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lunes, 10 de julio de 2023

Editorial: lo más destacado de la semana


En su editorial de la semana para El Pensamiento al Aire, en el que evalúa los hechos más importantes de la semana, Antonio Montoya H. referencia el secuestro de la sargento Karina Ramírez y sus dos hijos, el escándalo de Óscar Iván Zuluaga, la muerte de Iván Márquez, el alza continua de la gasolina, la lentitud en la reforma agraria del Gobierno de Petro, la libertad al corrupto Ñoño Elías, la pérdida de apoyo del Concejo de Daniel Quintero, y la emergencia económica decretada por Gustavo Petro en La Guajira. No dejes de verlo.

lunes, 5 de diciembre de 2022

Sucesos de la semana (Editorial)

Entre los tópicos presentados por Antonio Montoya H. en su nuevo editorial para esta semana, felicita el actuar de William Giraldo, ingeniero que asumió la dirección del proyecto de Hidroituango y que merece todos los aplausos; también nos habla de la baja en la cifra del desempleo a 9.7 %, lo cual es un buen indicador; de las mociones de censura a las ministras de Salud y de Minas y Energía; de la Corte Suprema de Justicia que revive la condena de Iván Márquez; la rebaja del SOAT; el que el presidente Petro vuelve a quedar mal con el cumplimiento de sus compromisos; las sorpresas del Mundial, y finalmente, un cálido saludo en estas fiestas decembrinas y la invitación para que se vivan con responsabilidad. No dejes de verlo.

jueves, 7 de julio de 2022

¿Quién los está matando?

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda

A lo largo de un año han caído Henry Castellanos, alias “Romaña”, Seuxis Pausias Hernández Solarte, alias “Jesús Santrich” y Hernán Darío Velásquez Saldarriaga, alias “el Paisa”, cuadros de la Nueva Marquetalia. Hace menos de dos meses murió Miguel Botache Santillana alias “Gentil Duarte” jefe del frente décimo de las FARC. Todos estos cabecillas de las que el gobierno vecino cataloga como Tancol (Terroristas, asesino y narcotraficantes colombianos) murieron en su ley y en territorio venezolano.

El sábado anterior a primera hora presumimos la muerte de Luciano Marín Arango, alias “Iván Márquez”, en una zona boscosa en vecindades de Puerto Ayacucho, Colombia, confluencia de los ríos Orinoco y Negro, al frente de Puerto Páez, límites con los estados Bolívar y Amazonas, en Venezuela. Recientes informaciones procedentes del país hermano, ubican el homicidio de Márquez a unos 25 kilómetros de El Callao, cerca de la frontera con Guyana y el más reciente rumor habla de que salió malherido del ataque y se está recuperando en un hospital.

Opinión pública y mercenarios

La opinión pública, de la mano de algunos medios, ha aceptado que se trata de retaliaciones entre las secesiones de “Duarte” y “Márquez”. Podría ser. Intentaron acordar una alianza, pero “Duarte” no reconoció el prestigio de “Márquez” y terminaron con un enfrentamiento entre ambos. Todo obedece, según la prensa oficial, a la disputa territorial por las rutas del narcotráfico, la minería ilegal y sus ricas ganancias.

Con el conocido bombardeo en Angostura, Ecuador, en marzo del 2008, es válido preguntarse si existe un plan secreto de neutralización de narco cabecillas, especialmente cuando están en territorio vecino: Santrich en la Serranía de Perijá el 17 de mayo de 2021, Romaña y el Paisa en Elorza el 5 y 6 de diciembre del 2021, Gentil Duarte en Zulia el 24 mayo del 2022 e Iván Márquez en Puerto Páez. Para algunos especuladores, se trataría de unidades especiales de nuestro Ejército que ha refinado sus tácticas y técnicas para neutralizar no solo los jefes de estas organizaciones ilegales. Ahí están como ejemplo “Mayimbú”, “Johnier”, “Cabuyo”, “Otoniel” y otros. Se ha llegado a pensar que unidades ultrasecretas militares, en conjunto con la Policía y agentes norteamericanos, han venido actuando sistemáticamente al otro lado de la frontera. Los “silencios de Duque” como algún bloguero bautizó su columna, no dejan de ser significativos, a lo que se une el más reciente reconocimiento del primer mandatario al general Zapateiro, soldado de Fuerzas Especiales y gran líder institucional. Algunos empresarios privados adhieren irrestrictamente a esta hipótesis, aunque El Callao está en el corazón oriental de Venezuela, lo que representa una gran dificultad logística.

Otra teoría es la del mercenarismo. Dada la precaria situación de seguridad en los estados fronterizos de Venezuela con Colombia y las jugosas recompensas (3 mil millones por “Márquez”, “Romaña” y “el Paisa” y 4 mil millones de pesos por “Duarte”) es legítimo especular sobre comandos de exmilitares de uno y otro lado, trabajando en conjunto por un premio en efectivo. Tales “perros de guerra”, habrían partido desde algún lugar de la frontera y la información la habrían obtenido de fuentes técnicas y humanas norteamericanas que, como todos sabemos, menos Petro, hasta ahora, son permanentes por estos lares. Los montos ofrecidos por los cabecillas de las bandas criminales, entre ellas las del ELN, son lo suficientemente atractivos para cualquier caza recompensas.

