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jueves, 10 de abril de 2025

Un milagro económico para Colombia

Luis Alfonso García Carmona


Síntesis de la propuesta

a. “Milagro económico”: un propósito para unir a todos los colombianos

b. Cero tolerancia con la corrupción, cáncer del presupuesto y envilecedor de la moral pública

c. Seguridad para las personas y sus bienes, prioritaria necesidad de los seres humanos

d. Guerra sin cuartel al narcotráfico y la criminalidad, destructores de la convivencia y de la viabilidad del Estado

e. Restablecimiento del Estado de Derecho y respeto a la voluntad popular, bases de nuestra democracia

f. Educación moderna y con valores para sembrar el futuro de la nación.

Lineamientos generales

1. “Milagro económico”

No podemos fundamentar nuestra lucha por el rescate del país y la recuperación de nuestros valores en la confrontación con los torpes argumentos y retorcidas maquinaciones de la extrema izquierda que nos desgobierna. En lugar de ello, estamos convocando a todos los colombianos de bien, sin distingos étnicos, de clase, de creencias políticas o religiosas, para que nos unamos con el propósito de producir el “milagro” que Colombia necesita para convertirse en un país desarrollado, con una próspera economía y unos recursos suficientes para atender a las necesidades básicas de la población.

a) Estudiaremos las experiencias de otros países que han conseguido pasar de la miseria al desarrollo, como Singapur, y las adaptaremos a las características de nuestro país. La estrategia se puede resumir en los siguientes puntos:

b) Atraeremos inversión extranjera y nacional;

c) Capacitaremos para el “milagro económico” a nuestros recursos humanos;

d) Gestionaremos con ética la administración pública, con cero tolerancia a la corrupción;

e) Garantizaremos seguridad física para la población y sus bienes;

f) Respetaremos la propiedad privada y estimularemos tributaria y normativamente el desarrollo económico;

g) Dirigiremos la acción del Estado al Bien Común de la población y ejercitaremos un capitalismo sabio y civilizado; y

h) Trabajaremos de la mano del sector privado y del cooperativismo en tareas como las de selección de ejecutivos, auditoría de entidades públicas, construcción y mantenimiento de infraestructura mediante concesiones, estudios de reingeniería y de innovación tecnológica para hacer más eficaz la tarea gubernamental, planes conjuntos con el Estado para promover el turismo y la venta de productos y servicios nacionales en el exterior.

2. Seguridad de las personas y sus bienes

Presupuesto indispensable para el “milagro económico” es garantizar la seguridad de los habitantes y de sus bienes, y el mantenimiento del orden público.

a) Buscaremos la asesoría de países vanguardistas en temas de seguridad, como Estados Unidos e Israel, y el empleo de los últimos adelantos tecnológicos (inteligencia, comunicaciones, drones) para combatir la delincuencia. Hay que apelar a sistemas como el UE-ACT (Acción contra la droga y el crimen organizado), el TIC (Tecnología de Información y Comunicación) y Collaborative C4ISR, basada en mecanismos de Big Data y de IoT (Internet de las cosas);

b) Actualizaremos las normas penales para ganar la batalla a la delincuencia y removeremos los obstáculos creados en el espurio acuerdo de La Habana: normas permisivas y pactos con la delincuencia. Se suprimirá el delito político como justificación para cualquier acto de violencia. Se sancionará con pena de muerte los delitos de terrorismo, narcotráfico, reclutamiento de menores y secuestro; se derogará la excarcelación provisional a quien se sorprenda en flagrancia portando armas o explosivos ilícitamente;

c) Revitalizaremos la tarea de inteligencia militar y policiva;

d) Convocaremos a la población a rodear a la Fuerza Pública en su tarea contra el narcotráfico, el terrorismo y la delincuencia común, y a colaborar en la información que las autoridades requieran. Cualquier agresión a los agentes del orden se castigará más severamente en la ley penal y se hará seguimiento a los procesos penales para que las sanciones se hagan efectivas;

e) Fortaleceremos los efectivos de la Fuerza Pública, sus recursos económicos y logísticos, y le proporcionaremos el respaldo para que puedan cumplir eficazmente sus finalidades primordiales;

f) Lideraremos la acción de la Fuerza Pública para que se dedique prioritariamente al cumplimiento de su finalidad primordial, cual es la defensa del orden constitucional, la garantía del Estado de Derecho y la defensa de los derechos constitucionales de los asociados, en lugar de permanecer acuartelada o dedicada a labores diferentes a las mencionadas.

