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martes, 18 de noviembre de 2025

La Crónica: justicia a paso de tortuga o ¿teflón de la izquierda?

Rafael Uribe Uribe
Rafael Uribe Uribe

Durante una visita judicial a su residencia en Barranquilla, el ministro del Interior profirió insultos gravísimos contra una magistrada recurriendo a expresiones como "HP", "loca”, “demente", “delincuente” y otras descalificaciones solo propias de una verdulera, lo cual resulta preocupante viniendo de una figura pública de tan alto rango.

La respuesta del presidente de la Corte Suprema fue sin tino e indulgente. En lugar de exigir la detención inmediata del ministro, como correspondía ante semejante comportamiento, simplemente invitó a que se moderase el lenguaje.

Por otra parte, el procurador defendió el respeto que merecen los magistrados y anunció “la apertura de una investigación”. Su reacción también se percibió anodina dado que trató las pruebas videográficas ampliamente difundidas como si carecieran de peso, ¿cree que solo son solo "música celestial"?

Esta actitud transmite una profunda indignación ante la ausencia de consecuencias reales tras unos hechos tan graves, y subraya la urgencia de una respuesta institucional sólida frente a los insultos y la falta de respeto en el ámbito judicial.

Resulta igualmente alarmante la tardanza injustificada en los procesos judiciales contra el exalcalde conocido como “pinturita” de Medellín. A pesar de los numerosos cargos de corrupción que supuestamente pesan en su contra y de casi todo su gabinete, y del estado deplorable en que dejó la administración de la ciudad, las imputaciones no han avanzado de manera oportuna ni transparente.

También preocupa la falta de celeridad en la investigación de los hechos confesados por el hijo mayor del presidente y su compañera sentimental. Estas confesiones han sido ampliamente difundidas por distintos medios de comunicación, pero, según parece, la Fiscalía ha dejado estos casos en el limbo, sin resultados contundentes.

Otro de los aspectos que agrava la percepción de impunidad en el país es la falta de avances por parte del CNE y de la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes. Estos organismos parecen permanecer estáticos, sin mostrar progreso en las investigaciones que tienen pendientes, especialmente las relacionadas con la presunta violación de los topes de campaña y otras acusaciones que pesan sobre el presidente. Esta inacción genera inquietud y contribuye a la sensación de que las instituciones encargadas de fiscalizar el poder ejecutivo no ejercen su función de manera efectiva ni oportuna.

Sigamos el ejemplo de María Corina Machado y asumamos el compromiso de verdaderos patriotas vigilando cada mesa de votación para evitar cualquier intento de fraude. Este no es el momento para retirarnos a la tranquilidad de las fincas ni para distraernos con el Mundial de Fútbol; la patria debe estar por encima de nuestra comodidad, de ello depende la salvación de nuestra democracia.

El Rincón de Dios

“Ya se te ha declarado lo que es bueno. ¿Y qué exige el Señor de ti? Practicar la justa justicia, amar la misericordia y humillarte ante tu Dios.” Miqueas 6:8

miércoles, 12 de febrero de 2025

¡Y no pasó nada...!

José Alvear Sanín
José Alvear Sanín

La horrorosa transmisión del “consejo de ministros” de 6 horas, para la evacuación verbal del jefe de la banda presidencial, con limitadas intervenciones de sus secuaces, deja en claro varias cosas:

1. Que su permanencia en el poder depende de la silenciosa “lealtad” de su principal cómplice, ahora # 2 del régimen.

2. Que es tan escandalosa la presencia de ese sujeto, que hasta algunos del “gabinete” dicen que no pueden sentarse en la misma mesa que él, aunque han aceptado colaborar con alguien aun peor, porque el exembajador es un corderito al lado del otro consumidor del mismo estimulante.

3. Que no habrá renuncias en la primera fila, porque volver al Transmilenio después de gustar las mieles del poder no interesa a ninguno de los ineptos badulaques que ahora ocupan todos los cargos importantes (y proficuos) del Estado.

