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martes, 19 de mayo de 2026

Es inminente el cese del narcoterrorismo en Colombia

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

No es pura coincidencia el recrudecimiento del terrorismo y la expansión de los cultivos ilícitos durante el régimen petrista. Si en el pasado los ilegales se aprovecharon de la tibieza y de la tolerancia de la vieja clase política, en el presente cuatrienio recibieron el impulso oficial para aumentar sus efectivos, tomar posesión de nuevos territorios y explotar, sin obstáculo alguno, los sucios negocios del narcotráfico, la extorsión y la minería ilegal.

Han gozado de absoluta impunidad pues, con la excusa de que han estado negociando la “paz total” con el Gobierno, se les ha protegido con un salvoconducto como “gestores de paz”, con el cual siguen delinquiendo a sus anchas. El cese al fuego sólo rige para la fuerza pública, mientras la guerrilla y los carteles de la droga se mueven por toda la geografía de la patria, dejando a su paso una estela de terror, dolor e impotencia ante el crimen organizado desde las altas esferas.

¿Cuál ha sido la respuesta de los candidatos ante este dantesco panorama?

De Cepeda, el heredero del régimen y amigo comprobado de las FARC, no es posible esperar ninguna propuesta para combatir a los violentos. Por consiguiente, se ha limitado a declarar que se dedicará a profundizar en los programas de gobierno de su antecesor, es decir, la protección a la narcoguerrilla, y que gobernará según su personal orientación política, en otras palabras, el comunismo. Equivaldría a la prolongación del infierno que estamos viviendo, corregido y aumentado.

En la candidatura de Paloma Valencia encontramos una mescolanza de opiniones que impedirían cualquier acción efectiva contra la delincuencia organizada. Se alió de manera desafortunada con militantes de todos los partidos que nos han conducido al estado de crisis de seguridad que estamos afrontando: Santistas de viejo cuño partidarios del acuerdo con las FARC, izquierdistas, excolaboradores del régimen petrista, y un candidato a la vicepresidencia que propone derrotar a los facinerosos a punta de “periodicazos”, continuar los inútiles diálogos de paz y refinanciar el sesgado tribunal de la JEP.

¿Cómo, entonces, podemos hablar del cese inmediato del narcoterrorismo?

Necesitamos entender el patriotismo del pueblo colombiano, el mismo que en los momentos de angustia y desesperación ha sabido señalar a sus dirigentes la acción a seguir. Así pasó cuando rechazó por mayoría el acuerdo de La Habana, aunque Santos y sus compinches se hubieran robado los resultados del plebiscito de 2016.Careciendo de poder y de maquinaria oficial, se han manifestado las gentes buenas de Colombia en forma espontánea en las calles para rechazar al binomio FARC-Santos, para gritar “Fuera, Petro” y ahora, en una movilización popular sin parangón en la historia, para respaldar la candidatura de Abelardo de la Espriella a la Presidencia y de José Manuel Restrepo a la Vicepresidencia.

Con el paso inicial que ese pueblo, consciente del momento histórico que atravesamos, dará votando masivamente por la dupla ganadora De la Espriella-Restrepo, el próximo 31 de mayo, comenzará por fin el proceso para lograr el cese de las actividades criminales de los narcos, los terroristas, y demás grupos por fuera de la ley.

* El presidente De la Espriella se propone gobernar una semana desde cada departamento y ordenará a las fuerzas militares y de policía la inmediata captura de los capos que operan en la zona. Quien oponga resistencia física a la captura será dado de baja. Los demás se enviarán a cárceles de seguridad en lugares apartados que se construirán para evitar que sigan delinquiendo.

* Todos los campamentos de grupos guerrilleros y laboratorios serán bombardeados. Se recuperará el control territorial.

* Se autorizará a todo el personal de las Fuerzas Amadas y de Policía para responder a quienes traten de agredirlos físicamente, capturarlos o despojarlos de sus armas de dotación mientras se encuentren en servicio.

* Todas las plantaciones de alucinógenos serán destruidas mediante aspersión aérea, con naves o drones, erradicación manual o con maquinaria. El Gobierno organizará la sustitución de la coca por otros cultivos y creará fuentes de empleo para la población.

* Se dará orden de derribar cualquier aeronave que transporte alucinógenos y hundir embarcaciones por la misma razón

* Se hará un inventario de órdenes de extradición sin cumplimiento para proceder a su captura y trámite de la expatriación.

* Se anularán todas las órdenes de suspensión de capturas expedidas para supuestos gestores de paz por el Gobierno actual y se ordenará la inmediata captura de los implicados.

* Se procederá a la expropiación exprés de los bienes de los narcotraficantes y de los inmuebles dedicados a cultivo, procesamiento, almacenaje o distribución de alucinógenos en todo el territorio nacional

* Se implementará un programa de seguridad en todos los barrios, con un bloque de búsqueda para eliminar la extorsión, una primera línea compuesta por veteranos de la fuerza pública y una red de vecinos informantes. Se desterrará al microtráfico de las zonas comunes

Para cumplir con tan ambicioso plan, fortaleceremos moral y físicamente a nuestra fuerza pública, solicitaremos financiación y asesoría a Estados Unidos y al Estado de Israel, y nos integraremos al Escudo de las Américas contra el narcoterrorismo.

Solamente falta dar el paso inicial: elegir al “tigre” en la primera vuelta, para que nos pongamos a trabajar todos los colombianos en contra de esta terrible amenaza. Ayúdanos a llevar más personas a las mesas de votación. Ya la patria se puso en marcha contra este flagelo y lo vamos a desterrar de Colombia entre todos. Estamos firmes con la patria ¿Y, tú?

sábado, 22 de febrero de 2025

A Dios rogando y con el mazo dando

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Luis Guillermo Echeverri Vélez

Señores, lo que vivimos es un atraco al Estado de parte de la criminalidad que llegó al poder. Y nadie hace nada para detenerlos.

Para contrarrestar lo que le pasa al país hoy, hay que entender que hay que plantear y llevar adelante un combate contra las organizaciones criminales y la corrupción política que las patrocina, promueve y ayuda a cometer todo tipo de delitos, violaciones y destrucciones. Y ese combate permanente tiene que darse en dos planos: El digital y el territorial o físico, y tiene que ser antes de que se tomen las ciudades que es lo que está por ocurrir.

Le rogamos al Gobierno de 2018 a 2022 que continuara con el modelo de “Centro de Control o War-Room Digital” que se montó durante la campaña, y que lo fortalecieran con recursos y nuevas herramientas para defender la democracia y combatir la corrupción. Pero les dio miedo de la crítica mediática. Les rogamos fortalecer la comunicación digital, pero fue en vano.

