miércoles, 31 de mayo de 2023

Entrevista con Andrés Úsuga Marín

Antonio Montoya H.
El invitado de la semana en la entrevista de El Pensamiento al Aire es el abogado bolivariano Andrés Úsuga Marín. Es constitucionalista y especialista marítimo y se reúne con Antonio Montoya H., para hablarnos de su nuevo rol como decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Santo Tomás de Medellín.

Descubre en esta charla cuál es el cambio que se propone en la oferta educativa de las facultades de derecho.

El doctor Andrés Úsuga Marín, además de dirigir su propia firma de abogados, U & A, se ha desempeñado como directivo de las áreas jurídicas del sector público en el ámbito nacional, departamental y regional adquiriendo un importante conocimiento sobre temas de contratación estatal y regímenes privados y semiprivados en la adquisición de obras civiles, bienes, productos y servicios. Conocedor de Compliance y PLAFT, también se ha desempeñado como litigante en las jurisdicciones ordinaria-contenciosa y especiales, ante los entes de control disciplinarios y fiscales, y ha sido asesor y consultor empresarial.

Es autor de varios textos jurídicos y literarios, docente e investigador de varias universidades públicas y privadas del país en derecho público y responsabilidad contractual y extracontractual civil y del Estado, en derecho militar, derecho de inteligencia y contrainteligencia y en derecho del mar, marítimo y portuario y seguros marítimos.

Se le considera un experto en polemología, defensa y seguridad, geopolítica e historiografía; y en Ley de Víctimas 1448 y Justicia Transicional.

¿Cómo derrocar a Petro?

Luis Alfonso García Carmona
Por: Luis Alfonso García Carmona

Bastaron solo nueve meses para que la inmensa mayoría de la población colombiana se convenciera de la necesidad inaplazable de echar a Petro y su camarilla del poder, antes de que culmine la funesta tarea de destruir al país.

Lo que hasta ahora no ha sido muy claro es el medio o camino para lograrlo. Algunos empezaron a organizar marchas de protesta, sin un objetivo muy definido o con el inocente mensaje de pedir la renuncia del guerrillero-presidente.

Por su parte, los políticos de profesión, los mismos que propiciaron –por activa o por pasiva– la toma del poder por el castrochavismo, se han dedicado a buscar nuevamente el apoyo electoral en las próximas elecciones, dizque para convertirlas en un verdadero plebiscito contra Petro, ocultando que el tirano, con una Registraduría a su servicio, inmensas fuentes de financiación y dominio territorial a través de grupos armados, aumentará su poder en todo el territorio nacional.

Mientras las gentes honestas protestan a su manera y con los limitados medios de que se dispone, los políticos (con algunas poquísimas excepciones) se ocupan de votar favorablemente las reformas que el sátrapa ha llevado al Congreso.

Ahora ha surgido la iniciativa de recolectar firmas para una consulta que busca derogar algunas de las reformas propuestas por el social-petrismo, consulta poco viable por el número de firmas que requiere, la demora de su trámite y los serios obstáculos que encontrará en el Congreso y la Corte.

No somos partidarios de soluciones por fuera del Estado de Derecho y precisamente en la Constitución y la Ley encontramos el mecanismo que permitirá al país librarse del presidente-guerrillero: Acaba de radicarse en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes una denuncia contra Gustavo Petro por indignidad en el ejercicio del cargo, ya que violó de manera absolutamente comprobada los topes financieros en la campaña electoral, denuncia incoada por el distinguido jurista, especializado en asuntos electorales, doctor José Manuel Abuchaibe.

Las normas son contundentes (Constitución Política, arts. 174, 175 y 178 y Ley 1475 de 2011) y disponen que quien haya incurrido en dicha infracción debe ser destituido del cargo. Si del evento se derivan consecuencias penales, corresponde su juzgamiento a la Corte Suprema de Justicia. Son normas vigentes de cuya aplicación no hay nadie exento.

No se trata de un hecho sometido a una apreciación subjetiva, pues solo se requiere comparar –de manera objetiva– los topes aprobados con las sumas gastadas en la campaña, bien sea mediante aportes en efectivo o en bienes y servicios, los cuales deben ser registrados obligatoriamente como donaciones. La campaña Petrista superó con amplio margen el monto gastado por sus oponentes. Contrataron 71.000 testigos electorales y un experto español que dirigió su operación y no aparecen registrados ni los pagos a los testigos ni los del asesor.

Por tratarse de un juicio político, es obvio que todos los ciudadanos podemos y debemos participar. La mejor manera de hacerlo es apoyar la denuncia con nuestra firma, para lo cual ya los organizadores están diseñando la forma de hacerlo virtual o físicamente durante las próximas marchas de protesta que se están programando.

No podemos legitimar con nuestra pasividad un régimen que se ha tomado el poder con métodos fraudulentos. Si los políticos no asumen su responsabilidad de respaldar con valor esta iniciativa, lo hará el pueblo, el mismo que rechazó en el plebiscito el claudicante acuerdo de La Habana.

Contra quienes creen que el camarada Petro se saldrá con la suya comprando la conciencia de quienes deben investigarlo y juzgarlo, les notificamos que demostraremos ante el Congreso que las inmensas mayorías del país quieren que se haga justicia, ya que el guerrillero-presidente no está por encima de la Constitución y la Ley.

Por supuesto, las marchas de protesta y las heroicas manifestaciones de la reserva activa de la fuerza pública cuentan ahora con un mensaje claro y contundente “Fuera, Petro”, pero dentro de los límites del Estado de Derecho. Quien propicia el “golpe de Estado” es el presidente-guerrillero que ha violado la separación de poderes y las normas constitucionales desde que se posesionó en forma espuria de su cargo.

martes, 30 de mayo de 2023

Educación vs. mala educación

Santiago Cossio
Por Santiago Cossio

Así como existe la educación también existe la mala educación y lo peor es que no veo a nadie reconocerlo. Toda la información que entra por nuestros sentidos termina por afectar nuestros pensamientos. Si en la esquina de un barrio invitan a un joven a la drogadicción o a delinquir, eso es mala educación. Si un padre de familia dice a sus hijos "consiga plata como sea, pero consiga" eso es mala educación. La impunidad también es mala educación. En general veo más mala educación que educación y eso está afectando el comportamiento social.

La comunicación es la didáctica de la educación, pero también de la mala educación. También hay educación a través del ejemplo. Y peor es tener mala educación en los malos ejemplos. En Colombia le hacen telenovela a un sicario y no hay espacios para comunicar cosas positivas que mejoren la cultura. Hay una invasión de información en cosas negativas que las dan gratis, pero las cosas educativas y positivas hay que pagar por ello. Los fake news están a la orden del día desinformado todo el tiempo.

En la educación formal rajan a los estudiantes en las materias de matemáticas y cálculo, pero la cátedra de ética se la regalan abiertamente. ¿Y qué tenemos hoy? Buenos profesionales, pero personas con escasa formación moral que busquen un bienestar individual y colectivo. Eso atrasa la investigación y el desarrollo. La falta de ética traerá más pobreza y violencia.

