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lunes, 6 de abril de 2026

Silencio cómplice

Rafael Uribe Uribe

Rafael Uribe Uribe

En Medellín presenciamos un episodio grotesco, la excarcelación de delincuentes como si la ciudad necesitara más actores para su melodrama. Estos individuos deberían rendir cuentas ante la justicia, pero vuelven a las calles con la alcahuetería oficial lo que sucede en vísperas electorales cuando la seguridad debería ser un compromiso innegociable.

Lo más inquietante es el silencio incómodo y cómplice de los gremios que hoy prefieren el mutismo selectivo, la ciudadanía que observa resignada como si la inseguridad fuese un fenómeno meteorológico inevitable, los medios y candidatos callados o débiles, excepto Juan Lozano en la FM, Abelardo de la Espriella, el gobernador de Antioquia y el alcalde de Medellín que se atreven a torear el avispero, mientras las Fuerzas Armadas acuarteladas, parecen haber olvidado que su deber principal es la defensa de la Constitución. Ese silencio, que algunos llaman prudencia, es simplemente cobardía, el mejor aliado de los abusos de la “Paz Total”.

A este panorama hay que sumar el desencuentro del Gobierno con el Banco de la República, institución independiente por mandato constitucional que cumple su deber subiendo las tasas de interés para contener la inflación; pero cada decisión técnica se interpreta como una afrenta política, cuando la inestabilidad monetaria nos llevará al abismo del desorden económico. La inflación, no se combate con reproches públicos, discursos incoherentes, ni haciéndose la víctima, sino con herramientas eficaces así no generen aplausos.

El sector agrario sigue atrapado en un romanticismo improductivo en vez de fomentar tecnología avanzada, mecanización, biotecnología y sistemas de riego inteligentes, pero persisten reglamentaciones pensadas para un país que ya, en el campo, no existe.

Nuestra patria avanza a trompicones, ciudades donde la seguridad se escurre entre los dedos, instituciones económicas sometidas a presiones indebidas y un campo que podría ser potencia, pero al que insiste en vestir con ropas del pasado; todo acompañado por el silencio de quienes deberían alzar la voz.

Las elecciones que se acercan exigen claridad, no resignación; instituciones firmes, no reproches; y, unos gremios, una ciudadanía y unos medios y candidatos que recuerden que callar es una forma de decidir; pero al revés. ¿Preferimos seguir con un gobierno comunista? eso tendremos si continuamos mudos siguiendo el camino al holocausto.

El Rincón de Dios

A mis amables lectores: Feliz Pascua de Resurrección


lunes, 2 de febrero de 2026

La inseguridad en tiempos de Cepeda

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Sin entrar a diagnosticar lo que ya es de dominio público, preocupa a los colombianos lo que piensan los candidatos más opcionados a la presidencia sobre el problema prioritario: ¿cómo garantizar la seguridad de la población, deteriorada de manera desproporcionada durante el régimen petrista?

El heredero de Petro y candidato de las FARC, Iván Cepeda, se ha negado a debatir con su principal oponente, el doctor Abelardo de la Espriella, sus propuestas a los colombianos y en sus intervenciones poco manifiesta sobre tan preocupante tema.

Cepeda enfoca el problema de la inseguridad en Colombia desde una perspectiva de transformación estructural, abogando por superar el enfoque militarista del Estado para convertirlo en un "Estado social de derecho". Propone la defensa de la vida y la movilización popular, junto con proyectos sociales y el desarrollo rural, como herramientas clave para enfrentar la violencia subyacente.

* Reforma estructural: propone reestructurar la fuerza pública, argumentando que debe dejar de operar bajo un enfoque de guerra, incluso en la seguridad ciudadana.

* Paz y derechos humanos: busca conectar las políticas de seguridad con la defensa de los derechos humanos y la implementación de la "paz total".

* Solución social: enfatiza que la seguridad no es solo un tema militar, sino de cerrar las brechas de desigualdad y pobreza.

* Enfoque territorial: apoya la inversión en zonas históricamente afectadas por el conflicto, como el Catatumbo.

En resumen, Cepeda defiende una política de paz y seguridad que combina la negociación con el cambio social para combatir la raíz de la violencia.

En estos más de tres años, el electorado ha visto el fortalecimiento de los grupos armados, y el aumento de delitos como el secuestro, la extorsión y el reclutamiento forzado de niños. Para muchos, es el fracaso de la política de paz total, de la que Cepeda fue arquitecto.

Al respecto publica El País/50: (León) Valencia añade que Petro, a pesar del evidente fracaso de la paz total, ha mantenido una mesa de diálogo en Qatar con el grupo armado más grande del país, el Clan del Golfo para que no escale la violencia en tiempo de campaña. Su estrategia es tenerlos ahí para apaciguar un poco el momento, pero Cepeda necesita inventarse un cuento adicional para tomar distancia”.

Senadores de oposición organizaron un debate de control político contra el Gobierno por la revelación de Noticias Caracol de que disidentes al mando de alias Calarcá infiltraron altos cargos en el Ejército y la Dirección Nacional de Inteligencia. Son disidentes que, anotó la senadora uribista Paloma Valencia, también precandidata presidencial, tiene una mesa de negociaciones con el gobierno bajo la paz total. Sus ataques no se limitaron al presidente. “Bienvenido, senador Cepeda, siquiera regresa a este recinto, donde cada vez que hablamos de los problemas de la paz total, donde aparece su firma, usted no está aquí para responder”, dijo en su intervención.

Gerson Arias, investigador de la Fundación Ideas para la Paz, ha seguido de cerca la paz total y coincide en la dificultad que enfrenta Cepeda por esa desprestigiada política: En 2022, el senador editó y lideró un borrador de documento que inspiró la apuesta del Gobierno por negociar en simultáneo con todos los armados, y hacer ceses al fuego con ellos para frenar la crisis humanitaria, explica Arias. También aportó los contactos logísticos internacionales para apoyar los procesos, e impulsó la ley de paz total que dio al Gobierno las herramientas para avanzar. Luego fue una voz clave en la fallida negociación con la guerrilla del ELN.