Les rogamos nos ayudaran a hacerlo desde el sector privado, no quisieron. Tratamos en tres oportunidades de que los empresarios se unieran a patrocinar un equipo y una comunicación digital bien estructurada basada en la experiencia del 2018 pero no nos quisieron hacer caso.

Cuando Petro y Bolívar incendiaron el país, con la misma metodología de los disturbios chilenos y quisieron bajar a Duque del poder, insistimos, pero no quisieron escuchar. Salió Bolívar en YouTube a mostrar dos celulares y a decir que con esas dos ametralladoras iban a tomarse el poder. Y miren bien a dónde van esos facinerosos con su engaño populista del cambio y la paz total. Aterrorizaron al país, dejaron pasar un año y se treparon al poder.

¿Culpa de quiénes? Pues de los que no fuimos capaces de defender la democracia y hoy solo lloramos todo el día como nenas. En 2021 le presentamos toda la evidencia digital de la autoría dolosa y delictiva de lo ocurrido en la primavera del 2021 a las IAS y nada, no pasó nada, nadie los quiso investigar y menos procesarlos. En 2021 no se tomaron el poder a las malas por lo mediocres que son ellos, no porque el Estado se los impidiera. No los combatimos. Pero luego fuimos tan bolsones de entregarles el poder voluntariamente y por las buenas sabiendo que eran criminales y que estaban delinquiendo.

Petro subió al poder porque la estupidez y la arrogancia de nuestra clase dirigente pública y privada superó nuestra mediocre incapacidad de exigirle a la justicia, al parlamento y al Gobierno para que obren legalmente. Y eso explica porque no somos capaces de manejar nada político adecuada y efectivamente y quedamos a merced de la prudencia acobijada en lo políticamente correcto. Nos comió el individualismo, la egolatría, la actitud cobarde, medrosa, timorata, solapada y pusilánime que nos caracteriza.

Si estoy mintiendo en algo que alguno me desmienta.

Y les digo que el daño es tan profundo, que no podemos seguir mintiéndonos a nosotros mismos, con la misma disculpa del borracho que siempre recurre a la negación y al autoengaño y cada viernes recae ante la copa.

Este país solo se arregla sin conformismos y con determinación de lucha frontal y unificada, y eso por aquí escasea. No le sigamos cargando los muertos a la democracia cuando las fuerzas armadas hasta ahora solo han dado la vida para defendernos.

La grave problemática colombiana solo se conjura; en el plano digital poniendo un gran equipo de nuestros mejores hombres y mujeres a defender la democracia con todas las herramientas que existen en la tecnología de punta actual y metiéndole mucho billete. Y en el plano real o físico, con una fuerza armada totalmente desvinculada del narcotráfico que les de bala como ellos le dan a la ciudadanía y al ejército y a la policía, y con inteligencia y capacidad táctica que logren apretarlos de manera que entre las propias organizaciones criminales se den bala en su disputa por el control de los territorios.

Otra cosa aquí no hay. Y nadie está planteando soluciones. No más experimentos fallidos de paz como los de Belisario, Pastrana y Santos. Eso no es viable. Seamos realistas, solo nos queda como al novillo de los jueves en los pueblos, esperar atados al cepo y maniatados a que todo esté totalmente destruido y descuartizado, como ya pasó en Cuba, Venezuela y Nicaragua. Solo ahí nos veremos obligados a empezar a montar una resistencia civil, que quien sabe si ya sea una reacción muy tardía.

No pensemos señores que los gringos ni nadie va a bajar de los cielos a hacernos el favor de ayudarnos a solucionar los problemas de nuestra sociedad, del país y del Estado. Ni esperemos que nadie nos vuelva a colaborar, hasta que le demostremos al mundo con acciones ante el Gobierno destructor y las organizaciones narcoterroristas que efectivamente estamos dando una lucha abierta como lo ha tenido que hacer la gran mayoría del pueblo ucraniano. De lo contrario no nos van a volver a creer nada, y simplemente no tendremos cómo encajar lícitamente en la lista de las prioridades de las democracias occidentales.

jueves, 15 de agosto de 2024

Cada vez más lejos del orden constitucional

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Por más que intentamos acostumbrarnos a vivir bajo la férula de un régimen antijurídico, antipatriota y obsesivamente destructor, no lo hemos podido conseguir. Se trata aquí de diferencias insalvables en la concepción del ser humano con todas sus libertades y derechos, del Estado como el escenario donde se respeten las decisiones del pueblo como ente soberano que es, y de la gestión pública como mecanismo al servicio del bien común de la población y no de los intereses egoístas de la camarilla gobernante.

Parece mentira que este desconocimiento consuetudinario de las normas constitucionales por parte del extremista y demoledor régimen petro-madurista no haya concitado todas las fuerzas vivas de la Nación para desterrarlo cuanto antes de los centros donde se adoptan las maquiavélicas decisiones que nos llevan aceleradamente hacia el abismo.

Veamos, a guisa de ejemplo, lo que –según los medios– en un solo día representa esta execrable gestión para el presente y el futuro del país:

A.- Las autoridades colombianas han anunciado este sábado que han enviado al Ejército de Liberación Nacional (ELN) una propuesta «confidencial» avalada por el presidente Gustavo Petro para que los terroristas «la valoren y respondan», a fin de avanzar con las negociaciones en las que ambas partes han estado involucradas desde hace más de un año[1].

A espaldas del soberano, vale decir, del pueblo colombiano, Petro negocia la estabilidad del país. No hay que olvidar que desde hace varios meses el régimen petro-madurista instaló unas mesas de negociación con unos grupos de participación mayoritariamente compuestos por activistas de la más radical izquierda y unos pocos representantes del Gobierno (yo con yo) y de los gremios que han prestado sus nombres para cohonestar la destrucción institucional de la nación. Van más allá los sombríos propósitos del camarada Petro (alias Aureliano), quien ya señaló que todo lo que se apruebe en esos anómalos comités “tendrá fuerza vinculante” al momento de la firma del acuerdo con el ELN. En otras palabras, se podrá sustituir la totalidad de nuestra Constitución sin cumplir con los requisitos que la misma Carta exige y sin contar para nada con el pueblo soberano. ¡Es, ni más ni menos, que el robo de Santos al plebiscito, pero mejorado y aumentado!

Otras intervenciones del guerrillero-presidente nos indican sus torvas pretensiones so pretexto de la firma de la “paz total”, para lo cual está dispuesto a llegar hasta donde el pueblo se lo pida (¿A cuál pueblo se referirá?); no le concede ninguna importancia al aspecto formal de la Constitución sino a su contenido; de hecho, ya en el borrador de las conversaciones de Caracas con el ELN incluyó toda clase de temas para toma de decisiones sobre los mismos; está considerando otras posibilidades como las de aprobar un plebiscito para continuación del fraudulento acuerdo de La Habana, asambleas populares y callejeras, etc.

