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jueves, 25 de noviembre de 2021

Vigía: de Rittenhouse a Cali

Coronel John Marulanda
Por John Marulanda*

El caso Rittenhouse en Estados Unidos es emblemático de lo que está sucediendo, no solamente allá, sino en Latinoamérica. Una guerra no declarada, en las calles y contra el establecimiento, contra la cultura occidental de familia, religión, propiedad privada, empresarismo, libertades y tolerancia. Un sometimiento de la ciudadanía pacífica a la violencia de unos pocos armados.

Marxistas leninistas en Estados Unidos

Kyle Rittenhouse formaba parte de un grupo de seguridad vecinal, activado a raíz del vandalismo que siguió a la muerte de George Floyd a manos de un policía blanco en mayo de 2020. Las protestas convocadas por Black Lives Matter (BLM), cuyas fundadoras y cabecillas (Garza, Cullors y Tometi) se declaran marxistas leninistas, seguidoras de Assata Shakur, una terrorista ex Pantera Negra asilada política en Cuba, en donde también están protegidos los cabecillas del ELN, todos con circular roja de la Interpol. Una turba atacó y derribó a Kyle, quien, haciendo uso de la segunda enmienda, portaba un arma larga. Desde el piso, abrió fuego y mató a dos de sus agresores: uno había pasado 14 años en prisión en el 2002, por abuso sexual contra menores, y el otro también había cumplido condena por violencia intrafamiliar y escándalo público en 2012. Un tercer agresor resultó herido y admitió que había apuntado su arma contra Rittenhouse, antes que este disparara.

Muchos políticos norteamericanos calificaron al joven de supremacista blanco (presidente Biden), hombre violento y peligroso (Di Blassio, alcalde de NY, que admira al Che Guevara) y la prensa demócrata pintó el caso como un incidente racista, a pesar de que ambos muertos eran blancos.

Pero un jurado sensato, entendió que Rittenhouse empleó el derecho universal a la legítima defensa y lo declaró inocente de los cargos de homicidio.

Recientemente, también en Colombia, un médico en legítima defensa mató a tres asaltantes en un puente peatonal en Bogotá. El hecho sucedió en enero y en julio de este año, un juez falló a favor del galeno. La opinión pública que en más de un 70% no cree la justicia neogranadina, que está abrumada por la inseguridad y que mira con desconfianza que hasta las armas traumáticas sean restringidas, tiene como referencia fresca este caso.

… Y en Latinoamérica

Colombia es el único país del mundo en donde no un joven civil como Rittenhouse, sino un soldado de la República, en cumplimiento de una orden de operaciones, uniformado, equipado y con un arma constitucional en sus manos, permitió que un indígena borracho y amenazante le colocara un machete en el cuello y entregara al azar su derecho a la legítima defensa. Entonces, los indígenas caucanos envalentonados avanzaron el pasado abril sobre Cali y la destruyeron. Consecuencias de un ejercicio de autoridad claudicante. Ahora planean volver a la misma ciudad, ante unas autoridades conciliadoras y convencidas de que los lobos son vegetarianos. Dudo mucho que esta nueva protesta indígena se realice en paz. Si así sucede, gran logro. Pero la experiencia nos dice que estos deseos pasan casi siempre como ingenuidad o inexperiencia.

La ley del machete, es la que parece estar imperando en las protestas “pacificas” colombianas, con un claro propósito de desestabilización preelectoral.

El uso de la fuerza letal es válido por parte de militares y policías, ante una grave e inminente amenaza contra su vida. Las condiciones de proporcionalidad, discriminación, advertencia, etcétera, no impiden que una agresión con un machete, dirigida a la humanidad de un uniformado, pueda ser repelida por uno o varios disparos. Un proyecto de seguridad ciudadana, radicado por el gobierno de Duque, urge ante cifras de homicidios al alza (+18.3%) y de lesiones personales subiendo (+18.7%). En lo relacionado con la legítima defensa, el proyecto establece presunciones legales que favorecen a las víctimas.

Cota: la eventual decisión del gobierno demócrata norteamericano de excluir a las Narcofarc de la lista de organizaciones terroristas, a pesar de sus estrechos vínculos con Hezbolá en Venezuela, demuestra el desinterés de Washington por las dinámicas regionales. Pero la injerencia cubana y venezolana a través de las FARC, el ELN, Hezbolá, Rusia, China e Irán en las turbulencias preelectorales colombianas, es una amenaza directa a la seguridad de US. Tanto como el caso Rittenhouse.

domingo, 25 de julio de 2021

¿Acaso vivimos en una sociedad amancebada con la anarquía?

