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martes, 21 de abril de 2026

La geopolítica del petróleo

José Hilario López Agudelo
José Hilario López Agudelo

La guerra de Irán es una típica guerra de control por parte de Estados Unidos de las grandes reservas petroleras del estado islámico, con impactos que están afectando la geopolítica y la economía mundiales. Es un hecho incuestionable que el petróleo es el instrumento del poder geopolítico del gran capitalismo, una poderosa arma para golpear adversarios en la pugna por la preeminencia por el poder mundial, que además pone en grave riesgo la transición energética hacia las energías renovables no convencionales, principalmente las energías solar y eólica, el mayor reto de nuestra civilización. Los altos precios del petróleo causados por el bloqueo a las exportaciones de Irán favorecen principalmente a EE. UU., el mayor productor y exportador mundial de hidrocarburos, y de paso fortalece la economía de Rusia, otro gran productor y exportador de hidrocarburos, y aleja la posibilidad de la paz en Ucrania.

En esencia, el petróleo ha sido fundamental para el desarrollo del capitalismo, lo cual, en gran parte, explica las guerras del petróleo y el fracaso de las Conferencias de las Partes de la ONU, las denominadas COP´s, en su intento por comprometer a las grandes potencias petroleras con la sustitución de los combustibles fósiles.

Para tratar de entender la relación simbiótica entre el petróleo y poder del capitalismo, repasemos algo de la historia:

La segunda revolución industrial iniciada a mediados del siglo XIX (la primera fue la del carbón, iniciada en Inglaterra a finales del Siglo XVIII), empezó en EE. UU. con la perforación en 1859 del primer pozo petrolero en Titusville - Pensilvania para la producción masiva de queroseno y, más tarde, de gasolina.

El desarrollo tecnológico que impulsó el petróleo dio lugar a una profunda transformación de la sociedad y de las relaciones internacionales, a raíz de las innovaciones tecnológicas que implicaron la utilización de nuevas fuentes de energía, como el gas o el diésel, combustibles esenciales para la generación de electricidad. Todo esto se combinó con la aparición de nuevos materiales y sistemas de transporte, tal como sucedió primero con el automóvil y más tarde con el avión. Esto tuvo sus consecuencias en la manera en que se estructuró la sociedad, y afectó tanto al factor trabajo como al sector educativo, así como el tamaño, organización y gestión de las empresas. El gran impulso industrial y tecnológico que brindó el uso masivo del petróleo en EE. UU. hizo que a mediados del Siglo XX este país llegara a ser la primera potencia mundial, liderazgo que aún conserva.

Como consecuencia de la segunda revolución industrial se produce una escalada de las rivalidades entre países en la esfera internacional. Esto explica el colonialismo de los europeos en África y Asia en su afán de búsqueda de recursos minerales, en especial petróleo. A esto cabe agregar como el acelerado desarrollo económico y social hace que varíe la importancia geográfica de determinadas zonas. De esta forma lo que, aunque al momento resultó ser una ventaja geográfica, en otro se convierta en irrelevante o incluso en una desventaja. Esto es lo que ha ocurrido con territorios en los que existen yacimientos de gas y petróleo, lo que reorganizó las relaciones geopolíticas a escala mundial. Casos como Oriente próximo y Venezuela ilustran la situación, que algunos califican como la maldición del petróleo.

Un buen ejemplo de colonialismo es la historia de Anglo-Persian Oil Company Ltd., fundada en 1909, posteriormente renombrada como British Petroleum Co (BP). Esta multinacional es una de las las mayores empresas de energía del mundo. La historia de BP está asociada con la corrupción de los monarcas iraníes, quienes durante varias décadas vendieron los recursos del país a extranjeros para financiar sus lujosos estilos de vida. Aunque Irán (conocido anteriormente como Persia) nunca fue formalmente una colonia o protectorado inglés en el sentido jurídico estricto del término; sin embargo, estuvo bajo una fuerte influencia y ocupación de facto por parte del Imperio Británico (y de Rusia) desde el siglo XIX hasta mediados del XX.

La primera crisis petrolera mundial comenzó en octubre de 1973, provocada por el embargo de la OPEP a países occidentales, principalmente EE. UU., que apoyaron a Israel en la guerra del Yom Kipur. Esto causó un aumento del precio del barril de petróleo en más del 300 %, provocando escasez, estanflación (inflación y recesión) en Occidente, lo que significó el fin de la expansión económica de posguerra.

