Mostrando las entradas con la etiqueta Inteligencia artificial. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Inteligencia artificial. Mostrar todas las entradas

martes, 26 de agosto de 2025

De cara al porvenir: nuevas posibilidades educativas

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

China ha implementado la enseñanza obligatoria de inteligencia artificial (IA) en escuelas primarias y secundarias a partir del 1 de septiembre de 2025, para estudiantes entre 6 y 15 años. Esta iniciativa busca formar competencias clave del siglo XXI, como el pensamiento crítico y la resolución de problemas, a través de un enfoque escalonado que abarca desde la conciencia cognitiva hasta la innovación práctica.

Detalles de la implementación:

* Inicio: la enseñanza obligatoria de IA comenzará el 1 de septiembre de 2025.

* Niveles educativos: abarcará escuelas primarias y secundarias.

* Edades: se aplicará a estudiantes de 6 a 15 años.

* Enfoque: el plan busca un desarrollo escalonado, comenzando con la conciencia cognitiva y avanzando hacia la innovación tecnológica.

* Contenido: se espera que los estudiantes desarrollen habilidades como el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la alfabetización digital.

* Metodología: se utilizarán proyectos prácticos, actividades interactivas y asistentes virtuales en el aula.

Contexto y objetivos:

* Visión de futuro: China está liderando la integración de IA en la educación con el objetivo de formar una fuerza laboral preparada para el futuro.

* Competencias del siglo XXI: la iniciativa busca fomentar habilidades esenciales para la era digital, como el pensamiento crítico y la resolución de problemas.

* Avance tecnológico: China busca consolidar su posición como líder mundial en IA, comenzando desde la base educativa.

* Desarrollo integral: se busca un enfoque holístico que combine la enseñanza de conocimientos técnicos con el desarrollo de habilidades blandas.

Implicaciones:

* Transformación educativa: la introducción de IA en la educación básica marca una transformación profunda en los modelos de enseñanza y aprendizaje en China.

* Desafíos éticos: es crucial abordar los aspectos éticos relacionados con la privacidad de los datos y el uso responsable de la IA en la educación.

* Oportunidades: la IA ofrece un potencial significativo para mejorar la calidad de la educación y preparar a los estudiantes para el futuro.

Me imagino que, en Colombia, tanto las asociaciones de colegios como el Ministerio de Educación Nacional ya tienen un proyecto muy avanzado para comenzar a incorporar estas nuevas tecnologías dentro de la agenda académica.

De no hacerlo, la educación tradicional se convertirá en un obstáculo y no en un potenciador del desarrollo.

¡Amanecerá y veremos!

jueves, 22 de mayo de 2025

¿La IA tendrá libre albedrío…?

Fredy Angarita
Fredy Angarita

¿O ya se lo entregamos nosotros?

A comienzos de esta semana, la revista AI and Ethics, publicada por la Universidad de Aalto en Finlandia, reveló un estudio que pone sobre la mesa una inquietud profunda: según sus investigadores, algunas tecnologías de inteligencia artificial ya cumplen con tres condiciones filosóficas clásicas del libre albedrío:

* Intención orientada a objetivos

* Capacidad de decisión autónoma

* Control sobre sus propias acciones

Viviendo en un país profundamente creyente, este tema no es menor. Basta con recordar cómo el libre albedrío está inscrito en las enseñanzas religiosas desde hace siglos: Deuteronomio 30:19, Josué 24:15, Mateo 23:37, Apocalipsis 22:17.

El libre albedrío, para muchos, no es solo una capacidad mental: es un don espiritual. Sin embargo, ahora tenemos que preguntar: ¿Será que la inteligencia artificial está alcanzando un nivel de conciencia, o simplemente estamos viendo el reflejo de todo lo que le hemos enseñado?

Hoy vemos estudiantes que se quejan de profesores que usan IA. Y profesores que acusan a los estudiantes de depender demasiado de ella. Empresas que invierten millones en especializaciones, maestrías y proyectos para escalar con IA. Y, al mismo tiempo, grupos que alertan sobre el impacto ambiental de esta carrera desbordada. Nos asusta la autonomía que puede tener la IA, pero olvidamos algo esencial: llevamos décadas alimentándola. Desde 1943, cuando Warren McCulloch y Walter Pitts crearon el primer modelo matemático de red neuronal. Pasando por 2005, cuando Roger Mougalas acuñó el término big data y se lanzó Hadoop. Y no olvidemos el deep learning (2010), que desató el auge actual.

Han sido más de 65 años enseñándole a los ordenadores a “pensar”. Y mientras tanto, nosotros fuimos entregando voluntariamente nuestras decisiones: contamos nuestra vida en redes, publicamos nuestros gustos, compras, ideas, viajes y hasta amores.

Hoy preguntan si la IA podrá tener libre albedrío. Pero quizás la pregunta correcta sea otra: ¿será que la IA no lo generó sola, sino que fuimos nosotros quienes le entregamos el nuestro?

miércoles, 16 de abril de 2025

De la mayéutica al Prompt

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

Ahora que mucha gente habla con tanta propiedad sobre algo que no conoce, como lo es por ejemplo la Inteligencia Artificial -IA-, es prudente que nos detengamos un momento en precisar algunas de sus aristas, como lo es una de las posibilidades de interactuar con los humanos a través de simples preguntas.

