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lunes, 3 de agosto de 2026

Lo que César Borgia entendió antes que nosotros

Lucrecia Piedrahíta
Lucrecia Piedrahíta

El valor de mercado global ha migrado un 90 % hacia los activos intangibles, mostrando que el motor del desarrollo ya no es la infraestructura física.

La economía mundial ha cambiado de naturaleza. Sin embargo, buena parte de nuestras conversaciones sobre desarrollo siguen ancladas en categorías del siglo pasado.

Continuamos preguntándonos cómo aumentar la productividad, cómo atraer inversión o cómo construir más infraestructura. Son preguntas necesarias. Pero quizás estamos dejando de lado una cuestión más profunda: ¿cuál es el principal activo económico de una sociedad?

La pregunta es más antigua de lo que parece.

A comienzos del siglo XVI, cuando César Borgia buscaba consolidar y expandir su poder en los territorios italianos, recurrió a Leonardo da Vinci. Lo incorporó a su servicio como ingeniero militar, arquitecto y estratega. Leonardo estudiaba sistemas hidráulicos, diseñaba fortificaciones, producía cartografías de precisión y analizaba el territorio como un sistema complejo de información, movilidad y poder.

La decisión resulta reveladora. La historia recuerda a Leonardo como uno de los grandes artistas del Renacimiento, mientras que Borgia reconoció en él una inteligencia capaz de conectar conocimientos distintos y transformar observación en acción. Identificó una capacidad excepcional para comprender problemas complejos y generar nuevas posibilidades.

El valor

Cinco siglos después, las economías más dinámicas del planeta siguen buscando exactamente lo mismo.

Durante gran parte de la historia, la riqueza dependió de la posesión de tierras, recursos naturales, puertos o capacidad militar. Hoy esos factores continúan siendo importantes, pero resultan insuficientes para explicar por qué algunas sociedades innovan más que otras, crean más valor que otras o logran transformar industrias enteras mientras otras permanecen rezagadas. La diferencia radica en su capacidad para producir conocimiento nuevo y convertirlo en soluciones.

Esta afirmación tiene consecuencias profundas. Si la principal fuente de riqueza es la capacidad de generar nuevas ideas, entonces la discusión sobre desarrollo debe incluir la calidad de la educación, la fortaleza de las universidades, la inversión en investigación, la circulación del conocimiento y la capacidad de una sociedad para fomentar el pensamiento crítico y la creatividad.

El físico David Deutsch ha sostenido que el progreso humano depende de la producción de mejores explicaciones sobre la realidad. La historia económica parece confirmarlo. La imprenta, la máquina de vapor, la electricidad, internet o la inteligencia artificial surgieron cuando alguien encontró una manera nueva de comprender el mundo. Las grandes transformaciones económicas comenzaron como transformaciones en el conocimiento.

Por eso resulta cada vez más difícil separar economía, ciencia, educación y cultura. Todas forman parte del mismo ecosistema donde se generan las capacidades que más valor producen. Las universidades, los centros de investigación, los laboratorios, las bibliotecas, los museos y las industrias creativas cumplen una función estratégica que rara vez aparece en los indicadores de corto plazo: amplían el horizonte de lo posible.

La escena entre Borgia y Leonardo contiene además una lección particularmente relevante para nuestro tiempo. Borgia identificó el valor de una mente capaz de cruzar fronteras entre disciplinas. Leonardo podía estudiar anatomía y arquitectura, hidráulica y geometría, arte y matemáticas. Su singularidad residía precisamente en esa capacidad de establecer conexiones inesperadas.

La paradoja es que vivimos en una época que produce más información que ninguna otra en la historia, mientras fragmenta el conocimiento en compartimentos cada vez más estrechos. A medida que las tecnologías avanzan a una velocidad vertiginosa, la capacidad de conectar perspectivas distintas se vuelve más escasa y valiosa.

La inteligencia artificial hace aún más visible esta tensión. Las máquinas procesan información, reconocen patrones y ejecutan tareas complejas. Las preguntas verdaderamente transformadoras surgen en las fronteras donde se encuentran la ciencia y las humanidades, la tecnología y el arte, la economía y la cultura. Allí nacen las ideas capaces de abrir nuevos caminos.

Los recursos

Quizás por eso la pregunta más importante para Colombia sea si estamos fortaleciendo las capacidades que permitirán generar valor en las próximas décadas. Si estamos formando personas capaces de conectar conocimientos, imaginar soluciones y producir nuevas explicaciones sobre los desafíos que enfrentamos.

Hace quinientos años, César Borgia entendió que el recurso más valioso de su tiempo era una mente capaz de ver conexiones que otros no veían. Cinco siglos después, la pregunta sigue abierta: en una economía donde el conocimiento genera más valor que los activos físicos, ¿estamos invirtiendo en las capacidades que producirán el futuro o seguimos administrando las herencias del pasado?

Columna de Lucrecia Piedrahíta (arquitecta/curadora) para el periódico El Tiempo.

viernes, 7 de noviembre de 2025

La Crónica: la coyuntura actual

Rafael Uribe Uribe
Rafael Uribe Uribe

Nuestro país atraviesa un momento crítico en su historia caracterizado por una compleja combinación de problemas sociales, políticos y económicos que demandan acción.

En seguridad la situación ciudadana se ha deteriorado por el fracaso de la Paz Total. La violencia y la criminalidad generan temor y desconfianza. En el terreno económico el gasto público crece sin control impulsado por la proliferación de contratos temporales (OPS), el aumento colosal de la nómina estatal y los subsidios que han llevado a la violación de la regla fiscal, el endeudamiento creciente. La persistencia de la corrupción mina la estabilidad financiera y la credibilidad institucional.

El panorama político se encuentra marcado por la polarización y la falta de diálogo entre Gobierno y la ciudadanía que frena la corrección de reformas erróneamente propuestas. La invitación a una asamblea constituyente ha despertado temores de un giro autoritario, la fractura de algunas instituciones debilita la gobernabilidad y la de implementar políticas de largo plazo.