 

3. Guerra sin cuartel al narcotráfico

No será posible implementar el “milagro económico” ni pensar en la recuperación del país mientras pese sobre nosotros el yugo del narcotráfico, destructor de la juventud, corruptor de todos los sectores de la sociedad, depredador del medio ambiente, generador de criminalidad y violencia, y responsable de los mayores crímenes de nuestra historia.

a) El sucio negocio de la cocaína ha tomado desproporcionado tamaño a nivel internacional, motivo por el cual no nos es posible enfrentarlo sin la ayuda de países amigos como Estados Unidos, Israel, algunos miembros de la Comunidad Europea, etc.;

b) Elaboraremos con los aliados internacionales una estrategia que comprenda la interceptación aérea y marítima de droga, dineros ilícitos, armamento e insumos para la producción del alucinógeno;

c) Estableceremos bases conjuntas con nuestros aliados en las costas Pacífica y Atlántica; utilizaremos la más moderna tecnología para las interceptaciones, la destrucción de laboratorios y campamentos, y la erradicación de cultivos de coca;

d) Se suprimirán los subsidios para erradicación manual y, en su lugar, se formarán cooperativas con campesinos que deseen trabajar en cultivos lícitos, las cuales contarán con el apoyo del Gobierno para entrega de propiedad de la tierra a la cooperativa, créditos a largo plazo y bajo interés, apoyo técnico, sistemas de regadío, facilidades de mercadeo, infraestructura vial y habitacional, etc.;

e) Será tarea prioritaria de las fuerzas del orden desmontar los carteles y grupos guerrilleros que mantienen su dominio en zonas cocaleras como Cauca, Catatumbo, Bajo Cauca, etc., restablecer el orden y permanecer en la zona mientras el Gobierno implementa las cooperativas de producción campesinas y la infraestructura requerida;

f) Se involucrará a la Rama Judicial en esta lucha contra el narcotráfico para que deje de proteger a los cultivos ilícitos y permita su fumigación aérea;

g) Se reiniciará la extradición de los capos de la droga y la extinción de los inmuebles dedicados al cultivo, proceso, almacenamiento y venta de alucinógenos;

h) Crearemos, tanto en las ciudades como en las zonas más alejadas, empresas comunitarias para alejar la juventud de la droga, con base en el modelo empleado por el padre Gregory Boyle, Homeboy Industries, en Los Ángeles, USA.

4. Cero tolerancia con la corrupción

Otro factor determinante que debemos erradicar para impulsar el “milagro económico” en Colombia es el cáncer de la corrupción, exacerbado durante la última administración.

a) Eliminaremos una de las principales causas de corrupción: la injerencia politiquera en los nombramientos de empleados públicos. Todos los funcionarios serán designados mediante concurso de méritos. Gobernaremos con los mejores ciudadanos del país.

b) El Contralor General de la Nación será la máxima autoridad para el control de la corrupción en todas las ramas del poder. Su elección se hará a partir de una terna elaborada por una firma especializada seleccionada por licitación pública, conforme a los resultados de pruebas de selección. La terna será evaluada por un Comité Reclutador integrado por un representante del Presidente, otro del Senado y otro del futuro Tribunal Supremo de la Rama Judicial. El Contralor contratará, también mediante licitación, firmas auditoras para vigilar todas las entidades del Estado y podrá recomendar acciones judiciales. En consecuencia, se eliminarán las contralorías departamentales, municipales y distritales.

c) Se prohibirán los gastos superfluos o innecesarios (recepciones, viajes, artículos suntuarios, etc.) que no estén directamente relacionados con los fines del Estado.

