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jueves, 15 de diciembre de 2022

Vigía: un 2023 complicado

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda*

"Frente al ataque del dólar criminal, ordené al equipo económico tomar medidas en defensa de la tasa oficial, por un comercio sano que respete los derechos del pueblo", señaló el presidente Maduro. El equipo económico está diseñando un "conjunto de acciones", refrendó la vicepresidenta Rodríguez. Antier oíamos que la moneda de ese país era de las más devaluadas de la región, seguida por las de Chile y Argentina. Y Colombia no lo está haciendo mal: la moneda colombiana siguió avanzando hacia el techo psicológico de los $5.000 y se ubicó (…) en $4.968,94, el sexto récord histórico consecutivo más alto”, dijo Portafolio en su momento.

Otra cosa es el mexicano López Obrador cauteloso en su relación comercial con su poderoso vecino del norte. Y esta relación parece estar en el corazón de todos los vínculos anticapitalistas, de élites, de los países centro y suramericanos. El peso mexicano es la tercera moneda más apreciada este año, mientras otras divisas latinoamericanas han tocado mínimos históricos, según algunos analistas. Los flujos de divisas y la inversión extranjera directa marcan monedas estables y fuertes.

El caso del Perú es muy significativo, pues mientras Castillo es el sexto presidente defenestrado en el sexenio, el país no reduce su dinámica económica que continúa avanzando. El secreto parece ser la autonomía e independencia del Banco Central que estabiliza el sol. El Banco compra o vende dólares según sea necesario para modular la oferta y la demanda, y así mantener el tipo de cambio en el nivel deseado. La divisa peruana sigue siendo una de las más fuertes de la región, pues se ha venido apreciando, ganando o recuperando su valor.

Las circunstancias de Chile y el aplanchamiento de Boric con un alto porcentaje de rechazo a su nueva constitución, es otra llama de alerta de una izquierda que parece vacilar en sus principios fundamentalistas. El valor de la moneda nacional ha caído drásticamente, contribuyendo a la difícil situación económica que afronta el país austral. Durante el 2022, el peso chileno se ha depreciado 10% frente al dólar y es la quinta moneda que más ha perdido su valor. En esta parte del planeta, solo es superado por el peso argentino, que ha retrocedido un poco más del 18%. El presidente chileno se refirió a la contingencia económica, asegurando que es “tremendamente preocupante”; sostuvo que “también hay factores internos y esto, sin lugar a duda, contribuye”.

En Argentina, mundial aparte, la condena a la vicepresidenta Kirchner plantea serios problemas ideológico-económicos para una cultura del subdesarrollo en franca crisis financiera y en Brasil, reina la más absoluta incertidumbre sobre el futuro inmediato de Lula y su equipo administrativo.

Y así podríamos seguir por toda la región y por extensión por todo el mundo que amenaza recesión durante el 2023.

Es un hecho que la izquierda, cuando gobierna, nunca ha logrado, y no lo logrará, un bienestar económico general y un estímulo privado natural, con la excepción de Perú. Los casos de las Coreas en Asia y de Cuba y Venezuela en nuestro territorio, son emblemáticos.

En Venezuela, por ejemplo, un general de Brigada retirado tiene una pensión de 60 dólares mensuales y su Fondo de Ayuda Humanitaria escasamente va un poco más allá de los 7.

El añejo ecumenismo petrista, pues, parece caer en un sembradío multifacético económico continental, lleno de los más diversos cultivos y en general en un desanimante panorama económico en donde el Estado será el eje principal de nuestras economías. Y no tocamos aquí la legalización del lavado de activos del narcotráfico ni la migración ilegal de ciudadanos latinoamericanos: subsistimos en gran parte de las remesas. Crudo y complicado 2023.

jueves, 27 de octubre de 2022

Vigía: legalización de la droga

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda

Mientras Petro dejó a los militares con sus penachos despelucados en la Escuela Militar el 16 de agosto pasado, dos días después asistió puntual al juramento del nuevo director de la Policía Nacional, general Henry Armando Zanabria, quien lo hizo rodeado de ciudadanos del común en el campo de paradas de la Escuela Santander. Sobran comentarios. Recordamos que 300 muertos en Nicaragua, más de 100 detenidos en Cuba y unos 1.200 muertos en Venezuela han sido principalmente a cargo de las policías. No sabemos si ese patrón se aplicará a Colombia con este nuevo presidente de la izquierda extrema. Recientemente, un viceministro del gobierno hizo quitarle las esposar y salir de la tanqueta a jóvenes revoltosos que atacaron a piedra el carro en donde se movía el propio general Zanabria.

