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martes, 14 de noviembre de 2023

Editorial: sucesos de la semana 24

Antonio Montoya H.
En su nuevo editorial para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H., vuelve a iniciar sus reflexiones con el presidente Gustavo Petro y la posición que asumió de haber ganado las elecciones en varias regiones del país y convocar una reunión de gobernadores solo con sus adeptos. Se suma a esto la reforma que pretende con el impuesto predial; la expresión del ministro del interior que pretende financiar al ELN para evitar los secuestros; el crecimiento del secuestro; el empalme en la Alcaldía de Medellín y las imputaciones de la Fiscalía a diversos funcionarios de la misma; la crisis de Savia Salud; la anulación de senadores afectos al Pacto Histórico elegidos, y concluye con el impuesto temporal en los recibos de luz para financiar programas en La Guajira, que fue tumbado por la Corte. No dejes de verlo.

jueves, 26 de octubre de 2023

Entrevista con Rodolfo Correa


Antonio Montoya H.
En la entrevista de la semana para El Pensamiento al Aire, el invitado es el candidato a la Alcaldía de Medellín avalado por la Alianza Social Independiente, Rodolfo Andrés Correa Vargas. A puertas de las elecciones regionales en el país, en este conservatorio analizan las campañas en Medellín y sus propuestas para dirigir los destinos de la capital de la montaña. No dejes de verlo.

Abogado de la Universidad Autónoma Latinoamericana con maestría en Derechos Fundamentales de la Universidad Carlos III, magister en Derecho Administrativo de la Universidad del Rosario, docente universitario y socio fundador de Correa y Asociados. Viene de ser secretario de Agricultura de la Gobernación de Aníbal Gaviria. Antes estuvo en el gabinete de Luis Pérez como secretario de Productividad y Competitividad.

lunes, 2 de octubre de 2023

La Alcaldía nos va a someter a una emergencia ambiental y sanitaria

Andrés de Bedout Jaramillo
Por Andrés de Bedout Jaramillo

Según informes de prensa, estamos muy próximos al cierre del relleno sanitario La Pradera, el vaso Altair, como que está lleno, inestable y produciendo más lixiviados de los que puede tratar.

Hace unas semanas escribimos un artículo sobre el relleno, creímos que estaban concentrados en la estabilidad de Altair, definiendo acciones según las mediciones de los piezómetros y de los inclinómetros, pensamos que estaban trabajando en la extracción de lixiviados y gases, y muy duro en la construcción del vaso de la Piñuela; pero no, se gastaron muchos meses concentrados en el embeleco del cargue lateral, contrato que se lleva gran parte de los recursos de inversión de Emvarias. Sobre el embeleco del cargue lateral, también nos pronunciamos en su momento.

No tenemos plantas de tratamiento de orgánicos que pueda asumir el 50%-60% de las basuras que producimos.

La situación se pone color de hormiga, mientras la administración municipal toma cartas en el asunto y aterriza, debemos como se dice vulgarmente, comernos la basura, montando en cada uno de nuestros hogares el tratamiento de los residuos vegetales orgánicos, que son como el 50% de las basuras producidas. Este tratamiento para llegar a compost puede durar unos 45 días, con una reducción del peso, en un 60%. Sólo residuos vegetales, picados y mezclados, guardados en recipientes, para que obre su descomposición. Un poco incómodo, pero fácil, tocó, empecemos ya.

Además, se calcula que un 20% de los residuos que producimos son materiales reciclables, separémoslos responsablemente y entreguémoslos a los recicladores de oficio.

Quedarían un 20% de residuos ordinarios, que esperemos encontrar dónde depositarlos. O sea que, de 3.400 toneladas diarias de basuras producidas, podríamos reducir el problema de disposición final a menos de 1.000 toneladas/día, 7.000 toneladas semanales, 50 camiones de basura.

Entre todos tenemos que hacerle frente a esta situación a la que nos llevó el alcalde Quintero, era lo único que nos faltaba, una emergencia ambiental y sanitaria, por distraer a la empresa de aseo de EPM y sus recursos, en el embeleco sospechoso del contrato de cargue lateral.

Son más de 30 municipios de Antioquia que disponen más de 3.000 toneladas diarias en La Pradera, en una semana serían 21.000 toneladas, más de 1.000 camiones grandes de basura, Emvarias tendrá 200. Camión que no se pueda descargar, no se puede volver a cargar y así sucesivamente. 

No conocemos plan de contingencia, ni pronunciamiento de la alcaldía sobre el tema, esto como que nos va a coger de sorpresa.

Todos a fabricar compost y a reciclar, la unión hace la fuerza.

Una emergencia ambiental y sanitaria sería terrible para la ciudad y para Antioquia. Basuras por todas partes, proliferación de plagas de mosquitos, ratones y gallinazos, que viajarían de La Pradera a Medellín y su Área Metropolitana y a los pueblos que disponen en el relleno, buscando su sustento; recuerdo cuando los gallinazos se desplazaron del relleno de Curva de Rodas al relleno de La Pradera, cuando el primero se clausuró. Viéndolo bien, los gallinazos nos ayudarían a comernos las basuras en esta emergencia, malos olores y lixiviados por todas las calles, enfermedades respiratorias, estomacales y de la piel, ni hablar del ornato, ni del orden y del aseo.

Que nuestro señor Jesucristo, ilumine al alcalde, al gobernador y a las autoridades ambientales, para que encuentren un plan para atender la contingencia.

martes, 26 de septiembre de 2023

De cara al porvenir: rostros sonrientes

Pedro Juan González Carvajal
Por Pedro Juan González Carvajal

De nuevo seremos testigos de uno de los sainetes más tradicionales de nuestra democracia: la elección de representantes del poder ejecutivo y del poder legislativo a nivel subnacional.

