y pusilanimidad, hasta ahora ningún gobierno ni grupo político toma la bandera para exigir la liberación de los excolombianos en que han convertido a los pueblos ancestrales.

El radical y violento enfrentamiento entre etnias y concepciones culturales del mundo lleva a los países a situaciones insostenibles, como vemos en el Viejo Continente. En los últimos 30 años, cerca de 40 millones de niños europeos han sido abortados. Ese enorme hueco demográfico se ha colmado con una inmigración que ha producido comunidades cerradas, que odian las gentes y la civilización de los países donde se asientan, con las consecuencias de todos conocidas.

De igual manera, el apartheid de los indígenas nos llevará a confrontaciones parecidas, por la actuación de grupos automarginados y fanatizados contra el resto de la población, por lo menos hasta que triunfe la revolución, pero esta no traerá para esos pueblos lo que los agitadores les han prometido, porque también los integrará violentamente dentro de un “nuevo orden”, aterrador para todos.

jueves, 24 de octubre de 2019

Vigía: ¿Ofensiva coordinada o aprovechamiento estratégico?


Por John Marulanda*

Coronel John Marulanda
Un hecho crucial en la algarada que estamos sufriendo, es el sometimiento de los militares al cartel de Sinaloa y el desfachatado reconocimiento de AMLO que el narcotráfico se impone al Estado. No es de extrañar, pues la izquierda latinoamericana siempre ha utilizado el narcotráfico como parte de su arsenal revolucionario. Los omnipotentes carteles mexicanos se alimentan de la cocaína que producen Colombia, Perú y Bolivia, y que se negocia en Ecuador. Allí, la narcofariana banda de Correa, apoyada por el madurismo y por Cuba, ejecutó una intentona de marca mayor: la fuerza pública ecuatoriana fue rey de burlas, el presidente Moreno reculó y los complotistas se refugiaron en la Embajada de México, precisamente. En Chile, la mejor economía regional, carabineros y militares fueron vilipendiados, aunque también fueron aplaudidos y el vandalismo generalizado obligó al presidente Piñera a retroceder.

Hasta ahora, no se ha establecido actividad venezolana en la revuelta. En Colombia, la producción de cocaína sigue imparable, la policía soporta rutinariamente insultos y bombas molotov, y la izquierda incentiva una revuelta mayor, con apoyo venezolano. Argentina y Perú están en calentamiento, “Ego” Morales se aferra al poder por cuarta vez, Cristina puja para llegar a la Vicepresidencia y las FARC - ELN planean desde Venezuela algún golpe sonoro que fortalezca la moral narcormarxista del momento. Maduro y su pandilla celebran la turbulencia regional, fanfarronean y logran, cínicamente, su membrecía en la comisión de derechos humanos de la ONU.

El marxismo cultural continental arrastra a la violencia a jóvenes despojados de historia, interconectados pero desinformados, intoxicados con fake news, y saca ventaja de ineficientes y desuetos aparatos de inteligencia de Estado, fuerzas públicas operacionalmente debilitadas y gobiernos llenos de corrupción e impunidad.

La Habana sonríe, Caracas reclama la autoría, Estados Unidos babosea, China, Rusia e Irán se frotan las manos, los gobiernos legítimos flaquean y nosotros acariciamos la decisión de siempre: huir.

Esta arremetida ha mostrado las capacidades actuales de las narcoizquierdas nacionales, pero también las ha desgastado hacia adentro y hacia afuera. Es ahora cuando los gobiernos democráticos, en alianza, deben remodelarse o correr el riesgo de que, ante su debilidad, muchas comunidades se armen en autodefensa y exploten confrontaciones civiles de resultados inesperados. Latinoamérica no es Europa. Entender los reclamos de sus colectividades, fortalecer legal y moralmente las fuerzas militares y de policía, y actualizar los sistemas de inteligencia, son algunas de las medidas necesarias y urgentes. O nos venezolanisamos.

NOTA: en la pasada columna señalé la fecha incorrecta de la baja de alias Raúl Reyes. Ofrezco excusas. Lo que importa es el resultado.

viernes, 4 de octubre de 2019

Argentina


José Leonardo Rincón, S. J.*

José Leonardo Rincón Contreras
Hace 20 años vine por primera vez a este país austral con motivo de hacer mi Tercera Probación, última etapa de formación que tenemos los jesuitas. Ambas resultaron ser experiencias fascinantes: por un lado, porque tuve la oportunidad de consolidar mi amor por la Compañía y, por otro, corroborar mi afecto por este país maravilloso.