Vale la pena aclarar:

a. La reforma estructural de la Fuerza Pública consiste, según sus propias palabras, en incorporar los efectivos de las FARC a las fuerzas militares. Es el aterrador futuro que le espera a Colombia si este funesto personaje llega a la presidencia.

b. El fortalecimiento de la llamada “paz total”, a la que el pueblo conoce como “paz mortal” redundará en la toma de la totalidad del territorio nacional por las bandas narcoterroristas que apoyan la candidatura de Cepeda. Hasta el propio candidato reconoce el deterioro de la seguridad durante el régimen petrista, pero insiste en perpetuar la fórmula maldita de la negociación indefinida con los grupos armados y la desnaturalización de la función militar que cumplen las fuerzas armadas, por mandato constitucional, de acuerdo con el fin primordial para el cual fueron creadas.

c. Acude a la defensa de los derechos humanos como base de su programa de seguridad, aunque jamás en su prolongada vida pública se le ha conocido una manifestación suya de protesta por los genocidios, masacres, toma de poblaciones, ataques con explosivos a la población civil y demás actos de barbarie cometidos durante seis décadas por los grupos narcoterroristas a los que con tanta ardentía defiende. ¿Es que los campesinos, trabajadores, empresarios, profesionales, estudiantes, amas de casa, menores de edad, sacrificados por la narcoguerrilla carecen de derechos humanos? o ¿es que solamente la izquierda radical y sus aliados guerrilleros pueden reclamar por sus derechos humanos como el de la vida?

d. Trata de desviar el tema de inseguridad trayendo a colación el tema del cambio social. Sin embargo, después de 3 años y medio de gobierno de la izquierda que representa Cepeda, el resultado no puede ser peor para las clases populares. El régimen destrozó la seguridad social para apoderarse de sus recursos, hostilizó al sector productivo para desestimular la creación de empleo y crear un ejército de desocupados dedicados al “rebusque”, se ha gastado enormes recursos en aumento de las nóminas con fines electorales, suprimiendo las obras planeadas para servicio de las comunidades, disparó la curva tributaria llevando a la quiebra a los pequeños y medianos emprendedores, y ahora nos habla Cepeda de “cambio social” para justificar el cambio de misión de las fuerzas armadas.

En contraste con lo anterior, el doctor Abelardo de la Espriella, candidato del movimiento “Defensores de la Patria” ha propuesto en materia de seguridad lo siguiente, en entrevista con Noticias Caracol :

El candidato sostiene que el principal «combustible» de la criminalidad es el narcotráfico: ‘tenemos 330.000 hectáreas de coca en plata blanca. Nunca antes el crimen organizado había tenido tantos recursos. Entonces, lo primero que tenemos que empezar a hacer para retomar la seguridad, porque la fuente de toda forma de violencia es la coca, es fumigar de entrada. En ese sentido, propone retomar la fumigación aérea (usando bioherbicidas y drones) y bombardear campamentos guerrilleros tras fortalecer la inteligencia militar’. Planea, por otro lado, implementar un «Plan Colombia 2», por medio de lazos estratégicos con Estados Unidos e Israel para dotar a la fuerza pública de tecnología de punta, como inteligencia artificial.”

El Noticiero 90 minutos publicó: “El candidato (De la Espriella) afirmó que la prioridad debe ser restablecer la seguridad, al señalar que sin ella no es posible avanzar en ningún otro frente. Explicó que garantizar seguridad tanto física como jurídica permite generar confianza entre los inversionistas y atraer capital al territorio”.

A su vez, indicó que “esa inversión se traduce en mayores recursos para impulsar programas sociales a través de los impuestos, siempre y cuando se combata la corrupción y se asegure un manejo transparente de los recursos públicos, lo que finalmente contribuye a fortalecer la cohesión social.”

Sus planteamientos han sido absolutamente coherentes con el reto patriótico de convertir a Colombia en un lugar seguro para vivir, un país atractivo para invertir y una sociedad amigable con todo aquél comprometido a respetar la ley, así como la vida y los derechos de sus conciudadanos.

Considera necesaria la eliminación de la JEP, convertido en una agencia política para absolver criminales y perseguir a integrantes de la fuerza pública y opositores al régimen marxistaleninista. Debe aprobarse una reforma a las normas penales para castigar con mano dura al terrorismo, el narcotráfico, la corrupción, el reclutamiento de menores por la guerrilla y las agresiones a la fuerza pública.

Hay que actualizar la administración de justicia para que cumpla a cabalidad y dentro de los términos legales con sus tareas.

Se debe modernizar el sistema carcelario con un plan de construcción de cárceles de alta seguridad donde los reclusos no puedan seguir delinquiendo y entregar su vigilancia los veteranos de la fuerza pública.

Recuperar la inteligencia militar, fortalecer las finanzas de la fuerza pública, modernizar sus equipos y armamentos y, utilizando las tecnologías más avanzadas, aumentar sus efectivos y respaldar jurídicamente a sus integrantes. En la actualidad, los equipos especializados del candidato estudian las medidas que se adoptarán a partir del 7 de agosto de 2026 y las que se someterán a consideración del Congreso.