Recordemos que la mayéutica es la metodología empleada por Sócrates para que, a partir de preguntas dirigidas, hacer que el interlocutor tuviera que pensar para encontrar él mismo la respuesta.

Por su parte hoy se define Prompt como una instrucción que se le da a una herramienta de Inteligencia artificial -IA- para que genere resultados específicos.

Cuando iniciamos el consumo y uso masivo del Internet y comenzaron a aparecer y popularizar los llamados motores de búsqueda, pues el usuario simplemente escribía unas palabras guías para iniciar la búsqueda, lo cual arrojaba cada vez un número más abundante de páginas con posibles respuestas directa o indirectamente relacionadas con el objeto de interés.

Algún analista crítico me decía en su momento que mientras más páginas con posibles respuestas aparecieran, más general y de pronto más mala era la calidad de las palabras de búsqueda que yo estaba empleando, por lo cual el esfuerzo que tenía que hacer era mejorar la calidad de las preguntas para acotar el cúmulo de respuestas posibles alrededor de respuestas más focalizadas.

Tan complicado de manejar es la abundancia como la escasez de información.

Muchos de los algoritmos actuales se emplean para hacer cálculos y para establecer relaciones sofisticadas entre universos de datos, a partir de registros bien diseñados y obviamente bien diligenciados.

Recordemos aquella máxima computacional que reza: “Sí introducimos basura como datos, obtendremos basura como resultados”.

En el mundo relacional, cuando se habla de “bases de datos”, se habla también de formas, procedimientos y lógicas para establecer relaciones entre los datos, dejando abierta una puerta para que, a través de la Ingeniería Matemática, se puedan establecer algoritmos que “jueguen y manipulen” con los datos disponibles, los proyecten, infieran nuevas posibilidades de relación y obviamente de nuevos resultados.

Recordemos que gramaticalmente se define la “oración” como “La menor unidad del habla con sentido completo”, a través de la aplicación correcta de la sintaxis que habla de que para construir una oración lógica se debe recurrir al uso del sujeto y luego del predicado y luego de los complementos.

El correcto uso del lenguaje exige reconocer que:

*La gramática es el estudio de las palabras, sus elementos y combinaciones. 

* La morfología estudia cómo se construyen las palabras. 

* La sintaxis es la manera en que se organizan las oraciones para que tengan sentido. 

* La fonética analiza los sonidos de las letras y sus combinaciones.

* La ortografía es el conjunto de normas que regulan la escritura de una lengua.

Algunos técnicos eruditos hablarán de la “Semántica Profunda”, de “los Sistemas Complejos”, de los “Conjuntos Difusos o Fuzzy Sets”, entre otros tantos.

Por ahora reconozcamos que apenas estamos abriendo los ojos ante este nuevo universo que se presenta ante nuestros ojos y ante nuestra mente y que es prudente aproximarnos a esta nueva realidad con algún elemental principio de conocimiento.

En la antigua Grecia las áreas de estudio eran: matemáticas, filosofía, poesía, gramática, retórica, gimnasia, historia, música, astronomía y geometría, cada una un verdadero mundo. Hoy por hoy, nuevas áreas de conocimiento están en nuestras manos.

Paralelamente recordemos que “hay palabras que tienen consecuencias y hay silencios que tienen motivos”.

jueves, 20 de marzo de 2025

De cara al porvenir: las nuevas partituras

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

En un mundo híper especializado, donde se reivindica la necesidad no solamente de reconocer el nivel de especialización y de focalización al cual hemos llegado si no, y por sobre todo, el poder interactuar con otras disciplinas en el plano de la multidisciplinariedad y de la transdisciplinariedad, es conveniente darse cuenta de la necesidad de que las distintas disciplinas puedan compartir métodos y protocolos para poder comunicarse y generar soluciones conjuntas.

Veamos un simple ejemplo: si usted quiere pertenecer a una orquesta sinfónica de calidad, usted debe ser un virtuoso del instrumento en particular, de modo que le pueda sacar el mejor provecho a esa herramienta musical.

Sin embargo, previo a la idoneidad particular, usted debe también, y por sobre todo, saber leer la partitura, de modo que pueda aportar con su instrumento bien tocado, el tono y el sonido requerido en el momento apropiado. De nada sirve que usted trate de sobresalir por su lado pues entonces su participación afectará el producto colectivo, el producto final que es la melodía, o dicho en palabras más técnicas, la generación de sinergias armónicas.

Hoy el papel de las universidades está en cuestionamiento: ¿Será que se deben dedicar a producir conocimiento? Ante competencias directas como las grandes empresas del sector privado, esta sería una apuesta perdedora, sobre todo por el ritmo al cual están acostumbradas a trabajar. Sugeriría que se dedicaran, primero, a reivindicar el papel del hombre, del humano, de la humanidad y del humanismo, con respecto al papel a desempeñar en este momento histórico por el hombre, ahora que se habla de competidores directos en lo concerniente a la llamada inteligencia artificial -IA-.

Recuperar el sentido del hombre, su papel y las características particulares que lo distinguen de los otros seres que habitan el planeta, es decir, impulsar un nuevo “renacimiento”, apoyadas obviamente por las nuevas herramientas con que hoy se cuenta.

