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martes, 21 de abril de 2026

La geopolítica del petróleo

José Hilario López Agudelo
José Hilario López Agudelo

La guerra de Irán es una típica guerra de control por parte de Estados Unidos de las grandes reservas petroleras del estado islámico, con impactos que están afectando la geopolítica y la economía mundiales. Es un hecho incuestionable que el petróleo es el instrumento del poder geopolítico del gran capitalismo, una poderosa arma para golpear adversarios en la pugna por la preeminencia por el poder mundial, que además pone en grave riesgo la transición energética hacia las energías renovables no convencionales, principalmente las energías solar y eólica, el mayor reto de nuestra civilización. Los altos precios del petróleo causados por el bloqueo a las exportaciones de Irán favorecen principalmente a EE. UU., el mayor productor y exportador mundial de hidrocarburos, y de paso fortalece la economía de Rusia, otro gran productor y exportador de hidrocarburos, y aleja la posibilidad de la paz en Ucrania.

En esencia, el petróleo ha sido fundamental para el desarrollo del capitalismo, lo cual, en gran parte, explica las guerras del petróleo y el fracaso de las Conferencias de las Partes de la ONU, las denominadas COP´s, en su intento por comprometer a las grandes potencias petroleras con la sustitución de los combustibles fósiles.

Para tratar de entender la relación simbiótica entre el petróleo y poder del capitalismo, repasemos algo de la historia:

La segunda revolución industrial iniciada a mediados del siglo XIX (la primera fue la del carbón, iniciada en Inglaterra a finales del Siglo XVIII), empezó en EE. UU. con la perforación en 1859 del primer pozo petrolero en Titusville - Pensilvania para la producción masiva de queroseno y, más tarde, de gasolina.

El desarrollo tecnológico que impulsó el petróleo dio lugar a una profunda transformación de la sociedad y de las relaciones internacionales, a raíz de las innovaciones tecnológicas que implicaron la utilización de nuevas fuentes de energía, como el gas o el diésel, combustibles esenciales para la generación de electricidad. Todo esto se combinó con la aparición de nuevos materiales y sistemas de transporte, tal como sucedió primero con el automóvil y más tarde con el avión. Esto tuvo sus consecuencias en la manera en que se estructuró la sociedad, y afectó tanto al factor trabajo como al sector educativo, así como el tamaño, organización y gestión de las empresas. El gran impulso industrial y tecnológico que brindó el uso masivo del petróleo en EE. UU. hizo que a mediados del Siglo XX este país llegara a ser la primera potencia mundial, liderazgo que aún conserva.

Como consecuencia de la segunda revolución industrial se produce una escalada de las rivalidades entre países en la esfera internacional. Esto explica el colonialismo de los europeos en África y Asia en su afán de búsqueda de recursos minerales, en especial petróleo. A esto cabe agregar como el acelerado desarrollo económico y social hace que varíe la importancia geográfica de determinadas zonas. De esta forma lo que, aunque al momento resultó ser una ventaja geográfica, en otro se convierta en irrelevante o incluso en una desventaja. Esto es lo que ha ocurrido con territorios en los que existen yacimientos de gas y petróleo, lo que reorganizó las relaciones geopolíticas a escala mundial. Casos como Oriente próximo y Venezuela ilustran la situación, que algunos califican como la maldición del petróleo.

Un buen ejemplo de colonialismo es la historia de Anglo-Persian Oil Company Ltd., fundada en 1909, posteriormente renombrada como British Petroleum Co (BP). Esta multinacional es una de las las mayores empresas de energía del mundo. La historia de BP está asociada con la corrupción de los monarcas iraníes, quienes durante varias décadas vendieron los recursos del país a extranjeros para financiar sus lujosos estilos de vida. Aunque Irán (conocido anteriormente como Persia) nunca fue formalmente una colonia o protectorado inglés en el sentido jurídico estricto del término; sin embargo, estuvo bajo una fuerte influencia y ocupación de facto por parte del Imperio Británico (y de Rusia) desde el siglo XIX hasta mediados del XX.

La primera crisis petrolera mundial comenzó en octubre de 1973, provocada por el embargo de la OPEP a países occidentales, principalmente EE. UU., que apoyaron a Israel en la guerra del Yom Kipur. Esto causó un aumento del precio del barril de petróleo en más del 300 %, provocando escasez, estanflación (inflación y recesión) en Occidente, lo que significó el fin de la expansión económica de posguerra.

La Revolución Iraní de 1979 desencadenó la segunda crisis petrolera mundial, generando una caída drástica en la producción de crudo de Irán (aprox. 4.8 millones de barriles diarios menos para enero de 1979) y el pánico del mercado. Esto causó que los precios del petróleo se duplicaran con creces, pasando de 13 a 34 dólares por barril, así como una severa escasez energética global. La actual guerra de Irán está generando la tercera crisis petrolera mundial.

En conclusión, los bienes naturales, como el gas y el petróleo, adquirieron una importancia estratégica para el sostenimiento del poder político-militar de las principales potencias internacionales, lo que ha llevado a que su control sea esencial en la lucha geopolítica por la hegemonía mundial. Si un país no desarrollado es rico en hidrocarburos y/o minerales estratégicos va a estar permanente amenazado por las grandes potencias; si no los tiene, cada crisis lo obliga a importarlos a mayores precios, situación que hoy está sufriendo Colombia con las importaciones de gas natural, gasolina y urea.

jueves, 2 de febrero de 2023

Vigía: drones iraníes en Venezuela

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda*

El pasado 5 de julio, durante las celebraciones del Día de la Independencia, desfilaron en Caracas el Antonio José de Sucre ANSU 100, un aparato "de observación, reconocimiento y ataque, con capacidad antitanque y antipersonal" y el ANSU 200 que fueron diseñados por Irán, con quien Chávez firmó en el 2007 un contrato para la construcción de esos micro aviones a control remoto. Ambos son una versión modernizada del dron iraní Mohajer 2. Hoy, Venezuela se ha convertido en el primer país de América Latina en contar con drones armados. Hace 6 años en Yihad en Latinoamérica, el autor nos introdujo al riesgo, aún latente, de que Venezuela podría eventualmente utilizar drones para su defensa y ataque a puntos específicos de Colombia. Sabemos del empleo de drones rusos y chinos en la frontera colombo-venezolana, pero la ostentación de los drones iraníes, demuestra hasta qué punto hemos llegado, aunque afortunadamente para nosotros los colombianos, las relaciones binacionales parecen estar aceitadas.

