En su editorial de la semana, Antonio Montoya H., reseña los siguientes hechos que fueron noticia: la aparición púbica de la hija de Kim Jong-Un que posiblemente sea su sucesora; el portaviones que envió Estados Unidos para presionar a Irán; la invitación de Donald Trump que hace a varios líderes de América para que se reúnan; el anuncio de Rusia de ayudas a Cuba; la suspensión en Colombia, de manera provisional, del decreto del salario mínimo; los desastres del invierno en el país y el decreto de emergencia económica que incluye, entre otros, un impuesto al patrimonio de las empresas más grandes, y concluye comentando la decisión del presidente de retirar del servicio al general Urrego, tras acusarlo de intentar sabotear su encuentro con Donald Trump.
lunes, 16 de febrero de 2026
Editorial: sucesos de la semana No. 135
En su editorial de la semana, Antonio Montoya H., reseña los siguientes hechos que fueron noticia: la aparición púbica de la hija de Kim Jong-Un que posiblemente sea su sucesora; el portaviones que envió Estados Unidos para presionar a Irán; la invitación de Donald Trump que hace a varios líderes de América para que se reúnan; el anuncio de Rusia de ayudas a Cuba; la suspensión en Colombia, de manera provisional, del decreto del salario mínimo; los desastres del invierno en el país y el decreto de emergencia económica que incluye, entre otros, un impuesto al patrimonio de las empresas más grandes, y concluye comentando la decisión del presidente de retirar del servicio al general Urrego, tras acusarlo de intentar sabotear su encuentro con Donald Trump.
Una consulta sin norte, sin opciones, sin sentido
Luis Alfonso García Carmona
No se encuentra
lógica en los argumentos de algunos opositores del régimen petrista que
está acabando con el país, cuando invitan a la consulta de los aspirantes del
“centro derecha”.
Ignoran –u olvidan-
que ya la posición del “centro” la venimos ensayando sin éxito para conjurar la
amenaza comunista de tomarse el poder, y de bañar en sangre el territorio
nacional. La fórmula del diálogo y de la alcahuetería con los criminales
solamente ha servido para fortalecer los grupos de bandoleros y entregarles
vastas porciones del territorio nacional. Si en algo estamos de acuerdo los
colombianos es en que necesitamos parar ese tenebroso proceso de violencia,
terrorismo, vandalismo, imperio del narcotráfico, propagación de la corrupción
y destrucción de nuestra economía. Quien no esté de acuerdo con ello es porque
no conoce el país o simplemente se niega a reconocer la azarosa coyuntura que
atravesamos.
Los aspirantes que
se pelean un puesto en la primera vuelta a través de la que ellos han llamado
“la gran consulta” (con excepción de Vicky y Paloma) son fiel reflejo de esa
medrosa y condescendiente “centroderecha” que propugnó por el acuerdo de La
Habana en la que el Estado se humilló ante los más crueles bandoleros de
nuestra historia, los que hoy aprueban las leyes como congresistas, mientras
las víctimas suyas son revictimizadas por la impunidad que a sus verdugos les
otorga el régimen petrista y la JEP. Los demás respaldaron ese fatídico
acuerdo, se desempeñaron como ministros del “tartufo” Santos que traicionó a
Colombia y se han lucrado de su privilegiada posición mientras el resto de los
colombianos ha soportado la entrega del país a la izquierda radical en los
gobiernos de transición de Santos y Duque, y en el actual gobierno de la
mentira y la corrupción. Lo grave del asunto es el implícito compromiso de los
socios de la consulta de respaldar a quien la gane, sea quien sea.
Con el pueril
argumento de que van a votar por Paloma, por ejemplo, para que esta gane y
luego pasen sus seguidores a las toldas de Abelardo justifican algunos su
garrafal error. No hay más ingenua explicación que esta. De un lado, existe
prohibición legal para proceder de esa forma: El ganador de una consulta tiene
la obligación de ir a la primera vuelta por el grupo que lo escogió. Tampoco es
real que sus seguidores pasarán a engrosar a las toldas del “tigre”. Los votos
no son endosables.