Y es que desde niño algo en mi vida tenía que ver con Argentina: la admiración por Gardel y sus tangos famosos que el tío Pedro colocaba a todo volumen en su radiola; el fútbol que semana a semana nos hacía vibrar con las importadas estrellas de ayer como Pedernera, de entonces, como Lóndero y Navarro y de hoy como Armani, por citar apenas estas cuatro, cuando en realidad fueron toda una constelación; la historia convertida en leyenda de Perón y su esposa Evita, las dictaduras nefastas, las madres, hoy abuelas, de la Plaza de Mayo, las Malvinas; tantos artistas… Quino con su proverbial Mafalda, cantantes como Sandro, Leonardo Favio, Palito Ortega, Piero, Mercedes Sosa; grupos como Le Luthiers, Los Chalchaleros, Soda Stereo, por citar estos pocos; sus icónicas construcciones: la Casa Rosada, el Obelisco, la Avenida 9 de julio, Caminito, la Bombonera y el Monumental, Recoleta, Palermo, el Luna Park; los escritores: Sarmiento, Lugones, Sábato o Borges. Además, como dato curioso, tres colombianos han sido provinciales jesuitas aquí: Moreno, Gaviña y Restrepo, y también futbolistas colombianos aquí han hecho historia con los bosteros de Boca y las gallinas de River. A propósito, fue Restrepo quien me regaló un libro de Félix Luna, “Historia de los argentinos”, que fue decisivo para consolidar mis afectos gauchos.

De manera que al partir, siempre he tenido la convicción de que volveré y así ha sido desde entonces una vez por año, en promedio. Siempre ha habido motivos. La vida me los ha presentado y yo, feliz, no los he rechazado. Buenos Aires tiene su seductor encanto: da gusto caminar largas horas por sus calles y avenidas construidas amplias y sin mezquindad, con andenes parejos y uniformes, con las mismas baldosas por doquier: Corrientes hasta encontrar “348, segundo piso ascensor”; Córdoba, Santafé, Callao, Florida o Costanera… y parar, mirar cada 100 metros hacia arriba y encantarse con esos viejos pero bien mantenidos edificios de los años 20, 30 del siglo pasado, con su derroche de buen gusto arquitectónico en sus fachadas, puertas gigantes y enormes ventanales, torres y cúpulas que los convierten en auténticos palacios. Pero también barrios y sectores: San Telmo, La Boca con su Caminito, Puerto Madero moderno y pujante, Chacarita, Flores o San Isidro. Eso, en capital, porque las provincias también tienen su encanto: Córdoba y sus estancias, Mendoza y sus vinos, Puerto Iguazú y sus cataratas, Posadas y el Paraná, Misiones y las Reducciones, Ushuaia y el Calafate, Bariloche con su chocolate en rama, el Tronador y sus lagos; el delta del Tigre y el viaje en catamarán por el Río de la Plata.

No es hora de complejos, pero Buenos Aires tiene metro, o Subte, como aquí le dicen, desde 1913 y no una línea o dos sino seis. No tiene un estadio, tiene una docena (cada club con el suyo). Dos aeropuertos (Ezeiza y Aeroparque). Las calles, todas señalizadas, bien pavimentadas y sin huecos. La cultura ciudadana da gusto: ni los autos se te tiran encima, ni los peatones a los autos, ante todo respeto. La ciudad es bastante limpia y su gente la cuida. Hay pobreza creciente dados los altibajos de su economía, por cierto, la más inestable de la región, pero así como se deprime, así se recupera. Hay cultura y educación y en ellas se invierte: las librerías y las bibliotecas, los colegios y las escuelas, las universidades públicas y privadas, los teatros, la música en shows o conciertos ofrecen un panorama esperanzador.