Para el caso de la Alcaldía de Medellín se han inscrito 16 candidatos, casi todos desconocidos y con poca experiencia, y para la Gobernación de Antioquia 11 candidatos innegablemente con más recorrido y experiencia. Ni que hablar del nivel de reconocimiento y experiencia de la mayoría de los aspirantes a Concejos Municipales y a la Asamblea Departamental. Falta ver cuántos quedarán finalmente después de los consabidos acuerdos internos entre quienes no ven posibilidades reales a sus pretensiones.

Los diagnósticos y el estado del arte de la Alcaldía de Medellín y de la Gobernación de Antioquia son claros. No debería haber sorpresas con respecto a la radiografía general del estado de cosas y lo único que se espera son respuestas, propuestas y estrategias concretas para enfrentar con alguna posibilidad de éxito los retos que les esperan.

Aun cuando la estrategia de las firmas se ha vuelto común, así mismo las campañas a través de las redes sociales movilizan personas con información de todo tipo: veraz, inexacta o falsa.

Las tradicionales vallas publicitarias colocadas en lugares estratégicos, permitidos y no permitidos muestran a un montón de señores y de señoras casi todos ellos sonrientes acompañados de una frase o un eslogan, o una frase de cajón con la cual quieren resumir sus propuestas, generalmente inexistentes.

Volveremos oír hablar de la necesidad de recuperar la seguridad, de la importancia de la educación, de la salud y de la vivienda y de los demás derechos fundamentales, casi siempre sin propuestas y estrategias concretas. También se hablará de los problemas de coyuntura como la movilidad, el espacio público, el tema ambiental y la generación de empleo, entre otros temas y se propondrán obras como más Metrocables, sobre alguna intervención en el Río Medellín, se hablará del Metro de la 80, del Tren de Cercanías y de la necesidad de ayuda del Gobierno central. Se argumentará sobre la necesidad de establecer mesas de diálogo que vinculen mineros informales, campesinos, indígenas y población vulnerable. Hablaremos de las obras en curso como túneles, vías y puertos, y poco se hablará de las estrategias para aprovechar o mitigar el impacto de estas.

También se hablará de la terminación de las vías 4G, de EPM, de Hidroituango y eventualmente de obras compartidas en el Valle de Aburrá con los municipios vinculados al Área Metropolitana.

El que se presenten tantos candidatos podría ser visto como el reflejo de una democracia participativa y vigorosa, lo cual se desploma al evidenciar el mercado persa que existe detrás del otorgamiento de los respectivos avales, donde se pone de manifiesto la escasez y la importancia de fortalecer verdaderos partidos políticos y la existencia de un numeroso grupo de movimientos políticos que son legales, pero que con la poca estructura y recorrido que tienen, les es difícil hacerle verdaderos aportes a la región y al país.

La relación con el Gobierno nacional es de capital importancia. Se vuelve a hablar de descentralización, de federalismo y de autonomía, sin que necesariamente se tengan claros los conceptos y sus implicaciones prácticas.

Las rentas departamentales propias siguen asociadas a figuras heredadas de la Colonia y los municipios siguen sin emplear a fondo algunas figuras modernas como la plusvalía. Se hace necesaria una reforma tributaria estructural que contemple el orden nacional, departamental y municipal.

Es necesario hacer esfuerzos para que la confianza, el respeto y la voluntad de servir hagan parte de la actuación y la interrelación entre los funcionarios y la ciudadanía.

Así las cosas, amanecerá y veremos.

miércoles, 13 de septiembre de 2023

Entrevista con Andrés "Gury" Rodríguez


Antonio Montoya H.
En la entrevista de la semana el candidato Andrés el “Gury” Rodríguez, hombre de derecha que fue uno de los protagonistas en el proceso revocatorio contra Daniel Quintero y que actualmente se postula para ser concejal de Medellín por el Centro Democrático, nos habla de sus reveses económicos, su lucha por la revocatoria, sus nuevos proyectos y sus propuestas para la ciudad. No dejes de verlo.

En su autobiografía señala que es ingeniero mecánico de profesión con una maestría en pensamiento estratégico y prospectiva con la tesis por entregar, master en programación neuro – lingüística y con algunos estudios más en varios temas técnicos. En el ámbito profesional trabajó como ingeniero comercial en varias empresas de maquinaria, y aún estudiando, se convirtió en empresario: a sus 21 años era socio de su madre en un restaurante muy reconocido de la ciudad, tenía una discoteca en Itagüí, una barbería en Belén, confeccionaba ropa y muchas otras cosas más. Se convirtió en experto en maquinaria para la industria, la minería y la construcción.

Reconstrucción de Medellín 6

Andrés de Bedout Jaramillo
Por Andrés de Bedout Jaramillo

Adherir a Fico

Hasta el momento hemos producido 5 artículos de opinión, con las acciones más importantes para reconstruir a Medellín, luego de la destrucción y el saqueo al que la sometió y aún la tiene sometida esta administración. 

Pero para poder reconstruir a Medellín, lo más importante es ganar la alcaldía de la ciudad, donde las encuestas le dan una ventaja grande al exalcalde Federico Gutiérrez, con la solvencia moral, profesional y de experiencia, para atacar los tres problemas que más se están sintiendo: seguridad, desempleo y basuras, además de educación, salud, movilidad, recreación, vías, etcétera. Se requiere de una transparencia y austeridad en el deteriorado manejo de los recursos públicos de esta administración, que Dios quiera no se repita algo ni parecido; Fico, con la ayuda de todos, logrará reconstruir a Medellín.

Llegó el momento en que los candidatos a la alcaldía de Medellín, que compartan el programa de gobierno de Fico, se adhieran a su candidatura, adhesión que en ningún momento significa que su trabajo como candidatos, bien avalados por partidos políticos o bien avalados por firmas, con programas de gobierno bien elaborados, de gran valor para la ciudad, que seguramente muchos de ellos coinciden y serán aplicados y desarrollados en el proceso de reconstrucción, no tengan mérito. Quedamos muy maltrechos después del nefasto paso de la administración Quintero, que hizo trizas la confianza de los ciudadanos en la administración municipal, por la gran cantidad de acciones negativas y abusivas que desbarataron a Medellín y a sus empresas municipales.