Más peregrina aún
es la tesis de quienes argumentan que no hay problema en votar por esa consulta
pues, al cabo, la “centroderecha”, cuando obtenga un respaldo menor que el de
Abelardo se le unirá masivamente sumando los votos de la ganadora de la
consulta con los del “tigre”, y la victoria sobre Cepeda será “pan comido”. Es
el colmo de la estulticia semejante razonamiento: los aspirantes de la consulta
provienen en su mayoría del santismo, hacen parte de ese viejo establecimiento
que quiere seguir sumiendo al país en la politiquería rastrera, no en gobernar
para quienes los eligen. Así lo han demostrado con la “guerra sucia” que libran
contra Abelardo. Uno de ellos, cuya favorabilidad es apenas del 1 % se atreve a
vetar a Abelardo dizque por ser de “extrema derecha”.
Se vendió a los
incautos el cuento de la consulta para conseguir la unidad de quienes se oponen
al régimen petrista. Abelardo aceptó sin condiciones y propuso realizar
una encuesta en reemplazo de la consulta para evitar ese enorme gasto en un Estado
con un inusitado déficit fiscal pero su idea fue ignorada. Dor razones pesaron
para desdeñar la idea: El real objetivo que se buscaba era apartar a Abelardo
de la consulta para tener alguna posibilidad de ganarla y, de paso, obtener las
jugosas ganancias de la reposición de votos por cuenta del presupuesto
nacional.
El tiempo es
implacable y día a día demuestra el crecimiento del movimiento popular “Defensores
de la Patria” porque representa una iniciativa libre de la influencia
politiquera, que ha interpretado fielmente los deseos de un pueblo cansado de
la violencia y la corrupción. La consulta de “centroderecha” no logró despertar
el fervor y la pasión que acompañan al “tigre” y por eso sus cifras van en
retroceso. La verdad en la coyuntura actual es que la lucha por el poder se
librará entre la democracia, representada por De la Espriella y el modelo
marxista continuador del régimen de Petro, que encarna el candidato de las
FARC, Iván Cepeda. Lo demás es pretender tapar el sol con las manos.
Confiamos en que
todavía exista una mayoría de colombianos honestos, comprometidos con el futuro
de la patria y no con los intereses particulares de nadie, que se aparten de la
asquerosa campaña que adelantan Petro y sus cómplices en contra del “tigre”.
Colombia necesita hasta el último voto de sus hijos para salvarla. No seamos
inferiores al crucial momento que nos tocó vivir.
jueves, 12 de febrero de 2026
Conversatorio con Gabriel Jaime Henao
Gabriel Jaime Henao es un empresario y experto con más de cinco décadas de liderazgo en el sector textil y de confecciones. Amablemente ha aceptado la invitación de Antonio Montoya H., al conversatorio de la semana en El Pensamiento al Aire, en donde se devela por qué la industria textil tradicional del país está en crisis estructural. No dejes de verlo. Es reconocido por su aporte al comercio de telas y su visión estratégica en América Latina. Desde 1986 es socio de I.M.S. Textiles Ltda., empresa dedicada a la compra y suministro de telas e hilos en mercados de Colombia, México, Ecuador y Perú, donde ha promovido competitividad y calidad para la industria regional.
Henao inició su carrera como Gerente de Exportaciones en Fabricato S.A. (1972–1976), impulsando las ventas internacionales de una de las compañías textiles más emblemáticas del país, y luego se desempeñó como Gerente de Ventas para América Latina en Burlington Industries Inc. (Estados Unidos) entre 1979 y 1983. Es ingeniero en Ingeniería y Gestión Industrial por la North Carolina State University, formación que ha respaldado su trayectoria como puente entre el mercado textil global y la industria latinoamericana.
La oposición no puede llegar fragmentada a primera vuelta
Andrés de Bedout Jaramillo
La
competencia electoral se ha apoderado de algunas fuerzas de oposición de centro
- derecha, en forma de fuego amigo, generando heridas cada vez más difíciles de
sanar. Esta situación mina una posible unión de la oposición que pueda eficientemente
enfrentar al verdadero enemigo que ha destruido al país, sumiéndonos en una crisis
fiscal, matizada con altos índices de corrupción, que están dando al traste con
los programas sociales y de infraestructura e impidiendo atender desastres como
los que hoy nos deja el frente frío y lluvioso que ataca fuertemente a zonas de
Córdoba y Antioquia, entre otros, donde el irresponsable, indolente e insensible
Gobierno nacional, apenas está llegando con retórica mentirosa a desatender a las
víctimas del desastre, lo que ha generado, con toda razón, fuertes críticas y reclamos
de parte de gobernadores y alcaldes de las zonas afectadas y del país en general,
porque no estamos dispuestos a aguantar más mentiras, irresponsabilidades y humillaciones
de parte del nefasto y mal intencionado Petro y sus ineptos colaboradores.