Un país sacudido por los hechos del Catatumbo, después de 29 meses de diario escándalo, fue convocado a presenciar el body language, acompañado del albañal oratorio de un individuo en mora del examen psiquiátrico que puede conducirlo del lugar equivocado donde se desempeña, al sitio de reposo que su salud aconseja.

Pero no pasó nada...

Seguimos en lo mismo...

Actualmente, una mayoría optimista mira hacia las elecciones de 2026, con la esperanza de que cese la horrible noche, olvidando que la pesadilla será cada día peor a medida que se acerquen los comicios. Pero no faltan los pesimistas, que temen que docenas de candidatos sin prontuario elijan al de la maquinaria, la mafia, las guerrillas, el billete y hasta los algoritmos, si la Registraduría también cae.

También hay un sector, minoritario hasta ahora, que podríamos llamar realista, que, analizando las mas recientes alocuciones y visajes de Petro, teme que este dé el golpe de Estado definitivo porque, a lo del Catatumbo, fríamente calculado para sellar la alianza militar Petro-Maduro, pueden seguir otras tres o cuatro confrontaciones para encender el país por todos los costados.

En ese posible escenario podría Petro asumir todos los poderes para “salvar el país, las instituciones y la democracia”, con el cierre del Congreso y la sumisión de las Cortes, como lo han hecho tantos dictadores que en el mundo han sido.

Si, por un lado, nunca un gobierno comunista ha entregado voluntariamente el poder, por otro, la psicología de Petro no es la de alguien que se canse del uso ilimitado del avión, de la diaria atención a sus dichos, de la inevitable aparición cotidiana en todos los medios y del placer inefable de dañar, destruir y corromper...

¡En fin, sigue el baile en la nave que se hunde!

miércoles, 14 de junio de 2023

Petro, ¡ahora más temible que nunca!

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín

Caído en desgracia, desesperado, borracho y deschavetado, Benedetti es grabado, y sus iracundas revelaciones parecen indicar que el presidente es un psicópata hiperexcitado, que su “mano derecha recién parida” es una voluble aprendiz de bruja a la que se le subió el champán a la cabeza, y que él mismo no es más que otro desechable, cómplice de negocios y farras dentro de un combo soez y corrupto donde la moral se reduce a ¡sálvese quien pueda!

Ante el espectáculo nauseabundo del actual gobierno las gentes vuelven sus ojos a las instituciones, confiando en la probidad de sus integrantes. Desde luego, si la Carta estuviese vigente todavía en la conciencia de sus agentes, ya el país estaría a salvo y esta columna no habría que escribirla porque Petro habría ya renunciado o estaría prófugo.

Pero en el mundo real, Petro se atornillará, y de patas y manos hará lo posible y lo imposible para mantenerse en el poder, mientras llega el autogolpe de Estado que viene preparando sigilosamente, en tanto distrae con sus cantinflescas peroratas a un país que se resiste a creer en la inminente caída en el abismo.

Ahora, completamente conocido, despreciado, rechazado y desnudo ante la comunidad internacional, Petro es más peligroso y temible que nunca antes.

Como incorregible leninista sabe que el poder depende del fusil. Después de la emasculación de las Fuerzas Armadas y la sumisión de la Policía, cuenta con los vestigios de esos cuerpos, con las disidencias, con el ELN, con las Guardias Campesinas, Indígenas y Cimarronas, y con las estructuras narcocriminales, es decir, con todos los fusiles disponibles, que ya le aseguran el dominio territorial de cerca de la mitad del país. Por esa razón, su gobierno es partidario del desorden público y del caos que precede a la imposición del implacable “nuevo orden” monista.

Las discrepancias entre todo ese montón de movimientos son apenas para la galería, porque hay un plan maestro para tomarse el poder y luego compartirlo con los distintos grupos políticos coaligados en el Pacto Histórico, lo que constituye la fase inicial de la revolución, cuyo resultado final es el gobierno totalitario del partido único.