Cómo investigador social encuentro que el atraso de Colombia proviene del atraso cultural. Y aquí es donde hay que hacer salvedades sobre la cultura. Esta debe ser el resultado de una educación para aprender a vivir la vida, de manera individual y colectiva. Es el uso de la inteligencia humana para mejorar todas las cosas. La cultura está por encima de la hoy desdibujada política. La inteligencia humana debe ser guiada por principios de bienestar y aquí es donde el arte entra como función disruptiva que apela a la cordura entre la estética y la filosofía permanente.

Llamamos educación a tener un título universitario pero realmente necesitamos también una educación para ser buenas personas (educación para la cultura). Esa disciplina social se forma con instrucción social permanente. Tópicos fundamentales como:

  • Identidad
  • Respeto
  • Responsabilidad
  • Confianza
  • Empatía social
  • Ética
  • Moral
  • Civismo
  • Urbanidad
  • Felicidad
  • Buenas costumbres

Es en lo que debemos formar a nuestra sociedad.

Todos tenemos 4 responsabilidades: la responsabilidad económica, la social, la cultural y la ambiental, pero me queda corto este escrito para hablar de cada tópico. Les queda el consejo sobre la importancia de la recuperación de la educación y la cultura.

P.D.: se viene una reforma a la cultura gestado por artistas y colectivos en todo el país. Nace de una preocupación sentida, viendo como los gobiernos de todos los tiempos siempre dejan de último a la cultura y a su Ministerio.

De cara al porvenir: la educación primaria

Pedro Juan González Carvajal
Por Pedro Juan González Carvajal

Dicen los pedagogos, los pediatras y los nutricionistas, entre otra gran variedad de especialistas, que los 5 primeros años de vida son fundamentales en la configuración física y mental del individuo, sin olvidar sus nueve meses de gestación. Durante este período madura el cerebro y se potencian las facultades sicomotrices.

El niño es una absoluta esponja, absorbe y retiene toda porción de realidad que se le atraviesa, buena o mala, lo cual lo marcará de por vida de manera consciente o inconsciente.

La familia, cualquiera sea su configuración, es determinante para sacar adelante el más importante de los proyectos de la humanidad: darle continuidad a la especie.

El afecto, el respeto, la seguridad, los principios de socialización, entre otros grandísimos atributos, se consiguen o no alrededor del núcleo familiar.

Aparece el proceso educativo y formativo que involucra a la familia, al profesor, al niño y a la sociedad, para que entre todos saquemos adelante este valioso y definitivo proceso.

Si me preguntaran cuál es el más importante de los niveles educativos por los que he transitado, a saber, kínder, primaria, bachillerato, pregrado, especialización, maestría, doctorado o extensión, no vacilaría un solo instante en afirmar que, para mí, el fundamental y estructurante es el haberme graduado de primaria.

Adquirí en mi amado Colegio de San José, “mi colegio por siempre”, las primeras orientaciones para poder desarrollar las habilidades sociales que me han permitido convivir y coexistir tanto con amigos como con no tan amigos. Aprendí que la mayoría de los objetivos y los logros se alcanzan trabajando con los otros, es decir en grupos y en equipos de trabajo. Además, adquirí seguridad en mí mismo y comencé a descubrir nuevos mundos, que, ante la variedad y magnificencia, no me han permito todavía saber qué es lo que verdaderamente quiero estudiar, pues me gustan casi todas las áreas de conocimiento. Entendí que existen normas de buen comportamiento que se reducen a reconocer que debo tratar a los otros como quiero que me traten a mí, que todos somos iguales y que es bueno compartir de manera solidaria, poniendo la verdad delante de cualquier cosa. También aprendí que todo toma su tiempo, que hay que prepararse si uno quiere obtener buenos resultados en cualquier actividad y que solo a base de disciplina, voluntad, esfuerzo y autocontrol, uno puede aspirar a logros superiores.

Finalmente, pero no de manera absoluta, los Lasallistas poseemos el valor casi que innato y espontáneo de la solidaridad y de la tolerancia, lo cual nos facilita y hace más amable nuestro breve tránsito por este planeta, que no es precisamente un camino de rosas.

Percibimos en la primaria lo que algunos pensadores consideran verdaderas máximas: que la matemática nos hace exactos, la filosofía nos hace reflexivos y la astronomía nos hace humildes.

También en primaria nos acercamos a las respuestas a los grandes interrogantes que nos acompañarán por toda nuestra vida consciente: ¿Quién soy? ¿Dónde estoy?, que son los insumos básicos para poder acceder a la comprensión de la ubicación y la identidad, tanto geográfica como histórica que tengo en el planeta.

Hoy podemos estar muy descrestados por las herramientas informáticas, computacionales y de comunicación que se han venido incrementando y popularizando, pero lo más importante es reconocer que son y deben ser manejadas y tratadas como simples herramientas.

En mi caso, durante los cinco años de la primaria tuve profesores que eran a su vez jefes de curso y que respondían por todas las materias. Para mí era mágico que una misma persona supiera de historia, de geografía, de religión, de castellano, de música, de matemáticas, de ciencias naturales, de educación física, de dibujo, de caligrafía, de cívica y urbanidad, y que por sobre todas las cosas, distinguieran profundamente a sus estudiantes y los supieran orientar y potenciar hacia actividades donde pudieran desarrollar sus fortalezas y gustos tanto en el deporte, como en temas de liderazgo, de investigación o de actividades sociales, entre otras tantas.

Aprendí a respetar a los mayores y a las autoridades, aprendí que la convivencia y la civilización están acompañadas de ritos –todos ellos respetables y que existen instancias y momentos para enfrentar las situaciones que se presentan de manera cotidiana.

En esta época de cambio o de cambio de época, los padres, los profesores y los estudiantes no son los mismos de antes y esto no es ninguna novedad ni ningún hándicap negativo. Cada época trae su afán y nos corresponde a nosotros como generaciones de relevo, no ser inferiores al compromiso de permitir su desarrollo personal y respetar sus nuevas cosmovisiones, tal como nuestros padres y abuelos hicieron con nosotros.

¡Insistir, persistir y no desistir!

lunes, 29 de mayo de 2023

El amor de este Gobierno por el dinero en fajos de efectivo

Andrés de Bedout Jaramillo
Por Andrés de Bedout Jaramillo*

Se han vuelto costumbre en este Gobierno las historias de fajos de dinero en efectivo, se inician con las bolsas negras con el efectivo de Petro en las campañas, pasando por la maleta de efectivo olvidada por el presidente del Senado, de la Colombia Humana, en un hotel de Bogotá, las maletadas de efectivo del hijo de Petro, denunciadas por su excompañera sentimental, llegando al maletín de efectivo, que según Semana, se le embolató a la jefe de gabinete de Petro.

El manejo de dinero en efectivo, en grandes cantidades, genera muchísimas suspicacias y la primera de ellas corresponde a la clara intención de ocultar su origen, a no dejar ninguna huella que permita una trazabilidad que determine de dónde salió ese dinero en efectivo, y por tratarse de inmensas sumas, se termina convirtiendo en un problema su cuidado y manejo. Es ahí, donde se comienza a saber sobre su existencia.