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Por: Luis Guillermo Echeverri Vélez*

Hace 211 años que celebramos unidos un grito de independencia. Como la hemos tenido, ahora no la valoramos y una minoría violenta quiere romper el equilibrio democrático entre libertad y orden, que garantiza equidad y justicia en el ejercicio de la legalidad.

Como hice parte de la directiva de entidades internacionales, no me cuesta reconocer que sus burocracias también se equivocan y son sujeto de contaminación ideológica que desvirtúa su loable propósito. Diga lo que diga la CIDH, el reconocimiento del derecho a la protesta, sin garantía ni penalidad en caso de resultar en un abuso de los derechos fundamentales de todo ciudadano, representa el camino más corto a la anarquía.

El reconocimiento constitucional del derecho a la protesta pacífica, pierde toda validez cuando está asociada a paros y bloqueos que vulneren otros derechos, afecten la libertad de movilidad y el abastecimiento de bienes y servicios, se efectúen mediante amenazas y actos terroristas, daños a la propiedad pública o privada, agresiones físicas a personas, ataques contra la fuerza pública, violencia ciudadana, vandalismo, asonadas, incendios y destrucción de infraestructura, con las consecuentes pérdidas económicas y en general cuando las protestas resultan asociadas a cualquier acto que sería punible cuando un individuo obra en solitario o por su propia cuenta.

El derecho a la protesta debe estar antecedido del cumplimiento de las obligaciones ciudadanas de acuerdo con la ley[1].(*)

En medio del lamentable silencio de gobiernos democráticos, organismos y organizaciones internacionales, las protestas en Cuba están plenamente justificadas por 60 años de opresión dictatorial comunista y represión de todas las libertades y derechos existentes. Igualmente, representan el último recurso en países como Venezuela y Nicaragua, causadas por décadas de destrucción de valor y valores, se remiten a realidades de descomposición, miseria y empobrecimiento, a manos de regímenes totalitarios disfrazados ideológicamente.

Y estas protestas en contra de las dictaduras, de ninguna forma validan las que se han vivido recientemente en Barcelona, Estados Unidos, Chile o Colombia. Por el contrario, devalúan y desvirtúan la falsa narrativa populista que se le vendió al mundo como un justiciero y loable propósito.

En el caso de las manifestaciones de protesta en Colombia y la violencia asociada a las mismas, se han ignorado todas las reglas de convivencia en pandemia, generando miles de contagios y muertes innecesarias.

El problema de los abusos a las libertades de toda una nación, no es asunto de filosofías ideológicas, ni del grado de qué tan liberal o conservadora sea la forma de pensar de quienes las expresen, son atentados contra los principios que comprenden la legalidad en la que tenemos que convivir como seres civilizados.

En democracia no se vale adoctrinar indefensos por fuera de los valores intrínsecos a la misma. Ni movilizar masas con un discurso engañoso. Menos pagar delincuentes y azuzar inconformes e ignorantes para que con violencia se encarguen de sembrar terror, desconfianza e incertidumbre, destruyan vidas, la economía, bienes e infraestructuras que mantienen las empresas privadas, los empleos y los ingresos de los que dependen los ciudadanos.

Tampoco se vale mentirle al mundo para validar los intereses cobardes del populismo, afines a un socialismo del siglo XXI, que no han podido aceptar que, ni todos podemos vivir del Estado, ni que las organizaciones criminales narco-comunistas, que se quieren tomar el poder por medio de la combinación de todas las formas de lucha, no pueden ser quienes habiendo cometido crímenes de lesa humanidad participen en el proceso legislativo y de control político democrático.

Criticar es simple. Destruir es fácil. Construir valor, sociedad, cultura y civilización, es tarea para líderes, gobernantes y comunicadores ejemplares. Honremos hoy con respeto la libertad.

Anexo. Terrorismo digital asociado a las protestas en Colombia.

Durante más de 20 días me he dedicado a hacer un análisis técnico comparativo de varias herramientas digitales cuantitativas disponibles en el mercado (SML - Escucha de Redes Sociales). En un periodo observado de abril 25 a mayo 20 de 2021, los resultados demuestran la narrativa que se construyó en más de un 95% desde Twitter, y estuvo concentrada en que el Estado, que no fue el agresor, era quien atacaba violentamente a la ciudadanía colombiana en franca violación de los Derechos Humanos.