B- No conforme con cambiar la Constitución sin consentimiento del pueblo soberano, el Gobierno la emprende ahora contra el ahorro de los colombianos anunciando que presentará al Congreso un proyecto para establecer una serie de inversiones forzosas a cargo de los ahorradores en las cuentas bancarias[2].

Cuando entregamos parte de nuestros ahorros a una entidad financiera para que los administre o los destine a futuras necesidades nuestras, no estamos autorizando al Estado para que tome dominio sobre esas sumas para sus proyectos o pagos. Ello equivale, ni más ni menos, a una expropiación de bienes de los habitantes que el Estado está obligado a proteger. Si no cumple con esa obligación, incurre en una nueva violación de la Constitución como es su costumbre.

El dinero que reciba el Gobierno corre grave problema de perderse, bien sea por los escandalosos antecedentes de corrupción ocurridos en la presente administración, la evidente falta de preparación e idoneidad de quienes son designados para los más altos cargos del Estado y, por la misma implementación de las inversiones que serán devueltas según afirma el Gobierno, con una “tasa de intereses modesta”; en otras palabras, el rendimiento no alcanzará ni para conservar el valor de la moneda.

Muchos otros desastres para la economía se derivan de tan inconsulta medida que, como ocurrió con las reformas pensional y de salud, sólo busca acaparar un gran porcentaje del ahorro de los colombianos para financiar el derroche administrativo, la compulsión por realizar gastos innecesarios y la iniciación de proyectos sin unos acertados estudios de planeación y viabilidad.

C.- Conmocionada se encuentra la sociedad colombiana al recibir la noticia de que 98 soldados que cumplían labores de vigilancia y protección de la población civil en el departamento del Caquetá fueran secuestraron por unas guardias campesinas, quienes disponen cuándo y en qué forma pueden ser liberados. Es una muestra más de las acciones dirigidas por el régimen marxista-leninista para desmoralizar a las Fuerzas Armadas e impedir sus actuaciones. Ya se había presentado otro incidente similar calificado por un ministro del Gobierno actual como un “cerco humanitario”, en el cual, desgraciadamente, fue degollado un agente del orden por las guardias campesinas. El presidente solo intervino para prohibir que el ejército interviniera en favor de los secuestrados. Cabe preguntar: ¿En qué país vivimos, si hechos de esta naturaleza no mueven a actuar a los dirigentes políticos que reciben la “mermelada” del Gobierno, ni a los líderes empresariales, ni a la jerarquía católica?

Lo dicho al comienzo es cada vez más deplorable. Cada vez estamos más lejos del orden constitucional y si no actuamos ya, jamás lo podremos hacer. Veámonos en el triste ejemplo de nuestros hermanos venezolanos.

lunes, 4 de diciembre de 2023

Editorial: sucesos de la semana


Antonio Montoya H.
Antonio Montoya H., en su editorial para El Pensamiento al Aire, inicia sus comentarios sobre los hechos noticiosos de la semana celebrando los dos conciertos de Karol G, en Medellín. Luego expresa su total rechazo al movimiento que desean hacer en la dirección del Metro de Medellín, los lugartenientes de Daniel Quintero que están en la Alcaldía; también habla de los avatares de la Reforma a la Salud que lleva el 90% aprobado; del impuesto a los plásticos de un solo uso; de la paz total; del ministro Álvaro Leyva y las dificultades de los pasaportes; de la concertación del salario mínimo para el 2024, y concluye con el rompimiento de la tregua entre Israel y Hamas. No dejes de verlo.

lunes, 27 de noviembre de 2023

Sucesos de la semana No. 26


Antonio Montoya H.
En su editorial de la semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. ante la inquietud de algunos seguidores responde cuál es su posición frente a los partidos políticos colombianos y explica cuales son sus principios fundamentales para dirigir su vida; ve con buenos ojos el cambió que se dio en Argentina con las elecciones presidenciales; analiza las dificultades que enfrentan en este momento al Partido Verde con el Gobierno central por la reforma a la salud; sobre la decisión de la Corte Constitucional de tumbar el decreto de emergencia de alimentación que tenía destinado para La Guajira y la respuesta de Gustavo Petro de hacer recortes presupuestales en la Cortes, decisión que dichas instituciones rechazaron. También se refiere al boom que está teniendo el grito de "Fuera Petro" en los eventos públicos; las dificultades del caso de Laura Sarabia; el incremento de los peajes en Colombia; el incremento de las masacres, y concluye con el retiro de Danilo Rueda como líder de la paz total. No dejes de verlo.

miércoles, 12 de julio de 2023

Entrega sigilosa, gradual e irreversible al ELN

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín

En un país saturado de escándalos, y donde, además, tenemos que ocuparnos diariamente de los últimos trinos demenciales de Petro, no queda tiempo para seguir la pista de lo que se está cocinando asardinadamente con el ELN.

Después de unos aparentes enfrentamientos y desmentidos, para hacer creer que entre el Gobierno y esa guerrilla no hay identidad de propósitos, dizque se superaron los escollos hasta llegar a una cumbre en La Habana, para encarrillar esas “negociaciones”.

En resumen, Petro y los cabecillas del ELN convinieron conversar de aquí a 2025, para llegar a un “acuerdo de paz” dentro de un “cese bilateral al fuego”, obligatorio solo para el Gobierno, porque los otros podrán seguir extorsionando, avanzando y dominando en crecientes zonas territoriales.

A esa claudicación militar siguió la reanudación de los diálogos entre las delegaciones de ambas partes. Así como desde antes de reunirse con las FARC, Santos ya había pactado la entrega del Estado, Petro y el ELN tienen claro que van a hacer la revolución, para establecer en Colombia otro Estado vasallo de Cuba, sostenido por el narcotráfico, que sustituye los ingresos “venenosos” del petróleo y el carbón por los inocuos de la cocaína.

Si lo de Santos y las FARC fue “yo con yo”, lo de Petro con el ELN es igual, y dará como resultado el cambio del modelo económico y democrático por el del despotismo, la eliminación de las libertades individuales, la colectivización de la agricultura y la estatización de la economía.

En su momento se dijo que la negociación con las FARC estaba regida por el principio de que “Nada está acordado hasta que todo esté convenido”, es decir, que se trataba de un proceso bajo racionales formas de entendimiento. Con esa premisa, si no se alcanza acuerdo, cada parte puede retirarse, sin imponerse sobre la otra.

Por desgracia se ocultó que, en vez de negociación, habría apenas un simulacro de ella entre Santos y Timo. Ahora, con el ELN, el simulacro estará regido por la norma de que los acuerdos preliminares serán considerados como definitivos, de manera que cada vez que el Gobierno acepte algo, quedará comprometido inexorablemente.

De esa manera, de grano en grano, llena el ELN el buche...