La tecnología aeronáutica no solo nos ha llevado a explorar el espacio extraterrestre, sino que inventó los misiles balísticos intercontinentales y los drones kamikazes con alcance de hasta 2.500 kilómetros. Se supo de ellos en la guerra Armenia-Azerbaiyán del 2020 y son los que está utilizando Rusia para destruir centrales energéticas y aterrorizar a los civiles en Ucrania. El pasado 28 de enero, minidrones efectuaron un ataque contra un “taller” en Isfahan, en donde se construían los drones que emplea Rusia para afectar a Ucrania. Isfahan es una ciudad localizada a unos 350 kilómetros al sur de Teherán, vecina a una base de cazas estadounidenses F-14 y a un Centro de Investigación y Producción de combustible nuclear. Como en el pasado, (casos de Natanz en julio 2020 y abril de 2021, Karaj en junio del 2021 y la destrucción de más de 120 drones en febrero del 2022), Israel ha sido señalada de estar detrás del ataque. Mientras a Zelensky los norteamericanos lo equipan con tanques Abrams, los alemanes con blindados Leopard y Netanyahu, de rigurosa derecha política, asume el poder en Israel, no es de extrañar que esa guerra pareciera salirse de contexto regional y solo le dejara a Rusia la amenaza nuclear, en un escenario que nos pone en riesgo a todos. La fuerza naval iraní, por su parte, se alista para cruzar por primera vez el canal de Panamá y entrar en el océano Pacífico con su fragata Dena y su buque de guerra Makran a la cabeza.

La neutralización de narcoterroristas del ELN en vecindades a Buenaventura, el pasado domingo, nos pone a pensar que a pesar de la segunda mesa de negociaciones en México la próxima semana, el gobierno de Caracas pueda entregarle a la patulea elena uno de sus drones iraníes para que ateten contra un blanco sensible que les de poder político de negociación. Nos preocupa un eventual acuerdo con el grupo narcoterrorista, que combate por una ruta de salida del estupefaciente por el Pacífico. En el entretanto, la guerra irregular que nos ha identificado desde hace 60 años, sigue en desarrollo con el combustible de la cocaína a pesar de las promesas de paz total del actual gobierno. Y, finalmente, Latinoamérica es más cristiana que musulmana.

miércoles, 20 de julio de 2022

SSXXI: “Moderación” en la recta final

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín*

Quien no comprende el concepto de internacionalismo proletario no entiende cómo se juega la geopolítica en América del Sur, donde avanzan impetuosos los movimientos del Foro de Sao Paulo, mientras retroceden las desarticuladas fuerzas democráticas. Los primeros están dirigidos y coordinados por La Habana; las segundas no interesan a Washington, que las deja al garete.

Como telón de fondo no puede ignorarse la inocultable lucha por la hegemonía entre las superpotencias. Detrás de Beijing aparecen Moscú, Teherán, Pyongyang y La Habana, en primera fila; y en las sombras, incontables grupos terroristas, entre los cuales las FARC y el ELN, de absoluta obediencia castrista, que en Colombia son actores fundamentales del tal Pacto Histórico.

El triunfo de Petro debilita a los Estados Unidos y fortalece a China en el tablero mundial. Falta solo Brasil para que toda América Latina gire en la órbita imperial de Xi Jinping.

Paso a paso avanza comicialmente el comunismo desde el Río Bravo hasta la Patagonia. En todos nuestros países, el electorado está desorientado por los medios infiltrados y una Iglesia proclive a la teología de la liberación. Además, los órganos electorales han sido cooptados por la izquierda y dotados de software preparado al efecto. Así ha sido siempre en Venezuela, luego en Perú, y probablemente ya lo es en Colombia…

Estamos en presencia de un hecho nuevo: la llegada electoral al poder de movimientos comunistas, que supera en eficacia la toma violenta que siempre intentaban.

Para preparar elecciones se actúa cautelosamente con el fin de no asustar al electorado de los distintos países, porque los acontecimientos en uno de ellos influyen en los demás, al estilo de vasos comunicantes.

Hace un año (julio 28/ 2021) fue reconocido como presidente del Perú, desestimando todas las denuncias de fraude, un pobre diablo, marioneta de Vladimir Cerrón, jefe indiscutible del comunismo en ese país.

Como para 2022 estaban previstas elecciones cruciales en Chile, Colombia y Brasil, en Perú se adoptó la “moderación”. El Sombrerón no propuso nada radical o revolucionario, que pudiera alarmar a los chilenos, los colombianos y los brasileños, para dar la sensación de que nada cambia, que la elección de un candidato comunista no implica contagio venezolano.

Esa “moderación” tuvo efecto en Chile, donde fue elegido en marzo 11 de 2022 un chisgarabís, cuyo gabinete de extrema izquierda nada significativo ha hecho, con tres propósitos: 1. Tranquilizar con su “moderación” a los colombianos, para no perjudicar las posibilidades electorales de Petro. 2. No inquietar a los brasileños, y 3. No arriesgar la ratificación de la grotesca nueva Constitución de Chile, el 3 de septiembre.

Una vez posesionado Petro tendrá que afectar “moderación” para no perjudicar a la izquierda en el referendo chileno y no poner en peligro el triunfo de Lula en las elecciones brasileñas, el próximo 2 de octubre.

Ahora bien, si Bolsonaro es derrotado: 1. El predominio chino en el mundo se asegura, y 2. Caerán las caretas en Santiago, Lima y Bogotá, para pasar a la etapa plenamente revolucionaria en toda la región.

La “moderación” de Petro es, desde luego, falaz, si oímos al cuarteto de ministras (Cultura, Salud, Agricultura, Ambiente), pero mientras los partidos tradicionales cooperen con él en el sainete venal del acuerdo nacional, su gobierno conservará la fachada de normalidad institucional, hasta desembocar en la Constituyente requerida para la asunción de todos los poderes, que reclama la revolución, imperativo vital e inexorable del individuo llamado a crear el nuevo orden colombiano en clave marxista-leninista.

jueves, 14 de julio de 2022

Vigía: Venezuela, ¿a la ofensiva estratégica?

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda*

En la parada del 5 de julio, día de la firma del acta de independencia y de la Fuerza Armada Nacional detallamos, bajo la tutela de un Bigotón inflable, las últimas adquisiciones armamentísticas de los militares venezolanos.

Lo nuevo

Además de los ya conocidos tanques T-72, las plataformas de defensa aérea s-300, los Zukhoy, helicópteros de ataque M-35 y radares, destacamos los sistemas iraníes móviles de lanzacohetes múltiples Haseb de 107 mm, fundamentados en el sistema chino Type 63: 11 tubos, cada proyectil con cabeza explosiva de 8 kilogramos y 9 kilómetros de alcance. Los tales lanzadores, montados en los vehículos tácticos 4x4 Tiuna, están desplegados a lo largo de la frontera colombiana. Los otros Haseb están afincados en las lanchas Damen Interceptor 1102, de alta maniobrabilidad, construidas en un astillero holandés y asignadas a la Brigada de Infantería de Marina en Puerto Cabello. (No olvidemos la crisis de la corbeta Caldas en agosto de 1987 cuando se estuvo a punto de escalar la disputa en el golfo de Venezuela. Eran presidentes Barco y Lusinchi. Y sí, aún tenemos disputa fronteriza en aguas jurisdiccionales).