La narrativa sobre “Violencia Estatal” estuvo asociada a sucesos en Cali, intervención de organismos internacionales (ONU), críticas de oposición política al gobierno de Duque y acusaciones a Uribe. Luego pasó de estar asociada “propuestas ciudadanas”, a actividades de Anonymus (Ciber-ataques & cierre de twitter), actuación del gobierno, asociación con Venezuela, censura en internet y apoyo a Duque.

Más del 80% de las cuentas observadas, interactuaron con los usuarios de redes de comunidades activistas supuestamente defensoras de Derechos Humanos y políticos de izquierda. Y aproximadamente el 60% de la conversación general estuvo asociada a violencia.

Unos veinte mil usuarios o el 1 % de la conversación total de la red presentaron alta actividad anómala, un promedio de 3 publicaciones por segundo pero generaron aproximadamente el 40 % de la conversación, que fue cercana a los 10 millones de comentarios, de los cuales, el 85 % acusaron al gobierno y a la fuerza pública de la violencia en las manifestaciones, amplificaron internacionalmente una narrativa de crisis socio-política validada por mensajes de apoyo de todo tipo de celebridades, mientras solo el 10 % de los comentarios favorecían al gobierno y a la ciudadanía indefensa ante bloqueos, violencia y asonadas, estratégicamente planeadas con el auspicio de organizaciones criminales.

La narrativa fue difundida principalmente por twitter.com y amplificada exponencialmente por cuentas anónimas o impersonales, Trolls y Robots fabricados con código por mercenarios mediáticos, como el caso de Yac News asociado con Anonymus (ciberataques), por sistemas masivos de distribución de información venezolanos y rusos como TeleSur, Marzo4F.com controlado por Diosdado Cabello y rt.com (RusiaTV), de los cuales se nutren rutinariamente otras agencias noticiosas y medios internacionales como El País, The New York Times, The Washington Post, CNN, BBC, etc. Las noticias y opiniones que difunden comentaristas radiales, televisivos y mediático-digitales colombianos se dedican a expandir esas versiones informativas, en muchos casos sin validar su autenticidad y veracidad.

Las herramientas analíticas registran que el origen de dicha narrativa proviene especialmente del twitter de senadores de oposición plenamente identificados, de sus grupos de trabajo digital, y de medios internacionales más distribuidos por usuarios anómalos, desde Venezuela, Colombia, Alemania, Rusia, España, Francia, USA, e Inglaterra; siendo los 10 más distribuidos: el medio Bolivariano marzo4f.com, elespectador.com, eltiempo.com, semana.com, france24.com, wradio.com.co, dw.com, cnnespanol.cnn.com, cuartodehora.com, elpais.com, y las plataformas más utilizadas fuera de Twitter, Youtube.com, Facebook.com, Instagram.com.

Las consignas o hashtags relacionas con el paro en todo el país, difunden en su mayoría videos asociados a manifestaciones y violencia policial. Los de mayor impacto inicial, fueron: #SOSColombiaDDHH y #ColombiaEnAlertaRoja. Se observaron picos incrementados por menciones de políticos y analistas como los de los días 14 y 15 de mayo creados por la noticia falsa de una supuesta agresión sexual de miembros de la policía contra la menor Allison Meléndez, #SOSpopayan, #ParoNacional, #PrimeraLínea, etc., seguidos por otros contra los escuadrones antidisturbios de la fuerza pública y contra el gobierno: #DuqueRetireLaReformaYa, #EstadoAsesino, #NosEstanMatando, #DuquePareLaMasacre, #DuqueMandoAMatarnos, #DuqueNarcoParacoYAsesino, #IvanDuqueAsesino, #IvanDuqueRenuncie, etc.

La conversación asociada a un “Golpe de Estado” dentro de una supuesta “crisis socio-política en Colombia”, #golpedeestado, se dio entre más de 50,000 usuarios que la multiplicaron más de 100,000 veces, en su mayoría cuentas de activistas de DDHH, y se originó principalmente en Twitters de Gustavo Petro, quien comparó el Gobierno de Duque con el de Pinochet en Chile, y en asociación de otras cuentas circularon la falsa idea de que Álvaro Uribe está desestabilizando la población para dar un golpe de Estado contra Iván Duque. De otra parte, algunas cuentas conservadoras hablaron de un posible golpe de Estado por parte de Petro en alianza con sectores de la izquierda y el narco-terrorismo.

