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jueves, 5 de junio de 2025

Metallica en Rusia

Santiago Cossio

Cuando la música salva al mundo.

Lamentablemente muchas veces los políticos toman decisiones por encima del sentimiento del pueblo. Algunos líderes mundiales han caído en autoritarismos que cegados por el poder ponen en riesgo la seguridad del planeta. Incluso aún se sienten anhelos expansionistas de los macrobloques.

Estas líneas son solo un punto de vista y no comprometen las causas y razones de hechos históricos que marcaron la geopolítica mundial.

En diciembre de 1991, la bandera soviética de la hoz y el martillo se ondeó por última vez en el Kremlin, En esos días Mijaíl Gorbachov dimitió de su cargo como presidente de la Unión Soviética, dejando a Boris Yeltsin como presidente del recién independizado Estado ruso. Recordemos que Gorbachov fue galardonado con el premio nobel de paz más por la perestroika que por la misma paz. sin embargo, tras bambalinas se respiraba en todo el mundo, una cruda y latente guerra fría.

En los años 80 sucedieron dos grandes hechos: la explosión, ante millones de espectadores del mundo, del transportador espacial Challenger y la explosión de la planta nuclear Chernóbil que impactó con su radiación el planeta entero. Aunque haya sido un "accidente" esto causaba tensión entre las superpotencias.

La carrera armamentista y la carrera espacial sumada a una guerra comercial mundial, generaba tensiones en todo el planeta con aires de guerras.

En el año de 1991 surgió la idea de hacer un megaconcierto en Rusia. Algunas teorías conspirativas dicen que fue gestado por la CIA. Lo cierto es que los rusos resultaron más fans de Metallica que los mismos americanos.

El festival Monsters of Rock fue llevado a cabo el 28 de septiembre de 1991 con una asistencia en Moscú de más de 300.000 personas. La logística implicó un gran cubrimiento de oficiales de policía y ejército rusos que también disfrutaron del concierto.

Aquí las evidencias: https://youtu.be/SsnxAVBGep4?si=XBPcygRC8emLRGYQ

Se aliviaron las tensiones y posiblemente la paz mundial la lograron 4 peludos que no tienen ni idea de política y ni aún deben saber que la música salva al mundo.

jueves, 31 de octubre de 2024

El mundo en alto riesgo

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

Podríamos enumerar los grandes riesgos a los que está sometido el mundo en los actuales momentos, riesgos que nos producen miedo al futuro próximo y nos reta a buscar soluciones inmediatas y efectivas.

1. Riesgo a una tercera guerra mundial. Parece increíble, pero los enfrentamientos entre Rusia y Ucrania, y entre Israel y Hamas, ya generan tensiones que encienden alarmas nucleares, entre los países que cuentan con este tipo de súper destructivos armamentos, que no son muchos, pero están tomando partido en los conflictos mencionados. Desafortunadamente, hasta el momento, no encuentran soluciones de fondo, que permitan su terminación, generando inclusive desesperos entre aliados, por el escalamiento paulatino al que se va llegando en los países implicados, en destrucción y muertes, donde cualquier error en atacar estructuras muy sensibles, puede generar una irreversible activación nuclear, que detonaría la que sería la peor de las guerras.

Los países implicados, sufren una crisis de confianza entre las partes y mantienen una sed de venganza, que alientan a la victoria con dominación y ocupación, y a la derrota con sometimiento y humillación. Hoy, más que nunca, las partes en conflicto deben explorar posibles arreglos a las dificultades que generaron los conflictos, ojalá dentro de un cese al fuego prudencial, temporal y verificable, que no pueda ser utilizado para que las partes tomen un nuevo aire de reagrupamiento, de rearme y fortalecimiento. El objetivo debe ser el fin del conflicto, que beneficie a las partes, que tendrán que cargar con la pérdida de seguramente algunos beneficios.

Lo otro sería la guerra hasta el final, con rendición del perdedor y alto riesgo de que el conflicto degenere en una guerra mundial. Tremendo reto tenemos como humanidad, para evitar nuestra autodestrucción.

2. El azote de los fenómenos naturales: inevitables son las fuerzas de la naturaleza, el agua, el fuego y el viento, vitales para nuestra existencia, se enfurecen y asechan a la humanidad con inundaciones, incendios y huracanes, dejan grandes destrucciones a su paso y solo podemos hacerles frente con alertas tempranas, planes de evacuación y atención de desastres, refugios y programas de reconstrucción y reubicación.

3. Las pestes, las pandemias y las enfermedades incurables y mortales, que llegan para quedarse, mientras la ciencia encuentra la cura a tan graves males. Curiosamente los aportes de los científicos de Israel, una de las fuerzas enfrentadas, han contribuido sustancialmente a la medicina, para bien de la humanidad.

Estas terribles amenazas, para la humanidad, tienen en común, el hecho de ser eventos súbitos, en la mayoría de las veces impredecibles y todos generadores de destrucción y muerte, además de la migración de millones de personas.

A estos riesgos agregamos los conflictos internos, en los países donde las dictaduras se vienen imponiendo, a través de gobiernos de la izquierda comunista, fracasada como modelo en todo el mundo, que están generando un fenómeno de migración masiva de millones de personas, que buscan mejores oportunidades en nuevos territorios, algunos ávidos de mano de obra laboral, que ya no tienen, por el envejecimiento de su población y la negación de las nuevas generaciones a formar familias formales, con hijos, habida consideración de los esfuerzos físicos, económicos y de la mucha valentía, que ello exige.

Incluir en la fuerza laboral a los migrantes, genera un fenómeno de competencia con la mano de obra local, que, aunque escasa, termina quitándole puestos de trabajo, por ser más eficientes y baratos, además de que muchos oficios, ya no los quieren ejercer los locales, por ser considerados difíciles y de mucho sacrificio, yo diría que este fenómeno se está dando en todos los países, inclusive en los subdesarrollados como el nuestro.

El otro fenómeno de la migración es el de la cantidad de delincuentes que trae el proceso migratorio, terminan haciendo daños en sus nuevos países de destino, lo que genera esa xenofobia, donde como siempre, por unos pocos malos, terminan pagando las consecuencias, muchos buenos.

Resulta prácticamente increíble, que varios países estén utilizando el mecanismo de la migración, para liberar presos con destino específico. En nuestro caso se dice que Venezuela ejerce esta práctica desafortunada, que termina desacreditando a la gran cantidad de venezolanos, buenos elementos, que ya se han asentado en nuestro país, lo sienten como propio y conviven normalmente con nosotros.

Qué más podíamos esperar de Maduro, expulsa a los suyos y nos encarta con sus delincuentes. Entre a menos gente le toque dar mantenimiento súper precario, más se puede enriquecer; por algo será que hasta Brasil ha perdido la confianza en Maduro y sus secuaces.

En nuestro país, cada vez más débil para enfrentar estos grandes riesgos y realidades, que se ciernen sobre el mundo, habida consideración del propósito auto destructor que viene ejerciendo el gobierno de Petro y sus secuaces, colocándonos en inferioridad de condiciones para enfrentar los efectos extremos de estos riesgos y realidades, generadores de migración, con efectos socio políticos y económicos, que requieren de gobiernos muy eficientes y responsables, capaces de mantener sus economías a flote, en la generación de los recursos necesarios para enfrentar estas realidades.

En Colombia, con un ejército debilitado y desmotivado, una unidad de atención de riesgos y desastres totalmente saqueada y debilitada y un sistema de salud inducido a la quiebra, va a ser muy difícil hacerles frente a estos riesgos que se ciernen sobre el mundo.

Solo nos queda acercarnos mucho más a Dios, creador de cielos y tierra, para que nos proteja frente a estos grandes riesgos.

miércoles, 3 de enero de 2024

Editorial: perdimos el año


Antonio Montoya H.
En su editorial de la semana Antonio Montoya H., además de ofrecerles un saludo de año nuevo, presenta un balance de los hechos que fueron noticia, empezando por las actuaciones de Gustavo Petro en contra de Antioquia y otras regiones del país. Por ejemplo no le prorrogó a Antioquia la licencia de ser autoridad minera; casó una pelea con Marbelle por un ataque en redes a su hija; la pelea del Éxito con la DIAN, la de MinTrabajo con Van Camps, además de su intromisión en el fútbol lo que puede representar problemas con la FIFA como en Brasil, sus constantes desapariciones sin causa justificada y su pelea en redes con Milei quien decidió no pagar estudios a extranjeros.