Como si la base territorial de su poder no fuera suficiente amenaza, ahora se ampliará con la organización del mecanismo de los “Jóvenes de Paz”, que se le acaba de autorizar en el Plan Nacional de Subdesarrollo, aprobado a las volandas por un Congreso servil. Se trata entonces de poner rápidamente en marcha aquellos 100.000 muchachos de a millón mensual, anunciados desde comienzos del gobierno, fiel copia de los Colectivos Bolivarianos que aterrorizan al pueblo venezolano.

En Medellín, la semana pasada, Petro invitó a los jóvenes que delinquen en los combos a incorporarse a esa organización parapolicial. Lo anterior, en plata blanca, significa que no habrá ni siquiera necesidad de entrenar a los jóvenes pacificadores, porque ya llegarán adiestrados por las estructuras a las que se les ha prometido la “paz total”.

No olvidemos, con Orwell, que el Ministerio de la Paz es el que hace la guerra…

Mientras más se destape la cloaca del Gobierno, más peligroso se vuelve el capo del Estado y más pronto llegará el autogolpe que requiere para encender la revolución, esa sí total, para la cual son indispensables esos colectivos petro-maduristas que impondrán el terror urbano.

***

Después del discurso de absoluto corte leninista, el 7 de junio en la Plaza de Bolívar, Petro viaja a Cuba a presentar su informe a los jefes de la revolución continental, y para anunciar el cese al fuego con el ELN, que inicia una fase más dinámica del proceso aniquilador del modelo económico, social y del Estado de derecho en Colombia.

viernes, 9 de junio de 2023

El efímero poder

José Leonardo Rincón Contreras
Por José Leonardo Rincón, S. J.

El bochornoso espectáculo de sacarse los cueros al sol que nos ha dado estos días nuestra flamante clase política es una nueva y muy buena cátedra existencial de la que deberíamos sacar jugoso provecho.

Se nos olvida nuestra humana condición de seres limitados, lábiles, frágiles, llenos de defectos y de errores. No somos dioses, pero quisiéramos serlo a pesar de esas realidades. Legítima aspiración si se tratase de trascender, crecer y madurar. Equívoco sueño si de lo que se trata es de dominar todo, controlar todo, poseer todo. Lo grave es eso: olvidamos que no somos eternos.

Con razón que un superior mío, que lo fue toda la vida en la Orden, detestara a Machado porque le recordaba: “Todo pasa y todo queda, más lo nuestro es pasar…”. Claro, cuando uno está instalado en la mullida poltrona del poder le resulta terrible reconocer que un día ese cuarto de hora se le va a acabar. Los así llamados “viudos del poder” precisamente son aquellos que lloran amargamente la soledad de no tener una corte a su servicio, el ya no ser reconocidos ni aplaudidos, la irremediable suerte de ser paulatinamente olvidados.

Armando y Laurita, los personajes de turno, y con ellos toda la galería de estrellas fugaces, olvidaron esta verdad. Ser importantes y poderosos obnubila. Los fulgurantes destellos de ser el poder detrás del trono enceguecen. Se enredaron en la maraña de los hilos del poder que entretejieron y el querer robarse el control protagónico de las cosas, resultó saliéndoles por la culata. De tenerlo todo a quedarse sin nada. Subieron como palmas y cayeron como cocos. El revés ha sido estruendoso y promete serlo aún más.

El afán desmedido del tener, del poder, del placer, cobra un costo elevado. Entre más alto se suba, más duro el tiestazo en la caída. Lo sabemos, pero deliberadamente queremos ser amnésicos. Las deliciosas mieles se saborean y disfrutan, pero no son para siempre. Parafraseando diríamos: no hay poder que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista. Y es que efectivamente nadie resiste a un poderoso que olvidó que tenía el poder no para abusar sino para servir. A esos poderosos todo el mundo les bate cola mientras están en la cima, pero ni siquiera los determinan cuando están en la sima. Por eso se habla de aprovechar el “cuarto de hora”, ese único y efímero tiempo que se tendrá en la vida para aprender forzosamente esta lección.