En cuanto a los 10 usuarios más influyentes en la conversación general, están las cuentas de: @IvánDuque, @DiegoMolano, @ONUHumanRights, @GustavoPetro, @GustavoBolivar, @Col_Informa, @Contagioradio1, @CIDH, @IvanCepedaCast, @JMVivancoHRW.


[1] (*) Constitución Política de Colombia 1991. Artículo 2. “Son fines esenciales del Estado: servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución; facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa y cultural de la Nación; defender la independencia nacional, mantener la integridad territorial y asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo. Las autoridades de la República están instituidas para proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias y demás derechos y libertades, y para asegurar el cumplimiento de los deberes sociales del Estado y de los particulares. 

miércoles, 26 de febrero de 2020

De cara al porvenir: ¿y cómo vamos?


Por Pedro Juan González Carvajal*

Pedro Juan González Carvajal
Un pueblo con falta de educación como el nuestro no puede ser visto como un conjunto de ciudadanos participantes de la vida democrática, aun cuando en efecto lo sean.

Una cosa sería el nivel de alfabetización alcanzada y otra muy distinta el haber alcanzado un alto nivel de conciencia geográfica e histórica y ni qué decir de una adecuada cultura cívica y política, a partir de adecuados procesos educativos y formativos.

Ante los acontecimientos que hemos vivido en las últimas semanas, pues lo que hemos visto por parte de los marchantes y del gobierno, es un simple reflejo de lo enunciado anteriormente.

Los marchantes sin estar guiados por un verdadero líder, pues protestan por todo y no proponen nada en concreto. El gobierno, como cualquier gobierno en cualquier época, tratará de defender y de explicar lo inexplicable y de hacer propuestas improvisadas para tratar de sofocar el reclamo, pues si algo llena de pánico a quienes defienden el establecimiento, es ver multitudes de personas reunidas en las calles en su contra.

Ahora bien, sin tratar de justificar lo que sucede, la realidad sí requiere una mirada crítica y propositiva. Las estadísticas cuando muestran cosas malas se vuelven o son consideradas como subversivas, y algunos con posturas particulares y legítimas tratarán de descalificar los métodos de cálculo y de trabajo del esfuerzo estadístico.

Dice el Banco Mundial en su informe sobre “Taking on inequality” del 2016 que Colombia ocupa el cuarto lugar entre los diez países más desiguales del mundo (de acuerdo con el índice GINI), superada solo por Sudáfrica, Haití y Honduras.

En otro informe del mismo Banco Mundial al estudiar el porcentaje de los ingresos totales que obtiene el 20% más rico de la población de un país, concluye que en América Latina Colombia ocupa el segundo lugar en desigualdad después de Brasil.

Para rematar el diagnóstico, la OCDE, organización compuesta por las potencias democráticas del planeta, acaba de publicar un estudio comparativo sobre la movilidad social entre sus países miembros, el cual incluye a Colombia por estar a punto de integrarse a ese organismo. La metodología consiste en calcular cuántas generaciones se requieren para que una persona que nace pobre llegue a la clase media. Colombia ocupó el último lugar pues se necesitan 11 generaciones. Le siguen Sudáfrica y Brasil que necesitan 9 generaciones. China, India y Hungría requieren 7 generaciones. Francia, Alemania, Chile y Argentina requieren 6 generaciones. Y Estados Unidos y Reino Unido requieren 5 generaciones. Dinamarca ocupa el primer lugar pues requiere solo 2 generaciones para dar ese salto.

En lo local, y en números gruesos, las cifras oficiales hablan de 50 millones de habitantes, con 21 millones en la pobreza, 8 millones por debajo de la línea de pobreza y cerca de 6 millones de desplazados.

Como dice el refrán “Cada quién opina del baile de acuerdo a como le fue en él”. Usualmente solo a quienes les va bien en las encuestas, hablan bien de ellas y las defienden mientras que a quienes les va mal, pues reaccionan descalificándolas y tratándolas de asociar a los intereses de sus contradictores. ¡Cada quién!

Razón tiene entonces un estudio de hace algunos decenios que concluía que en Colombia la movilidad social solo se logra a través de 3 caminos: El primero, la política. El segundo la farándula en cualquiera de sus expresiones y el tercero, la ilegalidad. De ser así, pues estamos fritos.

Lo que sí es cierto es que en 200 años de vida republicana no hemos podido construir un verdadero proyecto de Nación, no hemos podido fundar e implementar un Estado sólido y no hemos podido potenciar gobiernos de peso ante el opacamiento creciente o la desaparición de verdaderos partidos políticos, sin cuya existencia la democracia se queda sin soporte.