En efectivo se pagan las extorsiones, los chantajes, los secuestros, los negocios de drogas ilícitas, el contrabando, las coimas o sobornos a funcionarios públicos y privados, campañas políticas para evadir topes, y las diferentes transacciones orientadas a evitar impuestos, etc.

Y tiene que ser en efectivo, para poder ocultar el origen, y tiene que ser en bolsas, maletas o maletines, por el espacio físico que ocupa, que será mayor, en la medida de la cantidad de billetes de que se esté hablando.

Mientras el mundo avanza en la bancarización y en la virtualidad, donde, en muchos países del mundo, el efectivo ya ni lo reciben, donde solo aceptan pagos con tarjetas de débito, de crédito, transferencias, pago con código QR, Nequi, billetera virtual, etcétera. Esto se da a no ser que se quiera esconder el pago, para evitar los impuestos que implica el paso por el sistema bancario, donde se deja una huella clara de trazabilidad que permite establecer el origen de la transacción de ese dinero y por supuesto, al pago de las obligaciones tributarias, para no defraudar al fisco nacional. El sistema evita el lavado de dinero, además de la seguridad de no tener que andar exponiéndose con grandes cantidades en bolsas, maletas y maletines, llamando la atención y despertando malos pensamientos e intenciones de las personas cercanas que ven una oportunidad de enriquecimiento en esos dineros en efectivo, en grandes cantidades, de orígenes sospechosos y cuya pérdida no se puede denunciar por las consecuencias que se podrían generar para su propietario o tenedor, al momento de tener que aclarar su origen.

Punto aparte. Olvidé mencionar los viáticos, en el artículo anterior, sobre los turistas más costosos que tenemos los colombianos, dentro de los miles de millones del presupuesto nacional gastados en esos viajes. Para resumir, mientras viajan al interior y exterior del país, también generan viáticos y duro, más ahora cuando recién se incrementaron los sueldos del presidente y vicepresidenta de Colombia y de los altos funcionarios estatales. Lo digo, porque, parece que el efectivo de la jefe de gabinete de Petro, los treinta o los ciento cincuenta millones, provienen de viáticos, de los múltiples y permanentes viajes nacionales e internacionales con el presidente.

No sabía que la tesorería general de la nación esté pagando los viáticos en efectivo, lo normal sería que lo hiciera a través de transferencias bancarias, para dejar la huella de trazabilidad de origen y de obligaciones fiscales.

Creo que el Gobierno nacional debe salir rápido a aclarar todos estos temas. Que el Espíritu Santo los ilumine y les dé la fortaleza para hacerlo.

Editorial: hechos de la semana

Antonio Montoya H.
En su editorial de esta semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. reseña hechos como el atentado en Tibú, del cual se hizo responsable el ELN y el papel del consejero para la paz; la decisión del Consejo de Estado de tumbar la elección del contralor de la República; la recesión que amenaza a Estados Unidos y que afecta la economía colombiana; cómo el Grupo Gilinski finalmente se quedó con el Grupo Nutresa; las reservas de petróleo y gas que hace pensar en la necesidad de nuevas exploraciones; el ataque a la libertad de prensa sufrido por La W, y la apretada agenda que busca aprobar las reformas propuestas por el Gobierno. Finalmente felicita el buen desempeño de nuestros ciclistas en el Giro de Italia y su disgusto por la final de la serie de televisión Survivor. No dejes de verlo.

viernes, 26 de mayo de 2023

Los tres turistas más costosos que tenemos los colombianos

Andrés de Bedout Jaramillo
Por Andrés de Bedout Jaramillo

La multiplicidad de viajes del presidente Petro, su esposa y de la vicepresidente Francia, los convierte en los tres turistas más costosos que tenemos los colombianos; mucho paseo y poco trabajo, porque los resultados no se ven. Qué pena con los más necesitados, ver tanto despliegue, tanto despilfarro y nada para ellos. Ni hablar de la contaminación ambiental que generan con la gran cantidad de combustible que queman los aviones, helicópteros y camionetas en que se desplazan ellos y sus increíbles esquemas de seguridad.

Cuando recorren las diferentes regiones de nuestro país y del extranjero, se parecen más a los viajes de un turista, que a los viajes de un presidente y de una vicepresidente en funciones, pero, gratis, en aviones y helicópteros propios del Estado colombiano, con invitados propios y todo de cuenta de nosotros los colombianos. Están pasando sabroso y conociendo mucho, pero si miramos costo beneficio, dentro del concepto del interés general, los resultados son malísimos y la decepción de las comunidades visitadas es inmensa, a ninguna llevan soluciones inmediatas a sus problemas de hambre y salud.

El ejemplo más claro, más patético y más reciente, fue el viaje a las hermosas tierras del departamento del Guainía a sancionar el plan de desarrollo 2023-2026, nada más parecido al viaje de un rey, de un monarca, de un dictador: Petro llegó al aeropuerto con su caravana de 10 camionetas y abordó su lujosa nave, cuando todos sus invitados ya se encontraban a bordo, esperando a su majestad, aterrizó en Inírida y seguramente en helicóptero se desplazó al resguardo indígena El Remanso; allí descubrió que no tenían ni médicos, ni suero antiofídico para las picaduras de culebras, lo que aprovechó para darle impulso a la nefasta reforma a la salud que se tramita en el Congreso, cuando lo que debió fue aprovechar tan costoso viaje para llevar, mercados, suero antiofídico y una brigada de médicos para atender a los compatriotas indígenas y ser consecuente con los pilares del plan de desarrollo que sancionaba, plan de desarrollo, que hoy tiene múltiples demandas por la gran cantidad de locuras e improvisaciones que allí se contemplan.

El despliegue de aviones, helicópteros y guardaespaldas cogidos de las manos, haciendo círculo alrededor del presidente, como para que nadie lo pudiera tocar, corresponde más al estilo del monarca dictador, que al del presidente cercano al pueblo. La cara de asombro de los indígenas era mayúscula, allí, les garantizo, no se debatieron las necesidades del resguardo, ni las inmensas necesidades del hermoso departamento del Guainía, ni se asumieron ningún tipo de compromisos, con esas comunidades. Solo quedarán las fotos para el recuerdo de ese costosísimo e innecesario acto simbólico de sanción presidencial de un plan de desarrollo disque para favorecer a los más desfavorecidos, qué contrasentido y qué pena con los más desfavorecidos.

Días antes, la vicepresidenta culminaba su paseo turístico por África con su combo de invitados, donde no le alcanzaron los miles de millones que del presupuesto de la nación se destinaron y según ella, pidió ayuda al multimillonario Soros, quien no da puntada sin dedal; lo único cierto es que esa ayuda, no es legal, ni es gratis.

El presidente ha viajado varias veces a la Guajira, allí se siguen muriendo los niños por desnutrición, no les ha llevado ni mercados, ni médicos ni nada, lo poquito o mucho, lo ha hecho el médico pediatra que designó como gerente para la Guajira, quien, con auxilios totalmente privados, ha logrado ayudar a muchos niños indígenas de la zona, como lo narró en entrevista en la W.