En lo social, millones de colombianos continúan en condiciones de pobreza y exclusión. El acceso limitado a salud, educación y vivienda, incrementados por medidas absurdas, sumado al desplazamiento por el conflicto armado, refleja una deuda con los sectores vulnerables.

En el ámbito internacional, el país enfrenta sanciones y aislamiento. Petro, con su cercanía al Cartel de los Soles, Hamas, los GAOS y la pelea con Trump denunciados por los medios locales e internacionales, se ganó la cancelación de visas, la inclusión en la Lista Clinton, la desertificación de la patria y la pérdida de confianza en el escenario global.

No obstante, existen perspectivas de recuperación. La inversión extranjera y la innovación tecnológica son vistas como motores clave para la reactivación económica. Entre las medidas urgentes destacan la restauración de relaciones internacionales, la reducción drástica del gasto público, la recuperación de la seguridad ciudadana y la reforma de la consulta ambiental para facilitar proyectos transcendentales. Igualmente, resulta esencial intensificar la lucha contra el narcotráfico y los cultivos ilícitos disparados en este desgobierno.

Los hidrocarburos y la minería sostenible podrían aportar ingresos significativos manejados con responsabilidad. Sin embargo, la verdadera clave radica en la participación ciudadana y de la clase dirigente: exigir y apoyar los cambios necesarios, involucrarse en la vida pública y contribuir a la construcción de una sociedad más justa. La historia demuestra que nuestra patria tiene capacidad de reinventarse frente a la adversidad, como lo recuerda el dicho popular: “no hay mal que dure cien años”.

Finalmente, enfatizo en la importancia de elegir un Congreso responsable integrado por todos los sectores y un presidente capaz de unir y tomar drásticas e impopulares medidas tendientes a recuperar al país de la desolación que vivimos y construir un futuro prometedor. ¡Ojo con el 26! El peligro latente no ha desaparecido. La solución esta en nuestras manos y en la unión.

El Rincón de Dios

“Al acercarse un final podemos vislumbrar un nuevo comienzo, porque en Dios siempre hay nuevas oportunidades”. Anónimo

lunes, 18 de diciembre de 2023

Análisis del gobierno actual y sus decisiones



Antonio Montoya H.

Para esta semana, en su editorial para el Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H., empieza por desear una feliz navidad a las familias; adicionalmente habla de los sucesos de la semana; haciendo referencia a la prórroga del aumento de la gasolina propuesta por el Presidente, con el fin de no impactar la economía en el país.

Además, menciona la desaprobación del gobierno actual en diferentes temas como inseguridad, proyectos de ley, debates, incremento del salario, reforma laboral y a la salud.

viernes, 29 de septiembre de 2023

Cero en corrección política

 

María Cristina Isaza
¡Nos llegó la hora! Tenemos a un guerrillero en ejercicio al mando… y nosotros ¿qué?

Por: María Cristina Isaza

Parte 1: ¿Dónde estamos?

Este artículo saldrá en dos partes: esta primera, en la que hago un recorrido por algunas de las principales afectaciones del gobierno Petro a todos los colombianos, pues ante tantas, vamos olvidando y no alcanzamos a dimensionar.

La segunda entrega será de análisis y respuestas ¿Qué podemos hacer?

Lo de este Gobierno es la destrucción, la imposición, la reversión de valores… todo lo que nos lleve a una senda de caos, violencia, decrecimiento económico, pobreza y sumisión ante este y ante el hampa (que, en este caso, son lo mismo).

Como Petro no sabe manejar una democracia, quiere llevarnos al terreno en el que se siente cómodo.

Semana a semana, enfila sus baterías contra un sector diferente, siempre con el mismo fin ¡destruir! Y semana a semana, veo la misma respuesta: algunas quejas, una indignación pasajera, algún comunicado polite del que le “tocó el turno de defenderse” … todos en un silencio temeroso, mientras contemplamos la debacle y como se “ensañan con el vecino”. Esta es la materialización de un narcoestado, al mando de un guerrillero adicto que entrega el país a sus socios: las narcoguerrillas.

En su afán de crear un falso ambiente de respaldo a sus reformas, el día de ayer, con dinero de todos los colombianos, el Gobierno llevó la Minga a Bogotá; además, las instituciones del Estado son usadas para apoyar la logística de las movilizaciones, al mejor “estilo Chávez”. Creo que es inédito que un Gobierno en Colombia pague por marchas, que quieren hacer ver como un “espontáneo apoyo popular”, y que son usadas para presionar a las ramas del poder. Vamos entrando a una “venezualización de Colombia”, donde primero se paga para marchar a favor del Gobierno… y luego ¿qué vendrá? ¿Van a pagar a colectivos petristas para que silencien a los opositores?

Algunos hechos

Reseñaré algunas de las afectaciones del Gobierno Petro en la seguridad y en el campo económico

Orden y seguridad en la “Potencia Mundial de la Vida”

• El Gobierno Petro socava y debilita las fuerzas militares y de policía, mientras empodera a los criminales. Eliminó de entrada a más de 60 generales, cortando de tajo, una experiencia necesaria.

• Constantes atentados: los principales blancos son estaciones de policía en los territorios; para que la gente, por temor, pida que se retire a la fuerza pública. Hace una semana fue contra la estación de policía de Timba, Cauca: una maestra entre las víctimas fatales. Las feministas en absoluto silencio... ¿ni una más? Mientras tanto el presidente pide a los pobladores que salgan a marchar a favor de su Gobierno, bajo el eufemismo “Marcha por la Vida”.

• El plan pistola: deja una estela de muerte, más de 40 policías asesinados este año… entre estos, varias mujeres. Vuelvo y pregunto… ¿y las feministas qué?

• Invasores ilegales al norte de Cali: incendian los cerros, para hacerse a la tierra… hasta ahí les llega el discurso ambientalista. ¿Protección de la propiedad privada? No existe en este Gobierno.