También comenta el cierre de la nefasta época que Medellín vivió en la administración de Quintero y la esperanza que brinda la nueva administración, los problemas de la paz total y las actuaciones violentas del ELN, el incremento del salario mínimo y la informalidad en el país, y concluye con los mejores deseos a las nuevas administraciones regionales, y su sentimiento de tristeza y rechazo a las guerras de Ucrania y el invasor ruso, y la de Israel contra Hammas. No dejes de verlo.

jueves, 2 de febrero de 2023

Vigía: drones iraníes en Venezuela

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda*

El pasado 5 de julio, durante las celebraciones del Día de la Independencia, desfilaron en Caracas el Antonio José de Sucre ANSU 100, un aparato "de observación, reconocimiento y ataque, con capacidad antitanque y antipersonal" y el ANSU 200 que fueron diseñados por Irán, con quien Chávez firmó en el 2007 un contrato para la construcción de esos micro aviones a control remoto. Ambos son una versión modernizada del dron iraní Mohajer 2. Hoy, Venezuela se ha convertido en el primer país de América Latina en contar con drones armados. Hace 6 años en Yihad en Latinoamérica, el autor nos introdujo al riesgo, aún latente, de que Venezuela podría eventualmente utilizar drones para su defensa y ataque a puntos específicos de Colombia. Sabemos del empleo de drones rusos y chinos en la frontera colombo-venezolana, pero la ostentación de los drones iraníes, demuestra hasta qué punto hemos llegado, aunque afortunadamente para nosotros los colombianos, las relaciones binacionales parecen estar aceitadas.

La tecnología aeronáutica no solo nos ha llevado a explorar el espacio extraterrestre, sino que inventó los misiles balísticos intercontinentales y los drones kamikazes con alcance de hasta 2.500 kilómetros. Se supo de ellos en la guerra Armenia-Azerbaiyán del 2020 y son los que está utilizando Rusia para destruir centrales energéticas y aterrorizar a los civiles en Ucrania. El pasado 28 de enero, minidrones efectuaron un ataque contra un “taller” en Isfahan, en donde se construían los drones que emplea Rusia para afectar a Ucrania. Isfahan es una ciudad localizada a unos 350 kilómetros al sur de Teherán, vecina a una base de cazas estadounidenses F-14 y a un Centro de Investigación y Producción de combustible nuclear. Como en el pasado, (casos de Natanz en julio 2020 y abril de 2021, Karaj en junio del 2021 y la destrucción de más de 120 drones en febrero del 2022), Israel ha sido señalada de estar detrás del ataque. Mientras a Zelensky los norteamericanos lo equipan con tanques Abrams, los alemanes con blindados Leopard y Netanyahu, de rigurosa derecha política, asume el poder en Israel, no es de extrañar que esa guerra pareciera salirse de contexto regional y solo le dejara a Rusia la amenaza nuclear, en un escenario que nos pone en riesgo a todos. La fuerza naval iraní, por su parte, se alista para cruzar por primera vez el canal de Panamá y entrar en el océano Pacífico con su fragata Dena y su buque de guerra Makran a la cabeza.

La neutralización de narcoterroristas del ELN en vecindades a Buenaventura, el pasado domingo, nos pone a pensar que a pesar de la segunda mesa de negociaciones en México la próxima semana, el gobierno de Caracas pueda entregarle a la patulea elena uno de sus drones iraníes para que ateten contra un blanco sensible que les de poder político de negociación. Nos preocupa un eventual acuerdo con el grupo narcoterrorista, que combate por una ruta de salida del estupefaciente por el Pacífico. En el entretanto, la guerra irregular que nos ha identificado desde hace 60 años, sigue en desarrollo con el combustible de la cocaína a pesar de las promesas de paz total del actual gobierno. Y, finalmente, Latinoamérica es más cristiana que musulmana.

lunes, 10 de octubre de 2022

Editorial de Antonio Montoya H.

La editorial de esta semana, para El Pensamiento al Aire, inicia con un llamado a la unión de la derecha, superando los egos. También llama la atención sobre lo sucedido en el Concejo de Medellín, con respecto a la venta de las acciones de TIGO, el acuerdo no firmado de la venta de las tierras de Fedegan al gobierno, sigue su tránsito en el Congreso la reforma tributaria, no se logran acuerdos en el Congreso y hay divisiones incluso entre los partidarios del Pacto Histórico, aplaude los diálogos de paz, votaciones en Brasil, nuestra prevención contra el invierno y los huracanes, y concluye con comentarios sobre la guerra de Rusia y Ucrania. No dejes de escucharlo.

lunes, 3 de octubre de 2022

Editorial de la semana

Esta editorial de Antonio Montoya H. para El Pensamiento al Aire, inicia con su análisis de la marcha que se realizó el 26 de septiembre en contra de las decisiones tomadas por el gobierno de Gustavo Petro. También menciona la apertura de frontera con Venezuela, sobre la guerra de Ucrania y Rusia, la relación de Petro con sus ministros, sobre la pesadilla de Daniel Quintero en la Alcaldía de Medellín y finalmente, el deseo de acabar con la corrupción. No dejes de escucharlo.

martes, 27 de septiembre de 2022

De cara al porvenir: la guerra de turno

Pedro Juan González Carvajal
Por Pedro Juan González Carvajal*

Hablar de que en este momento estamos presenciando una sola guerra, es no solo inexacto, sino irresponsable.

Se habla a través de la historia que luego de una peste, inevitablemente viene el hambre y luego a guerra. Lamentablemente en el estado actual de cosas, el orden de los factores es cambiante dependiendo la latitud donde nos ubiquemos y de las causas generadoras de los conflictos que analicemos.

Obviamente los titulares de los diferentes medios de comunicación se concentran en el episodio bélico más atractivo y que más rating produce, que es el conflicto entre Rusia y Ucrania.

Personalmente estoy de acuerdo con la aseveración expresada recientemente por el papa Francisco en entrevista de principios de mayo a El Corriere della Sera para señalar al responsable de que se hayan precipitado los acontecimientos. Dice el Papa que “es posible que el origen de la invasión de Putin a Ucrania se deba a los ladridos de la OTAN a las puertas de Rusia” y es claro que Rusia reaccionó.

Pero no nos quedemos ahí. Es muy llamativo que una indiscutible potencia militar como Rusia no haya podido conquistar un país relativamente débil al cual las otras potencias han ayudado de manera tímida, y que un conflicto calculado para 3 meses ya vaya para 9 meses y que territorios en teoría conquistados por Rusia estén ahora siendo recuperados por Ucrania, a cuya dirigencia y población hay que reconocer su fortaleza de espíritu y su amor por la patria.

¿Qué es lo que pasa? Mi teoría es que países que tienen armamento militar atómico y armas de última tecnología no las pueden usar sino para maniobras de disuasión, pues a estas alturas del partido y asumiendo que tienen dirigentes medianamente inteligentes, responsables y sensatos, pues su uso efectivo estaría dando inicio a una hecatombe que no tendría reversa, razón por la cual por ahora –y afortunadamente– solo les permite emplear armamento convencional, lo cual les resta capacidades y ventajas competitivas efectivas contra enemigos en teoría más pequeños. Lo anterior lleva al uso intensivo de sanciones económicas por parte de los amigos del otro bando y de ayudas por parte quien apoya a la contraparte.

Norteamérica pierde la guerra con Vietnam y con Corea. Norteamérica y la Unión Soviética salen con el rabo entre las patas de Afganistán. Norteamérica arma el despelote y sale a hurtadillas de Irak, Siria y Libia en una estruendosa derrota de su denominada “guerra preventiva”, la Unión Soviética implosiona y se genera una diáspora alrededor del Pacto de Varsovia, cuyos países miembros, en su mayoría, poseen arsenales atómicos. Rusia trata de reconstituirse como potencia, pero ve amenazada su seguridad con el coqueteo de la OTAN a varios de sus vecinos, antes aliados a la fuerza.

Mientras tanto China crece, crece y crece en todos los sentidos y su presencia planetaria cada vez es más significativa. Apoya a Corea del Norte, quiere asegurar su propiedad sobre la antigua Formosa hoy más conocida como Taiwán, incrementa la construcción de islas artificiales alrededor de Japón, reconstruye la histórica “Ruta de la seda” empleando los más modernos ferrocarriles de alta velocidad, compra enormes extensiones de tierra en África, financia y construye proyectos de infraestructura en todas partes del planeta y tiene aproximaciones cada vez más cercanas y frecuentes con Rusia. Es quien mejor supo aprovechar las distracciones internas en Norteamérica, su desacomodo institucional y la incertidumbre y debilitamiento externo que ocasionó el gobierno de Trump.

