En su recuento de los sucesos de la semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H., comenta los siguientes hechos que protagonizaron los titulares de los medios: las protestas en Irán y el ataque estatal para reprimirlas; Venezuela sin la presencia de Maduro; la charla entre Donald Trump y Gustavo Petro que mejoró las relaciones; el interés de Donald Trump por anexarse Groelandia; las marchas de Petro en las que moderó su discurso contra el presidente Trump; la invitación que le hizo Petro a la presidenta interina de Venezuela para visitar a Colombia, y concluye con la consulta interpartidista que se realizará en marzo a la que se sumaron nuevos candidatos. No dejes de verlos.
martes, 13 de enero de 2026
¿Qué pasa con "el Cartel de los Solos"?
Luis Alfonso García Carmona
Las últimas
encuestas de la firma extranjera AtlasIntel nos arrojan la posibilidad de una
definición por foto finish en la primera vuelta presidencial entre
Abelardo de la Espriella, con el 28 % de favorabilidad y el candidato de las
FARC, Iván Cepeda, con el 26.5 %.
En otras palabras,
estamos al borde del abismo, a unos cuantos votos de caer por otro período o,
quizás, por varias décadas, en las garras del sistema totalitario y corrupto
del comunismo, como ha ocurrido en países vecinos como Venezuela, Nicaragua
o Cuba. Si bien es cierto que la captura del usurpador Maduro y la intervención
de los Estados Unidos en contra de la producción cocalera resta capacidad de
maniobra al camarada guerrillero, no olvidemos que se trata de un peligroso
aliado de los grupos narcoterroristas con presencia en el 70 % del territorio
nacional, que tiene acceso al presupuesto nacional por las buenas o por las
malas, y que está dispuesto a ejercer “todas las formas de lucha” pues
no conoce freno ético o jurídico para sus concupiscentes actuaciones.
Se han alineado las
fuerzas políticas en tres bloques muy definidos: a) La extrema izquierda, que
pretende convertir a Colombia en otra nación vasalla del castrochavismo o del
neocomunismo, representada por Cepeda y apoyada por los vergonzantes aliados
suyos disfrazados de centroizquierda como Sergio Fajardo; b) Los tibios
autodenominados “de centro”, sin otro propósito que llegar como sea a la
primera vuelta, a sabiendas de que carecen de apoyo popular. Posan de antipetristas
como medio para obtener votos pero es tan pobre su resultado en las
encuestas que ahora los llaman “el Cartel de los Solos”, y c) Los “defensores
de la patria”, movilización mayoritaria de quienes creemos que hay que
atacar el crimen, la corrupción y la inseguridad con todo el peso de la ley,
que hay que atraer inversión privada para generar empleo digno para todos y
cerrar la brecha de la desigualdad y de la pobreza, que hay que devolver el
sistema de salud a la población colombiana, que debemos proteger a la familia y
defender nuestros valores fundacionales frente a la importación de doctrinas
extrañas que han sembrado el mundo de miseria y esclavitud. Es el grupo que en
forma masiva ha colocado a Abelardo de la Espriella como el único
aspirante con capacidad y decisión para derrotar a la izquierda y salvar a
Colombia de su autodestrucción.
Nos sorprende que,
ante tan tenebrosa expectativa para Colombia insistan los del “cartel de los
solos” en atravesarse en el camino hacia la derrota del farcepedismo, a
sabiendas de su carencia de opciones en la carrera a la presidencia. Parece que
no les remuerde la conciencia poner en peligro el futuro de la patria para
satisfacer sus egoístas intereses. No pueden alegar ignorancia del peligro que
nos acecha. Basta ya de engañar a los ciudadanos con su falso antipetrismo,
Militan en ese cartel de los solos varios santistas agazapados para
seguir usufructuando las mieles del poder mientras el país se desangra. Los
invito a todos a que nos acompañen a derrotar la izquierda radical, criminal
y corrupta, en la primera vuelta, con la decidida y corajuda dirección del
“tigre”. Estamos a un paso de conseguirlo. Esa es la verdadera unión, la del
pueblo que grita por doquier “fuera, Petro”.
La Crónica: impacto de la caída de Maduro en nuestra patria
Rafel Uribe Uribe
La caída de Nicolás Maduro nos obliga
a replantear el rumbo de las relaciones bilaterales entre Colombia y Venezuela,
y desafía a ambos países a profundos retos y oportunidades.