¿Como olvidar un buen asado en Siga la Vaca con sus chinchulines, morcilla y chorizo, matambre, costilla y colita de cuadril, acompañado de un buen malbec? ¿O un choripan con una Quilmes? ¿Y cerrar con un buen helado de frutilla o una porción de dulce de leche? ¡Ay, mi querida Argentina! En modesto lunfardo, espero que los políticos y los chorros no te hagan un quilombo y se afanen tus dineros, que haya guita para todos, y que tus bellas minas sigan tan hermosas como siempre. Finalmente, una palabra de gratitud para mis amigos de estas tierras, jesuitas y laicos, a quienes llevo en el corazón por ser siempre tan especiales. “Mi Buenos Aires querido, ¿cuándo yo te vuelvo a ver?”.

miércoles, 2 de octubre de 2019

Cuba no los extraditará


Por José Alvear Sanín*

José Alvear Sanín
Desde enero, Colombia reclama a Cuba la entrega de varios de los peores asesinos y criminales del mundo. Por estos días, nuestro ministro de Relaciones Exteriores se ha reunido con su homólogo cubano… y nada, porque La Habana nunca entregará a los guerrilleros y terroristas que están a su servicio. Una y otra vez esgrimirá argucias rabulescas, y una y otra vez Colombia pasará de agache, para conservar las tóxicas relaciones diplomáticas con el régimen estalinista de los Castro.

Todo el mundo sabe que esos hermanos convirtieron un país próspero en uno de los más pobres y miserables del mundo; que su economía es improductiva; que vivieron del envío de soldados cubanos para hacer las guerras africanas de la URSS; que es un Estado mendicante y explotador de sus satélites; que la miseria es tan absoluta como la represión… y sin embargo, todos los países mantienen relaciones con su gobierno, criminal y hasta narcotraficante, haciéndose los que creen en su “normalidad”.

Para entender esto hay que retroceder hasta Lenin. Asediado por las grandes potencias de su época, el fundador de la URSS les hizo creer que había una diferencia entre el gobierno y el partido: el primero regía un país “normal”, que acataba el derecho internacional, mientras el partido era una organización política aparte. Sobre esa falacia se regularizaron las relaciones con el extranjero, mientras el partido se convertía en una monolítica organización subversiva transnacional.

Después de la caída de la URSS, Cuba logró hacerse con Venezuela y Nicaragua, y conquistó su decisiva influencia, en mayor o menor grado, sobre Bolivia, El Salvador, Brasil, Argentina y Chile, para convertirse en un imperio económico vergonzante, pero políticamente poderoso. Aunque ha perdido a Chile y Brasil, está a punto de recuperar a Argentina, y México se le acerca.

La Isla, siguiendo la dicotomía leninista, tiene un gobierno relacionado con los demás países. Y una organización subversiva, el Foro de Sao Paulo, para hacer la revolución en el extranjero, al estilo del Komintern. Al mismo tiempo goza de la simpatía del mamertismo y del antiamericanismo, presentes en todas partes. Está asociada con las potencias rivales de los USA (Rusia, China e Irán), y la Comunidad Europea siempre le coquetea.

En América Latina, los gobiernos democráticos, infiltrados por compañeros de ruta y otros idiotas útiles, mantienen cordiales relaciones con esa dictadura perpetua, hereditaria, de partido único y violadora de todos los derechos.

Colombia nada vende en Cuba y nada le compra, pero mantenemos allí una costosa embajada con varios parásitos, mientras en Bogotá, la bien nutrida Embajada Cubana dispone de centenares de agentes del G-2 y no es extraña al “Estado mayor de la subversión”. Además, tenemos dos guerrillas de obediencia cubana. Algo se combate a una de ellas, pero la otra —bifurcada en aparente “partido político” y presuntas “disidencias”— determina la acción del gobierno con una supraconstitución y una suprajurisdicción.

Mientras el comunismo cubano está en guerra y su próximo objetivo es Colombia, nosotros estamos “en paz” con La Habana. Por culpa de ese trágico acomodo es inocuo seguir respondiendo verbalmente a las agresiones de Maduro, mientras cumplimos con el NAF, dialogamos con las FARC, las financiamos y les damos emisoras, acatamos la JEP y preparamos la Reforma Agraria Integral.

Quien no comprenda que estamos en la mira de una ofensiva calculada hasta en sus menores detalles, puede seguir engañándose con la tranquilizante idea de que “aquí no pasa nada”. Ante la reiterada negativa cubana para entregar a Gabino, Pablito y amigos, Colombia ahora dizque considera “llamar al embajador a consultas”, respuesta inútil e inofensiva, pero la única que era de esperarse de un gobierno incapaz —como los anteriores— de eliminar esa perjudicial relación asimétrica, de la cual solo podemos esperar lo peor.