Va siendo hora de revisar que está pasando con los billones y las tierras que se les han entregado a los indígenas, porque hay muchísimos de ellos reclamando ejercer la mendicidad en las grandes capitales y asentados en difíciles condiciones; algo está pasando, alguien se está aprovechando, mientras nuestros tres costosos turistas, viven sabroso, derrochando nuestro presupuesto.

La ausencia total de austeridad de nuestros tres costosos turistas es absolutamente notoria y perjudicial para el país, especialmente para los más pobres, no hay derecho.

Esperamos que la sensatez y el sentido de la austeridad y del ahorro invadan las conciencias de nuestros tres dilapidadores y descarados turistas, que se están gastando a gran velocidad el presupuesto de nosotros los colombianos.

Que se arrepientan y corrijan su actuar, para que mi Dios los perdone.

Saberse rodear

José Leonardo Rincón Contreras
Por José Leonardo Rincón, S. J.

Durante estos 30 años la Compañía de Jesús y otras instancias civiles y eclesiásticas me han confiado responsabilidades importantes. Ha sido una escuela de formación permanente tan interesante como enriquecedora. Aprende uno directamente y también se aprende en carne ajena sobre lo que se debe y no se debe hacer.

Desde muy joven, después de vivir una intensa y marcante experiencia formativa en liderazgo, este tema ha estado presente en mi vida. Ya jesuita, en 1988, cuando hacía magisterio en Bucaramanga, me sentí retado a multiplicar eso que yo había vivido y había transformado mi vida diez años atrás. Fue así como se concibió y se hizo realidad, el Curso Taller Nacional de Formación Integral, una experiencia que a muchos ha impactado y cuyos frutos me hacen sentir muy orgulloso.

Un liderazgo compartido y de servicio es lo que necesitamos. Héroes al mejor estilo del Llanero Solitario hoy día no se entienden, cuando el trabajo colaborativo y corporativo se impone. Por eso sorprende también encontrarse todavía “líderes” autócratas que pretenden hacer las cosas a “su” modo, queriendo jugar al titiritero que manipula los hilos caprichosamente a su antojo. Alguna vez un rector de algún colegio de este país me confesaba hace años que le gustaba tener subalternos sumisos y dóciles que le obedecieran sin chistar pues así él podía manejar más fácil todo. Es más, que le gustaba que entre ellos tuviesen conflictos porque así los podía controlar y evitaría se juntaran en contra suya. Proverbial ejemplo de lo que no debe ser un líder y un caso emblemático que he utilizado siempre en mis charlas.

El caso es que hay todavía especímenes con poder que les encanta rodearse de una corte de amiguitos lambones y turiferarios, acólitos que con incienso en mano todo el tiempo los adulan y veneran, genuflexos incondicionales que endulzan sus oídos haciéndoles escuchar a estos mediocres lo que les gusta y conviene. Esos tales no soportan que sus segundos puedan pensar, criticar, disentir, es decir, tener luz propia pues podrían perder su pretendido protagonismo y ser eclipsados.

Los mejores líderes que conozco se saben rodear. Honestamente reconocen que no se las saben todas, que hay otros que son mejores que ellos y por eso los buscan para conformar equipos interdisciplinarios de trabajo cualificado que finalmente obtienen resultados asombrosos. Su sabiduría, que no títulos, es lo que cuenta. Sus carismas y habilidades suman, que no cartones que no evidencian competencias, experiencia y profesionalismo. El arte de un buen líder es buscar a los que saben más que él y no lo van a dejar equivocarse. Detestan que les asientan en todo, les fascina el pensamiento divergente, no temen a quienes les dicen la verdad en la cara, les encanta el debate y la construcción colectiva de grandes propósitos.

Las grandes empresas están lideradas por gente visionaria y de talante, soñadores de alto vuelo y aterrizados a la vez, sensatos y humildes, nada egoístas ni mezquinos, rodeados de los mejores. Pobres aquellos que no cuentan con líderes auténticos. Quizás sigan apoltronados durmiendo en sus laureles, creyéndose los mejores, en tanto la competencia se los lleva por delante.

jueves, 25 de mayo de 2023

Testimonio a la juventud: el Álvaro Uribe Vélez que yo conozco

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Por: Luis Guillermo Echeverri Vélez

Este es mi testimonio sobre la vida que conozco de un gran hombre. Para mí, mucho más que un verdadero amigo, es un ejemplo de vida y un líder digno de seguir y luchar a su lado. Este es mi recuento de lo que encarna una persona extraordinaria, gran ser humano, virtuoso chalán, magnífico compañero de viaje, hombre de familia, patriota y estadista de inconmensurable naturaleza.

El Uribe que yo conozco es un ser honorable y cumplidor, de mente lúcida y corazón espléndido, un noble guerrero de las causas justas e incansable defensor de la libertad, el orden y la democracia. Es un hombre íntegro, honorable y de palabra. Señor y caballero, un ser humano sencillo y bondadoso. Sin duda alguna, Uribe representa la encarnación caracterizada de los valores más puros de esa inconfundible cultura honrada, laboriosa, decente, confiada, austera, franca y sincera, tan propia del campesinado antioqueño.

En su persona confluyen los valores elementales del hombre de campo y de a caballo, transformados en un gran líder que representa la integralidad del demócrata humanista y la universalidad del gran estadista reconocido mundialmente. Su condición humana, bondadosa, compasiva y crédula y su trato en extremo respetuoso, en veces convierten en fallas sus virtudes a manos de los abusos del descaro ajeno, y en ocasiones resulta siendo envidiado por la aversión propia de los colgajos del poder político, mientras lo respetan y admiran grandes líderes y comunes, a lo largo del mundo occidental.

El Uribe que yo conozco, es la viva representación humana de lo mejor que da esta tierra. Es carácter y semblanza de la ardua geografía de este hermoso trópico infernal del que deriva una gama extraordinaria de culturas, y entre ellas, está la de los antioqueños o paisas como nos denominan en las demás regiones del país.

Antioquia es un pesebre lleno de flores y selva, de montañas que tienen en sus adentros un gran un tesoro escondido, de laderas y cañadas donde el hombre, la mujer y las bestias amanecen y terminan cada jornada desafiando la fuerza de gravedad y el poder de la naturaleza. Donde sacarle un céntimo a la tierra requiere a más de fe en el creador, una inagotable devoción al trabajo y esa determinación que apodamos, “verraquera”.

Uribe representa nuestra cultura, forjada por la tenacidad de quienes hace 500 años entraron en la montaña y, a lomo de mula, poblaron estrechos valles y crestas de cordilleras en búsqueda del valor aurífero de sus arenas y vetas rocosas, que luego invirtieron en el exquisito y virtuoso cerezo que copó nuestras laderas y conquistó con su aroma el mundo entero. Oro y café, que sirvieron de cace para iniciar el desarrollo de una cultura industriosa y de un comercio sano que llevaba por garantía la palabra empeñada del arriero que cuida con su vida la encomienda. Y así es el Uribe que conozco.