También deberían dedicarse a reflexionar y con un sentido crítico amplio, es decir constructivo y propositivo; buscarle alternativas a los relatos actuales que ya son anacrónicos y están en vías de desaparecer.

La construcción de “protocolos”, de “métodos”, de “esperantos” o de “partituras” para que las diferentes disciplinas puedan coexistir de manera colaborativa, sería un aporte invaluable en el momento actual.

La construcción de verdaderos marcos de conceptualización objetivos, serios, apartados de los egos y los egoísmos, que sean diagnósticos verificables pero a su vez propositivos y prospectivos, es un elemento primordial para el trabajo conjunto entre las diferentes disciplinas, lo cual les permitirá conocer aún más del objeto bajo estudio.

Finalmente, recuperar el sentido de lo ético en el desenvolvimiento de lo humano, de modo que seamos capaces de recuperar el tiempo perdido y sean el respeto y la tolerancia los principios que rijan nuestra existencia.

Hoy se confunden de manera permanente conceptos como el de inteligencia y el de habilidades.

La computación y su reciente evolución alrededor de la inteligencia artificial multiplican la capacidad de cálculo y de establecimiento de relaciones entre datos.

Sin embargo, es el criterio, el razonamiento ético y la moral quienes respaldan la toma de decisiones, asunto donde el humano seguirá interviniendo.

La noción de tiempo, la simultaneidad convertida en un “ahora permanente y continuo” exigirá nuevas competencias y formas de interacción entre los humanos y los distintos tipos de recursos disponibles para poder funcionar y poder sobrevivir en medio de realidades ciertas o falsas que puedan hacer parte del mundo de la información y de los datos.

Claro que la inteligencia artificial abre nuevas posibilidades de universos en casi todos los aspectos conocidos y por conocer.

Sin embargo, recordemos que los especialistas del cerebro sostienen que en promedio los humanos solamente utilizamos aproximadamente un 5 % de su real capacidad, lo cual nos impone un reto, pues, quiérase que no, el cerebro humano es el modelo que seguir por parte de los diseñadores actuales de la IA.

En los albores de su espectacular desarrollo y crecimiento, la IA debería ser vista no como un competidor, más sí como un complemento a los esfuerzos humanos en la búsqueda del bienestar general.


miércoles, 5 de febrero de 2025

¿Estoy vivo o estoy muerto?

José Alvear Sanín
José Alvear Sanín

La IA se viene imponiendo como instrumento para resolver todos los problemas. Varios queridos amigos han consultado en sus distintos canales de IA sobre mí, con los siguientes resultados:

1. J.A.S.C. encontró que mi padre, que jamás ocupó un cargo público, había sido ministro de Justicia, de Gobierno, y magistrado de la CSJ, y que había habido “otro personaje”, José Alvear Sanín, asesinado por paracos y narcotraficantes en 1989, cuando era candidato presidencial de la UP.

2. A M.T.D. le salió en el chatGPT que nací en 1908 y fallecí en 2003 (95 años), que fui muy destacado y que es posible que en la Historia de la literatura colombiana, de Jorge Luis Vargas, o en Literatura colombiana: del romanticismo a la modernidad, de Óscar Hernández, se encuentre algo sobre mí.

Justamente intrigado, descubrí que el libro de Jorge Luis Vargas registrado en internet, se llama Así fue, y trata de la vida militar de su autor, un general de la Policía; y que el poeta Óscar Hernández no escribió nada distinto de pequeñas poesías y agradables artículos de prensa con algo de humorismo.

3. A J.C.O., el mismo chatGTP le informó que yo había escrito más de 1.750 artículos de prensa y que soy autor del Manual del Río Magdalena, pero omitió otros seis libros que he publicado y mi especialidad como historiador del transporte y miembro de la Academia Antioqueña de Historia.

Aunque me atribuye una gran importancia e influencia en el escenario nacional —que jamás tuve—, ignora todo lo relativo a mi trayectoria laboral. Según esa fuente nací en 1937, tres años antes de ver la luz, y no informa si estoy vivo todavía.

Sigo pensando que estoy vivo, pero no me siento autorizado para contradecir la respetada, universalmente consultada y acatada IA. Por tanto, toca a mis amigos decidir si me escriben o envían sufragios a mi esposa.

jueves, 19 de diciembre de 2024

La computación

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

Respaldados en la información de Wikipedia, he aquí un breve brochazo de nuestra actualidad computacional.

“La historia de la computadora se remonta a hace miles de años, cuando los humanos comenzaron a utilizar herramientas manuales para realizar cálculos. El ábaco fue una de las primeras herramientas de este tipo, y se inventó alrededor del año 4000 a. C.

A continuación, algunos hitos importantes en la historia de la computadora:

* 1642: Blaise Pascal crea la Máquina de Pascal, una máquina de engranajes que permitía realizar operaciones aritméticas mecánicamente.

* 1802: Joseph Marie Jacquard inventa un sistema de tarjetas perforadas para automatizar sus telares.

* 1834: Charles Babbage inventa una máquina analítica y es considerado el "padre de la computadora".

* 1936: Se crea la primera computadora electromecánica, la Mark I, en Estados Unidos.