Adherir al candidato que puntea sobradamente garantiza quitarle la alcaldía a Quintero y su grupo, para frenar en seco el proceso de destrucción de ciudad, que hoy tienen bien adelantado; es darle un voto de confianza y de apoyo a quien acometerá la reconstrucción.

Los analistas políticos calculaban que Medellín podría aguantar un par de administraciones malas, lo que nunca tuvieron en cuenta fue, que además de mala, por inexperiencia y desconocimiento, pudiese llegar una administración dispuesta a destruir y saquear todo lo construido en cientos de años de trabajo y lucha, que nos tenía posicionados, como ejemplo a imitar en Colombia y en el mundo.

Además, destruyó la confianza, motor principal de nuestro desarrollo, el que hace gala de que “la unión hace la fuerza”, ni más ni menos, es el trabajo conjunto del estado-empresa-academia, definitivo en nuestro desarrollo y progreso.

He tenido el honor de conocer a la mayoría de los candidatos a la alcaldía de la ciudad, personas íntegras, trabajadoras, estudiosas, con experiencia en el manejo público, que se constituyen en importante alternativa en el banco de líderes de nuestro distrito especial. Hoy sabemos no se puede arriesgar ni un ápice a que la dinastía Quintero continúe mal administrando, saqueando y mal liderando a Medellín, llegaríamos a puntos de no retorno y más, si le sumamos lo que nos está sucediendo a nivel nacional.

Hoy más que nunca necesitamos de su grandeza, de su concepto sobre el interés general, de su liderazgo, para poder llegar a la alcaldía, con la persona con la que estoy seguro ustedes más se identifican, reconstruir a Medellín es tarea de todos, es un logro colectivo, y para ello, tenemos que ganar la alcaldía y el más opcionado es Fedrico Gutiérrez.

No puede ser que estas elecciones se conviertan en una simple contienda o competencia, donde sean más importantes los logros personales que los colectivos.

Que Dios y la ciudad os lo premien.


lunes, 11 de septiembre de 2023

Editorial: sucesos de la semana


Antonio Montoya H.
En su editorial de la semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. empieza por expresar sus condolencias al pueblo de Marruecos víctima de un catastrófico terremoto, además se refiere a temas como la inseguridad y la suciedad que se vive en el centro de Medellín y denuncia cómo su alcaldía obliga a sus vendedores ambulantes a asistir a mitines si desean que se les renueve sus licencias de trabajo; reseña el nuevo escándalo que tiene como protagonista al exviceministro de defensa quien públicamente denunció acciones corruptas en las esferas más altas del Gobierno y el continuo asesinato de líderes sociales, habla de la cercanía de las elecciones y lo que representa que aún no se vislumbre un líder ni unidad que pueda hacerle frente al populismo de los gobiernos de izquierda, y concluye con un llamado a las familias colombianas para que detengan el nefasto avance de la izquierda en el país. No dejes de verlo.

jueves, 1 de junio de 2023

¿Cómo reconstruir a Medellín 5?

Andrés de Bedout Jaramillo
Por Andrés de Bedout Jaramillo

Emvarias, llamado urgente.

Me atrevo a opinar sobre el pretendido contrato que por $251.000 millones, destinados a la compra y establecimiento del sistema de cargue lateral de las basuras en Medellín, contrato que conocí por informes de prensa, porque sería un gravísimo error. Medellín no está preparada para el cargue lateral de las basuras ya que esto implicaría instalar unos cerca de 2.000 contenedores plásticos, de más de 3.000 litros de capacidad, costosísimos, especiales, grandes, ocupando espacio en nuestras estrechas avenidas, calles y carreras de la ciudad; contenedores a los cuales tendrían que llevar las basuras los habitantes de Medellín, generando desorden en las basuras urbanas. Estos contenedores ocupan espacios físicos bastante grandes, con los que desafortunadamente no contamos.

Cambiar la costumbre de sacar la basura, dos o tres veces por semana para entregarla a los camiones de cargue trasero de Emvarias, es un embeleco costosísimo e inoperante desde el punto de vista práctico. La capacidad de carga lateral limita la eficiencia de los equipos, por no tener compactación o por tener que remplazar los contenedores recogidos. Además, los contenedores son plásticos, inflamables, serán presa fácil de habitantes de calle mal intencionados y se convertirán en sitios muy adecuados para recicladores desorganizados. Y como la basura llama más basura, llegarían a los sitios de contenedores, colchones, llantas, electrodomésticos, escombros, etcétera, el desorden total.

Si mal no recuerdo, la tarifa, no contempla los sobrecostos que en la recolección de basuras implica la alta financiación en camiones y contenedores en el sistema de cargue lateral.

Emvarias, debe concentrarse en desatrasar la recolección de basuras en la ciudad, con una flota suficiente de camiones compactadores de cargue trasero, con rutas selectivas que permitan la recolección de los orgánicos destinados a la producción de compost y de los materiales reciclables. La comunidad está cansada de hacer separación en la fuente, entregando las bolsas verdes, negras y blancas, para que terminen todas en la recolección, con destino al relleno sanitario de La Pradera.