• Gracias a que este Gobierno no erradica, ni persigue a los narcos; tenemos sobre oferta de drogas, lo que hace que sea más barata y que las bandas dedicadas al microtráfico estén desatadas reclutando y envenenando, a nuestros niños y jóvenes. Esto repercute en todo tipo de violencia, comenzando por la de género e intrafamiliar.

• Secuestro: ha aumentado en casi un 100% (218 personas durante este año).

• Durante el Gobierno Petro han ocurrido 100 masacres. Al mes de agosto iban 167 líderes asesinados… pero al parecer, ya no nos… ¡están matando!

• Pagar para no matar (1,2 billones al año): En este Gobierno pretenden proteger y legalizar a los criminales y castigar a quienes se defiendan. Libera a más de 5.000 mujeres delincuentes.

El proyecto “Reconciliación Nacional” es para perdonar a todo tipo de delincuentes, obvio, incluidos los narcos… es “El Pacto de la Picota” en acción. En palabras de Carlos Alonso Lucio: "estamos siendo asediados por la estrategia de milicianización de Petro".

• Planes de los narcos para atentar contra la vida de líderes como el general Zapateiro, la senadora Cabal, el fiscal Barbosa y más recientemente, el candidato Fico.

Económico

• Ataca a todo el sector productivo con una reforma laboral que encarece y destruye empleos, además radicaliza sindicatos.

• Comfenalco: mientras la ministra de trabajo critica las cajas de compensación y dice que “deben transformarse”, la Supersubsidio interviene a Comfenalco y retira del cargo a su exitosa junta y director. Una medida desproporcionada, que se aplica cuando hay hechos fraudulentos probados, que no es el caso. Claramente hay una persecución.

• Fedegán y propietarios de tierras: El Gobierno promueve la “movilización campesina” (que será cooptada por grupos delincuenciales) a favor de las reformas (entre esas, la reforma agraria), mientras, a hoy, incumple el acuerdo de comprar a Fedegán 3 millones de hectáreas. Además, ha intentado de varias maneras implementar la “expropiación exprés” e intenta simular una expropiación con una extinción de dominio.

• El bodeguero de oficio del Gobierno, “Beto Coral”, ataca a Cueros Vélez.

• El Gobierno ataca a Argos y lo acusa de “despojo de tierras”.

• A cafeteros los somete a un chantaje: Si no se reestructura La Federación Nacional de Cafeteros, se acaba el contrato del Fondo Nacional del Café. Además, campaña negra en redes a la cadena Juan Valdez.

• Metro: Petro toma el control de la junta. Quiere acabar con la institucionalidad, solidez e independencia de los gobiernos corporativos.

• Ataca y desestimula al sector minero energético: Las exportaciones han caído en lo corrido del año un 16,4%, explicado principalmente por la caída en ventas de las industrias extractivas.

Mientras declara la emergencia en la Guajira, quiere limitar la explotación en El Cerrejón.

El actual director del Servicio Geológico Colombiano, el activista Julio Fierro, es un férreo opositor del extractivismo, que antepone lo político a las decisiones técnicas. Llegó a despedir a personal de carrera de la entidad y en un audio, ordena no investigar yacimientos de hidrocarburos.

También hay despidos injustificados en Ecopetrol, comenzando por 5 VP, y en las filiales. Hoy padecemos una “masacre laboral”.

Tenemos escasez de gas, y en respuesta, el Gobierno Petro se une a Beyond Oil and Gas Alliance para eliminar gradualmente la producción de petróleo y gas en el país, mientras nos hace dependientes de Venezuela. ¿Qué pasará si llega El Niño?… ¿nos vamos de apagón como en el año 92? Mientras tanto, pasamos de pagar galón de gasolina de $9.000 a $14.000

• Sector transportador: sufre bloqueos y quema de vehículos automotores, los más recientes en Barbosa, La Pintada y San Roque.

• Construcción e infraestructura: las ventas de vivienda cayeron un 53% al cierre del primer semestre. La producción de obras civiles disminuyó en un 17,9%.

• Sector automotriz: Las ventas de vehículos cayeron un 39%.

• Manufacturas: en junio la producción manufacturera nacional bajó en 4,8%.

Algunos indicadores generales:

• La economía decreció un 1% en el segundo trimestre de 2023. Estamos en peligro de recesión.

• El costo de vida, disparado, ha subido el 11.43% en el último año.

• El comercio ha bajado a niveles de pandemia, debido a la desaceleración económica que sufre el país; en junio registró una caída anual de 11,9%.

• La inversión extranjera directa ha caído en casi 5% en el primer semestre de 2023.

• Nos bajan la calificación de JP Morgan. La bolsa de valores ya es prácticamente un mito en este país. Las empresas colombianas se han desvalorizado un 26%.

Ante el desolador panorama que nos ofrece este Gobierno, en la segunda entrega les comentaré algunas ideas para sobrevivir a estas horas oscuras y contestaré porqué creo que personajes como el señor Eduardo Pacheco, presidente de Colpatria, y Julio Sánchez Cristo, están completamente equivocados en su condescendencia con Petro.

jueves, 4 de mayo de 2023

La gasolina de la economía es la confianza

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Por: Luis Guillermo Echeverri Vélez

La gasolina que mueve toda economía no es otra que la confianza. Algo que solo se genera con seguridad, transparencia y unidad de propósito. Todo lo contrario a la polarización que vivimos.

No puede haber confianza donde una gran parte de la población no confía en el Gobierno o donde el empresario y los trabajadores no comparten los mismos objetivos.

Si la gente no tiene confianza no le mete plata a la economía, no gasta, ni invierte, ni ahorra y, por lo tanto, no avanzan ni la gente ni la economía de las empresas y del país.

