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martes, 7 de octubre de 2025

Petro dedicado a armar conflictos

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Cada día que pasa seguimos aguantando más de lo mismo: las torpezas voluntarias o involuntarias del camarada presidente. Por ello hemos reiterado hasta el cansancio, aunque sin encontrar apoyo en nuestra indiferente dirigencia política, en la necesidad de impulsar su separación del cargo mediante el juicio por indignidad con arreglo a lo establecido en el art. 109 de la Constitución.

Grave nos parece el rompimiento de relaciones con un tradicional aliado militar y comercial como ha sido Israel, argumentando el “secuestro” de dos compatriotas por Israel cuando viajaban en una flotilla con ayuda humanitaria para la población de Gaza. Como todo lo que emana de este campeón de la mentira, no había tal secuestro. Israel dispuso un bloqueo marítimo a la zona donde combate con la organización terrorista Hamás, el cual fue violado por varias embarcaciones repletas de activistas de izquierda; en consecuencia, procedió a detenerlas y a remitir a sus ocupantes a Europa para su repatriación, lo cual es muy diferente a lo que Petro califica como secuestro. No había tampoco ningún fin humanitario. No se encontró en las embarcaciones ni siquiera una lata de atún para entregar a los supuestos damnificados con el conflicto.

Como si fuera poco este desaguisado, sigue obstinado en agredir a nuestro principal socio comercial y aliado, los Estados Unidos. Pidió el encarcelamiento de su presidente, y participó en un mitin callejero donde instó a los soldados americanos a desobedecer las órdenes de su jefe, Donald Trump. Semejante imbecilidad configura nada menos que una asonada y una indebida intervención en la política interna de un país extranjero. ¿Tan rápidamente se le olvidó que por un hecho similar acusó a una conocida periodista y precandidata de cometer asonada?

En momentos en que los Estados Unidos toma la decisión de combatir los carteles de la droga en Venezuela, se le ocurre ordenar el despliegue inmediato de 25.000 efectivos del Ejército Nacional para apoyar al cabecilla del Cartel de los Soles, Nicolás Maduro, en caso de una confrontación con los Estados Unidos. Para no dejar dudas de su complicidad, firma un acuerdo secreto con Maduro para manejar conjuntamente la zona limítrofe del Catatumbo, epicentro de la siembra y el transporte de la coca. No nos extrañemos que haya sido descertificado por el gobierno americano.

Su alocado propósito de exacerbar el odio de clases y ahogar el país en el caos para propiciar el aplazamiento de las elecciones o la prolongación de su mandato lo ha llevado a iniciar, como ya lo hiciera antaño, una escalada de vandalismo contra la ANDI y el comercio, sectores ajenos al manejo de la política exterior, dizque por las masacres de Gaza. Es apenas un anuncio de lo que tendremos que padecer si permitimos la permanencia del sátrapa en el poder.

Ya el palo dejó de estar para cucharas. Lo que se viene es la acción contundente y sin pausa contra los enemigos de Colombia. Un llamado como el del candidato De la Espriella, sin miedo y sin ambigüedades con la extrema izquierda, es lo que se impone. No olvidemos que estamos en “modo supervivencia”.

viernes, 3 de octubre de 2025

No hay derecho

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

La expresión "no hay derecho" podría entenderse de dos maneras: tenemos, no en la teoría, pero si en la práctica, una real y efectiva ausencia del derecho, de los derechos humanos que son violentados todos los días, del derecho internacional humanitario que pareciera un romántico saludo a la bandera, del derecho, no sé si impotente o incapaz, de ejercer justicia, de un derecho perfectamente elaborado en leyes y códigos que pareciera no servir para nada.

Y la expresión ¡no hay derecho! como manifestación y grito cargado de desconcierto, incluso dolor, rabia, desazón, cuando quien lo grita observa exabruptos, bellaquerías, atropellos, injusticias...

Y las dos expresiones resultan válidas para señalar lo que está pasando en Gaza y que ha llegado a evidenciar hasta dónde somos capaces de degradarnos como seres humanos. Porque no hay derecho a que no se haya logrado frenar el genocidio que allí se comete y ¡no hay derecho! a que esta tragedia monumental, después de dos años derramando sangre todos los días, se nos haya convertido en paisaje que ya no nos afecta, no nos conmueve, no nos impacta. Lo vemos como un problema lejano, de otros, de unos pueblos que llevan tres mil años matándose entre sí.