El otro detalle que nos llamó la atención fueron los nuevos drones ANSU-100 y ANSU-200, basado en el Mohajer-2 (“migrante”) iraní, un vehículo aéreo no tripulado que se utiliza para espiar instalaciones militares y posiciones enemigas. También puede usar armamento guiado por láser hasta sus objetivos. Para no mencionar los drones rusos Orlan 10 B/E, asignados a un batallón de Caribes, en cercanías de La Victoria, Estado Apure. ¿Cuántos de esos drones estarán vigilando los 2.219 km de frontera?  

Con la misma estrategia de Moscú frente a Ucrania, en el 2014, cinco batallones de infantería son entrenados por instructores rusos a solo 40 kilómetros de la frontera. Tres de ellos están acantonados en los Fuertes Mara, estado Zulia, Morotuto, Táchira y Carreño, Apure. “Unidades tácticas de armas combinadas…”, preparadas en guerra regular, espectro electromagnético y ciberinteligencia.

¿Contra USA / Otan?

Que los gobiernos venezolanos desplieguen sus fuerzas militares mostrándole los dientes a Colombia, es algo corriente desde Rómulo Betancourt (1964). La gran riqueza petrolera del hermano país le ha permitido estar siempre muy por encima de las capacidades armamentísticas colombianas y la crisis económica que vive no ha impedido su rearme mucho más ahora que el presidente electo Petro ha descartado la compra estratégica de aviones, lo que pone en estado de indefensión disuasiva a su país. La confianza está en el “uncle Sam”, que la semana entrante le enviará al presidente electo sus emisarios para hablar de eso, de seguridad.

Del 29 de julio al 1 de septiembre en Fuerte Terepaima, estado Lara, Venezuela acogerá ejercicios militares en los que participarían Rusia, Kazajistan, India, Vietnam y China, entre otros, y que podría convertirse en un bloque para hacer contrapeso a USA y la OTAN. «Las naciones VRIC —Venezuela, Rusia, Irán, China— se están preparando para hacer una fuerte declaración de que la región está lista para abrazar la fuerza multipolar», dijo Joseph Humire del Centro para la Seguridad de la Sociedad Libre y el general venezolano en retiro Manuel Cristopher Figuera recabó: “La idea era la convergencia en la región de otras potencias para quitarle fuerza a la influencia de EE. UU. …”

Miraflores tiene un aliado incondicional: el ELN, que entrena a cerca de 1.000 jóvenes terroristas venezolanos para apoyar el Plan Campaña Independencia, en previsión de una invasión de US, activación de grupos armados internos, ataque contra cabecillas del narco cartel y golpe de estado. “Cuente con el Ejército de Liberación Nacional hasta la muerte”, dijo alias Edward. Eso de “hasta la muerte” está por verse, viniendo de una organización dedicada al narcotráfico y a la minería ilegal. Y desde hace meses, emisarios mexicanos merodean en ambos países buscando la unión de las disidencias de las FARC, justo cuando Perú se anuncia como primer exportador mundial de cocaína.

A todo lo anterior, se agregan 18 "megabandas" (Tren de Aragua, Tren del Llano, Tren de Guayana, Tren de la Muerte, los Meleán, Yeico Masacre, entre otras), 28 grupos armados irregulares (ELN y FARC incluidos), y 22.500 personas delinquiendo en los estados de Zulia, Táchira, Apure, Bolívar, Amazonas y Falcón, con técnicas de irregulares colombianos, que son otro problema de seguridad interna del vecino país.

Ante este panorama, no nos queda sino evaluar el espíritu de combate de los militares venezolanos frente al de los colombianos, que completan más de 60 años de conflicto interno. En la evaluación del poder relativo de combate, nos preguntamos ¿intentarán atacar?

jueves, 16 de junio de 2022

Vigía: geoestrategia y programas

Coronel John Marulanda
Por John Marulanda*

Desapercibida en medio de la contienda electoral, se escurrió la noticia de la presencia de soldados, barcos y aviones rusos en Nicaragua. Desde hace casi tres décadas (primer gobierno sandinista 1979-1990), el país centroamericano viene coqueteando con el Kremlin y hacia 2014 se habló de la dotación de 10 vetustos tanques rusos T2 al autoritario Ortega y su esotérica esposa Rosario.

Ayer nomás, fue aprobado por la asamblea orteguista un decreto presidencial publicado el 07 de junio en el Diario Oficial del país, que renovaba la solicitud del dictador para la presencia de tropas y aprestos de guerra rusos con el objeto de “participar en ejercicios de adiestramiento e intercambio en operaciones de ayuda humanitaria”, en los espacios de Nicaragua en el Mar Caribe y en sus aguas jurisdiccionales. Tal autorización va del 1º de julio hasta el 31 de diciembre del presente año.

El orteguismo, que silencia voces como la de la Academia de la “Lengua cortada”, según dice Sergio Ramírez, mientras celebra el día del idioma ruso en Managua y León, también acoge la estación terrestre del Sistema Global de Navegación por Satélite (Glonass), una enigmática estación instalada desde 2016 cerca de la laguna de Nejapa, que se presume sea un centro de espionaje. De manera que Nicaragua, por todos lados, es una plataforma al servicio de Rusia, al igual que Venezuela y Cuba.

Con esos tres alfiles equipados militarmente por Moscú, pareciera que los motivos de la presencia rusa conllevan razones más oscuras, especialmente cuando una vocera en la televisión rusa dijo que “si los sistemas de misiles estadounidenses casi pueden llegar a Moscú desde el territorio ucraniano, es hora de que Rusia despliegue algo poderoso más cerca de las ciudades estadounidenses”. Sería como la reedición de la crisis de los misiles cubanos a principios de los 60. Lo que sí es claro, es el progreso propagandístico a través de RT (Russia Today) cadena televisiva que ofrece sus noticias en 23 países y en más de 300 proveedores de televisión por cable en la región, a través de su supérstite venezolana Telesur. Para el profesor Vladimir Rouvinski, “Moscú (…) parece estar ganando terreno en la batalla por la mente de los latinoamericanos”. Y cuando hablamos de mentes, hablamos de política.