Miraflores en escena

Sin descartar traiciones al interior de las Narcofarc, no falta quien argumente que esa seguidilla de bajas en tan corto tiempo, son sospechosas y que lo más probable es que los tales capos hayan sido “sacados de circulación” por los jefes políticos de Venezuela, bien neutralizándolos o cambiándolos de identidad y reubicándolos para bajarle el perfil, especialmente si son dirigentes del narcotráfico. Mucho se ha rumoreado sobre “Santrich”, quien supuestamente vive en un apartamento en el barrio 9 de Enero con protección cercana de los colectivos de ese sector. Está aún por verse. Aunque recientes declaraciones del presidente Alejandro Giammattei de Guatemala parecieran convenir en esta venenosa teoría.

En la comunidad de inteligencia, se comenta que el posible sucesor de alias “Márquez” sería José Vicente Lesmes alias “Walter Mendoza”, reclutador de niños y creador de las “columnas móviles”, o José Andinever Sierra Sabogal, alias “el zarco Andinever”. Aun así, alias “Iván Mordisco”, segundo de alias “Gentil Duarte”, podría estar detrás de la muerte de alias “Márquez” y buscaría una unión de estas dos facciones farianas.

Y queda en el tintero, el caso del ELN y otras narco-bandas organizadas como El Clan del Golfo, Los Pelusos, Los Caparros, etcétera… todas conectadas con emisarios mexicanos y europeos. La mesa está servida.

jueves, 16 de diciembre de 2021

Se debe romper con Cuba

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

El martes, 7 de diciembre, un grupo de congresistas colombianos enviaron una carta a Biden, pidiéndole que eliminara la ley de bloqueo económico y financiero para permitir que al interior de la isla se abriera dizque un eventual diálogo que traiga libertad y democracia a esa dictadura.

Historia de violencia y complicidad política

Fieles a su ideología extremista, los firmantes, todos de la Alianza Verde, el Polo Democrático y la Unión Patriótica se muestran complacidos con la exclusión de sus amigos de las FARC de la lista de organizaciones terroristas y dicen que, desde hace 40 años, Cuba registra acciones diplomáticas por la paz de Colombia, “consecuentes y fiables”. ¡Ja!

Muy a pesar de este llamado típico de personas y organizaciones maliciosas y perversas posando de democráticas, el 09 de este mismo mes, el exembajador de Colombia en US, Francisco Santos, declaró a un medio radial que alias “Iván Márquez”, huyó hacia Cuba y permanece refugiado allí. La muerte de sus dos alfiles guerreristas, alias «el Paisa» y alias «Romaña», muy probablemente por parte de las disidencias de alias «Gentil Duarte», habría precipitado este carrerón del matasiete para evitar la misma suerte fatal. Al respecto, Miraflores repitió en voz de Padrino, la cantinela archiconocida.

El sábado 11, el presidente Duque dijo, que de ser cierta esa información, Cuba estaría violando explícitas normas de las Naciones Unidas, sobre la prohibición de acoger en su territorio a personas solicitadas por otros países. Sobre Márquez pesa una circular roja de Interpol por terrorismo, una recompensa de varios millones de dólares y una solicitud de extradición basada en un prontuario denso y aterrador. Para el lunes 13, alguna prensa mencionaba que el susodicho narcoterrorista, podría estar aún en Venezuela, decidiendo entre Cuba y Nicaragua como asilo.

Desde hace casi un año, la Asociación Colombiana de Oficiales de las Fuerzas Militares en Retiro, Acore, le ha pedido insistentemente al gobierno Duque que rompa relaciones con la isla la que, desde 1948, ha sido protagonista de los principales hechos terroristas en el país neogranadino y fue la fundadora y promotora del Ejército de Liberación Nacional, ELN, en 1964.

La actual gerontocracia elena, sigue refugiada en la isla, como lo hizo en 1974 el sanguinario Fabio Vásquez Castaño, quien a punto de ser aniquilado por el Ejército en la operación Anorí, logró escapar a Cuba con el apoyo del presidente López Michelsen, tal como lo estaría haciendo hoy Márquez con el soporte de Maduro.

Los beneficios de la ruptura

La ruptura de relaciones diplomáticas entre Colombia y Cuba, en 1962, (gobierno Lleras) y en 1981 (gobierno Turbay), no evitaron ni redujeron la violencia promovida desde allí, que ha continuado sin pausa hasta el día de hoy a través, no solo del ELN, sino de las FARC, del M-19, del G2, del Sebin y la Dgicm venezolanos. Baste mirar los atentados del miércoles pasado en el aeropuerto de Cúcuta.

No solo han sido grupos armados. Un acuerdo de intercambio técnico educativo firmado en el gobierno López en 1978 se convirtió en Ley de la república en 1998, gracias al presidente Gaviria y células “educativas” de cubanos y enfermeros posando de médicos, merodean por todo el territorio colombiano, especialmente en la frontera colombo-venezolana, adoctrinado y adelantando labores de inteligencia.