Lo que hizo el grupo Hamás asesinando gente indefensa en Israel fue realmente estúpido y merece todo el reproche, pero lo que sistemáticamente ha venido haciendo Israel, cobrando con creces vidas inocentes al mejor estilo del "ojo por ojo y diente", ya sobrepasa el más pesimista de los pronósticos. Es una barbarie.

Los judíos fueron masacrados vilmente en la Segunda Guerra Mundial y el mundo estremecido se solidarizó con su dolor, les entregó unas tierras, resarció su dignidad y los reconoció como Estado. Nunca imaginamos que las víctimas de otrora se volverían hoy sanguinarios victimarios y con un derroche de amnesia resultaran persiguiendo un pueblo que como ellos también tiene derecho a contar con unas casas para vivir dignamente, trabajar la tierra y poder estar en paz.

Es increíble que la cuenta de cobro se haya sobrepasado con creces y que el propósito sea borrar del mapa al pueblo palestino. Es absolutamente absurdo que justos paguen por pecadores. Sin entrañas impide que puedan recibir ayudas y literalmente los hace morir de hambre; esto no tiene nombre.

Es verdad que subyacen a este conflicto razones históricas, políticas, ideológicas, religiosas, económicas... es cierto que son pueblos tradicionalmente enemistados, pero no es tolerable permitir, desde ningún punto de vista, que la vida no sea posible y que el derramamiento de sangre siga dándose sin más. Este conflicto debe superarse con la decisiva intervención de la comunidad internacional porque estos dos pueblos, tan diferentes como lo han sido en muchos aspectos, merecen vivir, merecen una tierra para todos, nacer y morir en su terruño. A Israel se le dio la mano cuando más humillado estaba. A Palestina hay que darle la mano antes de que la aniquilen del todo. No es un asunto ideológico, es elemental cuestión de humanidad. Hoy son ellos, mañana podemos ser nosotros. No hay derecho, ¡no hay derecho!

martes, 8 de julio de 2025

De cara al porvenir: países implosionados

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

Una de las muchas aristas que tiene el concepto de implosión es la de un objeto que explota hacia adentro a partir de una presión extrema.

Hoy por hoy, y a causa de los tipos de gobierno y de las características personales y particulares de los gobernantes que los lideran, existen varios países que están a punto de implosionar, generando profundas repercusiones en sus respectivos entornos.

Cabe anotar que antes de la Paz de Westfalia, en 1648, los monarcas se comportaban de manera anárquica, lo cual fue reemplazado por el reconocimiento de naciones, estados, fronteras y respeto recíproco.

En ese orden de ideas se deben respetar las decisiones autónomas, pero esto no inhibe ni exime de la crítica cuando se afecta a otros.

El primero es Estados Unidos, que, ante una visión particular del ejercicio de la libertad y la soberanía, está desarrollando una estrategia de agresividad comercial para, en teoría, recuperar el terreno perdido ante sus más cercanos competidores, sobre todo China y los países que se han beneficiado de decisiones anteriores.

Esto lo está llevando al incumplimiento de acuerdos previamente pactados y a recorrer un camino que muy posiblemente lo lleve a un aislamiento planetario.

Su otro gran asunto es el manejo de los inmigrantes, tema que debe ser tratado usando guantes quirúrgicos.

El otro país es Israel, una nación digna de todo respeto, pero cuyas actuaciones presentes en la Franja de Gaza lo están poniendo en el papel de victimario y no de víctima como lo reconocíamos casi todos a partir del terrible Holocausto Nazi.

De no cambiar de estrategia y seguir fomentando una figura semejante al genocidio, Israel caerá en una crisis reputacional difícil de superar, perdiendo el reconocimiento y el prestigio ganado a pulso.

El otro país es Colombia, cuyo actual Gobierno ha dado muestras de incapacidad e incompetencia, así como de un crecimiento desbordado de la corrupción.

Es una lástima que el experimento progresista sea un experimento abortado y fracasado a la luz de las actuaciones presentes.

En los tres casos anteriores, que no son los únicos, las libertades individuales y colectivas a la luz de la democracia se encuentran en riesgo. El irrespeto a la independencia de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, así como el choque frecuente entre instituciones estatales, puede desembocar en un resquebrajamiento completo de la institucionalidad y en la pérdida de los avances alcanzados en términos del ejercicio político y civilidad después de la Revolución Francesa, consolidados una vez terminada la Segunda Guerra Mundial.