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¡Yo estoy convencido de que Cuba, al mirar lo que realmente está sucediendo en Venezuela, debería salirse, en términos de dejar de darle su apoyo a Maduro!

—Iván Duque Márquez, septiembre 27 /2019

sábado, 9 de marzo de 2019

Izquierda radical, narcotráfico y giro político en América Latina

John Marulanda
“Nuevas y viejas guerras” (1), de la académica británica Mary Kaldor, se presenta como un texto revelador sobre la naturaleza de los nuevos teatros de operaciones bélicas. El trabajo describe los elementos constitutivos de estos escenarios, marcadamente más insidiosos y perjudiciales que los clásicos. Y aun cuando los procesos de construcción de poder a partir de la actividad ilícita han sido apropiadamente documentados a lo largo de la historia, en estos nuevos conflictos se entremezclan la participación de ejércitos regulares, estructuras del crimen organizado, economías de guerra, banderías políticas, corrupción, ideologías, grupos armados irregulares, redes sociales, capitales subrepticios y violación masiva y sistemática de derechos humanos. Lo anterior deviene en una oportunidad inmejorable a efectos de ejemplificar la realidad de la América Latina, el subcontinente más peligroso de acuerdo con Naciones Unidas, que exhibe una tasa de homicidios promedio de 25 episodios por cada 100 mil habitantes, cuando la media global es de 7, y contando con cinco de las diez ciudades con la mayor cantidad de asesinatos en el globo. Adicionalmente, la región produce el 97% de toda la cocaína que se consume en el mundo; y las ganancias del narcotráfico alimentan movimientos armados de la extrema izquierda, como los casos del elemento remanente de Sendero Luminoso en Perú, el EPP (Ejército Paraguayo del Pueblo) y FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), que han administrado cuotas de poder geopolítico en la región y mantienen vínculos con el Primer Comando de la Capital y el Comando Vermelho en Brasil, los carteles del Golfo y Jalisco Nueva Generación, en México.

Siendo que el Crimen Organizado Transnacional (COT) íntimamente emparentado con el narcotráfico como telón de fondo, la proliferación de la minería ilegal, más de 60 millones de armas ilícitas circulando en la región, el tráfico de personas, falsificación, extorsión, secuestro y otras violaciones, la captura del poder por parte del crimen y sus fabulosas cantidades de dinero, estas no son consecuencias que sorprendan a analistas entendidos. En este contexto, se inserta el desastroso balance de dos décadas de gobierno a cargo de la izquierda política, rea de corrupción, malversación, saqueo y despilfarro de las arcas del Estado, y el consecuente deterioro del bienestar público. Emblemáticos son los casos de Inácio «Lula» da Silva, Cristina Fernández de Kirchner, Michelle Bachelet, Rafael Correa y ahora Nicolás Maduro Moros, para no mencionar las dictaduras de los Castro, Daniel Ortega y el gobierno autoritario de Evo Morales. La regencia del comentado socialismo del siglo XXI o chavismo, bajo la orientación estratégica del Foro de Sao Paulo, motivó a tales gobiernos a ejercitar una tutela discrecional de las finanzas estatales en aras de la revolución y, en el proceso, enriquecer las arcas partidistas, personales y familiares. Esta recurrente descomposición gubernamental debió complementarse, en alguna instancia ¾y de hecho, así lo hizo¾ con las extendidas y alambicadas redes del contrabando de estupefacientes, rey absoluto de la corrupción y disparador primario de la inseguridad continental.

Por estas horas, resulta certero calificar al régimen venezolano como una narcodictadura. A través del territorio de ese país, circulan grandes porciones de la producción de cocaína originada en la República de Colombia, operatoria que, actualmente, “puede cifrarse en torno de las 1.500 toneladas métricas”, sentencia el coronel de ejército (reserva activa) de Colombia, John Marulanda. “La camarilla que gobierna desde Miraflores y sus círculos íntimos han sido acusados por la justicia de los Estados Unidos de América, bajo el delito de contrabando de estupefacientes”, agrega el oficial.