Pero ¿de dónde son la mayoría de migrantes ilegales que cruzan el Darién? No debemos llamarnos a engaño, pues Colombia parece ir por el mismo sendero de los países mencionados: un verdadero fracaso frente a la civilización actual.

La condena universal al petróleo y al carbón como tan venenosos como la cocaína, estableció los prolegómenos de una legalización de la droga, cuyos cultivos según el informe del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) aumentaron un 43 % y la producción potencial de cocaína un 14 %, alcanzando más de 204.000 hectáreas y una producción alrededor de las 1.400 toneladas métricas anuales del estupefaciente que pueden llegar a producir miles de millones de dólares a los carteles mexicanos, las mafias europeas y los carteles colombianos: FARC, ELN, Clan del Golfo y otros. Legalizarlas es la propuesta del actual director del DIAN, Luis Carlos Reyes.

Las dos principales áreas de cultivo están localizadas en las regiones fronterizas con Venezuela y Ecuador, en donde más de 100 mil hectáreas están sembradas con esta semilla que reditúa lo que ningún otro negocio ilícito puede producir. Las metanfetaminas, el fentanilo, por ejemplo, ya asoman en el horizonte como una amenaza narcótica seria a la emocionalidad de los ciudadanos de todo el mundo. Vamos rumbo a vastos segmentos de una sociedad dopada.

Primero fue cigarrillo, después el alcohol y ahora la marihuana, legalizada de facto tanto en los USA como en estos países, a pesar de su nauseabundo olor, digo yo, forman parte de la rebeldía, la inconformidad y el facilismo ante un gobierno como el de Petro, apoyado extra curricularmente por creciente bandas delincuenciales. No veo otra excusa mejor que esta, para justificar la intervención policial.

Tenemos un exceso de drogas en Colombia, primer productor mundial de cocaína y segundo o tercero de marihuana con trazas de metanfetaminas, un negocio que puede representar el 3 % del PIB, y una sociedad hipócrita o viciada, que ofrece un panorama poco agradable para los que nos consideramos ciudadanos de bien, cumplidores de la ley que este gobierno quiere imponer a como dé lugar a punta de bolillos de policía.

Así las cosas, no podemos menos que dolernos de este otrora generoso país, hoy igualando y superando a Venezuela e intentamos recordar la voz de Julio María Sosa Venturini «Julio Sosa», cuando canta “Cambalache” de Santos Discépolo, letra compuesta en 1935: “Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé, en el 510 y en el 2000 también. Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos, contentos y amargaos, valores y doblés (…) Si es lo mismo el que labura, noche y día como un buey, el que vive de las minas, que el que mata, que el que cura o está fuera de la ley (…) Si uno vive en la impostura y otro afana en su ambición, da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos, caradura o polizón”.

Una gran incertidumbre estratégica se percibe en el aire sociopolítico colombiano, para algarabía de los irresponsables.

miércoles, 26 de octubre de 2022

¡Esto es hablando y devaluando!

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín*

Siempre se nos dijo que Colombia era una “tierra estéril para las dictaduras”, porque hasta ahora solo habíamos padecido dos, la difusa, ejercida esporádicamente a lo largo de varios períodos, de Tomás Cipriano de Mosquera; y la dictablanda de Rojas Pinilla. Ambas fueron apenas juego de niños en comparación con la actual, ignara además de lenguaraz y parlera.

A Petro no lo preocupa que “quien mucho habla, mucho yerra” porque su audaz logorrea sorprende por su aterradora eficacia.