A
los incautos colombianos que todavía creen hoy en Petro y sus secuaces, que todos
los días hacen más visible su corrupta mala fe en el manejo del Estado, se les llegó
la hora de aterrizar y pensar en el futuro de ellos y de sus familias hay que
advertirles que el continuismo es sinónimo del obscuro sendero por el que nos lleva
este Gobierno, decidido a obligarnos a migraciones masivas como las de los cubanos
y venezolanos, que al no encontrar en sus países ningún tipo de oportunidades se
vieron obligados a salir a buscar suerte a otros países a costa de mucho sufrimiento
y dificultades.
Colombia
tiene que cambiar de Gobierno; cualquier cosa que nos pase es mejor que Petro, Cepeda
o Roy, y ojalá esto sea en primera vuelta; no podemos permitir que lleguen a la
presidencia ni con mayorías al congreso, el proceso de reconstrucción de Colombia
depende de todos.
El
paso inmediato que sigue es el de medirnos el 8 de marzo: “primero nos medimos
y luego nos juntamos” este sería el eslogan del hoy, el 8 de marzo donde ojalá
salgamos todos a votar la gran consulta y a escoger a nuestros congresistas, lo
que nos dará la medición de urnas que permita definir quién podrá ganar en la primera
vuelta.
Unos
escogieron medirse a través de consultas, otros la votación en sus listas de Senado
y Cámara. Así lo decidió Abelardo de la Espriella, y su respaldo se sustenta en
el número de votos que saquen las listas para Senado y Cámara de Salvación Nacional
y Creemos, además de los votos naturales de ambas colectividades, lo que significa
que los seguidores de El Tigre deben votar por alguna de estas dos listas para confirmar
en urnas lo que hoy dicen las encuestas.
Como
seguidor de Creemos, como muchos otros ciudadanos, recomiendo votar por las listas
de Creemos, movimiento que aspiramos se convierta en partido político, alcanzando
el umbral, lo que nos permitirá proyectar a Federico Gutiérrez para las elecciones
presidenciales de 2030, lo que se convertirá en prenda de garantía en el proceso
de reconstrucción del país que se debe iniciar en agosto de 2026 y durará varios
años, habida consideración de los incalculables daños causados por Petro y sus ineptos
e irresponsables compañeros de gobierno.
Creemos,
cuenta con un muy buen número de profesionales capacitados y probados en la administración
de Medellín, ciudad que tuvo que ser sometida a un proceso de reconstrucción profundo,
después de la destrucción a la que la sometió el nefasto alcalde Quintero y su equipo
de cuestionados e imputados colaboradores, hoy en la cárcel muchos de ellos y otros
próximos a imputación y aseguramiento.
Los
integrantes del movimiento Creemos con Fico a la cabeza, lo han arriesgado todo
con valentía y dedicación, no solo para hacer que los que destruyeron y se robaron
a nuestra ciudad paguen por sus delitos, mientras reconstruyen todos los desastres
que nos dejaron de herencia y denuncian y atacan todas las irresponsabilidades y
corrupciones del Gobierno de Petro y sus secuaces. Incluyo acá con orgullo, preocupación
y miedo, el trabajo de mi hijo Alejandro de Bedout Arango, hoy presidente del Concejo
de Medellín, a quien educamos en familia para el servicio y el bien común y hoy
lo arriesga todo por Colombia y Medellín.
Para
el senado votaremos Creemos 1 que corresponde a la administradora de empresas, experta
y magíster en riesgos y en el servicio social y el bien común, Juliana Gutiérrez,
mujer conocedora de las necesidades de las familias en situaciones difíciles, como
las que a ella en carne propia le ha tocado enfrentar, lo que la sensibiliza aún
más para brindarles su compañía y apoyo desinteresado y que nos representará con
lujo de detalles en el Senado de la República. Para la Cámara recomiendo a Simón
Molina 102 en la lista de Creemos y a Juan David Zuluaga 107 en la lista del CD,
ambos, jóvenes políticos antioqueños con suficiente experiencia y compromiso. En
la gran Consulta recomiendo a Paloma Valencia, habida consideración de la no presencia
de Fajardo en la misma, por quien votaría preferencialmente.