Las frías relaciones Petro-EU han llevado a que uno de sus lugartenientes muestre su intranquilidad porque “la embajada americana o la DEA tengan como agenda impedir que Petro sea presidente”, dice quien tuvo una reunión con Terry Steers-González, consejero de Asuntos Políticos de US en el país: “Él ha hablado con Petro varias veces”, contó el alguacil petrista. “… Sepamos que hay una animadversión clara” remata. El candidato, asesorado por el comunista Sebastián Guanumen, proclama que hará ajustes a los roles de las misiones en la llamada “Doctrina de seguridad nacional”, que en su última encantadora carta a los soldados de tierra, mar y aire, titula “Política Integral de Seguridad”; asegura que impulsará la eliminación del fuero penal militar y muy probablemente se unirá en una abrazo solidario y revolucionario con sus pares Maduro, Diaz-Canel y Ortega, convirtiendo esta parte del continente en una plataforma “anti imperialista”, de la mano de Irán. Como Venezuela. La misiva de antier, dicho sea de paso, llena de melosidades y promesas irrealizables, muestra el camino clásico de los comunistas: enmelar a sus aparatos de seguridad para garantizar su lealtad como guardias pretorianos. Como en Venezuela.

El otro candidato, por su lado, señala que hay que definir una política clara que integre las necesidades de compra y modernización del equipo militar.

En un mundo convulsionado por la agresión rusa a Ucrania, “Inicio de la tercera Guerra mundial”, según el Papa, en proceso de reestructuración de alianzas internacionales, con graves amenazas económicas gravitando sobre todos nosotros, un rifirrafe marítimo fronterizo entre Nicaragua, apoyada por Rusia, Cuba, Venezuela y Colombia, eventualmente apoyado por US y otros países, a lo largo del meridiano 82 ¿estarán nuestras fuerzas aeronavales preparadas para defender ese espacio marítimo vital? Una circunstancia como esa puede enrarecer el mandato de quien sea electo, que esperamos sea RH. “Habría que ver también qué impacto podría tener frente al proceso electoral que está en marcha y que entra en su recta final” como plantea el general (R) Lemus Pedraza en su chat.

La pregunta es si frente a ese escenario geopolítico marítimo, los dos finalistas para la segunda vuelta han ofrecido algo con previsión estratégica o cederán ante el asedio de potencias extracontinentales como Rusia, precisamente. La respuesta la tendremos este venidero y tenso 19.

jueves, 25 de noviembre de 2021

Vigía: de Rittenhouse a Cali

Coronel John Marulanda
Por John Marulanda*

El caso Rittenhouse en Estados Unidos es emblemático de lo que está sucediendo, no solamente allá, sino en Latinoamérica. Una guerra no declarada, en las calles y contra el establecimiento, contra la cultura occidental de familia, religión, propiedad privada, empresarismo, libertades y tolerancia. Un sometimiento de la ciudadanía pacífica a la violencia de unos pocos armados.

Marxistas leninistas en Estados Unidos

Kyle Rittenhouse formaba parte de un grupo de seguridad vecinal, activado a raíz del vandalismo que siguió a la muerte de George Floyd a manos de un policía blanco en mayo de 2020. Las protestas convocadas por Black Lives Matter (BLM), cuyas fundadoras y cabecillas (Garza, Cullors y Tometi) se declaran marxistas leninistas, seguidoras de Assata Shakur, una terrorista ex Pantera Negra asilada política en Cuba, en donde también están protegidos los cabecillas del ELN, todos con circular roja de la Interpol. Una turba atacó y derribó a Kyle, quien, haciendo uso de la segunda enmienda, portaba un arma larga. Desde el piso, abrió fuego y mató a dos de sus agresores: uno había pasado 14 años en prisión en el 2002, por abuso sexual contra menores, y el otro también había cumplido condena por violencia intrafamiliar y escándalo público en 2012. Un tercer agresor resultó herido y admitió que había apuntado su arma contra Rittenhouse, antes que este disparara.

Muchos políticos norteamericanos calificaron al joven de supremacista blanco (presidente Biden), hombre violento y peligroso (Di Blassio, alcalde de NY, que admira al Che Guevara) y la prensa demócrata pintó el caso como un incidente racista, a pesar de que ambos muertos eran blancos.

Pero un jurado sensato, entendió que Rittenhouse empleó el derecho universal a la legítima defensa y lo declaró inocente de los cargos de homicidio.

Recientemente, también en Colombia, un médico en legítima defensa mató a tres asaltantes en un puente peatonal en Bogotá. El hecho sucedió en enero y en julio de este año, un juez falló a favor del galeno. La opinión pública que en más de un 70% no cree la justicia neogranadina, que está abrumada por la inseguridad y que mira con desconfianza que hasta las armas traumáticas sean restringidas, tiene como referencia fresca este caso.

… Y en Latinoamérica

Colombia es el único país del mundo en donde no un joven civil como Rittenhouse, sino un soldado de la República, en cumplimiento de una orden de operaciones, uniformado, equipado y con un arma constitucional en sus manos, permitió que un indígena borracho y amenazante le colocara un machete en el cuello y entregara al azar su derecho a la legítima defensa. Entonces, los indígenas caucanos envalentonados avanzaron el pasado abril sobre Cali y la destruyeron. Consecuencias de un ejercicio de autoridad claudicante. Ahora planean volver a la misma ciudad, ante unas autoridades conciliadoras y convencidas de que los lobos son vegetarianos. Dudo mucho que esta nueva protesta indígena se realice en paz. Si así sucede, gran logro. Pero la experiencia nos dice que estos deseos pasan casi siempre como ingenuidad o inexperiencia.

La ley del machete, es la que parece estar imperando en las protestas “pacificas” colombianas, con un claro propósito de desestabilización preelectoral.

El uso de la fuerza letal es válido por parte de militares y policías, ante una grave e inminente amenaza contra su vida. Las condiciones de proporcionalidad, discriminación, advertencia, etcétera, no impiden que una agresión con un machete, dirigida a la humanidad de un uniformado, pueda ser repelida por uno o varios disparos. Un proyecto de seguridad ciudadana, radicado por el gobierno de Duque, urge ante cifras de homicidios al alza (+18.3%) y de lesiones personales subiendo (+18.7%). En lo relacionado con la legítima defensa, el proyecto establece presunciones legales que favorecen a las víctimas.

Cota: la eventual decisión del gobierno demócrata norteamericano de excluir a las Narcofarc de la lista de organizaciones terroristas, a pesar de sus estrechos vínculos con Hezbolá en Venezuela, demuestra el desinterés de Washington por las dinámicas regionales. Pero la injerencia cubana y venezolana a través de las FARC, el ELN, Hezbolá, Rusia, China e Irán en las turbulencias preelectorales colombianas, es una amenaza directa a la seguridad de US. Tanto como el caso Rittenhouse.

jueves, 14 de octubre de 2021

Vigía: negocio y/o guerra

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

Con ese aire de autosuficiencia e inexorabilidad que caracteriza a los “científicos” comunistas, el 6 de octubre Maduro hizo un meloso llamado a los empresarios colombianos a invertir en Venezuela. “Bienvenidos colombianos y colombianas, venid a mí, venid a nosotros con vuestras inversiones” dijo sin sonrojo, como una madre gordinflona acogiendo a su crío.