En contra de la decisión de romper relaciones con Cuba, se levantará una polvareda mediática aupada por los quintacolumnistas de las bandas del ELN y la FARC, que no escatimarán análisis, crónicas, relatorios, quejas, acusaciones, epítetos y amenazas. Este eventual distanciamiento tiene toda la lógica del mundo, pues si lo hemos hecho con Venezuela, nuestro segundo socio comercial después de EEUU, cómo no hacerlo si con la isla hay cero comercio. Solo un vínculo ideológico y político justifica tal relación. Ningún momento más oportuno que este para romper relaciones con un Estado en cuyo interior la situación económica, política y social no pintan nada bien. Y es ahora cuando el Grupo de Puebla levanta algazara por el triunfo de la chavista Xiomara Castro en Honduras y que apunta sus narcobaterías hacia Chile, y el año entrante sobre Colombia y Brasil, con que con un rompimiento sería un verdadero golpe a todo este entramado de mentiras y falacias que tienen a un narcoterrorista y sus cómplices a las puertas del Palacio de Nariño.

Y el reclamo de Acore nada tiene que ver con Relaciones Exteriores, ni con diplomacia: tiene que ver con seguridad nacional.

jueves, 9 de septiembre de 2021

Vigía: licantropía política

Coronel John Marulanda (RA)
Por John Marulanda*

El fraile Francisco, en los siglos II y III de nuestra era, pleno medioevo, logró, con gran dosis de autoconfianza, dominar el lobo de Gubbio. Este animal feroz, rabioso, sangriento, inclemente, está presente en el Santoral cristiano (San Columbaro, San Patricio, San Froilán, San Eustaquia, Santiago Apóstol, Santa Quiteria y otros) pero es el Santo de Asís el que con mayor frecuencia se cita, como ejemplo de la bondad dominando la maldad.

De Asís a Bogotá

No pude menos que recordar a este símbolo de mi religión cuando en un foro, el jesuita Francisco de Roux me increpó por mis dudas sobre la sinceridad de los lobos del partido de los comunes. Mi duda racional, como lo manifesté en una sesión de la ilegítima Comisión de la Verdad, se basa en que lo que dice alias «Iván Márquez» en un video coincide con uno de los artículos del estatuto del antiguo partido FARC encabezado por alias «Timochenko». La sospecha, sin paranoia, forma parte de la saludable duda razonable que recomendaba Descartes para llegar a la verdad. Y ahí están las pruebas para sustentar la sospecha. La coincidencia señala la estrategia diseñada desde los 60 por su apóstol mayor alias «Tirofijo», la combinación de todas las formas de lucha que está en el ADN del marxismo leninismo. Y es que, en su paroxismo, los comunistas giran alrededor de una obsesión: la toma del poder. Y si hay que mentir, secuestrar, asesinar o narcotraficar, lo harán con tal de lograr este objetivo, que en su fantasía será el comienzo del arreglo de todos los problemas. La realidad monda y lironda, demuestra que es al revés. Ahí están Cuba, Nicaragua y Venezuela como una demostración palmaria del desastre que son los comunistas en el poder. Los talibanes de Afganistán, al menos son francos y claros en su atroz actuar, a diferencia de nuestros “talibanescos” comunistas, como bien lo explica José Alvear en un reciente artículo.

Sabiendo que la Iglesia es tradicionalmente una de las tres instituciones de mayor confiabilidad en la opinión pública colombiana, los arquitectos de la falaz Comisión de la Verdad, parida mal en La Habana, colocaron a un sacerdote a su cabeza, pero uno que abiertamente ha confesado sus simpatías por el grupo narcoterrorista del ELN, que tiene a sus cabecillas requeridos por la policía internacional y protegidos por Cuba y Venezuela.

Curas y lobos versión Colombia

Las narcofarc durante 60 años han sido los lobos de Colombia, asesinando, secuestrando, violando, siempre abrigados con la excusa de “por y para el pueblo y contra el imperialismo, la burguesía criolla y la oligarquía explotadora”. Y aunque algunos de ellos se ponen abrigos de oveja, sus orejas los delatan. La impunidad y el premio político y fiscal que obtuvieron en los acuerdos habaneros, generan aversión de la opinión pública: una reciente encuesta los condena con un escaso 8% de aceptación (el ELN registra un 2%) y la reacción de doña Carmenza López, en agosto del año anterior, al negarse a recibir un abrazo de la senadora narcofariana alias Sandra Ramírez, expresa un sentimiento nacional.

“«Timo» ha reconocido que ha asesinado y ha pedido perdón, yo he estado a su lado en estos eventos”, me sermoneó de Roux. ¿Le habrá puesto la pata en su mano, mansamente, como se relata en el capítulo 21 de “Las florecillas de San Francisco” y se muestra en la iconografía estándar?

En este torbellino de emociones negativas, el Íñigo Francisco de Roux, imposta a Francisco de Asís buscando una verdad que se sabe por todos viciada desde el principio, pues el sacerdote es adicto a la Teología de la Liberación, doctrina que justifica asesinar con tal de buscar un pedazo de pan para los pobres. Robinhoodismo tropical, y si no fuera por los antecedentes del clérigo, me atrevería a pensar en un fenómeno de licantropía política.