Tras décadas de relaciones marcadas
por la influencia del chavismo se abre un periodo de incertidumbre en materia
de seguridad. La estrategia fracasada de la “Paz total” se verá aún más
comprometida ya que durante más de veinte años, el régimen venezolano brindó
refugio y apoyo logístico al ELN y las FARC, facilitando su accionar. La
pérdida de ese respaldo obligará a estos grupos a redefinir su organización lo
que aumentará la violencia en zonas fronterizas estratégicas como el Catatumbo
y Arauca, intensificando la pugna por el control de nuevas rutas del
narcotráfico y la minería ilegal tenderá a reemplazar los ingresos de la coca.
La llamada de ‘Iván Mordisco’ a una unión mafiosa de los grupos ilegales no es
gratuita, se encamina a fortalecer y defender estos negocios de los que se
nutren.
En el plano migratorio, se vaticina la
posibilidad de un retorno masivo de los tres millones de venezolanos que
actualmente residen en Colombia. No obstante, la gran incertidumbre política
asociada a la transición en Venezuela demorará el reencuentro familiar.
El panorama económico, por su parte,
se presenta ambiguo. Una eventual apertura de Venezuela al mercado
internacional tiene el potencial de dinamizar el comercio bilateral,
beneficiando a ambas economías. No obstante, la reactivación de los sectores
petrolero y gasífero del país vecino que durante un tiempo controlarán los
Estados Unidos, supone un reto para Colombia que se verá forzada a revisar a
fondo su estrategia y soberanía energética.
Por último, el cambio de régimen en
Venezuela repercute de lleno en el escenario político colombiano, sobre todo a
las puertas de las elecciones presidenciales de mayo. La relación de algunos
candidatos con el chavismo adquiere un peso decisivo y añade un nivel adicional
de polarización a la campaña electoral.
En definitiva, estamos ante una
coyuntura histórica que exige lucidez y acción. El pulso de las candidaturas
descritos en Semana ubica los dos candidatos con mayores opciones a solo el
espacio de error en las encuestas para la primera vuelta. Iván Cepeda sigue peligrosamente
cercano de quienes defienden la democracia, mientras Sergio Fajardo sin chance
alguno de llegar a la presidencia, distrae el 9,4% de los votantes.
¡O despertamos, o nos despiertan!
El Rincón de Dios
Profecía de María Esperanza de Bianchini, sierva de Dios: “El gran enfrentamiento de las potencias comenzará en Venezuela”. https://www.instagram.com/reels/DTROAH0DcOx/ Este video lo explica en detalle.
¿Elecciones bajo el asedio terrorista?
Luis Guillermo Echeverri Vélez
Se
avecina el 8 de marzo, día de elecciones al Congreso. El potencial de Colombia
es infinito, pero como un mal padre de familia tahúr empedernido, todo indica
que estamos emperrados en apostar la casa y todos los haberes en unas
elecciones bajo claro asedio terrorista.
Ningún
presidente democrático se ha elegido, ni ha conducido bien al país sin apoyo
del Congreso. Si queremos evitar el caos, Uribe debe liderar el congreso y
necesitamos una buena relación con los Estados Unidos que es nuestro principal
socio comercial.
El
Gobierno y su candidato, revolucionarios comunistas disfrazados de progresistas
y humanistas, expertos en mentir y engañar, no tienen otra alternativa que
llevar al país a una encerrona electoral que garantice su continuidad en el
poder, y están respaldados por las armas y el cabildeo de quienes manejan los
dineros ilegales del narcoterrorismo internacional.
Es
necesario entender que la verdadera usurpación de la soberanía nacional es la
ocupación territorial y las agresiones al pueblo de las organizaciones
criminales subversivas narcoterroristas, que vienen actuando en complicidad con
el gobierno y están acompañadas de la proliferación urbana de bandas milicianas
de alquiler asociadas al microtráfico.
Los
dirigentes empresariales y políticos no deben ignorar las declaraciones que
hablan de unir las FARC-EP y el ELN para defender la “patria grande”, ni el
anuncio de Cepeda de integrar las FARC-EP a las fuerzas armadas
constitucionales.
Deben
nuestros gremios y Uribe como líder de la oposición, buscar un diálogo
inmediato con Trump y Rubio, pues corremos el riesgo de que el proyecto
bolivariano Castro-Chavista se convierta en un nuevo Vietnam o de terminar en
una guerra civil entre diversas organizaciones criminales respaldadas por el
narcotráfico y la minería ilegal, dos negocios que no están en venta.
El
país perdió la seguridad democrática y el crecimiento económico formal de dos
dígitos logrado en el rebote del 2021 al quedar en manos de un gobierno
irresponsable, cleptócrata e intencionalmente destructor que ya tomó las
acciones necesarias para arruinar la hacienda pública, la salud, el ahorro
pensional y consolidar un sistema de empobrecimiento colectivo mientras las
actividades ilícitas y el crecimiento de la informalidad sobrepasan una
decadente economía formal, y el Estado ya no controla las fronteras ni 2/3 del
territorio nacional.