¿Invertir sin mirar atrás?

Habrá que ver si alguien quiere invertir en un país endeudado, quebrado, hiperinflacionario, vinculado al crimen organizado transnacional y con un éxodo masivo de los más grandes del mundo.

“Cantos de sirena”, advirtió el presidente Duque con referencia a los llamados del sátrapa de Miraflores y su camarilla. Fiarle a Venezuela es un riesgo muy alto, enfatizó el mandatario. Expropiaciones que afectaron a muchos empresarios colombianos y experiencias de no pago, generan un recelo muy grande.

Cuatro días después de la melosidad madurista, la revista Semana publicó un detallado informe titulado “Colombia en peligro: Semana revela las pruebas de los misiles, bombas y radares que Maduro le compró a Irán”. Según el artículo “Maduro está desesperado, (…) pierde cada vez más el control territorial…” y en las circunstancias actuales se “…puede desestabilizar geopolíticamente el continente…”

Así pues, entre una convocatoria económica y una alerta militar, se mueven las relaciones colombo-venezolanas actualmente.

El 4 de octubre, a través de su vicepresidenta y de manera unilateral el gobierno de Maduro ordenó abrir su frontera, por razones comerciales, no humanitarias, con la esperanza de que sea un alivio comercial transfronterizo que, sin embargo, eventualmente beneficiaría más a Colombia que a Venezuela.

Y el 9, con motivo de la visita de Duque a Villa del Rosario, Miraflores ordenó el movimiento de efectivos y de drones al Táchira y el Zulia. Esos drones rusos, lanzados desde La Victoria, al frente de Arauquita, han ingresado repetidamente por Arauca hasta 5 kilómetros adentro de territorio colombiano.

Han sido pues, días agitados entre ofertas de negocios y amenazas militares, entre llamamientos económicos y advertencias guerreras. Pareciera una estrategia con sabor mafioso.

¿Plata o plomo?

A decir verdad, los movimientos de tropas, de aprestos militares y de arreos de guerra a la frontera son inveterados y vienen desde mucho antes del chavismo. El riesgo es que nos acostumbremos a eso, pues el primer paso prebélico es la acumulación de recursos en los sitios críticos desde donde se apretará el gatillo.

Mientras se desarrollan los diálogos con la oposición en México y la campaña política en Colombia entra en su fase final, esta disyuntiva de ganancia o guerra es un remedo de aquel dilema infame de la mafia, plata o plomo, elevado ahora a categoría de política de Estado.

Como siempre, el juego parece ser el que aplica el comunismo y las películas de Hollywood: mostrarse benévolo, generoso, soportando insultos y golpes y de esta manera justificar una reacción excesiva. El argumento venezolano para acumular semejante cantidad de armamento por encima de que su gente esté en un 94.5% de pobreza y el 76.6% en pobreza extrema, ha sido y es el de la defensa. Jugar a ser víctima es la norma de quienes quieren arrebatarle el poder a los que siempre llaman “victimarios”.

Preocupante, eso sí, la presencia cada vez mayor de armamento y de militares iraníes en Venezuela, lo que representa una directa amenaza a la seguridad de los Estados Unidos y que tendría como primera víctima a Colombia. En su momento Elliot Abrams calificó esta situación de “intolerable” pero el nuevo gobierno Biden parece desestimarla, a pesar de las advertencias del Almirante Faller, comandante del Comando Sur.

Finalmente, hay que ver cómo se compaginan en este caso las perspectivas de negocio y las intimidaciones bélicas, aunque lo que la historia nos enseña hasta el cansancio es que toda guerra es un negocio.

jueves, 12 de agosto de 2021

Vigía: de Afganistán a Colombia

Coronel John Marulanda (RA)

Por John Marulanda*

Amanecemos todos estos días con noticias sobre los extremistas talibanes controlando sistemáticamente capitales afganas. Ahora que las tropas norteamericanas se retiran de Afganistán, los talibanes recuperan el poder que les había sido reducido, gracias a las acciones de la alianza armada internacional que allí intervino.

A unos 15 mil kilómetros de distancia, aproximadamente, el cultivo y la producción de sustancias ilegales, consumidas mayormente por norteamericanos y europeos, parecen marcar la agenda política de ese país asiático, sus regiones circunvecinas y el de Colombia.

Un estudio del sociólogo francés Alain Labrousse “Geopolítica de las drogas” publicado en 2011, mostró un interesante parangón entre los talibanes de Afganistán y las FARC de Colombia. Uno de los puntos expuestos por Labrousse es que tanto los talibanes como las FARC, utilizaban el opio que extraen de los cultivos de la adormidera y la cocaína que procesan de los cultivos de coca, como arma política para el logro de sus propósitos. Los talibanes y las FARC manejan y utilizan la dinámica geopolítica de las drogas ilícitas para hacer alianzas, siempre regidas por el interés material pero justificadas como necesarias para su lucha política. Otro interesante documento de la académica Ángela María Puentes “El opio de los Talibán y la coca de las FARC”, hace un estudio comparativo que adquiere vigencia ahora que los talibanes están ganando la lucha armada por el poder y las FARC insisten en utilizar la narcoviolencia como complemento a sus logros políticos, consecuencia del negociado habanero.

En Colombia, combinando todas las formas de lucha como lo ordena su manual, los comunistas farianos en alianza con otras organizaciones, “ progres”, avanzan al paso del aumento de la producción de cocaína, ante la impotencia del gobierno por decidirse a fumigar, asustado por las consecuencias inmediatas, que, además de protesta social violenta y manipulada por narcotraficantes, involucra la crítica y la presión de una gran cantidad de medios, ONG y personajes de la farándula de los derechos humanos y las protecciones ancestrales, a quienes el destino de Colombia en realidad les importa un pepino.

Ahora que es evidente lo que se había advertido, que los vándalos de la llamada primera línea están siendo alquilados para la barbarie y la destrucción y pagados con el dinero del narcotráfico, es claro que la droga sigue siendo el principal combustible de lo que escritores imaginativos unos, prosaicos otros, y comunicadores, también alquilados o interesados, llaman la protesta social pacífica. Grave error el de los alcaldes de Bogotá, Cali y Medellín al legitimar políticamente estas organizaciones impelidas por una ideología de odio y destrucción y que entrenan a sus imberbes fanáticos en el uso del machete. Mientras los talibanes avanzan inexorablemente hacia Kabul, en Bogotá, dos meses de paro violento se disolvieron como una gota de tinta en un vaso de agua, dejando una mancha que no alcanza a detener el maltrecho avance del país debido a la pandemia, pero que previene un feo sabor que todo el país repele.