La paz no se ve en Colombia y el horizonte pinta complicado. Crimen organizado transnacional, corrupción en metástasis, justicia venializada, fortalecimiento de grupos armados ilegales apoyados desde Venezuela, debilitamiento de las fuerzas de seguridad del Estado. Y para rematar, una Comisión de Roux con un informe final perverso que, a como dé lugar, quiere convencer al mundo de que el Estado democrático es pecado, el socialismo es el paraíso y que los lobos son vegetarianos.

jueves, 24 de septiembre de 2020

Verdades y mentiras en El Nule

Coronel John Marulanda
Por John Marulanda*

Desde hace cerca de 40 años El Nula, municipio de Páez, Táchira, se perfiló como un eventual “foco”, de los que promovió el Che Guevara en los sesentas, con los aplausos de Regis Debray, un intelectual francés casado con una venezolana. Existe una relación histórica entre los municipios Páez y La Victoria, en Venezuela, y Saravena y Arauquita, en Colombia. Allí, dicen que ahora ELN y FARC andan coordinados y tutorados por Miraflores, usufructuando narcotráfico, minería ilegal, extorsión y ordeño de las arcas fiscales, con la complicidad de políticos y funcionarios corruptos o intimidados. Lo sucedido el fin de semana pasado, siembra serias dudas sobre las reales dinámicas en desarrollo en esta región limítrofe, las que podrían estar dándose en otros sectores de la larga y compleja frontera colombo-venezolana.

Un primer informe del CICPC del Táchira, el mismo sábado de la ocurrencia, relaciona el intento de captura de un cabecilla del frente 10 de las FARC, acción que terminó con dos oficiales y dos suboficiales de las FANB muertos y varios soldados heridos. Dice ese relatorio que, en el operativo, en el cual participó personalmente un general, se decomisaron 2 fusiles y 2 pistolas, datos confirmados por el director de la ONG Fundaredes, Javier Tarazona. Anuncia el supuesto reporte que 15 guerrilleros fueron dados de baja en la maniobra. Cualquiera entenderá que las cuentas no cuadran, pues si se recuperaron solamente 2 fusiles y dos pistolas, quedarían 11 muertos sin armamento. Caso pulpito para cualquier agencia fiscal o de DDHH. Además, Sebastiana Barraez, bien informada en asuntos militares venezolanos, dijo que había presencia de rusos en el sitio de los acontecimientos.

El lunes, el comunicado oficial firmado por el general Padrino, reportó 4 militares muertos, varios uniformados heridos, la neutralización de 3 campamentos de un “grupo ilegal colombiano”, sin especificar, y la detención de 5 terroristas, a quienes se les incautaron cinco fusiles y dos pistolas, explosivos y material logístico. No aparecen bajas del otro lado, pero sí tres fusiles más.

El día anterior a este golpe, el ELN activó un camión cargado de cilindros bombas frente a la base militar de Arauquita y durante la semana realizó 7 atentados contra el oleoducto Cañolimón-Coveñas en Arauquita, Saravena y Bojabá, al frente de El Nula. Esta intensa actividad armada, ¿distracción?, ocurre justo cuando el gobierno de US ofrece una recompensa de 5 millones de dólares por alias “el Puerco”, cabecilla responsable del narcotráfico cuyas ganancias debe enviar a sus jefes del ELN en Venezuela. Norte de Santander, también ofrece una recompensa de unos 13 mil dólares por este narco eleno.

Esta región binacional (Táchira y Apure, Catatumbo y Arauca), está interconectada con el suroriente fronterizo (Bolívar y Amazonas, Guainía y Guaviare) en donde el ELN, con patente de Caracas, impone el orden en el arco minero a punta de matanzas, como la de Tumeremo en marzo de 2016 e inclusive enfrenta a la GNB, como en noviembre del 2018, cuando alias Garganta, fue “equivocadamente” capturado en Picatonal, estado Amazonas, y los elenos reaccionaron asesinando tres guardias e hiriendo a 10. En ese territorio, las FARC de alias Gentil Duarte, se mueven con mucha mayor fluidez que las FARC de alias Iván Márquez.

Eso de que son grupos armados ilegales que “provienen de territorio colombino donde se desplazan con absoluta impunidad y la aquiescencia del gobierno y las fuerzas militares de ese país en permanente conspiración contra Venezuela”, es una inane monodia. Al contrario, es válido preguntarse cómo 600 hombres neutralizaron tres campamentos, murieron 4 soldados y solo hay cinco detenidos. Además, ¿rusos operando militarmente en la frontera?

En Arauca las hipótesis con mayor fuerza son: a) que se trata de un ajuste de cuentas pues alias Fernel de la décima cuadrilla de las FARC, y supuesto objetivo del operativo, no entrega dineros de secuestros y narco y, ordenado desde Caracas, de paso, se le hace un favor a Iván Márquez debilitando a alias Duarte; y b) que fue una “entrega” del ELN para ganar mayor confianza con las FANB y ejercer mayor control autonómico en la región de El Nula.