Entonces, aun en el remoto caso de que el Gobierno reculase finalmente, la entrega irreversible ya estaría bien avanzada.

Todos sabemos, porque nos lo vienen manifestando desde hace 59 años, que el ELN no retrocede jamás, que sus posiciones son inconmovibles y que para ellos no existe ningún tipo de gradualismo, de compromiso o concesión. Para ellos es todo o nada.

Por otro lado, el discurso de Petro refleja identidad de propósito con el ELN, porque ambos son marxistas, leninistas, revolucionarios, adscritos a las doctrinas del internacionalismo proletario y el decrecimiento económico.

Las conversaciones de La Habana con el ELN proseguirán en las sombras hasta que estallen con un sorprendente acuerdo que se lleve de calle Congreso y Cortes, sin necesidad de plebiscito alguno. ¿Autogolpe o golpe bilateral?, a partir del cual esa dupla siniestra hará su voluntad, apoyada en guardias campesinas, colectivos urbanos y guerrillas, que luego serán homologadas para su incorporación al Ejército y la Policía Nacional.

Mientras los aterradores detalles sobre esa negociación encubierta, sigilosa, rodeada de sombras siniestras, empiezan a filtrarse, el país, en vez de reaccionar, se distrae con la ilusión sedante, en lugar de enfrentar la desoladora información veraz sobre lo que nos preparan.

***

¡Admirable su diaria superación! ¡Ya es capaz de decirnos que el Gobierno pagará a miles de muchachos delincuentes para que no maten ni delincan...!

lunes, 13 de marzo de 2023

De El Salvador a Colombia

Félix Alfázar González Mira
Por Félix Alfázar González Mira*

Se va convirtiendo la pequeña república centroamericana de El Salvador en un referente latinoamericano y mundial en materia de seguridad, inversión extranjera y rescate de la confianza en términos del aumento de los visitantes extranjeros a conocer todas sus expresiones naturales.

Recuerdo, en mis actividades como funcionario nacional, que fui invitado a un congreso de alcaldes de ese país en su capital, San Salvador, y cuál no sería mi sorpresa al notar el contraste como fue recibido el presidente de la época, Antonio Saca y como era el encuentro del presidente Álvaro Uribe Vélez en eventos similares en Colombia. Allá me encontré con abucheos, silbidos, gritos y saboteos a su gobernante y acá vivimos tiempos de contento, de recibimiento de pie con aplausos cerrados de los alcaldes, gritos de viva el presidente Uribe, desfile del mandatario como estrella de farándula internacional al querer, todos y cada uno, tomarse fotografías con su gobernante.

Claro, el presidente Antonio Saca fue reconocido, juzgado y condenado como corrupto por las autoridades judiciales de ese país.

Queriendo las gentes enderezar el rumbo, eligieron para el siguiente periodo al representante del partido de izquierda, Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, el señor Mauricio Funes. Buscaron mejores políticas públicas, que en su discurso la izquierda siempre ha formulado para oídos incautos, pero en las realizaciones siempre han constituido fracasos; el aumento de las pandillas siguió su curso extorsionando todo el aparato productivo desde el trabajador informal hasta el más encopetado de los empresarios, el control territorial ejercido y creciente con sus beneficios económicos y sociales derivados de su accionar, la corrupción se acentuó, como suele suceder también con la izquierda, a tal punto que el presidente Funes fue Juzgado por esos asuntos y se encuentra exiliado en su vecina y socia Nicaragua.

Los salvadoreños, ante esa tragedia diaria que vivían allá desde el proceso de paz de principios de los años noventa, que desembocaron en las pandillas de los maras, vieron en el joven empresario Bukele, ya formado en las lides públicas como alcalde de su capital San Salvador, con resultados ciertos en todas las áreas de gobierno; una esperanza que está resultando útil en atención a los resultados visibles de su política de seguridad como eje transversal a todas las áreas socio-económicas de la nación.

Hay que estarle contando a la juventud actual y recordándole permanentemente a los colombianos más adultos que Colombia era un “Estado fallido” en el año 2002. El verdadero “estado de naturaleza” de Hobbes al estar controlado el territorio nacional en tres sectores donde la autoridad en uno era ejercida por las guerrillas, en otro por los grupos paramilitares (originados por aquellas ante la impotencia del Estado para combatirlas) y la institucionalidad en el resto. Casi que en el 2% del territorio, el país urbano, estaba la autoridad y la fuerza del Estado. No podíamos salir de las ciudades y 300 alcaldes despachábamos desde las capitales. El 98% del territorio geográfico era controlado por esos grupos terroristas. El país nacional, más no el político que se sumó después, eligió por mayorías contundentes a Álvaro Uribe. En 8 años de gobierno mejoró todos los indicadores del cuerpo de la nación. Al encontrarlos en rojo los entregó en verde y a Colombia como la estrella que brillaba en el firmamento latinoamericano.

Siendo traicionado en todo por el ser más miserable que ha dado el mundo, Juan Manuel Santos, empieza a erosionarse su obra de gobierno, a desinstitucionalizar el país comprándolas con favores y dinero. El Congreso, las cortes, la gran prensa fueron cortejadas hacia la toma de decisiones favorables al régimen para permitirle realizar el negocio ($$) con las FARC y dejar, hasta hoy, la corrupción desaforada en su gobierno durmiendo tranquilamente en la inaplicación de las normas. Hay que recordar que su reelección fue financiada por Odebrech (que tiene varios muertos y presos entre nosotros y presidentes del continente enjuiciados y en la cárcel). Ocho años, dos periodos que le quitaron el impulso que el país traía. Y preparando el terreno para que el Estado actual de cosas se presentara precedido por un periodo insípido de gobierno que queriendo quedar bien con todo el mundo quedó mal con todos, hasta con la historia de la República. Iván Duque y su contraste de buena gerencia pública y desastre político evidente.

Movidos por el discurso del cambio, por el cansancio agotador de los de siempre, por las ansias juveniles por lo nuevo, por las infamias contra Uribe Vélez, por la distorsión de los brillantes resultados de su gobierno, por el cansancio de la asqueante corrupción, por los estragos de la primera línea y muchos etcéteras; el país eligió a Gustavo Petro como presidente llegando a convertirse en el primero de claro corte izquierdista en la historia republicana.

El inteligente pueblo de El Salvador escogió el camino de la seguridad como su salvación y el pueblo colombiano escogió el abismo como su destrucción. Ahí están sus políticas y sus resultados.

El 8 de marzo, Día de la mujer, la primera línea vandalizó la Plaza de Cisneros, los edificios referentes de la Plaza de la Luz y la emblemática Plaza Botero, en Medellín. En El Salvador estarían detenidas y acá se pediría su excarcelación.

Paradójico que allá sí hay “Paz Total” y acá “incertidumbre total”.