Mis cerca de ocho años de experiencia manejando las basuras de Medellín, donde nuestro lema era “Mantener a Medellín limpio y a Emvarias viva” me da la autoridad moral para pedirle con todo respeto al alcalde de la ciudad, a los gerentes y juntas directivas de EPM y de EVM, que no nos metan en el costosísimo e inoperante embeleco del cargue lateral de las basuras. Con esos $251.000 millones, se podrían comprar muchos vehículos compactadores, doble troques, de cargue trasero, con los aditamentos y malacates para cargar contenedores en el plan piloto pretendido. No metan la pata con los de cargue lateral, que además están generando muchísimas suspicacias, frente a las personas con las que se están adelantando las negociaciones. También se podrían comprar camiones para las rutas selectivas de orgánicos y reciclables, que ya deberían dejar de ser un piloto

Cuando se diseñó el plan de pasar a Emvarias al grupo EPM, creando el fondo de pensionados, respaldado con los activos no afectos a la operación de aseo de la ciudad, se esperaba que para estas épocas ya Emvarias podría estar participando en el aprovechamiento de residuos orgánicos y materiales reciclables, además de poder estar operando el servicio de aseo en otros municipios del país, pero esta administración dejó caer la empresa y ya no es capaz ni de mantener a Medellín limpia y si se mete con los $251.000 millones en el contrato de cargue lateral, tampoco podrá mantener a Emvarias viva.

El costo de un carro recolector, compactado, de cargue trasero, que para la topografía, las vías, la cultura y la distancia de nuestro relleno sanitario, es lo más indicado, debe estar cerca a los mil millones de pesos, mientras uno de cargue lateral, que no es lo indicado para nuestro caso, vale más dinero, con el agravante de no poderse comparar su precio en el mercado, ya que según la información de prensa, solo hay un participante a la invitación, independientemente de las dudas y sospechas que pesan sobre el catalán, recién nacionalizado por Petro con quien al parecer se adelanta la negociación.

Que nuestro señor Jesucristo nos ayude a poder mantener a Medellín limpia y a Emvarias viva.

martes, 24 de mayo de 2022

De cara al porvenir: las cosas que pasan

Pedro Juan González Carvajal
Por Pedro Juan González Carvajal*

Tomo el título de este artículo de la famosa, descriptiva y, para su época, subversiva canción de Piero. Y es que en Colombia pasan tantas y tantas cosas que no es fácil resistir la tentación de referirse, por lo menos, a algunas de ellas.

Lo primero que amerita comentario, es la situación que se vive en la alcaldía de Medellín y para abordar el tema es necesario devolverse en el tiempo hasta las elecciones en las cuales fue elegido el alcalde Quintero. Creo que ya hoy pocos dudan que Quintero ganó las elecciones, como se diría en la jerga futbolística, por “W”, es decir, por falta de contrincante. Luego, quienes perdieron las elecciones buscaron un mecanismo para sacar al alcalde de su cargo: la revocatoria del mandato, mecanismo ciertamente legítimo y constitucional, pero, en este caso, bastante forzado en cuanto a sus causales, pues la revocatoria no tiene cabida por el solo hecho de que a uno no le guste el funcionario a quien se pretende revocar. El proceso de revocatoria fue liderado por ciudadanos seguramente bien intencionados, pero absolutamente erráticos en su empeño, con más apasionamiento que acierto y, finalmente, pasó lo que pasó: la revocatoria se hundió.  (A propósito, amable lector, ¿pondría usted un proceso serio y delicado como una revocatoria de mandato en manos de alguien a quien le dicen El Guri?).

Fracasada la revocatoria, se investigó al alcalde por hacer lo que hacen todos quienes ejercen cargos públicos, desde el presidente hacia abajo: participar en política. Independientemente del análisis sobre la pertinencia o no de prohibir dicha participación en política, prohibición que no existe en otros países con democracias más sólidas que la nuestra, habría que reconocer que al alcalde Quintero se le fue la mano en la manera de participar a favor de un candidato. Pero también hay que reconocer que la medida de la suspensión es jurídicamente discutible y políticamente desastrosa para los interesados en retirar al alcalde de su cargo. Es más que previsible que en poco tiempo Quintero será reintegrado a su rol y regresará como víctima y como héroe repitiendo lo sucedido con Gustavo Petro en Bogotá. Le adelantaron la cuota inicial para una futura candidatura presidencial.

Comentario aparte merece la desatinada decisión del presidente, que solo calificaré como una muestra inmadurez, de nombrar alcalde encargado a alguien abiertamente opuesto al movimiento representado por Quintero. Por supuesto también es digna de comentario la actitud arrogante, desafiante y farandulera en la que llegó el alcalde encargado. No dejó de causar gracia cuando en alguna entrevista se refirió a Quintero como “mi antecesor”. Definitivamente el sentido del ridículo desapareció de la faz del planeta. Qué fácil habría sido manejar esta situación como se manejó, con tino y prudencia, lo ocurrido en el departamento de Antioquia con la suspensión del gobernador Gaviria.

Y, en esta época, es imposible no referirse a la campaña electoral. De nuevo unas elecciones en las que queda un gran vacío: ¿dónde están los estadistas? Si gana Petro, posiblemente también se podrá decir ganará por “W”. Si gana otro candidato, habrá que decir que se votó por él para que no ganara Petro. Qué ausencia de ideas, qué repetición de lugares comunes, qué debilidad programática. Qué actitud pendenciera y ofensiva frente a los contrincantes. ¿No habrá en Colombia personas con mejores perfiles, en todo sentido, que los máximos aspirantes a ocupar la presidencia?

En fin, por ahora permanezcamos aquí, en la puesta de un bar, viendo a Colombia, pasar y pasar…

domingo, 23 de enero de 2022

Sí se requiere una reforma

Antonio Montoya H.
Por Antonio Montoya H.*

El principio de la justicia es lograr la verdad, fallar en derecho, con pautas dadas a través de la jurisprudencia, la doctrina y con criterios ciertos. Esa es la justicia que nos enseñaron en las aulas universitarias, la que obedecía a la sana interpretación de los hechos para proferir un fallo justo; obviamente una de las partes podría perder, pero el desarrollo del proceso casi que cantaba ese veredicto y al juez que lo emitía lo encumbraban sus propios colegas y su imagen era respetada por la opinión pública, lo cual le permitía subir en la pirámide judicial. De esta manera muchos de auxiliares de juzgados llegaron a ser magistrados de tribunales y luego ascendieron a las altas cortes; no era un proceso corto, era lento y llegar allí era por méritos, no por politiquería como es hoy.