Es muy fácil. Si a los empresarios les va bien, a los trabajadores les va bien, al país, al Gobierno y a todos los colombianos les va bien. Pero eso solo se logra con la confianza que genera más oportunidades de inversión, lo cual aumenta el empleo y la productividad, y entonces más personas pueden gastar, invertir y ahorrar y por tanto tener cómo vivir mejor.

Es simple. La economía de un país es la sumatoria de la realidad del día a día de toda una sociedad, del bolsillo de las empresas, las familias y las personas que es de donde salen los impuestos que mantienen al Estado.

La economía es buena cuando se suma y se multiplica, y se convierte en empobrecimiento cuando se resta y divide. La economía es un asunto netamente práctico y se refiere a si hay con qué o no hay con qué. Sobrepasa la verborrea y la retórica propia de la politiquería.

La economía se refiere a cómo explotar, transformar, producir, distribuir, transportar, consumir y reciclar eficientemente recursos, bienes y servicios. Y su buen manejo consiste en facilitar y promover la inversión para crear más riqueza y agregar valor como producido a lo que suma y multiplica, cuidando que sea más que lo que resta o divide.

Lo que las gentes las empresas necesitan es que el Estado las deje trabajar y les dé seguridad y por tanto confianza. Mientras más inversión y más capital se generen en una sociedad, más oportunidades habrá de invertir y de multiplicar más a lo existente. Lo que las naciones necesitan es más capitales, más empresas, más emprendedores, más ingenieros, más médicos, más técnicos, y mucho menos políticos.

Y ¿qué es lo malo del capital? ¿Qué tiene de malo que una persona o una familia coloque sus ahorros, su plata, su capital a trabajar para generar empleo y para que muchas otras familias puedan devengar dignamente, para que puedan mercar, para que puedan adquirir o construir una vivienda, educar sus hijos, cubrir los gastos de salud, para que puedan vivir mejor y a la vez contribuyan al crecimiento económico al gastar, ahorrar o invertir?

Señores entendamos: pelear con el capital, al final no es cosa diferente a pelear con la cuchara.

Un país necesita tener un ministro de hacienda ortodoxo y que le inspire confianza a los mercados, para que estos sepan que las reglas con que se va a manejar la economía son claras, van a ser lógicas, estables y seguras antes de invertir en ese país.

Y ¿cómo así que el decrecimiento es necesario e importante? Esa me la tienen que explicar porque no la entiende ni Mandrake.

Perdón, pero eso del decrecimiento es como lo que hacen aquí los políticos que le roban la comida a los niños y entonces no crecen, ni se desarrollan, ni aprenden a tomar decisiones de vida correctas, ni le aportan nada más que gastos y problemas a la sociedad y a sus familias.

No podemos confundir el manejo del único sistema económico funcional, con la lucha por el poder entre los políticos, son dos cosas totalmente diferentes.

El modelo revolucionario es destructivo no ha funcionado en ninguna parte. La doctrina comunista y el socialismo del siglo XXI nunca han construido nada bueno, no suman, no multiplican, solo restan y dividen. Nadie ha podido explicar con resultados de progreso y desarrollo la economía controlada por el Estado; ni Marx, Lenin, Stalin y Mao, ni Fidel, el Che, Chávez, Ortega, Evo, Maduro, ni los Kirchner, Lula y Boric. Mucho menos lo van a poder explicar aquí una gente resentida y malvada que ha vivido es de quitarle a los demás por medio del terrorismo asociado a narcotráfico, extorsiones, secuestro, chantaje, violencia y al Estado a punta de abusos, pero que nunca ha construido ni producido nada positivo en toda su vida.

Sin personalizar, solo digamos que hay que ser prácticos y realistas. Los cambios pueden ser positivos o negativos. Los primeros, a lo largo de la historia de la civilización humana, todos sin excepción alguna, obedecen a una invenciones o transformaciones tecnológicas, no son obra de la discusión ideológica ni de la dialéctica mediante la cual unos y otros luchan por el control del poder del Estado y el control de los pueblos.

Los Estados, los políticos y los ideólogos, no generan riqueza, sólo gastan plata. Pero en general los que producimos confianza y capitales somos los particulares, los empresarios y trabajadores que pagamos impuestos, para que los empleados públicos administren bien lo que es de todos.

miércoles, 15 de marzo de 2023

Mariano Ospina Hernández, ideólogo y pensador

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín*

Cuando evoco a Mariano Ospina Hernández (1927-2018) en este quinto aniversario de su muerte, se me viene a la mente la expresión The best president we never had, con la cual los gringos se duelen de las grandes figuras políticas que, mereciéndola, nunca alcanzaron la primera magistratura.

Aunque fue personaje sobresaliente de la política, nunca persiguió el poder como proyección personal. Tres grandes presidentes lo antecedían y le dictaron un imperativo de servicio. Por esa razón, Ospina Hernández se trazó, desde muy joven, un plan exigente de excelencia académica, que daría frutos como ingeniero, constructor y urbanista, por el lado profesional de una vida polifacética en la que también encontramos al botánico, orquideólogo, ecologista, planificador y promotor del desarrollo armónico de todo un Continente que debe acercarse a la Amazonía con respeto, pero consciente del potencial inmenso de desarrollo integral y sostenible de sus recursos.

Integrar fue, entonces, un verbo fundamental conjugado siempre por Ospina. Así, no es casual que una de sus primeras empresas en el campo de lo público fuera la creación del Instituto de Planeación Integral, porque para él esta disciplina excedía tanto lo económico como lo técnico. El propósito del desarrollo es el bienestar del ser humano, que debe ser mirado en su integridad, en su doble dimensión de alma y cuerpo. De ahí que economía, naturaleza y arte, deben ponerse a su servicio, y el Estado, que es garante de su vida, tiene que ser respetuoso de las libertades religiosa, intelectual, moral y económica de los asociados, de tal manera que sus funciones, esenciales para asegurar el progreso y la prosperidad de la sociedad, estén siempre ceñidas al riguroso orden moral del cristianismo.