Como puede observarse, es bien diferente el panorama, si nuestra seguridad y la de nuestras familias queda a merced de Cepeda y sus compinches. Pero es una tarea de todos impedirlo: Trabajemos diariamente buscando afiliados al movimiento “Defensores de la Patria”, no distraigamos nuestra atención en aquellos candidatos que se mueven por sus codicias personales, no por el bien común de los colombianos, no participemos en consultas que solo buscan desplazar a Abelardo de la primera vuelta por parte de aspirantes sin opciones reales de triunfo. Nuestro voto debe ser por nuestra supervivencia y la del país, no por nuestros gustos personales ni mucho menos por las engañosas narrativas que tratan de conquistarnos. Tampoco olvidemos la elección de congresistas. Votemos solo por aquellos que respaldan sin temor el plan de seguridad de Abelardo. No podemos equivocarnos a última hora.

viernes, 7 de noviembre de 2025

La Crónica: la coyuntura actual

Rafael Uribe Uribe
Rafael Uribe Uribe

Nuestro país atraviesa un momento crítico en su historia caracterizado por una compleja combinación de problemas sociales, políticos y económicos que demandan acción.

En seguridad la situación ciudadana se ha deteriorado por el fracaso de la Paz Total. La violencia y la criminalidad generan temor y desconfianza. En el terreno económico el gasto público crece sin control impulsado por la proliferación de contratos temporales (OPS), el aumento colosal de la nómina estatal y los subsidios que han llevado a la violación de la regla fiscal, el endeudamiento creciente. La persistencia de la corrupción mina la estabilidad financiera y la credibilidad institucional.

El panorama político se encuentra marcado por la polarización y la falta de diálogo entre Gobierno y la ciudadanía que frena la corrección de reformas erróneamente propuestas. La invitación a una asamblea constituyente ha despertado temores de un giro autoritario, la fractura de algunas instituciones debilita la gobernabilidad y la de implementar políticas de largo plazo.

En lo social, millones de colombianos continúan en condiciones de pobreza y exclusión. El acceso limitado a salud, educación y vivienda, incrementados por medidas absurdas, sumado al desplazamiento por el conflicto armado, refleja una deuda con los sectores vulnerables.

En el ámbito internacional, el país enfrenta sanciones y aislamiento. Petro, con su cercanía al Cartel de los Soles, Hamas, los GAOS y la pelea con Trump denunciados por los medios locales e internacionales, se ganó la cancelación de visas, la inclusión en la Lista Clinton, la desertificación de la patria y la pérdida de confianza en el escenario global.

No obstante, existen perspectivas de recuperación. La inversión extranjera y la innovación tecnológica son vistas como motores clave para la reactivación económica. Entre las medidas urgentes destacan la restauración de relaciones internacionales, la reducción drástica del gasto público, la recuperación de la seguridad ciudadana y la reforma de la consulta ambiental para facilitar proyectos transcendentales. Igualmente, resulta esencial intensificar la lucha contra el narcotráfico y los cultivos ilícitos disparados en este desgobierno.

Los hidrocarburos y la minería sostenible podrían aportar ingresos significativos manejados con responsabilidad. Sin embargo, la verdadera clave radica en la participación ciudadana y de la clase dirigente: exigir y apoyar los cambios necesarios, involucrarse en la vida pública y contribuir a la construcción de una sociedad más justa. La historia demuestra que nuestra patria tiene capacidad de reinventarse frente a la adversidad, como lo recuerda el dicho popular: “no hay mal que dure cien años”.

Finalmente, enfatizo en la importancia de elegir un Congreso responsable integrado por todos los sectores y un presidente capaz de unir y tomar drásticas e impopulares medidas tendientes a recuperar al país de la desolación que vivimos y construir un futuro prometedor. ¡Ojo con el 26! El peligro latente no ha desaparecido. La solución esta en nuestras manos y en la unión.

El Rincón de Dios

“Al acercarse un final podemos vislumbrar un nuevo comienzo, porque en Dios siempre hay nuevas oportunidades”. Anónimo

lunes, 12 de mayo de 2025

Primero la seguridad

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Dentro de las múltiples tragedias que nos ha acarreado el régimen socialista y corrupto del camarada Aureliano, la que reviste gravedad es –sin lugar a dudas- la inseguridad de las personas y de sus bienes, la permanente alteración del orden público, la ausencia de condiciones normales para la convivencia y el predominio de la criminalidad.

No en vano aparece Colombia con Birmania y México con la mayor puntuación en materia de criminalidad, según estudio de Global Initiative. Refrenda esta vergonzosa calificación el juicioso estudio del Observatorio de Seguridad del Consejo Gremial Nacional que señala entre otros aspectos:

*En 2023 se registraron 100 masacres.

*De acuerdo con Indepaz, en 2023 fueron asesinados 178 líderes sociales y defensores de los derechos humanos.

*Según la Fiscalía General de la Nación el número de procesos por secuestro pasó de 957 en 2020 a 2388 en 2023 (un aumento del 150 %).

*Como lo reporta el Ministerio de Defensa. las extorsiones por cada 100 000 habitantes pasaron del 10.6 % en 2014 al 21.2 % en 2023 (un aumento del 100%).

*Según reporte de la Fiscalía, el número de procesos iniciados por actos terroristas tuvo un incremento del 30 % entre 2022 con 279 procesos, y 2023 con 365 (lo que equivale a un acto terrorista por cada día del año).

*Información actualizada de la Defensoría del Pueblo muestra que las narcoguerrillas y grupos criminales han aumentado su presencia en los municipios, así: las autodenominadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia (ACG) pasaron de 213 en 2019 a 392 en 2024 (aumento del 84 %); del ELN pasaron de 149 en 2019 a 232 en 2024 (aumento del 56 %); de disidencias de las FARC pasaron de 124 en 2019 a 299 en 2024 (aumento del 141 %); de otros grupos de crimen organizado pasaron de 114 en 2019 a 184 en 2024 (un aumento del 61 %).