La Constitución del 91, politizó la justicia, a la rama judicial, y eso ha traído grandes perjuicios a la institucionalidad. Es tan cierto que existen magistrados de la corte pagando penas de prisión por corrupción en sus decisiones, ya fuese por acción o por omisión, pero siempre, de por medio, está el dinero que los corrompió. En la rama judicial nos encontramos con hechos que conllevan procesos contra jueces, fiscales y auxiliares; esto no se veía antes y es por causa directa de la Constitución del 91, ya que no se eligen por méritos se designan a dedo y por compromisos adquiridos.

De manera que aquí se requiere un cambio profundo, estructural, que le devuelva la dignidad a la justicia y para ello hay que alejarla de la política y de los políticos.

Miren un caso reciente como es el de la revocatoria: leyes claras, procesos claros, términos precisos y resulta hoy, que después de un año, se dice que se suspenda el proceso porque se dijo que se contrató a un abogado por la suma de $1.500 millones, lo cual no fue cierto. Se certificó en ese despacho que nunca se pagó ese dinero y lo expresó el abogado. Sin prueba alguna, sin soportes, quieren torpedear un proceso a través de medios judiciales. Esa decisión de cerrar la investigación desde hace un año, fue planeada, la tenían prevista esos señores para cuando se presentara la necesidad y esta surge cuando tienen que certificar la validez de los datos contables, lo que permitiría que el presidente fije fecha de ir a las urnas para votar si el alcalde continua o se va. Canallada contra Medellín y los antioqueños, pero se persistirá hasta la victoria final.

Se han interpuesto contra el alcalde de marras, demandas penales a título penal por muchas personas, se le han puesto quejas en Procuraduría, Contraloría, Fiscalía, es decir, en todas las “ías” y no pasa nada. Entiendo que hay hasta demandas por temas sexuales y no pasa nada, entonces ¿cómo creer en la pronta y eficaz justicia? Es la respuesta que los fiscales y jueces nos deberían dar. Qué remedo de justicia, para unos sí actúa rapidez sustentada en falsedades y para otros, los procesos son lentos y dilatados en el tiempo.

Las razones para revocar están, han sido expresadas por el vocero, y a los otros ciudadanos que tenían la intención de participar les impidieron hablar. Qué equidad, igualdad y justicia… me río de ellos. Precisamente este sistema judicial es el que hay que cambiar por un sistema democrático que sea válido, al que no se le permita darse el lujo de impedir procesos legítimos. Y si el alcalde se cree tan fuerte, pues demuéstrelo en las urnas y confirme que el pueblo esta con él.

Razones para un cambio en Colombia son muchas, sí existen. Simplemente las enumero porque se hablan de ellas y nunca pasa nada por lo que considero nosotros mismos debemos empoderarnos y actuar; ellas son entre otras:

a. Reforma al Congreso (disminución de congresistas, menos tiempo de vacaciones, congelar salarios por algunos años, pagar por asistencia, mayores requisitos para ser congresista) en fin cosas concretas y no pasa nada.

b. Exigencia de requisitos para contratar con el Estado y nunca aceptar contratación directa.

c. No pagar anticipos en los contratos.

d. Que se emitan fallos en procesos pendientes de corrupción, que son miles y miles, y se dan en todo el país. Un día de estos enumeraré a muchos de ellos.

e. Que no exista casa por cárcel para nadie.

f. Que se cumpla la ley, y no es un pedido, es una exigencia.

g. Que a los militares se les juzgue con el mismo rasero de la justicia especial.

h. Que los exguerrilleros se ganen el cargo en elecciones, no regalados y sin pagar condena alguna.

i. Que los jueces fallen en justicia, con base en el ordenamiento legal colombiano y no con base en sus propios criterios.

j. Que los violadores nunca vuelvan a la calle.

k. Que los feminicidas, se pudran en una prisión, sin derecho a llamadas, ni visitas.

En fin, todos tenemos opiniones diversas que enriquezcan estos prioritarios cambios y por ello los invito a que me escriban y entre todos construyamos el país que queremos.

Pero, los invito a que iniciemos el cambio con la revocatoria del alcalde de Medellín.

sábado, 30 de octubre de 2021

A otro precio

Antonio Montoya H.
Por Antonio Montoya H.

Ha pasado mucha agua bajo el puente desde que hace ya más de un año y tres meses, en Antioquia, diversas personas en forma individual, ciudadanos de a pie, que no ejercen la política, iniciaron, sin conocer a fondo la tramitología, un proceso de firmas para revocar al actual alcalde  de la ciudad de Medellín, quien  contra todo pronóstico, desde el inicio de su mandato, mostró la verdadera intención que no era propiamente la de administrar la ciudad y por el contrario utilizó inadecuadamente los recursos a su disposición.

Basta mencionar el caos generado en EPM, con sus cambios de junta directiva, el retiro y nombramiento de gerentes, vinculación de personajes sin conocimiento, sin méritos y sin cumplir requisitos, hasta las múltiples acciones devastadoras en el Jardín Botánico, Ruta N, las secretarías de despacho, el abandono de la ciudad y sus calles, el crecimiento desaforado de los habitantes de la calle, el fortalecimiento de su clan familiar en los despachos municipales, los contratos, los conflictos con silleteros, con la comunidad y la mala imagen que genera con sus decisiones en la banca nacional e internacional.

Todo ello hizo crecer el descontento ciudadano y los diversos movimientos que se formaron para el proceso revocatoria. Entendieron que la unidad hace la fuerza y después de varias reuniones se gestó dicho acuerdo que se denominó el Pacto por Medellín, que logro infundir fe y confianza en nuestros ciudadanos. Los líderes de esos grupos son Andrés Rodríguez, Alejandro Posada, Julio Enrique González Villa, Luis Fernando Duque, Yesenia Ramírez, Luis Alfonso García y otros hombres y mujeres que, con tesón, día a día, han mantenido viva la llama de la antioqueñidad, el respeto por los valores y principios que nos rigen y han logrado el objetivo ansiado en su primera etapa que es la recolección de firmas suficientes para que la revocatoria sea un hecho y se convoque a votación.