Nos
tambaleamos en la cuerda floja sobre un foso de tiburones, esperanzados en el
próximo paso del impredecible y audaz presidente Trump y sin saber qué va a
pasar en Venezuela, y estamos distraídos con el furor de las apuestas
electorales, mientras sufrimos los efectos de un dólar subvaluado, una alta
tasa de intereses, un salario mínimo inflacionario cuatro veces más alto que el
IPC, y la pérdida de competitividad del sector exportador y de todo el aparato
productivo real.
Este
país en términos políticos es: café con leche, monta en moto y se comunica por
Facebook; pues la mayor concentración ciudadana está en zonas cafeteras y en la
costa Atlántica, el 75 % de los votos está en los estratos 1, 2 y 3, y son 50 a
100 municipios de la zona Andina, sus valles y la costa, los que definen las
elecciones; porque en todas las zonas suburbanas y rurales de este trópico
infernal, cientos de miles de familias complementan sus ingresos de
supervivencia ordeñando una vaquita o en la economía del rebusque que atienden
la canasta familiar; porque hoy más de la mitad de la población se moviliza en
moto, y porque hasta un ordeñador tiene un teléfono inteligente y está
influenciado por la información populista que recibe continuamente.
El
país se juega su libertad, su tradición democrática y su economía en un mercado
electoral donde llega con más potencia la narrativa mentirosa y populista del
aparato propagandístico del Estado que controla la conversación en redes, la
pauta en medios e impulsa a fondo la campaña comunista de Cepeda, por si Petro
no logra postergar su mandato.
Por
lo tanto, la prioridad del país debe ser otorgar un mandato democrático claro y
confundente a partir de las elecciones parlamentarias, pues si el Congreso y la
justicia siguen comiendo nube y no se ocupan de destituir a un presidente
promotor de la ilegalidad, asociado al Castro-Chavismo y totalmente indigno de
su cargo, y si las fuerzas armadas y los gremios del sector productivo siguen
obrando como “elegantes eunucos”, nos van a capar parados a todos los que damos
empleo y pagamos los impuestos, y podemos terminar dominados por las FARC-EP,
sin libertades y oprimidos por la miseria que sabemos que genera el
narco-comunismo terrorista modelo SSXXI.
El
8 de marzo hay que votar bien para poder devolver el país al redil de la
democracia.
viernes, 9 de enero de 2026
Efectos de la caída de Maduro en la política colombiana
Luis Alfonso García Carmona
No se hicieron
esperar las reacciones del régimen petrista en contra de la magistral operación
estadounidense que culminó con la aprehensión del criminal de lesa humanidad,
Nicolás Maduro.
Y era de esperar
que así respondiera su principal aliado, que ahora debe estar recordando el
antiguo refrán español “Cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon
las tuyas a remojar”. No quedó a la obsoleta izquierda radical
otro camino distinto a seguir repitiendo las falacias de siempre. Que hay que
privilegiar el diálogo y los canales diplomáticos a sabiendas de que,
tanto en Colombia como en Venezuela, solo han servido para que se recrudezca la
violencia, se brinde protección a los capos de la mafia guerrillera y se
mantenga esclavizada a la población civil.
Vuelve y juega la
cantinela de que hay que proteger la vida y la dignidad humana, puestas
en peligro supuestamente por la captura del cabecilla del sucio negocio del
narcotráfico, el usurpador Maduro. ¿Por qué nunca han protestado los camaradas
que detentan ilegalmente el poder en Colombia por los miles de venezolanos
asesinados en 26 años de dictadura castrochavista? ¿Dónde están sus acciones en
defensa de la dignidad humana de los presos políticos, los torturados, los
perseguidos injustamente por la tiranía de Chávez y Maduro? Seamos coherentes,
por favor. No sigamos engañando con falacias trasnochadas en las cuales ya
nadie cree.
Para sustentar sus
estrambóticos planteamientos llegó el camarada Petro a hacer el oso, reforzando
la frontera dizque para prepararse para la crisis que sobrevendría por el
operativo estadounidense. Nada ocurrió. Se olvidó que la migración forzada de 9
000 000 venezolanos ha sido causada por la acción de los dictadores Chávez y
Maduro, no por la captura de un sanguinario delincuente. La prueba es que ninguna
migración se ha producido. Por el contrario, venezolanos radicados en todos
los confines del planeta salieron a celebrar la caída del sátrapa y esperan la
normalización que se ha iniciado, para retornar a su país.
