Mostrando las entradas con la etiqueta Voto en blanco. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Voto en blanco. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de junio de 2022

No al voto en blanco en la segunda vuelta

Gabriel Jaime Hurtado Restrepo
Por Gabriel Jaime Hurtado Restrepo*

El pasado 29 de mayo se celebró la elección en la que los colombianos escogeríamos a los nuevos presidente y vicepresidente de la República. Como ese día la fórmula ganadora no obtuvo al menos la mitad más uno de los votos válidos, se realizará una segunda vuelta el 19 de junio próximo, en la que solo participarán las dos fórmulas de candidatos con mayor votación.

En los medios de comunicación y redes sociales se escuchan voces, unas descontextualizadas y otras malintencionadas, que promueven el voto en blanco en la segunda vuelta.

Analicemos un poco esa iniciativa.

Según el artículo 190 de nuestra Constitución Política, el presidente será el candidato que en segunda vuelta obtenga el mayor número de votos. O sea que para nada importa, ni incide, el voto en blanco.

En gracia de discusión, si el voto en blanco obtuviera en la segunda vuelta una mayor votación que alguno de los candidatos (escenario improbable dados los resultados de la primera), el presidente será el aspirante más votado de los dos participantes, aunque ese aspirante haya obtenido menor votación que el voto en blanco.

En síntesis, el voto en blanco no tiene efecto en la segunda vuelta.

De manera que, dadas las circunstancias actuales y las características, antecedentes y acompañantes del candidato de la izquierda, el voto en blanco además de inútil es peligroso. Su promoción es una más de las múltiples, habilidosas y manipuladoras estrategias de la izquierda para embobar a los electores.

En sus cálculos estiman que quienes ya votaron por ellos en la primera vuelta no votarán en blanco en la segunda. Le están jugando a que quienes votaron por los candidatos que quedaron en el tercer, cuarto, quinto y sexto lugar si voten en blanco como una protesta contra lo que no comparten del candidato que quedó de segundo, de manera que no le sumen votos a este.

El eterno candidato del pacto hasta con el diablo y aspirante a tirano, no ha ganado, pero tampoco ha perdido.

En cuanto al otro candidato, el que quedó de segundo en la primera vuelta y que sorprendió con sus resultados, probablemente su estilo y algunas de sus propuestas no nos gusten o no nos satisfagan plenamente. Esforcémonos en informarnos y conocer sobre él, su preparación, su entorno personal, familiar y social, su experiencia, ejecutorias, realizaciones, fracasos y desaciertos.

Pero es que, del otro, el que quedó de primero en la primera vuelta, nada nos gusta y todo nos preocupa.

No es poco lo que está en riesgo en Colombia. No ensayemos poniendo en práctica teorías políticas esbozadas desde lo abstracto y desprovistas de asidero práctico. Debemos tener sentido de la oportunidad y de la realidad.

En segunda vuelta el voto protesta no juega. Eso es lo que hay. Esas son las dos únicas opciones. Uno de los dos será el próximo presidente de la República.

Por todo lo anterior, abramos los ojos, no al voto en blanco en la segunda vuelta presidencial. Es inútil y muy peligroso.

No nos equivoquemos.

Twitter:

https://twitter.com/GabrielJHurtado

LinkedIn:

https://co.linkedin.com/in/gabriel-jaime-hurtado-restrepo-023456a4

Facebook:

https://www.facebook.com/profile.php?id=100018326280078

Instagram:

https://www.instagram.com/gajahure/

Blogspot:

https://gabrieljaimehurtadorestrepo.blogspot.com/

sábado, 2 de octubre de 2021

Votemos en blanco para las elecciones de Senado y Cámara

Andrés de Bedout Jaramillo
Por Andrés de Bedout Jaramillo*

En 160 días, algo más de 5 meses, los colombianos debemos decidir si vamos a seguir permitiendo que los congresistas se sigan burlando de nosotros o les vamos a dar con el voto en blanco, única y más inmediata herramienta que nos permite la Constitución, un primer escarmiento, por su mal y abusivo comportamiento.

Expresemos en las urnas, con el voto en blanco, coherencia con los niveles de desaprobación que tenemos sobre los senadores y representantes; que sientan que esa inconformidad es de verdad, que si no se autorreforman, vamos a ser capaces de llegar hasta una constituyente para de una vez por todas terminar con sus odiosos y abusivos procederes y exagerados sueldos, regímenes pensiónales y prebendas.

No nos dejemos asustar con la teoría de que el voto en blanco es como botar el voto; no señores, el voto en blanco es un voto sanción, es un voto de inconformidad, que si lo hacemos la gran mayoría de insatisfechos, no solamente por el escaso y poco fructífero trabajo de los senadores y representantes, indignados por la exageradas diferencias que ellos mismos han tejido para gozar de salarios, prebendas y regímenes especiales, que no aguantan ningún análisis de costo - beneficio, además de ser insostenibles en el tiempo, de los que se han venido contagiando las demás corporaciones públicas (asambleas departamentales y concejos municipales), las otras dos ramas del poder público (ejecutiva y judicial) y las autoridades de vigilancia y control (contralorías, personerías, fiscalías, procuradurías, etcétera) entidades que tampoco están rindiendo y que necesitan racionalización urgente en sus tamaños, salarios, prebendas y terminación urgente de los regímenes diferentes a los de los demás colombianos.

El voto en blanco que propongo es el voto responsable y libre que vamos a depositar en urnas el común de los colombianos; no queremos que venga de un grupo significativo de ciudadanos que se inscriba como promotor del voto en blanco, para luego poder reclamar como cualquier político, las gabelas económicas para la financiación de la campaña por el voto en blanco y menos el reconocimiento económico por cada voto obtenido.

Si no utilizamos esta herramienta del voto en blanco, seguiremos patrocinando el abuso y la burla de los congresistas que elegimos en las pasadas elecciones, donde son muy pocos los senadores y representantes que hacen o mejor, intentan hacer su tarea.

Ya no tenemos nada más que perder, el voto en blanco en los tarjetones de Senado y Cámara será el inicio del cambio responsable en Colombia, será la muestra del arribo a una madurez política, que permita al interés colectivo ponerse por encima del intereses particulares que hoy reinan en nuestro país.

Que nuestro Señor Jesucristo nos ilumine para que la insatisfacción la manifestemos votando en blanco, para que tenga algún valor, porque la insatisfacción de las encuestas no vale nada ya que no obliga a nuestros senadores y representantes, por el contrario, se burlan de ellas.