*Los retenes ilegales, en los 4 primeros meses de 2024 tuvieron un aumento del 75 % en el Cauca y del 50 % en el Valle con respecto al mismo período de 2023.

lunes, 27 de enero de 2025

Blindemos a Antioquia de la “toma guerrillera Petro”

Cristina Isaza
A Colombia la salvamos desde las regiones

Cristina Isaza

La negligencia de Gustavo Petro y sus graves consecuencias para la seguridad nacional

En los últimos días los municipios de Briceño y Yarumal sufrieron el drama de la crisis de seguridad que atraviesa Antioquia, la cual es un reflejo de la inoperancia y negligencia del presidente Gustavo Petro en cumplir con los deberes que la Constitución le impone.

En lugar de garantizar el orden público y proteger la soberanía nacional, el mandatario ha permitido que grupos narco terroristas consoliden su poder en amplias regiones del país, como el Catatumbo, y ha profundizado una alianza ideológica con el régimen de Nicolás Maduro, señalado internacionalmente por su colaboración con el narcotráfico.

El artículo 189 de la Constitución Política de Colombia establece que el presidente debe “conservar el orden público en todo el territorio nacional”. Sin embargo, la realidad es que vastas zonas de Colombia están bajo control de estructuras criminales que extorsionan, desplazan y asesinan a los ciudadanos sin que el Gobierno intervenga de manera efectiva. Petro prácticamente ha renunciado a su rol de comandante en jefe de la fuerza pública, debilitando su capacidad operativa, mientras cede ante intereses políticos que priorizan el caos, la polarización y la ideología.

La alianza con Maduro: una amenaza directa a la soberanía

La relación cercana de Petro con el régimen de Maduro contradice el mandato constitucional de preservar la soberanía nacional. El artículo 226 obliga al presidente a dirigir las relaciones internacionales con base en principios de independencia y respeto a los derechos humanos, pero su alianza con un régimen cómplice del narcotráfico y que comete crímenes, como la persecución política y asedio a contradictores, no solo viola estos principios, sino que también pone en peligro la seguridad del país y la estabilidad regional.

Esta alianza ha facilitado la expansión de estructuras criminales transnacionales que operan en las fronteras y dentro de nuestro territorio, sin que Petro tome medidas para contrarrestarlas. En lugar de combatir estas amenazas, su Gobierno parece más interesado en normalizar relaciones con un régimen narco dictatorial que representa un claro riesgo para Colombia.

Negligencia que debería tener consecuencias

El presidente Gustavo Petro no puede seguir ignorando las obligaciones que le impone su cargo. Su incumplimiento de los deberes constitucionales tiene consecuencias directas para el bienestar de millones de colombianos y no debería quedar impune. El Congreso y las instituciones de control deberían actuar con firmeza frente al actual panorama.

Por las omisiones y pésimas decisiones que ha tomado como gobernante frente a la preservación de la seguridad del territorio colombiano, además por el no cumplimiento del deber constitucional de simbolizar la unidad, de garantizar los derechos y libertades de los colombianos, y por hacer alianzas con regímenes narco dictatoriales, debería ser sometido a un juicio político.

¡Actuemos!

Cada día me preocupa más la inoperancia del Gobierno nacional en materia de seguridad y no me extrañaría que todo este caos esté siendo orquestado con el guiño del mismo presidente, para desestabilizar al país y dar un autogolpe.

Si el Gobierno nacional no cumple con su deber de proteger a los ciudadanos o incluso pretende con ayuda de grupos narco terroristas, perpetuar su nefasto gobierno o ahondar la crisis del país, los departamentos deben tomar medidas para garantizar su seguridad. En Antioquia, la propuesta valiente y polémica del gobernador Andrés Julián Rendón de una sobretasa a los servicios públicos para financiar la seguridad regional, es una muestra de que los líderes locales están dispuestos a buscar soluciones ante la falta de apoyo del Gobierno central. Debemos rodear a los mandatarios departamentales para que asuman un rol protagónico en la defensa de sus territorios e implementen estrategias autónomas e innovadoras para proteger a la ciudadanía.

Antioquia ha sido ejemplo de resiliencia y para contener a un Gobierno adverso a los intereses de la región debemos estar unidos la ciudadanía y el empresariado respaldando las iniciativas necesarias para proteger el territorio. Esto es una responsabilidad compartida y el distrito de Medellín también debe estar presto a brindar apoyo. Si no es la sobre tasa, pues dar solución con otra iniciativa, eso sí, que sea expedita, el tiempo no está de nuestro lado.

Los gobernadores no pueden seguir de manos atadas sin poder dar solución a las crisis provocadas por el Gobierno nacional del caos. Antioquia puede mostrar el camino, actuando con determinación y siendo bastión de libertad y progreso.

¡Salvemos a Colombia, desde las regiones!

lunes, 17 de junio de 2024

Deterioro del orden público y la seguridad

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Establece el art 189 de la Constitución Política:Corresponde al presidente de la República como jefe de Estado, jefe del Gobierno y suprema autoridad administrativa: (….) 4. Conservar en todo el territorio el orden público y restablecerlo donde fuere turbado.”

Es un desarrollo del preámbulo de la Constitución que predica : “El pueblo de Colombia, en ejercicio de su poder soberano, representado por sus delegatarios a la Asamblea Nacional Constituyente, invocando la protección de Dios, y con el fin de fortalecer la unidad de la Nación y asegurar a sus integrantes la vida, la convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad y la paz, dentro de un marco jurídico, democrático y participativo que garantice un orden político, económico y social justo, (….)" [1]

Es claro para cualquier ciudadano, ya sea que habite en los centros urbanos o en las áreas rurales, que el orden público se ha deteriorado y que la inseguridad se ha apoderado del país no solo estadísticamente, sino mediante el generalizado temor por la desprotección de la población. El Gobierno tampoco, en este vital renglón, ha cumplido con sus obligaciones fundamentales. Así se lo hicieron saber los congresistas al ministro de Defensa[2].

miércoles, 31 de enero de 2024

Entrevista con Guillermo Echeverri Vélez

Antonio Montoya H.
Nuevamente el economista agrícola, empresario, abogado y rejoneador Luis Guillermo Echeverri Vélez, vuelve ser protagonista en la entrevista de El Pensamiento al Aire en la que se habla de los distintos intereses de la nación.