No han sido pocas las batallas que se han librado y ganado, entre las cuales enumero: a. El Consejo Nacional Electoral (CNE), b. el propio alcalde, c. los enemigos de la revocatoria en las calles insultando, arrebatando planillas y asustando a los recolectores, d. las bodegas que desinforman, e. el presidente, apoyando al alcalde, f. funcionarios públicos que consideran que no era necesaria la revocatoria, g. las dilaciones judiciales, h, las tutelas ganadas, en fin, todo un entramado que impedía la tarea de recolección, pero, esa fuerza arrolladora de la ciudadanía creció hasta obtener 245 mil firmas, que nos garantizan que se convoque a la votación para la revocatoria.

Faltan aún pasos importantes para lograr el máximo objetivo, pero lo que sí podemos afirmar es que hoy existe un deseo firme, intensó en los ciudadanos por avanzar en el proceso revocatorio lo que en su momento fue una mera expectativa, se trasformó en una ola fuerte, poderosa, que atrae y motiva y que con seguridad nos conducirá al triunfo.

Medellín, su gente, su civilidad y educación, ven con tristeza como en poco más de año y medio la ciudad parece un basurero, brillan por su ausencia el respeto el orden y la disciplina, extranjeros burlándose de nosotros paseando a su novia o amiga, como si fuera un animal, lo cual es inadmisible y la autoridad ahí esperando órdenes del jefe.

Se lograron las firmas, ahora invito a todos los ciudadanos de Medellín, sin importar raza, sexo, edad o condición que juntemos nuestras manos y unidos en una sola vos, vamos a las urnas y cambiemos el rumbo de Medellín, Antioquia y Colombia.

lunes, 11 de octubre de 2021

Me preguntan

Antonio Montoya H.
Por Antonio Montoya H.*

Muchas personas en la ciudad de Medellín me preguntan que quién será el candidato adecuado para ocupar la alcaldía de Medellín, en el próximo periodo de elecciones normales, año 2023, o quién sería el adecuado si se logran las firmas y se llama a elecciones para definir si se revoca el actual alcalde o no. Yo le expresé a varios, muy seguro, que, como dice el adagio popular “cada día trae su afán”, habrá que esperar a ver qué sucede en los próximos días, porque los acontecimientos nos pueden llevar rápidamente a un cambio de rumbo en Medellín, lo cual sería el escenario ideal o de lo contrario tendremos que esperar dos años más y eso sí seria el acabose: atraso, despilfarro, desempleo, cierre de empresas, caos administrativo, riesgos empresariales en Telemedellín, Jardín Botánico, EPM, ruta N, cambios constantes de los funcionarios y muchas amenazas más.

En fin, todos los sucesos nefastos que están llevando a que la ciudad no sea la tacita de plata que tanto nos orgulleció se incrementarían en ese lapso y la recuperación tardaría unos diez años, por cuanto es muy fácil y rápido destruir y muy larga la recuperación. Si no, vean ustedes lo que ocurre en Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia y lo que está sucediendo en Argentina y Perú, que con malos gobiernos tardarán muchas generaciones en volver por la senda correcta.

Por ello me quedé reflexionando sobre el tema y creo que es necesario que, desde ya, empecemos todos los ciudadanos a reflexionar sobre quién sería la persona adecuada, sea hombre o mujer, para dirigir a Medellín por la senda de desarrollo, la unidad y la recuperación de los valores y principios que han regido a los antioqueños durante muchos años, obviamente que en quien confiemos practique claramente esos valores.

Sin duda alguna es necesario plantear que el perfil del gobernante debe incluir que sea una persona que quiera Antioquia, que conozca sus necesidades, que entienda que su trabajo será en función del interés general y no del personal, que sea un líder que dirija la transformación social, económica y social que requiere la ciudad, que genere confianza y respetabilidad, que aglutine y no disperse, que comparta el amor y cariño por Medellín, la familia y los valores.

Creo entender que Medellín, no quiere un político de carrera para que la gobierne, si se requiere un hombre que entienda que la política tiene como fin único el mejoramiento de las condiciones de vida de quienes la habitan, sin exclusión alguna. Se requiere un gran gerente que administre con pulcritud y trasparencia los destinos de la ciudad, que crea que el orden y la disciplina es lo primero.

Pasa por mi mente el nombre de varios y valiosos profesionales que podrían ser exitosos y dirigir los destinos de la ciudad de una manera sobresaliente, porque ellos no caen en la demagogia, saben y entienden que una ciudad es pujante cuando se crean las bases suficientes para soportar el crecimiento lo cual se logra con estructura, planeación, constancia y acompañado de profesionales idóneos, conocedores de sus responsabilidades.

No me atrevo a mencionar sus nombres porque mal haría comprometiéndolos a opinar sobre este asunto. Ellos en consultas privadas podrán definir si en un momento determinado consideran viables su postulación para dirigir los destinos de la ciudad. De lo que sí estoy seguro es de que Medellín tiene que cambiar y evitar que la intromisión de personas y jefes de partidos políticos ajenos a la ciudad impongan los gobernantes.

Medellín, se dirige por ciudadanos que la quieran, la respeten y conserven sus tradiciones. No se les olvide que si Medellín cae en garras del populismo. por ahí mismo se va el resto del país.

domingo, 31 de enero de 2021

Audiencia pública y otras consideraciones

Antonio Montoya H.
Por Antonio Montoya H.*

Desde inicios del año 2021, hemos visto como muchas ciudades y municipios del país están optando por utilizar la revocatoria del mandato para destituir a los alcaldes, mediante nuevas elecciones, cumpliendo eso sí con una serie de requisitos previos que se deben lograr antes de llegar a las urnas.