Por su parte, el coronel (R) del ejército de Ecuador, Mario Pazmiño, añade una muestra que ilustra el poderío de la influencia del crimen organizado en el ámbito del espectro decisional del Estado: “La infiltración del crimen organizado en las estructuras estatales pueden dar lugar a decisiones que comprometen la estabilidad, no solo de un Estado en particular, sino de la región. La presencia de la Base de Manta, desde 1998 hasta el 18 de septiembre del 2009, era un estorbo para las actividades delictivas de los carteles de drogas colombianos y mexicanos, que la veían como el cerebro tecnológico que permitía un mejor control e incautaciones a gran escala de cargamentos aéreos, marítimos y terrestres de cocaína”. Acto seguido, Pazmiño agrega: “Su clausura, entonces, era necesaria y su principal beneficiario eran las FARC, como parte de la estructura del narcotráfico. Este grupo consolidó acercamientos y acuerdos con funcionarios del correísmo, en donde ambos resultaban ganadores: el grupo narcoterrorista apoyaría la campaña electoral de 2006 de Rafael Correa con recursos económicos, amén de realizar actividades proselitistas en la frontera, mientras que Correa, una vez nombrado como presidente, debía sacar la Base con el argumento de afectación a la soberanía nacional”.

Completa el coronel Pazmiño: “En rigor, la decisión que condujo a la clausura de la Base de Manta se encuentra próxima a cumplir una década, y sus efectos, que favorecieron las actividades del crimen organizado, no han dejado de pasar factura. Y a los hechos servirá remitirse: Ecuador es hoy uno de los más importantes centros de acopio y plataforma internacional de distribución de alcaloides. La geografía ecuatoriana contabiliza dos de los cuatro más importantes corredores internacionales de la droga (el Corredor del Pacífico y Amazónico)” (2).

Esta corrupción narcoideologizada y los resultados administrativos negativos han abonado el terreno para que la derecha, en contraposición a la izquierda corrupta, retome el poder en la región, en un mapa político que, conforme lo ilustra el coronel del ejército argentino Pablo Quiroga, ha cambiado su color (3). “El giro comienza con la victoria electoral del ingeniero Mauricio Macri en la Argentina, diciembre del 2015. En Ecuador, Lenín Moreno rompería relaciones con la izquierda, acercándose a la cosmovisión de los Estados Unidos de América. Hacia noviembre de 2017, tuvo lugar la victoria del aspirante conservador Sebastián Piñera en la República de Chile. Contexto que se completa con el triunfo del capitán Jair Messias Bolsonaro en la República Federativa del Brasil. No obstante, ello, el protagonismo del ex uniformado Bolsonaro en el referido giro político regional no consigna, necesariamente, un retorno de los militares a la actividad política en el subcontinente. En los hechos, luego de los gobiernos de facto, Brasil legó un proceso de orden político y de industrialización consolidado, y el cargo de Ministro de Defensa ha quedado en manos de un militar; mientras tanto, Chile ha legado no solamente un parlamento que simpatiza con lo actuado, sino también una legislación progresiva de presupuesto de defensa, sustentada en un sistema de regalías sobre la exportación y comercialización del cobre en los mercados internacionales. En contrario, la República Argentina se enfrentó a la movilización de 1978 y se involucró en la Guerra de Malvinas, recorrido que selló con una salida apurada del gobierno castrense. A la hora del quebranto, puede certificarse que el caso de Jair Bolsonaro en Brasil y su gabinete militar se enmarcan en una excepción que difícilmente pueda trasladarse a los países de la región”, señala el coronel Quiroga. “Relacionada la variable militar como elemento de presión y poder, decididamente es factible consignar que han abandonado esos espacios, inclinándose a la subordinación plena al poder político democráticamente elegido, en los países de interés”, concluye el oficial argentino.