d) Ningún magistrado, congresista o alto funcionario podrá recibir nombramientos, becas, contratos ni prebendas estatales, ni para sí ni para sus familiares hasta cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad, durante su ejercicio y hasta cuatro años después de su retiro. Se suprimirán los vehículos oficiales, salvo los estrictamente necesarios. Los salarios de los funcionarios tendrán un tope de 15 salarios mínimos (20 para el Presidente) y se congelarán hasta ajustarse a ese límite.

e) Reduciremos la burocracia mediante la fusión, supresión o redimensionamiento de entidades públicas, con una reingeniería de cargas laborales para reducir nóminas y contratistas.

f) Se implementarán sistemas tecnológicos avanzados para mejorar los servicios públicos con menores costos administrativos.

g) Impondremos sanciones severas a corruptos, tanto funcionarios como particulares, con penas altas, eliminación de subrogados penales, devolución obligatoria de los dineros defraudados, inhabilitación definitiva para contratar con el Estado y ejercer cargos públicos.

h) Cada jefe de entidad pública estará obligado a investigar y reportar actos de presunta corrupción cometidos en su dependencia.

i) Se establecerá un control estricto sobre la inversión de participaciones y regalías para evitar el despilfarro. En casos de fraude comprobado, la administración de esos recursos pasará a un Fondo Nacional de Desarrollo Regional.

j) Se incentivará la denuncia ciudadana de actos de corrupción mediante recompensas, si la información resulta efectiva.

k) Se prohibirá constitucionalmente que los congresistas gestionen partidas presupuestales específicas (cupos indicativos o auxilios parlamentarios).

l) Se combatirá el contrabando con penas severas, grupos élite de investigación, mejores equipos de control fronterizo, recompensas a denunciantes y mecanismos de contrainteligencia para detectar autoridades permisivas.

m) Se eliminará la contratación sin licitación y se restringirá el uso de “otrosíes” en los contratos estatales.

5. Crecimiento económico y pleno empleo

a) Atraeremos inversión nacional e internacional reduciendo la carga tributaria. Eliminaremos todos los impuestos, salvo el de renta (10%) y el IVA (7%). Se mantendrá el impuesto al patrimonio, con incentivos para repatriar capitales.

b) Implementaremos un gran Proyecto de Desarrollo Urbano en ciudades medianas y grandes, financiado por inversión privada e internacional, replicando modelos como el de Singapur, generando empleo y elevando la calidad de vida.

c) Transformaremos al país en una despensa agrícola para el mundo, aprovechando nuestra geografía y condiciones naturales. Con apoyo internacional y privado, desarrollaremos polos agroindustriales según la demanda del mercado.

d) Revolucionaremos el campo mediante cooperativas agrícolas. El Estado aportará tierras, sistemas de riego, vías y vivienda digna, mientras que las cooperativas se encargarán de insumos, maquinaria y comercialización. A mediano plazo, los asociados podrán convertirse en propietarios.

e) Ejecutaremos un megaproyecto de alto impacto para generar empleo y riqueza. Uno de ellos puede ser la conexión de la Carretera Panamericana a través del Tapón del Darién, con participación internacional y control ambiental riguroso.

f) Diversificaremos nuestra economía explorando servicios financieros, tecnológicos y logísticos. Estudiaremos la creación de un centro financiero internacional en Medellín, con beneficios tributarios y formación especializada para jóvenes.

g) Promoveremos el acceso a crédito barato y a largo plazo para impulsar la creación de empleo, en alianza con la banca y organismos financieros internacionales.

