martes, 19 de mayo de 2026

Es inminente el cese del narcoterrorismo en Colombia

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

No es pura coincidencia el recrudecimiento del terrorismo y la expansión de los cultivos ilícitos durante el régimen petrista. Si en el pasado los ilegales se aprovecharon de la tibieza y de la tolerancia de la vieja clase política, en el presente cuatrienio recibieron el impulso oficial para aumentar sus efectivos, tomar posesión de nuevos territorios y explotar, sin obstáculo alguno, los sucios negocios del narcotráfico, la extorsión y la minería ilegal.

Han gozado de absoluta impunidad pues, con la excusa de que han estado negociando la “paz total” con el Gobierno, se les ha protegido con un salvoconducto como “gestores de paz”, con el cual siguen delinquiendo a sus anchas. El cese al fuego sólo rige para la fuerza pública, mientras la guerrilla y los carteles de la droga se mueven por toda la geografía de la patria, dejando a su paso una estela de terror, dolor e impotencia ante el crimen organizado desde las altas esferas.

¿Cuál ha sido la respuesta de los candidatos ante este dantesco panorama?

De Cepeda, el heredero del régimen y amigo comprobado de las FARC, no es posible esperar ninguna propuesta para combatir a los violentos. Por consiguiente, se ha limitado a declarar que se dedicará a profundizar en los programas de gobierno de su antecesor, es decir, la protección a la narcoguerrilla, y que gobernará según su personal orientación política, en otras palabras, el comunismo. Equivaldría a la prolongación del infierno que estamos viviendo, corregido y aumentado.

En la candidatura de Paloma Valencia encontramos una mescolanza de opiniones que impedirían cualquier acción efectiva contra la delincuencia organizada. Se alió de manera desafortunada con militantes de todos los partidos que nos han conducido al estado de crisis de seguridad que estamos afrontando: Santistas de viejo cuño partidarios del acuerdo con las FARC, izquierdistas, excolaboradores del régimen petrista, y un candidato a la vicepresidencia que propone derrotar a los facinerosos a punta de “periodicazos”, continuar los inútiles diálogos de paz y refinanciar el sesgado tribunal de la JEP.

¿Cómo, entonces, podemos hablar del cese inmediato del narcoterrorismo?

Necesitamos entender el patriotismo del pueblo colombiano, el mismo que en los momentos de angustia y desesperación ha sabido señalar a sus dirigentes la acción a seguir. Así pasó cuando rechazó por mayoría el acuerdo de La Habana, aunque Santos y sus compinches se hubieran robado los resultados del plebiscito de 2016.Careciendo de poder y de maquinaria oficial, se han manifestado las gentes buenas de Colombia en forma espontánea en las calles para rechazar al binomio FARC-Santos, para gritar “Fuera, Petro” y ahora, en una movilización popular sin parangón en la historia, para respaldar la candidatura de Abelardo de la Espriella a la Presidencia y de José Manuel Restrepo a la Vicepresidencia.

Con el paso inicial que ese pueblo, consciente del momento histórico que atravesamos, dará votando masivamente por la dupla ganadora De la Espriella-Restrepo, el próximo 31 de mayo, comenzará por fin el proceso para lograr el cese de las actividades criminales de los narcos, los terroristas, y demás grupos por fuera de la ley.

* El presidente De la Espriella se propone gobernar una semana desde cada departamento y ordenará a las fuerzas militares y de policía la inmediata captura de los capos que operan en la zona. Quien oponga resistencia física a la captura será dado de baja. Los demás se enviarán a cárceles de seguridad en lugares apartados que se construirán para evitar que sigan delinquiendo.

* Todos los campamentos de grupos guerrilleros y laboratorios serán bombardeados. Se recuperará el control territorial.

* Se autorizará a todo el personal de las Fuerzas Amadas y de Policía para responder a quienes traten de agredirlos físicamente, capturarlos o despojarlos de sus armas de dotación mientras se encuentren en servicio.

* Todas las plantaciones de alucinógenos serán destruidas mediante aspersión aérea, con naves o drones, erradicación manual o con maquinaria. El Gobierno organizará la sustitución de la coca por otros cultivos y creará fuentes de empleo para la población.

* Se dará orden de derribar cualquier aeronave que transporte alucinógenos y hundir embarcaciones por la misma razón

* Se hará un inventario de órdenes de extradición sin cumplimiento para proceder a su captura y trámite de la expatriación.

* Se anularán todas las órdenes de suspensión de capturas expedidas para supuestos gestores de paz por el Gobierno actual y se ordenará la inmediata captura de los implicados.

* Se procederá a la expropiación exprés de los bienes de los narcotraficantes y de los inmuebles dedicados a cultivo, procesamiento, almacenaje o distribución de alucinógenos en todo el territorio nacional

* Se implementará un programa de seguridad en todos los barrios, con un bloque de búsqueda para eliminar la extorsión, una primera línea compuesta por veteranos de la fuerza pública y una red de vecinos informantes. Se desterrará al microtráfico de las zonas comunes

Para cumplir con tan ambicioso plan, fortaleceremos moral y físicamente a nuestra fuerza pública, solicitaremos financiación y asesoría a Estados Unidos y al Estado de Israel, y nos integraremos al Escudo de las Américas contra el narcoterrorismo.

Solamente falta dar el paso inicial: elegir al “tigre” en la primera vuelta, para que nos pongamos a trabajar todos los colombianos en contra de esta terrible amenaza. Ayúdanos a llevar más personas a las mesas de votación. Ya la patria se puso en marcha contra este flagelo y lo vamos a desterrar de Colombia entre todos. Estamos firmes con la patria ¿Y, tú?