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martes, 17 de octubre de 2023

Editorial: sucesos de la semana No. 21

Antonio Montoya H.
En su editorial de la semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. expresa su rechazo por el ataque terrorista de Hamas en Israel y de las expresiones antisemitas al pueblo judío de Gustavo Petro que no representa el sentir de los colombianos. Habla de la necesidad de brindar a las regiones su autonomía y no se explica tampoco por qué el presidente retira el apoyo de las 4G en Antioquia. Igual que en Haití, habla del final de los sicarios colombianos que asesinaron a Villamizar en Ecuador y recomienda que no se olvide el apoyo a Ucrania. Está complacido con el acuerdo para salvar a TIGO y habla de las encuestas cuyas tendencias favorecen a los candidatos de derecha y centro y muestran una gran desventaja de la izquierda. Reseña la defensa que hace Francia Márquez de su jefe de seguridad destituido; la inflación en Estados Unidos que no nos permite que bajen las tasas de interés en nuestro país, expresa sus condolencias por el vil asesinato de colombianos en la franja de gaza y finalmente se refiere a la muerte del violador Alfredo Garavito. No dejes de verlo.

lunes, 18 de septiembre de 2023

Editorial: sucesos de la semana 17

Antonio Montoya H.
En su editorial de la semana para El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. ofrece sus condolencias por la muerte de Fernando Botero; también manifiesta su preocupación por la economía colombiana, país en el que las exportaciones del narcotráfico están alcanzando las cifras del petróleo; habla de las reformas de Petro que aún no logran el consenso, como el de la educación que aún no tiene la aceptación de varias universidades; expresa su pesar por la tragedia que azota a Libia, y sobre Antioquia, habla de la financiación de las campañas de candidatos afines al alcalde Quintero y sobre el futuro de Tigo, hoy con riesgos de liquidación. Desaprueba las actuaciones de algunos militares en Tierralta, Córdoba; reseña el problema ocasionado por los ciberataques en las páginas estatales, y comenta el problema que se nos viene encima con la licitación de pasaportes en el país. Finalmente llama a la unidad a los candidatos antioqueños que le hacen frente al Pacto Histórico. No dejes de verlo.

martes, 7 de marzo de 2023

Pésima calidad de servicio postventa

Pedro Juan González Carvajal
Por Pedro Juan González Carvajal

Algunos miembros de mi generación recordarán la serie de “El negro del arbolito” desarrollada durante casi un año de manera semanal, dentro de nuestro gran programa de humor, Sábados Felices.

“El negro del arbolito” era un simple ciudadano que recurrió a la autoridad competente para solicitar permiso para sembrar un árbol en el patio de su casa.

Para no alargar el cuento, cada semana iba y hacia la fila correspondiente, pero le pedían un papel adicional, le modificaban el proceso, cambiaban al funcionario y había que volver a empezar de nuevo el trámite, todo esto reflejado en que en su primera visita el negro del arbolito llevó una pequeña matera con la plántula respectiva, y al cabo del tiempo tenía que ir cambiando de recipiente y de modo de transporte hasta que al final era un árbol trasteado en un camión.

Renunciando a la razón y a la lógica, y dejando a un lado los argumentos racionales, no veo la hora de que vendan a TIGO, para que el nuevo dueño se encargue de echar desde el vicepresidente de Servicios (si así se llama el cargo más alto alrededor del tema), pasando por todos los funcionarios propios y ajenos, integrantes del call center, encargados de recibir el escalamiento de los problemas y hasta los propios técnicos del servicio.

¡Qué desorden, qué mediocridad, qué chambonada, qué falta de respeto con el cliente!

Hace 4 meses estoy tratando de que me organicen un cambio de tecnología para el paquete de servicios de comunicaciones, para lo que finalmente lo único que hay que hacer es cambiar los decodificadores que están instalados en la actualidad.

En este período de tiempo se ha hablado con un poco más de 30 personas que inicialmente son atentas, pero que a medida que pasa el tiempo y uno tiene que recurrir a recordarles las citas asignadas previamente soportadas en códigos de servicio, –cumplidas algunas e incumplidas las otras, no por falta de presencia sino porque al pobre técnico de turno le asignan la visita, pero sin saber que pasa internamente, no hay concordancia entre la toma de los datos por parte del funcionario y lo que recibe como orden de trabajo el técnico–, pierden la paciencia, le pasan la pelota a otro, y últimamente en medio de su desespero e incompetencia, les ha dado por colgar el teléfono en medio de la llamada simulando problemas en la comunicación.

Si finalmente a uno lo comunican con “un superior”, pues hay que volver a contar el cuento desde el principio, lo cual para el caso lleva unos 40 minutos y en la mayoría de los casos se hacen los sorprendidos por lo que está pasando, se comprometen en que “ahora sí” se cogerá el toro por los cachos y reasignan órdenes de trabajo y citas que finalmente no llegan a sus subalternos como deben llegar.

Sinceramente no sé cuál es la plataforma que emplean para la toma de requerimientos y cómo internamente la información se deteriora afectando la intención del servicio y afectando al cliente. No sé si el problema radica en una mala plataforma, en funcionarios incompetentes o en ambas circunstancias.

Después de que a uno le asignan un horario de visita con un amplio rango de tiempo, como, por ejemplo, de 7:00 a. m. a 12 m., –como si uno estuviera disponible como las sinvergüenzas, esperando que llegue el cliente para atenderlo–, se recibe la llamada del técnico de turno que le dice a uno que va a prestar tal servicio, pero en ese momento, ¡oh sorpresa! tanto para el técnico como para uno como usuario del servicio, nos damos cuenta de que lo mandaron con una orden de trabajo para otra cosa.

En caso de que el técnico llegue a la residencia, aclarando que son amables y respetuosos, muchos de ellos preguntan cuáles han sido los últimos arreglos que se han realizado en las instalaciones y comienzan a hablar mal del compañero que los realizó, pues en su concepto, están mal hechos.

Ni hablemos del peluquín…. Este proceso comenzó en noviembre y ya terminó febrero y nada.

De pronto por un falso sentido de región o por aplicar el dicho que “más vale malo conocido que bueno por conocer”, no he procedido hasta el momento que escribo esta columna al cambio de proveedor, lo cual haré en este preciso momento.

Me imagino que TIGO está certificado en calidad y tiene varios reconocimientos por la calidad de sus procesos y sus servicios, lo cual para mi experiencia son inmerecidos y constituyen una falacia.

Ojalá el posible comprador potencial de TIGO, en caso de que se venda, haga una buena revisión de los procesos internos de la empresa que pretende comprar, para que no se vaya a llevar a engaños y frustraciones en el tema de la calidad de los servicios de mantenimiento y post venta.