Pasa en las películas, pasa en la vida real… ¿cuándo aprenderemos la lección?

miércoles, 7 de junio de 2023

¿Nos merecemos estos gobernantes?

Luis Alfonso García Carmona
Por: Luis Alfonso García Carmona

Aterrorizada se encuentra la mayoría del pueblo colombiano al conocer los registros de audio de conversaciones entre altos funcionarios del desvergonzado régimen que nos gobierna, Armado Benedetti, exembajador en Venezuela y Laura Sanabria, jefe del Gabinete de Gustavo Petro. Sólo atinamos a preguntarnos: ¿Cómo llegamos a tener semejante clase de gobernantes?

Salvo los criminales que conforman la corte del déspota y sus compinches guerrilleros, vándalos y narcotraficantes, las gentes honestas del país se encuentran horrorizadas ante el cúmulo de perversidades, turbios manejos y ausencia del más mínimo decoro, que se percibe al interior del alto Gobierno.

1. Lo primero que salta a la vista es que sí se saltaron todos los topes económicos en la campaña y, por lo tanto, el Congreso debe destituir de su cargo al presidente-guerrillero. Preguntamos a la Registraduría: ¿Están debidamente registrados en las cuentas de la campaña los quince mil millones que consiguió Benedetti? Oigan lo que dice: Ajá marica, yo hice cien reuniones (...), 15.000 millones de pesos, es más, si no es por mí, no ganan”.

“Nadie me deja tirado tres horas ahí, un man que hizo cien reuniones en una campaña política, un man que consiguió 15.000 millones, y ahora… que busqué toda la plata y tú lo sabes más que nadie, pa que se fueran a los hoteles, para que se viniera para acá y todo lo demás”.

Y, agrega a continuación: yo fui el que organicé todos los votos, hijueputa, en la Costa, todos, hijueputa, sin que pusieran un peso y además esa plata se fue para el Pacífico. ¿Quién ve eso ahora? Nada. ¿O es que quieren que diga, hijueputa, quién fue el que puso la plata? No me jodan la hijueputa vida, no me jodan la vida”.

“En el momento en que yo diga quién dio la plata aquí en la Costa, yo sé que es esa mondá, tú que no sabes un culo de historia, lee cómo empezó el hijueputa [proceso] 8.000 y por qué empezó, ahí está la clave de todo lo que te va a pasar, y si tú crees que es un chantaje, cree que es un chantaje, es una respuesta a una forma de hijueputas de ustedes, es una respuesta a una hijueputada, no es chantaje todavía”, le aseguró Benedetti a la que era la mano derecha de Petro. Y le insistió: “Vamos a ver qué tal que uno diga quién fue el que puso la plata aquí en la Costa… jum…”.

Tenemos los colombianos el derecho a saber quién fue el que puso la plata. ¿Fue Maduro o fue algún capo de la mafia?

2. Es consciente Benedetti que lo que hicieron entre todos es una cadena de delitos de proporciones gigantescas y por eso amenaza con delatarlos si no atienden sus aspiraciones: lo que te voy a decir no es una amenaza (...), veo que esto me puede emputar, pateo hijueputa, y ahí nos caemos todos hijueputa”.

“Con tanta mierda que yo sé, pues nos jodemos todos, sí, ustedes me joden a mí, yo los jodo a ustedes, pero se caen las Torres Gemelas. (…) A Osama Bin Laden, cuando tumbó las Torres Gemelas, le importaba una mondá la imagen y si lo iban a matar o no lo iban a matar, pero tumbó las Torres Gemelas”.

“Laura, tú me conoces a mí. [Mira] el cuento del tigre, al tigre hay que dejarle una salida porque, si no, se tira encima de las personas. Y tú sabes que yo soy tigre que, sin salida, de pronto me tiro encima de las personas”.