En Antioquia, las familias amén de extensas, labraron su distinción sobre el valor del reconocimiento de la honorabilidad y la honradez y los dones humanos de cada individuo, que no por aquello “del metal de vos”. En Antioquia, el respeto lo da la igualdad. Allí se mira a los ojos a todo mundo, pues sus gentes crecieron entre el trato libre, franco y respetuoso, sin odios ni distinciones, que representa un espíritu de independencia que le dio a esta la tierra marcada por la austeridad y la sencillez, su prosperidad, ajena de toda discriminación económica o social.

En 1995, siendo él gobernador y yo director de Proexport – Colombia en la Florida, hablamos en mi casa de su candidatura presidencial. Aquel gobernador activo que promovía el programa batuta para que un niño que amara un instrumento musical no empuñara jamás un fusil, y que ya entonces era objetivo militar de FARC, ELN y toda suerte de organizaciones criminales, pregonaba la sana convivencia democrática dentro de la legalidad, la libertad y el orden, y practicaba la austeridad en el manejo de la hacienda pública y la lucha contra la corrupción y el clientelismo. Ya tenía listas las premisas de su discurso de posesión. Él partió a Inglaterra, yo hice empresa, y recuerdo que me dijo “trabaje duro que en unos años voy a necesitar ayuda”.

Manejó luego mi padre sus dos campañas presidenciales en 2001, 2002 y 2006, y forjaron ambos una relación de cariño y mutua admiración extremadamente respetuosa de la cual tuve siempre el privilegio de ser testigo presencial. Ambos liberales, tenían una firme identidad de criterio sobre la necesidad de hacer un gobierno con un profundo contenido social y un juicioso manejo de la economía en función del crecimiento.

Conozco bien los principios de Uribe, pues ambos venimos de familias que han sostenido la amistad sobre los mismos valores forjados por ancestros cultos que pasaron el Cauca, abrieron el monte e hicieron trochas por las que transcurrió la colonización y el progreso del Suroeste del departamento. Sus abuelos paternos, don Luis Uribe y doña Celia Sierra se frecuentaban con los míos, don Luis Guillermo Echeverri Abad y doña Lucia Correa Arango. De Alberto Uribe Sierra, de su hermana María Elena y de sus parientes políticos, los Mesa, fue amigo mi padre; un cariño y apreció que heredé, pues nos une además de una vocación de servicio a la sociedad, una desmedida afición por el campo, el ganado y especialmente por el caballo.

A Álvaro Uribe y a sus hermanos los vi muchas veces en mi infancia al lado de su padre en las exposiciones ganaderas de Medellín en el coliseo Aurelio Mejía, el recuerdo es tan claro como las imágenes de la coqueta yegua Postal, el compás del tostado Candelazo, y la presencia del Petrarca azabache.

De cuando apenas terminaba yo la primaria, recuerdo el primer logro social y político de Uribe al conseguir la jornada continua en la educación del Departamento, para que los estudiantes pudiéramos trabajar para ayudar económicamente en la casa o empezar a formar un principal. Recuerdo también una vez que fuimos a jugar baloncesto al Colegio Jorge Robledo, ver a Uribe parado en un muro desde donde decía que sería presidente de los colombianos.

Famosos fueron sus debates, legendarios en la turbulenta Universidad de Antioquia, donde unos pocos manifestaban la rebeldía propia de los 60, llena de espíritus exaltados por la ilusión revolucionaria, toda una época donde nació la “burgués mamertería” y la altanería palurda que con piedras salía manifestante en contra de las ventanas del comercio y la policía. Entre los cargos ocupados en que más se destacó están la Dirección de Aeronáutica Civil, la Alcaldía de Medellín, la Gobernación de Antioquia, y sus dos encargos como senador y presidente. He sido testigo de muchas aclamaciones y honores con los que Uribe ha sido distinguido en decenas de países y organizaciones internacionales, de su devoción por la promoción de Colombia en el exterior y su inconmensurable trabajo en defensa de la democracia hemisférica, a lo cual se dedicó entre 2010 y 2014.

A golpe de trabajo, sencillez e inteligencia, de un trato amable a las personas, desde la secretaría general de EPM inició una brillante carrera pública administrativa. Destacada fue su militancia política en las bases liberales, desde donde fraguó una trayectoria dedicada al servicio social y a la mejora de la calidad de vida del ciudadano colombiano. Desde su actuación como liquidador de las minas de la Choco-Pacific, este hombre, aunque controvertido por algunos, es el autor de la Ley 100 que marcó un gran progreso en nuestra seguridad social y ha sido el más asiduo defensor del trabajo y los trabajadores en Colombia.

Uribe, a diferencia de la gran mayoría de los “políticos” actuales, no vive de la política, de gestiones ni intrigas clientelistas, es ante todo un empresario del campo que siempre ha pagado nómina y ha generado empleo. Su virtuosa formación y su espirito laborioso le ha permitido ir arando un principal ganadero que con los años se convirtió en un modelo social de empresa agropecuaria compartida con quienes han sido a lo largo de los años sus más importantes colaboradores en el fértil valle del Sinú.

Y es que este hombre despierto, atento, rápido en la respuesta, gentil y respetuoso de todos por igual, nunca para. Camina ligerito, no deja de observar y comentar, ni menos perder algún detalle sobre temas tan variados como la economía del país, los problemas globales, las características de la geografía, de los suelos, los árboles y los pastos, la belleza de las especies o los dolores que aquejan a cada comunidad y a cada rincón de su país o de aquellos países por los cuales ha recorrido.

Uribe es un ser único, un hombre valiente, de profundas convicciones con un propósito de servirle a Colombia y al hemisferio, que es apenas comparable a lo insultante que resulta su gran memoria. Al Uribe que conozco no se le pasa detalle, saluda a todos por su nombre, les recuerda con cariño sus menciones pasadas a dolencias y alegrías. A todo aquel con que se encuentra, le habla con cariño sobre cada registro vivido o cada conversación del pasado que almacena, no sé cómo, en su cabeza, el disco duro más grande que uno se pueda imaginar.

Uribe ha educado sus hijos con amor y con firmeza. Les ha exigido ser amables y correctos en su conducta y sus maneras, les ha dado un gran ejemplo de laboriosidad que los ha convertido en valiosos empresarios, amigos y padres de familia. Su relación con la gran mujer que es doña Lina Moreno se resume en un trato sincero, franco, dulce y amoroso, en un complemento de posiciones tan diversas en su forma como afines en su esencia, en una relación en la cual se comparten con respeto las sencillas alegrías que componen la cotidianeidad del campo, las grandes preocupaciones sobre toda la nación y las alegrías y tristezas propias de dos seres que genuinamente quieren a Colombia y a todas sus gentes sin distinción alguna.

Como hombre con devoción por la familia y como ser humano extraordinario vestido de figura pública, el corazón de Uribe está marcado por el ejemplo hacendoso, solidario y el liderazgo político de su madre, y su dinámica imparable proviene del amor por su padre, un personaje único, un enamorado de la vida, de la galantería, de la tierra y el caballo, y que gozaba del don de la alegría y la palabra, con la cual protagonizaba todo tipo de conversas.