Después de 6 días y tres comunicados oficiales, solo quedan cuatro militares muertos, nueve uniformados heridos, cinco civiles detenidos, armamento largo y material logístico confiscados. Todo confuso y vago, como en el caso del ridículo intento de desembarco en Macuto, en mayo pasado.

Las sustentadas y frecuentes denuncias de cobijo y colaboración del gobierno de Maduro con las FARC y el ELN, la actual lucha a muerte entre alias Iván Márquez, huésped de Miraflores y alias Gentil Duarte, jefe de alias Fernel y el sistemático fortalecimiento del ELN con el apoyo de Cuba, apunta a que una eventual dinámica retaliatoria FARC Duarte - FARC Márquez - ELN, derive a un panorama oscuro para la Seguridad Nacional fronteriza de ambos países, asunto de valor geoestratégico.

lunes, 23 de septiembre de 2019

Qué ridículo


Por Antonio Montoya H.*

Antonio Montoya H.
La decisión de la sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, conocida la semana anterior, es inoperante, tardía, ineficaz y produce en la ciudadanía una nueva sensación de desconfianza en las instituciones. Emitir una orden de captura contra Jesús Santrich, dos meses después de haber salido de la cárcel y más de un año después de estar investigándolo mientras estaba detenido en la cárcel de Bogotá, da escalofrío. Parece una justicia jugando con la justicia, remedo de eficacia y seguridad jurídica.

Este hombre que traicionó el acuerdo de paz, que fingió estar enfermo y fue llevado a la clínica, salió de allí levantando las manos con aire de triunfador, acompañado de pancartas, leyendas y personas vitoreándolo, pues había derrotado a la justicia. Luego entra al Congreso de la República, se posesiona, asiste una o dos semanas, y después de afirmar públicamente que atendería el llamado de la justicia, sale de viaje, abandona su seguridad, y se refugia en brazos de Márquez y sus compinches y proclaman nuevamente la guerra a los colombianos.

Esta descripción histórica de lo que sucedió, ocurrió a la vista de la justicia, de la JEP, de la Corte Suprema y de todos aquellos que tuvieron que ver en el proceso iniciado contra Santrich, por narcotráfico. Testigos de los hechos, hoy detenidos o protegidos en Estados Unidos, no fueron tenidos en cuenta con la inmediatez que se requería, por causa de una lenta, y paquidérmica justicia.

Cada cual hizo lo suyo para lograr la inoperancia de la justicia, unos y otros señalaban al otro, porque los delitos se cometieron antes o después del acuerdo, porque estaba sometido a la JEP o a la justicia ordinaria, o tenía fuero o miles de leguleyadas para al final determinar que se daba la orden de detención contra el mencionado ciudadano y que se informaría al Congreso para que allí procedan a tomar las decisiones correspondientes, que con seguridad tampoco serán rápidas y efectivas.

Lo que sí no se puede discutir es que algo ocurre en nuestra justicia. Se convirtió en el centro de la política, fuente de intrigas, nombramientos que quitan independencia, criterios poco acertados, fallos contradictorios y además no se juzgan entre ellos por la maraña jurídica en la que se enzarzan. Y así la justicia no define asuntos vitales como los carteles, los magistrados investigados, detenidos y también los que están fuera de la cárcel con detención domiciliaria, en fin. Podría uno asegurar que la de estar absueltos no es culpa de los bandidos, narcotraficantes, criminales y violadores sino de una justicia que no existe, no genera respetabilidad, y mucho menos seguridad jurídica. Quienes al final perdemos somos los ciudadanos que entendemos que estamos sujetos a una justicia ciega, alejada de la realidad y mezquina en el cumplimiento de su objetivo.

La credibilidad en las instituciones es la piedra angular de nuestro sistema juridico, si falla no podemos confiar en este, ni tendremos democracia. Es una situación que no depende de nosotros sino de la probidad, honestidad y responsabilidad de los que hacen parte de los tres poderes que sustentan la institucionalidad, es decir la justicia, el congreso y el ejecutivo, y fundamentalmente de las personas que representan y actúan a nombre de ellas. Pedimos que actúen o se vayan, no acaben con doscientos (200) años de dura construcción de un sistema de vida.

jueves, 12 de septiembre de 2019

...Y ahora sin antifaces


Por José Alvear Sanín*

José Alvear Sanín
Ante la reunión, en el confortable apartamento del senador Iván Cepeda, entre el máximo jefe de las Farc y Juan Manuel Santos, no puedo dejar de recordar las sesiones de los Chicos Malos S. A., de las inolvidables historietas de Walt Disney. En ellas, estos personajes, llevando todos ellos negros antifaces, siempre se reunían en oscuros ambientes para planear sus fechorías. Ahora, ya los chicos malos salen de las sombras y no tienen empacho en exhibirse a plena luz del sol.

Varios de los asistentes a ese ágape han sido amnistiados y elevados a la proficua dignidad de congresistas. Pero esto no impide a la generalidad de los colombianos recordar el nutrido prontuario y los centenares de años de penas privativas de la libertad que pesaban sobre estos culpables de incontables delitos de lesa humanidad. Por tal razón, casi nadie es capaz de estrecharles la mano, repugnancia que debería ser mayor en quienes han representado la majestad de la república.