Hijo de fallecido empresario Fabio Echeverri Correa quien presidió por varios años la Asociación Nacional de Industriales. Se graduó como abogado de la Universidad Pontificia Bolivariana, y luego hizo una maestría en economía agrícola en la universidad de Cornel, en los Estados Unidos, además de varias especializaciones. Fue jefe del presidente Iván Duque en el BID y desde allí cultivaron una muy buena amistad.
Cuenta con más de 20 años de experiencia en el desarrollo, mercadeo, promoción y conducción de negocios internacionales, exportaciones e importaciones y se le reconoce su interés por promover la agricultura colombiana y en general la agricultura tropical en los mercados mundiales. Profesionalmente se ha desempeñado como empresario privado, intermediario comercial, consultor independiente en negocios internacionales, consultor del Fondo Nacional del Café y la Federación Nacional de Cafeteros, como empleado público y diplomático en calidad de agregado agrícola, comercial, como rejoneador y domador de caballos e inspector de policía, entre otras actividades. Ha vivido en Argentina, Colombia, España, Portugal y Estados Unidos.

jueves, 21 de diciembre de 2023

Hacia el frente cívico o hacia la hecatombe

Por: Luis Alfonso García Carmona

Luis Alfonso García Carmona

La descomposición moral que ha permeado los niveles directivos del Estado conduce al país, de manera acelerada, a la más dramática catástrofe en la historia de la sociedad colombiana.

Mírese cualquier aspecto de la vida nacional para encontrar solamente caos, desbarajuste, destrucción y retroceso. La seguridad, primordial obligación del Estado, ha sido sustituida por la impunidad para los criminales, el desmoronamiento de las fuerzas del orden, la financiación de grupos ilegales con los remoquetes de “gestores de paz” o de “guardias campesinas o indígenas”, y la consolidación de las empresas criminales, comenzando por el narcotráfico.

La oferta de empleo y de una sólida seguridad social para la protección de las clases trabajadoras y de sus familias se ha venido a pique, merced a unas normas laborales que desestimulan la contratación de personal, unas absurdas reformas al sistema sanitario y al régimen pensional, y unas perjudiciales medidas que sepultarán en la inflación y en el déficit fiscal toda posibilidad de crecimiento económico.

La justicia, más interesada en perseguir a los militares y a los contradictores del régimen que en proteger a los honrados ciudadanos y resolver oportunamente sus conflictos, se ha sumido en la parcialidad, la politización y la corrupción. Nada han contribuido para el cumplimiento de su trascendental tarea los inmensos presupuestos al servicio de la JEP, los organismos de control y la Rama Jurisdiccional.

Crecen desaforadamente los gastos estatales con aumento inconsulto de la burocracia, y viajes faraónicos sin ninguna necesidad, salvo la de invitar masivamente a los áulicos del régimen a hacer turismo con el dinero de los contribuyentes. Entre tanto, se disminuyen las partidas para obras de infraestructura que el país requiere con urgencia y para atención de las necesidades urgentes de la comunidad.

Las relaciones exteriores no podían caer más bajo. Desorden y errores monumentales en la designación de diplomáticos con antecedentes de dudosa ortografía y sin la preparación necesaria para el desempeño de sus cargos, bajo la batuta del aliado de las FARC elevado extrañamente a dirigir las relaciones internacionales del país. Por supuesto, la política se enmarca a hora en cubrir los desmanes de los dictadores de izquierda como Maduro o la defensa de los terroristas de Hamas, la alabanza al genocida Mao, la promoción de la cocaína por encima de la explotación del petróleo, o la lucha contra el supuesto cambio climático en el cual, en caso de que existiera, la participación del país sería mínima.

Se ha desterrado la inversión nacional o extranjera para crear empleo y contribuir al desarrollo, mediante el fatídico discurso del odio contra la clase empresarial, las amenazas de expropiación, la falta de seguridad y el aumento de los gastos fiscales y laborales.

Temas de la más aterradora gravedad no pueden quedar en el tintero:

¿Cómo será la vida en Colombia a partir de la vigencia de la reforma a la salud, en la que este fundamental servicio quede en manos de la corrupción estatal y se arrase con la infraestructura que en la actualidad cubre casi al 100% de los colombianos?

¿Cuál será el futuro de Colombia cuando en el anunciado acuerdo con el ELN se eleven a la categoría de normas constitucionales todas las propuestas aprobadas en los llamados “comité nacionales de participación”, compuestos en un 80% por elementos de la izquierda radical, cuyas recomendaciones tienen fuerza vinculante en el acuerdo de paz?

¿Hasta cuándo resistirán los compatriotas la falta de justicia evidenciada en una Comisión de Acusaciones que se niega a adelantar el proceso contra el guerrillero Petro por exceder los límites de gastos en su campaña, el cual está sancionado con la separación del cargo?

Si nuestra clase política ha sido indiferente a la solución de estos cruciales problemas, como se está demostrando día a día, no así el pueblo colombiano que sigue manifestándose con el grito de “Fuera Petro” desde todos los rincones de Colombia.

Todas las encuestas en los últimos años desnudan como los entes más desacreditados al Congreso, a los políticos y la administración de Justicia.

Es hora ya de que actuemos según la lógica y nos desprendamos de quienes han sido responsables de esta oscura coyuntura en que nos encontramos.