El desgaste social y político permanente, la incertidumbre en medio de la cual nos estamos moviendo, el caudal de noticias nefastas que nos abruman y agobian diariamente, los crecientes riesgos financieros que adquieren dimensiones globales, la crisis climática, el deterioro y achicamiento de los partidos políticos, la reaparición de posiciones y posturas polarizantes y populistas, el surgimiento de nuevos conflictos armados entre países, entre otros varios síntomas, nos están mostrando una crisis enorme del sistema democrático con un corto plazo incierto y un mediano plazo aún más convulsionado.

Ante un mundo volátil, incierto, complejo y ambiguo, bajo una lógica racional distinta, el escenario de la explosión de guerras civiles en los 3 países mencionados es uno que, por remoto que parezca, no debe ser tomado a la ligera.

Ahora bien, estamos ante un nuevo rediseño del orden mundial, pero recordemos que, a través de la historia, el viejo orden se demora en morir y el nuevo orden se demora en nacer y en consolidarse.

Mientras tanto, reinará el caos.

Sentencia el filósofo Averroes por allá en el Siglo XII: “La ignorancia conduce al miedo, el miedo al odio y el odio a la violencia”.

Reflexión: como buen ciudadano, acepto y pago gustoso la Tasa Especial de Seguridad y Convivencia Ciudadana establecida mediante la Ordenanza 50 del 4 de diciembre de 2024 y que tendrá vigencia (inicialmente) hasta el 31 de diciembre de 2027.

En términos generales se le denomina Tasa de Seguridad, pero el título original que incluye “Convivencia” abre la posibilidad de aplicar el recaudo en asuntos no necesariamente orientados de manera directa al bienestar y aporte de recursos para nuestras Fuerzas Armadas y de Policía que es el objetivo central.

Pasando por la Avenida Las Vegas en sentido Sur-Norte se encuentran 3 pancartas que dicen:

1. “Por la dignidad de policías y soldados” paga la Tasa de Seguridad”.

2. “Por la operatividad y efectividad de nuestra fuerza pública”, paga la Tasa de Seguridad.

3. “Por el mejoramiento de escenarios deportivos”, paga la Tasa de Seguridad.

Aun cuando el tercer punto es importante, existen otro tipo de recursos de diferentes órdenes para impulsar el deporte como estrategia para prevenir el delito.

Yo personalmente estoy más de acuerdo en aplicar la totalidad del recaudo para los dos primeros enunciados.

martes, 11 de febrero de 2025

De cara al porvenir: las cosas por su nombre

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

Con “bombos” pero sin “platillos”, se ha anunciado la firma de un acuerdo de tregua, que no de paz, entre Israel y Hamás, después de casi año y medio de guerra con un saldo de más de 50.000 muertos, que en el caso de la población civil de Gaza se asemeja más a un inventario de muertos producto de un genocidio que a un saldo de muertos producto de una guerra.

Personalmente como humano, me alegro de que pare la barbarie, pero, sin ningún tipo de dudas, estoy absolutamente convencido de que hasta que Palestina no tenga su propio territorio y sea reconocido como Estado, lo único que se está haciendo es posponiendo un nuevo conflicto, que aflorará bajo cualquier otra excusa, para poner de nuevo sobre el tapete este problema milenario.

Entiendo también plenamente la posición de Israel, un Estado rodeado de enemigos pero que lamentablemente tendrá que aceptar más temprano que tarde la creación del Estado Palestino, ojalá en un solo espacio territorial y no en dos porciones o franjas con está en la actualidad, como lo son Gaza y Cisjordania.

¿Qué tipo de excusa dará origen al nuevo conflicto por venir?

Primero, la hipersensibilidad de los actores, el uno, Israel, un Estado formal y el otro, un grupo terrorista como Hamás, que se ha autoproclamado como vocero de la causa Palestina dejando claro que una cosa es el pueblo Palestino y otro el grupo Hamás.

Segundo, la desesperanza y las dificultades que enfrentará el pueblo Palestino en los próximos años ante las dificultades en las cuales van a vivir mientras se adelanta el proceso de reconstrucción de todas sus infraestructuras.

Tercero, otro acto terrorista realizado por cualquier bando en contra de los intereses de Israel y que inmediatamente será asociado con los Palestinos o con la causa Palestina.