Algo va ¡de Bukele a Petro!

O de El Salvador a Colombia

lunes, 6 de febrero de 2023

Salud, pensiones y corrupción

En su editorial de la semana, para El Pensamiento al Aire, el doctor Antonio Montoya H. habla sobre la reforma a la salud, la reforma pensional, las víctimas que no han logrado obtener la verdad, justicia y reparación, las amenazas del narcotráfico a la familia del presidente del Congreso, Roy Barreras y el flagelo de la corrupción. No dejes de verlo.


miércoles, 1 de febrero de 2023

Irracionalidad, prepotencia, odio...

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín*

Nos acercamos al primer semestre de los incontables que vienen. No son los ocho del periodo, porque ya por segunda vez, un lapsus linguae indica que su propósito es la reelección. Partiendo de ese velado anuncio, no faltan los que la vislumbran en el cuerpo ajeno de la Alcocer, o con el tiquete peronista de Gustavo y Verónica…

No comparto esos escenarios, porque avizoro que después de la “paz total” con el ELN, con el fin de acelerar y radicalizar la revolución, vendrá la inevitable Constituyente para establecer la reelección presidencial indefinida. Petro no aceptará nada menor que la magistratura vitalicia, como las de Díaz Canel, Ortega, y la inevitable de Maduro.

Aunque la futurología está plagada de incertidumbre y de futuribles, es probable, si proyectamos lo que conocemos de la megalomanía del personaje y de su ideología, que quiera igualar y superar a sus ídolos, Lenin y Castro…

Después de los pronunciamientos de la última semana, no parece descabellado colegir que Petro no ha podido dejar atrás su período delirante. Cada día su logorrea es mas inverosímil, pero en vez de causar efectos previsibles en su credibilidad y su capacidad de gobernar, su chambonada acelera la demolición del modelo económico, social y jurídico, que realmente es su propósito inexorable.

La notificación, por parte de la lamentable ministra de Minas, de que el país va a suicidarse económicamente con la destrucción del sector minero-energético, se refuerza con la sacada del doctor Bayón de Ecopetrol, a pesar de los inútiles esfuerzos del Minhacienda para hacer creer que en ese crucial asunto todavía falta la última palabra.

Si bien es verdad que todo lo que dice este gárrulo es revanchista, tendencioso, incoherente, improvisado, acalorado e impensado, lo que cuenta no es lo sorprendente y ridículo de su discurso, sino el fondo atroz que se traduce, tendiente a la aniquilación de todo lo que él no ha hecho. En ese sentido, siempre es predecible como un incorregible Eróstrato, porque lo suyo es dañar y destruir, y solo por eso será recordado.

La primera iniciativa de su gobierno fue una reforma tributaria antitécnica y contraproducente, esperpento dirigido por un economista de avanzada edad, larga experiencia y numerosos postgrados, que prefirió apartarse de la ciencia, para lograr figuración en su crepúsculo vital. Por la inopia que ha exhibido, Ocampo no será capaz de atajar el colapso económico que él mismo propició. Hacen, pues, muy mal, los que confían en sus poderes mágicos para detener los disparates de su jefe.

Ahora bien, traigo a cuento la reforma tributaria, porque aun en el caso de que rinda los billones esperados, Petro ya parece habérsela gastado, pues para él no hay diferencia entre su deseo, la realidad y la posibilidad. Su creciente prepotencia no solo se proyecta al futuro. También es retroactiva, como puede verse en el asunto del Metro de Bogotá.

Aceptemos, en gracia de discusión, que el minúsculo pero costosísimo Metro de Bogotá sea conveniente. Hace algunos años Petro dijo que debería ser subterráneo, pero en vista de las condiciones del subsuelo se contrató un ferrocarril elevado. Ahora se empecina en enterrarlo, así su costo suba, de unos 15 billones hasta el doble (que hay que pagar en dólares), según se atiendan en mayor o menor número sus caprichos. ¡Su respuesta olímpica es que la Nación atenderá todo el extracosto que sea necesario!

Ahí no paran las cosas. En campaña propuso un ferrocarril elevado entre Buenaventura y Barranquilla. Era tal el despropósito de tamaño tren traído de los cabellos que no volvió a mencionarlo. Pero no lo olvidó. Por eso nombró a un señor Dusán en Colpensiones, para que, como su primer acto, resucitara semejante locura. Igual que con el Metro, apuesto a que ese tren se iniciará, consumiendo todo el ahorro pensional, ambientado ahora como el primer tramo del seductor ferrocarril desde Chile hasta nuestro Caribe, que se ha sacado también de la manga en su más reciente viaje a ese país.

Esto me hace pensar en todas las desquiciadas improvisaciones del candidato Petro que fueron luego omitidas en su programa. Todos las hemos olvidado, salvo él, que una por una las hará realidad a medida que se consolide su omnipotente y rencorosa voluntad.

Con un individuo que compromete sin la menor reflexión varios billones de pesos cada vez que abre la boca, no es posible predecir cosa distinta del caos. Ante su obcecación y su espectacular desorden mental, muchos siguen escribiendo en vano buenos artículos para recomendar prudencia, raciocinio y sindéresis, porque la esperanza es lo último que se pierde, desconociendo que ese sujeto es incorregible y que su agenda no es la de mejorar y corregir, sino otra bien diferente.

lunes, 23 de enero de 2023

Editorial: madeja de enredos diarios

En esta editorial, el doctor Antonio Montoya H. inicia su locución aplaudiendo la postura del fiscal y la procuradora, quienes han rechazado tajantemente interrumpir las órdenes de captura que hay sobre aquellos delincuentes con los que el Gobierno pretende adelantar su proyecto de paz total. También habla de los 31 proyectos que intenta impulsar el Gobierno ante el Congreso, sobre sus declaraciones en Davos, Suiza; los subsidios a peajes y Soat, las relaciones con Guatemala, los escándalos sexuales en el Congreso, y, finalmente, la corrupción en los cementerios de Bogotá. No dejes de verlo.

martes, 17 de enero de 2023

De cara al porvenir: "Sinsabor agridulce"

Pedro Juan González Carvajal
Por Pedro Juan González Carvajal*

Al iniciar un nuevo año, pues es obvio que se generen expectativas y que, en el fondo de los corazones, la mayoría de los humanos queramos que todas las cosas cambien para mejor.

Mientras más años tengamos cargando en nuestras espaldas, pues el optimismo será más prudente, pues el orden de las cosas y las tendencias, no muestran horizontes halagüeños.