En los 73 interminables días que lleva hablando, todo lo que ha dicho es absurdo, tendencioso, pugnaz, falaz, gratuito, conflictivo, superficial, revanchista y, sobre todo, agresivo. En realidad, no ha hecho cosa diferente de hablar, equivocándose en lo conceptual, pero acertando en los resultados fácticos.

En efecto, en estas diez semanas y media ya ha transformado al país en un narcoestado donde los homicidios, las masacres y la inseguridad se han disparado. Lo único que no ha crecido es la economía, dirigida vocalmente por un graduado en esa carrera. Las dudas sobre la idoneidad profesional de Petro son muchas, pero no pongo en tela de juicio sus diplomas. Lo que pasa es que cuando aborda esos temas utiliza una xenoglosia económica, que consiste precisamente en expresarse fluidamente en una lengua nunca aprendida.

No existe explicación racional para el desempeño de un “economista” que para mejorar las condiciones de vida de 50 millones resuelve acabar con la principal industria y mayor fuente tributaria; desestimular el ahorro y la creación de empleo; paralizar el mercado inmobiliario y la industria de la construcción (la principal empleadora); cambiar la agricultura productiva por la regresiva del minifundio, dizque para convertirnos en potencia agrícola; y así sucesivamente…

Algunos han sugerido una interpretación psicológica de su conducta. Dicen que lo que Petro busca es la destrucción del sistema económico y social del país, en obedecimiento compulsivo de su ideología marxista-leninista y hasta estalinista, y que lo está logrando a una velocidad asombrosa. Si esto es así, ha acertado plenamente, porque el país va en caída libre. Del 10% de crecimiento en 2021, vamos hacia el 2.2% en 2023.

Este monumental retroceso responde, en parte, a circunstancias de orden global, pero haríamos mal creyendo el cuento de que los mensajes, explícitos e implícitos, que el Gobierno colombiano dirige a los agentes económicos, no tienen efectos determinantes de la pendiente por la que rodamos.

Nuestra devaluación es la más aguda de la región, y los $ 5.000 son apenas un escalón hacia los $ 6000, previsibles a corto plazo, porque los operadores están actuando de conformidad también con las amenazas contra la autonomía del Emisor y el anuncio de posibles gravámenes a las inversiones transitorias (golondrinas), que permiten conservar la liquidez cambiaria.

No tienen, pues, razón los amigos del Gobierno atribuyendo toda la responsabilidad de la devaluación a la Reserva Federal, o a los Estados Unidos, como propone Petro. Dentro del mismo contexto continental, el peso chileno, entre enero y noviembre del presente año, se depreció 15.1 %, mientras nuestro peso perdió 8.3 % desde la elección presidencial. El real brasileño se recuperó 2 %, y el peso mexicano, 3 %. Incluso el sol mejoró 0.8 %, quizá por la esperanza de ver la salida del incapaz de Castillo.

Un alza demagógica y sin precedentes en el salario mínimo; una reforma tributaria abrumadora, pero cuyo rendimiento probablemente no será mucho mayor de los 11 billones que gravan la industria extractiva; un presupuesto inflado astronómicamente; un inevitable y enorme déficit fiscal; un gasto público desbordado; y la creciente y explicable fuga de capitales, hacen prever una espiral inflacionaria como no se ha visto en el medio siglo anterior.

Frente a este panorama sombrío, un gobierno empeñado en transitar por la senda más errónea, hundiendo el acelerador a fondo, en lugar de actuar racionalmente, no ofrece ninguna esperanza.

Los castro comunistas no caen por sus errores. Mientras más impopulares y equivocados, más porfiados, como en Cuba y Venezuela, donde a pesar de 63 y 23 años de hambre, miseria y emigración masiva, siguen tan campantes, sostenidos por la represión y la corrupción.

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¡Qué envidia de la Gran Bretaña, donde una inepta cae a las seis semanas!

