viernes, 17 de abril de 2026

Gratitud por siempre

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

Guardaré gratitud por siempre, por todo el amor que he recibido a lo largo de mi existencia y particularmente en estos días una vez ha pasado la pascua de mi madre Blanca Cecilia.

Gratitud con Dios porque me regaló una madre que me reveló en persona lo que era su rostro misericordioso. Por auténtica ósmosis asimilé la fe, los principios y los valores. No hubo cátedras, no hubo discursos, menos cantaletas, sólo testimonio vivo. Para complementar su existencial sabiduría me prodigó los mejores educadores laicos y religiosos. Con los Ballesteros, los Valencia y los Sastres, con La Salle y Loyola, no pudo ponerme en mejores manos.

Gratitud con todos mis tíos y primos. Me acogieron con afecto, me enseñaron a trabajar en diferentes y nobles labores, fueron también en vacaciones los hermanos que no tuve. Cuando poco a poco fueron faltando, el vacío que dejaron en ella fue enorme. No pasaron en vano.

Gratitud con mi amada Compañía de Jesús. Los días más felices de mi realización personal fueron cuando fui aceptado en sus filas, me ordenaron presbítero y recibí la profesión solemne. La Compañía ha sido otra madre maravillosa que no ha escatimado conmigo lo mejor de sí misma: me ha formado, me ha confiado desde muy pronto misiones delicadas, me ha respaldado, me ha sostenido. Con mi mamá no ha podido ser más comprensiva y exquisita.

En estos días en los que se amalgaman paradójicos sentimientos: la alegre y muy feliz certeza de que mi madre está con Dios y su amada Virgen María y la humana sensación de vacío y tristeza por no poderla tener a mi lado, un tsunami de amigas y amigos, prestantes y humildes, provenientes de tantos lugares, me hacen sentir que no estoy solo. No han sido los pésames de protocolo social, han sido genuinas muestras de ternura y amor que me han conmovido hasta el extremo. Eso es lo que me ha hecho llorar con lágrimas que mezclan la tristeza de su ausencia y la alegría de ese cariño sincero que me han hecho sentir. Las palabras escritas y pronunciadas desde el corazón, las flores que quieren quedarse para siempre, las oraciones y eucaristías que confortan el alma, la masiva presencia física y también virtual con ocasión de las exequias con sus cenizas, los silencios que no se atreven a musitar palabras pero que lo dicen todo, los monitoreos periódicos de algunos para saber cómo voy, la preciosa eucaristía que mis amigos de Pasto bellamente organizaron, las velitas cuyas llamas al arder expanden luz y calor, las mariposas que nacen, la invitación a un café o el obsequio de un dulce, en fin, con tantas muestras de amor no puedo menos que tener gratitud.

Se los digo de corazón: guardaré con todos ustedes gratitud por siempre. “Solo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”, las palabras siempre se quedan cortas y resultan insuficientes. Gracias, gracias, gracias. Solo el buen Dios les recompensará con creces tanta bondad, tanto amor. Los llevo en mi ser y nunca olvidaré lo que hicieron por mi mamá, en vida regalándole tantos momentos felices y ahora, para que tenga vida eterna y resucitada, goce de la presencia de ese Dios que amó y de esa Santísima Virgen que la protegió hasta el final y para siempre. ¡Amén!

miércoles, 15 de abril de 2026

Conversatorio con Luis Guillermo Echeverri Vélez


Antonio Montoya H.
Luis Guillermo Echeverri Vélez -como invitado al Conversatorio de El Pensamiento al Aire- y Antonio Montoya H., nuevamente dialogan sobre la crisis de Colombia gracias a las decisiones del actual Gobierno. A lo largo del diálogo, Echeverri expone una visión crítica sobre el manejo de la seguridad, la institucionalidad y las decisiones estratégicas del país, destacando la necesidad de liderazgo firme, fortalecimiento del Estado y claridad en las políticas públicas frente a amenazas internas y externas. No dejes de verlo.

El empresario y abogado colombiano Luis Guillermo Echeverri Vélez ha consolidado una destacada carrera en los ámbitos empresarial, público y financiero, con especial énfasis en la dirección estratégica y los negocios internacionales. Es abogado de la Universidad Pontificia Bolivariana y cuenta con una maestría en Economía Agrícola de la Universidad de Cornell, formación que ha sido clave en su enfoque técnico y económico en la gestión pública y privada. En el plano profesional, acumula más de tres décadas de experiencia en desarrollo empresarial, comercio exterior, planeación estratégica y estructuración de proyectos. Ha ocupado cargos de alto nivel como Director Ejecutivo ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), representando a Colombia, Perú y Ecuador, además de desempeñarse como agregado comercial en Estados Unidos y director de Proexport en Miami, fortaleciendo la presencia internacional del país. Echeverri también tuvo un papel relevante en el sector corporativo colombiano como miembro independiente y presidente de la junta directiva de Ecopetrol entre 2019 y 2022, donde lideró procesos de innovación y gobierno corporativo. A lo largo de su trayectoria ha sido asesor empresarial, fundador de compañías y directivo en diversas organizaciones, consolidándose como una figura influyente en la articulación entre sector público, inversión y estrategia empresarial en Colombia.

Seguridad y justicia exigimos los colombianos

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

No es necesario realizar ningún análisis para concluir que somos un estado dominado por el narcotráfico y la delincuencia organizada. Eso está diagnosticado desde hace tres quinquenios y nada se ha hecho para desmontarlo. Por el contrario, con el espurio acuerdo de La Habana que nos vendió el dueto FARC-Santos, claudicamos ante la criminalidad; nos robaron el plebiscito y no protestamos. De allí en adelante nos impusieron una subversión total de los valores, premiando a los victimarios con curules gratis en el Congreso y toda clase de beneficios políticos y económicos. Las víctimas, cuya reparación era supuestamente el objetivo central del humillante pacto, fueron ignoradas y revictimizadas por los de siempre, por los detentadores del poder que siempre están en el Gobierno, pero nunca están con sus gobernados. Se inventaron un costosísimo sucedáneo de la justicia denominado la JEP para revestir de impunidad la barbarie cometida por las FARC en seis décadas, y perseguir a los soldados y policías, héroes de la patria, para sacrificarlos en este holocausto de maldad y perversión consentido por las élites políticas de siempre. Por eso no es de extrañar que quien aspira a la vicepresidencia por el grupo de los de siempre, el señor Oviedo, defienda la JEP, el acuerdo de La Habana y la prolongación de inútiles diálogos con los guerrilleros, enmascarando esa política de alcahuetería con el crimen bajo la justificación del gobierno con los “diferentes”.

