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lunes, 14 de julio de 2025

La ignorancia es atrevida

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Me sorprendió (no muy gratamente) la reciente entrevista que concedió el excanciller Álvaro Leyva a la prestigiosa revista Semana por la falta de precisión en algunos puntos, compartida por el entrevistado y su entrevistador, el periodista Yezid Lancheros, director de Semana.

Cuestionó el periodista al doctor Leyva sobre unos audios en los que supuestamente aparecía fraguando un golpe de estado contra el presidente Petro.

Y. Lancheros: “El presidente Gustavo Petro fue elegido democráticamente en las urnas y su mandato va hasta el 7 de agosto de 2026, salvo que él decida renunciar de manera voluntaria, lo otro es ilegal.”

A. Leyva: “Claro que sí (…) No necesariamente, porque se puede enfermar, se puede morir (…) hay normas constitucionales.”

Y. Lancheros: “¿Pero qué norma constitucional permite que el presidente de Colombia en ejercicio termine su mandato antes de tiempo?”

A. Leyva: “Por eso le digo (…) si quiere más adelante le explico.”

Para que dejemos las cosas bien claras, no es cierto que el mandato de Petro va hasta el 7 de agosto de 2026 a menos que él decida renunciar, como lo asegura Lancheros. Si uno funge como orientador desde uno de los órganos de opinión más prestigiosos debe conocer, al menos de pasada, lo que al respecto establece la Constitución:

Art. 109 de la Constitución.Para las elecciones que se celebren a partir de la vigencia del presente acto legislativo, la violación de los topes máximos de financiación de las campañas, debidamente comprobada, será sancionada con la pérdida de investidura o del cargo.”

Al respecto, se tramita una denuncia formulada ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes por violación de los topes financieros en la campaña presidencial de Petro. Una vez que se formulen los cargos con base en el acervo probatorio, el juicio pasará al Senado, y el incriminado (o sea, el presidente en ejercicio) deberá ser separado del cargo, como lo ordena el artículo 175 ibidem, que reza:

En los juicios que se sigan ante el Senado, se observarán estas reglas: 1. El acusado queda de hecho suspenso de su empleo, siempre que una acusación sea públicamente admitida.”

Esto es, que, aparte de la renuncia, el presidente puede terminar su mandato en virtud de un fallo condenatorio por violación de los topes de la campaña.

Por su parte el doctor Leyva da la impresión de desconocer estas elementales normas, pues en ningún momento se refirió a ellas. Sólo señaló eventos como el de la enfermedad o la muerte como posibles causas de terminación del mandato, además de la renuncia al cargo.

En su lugar, trató de explicar, sin lograrlo, una imaginaria tesis sin ningún fundamento en la normatividad constitucional colombiana, a la que llama neoconstitucionalismo dialógico, consistente en que “las fuerzas vivas” de la nación se reúnen con el presidente para dialogar y proponerle que, en aras de una solución a la crisis que atraviesa el país, se retire del cargo. Eso ni tiene asidero en nuestra Carta, ni parece realizable, dada la conocida estrategia del mandatario, obsesionado con perpetuarse en el poder.

Con toda consideración lo decimos, no es explicable que quien ha ocupado tan elevados cargos oficiales y ha dedicado toda su vida a la actividad política no tenga presente en esta angustiosa coyuntura que atraviesa nuestra patria, una solución democrática, constitucional y pacífica como la que establece el art.109 arriba citado.

Si, como consecuencia del monumental soborno que viene ejerciendo el Gobierno sobre los otros órganos del poder o del amedrentamiento que surge de la furiosa estigmatización que en forma permanente lanza quien ejerce la presidencia en contra de sus opositores, llegare a fracasar este intento democrático, queda aún otra alternativa, los arts. 216 y 217 de la Constitución que ordenan a la fuerza pública actuar, en cumplimiento de su función básica o primordial, para restablecer el orden constitucional violentado en forma asidua por este Gobierno que tiene, entre sus objetivos inmediatos desconocer la misma Constitución para aferrarse al poder por cualquier medio (asamblea constituyente convocada ilegalmente, por ejemplo). Para restablecerlo, es obvio que no es posible hacerlo bajo el mandato de quien lo quiere quebrantar. ¡El que lo entendió, lo entendió!

lunes, 29 de enero de 2024

Editorial: sucesos de la semana 33


En su editorial de la semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. hace referencia a los incendios que azotan al país; a cómo Gustavo Petro intenta hacer la reforma a la salud a punta de decretos; al fallecimiento de Piedad Córdoba; a la compra que hizo el Grupo Callejas del Éxito; a la suspensión del canciller Álvaro Leyva por el contrato de pasaportes, y concluye con su análisis de la financiación de Fecode a la campaña de Gustavo Petro.