* 1945: En la Universidad de Pensilvania se construye la ENIAC (Electronic Numerical Integrator And Calculator), la primera computadora electrónica de propósito general.

* 1949: Jay Forrester desarrolla la primera memoria, que reemplazó los tubos al vacío.

* 1951: La Univac I se convierte en la primera computadora ampliamente comercializada.

* 1953: Grace Hopper desarrolla el primer lenguaje de programación, Cobol.

* 1968: Douglas Engelbart presenta un prototipo de computadora moderna con ratón e interfaz gráfica de usuario (GUI).

* 1976: Steve Jobs y Steve Wozniak cofundan Apple Computer y presentan Apple I.

* 1984: Steve Jobs presenta la primera computadora Macintosh.

A partir de este momento la miniaturización, el aumento de la capacidad de procesamiento y de almacenamiento y la movilidad han dado resultados como:

* Popularización del celular y las APPs.

* La robótica.

* La nube.

* La big data.

* El blockchain.

* La inteligencia artificial -AI-.

Ramas de las ciencias de la computación

* Desarrollo de algoritmos.

* Inteligencia artificial.

* Ciencia de datos.

* Ingeniería de software.

* Teoría de la computación.

* Programación.

* Robótica.

* Tecnologías de la información (TIC).

Tipos de computadoras

* Computadora analógica.

* Computadora híbrida.

* Supercomputadora.

* Computadora central.

* Minicomputadora.

* Microcomputadora.

Las computadoras se clasifican en 4 grupos:

* Súper computadoras.

* Macrocomputadoras.

* Minicomputadoras.

* Microcomputadoras.

Hoy, la computación cuántica y la computación orgánica marcan el camino impulsado por la Inteligencia artificial.

La computación cuántica es una disciplina que se basa en la mecánica cuántica para realizar cálculos de manera más rápida y eficiente que las computadoras tradicionales:

* Se vale de propiedades de las partículas subatómicas, como la superposición, el entrelazamiento y la interferencia cuántica.

* Permite realizar muchas operaciones simultáneamente.

* Puede almacenar más estados por unidad de información.

* Puede operar con algoritmos más eficientes.

La computación cuántica tiene potencial para impactar en áreas como la criptografía, la investigación del ADN, el descubrimiento de medicamentos y el desarrollo de materiales sostenibles.

Los equipos cuánticos están compuestos por tres partes principales:

* Un área para los cúbits o qubits, la unidad básica de información.

* Un método para transferir señales a los cúbits o qubits.

* Un equipo clásico para ejecutar programas y enviar instrucciones.

Sin embargo, la computación cuántica enfrenta desafíos como la decoherencia, que es la tendencia de los cúbits o qubits a perder su estado cuántico. Los investigadores buscan diseñar sistemas para minimizar la decoherencia y mantener los cúbits o qubits en sus estados cuánticos el mayor tiempo posible.

El green computing (también conocido como TI ecológica o sustentable) es el diseño, la fabricación, el uso y la eliminación de computadoras, chips, otros componentes tecnológicos y periféricos de forma que se limite el impacto nocivo en el medio ambiente, lo que incluye la reducción de las emisiones de carbono y el consumo de energía por parte de los fabricantes, los centros de datos y los usuarios finales. El green computing también abarca la elección de materias primas de origen sustentable, la reducción de los residuos electrónicos y la promoción de la sustentabilidad mediante el uso de recursos renovables.

El potencial de que el green computing tenga un impacto positivo en el medio ambiente es considerable. El sector de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) es responsable de entre el 1.8 % y el 3.9 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Además, los centros de datos representan el 3 % del consumo total anual de energía, un aumento del 100 % en la última década.

“La demanda energética y la emisión de carbono de la informática y de todo el sector de las TIC deben moderarse drásticamente si se quiere frenar el cambio climático a tiempo para evitar daños medioambientales catastróficos”, según un informe publicado por la Association for Computing Machinery (enlace externo a ibm.com).

Cada aspecto de la moderna tecnología de la información, desde el chip más pequeño hasta el mayor centro de datos, conlleva una etiqueta con el precio del carbono y el green computing trata precisamente de reducirlo. Los creadores de tecnología desempeñan una función importante en el green computing, al igual que las corporaciones, organizaciones, gobiernos y personas que utilizan la tecnología. Desde centros de datos masivos que instituyen políticas para reducir el consumo de energía hasta personas que eligen no usar protectores de pantalla, la TI ecológica es multifacética y conlleva innumerables decisiones en todos los niveles.

La biocomputación es un campo de estudio que busca reducir el poder de cómputo y aumentar su eficiencia. En este contexto, se han desarrollado organoides cerebrales funcionales, que son células cerebrales ensambladas en organoides que tienen un tamaño similar al sistema nervioso de una mosca de la fruta.

La computación natural es otra área científica que se enfoca en comprender los procesos computacionales de la naturaleza, en particular de la biología, y en desarrollar modelos computacionales inspirados en ella.

Por otro lado, la electrónica orgánica es una rama de la electrónica que se encarga de estudiar materiales orgánicos, como polímeros conductores o estructuras moleculares, para crear dispositivos y circuitos electrónicos”.

Actualmente se trabaja en el entendimiento y aprovechamiento de los micelios asociados a los hongos como posibles plataformas de manejo de datos en forma de red orgánica.