Dejemos de lado, entonces, el deber ser, para situarnos en la realidad del momento: ahora los chicos malos se reúnen sin necesidad de antifaces. La desfachatez, desvergüenza y desparpajo en esa impúdica exhibición es alarmante.

Probablemente Timo y Santos se han reunido con frecuencia, porque de lo contrario no se entiende la perfecta sincronización de movimientos de las fuerzas del desorden. Pero hasta ahora estos encuentros han debido estar rodeados del mayor sigilo, para poder seguir haciendo creer al país que lo convenido en La Habana fue un acuerdo entre el gobierno y una guerrilla para hacer la “paz”, y no el encuentro entre dos alas del mismo movimiento, la subversiva y criminal del campo, y la solapada, perversa y traidora de la capital, infiltrada y dominante en un gobierno que entregó el Estado a sus enemigos.

Si fue lo segundo, el público maridaje entre Timo y Santos se explica; en cambio, si insisten en presentarse como fuerzas políticas diferentes, ese notorio ayuntamiento es inadmisible.

Se ha dicho que ese encuentro tenía dos propósitos: el primero, permitir a ambos grupos conocerse y —supongo— tejer amistades… El segundo, deliberar acerca de la manera de preservar “la paz”, después del segundo Caguán anunciado por comunes amigos.

Ambos fines son plausibles únicamente si todos los asistentes están identificados en el mismo plan político del Foro de Sao Paulo, para convertir a Colombia en otro régimen marxista-leninista.

Timochenko y su grupo nunca han desmentido ese propósito, y por desgracia para Colombia, el comportamiento de Santos a partir del 7 de agosto de 2010 indica su compromiso indisoluble con las FARC. Su participación en este amistoso five o´clock tea con chicos malos, malísimos y peores, equivale al destape más desvergonzado, a actuar “a calzón quitao”, como decimos en Antioquia, en favor de la agenda revolucionaria que su gobierno favoreció, impulsó y consagró por encima de la Constitución y la ley.

No puedo terminar sin preguntarme si ese eufórico convite no se relaciona con los preparativos finales para el golpe de octubre, cuando se debe producir la decapitación judicial del expresidente Uribe, verdadero regicidio llamado a catalizar la revolución, notificando claramente al país quiénes son verdaderamente sus amos.

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Ominosa la amenaza de aquel senador desestigmatizado, cuando le dice a su contradictor: “Ya estamos cansados con usted”.

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Interesante la reunión en La Habana del gobierno de ese país con Adán Chávez, embajador de Maduro en la isla, Iván Márquez y Santrich.

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Después de 37 años de represión, inflación galopante y miseria, muere Robert Mugabe, el Maduro africano. ¡Ojalá el Mugabe suramericano no dure otro tanto!

jueves, 5 de septiembre de 2019

Vigía: hay correa para amarrarse los pantalones


Por John Marulanda*

Coronel John Marulanda
Lo que llevó a alias Iván Márquez y a sus muchachos a volver al bandolerismo, entre otros cálculos, es la estatura continental que Maduro les ha prometido y que encaja muy bien en su irredenta vanidad de revolucionarios. Para el general Carvajal, exdirector de la inteligencia chavista, el alzamiento obedece a un plan estratégico de Maduro. Y en ese designio, la posible alianza criminal FARC-ELN, aunque dificultosa, no es descartable. Las personalidades de Márquez y de alias Pablito, vedette del ELN, chocan, pero en aras del beneficio mutuo y por exigencia del gobierno Maduro, es posible que coordinen algunas acciones perturbadoras como unas seguidillas de atentados explosivos de mayor o menor magnitud en algunas ciudades. O campañas de propaganda, como hacerse presente en la reunión ambientalista de Leticia.

Con la complicidad de sus quintacolumnistas, la minería ilegal, la cocaína y la miseria del pueblo venezolano, esta “banda narcoterrorista”, como acertadamente la definió el presidente Duque, crecerá exponencial y rápidamente en hombres y armamento convirtiéndose en una amenaza para Ecuador, Perú y Brasil, además de Colombia.

La reacción militar de Bogotá, pronta y firme, neutralizó una cuadrilla completa de alias el Paisa, demostrando la efectividad de nuestras FFMM que, a pesar de recibir ataques semana tras semana, sigue siendo la institución con la opinión más favorable en el país (58% en la encuesta Gallup de agosto). Petro, jefe comunista reconocido por recibir fajos de billetes bajo la mesa, siguiendo instrucciones de Caracas, denunció bizarramente y con falsas imágenes la acción legal y legítima de nuestros militares en Caquetá. Mientras esperamos la contra respuesta de las FARC para evaluar sus reales capacidades armadas, seguiremos soportando montajes de este tipo, además de la permanente y cínica “preocupación” de Cuba y Noruega, corresponsables de este engaño, costoso en sangre.

