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martes, 4 de marzo de 2025

De cara al porvenir: otros elementos para negociar con el imperio

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

Dándole continuidad a lo expresado en el artículo anterior, a negociar con el imperio, me permito poner en consideración algunas acciones o estrategias que podríamos hacer, teniendo en cuenta un antecedente que no se nos puede pasar por alto: el presidente Trump es ante todo un negociante, un empresario y como tal actúa.

Mi muy dilecto amigo el doctor Jorge Alberto Velásquez llama la atención sobre un libro escrito a principios de los noventa por Donald Trump y el periodista Tony Schwartz titulado como El arte del trato”, donde expone sin ambages ni posturas melifluas cuál es su estrategia de negociación en 5 pasos, así:

1. Negociar.

2. Amenazar.

3. Negociar.

4. Sacar ventaja.

5. Ver que se puede conseguir.

Cómo dicen ahora algunos maleducados, ¿qué de lo anterior no le ha quedado claro?

Esta postura categórica se parece un poco a la estrategia de negociación paisa cuando decimos:

1. ¿Cuánto vale?

2. ¿Por qué tan caro?

3. Le ofrezco la mitad.

Cada quien opina del baile de acuerdo a cómo le fue en él.

Como elementos de negociación adicional, podríamos tener los siguientes:

Colombia posee un gran potencial energético con reservas de petróleo, gas natural, carbón, uranio y algunos minerales raros como el coltán en el Guainía.

Además, poseemos oro, platino y esmeraldas.

Colombia, con Chocó y Amazonas, participa en 2 de los 5 pulmones naturales del mundo.

Colombia tiene la octava extensión de corales del mundo, que son las selvas submarinas.

Colombia es potencia hídrica con un poco más de 4.000 microcuencas, 1.200 ríos, 1.600 lagos y 1.900 ciénagas.

Colombia posee el 57 % de la superficie mundial de Páramos que son las fábricas naturales de agua.

La Mojana es una de las 5 regiones más fértiles del planeta según la FAO.

Gracias a su enorme biodiversidad Colombia puede seguir aportando semillas al Depósito Mundial de SVALBARD en Noruega.

“En biodiversidad, Colombia posee la mayor concentración de especies por unidad de área en el mundo, lo que representa un banco de material genético que le permite participar con solvencia en un mercado en el que pocos países tienen posibilidades de competir. Es grande el potencial del país para avanzar en desarrollos biotecnológicos, en la producción de medicamentos de origen vegetal y en innovaciones agrícolas y pecuarias, entre otras. Se cuenta con condiciones físicas que, sumadas a la localización geográfica, posibilitan convertir una gran variedad de productos y servicios que representan ventajas comparativas, en altamente competitivos dentro de un contexto global en el que es posible prever el incremento en la demanda de bienes tropicales”.

En el aspecto turístico, siempre y cuando sepamos obtener la tan anhelada paz y con una legislación apropiada, podremos llegar a convertirnos en una verdadera potencia:

“Si usted quiere conocer el Caribe vaya a Cuba o República Dominicana.

Si quiere conocer el Océano Pacífico, vaya a Chile.

Si quiere conocer la Cordillera de Los Andes, vaya a Ecuador.

Si quiere conocer la selva amazónica, vaya a Brasil.

Si quiere conocer las culturas precolombinas, vaya a México o Perú.

Pero si quiere conocer todas estas cosas reunidas, vaya a Colombia”.

En cuanto al potencial hidroeléctrico, una de las formas más limpias de producir energía, las cifras son asombrosas:

Por último, siempre y cuando nuestro mal llamado sistema educativo nos ofrezca como uno de sus productos una adecuada conciencia geográfica e histórica, podremos entonces decir que tenemos una ciudadanía que sabe y puede valorar su territorio:

Colombia cuenta con ventajas comparativas geopolíticas de orden mundial

* Geocentro de la gran cuenca oceánica mundial.

* País bisagra de los grupos de integración.

* Vértice de la cuenca latina del gran Caribe.

* Vértice de la gran cuenca ecológica mundial.

* Dos de cinco pulmones del mundo.

* Primer lugar en variedad de ecosistemas.

* Vértice de la mayor cuenca de energía primaria del mundo.

* Posee la única cordillera intertropical del mundo (Potencia recursos hídricos).

* País esquina de la cuenca del gran Caribe (Golfo de México, Mar Caribe y Mar de las Antillas).

* Cuenca con vastas extensiones de aguas jurisdiccionales (mar económico) en los litorales Caribe y Pacífico.