Un de ellos, no estaba previsto en la norma y llegó como traído de los cabellos. El 16 de diciembre de 2020, el Consejo Nacional Electoral (CNE), mediante resolución, consideró necesario, para dar cumplimiento a una decisión de la Corte Suprema, convocar a una audiencia pública para que los promotores de la revocatoria, uno o más y el alcalde correspondiente, con sus funcionarios, pudieran, frente a frente, mostrar los argumentos en pro de la revocatoria y los argumentos de defensa de la gestión.

Así fue como en la ciudad de Medellín, donde se pretende revocar al alcalde, se citó por parte del CNE, a la audiencia pública y se emitieron una serie de requisitos para la diligencia. En un principio se fijó un tiempo para las partes y para los otros participantes, al principio 10 minutos y luego 3 minutos, lo cual era grave, pero se aceptó esa condición y se prepararon con antelación para la presentación. Pero el día de la audiencia, cuando todos estaban listos, la Honorable Magistrada que dirigía la sesión, cambió de un golpe todo lo acordado con antelación impidiendo el ejercicio democrático y actuando en contra de la ley, ya que esta determina que la “audiencia pública es concebida como una de las acciones necesarias para inducir a los ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil en la formulación, ejecución y control de la evaluación de la gestión pública”.

Sin duda alguna se incurrió en una grave vulneración al derecho de los ciudadanos, convirtiéndose ese acto en un remedo de participación ciudadana, y en falta de transparencia por parte de los magistrados. No hay derecho a impedir de tajo la expresión en una audiencia pública. ¿A qué le tenían miedo?, posiblemente a los argumentos que visualizaban las falencias de la administración municipal y que conllevaría al final a que los ciudadanos se motiven a votar por la revocatoria.

La audiencia pública, el invento del CNE para cumplir una orden, fuera de escuchar a las partes no tiene ninguna incidencia y es bueno que lo entendamos; nadie puede salir a dilatar o demorar la entrega de formularios, fue un simple trámite en el arduo trabajo de la revocatoria.

La revocatoria se inició como un movimiento ciudadano lejano a las casas políticas de Medellín. Los jefes de los partidos han emitido su opinión, a unos les parece que no es adecuado el proceso en estos momentos, otros se abstienen y otros más esperaran el desarrollo de los acontecimientos, pero debe quedar claro que entre los que hacen parte del pacto por Medellín, no están los partidos políticos, sino hombres y mujeres que creen que el rumbo tomado por la administración causa graves problemas a la ciudad.

Vale la pena resaltar que los partidos que apoyaron al alcalde para su elección, sí trabajan para apoyarlo, mientras los demás partidos tradicionales han creído que el silencio les favorece. Pienso lo contrario, mientras los otros trabajan ellos perderán presencia en la opinión pública y no es hora de pasar de agache.

También he oído conceptos de políticos que consideran que no es oportuno iniciar procesos revocatorios en plena pandemia, que las prioridades son otras, pero se les olvida que, si fuera para ellos, sí valdría la pena hacer campaña, conseguir firmas y votar. Como no contamos con ellos ya se están quejando y como niños consideran que revocar no es necesario.

Es extraño que se demerite la figura de la revocatoria que está prevista desde la constitución del 91, como una nueva posibilidad de la democracia participativa. Hasta este año era muy valiosa, pero ya la irán a modificar porque los ciudadanos no comen cuento, con seguridad será objeto de reforma.

Por último, vale la pena reflexionar sobre el porqué de la baja calificación que tiene hoy el alcalde después de la última encuesta en la que está apenas en el 52% de favorabilidad. Esto no le ocurría a ningún alcalde de Medellín en los últimos 20 años y la causa es porque se están dando cuenta de que él no gobierna para la ciudad, sino que busca otros objetivos políticos.

Revocar es consecuencia de la ley, pero hoy es una necesidad ciudadana, que va creciendo en ese descontento como la espuma.

Recordemos que ni las triquiñuelas del CNE impedirán que los formularios sean entregados y se obtengan las ansiadas 92 mil o más firmas.

sábado, 15 de agosto de 2020

EPM

Andrés de Bedout Jaramillo

Por Andrés de Bedout Jaramillo*

El año pasado tuvimos la oportunidad de votar por un candidato que presentaba la propuesta más importante para Medellín, la continuidad de Jorge Londoño en la gerencia de EPM. Hoy nos damos golpes de pecho porque están acabando nuestra empresa insignia, en manos de casas políticas de varios partidos, que llevaron al actual alcalde al poder, quien de entrada los engañó, al igual que a sus votantes, ofreciendo un gerente independiente, escogido por una empresa cazatalentos. Todo parece indicar que se dejaron enmermelar, al igual que los concejales de la ciudad, porque no le hicieron valer lo prometido. Lo único claro es que cogió el camino opuesto al trazado en el acuerdo de transformación, que trabajamos y aprobamos en el Concejo de Medellín en diciembre de 1997, hace casi 23 años; ningún alcalde, ningún concejo, ningún gerente, se habían atrevido a hacer lo que están haciendo hoy con EPM.

El acuerdo municipal a que me refiero, donde por ley teníamos que transformar la figura jurídica de EPM, lo construimos de la mano del talento del patrimonio más grande de la compañía, su gente, expertos, responsables, honrados, hábiles, abnegados y estables ejecutivos que dirigían la compañía de los antioqueños.

Revisamos todas las posibilidades, escuchamos a todos los sectores de Medellín y concluimos que la figura más pertinente era la de empresa industrial y comercial del Estado, de capital público municipal. Ya no podía seguir siendo un establecimiento público del orden municipal, la ley 142 lo impedía.

Éramos conscientes de que el riesgo de politización siempre estaría presente; afortunadamente los acaldes elegidos popularmente siguieron la línea de crecimiento trazada por Diego Calle y las cifras corroboran lo dicho. El progreso de nuestra ciudad se debe en un alto porcentaje a las transferencias y a las inversiones de EPM.