 

h) Eliminaremos trabas legales que dificultan la creación de empresas o impiden proyectos en sectores clave. Simplificaremos trámites, reduciremos costos y limitaremos intervenciones innecesarias.

i) Recuperaremos la soberanía energética mediante exploración de petróleo y gas (incluyendo fracking), construcción de hidroeléctricas y fomento de energías alternativas. Se reducirán los precios de combustibles eliminando cargas impositivas.

j) Reformaremos la legislación laboral para fomentar productividad y flexibilidad. Se impulsará la participación del trabajador en utilidades, como en modelos japoneses. Se desmontarán cargas parafiscales gradualmente, priorizando empresas que generen empleo.

k) Se reducirá el déficit fiscal eliminando beneficios y gastos innecesarios. Se venderán activos no estratégicos y se utilizarán reservas para pagar deuda externa.

l) Se revisará la estructura diplomática, conservando embajadas y consulados solo en países prioritarios, y agrupando la atención regional en sedes clave.

m) Se reducirán cargas fiscales y notariales a pequeños emprendedores, facilitando su sostenibilidad y formalización.

n) Toda inversión en infraestructura se alineará con el propósito del “milagro económico”, priorizando proyectos con alta productividad y generación de empleo.

o) Se incrementará la inversión en infraestructura mediante concesiones nacionales e internacionales.

p) Se flexibilizará el empleo, permitiendo contrataciones por horas, días o meses, según la necesidad del mercado, sin indemnizaciones ni preavisos, para fomentar la formalización laboral.

q) Se implementará un Plan de Desarrollo Veredal en todos los municipios, con participación comunitaria, para construir caminos, puentes, acueductos, escuelas, y otras obras de interés local.

r) Se devolverá la seguridad jurídica a los propietarios de tierras, reformando la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras.

s) Se impulsará el desarrollo de la industria pesquera con asesoría internacional, aprovechando mares, ríos, lagos y represas.

t) Se fomentará la agroindustria para exportar productos con valor agregado (café, frutas, lácteos, carnes, etc.).

u) Se promoverá el turismo de salud, ecoturismo, convenciones y eventos internacionales. Nuestros diplomáticos se convertirán en promotores de estas oportunidades.

6.- Derogatoria del espurio acuerdo de La Habana y pactos con criminales

a) No obstante el rechazo de la mayoría del pueblo colombiano, el acuerdo entre la administración de Santos y la cuadrilla de malhechores de las FARC fue avalado, de manera irregular, por la coalición mayoritaria del Congreso a través de una simple proposición, avalada por la Corte Constitucional, lo que constituyó el mayor robo a la voluntad del pueblo soberano.

b) La aplicación de la propuesta del “milagro económico” depende, en buena parte, de la remoción de los obstáculos contenidos en el espurio acuerdo (Ver: Reconstrucción Nacional, García Luis Alfonso, Alvear Editor, 2017, págs. 16 a 76).

c) El “milagro económico” debe tener el suficiente apoyo popular para la aprobación de un referendo derogatorio de las normas que implementaron el fraudulento acuerdo, así como un referendo aprobatorio con los puntos esenciales para poner en marcha las propuestas fundamentales del “milagro económico”. Se recuperará la vigencia de la Ley de Justicia y Paz para amparar al personal desmovilizado de la guerrilla.

d) Las concesiones a grupos criminales otorgadas en nombre de la “paz total” serán derogadas.

7.- Revolcón en la educación

Tanto la corrupción, como la inseguridad y la falta de una buena gestión del Estado, tienen como causa eficiente el abandono de la ética, los valores espirituales y los principios universales de comportamiento por parte de los administradores del Estado. La corrección de estas fallas fundamentales solo se conseguirá en el futuro mediante un revolcón en el sistema de educación que consiga la formación de buenos ciudadanos.

a) Nos proponemos reorientar la educación hacia la formación de excelentes ciudadanos, con valores fundamentales para la vida en sociedad, respeto a la ley y al orden, convencidos de la necesidad de prepararse y trabajar para conseguir su propio bienestar, con carácter y con responsabilidad por sus actos y omisiones, respetuosos de la autoridad, la familia, la patria y del bien común de los asociados.

b) Tomaremos avanzadas experiencias como las de Singapur o Japón y las adaptaremos al caso colombiano.

c) Adoptaremos un currículo de estudios con énfasis en el bilingüismo, matemáticas para los negocios, uso de tecnología y métodos modernos de aprendizaje; coordinaremos con las universidades, los institutos tecnológicos y el SENA la formación de docentes y alumnos para el “milagro económico”.