China sabe que es potencia y que requiere comportarse y atender sus requerimientos y exigencias como potencia, pero sabe también de sus debilidades, entre las cuales se encuentran su excesiva población, el riesgo de una hambruna o de una peste como las tantas que han tenido y que pende sobre su cabeza como la Espada de Damocles –hoy más que nunca con el COVID-19–, el riesgo de sequias extremas debidas al cambio climático que hoy padecen al secarse el gran río Yangtsé, el más importante y extenso del país, el tercero del mundo, que atiende a casi un tercio de la población. Sabe también que tiene un vecino incómodo y desconcertante como la India y que su rica cultura y sus tradiciones, en un mundo signado por los desarrollos tecnológicos pueden ser o potencializadores o lastres para sus desarrollos.

Por ahora habrá que esperar a que los jugadores muevan sus fichas y a que los peones caigan como ha sucedido casi siempre a través de la historia.

miércoles, 3 de agosto de 2022

¿Por qué una mala reforma agraria, si hay buenas?

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín*

Antes de la Revolución de Octubre, Ucrania, provincia del Imperio, era el granero de Europa, y Rusia, un inmenso país agrícola de variada y abundante comida.

No trataremos de las tierras comunales (el mir, tan bien estudiado por Max Weber), ni de los latifundios de la aristocracia, ni de los siervos, ni de las tierras vírgenes de Siberia, ni de las reformas agrarias de Stolypin, para saltar hasta el putsch en Petrogrado, que lleva a Lenin al poder. Para consolidarlo sobre el gigantesco Imperio, Vladimir Illich ordena inmediatamente:

1.    1. El cese al fuego con Alemania (para ganarse a los soldados y sus familias).

2.   2. La independencia de las naciones sometidas a Rusia.

3.   3. La masiva toma de tierras.

Con esto último logra el apoyo del campesinado, más del 80 % de la población, a la Revolución. Ignoran que a esa “reforma agraria” seguirá la colectivización cuando el comunismo, después de la guerra civil, se imponga. Al desprecio de Lenin por ellos seguirá el odio de Stalin por los kulaks, los pequeños empresarios que alimentaban el país, a los que exterminará, especialmente en Ucrania, a través de la hambruna provocada (Holodomor).

Después la tierra se dividió entre granjas colectivas (Sovhoz) y cooperativas (Kolkhoz), en las cuales un campesinado esclavizado producía muy poca comida, bajo la férula burocrática encargada de lograr el cumplimiento de metas de imposible alcance. La penuria alimentaria obligó luego a tolerar cultivos “ilegales” de los campesinos: 3 % del área cultivada total, que suministraba más de la mitad de los lácteos, frutas y verduras.

La triste vida del pueblo, siempre hambreado, fue la conclusión inescapable de esa reforma agraria colectivista.

Bajo Kruschov la situación llegó a los peores extremos y la URSS se convirtió en el primer importador mundial de granos (trigo, cebada, maíz), a pesar de cultivar millones de hectáreas en granos, que superaban la suma de las áreas sembradas de esos cereales en los Estados Unidos, Canadá y Francia.

Y así, de tumbo en tumbo, se llega hasta la última reforma agraria soviética. Antes de la desaparición de la URSS, el 3 de mayo de 1990, el Congreso de la República Federativa Rusa, su mayor y determinante Estado, por 607 votos contra 369 y 40 abstenciones, decretó que, al lado de granjas estatales y cooperativas también habría propiedad privada rural. Luego se dictó una Ley para facilitar la privatización de tierras y para estimular grandes cultivos privados de cereales.

Así se puso en marcha una reforma agraria exitosa, que ha convertido a Rusia nuevamente en una potencia agrícola como primer exportador mundial de trigo, mientras Ucrania ocupa el 4° lugar.

Con mayor entusiasmo aun, los países que se separaron de la URSS —Ucrania, los Bálticos, los Centroasiáticos—, y los de Europa Oriental, siguieron ese camino.

Parecida evolución tuvo la agricultura en China, porque con la eliminación de las comunas y el retorno de la libertad en el campo, ese país también pudo superar el hambre y llegó a ser incluso exportador de alimentos.

Entonces, ¿cómo es posible que a Colombia la vayan a condenar a una reforma agraria regresiva, precolectivista, minifundista e improductiva, dirigida arbitrariamente por una burocracia, con poderes para obligar a la “venta” de los terrenos que al funcionario de Minagricultura, o al exjefe de una minga, no le parezcan adecuadamente explotados?

Sin considerar las futuras e inevitables escaseces y hambruna, aquí la reforma leninista será impuesta, porque está inscrita en el ADN de los movimientos comunistas, para todos los cuales nada hay más abominable que una estructura agropecuaria basada en la propiedad privada y la libre empresa.

Colombia requiere una reforma agraria que haga productivo el campo, que estimule su desarrollo, que incorpore la Orinoquia dentro de la frontera agrícola, que sustituya importaciones y que lleve sus productos al mercado mundial.

Una reforma agraria correcta podría sacar del desempleo a millones, pero como tropieza con el dogma marxista-leninista, no se iniciará durante el gobierno de Petro, dure este cuatro años, doce o sea o vitalicio…

miércoles, 20 de julio de 2022

SSXXI: “Moderación” en la recta final

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín*

Quien no comprende el concepto de internacionalismo proletario no entiende cómo se juega la geopolítica en América del Sur, donde avanzan impetuosos los movimientos del Foro de Sao Paulo, mientras retroceden las desarticuladas fuerzas democráticas. Los primeros están dirigidos y coordinados por La Habana; las segundas no interesan a Washington, que las deja al garete.

Como telón de fondo no puede ignorarse la inocultable lucha por la hegemonía entre las superpotencias. Detrás de Beijing aparecen Moscú, Teherán, Pyongyang y La Habana, en primera fila; y en las sombras, incontables grupos terroristas, entre los cuales las FARC y el ELN, de absoluta obediencia castrista, que en Colombia son actores fundamentales del tal Pacto Histórico.

El triunfo de Petro debilita a los Estados Unidos y fortalece a China en el tablero mundial. Falta solo Brasil para que toda América Latina gire en la órbita imperial de Xi Jinping.

Paso a paso avanza comicialmente el comunismo desde el Río Bravo hasta la Patagonia. En todos nuestros países, el electorado está desorientado por los medios infiltrados y una Iglesia proclive a la teología de la liberación. Además, los órganos electorales han sido cooptados por la izquierda y dotados de software preparado al efecto. Así ha sido siempre en Venezuela, luego en Perú, y probablemente ya lo es en Colombia…

Estamos en presencia de un hecho nuevo: la llegada electoral al poder de movimientos comunistas, que supera en eficacia la toma violenta que siempre intentaban.

Para preparar elecciones se actúa cautelosamente con el fin de no asustar al electorado de los distintos países, porque los acontecimientos en uno de ellos influyen en los demás, al estilo de vasos comunicantes.

Hace un año (julio 28/ 2021) fue reconocido como presidente del Perú, desestimando todas las denuncias de fraude, un pobre diablo, marioneta de Vladimir Cerrón, jefe indiscutible del comunismo en ese país.

Como para 2022 estaban previstas elecciones cruciales en Chile, Colombia y Brasil, en Perú se adoptó la “moderación”. El Sombrerón no propuso nada radical o revolucionario, que pudiera alarmar a los chilenos, los colombianos y los brasileños, para dar la sensación de que nada cambia, que la elección de un candidato comunista no implica contagio venezolano.

Esa “moderación” tuvo efecto en Chile, donde fue elegido en marzo 11 de 2022 un chisgarabís, cuyo gabinete de extrema izquierda nada significativo ha hecho, con tres propósitos: 1. Tranquilizar con su “moderación” a los colombianos, para no perjudicar las posibilidades electorales de Petro. 2. No inquietar a los brasileños, y 3. No arriesgar la ratificación de la grotesca nueva Constitución de Chile, el 3 de septiembre.

Una vez posesionado Petro tendrá que afectar “moderación” para no perjudicar a la izquierda en el referendo chileno y no poner en peligro el triunfo de Lula en las elecciones brasileñas, el próximo 2 de octubre.

Ahora bien, si Bolsonaro es derrotado: 1. El predominio chino en el mundo se asegura, y 2. Caerán las caretas en Santiago, Lima y Bogotá, para pasar a la etapa plenamente revolucionaria en toda la región.