Una y otra vez Mariano Ospina Hernández insistía en el tema de la lucha entre civilización y barbarie. Desde la aparición del Programa Conservador de 1849, suscrito por Mariano Ospina Rodríguez y José Eusebio Caro, el conservatismo colombiano ha sido el defensor de la civilización, contra las fuerzas que buscan destruir el resultado de siglos de pensamiento y acción, que se conjugan para asegurar el progreso moral, espiritual, jurídico y económico de las gentes. Contra ese lento y reflexivo, pero tan frágil como indispensable orden, siempre ha habido grandes fuerzas contrarias, siendo la mayor y más agresiva la que plantea el marxismo-leninismo totalitario, o comunismo.

La oposición permanente, en Colombia, a ese movimiento internacional, fue el leitmotiv de su actuación política.

En sus últimos años se manifestó vigorosamente contra el desvío ideológico y el clientelismo de cierto oficialismo en el Partido Conservador. Y para mantener lo esencial del ideario de esa colectividad fundó, acompañado por su incomparable esposa, doña Helena Baraya, el Foro Atenas y La Linterna Azul.

El Foro fue concebido como un centro de pensamiento para el estudio de los problemas nacionales; y La Linterna, como un órgano de permanente información sobre la realidad nacional, enmascarada por medios cooptados por la extrema izquierda o embadurnados de mermelada.

El pensamiento de Ospina Hernández como dirigente político, congresista y diplomático, abarca también numerosas áreas técnicas, científicas, económicas y sociales. Hay un ensayo suyo que condensa los ideales imperecederos del conservatismo y lleva por título “La verdadera riqueza y las tres pobrezas”, resultado de su análisis, durante largos años, del problema de la miseria en Colombia.

Analizó también en ese documento las propuestas para superarla, que se enfocan casi todas desde el punto de vista de la economía y la distribución del ingreso. A su juicio, esa concepción meramente economicista es superficial porque no tiene en cuenta la naturaleza humana profunda. Opinaba que el pueblo colombiano tenía tres grandes pobrezas: la intelectual, la moral y la económica, y que esta última solo podría superarse si se remediaran las dos primeras mediante una educación que tuviera en cuenta no solo la ciencia, la tecnología y la productividad, sino también los aspectos culturales, espirituales y morales.

Según su razonamiento, no basta con una buena capacitación si los individuos no ajustan su conducta a elevados valores morales y la política sigue dominada por la corrupción. Únicamente con la superación de los factores negativos podrá lograrse el progreso económico, advirtiendo que la verdadera riqueza no es meramente monetaria, porque hay que considerar los factores físicos, intelectuales y espirituales que el ser humano requiere para su pleno desarrollo y su bienestar anímico.

Estas ideas, que reflejan mejor que muchos discursos y plataformas políticas la verdadera esencia del pensamiento conservador, no han perdido vigencia. Como homenaje a su memoria, La Linterna Azul publicó, el 14 de marzo, ese elevado documento, más actual que nunca, porque indica cómo la superación de nuestros problemas nacionales no será posible nunca tomando el atajo de la barbarie, la demagogia, la improvisación, el fanatismo, la vulgaridad y la abolición del derecho. 

miércoles, 1 de febrero de 2023

Irracionalidad, prepotencia, odio...

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín*

Nos acercamos al primer semestre de los incontables que vienen. No son los ocho del periodo, porque ya por segunda vez, un lapsus linguae indica que su propósito es la reelección. Partiendo de ese velado anuncio, no faltan los que la vislumbran en el cuerpo ajeno de la Alcocer, o con el tiquete peronista de Gustavo y Verónica…

No comparto esos escenarios, porque avizoro que después de la “paz total” con el ELN, con el fin de acelerar y radicalizar la revolución, vendrá la inevitable Constituyente para establecer la reelección presidencial indefinida. Petro no aceptará nada menor que la magistratura vitalicia, como las de Díaz Canel, Ortega, y la inevitable de Maduro.

Aunque la futurología está plagada de incertidumbre y de futuribles, es probable, si proyectamos lo que conocemos de la megalomanía del personaje y de su ideología, que quiera igualar y superar a sus ídolos, Lenin y Castro…

Después de los pronunciamientos de la última semana, no parece descabellado colegir que Petro no ha podido dejar atrás su período delirante. Cada día su logorrea es mas inverosímil, pero en vez de causar efectos previsibles en su credibilidad y su capacidad de gobernar, su chambonada acelera la demolición del modelo económico, social y jurídico, que realmente es su propósito inexorable.

La notificación, por parte de la lamentable ministra de Minas, de que el país va a suicidarse económicamente con la destrucción del sector minero-energético, se refuerza con la sacada del doctor Bayón de Ecopetrol, a pesar de los inútiles esfuerzos del Minhacienda para hacer creer que en ese crucial asunto todavía falta la última palabra.

Si bien es verdad que todo lo que dice este gárrulo es revanchista, tendencioso, incoherente, improvisado, acalorado e impensado, lo que cuenta no es lo sorprendente y ridículo de su discurso, sino el fondo atroz que se traduce, tendiente a la aniquilación de todo lo que él no ha hecho. En ese sentido, siempre es predecible como un incorregible Eróstrato, porque lo suyo es dañar y destruir, y solo por eso será recordado.

La primera iniciativa de su gobierno fue una reforma tributaria antitécnica y contraproducente, esperpento dirigido por un economista de avanzada edad, larga experiencia y numerosos postgrados, que prefirió apartarse de la ciencia, para lograr figuración en su crepúsculo vital. Por la inopia que ha exhibido, Ocampo no será capaz de atajar el colapso económico que él mismo propició. Hacen, pues, muy mal, los que confían en sus poderes mágicos para detener los disparates de su jefe.