Este año, a nivel planetario, llega ensombrecido por el fantasma del Covid-19, que lamentablemente sigue ahí. La Guerra entre Rusia y Ucrania está lejos de resolverse, a no ser que las gestiones diplomáticas una vez finalizado el invierno, sean contundentes y le permitan a Rusia una salida digna. Cada vez está más cercana la posibilidad de que Taiwán sea invadida por China, poniendo en jaque a todo Occidente. El ambiente macroeconómico sigue en un vaivén entre la recesión, la recuperación, el crecimiento y la inflación, mientras la pobreza crece en el mundo. De manera colateral, Irán muestra sus avances con el armamento (drones) fabricado por ellos y empleado por Rusia contra Ucrania. Mención especial se requiere con respecto al cambio climático, con lo que estamos viviendo y con lo que podría venir.

A nivel local, pues el “Gobierno del cambio” como es obvio, quiere cambiar cosas, y si lo quiere hacer, debe comenzar por organizarse a su interior y ajustar las tuercas para mejorar la comunicación interna y externa del equipo de gobierno, ya que hasta el momento se ha generado demasiado ruido, se han sentado las bases de la incertidumbre y los buenos propósitos se ven desdibujados por simples errores de gerencia básica, proyectando cierta imagen de improvisación.

El reto es monumental: querer reformar todo al tiempo es bien complejo, pero para eso se hizo elegir y para eso fue electo el presidente Petro. Para enfrentar los problemas acumulados por casi 60 años y que los gobernantes anteriores esquivaron con prudencia y/o irresponsabilidad. Temas como la justicia, las pensiones, la educación, la salud, la transición energética, la paz total, la continuidad de los proyectos para poder desatrasar nuestra infraestructura de transporte multimodal, se pueden convertir en un pandemonium si las cosas no se hacen correctamente.

Se aplica el pensamiento de Maquiavelo que sostiene que “No hay nada más difícil de enfrentar, que tratar de cambiar el orden de las cosas, pues se tendrá como enemigos gratuitos a todos aquellos que han triunfado con las actuales condiciones y como defensores tibios a aquellos que no tienen nada que perder”.

Sabe el presidente Petro que si quiere que sus proyectos de ley avancen en el Congreso, lo debe hacer este año. Lo que no logre adelantar este año, ya no se hará. Además, el calendario electoral presenta un panorama incierto tanto en el ámbito departamental y municipal, tanto para el ejecutivo como para el legislativo, lo cual traerá los consuetudinarios ruidos de si se interviene o no en política y el manejo serio o no de la cacareada Ley de Garantías Electorales.

Mientras tanto, como en todos los gobiernos anteriores, siguen matando líderes sociales, policías y militares. Continúa la problemática con las comunidades indígenas. Sigue muy campante la figura del Para-Estado y de la Para-Economía de la droga y de la corrupción, mientras crece la percepción y la sensación de inseguridad generalizada.

Le corresponderá a este Gobierno recibir los fallos de la Corte Internacional de La Haya con respecto a la problemática con Nicaragua y mantener unas relaciones muy complejas con los vecinos, incluyendo a México.

Pero, sobre todo, al actual Gobierno le corresponde, si quiere tener un poco más de gobernabilidad, generar confianza con los ciudadanos y entre los ciudadanos y las instituciones. De no hacerse, a este Gobierno de izquierda le corresponderá enfrentar una protesta social en la que se tiene experiencia como promotor, pero no como contraparte.

Pero bueno, la suerte está echada.

Vendrá el sainete planteado por los calendarios, con festividades, celebraciones, eventos, y no faltarán las tragedias, los triunfos, las alegrías y los desazones que trae cada día. La noria de la existencia sigue su inercia.

Recordemos que nada le es más favorable a los extremismos de derecha que un mal gobierno de izquierda, así como no hay nada más beneficioso para los extremos de izquierda, que un mal gobierno de la derecha.

¡Amanecerá y veremos!

martes, 13 de diciembre de 2022

Futuro de Colombia

Antonio Montoya H.
Por Antonio Montoya H.*

Cuando un país dice ser “Un estado social de derecho, organizado en forma de república unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general”, diría uno que es el país ideal, de sueño, en el que todos quisieran vivir y participar de sus beneficios. Este contenido se especifica así, claramente, en el artículo primero de la Constitución Nacional, la cual fue el fruto de la Constituyente del año 1990.

Resalta en cada frase, de una manera precisa y contundente, lo que es Colombia en teoría, pero en la práctica, después de 212 años de independencia, no hemos logrado encontrar el verdadero camino de la concordia, el respeto por la vida, la dignidad de la que tanto se habla, y mucho menos de la igualdad y el respeto por los demás.

Es pues un artículo para enmarcar, nadie lo respeta se pisotea sin parar y por ello ni la descentralización, ni la autonomía, ni nada de lo que allí se dice se cumple, país de leyes y no de propósito, de hablar carreta y no de concretar avances ni acuerdos. Este es el país que la gran mayoría de los colombianos desean, pero que no se logra porque se gobierna a punta de promesas, con los que hacen daños, con buscar acuerdos con quienes sometieron al país a la guerra, el secuestro, la extorsión, la violación, los desastres y la muerte, sin pagar un solo día de condena.

Ese no es el país que requerimos. Pedimos uno con disciplina, orden, trabajo, solidaridad, respeto por la ley, acatamiento de la norma y sin duda alguna por obtener como premisa la dignidad del ser humano por encima de cualquier otro beneficio.

El país que se ha pasado por encima la legalidad no es digno de confianza, sus gobernantes no lo están haciendo bien, se premia al malo y se castiga al bueno, gran contrasentido, lo que no debe ser.

Me da miedo el futuro de Colombia, de sus habitantes, de aquellos que luchan y luchamos día a día por superarnos, por ser mejores, por respetar a los demás, por acatar la norma, por ejercer el derecho a pronunciarnos y a ejercer la democracia, porque esto se está convirtiendo en un infierno, ley no existe, la Constitución se violó y así no tendremos ni paz, ni armonía, ni bienestar.

Basta mencionar por ejemplo que los mecanismos de participación ciudadana no existen, no dejan que se desarrollen y por ello la Constitución del 91 no existe.

La justicia, el legislativo tampoco existen, la tradicional forma de estructura del Estado, prevista en la constitución en el artículo 107, que dice que las ramas del poder son: la legislativa, ejecutiva y la judicial, están desapareciendo ya que el ejecutivo, se está abrogando sus atribuciones. Ahora suplantó a la rama judicial y va a otorgar beneficios a miles de personas detenidas con investigaciones en curso, que en el Paro Nacional destruyeron las ciudades. Los quieren convertir en gestores de paz, así no más, sin tener formación, ni interés, solo quieren premiar el desastre realizado. Se pronunció al respecto la Fiscalía, el presidente de la Corte y así y todo no harán caso, y saldrán para Navidad de los lugares de detención y se perderán por el mundo. ¿Será un ejemplo digno de emular?