Formemos todos los que no creemos en nuestra corrupta dirigencia política un “Frente Cívico”, no sólo para derrocar a Petro, sino para reconstruir a Colombia, comenzando por corregir los errores de este régimen y archivar sus funestos proyectos. Ya las bases están concientizadas y se han tomado las calles, los estadios, las encuestas. Esa es la solución que a todos nos une. No hay que discutir sobre posiciones ideológicas ni modos de ver al Estado. Basta con que corrijamos lo que está mal y elijamos nuevos líderes que nos gobiernen pensando en el Bien Común, no en sus propios intereses.

domingo, 17 de julio de 2022

Aspectos vitales para todo gobernante que quiera tener éxito

Antonio Montoya H.
Por Antonio Montoya H.*

1. Disciplina y orden

¿Qué entendemos por disciplina?

¿Qué entendemos por orden?

¿Por qué son necesarias para gobernar una ciudad o un país?

2. Generador de confianza

* Base fundamental para crear lazos estables y perdurables.

* Es la seguridad que tiene el ciudadano que su vida, patrimonio y futuro están en buenas manos.

3. Lealtad

Que entre el gobernante y el ciudadano se creen vínculos basados en la verdad, asertividad, dignidad, y respeto por el otro.

4. Planeación

* Trabajar desde el inicio con elementos claros de administración y planeación por objetivos, en cada una de las áreas y uno general que incluya todos.

* Evaluarlos en forma periódica, por lo menos tres veces al año y corregir inmediatamente el rumbo, sin dudar.

5. Presencia cotidiana con los ciudadanos

Implica comunicación visual permanente y constante con la ciudad, hacer presencia en las obras, en los problemas y en la búsqueda constante de soluciones.

6. No es imprescindible

Ello conlleva el respeto por los demás. Es un simple ejecutor de programas aprobados todos en beneficio de la comunidad y si fallece o se retira, la ciudad debe tener claras las condiciones de perdurabilidad en el tiempo de las acciones pendientes y continuar el rumbo, como si nada pasara. No depende una ciudad o un país de un hombre, depende del equipo de trabajo que acompaña con diligencia y cuidado los compromisos sociales adquiridos, para ello la transferencia del conocimiento documentada es importante, así siempre habrá una guía y norte que seguir.

7. Resiliencia

Es la capacidad de superar la adversidad que en el diario vivir de una ciudad, región o país siempre sucede; acontecimientos no previstos que llevan a que el gobernante se multiplique, se crezca y supere esa dificultad convirtiéndola en algo positivo para la comunidad.

8. No improvisación

Cuando el gobernante improvisa, el resultado es negativo y afecta a muchas personas, por ende, se debe tener claro el plan de gobierno, con parámetros medibles y tiempos de resultados, así ocurrirá que pareciese que todo fue fácil, además es la forma en que se reconoce la habilidad administrativa, técnica, financiera y social de un gobernante. La improvisación es fuente de fracasos. Nada se deja al azar, sin preparación, evaluación, corrección y desarrollo.  Y si así lo pensare la gente, no importa, el éxito es así.

9. Prioridades sociales

Es claro que todo gobernante debe tener fijado en su mente cuáles son las grandes necesidades de los ciudadanos y de la ciudad. Enuncio, las que considero son en la actualidad:

* Empleo: el mayor problema social, afecta al ser humano individualmente por cuanto el que no tiene trabajo se siente aislado, sin ingreso, frustrado por cuanto se preparó y cree que con los estudios que tiene técnicos, tecnológicos, profesionales o de formación en artes u oficios, puede lograr una mejor condición económica para él y aportar a la familia.

Aquí la búsqueda de alternativas no solo depende del Gobierno nacional de turno, o de las grandes empresas que se asienten en la ciudad, porque hay mucho por hacer para formalizar el trabajo y generar ingresos. Por ejemplo, tenemos todo lo relacionado con el medio ambiente y su protección, por ello todo lo que tiene que ver con las riberas de los ríos, quebradas, caños, cuidado de los parques, puede generar trabajo diario formal y de calidad a los bachilleres y mujeres cabeza de familia.

Capacitar en saberes que tengan pertinencia en la ciudad o región, no llenarnos de personas con lo mismo y que no tenga mucha aplicación en la región en la que se realiza. Por ello, sin duda, existe el SENA y debo reconocer que está haciendo una gran labor en formación.

Universidades, instituciones técnicas y tecnológicas, deben modificar sus pénsum de tal manera que sean más prácticos para que los estudiantes adquieran herramientas para incorporarse fácil al trabajo.

El trabajo de aquel que emprende proyectos es muy importante, pero, debe ser apoyado financieramente porque las ideas son muy buenas, las posibilidades muchas, pero los tiempos de desarrollo y ejecución son demorados y sin capital fácilmente se aborta el proyecto. Por ello debemos motivar a los emprendedores, pero con la verdad, hacer empresa no es tarea fácil, requiere además de trabajo, cumplimiento de muchas obligaciones con el Estado, los trabajadores y proveedores, y sin adecuado financiamiento se complica la vida de muchos otros sectores de la economía.

10. Servicios públicos

Los servicios públicos básicos de acueducto, alcantarillado, luz, recolección de basuras, oportunos y constantes, son en Antioquia, bien atendidos en la mayoría de los municipios y capital, pero en el resto del país existen graves fallas o hay inexistencia de estos lo cual hace difícil la vida de sus habitantes. Un gobernante debe gestionar, construir y administrar esos servicios básicos que no son gratuitos.

Si se quiere avanzar en desarrollo de las ciudades se debe sanear estos aspectos, no prometer para no cumplir, ejecutar sin corrupción.

11. Seguridad

Sin seguridad no habrá tranquilidad. Si el ciudadano se siente seguro, es decir que ve la presencia protectora del Estado a través de sus diferentes órganos de control y policivos, tendrá mejor ánimo, el miedo desaparece y ello genera oportunidades de trabajo.