Ahora bien, traigo a cuento la reforma tributaria, porque aun en el caso de que rinda los billones esperados, Petro ya parece habérsela gastado, pues para él no hay diferencia entre su deseo, la realidad y la posibilidad. Su creciente prepotencia no solo se proyecta al futuro. También es retroactiva, como puede verse en el asunto del Metro de Bogotá.

Aceptemos, en gracia de discusión, que el minúsculo pero costosísimo Metro de Bogotá sea conveniente. Hace algunos años Petro dijo que debería ser subterráneo, pero en vista de las condiciones del subsuelo se contrató un ferrocarril elevado. Ahora se empecina en enterrarlo, así su costo suba, de unos 15 billones hasta el doble (que hay que pagar en dólares), según se atiendan en mayor o menor número sus caprichos. ¡Su respuesta olímpica es que la Nación atenderá todo el extracosto que sea necesario!

Ahí no paran las cosas. En campaña propuso un ferrocarril elevado entre Buenaventura y Barranquilla. Era tal el despropósito de tamaño tren traído de los cabellos que no volvió a mencionarlo. Pero no lo olvidó. Por eso nombró a un señor Dusán en Colpensiones, para que, como su primer acto, resucitara semejante locura. Igual que con el Metro, apuesto a que ese tren se iniciará, consumiendo todo el ahorro pensional, ambientado ahora como el primer tramo del seductor ferrocarril desde Chile hasta nuestro Caribe, que se ha sacado también de la manga en su más reciente viaje a ese país.

Esto me hace pensar en todas las desquiciadas improvisaciones del candidato Petro que fueron luego omitidas en su programa. Todos las hemos olvidado, salvo él, que una por una las hará realidad a medida que se consolide su omnipotente y rencorosa voluntad.

Con un individuo que compromete sin la menor reflexión varios billones de pesos cada vez que abre la boca, no es posible predecir cosa distinta del caos. Ante su obcecación y su espectacular desorden mental, muchos siguen escribiendo en vano buenos artículos para recomendar prudencia, raciocinio y sindéresis, porque la esperanza es lo último que se pierde, desconociendo que ese sujeto es incorregible y que su agenda no es la de mejorar y corregir, sino otra bien diferente.

lunes, 11 de abril de 2022

La pródiga iguana y la cizañera comadreja

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Por: Luis Guillermo Echeverri Vélez

La ignorancia degenera en odio y resentimiento cuando la maldad se vale del cobarde artilugio de la calumnia. Es así como la dialéctica demagógica populista, siempre acusa al contendor por anticipado de todo aquello que se propone realizar en materia de daño y destrucción de valor.

Mientras la malvada y cizañera comadreja engaña la opinión con injurias mediáticas la laboriosa, iguana sostiene y transforma la movilidad y aporta a la economía y el desarrollo del país.

Las comadrejas juzgan por su condición, denigran de personas honorables que prestan un servicio profesional y transparente al país, pero respaldan el discurso que espanta la inversión y el de los violentos que atentan contra la integridad de los oleoductos, destruyen la naturaleza y el medio ambiente deforestando para sembrar la mata que destruye y mata.

En 2020, para ilustración de la ignorante y parlanchina comadreja, Ecopetrol, todos sus empleados y asociados, su administración y junta directiva, fue una de las únicas dos empresas del sector de hidrocarburos en el mundo, que logró pasar ese año con utilidades y ayudar a la nación y todas las familias que integran el grupo de la iguana.

En 2021, la familia de la iguana le aportó al país 26 billones de pesos, alcanzando los ingresos más altos de su historia, de 91.7 billones de pesos con una utilidad neta de 16.7 billones, un EBITDA de 42 billones, un margen EBITDA del 46 %. Se realizaron las mayores inversiones manteniendo la disciplina de capital; se aumentó en más de 10 veces la utilidad neta por barril; se incrementaron el 12 % el margen EBITDA y el 10 % del ROACE. Se logró la menor frecuencia histórica de accidentes de trabajo, y se llegó a un 96 % de esquemas completos de vacunación sobre una población cercana a 15.000 trabajadores directos.

En materia de reactivación económica crecimos un 30% en la contratación de bienes y servicios y un 23 % en la contratación de locales en las regiones. El grupo genera más de 55.000 trabajos de dedicación exclusiva en la industria y reportó un 30 % de inserción laboral diversa e inclusiva.

La comadreja ignora que, gracias al trabajo eficiente de la iguana, en el país ruedan más de 10 millones de motocicletas, de las cuales 70 % pertenecen a los estratos 1 y 2; que ofrece una de las gasolinas más baratas del mundo, de entre $9.000 y $9.500 pesos el galón regular; y que si no tuviéramos el petróleo en Colombia costaría entre $20.000 y $22.000.

No sabe la comadreja que, gracias al trabajo de la iguana, si el gas y el GLP que ayuda diariamente a más de 38 millones de personas y llegan a más de 3.3 millones de hogares, fueran importados, las familias más necesitadas en lugar de una factura de $15.000 pesos estarían pagando entre $60.000 y $90.000.

Si la iguana no trabajara diligentemente explorando, explotando y refinando petróleo, al país le costaría importar ese crudo, más de 60 billones de pesos o el equivalente a 4 reformas tributarias.

En 2021, la iguana se concentró en abordar responsablemente los retos del cambio climático, atendiendo las tendencias de descarbonización y electrificación y la necesidad de iniciar un proceso responsable de transición energética.

Se realizó, después de dos años de análisis, la compra del 51 % de ISA S.A., con lo cual, por medio de un exitoso proceso de integración lleno de sinergias positivas, se fortaleció la presencia del grupo en el mercado regional de energía, convirtiéndolo en el segundo grupo más grande de transporte energético a nivel global. Está transacción conservó el activo estratégico en cabeza del Estado y aportó a la nación recursos sustantivos que ayudaron a la hacienda pública a sortear la crisis pandémica y abordar con firmeza la recuperación económica que le reportó al país un crecimiento del PIB de dos dígitos.