La Revolución Iraní de 1979 desencadenó la segunda crisis petrolera mundial, generando una caída drástica en la producción de crudo de Irán (aprox. 4.8 millones de barriles diarios menos para enero de 1979) y el pánico del mercado. Esto causó que los precios del petróleo se duplicaran con creces, pasando de 13 a 34 dólares por barril, así como una severa escasez energética global. La actual guerra de Irán está generando la tercera crisis petrolera mundial.

En conclusión, los bienes naturales, como el gas y el petróleo, adquirieron una importancia estratégica para el sostenimiento del poder político-militar de las principales potencias internacionales, lo que ha llevado a que su control sea esencial en la lucha geopolítica por la hegemonía mundial. Si un país no desarrollado es rico en hidrocarburos y/o minerales estratégicos va a estar permanente amenazado por las grandes potencias; si no los tiene, cada crisis lo obliga a importarlos a mayores precios, situación que hoy está sufriendo Colombia con las importaciones de gas natural, gasolina y urea.

lunes, 13 de abril de 2026

El petróleo: botín de las guerras de Trump

José Hilario López Agudelo

José Hilario López Agudelo

El botín de guerra, también llamado despojo de guerra, es la apropiación de bienes naturales (tierras, minerales, petróleo.) o de personas (esclavos, prisioneros) del enemigo derrotado tras un conflicto, práctica histórica fundamental para la motivación de la soldadesca y fuente de resarcimiento de los costos de la campaña bélica. Desde la antigüedad hasta la era moderna, el saqueo del país derrotado inexplicablemente se considera legítimo.

Ejemplos durante el presente siglo se tienen con la pretensión de Rusia de quedarse con los minerales estratégico de Ucrania, así como la de Estados Unidos para pagarse los costos de los suministros, armamento y logística entregados   a Ucrania durante la invasión rusa. Lo que está ocurriendo con el petróleo venezolano controlado por Estados Unidos, tras la captura de Nicolás Maduro a principios del corriente año, es claramente un despojo de la gran riqueza natural de nuestro vecino, que el país del norte considera como legítimo, para compensar los costos del asedio bélico a que lo ha sometido desde finales del año pasado. Como ya lo analizamos en mi anterior columna de opinión, la intervención política estadounidense y el control de los recursos energéticos venezolanos beneficia en especial a Washington y a sus aliados, pero afectará la economía china, su rival en la competencia por el liderazgo mundial.

Ahora vamos a la guerra de Irán, reactivada a finales del pasado mes de febrero con los bombarderos al país islámico por parte de EE. UU. e Israel.

Irán es uno de los principales productores mundiales de petróleo, con una producción de crudo en 2025 entre 3,3 y 3,5 millones de barriles diarios (mbd) y las cuartas mayores reservas probadas del mundo (aproximadamente 136-208 mil millones de barriles). A pesar de las sanciones internacionales que limitan su capacidad técnica y comercial, el país islámico ha logrado sostener exportaciones de petróleo a China, que actualmente totalizan entre 1,3 y 1,9 mbd, lo que representa aproximadamente el 90% de sus exportaciones totales de crudo.

Como si esto fuera poco, Irán controla casi en su totalidad el Estrecho de Ormuz, que se encuentra en sus aguas territoriales por donde cruza cerca del 20% del petróleo que diariamente se comercializa en el mundo, proveniente en su mayor parte de los países del Golfo Pérsico.  En La isla de Kharg, localizada dentro del Estrecho de Ormuz opera la terminal petrolera más importante de Irán, por donde se embarca aproximadamente entre 90% y el 95% de sus exportaciones de crudo. A principios de 2026, las exportaciones totales de Irán alcanzaron cerca de 2,17 millones de barriles por día (bpd), con un récord de 3,79 millones de bpd en febrero de 2026.

Para el control del petróleo de Irán, EE. UU. no requiere una invasión terrestre, lo que le significaría tener que soportar una prolongada guerra de guerrillas proiraníes, con pérdidas de sus soldados y, finalmente una humillante salida del territorio invadido, sin lograr el objetivo, como le ocurrió en 2021 en Afganistán. Este objetivo lo puede lograr EE. UU. si logra apoderarse del Estrecho de Ormuz y sobre todo del puerto petrolero iraní en la isla de Kharg,

Las milicias proiraníes son grupos paramilitares chiíes respaldados por Irán, que forman el denominado "Eje de la Resistencia" en Oriente Medio, cuyo propósito es expandir la influencia iraní y combatir la presencia estadounidense e israelí en la región. Actúan principalmente en Irak (como la Multitud Popular), Siria, Líbano (Hezbolá) y Yemen (hutíes), utilizando tácticas de guerra de guerrillas, drones y misiles.