La “moderación” de Petro es, desde luego, falaz, si oímos al cuarteto de ministras (Cultura, Salud, Agricultura, Ambiente), pero mientras los partidos tradicionales cooperen con él en el sainete venal del acuerdo nacional, su gobierno conservará la fachada de normalidad institucional, hasta desembocar en la Constituyente requerida para la asunción de todos los poderes, que reclama la revolución, imperativo vital e inexorable del individuo llamado a crear el nuevo orden colombiano en clave marxista-leninista.

jueves, 14 de julio de 2022

Vigía: Venezuela, ¿a la ofensiva estratégica?

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda*

En la parada del 5 de julio, día de la firma del acta de independencia y de la Fuerza Armada Nacional detallamos, bajo la tutela de un Bigotón inflable, las últimas adquisiciones armamentísticas de los militares venezolanos.

Lo nuevo

Además de los ya conocidos tanques T-72, las plataformas de defensa aérea s-300, los Zukhoy, helicópteros de ataque M-35 y radares, destacamos los sistemas iraníes móviles de lanzacohetes múltiples Haseb de 107 mm, fundamentados en el sistema chino Type 63: 11 tubos, cada proyectil con cabeza explosiva de 8 kilogramos y 9 kilómetros de alcance. Los tales lanzadores, montados en los vehículos tácticos 4x4 Tiuna, están desplegados a lo largo de la frontera colombiana. Los otros Haseb están afincados en las lanchas Damen Interceptor 1102, de alta maniobrabilidad, construidas en un astillero holandés y asignadas a la Brigada de Infantería de Marina en Puerto Cabello. (No olvidemos la crisis de la corbeta Caldas en agosto de 1987 cuando se estuvo a punto de escalar la disputa en el golfo de Venezuela. Eran presidentes Barco y Lusinchi. Y sí, aún tenemos disputa fronteriza en aguas jurisdiccionales).

El otro detalle que nos llamó la atención fueron los nuevos drones ANSU-100 y ANSU-200, basado en el Mohajer-2 (“migrante”) iraní, un vehículo aéreo no tripulado que se utiliza para espiar instalaciones militares y posiciones enemigas. También puede usar armamento guiado por láser hasta sus objetivos. Para no mencionar los drones rusos Orlan 10 B/E, asignados a un batallón de Caribes, en cercanías de La Victoria, Estado Apure. ¿Cuántos de esos drones estarán vigilando los 2.219 km de frontera?  

Con la misma estrategia de Moscú frente a Ucrania, en el 2014, cinco batallones de infantería son entrenados por instructores rusos a solo 40 kilómetros de la frontera. Tres de ellos están acantonados en los Fuertes Mara, estado Zulia, Morotuto, Táchira y Carreño, Apure. “Unidades tácticas de armas combinadas…”, preparadas en guerra regular, espectro electromagnético y ciberinteligencia.

¿Contra USA / Otan?

Que los gobiernos venezolanos desplieguen sus fuerzas militares mostrándole los dientes a Colombia, es algo corriente desde Rómulo Betancourt (1964). La gran riqueza petrolera del hermano país le ha permitido estar siempre muy por encima de las capacidades armamentísticas colombianas y la crisis económica que vive no ha impedido su rearme mucho más ahora que el presidente electo Petro ha descartado la compra estratégica de aviones, lo que pone en estado de indefensión disuasiva a su país. La confianza está en el “uncle Sam”, que la semana entrante le enviará al presidente electo sus emisarios para hablar de eso, de seguridad.

Del 29 de julio al 1 de septiembre en Fuerte Terepaima, estado Lara, Venezuela acogerá ejercicios militares en los que participarían Rusia, Kazajistan, India, Vietnam y China, entre otros, y que podría convertirse en un bloque para hacer contrapeso a USA y la OTAN. «Las naciones VRIC —Venezuela, Rusia, Irán, China— se están preparando para hacer una fuerte declaración de que la región está lista para abrazar la fuerza multipolar», dijo Joseph Humire del Centro para la Seguridad de la Sociedad Libre y el general venezolano en retiro Manuel Cristopher Figuera recabó: “La idea era la convergencia en la región de otras potencias para quitarle fuerza a la influencia de EE. UU. …”

Miraflores tiene un aliado incondicional: el ELN, que entrena a cerca de 1.000 jóvenes terroristas venezolanos para apoyar el Plan Campaña Independencia, en previsión de una invasión de US, activación de grupos armados internos, ataque contra cabecillas del narco cartel y golpe de estado. “Cuente con el Ejército de Liberación Nacional hasta la muerte”, dijo alias Edward. Eso de “hasta la muerte” está por verse, viniendo de una organización dedicada al narcotráfico y a la minería ilegal. Y desde hace meses, emisarios mexicanos merodean en ambos países buscando la unión de las disidencias de las FARC, justo cuando Perú se anuncia como primer exportador mundial de cocaína.

A todo lo anterior, se agregan 18 "megabandas" (Tren de Aragua, Tren del Llano, Tren de Guayana, Tren de la Muerte, los Meleán, Yeico Masacre, entre otras), 28 grupos armados irregulares (ELN y FARC incluidos), y 22.500 personas delinquiendo en los estados de Zulia, Táchira, Apure, Bolívar, Amazonas y Falcón, con técnicas de irregulares colombianos, que son otro problema de seguridad interna del vecino país.

Ante este panorama, no nos queda sino evaluar el espíritu de combate de los militares venezolanos frente al de los colombianos, que completan más de 60 años de conflicto interno. En la evaluación del poder relativo de combate, nos preguntamos ¿intentarán atacar?

martes, 31 de mayo de 2022

De cara al porvenir: prudente optimismo

Pedro Juan González Carvajal
Por Pedro Juan González Carvajal*

De cara a los acontecimientos que por estos días nos entretienen, tengamos en cuenta algunos aspectos que nos obligan a no tirar la toalla, a persistir, insistir y nunca desistir, pero manteniendo siempre un prudente optimismo.

Acaba de concluir la cumbre de Davos que volvió a ser presencial y los analistas muestran preocupación por una probable recesión económica mundial. No hemos terminado de dominar al COVID-19 y ya vamos por la cuarta de “N” dosis y están apareciendo nuevas variantes. Una de las principales ciudades chinas, Shanghái, continúa encerrada por cuarentena. Crece de nuevo el nivel de contagios a nivel mundial, aparecen nuevas variantes y para colmo, aparece la llamada “Viruela del Mono”. Continúan los tropiezos en los flujos logísticos de aprovisionamiento a nivel planetario y la guerra entre Rusia y Ucrania va para largo. Y sin que podamos pasarlo por alto, el cambio climático comienza a mostrar pequeños pero graves anticipos de lo que serán sus impactos y repercusiones a nivel mundial.

En lo local, hay un revolcón a nivel político, pues los poderes tradicionales han sufrido un descalabro electoral sin precedentes, ante lo cual tendrán que hacer un análisis de conciencia y sobre todo un gran propósito de enmienda que les permita no solamente ejercer una oposición adecuada, sino irse preparando como alternativa real para los comicios del 2026.

Los resultados de la primera vuelta son una bofetada enorme al establecimiento.

No se puede seguir pensando que temas como el mal gobierno, el deterioro de la imagen del expresidente Uribe, la corrupción, la impunidad y los permanentes escándalos se pueden seguir tapando con las manos, pues ante la evidencia de las urnas, pues no es así.

No podemos dejar a un lado ni la iniquidad, ni la pobreza, ni los impactos del narcotráfico, ni la crisis del campo, ni la informalidad de la economía, ni la problemática de la tenencia y la propiedad de la tierra, entre otros temas álgidos, que son todos asuntos estructurales, que deben ser enfrentados con creatividad, compromiso, continuidad y sobre todo con una verdadera voluntad política, así como comprometerse en serio, de una vez por todas, con el tema de la paz.

Ojalá se tuviera la claridad conceptual en términos políticos y la entereza moral y organizacional para enfrentar estos cuatro años que vienen bajo un verdadero esquema de gobierno-oposición, para comenzar a dar síntomas de que por el lado de los perdedores se está pensando en algo serio y diferente a lo tradicional.

Habrá que fortalecer a los partidos políticos y entender, por fin, que sin partidos políticos no hay democracia y que los llamados movimientos políticos son figuras temporales y de coyuntura.

Se ha criticado y se critica con enorme acidez a los dos candidatos que pasan a la segunda vuelta, pero ¿se esperará de manera oportunista y descarada hacer parte de la burocracia del próximo gobierno?

¡Amanecerá y veremos!

Es el momento de poner los ojos sobre la sindéresis, la coherencia y la consecuencia de ganadores y de perdedores… Es lo malo de hacer campañas ofensivas y descalificadoras, pues finalmente, alguno tendrá que ganar y los perdedores querrán al menos sobrevivir en términos políticos.