“No te estoy amenazando, pero ahora sí te amenazo, hijueputa, a ti y al presidente, ¿oíste? No te estoy amenazando, pero si tú quieres que te amenace, yo salgo y cuento todo lo que sé. Que sé bastante para acabar con el mundo, ¿oíste? Con el de ustedes y con el mío”.

“Tienes huevo al decirme que amenace al presidente. ¿Quieres esa pelea? ¿Quieres esa puta pelea? ¿Dime cuándo la quieres? Hazle, pues, dale. En vez de tratar de reconocer el error y tratar de enmendar las cosas, tú lo que quieres es pelea, hijueputa, ¿me estás usando? Dale, hijueputa, se acaba el mundo tuyo, el mío y el de todo el mundo (...), todo el mundo, hijueputa”.

“No es mamando gallo, no es amenaza, porque tú me conoces. Yo no me voy a dejar mamar gallo, Laura, te lo juro por la vida de mis hijos que no pasará nunca, nos hundimos todos, nos acabamos todos, nos vamos presos, acabamos toda la hijueputa verga”.

“En serio, Laura, bájale a la mamadera de gallo, no respondo, una vez que dispare, hijueputa, nos ahogamos todos. Te lo juro”.

“Hijueputa, si no, nos jodemos todos, no me jodas más, dame una hijueputa solución”

3.- Cabe resaltar también el concepto que los más allegados tienen del guerrillero-presidente a quien lo retrata Benedetti así:

“Petro puede ser un hijueputa, y es hijueputa y lo conocimos hace un año, que entre otras cosas tú no querías que lo apoyáramos”.

“Laura, yo sé que a ti no te gusta que te den consejos, pero voy a intentar. El presidente sale como un loco ayer y juega con una vaina de víctimas y tal, para una vaina de política de cuatro niñitos, ¿verdad? Resulta que hoy queda ya claro que eso no es así, entonces sale la Aeronáutica, como si fuera de otro gobierno, de otro país, jodiendo al presidente”.

“A ver, Laura, no sé si me expliqué bien o no, vi el Twitter de que el man lo borró, quedó como un loco, como un huevón, tratando de sacarles partido político ayer a unos niños y que además no los han encontrado (...)”.

4.- Por último, le enrostra Benedetti a la Sarabia que fue escogida para el alto cargo por la señora Alcocer por una oscura razón que no se atreve mencionar en el audio, pero que ya corre por todos los mentideros del país, dadas algunas inclinaciones de la Alcocer: “tampoco te escogió Petro, te escogió Verónica, y ya sabes por qué”.

Solamente queda por preguntar a mis compatriotas:

¿Nos merecemos este tipo de gobernantes?

¿En qué abismo de degradación y de iniquidad hemos caído?

¿No es ya hora de reaccionar como una sola voluntad y dedicarnos de lleno a desalojar a este impresentable de la Casa de Nariño y devolver la dignidad a una sociedad humillada por una banda de malandrines?

lunes, 13 de junio de 2022

Votemos en contra de las bandas criminales

La campaña sucia impulsada por el Pacto Histórico, la búsqueda del poder en la que todo vale es lo que califica el doctor Antonio Montoya H., en su nuevo editorial para El Pensamiento al Aire, como una banda delincuencial a la que no debe permitírsele hacer política y muchos menos alcanzar la presidencia del país. Escúchelo.


lunes, 2 de noviembre de 2020

Quiénes son y qué pretenden

Antonio Montoya H.

Por Antonio Montoya H.*

Armando Benedetti, Roy Barreras, Gustavo Petro, Jorge Robledo, Gustavo Bolívar, Claudia López, Angélica Lozano, Inti Asprilla, Ángela Robledo, Carlos Caicedo, Feliciano Valencia, Juan Manuel Santos, Timochenco, Lozada y los otros senadores y representantes del partido político de las FARC, además de otros más, de cuyos nombres por alguna razón no quiero recordar en este momento, son todos ellos políticos de profesión, de origen colombiano, que han hecho del ejercicio de la política, el norte de su vida, no sé si cumpliendo el verdadero significado de la política, que no es otra cosa que la búsqueda del bien común, y por ello tengo dudas de que sus actuaciones a lo largo de su carrera tengan ese objetivo de protección y mejoramiento de la vida de los ciudadanos colombianos, como lo podremos ver más adelante.

