lunes, 27 de abril de 2026

Editorial: sucesos de la semana No. 144


En un nuevo capítulo de Sucesos de la semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. ofrece un recorrido por los principales acontecimientos que marcan la agenda en América y Colombia, abordando desde la crisis electoral en Perú y tensiones internacionales, hasta controversias políticas y económicas en el país, sin dejar de lado el logro deportivo de la Selección Colombia Sub-20. Con su estilo directo y crítico, el análisis invita a la reflexión sobre el rumbo de la región. Te invitamos a verlo y a seguir conectado con la actualidad.

En peligro nuestras pensiones

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Estimado compatriota:

El cúmulo de bestialidades cometidas por la banda criminal que rige los destinos de la Patria ha llegado al extremo de pretender dejar en la calle a los pensionados y a los trabajadores que ahorran para algún día disfrutar de su pensión de vejez.

Por medio del Decreto 0416 de 2026 ordena el tirano a los fondos de ahorro que transfieran a Colpensiones los ahorros que administran de los trabajadores y pensionados en un plazo máximo de 30 días, ya que Colpensiones necesita ese dinero para atender al pago de las pensiones. No tiene ningún fundamento en la realidad ni en la normatividad semejante esperpento jurídico, sólo en su demoníaco propósito de gastarse el ahorro de los colombianos para ganar unas elecciones que considera perdidas por su candidato Cepeda.

Colpensiones recibe los aportes de 2.969.700 trabajadores, lo cual debe ser suficiente para atender al pago cumplido de las pensiones. No necesita, en consecuencia, apoderase de los ahorros que los trabajadores han confiado a los fondos privados.

Medidas de esta naturaleza están prohibidas en nuestra Constitución. Vale la pena anotar que, de conformidad con el artículo 148 ibidem, “No se podrán destinar ni utilizar los recursos de las instituciones de la Seguridad Social para fines diferentes a ella.

Precisó el presidente de la Asociación de Fondos Privados que la reforma pensional está suspendida y que los ahorros solamente se podrán entregar a los pensionados, no al Estado, para que haga cualquier uso de tales recursos, que son de exclusiva propiedad de trabajadores y pensionados.

El asalto no termina allí. Según las declaraciones del presidente del Comité Autónomo de la Regla Fiscal, Juan Carlos Ramírez, el gasto exagerado de este Gobierno y la expansión nunca vista de la deuda pública, contratada con intereses impagables para un país como Colombia, nos llevará a un default o quiebra inminente del Estado. Quiere ello decir que el Estado no podrá atender en el futuro sus compromisos y entraremos en una crisis imparable.

* Ajuste histórico: el próximo gobierno deberá realizar un ajuste fiscal cercano al 4 % del Producto Interno Bruto (PIB).

* Insostenibilidad de la deuda: Ramírez señaló que, incluso cumpliendo estrictamente con la regla fiscal, la sostenibilidad de la deuda no está garantizada bajo las condiciones actuales.

* Déficit preocupante: el déficit fiscal se estima en un 6.7 % del PIB. Se critica que el Gobierno actual sobreestima los ingresos y subestima los gastos necesarios para el funcionamiento del Estado.

* Esfuerzo prolongado: este ajuste de 4 puntos del PIB no puede ser de un solo año; Ramírez advirtió que el esfuerzo debe sostenerse durante al menos cuatro años para estabilizar la trayectoria de la deuda y evitar una "senda explosiva" que comprometa el futuro financiero.

* Riesgo de default: de no materializarse estos ajustes, el país entraría en un camino de inestabilidad que conduce inevitablemente a una situación de impago de sus obligaciones.