Tengamos en cuenta que ninguno de los dos candidatos que pasan a la segunda vuelta tiene mayorías en el Congreso de la República. Ojalá quien resulte electo como presidente de los colombianos y los Congresistas recientemente elegidos no nos salgan con más de lo mismo y que la mermelada, la mantequilla, la grasa, los ungüentos o la pomada no aparezcan de nuevo tratando de conseguir por parte del gobierno entrante, la gobernabilidad que se requiere para sacar adelante sus principales proyectos bajo el ejercicio democrático, contando con la coalición que le permita obtener las mayorías necesarias. ¡No más corruptela a la luz del día y ante los ojos de todos!

El sol seguirá saliendo, nacerán y morirán colombianos, tendremos que seguir trabajando, la Selección Colombiana de Fútbol sigue sin técnico y como dice la protagonista de la película “Lo que el viento se llevó”, Scarlett O’Hara en su última e histórica frase, “Mañana será otro día”.

miércoles, 11 de mayo de 2022

¿Joya de la corona?

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín*

En los últimos años han aparecido las expresiones monárquicas de “joya de la corona” y “prueba reina”, para ponderar las excelencias de algo, o lo incontrovertible de un hallazgo que determina el cierre de un proceso o de una discusión.

Estamos a 19 días de la primera vuelta de la elección presidencial más importante de nuestra historia, la que, además, por primera vez implica consecuencias a escala global.

En efecto, si Colombia elige suicidarse electoralmente, no solo desaparecerán sus instituciones, sus libertades y su porvenir, dado que ese trágico insuceso tendría inmediatamente efectos aterradores en Brasil. Si ese inmenso país también cae, todo el continente pasaría entonces a orbitar en la esfera china, puesto que Rusia, por su debilidad demográfica, y en la medida que se enreda en una guerra by proxy con los Estados Unidos, fatalmente queda supeditada a Beijing.

Hasta dónde la Rusia de Putin sea comunista es asunto secundario frente al ascenso chino. Lo cierto es que Moscú, en esa toma de posiciones hacia la hegemonía, le aporta la influencia que ha recuperado en el vergonzante “imperio” cubano de Venezuela, Nicaragua y Bolivia, que extiende sus tentáculos sobre Argentina, Chile, Honduras y Perú, países en camino hacia versiones más o menos completas del socialismo del siglo xxi.

El desolador panorama de una América Latina supeditada, a través de la isla famélica, a un esclavizante neocolonialismo amarillo, es lo único que se puede esperar del socialismo del siglo xxi. Este se proyectaría en la URSA (Unión de Repúblicas Socialistas Americanas), federación cuyo establecimiento aseguraría el predominio mundial de China.

Para llegar a este punto solo falta tomar la joya de la corona, en este caso Colombia, lo que se consigue a muy bajo costo. Basta con una mala elección en nuestro país para que salte el precario equilibrio geopolítico en el que aún los Estados Unidos mantienen primordial influencia.

De esta manera, una posesión de Petro (legítima o fraudulenta), condenaría al hambre y el despotismo a toda América Latina, donde entonces se desencadenaría la revolución, ya sin los tapujos de Boric y Castillo, cuyo prudente respeto por el orden constitucional, hasta ahora, es apenas un recurso transitorio para no alarmar al electorado colombiano.

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Pocas figuras tan apasionantes como la de Winston S. Churchill, que ha merecido centenares de biografías, ensayos y películas. En 2014 apareció la primera edición colombiana del Churchill de Roy Jenkins (Bogotá: Crítica, 1134 pág.), que parecía ser la biografía definitiva. Pero en 2020 se publicó, bajo el mismo sello, la traducción de Churchill, walking with Destiny, de Andrew Roberts (Bogotá: Crítica, 1468 p.), que supera ampliamente todo lo que conocíamos del inmenso personaje.

Al recomendar al lector la 2ª edición (2021) de ese libro monumental, como corresponde a Sir Winston, no puedo dejar de manifestar mi dolor ante la falta de un líder comparable en Colombia.

Churchill, solitariamente, alertó a su país sobre el peligro inminente y la irresponsabilidad de no rearmarse mientras Hitler lo hacía en gran escala. Allí se reconoció finalmente que tenía la razón. En cambio, en Colombia, a partir de 2002, nadie en las más altas esferas ha enfrentado con entereza al enemigo, con el que se ha pactado hasta la demolición de quienes se oponen al comunismo, incrustado en todas las principales posiciones del Estado, en los partidos, en los sindicatos y en el dominio de la justicia y la educación.

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De un filósofo coreano, Byung-Chul Han, que enseña en una universidad alemana, ha aparecido en Colombia un breve e inquietante libro, Infocracia, la digitalización y la crisis de la democracia (Bogotá: Taurus; abril 2022. 103 p.), que denuncia la práctica desaparición de la verdad y la racionalidad, aplastadas por la multiplicación y la velocidad de la información, en buena parte configurada por fake news, trolls y bodegas.

La democracia es lenta, larga y tediosa, y la difusión viral de la información, la “infodemia”, perjudica en gran medida el proceso democrático. Los argumentos y los razonamientos no tienen cabida en los tweets o en los memes, que se propagan y proliferan a velocidad viral. La coherencia lógica que caracteriza el discurso es ajena a los medios virales (…) También las noticias falsas son, ante todo, información (…) Antes de que un proceso de verificación se ponga en marcha, ya ha tenido su efecto. La información corre más que la verdad y no puede ser alcanzada por esta (p. 42).

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¡Y el registrador allí!

lunes, 2 de mayo de 2022

Noticias de la semana

En esta oportunidad el doctor Antonio Montoya H., en su editorial para esta semana, destaca diversos aspectos de la vida nacional que son noticia. Entre ellos, los resultados de las encuestas a la carrera presidencial, los problemas judiciales que enfrentan los líderes del Pacto Histórico, los problemas del invierno, la delincuencia desbordada, la masacre en el Putumayo, la celebración del Paro Nacional, la invasión de Rusia a Ucrania, Uribe a juicio y el espectacular concierto brindado por Maluma y con la presencia de Madonna. No dejes de escucharlo.


jueves, 21 de abril de 2022

Vigía: Colombia y Brasil ¿próximos a caer?

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

El escenario es complejo. Mientras la guerra ruso-ucraniana continúa en primer plano, la Cuba de los Castro cumple 60 años con un 90% de pobreza, un sueldo mensual mínimo de U$ 9 dólares y una economía pauperizada, Rusia advierte sobre el envío de activos nucleares si Finlandia y Suecia deciden unirse a la OTAN. “Y en ese caso ya no se podrá hablar de un Báltico sin armas nucleares” aclaró el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dimitri Medvedev. En ambos extremos del globo la situación pinta crítica pues mientras en la isla prisión, recordada por la crisis de los misiles de 1962, la gente sobrevive con un mínimo calórico, en el Báltico las amenazas rusas no son de jugar. Así lo aclaró el actual director de la CIA, William Burns: “(…) nadie puede tomarse a la ligera la amenaza que supone que pueda recurrir al uso de armas nucleares tácticas o de baja potencia”, afirmó el máximo responsable de la agencia de espionaje, en un discurso en una universidad de Atlanta.

En esta parte del mundo, el analista Andrés Oppenheimer, advierte que los dos próximos países que potencialmente podrían caer en manos de la izquierda extrema son Colombia en marzo y Brasil en octubre, cuando se celebren las elecciones presidenciales. El interés geoestratégico y de supervivencia de La Habana y de Moscú, ambos involucrados profundamente en Venezuela, está en estos momentos en Colombia en donde la campaña preelectoral está en uno de sus momentos más álgidos, especialmente por la embarrada del candidato de la extrema izquierda, Petro, quien: “ante notario y en documento público, bajo gravedad de juramento (…) no habrá ningún acto de expropiación contra ningún bien los colombianos en mi gobierno”. Frente este impromptu petrista, la senadora María Fernanda Cabal saltó a las redes con un “Chávez dijo lo mismo”, sembrando una muy merecida duda ante las promesas falsarias del extremista.

Con una población de 50 millones de ciudadanos, de los cuales más del 70 % son católicos cristianos, el país registra a la fecha 33 masacres por cuenta de los grupos armados organizados, una situación en la cual la mayoría de los ciudadanos expresa su repudio y rechazo, siempre con la cocaína como excusa del actual conflicto. Para algunos estudiosos del sesentero conflicto interno, la causa y raíz de las guerras civiles de Colombia siempre ha sido la Constitución y no me cabe duda de que Petro, como lo aclara uno de sus excompañeros, no busca la reelección sino la insurrección de acuerdo con su evidente egolatría: morirá Sansón y todos los filisteos, dirá luego de su fracaso electoral que se huele en el ambiente. Y la culpa será de la malinterpretación de los postulados de la Constitución "burguesa" del 91. O de los electores, que equivocarán sus votos. Y aunque los colombianos podríamos dar una sorpresa como la del plebiscito del 2016 cuando inesperadamente le dijimos NO a los acuerdos espurios de La Habana, estamos en los prolegómenos de otra guerra civil según estos académicos.