En 2021, la iguana duplicó su capacidad de generación de energías renovables. Este proceso continuará con mayores crecimientos en los años venideros, pues representa el mayor conjunto de parques solares del país, lo cual además se ha disminuido sustancialmente el costo energético de toda la operación la compañía. Se estima que en 2024 el Grupo autogenerará el 25% de su consumo energético.

Se realizó la primera venta de un cargamento de carbono compensado, y tres empresas del Grupo, CENIT, ODL y Bicentenario alcanzaron la certificación “Carbono Neutro”; además se crearon 15 eco-reservas, que hoy cuentan con 15.000 hectáreas en 8 departamentos y un gran número de inversiones en conservación y restauración como soluciones naturales al clima.

En este año la directiva de Ecopetrol ha emprendido otros grandes propósitos en materia de transición energética: Hemos diseñado una hoja de ruta en materia de producción de hidrógeno; hemos fortalecido nuestra operación de GAS; y nos hemos fijado la meta de ser “Agua Neutral en el 2045”.

El desempeño del Grupo Ecopetrol, presentó la reposición de reservas más alta en 12 años; mejoró su capacidad de ejecución y sus prácticas de recobro; fortaleció la maduración de proyectos y la gestión de campos; y realizó nuevos descubrimientos que refuerzan la oferta de gas en más de un 80 %.

En 2021, Ecopetrol transportó más combustible para atender la creciente demanda nacional. Logró un incremento del 20 % en poliductos, y restableció la operación de Caño Limón, que estuvo fuera de servicio a consecuencia del terrorismo.

Además, dentro de los planes de inversión del Grupo está la ampliación de Reficar para procesar 50 millones de barriles más anualmente, y se fortalecieron las exportaciones y la presencia de negocios en Asia y en Estados Unidos.

Se reactivaron las operaciones en el Piedemonte Llanero y se avanza en las operaciones costa afuera (off-shore), y en materia de yacimientos no convencionales fue exitosa la operación en la cuenca del “Permian” en los Estados Unidos, que aporta 51.000 barriles al día, un margen de EBITDA del 84 % y adicionó 22 % más en reservas en solo dos años. También avanzan los promisorios proyectos piloto del Magdalena Medio, que sin duda representan una fuente única de futuros recursos necesarios para financiar el desarrollo de la nación.

Y así les rasquen pulgas a las comadrejas, bajo la visión de la junta directiva actual y gracias a la diligencia de la administración y a la gran ética de todos los trabajadores, bajo el concepto de SosTecnibilidad (TESG), el año pasado la iguana aumentó su inversión social, a un aproximado de $470 mil millones en las zonas más aisladas del país, y ejecutó 140 mil millones en obras por impuestos.  Durante los últimos tres años el grupo se tecnificó, digitalizó, fortaleció, y reportó más de 350 millones de dólares de generación de valor en tecnología, conocimiento y talento, que lo hacen más sostenible, eficiente, transparente y más responsable con la sociedad y el medio ambiente.

La verdadera noticia que tiene la iguana para el país es que la asamblea general de accionistas decretó un dividendo de 280 pesos por acción, un beneficio que le llega a 254.000 accionistas directos y si se suman los fondos de pensiones, beneficia a 18 millones de colombianos. Y la realidad sobre las críticas de la comadreja es que cualquier gobierno que se inicie el próximo 7 de agosto, puede citar a una asamblea extraordinaria y cambiar a su antojo la Junta Directiva, asunto muy diferente a la adopción estatutaria de normas de gobierno corporativo que tiendan a garantizar la continuidad en la conducción profesional, experimentada e independiente que esperan todos los inversores y el país.

 

martes, 5 de enero de 2021

De cara al porvenir: economía, política e inconsecuencia

Pedro Juan González Carvajal
Por Pedro Juan González Carvajal

La gran mayoría de los economistas serios coinciden en que para poder reactivar o activar la economía en un mundo capitalista, la fórmula a emplear es sencilla: mejorar las condiciones para que se incremente la demanda, lo cual servirá como detonante para generar el momentum del círculo virtuoso donde si hay ingresos hay demanda, si hay demanda hay producción, si hay producción hay utilidades y empleo, si hay utilidades mejora la reinversión o la inversión, si hay empleo mejoran los ingresos por salarios o la capacidad de crédito para seguir consumiendo, y así sucesivamente.

Hasta este punto, casi todos vemos la descripción anterior como más o menos lógica y sobre todo coherente.

Sin embargo, cuando llega el momento de fijar el salario mínimo, parece que a los empresarios se les olvida este esquema y aparece de nuevo el “coco” de que si se suben los salarios, se merma la real capacidad de mantener y generar empleo, lo cual se ha convertido en “un verdadero mito político-académico”, por no decir que en un “mito urbano”.

Con este cuentecito nos traen desde el Frente Nacional, y la capacidad de generar el empleo que se requiere no se ve por ninguna parte, a pesar de tener también a su favor un sistema tributario lleno de excepciones y gobiernos timoratos generosos en subsidios.

Luego discutiremos argumentaciones con respecto a la productividad y la eficiencia.

Si seguimos haciendo más de lo mismo, pues jamás vamos a encontrar resultados distintos.

Ojalá los altos intereses nacionales sean alguna vez considerados como prioritarios y de verdad lleguemos a tener gobernantes con el conocimiento, la voluntad, la capacidad y el carácter para tomar las decisiones que se deben tomar y no aquellas que benefician el sostenimiento de una falsa gobernabilidad.

Pasando a otro tema no menos importante, surge de nuevo la discusión si para la competencia futbolera con resultados positivos se requiere el desarrollo o no de procesos con continuidad.

Para los hinchas del Atlético Nacional es fácil hablar de la bondad de procesos que han sido exitosos como los vividos inicialmente de la mano de Zubeldía y posteriormente de la mano de Maturana y mi muy querido Bolillo Gómez, proceso último que se llevó a la Selección de Mayores también con resultados muy positivos.