En otro andarivel ¾que ocupa hoy las primeras planas de los periódicos del globo¾,Venezuela, origen mediato y consecuencial del giro ideológico-político actual, transita un estado de conmoción. ¿Podría caer en un gobierno militar que eventualmente restableciera un régimen democrático de derechas o, lo que es peor, podría esta nación mutar en un proscenio de confrontación geoestratégica, acaso una nueva Guerra Fría (conforme lo advirtiera el matutino estadounidense New York Times en 2014)? “Todo aquel que confunda la participación de otros actores de peso como la Federación Rusa, la República Popular China, la República Islámica de Irán o, peor aún, continúen soñando con un golpe de estado, he de advertirles que la enajenación y control de este tema ha quedado en manos de los Estados Unidos, a partir del exitoso liderazgo que ha certificado el vicepresidente de ese país, Mike Pence, en donde ninguna de las hipótesis previamente mencionadas está siendo considerada”, subraya el coronel (retirado) del ejército de Chile, Christian Slater. “A criterio de comprender los hechos que hoy tienen lugar en Venezuela, se vuelve estrictamente necesario centrar la atención en el rol del vicepresidente estadounidense, quien ha visitado América Latina en tres oportunidades. En lo que constituye una clara política de Estado desde la Casa Blanca de Donald Trump, la mano derecha del presidente de los EE.UU., inadvertidamente y sin involucrarse en las polémicas situaciones que afectan a su jefe, ha puesto esmero en obtener el respaldo de Brasil, Ecuador, Chile, Perú, Colombia, Argentina, Panamá y Guatemala. Todas ellas, naciones que hoy se han alineado, no por obra de la casualidad ni de la coincidencia, con el gobierno estadounidense, apoyando al joven y recientemente proclamado presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó Márquez, y dejando en una frágil situación de poder no solo a Nicolás Maduro Moros, sino también a las fuerzas armadas y al poder judicial de ese fallido y tirano régimen de izquierda”, concluye el oficial chileno.

A partir de lo mencionado, queda entonces delineado un claro vínculo entre el Crimen Organizado Transnacional, el narcotráfico, el poder político de filiación izquierdista, y el resurgimiento de la derecha en los sistemas de gobierno de la región bajo análisis.

Para el coronel (RA) colombiano John Marulanda, la referida relación se presenta emparentada con los gobiernos, sean estos de izquierda o de derecha, teniéndose como consideración que una de las obligaciones fundantes en cualquier sistema de gobierno se sintetiza en garantizar la seguridad de sus asociados, y que el narcotráfico ocupa el rol de generador primigenio de inseguridad e inestabilidad en la totalidad de las naciones de la región. “Un ejemplo: uno de los retos críticos de la flamante administración de izquierda de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en México, país que el año pasado registró un récord histórico de homicidios, ha sido orientado hacia la disminución de los elevados índices de violencia. En tal sentido, preocupa que el presidente, dado el fracaso de la gendarmería creada en gobiernos anteriores, implemente metodologías extraídas del manual castro-chavista, de confesión comunista, conformando una guardia nacional, reproduciendo la ruta elegida por Hugo Chávez Frías en su momento”, comparte el coronel Marulanda. “Si el propósito es lidiar realmente con esta amenaza común del narcotráfico, que deslegitima el arco institucional de los Estados a partir de la corrupción, y que destruye el tejido social a través de la violencia, aún está por verse cómo funcionará en el terreno el esfuerzo colaborativo entre la administración Duque, de derecha, presidente del país principal productor de cocaína, y López Obrador, de izquierda, jefe de Estado de la nación que contabiliza los cárteles de la droga más importantes”, puntualiza Marulanda.

Referencias

(1.) Kaldor, Mary (2012). New & Old Wars: Organized Violence in a Global Era (3rd ed.). Stanford, California: Stanford University Press. ISBN 9780804785495

(2.) y (3.) Mapas adjuntos

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El Consorcio Geoestratégico Latinoamericano (CGLAT) reúne a ex oficiales militares y policiales reconocidos por su experiencia en planificación estratégica, en temas de inteligencia y geopolítica. Sus opiniones en los medios de comunicación han constituido destacados aportes a la comunidad de defensa de los gobiernos regionales que, en algunos casos, han derivado en trabajos de consultoría para firmas privadas nacionales, regionales y multinacionales, relacionadas con la Seguridad Corporativa y la Defensa.

Autores del presente documento (correos electrónicos de contacto incluidos)

Coronel (R) Christian Slater, Ejército de Chile
Coronel Pablo Quiroga, Ejército de Argentina
Coronel (R), Mario R. Pazmiño S., Ejército de Ecuador
Coronel (RA) Jhon Marulanda, Ejército de Colombia

*Los análisis por ellos compartidos no reflejan necesariamente la opinión oficial de las instituciones de la Defensa de sus respectivos países.