Siento
la necesidad de hacerme contar como oposición de centro derecha y por ello voto
en la consulta de centro derecha. Los resultados del 8 de marzo, con votos de carne
y hueso, pueden significar un realinderamiento de la política, o una ratificación
de lo que hoy dicen las encuestas, permitiéndose con sus resultados un definitivo
intento de unión de la oposición para llegar lo más unidos posible a la primera
vuelta presidencial. Así aminoramos los riesgos de continuidad hacia el abismo de
una Cuba o de una Venezuela, a la que nos está llevando este régimen, indolente
e irresponsable en acciones y decisiones que todos los días nos colocan en puntos
de no retorno, haciendo que el proceso de reconstrucción del país sea más largo
y difícil.
Los
gobernadores y alcaldes desde las regiones no aguantan más, miremos las más recientes
reacciones desde las localidades más afectadas por los fenómenos naturales y la
violencia. Todos los generadores de empleo formal, de bienestar y desarrollo, están
reventados, haciendo esfuerzos ingentes para aguantar estos últimos meses de Gobierno,
donde Petro tiene metido a fondo el acelerador de la destrucción, endeudando al
país a niveles y tasas nunca vistos, incrementando el gasto público en contratos
de prestaciones de servicios innecesarios e insostenibles, con miras solo a las
comicios electorales para favorecer la continuidad del irresponsable, destructivo
y corrupto Gobierno, favoreciendo la elección de Cepeda o de Roy.
Que
nuestro señor Jesucristo ilumine a los que engañados quieren la continuidad e ilumine
a los líderes de centro derecha para que se unan con miras a la primera vuelta de
las presidenciales.
No
queremos más deterioro del empleo formal, no queremos más deterioro del sistema
de salud, no queremos más impuestos, no queremos constituyente, no queremos que
sigan destruyendo a Ecopetrol, no queremos apagón, no queremos mayores tarifas al
gas domiciliario, no queremos más aumento insostenible de la deuda pública, no queremos
que las obras de infraestructura sigan paralizadas. Por ello voto y llamo a votar
en defensa de una alternativa que permita reconstruir el país.
Desde el centro, anotaciones: mientras el tinto se enfría
Fredy Angarita
Entrar a Juan Valdez o a Starbucks, donde el café tiene un
costo entre 5000 y 10000 mil pesos, este viene acompañado de una historia bien
contada, se vende la experiencia. En estos sitios el café no solo se toma, se
representa. En el centro, en cambio, el café no se explica, se sirve.
Dicen que el mejor café se exporta. Que lo bueno se va y
aquí nos dejan la pasilla. Aunque nadie lo ha comprobado del todo, nadie lo
discute. Es una frase repetida, incuestionable, que circula con la misma
facilidad que el tinto, caliente.
En la Plazuela de San Ignacio, por lo general, se reúnen más de
13 vendedores de café. No se distinguen por género ni por edad. Algunos solo
venden tinto, otros lo acompañan con café en leche y pocos ofrecen aromáticas
de todos los aromas posibles. Unos cargan termos gastados; otros empujan carros
que antes se utilizaban en supermercados y que son convertidos en tiendas
rodantes que sufren cada grieta del suelo.
Están ahí todos los días, desde antes que salga el sol
hasta después de ocultarse. El tinto, producto estrella del parque, tiene un
costo entre $1300 y $1500, y el que vende no habla de exportaciones ni de
denominación de origen ya que el parque tiene su propia economía.
Se pueden vender al día de 9 a 13 termos, cada termo genera
entre 10 y 12 tintos dependiendo si el cliente lo pide doble. Ellos dicen que
muchos lo compran por necesidad, por despertar o por no dormir, es la excusa
para detenerse cinco minutos sin sentirse improductivo. Se toma de pie, rápido,
sin ceremonia. Nadie pregunta de dónde viene el café. Nadie exige calidad.
Nadie toma fotos.
El tinto del centro no necesita relatos, se vende en vaso
desechable, se paga con monedas, mientras tanto, los titulares de los medios presumen
del café que producimos hablando de los millones que dejan.
En el parque se exporta orgullo, consumimos costumbre, tal
vez el engaño no esté en la calidad del grano, sino en la forma de mirar.
Convertimos lo cotidiano en paisaje y luego nos preguntamos
por qué nada nos sabe a identidad.
El tinto se sirve caliente, el parque sigue funcionando. Sin
embargo, cada taza es un acuerdo silencioso: calor a cambio de unas monedas, dignidad
a cambio de minutos.