Cuarto, el conflicto y la rivalidad que en la actualidad tienen Israel e Irán desde que se dio la Revolución Islámica y la destitución en su momento del Sha. Recordemos que de aliados se convirtieron en enemigos.

Quinto, los efectos que tengan los conflictos que se den en países como Yemen, Siria, Irak, Libia, Líbano, Jordania u otros que generen la reacción de sus aliados, quienes obviamente defenderán en primera instancia y como motivación principal sus intereses.

Sexto, la postura que asuma el presidente Trump a quien le importan poco los protocolos y parte como estrategia del pragmatismo y el uso de la presión efectiva por encima de cualquier otra consideración.

Obviamente existirán otros escenarios de variados tipos, por lo cual hay que estar sintonizado con los acontecimientos del día a día.

Otro tema que no debe ser dejado a un lado, es que alrededor de la reconstrucción de las diferentes infraestructuras de Gaza, desde el momento del inicio del conflicto (o aún antes), los grandes monstruos de la construcción ya tienen listas sus propuestas, en lo que se debería entender como un gran negocio y no como un gran negociado.

Estamos pues ante una historia sin fin, donde las evidencias han demostrado que, si no se toman decisiones de fondo, de raíz, por las buenas o por las malas, donde ninguna de las dos estrategias ha funcionado hasta la fecha, pues estaremos simplemente esperando que aparezca la noticia del inicio de un nuevo conflicto, de magnitudes, impactos y efectos colaterales obviamente insospechados.

Contra todos los pronósticos considero que el presidente Trump puede pasar a la historia, si con su particular lógica y forma de ver el mundo, se apersona del tema y convence por las buenas o por las malas a los implicados para que de una vez por todas se tomen las decisiones que se deben tomar.

Personalmente considero que, si lo anterior se da, es un buen candidato a próximo Premio Nobel de la Paz.

Igualmente considero que la postura y la posición asumida por Qatar, es de suma importancia y que con sus buenos oficios puede al menos intentar lograr que un amplio y fuerte grupo o bloque de países presionen a Israel, Irán y Turquía a que faciliten con grandeza la solución de este conflicto, antes de que se convierta en el detonante que acabe de manera directa con todos ellos y de manera indirecta y colateral, con el resto.

Incluyo a Turquía por el poder o el nivel de influencia que tiene sobre la OTAN, ya que Turquía es el país que más bases militares de la OTAN alberga en su territorio, haciendo que sus decisiones y acciones internas, con gobiernos autoritarios, y externas, por ejemplo, contra el pueblo Kurdo, no sean tenidas en cuenta en la dimensión que tienen por la comunidad internacional.

Igualmente, actores principales como China y Rusia, ambos con sus propios problemas, miran desde lejos esta situación y mantienen prudente distancia mientras sus intereses no se vean afectados.

Para colmo de males, mientras sigamos dependiendo hoy en día y por otro largo tiempo de los combustibles fósiles, el petróleo y el gas seguirán siendo los ases que motiven todas las decisiones y las acciones, así como el control o la seguridad de los lugares geográficos terrestres y marítimos que en términos logísticos se requieren para mantener su flujo normal.

Si es verdad que los actores involucrados quieren al menos hacer respetar la tregua, deberán comportarse como “gato en cristalería” o como “monje tibetano caminando sobre un delgado papel de arroz”, pues este es un acuerdo que requiere de mucha filigrana para su concepción, redacción y firma y mucho más para acatarse.

Por todo lo anterior, entre la tregua y la paz, existe un verdadero abismo.

jueves, 31 de octubre de 2024

El mundo en alto riesgo

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

Podríamos enumerar los grandes riesgos a los que está sometido el mundo en los actuales momentos, riesgos que nos producen miedo al futuro próximo y nos reta a buscar soluciones inmediatas y efectivas.

1. Riesgo a una tercera guerra mundial. Parece increíble, pero los enfrentamientos entre Rusia y Ucrania, y entre Israel y Hamas, ya generan tensiones que encienden alarmas nucleares, entre los países que cuentan con este tipo de súper destructivos armamentos, que no son muchos, pero están tomando partido en los conflictos mencionados. Desafortunadamente, hasta el momento, no encuentran soluciones de fondo, que permitan su terminación, generando inclusive desesperos entre aliados, por el escalamiento paulatino al que se va llegando en los países implicados, en destrucción y muertes, donde cualquier error en atacar estructuras muy sensibles, puede generar una irreversible activación nuclear, que detonaría la que sería la peor de las guerras.