Estas catastróficas conclusiones nos deben mover a todos los colombianos de bien a salir en las próximas elecciones a defender nuestros legítimos derechos de una manera efectiva. Si este Gobierno no puede o no quiere adoptar las drásticas medidas que se requieren para libranos de la quiebra y la miseria, votemos en masa para ganar en primera vuelta con Abelardo de la Espriella. Así lograremos conjurar la amenaza el próximo 8 de agosto cuando el nuevo presidente, por decreto, derogue todas las barrabasadas aprobadas por el régimen petrista. No es el momento para seguir atendiendo la crisis generalizada del país con tibieza, con la prolongación de inútiles diálogos, con la reunión de santistas, progresistas y expetristas en un amasijo de dispersas opiniones. No, mil veces no. La patria requiere un liderazgo fuerte, mano dura con el crimen, sabiduría a la hora de salir de esta monumental crisis y coraje para enfrentar toda clase de peligros que se ciernen sobre el pueblo colombiano.

Colombia necesita producir más gas

José Hilario López Agudelo

Entre el 5 y el 17 del corriente mes de abril, Naturgas celebró en Cartagena su Congreso 2026 con la presencia de líderes del sector energético, donde se discutió el papel del gas natural en la transición y seguridad energética de Colombia. El evento destacó la urgente necesidad de fortalecer la infraestructura de importación de gas natural licuado (GNL), así como la de agilizar el desarrollo del proyecto costa afuera (offshore) Sirius.

Debido a la caída en la producción nacional, para cubrir la demanda interna Colombia ha incrementado sus importaciones de GNL las cuales en 2025 totalizaron cerca del 20 % del consumo nacional. Se estima que este porcentaje aumente al 25 % o más hacia finales del presenta año y, de no mejorar la producción nacional, podría llegar hasta el 56 % para 2029. Los precios del gas en 2025 para la industria subieron un 69 % y un 23 % para los hogares. En un escenario optimista se espera que el gas del proyecto Sirus sólo podría entrar en operación comercial en 2030.

En el seno del mismo Congreso de Naturgas, Noticias Caracol coordinó un encuentro titulado "Colombia decide su energía", que contó con la participación de cuatro candidatos presidenciales quienes analizaron el futuro del gas natural y la transición energética en que está empeñado el país. Al encuentro asistieron los candidatos Roy Barreras, Sergio Fajardo, Claudia López y Paloma Valencia.

Entre los temas tratados por los candidatos asistentes al referido encuentro, quisiera destacar su coincidencia en impulsar la producción de gas natural mediante la técnica del fracking (fracturamiento hidráulico en yacimientos no convencionales, también conocidos como gas de esquisto). Los candidatos asistentes, excepto la señora Valencia, estuvieron de acuerdo en que el fracking en Colombia requiere investigaciones previas mediante los llamados pozos piloto, en especial por el riesgo de contaminación de los acuíferos durante la perforación y operación de los pozos productivos. Pareciera que el Gobierno Petro, quien suspendió los pozos piloto, les temiera a los resultados de la investigación por miedo a que indicaran que el fracking se puede adelantar sin riesgo en un determinado campo potencialmente productor, y que la candidata Velencia temiera que los mismos pozos indicaran lo contrario.

Aunque en Colombia no existe una ley en firme que prohíba definitivamente el fracking, el Senado de la República ha aprobado proyectos de ley "antifracking" (como el Proyecto de Ley 114 de 2022), iniciativas que han enfrentado dificultades para completar su trámite en la Cámara de Representantes. En 2025 el Gobierno actual radicó nuevos proyectos con mensaje de urgencia, para buscar la prohibición del fracking, sin que todavía haya logrado su propósito. Mientras el Gobierno Petro busca prohibir el fracking en Colombia, Ecopetrol, nuestra estatal petrolera, depende cada vez más de la operación mediante fracking en la cuenca del Permian, en Texas (Estados Unidos).

En mi opinión persiste el riesgo de que durante lo que queda del actual o en el próximo gobierno se imponga el antifracking, razón por la cual es oportuno seguir profundizando sobre este importante asunto, clave para una transición energética sustentable en nuestro país.