No he podido entender nunca porque se premia al delincuente, se le envía a una cárcel y allí vive alimentado, con salud, visitas conyugales, teléfonos, parrandas, en fin, es un ideal para muchos estar allí y por eso delinquen tranquilos, allá estarán protegidos y si no los mismos jueces los sueltan al día siguiente de un ataque a los ciudadanos por hacinamiento o considerar que no es peligroso para la convivencia. Por ende, como dije al inicio, sin disciplina y orden no tendremos un mejor país.

12. Salud

Hoy más que nunca está en boca del ciudadano los cambios que se presentaran por el nuevo mandatario en lo referente a la salud. Habrá que analizar en detenimiento su propuesta, pero un país sin salud es colapso seguro. Hoy tenemos y gozamos de una cobertura del 96.5 %, de manera que el cambio debe encaminarse a llegar al 100% de cobertura y a evitar la corrupción.

13. Recreación

Es vital para motivar a la juventud a tener calidad de vida, a formarse mental y físicamente, y a los adultos para a que tengan forma de caminar, hacer ejercicio más intenso de acuerdo con su propia capacidad. Pero se debe encontrar el modo en que todos los ciudadanos participen, gocen y disfruten de la recreación si es física.

Pero, la música, el arte, la cultura, el cine, debe ser para todos con seguridad y disfrute. Los artistas deben promover invitados por el municipio y los empresarios a mostrar el talento, la alegría y la expresión musical de las diversas regiones colombianas… nuestros artistas, en general, suenan hoy en todo el mundo.

Por último, digo que existen otros temas de igual importancia para los gobernantes que deben ser tratados, estudiados con seriedad y asertividad como movilidad, infraestructura, tecnología, alimentación y sus centros de acopio en la ciudad, a los cuales me referiré en próxima oportunidad.

También hablaremos de la política y los políticos, que son parte vital en este entramado de la buena gobernabilidad, que será exitosa sin corrupción y con personas que ejerzan el cargo como aporte a la sociedad y en beneficio exclusiva de ella.

domingo, 24 de abril de 2022

Gloria al ejército de Colombia

Antonio Montoya H.
Por Antonio Montoya H.

Bien es cierto que Colombia tiene un gran respeto por la democracia, que los ciudadanos queremos y protegemos el sistema de gobierno que lleva 203 años de vigencia, a pesar de las guerras civiles en los años medianos y finales del siglo IXX, de la violencia cruenta y cruel de mediados del siglo pasado entre liberales y conservadores, de las guerrillas, terroristas, bandidos, bandoleros, paramilitares y corruptos, que han tratado de acabar no solo con las personas, sino con los bienes públicos, el erario y la naturaleza, convirtiéndose en verdaderos criminales del medio ambiente.

El ejército de Colombia, ha dado muestras de seriedad, amor por la patria, responsabilidad, sensatez y entrega en la defensa del país, honor y gloria para ellos.

Los que han entregado la vida por defender la democracia son los soldados de Colombia, desde los generales vilmente asesinados hasta el último de los soldados que vistiendo el uniforme murió en emboscadas, secuestros, tomas guerrilleras, atentados a los oleoductos, a las ciudades; ellos sí son los verdaderos salvadores, que entregaron su vida por nosotros y los que sobrevivieron sufren las consecuencias de las lesiones que las minas y los ataques aleves que se hicieron contra ellos. Los cobardes se esconden, el ejército colombiano va de frente.

Tengo el honor de hacer parte del ejército de Colombia en compañía de otros muchos profesionales antioqueños, que asumimos el reto de conocer, prepararnos y hacer parte de esta institución nacional. Ascendí hasta el grado de capitán, de lo cual me enorgullezco y agradezco a la vida el haber conocido oficiales y suboficiales que engrandecen su historia.

No se puede aceptar que las viudas, los huérfanos, los secuestrados que regresaron a la vida después de años de sufrimiento, no tengan hoy un reconocimiento nacional y una protección adecuada del Estado, recordándolos a diario y enalteciendo sus vidas.

Sería muy bueno que nos informaran que hay de la vida de sus herederos, esposas sufridas y luchadoras, cómo viven y quién los apoya. El Estado debe actuar hoy y siempre protegiendo el recuerdo y honra de los fallecidos; el soporte de la democracia es el ejército.

Si el ejército nos falla, nadie podrá salvar la patria.

viernes, 14 de mayo de 2021

Al meollo del asunto 2, propuestas

Pedro Juan González Carvajal
José Leonardo Rincón, S. J.*

Ahora entendí lo que es la viralidad. Un modesto artículo semanal, sin más pretensión que comunicar a mis amigos lo que pienso, de pronto resulta acogido por una multitud que se identifica con esas ideas. Tamaña responsabilidad en la actual coyuntura, porque se trata de aportar y construir, ofrecer luces y generar esperanza, cuando todo parece perdido, oscuro y sin futuro.

Una crítica constructiva que recibí fue esta: “muy bueno, muy claro, hace pensar, pero no propone nada”. Me sentí retado entonces no solo a criticar, sino también a ofrecer pistas sobre cómo llegar al meollo de la crisis estructural que vivimos, sin buscar chivos expiatorios y más bien siendo proactivos. Estamos sobrediagnosticados y se requiere menos discursos y más gestión. Es el cuarto de hora para el liderazgo auténtico. Me quejaba de la ausencia de liderazgo y no es verdad que no haya. Líderes sí hay, sí existen. El problema es que se quiere ser políticamente correcto y muchos son esclavos de mantener su rating de popularidad, evitando posturas que los comprometan pues corren el riesgo de quemarse. Por eso esta es la hora de los grandes retos para gente noble y con grandeza de espíritu. Líderes que afronten los problemas, llamen las cosas por su nombre y se sienten a dialogar sin agendas ocultas, con trasparencia y con vocación de servir a la patria.