¿De verdad creen los colombianos que se puede devolver la seguridad designando a una de las criminales más crueles de las FARC como parte de la Comisión de Derechos Humanos, como lo acaban de aprobar en el Congreso? O, ¿acaso podemos estar de acuerdo con las expresiones de admiración de la candidata Paloma por la vicepresidenta Francia Márquez y por la candidata a la vicepresidencia, vinculadas con los que continúan atentando contra la seguridad de los colombianos?

Contrasta esa pacata actitud con las contundentes y valerosas propuestas del candidato Abelardo de la Espriella en materia de seguridad:

a. No habrá ninguna negociación con los criminales durante su gobierno. Los delincuentes deberán someterse a la justicia o se enfrentarán a la acción de la fuerza pública. Una consecuencia inmediata deberá ser la revocatoria de la impunidad otorgada por Petro a los llamados gestores de paz para que no puedan ser capturados y de los beneficios a los vándalos de la Primera Línea supuestamente para que dejen de delinquir;

b. Fortalecimiento de la fuerza pública, modernizando su inteligencia, equipos y armamento. Colombia restablecerá relaciones con el Estado de Israel, aliado tradicional como proveedor de elementos y estrategias para control del terrorismo;

c. Colombia se unirá y liderará el Escudo de las Américas y acordará con Ecuador una lucha conjunta en la frontera contra el narcoterrorismo;

d. Se compromete Abelardo a destruir 330.000 hectáreas de coca, que sirven de combustible para la actividad delincuencial y el terrorismo;

e. Iniciará una guerra a fondo contra la extorsión en campos y ciudades que afecta hasta los más humildes empresarios; se organizará un bloque de búsqueda contra la extorsión;

f. Se cuidará a los habitantes de los barrios de la acción de los facinerosos y se vigilarán parques y zonas deportivas para evitar el comercio de estupefacientes;

g. Abelardo liderará un frente común contra la criminalidad integrado por la fuerza pública, los veteranos y la ciudadanía de bien para combatir entre todos a la perversión de los criminales;

h. Las cárceles dejarán de ser centros para extorsionar a la población y se construirán 10 megaprisiones donde los reos carecerán de comunicación con el exterior y trabajarán para ganar su sustento. Se contratarán concesionarios civiles para la construcción y administración de las cárceles y se eliminará el INPEC que será reemplazado por un cuerpo de veteranos bajo el control de las Fuerzas Armadas;

i. Se priorizarán los derechos fundamentales de los ciudadanos de bien sobre los derechos de los delincuentes. La “Patria milagro” deberá ser, ante todo, segura, y deberá garantizar la convivencia tranquila de los ciudadanos y el respeto por su propiedad privada.

Reflexionemos con detenimiento sobre esta histórica coyuntura que enfrentamos. Por primera vez está en nuestras manos decidir si continuamos viviendo bajo la tiranía de los criminales y de quienes anunciaron que radicalizaran las reformas de Petro para conducirnos al totalitarismo comunista o si, por el contrario, aprovechamos la unidad del pueblo bajo la bandera de los “Defensores de la Patria”. No caigamos en la ingenuidad de creer en quienes no buscan cambiar el sistema de corrupción e inseguridad que nos mantiene atrapados, sino seguir medrando a su sombra como siempre lo han hecho. ¿Por ventura habrá todavía quien crea que la violencia desatada que ataca a la fuerza pública con enjambres de drones, y a la población civil con masacres y minas, puede ser derrotada por un gobierno cuyo vicepresidente se opone a toda medida de orden? ¿Puede actuar con independencia y con la necesaria contundencia una presidente que negocia votos por el apoyo de representantes de las viejas y desacreditadas clases políticas (como el santismo) y luego tendrá que integrarlos a su gabinete?

No es la hora de actuar movidos por simpatías o antipatías personales ni de dejar que manipulen tu decisión. El derecho a elegir es solamente tuyo, no de los encuestadores, ni de los publicistas, ni de los encantadores de serpientes. Ni de los llamados “influencers”. Tú eres el soberano, el dueño de tu voto. No permitas que tu “voto de opinión” nacido de la reflexión y del raciocinio para buscar el mejor hombre para la dirección del Estado, lo conviertan en un voto esclavo de mezquinas aspiraciones y patrañas electoreras. 

martes, 14 de abril de 2026

De cara al porvenir: Hispanoamérica a. de C.

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

El símbolo a. de C. se ha entendido universalmente como “antes de Cristo”.

Sin embargo, para el continente americano y especialmente para los territorios conquistados y colonizados por España, esta expresión debería significar con toda la fuerza argumental, “antes de Colón”, ya que nuestro proceso de descubrimiento, acontecimiento magno del Renacimiento y experiencia asociada con el Humanismo y la Modernidad occidental, significa más un punto de partida que un punto de continuidad entre la historia Europea y los rastros culturales -que no historia-, de los grandes pueblos hispano americanos: los Aztecas, los Mayas y los Incas.

Y es que la historia está, quiérase que no, atada a los distintos tipos de escritura. Por eso algunos historiadores sostienen que “La historia comienza allí donde los monumentos empiezan a ser inteligibles, allí donde se nos ofrecen datos escritos dignos de confianza”.

Nuestros pueblos ancestrales, por omisión o por acciones vandálicas de los conquistadores y curas españoles, no dejaron rastros escritos de su trasegar a través del tiempo por estas latitudes.

Nuestro vacío histórico se ha querido sobrellevar con la denominación de lo precolombino o lo que significa, “lo existente antes de Colón”, lo que parece más un cuarto de San Alejo lleno de leyendas, de ruinas, de relatos atemporales que no pueden ser considerados como “datos históricos” formales.