Con este propósito, por ahora me apoyaré en un estudio de La Universidad Nacional de Colombia (Unal), comentado por el autor de estas líneas en una columna publicada el 21 de agosto de 2022 en el blog Juanpaz, titulado Fracking, una visión desde la academia[1].

Desde mediados del siglo pasado la industria petrolera ha utilizado la técnica del fracturamiento hidráulico para la explotación de yacimientos convencionales de petróleo. Con el propósito de aumentar sus reservas, desde hace unas dos décadas varios países empezaron a explotar yacimientos no convencionales de gas y petróleo (YNC) mediante fracking. Estados Unidos es el país que más ha utilizado esta técnica, lo que le ha permitido no sólo superar la dependencia de petróleo importado, sino llegar a ser el mayor exportador mundial de hidrocarburos (petróleo crudo y gas).

El desbordado afán de algunos países por lograr la autosuficiencia energética, en sus comienzos condujo a la masificación del fracking, sin una suficiente previa evaluación de los riesgos que esta práctica conlleva para el entorno natural y las comunidades. Esta situación se presentó principalmente en Estados Unidos, donde el subsuelo es propiedad privada, lo que facilitó a muchos pequeños propietarios del suelo participar en el negocio, con poco control por parte de las autoridades ambientales. Esta eventualidad no debería llegar a darse en Colombia, donde la propiedad del subsuelo es del Estado y donde, para la implementación de esta técnica se ha venido trabajando en una reglamentación con altos estándares, la cual es susceptible de ser mejorada.

El debate sobre la conveniencia o inconveniencias del fracking en el mundo se centra en las eventuales afectaciones a los ecosistemas y entornos socioeconómicos, relacionados con: recursos hídricos, calentamiento global, ocupación del territorio, salud humana y transición energética. Por ahora, me limitaré a las afectaciones a las aguas, tanto superficiales como subterráneas, el recurso que origina el conflicto más sensible con las comunidades.

Entre las afectaciones que el fracking puede generar a las aguas, se consideran: la sobre explotación del recurso (el fracking demanda gran cantidad de agua), así como la contaminación de los acuíferos y de las aguas superficiales con los químicos, que requiere la explotación del hidrocarburo.

De acuerdo con experiencias internacionales, es evidente que, aunque los riesgos asociados al fracking y a sus actividades conexas se pueden presentar en cualquier proyecto de este tipo, independientemente de la zona geográfica donde esté localizado, la valoración de tales riesgos se debe hacer para cada caso, teniendo en cuenta las particularidades de los territorios involucrados. En otras palabras, el fracking no se debe considerar como una técnica inmutable que inexorablemente causará los mismos impactos, independiente del territorio donde se lleve a cabo y de la escala de intervención que se considere. De ahí la necesidad de los pozos piloto.

El primer proyecto piloto de fracking en Colombia autorizado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos a Ecopetrol, denominado Proyecto de Investigación Kale, se localiza en las vecindades de Puerto Wilches, en un entorno geológico e hidrogeológico bien conocido por parte de petrolera nacional, donde se han perforado números pozos para la exploración y explotación de petróleo convencional, lo que significa experiencia en el manejo de los impactos a los recursos hídricos. El Proyecto Kale, hay que recalcarlo, es un experimento, que sólo busca conocer si existe gas atrapado en la Formación La Luna, la roca generadora del petróleo en el Magdalena Medio y si es posible extraerlo económicamente sin mayores afectaciones a los recursos hídricos y bióticos del territorio. Prohibir el proyecto piloto Kale equivale, ni más ni menos, a condenar la investigación en Colombia y, sobre todo a rechazar la posibilidad de llegar a alcanzar la soberanía nacional de gas natural, el energético esencial para la transición hacia las energías renovables no convencionales, en que está empeñado el Gobierno nacional.