Sin un proyecto de nación que sea respaldado por un adecuado sistema de educación integral, pues estaremos supeditados al caudillismo periódico como lo hemos observado de Bolívar hasta el presente, donde, de cuando en vez, aparecen unos mal llamados o autoproclamados líderes que tratan de manera mesiánica de sacarnos del atolladero, sin qué hasta la fecha, como es apenas obvio, esto haya sido posible.

La tarea es ardua y requerimos de cabeza fría, compromiso e inteligencia para poder pensar en construir un país, sino soñado, al menos vivible en medio de la existencia de equidad y de justicia social.

NOTA: De ñapa nos queda que recientemente hemos sido declarados el país más corrupto del mundo.

Pero, además, y de acuerdo con las mediciones, Estados Unidos ya no nos considera como un país en vías de desarrollo, lo que nos obliga a actuar en consecuencia, pues se terminaron las ayudas, los tratamientos preferenciales y por qué no los subsidios.

NOTA: Si así está de fuerte el verano, ¿se imaginan el invierno que nos espera?

lunes, 10 de febrero de 2020

Verdades y mentiras

Por Antonio Montoya H.*

Antonio Montoya H.
Los medios de comunicación sean escritos, radiales o televisivos y más aún, las redes sociales, día a día lanzan noticias, unas verdaderas, otras falsas, y unas y otras, se van multiplicando con el correr de los minutos, horas y días y al final nadie puede con certeza decir que es verdad y que es mentira.

Todo esto se percibe en casos concretos como:

* El del médico al que, en la noche, pasando un puente peatonal en la ciudad de Bogotá, tres sujetos encapuchados lo abordan para quitarle sus pertenencias, ante lo cual él reacciona y termina con el fallecimiento de los tres. Resulta al final de cuentas que la historia que él cuenta entra en dudas, con excepción de la alcaldesa que desde el principio lo defendió. Interpretan ese acto defensivo con dudas, porque no se dejó, defendió su vida y sus bienes. Se preguntan por qué llevaba pistola y la razón simple y llana, sin más interpretaciones, es porque en las noches de Bogotá y de cualquier ciudad hay riesgos de seguridad y las personas están optando por protegerse a sí mismas de los bandidos, generando el primer mensaje de alerta al país: si no nos defienden nos defendemos. Espero que el mencionado médico salga libre pronto de todo este embrollo y el conductor del vehículo que esperaba a los delincuentes no salga de la cárcel y sea condenado.

* Al final de la semana pasada, en la ciudad de Medellín, se presentaron bloqueos a vías en el sector de Robledo y el acceso a una urbanización quedó bloqueado. Se avisó a los funcionarios de la alcaldía y taparon o buscaron tapar lo sucedido. ¿Por qué no se debatió públicamente esta conducta, no se criticó? Solo se logró restablecer el orden a las tres o cuatro horas después, por lo tanto, en este caso, se buscó tapar la verdad que no era otra que el perjuicio que las familias estaban sufriendo por el actuar delictivo.

* Tema también preocupante es el de la señora Aida Merlano, que seguramente para quedar protegida por el régimen de Maduro, se va lanza en ristre contra el presidente Iván Duque a quien acusa de intentar matarla y de persecución, cuando la verdad es que ella fue la que se voló, protagonizando una fuga de película. Se refugió en otro país, falsificó documentos ¿y ahora aparece como la mártir?, eso no es así, no se puede aceptar. La prensa, radio y televisión, no pueden aplaudir ese comportamiento, el que pierde es la credibilidad de los informantes porque la verdad no puede ser sesgada. Ella cometió varios delitos en Colombia, plenamente demostrados en el juicio, fue condenada y debe cumplir su pena. Darle tanta vitrina es permitir que se burle de todos los colombianos.

* Gustavo Petro, político colombiano, exguerrillero, excandidato, senador de la República, con una fuerza política importante que se está diluyendo por su propia culpa, por estar con Dios y con el diablo. Juega a la democracia, pero la ataca, invita a continuar el paro nacional, incita a la presencia masiva en las calles y así y todo quiere ser presidente de Colombia. Eso no se hace, se llega allá trabajando con respeto, manteniendo los valores y principios democráticos y no utilizando la información de los medios, para luego, cuando tenga el poder. ir contra ellos, es decir no dicen las verdades, promueven las mentiras y luego al final de juego irán contra ellos.