Para Oppenheimer, las posibilidades de Petro de llegar a la Casa de Nariño son pocas, comparadas con la izquierda de Lula quien avanza en su candidatura apoyado en el supuesto descrédito político de Bolsonaro. Colombia en cinco semanas y Brasil a fin del año, corren el riesgo inminente de convertirse en satélites de gobiernos comunistas productores de bienes de consumo, como China que ha logrado sacar de la extrema pobreza a unos 99 millones de personas en los últimos 8 años, según los cantos de Jinping. Aunque se está dando la calculada casualidad de que el nuevo imperio chino, tiene un pie en toda la región, retando la supremacía económica y tecnológica de Washington, el polo que nos debe guiar a los latinoamericanos.

En el entretanto, en Cuba la ONG Prisoners Defenders denunció recientemente la “separación forzosa” de sus padres de unos 5.000 niños; con el dictatorial gobierno orteguista nos estamos viendo la cara en la Corte en La Haya hoy jueves 21 y en Venezuela se respiran aires de ¿probable modernización? El Kremlin amenaza con reforzar militarmente estos países y China permanece discreta y atenta a los acontecimientos. Así rueda este mundo.

En este entramado post pandemia, alistarnos para votar por el mejor programa de gobierno, es parte fundamental de nuestra obligación ciudadana.

jueves, 7 de abril de 2022

Vigía: ¿Rusofobia o realidad?

Coronel John Marulanda (RA)

Por John Marulanda*

En 1964 el Foro Mundial de la Juventud Obrera soviética, se solidarizó con el campesinado de Marquetalia, apoyado por Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir. Jean Larteguy, corresponsal de guerra francés, cuenta que para entonces llegaron instructores cubanos a entrenar particularmente a aquellos que, como alias Tirofijo, incursionaban en el bandolerismo.

Estábamos en plena guerra fría y la embajada rusa en México, en cabeza de Nicolai Sergueievitch Leonov, servía como articulador para el desarrollo del proyecto ideológico- logístico que tenía a Colombia en la mira. Había que desestabilizar a este país suramericano a como diera lugar. Se desencadenaron entonces, atentados terroristas en Bogotá, Cali y otras ciudades.

Medio siglo después, la prensa nacional y extranjera, el propio gobierno y la opinión pública, están advertidos de los intereses rusos en Colombia, convertida en la “joya de la corona” de la región, básicamente por tres motivos: uno, es un país que ha soportado más de 60 años de violencia; dos, es el principal productor de cocaína en el mundo y tres, es un áulico de US desde un lejano 48, cuando el batallón Colombia participó en la Guerra de Corea.

En diciembre del 2020 la Cancillería solicitó al embajador de Moscú en Colombia la salida de dos diplomáticos, Belousov, del Servicio de Inteligencia Militar de Rusia (GRU) y Paristov, del Servicio de Inteligencia Extranjera (SVR), por espionaje al servicio de intereses venezolanos: ya desde 2013, se habían presentado las protestas pertinentes a los sobrevuelos ilegales de aviones rusos de inteligencia en espacio aéreo colombiano, procedentes del hermano país.

En enero de este año, la Subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos de EE.UU. Victoria Nuland, alertó sobre la presencia de rusos en regiones fronterizas y dijo que el Kremlin tenía experiencia al interferir en los comicios de US y Europa. La funcionaria aclaró que se trabajaba en conjunto para impedir “que fuerzas externas malignas intervengan en las elecciones”.

El pasado 25 de marzo en una audiencia ante el Comité de Servicios Armados del Congreso de US, el general Glen Van Herck, comandante del Comando Norte de EE. UU manifestó: “Me gustaría señalar que la mayor parte de los miembros de GRU en el mundo está en México en este momento”. La General Laura Richardson, comandante del Comando Sur, declaró en la misma audición: “…lo que más me ha impresionado ha sido la medida en que China y Rusia están ampliando agresivamente su influencia en nuestro vecindario”. Aseguró que el gobierno de Maduro “participa activamente en actividades de narcotráfico y alberga dentro de sus fronteras a grupos terroristas regionales como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)”, aquel parido por Cuba y estás diseñadas en la Rusia soviética.

Mientras el viceministro de exteriores Ryabkov, admitió que Moscú no descartaba la posibilidad de establecer una infraestructura militar en Venezuela como parte de una “asociación estratégica” (¿maletines nucleares?), la Embajada de la Federación de Rusia en Colombia expresó que “Rusia ni ha intentado, ni tiene intención de injerir en la vida interna” del país.

Hace pocos días, el ruso Sergei Vagin, alias ‘Servac’, fue detenido por las autoridades locales por financiar las Primeras Líneas y la violencia durante el Paro Nacional. Para la CIA y la DEA, Vagin lavó activos y evadió las normas fiscales por más de 146 millones de dólares. Paralelamente, una ciudadana rusa fue detenida y durante un allanamiento a su apartamento se encontraron manuales con instrucciones de espionaje y reglamentos sobre sistemas para la protección de la información. La mujer tendría contactos con la inteligencia rusa.

En el caso de la guerra Rusia-Ucrania, el comercio con estos países representa menos del 1,5 % de las exportaciones e importaciones de las principales economías latinoamericanas. El año anterior Rusia exportó 11.000 millones de dólares a la región, mientras que esta le vendió 8.500 millones, según el Observatorio de Complejidad Económica. Para la FAO, actualmente América Latina produce alimentos suficientes para unos mil trescientos millones de seres humanos y debe “asegurar y garantizar la seguridad alimentaria para la región y el mundo” afirmó su director general en Quito recientemente.

A todo esto, las declaraciones del candidato Petro han sido tímidas y conciliadoras mientras los pronunciamientos del actual presidente han sido taxativos en su apoyo a los nacionalistas ucranianos.

¿Rusofobia estilo 48, paranoia preelectoral 22 o cruda realidad de esta guerra híbrida en desarrollo?.

 

 

 

jueves, 24 de marzo de 2022

Vigía: elecciones y ciberguerra

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

Parece ser lo que está en desarrollo en Europa: guerras emblemáticas que se han librado en países limítrofes de las áreas de influencia de las grandes potencias, tal es el fenómeno Rusia - Ucrania. A su vez, Colombia, Nicaragua y Cuba forman parte de un cinturón de defensa cercana de US, afectado por los intereses zaristas rusos. Y ahora que el Kremlin insiste en bombardear a Mariupol, mucho se habla sobre la eventualidad de Rusia enviando activos y tropas a Venezuela y tecnología a Nicaragua y Cuba. Rusia mantiene cuatro estaciones de seguimiento satelital a su sistema de posicionamiento global Glonass, tres en Brasil y una en Nicaragua, en las orillas del lago de Nejapa; China custodia una estación militar de exploración del espacio profundo en Neuquén, Argentina, mientras sus miríadas de barcos pesqueros invaden nuestras aguas del Pacífico e Irán sostiene en Venezuela el mayor centro operativo mundial de Hezbolá fuera de su área de influencia.

Pero existe un elemento adicional que en el pasado no se conocía: las redes sociales. Cubrimiento global, instantaneidad y miles de millones de usuarios conforman ese andamiaje de las tales redes, síntoma inequívoco de nuestro tiempo. En medio de la desconfianza generalizada por los resultados electorales y por el registrador –que recuerda a Tibisay Lucena-, la fuga de alias “Matamba” y la visita de delegados de Biden a Maduro, la ciberseguridad pareciera olvidarse, ignorando los recientes ataques cibernéticos al DANE y al Invima.

Virtualidad, algoritmos, IA, IoT, 5G, Instagram, YouTube, WhatsApp, Snapchat, TikTok, WeChat, Messenger, iMessage, Multitasking, fake news, Amnesia digital, DDoS, criptomonedas, se confunden en un mundo en donde se mueven 65 millones de mensajes por minuto vía WhatsApp, con una fuerte actividad de phising, hackeo, suplantación de identidad, Ramsomware, extorsión, secuestro o robo.