Aunque durante esta semana cuando he estado escribiendo estas líneas, EE.UU. e Irán han firmado un alto al fuego por dos semanas, después de que el presidente estadounidense amenazara con hacer desaparecer la civilización persa. Esta tregua ha provocado un desplome de los precios internacionales del petróleo. No obstante, el optimismo mundial que la tregua ha generado, calificados analistas tienen sus reservas sobre la pronta y completa resolución del conflicto, ya que el compromiso ha quedado en entredicho tras los reciente ataques de Israel a El Líbano, que Irán considera violación de uno de los puntos clave del acuerdo de alto al fuego. Por otro aspecto, Irán insiste en el cobro de peaje a todo barco que pase por el Estrecho de Ormuz, imposición que la contraparte no estaría dispuesta a aceptar; además exige liberación, antes del inicio de las conversaciones, que empiezan este sábado en Islamabad-Pakistán, de sus activos congelados por EE.UU.

Arquevium Capital, la multi estratégica firma de asesoría en inversiones, opina que el riesgo de altos precios del crudo va a persistir en el futuro inmediato. Por otro lado, el inversionista Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates LP, en su reciente intervención en el Foro Económico de Greenwich en Greenwich, Connecticut, EE.UU., dice que “el conflicto entre Irán y Estados Unidos – Israel e Irán forma parte de una guerra mundial en curso que no tendrá una resolución rápida, en un contexto de tensiones simultáneas entre potencias” (1).

Para los países cuya principal fuente de energía depende de petróleo importado, la gran lección de la guerra de Irán es que deberían acelerar la transición energética hacia energías renovables no convencionales, en especial energía solar y eólica. 

Mi opinión:

El señor Tump no va abandonar un botín tan valioso como es el control del petróleo iraní que, además de los grandes ingresos económicos le facilitan una nueva arma geopolítica, de gran valor estratégico en su pugna con China por la supremacía por la hegemonía mundial (1).

 (1)https://www.bloomberglinea.com/mercados/petroleo-se-desploma-tras-tregua-en-medio-oriente-pero-analistas-alertan-por-una-fantasia/).

martes, 17 de marzo de 2026

Las cosas son como son

Pedro Juan González Carvajal

Pedro Juan González Carvajal

Muchas veces, pecando por un ingenuo optimismo o por una desinformación completa o por simple estupidez consuetudinaria, creemos que por enunciar postulados que suenan bonito, por arte de birlibirloque la realidad se va a transformar para satisfacer nuestros deseos o intereses.

La realidad es la realidad, tanto que en términos geopolíticos se habla de la REALPOLITIK.

Tal es el caso de decir a viva voz que Colombia es una potencia agropecuaria, mientras importa un poco más del 50% de lo que se consume.

Digamos que su posición tropical aunado al hecho que su territorio es surcado por la cordillera de los Andes, generan unas condiciones propicias para reconocer lo anterior como ventaja comparativa, pero el hecho es que para que esto sea real, debemos generar y construir las ventajas competitivas mínimas para aspirar a una posible participación en la competencia internacional, en un renglón como los alimentos, que es imprescindible para la humanidad toda.

Mientras Colombia no posea un sistema de comercialización como el que anteriormente se había establecido con el IDEMA y no pasemos del enunciado a la concreción de tener autonomía y autosuficiencia en la producción de abonos y fertilizantes, lo de ser potencia agrícola es solamente un cuento que suena bonito. (Lo anterior sin entrar en el berenjenal de la Propiedad y la Tenencia de la tierra y en la necesidad de conectar veredas y corregimientos con los centros de acopio o de consumo).

Hay que establecer políticas claras, definir objetivos precisos y acompañar el deseo con la voluntad y con la acción para poder sacar adelante este loable y necesario propósito.

Aplicando el concepto de la empatía, es decir, poniéndonos en los zapatos del otro para entender el por qué se comporta de tal o cual manera, tenemos, por ejemplo:

Pensar en un aplacamiento de las expectativas expansivas de China es ingenuo. China necesita por ejemplo a Taiwán para consolidar su presencia en el Pacífico, acompañado este hecho a la construcción de más de 250 islas artificiales alrededor del Mar del Japón para garantizar el control de las rutas comerciales y la expansión de la denominada “Nueva Ruta de la Seda” no solo en Eurasia, sino allende los mares con un moderno Puerto en el Perú y un posible Canal Interoceánico en Nicaragua.

De igual manera Rusia requiere incuestionablemente a Crimea para garantizar su salida al Mar Negro y de ahí poder aproximarse al Mediterráneo y controlar parte o la totalidad de Ucrania como territorio agrícola para alimentar a su población.