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¡Como Petro revela que los males del mundo son ocasionados por USA, habrá que dejar descansar a Uribe, que antes era el causante de todos ellos!

martes, 18 de octubre de 2022

Editorial de la semana

En la editorial de esta semana el primer tema tratado es por qué el gobierno le pone trabas al desarrollo de Colombia y frena o critica lo que ha funcionado correctamente. También se refiere al crecimiento de la economía en el 2023, la corrupción en los bienes incautados a la mafia, las amenazas de potencias nucleares y finalmente invita a que estemos listos para las decisivas elecciones de 2023. No dejes de verlo.

miércoles, 21 de septiembre de 2022

¡No afecta a la memoria...!

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín*

La inquietud que en distintos medios se ha manifestado por la salud de Petro, no se disipa con el boletín que indica que padece de bronquitis. Esa es una condición pasajera y superficial… Seguimos ignorando entonces sus verdaderas condiciones de salud, que en todo caso no afectan la memoria. La suya es feliz. En cada uno de los 41 interminables días de lo que va corrido de su gobierno, recuerda alguna de las asombrosas propuestas de su programa explícito, o alguno de los desatinos de su proyecto implícito.

Ante la magnitud de los perjuicios que puede sufrir el país cuando esas manifestaciones se conviertan en hechos, abundan las expresiones de “si Petro reflexionara”, de “si rectificara”, de “si corrigiera”, de si…

No estoy en capacidad de saber si Petro alguna vez ha deliberado sobre algo, pero en cambio sabemos que jamás ha rectificado. Su pensamiento es inapelable y su ejecución se viene confiando a individuos de impecables credenciales revolucionarias. Salvo dos o tres afiliados al liberalismo y al novedoso conservatismo castro-chavista, la segunda fila de funcionarios está compuesta invariablemente por incondicionales, cuya obediencia está reforzada por la ineptitud, la ignorancia y el fanatismo.

Más culpable que la ministra de Minas es, sin embargo, el de Hacienda. Cargado de años, de títulos y experiencia, no tiene la excusa de la ignorancia y de la impericia, para paralizar la inversión, incrementar el desempleo y dar impulso a la inflación.

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Grandes anuncios de la semana: la desvertebración del sistema pensional y el subsidio permanente para millones. ¡Ruina para los futuros pensionados y júbilo para quienes gozarán del despojo de los primeros, en la inicial hoguera inflacionaria!

También tendremos 100.000 “jóvenes de paz”, dizque para alejarlos de la delincuencia, con $ 800.000= mensuales. Se disipa entonces la primera gran incógnita sobre el destino de los recaudos de la reforma tributaria, que no será para fomentar el empleo productivo, sino para remunerar los inevitables “colectivos”, sin los cuales es imposible consolidar una revolución.

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Así, una después de otra, resurgen las tenebrosas propuestas del incorregible Petro. Es verdad que faltan muchas, como aquella de limitar a 65 m2 el espacio de las familias en sus casas, pero ¿hasta cuándo?

En su más reciente artículo para El Tiempo, recordando quizás al viejo Petro, el doctor Germán Vargas Lleras hace una pregunta. A pesar de su mutilación digital por cortesía de las FARC, Vargas Lleras empuña la pluma cuando inquiere si también habrá ocupación de casas y apartamentos… Buena pregunta, ahora que sabemos que la policía apenas dispone de 48 horas para proceder a la restitución del bien a su poseedor legítimo.

Como no hay revolución si la “reforma agraria” no va seguida de la “reforma urbana”, la ocupación de inmuebles habitacionales es una amenaza que ahora pende sobre el país, y hace muy bien Vargas Lleras en preocuparnos…

Lástima que, como jefe político, senador y vicepresidente, no haya jamás movido un dedo para detener el avance de Petro hacia el poder. No fue el único que omitió oponerse al avance de la revolución, pero la negligencia culpable o la colaboración vergonzante de la mayor parte de los políticos en su ascenso jamás será excusable.