El video es de una aburrición total, nada diferente al discurso de Marulanda y Arenas en 1964. Por algo le dicen Marquetalia 2. Se quedaron varados en ese lejano contexto histórico y se ven tan tiernamente infantiles que sus voces blancas bien podrían corear la Oda a la Alegría de Beethoven. Serían muy aplaudidos en el edificio Stortingsbygningen en Oslo, Miraflores, La Casa de los Pueblos en Managua, La Casa Grande del Pueblo, en la Paz, y por supuesto, en La Habana.

Y mientras por allá despistados y mamertos aplauden, este gobierno deberá actuar con especial contundencia. Hay buena correa con que amarrarse los pantalones.

sábado, 31 de agosto de 2019

Punto de Referencia: cadena de errores

Punto de Referencia: cadena de errores

Por José Gregorio Hernández Galindo*

Reproducimos el siguiente artículo con la autorización expresa del doctor José Gregorio Hernández Galindo.

http://lavozdelderecho.com/index.php/opinion/item/6694-punto-de-referencia-cadena-de-errores-jose-gregorio-hernandez-galindo

José Gregorio Hernández GalindoLa declaración de alias "Iván Márquez", "el Paisa", "Romaña", "Jesús Santrich" y los demás guerrilleros de las FARC, en la que anuncian su decisión de retomar las armas, no debe tomar a nadie por sorpresa. Es algo calculado desde hace tiempo.

Los errores cometidos por los órganos estatales y los incumplimientos han sido muchos y ostensibles, desde la firma del primer Acuerdo de Paz (Cartagena, 26 de septiembre de 2016). El primero de todos: la burla de la voluntad popular expresada en el plebiscito del 2 de octubre de ese año; el "Fast track"; la aprobación apresurada y sin discusión de los proyectos de reforma constitucional y legal; la debilidad del control de constitucionalidad y las confusas y contradictorias sentencias de la Corte Constitucional -que acaba de criticar el propio Iván Márquez; la creación de la JEP mediante normas oscuras e incoherentes en que no fueron adecuadamente delimitadas las competencias; la elección de los magistrados de la JEP por parte de extranjeros; la posesión de los magistrados de la JEP antes de expedir las normas procesales y estatutarias; la falta de previsión en materia presupuestal para cumplir lo pactado.

"Jesús Santrich", solicitado en extradición por Estados Unidos, estuvo preso durante un año a la espera de que se le definiera su situación jurídica; la JEP no decidía, y cuando decidió, lo hizo por fuera de su competencia, declarándolo no extraditable y dejándolo en libertad. Nuevamente detenido, no perdió su investidura porque se consideró que, si no se había posesionado, ello ocurrió por fuerza mayor; y la Corte Suprema de Justicia le reconoció el fuero de congresista sin posesión; no tramitó el proceso y ordenó su detención solamente tras la fuga. La JEP no resolvió a tiempo sobre el recurso presentado por la Procuraduría.

En cuanto a "Márquez", "el Paisa" y "Romaña", la JEP no les exigió su presentación; fue débil ante ellos; admitió cartas y abogados, sin presencia de los procesados, y ahora, tardíamente, inicia los trámites para despojarlos de los beneficios, y todavía sólo hay lamentos públicos de los funcionarios –diciendo que confiaron y que se traicionó su confianza–, pero no hay decisiones judiciales.

Y quienes proyectaron las equivocadas normas dicen que "no se debe armar una tormenta en un vaso de agua". Pero "Márquez" y sus amigos le han vuelto a declarar la guerra al Estado y han destrozado el Acuerdo de Paz.

José Gregorio Hernández Galindo es un jurista colombiano, exmagistrado, catedrático universitario y autor de los libros Poder y constitución: el actual constitucionalismo colombiano” (2001), “El concepto de inconstitucionalidad en el derecho contemporáneo” (2013), “Constitución política de Colombia: comentada” (2015), “La llama de la independencia: bicentenario y constitucionalismo” (2010) y “Las dos caras del proceso de paz: de la ilusión al caos” (2018).

jueves, 6 de junio de 2019

Vigía: narcotráfico y el nuevo ciclo de violencia


Por John Marulanda*

Coronel John Marulanda
Que las FARC y el ELN están delinquiendo como narco organizaciones armadas transnacionales, es un hecho cantado hace rato por los militares, la policía, la fiscalía y los Estados Unidos. Sin pausa, estas organizaciones narcoterroristas desarrollan una estrategia mancomunada que mezcla astutamente los postulados de Lenin y los de El Chapo: “revolución” con flujos financieros instantáneos para la conformación de una nueva élite política, de una burguesía criminal, como en Venezuela.

Alias Gentil Duarte está fortaleciendo un corredor estratégico que por el oriente llega hasta las fronteras de Venezuela y Brasil, y por el occidente hasta la frontera colombo-ecuatoriana y el Pacífico. Es un nuevo Frente Sur-Oriental con la participación de alias Iván Marques, El Paisa y otros negacionistas de los acuerdos de Santos. Con o sin disfraz político, el cartel de las FARC está apoderándose del sur del país mientras el ELN, otra banda narcocriminal con su gerontocracia segura en Cuba, está afianzando su poder en el norte desde la Guajira, Catatumbo y Arauca, al oriente, en coordinación con las fuerzas militares venezolanas, y hasta Chocó y Panamá, al occidente, con salida al Pacífico de más de la mitad de la cocaína que producimos.