Según el último informe del Foro Económico Mundial, en el primer semestre del 2021 los ataques cibernéticos crecieron un 151%. Y la desinformación produjo unos 2.600 millones de dólares aproximadamente, como registró Newsguard y Comscore. De acuerdo con una encuesta de Forrester Research Inc., en 2021, el 66% de los adultos estadounidenses usaron Facebook semanalmente y según EMarketer, las aplicaciones de mensajería fueron utilizadas por casi 3 mil 100 millones de personas en 2021, unos 500 millones más que en 2019.

Las interferencias de Pekín y Moscú en los diferentes procesos electorales, jaqueos a cuentas establecidas, filtración maliciosa de engañifas y cortos videos, son parte de la ciberguerra con nuevas armas a disposición de garajes o bodegas que, como en el caso de China, integran esos “batallones de cinco centavos” compuestos por cientos de jóvenes. Porque es la guerra cibernética lo que nos debe preocupar en estos momentos, dadas las denuncias públicas de injerencia cibernética en nuestras próximas elecciones presidenciales. Nos causa escozor el lavado cerebral que han venido realizando potencias extracontinentales como China, Rusia e Irán a través de sus medios masivos, RT, Sputnik, TV China, TV Iraní, Telesur, ahora que un Nuevo Orden Mundial asoma sus orejas en Europa y en estas sempiternas colonias.

Venezuela, por su lado, se ha convertido en la panoplia militar rusa latinoamericana con tanques de guerra T-90, misiles antiaéreos S-300, Pechora y Buke, aviones Sukhoi y helicópteros de combate M-35, radares estratégicos P-18 y otros accesorios de la “guerra dura” (hard warfare). Pero es en las bodegas en donde reside el mayor poder perturbador del hermano vecino, lo cual no deja de preocuparnos ante las avanzadas tecnológicas rusa, china e iraní que ponen lo mejor de su ciencia al servicio de la ideología comunista para someter a la “joya de la corona” latinoamericana. Así lo ha denunciado el expresidente Uribe en sus redes sociales, exhibiendo documentos confidenciales de la Contrainteligencia del vecino país. Además, Biden alertó el pasado lunes sobre ciberataques rusos a oficinas federales y empresas privadas en US.

La pregunta es si con Petro y su camarilla tendremos un Putin, un Jinping o un Ayatolá en Colombia; o un Castro, un Ortega o un Chávez: difícil predecir el final de esta dramática historia que estamos viviendo día a día.

Ante la opción de convertirnos en los esclavos de un nuevo Mundo Feliz o la de pelear por la defensa de nuestra vapuleada economía neocapitalista, elegiría la segunda opción; o, debido a mi edad, escogería emigrar a un país tranquilo. ”Desaparecer” en medio del carnaval triunfalista de los revoltosos que agitarán los gallardetes de su revolución, es otra elección que consideraríamos.

domingo, 13 de marzo de 2022

Una mano...

Antonio Montoya H.
Por Antonio Montoya H.*

Lava la otra y las dos juntas lavan la cara, es una frase que enmarca una realidad vigente para cualquier lugar del mundo: en donde se encuentren más de dos personas, siempre existe la posibilidad de solucionar las dificultades que se presentan de manera conjunta, porque es posible que solos no lo logren y se tenga que desistir del esfuerzo, por ello el trabajo conjunto, solidario, teniendo un mismo objetivo es el que genera frutos, resultados.

Tenemos hoy alrededor nuestro, en el país y en el mundo, serios y graves problemas de convivencia, en los que en vez de verse en el horizonte soluciones, lo que se percibe es un crecimiento exponencial de los problemas que tarde que temprano afectaran a todos los habitantes, la calidad de vida, la tranquilidad ciudadana, la economía y posiblemente la seguridad interna y la mundial. Son días difíciles que requieren mucho análisis, ponderación y gran visión de futuro, pero sobre todo una convicción profunda de estar trabajando en el beneficio colectivo, que conlleve bienestar.

Hablar de Putin, Maduro, Ortega, Petro y otros más, no conduce a nada, son lideres negativos contrarios al logro de satisfacción de las necesidades humanas, piensan y tienen como objetivo un apetito voraz por  el poder, y hacen lo que sea para tenerlo y mantenerlo, desfalcando el erario público, matando, llevando a la cárcel a los opositores, iniciando guerras sin sentido, inyectando odio de clases, incitando a la violencia y diciendo mentiras por doquier, para simplemente perpetuarse en el cargo.

Los que creemos en la democracia, en el respeto por la vida, los que tenemos principios y valores, creemos que trabajando juntos y con el ejemplo podemos lograr resultados de crecimiento. Debemos unirnos bajo un solo ideal, el de la conservación de la sociedad, el de la unidad, el respeto y la tolerancia.

Me he quedado con la lágrima en la mano, escuchando al presidente de Ucrania, hablando del dolor, la muerte, de los ataques a civiles y a la infraestructura de ese país, que ha sido sin piedad, convirtiéndose en un verdadero genocidio. En minutos extermina a personas y familias enteras, inermes, que sin entender que ocurría buscaban refugio y fracasaron en su intento de huir de la invasión, solo encontraron la muerte. Mientras tanto el presidente de Ucrania implora por la solidaridad de Occidente; eso no puede ser, tiene que pararse esa guerra y juzgar a Putin por crímenes de lesa humanidad.

En Nicaragua pasa igual, muertos y detenidos que participaron en manifestaciones contra el gobierno, candidatos en la cárcel, robo en las elecciones, en fin, un panorama similar, pero a diferencia del anterior es una guerra interna.

Venezuela, no para la persecución, el miedo, el hambre, el terror. Todos huyen mientras un solo hombre con su familia y unos pocos aliados que controlan el ejército mantienen ese sistema putrefacto. Allí sí se requiere una actuación del mundo, pero no lo hacen por miedo a un conflicto generalizado.

Colombia, en el ojo del huracán, una sociedad y sistema de gobierno en riesgo, sin un propósito común, alejado de las posiciones que permitan acuerdos, con líderes que invitan a la convulsión social, alentada por un hombre que no oye, ni ve, que solo piensa en su objetivo, que ha cometido todo tipo de barbaridades y la juventud le copia, que está acompañado por personas que emanan únicamente revanchismo y atacan el sistema y no obstante se basan en la democracia  para lograr el poder y perpetuarse.

No soy nadie para convocar e invitar a los ciudadanos colombianos, pero me siento en la obligación moral de hacerlo, a que desde esta noche después de conocer los resultados electorales piensen seriamente en lo que se viene a continuación, en las elecciones presidenciales. Los invito a que por una vez y que sea el principio de un propósito común de unidad, de trabajo solidario y diario, evitemos la intromisión en nuestro país de doctrinas ajenas a la libertad, a la libre determinación de los ciudadanos, a pensar sin miedo, a expresar nuestras ideas con respeto por las de los otros, a convivir en paz, con un gobierno fuerte, proactivo y emprendedor, en el que las regiones tengan más autonomía, que el empleo, las oportunidades y la creación de empresa sea una alegría diaria. Ese es el país que invito a que promovamos, participemos de él y disfrutemos en armonía la cotidianidad de la vida. Se puede lograr, no es una utopía, si bajamos los ánimos lo lograremos. Les pido entonces reflexión.

sábado, 12 de marzo de 2022

Vidas, destrucción de valor, carestía y agitación social

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Por Luis Guillermo Echeverri Vélez*

Cuando más deberían los líderes mundiales estar dedicados a unir fortalezas en materia política, que permitan al mundo capitalizar igualitariamente los impresionantes avances en materia de conocimiento científico y tecnológico y poniendo al servicio del planeta todos los esfuerzos necesarios para contrarrestar el cambio climático y el calentamiento global, entra el mundo en un ciclo negativo anticipado, que no sabemos aún dónde puede ir a parar.

Si alguna lección tenemos que aprender de la depresión, por cuenta del COVID-19, de la cual apenas el mundo empezaba a recuperarse, es que el problema más grave en un mundo globalizado e interconectado cualquier cosa que salga mal, en cualquier parte, representa un problema de marca mayor en todas partes.

Rusia y Ucrania están en guerra. No existe razón alguna para excusar al poder totalitario comunista soviético por poner al mundo al borde de una hecatombe nuclear, cuando la realidad incuestionable es que se trata de un ataque invasor que quiere mantener a cualquier costo una condición imperialista al ocupar una nación libre y un país independiente que luchaba por progresar como democracia.

Rusia siembra terror y odio totalmente innecesarios, envía un mensaje de amenaza esclavizante a todo el sistema global de libertades y garantías sociales, desencadenando una recesión, una depresión o una parálisis global que sin duda tendrá, como ya se puede prever, efectos globales negativos de magnitud hasta hoy nunca vistos contemporáneamente. Asunto injustificable que solo cabe en la mente enferma, dictatorial e inhumana de un líder como Putin.