Se recrudece la violencia del país islámico, con unos 38 millones de habitantes (Colombia tiene más de 50 ciudadanos) y 650 kilómetros cuadrados de extensión (Colombia tiene un poco más mas de dos millones de km cuadrados) y el tráfico de opio empieza a aumentar. En Colombia, se registra producción histórica de cocaína y la violencia brota por los cuatro puntos. Pareciera que Alá y Jesucristo concurrieran en este desajuste que no puede ir a bien.

Cabe preguntarse si Washington al abandonar Afganistán, una de las fronteras lejanas de su geoestratégica global, dejándole de paso la plaza a China, pondrá mayor interés en su frontera cercana de la geopolítica regional y decidirá afinar su presión sobre países como Venezuela, Cuba y Nicaragua que además del narcotráfico, sirven de cabeza de playa a sus rivales, China y Rusia, y a Irán, su enemigo.

jueves, 1 de julio de 2021

Vigía: ELN a la ofensiva

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

El relevo de alias Pablo Beltrán en la jefatura del ELN, obedece a dos hechos: un cáncer que agota a este hombre quien, a pesar de su pausado hablar, no logra ocultar su visión política radical y en segundo lugar un “consenso”, según el término del comunicado, lo que no es frecuente en esta organización. Este cambio no solo genera expectativas e inquietudes, sino amargos recuerdos. Y es que sobre el nuevo “Primer Comandante”, alias Antonio García, pesan unas 20 órdenes de captura por secuestro y homicidio agravado. La masacre de Machuca, el secuestro de un avión comercial en 1998 y el carro bomba de la Escuela General Santander en el 2019, son algunos de los desafueros con su firma como autor o coautor.

Secta en crecimiento

El ELN ha sido una organización castrista con gran nivel de autocrítica, a diferencia de las FARC, lo que se explica por su origen universitario, académico si se quiere, impregnado por una fuerte influencia sacerdotal, lo que le da un cariz de secta marxista leninista con motivación religiosa –la fementida Teología de la Liberación–, que la hace más próxima a un grupo extremista islámico, que a un tradicional grupo guerrillero latinoamericano. El espíritu religioso impregna no sólo el discurso de sus cabecillas, sino que le da justificación moral a sus radicales sentencias revolucionarias que culminan en ejecuciones sumarias “dolorosas pero necesarias para ganar la guerra por el pueblo y los pobres”, según se lee en alguno de sus documentos. En 1998, por ejemplo, ejecutó por la espalda y en indefensión al Obispo de Arauca, monseñor Jesús Emilio Jaramillo Monsalve, de 73 años.

En el 2021 varias condiciones caracterizan al ELN. Gracias a su resiliencia, se ha convertido en la organización armada ilegal de mayor crecimiento en toda la región, transformándose en una amenaza terrorista igual o superior al Primer Comando Capital del Brasil y al cártel de Sinaloa de México. Sus elementos merodean la frontera venezolana-brasileña y las fronteras de Colombia con Perú, Ecuador y Panamá.

Otra particularidad es su definitivo involucramiento con las redes transnacionales del narcotráfico y la minería ilegal. En este último negocio, el arco minero del Orinoco le reditúa grandes cantidades de dinero por sus escoltas a cargamentos de oro y coltán perteneciente a compañías chinas, que salen de los estados Bolívar y Amazonas, y llegan a aeródromos clandestinos del Alto Apure, en Venezuela, según denuncian desde Washington. A esto se agrega el avance de su control del andén pacífico colombo-ecuatoriano, por donde sale más del 75% de la cocaína que no para de producirse en el país neogranadino. Inclusive financia sus propios semi-sumergibles para el transporte de la droga.

¿Juego desde Venezuela?

En todo el contexto actual, es crítico el estímulo del gobierno venezolano a las actividades de las células elenas urbanas en los disturbios del reciente Paro Nacional, aún sin plena prueba o al menos sin confirmación de las autoridades en Bogotá. Pero la “brisa bolivariana” fue una advertencia que, de confirmarse, plantearía serios problemas de orden estratégico y de soberanía nacional no solo para Colombia: en Venezuela, según la ONG Fundaredes, el ELN está presente en 19 de sus 23 estados.

El relevo de alias “Gabino”, no ofrece un panorama propicio para un eventual diálogo de paz debido a la consistente posición del gobierno colombiano de no ceder en sus condiciones previas a cualquier negociación. Otro óbice a cualquier intento de diálogo es la fuerte influencia del ahora “Tercer Comandante”, alias Pablito, jefe del poderoso brazo armado que anima el desueto discurso sesentero que monódicamente esgrime el ELN y que siempre nos retrotrae al clan de los hermanos Vásquez Castaño y al Manifiesto de Simacota de 1965. Alias Pablito es el cabecilla del llamado Frente de Guerra Nororiental, que campea descaradamente en la frontera colombo-venezolana y es el jefe de los frentes urbanos, que en Cúcuta mostraron sus capacidades con el carro bomba de la Brigada 30 y con el abaleo del helicóptero presidencial.

A lo anterior, se agregan los intereses de Venezuela, empeñada en crear “la patria grande de Bolívar” mediante una desestabilización regional con la estrategia del Foro de Sao Paulo, el activismo del Grupo de Puebla, el aliento de Cuba y la complacencia de Rusia, Irán y China. El ministro de defensa ruso renovó su apoyo a Venezuela, Irán desvió dos barcos que venían con rumbo a Venezuela con material de guerra y las vainillas de los disparos contra el helicóptero presidencial, son de origen ruso e iraní.

Con todos estos elementos, nuestras perspectivas apuntan a un recrudecimiento de las acciones armadas en las ciudades por cuenta del ELN, teniendo como objetivos principales unidades militares, policiales o altos funcionarios del Estado. Y, repetimos, la frontera es un foco de inestabilidad regional que puede sorprendernos en cualquier momento.

jueves, 29 de abril de 2021

Vigía: miseria, violencia y promesas

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

Se mueve la región. ¿O convulsiona?

Ecuador es un breve respiro en esta lucha política por impedir que la miseria venezolana y el desastre argentino coincidan dentro de pocos días en el Perú y generen definitivamente un acabose mayor en un continente que se queda sin oxígeno por cuenta del covid-19. Lima, pues, es el próximo episodio.

Miseria venezolana y tragedia apureña

Venezuela ocupa el primer lugar de los países más miserables del mundo, según el Índice Anual de Miseria, una escala ideada por Steve H. Hanke, un profesor de la Universidad John Hopkins que en el 2020 analizó 165 países. Venezuela encabeza el grupo de Zimbabue, Sudán, Líbano, Surinam, Libia, Argentina, Irán, Angola y Madagascar. El top ten.