Lamentablemente mientras Colón llegaba por estas tierras, en Europa estaba cayendo, gracias al Renacimiento, el antiguo modelo de la Edad Media y apenas aparecían los primeros destellos de lo que se llamaría Humanismo, Ilustración y luego Modernidad, sin que hubiera muerto del todo lo anterior y naciera del todo lo nuevo.

Como circunstancia retardataria en términos de desarrollo conceptual, a estas nuevas tierras llegaban las viejas ideas, consolidadas durante el proceso de la Colonia que siguió a la Conquista y de ahí que a partir de un punto cronológico de arranque o de partida, el año 1492 -después de Cristo-, nosotros iniciáramos nuestra nueva o naciente historia hace 500 años sin tener en cuenta los 3 o 4 mil años previos de la historia europea u occidental.

En medio de las crisis monárquicas europeas, de las nacientes repúblicas y del auge posterior de los nacionalismos, en estas tierras el concepto de revolución se manejaba como un concepto cotidiano que encerraba la postura moral de reemplazar a los poderes vigentes por otros que tenían la razón en casi todo, y así sucesivamente hasta que el conflicto y el uso de la fuerza comenzaron a ser parte de nuestro paisaje natural, dando, si no origen, sí fuerza a nuestra violencia consuetudinaria y endémica.

De todo esto quedaban referentes como los siguientes: de Quito las catedrales de Santa Fe de Bogotá, las universidades y, de Caracas, los cuarteles.

Liderazgos que defendían y se respaldaban en posiciones religiosas dogmáticas, aniquilación moral del contendor y supresión de los valores más elementales nos han acompañado desde las guerras civiles fratricidas entre Centralistas y Descentralistas, entre caudillos de partidos, entre el Partido Liberal y el Partido Conservador, hasta llegar a la generalización del fenómeno de la violencia fomentada por unos y luego tratada de frenar por los mismos que la acrecentaron, pasando por un golpe militar, abriéndole paso al Frente Nacional hasta llegar al desgaste máximo de las ideologías y de los partidos políticos que decían enarbolarlas y defenderlas.

Este año cumplo 69 años y desde que estaba en la cuna no oigo hablar de otras cosas que de violencia, conflictos, guerrillas, paramilitares, narcotraficantes, terrorismo, masacres, desplazamientos, secuestros, extorsiones, asesinatos, magnicidios, genocidios, impunidad y corrupción, por no mencionar sino algunos de nuestros más sonados males, incorporándose recientemente el concepto de disidencias.

Resulta por lo menos desalentador que en este momento histórico de la globalización y de la inteligencia artificial que Colombia sea el único país de América que todavía esté hablando de guerrilla y que el tema central de la contienda electoral que vivimos sea la inseguridad, después de casi 200 años como república independiente (?).

Hay que ser muy ingenuo o demasiado optimista para no considerar que estamos ante un proyecto de sociedad fallido.

Sigamos entonces, tozudamente, testarudamente, obcecadamente, persistentemente, empecinadamente, tesoneramente, tercamente, obstinadamente, porfiadamente, insistentemente, remando contra corriente hasta que nuestras fuerzas o nuestras ganas se extingan.

¡Todo por Colombia, nada contra Colombia!

Propuestas serias contra irresponsables y desesperadas manipulaciones

Luis Alfonso García Carmona 

Luis Alfonso García Carmona

Para salvar a Colombia de la hecatombe que significaría la continuidad del narcorégimen de Petro, y construir la “Patria milagro” que queremos, ha lanzado Abelardo de la Espriella un juicioso programa de gobierno, en cuyo primer punto compromete su acción a combatir las siguientes amenazas que se ciernen sobre nuestra querida Patria:

  • a)    El hambre
  • b)    El autoritarismo
  • c)    La violencia criminal
  • d)    La corrupción política; y,
  • e)    La penetración del narcotráfico

Mientras el heredero del régimen y candidato de las FARC se refugia en sus bases prepagadas y constreñidas por la fuerza de las armas, los representantes de las viejas estructuras políticas se ocupan de seguir buscando respaldos de la desacreditada clase política en un torpe intento de cerrar el paso de Abelardo hacia la primera vuelta. Es decir, continúan aferrados a las prácticas que alejaron a las masas de los anquilosados partidos, a las componendas a espaldas del pueblo, aunque ellas signifiquen el trueque de valores y principios por unos cuantos votos.

Olvidan los contradictores de Abelardo que las ideas, los principios, los valores fundacionales siempre prevalecerán sobre coaliciones basadas en intereses personales de corta duración.  

Para conjurar la amenaza de hambre y miseria que nos deja Petro como legado, se hará un drástico recorte en el tamaño del Estado, se eliminarán los gastos superfluos y, gracias a este ahorro, se podrá reducir los impuestos a empresas y personas naturales; se incentivará la inversión nacional y extranjera, se generarán nuevos empleos, se aumentará la producción de alimentos mediante impulso a la empresa privada en el campo. Se desarrollará el país pensando en los sectores más necesitados, como los niños que carecen de una alimentación completa en sus primeros años, los ancianos sin pensión de vejez, las madres solteras sin recursos.

No habrá lugar para excesos de la autoridad en el gobierno de De la Espriella. Se respetará la Constitución y las leyes, se gobernará para todos los colombianos, no sólo para quienes voten por Abelardo. No se repetirá la usurpación de funciones legislativas o judiciales por el poder ejecutivo como ha venido ocurriendo.

Se podrá ejercer libremente la oposición y se garantizará el derecho de expresión y la protesta callejera, siempre y cuando se realice pacífica y ordenadamente, sin agresiones a la fuerza pública, daños a la estructura urbana o bloqueos que impidan la libre circulación de la población. Asimismo, se garantizará la libertad de prensa.