Los países implicados, sufren una crisis de confianza entre las partes y mantienen una sed de venganza, que alientan a la victoria con dominación y ocupación, y a la derrota con sometimiento y humillación. Hoy, más que nunca, las partes en conflicto deben explorar posibles arreglos a las dificultades que generaron los conflictos, ojalá dentro de un cese al fuego prudencial, temporal y verificable, que no pueda ser utilizado para que las partes tomen un nuevo aire de reagrupamiento, de rearme y fortalecimiento. El objetivo debe ser el fin del conflicto, que beneficie a las partes, que tendrán que cargar con la pérdida de seguramente algunos beneficios.

Lo otro sería la guerra hasta el final, con rendición del perdedor y alto riesgo de que el conflicto degenere en una guerra mundial. Tremendo reto tenemos como humanidad, para evitar nuestra autodestrucción.

2. El azote de los fenómenos naturales: inevitables son las fuerzas de la naturaleza, el agua, el fuego y el viento, vitales para nuestra existencia, se enfurecen y asechan a la humanidad con inundaciones, incendios y huracanes, dejan grandes destrucciones a su paso y solo podemos hacerles frente con alertas tempranas, planes de evacuación y atención de desastres, refugios y programas de reconstrucción y reubicación.

3. Las pestes, las pandemias y las enfermedades incurables y mortales, que llegan para quedarse, mientras la ciencia encuentra la cura a tan graves males. Curiosamente los aportes de los científicos de Israel, una de las fuerzas enfrentadas, han contribuido sustancialmente a la medicina, para bien de la humanidad.

Estas terribles amenazas, para la humanidad, tienen en común, el hecho de ser eventos súbitos, en la mayoría de las veces impredecibles y todos generadores de destrucción y muerte, además de la migración de millones de personas.

A estos riesgos agregamos los conflictos internos, en los países donde las dictaduras se vienen imponiendo, a través de gobiernos de la izquierda comunista, fracasada como modelo en todo el mundo, que están generando un fenómeno de migración masiva de millones de personas, que buscan mejores oportunidades en nuevos territorios, algunos ávidos de mano de obra laboral, que ya no tienen, por el envejecimiento de su población y la negación de las nuevas generaciones a formar familias formales, con hijos, habida consideración de los esfuerzos físicos, económicos y de la mucha valentía, que ello exige.

Incluir en la fuerza laboral a los migrantes, genera un fenómeno de competencia con la mano de obra local, que, aunque escasa, termina quitándole puestos de trabajo, por ser más eficientes y baratos, además de que muchos oficios, ya no los quieren ejercer los locales, por ser considerados difíciles y de mucho sacrificio, yo diría que este fenómeno se está dando en todos los países, inclusive en los subdesarrollados como el nuestro.

El otro fenómeno de la migración es el de la cantidad de delincuentes que trae el proceso migratorio, terminan haciendo daños en sus nuevos países de destino, lo que genera esa xenofobia, donde como siempre, por unos pocos malos, terminan pagando las consecuencias, muchos buenos.

Resulta prácticamente increíble, que varios países estén utilizando el mecanismo de la migración, para liberar presos con destino específico. En nuestro caso se dice que Venezuela ejerce esta práctica desafortunada, que termina desacreditando a la gran cantidad de venezolanos, buenos elementos, que ya se han asentado en nuestro país, lo sienten como propio y conviven normalmente con nosotros.

Qué más podíamos esperar de Maduro, expulsa a los suyos y nos encarta con sus delincuentes. Entre a menos gente le toque dar mantenimiento súper precario, más se puede enriquecer; por algo será que hasta Brasil ha perdido la confianza en Maduro y sus secuaces.

En nuestro país, cada vez más débil para enfrentar estos grandes riesgos y realidades, que se ciernen sobre el mundo, habida consideración del propósito auto destructor que viene ejerciendo el gobierno de Petro y sus secuaces, colocándonos en inferioridad de condiciones para enfrentar los efectos extremos de estos riesgos y realidades, generadores de migración, con efectos socio políticos y económicos, que requieren de gobiernos muy eficientes y responsables, capaces de mantener sus economías a flote, en la generación de los recursos necesarios para enfrentar estas realidades.