Cuando se dialoga se otorga todo y no se recibe nada a cambio, estamos aceptando la ilegalidad, la poca o nula justicia y esto pasará con las negociaciones que se abren por todo lado para alcanzar la paz total. Espero entonces que no tengamos un nuevo descalabro.

Invito al señor presidente a que reflexione, que piense en la estabilidad del país, que ejerza el poder para beneficio de los que día a día cumplen con la ley, trabajan y cuidan la familia, generan bienestar a sus semejantes y quieren y desean un mejor futuro para todos.

Que Dios ilumine a nuestros gobernantes.

jueves, 24 de noviembre de 2022

Vigía: de Caracas, amor

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda*

Desde el pasado domingo, se han venido encontrando en reuniones preparatorias las delegaciones del Gobierno y del ELN en Caracas, escenario cargado a la izquierda, como que el Gobierno de Venezuela es afín a la ideología anti imperialista del grupo narcoterrorista, entre otras convergencias políticas.

¿Espíritu yihadista?

Al mejor estilo oriental yihadista, el ELN promueve la Teología de la Liberación, creada por monseñor Gerardo Valencia Cano en Golconda, finca de Viotá, Cundinamarca, en julio de 1968. Algo de espíritu místico debe tener esa estructura que ha resistido cinco intentos de negociación. Sacerdotes como Camilo Torres, muerto en 1966, José Antonio Jiménez en 1970, Domingo Laín Sáenz en 1974 y Manuel Pérez Martínez alias “Poliarco” en 1998, sin olvidar el activismo del jefe de la Comisión de la Verdad, el cura Francisco de Roux, que impregnan de religiosidad el movimiento, a pesar de su crueldad.

Masacres como la de Carababo en febrero de 1995, Machuca en octubre de 1998, Táchira en octubre de 2009,Tumeremo en octubre de 2018, Escuela Santander en enero de 2019 y el secuestro masivo más grande de la historia del país en la parroquia La María en Cali, Valle, en mayo de 1999, son una buena carta de presentación de la gerontocracia del Comando Central (COCE), mientras su jefe militar, alias “Pablito”, autónomo e independiente, fue responsable del fusilamiento del obispo de Arauca, monseñor Jesús Emilio Jaramillo, en octubre de 1989.

En la actualidad, en Arauca, 293 es el total de homicidios por armas de fuego, 97.2 por cada 100.000 habitantes, con un incremento el 56 % comparado con 2021, estadística agravada si se tiene en cuenta que desde el 1° de enero hasta el 8 de noviembre de este año, se han reportado 306 homicidios con arma de fuego, la gran mayoría producto de enfrentamientos entre las FARC y el ELN, a lo que se agregan durante este último mes por lo menos 12 desapariciones forzadas.

El ELN no solo reparte bolsas clap con su propaganda en los hogares pobres de Venezuela, distribuye cartillas a los niños de las escuelas de los Estados fronterizos, instala alcabalas y confronta a sus enemigos farianos con el apoyo de la FNB, sino que está en el último renglón de simpatía entre los colombianos según todas las encuestas vigentes. Simplemente nadie lo quiere en Colombia. Y, además, es considerado un grupo terrorista no solo por la Unión Europea sino también por los Estados Unidos.

Las cuadrillas elenas que delinquen en el andén Pacífico colombo-ecuatoriano como en la frontera colombo-venezolana (Catatumbo) narcotrafican con intensidad y mercadean la minería ilegal, especialmente de oro, coltán y diamantes extraídos del arco minero del Orinoco en los Estados Bolívar y Amazonas.

La sexta negociación

Venezuela “…ya no es solo un santuario. El ELN y los elementos de las disidencias de las FARC han echado raíces profundas en los Estados fronterizos de Zulia, Táchira, Apure y Amazonas. Se han adentrado en el sur de Venezuela acercándose a la frontera con Guyana y dominando gran parte de la frontera con Brasil”, nos dice un experto. El panameño alias “Nort” hacía parte de una red de grupos de delincuencia organizada transnacional, con nexos con el ELN, mientras el grueso de los miembros del ELN son jóvenes colombianos, aunque también existe un alto porcentaje de venezolanos, ecuatorianos, bolivianos y guyaneses, repartidos en ocho frentes de guerra que operan en 23 de los 32 departamentos de Colombia.

Los riesgos de la nueva causa política en Caracas giran alrededor del desgaste de los tiempos tanto del político como del que legitima el proceso, de los recursos y de la falta de una estrategia comunicacional hacia la sociedad. El gobierno tiene además que lidiar con dos métodos simultáneos: seducir a los viejos del Comando Central (COCE) para que se avengan a un sistema de consumo occidental y convencer a sus cuadrillas desplegadas a lo largo de las fronteras, inclusive las de Panamá, Perú y Brasil de reducir, y, en lo posible, parar el narcotráfico.

En una reunión informativa del alto comisionado para la paz con miembros de la Junta Directiva de Acore (*) en las instalaciones de la Asociación de Oficiales Retirados, se aclaró la necesidad de seguir con detenimiento los intereses fronterizos de Venezuela, no aceptar un cese bilateral al fuego, hacer concesiones simétricas de justicia para elenos y uniformados, no debilitar las capacidades castrenses del Estado y recuperar el fuero militar. Sin embargo, a estas alturas, podemos asegurar que ninguno de los militares en retiro nombrados para la negociación, son representativos del gremio.

Con el diálogo político que se inició con la suspensión por tres meses de las órdenes de captura de los 17 ahora negociadores, arranca una nueva posibilidad de paz para Colombia. Sobresalen la presencia, que esperamos sea equilibrante, del presidente de Fedegan, José Félix Lafaurie y de la directora de Acopi, Rosemary Quintero. En su momento, lo mismo pensamos del general Mora y las FARC en La Habana, otro escenario cargado a la izquierda.

Acore (*) Asociación Colombiana de Oficiales de las Fuerzas Militares en Retiro

jueves, 6 de octubre de 2022

Vigía: la triada del poder político

Por John Marulanda*

En agosto de 2010, el saliente Uribe encargó al entrante Santos que cuidara su herencia, tres huevitos que definió claramente: la confianza inversionista, los avances sociales y la seguridad. Desde mayo de ese año electoral, el candidato del Polo Democrático Alternativo, Gustavo Petro, obtuvo el noveno lugar con mas de 1 millón 300 mil votos, un poco más del 9% del balotaje total. Durante su permanencia de 8 años en el Congreso, había hecho oposición durante los dos periodos de Álvaro Uribe, y terminó por promover el voto en blanco en la justa electoral de aquel entonces.

Algo debió haber asimilado ese aprendiz de brujo pues 12 años después, siendo ya presidente, reunido con sus equipo ministerial y administrativo en la hacienda Hatogrande, enfatizó que tres son los pilares de su gobierno: Justicia social (avance social de Uribe) Justicia ambiental (seguridad de Uribe) y Justicia económica (confianza inversionista). Lo anterior son solo elementos básicos de una triada que busca lograr el cambio dentro de una Paz Total, según el presidente actual. Paz Total que se intuye llena de nubarrones.