La violencia criminal tiene sus días contados. Se reactivarán todas las órdenes de captura expedidas por los administradores de justicia. Se crearán bloques de búsqueda especializados para combatir la corrupción, el reclutamiento de menores y los actos de terrorismo. Habrá apoyo a los jueces y fiscales en su tarea y acuerdos con la Rama Judicial para implantar una política que conduzca efectivamente a la disminución de la actividad delictiva. Fortalecimiento de la fuerza pública, especialmente el área de inteligencia y modernización de equipos, armamentos, será una tarea prioritaria, para lo cual se restablecerán relaciones con el estado de Israel, y Colombia se afiliará al “Escudo de las Américas” propuesto por Donald Trump. Igualmente, con Ecuador se suscribirá un programa conjunto de los dos países para combatir el narcoterrorismo fronterizo y levantar las recientes sanciones arancelarias.

Dentro de la normatividad, se procurará el cierre de la JEP que solamente se ha dedicado a brindar impunidad a los facinerosos de la guerrilla y a perseguir a los héroes de la Patria, soldados y policías, que cometieron el delito de combatirlos en defensa de la soberanía y el orden.

Esta acción contra la delincuencia incluye modificar el sistema carcelario para que los centros de reclusión dejen de ser universidades del crimen y origen de extorsiones a la población a través de celulares. Su construcción se entregará a concesionarios privados y su vigilancia a un grupo constituido por veteranos y reservas de la fuerza pública, eliminando el INPEC.(No habrá más parranditas como la de la cárcel de Itaguí).

La guerra a la corrupción es una de las propuestas que con mayor tesón ha promovido el candidato de la Espriella, en la cual lo acompañan los colombianos. Se propone castigar con más severidad este cáncer de la administración pública, investigarlo a fondo con la ayuda de la Dian y de un bloque especializado de búsqueda. La Presidencia de la República dirigirá las investigaciones hasta poner los responsables a disposición de la Justicia y lograr la recuperación de los bienes del Estado que hayan sido defraudados.

Es consciente Abelardo de que mientras el narcotráfico siga creciendo como en los últimos 4 años, la criminalidad seguirá aprovechando ese enorme combustible para sus fechorías. Por eso el compromiso del “tigre” es fumigar hasta la última mata de coca, sin importar donde se encuentre. Se acompañará de un programa de siembra de cultivos lícitos y de ayuda a los campesinos con presencia del Estado en cada zona.

Nos reconforta que, en medio de tanta palabrería insulsa y tan repugnante exhibición de celos electorales y mezquinas manipulaciones, exista un líder dispuesto a jugarse todo; su vida, su patrimonio, su tranquilidad, para salvar a Colombia.

Tenemos dos alternativas: Seguir indiferentes ante la suerte de la Nación y votar para que todo siga igual, como en el Gatopardo, o tomar una decisión después de estar bien informados, y acompañar a Abelardo en la salvación de Colombia y en la construcción de la “Patria milagro” que nos merecemos.

lunes, 13 de abril de 2026

Editorial: sucesos de la semana No. 142

En su más reciente intervención en El Pensamiento al Aire,  Antonio Montoya H. presenta un análisis de los principales hechos que han marcado la coyuntura nacional e internacional. El espacio inicia con un llamado a la unidad entre los sectores políticos de centro y derecha en Colombia, destacando figuras como Paloma Valencia, e insistiendo en la necesidad de evitar divisiones de cara a eventuales escenarios electorales.

En el ámbito internacional, se resalta el avance científico con la misión Artemis II liderada por la NASA, presentada como un hito en la exploración espacial y la cooperación global. Asimismo, se analizan tensiones comerciales entre Colombia y Ecuador por el aumento de aranceles, y el impacto de la política internacional impulsada por Donald Trump en medio del conflicto con Irán y la situación en el estrecho de Ormuz.

En el plano nacional, se examinan las tensiones del gobierno de Gustavo Petro con instituciones económicas como el Banco de la República, así como la preocupación por la calificación crediticia del país y la volatilidad del dólar. También se abordan problemáticas que afectan directamente a los ciudadanos, como el incremento en el precio de la gasolina y la crisis en la expedición de pasaportes.

Finalmente, el análisis cierra con la suspensión de diálogos de paz con estructuras criminales en Antioquia tras hechos polémicos en centros penitenciarios, cuestionando la efectividad de la política de “paz total” y reiterando la necesidad de cambios reales para alcanzar la convivencia y la seguridad en el país. No dejes de verlo

El petróleo: botín de las guerras de Trump

José Hilario López Agudelo

José Hilario López Agudelo

El botín de guerra, también llamado despojo de guerra, es la apropiación de bienes naturales (tierras, minerales, petróleo.) o de personas (esclavos, prisioneros) del enemigo derrotado tras un conflicto, práctica histórica fundamental para la motivación de la soldadesca y fuente de resarcimiento de los costos de la campaña bélica. Desde la antigüedad hasta la era moderna, el saqueo del país derrotado inexplicablemente se considera legítimo.

Ejemplos durante el presente siglo se tienen con la pretensión de Rusia de quedarse con los minerales estratégico de Ucrania, así como la de Estados Unidos para pagarse los costos de los suministros, armamento y logística entregados   a Ucrania durante la invasión rusa. Lo que está ocurriendo con el petróleo venezolano controlado por Estados Unidos, tras la captura de Nicolás Maduro a principios del corriente año, es claramente un despojo de la gran riqueza natural de nuestro vecino, que el país del norte considera como legítimo, para compensar los costos del asedio bélico a que lo ha sometido desde finales del año pasado. Como ya lo analizamos en mi anterior columna de opinión, la intervención política estadounidense y el control de los recursos energéticos venezolanos beneficia en especial a Washington y a sus aliados, pero afectará la economía china, su rival en la competencia por el liderazgo mundial.

Ahora vamos a la guerra de Irán, reactivada a finales del pasado mes de febrero con los bombarderos al país islámico por parte de EE. UU. e Israel.

Irán es uno de los principales productores mundiales de petróleo, con una producción de crudo en 2025 entre 3,3 y 3,5 millones de barriles diarios (mbd) y las cuartas mayores reservas probadas del mundo (aproximadamente 136-208 mil millones de barriles). A pesar de las sanciones internacionales que limitan su capacidad técnica y comercial, el país islámico ha logrado sostener exportaciones de petróleo a China, que actualmente totalizan entre 1,3 y 1,9 mbd, lo que representa aproximadamente el 90% de sus exportaciones totales de crudo.