Todo en la vida tiene un costo y esta guerra es de todos. Mientras el resto de los países observamos en televisión, internet y desde nuestros móviles pensando que el asunto no es con nosotros, la mala noticia es que sí lo es, y que ya nos afecta y nos hace sangrar a todos en un mundo global que está social y económicamente interconectado como el actual.

La desestabilización económica global genera incertidumbre política regional y dentro de las naciones, a consecuencia de toda destrucción innecesaria de valor. Ello representa el caldo de cultivo óptimo para que el populismo se apodere del descontento social y destruya el sistema de libertades individuales y económicas.

Lo demuestra en primer lugar el incremento del precio mundial de los combustibles. Sean para cocinar, lavar o refrigerar, para producir o para calentar los hogares, para el transporte, la distribución o la movilidad colectiva y personal, sea que tengamos una moto, un carro o que utilicemos transporte público, todo aquello que demanda petróleo, carbón o gas.

¿Qué pasa cuando debido a las sanciones este petróleo deja de entrar a los mercados globales? Se alteran de inmediato las fuerzas de oferta y demanda y el mercado empieza a reaccionar ante señales complejas. Antes de la agresión ya el crudo estaba alrededor de $100 UDS el barril. A los tres días el precio subió $10 dólares rompiendo un récord de 8 años. Hoy las ventas futuras de crudo están rayando los $125 USD/Barril.

El 12 % del petróleo del mundo viene de Rusia, uno de los tres principales jugadores globales en el mundo de hidrocarburos. En un día normal, Rusia exporta 5 millones de barriles de crudo. Claro, las personas naturales no compramos crudos, pero, cuando las refinerías empiezan a pagar más por cada barril de crudo ente $100 y $140 dólares, le empiezan a pasar ese sobrecosto a los distribuidores mayoristas, que a la vez le cobran más a las estaciones minoristas y estas a los consumidores.

Viene entonces un efecto cascada que todo lo encarece. Esas proporciones incrementales se correlacionan directamente con alzas de precios en todo el sistema energético que a la vez incrementan las tarifas del gas, de todo tipo de transporte, enfriamiento, calefacciones y plantas productivas, encarecen el costo de las meterías primas, de los alimentos y de todo aquello elemental que necesitan las personas para vivir y las economías para funcionar.

Cuando el petróleo se encarece, todo inmediatamente es más costoso. ¿Qué tan costoso? Un ejemplo: el banco de la reserva de India, un país importador del 80 % del petróleo que consume, dice que cada $10 USD que se incrementa el precio del petróleo a ellos les significa un incremento inflacionario de 0.5 %.

Esta guerra así parezca un asunto regional dentro de la antigua Unión Soviética, ya causó una gran disrupción negativa en el mercando energético europeo y global. Aproximadamente 40 % del gas de Europa viene de Rusia. Por otro lado, Ucrania tiene las segundas reservas petroleras de Europa, algo muy significativo para los países libres y democráticos.

Veamos ahora qué están tratando de hacer los gobiernos para proteger sus economías y por ende a los ciudadanos en medio de una nueva crisis inminente y de dimensiones aún desconocidas.

Es impredecible cuál va a ser el comportamiento de los otros países productores que no hacen parte de la OPEP, y como afecta toda esta problemática las tendencias de transición energética, descarbonización y electrificación diversificada a las que el mundo viene aportando soluciones.

Los Estados Unidos, según lo anunció Biden, planea llevar a los mercados reservas estratégicas. India ya anunció total soporte a este tipo de iniciativas tendientes a ganar estabilidad, reduciendo volatilidad de precios energéticos. Europa y NATO comprenden la gravedad de la trampa de osos tendida por Putin. Las Naciones Unidas demuestran la inoperancia de las grandes burocracias globales afectadas por la falta de efectividad propia de teóricas tendencias ideológicas.

Occidente cerró el acceso de los bancos rusos al Sistema de Seguridad de Telecomunicaciones Interbancarias de la Sociedad Mundial Financiera (SWIFT). Esto sin que aún se sancione directamente el mercado energético ruso, afecta dramáticamente al mercado global energético pues las compañías globales están suspendiendo su participación en ese 12 % de la oferta mundial que se origina allí, agregando a la incertidumbre que ha encarecido sustancialmente los precios globales de los combustibles.

Cada bala que se dispara en Ucrania representa carestía para cada ciudadano en el mundo entero pues incide directamente en el precio del crudo ya que el mercado tiene incertidumbre sobre qué tan devastadora y qué tan larga y qué puede terminar desencadenando esta innecesaria e incongruente guerra.

Todo aquello que afecta la movilidad mundial, de inmediato se refleja en inseguridad en los mercados bursátiles y financieros globales.

Cada bala que se dispara, cada bomba que destruye vidas e infraestructura incrementa las sanciones y afecta el sistema financiero de Rusia. Los activos de los bancos han sido congelados, un número creciente de compañías globales dejaron ya de hacer negocios con Rusia y con una Ucrania que está siendo devastada.

Hoy tiemblan todas las naciones que después de la caída de la cortina de hierro optaron por llevar una vida libre y tener un sistema democrático. El daño humanitario es tremendo en vidas, desplazamientos forzosos y desmembración de familias. Igualmente, en materia de la seguridad física y alimentaria de las naciones.

Cada bala que se dispara afecta la seguridad alimentaria de los países importadores y las exportaciones de aquellos que se verán obligados a reducir sus ventas a otras naciones.

El problema de encarecimiento de los aceites comestibles ya afecta la economía y los costos de todas las cocinas del mundo y de todas las proveedurías. Rusia y Ucrania son grandes exportadores globales de alimentos básicos. Ucrania aporta el 50 % del aceite de girasol que consume el mundo y para entender la magnitud del problema digamos que la India, importa el 70 % del aceite de Girasol que consume.

La gran despensa Ucraniana, que históricamente alimentó a Rusia y luego a la Unión Soviética todo el siglo pasado, es hoy el quinto exportador mundial de maíz. En 2019 Ucrania exportó al mundo casi 36 millones de toneladas métricas de maíz. Rusia y Ucrania juntos, le reportan al mundo el 20 % de la producción de maíz. En consecuencia, se encarecerán muchos alimentos y bebidas de consumo humano, los concentrados para animales y sin duda toda la producción agropecuaria. Ucrania es el mayor proveedor de maíz de la China, lo cual representa un 30 % de las importaciones actuales del gran poder emergente.

Pasando a los demás granos, Ucrania produce el 10 % del trigo que se exporta a todo el mundo; y Rusia es el mayor exportador de trigo del mundo, con una participación del 20 % del comercio mundial. En 2021 el 70 % del trigo ruso se vendió en su mayoría para el Oeste asiático y el África, lo cual quiere decir que estas regiones ahora van a tener que pagar mucho más caro todos los derivados del trigo, siendo ellos gran parte de su base alimenticia. En materia de cebada y arroz, Europa depende principalmente de Ucrania, mientras los mercados mundiales de estos granos necesariamente van a tener disrupciones enormes.

Esta guerra pone a tambalear los mercados y el debido equilibrio o balance entre oferta y demanda de energía, alimentos, fertilizantes, minerales y metales incluidos, el oro, las piedras preciosas y otros artículos que preservan valor en las crisis.

Ucrania está catalogado entre los países con grandes reservas de carbón, de petróleo, de hierro, manganeso, titanio, circonio, caolín, sulfato de potasio y de sodio, y por tanto es un gran productor y exportador de fertilizantes. Para dar un dato, el 42 % de la urea que consume nuestra agricultura provenía de Ucrania.

Esta guerra sin duda ya afectó todo el funcionamiento global de movilidad, encareciendo el transporte aéreo y de carga naviera. Actualmente están suspendidas las operaciones portuarias del Mar Negro, lo cual se suma al problema logístico que ya venía experimentando el transporte global en materia de costos, disponibilidad y demoras.

Esta guerra significa para todas las naciones, una drástica importación inflacionaria. Lo cual sin duda creará descontento social asociado a una menor discrecionalidad de ingreso disponible y una merma en el ingreso real, un factor tan determinante para la estabilidad democrática, especialmente en épocas electorales. Las monedas perderán mucho valor y el mundo parece ir en reversa cuando más herramientas tiene la civilización para transformarse en lugar de autodestruirse.

Fuentes: Escrito fundamentado en información pública en la www y en apartes de traducción comentada del reporte de “Gravitas Plus, de Palki Sharma del 7 de marzo de 2022”.