La explotación de gas de YNC mediante la técnica del fracking, desde el punto de vista económico, presupuestal y social es beneficiosa para los intereses del país, pues se trata del aprovechamiento del gran potencial geológico representado en gruesos paquetes de rocas sedimentarias, hasta hace poco tiempo, sólo considerados como rocas generadoras de petróleo crudo. Como lo anoté atrás, la zona de Puerto Wilches es ideal para empezar a materializar el ambicioso proyecto.

La situación del gas natural en Colombia, como ya lo anoté, acusa un déficit estructural y creciente dependencia de importaciones, con una caída significativa de la producción nacional y de las reservas, lo que ha disparado los precios y agudizado la vulnerabilidad energética del país. Desde finales de 2024, el país dejó de ser autosuficiente en la oferta de gas natural, obligando a importar, afectando hogares, industria y transporte, con proyecciones que advierten sobre una crisis más profunda si no se invierte urgentemente en nuevos proyectos exploratorios y de infraestructura de transporte. La logística de la importación del gas sumada a la guerra de Irán aumenta la presión sobre su precio, es así como el combustible faltante que, por ahora, solo llega a Cartagena genera un sobrecosto del 40 % que impacta la tarifa del gas natural vehicular, el que usa la industria y el que consumen los hogares. De darse un nuevo fenómeno Niño a finales del corriente año, este sobrecosto tendrá que asumirlo la generación termoeléctrica, lo que aceleraría la inflación y el crecimiento económico del país. A lo que hay que agregar que, sin gas natural suficiente para atender las demandas de combustible, volveríamos al carbón y a la leña, lo que retrasaría la transición energética y aumentaría los riesgos climáticos en nuestro país.


[1] https://www.chrdivulgar.org/2022/Agosto/22/juanpaz-net-fracking-una-vision-desde-la-academia.pdf 

miércoles, 22 de abril de 2026

Conversatorio con Luis Guillermo Echeverri Vélez parte 2


Antonio Montoya H.
En esta segunda parte del conversatorio para El Pensamiento al Aire, Luis Guillermo Echeverri Vélez y Antonio Montoya H. abordan temas clave como la situación de Ecopetrol, el manejo del sector energético, los cuestionamientos al gobierno corporativo y el impacto de la corrupción en la economía y la institucionalidad del país, así como el panorama político de cara a las elecciones y el papel de la ciudadanía en la defensa de la democracia. No dejes de verlo.

Nuestro invitado, el empresario y abogado colombiano Luis Guillermo Echeverri Vélez ha consolidado una destacada carrera en los ámbitos empresarial, público y financiero, con especial énfasis en la dirección estratégica y los negocios internacionales. Es abogado de la Universidad Pontificia Bolivariana y cuenta con una maestría en Economía Agrícola de la Universidad de Cornell, formación que ha sido clave en su enfoque técnico y económico en la gestión pública y privada. En el plano profesional, acumula más de tres décadas de experiencia en desarrollo empresarial, comercio exterior, planeación estratégica y estructuración de proyectos. Ha ocupado cargos de alto nivel como Director Ejecutivo ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), representando a Colombia, Perú y Ecuador, además de desempeñarse como agregado comercial en Estados Unidos y director de Proexport en Miami, fortaleciendo la presencia internacional del país. Echeverri también tuvo un papel relevante en el sector corporativo colombiano como miembro independiente y presidente de la junta directiva de Ecopetrol entre 2019 y 2022, donde lideró procesos de innovación y gobierno corporativo. A lo largo de su trayectoria ha sido asesor empresarial, fundador de compañías y directivo en diversas organizaciones, consolidándose como una figura influyente en la articulación entre sector público, inversión y estrategia empresarial en Colombia.

La teoría económica de la universidad del Cartucho

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Luis Guillermo Echeverri Vélez

¿Cuánto le cuesta a una nación subir al poder un revolucionario degenerado disfrazado de demócrata a destruir la hacienda pública, la riqueza privada y allanar el camino a una dictadura constitucional modelo Narco-SSXXI?