* Valiente proceso de paz, que tuvo el apoyo de muchos colombianos incluido el mío, que pensé que estaban en serio, que decían la verdad, pero simplemente estaban cumpliendo el principio revolucionario de tomar todo lo que se les dé a cambio de nada. Nos llenaron de mentiras en el proceso y hoy vemos como continúan la lucha armada y violenta contra el pueblo colombiano, promoviendo la acción de los encapuchados y vándalos a través de las disidencias de las FARC y los medios han hecho el juego, no toman partido por la democracia.

Invito a que hagamos una reflexión, clara y seria de cuál es la verdad que queremos, la que está viciada de mentiras o nuestra verdad, la de juntar voluntades y acciones para que este país sea mejor y lo construyamos pensando en todos y no en los que nos engañan diciendo que son los salvadores y solo están buscando su propio beneficio, dañan y mienten por lograr un objetivo personal y no colectivo.

martes, 26 de noviembre de 2019

De cara al porvenir: si por aquí llueve…


Por Pedro Juan González Carvajal*

Pedro Juan González Carvajal
A pesar del sainete que vivimos los sudacos, donde los últimos eventos nos muestran la renuncia de un presidente y la puesta en libertad de un expresidente, y de la penosa realidad que enfrentamos los colombianos, no debemos dejar de reconocer que allende los mares, también se cuecen habas.

Por cuarta vez en 4 años España vuelve a las urnas y después de los comicios no logra los resultados que se requieren para formar un gobierno fuerte y estable.

A pesar de conmemorarse los 30 años de la caída del muro de Berlín, en este momento histórico se habla de levantar nuevos muros físicos y otros virtuales, como es el caso que se evidencia en el debate que sobre la libertad de expresión se desarrolló en el Congreso Norteamericano cuando se llama a Zuckerberg, el fundador de Facebook a dar explicaciones sobre la capacidad de la red de filtrar o no noticias falsas.

Hong Kong ajusta casi medio año en medio de protestas exigiendo más democracia y menos control de Beijing.

Aumenta el drama de los casi 300 mil refugiados en la frontera Siria y a nadie parece importarle.

Norteamérica da los primeros pasos para retirarse del Acuerdo de París, el mayor pacto mundial vinculante frente a la crisis climática y que establece un plan de acción mundial para limitar el calentamiento global. En otras palabras, Norteamérica le ha declarado la guerra  al resto del planeta… y nadie dice ni hace nada.

Por la parroquia, siguen las matanzas, avanzan los cuadrangulares de fútbol, seguimos hablando del vientre que alquiló James, se recrudece el invierno, estamos en medio de la euforia de los empalmes regionales y ya estamos a 5 días del tan esperado y anhelado diciembre (¿?).

En uno de sus tradicionales bandazos diplomáticos, Colombia se aparta de la abrumadora condena global al embargo impuesto por Norteamérica a Cuba. ¡Qué pena!

Mintic ha declarado desierta la licitación por el espectro, lo cual no es una señal alentadora.

La Sociedad de Activos Especiales anuncia que subastará 6.000 bienes decomisados al narcotráfico. Ojalá este ejercicio no se convierta en un nuevo foco de corrupción, como ha sucedido anteriormente con otra entidad encargada de lo mismo y a la que hubo que cambiar por esta, por corrupta.

Partiendo del respeto por el libre acceso al trabajo, no es de buena presentación que altos exfuncionarios de un gobierno pasen a trabajar con grupos económicos que han sido contratistas de esos gobiernos y lo que es peor, que posteriormente vuelvan a ocupar otros altos cargos, haciendo uso de la llamada puerta giratoria, en una actitud completamente comprometedora para tomar decisiones imparciales, o que generen de entrada conflicto de intereses. Esto también es corrupción.

Y por fin, una buena y refrescante noticia: El Grupo de Neurociencias de Antioquia en cabeza del doctor Francisco Lopera, ha logrado importantes avances sobre el estudio del Alzhéimer. ¡Enhorabuena!

Recordemos a Shakespeare cuando en boca de Hamlet, en la quinta escena del primer acto, sentencia: “Hay más cosas en el cielo y en la tierra, Horacio, de las que han sido soñadas en tu filosofía”.

Ahora que tendremos nuevos gobernantes locales, insistimos en la conveniencia de dotar a Medellín con un centro de espectáculos de primer orden como el que ya tiene Bogotá con su envidiable Movistar Arena.

Recordemos a Leonardo da Vinci: “El sumo bien es la sabiduría”.