El Uribe que yo conozco, nunca cesa de hacer preguntas. A todas las personas les hace un examen exhaustivo sobre todo aquello que pasa por su mente, sus ojos o su memoria, rebulle las ideas hasta cristalizarlas sin nunca rehusar a llegar hasta el fondo de cada asunto que se mete en su atención. Absorbe y registra todo aquello que interesa y desprecia tanto la censura a las personas como la indolencia de las quejas.

Aquello de “trabajar, trabajar y trabajar”, no es un decir. Viajar con Uribe representa soportar jornadas infinitas. Este hombre guapo, resuelto y audaz que ha sobrevivido decenas de atentados contra su vida solo le teme a la responsabilidad de no cumplir. Ya a las 4 de la mañana desde el lugar más lejano del planeta ha repasado por Skype y por teléfono el estado de los ganados, de los cercos y los pastos, luego le pasa revista a los pendientes, y repasa la seguridad de cada una de las regiones del país, y luego en medio de sus múltiples ocupaciones, no escatima esfuerzos para contestar todas los mensajes que le llegan y llamar con una voz de consuelo y amistad a todas aquellas personas que han sufrido un revés o una perdida.

He sido honrado en mi haber, con la confianza y la amistad de este gran maestro, a quien como colombiano y como padre que soy, le profeso infinita gratitud y reconocimiento. Son innumerables las anécdotas y registros que sobre este hombre llevo dentro, episodios que la vida me ha permitido presenciar al lado suyo. Sin duda el gran colombiano, como lo ha registrado ya la historia, más que nadie, representa el ADN del mejor hombre al servicio de esta patria.

De la opresión a la reconquista

Luis Alfonso García Carmona
Por: Luis Alfonso García Carmona

“Una autoridad injusta no es una autoridad, como una ley injusta no es tampoco una ley.” (Jacques Maritain)

Con la llegada de la extrema izquierda al poder, sufre la población colombiana un permanente asedio por parte de la camarilla gobernante que no habíamos conocido en el pasado:

La inflación golpea los presupuestos familiares y empeorará cuando se ponga en marcha la prohibición de la explotación petrolera que ha anunciado el sátrapa; el pánico se ha apoderado de los jubilados amenazados por una reforma que reducirá sus pensiones; el fantasma del desempleo se cierne sobre la población en edad laboral ante la regresiva reforma laboral propuesta por el sátrapa; el sistema de salud que beneficia al 98% de la población está al borde de ser despedazado por el insensato capricho de estatizar los recursos de la salud; crecen el crimen, el ilícito negocio de la cocaína y la corrupción, de la mano de un gobierno comprometido con la delincuencia que apoyó su candidatura.

Paralelamente con el perverso daño que se causa a una inerme y atemorizada población, se asegura el sátrapa de contar con carta blanca para continuar su depredadora labor, mediante los peligrosos poderes que un corrupto parlamento le acaba de otorgar en el Plan Nacional de Desarrollo. Mientras tanto, continúa la ignominiosa tarea de desmantelamiento de las Fuerzas Militares y de Policía para sustituirlas con “guardias indígenas”, “gestores de paz” conformados por vándalos de la “Primera Línea” y otras milicias irregulares. La guinda del pastel la pusieron los vendidos congresistas de diferentes bancadas que se hicieron elegir como “democráticas”, aprobando el voto electrónico, el instrumento preferido por las dictaduras izquierdistas de Iberoamérica para perpetuarse en el poder.

Nos encontramos frente a un grado máximo de perversidad en el ejercicio del poder, en el cual no existe límite alguno que impida a los gobernantes la utilización de la mentira, el abuso maquiavélico del poder, el derroche de los recursos del Estado, la compra de conciencias, la complicidad con el crimen, la hipocresía y el fomento del odio, como instrumentos para destruir los cimientos de nuestra nacionalidad e imponer la cultura materialista y totalitaria del fracasado marxismo.

Hoy más que nunca se impone la agrupación de voluntades de quienes compartimos ideales opuestos a los de la camarilla gobernante. El desafío rebasa los límites de una confrontación electoral. Entendamos de una vez por todas que mientras la sociedad no rescate la vigencia de los valores fundacionales de nuestra Nación, no habrá esperanza en un futuro mejor. Se impone, pues, una solución integral que comprenda dos objetivos inaplazables: 1) Derrocar este régimen de la infamia por los medios pacíficos que nos otorga la Constitución y la Ley: juicio político contra el sátrapa que violó los límites de gastos establecidos por la Ley en su campaña, referendos para impedir las reformas contrarias al bien común que propone el sátrapa. 2) Conformación de un gran movimiento patriótico que convoque a todos los colombianos de bien al rescate de la cultura que el marxismo-leninismo nos quiere arrebatar.

Queremos que el bien común esté por encima de los intereses privados o de grupo.

Queremos que no sea el odio de clases el que inspire la acción estatal sino el amor y la fraternidad con los más débiles y necesitados.

Queremos que la autoridad respete la dignidad de la persona humana, porque antes de formar parte del Estado somos seres creados por Dios con libertad espiritual y vocación a los bienes absolutos.

Queremos leyes justas que respeten una ley moral superior y que no conduzcan a la destrucción de la democracia y al totalitarismo.

Queremos que la función del Estado en materia de educación sea la de auxiliar de la familia, que es la verdadera responsable de la formación integral de los hijos.

Queremos que el Estado cumpla con su deber prioritario de garantizar la vida de las personas, mediante dispositivos eficientes de seguridad, una administración de justicia proba y eficiente y un castigo ejemplar a la delincuencia.

Queremos que el Estado garantice a las personas los medios necesarios para su subsistencia, mediante el fomento del empleo y de condiciones económicas razonables para el bienestar de la población.

Queremos que se respete el derecho de la persona humana a la propiedad de sus bienes y a ejercer las actividades económicas que sirvan a su bienestar y desarrollo.

Queremos que se respete el derecho de la persona humana a participar políticamente mediante el sufragio, que no podrá ser manipulado ni desconocido por los gobernantes de turno.

Queremos que se respete por parte del Estado el derecho de las personas a la búsqueda de la perfección de la vida humana, moral y racional, y a la búsqueda del bien eterno.

Queremos que se respete el derecho de la persona humana a constituir una familia para que esta cumpla sus fines de procrear y educar integralmente a sus hijos.

No podemos, en esta crucial hora, mirar hacia otro lado o escudarnos en que esa es una labor para los políticos, o que hay que esperar que surja un mesiánico líder que dirija la batalla. Nuestra reciente historia política nos ha enseñado que la clase política ha sido inferior a su responsabilidad. Aún en estos momentos ignominiosos de destrucción de nuestra sociedad, somos testigos a diario de la complicidad de la clase política en su destrucción.