En el parque no se habla de desigualdad, el mejor café se
exporta. El más urgente se toma de pie.
miércoles, 11 de febrero de 2026
Delcy, Petro y Guanipa
José Alvear Sanín
La infame detención de Juan Pablo Guanipa,
pocas horas después de su excarcelación, indica que el régimen comunista sigue
imperando y que el “monitoreo” convenido con Messers, Trump y Rubio, es apenas
de fachada, porque Delcy y compañía (hermano, Cabello e hija, Padrino,
colectivos y demás malas hierbas) conservan el poder, mientras los gringos
tienen el subsuelo.
Como prefiero los hechos a las bien adobadas
hipótesis que formulan los Castos, Ruckaufs, Lajes, Baylys, Fonsecas y demás
comentaristas capaces de narrar en 30 minutos todo lo convenido en las dos
horas en las que no estuvieron presentes, me atengo a lo que sucede, no a lo
imaginario.
Lo del Guanipa es aterrador y recuerda a los
que salían vivos del Gulag después de cumplir larga e injusta pena, para
regresar allí pocas horas o días después, con nuevas y falsas incriminaciones.
¡Estalinismo puro y duro…!
¡Y lo que cuenta Nitu Pérez Osuna sobre la
redacción, tramitación y restricciones de la “Ley de amnistía” para los
presos políticos en Venezuela, ¡es puro y duro estalinismo tropical!, que hace
una farsa de la libertad aparente de quienes quedan obligados al silencio y
bajo el peso de prontuarios no levantados y de obvio cuño chantajista.
Este es, hasta ahora, el resultado de la
extracción parcial de criminales, que ya no se podrá completar.
La esperanza es que una reacción del pueblo,
tan arriesgada como valerosa, y la siempre vacilante “presión” internacional,
obliguen a la camarilla de Delcy para activar la transición.
Pero mientras esperamos ese feliz desenlace,
debemos seguir considerando que el cambalache Trump-Petro está bien lejos de
asegurar la democracia colombiana.
Todo el mundo quiere creer que Petro tomó un
baño lustral en la Casa Blanca, y que, a partir del libro, el autógrafo y la
gorra, han desaparecido la paz total, la colaboración con el narcotráfico y el
fraude electoral, minuciosamente preparado desde agosto 7 de 2022.
Quien esto escribe sigue temiendo que la
reunión del 3 de febrero haya servido apenas para la normalización tipo
Venezuela, de manera que el Pacto Histórico conserve el poder y los EE. UU.
dispongan del subsuelo…
Sé que esta inquietud es impopular, porque va
en contravía de la ilusión colectiva, pero a un mes de los comicios de marzo,
el rufián-presidente no ha cambiado: Sigue proponiendo locuras y ha firmado, en
el último mes, ¡apenas 540.000 “contratos”! (nuevo nombre del prevaricato),
incrementando en 27 billones de pesos el gasto público vinculado al megafraude electoral,
sin que ni los jefes políticos ni los órganos de control se manifiesten en
contra de este colosal abuso criminal.
La euforia colectiva no puede eliminar,
entonces, el inmenso e inminente peligro que corren las instituciones,
enfrentadas al personaje más mendaz, perverso e hipócrita, que puede
imaginarse.
De cara al porvenir: recuperando la "Tacita de Plata"
Hay que reconocer abiertamente
el retroceso que sufrió nuestra ciudad con respecto a la administración,
mantenimiento, limpieza y aumento del espacio público (por no mencionar si no
este caso puntual), durante la administración anterior.
También hay que reconocer el
gran esfuerzo y los grandes resultados que en relativo poco tiempo ha alcanzado
la actual administración haciendo visibles los trabajos de recuperación,
mantenimiento y expansión del espacio público, logrando que los ciudadanos nos
sintamos otra vez orgullosos de presentar a Medellín, como lo que fue y está
volviendo a ser, la maravillosa “Tacita de Plata”.
Desde este espacio, en
diferentes momentos del tiempo, hemos sugerido de manera respetuosa algunos de
los frentes que deben ser contemplados para mejorar cada vez más la comodidad y
el ornato de nuestra ciudad. Por eso me atrevo de nuevo a sugerir algunos temas
que deberían ser analizados y si se ven viables, ejecutarlos.
Sea lo primero irradiar fuera de
los entornos próximos a nuestro Metro, la exitosísima campaña de la Cultura
Metro, de modo que se expanda hacia todos los rincones de la ciudad.
Desarrollar una campaña
permanente para el manejo adecuado de las basuras en términos de separación
desde los hogares, para que vayamos estableciendo las prácticas y costumbres
cívicas pertinentes y permanentes para cuando tengamos que cambiar el modelo de
los rellenos sanitarios, asunto que estamos en mora de enfrentar.