En ambas franjas, al sur y al norte, cocaína, oro, coltán, extorsión y control territorial son el accionar de los llamados Grupos Armados Delincuenciales o Grupos Armados Residuales, que nuestra fuerza pública trata de debilitar mientras se defiende de los ataques internos y externos de camaradas interesados en disminuir esta cautelosa ofensiva. A estas alturas, pues, el avance del narcotráfico, el mayor serio problema de seguridad nacional, es abrumador debido a una justicia enredada, disfuncional y a la paquidermia de un Estado legalista, maniatado para tomar medidas drásticas.

Comentaristas del conflicto, algunos muy jóvenes e inexpertos, otros viejos y adictos al marxismo-leninismo, desvían la atención o desnaturalizan los hechos, empleando palabras de la llamada “pos verdad”, aunque la opinión pública sigue negándole credibilidad, fuerza moral, a los turbios acuerdos habaneros y a la desprestigiada JEP. Los ciudadanos piden, no venganza como dicen el nobel de marras y sus conmilitones, sino justicia.

Los últimos atentados terroristas urbanos y los crecientes indicadores de homicidios registrados hasta hoy, indicaría que un nuevo ciclo de violencia está empezando, tal como lo habíamos advertido desde hace varios años. Algo que los mamertos quieren endilgar a una arremetida ideológica, pero que es en realidad una lucha despiadada por los dineros del narcotráfico.

lunes, 20 de mayo de 2019

¿Cuál es la verdad?


Por Antonio Montoya H.*

Antonio Montoya H.
No es otra, que la existencia plena y comprobada de un delito denominado narcotráfico, en el que incurrió el señor Santrich, el señor Marlon, sobrino de Iván Márquez, y unos delegados de los carteles de la droga mexicanos que concertaron una reunión clandestina para negociar un embarque de droga hacia México y otros destinos. Hay un video, que no puede ser objeto de discusión, que demuestra que dicha reunión se efectuó y que incluyó la entrega de dinero. Es un escenario que no admite prueba en contrario, es cierto y no hay manera de discutirlo.

Lo que sí discuten es si esa reunión de negociación criminal se realizó antes de la firma del acuerdo de paz o con posterioridad a él, porque depende de ello, cuál sería el tribunal que juzgue la conducta. Y ahí se presentó el problema: el tribunal especial de paz (JEP) consideró que no había prueba suficiente para determinar la fecha de la reunión criminal, porque ello no se discute y por ende le dieron la libertad.

Luego la fiscalía con nuevas pruebas ordenó la detención del personaje mencionado quien salía de la cárcel en silla de ruedas y con aire triunfador. ¡Qué horror! la izquierda, los narcotraficantes, las FARC, gritaron, manotearon, e iracundos muchachos jóvenes que no conocen la realidad de este país trataron de pegar a periodistas y otras personas que cumplían con su deber; además, los abogados expresaban sus argumentos para que no fuera detenido nuevamente, planteando tesis jurídicas contrarias a la realidad legal.

La juez de conocimiento después de varias horas avaló la nueva detención y por ende el personaje volverá a la cárcel, eso sí después de que se recupere de sus quebrantos de salud.

Todos a una sola vez, senadores, representantes a la Cámara, líderes de la guerrilla, pusieron el grito en el cielo por no respetarse la decisión del tribunal de paz, y exigían su libertad. Qué contradicción con lo que hicieron durante años y años, con aquellas personas y familias que fueron víctimas del flagelo del secuestro, cuando la sociedad indignada exigía su liberación y estos sin un ápice de respeto por la vida, la dignidad y sentimientos de familia no respondieron al llamado clamoroso para que se acabara ese flagelo. Allá, en el monte, se consideraba como un acto de guerra, de necesidad económica para sufragar la operación desestabilizadora del país.

¿A quiénes engañan? pues a aquellos jóvenes que no conocen la historia, a los que sus padres no formaron en valores, a los que consideran aún que la izquierda es la salida para solucionar las diferencias del país, a aquellos que se dedican a despotricar de la democracia y no saben, ni conocen que es vivir en la miseria producida por gobiernos de izquierda. Miremos solamente a Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia, Corea del Norte, y muchos otros países que optaron por ese sistema y no producen sino hambre y dolor.

Este señor Santrich, hizo parte de un grupo criminal que secuestró, violó, extorsionó, asesinó y mutiló niños, hombres y mujeres por causa de las minas quiebrapatas; impidieron el desarrollo de los pueblos y por décadas, amparados en la mentira de estar luchando por el cambio, no respetaron la justicia, repudiaron la equidad, y el respeto por el derecho a la vida de los demás.

Son ellos los que hoy con gallardía, deben aceptar que el que cometa un crimen debe ser juzgado por la justicia y no seguir con la misma patraña de descalificar lo que se hace cuando no les conviene.

Aceptamos que los acuerdos se mantengan, que se continúe con el proceso de reinserción, pero que por parte de ellos también acepten que, si se comete un delito, cualquiera que ese sea, sean sometidos a la justicia como un ciudadano común, de lo contrario no vale la pena insistir en la paz.