Incluso, la obtención de la Copa Libertadores de 2016 fue el resultado de un proceso iniciado en 2011 por el Sachi Escobar, continuado con convicción por los directivos y el profesor Osorio, quienes no sucumbieron a la tentación de hacernos caso a los hinchas y barrer con la nómina que fracasó en la Libertadores de 2012. Y, así, llegaron los seis títulos y la final de la Sudamericana. Finalmente, cuando llegó Reinado Rueda, muy inteligente y pragmáticamente se apoya en la base existente y consolidada, la refuerza con algunos jugadores y elemento de su idea de juego y el resultado fue una Libertadores, una Supercopa Sudamericana y una final de Copa Sudamericana malograda por el triste suceso del Chapecoense.

Sin embargo, la exigencia de la competencia actual no da espera. Llega Guimaraes al América y en un semestre lo saca campeón y renuncia. Llega Juan Cruz Real, también al América y en un semestre lo saca otra vez campeón y anuncia su renuncia. Llega un técnico idóneo, querido por la hinchada, aportante de varios títulos locales, parte del patrimonio nacionalista como el profesor Juan Carlos Osorio y por falta de resultados debe hacerse a un costado.

¿Cuál proceso desarrollaron Guimaraes y Cruz? ¡Pues ninguno! Y así y todo salieron campeones.

Hoy mi muy querido Bolillo llega a dirigir al otro equipo de plaza y en su primera rueda de prensa dice palabra, más palabra menos: “quiero iniciar un proceso a 5 años. Espero que no me echen dentro de un año para poder darle continuidad al proceso”. Lo anterior suena lógico bajo la perspectiva de los procesos, pero irreal e iluso a la luz de la lógica de los resultados.

Los grandes equipos del mundo tienen altibajos y muchas veces son debidos a la salida de técnicos y cuerpos técnicos que trabajan mucho pero no entregan títulos ni campeonatos. Ejemplos como el de Sir Alex Ferguson sirven para confirmar que la excepción hace la regla.

En el caso colombiano, parecería haber una constante: para ser campeón de Colombia no es necesario ningún proceso, basta con una nómina decente y una buena racha en la instancia final, pero los fracasos rotundos de nuestros clubes en los torneos internacionales de los últimos años, sugiere que para ser competitivo en tales torneos hace falta algo más y, posiblemente ese algo sea un proyecto serio y coherente.

sábado, 9 de mayo de 2020

Ni derecha, ni centro, ni izquierda


Por Santiago Cossio*

Santiago Cossio
A veces proponer algo que no esté establecido es visto como amenaza para los paradigmas ideológicos tomados como ciertos. Este articulo va más allá de los fanatismos partidistas y busca ayudar a salir del embrollo sobre la construcción colectiva de riqueza, paz y felicidad, pero seguramente también será objeto de críticas de todos los frentes.

Primero veamos la norma de normas que en su artículo 334 dice “La dirección general de la economía estará a cargo del Estado. Este intervendrá, por mandato de la ley, en la explotación de los recursos naturales, en el uso del suelo, en la producción, distribución, utilización y consumo de los bienes, y en los servicios públicos y privados…”

Los economistas aún no hallamos las fórmulas mágicas para solucionar los problemas de abundancia y riqueza colectiva. Seguimos indagando, investigando y opinando sobre esta compleja ciencia sombría. Para la dirección desde gobierno público lo que se tiene a la mano son los modelos de derecha, centro e izquierda. No analizaremos otros sistemas.

Hace algún tiempo viendo como pelea el ser humano por sus convicciones y donde muchas personas abrazan ideologías de estos tres sistemas político-económicos me hice a la tarea de analizar cada uno buscando una respuesta a los problemas colectivos y encontré algo más revelador aún: no funciona ni la derecha, ni el centro, ni la izquierda.

Para que un sistema político-económico funcione bien, necesita varios tópicos fundamentales los cuales aún no se cumplen en Colombia. Esto es lo que tenemos:

1). Atraso cultural. A los colombianos lo que les falta es ética, moral, cívica, urbanidad y buenas costumbres. Faltan los pilares de la educación para la cultura como la identidad, el respeto, la responsabilidad y la felicidad. Como ejemplo del desarreglo, la cátedra de ética en la educación superior es percibida como un relleno que le falta forma y fondo. También hay un desconocimiento general de las normas y las leyes.

2). Atraso comunicacional. La comunicación debe ser la didáctica de la educación. En Colombia tenemos es programas de chismes, narconovelas y prostinovelas. Increíble que le hagamos una telenovela a un sicario con toda la maleducación a que eso puede conllevar. Pasaron una novela llamada “La prepago” que es más una invitación a la prostitución. con esos malos contenidos nunca podremos salir de la pobreza humana.

3). Atraso en la relación educación-economía. Colombia no sabe qué produce ni qué debería producir. Falta aptitud vocacional y aplicación económica. También debemos encontrar nichos de mercado internacional para nuestros productos. Muchas veces nuestros agricultores siembran según su “corazonada” pero no hay una dirección científica y técnica desde gobierno público. Lo mismo pasa en el tejido empresarial colombiano.

4) Atraso en las formas coeconómicas. La estrategia nacional de economía circular debe convertirse en ley nacional. En el reciclaje hay puntos adicionales del producto además de la consecuente mejora del medio ambiente. La producción real debe acompañarse de modelos de economía de préstamo e intercambio, la economía de la felicidad, cooperativismo y generación de confianza interpersonal para una mayor confianza inversionista y societaria.

Antes que ondear las banderas partidistas de la derecha, el centro o la izquierda debemos construir estas bases para el buen funcionamiento de los sistemas político- económicos. Si analizamos bien, estos preceptos no se cumplen en Colombia. El atraso cultural genera atraso económico y debemos procurar primero, salir de la pobreza humana. Ya vemos entonces que como están las cosas, no funciona, ni la derecha, ni el centro, ni la izquierda.