lunes, 4 de diciembre de 2023

Editorial: sucesos de la semana


Antonio Montoya H.
Antonio Montoya H., en su editorial para El Pensamiento al Aire, inicia sus comentarios sobre los hechos noticiosos de la semana celebrando los dos conciertos de Karol G, en Medellín. Luego expresa su total rechazo al movimiento que desean hacer en la dirección del Metro de Medellín, los lugartenientes de Daniel Quintero que están en la Alcaldía; también habla de los avatares de la Reforma a la Salud que lleva el 90% aprobado; del impuesto a los plásticos de un solo uso; de la paz total; del ministro Álvaro Leyva y las dificultades de los pasaportes; de la concertación del salario mínimo para el 2024, y concluye con el rompimiento de la tregua entre Israel y Hamas. No dejes de verlo.

jueves, 20 de octubre de 2022

Vigía: entre lo inmoral y lo geopolítico

Coronel John Marulanda (R)
Por John Marulanda*

El desbarajuste moral del gobierno Ortega-Murillo está certificado no solo por la OEA sino por la Unión Europea, que declaró persona no grata a la embajadora nicaragüense Zoila Müller en retaliación por la expulsión de la diplomática Bettina Muscheidt, a lo que se agrega el “rechazo absoluto” de Managua al embajador norteamericano Hugo Rodríguez; la calificación de injerencista a la diplomática neerlandesa para Centroamérica; la exclusión del Nuncio apostólico y la señalación del Papa como “santo tirano”.

Diplomacia y moral

El pasado 12 de agosto, Colombia y Nicaragua estuvieron ausentes de la sesión extraordinaria que culminó con una sanción de la OEA a Managua por su violación a los DDHH, especialmente contra la iglesia católica, 7 de cuyos sacerdotes siguen retenidos por la dictadura mientras 18 monjas teresianas han tenido que buscar refugio en la vecina Costa Rica.

El Palacio de Nariño en Bogotá informó de una orden directa y expresa de Petro y su canciller Leyva para tal ausencia, “por razones humanitarias”: 21 presos políticos, entre ellos cuatro aspirantes a la Presidencia y unas 200 organizaciones humanitarias purgadas, entre ellas la Academia Nicaragüense de la Lengua. Se habló en el momento de una censura del nuevo canciller, con quien nos encontramos en Lima recientemente. La misma se hizo a puerta cerrada el pasado septiembre 09 y, retractándose, el canciller aclaró que “Se va a firmar una moción de condena en Ginebra junto a 52 países y Colombia va a firmar. Hay que condenar al señor Ortega”; “El obispo encarcelado en Nicaragua (monseñor Rolando Álvarez) no tiene nada que ver con el caso de La Haya”, remató el diplomático. No mencionó su interés en firmar una carta posterior que adhiriera a la condena mayoritaria de la OEA. En el entretanto, la justicia argentina investiga a la dictadura centroamericana por crímenes de lesa humanidad.

Desde el pasado 21 de septiembre, Ortega-Murillo había nombrado su embajador en Colombia, un veterano diplomático con experiencias en Irán, Yugoslavia, Ecuador y Costa Rica. El 3 de octubre, el recientemente nombrado embajador de Colombia en Managua, se posesionó. Algo turbio pero discreto, corre entre Petro y Ortega-Murillo, vía Leyva y Muñoz.

El asunto geopolítico

El 4 de octubre, la Corte Internacional de Justicia de La Haya conminó tanto a Colombia como a su contraparte “nica”, a que eviten consideraciones estrictamente técnicas sobre la solicitada extensión de 200 millas de Zona Económicamente Exclusiva adyacente a los cayos e islas circundados por el nuevo mar nicaragüense, lo que podría extender la soberanía del país centroamericano a proximidades a Cartagena. La misiva, dirigida a Arrieta y su coagente Cepeda, quienes renunciaron a los pocos días de la llegada de Petro a la presidencia, deja al canadiense Donald M. McRae, juez ad hoc de Colombia ante la CIJ, como el pilar visible de la defensa jurídica del país frente al embate consistente de Nicaragua. A escasas semanas de una nueva ronda de alegatos, no se sabe aún quiénes serán los designados para representar a la nación en La Haya, generando una gran incertidumbre sobre los intereses geoestratégicos de Colombia en su soberanía marítima.

En una charla con el almirante en retiro Roberto Serrano, nos explicó los eventuales aportes novedosos que su hijo, establecido en La Haya desde que dejó la Escuela Naval, podrían hacer gracias a la aplicación de un artículo de la reglamentación de la misma Corte, que permite revisar fallos a la luz de nuevos descubrimientos. Escuchado por almirantes retirados asesores del grupo legal autocesado, no parece que tales hallazgos hayan sido lo suficientemente sólidos para convencerlos. El fallo de los 75 mil kilómetros cuadrados de mar, quedará en firme el próximo mes de noviembre.