Como si esto fuera poco, Irán controla casi en su totalidad el Estrecho de Ormuz, que se encuentra en sus aguas territoriales por donde cruza cerca del 20% del petróleo que diariamente se comercializa en el mundo, proveniente en su mayor parte de los países del Golfo Pérsico.  En La isla de Kharg, localizada dentro del Estrecho de Ormuz opera la terminal petrolera más importante de Irán, por donde se embarca aproximadamente entre 90% y el 95% de sus exportaciones de crudo. A principios de 2026, las exportaciones totales de Irán alcanzaron cerca de 2,17 millones de barriles por día (bpd), con un récord de 3,79 millones de bpd en febrero de 2026.

Para el control del petróleo de Irán, EE. UU. no requiere una invasión terrestre, lo que le significaría tener que soportar una prolongada guerra de guerrillas proiraníes, con pérdidas de sus soldados y, finalmente una humillante salida del territorio invadido, sin lograr el objetivo, como le ocurrió en 2021 en Afganistán. Este objetivo lo puede lograr EE. UU. si logra apoderarse del Estrecho de Ormuz y sobre todo del puerto petrolero iraní en la isla de Kharg,

Las milicias proiraníes son grupos paramilitares chiíes respaldados por Irán, que forman el denominado "Eje de la Resistencia" en Oriente Medio, cuyo propósito es expandir la influencia iraní y combatir la presencia estadounidense e israelí en la región. Actúan principalmente en Irak (como la Multitud Popular), Siria, Líbano (Hezbolá) y Yemen (hutíes), utilizando tácticas de guerra de guerrillas, drones y misiles.

Aunque durante esta semana cuando he estado escribiendo estas líneas, EE.UU. e Irán han firmado un alto al fuego por dos semanas, después de que el presidente estadounidense amenazara con hacer desaparecer la civilización persa. Esta tregua ha provocado un desplome de los precios internacionales del petróleo. No obstante, el optimismo mundial que la tregua ha generado, calificados analistas tienen sus reservas sobre la pronta y completa resolución del conflicto, ya que el compromiso ha quedado en entredicho tras los reciente ataques de Israel a El Líbano, que Irán considera violación de uno de los puntos clave del acuerdo de alto al fuego. Por otro aspecto, Irán insiste en el cobro de peaje a todo barco que pase por el Estrecho de Ormuz, imposición que la contraparte no estaría dispuesta a aceptar; además exige liberación, antes del inicio de las conversaciones, que empiezan este sábado en Islamabad-Pakistán, de sus activos congelados por EE.UU.

Arquevium Capital, la multi estratégica firma de asesoría en inversiones, opina que el riesgo de altos precios del crudo va a persistir en el futuro inmediato. Por otro lado, el inversionista Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates LP, en su reciente intervención en el Foro Económico de Greenwich en Greenwich, Connecticut, EE.UU., dice que “el conflicto entre Irán y Estados Unidos – Israel e Irán forma parte de una guerra mundial en curso que no tendrá una resolución rápida, en un contexto de tensiones simultáneas entre potencias” (1).

Para los países cuya principal fuente de energía depende de petróleo importado, la gran lección de la guerra de Irán es que deberían acelerar la transición energética hacia energías renovables no convencionales, en especial energía solar y eólica. 

Mi opinión:

El señor Tump no va abandonar un botín tan valioso como es el control del petróleo iraní que, además de los grandes ingresos económicos le facilitan una nueva arma geopolítica, de gran valor estratégico en su pugna con China por la supremacía por la hegemonía mundial (1).

 (1)https://www.bloomberglinea.com/mercados/petroleo-se-desploma-tras-tregua-en-medio-oriente-pero-analistas-alertan-por-una-fantasia/).

jueves, 9 de abril de 2026

¿Permitirá la clase política validar los votos constreñidos?

José Alvear Sanín

José Alvear Sanín

Con su habitual clarividencia viene Fernando Londoño Hoyos llamando la atención sobre el hecho de que hay docenas de municipios donde las fuerzas armadas de la subversión obligarán a los ciudadanos a votar por Cepeda, el candidato comunista.

El insobornable exministro considera que en esas martirizadas poblaciones hay por lo menos dos millones de votos cautivos.

No sé qué sea más grave, si el hecho enunciado o el silencio con el que responde la clase política. Ningún gran directorio nacional, ningún congresista, ningún medio masivo de comunicación, se pronuncia frente al mayor y más eficaz mecanismo para eliminar la democracia. El voto constreñido nunca puede ser válido y su contabilización es, obviamente, ilegítima e inmoral.

Petro sabe que con elecciones libres está perdido. Por tanto, consecuente con el credo leninista que profesa, hará lo posible y lo imposible para que Colombia se pierda, convertida en la colonia que Cuba necesita ahora más que nunca antes, porque ya Venezuela le fue arrebatada.

Basta con 15.000 votos en cada uno de los 130 municipios cuya dominación ya es indiscutible, para recoger los dos millones de sufragios que pueden llevar a Cepeda al poder, pero como hay más de 400 municipios afectados, conviene calcular el potencial de votos que, más que probablemente, serán constreñidos.

(¡Quien piense que 15.000 votos por municipio es una cifra muy elevada, puede hacer cálculos con —digamos— 7.000 votos, multiplicados por 200, 300, 400 municipios…y el resultado será siempre aterrador!)

Ahora bien: no es tolerable que ningún voto que obedezca al constreñimiento sea validado, pero, repito, el establecimiento político y su Consejo Nacional Electoral siguen mirando para otro lado…

Solamente hay un candidato consciente de esta suprema amenaza, porque los otros callan de manera culpable, y el de la extrema izquierda, obviamente sabe que buena parte de sus votos depende de la coacción y la violencia que ejercen en favor suyo guerrillas, mingas, combos, clanes y demás…

Es asombrosa la indolencia del sector político frente a la estrategia (hasta ahora) vencedora, del comunismo, porque, según como van las cosas, gran parte de los políticos tradicionales, a última hora, van a acompañar a Cepeda, para que nadie ponga en duda su progresismo y su rechazo de lo que llaman “la extrema derecha”.