Por ello mi invitación es a que nos constituyamos en los líderes de esa gran fuerza reconquistadora que Colombia requiere. Nuestra fuerza debe estar representada en multitud de pequeños grupos dinámicos, activos, comprometidos en la salvación del país, no en intereses electorales a corto plazo. Ya hemos iniciado la formación de una gran confederación para agruparlos a todos (marchantes callejeros, aficionados a las redes sociales, amas de casa, jubilados, personal de la reserva activa de las Fuerzas Militares, grupos Pro-Vida, estudiantes, trabajadores, profesionales, empresarios, campesinos) para que actúen en forma coordinada, pero sin perder cada uno su respectiva autonomía. No olvidemos una enseñanza de la historia: las grandes transformaciones no las han realizado las masas sino pequeños grupos con vocación de liderazgo que las han orientado.

miércoles, 24 de mayo de 2023

Entrevista con Martín Emilio Cardona

Antonio Montoya H.
En la entrevista de la semana de El Pensamiento al Aire hablamos con el doctor Martín Emilio Cardona, el hombre que sacó del Senado a Roy Barreras, también tumbó la elección de Ángela María Robledo en la Cámara y de Álex Flórez en el Concejo de Medellín. Aquí nos habla sobre estos procesos y de su ejercicio profesional. No dejes de verlo.

Es antioqueño, abogado y especialista en derecho administrativo de la Universidad de Medellín. Profesionalmente se desempeñó como concejal de su municipio natal, Cisneros, diputado del departamento de Antioquia por el Partido Conservador en el 2000, y conjuez del Tribunal Administrativo de Antioquia.

Los niños y el solipsismo de Petro

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín

La terrible historia de los niños perdidos en la más densa selva conmovió al mundo entero, y por eso toda la humanidad respiró feliz algunos minutos cuando Petro declaró que los pequeños habían aparecido.

La ligereza con la que saltó a anunciar el dichoso hallazgo, y la subsiguiente reacción de indignación ante su irresponsable precipitación, sacudieron al mundo, mientras en Colombia nadie se inmutó, porque conocemos su locuacidad irrefrenable y su desconexión de la realidad: el que mucho habla, mucho yerra…

En efecto, su glosolalia — lenguaje conformado por neologismos y sintaxis deformada—, con la que trata todos los temas divinos y humanos, económicos y técnicos, viene aumentando de manera exponencial a partir del 7 de agosto. Ha encontrado en el Twitter un medio electrónico, tan veloz como su pensamiento irreflexivo, inconsistente y de expresión compulsiva, que fulmina desde cualquier parte del mundo porque su frenesí ambulatorio es igualmente irreprimible.

El Colombiano contabilizó entre marzo 10 y abril 9, 272 trinos y 361 retweets de Petro, quien maneja directamente ese mecanismo, mientras las nutridas oficinas de comunicación de la casa de Nariño operan otros medios virtuales con más profesionalismo y mejor gramática, lo que no implica mayor veracidad. Por su lado Caracol Radio, el pasado 19 de mayo informa que han habido días de hasta 30 trinos de Petro y “panelistas consideran que busca protagonizar y dominar la agenda pública con ese tipo de comunicación desinstitucionalizada”.

No acompaño a quienes vienen considerando lo anterior como desequilibrio, porque más bien veo solipsismo en Petro. Este consiste en una forma radical de subjetivismo, según la cual solo puede ser conocido el propio yo. Aparece en numerosas corrientes orientales, especialmente en la India, que ven la existencia solo como un sueño del sujeto, condición que se manifiesta también entre reputados, abstrusos e incomprensibles filósofos alemanes. Por esas razones, no podemos juzgar desfavorablemente a Petro Urrego, por dar él también rienda suelta al solipsismo.

Cuando uno sopesa el inmenso acervo de pensamientos originales, extravagantes, contraevidentes, agresivos, excéntricos o lunáticos del personaje, es evidente que además tiene la pasión adánica de crear el mundo que no pudo modelar antes, porque si el representante Petro no fraguó los servicios de salud, ahora los cambiará contra todos, sin ser médico ni salubrista… Si el alcalde Petro no pudo hacer un metro subterráneo –porque el subsuelo de arcillas plásticas y el costo astronómico no lo permitían–, ahora se harán, aunque él no es ingeniero… Y si el senador Petro no organizó el sistema pensional, ahora ex nihilo se cambiará, aunque él no es actuario…

Y así sucesivamente, a golpes de inspiración y aspiración, una a una, todas las instituciones, empresas y estructuras del país se recrearán sole ipso, bajo los dictados de una mente única, iluminada y omnisciente, guiada por los principios imperecederos de la lucha de clases, hasta que desaparezcan los “blanquitos ricos” y de malas, mientras al conjuro de sus trinos se revitaliza la Amazonia, rebaja el costo de la vida, disminuye el paro y se salva de la extinción la especie.

martes, 23 de mayo de 2023

En homenaje a Guillermo Salerno

José Leonardo Rincón Contreras
Por José Leonardo Rincón, S. J.

Alguna tarde en mi oficina de presidente nacional de Conaced conocí a Guillermo. Como cabeza del grupo editorial Kapeluz vino a proponerme difundir unos libros de texto para estudiantes de secundaria. Habían logrado algún éxito en su natal Argentina y quería que aquí también lo tuviese. De regalo me dejó un voluminoso libro que era uno de sus mayores logros: la edición bilingüe del Gaucho Martín Fierro traducida al mandarín, obsequio que me pareció exótico en ese momento, pero que años después comprendí su importancia porque le abrió las puertas a la China legendaria.

Nunca logramos el cometido de los libros, pero la empatía que logramos de inmediato generó una profunda amistad de más de una década. Él había vivido aquí en Colombia y tenía amigos entrañables y yo había vivido en Argentina y tenía amigos entrañables. Bien que él viniese a Colombia o que yo fuese a Argentina, tuvimos pretexto para encontrarnos a compartir. Aquí le encantaba invitarme a cenar al restaurante de Cacha, una compatriota amiga del alma que importaba deliciosos cortes de carne y chorizos argentinos. Cuando ella falleció intempestivamente nos volvimos clientes de un restaurante chino cercano a donde siempre se hospedaba. Alguna vez pude invitarlo a Estancia Chica con la intención de que conociera a Juan Carlos Sarnari, su compatriota exjugador del Santa Fe, cosa que efectivamente aconteció.

Uno de los puntos que nos conectó de inmediato fue su aprecio por la Compañía de Jesús. Recién elegido Francisco su alegría era infinita: en el barrio de Flores, de niños, habían jugado juntos fútbol y tomado onces, muchas veces en casa de los Bergoglio. En realidad, Albertito, como le decía al hermano mayor de Jorge, era su compañero y amigo de pilatunas. Estas anécdotas las recordaría siempre y su mayor orgullo era contar con un mensaje personal de quien ahora es el Sumo Pontífice. Por eso decidí apodarlo “Cardenal Salerno”, asegurándole desde mi imaginación que lo era “in péctore” y que solo yo lo sabía.