Tanto Petro como su canciller oportunista, guardan silencio mientras los militares retirados y activos, primeros interesados en la soberanía nacional y la ciudadanía en general, miran con preocupación el futuro inmediato. ¿Perderemos la soberanía económica de esa parte marítima del Caribe? ¿Se armará un rifirrafe aeronaval, ahora que Rusia hace fuerte presencia en Nicaragua, con el apoyo de Cuba y Venezuela? Aprovechando la afinidad ideológica con Petro, Maduro, Díaz-Canel y Ortega-Murillo, ¿“dejarán así” este litigio estratégico?

Aislada moral y diplomáticamente, la dictadura no pasa por su mejor momento y será difícil encontrar en el futuro una Nicaragua más propensa a ceder en sus intereses geoestratégicos en el mar caribeño. Difícil perspectiva para la geopolítica regional, decidida desde Europa, desde donde se insiste en un tratado binacional.

viernes, 12 de agosto de 2022

Señales de esperanza

José Leonardo Rincón Contreras
Por José Leonardo Rincón, S. J.*

El inicio de un nuevo gobierno y, más este, genera expectativas que se mueven desde la preocupación, la ansiedad y la incertidumbre, hasta la esperanza de que al pais le vaya bien y la alegría de ver sus primeros aciertos.

Indudablemente, un pacto histórico, como se le ha denominado, como pacto no deja de ser frágil, conociendo los antecedentes de sus compromisarios, entre los cuales hay de todo, desde exguerrilleros y comunistas radicales hasta la rancia clase política bipartidista tradicional, pasando por reconocidos politiqueros, auténticos camaleones que se mimetizan según el terreno que pisan. Todos ellos, curiosamente, se subieron en el bus de la victoria, unos cuando vieron que rodaba rápido y los otros cuando declinaron ser oposición. Me imagino el berenjenal de la repartición de cuotas. Esa coalición frágil efectivamente será histórica si se mantiene, si no, caerá cual castillo de naipes.

Con todo, no se puede negar que ha habido un número importante de nombramientos que mandan señales de esperanza. Nuestro exalumno berchmans José Antonio Ocampo, generó un parte de tranquilidad desde la estratégica cartera de Hacienda. Fue un primer respiro importante y un mensaje de alivio en medio de un contexto global económico muy complejo. Personalmente, me ha alegrado saber que a su lado hay dos profesores javerianos reconocidos no solo por su alta competencia profesional sino también por sus calidades éticas: Gonzalo Hernández, en el viceministerio técnico y Luis Carlos Reyes al frente de la DIAN. El primero era nuestro director de investigación y el segundo el director del observatorio fiscal.

Supimos en estos días del nombramiento de Cesar Ferrari en la Dirección del DNP y nuestra alegria no fue poca. César, además de contar con una aquilatada hoja de vida académica y profesional, es un hombre ético y así lo pueden corroborar sus estudiantes javerianos. Peruano de nacimiento, nacionalizado colombiano, conoce como pocos nuestra realidad del país y prestará un excelente servicio.

* De Álvaro Leyva sabemos de su pasión de antaño por la paz y desde su cartera de relaciones exteriores seguramente buscará que Colombia en el contexto internacional sea ahora reconocida como un país de paz.

* Un primo muy cercano trabajó al lado de Cecilia López, la nueva ministra de Agricultura, y de ella y sus capacidades me ha dado siempre las mejores referencias.

* De Patricia Ariza en Cultura se oyen los mejores comentarios por parte de quienes han sido sus colegas en el medio. Es importante siempre que estos retos sean asumidos por conocedores del tema.

* Alejandro Gaviria en educación, después de ser rector de Los Andes, genera positivas expectativas.

* Ivan Velásquez, en Defensa, suscita controversia, pero es clara su rectilínea posición frente a los no-negociables en materia de derechos humanos y lucha anticorrupción, dos temas hoy día tan sensibles como ineludibles.

Aquí ha habido aciertos y yo los comparto. Para mi son señales de esperanza en medio de tanta desazón y desencanto. No hablo de los otros ministros porque o no los conozco o solo tengo referencias vagas. Lo que sí es claro es que el país necesita funcionarios cualificados y honestos. Un descache sería no solo desalentador sino escandaloso y el palo no está para cucharas. Se necesita igualmente durabilidad y estabilidad en estos servicios al país. Por lo pronto seguimos atentos a la conformación del equipo y a que el presidente trabaje en equipo, un reto nada fácil pero absolutamente necesario.