Como los señores de este “establecimiento” nunca han hecho oposición eficaz a Petro, piensan que con Cepeda les irá igual, desconociendo que su estalinismo radical le exigirá desconocer todas las componendas y alianzas con el clientelismo burgués, es decir, con quienes nos han traído hasta aquí.

miércoles, 8 de abril de 2026

Politiquería frente a ideas constructivas

Luis Alfonso García Carmona

Luis Alfonso García Carmona

Es un hecho indiscutible el mayoritario rechazo del pueblo colombiano al régimen actual y al propósito de prolongar su vigencia en el poder a través del heredero de Petro y de las FARC, Iván Cepeda.

No obstante, el acuerdo casi unánime de los colombianos en impedir la continuidad de este catastrófico gobierno, todavía flotan algunas dudas sobre el más viable camino para impedir que tal desastre se consuma. Donde algunos ven razones de incertidumbre a la hora de elegir, la decisión resulta bien sencilla si nos preguntamos lo que en realidad queremos, no lo que nos dictan los medios prepagados o los discursos engañosos que durante décadas han utilizado los politiqueros de oficio para perpetuarse en el poder. Como diría Marco Aurelio, “…quienes no siguen con atención los movimientos de su propia alma, fuerza es que sean desdichados (Meditaciones).

 ¿Queremos más de lo mismo: vana palabrería, jugarretas electoreras para ganarse unos cuantos votos, cambio de ideales o de principios por respaldos políticos, ¿utilización de la calumnia y la mentira sin vergüenza alguna? O, por el contrario, ¿aspiramos a una Patria libre no sólo del populismo totalitario que nos amenaza, sino también del cáncer de la vieja politiquería que nos ha conducido hasta el borde del abismo que vivimos?

La decisión es bien clara. Después de años de padecer estos males endémicos, somos expertos en toda clase de paliativos que sólo han servido para fortalecer a los grupos ilegales, blindar el sucio negocio de la cocaína, catapultar la corrupción como la herramienta más expedita para atornillarse al poder, entregar la educación de los niños y jóvenes a la extrema izquierda y a los fanáticos del LGTBI e iniciar el desmoronamiento de todo nuestro sistema económico. Es el fruto de la entrega del país al binomio Santos-FARC mediante el espurio acuerdo de La Habana, de la elección  de Presidentes obsesionados con cumplir los compromisos acordados con los facinerosos de las FARC  sin exigir nada a cambio, de la política tibia y alcahueta con la criminalidad que ahora llaman “ de centro”  que permitió la toma guerrillera de las ciudades en lo que denominaron “estallido social” y, finalmente, pavimentó, con su falta de carácter y de valor, la llegada del narco-comunismo petrista al poder.

¿No es hora de desmontar este doble yugo, el de la izquierda radical y el de la desacreditada politiquería para empezar a construir juntos la “Patria milagro” que nos merecemos?

Dejemos de preocuparnos por la sucesión de escándalos que a diario se destapan. A los torpes seguidores del tirano nada los apartará de su fanatismo y su resentimiento.  A los opositores cada escándalo no hace sino confirmar lo que ya sabemos: que estamos bajo un régimen que nunca debió llegar al poder. Dediquémonos, en consecuencia, a convertir a Colombia en la “Patria milagro”. Colombia solamente exige de nosotros el último esfuerzo: Votar y hacer que otros voten con nosotros por Abelardo de la Espriella, artífice de esta nueva Colombia que todos soñamos, en la primera vuelta. No hay tiempo que perder. Estamos “Firmes con la Patria”.

Uribe, un demócrata vigente y necesario

Luis Guillermo Echeverri Vélez

Luis Guillermo Echeverri Vélez

No se puede descartar la práctica sencillez y el sentido patrio de Álvaro Uribe. Petro, Cepeda y el narcoterrorismo que los respalda ya plantearon los términos de la batalla por el poder y sus intenciones de estatizar el sistema de libertades al expresar que el enemigo a vencer es Uribe.

Eso no parecen entenderlo los campamentos de la democracia que cada que atacan a Uribe o entre ellos, le están sumando votos a los enemigos de Colombia como república democrática fundamentada en la legalidad y la libertad.

Por mucha bronca que le lleve la mamertería a Uribe, sus postulados son el reflejo del espíritu del “hombre colombiano”, de la gente del común que está cansada de la novelería de la concesión de impunidad y la incomprensión arrogante de las diferencias sociales, convertidas en odio de clases.

Uribe demostró con resultados tangibles en desarrollo socioeconómico que donde existe un propósito de nación que une a todos los que respetamos la ley, florece una esperanza en el sentir de la gente sencilla, humilde y trabajadora.

Su corazón sigue siendo tan grande y generoso como su lucha en favor de la verdad y la libertad de los indefensos. La consistencia de su integralidad como demócrata solo se compara a la firmeza de su ideario y sus actos en favor de la legalidad, hechos que lo convirtieron en un gran líder hemisférico que sigue tan vigente como su inmensa presencia digital.

Soy testigo de que a partir del 2010 cuando los IPhone y los androides reemplazaron a los Black Berry, Uribe extendió su dialogo personal permanente con las comunidades a las redes sociales formando un urdimbre de seguidores que a la fecha supera los 10 millones y creando una fuerza digital orgánica que no puede ser ignorada por las calenturas triunfalistas que nublan el entendimiento de los actores políticos y fanáticos que cada cuatro años cambian de idolatría.

Por su carisma y su disciplina personal supera ampliamente en búsquedas a Cepeda, Abelardo y Paloma. Los únicos que lo rebosan a golpe de bodegas y del comportamiento anómalo que registran sus redes, son Petro y Bolívar, que generan y compran “likes” con los impuestos de todos nosotros.

Lo dicho lo respaldan los hechos: Iván Duque y Paloma Valencia, 47 parlamentarios cabalgaron sobre los lomos del poderío de la presencia física y digital de Uribe en los corazones de millones de colombianos en las consultas surtidas en 2018 y 2026.