Como lo ven, nos sobran recursos, pero nos falta educación, ciudadanía y líderes idóneos y probos.

martes, 14 de mayo de 2024

De cara al porvenir: novedades

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

Colombia acaba de firmar su tratado de libre comercio número 17 con los Emiratos Árabes Unidos. Recordemos que el auge de los TLCs nació ante el fracaso de la conformación del ALCA a comienzos del presente siglo, cuando los Estados Unidos, sin darle muchas vueltas al asunto, se dieron cuenta de que era más ventajoso para ellos negociar uno a uno con cada país y no en bloque.

Los otros 16 tratados firmados vigentes son con Chile, México, El Salvador, Guatemala, Honduras, con el EFTA (conformado por Islandia, Leichtenstein, Noruega y Suiza), Canadá, Estados Unidos, Perú, Ecuador, la Unión Europea, Corea, Costa Rica, Inglaterra, Irlanda del Norte e Israel.

Existen además cerca de una docena de acuerdos comerciales, entre los cuales se pueden mencionar CAN y CARICOM, entre otros.

Aun cuando ha habido avances, es importante que el país conozca los verdaderos beneficios que le ha traído a Colombia esta estrategia, y sería más que deseable que el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y Procolombia, nos mostraran el estado de la respectiva balanza comercial con cada uno de ellos, así como una divulgación apropiada de las condiciones de cada tratado, vigencia, productos y servicios establecidos dentro del mismo.

En un mundo global es necesario saber con profundidad qué se compra y qué se vende, en cuáles cantidades, cada cuándo y a quién, para poder afinar estrategias e ir enfocando la sectorización económica que requiere el país, y por qué no, los ajustes, definiciones y/o redefiniciones de su vocación económica y sus sectores estratégicos.

En ese mismo orden de ideas y como un ejemplo claro de que la ciencia ficción a veces nos sirve para ir aproximándonos sin prevención a posibles situaciones futuras, hoy se está comenzando a hablar de lo que se llama la “economía espacial”.

En 1968 un año antes del primer alunizaje tripulado, el gran director cinematográfico Stanley Kubrick sorprendió al mundo con su película “2001 odisea del espacio”, que se convirtió en un ícono de la ciencia ficción. El argumento habla de ciertos fenómenos que ocurren dentro de una nave espacial de carga cuya actividad es transportar minerales de varios planetas hacia la tierra.

El impacto de esta minería espacial está por verse, pero hoy ya contamos con algunos ejemplos de los impactos a pequeña escala –todavía– que nuestras incipientes aventuras espaciales han realizado. Hoy se habla de la basura espacial, una nueva clase de contaminación de presencia creciente en nuestra atmósfera, que empieza a afectar la movilidad de naves y equipos y la afectación a las telecomunicaciones. La llegada del hombre a la Luna dio origen a la basura espacial dejada en el satélite, sin que conozcamos sobre actividades, experimentos u operaciones que se hayan realizado sin divulgación generalizada. También los viajes de exploración sin retorno fuera de nuestro sistema solar generan desechos espaciales.

Si por ejemplo comenzáramos a extraer minerales de la Luna, los estudiosos advierten que la pérdida de peso a gran escala del satélite podría afectar la tensión gravitacional entre la Luna y la Tierra con efectos tan extraños como cambios en los ciclos de rotación del satélite, la siembra y la reproducción, las mareas y las corrientes marinas, las intensidades de los vientos y hasta el ciclo menstrual de las mujeres, entre otros tantos, sin hablar de la posibilidad de traer a virus y bacterias o formas de vida desconocidas a nuestro planeta e igualmente de manera recíproca.

Ahora bien, el impacto socio económico y político de la actividad espacial afecta los ámbitos de las telecomunicaciones, de los temas militares, de los temas de comercio y de transporte aéreos, atmosféricos y de espacio exterior, asunto que apenas está en sus primeros pasos de reflexión y estudio.

Recordemos a Fritz Perls cuando sentencia: “Nada tiene significado sin su contexto. El significado no existe”.

NOTA: La afectación de las relaciones internacionales con Israel, impacta negativamente la normalidad en el manejo de ciertos asuntos de la operación militar en Colombia. Debemos recordar que el tema de las relaciones internacionales es un asunto de Estado y no de Gobierno.

RETROCESO: En Colombia, una vez ponemos la vara a una buena altura, nos da mucha dificultad al menos conservarla. En 2012 Colombia llevó 104 atletas a los Olímpicos de Londres. A Río de Janeiro en 2016 llevó 147 y para TOKIO 2020, 71, que es la marca mínima que se espera para París 2024.