Así mismo los Estados Unidos requiere control sobre el Caribe para evitar posibles intentos de agresión externo, bajo el pueril argumento de que se va a librar una guerra a muerte contra las drogas.

Lo mismo podríamos decir de la necesidad de controlar el acceso al agua, a la posesión y control de las llamadas tierras raras, al control y acceso a los hidrocarburos mientras sigan vigentes, al control de los puntos de paso o servidumbres entre territorios estratégicos, al control y acceso a las rutas comerciales por cualquier medio y modo y de manera general al acceso y control a cualquier tipo de riqueza espacial, territorial, marítima, mineral o biodiversa.

Ante este panorama, hablar de paz resulta siendo una quimera y el paso de un solo centro de poder a varios centros de poder que evidenciamos hoy, representa un reacomodo de fuerzas y un despliegue de capacidades de todo tipo para visibilizar las herramientas que se tienen para luchar, competir y ganar en el juego del poder.

martes, 12 de marzo de 2024

Entrevista con Pedro Juan González Carvajal, segunda parte


Antonio Montoya H.
En esta segunda entrega de la entrevista con Pedro Juan González Carvajal para El Pensamiento al Aire la educación sigue siendo protagonista, al igual que la geopolítica, la historia, los recursos y la posibilidades del país que mantienen el toque de interés. No te lo pierdas.

Ingeniero de Sistemas, especialista en Gerencia Logística, magíster en Ciencia Política, doctor en Filosofía, profesor de pregrado y postgrado, miembro de varias juntas directivas, columnista del periódico El Mundo, exsecretario de Hacienda del Municipio de Medellín, exdirector de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, exsecretario de productividad y competitividad, exdirector de planeación del Departamento de Antioquia, exrector de la Corporación Universitaria Remington, fue gerente general de Ilimitada y es autor de varios libros sobre el tema geopolítico. Fue rector de la Corporación Universitaria Lasalle y ahora goza de un merecido retiro.

jueves, 9 de mayo de 2019

China avanza, US aprieta y nosotros…


Por John Marulanda*

Coronel John Marulanda
Relata el expresidente Carter que Trump lo llamó y le manifestó su preocupación sobre como China “está adelantándonos”. Y tiene porque estar intranquilo el presidente: sin mencionar la pesadilla Huawey-5D, los avances espaciales, satelitales y cibernéticos chinos lucen imparables. Para competir con Google tiene a Baidu; con Facebook, a Tencent; con Amazon, Alibaba; con Youtube, YouKu; con Uber, Didi; con Spotify, QQ Music; con WhatsApp, WeChat; Tik tok, supera a Instagram y el gigante asiático ya va por su propio internet. 75% de los pagos cotidianos en China se hacen desde el celular utilizando el código QR. Este año, Pekín espera emplear unos 210 mil robots industriales, más que USA y la Unión Europea juntos; US tiene un millón de carros eléctricos mientras en China ruedan 2,6 millones con 800 mil puntos de carga, versus 68 mil en US.

El General Joseph Dunford advirtió ante el Senado de Estados Unidos que “La modernización de las FFAA chinas degrada las principales ventajas tecnológicas de las FFAA de EE.UU… Creo que para el año 2025, (…) China probablemente llegará a constituir la amenaza más grande a nuestra nación”, dijo.

En América Latina, USA ha perdido terreno y simpatía frente a una China que se presenta generosa, amigable y sin alardeos sobre su régimen comunista. Ha vendido aviones, barcos, armamento y equipo militar y regalado sistemas logísticos a Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia, Perú, Ecuador y otras naciones; ha establecido relaciones institucionales directas e incrementado los ejercicios militares conjuntos, invitando a oficiales de la región para que viajen y se entrenen en su doctrina. Además, opera una super antena espacial en Argentina, que genera siniestras sospechas y avanza en la adquisición de metales “estratégicos” como litio (Bolivia), cobre (Chile), coltán (Venezuela) y otros.

Venezuela es el principal interés geoestratégico de China en la región, pues necesita petróleo para subsistir y con seguridad que negociará con US no entorpecer ninguna acción de Washington en el desafortunado país chavista, mientras se le garanticen su abultada inversión y el flujo de crudo. En cualquier caso, el imperativo energético guía los intereses chinos

“Desde 1979, ¿sabe cuántas veces China a guerreado con alguien? Ninguna. Y nosotros hemos permanecido en guerra”, le dijo Carter a Trump. Debe ser por eso que el Pentágono avanza cautelosamente, a pesar de las amenazas rusa, cubana e iraní concentradas en sus vecindades caribeñas. ¿En este dramático tablero geopolítico-tecnológico, apostamos solamente a Sillycon Valley?

viernes, 3 de mayo de 2019

No hay peor ciego...