Mientras discutimos ese poco honroso título que engloba desempleo, inflación y préstamos bancarios, soldados patriotas caen sacrificados en el Alto Apure, en un narco guerra en permanente riesgo de trasvasarse a territorio colombiano, con militares rusos y aviones de guerra chinos incluidos. Este desborde puede darse accidentalmente o por un plan que podría disimular la lista de míster Hanke y entrar a una zona gris, a un estado de guerra híbrida que cambie las perspectivas. Se puede cambiar la perspectiva con el apoyo de la tecnología cibernética china, recientemente fortalecida desde CANTV, pero no se podrá cambiar la realidad como la de balseros venezolanos naufragados en el golfo de Paria cuando huyen de la miseria Maduro-Hanke y la de cerca de 6 millones de venezolanos desperdigados e implorando comida, techo, salud y seguridad. Siempre volvemos a lo mismo. Un modelo absolutamente fracasado, mal timoneado por una camarilla que ya ha sido juzgada y condenada.

Las expectativas del Perú

En el mapa regional se desarrolla un nuevo movimiento en este juego peligroso. El Perú es la próxima escala de un macabro experimento que concentra las insatisfacciones producidas por clases dirigentes avinagradas, corruptas e incapaces de administrar estos países con equidad y justicia.Pedro Castillo, candidato izquierdista lo ha planteado claro: la próxima segunda vuelta “… será una competencia entre ricos y pobres, entre la opulencia y el mendigo Lázaro, una lucha entre el patrón y el peón, entre el amo y el esclavo”. La clásica lucha de clases marxista que en 100 años solo ha dejado desolación y dolor. Castillo, un maestro y dirigente gremial propone los conocidos ingredientes del coctel del desastre: una Asamblea Constituyente para crear una nueva Carta Magna que le permita eternizarse en el poder; una ley que regule a los medios de comunicación y le facilite el control de los mismos y la censura; reconformar una Corte Suprema elegida por el pueblo, es decir, crear una corte de bolsillo; la nacionalización de los recursos estratégicos ¿nacionalizará las inversiones mineras del Partido Comunista chino?; abandonar la OEA e intentar resucitar Unasur. Es decir, un Estado socialista al estilo cubano o venezolano, aunque como lo dice el mismo candidato, sin discurso de género, sin matrimonio igualitario y sin aborto. El mariateguista de sombrero cajamarquino y lápiz gramsciano en la mano, recibió el aplauso de seudo inca cocalero Evo Morales, quien con sus deterioradas bases políticas masistas ha declarado que “hemos perdido en Ecuador, pero ganamos en Perú. Castillo es del mismo linaje (…)”.

Lucha continental sin relevo

Un grave problema es que nunca generamos una dirigencia de relevo capacitada y nos hemos conformado con unos revoltosos alienados, que vienen resultando peores que las mencionadas elites tradicionales. Lo dice Vargas Llosa con referencia al proceso electoral peruano, aunque se aplica a toda la región: habrá que elegir el menor de dos males.

La ira social, la radicalización política están a flor de piel y la violencia narcorevolucionaria en crecimiento. El ELN, la banda criminal más peligrosa del continente, de origen colombiano pero nacionalizada venezolana, aumenta su presencia en las fronteras con Ecuador, Perú y Panamá, mientras, según se denuncia en Washington, protege los cargamentos chinos de oro y coltán que salen del Arco minero del Orinoco rumbo a las pistas clandestinas del Alto Apure y desde allí vuelan con, escala en Nicaragua, rumbo a la legalización.

Pekín, Moscú y Teherán, se deben estar frotando las manos, cada cual por su lado y a ratos en gavilla, mirando de reojo a Washington.

Se mueve la región. O convulsiona.

jueves, 22 de abril de 2021

Vigía: escarceos peligrosos

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

El sobrevuelo ilegal por La Guajira de un avión Illyushin II-96- ruso, posiblemente del tipo Porubshchick de guerra electrónica, no es un incidente aislado y, sin ser alarmistas, debe concitar el interés de conocedores del tema, especialmente de militares retirados y llamar la atención de la opinión pública.

En el cielo, juego electrónico

Es claro que Moscú tiene un pie militar en Venezuela y del hecho que hoy nos ocupa hay antecedentes. En octubre y noviembre del 2013, luego de que jueces en la Haya entregaron unos 70 mil kilómetros cuadrados de mar colombiano a Nicaragua, dos bombarderos estratégicos rusos Tupolev TU-160 “Cisne blanco”, violaron el espacio aéreo colombiano repetidamente, mientras volaban entre los aeropuertos Maiquetía en Venezuela y Sandino en Nicaragua, en una obvia misión de observación y reconocimiento del nuevo mar nica. Por este Caribe, ya había ostentado bandera Pedro el Grande, barco insignia de la Flota del Norte y el mayor crucero nuclear del mundo, escoltado por otros navíos de guerra rusos.

A raíz de la decisión de La Haya, de Bogotá salieron cacareos inanes de defensa de su soberanía a “cualquier costo” y de Managua emanaron padrenuestros y agradecimientos a fuerzas astrales.

“Se han registrado casos similares en otras fechas: el 31 agosto 2019, el 19 abril 2020 y el 21 de julio de 2020” dice el informe oficial de la FAC sobre el avión del pasado fin de semana, desviado cerca de 200 kilómetros de su ruta original.

Probablemente el “accidental” desvío del Illyushin tuvo como objetivo obtener información actualizada sobre dispositivos militares desplegados en La Guajira, área de un inveterado teatro de operaciones para una hipótesis de conflicto colombo-venezolano.

Una semana antes de este incidente, sobrevoló en la misma Guajira, un avión norteamericano de reconocimiento estratégico Boeing RC-135W "Rivet Joint". La aeronave de US con certeza y la rusa verosímilmente, pueden registrar todo el espectro electromagnético de la región, recopilando información de radares, sistemas de guerra electrónica y de defensa aérea, comunicaciones, incluyendo señales de celular y emisoras clandestinas. El Illyushin que vino de Moscú violó el espacio aéreo colombiano, como sus antecesores y el Boeing procedente de Nebraska que ya había espiado antes desde el Caribe, ahora lo hizo también desde espacio aéreo colombiano.

En tierra, silban los obuses

Entre el sábado y el domingo anteriores, el ejército colombiano realizó una pequeña demostración de fuerza en el territorio de la frontera desértica de La Guajira.

La Fuerza de Tarea de Armas Combinadas Medianas del Grupo de Caballería Mecanizado “Rondón”, movilizó carros de combate, baterías de obuses bajo el mando de UNA oficial, plataformas antitanques y algunos helicópteros. Para algunos analistas fue un reto y para otros una advertencia a las FANB. Para el ministro de Defensa, un ejercicio más de los programados.

Pareciera reeditarse el escenario fronterizo complicado de finales de los 80, hoy con participación de intereses rusos, y con armas más modernas. Y es que, en diciembre del 2020, el gobierno colombiano expulsó a dos espías rusos por actividades atentatorias contra la seguridad nacional.