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Papito, papito… ¡Quiero ir al entierro de la reina!

lunes, 9 de mayo de 2022

Al son de las noticias

En su nueva editorial Antonio Montoya Hoyos resalta, entre otros hechos noticiosos de la semana, la extradición de alias Otoniel y el subsiguiente paro armado promovido por Los Urabeños, la infiltración que hace el Pacto Histórico a las campañas de sus contrincantes, el bullying que afecta a los estudiantes con tanta agresividad, la economía nacional y mundial en crisis, la caída de la reforma a la ley de garantías al igual que la moción de censura promovida en el Congreso contra el ministro de Defensa y el riesgo que corren los pensionados si no votan bien en las próximas elecciones. No dejes de escucharlo.


sábado, 26 de marzo de 2022

Inflación y desarrollo económico

Santiago Cossio
Por Santiago Cossio*

Hay un brote de inflación en las economías de Latinoamérica y del mundo. Hay que decir que la inflación, más que un fenómeno es un síntoma de un descuadre económico. Obviamente la pandemia afectó directamente la producción y el comercio y ya comienzan a sentirse las quejas de las familias: que la papa está muy cara, que la comida está muy cara, que todo está muy caro. Más adelante veremos la influencia del desarrollo económico en la inflación.

Primero veamos un poco de historia en las transformaciones del gobierno público en el manejo del desarrollo económico:

* Ministerio de Economía Nacional 1938

* Ministerio de Comercio e Industria.1948

* Ministerio de Fomento 1951

* Ministerio de Desarrollo Económico 1968

* Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. 2002.

Aunque el nombre no necesariamente dice la razón social, si impacta la filosofía y esencia en su quehacer diario.

Sobre la inflación hagamos un modelo simplificando la realidad para entender el proceso. Supongamos que somos 50 millones de colombianos. Y que necesitamos 50 millones de camisas. El Banco de la República estima a 100 mil pesos por camisa y emite una masa monetaria equivalente para poder transar los 50 millones de camisas. (Suponemos que no hay encajes bancarios, ni ahorro, ni velocidad del dinero etcétera) el efectivo circulante está ahí en la mano del pueblo.

Resulta que la economía al final del ejercicio solo logra hacer 25 millones de camisas. ¿Qué pasa con el precio? La puja de oferta y demanda y un exceso de efectivo circulante hará trepar los precios. Aquí es donde el Banrep sale con sus medidas paliativas de aumentar la tasa de interés para recoger efectivo.

Ahora veamos el caso contrario. Supongamos que la economía por (tecnología o productividad) logró hacer 100 millones de camisas. Hay una abundancia y prosperidad y con el mismo dinero circulante alcanza para más. O sea: "el verdadero remedio a la inflación es mayor y mejor producción".

El Banco de la República además de las medidas paliativas debe pensar en las medidas reales de crecimiento del producto.

Una de las medidas paliativas es bajar los aranceles para abaratar las importaciones y esto es un arma de doble filo, en especial la economía colombiana que hace muchos años tiene una balanza comercial deficitaria. Si la economía se acostumbra a vender comoditties y recibir más importaciones se puede mal acostumbrar a la dependencia y al desgano productivo. La inflación por costos también presiona el alza de precios. Las tierras colombianas son tierras ácidas y necesitan abonos como la urea que viene importado de Rusia. La guerra en estos países termina por afectar las importaciones de estos insumos y se ve reflejada en los precios de la agricultura.

Hoy también vivimos la llamada "crisis de los contenedores" que genera un cuello de botella en la economía mundial. Todo esto produce sobrecostos y hará subir los precios.

Hay que recordar que el hombre económico de hoy es diferente al de ayer. Las lógicas económicas no son las mismas de antes. Esto hace más impredecible la política económica. Necesitamos un Banco de la República autónomo que no solo piense en los aplausos de hoy, sino que vele por los del mañana.

P.D. Se debería recuperar el Ministerio de Desarrollo Económico. La economía colombiana necesita un timón serio y esto comienza también con planes de desarrollo económico bien fundamentados. Los planes de ahora son un revoltijo de lo social, con lo cultural y ambiental.

P.D. 2. Hoy Colombia no sabe que produce ni que debería producir. Necesitamos una comisión de "sabios" con economistas y empresarios para darle un plan de largo plazo a la economía colombiana, ojalá al 2050.