Desafortunadamente en la ejecución de la obra más importante para la generación hidroeléctrica del país, una mega obra de altísimo riesgo, se presentaron problemas por fenómenos de la naturaleza, que han sido capitalizados por sectores que iniciaron de tiempo atrás una campaña de desprestigio, estúpida, absurda, propia de los que no tienen más de dos dedos de frente. Lograron su cometido, acabar en 8 meses con el gobierno corporativo de principios y valores, y acabar con la estabilidad laboral de carrera y formación tradicionales. También quiere arrasar con las empresas privadas antioqueñas, que han generado el empleo y el desarrollo, que matan de envidia a los que no entienden que el desarrollo se logra es trabajando muy duro, como lo hacemos y lo hemos hecho en Antioquia, asumiendo riesgos, arropando y defendiendo nuestras empresas públicas y privadas, grandes, medianas y pequeñas, que generan los empleos y pagan los impuestos, que permiten nuestro bienestar, nuestro desarrollo y nuestra felicidad.

La junta directiva con su valiente renuncia colectiva, nos está pidiendo a gritos, que abramos los ojos, que está vaina se está saliendo de madre, que nos están desbaratando la empresa y se quieren llevar entre los cachos al sector empresarial. Mejor dicho, como dice mi hermano Roberto de Bedout, están convirtiendo a EPM en una Pedevesa.

Los sectores políticos que subieron al alcalde al poder, tienen que poner la cara y pararlo en la raya inmediatamente. Los sectores políticos que colocaron los concejales actuales, también tienen que poner la cara y obligarlos a defender nuestro patrimonio más preciado.

Alcalde y concejales tienen que acordar inmediatamente y de frente a la ciudad, una gerencia y una junta directiva, que nos garanticen frenar en seco la politización de la compañía, que regrese el gobierno corporativo, la trasparencia en la contratación, que ya ni se publica como se hacía antes, la carrera administrativa por méritos, en fin, volver al sendero. Estamos a tiempo si arrancamos inmediatamente.

No podemos esperar una revocatoria, sería muy tarde tener que esperar cuatro meses para iniciar su trámite y quién sabe cuántos para que se dé o no.

Tampoco nos va a salvar esperar las resultas de una demanda que podrá demorar en el mejor de los casos 10 años; 10 años sometidos al desgaste de EPM, Medellín y todo lo que nos rodea, vamos a perder todos y por todo lado.

Alcalde, concejales, por favor nos arreglan este problema, para eso los eligieron, no nos tiren por el despeñadero, lo que está sucediendo no es justo, no es racional, ustedes tienen que ser serios, tienen que ser responsables con ustedes mismos, con sus familias, con sus votantes. Si no arreglan este problema, no se lo vamos a perdonar, políticamente hablando.

Que nuestro Señor Jesucristo ilumine al alcalde y a los concejales de Medellín, oremos por ellos.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Santiago Gómez, alcalde


Por Andrés de Bedout Jaramillo*

Andrés de Bedout Jaramillo
El tiempo corre muy rápido. Si votamos por Santiago Gómez B. le daremos continuidad al programa y estilo de gobierno al que nos ha tenido acostumbrados Federico Gutiérrez, con índices de aceptación y satisfacción tan altos, que debemos mantener. Santiago Gómez tiene la ventaja de haber sido, durante muchos años, la mano derecha de Fico, lo que le ha permitido aprender y conocer a Medellín, sus problemas, las soluciones posibles, conocer un equipo de gobierno con el entrenamiento y experiencia necesarios que permitan mantener esa presencia y acompañamiento que necesitan nuestras comunidades, para poder seguir avanzando por el camino del progreso y la felicidad.

Si Medellín se da el lujo y la oportunidad de elegir a Santiago Gómez, no perderá tiempo en empalmes y entrenamientos, se harán los ajustes que la experiencia reclama, con la libertad y franqueza a que hemos estado acostumbrados.

Santiago, como participe activo del gobierno de Fico, tiene muy claro lo que se puede y se debe hacer, conoce las capacidades económicas y las necesidades prioritarias de la municipalidad.

En el debate del pasado jueves, Santiago demostró con sencillez, serenidad, valor y decisión, sus capacidades, conocimientos y vocación de servicio.

Conozco, respeto y admiro a casi todos los candidatos a la alcaldía. Recomiendo a Santiago Gómez, el tesoro de la independencia para gobernar debemos mantenerlo intacto, para que nuestra ciudad siga el sendero del progreso, reconocido en el ámbito nacional e internacional, en manos de líderes jóvenes, incluyentes, preparados, que para avanzar no tengan que sufrir el desgaste del peligroso juego de la polarización, que hace perder el rumbo de la primacía del interés general sobre el interés particular.

Santiago, con nuestro voto, llegaría a la alcaldía con un equipo joven, previamente entrenado, en funcionamiento y con muy buena aceptación por su consagración en el servicio.

Soy testigo de excepción, Alejandro de Bedout Arango, trabajó con el alcalde Fico hasta hace muy pocos días como Secretario de la Juventud. A Fico y a Santiago Gómez, los conozco desde hace muchos años, sencillos, decididos, valientes, responsables, honrados, cercanos a la comunidad, al igual que el equipo de mujeres y hombres en su mayoría jóvenes, que los acompañan y han demostrado sus calidades y trabajo que como humanos, han realizado en Medellín.

Yo me pongo a disposición, en mi condición de jubilado, convencido de que el camino a seguir es el de continuar el trazado por Fico y su equipo.

Cuatro años es un periodo corto y al no existir la reelección de alcaldes, lo mejor para Medellín es que elijamos a Santiago Gómez, que tiene las ganas, el conocimiento, la experiencia y al equipo de Fico, para que el primero de enero, sin perder tiempo, podamos seguir por el sendero correcto aceptado por la comunidad.