“El micelio es una estructura de los hongos de apariencia similar a una raíz, consistente en una masa de hifas ramificadas y de textura como de hilo, que forman la parte vegetativa de los hongos pluricelulares como las setas y los mohos.

Ante tal evolución, vertiginosa y de crecimiento exponencial, no cabe sino abrir la mente y tratar de intuir las implicaciones que para el hombre y la sociedad tendrá su implementación, uso y popularización”.

Estamos entrando consciente o inconscientemente a una nueva y desconocida dimensión.

lunes, 30 de septiembre de 2024

Racionalidad participativa

Hernán Saldarriaga Agudelo
Hernán Saldarriaga Agudelo

… para alcanzar niveles equitativos de autoestima y autorrealización.

Para Weber, la racionalidad se refiere a “la capacidad de la humanidad para reflexionar y racionalizar su comportamiento”, pero también la sitúa en un contexto social, es decir que el sentido de racionalidad tiene que dejar el sesgo de individualidad y convertirse en una racionalidad participativa.

Esta, precisamente, es la Tendencia 2 que anunciábamos en el año de 1990, en la revista Dyna de la Facultad Nacional de Minas de Medellín.

En la Tendencia 2, pronosticábamos que “Las tareas que exigen aplicación del esfuerzo físico, serán notoriamente desplazadas, especialmente cuando el hombre comprende, más aún, que solo a través de la racionalidad participativa podrá alcanzar niveles equitativos de autoestima y autorrealización. Las tecnologías, entonces, se basarán más en la utilización de la capacidad mental del hombre creador y recreador”.

Sorprendente esta visión en tiempos en que la IA no presentaba el desarrollo que hoy ostenta.

Veíamos a un hombre trabajador menos dedicado a tareas que exigen gran esfuerzo físico, menos emotivo, más racional, pero compartiendo con su entorno esa racionalidad por lo participativa, lo que le lleva hoy a que su comportamiento en las relaciones empresariales tenga una base distinta en las confrontaciones de huelgas o paros, que las maquinarias dejen de ser saboteadas y los administradores y dueños, ofendidos con las soeces o las agresiones físicas de otrora. Y a sentirse aportante en vez de explotado.

A su vez, con esa participación ha logrado elevados niveles de la estima propia y de la de otros como hombre que trabaja, y de autorrealización, al comprenderse, el mismo, como un buen trabajador dotado de valores. “Buen trabajador y honrado”. Pero también es sorprendente cómo visualizábamos el papel de la hoy llamada Inteligencia Artificial, para reemplazar las tareas físicas y como sustento de la capacidad mental del hombre creador, es decir un hombre de gran iniciativa, dotado de gran habilidad innovadora, capaz de crear ambientes, máquinas, espacios, relaciones, integraciones sociales de los roles en el hogar y en el ejercicio de su trabajo.

Hoy es más clara la diferencia entre hombre y máquina que antes de la aparición de la robotización, que no era tan clara.

Y paralelo a ello, un hombre cocreador. Cuando hablábamos de cocreación estábamos partiendo de la contribución que la capacidad mental del hombre trabajador aportaría a la obra del gran Creador del universo, desde el reconocimiento de sí mismo como la más grande obra creada por el Supremo. Reafirmamos entonces, nuestro concepto ya varias veces expuesto, de que la Inteligencia Artificial no puede llegar a las empresas simplemente desplazando la mano de obra, sino con previas restricciones legales basadas en parámetros éticos, y que debe ser asumida por la empresa para mayor productividad, y mayor cultivo de la inteligencia humana, al servicio de los objetivos empresariales recíprocos.

Es así como se patentará el dominio del hombre sobre la máquina por su propia dignidad y realización personal y colectiva.

miércoles, 11 de septiembre de 2024

El dataísmo

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

Ya se está hablando de una especie de nueva religión, el dataísmo, el culto a los datos ahora que se empieza a imponer la inteligencia artificial, cuya base es la organización de datos que permitan respuestas claras, rápidas y lo más exactas posibles a la resolución de inquietudes y problemas.

Llegó la llamada quinta revolución. Las revoluciones industriales anteriores se daban cada 100 años, ahora se darán cada 25 años o menos ya que los avances son impresionantes, súper rápidos. Estos implicarán drásticos cambios en la expectativa de la vida humana, en la gran cantidad de aulas educativas y empleos que ya no se requerirán, en la sostenibilidad física y mental de la humanidad y en su relacionamiento, en la producción de los alimentos y vestuarios, en la configuración familiar, donde la tendencia al envejecimiento de la población es creciente y el interés en el matrimonio y en los hijos es decreciente; a la vuelta de unos 15 años, la humanidad cambiará drásticamente.

Yo, habida consideración de mi edad cercana a los 70 años, educado bajo los parámetros de la religión Católica y la vida familiar basada en el matrimonio, con varios hijos, no veo con buenos ojos muchos de los cambios, donde el bien se convierte en mal y el mal se convierte en bien, fruto de la ampliación de los parámetros éticos a los que nos han venido sometiendo estos acelerados avances de la humanidad, apartados de las enseñanzas y normas de comportamiento, establecidas por la moral cristiana.