Podemos definir la política, “como la actividad orientada en forma ideológica a la toma de decisiones de un grupo para alcanzar ciertos objetivos”. Aquí es donde surge la posibilidad de formar partidos, tener opiniones e ideas contrarias, debatirlas, someterlas a votaciones, elegir sus propias listas, es decir ahí veo el pleno ejercicio de la democracia, donde todos cabemos y a nadie se excluye. Se puede ganar o perder, pero seguimos sometidos a las reglas, esperando una nueva oportunidad, eso es la democracia, entendida en todo su esplendor, que desarrolla la iniciativa, permite la creatividad y al final mejora las condiciones de vida de los pueblos.

Debo aclarar que no conozco personalmente a ninguno de los personajes mencionados inicialmente, pero, para mí son conocidos por sus opiniones, por su presencia en la vida pública, y por su propia vida. Por ello pregunto yo, si personas como Benedetti y Roy barreras, que han pasado por todos los partidos políticos, que han sido aliados, amigos, compadres del expresidente Uribe, que luego lo atacan, se van contra él, pasan a otros partidos, los lideran y luego como informaron en días pasados, se retiran y forman rancho aparte, quién puede creer en ellos, qué seriedad, qué estabilidad pueden darle a Colombia, cuando ellos mismos no saben qué quieren. Sería bueno que ellos mismos dieran respuesta a estas inquietudes y por qué se mueven en la arena pública con esa rapidez y facilidad, como una cometa al viento.

Gustavo Petro, fue guerrillero, luego examnistiado, en fin, está en todo y su gestión como alcalde de Bogotá estuvo, los cuatro años, de lío en lío. Gustavo Bolívar apareció en la política en las últimas elecciones, el listado de exguerrilleros es largo y sus nombres reales también, pero ellos tienen una historia de sangre, dolor y lágrimas en Colombia. No los han seguido como partido, pero ahí están confesando, sobre todo Carlos Lozada, que, además de la autoría en el crimen del doctor Álvaro Gómez, también confesó el crimen de Bejarano, y seguramente, con el paso de los días, confesara otros más, sin embargo, no sabemos si son verdad y qué se busca con esas confesiones.

De Feliciano, supongo que siempre ha sido líder indígena en la región del Cauca y que allí tendrá extensos dominios, porque tierra sí tienen, no propiamente en desarrollo agrícola, sino llena de laboratorios.

Juan Manuel Santos y las FARC, como grupo político, son el resultado de los acuerdos espurios, de cambiar una derrota en votos, en un acuerdo del que muchos se arrepienten y nos arrepentimos. No sabremos el verdadero objeto e intención de nuestro expresidente en empecinarse en la negociación, en los términos de esta y en prometer cosas que no cumplió, como la de que nunca llegarían al congreso los guerrilleros sin haber pagado sus condenas.

En fin, ahí están actuando, promoviendo paros, marchas de indígenas, de excombatientes que van legando hoy o mañana a Bogotá, de estudiantes, trabajadores, en fin, como lo pronóstico Petro desde el día que perdió la elección a la presidencia, que estarían actuando permanentemente en la calle.

Hoy tienen todos estos personajes su campo de acción en Bogotá, en el sur del país con los guerrilleros Santrich y Márquez, pero, tienen como objetivo el resto del país, fundamentalmente a Antioquia, y específicamente a Medellín y su área Metropolitana, lugares que, si perdemos, perderemos el resto del país. Por ello, estemos atentos, actuemos en defensa de la democracia y la vida, cumplamos los objetivos de crecimiento económico, empleo, salud y bienestar, porque en ausencia de estos, ellos, astutamente, se pegarán de eso, la izquierda obtendrá el control y la democracia se perderá.

¡Ojo colombianos!