He visto propuestas concretas para ir a ese meollo. Me ha gustado que la gente piense y se exprese propositivamente. Hay puntos donde convergemos todos. Eso es importante porque hay que dejar de lado los intereses egoístas y mezquinos. Me preocupa sí que el tiempo corra y los diálogos no avancen. Protestas sí, bloqueos no. Reitero mi rechazo al saqueo, el vandalismo y la violencia, pues es como escupir hacia arriba. Hay que construir, no destruir.

Me he detenido en el listado de temas que el Comité de Paro y los rectores de las universidades más importantes del país han planteado. Comparto sus propuestas:

* Rescate ético: la vida es sagrada. Honestidad y transparencia como estrategia frontal contra la corrupción en todas sus manifestaciones. Cumplir el mandato popular. Los mejores líderes deben conducir y recuperar las instituciones.

* Estado de derecho: reformar el Congreso en cuanto a composición, tiempos y costos; recuperar la credibilidad en la justicia impoluta y eficiente, que impida la impunidad. No más asesinatos de líderes sociales, derecho a la divergencia y la protesta, fuerza pública no represiva.

* Fortalecimiento de la democracia: equidad de género y respeto a la diversidad. Mayor participación ciudadana: escuchar las voces de los estudiantes y cumplir los compromisos pactados.

* Economía. Presupuesto que invierta en los temas neurálgicos: menos para defensa y más para salud, educación, justicia. Sistema pensional razonable. Reforma tributaria justa, Recorte en el gasto público.

* Acuerdos de paz: implementarlos, cumplirlos, no hacerlos trizas. Avanzar en nuevos diálogos.

* Educación de calidad y para todos, con currículos integrales, gratuita o de bajo costo para estratos 1 al 3. Mantener al menos por una década la inversión sistemática en ella.

* Salud para todos, concebida como derecho, no como negocio.

* Ecología: cuidado de la casa común, del agua que necesitamos, de especies animales en extinción y de evitar acciones destructivas como deforestación, explotación minera indiscriminada y contaminación.

* Tema agrario: restitución de tierras, apoyo agrícola al campesino, precios justos, incentivos que motiven invertir en el campo.

Si el listado de problemas es enorme, otro tanto son las propuestas para darles respuesta. Hay que hacerlo. No valen los paños de agua tibia, ni buscar ganarles a los otros. Hay que ceder y conceder, pero nunca retroceder. Hay que pensar en grande. La historia nos juzgará por haber hecho bien las cosas También en el juicio final nos van a evaluar no tanto por lo que pensamos, sentimos, dijimos, las buenas intenciones que tuvimos. Lo que cuenta fue lo que hicimos. Es nuestra hora.

domingo, 4 de agosto de 2019

La seguridad


Por Andrés de Bedout Jaramillo*

Andrés de Bedout Jaramillo
Definitivamente todas las mediciones nacionales y locales, colocan como prioritaria para la sociedad, la seguridad.

Pero es de la seguridad de los ciudadanos, no la de los altos funcionarios del estado en los tres poderes, que cuentan con esquemas costosos, exagerados y muchas veces innecesarios; pero como eso es muestra de poder con la plata ajena, qué carajos.

Parece que tenemos la fuerza pública (policía y ejército) suficientes y parece que tenemos los jueces suficientes (magistrados y jueces), pero carecemos de unos códigos penal y de procedimiento penal, y de cárceles que permitan hacerle frente al tema.

A todo lo anterior le debemos sumar la falta de voluntad y el desgano de la ciudadanía por denunciar; si todos denunciáramos, las estadísticas de inseguridad no serían tan aterradoras.

De estos simples y lógicos planteamientos se desprenden cientos o mejor, miles de tareas que requieren de ser listadas, ordenadas, priorizadas, viabilizadas y ejecutadas, designando responsables que se encarguen de poner de acuerdo, en lo fundamental, a las fuerzas políticas y sociales (academia, gremios, iglesias, etc.) y que permitan las acciones integrales requeridas, definitivas a ejecutar.

Mucho tilín y pocas campanas.

Todo está súper diagnosticado, súper estudiado, ¿por qué sigue atrancada su ejecución?, ¿por qué ni el gobierno, ni el congreso, ni los partidos y grupos políticos, ni los gremios, ni las iglesias, ni la academia, han querido hacerlo?, ¿definitivamente se nos olvidó que todo nuestro trabajo debe estar orientado a satisfacer el interés general?

Ahora que estamos en temporada de elecciones territoriales o locales, se repite el grave error, los candidatos prometiendo lo que no es de su resorte y lo que no cuenta con los recursos para hacerse; prometiendo sin priorizar, acomodando a sus intereses personales, su vanidad, sus egos elevados, su capacidad de polarización, buscando el voto visceral, pasional, que no permita llevar a los mejores al poder.

La seguridad depende de todos, por favor pongámonos de acuerdo, saquen las normas correctas que permitan eficiencia en los actuares de las autoridades, construyan cárceles dignas, resocializadoras y suficientes. No pierdan más tiempo en pendejadas, para eso les estamos pagando súper bien, para eso los elegimos, no sean irresponsables, concéntrense, vuélvanse serios, no sean tan descarados.

Sean austeros, no gasten la plata pública en lujos y comodidades pasajeras, utilícenla en lo que ayude a salir del atolladero.

No sigan creyendo que el sector privado normalito, el que no le saca en contratación al Estado lo que invierte en los políticos, puede cargar con el peso que implica el pesado sector público.

El tiempo corre muy rápido, avanza el narcotráfico y por ende, el lavado de activos, que hacen crecer la informalidad, lo que acaba con los sectores formales de la economía en los sectores urbanos y rurales.

Pilas, nadie sabe para quién trabaja y los que saben se hacen los bobos. Bobitos no.