Para
Colombia, el efecto, indudablemente, será beneficioso.
Con la caída de Maduro se ha iniciado un proceso de recuperación política y
económica de Venezuela, la cual volverá a ser el principal socio comercial
de Colombia como antaño lo fue. Lo ha vislumbrado el candidato de la Espriella:
“Sería la mejor reforma tributaria para Colombia”.
En las próximas
elecciones presidenciales, no podrá contar el candidato de las FARC, Iván
Cepeda, con las abultadas contribuciones de dineros sucios procedentes de
Venezuela que llevaron a Petro a la presidencia. Delcy Rodríguez,
recientemente posesionada como presidenta encargada, no podrá disponer de tales
ayudas, pues su mandato está sujeto a las obligaciones de cooperación
contraídas con los Estados Unidos. Esta circunstancia, unida al prudencial
retiro de aportes por parte del sector privado de Colombia que no querrá
comprometerse en tan dudosa aventura, afectará contundentemente las finanzas
del candidato apoyado por los amigos de Maduro.
Se ha notado cómo
la acción decidida de Donad Trump ha incidido en la conducta del camarada
Petro. Quien antes desafiaba al imperialismo yanqui y se negaba a seguir sus
demandas para combatir la cocaína, ahora pide su apoyo tecnológico y
estratégico para reducir los cultivos. Repetidamente sus ministros confirman
que mantienen las mejores relaciones de cooperación con las fuerzas militares
norteamericanas. No será fácil para el guerrillero camarada, en este
escenario, continuar impulsando sus locuras inconstitucionales para
mantenerse en el poder, aplazar las elecciones, o intentar la aprobación de una
nueva constitución de bolsillo, como lo acostumbran sus correligionarios de la
extrema izquierda en los países que han colocado bajo sus garras.
La polarización
entre la izquierda radical que representa Cepeda y la defensa del Estado de derecho,
la libertad, la justicia, la seguridad, la trasparencia en el manejo del Estado
y la recuperación de los valores fundacionales que promueve el candidato
mayoritario, Abelardo de la Espriella, generará un crecimiento del voto de
opinión, de quienes, sin compromiso con las vetustas castas políticas,
prefieren votar por quien tiene la capacidad y el entusiasmo para defender la
Patria, “el tigre” Abelardo de la Espriella. Cada vez más, los colombianos
comprendemos que al país no lo salva ni la abstención ni el voto por los tibios
candidatos de centro, enfocados más en derrotar a Abelardo que en combatir a
muerte contra nuestro enemigo común: la sanguinaria y corrupta izquierda
radical representada por Petro y Cepeda.
El camino a la
victoria está plagado de peligros de los cuales debemos ser conscientes. Cuenta
el sátrapa Petro con los millonarios recursos del presupuesto nacional,
alimentados ahora con el irregular crédito contratado por 23 billones de pesos,
los nuevos impuestos decretados bajo la emergencia económica, las
contribuciones de sus aliados, los grupos narcoguerrilleros, de los capos de la
mafia y de los corruptos beneficiados durante su régimen. Por otro lado, no podemos
minimizar la influencia electoral que conlleva el irracional aumento del
salario mínimo y la enorme contratación de nóminas paralelas compuestas por
vagos cuya única labor es apoyar al régimen. Serán instrumentos que
incrementará el régimen ante la pérdida de los aportes del narcomadurismo.
Se ha iniciado en
todo el espectro mediático, en el ámbito nacional e internacional, una tarea de
investigación y difusión de los crímenes del grupo criminal que ha gobernado
a Venezuela, con el soporte de abundantes testimonios de víctimas apresadas
y torturadas por sus discrepancias con el tirano. Influye notoriamente en el
debate electoral colombiano, pues aparecen comprometidos dirigentes del santismo,
enmascarados ahora como antipetristas de nuevo cuño, a la caza de votos para
sus aspiraciones a la Presidencia o al Congreso.
Vene, una chica sexy
José Leonardo Rincón, SJ
Nunca
imaginó Américo Vespucio que la pequeña Venecia, con el correr de los siglos,
por ser precisamente rica y hermosa, sería muy apetecida, no para admirar sus
bellos encantos sino para sonsacarle todos sus haberes. Así lo ha confirmado la
historia.
La
ilusa Vene (así la llamaremos cariñosamente) cayó rendida ante amantes que le
prometieron horizontes mejores, pero una y otra vez fue engañada y
decepcionada. Los lobos vestidos de oveja le susurraban al oído discursos
hermosos que a la postre siempre resultaron cuentos engañosos. La semana pasada
sufrió el último de sus trágicos amoríos.