Esta revolución industrial va tan rápido que ya hay empresas en los campos de las tecnologías, la energía y la movilidad, etcétera, que son más poderosas que los Estados mismos.

Se habla hoy de costosísimas inyecciones que te ponen a pensar y actuar solo en positivo y en un plazo no muy lejano, unos 15 años, inyecciones que prolongarán la vida, e inclusive, atrevidamente, insinúan la inmortalidad humana, exceptuada por supuesto, la muerte accidental.

Se dice que los robots remplazarán a los domiciliarios, los carros inteligentes, remplazarán a los conductores del transporte de carga y pasajeros, mejor dicho, quedará tanta gente sin empleo, que están estudiando un subsidio global que permita la sostenibilidad humana.

En la educación, la IA, será la que le dirá a las personas que deben estudiar, luego de analizar tus datos de habilidades, capacidades, competencias, preferencias y demás; quedarán atrás muchas largas carreras que hoy son apetecidas, la presencialidad será remplazada por la virtualidad y cursos de capacitación de muy corta duración. Hoy sentimos ya la disminución acelerada de estudiantes en las universidades públicas y privadas; la deserción escolar es un fenómeno preocupante, donde motivos diferentes a la drogadicción y falta de recursos, puedan ser la causa de la pérdida de interés de nuestros jóvenes.

Para mi dice mucho cuando nuestros jóvenes evitan formar familia con hijos deseados, por los sacrificios que implican, olvidando que son mayores las satisfacciones de contribuir a una mejor sociedad, a una mejor vida en comunidad.

Con estos cambios, tan rápidos y drásticos, vendrán tiempos muy complicados y difíciles, la dependencia, o mejor, la adicción a las pantallas es cada vez mayor, generando consecuencias desastrosas en lo personal, familiar y social. Mis nietos, menores de 5 años, dicen: dame una pantalla y me quedo tranquilo, en todo tipo de reuniones las pantallas evitan cada vez más la necesidad de las relaciones interpersonales directas.

La IA en manos de malos y dañinos personajes, será un arma en contra de todos, hoy más que nunca tenemos que trabajar y dar ejemplo de valores y principios, de muy buen comportamiento, de mucha unidad familiar, frente a los hijos y los mayores, haciendo los sacrificios de amor y servicio que impliquen.

La humanidad tendrá que prepararse para recibir estos nuevos adelantos. Nuestro alcalde Federico Gutiérrez, en compañía del sector privado y de la academia, ya está trabajando en la capacitación de muchísimos jóvenes para ser programadores, recolectores de datos, limpiadores de datos y en fin, todas las materias que forman parte de la construcción y manejo de la inteligencia artificial y se están apoyando los emprendimientos empresariales formales que para el desarrollo de la IA se requieren.

En el Congreso de la República, ya cursan varios proyectos de ley tendientes a regular la IA, es allí donde se darán las discusiones y se escucharán supuestamente a los conocedores del tema, para que pidamos contar con la mejor normativa posible, que impida los abusos y demás problemas que pueda generar la aplicación e implementación de la IA en la cotidianidad de las diversas actividades.

Lo más importante: educar a los niños, jóvenes y adolescentes, en principios y valores, en responsabilidad en sus actuaciones, fomentar la familia, matrimonios duraderos con hijos deseados, advertir los peligros de la esclavitud a drogas, alcohol, sexo y todo tipo de adicciones, incluidas a las de las pantallas que tanto aislamiento ocasionan, fomentar la buena y balanceada alimentación y el deporte.

Que nuestro Señor Jesucristo nos ilumine para encontrar el equilibrio perfecto entre los avances tecnológicos de esta quinta revolución y la necesidad de una sociedad basada en la familia, los principios y los valores.

viernes, 19 de mayo de 2023

Nuevos oráculos

José Leonardo Rincón Contreras
Por José Leonardo Rincón, S. J.

Hace ocho días, para celebrar el Día del Maestro, estuve en Facatativá con 500 educadores de 12 colegios. Muy honrosa invitación en la que estuvieron presentes el señor Obispo y la secretaria de Educación. Conversé con ellos sobre el educador que queremos y necesitamos. Grata experiencia que me revivió mi vocación de maestro y me hizo sentir, como se dice, “en mi salsa”.

Para ser sugestivos, les conté que había ido a consultar el oráculo. Por supuesto que ya no me refería al de Delfos, ni más recientemente al doctor Google, sino al que impetuosamente ha llegado para quedarse, al menos por un tiempo: el Chat GPT. Les conté que le había preguntado sobre el ser maestro y que las dos paginas que me ofreció a los 30 segundos me resultaron relativamente satisfactorias en cuanto a que en algo se aproximaban a lo que había esbozado como conferencia. Así que di mi charla y al final les conté que tuve que volver al oráculo porque había quedado con una duda que realmente me preocupaba: ¿podrá la inteligencia artificial, ahora mandando la parada, desplazar a los educadores? Esta vez la respuesta fue tan breve como contundente y muy alentadora: “No. No podrá hacerlo, porque siempre en el acto educativo hay altas dosis de interacción emocional que varían según los sujetos, siempre nuevas, siempre diferentes, animadas por habilidades blandas siempre genuinas. La inteligencia artificial será siempre una imprescindible herramienta de ayuda, eso sí”.