Por cuatro años le permitimos a un guerrillero psicodélico, gobernar a punta de “errores deliberados” y mentiras, demostrar sus conocimientos galácticos en economía de la destrucción institucional sistemática del Estado de derecho y en la aceleración de los procesos de decrecimiento degenerativos vistos en Cuba, Nicaragua y Venezuela al poner en práctica la versión neo-narco-estalinista del progresismo populista que aprendió en la universidad del Cartucho.

El autócrata ha comprado la complicidad parcial del parlamento y las cortes, colonizó los entes de control, amedrentó y compró algunos medios, acoquinó convenientemente la banca, y acobardó y silenció la vocería gremial. ¡Qué vergüenza! Están jugando pisingaña con el país.

Veamos el balance de la destrucción acelerada que ha realizado este gobierno del M-19 y el Pacto Histórico para entender lo que se nos viene pierna arriba si el país cae en la trampa de elegir a Cepeda.

1. Destrucción acelerada del sistema de libertades económicas. La implementación del neo-narco-estalinismo no es un descache progresista. Empezó por robarse y saquear el erario con familiares, amigos y camaradas. Prepararon el país para entregárselo a las FARC-EP y a la subversión. Arruinaron la hacienda pública por medio de idiotas útiles. Amenazaron al sistema financiero y la independencia del Banco de la República para tener control fiscal y monetario después de un deliberado incremento de la deuda pública, de la violación de la regla fiscal y la activación de políticas inflacionarias que causaron el empobrecimiento colectivo del Estado y los contribuyentes, mientras incentivan la ilegalidad y la informalidad.

2. Destrucción acelerada de la seguridad y la sostenibilidad energética. Cuando ningún país renuncia a los hidrocarburos, aquí desde 2022, descarrilaron el sector minero-energético como locomotora del crecimiento de la economía cuando la lumbrera del Cartucho dijo en la ONU que el petróleo y el carbón eran más malos para la humanidad que la cocaína, y se propuso esparcir el virus de la vida por las galaxias, dando la orden de cerrar los descubrimientos de gas en el litoral Caribe, prohibiendo el fracking, anunciando en falso la traída del gas desde Venezuela, y ordenando suspender la sísmica, la exploración y las nuevas explotaciones petroleras. Siguieron al pie de la letra la cartilla de destrucción de PDVSA al politizar y desguazar el talento humano, terminar con el gobierno corporativo y proceder al saqueo económico de todo el grupo empresarial Ecopetrol.

3. Destrucción acelerada del erario, la reputación del país y la confianza inversionista. Tras paralizar la inversión de regalías y encarecer la movilidad de la economía, en los primeros 6 meses desaparecieron 6 puntos del crecimiento parcial recibido del 12.6 % al multiplicar el malgasto burocrático y contractual, y empezar el estrangulamiento tributario de la economía formal, la promoción de la impunidad, matando el ahorro y el sistema pensional, paralizando todo tipo de inversiones lícitas, espantando la IED, generando fugas de talento y capitales, aumentando el riesgo país y la deuda, haciendo insostenible el déficit fiscal y perdiendo el grado de inversión.

4. Destrucción acelerada de la seguridad ciudadana amparando la delincuencia y el terrorismo. Con el cumplimiento del pacto de La Picota y el favorecimiento del diseño de Cepeda de una “Paz total” embustera, neutralizaron todas las acciones de la fuerza pública bajo el pretexto de no interferir en las negociaciones con la subversión. Dieron rienda suelta a la formación de capitales ilícitos y se dispararon el secuestro de niños (mal llamado reclutamiento), las masacres de soldados e inocentes, se fortalecieron las milicias urbanas y se creó la “primera línea digital”.

5. Destrucción acelerada de la salud y la seguridad social. Con alevosía están destrozado y desintegrado el sistema prestacional y el de salud que tenía un 98 % de cobertura. El propósito del “rey midas del estiércol” es tragarse los aportes e inducir un genocidio colectivo mediante el tortuoso “gota a gota envenenado” que denominó “chu-chu-chu” ejecutado por una carnicera, un verdugo, y ahora con el intento de meter a “Drácula en al banco de sangre” al nominar a Quintero para Supersalud.