En Colombia, con un ejército debilitado y desmotivado, una unidad de atención de riesgos y desastres totalmente saqueada y debilitada y un sistema de salud inducido a la quiebra, va a ser muy difícil hacerles frente a estos riesgos que se ciernen sobre el mundo.

Solo nos queda acercarnos mucho más a Dios, creador de cielos y tierra, para que nos proteja frente a estos grandes riesgos.

martes, 14 de mayo de 2024

De cara al porvenir: novedades

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

Colombia acaba de firmar su tratado de libre comercio número 17 con los Emiratos Árabes Unidos. Recordemos que el auge de los TLCs nació ante el fracaso de la conformación del ALCA a comienzos del presente siglo, cuando los Estados Unidos, sin darle muchas vueltas al asunto, se dieron cuenta de que era más ventajoso para ellos negociar uno a uno con cada país y no en bloque.

Los otros 16 tratados firmados vigentes son con Chile, México, El Salvador, Guatemala, Honduras, con el EFTA (conformado por Islandia, Leichtenstein, Noruega y Suiza), Canadá, Estados Unidos, Perú, Ecuador, la Unión Europea, Corea, Costa Rica, Inglaterra, Irlanda del Norte e Israel.

Existen además cerca de una docena de acuerdos comerciales, entre los cuales se pueden mencionar CAN y CARICOM, entre otros.

Aun cuando ha habido avances, es importante que el país conozca los verdaderos beneficios que le ha traído a Colombia esta estrategia, y sería más que deseable que el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y Procolombia, nos mostraran el estado de la respectiva balanza comercial con cada uno de ellos, así como una divulgación apropiada de las condiciones de cada tratado, vigencia, productos y servicios establecidos dentro del mismo.

En un mundo global es necesario saber con profundidad qué se compra y qué se vende, en cuáles cantidades, cada cuándo y a quién, para poder afinar estrategias e ir enfocando la sectorización económica que requiere el país, y por qué no, los ajustes, definiciones y/o redefiniciones de su vocación económica y sus sectores estratégicos.

En ese mismo orden de ideas y como un ejemplo claro de que la ciencia ficción a veces nos sirve para ir aproximándonos sin prevención a posibles situaciones futuras, hoy se está comenzando a hablar de lo que se llama la “economía espacial”.

En 1968 un año antes del primer alunizaje tripulado, el gran director cinematográfico Stanley Kubrick sorprendió al mundo con su película “2001 odisea del espacio”, que se convirtió en un ícono de la ciencia ficción. El argumento habla de ciertos fenómenos que ocurren dentro de una nave espacial de carga cuya actividad es transportar minerales de varios planetas hacia la tierra.

El impacto de esta minería espacial está por verse, pero hoy ya contamos con algunos ejemplos de los impactos a pequeña escala –todavía– que nuestras incipientes aventuras espaciales han realizado. Hoy se habla de la basura espacial, una nueva clase de contaminación de presencia creciente en nuestra atmósfera, que empieza a afectar la movilidad de naves y equipos y la afectación a las telecomunicaciones. La llegada del hombre a la Luna dio origen a la basura espacial dejada en el satélite, sin que conozcamos sobre actividades, experimentos u operaciones que se hayan realizado sin divulgación generalizada. También los viajes de exploración sin retorno fuera de nuestro sistema solar generan desechos espaciales.

Si por ejemplo comenzáramos a extraer minerales de la Luna, los estudiosos advierten que la pérdida de peso a gran escala del satélite podría afectar la tensión gravitacional entre la Luna y la Tierra con efectos tan extraños como cambios en los ciclos de rotación del satélite, la siembra y la reproducción, las mareas y las corrientes marinas, las intensidades de los vientos y hasta el ciclo menstrual de las mujeres, entre otros tantos, sin hablar de la posibilidad de traer a virus y bacterias o formas de vida desconocidas a nuestro planeta e igualmente de manera recíproca.

Ahora bien, el impacto socio económico y político de la actividad espacial afecta los ámbitos de las telecomunicaciones, de los temas militares, de los temas de comercio y de transporte aéreos, atmosféricos y de espacio exterior, asunto que apenas está en sus primeros pasos de reflexión y estudio.

Recordemos a Fritz Perls cuando sentencia: “Nada tiene significado sin su contexto. El significado no existe”.

NOTA: La afectación de las relaciones internacionales con Israel, impacta negativamente la normalidad en el manejo de ciertos asuntos de la operación militar en Colombia. Debemos recordar que el tema de las relaciones internacionales es un asunto de Estado y no de Gobierno.