Y como si el remedo estructural a la política tradicional fuera poco, ahora la esposa del exguerrillero, Verónica Alcocer, ha viajado como embajadora especial, emulando a las exprimeras damas que representaron “los altos intereses de la patria” María Juliana de Duque (14 veces), María Clemencia de Santos (9 veces) y Lina María de Uribe (5 veces). De nuevo, la tríada mágica de la política criolla aparece en escena. En el entretanto, las masacres continúan, persiste el silencio sobre la producción mundial de alucinógenos, y más de 22 bandas criminales buscan su acceso a las propuestas para su inserción en un nuevo proyecto de ley que facilita ese procedimiento, tal y como lo hicieron los presidentes anteriores en su momento.

Al mejor estilo del político latinoamericano tradicional, Petro plantea horizontes revolucionarios prudentes, y con su propuesta de Paz Total, corre el riesgo de quemarse en su intentona de dejarle el 10 % de sus propiedades a los narcotraficantes, que incluyen al ELN y las FARC, condenarlos solamente a 10 años de prisión efectiva y enviarlos a cárceles comunitarias, algo opuesto a la propuesta del presidente Bukele, de El Salvador.

El aire de cambio aún no se percibe en el ambiente, como no sea la depreciación del peso, la más crítica del continente y la desaceleración de la dinámica económica. El plan de gobierno, más allá de la dialéctica de las tres justicias, busca un cambio fundamentado en un bloque de integración económica y política, tipo Unasur, difícilmente excluyendo a Estados Unidos, el replanteamiento de la guerra contra las drogas, causante de toda la violencia estructural de Latinoamérica y la defensa del Amazonas a través del Tratado de Escazú o un tratado de cooperación amazónica, propuesta que Blinken alabó.

Con un llamamiento a la democracia participativa, el actual presidente y sus áulicos han amenazado con una marcha popular, para contrarrestar las recientes multitudinarias protestas, algo que nos llama la atención porque si esa convocatoria se convierte en realidad, será de las masas populares del senador Bolívar, quejosas debido a la escasez y carestía a las que este gobierno está convocando para integrar un país de por sí pobre, aunque con muestras claras de recuperación en la post pandemia, que esta gobernanza está ralentizando. Nos estamos emparejando con nuestro vecino Venezuela.

Adendo: no es claro que Colombia haya jugado un papel evidente en el intercambio de detenidos entre Caracas y Washington, como le propuso el canciller al dictador nicaragüense en su momento, y dudo que pueda jugarlo en un futuro inmediato. Venezuela, sí puede, con la asesoría estratégica cubana, ayudar a que el ELN deje de disparar.

jueves, 22 de septiembre de 2022

Vigía: de nuevo a la ¿carga fallida?

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda*

Poco claro, el recién estrenado comisionado de Paz, Danilo Rueda, trató de convencernos, antier en la mañana, de su fanático y poco racional deseo de cumplir a toda costa la promesa de la Paz Total de Petro. Los tales diálogos con el ELN y las FARC, se han iniciado con mucha fuerza y acelere.

El fiscal general de la Nación emitió, el 22 de agosto de este año, una resolución que suspende todas y cada una de las órdenes de captura que se hayan dictado o que se dicten en contra de los 11 negociadores del Comando Central (COCE) del ELN, procesos penales por homicidio en persona protegida, terrorismo y rebelión agravada. Estas investigaciones se habían registrado en contra de los negociadores Pablo Beltrán, Nicolás Rodríguez Bautista, Antonio García, Luis Alfredo Cabiedes, Eliécer Chamorro y otros, según Proceso de Investigación y Judicialización FGN 20-f-03 del 2019. Lo anterior, como responsables directos del atentado terrorista contra la Escuela General Santander de la Policía Nacional en enero del 2019 y que causó 22 asesinados y 87 heridos.

Pero una cosa es negociar con los miembros del COCE, investidos de un claro determinismo comunista castrista y otra es dialogar con sus cuadrillas de cerca de 2.400 hombres y mujeres, en franco combate contra otras narcocuadrillas en las costas chocoana, caucana y nariñense, en Arauca y en el Catatumbo. Fue en territorio venezolano en donde el ELN creció al calor del arco minero del Orinoco, en los estados Bolívar (tres masacres en Tumeremo desde 2016) y Amazonas. Piquetes de elenos custodian los cargamentos de oro, diamantes y coltán que salen de esa zona hasta llegar a las pistas clandestinas de Apure y Táchira, según denuncias en Washington. Aeronaves surcan en trazas clandestinas los cielos de esta parte del mundo, cargados de cocaína que culminará en las narices norteamericanas. Los grupos federados elenos no cesarán en el empeño de hacer dinero y favorecer los apetitos de los carteles mexicanos y las mafias europeas. Acogidos por el gobierno madurista de clara influencia estratégica cubana, es válido pensar que se ha confiado el queso al ratón mayor.

El mismo día en que Petro echaba su florido y emocional discurso sobre la Amazonía en la ONU, la presidente de la Comisión Internacional Independiente de la Naciones Unidas para Venezuela documentó graves violaciones contra los derechos humanos, que irán directo a la CPI. Detenciones arbitrarias, torturas, ejecuciones extrajudiciales y todo tipo de flagrantes transgresiones, a cargo de efectivos policiales y con la orden de Maduro, Cabello, Reverol y Padrino. Que Venezuela sea el garante de los diálogos con el ELN, es un verdadero adefesio, signado por nulidad de origen.

Otro caso peculiar es el del Estado Mayor Central de las FARC-EP, como se autodenominan, quienes se reunieron con Rueda en vecindades de San Vicente del Caguán, Caquetá. No creo que los actuales y espurios parlamentarios farianos reciban de buen agrado semejante presentación. Las quejas de que el gobierno anterior no quiso implementar los acuerdos de La Habana, ahora tienen plena vigencia. ¿Qué hacer con esos acuerdos? El filosofastro Jaramillo, para quien “todos somos culpables”, de la Calle y Juan F. Cristo se han manifestado en contra de estos primeros pasos del joven comisionado de paz.

Los farianos, Ivanes, Márquez y Mordisco, voluntariamente regresaron al monte y oficialmente fueron descargados de la JEP. ¿Volverán ahora al Congreso?

Quedan pendientes las bandas narcotraficantes puras, como el Clan del Golfo, con disfraz político de Autodefensas Gaitanistas de Colombia y otras 22 estructuras nacionales y transnacionales, como el Tren de Aragua o los Maracuchos, todas ligadas al narcotráfico. La Paz Total en Colombia, pinta muy enredada.