6. Destrucción acelerada de la propiedad privada por multiplicidad de vías expropiatorias. Hay una estrategia de destrucción sistemática acelerada de la propiedad privada por medio de la promoción del odio de clases bajo la falaz ilusión de reivindicación indígena, campesina y de los pobres mediante la asignación de tierras; por medio de asfixia tributaria patrimonial y catastral; por la creación por decreto de mecanismos de expropiación inmediata; y por acciones arbitrarias de la ANT e intervención de las funciones de notariado y registro.

7. Destrucción acelerada del medio ambiente y la seguridad alimentaria. Petro además de su falso ambientalismo que le dio rienda suelta a la deforestación, la minería ilegal, la drogadicción y el narcotráfico, ha generado la ruina del sistema productivo alimentario del campo colombiano que está bajo la amenaza terrorista y de expropiación estatal, y la destrucción de todos los sistemas de soporte al sector productivo agropecuario. Antes de títulos el campo necesita extensión, crédito, conocimiento y tecnología.

Hay que tener cuidado con Petro y Cepeda, sus engaños y sus trampas, sus alianzas con la narco-subversión y las organizaciones criminales y el terrorismo internacional ahora que el incendio social, político, moral y económico de Venezuela ya se nos metió a la cocina y está quemando el sistema institucional colombiano. Defendamos la libertad y conservemos el sistema democrático. Pilas que si no votamos bien seremos todos esclavos del narco-comunismo.

Un estoico a la Presidencia

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Por estoico entendemos un seguidor del estoicismo, un filósofo estoico. Pero ¿en qué consiste esta filosofía? Es una filosofía de vida que busca el florecimiento humano, la eudaimonia, (algo similar a la felicidad) con tres acciones fundamentales: a) Asumir la responsabilidad frente a las dificultades en la vida; b) Centrarnos en lo que podemos controlar (nuestras opiniones, acciones, decisiones y motivaciones, así como nuestro carácter); c) Vivir con excelencia o bondad, con areté. Seguir para ello las cuatro virtudes: la sabiduría, la justicia, el coraje y la templanza, en la propia vida y en las relaciones con los demás. Así conseguiremos la felicidad y la paz interior que acarrean consigo el florecimiento humano.

Si aplicásemos estas enseñanzas a la solución de los enormes conflictos sociales, económicos y políticos que atraviesa nuestra sociedad, concluiríamos que se requiere al frente del Estado un seguidor de esta práctica y beneficiosa filosofía de vida. Alguien que, en lugar de conformarse con el pasado, esté dispuesto a asumir la enorme responsabilidad de romper con las viejas estructuras y proponer una idea tan seductora como la de construir la “patria milagro” a la que los colombianos hemos aspirado. Necesitamos un líder que no se atemorice ante las calumnias y la guerra sucia ni ante las amenazas contra su vida, que intentan sus opositores para impedir su llegada al poder. La gravedad de la crisis que afrontamos requiere de un hombre sabio en el manejo de conflictos, exitoso en la organización de empresas para superar el déficit fiscal y conocedor de las normas constitucionales, todo lo cual le permita gobernar con sabiduría. Respetuoso de la ley y justo en el trato a los demás. Dotado del suficiente coraje para enfrentar a un régimen totalitario y corrupto dispuesto a ejercer todas las formas de lucha para perpetuarse en el poder, y a sus aliados, los grupos de ilegales, narcoguerrilleros, guardias indígenas ilegales y vándalos. Que gobierne con templanza, sin excesos, sin instintos egoístas ni alocados apasionamientos, pensando sólo en el bien de la patria y en el de sus gobernados.