RETROCESO: En Colombia, una vez ponemos la vara a una buena altura, nos da mucha dificultad al menos conservarla. En 2012 Colombia llevó 104 atletas a los Olímpicos de Londres. A Río de Janeiro en 2016 llevó 147 y para TOKIO 2020, 71, que es la marca mínima que se espera para París 2024.

lunes, 15 de enero de 2024

Editorial: sucesos de la semana 31


Antonio Montoya H.
En su editorial de la semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. reseña los dos accidentes de los buses que transitaban entre la Costa Atlántica y Medellín; el deslizamiento de tierra en la vía entre Medellín y Chocó; las intervenciones del fiscal Barbosa en contra de las políticas de Gustavo Petro; el fortalecimiento de la delincuencia en 16 departamentos de Colombia; los gastos de la primera dama Verónica Alcócer; los gastos de la Cancillería en una nueva flota de vehículos; el juicio de Nicolás Petro; los incrementos en el SOAT y en las tarifas de energía; de la demanda que apoya Petro de Sudáfrica a Israel; los ataques de Estados Unidos y el Reino Unido a los Hutíes de Yemen, y finaliza con la situación de Ecuador.

miércoles, 3 de enero de 2024

Editorial: perdimos el año


Antonio Montoya H.
En su editorial de la semana Antonio Montoya H., además de ofrecerles un saludo de año nuevo, presenta un balance de los hechos que fueron noticia, empezando por las actuaciones de Gustavo Petro en contra de Antioquia y otras regiones del país. Por ejemplo no le prorrogó a Antioquia la licencia de ser autoridad minera; casó una pelea con Marbelle por un ataque en redes a su hija; la pelea del Éxito con la DIAN, la de MinTrabajo con Van Camps, además de su intromisión en el fútbol lo que puede representar problemas con la FIFA como en Brasil, sus constantes desapariciones sin causa justificada y su pelea en redes con Milei quien decidió no pagar estudios a extranjeros.

También comenta el cierre de la nefasta época que Medellín vivió en la administración de Quintero y la esperanza que brinda la nueva administración, los problemas de la paz total y las actuaciones violentas del ELN, el incremento del salario mínimo y la informalidad en el país, y concluye con los mejores deseos a las nuevas administraciones regionales, y su sentimiento de tristeza y rechazo a las guerras de Ucrania y el invasor ruso, y la de Israel contra Hammas. No dejes de verlo.

lunes, 4 de diciembre de 2023

Editorial: sucesos de la semana


Antonio Montoya H.
Antonio Montoya H., en su editorial para El Pensamiento al Aire, inicia sus comentarios sobre los hechos noticiosos de la semana celebrando los dos conciertos de Karol G, en Medellín. Luego expresa su total rechazo al movimiento que desean hacer en la dirección del Metro de Medellín, los lugartenientes de Daniel Quintero que están en la Alcaldía; también habla de los avatares de la Reforma a la Salud que lleva el 90% aprobado; del impuesto a los plásticos de un solo uso; de la paz total; del ministro Álvaro Leyva y las dificultades de los pasaportes; de la concertación del salario mínimo para el 2024, y concluye con el rompimiento de la tregua entre Israel y Hamas. No dejes de verlo.

martes, 17 de octubre de 2023

Editorial: sucesos de la semana No. 21

Antonio Montoya H.
En su editorial de la semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. expresa su rechazo por el ataque terrorista de Hamas en Israel y de las expresiones antisemitas al pueblo judío de Gustavo Petro que no representa el sentir de los colombianos. Habla de la necesidad de brindar a las regiones su autonomía y no se explica tampoco por qué el presidente retira el apoyo de las 4G en Antioquia. Igual que en Haití, habla del final de los sicarios colombianos que asesinaron a Villamizar en Ecuador y recomienda que no se olvide el apoyo a Ucrania. Está complacido con el acuerdo para salvar a TIGO y habla de las encuestas cuyas tendencias favorecen a los candidatos de derecha y centro y muestran una gran desventaja de la izquierda. Reseña la defensa que hace Francia Márquez de su jefe de seguridad destituido; la inflación en Estados Unidos que no nos permite que bajen las tasas de interés en nuestro país, expresa sus condolencias por el vil asesinato de colombianos en la franja de gaza y finalmente se refiere a la muerte del violador Alfredo Garavito. No dejes de verlo.