José Leonardo Rincón, S. J.*

José Leonardo Rincón Contreras
En los relatos evangélicos se narra la curación de ciegos, una tarea que Jesús tuvo clara como misión desde aquella mañana que le tocó leer en la sinagoga el texto de Isaías: “…devolver la vista a los ciegos…”. Ahora bien, más allá si efectivamente hizo tan prodigiosos milagros, me parece que la cuestión no era de ceguera física (que bien podría serlo también) sino, sobretodo de ceguera espiritual, porque aún algunos viendo, no ven o no quieren ver. Con lo cual cobra fuerza el adagio popular: “no hay peor ciego que el que no quiere ver”.

Tengo, pues, la impresión de que los ciegos espirituales en este mundo son más que los que realmente adolecen de esta física limitación. Lo que pasa en Venezuela nos sirve de ejemplo. Que el dictador Maduro diga que las multitudes que emigran hacia la frontera con Colombia se prestan para hacer un video que desacredita su régimen, es porque está cegado por su ambición de poder. Que el presidente ruso se ponga de lado de tan criminal personaje que usurpa la presidencia es porque no quiere ver lo que no le conviene para su estrategia geopolítica frente a Trump. Que nuestro embajador en la OEA, el tristemente célebre señor Ordóñez, salga a decir que los venezolanos que buscan refugio en los países de Latinoamérica lo hacen con el oscuro propósito de exportar la revolución izquierdista Castro chavista, es porque no quiere ver lo que realmente está pasando, paranoico en su godarria. Que haya algunos que sigan creyendo que los modelos cubano o venezolano bolivariano de revolución son ideales para superar los problemas de nuestros países, es porque trasnochados ideológicamente no quieren ver las infelices desgracias que traen consigo. Y quienes, en el otro extremo, crean que el ideal es nuestro perverso sistema capitalista neoliberal, que precisamente llevó al vecino país donde está, es porque son ciegos indolentes ante las realidades de inequidad, injusticia y exclusión que genera.

Entonces, la ceguera es la real incapacidad para ver lo que el resto ve de manera evidentemente contundente. No es limitación eventualmente física, es la negación de la realidad, es la resistencia a aceptar las cosas como son, es el bloqueo o estancamiento conceptual que lo hace anclarse tercamente en posiciones equívocas, es la cerrazón de las puertas del corazón y la mente frente a otras perspectivas o miradas, es la soberbia prepotente que no acepta como válida o mejor la posición o planteamiento del otro.

Lo que pasó en esta semana en el Congreso no se olvidará por lo bochornoso, por lo vergonzoso. Es otro ejemplo de cegueras abiertamente deliberadas. Este poder legislativo ha sido proverbial en hacer gala de los comportamientos más ruines y mezquinos, expresión de ambiciones a veces ocultas, a veces descaradamente manifiestas. Quienes están enceguecidos por sus odios recalcitrantes, afanes de revanchismo y de venganza, sólo quieren ver muertos o podridos en la cárcel a sus enemigos. Para ellos no puede haber paz, sólo guerra y más guerra. Es su proyecto político, es su negocio rentable. Otros, cegados por su codicia de poder y de prebendas económicas, se subieron al carro de la victoria esperando su dosis de mermelada y cuando no se la dieron se bajaron, en una clara demostración que son veletas eternas que se mueven al vaivén de las conveniencias. No tienen principios, sólo intereses egoístas. Ponen la paz y sus acuerdos como pretexto, cuando en realidad les vale un rábano. Mañosos todos, dilataron a más no poder las votaciones en innecesarias discusiones eternas e insulsas para generar cansancio y desgaste y finalmente salirse con la suya. Se retiraban del recinto, se declaraban impedidos, rompían el quórum, traicionaron electores y bancadas. Ciegos todos frente a un pueblo harto de conflictos bélicos, de desplazamientos, de masacres, de hambre y desempleo. No lo ven, no les importa.

La ceguera, pues, está al acecho, es un mal inminente. Comienza con cortedad de visión y con miopía y va creciendo hasta llegar a la ceguera extrema. A todos nos afecta. A todos nos hace tropezar y caer. Solo la verdad y la luz de quien es La Luz y La Verdad, puede sanarnos. A ese Señor habremos de decirle: ¡Haz que yo vea!, que no nos hagamos los ciegos frente a lo que vemos como realidad incuestionable y sabemos que es verdad irrebatible. De lo contrario, si ciegos nos dejamos conducir por otros ciegos, todos nos iremos irremediablemente al hoyo.