La verdad es que entre nuestra clase dirigente y, en especial, entre quienes se han considerado aptos para ejercer la presidencia en los actuales momentos oscuros de la patria, no encontramos ninguno que se ajuste más a los requerimientos del estoicismo para convertir las dificultades en oportunidades de crecimiento personal y social, que Abelardo de la Espriella. En varias oportunidades se ha definido a sí mismo como un estoico y así lo ha demostrado con la sabiduría suficiente para crear en pocos meses un movimiento que ha superado a las vetustas estructuras políticas y socavado las pretensiones absolutistas de la izquierda para atornillarse en el poder. Ante la ruindad y bajeza de que ha sido objeto por parte de sus adversarios políticos, ha respondido con altura, ignorando las calumniosas agresiones y manteniendo incólume su posición de que sólo reconoce como enemigos a Petro, Cepeda y sus cómplices. Su contundente mensaje a los criminales, narcoterroristas, corruptos e inmorales detentadores del poder revela un absoluto coraje que garantiza en su gobierno mano dura contra el crimen y protección de los colombianos de bien. Frente a la demencial gestión pública que padecemos y la subversión de la escala de valores que ha salido a flote en la sucia campaña en su contra, continúa impertérrito y con templanza su misión, acompañado de millones de afiliados al movimiento “Defensores de la Patria”.

Nos recuerda al emperador Marco Aurelio, quien, siendo un filósofo estoico, gobernó al imperio más grande de su época con justicia y templanza en medio de las peores dificultades: invasiones de los bárbaros, una monstruosa pandemia, la muerte de sus seres queridos, la traición de su mejor amigo y su propio sacrificio, al entregarse a la defensa de Roma sin ser militar y padeciendo una precaria salud que lo llevó a la tumba. En todo esos años sólo lo sostuvo el afianzamiento del estoicismo como filosofía de vida, que plasmaba en un diario, rescatado a su muerte y publicado bajo el título de Meditaciones.

Vale la pena reflexionar en estos pensamientos contenidos en esa obra sin par:

“Soy afortunado, porque, a causa de lo que me ha ocurrido, persisto hasta el fin sin aflicción, ni abrumado por el presente ni asustado por el futuro”.

“Quienes no siguen con atención los movimientos de su propia alma, fuerza es que sean desdichados”.

“No es lícito oponer al bien de la razón y de la convivencia otro bien de distinto género, como, por ejemplo, el elogio de la muchedumbre, cargos públicos, riqueza o disfrute de placeres”.

martes, 21 de abril de 2026

La geopolítica del petróleo

José Hilario López Agudelo
José Hilario López Agudelo

La guerra de Irán es una típica guerra de control por parte de Estados Unidos de las grandes reservas petroleras del estado islámico, con impactos que están afectando la geopolítica y la economía mundiales. Es un hecho incuestionable que el petróleo es el instrumento del poder geopolítico del gran capitalismo, una poderosa arma para golpear adversarios en la pugna por la preeminencia por el poder mundial, que además pone en grave riesgo la transición energética hacia las energías renovables no convencionales, principalmente las energías solar y eólica, el mayor reto de nuestra civilización. Los altos precios del petróleo causados por el bloqueo a las exportaciones de Irán favorecen principalmente a EE. UU., el mayor productor y exportador mundial de hidrocarburos, y de paso fortalece la economía de Rusia, otro gran productor y exportador de hidrocarburos, y aleja la posibilidad de la paz en Ucrania.

En esencia, el petróleo ha sido fundamental para el desarrollo del capitalismo, lo cual, en gran parte, explica las guerras del petróleo y el fracaso de las Conferencias de las Partes de la ONU, las denominadas COP´s, en su intento por comprometer a las grandes potencias petroleras con la sustitución de los combustibles fósiles.

Para tratar de entender la relación simbiótica entre el petróleo y poder del capitalismo, repasemos algo de la historia:

La segunda revolución industrial iniciada a mediados del siglo XIX (la primera fue la del carbón, iniciada en Inglaterra a finales del Siglo XVIII), empezó en EE. UU. con la perforación en 1859 del primer pozo petrolero en Titusville - Pensilvania para la producción masiva de queroseno y, más tarde, de gasolina.