Hace un año, unidades militares combinadas de Colombia y US adelantaron actividades de apoyo a comunidades indígenas en áreas remotas de esta misma Guajira; los mercenarios de la Operación Gedeón, se congregaron y entrenaron en vecindades a Riohacha, capital de ese departamento. Para que no falte el elemento marítimo, por estos días el comandante de la Cuarta Flota de la Marina de Guerra de los Estados Unidos pasa revista a la Fuerza Naval del Caribe colombiana, con propósitos “geoestratégicos”, según el informe oficial.

Mientras esto sucede en el segmento desértico de la frontera, en Apure, segmento de llanura, Miraflores movilizó mil civiles de la Milicia Bolivariana, un cuerpo mediocre en su entrenamiento, equipamiento y condiciones físicas. El desplazamiento de civiles a un área de guerra irregular como es el Apure representa un grave riesgo de actos imprevistos y sueltos que pueden complicar mucho más el escenario. El Ejército colombiano acaba de hacer demostración de efectividad y espíritu de combate, al neutralizar 12 narcoterroristas de las FARC, en el Cauca, frontera con Ecuador, mientras un coronel de las FANB en retiro se queja públicamente “ante la grave situación de los militares venezolanos con COVID-19”.

Frontera caliente

¿Se está cocinando una confrontación militar entre ambos países? Difícil respuesta, pero no lo creo. Colombia no ha sido conquistadora de territorios y por el contrario, lo ha perdido a lo largo de su historia ‒ahí esta lo de Nicaragua como más reciente ejemplo‒, pero la grave crisis sistémica que arrastra el gobierno madurista y el envalentonamiento de rusos, chinos e iraníes frente al meloso gobierno Biden, puede provocar un teatro de operaciones en el que ambos países resultarían perdedores. La historia nos enseña que la guerra pareciera tener su propia dinámica y sus propios cauces, muchas veces ajenos a la voluntad humana, muchos más cuando hay intereses geoestratégicos superiores a los intereses geopolíticos y regionales, como lo explica la doctrina de las “fronteras calientes”. Además, en momentos de tensión con actores armados, alguien que tosa involuntariamente puede hacer que se aprieten los gatillos instintivamente. Esperemos que no sea el caso.

jueves, 15 de abril de 2021

Ecuador, geoestrategia y geopolítica

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

No puede ser más oportuna la decisión de los ecuatorianos de negarle el poder político a un lugarteniente del prófugo Correa, quien dejó al país en bancarrota y polarizado. Se impuso la sensatez por sobre la mentira y el odio. Ecuador es importante en el tablero geoestratégico, ahora que los principales jugadores globales se alinean buscando cercar al hegemón norteamericano.

De componendas hablamos

China, el principal rival de US, se alía con Irán, el mayor chantajista nuclear del momento y radical enemigo de USA. Beijing también se aviene con Moscú, en una conexión estratégica que suplirá materias primas Jinping y fondos a Putin, quien, en el entretanto, plantea en Ucrania un tipo de guerra asimétrica, ahora mejorada con base a sus experiencias anteriores.

Para postrar a la potencia norteamericana, Latinoamérica está incluida en esta componenda. Venezuela ya está jugada y no únicamente con el argumento petrolero. Según Freedom House, empresas chinas encubiertas explotan oro, coltán, cobre y otros minerales de alto valor industrial del “Arco minero del Orinoco” venezolano y utilizan a las FARC y el ELN para asegurar el movimiento de ese material y su salida desde pistas clandestinas en la frontera, mayormente ubicadas en el Alto Apure en donde aviones de ataque chinos ametrallan campamentos de las FARC. Y mientras el Partido Comunista Chino. PCCh, hace buenas relaciones gracias a sus vacunas y a generosas donaciones de insumos médicos, militares rusos acompañan las FANB a lo largo de toda la frontera.

China, Rusia e Irán permanecen reunidos en Miraflores observando el desarrollo de su estrategia en la región y por estos días deben estar reevaluando la situación después del triunfo de Lasso, mientras toman una buena taza de café colombiano.

Objetivo: Colombia

Porque Colombia es la ficha decisiva de esta riesgosa dinámica. Que el próximo año el gobierno de este país caiga en manos de Petro, el Correa local, planteará un verdadero riesgo a la seguridad de Estados Unidos, algo insoportable para el Pentágono, que siempre ha tenido en Bogotá un fiel aliado continental.

En una lucha geopolítica presentada como de izquierda versus derecha, con una violencia asignada al narcotráfico y con una permanente agresión verbal y apoyo a narcogrupos armados desde Caracas, los ambiciosos competidores contra US están está llevando a Colombia a una desestabilización que resultará dolorosa para sus nacionales, cosa que poco importa ante los intereses superiores de las potencias involucradas.

En 1948, Moscú y sus partidos comunistas regionales intentaron desestabilizar y controlar a Colombia. “La Violencia” y sus sociópatas hijos, FARC, ELN, M-19 y otros, dejaron una estela de dolor y sangre.

En 2021, Beijing y sus empresarios tienen el mismo objetivo, ahora con inversiones, ingeniería y tecnología. El PCCh, construye el metro en la ciudad capital, gerencia las principales explotaciones auríferas del país y ahora va tras el carbón.

De ahí la importancia geopolítica de haberle negado el poder en el Ecuador a otro izquierdista financiado por el ELN y que cerraría el cerco sobre Colombia, joya de la corona en esta lucha que, repito, puede cobrar un precio muy alto y doloroso al convertirse en teatro de choque de esos intereses geoestratégicos. Los norteamericanos no cederán fácil ante los chinos. Claro que siempre existe la posibilidad, debido a la interdependencia económica de ambas potencias, que se dé una cooperación que evite o reduzca una desestabilización general en la región. De hecho, desde enero de este año China le está comprando más de 2.100 millones de toneladas de maíz y ha incrementado su compra de soja en 132 mil toneladas a Estados Unidos.

Horizonte complicado

La miseria y el dolor de los venezolanos son secundarios frente a los intereses de Washington, Beijing o Moscú. Y por supuesto frente a los objetivos de los ayatolás de Irán. Solo los sonsos de Miraflores y los despistados, desinformados o aviesos en Colombia, creen que manejan estos grandes vectores político-económicos. Somos peones sacrificables y solo nos protegerá un liderazgo consciente, fuerte y astuto, que sepa lidiar con pesos pesados.

Quedamos pendiente de los próximos resultados electorales en Perú y del local pero muy significativo proceso revocatorio de alcaldes de Bogotá, Medellín y otras 26 ciudades en Colombia. De lograrse este empeño, se enviaría otro mensaje de madurez política en la región, pero, por sobre todo, de resistencia ciudadana ante el avance de Cuba, el Foro de Sao Paulo, el Grupo de Puebla, Rusia y el PCCh, potencias extra continentales que progresan en Latinoamérica, en gran parte por desatención de US.