Desarrollar desde las escuelas y
colegios a partir de primaria, procesos intensivos de cultura cívica y
comportamiento ciudadano para que desde niños nos eduquemos alrededor del
respeto, la convivencia y el aseo por nuestra ciudad: cómo cruzar las calles,
cómo caminar por las aceras, como emplear los servicios sanitarios públicos, cómo
acceder al transporte público, cómo hacer respetar los turnos y las filas,
entre otros comportamientos básicos de buena educación.
Algunas actividades puntuales
serían:
1. Ninguno de los últimos
gobiernos ha sabido poner a funcionar y cuidar adecuadamente las varias
fuentes que tiene la ciudad y que en su gran mayoría permanecen sin
funcionar.
2. Iluminar adecuadamente los
bajos de los puentes de la ciudad para que se pueda, como ejemplo extremo,
leer en esos espacios y recuperar y/o adecuar ese espacio público para el uso
de la gente. (ver ejemplo de los bajos del puente de Guayabal con la calle 10).
3. Aumentar el número de servicios
sanitarios públicos en toda la ciudad.
4. Aumentar en cantidad y
actualidad la señalización de las vías para orientar adecuadamente tanto
a propios como a visitantes.
5. Asegurar señalización
adecuada, visible y actualizada para identificar la nomenclatura de las
calles, las carreras, las circulares, entre otros tantos esquemas hoy
utilizados en la ciudad.
6. Continuar e intensificar el
proceso de señalización de las vías.
7. Volver a colocar los
nombres con los cuales al momento de su inauguración fueron bautizados
varios puentes, intercambios, túneles y soterrados.
8. Garantizar el buen estado y
adecuada señalización de estatuas, bustos y esculturas de la ciudad.
9. Señalizar adecuadamente los resaltos
y los llamados “policías acostados”.
10. Organizar adecuadamente las esquinas
que ofrecen poca visibilidad para las maniobras de los conductores.
11. Incrementar el número de “bahías”
y de “centros de acopio” para taxis.
12. Continuar con el proceso de
modernización de la red de semáforos de la ciudad.
Cualquier estrategia que se
desarrolle debe ser pensada en términos de generar la menor molestia entre los
ciudadanos mientras se realizan las obras, por ejemplo, intensificando los
trabajos nocturnos en aquellos lugares en los que sea posible.
Así mismo, cualquier estrategia
debe ser pensada en términos de atender al ciudadano y al visitante como
cliente, facilitando su desplazamiento y su disfrute de la ciudad.
En términos de señalización, y
si queremos que el turismo sea una de nuestras fortalezas económicas, debemos
pensar en emplear señalización bilingüe.
Garantizar la existencia y
divulgación semanal de la agenda cultural de la ciudad.
Igualmente, atender
privilegiadamente las necesidades de niños, ancianos, personas con dificultades
de movilidad y de turistas.
Enhorabuena la atención que se
le está prestando al cauce del Río Medellín y a la gran cantidad de quebradas
que surcan nuestro territorio.
Esta estrategia debe ser
institucionalizada, de modo que sea una obligación de Gobierno y no una acción
a voluntad del alcalde distrital de turno.
Atención y uso especial deberían
tener nuestros 7 cerros tutelares. Su adecuado acceso, iluminación y el
desarrollo de actividades permanentes alrededor, por ejemplo, del Pueblito
Paisa en el Cerro Nutibara, deberían ser estudiados. ¿Qué tal un producto
turístico como el Pueblito Paisa en cada uno de los otros 6 Cerros?
Se ha mencionado, con la ayuda
de expertos, sembrar guayacanes de diferentes colores en cada cerro y por qué
no, colocar en cada cerro alguno de los antiguos tableros luminosos que otrora
advertían y anunciaban la pujanza empresarial de la ciudad. Tableros como el de
Coltejer, Postobón, Tejicóndor, Tejidos Leticia, Postobón, Vicuña y Everfit,
entre otros, deben estar tirados o almacenados en cualquier bodega. Convoquemos
a estas empresas para que, entre el municipio y cada una de estas, los
revivamos o que los donen a la ciudad.
Insistir en la arborización
intensiva de aquellas partes de las laderas que circundan el Valle de Aburrá y
que aún no han sido invadidas.
Felicitaciones a Medellín en
sus 350 años de fundación.

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