El desarrollo tecnológico que impulsó el petróleo dio lugar a una profunda transformación de la sociedad y de las relaciones internacionales, a raíz de las innovaciones tecnológicas que implicaron la utilización de nuevas fuentes de energía, como el gas o el diésel, combustibles esenciales para la generación de electricidad. Todo esto se combinó con la aparición de nuevos materiales y sistemas de transporte, tal como sucedió primero con el automóvil y más tarde con el avión. Esto tuvo sus consecuencias en la manera en que se estructuró la sociedad, y afectó tanto al factor trabajo como al sector educativo, así como el tamaño, organización y gestión de las empresas. El gran impulso industrial y tecnológico que brindó el uso masivo del petróleo en EE. UU. hizo que a mediados del Siglo XX este país llegara a ser la primera potencia mundial, liderazgo que aún conserva.

Como consecuencia de la segunda revolución industrial se produce una escalada de las rivalidades entre países en la esfera internacional. Esto explica el colonialismo de los europeos en África y Asia en su afán de búsqueda de recursos minerales, en especial petróleo. A esto cabe agregar como el acelerado desarrollo económico y social hace que varíe la importancia geográfica de determinadas zonas. De esta forma lo que, aunque al momento resultó ser una ventaja geográfica, en otro se convierta en irrelevante o incluso en una desventaja. Esto es lo que ha ocurrido con territorios en los que existen yacimientos de gas y petróleo, lo que reorganizó las relaciones geopolíticas a escala mundial. Casos como Oriente próximo y Venezuela ilustran la situación, que algunos califican como la maldición del petróleo.

Un buen ejemplo de colonialismo es la historia de Anglo-Persian Oil Company Ltd., fundada en 1909, posteriormente renombrada como British Petroleum Co (BP). Esta multinacional es una de las las mayores empresas de energía del mundo. La historia de BP está asociada con la corrupción de los monarcas iraníes, quienes durante varias décadas vendieron los recursos del país a extranjeros para financiar sus lujosos estilos de vida. Aunque Irán (conocido anteriormente como Persia) nunca fue formalmente una colonia o protectorado inglés en el sentido jurídico estricto del término; sin embargo, estuvo bajo una fuerte influencia y ocupación de facto por parte del Imperio Británico (y de Rusia) desde el siglo XIX hasta mediados del XX.

La primera crisis petrolera mundial comenzó en octubre de 1973, provocada por el embargo de la OPEP a países occidentales, principalmente EE. UU., que apoyaron a Israel en la guerra del Yom Kipur. Esto causó un aumento del precio del barril de petróleo en más del 300 %, provocando escasez, estanflación (inflación y recesión) en Occidente, lo que significó el fin de la expansión económica de posguerra.

La Revolución Iraní de 1979 desencadenó la segunda crisis petrolera mundial, generando una caída drástica en la producción de crudo de Irán (aprox. 4.8 millones de barriles diarios menos para enero de 1979) y el pánico del mercado. Esto causó que los precios del petróleo se duplicaran con creces, pasando de 13 a 34 dólares por barril, así como una severa escasez energética global. La actual guerra de Irán está generando la tercera crisis petrolera mundial.

En conclusión, los bienes naturales, como el gas y el petróleo, adquirieron una importancia estratégica para el sostenimiento del poder político-militar de las principales potencias internacionales, lo que ha llevado a que su control sea esencial en la lucha geopolítica por la hegemonía mundial. Si un país no desarrollado es rico en hidrocarburos y/o minerales estratégicos va a estar permanente amenazado por las grandes potencias; si no los tiene, cada crisis lo obliga a importarlos a mayores precios, situación que hoy está sufriendo Colombia con las importaciones de gas natural, gasolina y urea.