Cuando
todos creíamos que el Tío Sam, alto y delgado, de cabellos rubios y ojos
azules, en el barrio reconocido como seductor de chicas incautas, estaba
preocupado por verla tan deteriorada después de su última relación nada madura,
iba a correr presto a liberarla de tan infame consorte y le restauraría la
dignidad perdida que hizo que muchos de sus hijos la abandonaran aspirando
escenarios mejores, no. No hubo tal. Sam no vino a su rescate. Descaradamente
le dijo que venía por sus riquezas y que si deseaba estar bien tendría que
someterse a sus órdenes. Vene prorrumpió en llanto. No podía creer que la
ilusión alimentada por años fuese un nuevo engaño de fugaz factura y efímera
alegría.
Sus
últimos parejos la habían obligado a hacerle mala cara a Sam, el vecino
poderoso y capitalista insensible, para sonreírle tiernamente al oso siberiano,
el viejo persa y el mandarín imperial, enemigos tradicionales de Sam. La cuba
de la pandilla de sus vecinos le dijo que le daría salud, educación y
protección. En realidad, a nadie le interesaba Vene como persona, sus ojos
brillaban de codicia y a lo largo de décadas, con múltiples pretextos, le
extrajeron sus bienes.
Vene
y los amigos que la queremos por ser una buena vecina del barrio, estamos
desalentados por no decir desconcertados. También fuimos ingenuos. Creímos que
había llegado su liberación. Nunca imaginamos que Sam actuara así. Lo que sí
nos quedó claro es que “por la plata baila el perro” y que los sexy-atributos
económicos que tiene nuestra chica, hace que los otros la valoren no por lo que
es sino por lo que tiene. “¡Amiga cuánto tienes, cuánto vales, principio de
la actual filosofía!” ¡Qué tristeza tener que reconocerlo!
Esta
historia de nuestra “veci”, nos deja lecciones tan serias como preocupantes. No
es fácil encontrar relaciones sanas y desinteresadas. Siempre hay creados
intereses de por medio: ya por tus atributos físicos, por las riquezas que
tienes, por el poder que manejas, por los contactos que tienes, por tu forma de
ser…. Pidamos a Dios por Vene pues se merece una suerte mucho mejor.
miércoles, 7 de enero de 2026
Conversatorio con Pedro Juan González Carvajal y Rafael Uribe Uribe
Para la entrevista de la semana de El Pensamiento al Aire, los invitados en esta oportunidad son Pedro Juan González Carvajal y Rafael Uribe Uribe, quienes, con la conducción de Antonio Montoya H., en esta charla analizan los principales cambios políticos que está sufriendo Latinamérica. No dejes de verlos.Pedro Juan González Carvajal es ingeniero de sistemas, especialista en Gerencia Logística, magíster en Ciencia Política y doctor en Filosofía. Ha sido profesor de pregrado y postgrado, miembro de varias juntas directivas, columnista del periódico El Mundo, exsecretario de Hacienda del Municipio de Medellín, exdirector de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, exsecretario de productividad y competitividad, exdirector de planeación del Departamento de Antioquia, exrector de la Corporación Universitaria Remington, fue gerente general de Ilimitada y es autor de varios libros sobre el tema geopolítico. Fue rector de la Corporación Universitaria Lasalle y ahora goza de un merecido retiro. Rafael Uribe Uribe es un reconocido líder del sector agropecuario y empresarial en Colombia, con una amplia trayectoria en cargos gerenciales, técnicos y gremiales. Fue Presidente del Comité de Cafeteros de Antioquia y ocupó posiciones clave en la Caja Agraria, entre ellas la Gerencia Regional en Antioquia y la Subgerencia de Fomento, desde donde lideró programas de semillas, distritos de riego, vivienda rural y desarrollo ganadero con apoyo del BID. En el sector privado se desempeñó como directivo y gerente comercial en empresas como Holland Beto Grui, Motores S.A. y Centro Diesel, además de liderar el proyecto Ariguaní junto a INCA y Mitsubishi. Integró juntas directivas de entidades públicas y privadas como Incomex, Incora, ICA, Idema y el Banco Cafetero de Medellín. Su experiencia se complementa con una sólida proyección internacional, que incluye una invitación del Departamento de Estado de los Estados Unidos para conocer proyectos agropecuarios, estudios en producción de semillas en la Universidad de Campinas (Brasil) y trabajos en ingeniería agrícola en Argentina.


.jpg)

.jpg)