Veinte años después de su incontestable reelección en 2006, al igual que en 2016, en la segunda vuelta del 2026 la “Fuerza Uribista” estará presente en la definición de la gran batalla cultural por la libertad en contra de un narcosocialismo siglo XXI caracterizado por la conformación de una dictadura constitucional respaldada por la conjunción de todas las formas de lucha por el poder con que ya por décadas han oprimido naciones enteras en Cuba, Nicaragua y Venezuela.

En cada elección unos se quieren apropiar de sus postulados y otros solo encuentran manera de figurar denigrando de su persona, sin comprender que es precisamente eso lo que les impide lograr despertar por su cuenta un propósito de país genuino que una a todos los colombianos que siempre hemos anhelado una convivencia tranquila y un país para trabajar.

Hoy nos estamos debatiendo entre la libertad y el Estatismo representado en la entrega de la finca llamada Colombia que Santos le prometiera formalmente a las FARC-EP en Cuba; y seguimos en manos de los mismos aduladores de ocasión que hacen parte de la buitrera partidista que en Colombia degeneró en docenas de movimientos políticos sin un ideario ni unas estructuras y una ética de trabajo social bien establecidas.

Que no nuble el entendimiento de los candidatos de la democracia ni de sus asesores y fanáticos de ocasión el efecto embolatador que produce la ilusión de poder y en medio de su eufórica esperanza de triunfo ignoren el efecto del poderío de llegada digital de las redes de Uribe, y mucho menos la credibilidad de sus postulados, su palabra de hombre honorable y su insuperable patriotismo.

El gran colombiano sigue vigente, es un guerrero de la libertad que lo ha dado todo por Colombia y por la construcción un país donde la nación se transforme en una sociedad desarrollada.

Conversatorio con El Bagualito

 

Para esta semana en Pensamiento al Aire, presentamos una emotiva y cercana conversación con el artista boliviano Bagualito, un exponente del folclore andino cuya historia de vida refleja esfuerzo, humildad y profundo compromiso social. En diálogo con Antonio Montoya H., el cantante comparte sus orígenes en el sur de Bolivia, en la región de Cañas y Canchasmayo, donde creció en condiciones difíciles y encontró en la música una forma de hacerse escuchar y transformar su realidad.

A lo largo de la entrevista, Bagualito relata cómo su abuela fue pieza fundamental en su formación personal y artística, inculcándole valores y acercándolo a la música desde temprana edad. También narra los sacrificios y obstáculos que enfrentó en su infancia, los cuales inspiraron interpretaciones cargadas de sentimiento, como la canción que revive la lucha por salvar la vida de su ser querido en medio de la pobreza.

El artista destaca su evolución musical desde los cantos religiosos y de protesta hasta consolidarse como intérprete de la música tradicional boliviana, especialmente la cueca tarijeña, llevando su talento a distintos escenarios en Bolivia, Argentina y otros países de América Latina, incluyendo Colombia. Asimismo, resalta su labor social mediante la organización de festivales solidarios destinados a apoyar a poblaciones vulnerables.

Una entrevista que combina música, memoria y sensibilidad, y que invita a reflexionar sobre el poder del arte como herramienta de superación, identidad cultural y servicio a la comunidad.

martes, 7 de abril de 2026

El año de…

Pedro Juan González Carvajal   

Pedro Juan González Carvajal

Con nuestro convencional sistema de conteo del tiempo, cada 365 días y fracción, se termina una vuelta al sol y se inicia otra que, además del fenómeno físico, representa un nuevo ciclo al iniciar el recorrido de un nuevo año.

Los humanos, de manera totalmente contraevidente e ingenua, creemos que al cambiar el calendario viejo por el nuevo se operará el milagro: “Año nuevo, vida nueva, más alegres los días serán…” y nos llenamos de buenos propósitos en diferentes materias tales como la salud, el amor, las finanzas, los viajes, el éxito profesional, etc. y hasta decimos como los hinchas de cierto equipo: ¡Este año sí!

Incluso, en la vida personal y de la organización se define el nuevo año con una característica especial: este es “el año del servicio”, o “del crecimiento” o “de la sostenibilidad” o “de la calidad” o “de la consolidación” o “del talento humano” o “de la actualización tecnológica” o de cualquier cantidad de cosas más. Esto es válido y hasta valioso, pero contiene un enorme contrasentido: ¿si este es el año del servicio quiere decir que en los años pasados y en los próximos no nos importó ni nos importará el servicio?

El asunto es que, al correr los días, las semanas y los meses cada año se va pareciendo al anterior con aspectos buenos, regulares y malos; con triunfos y derrotas; con alegrías y tristezas como el año pasado y como el que viene, si estamos vivos.

Y a la postre, si decidimos trabajar con calidad, con un buen servicio, si deseamos cuidar nuestra salud, sostener unas buenas relaciones, debe ser una decisión que debe permanecer en el tiempo y no culminar al cerrar un ciclo.

Muy a propósito comparto este viejo tango de Gardel:

UN AÑO MÁS.

El barrio alborozado

Festeja el nuevo año

Reina la algarabía

Con todo su esplendor

Adiós, penas amargas

Adiós, los desengaños

De esperanzas risueñas

El año es portador.

Sonoras carcajadas

Bullicio y alegría

Arrullos juveniles

De vida y expansión

Del percal la silueta

Se pierde en este día

Para soñar más alto

Quizás otra ilusión.

Un cuadro pintoresco

Ofrecen los pebetes

Que en sus juegos inocentes

Entretenidos están

Medio escabiao, un goruta

Murmura indiferente:

Un año más, ¡qué importa!

Como vino se irá.

Y feliz año del caballo, según el calendario chino, mientras para nosotros el tiempo pasa galopante.

lunes, 6 de abril de 2026

Silencio cómplice

Rafael Uribe Uribe

Rafael Uribe Uribe

En Medellín presenciamos un episodio grotesco, la excarcelación de delincuentes como si la ciudad necesitara más actores para su melodrama. Estos individuos deberían rendir cuentas ante la justicia, pero vuelven a las calles con la alcahuetería oficial lo que sucede en vísperas electorales cuando la seguridad debería ser un compromiso innegociable.