Con ocasión del segundo centenario de la restauración de la Compañía en 2014, tuvo una loca idea que finalmente llevó a cabo: reeditar la obra de Leopoldo Lugones, que Jorge Luis Borges había seleccionado como uno de sus 100 libros preferidos: el imperio jesuítico. Un trabajo riguroso y crítico sobre la epopeya de las famosas reducciones que decimos del Paraguay pero que en realidad estuvieron también en Brasil, Argentina, Bolivia e incluso Colombia. Lo loco no fue reeditarla sino proponerme hacerle un nuevo prólogo al primero que había hecho Borges. Tan loco como mi amigo acepté y la obra se lanzó en Posadas, cerca de las reducciones, con ocasión de un congreso de educación católica al que fui invitado como conferencista. Ustedes podrán juzgarlo.

Mantuve nuestra relación la mayor parte del tiempo a punta de correos. Eran extensas e interminables cartas sobre las que le peleé siempre: Guillermo, por Dios, ya existe el WhatsApp, toda esa carreta tan larga podríamos hablarla por este medio e incluso vernos en directo y mucho más rápido. Se negó por años a hacerlo para ser coherente con su estirpe de editor antiguo, hasta que un día realmente me sorprendió con su incursión por las nuevas tecnologías. El milagro se había dado y podríamos ahora mandar mensajes iguales o quizás más largos que antes. Maravilloso.

En su último viaje a Colombia el año pasado le dije que se hospedara con nosotros. Estuvo feliz de que, en su puerta, con letras de molde, encontrara su nombre. Gozaba como un niño contándome sus aventuras y en particular las que recientemente había tenido en China, donde por ser adulto y canoso, más que respetado fue venerado y tratado a cuerpo de rey. Me alardeaba con algunos balbuceos en mandarín y se jactaba narrando los numerosos detalles que tuvieron los anfitriones. Hablamos mucho porque por la pandemia dejamos el cuaderno atrasado. Siempre soñábamos y hacíamos planes, como la de la audiencia privada con Francisco y que quedó pendiente. Pero lo que lo hacía más feliz era hablándome de Alicia su esposa, de Celeste su hija y de Josefina 2020, la nieta que lo volvió bobo al final de su vida. Eso sí, lo noté muy delgado y demacrado, casi irreconocible, pero se defendió diciendo que nunca había estado mejor. Ahora ato cabos y entiendo que el cáncer traicionero ya lo estaba consumiendo.

Acaba de morir Guillermo e inmediatamente nuestros comunes amigos me lo han hecho saber. Nuestra amistad era reconocida por todos, porque él les contaba, todavía estupefacto, que yo un día lo invité, aquí en Bogotá a una misa que celebro los domingos en la noche y sin avisarle lo puse a hablar a todos los presentes sobre su amistad con Francisco. El señor que ustedes ven de cabeza blanca, copito de nieve, es un amigo mío argentino y les va a hablar del Papa cuando era niño. El cerrado aplauso final le hizo volver el alma al cuerpo, pero nunca supe si me perdonó por haberlo lanzado al ruedo de improviso.

Ya está con Dios mi amigo y me lo imagino echándole cuentos a toda la corte celestial narrándoles sus aventuras terrenas. Nos volveremos a ver cuando Dios así lo quiera. Por lo pronto te recuerdo con infinita gratitud y aprecio. Fuiste vos un amigo del corazón y eso nunca se olvida. ¡Descansá en paz!

De cara al porvenir: reuniones productivas

Pedro Juan González Carvajal
Por Pedro Juan González Carvajal

Una de las actividades más comunes y necesarias en el mundo de las organizaciones, es poder desarrollar reuniones para actualizar el estado del arte entre los interesados, hacer seguimiento a lo comprometido y recomendar o tomar decisiones para sacar adelante los objetivos y propósitos organizacionales.

Sin embargo, esta práctica rutinaria puede llegar a convertirse simplemente en un rito, –cuando no en un espacio para generar tensiones–, especialmente en dichas reuniones no se encuentran bien preparadas y los integrantes no están comprometidos con su papel dentro de ellas.

Sea lo primero asegurar que los asistentes son los que verdaderamente tienen porqué estar invitados a la reunión en particular.

Segundo, agendar con la debida anticipación por respeto al tiempo de los asistentes.

La convocatoria que debe incluir fecha, hora, de inicio y de terminación y objetivo de la reunión.

Las reuniones serias deben ser preparadas con anterioridad, deben ser enviados por el coordinador de estas los documentos requeridos con la debida anticipación, se debe contar con un orden del día que se inicie con el seguimiento a los asuntos pendientes y a los compromisos adquiridos en la reunión anterior y debe culminar con un resumen de lo acordado, lo pendiente para la próxima reunión y un acta donde quede el registro institucional de lo desarrollado.

Es importante tener unas reglas mínimas de protocolo donde la escucha, la solicitud de la palabra y la moderación de la reunión estén claras para todos.

Como simples pautas de buena educación es importante llegar a tiempo, evitar el uso del celular, poner atención a las diferentes intervenciones y presentaciones, y ser ejecutivos durante el desarrollo de esta.

De capital importancia, cuando se tienen presentaciones preparadas, llegar con anticipación e instalarlas en el computador a emplear para garantizar que no haya pérdida de tiempo en su instalación en medio de la reunión en curso.

Cada época trae su afán y el momento presente cuenta con ayudas tecnológicas que antes no se tenían a la mano. Es normal que la gente esté trabajando con su celular tomando nota, como también hacerlo desde los computadores personales o sus agendas.

Sin embargo, esto no siempre es así. Muchas veces algunos miembros de la reunión se atrincheran detrás de sus herramientas de trabajo simulando que están empleándolas para reforzar y soportar el tema que se está desarrollando, pero resulta que muchas veces están haciendo otra cosa o simplemente jugando trique.

Se espera que, en términos de seguimiento, cada uno traiga resuelto y pueda dar cuenta del tema que le corresponde. De otra manera no se justifica ni su presencia en la reunión ni el despliegue tecnológico donde simultáneamente se emplean, celulares, computadores personales, libretas, etc., y a pesar de todo esto, se incumple con lo requerido.

Usualmente las cosas obvias se dan por sentadas, y no necesariamente es así. El mundo organizacional depende de las personas y de las maneras en que ellas trabajan mancomunadamente como equipo, y no solamente como grupo.

Orden y buena letra. Planificación y responsabilidad. Cronogramas y presupuestos.

Recordemos el pensamiento popular cuando dice: “un inútil es quien no sabe ni mandar ni obedecer”.

lunes, 22 de mayo de 2023

Editorial: cada día más incertidumbre

Antonio Montoya H.
En este nuevo editorial para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H., hace un análisis de los principales hechos de la semana en el país. El primero evalúa la reforma laboral que acaba de presentar el Gobierno en el Congreso; el segundo es la nefasta costumbre del presidente de gobernar a través de Twitter; también se refiere a cómo, gracias a la mermelada, se está aprobando la reforma a la salud; al cierre de la mina de oro en Buriticá por ataque del Clan del Golfo; reseña las dificultades en Ecuador, Perú, Nicaragua y Venezuela, y finaliza con las alzas en los arrendamiento. No dejes de verlo,