La respuesta dada sí que me dejó muy satisfecho, porque desde hace casi ya tres décadas vengo hablando de que las nuevas tecnologías son un desafío para los educadores del nuevo milenio, advirtiendo de su inusitada relevancia, de la merecida importancia que hay que darles, del error al querer desterrarlas de la escuela en vez de incorporarlas, de lo sorprendentemente novedosas que resultan, pero también de la convicción profunda de que jamás desplazarán al educador maestro.

Creo que la reciente pandemia que hemos vivido nos lo confirma: lo acontecido en esos meses de aislamiento sí que ha tenido efectos de todo orden en el ámbito educativo. Las cosas no son lo mismo. Hay evidencias claras de una revolución cultural, sutil pero estremecedora que ha afectado la psique, el sistema operativo de nuestro ser humano. Ciertamente siendo los mismos, no somos los mismos. Hay un antes y un después. Claro, la tecnología se ha desarrollado exponencialmente y lo seguirá haciendo, pero el humanismo altivo no doblega su cabeza. No podemos ser dominados por las máquinas. Finalmente, ha sido la inteligencia humana la que ha concebido la inteligencia artificial y hay que poner las cosas en orden.

La tecnología es y seguirá siendo medio, no fin en sí mismo. Y, en ese sentido, será siempre una herramienta poderosa, maravillosa por su evolución y alcance, pues lo que ahora vemos y que nos deslumbra no es ni pisca de lo que nos falta ver. En principio es noble y buena. Claro, como toda herramienta, podrá ser mal empleada, manipulada y usada equívocamente. Entonces seguirá debatiéndose en el centro del corazón humano la eterna lucha entre el bien y el mal y será la libertad humana la que decida hacia dónde inclinar la balanza, capacidad de discernimiento que no creo tampoco se le endose a estas criaturas. Espero.

martes, 7 de abril de 2020

De cara al porvenir: inteligencia artificial y estupidez natural


Por Pedro Juan González Carvajal*

Pedro Juan González Carvajal
Y llegó la cuarta revolución industrial. Sobre los tres hitos anteriores –vapor, electricidad e informática–, llegan la big data, la analítica de datos, el Internet de las cosas y su cúspide: la inteligencia artificial. Sistemas soportados en algoritmos increíblemente precisos, computadores de altísima velocidad, avances gigantescos en biotecnología nos hacen enfrentar a un mundo totalmente nuevo. Pero, frente a este torbellino inagotable aparece en el medio el protagonista inevitable: el ser humano.

Frente a la nueva realidad humana pueden sostenerse dos visiones opuestas. La primera es la visión optimista en el sentido de que estamos viviendo el mejor momento de nuestra historia, marcada por el aumento en la expectativa de vida, rebaja ostensible de las enfermedades mortales, disminución de los conflictos armados y reducción de carencias básicas.

Pero existe una segunda visión, no tan optimista. El ser humano desbordado por la tecnología, obligado a sacrificar su intimidad, hipercontrolado por el Gran Hermano, bombardeado con información falsa, expuesto y manipulado en las redes, incapaz de distinguir lo verdadero de lo falso, confinado a una moderna caverna platónica.

Y es que el ser humano, tan prodigioso como para poder crear la inteligencia artificial, da golpes de ciego contra su propia inteligencia y da muestras inagotables de estupidez.

La destrucción de su entorno, el negacionismo frente al cambio climático, la elección de gobernantes ineptos son manifestaciones de tal estupidez. Pero hay ejemplos dramáticos y más puntuales.

Nuestro país tuvo hace algunos años iniciativa de solicitar su admisión en el selecto club de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), con la buena intención de adoptar las buenas experiencias y mejores prácticas de los países asociados a dicho ente. Por supuesto para poder hacer parte de la OCDE había y habrá que cumplir requisitos en temas laborales, educativos, tributarios, de buen gobierno y de inclusión entre otros. En fin, luego de un largo proceso, Colombia fue admitida en la Organización y ahora, como pertenecemos a ella, Estados Unidos ha decidido excluirnos de la lista de países en desarrollo, porque si estamos en la OCDE es porque ya estamos desarrollados (¡!). ¿Cuando se solicitó ser admitidos, se pensó en esta consecuencia? ¿Qué implicación económica tendrá para nuestro país dejar de recibir las ayudas para los países en desarrollo?

Capítulo aparte merece el caso de Aida Merlano. Para no repetir la historia desde su cinematográfica fuga y su detención en Venezuela, sólo resaltemos un detalle: el gobierno colombiano solicita su extradición y dada la situación política interna de ese país y las condiciones actuales de las relaciones entre los dos países, le solicita la extradición al presidente Guaidó: ¡Qué solicitud inútil! ¡Qué canto a la bandera!

Aunque los ejemplos podrían ser muchos, finalizo con uno que parece emblemático: un directivo del fútbol profesional colombiano denuncia que las apuestas están impactando sobre los arbitrajes y los resultados de los partidos. Pues bien, resulta que, desde este año, nuestra liga profesional tiene como principal patrocinador a ¡una casa de apuestas! Tienen ojo para un sucio, qué pésimo mensaje para la transparencia del campeonato.