Lo más inquietante es el silencio incómodo y cómplice de los gremios que hoy prefieren el mutismo selectivo, la ciudadanía que observa resignada como si la inseguridad fuese un fenómeno meteorológico inevitable, los medios y candidatos callados o débiles, excepto Juan Lozano en la FM, Abelardo de la Espriella, el gobernador de Antioquia y el alcalde de Medellín que se atreven a torear el avispero, mientras las Fuerzas Armadas acuarteladas, parecen haber olvidado que su deber principal es la defensa de la Constitución. Ese silencio, que algunos llaman prudencia, es simplemente cobardía, el mejor aliado de los abusos de la “Paz Total”.

A este panorama hay que sumar el desencuentro del Gobierno con el Banco de la República, institución independiente por mandato constitucional que cumple su deber subiendo las tasas de interés para contener la inflación; pero cada decisión técnica se interpreta como una afrenta política, cuando la inestabilidad monetaria nos llevará al abismo del desorden económico. La inflación, no se combate con reproches públicos, discursos incoherentes, ni haciéndose la víctima, sino con herramientas eficaces así no generen aplausos.

El sector agrario sigue atrapado en un romanticismo improductivo en vez de fomentar tecnología avanzada, mecanización, biotecnología y sistemas de riego inteligentes, pero persisten reglamentaciones pensadas para un país que ya, en el campo, no existe.

Nuestra patria avanza a trompicones, ciudades donde la seguridad se escurre entre los dedos, instituciones económicas sometidas a presiones indebidas y un campo que podría ser potencia, pero al que insiste en vestir con ropas del pasado; todo acompañado por el silencio de quienes deberían alzar la voz.

Las elecciones que se acercan exigen claridad, no resignación; instituciones firmes, no reproches; y, unos gremios, una ciudadanía y unos medios y candidatos que recuerden que callar es una forma de decidir; pero al revés. ¿Preferimos seguir con un gobierno comunista? eso tendremos si continuamos mudos siguiendo el camino al holocausto.

El Rincón de Dios

A mis amables lectores: Feliz Pascua de Resurrección


Editorial: sucesos de la semana No. 141


En su reflexión editorial para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. aborda el significado espiritual y social de la Semana Santa, destacando el valor de la fe, la esperanza y la renovación que representa la resurrección de Jesucristo, así como el tiempo de introspección que se extiende hasta el Pentecostés.

A partir de este contexto, centra su análisis en la situación política y social de Colombia y América Latina, señalando los desafíos de gobernabilidad, la inestabilidad institucional en varios países de la región y el clima de polarización que atraviesa el continente. En particular, advierte sobre lo que considera riesgos para la democracia en Colombia, cuestionando el rumbo del gobierno de Gustavo Petro y las propuestas del Pacto Histórico.

El editorial hace un llamado directo a la ciudadanía —especialmente a las mujeres cabeza de familia— a reflexionar sobre el futuro del país, defender los valores democráticos como la libertad, la propiedad privada y el derecho al voto, y participar activamente en las elecciones. Asimismo, enfatiza la necesidad de unidad entre sectores políticos afines para evitar divisiones internas que debiliten el sistema democrático.

Finalmente, concluye con una invitación a ejercer el voto de manera masiva y consciente, en defensa de lo que considera los principios fundamentales de la democracia, insistiendo en que el momento actual exige compromiso, reflexión y acción colectiva.

No dejes de verlo.

miércoles, 1 de abril de 2026

La gente que no me gusta

Pedro Juan González Carvajal

Pedro Juan González Carvajal

Excelentes profesionales de la administración, especialistas en temas motivacionales para el recurso humano, han escrito a través del tiempo diferentes reflexiones acerca de la gente que les gusta para que en las organizaciones exista un ambiente de armonía y de competitividad en medio del rescate de los valores y atributos positivos de los diferentes colaboradores en los distintos niveles organizacionales.

Hoy quiero coger el toro por los cachos de acuerdo con mi perspectiva y presento una serie de atributos negativos o de comportamientos que definitivamente no me gustan y que dificultan mi relacionamiento con otros humanos a nivel social y a nivel empresarial.

En términos generales y particulares no me gusta la gente que:

Es incoherente.

Es ruidosa.

Es ordinaria.

Que se emborracha.

Que habla con la boca llena.

Que grita.

Que maltrata a los animales.

Que no respeta las normas de tránsito.

Que no respeta las leyes.

Que contesta por contestar sin saber la respuesta ni de qué se está hablando.

Que opina sin saber.

Que es ostentosa.

Que es engreída.

Que es orgullosa.

Que asevera sin conocimiento.

Que es chabacana.

Que actúa como caranga resucitada.

Que pide cosas prestadas.

Que no sabe escuchar.

Que interrumpe a quien está con el uso de la palabra.

Que es mal educada.

Que no respeta los turnos.

Que es desaseada.

Que es zalamera.

Que no mira a los ojos.

Que es impuntual.

Que es desorganizada.

Que hace perder el tiempo.

Que es mentirosa.

Que es inculta.

Que es avara.

Que no es confiable.

Que es oportunista.

Que tiene vicios.

Que es habladora.

Que apuesta.

Que es desordenada.

Que considera poseer la verdad revelada.

Que es intolerante.

Que se ríe por todo.

Que es envidiosa.

Que abusa de los demás.

Que es amarrada.

Que no tiene argumentos.

Que es fanática.

Que es hipócrita.

Que es vulgar.

Que es incompetente.

Que es mal presentada.

Que no tiene iniciativa.

Que es reactiva y no proactiva.

Que no es propositiva.

Que no se compromete.

Que es entrometida.

Que tiene mal comportamiento en la mesa.

Que no es grata.

Que es estúpida.

Que deja todo para último momento.

Que es conflictiva.

Que es grosera.

Que es monotemática.

Que no concreta sus ideas.

Que no tiene posiciones propias.

Que es desleal.

Que no cumple la palabra.

Que es incumplida.

Que no tiene criterio.

Que no fija posiciones.

Que abusa de los lugares comunes.

Que pasa agachada.

Que sea tramposa.

Que se burla de los demás.

Que no tiene buen léxico.

Que …………………………………