En fin, con estas, entre otras muchas cosas, es inevitable pensar si nos irá mejor el día en que la inteligencia artificial domine al ser humano y lo libere de su estupidez natural. Bienvenida la Matrix.

Inconsecuencia: Primero nos invitan y luego nos exhortan para que lavemos bien nuestras manos con mayor frecuencia y luego EPM pone el grito en el cielo porque aumentó el consumo del agua.

Nota 1: el anuncio de la petrolera rusa Rosneft de salir de Venezuela, es más grave para Maduro que la recompensa que pusieron Los Estados Unidos por entregarlo.

Nota 2: extraña sobremanera la falta de información que se ha tenido en general de los países de África y de la India en estos momentos.

Nota 3: Ante el comportamiento de ciertos mal llamados líderes, no cabría si no aseverar, que no rebuznan simplemente por la configuración del pescuezo.

jueves, 14 de febrero de 2019

Inteligencia artificial


Por Andrés de Bedout Jaramillo*

Andrés de Bedout Jaramillo
Los humanos hablamos de inteligencia artificial, como la ciencia que busca mejorar la recopilación de hechos y datos en los computadores, con miras a que estos puedan ser analizados y permitan recomendaciones y conclusiones para mejorar la calidad de vida de la humanidad.

Todos los días los computadores tienden a ser más pequeños, con mayor capacidad de memoria y más baratos. Hasta aquí podríamos decir que no hay nada nuevo.

Las revoluciones industriales que se han venido dando en los últimos siglos, cada vez han venido pasando de un crecimiento lineal a un crecimiento exponencial. Es de tal magnitud el reto que se han impuesto, que lo podemos considerar como un desafío a la naturaleza física y humana. Dicen que la inteligencia artificial va a alcanzar a la inteligencia humana; dicen que van a lograr la inmortalidad de nosotros los mortales, que encontrarán la cura para todas las enfermedades incluido el envejecimiento; dicen que podremos diseñar a nuestros descendientes; dicen que a un mediano plazo viajaremos en drones o en globos o en satélites, dependiendo del proyecto ganador entre las 3 multinacionales participantes; dicen que nos vamos a aventurar en los límites de lo imposible, que veremos magia; dicen que será tal el grado de interconexión, que la comunicación entre nosotros los humanos, será telepática, de cerebro a cerebro por banda ancha, inclusive que aumentarán la capacidad de nuestros cerebros,  cuando el órgano más complejo dentro de la complejidad humana es precisamente el cerebro, que estaremos conectados a los robots; dicen que los robots tendrán sentimientos, que en un país asiático están estudiando los derechos de los robots, que el Internet será universal y gratuito…

Mejor dicho, no quiero seguir repitiendo lo que dijo un científico que curiosamente su familia emigró de España hacia Venezuela para huir del régimen franquista y él, emigró de Venezuela a Estados Unidos para huir del régimen Chavista. En su conferencia no hablo de cómo la inteligencia artificial evitará la polarización de los regímenes de las extremas izquierdas o derechas, ni de las injusticias que acarrean, ni hablo de cómo nos va a ayudar la inteligencia artificial en la prelación del interés general sobre el interés particular, ni de cómo acabará con las mafias y la corrupción.

Tampoco hablaron de cómo van a evitar que la inteligencia artificial sea utilizada para el mal de la humanidad, al igual puede estar orientada al exterminio de los humanos. Mejor dicho, vamos a tener 2 inteligencias artificiales, la de los buenos y la de los malos y ambos seguramente estarán presumiendo que la suya será la que producirá mayor bienestar a la humanidad y mejorará su calidad de vida. Tendrá que existir una tercera inteligencia artificial que concilie los intereses para que todos quepamos y nos beneficiemos.

¿Será que la inteligencia artificial nos terminará convirtiendo en robots? Pueda ser que a mí no me toque, estos proyectos son a unos 30 años y la expectativa de vida está acercándose a los 100 años. No me quiero ni imaginar comunicándome telepáticamente, si me da brega hoy comunicarme por las redes, las redes me comen, yo no nací con ellas, pero no puedo vivir sin ellas.

Aunque crean que la inteligencia artificial superara la inteligencia humana, eso nunca sucederá porque es la inteligencia humana la que ha inventado la inteligencia artificial y cuando hablamos de inteligencia artificial, estamos hablando de máquinas inventadas por humanos creados por Dios. Muchos sabios y científicos han estudiado la creación del muy complejo universo, concluyendo que solo un ser muy superior pudo hacerlo, DIOS.

La ciencia y la tecnología avanzan, en la medida en que los humanos destinen recursos económicos cuantiosos y suficientes, para que los humanos dediquen todos sus conocimientos y su inteligencia a desarrollar la inteligencia artificial. Son las grandes multinacionales de la informática las que están invirtiendo en estos temas, que las convertirán en más poderosas de lo que hoy son; poderosas económica, social y políticamente, la tendencia a la concentración del poder en unos pocos, todos los días es mayor, lo que obliga a estas entidades a trabajar muy duro los temas de la responsabilidad empresarial. De nada nos sirve un mundo muy desarrollado tecnológicamente, con guerras, hambre, pobreza, desigualdad y un medio ambiente deteriorado.

Que El Espíritu Santo nos ilumine y nos proteja.