d) Mejoraremos las condiciones laborales y la preparación de los docentes.

e) Implementaremos la educación en línea para llegar a los lugares más remotos.

f) Estableceremos el bono educativo para financiar a los establecimientos de educación a través de los alumnos que preparen, y se respetará la libertad de los padres para escoger el lugar donde desean matricular a sus hijos.

g) Se construirán colegios y escuelas en zonas con bajo estrato social, que serán entregados en concesión a empresas privadas del sector educativo, tal como se ensayó con éxito en Bogotá durante la administración de Enrique Peñalosa.

8. – Seguridad social

a) Es un deber del Estado velar por la salud de sus gobernados y atenderlos cuando ya hayan cumplido su edad laboral o se encuentren incapacitados para cumplirla. El “milagro económico”, dentro de una filosofía de capitalismo sabio y civilizado, debe proveer a estas dos necesidades que, en la actualidad, son temas de prioritario interés para la población colombiana.

b) Respaldaremos el ahorro a través de los fondos de pensiones y vigilaremos que Colpensiones cumpla con sus funciones en relación con el volumen de afiliados. Igualmente, velaremos porque los recursos pensionales no sean desviados hacia otros fines del Estado, que las pensiones no sean gravadas con impuestos, pues sería una violación a la Constitución, y que no pierdan su poder adquisitivo.

c) Vamos a archivar el proyecto petrista sobre salud y presentar una solución integral y definitiva que solucione no solamente las dañinas normas del proyecto, sino también las falencias presupuestales que impiden prestar a los colombianos una mejor atención en materia de salud.

d) Debe adelantarse ya mismo un programa de erradicación de la desnutrición infantil, que causa irreversibles daños en la formación intelectual de los niños, antes de que perdamos por nuestra indiferencia ese precioso capital humano.

e) Se pondrá en marcha un ambicioso Plan de Salud Preventiva para toda la población, en el que se enseñarán prácticas para una vida saludable, que detecte prematuramente las enfermedades, que incluya vacunación integral y chequeos para diagnosticar cualquier anomalía. De esta manera, se reducirá el costo de atención por enfermedades crónicas y costosas cirugías.

9. Reformas a la administración de justicia

a) Se simplificarán las altas cortes con un solo Tribunal Supremo, que permitirá suprimir el Consejo Superior de la Judicatura, el Consejo Nacional Electoral, el Consejo de Estado y la JEP.

b) Para la designación de los magistrados, una firma especializada en selección de ejecutivos, escogida por la Comisión Nacional del Servicio Civil mediante licitación, realizará un concurso de méritos y presentará tres candidatos al Comité Reclutador, compuesto por un representante del Presidente, otro del Presidente del Senado y otro del Presidente del Tribunal Supremo que se creará. El nombramiento tendrá una duración de 16 años, salvo que antes el escogido cumpla la edad para su jubilación obligatoria. En los casos de vacancia definitiva, se procederá a su reemplazo conforme al trámite aquí indicado. El Comité Reclutador, con base en candidatos presentados por la empresa seleccionadora, conformará una lista de supernumerarios que ocuparán el cargo en las ausencias temporales.

c) La Comisión de Aforados será la competente para investigar y juzgar a congresistas, magistrados y altos funcionarios del Estado aforados. Se eliminará así el conflicto de intereses que ocurre en los procesos contra congresistas y magistrados.

d) Se agilizarán los procesos judiciales, se prohibirá el aplazamiento de audiencias por falta de disponibilidad del juez o magistrado, las cuales se cumplirán con funcionarios supernumerarios, y se exigirá a todos los funcionarios judiciales el cumplimiento de términos. La Procuraduría supervisará el rendimiento de todos los despachos judiciales del país.

e) Se aclarará en la Constitución que el control constitucional se limitará a fallar sobre la exequibilidad de las normas, no a modificar la ley ni a invadir la órbita de la Rama Ejecutiva. Se evitará así la denominada “dictadura de los jueces”.

f) Se modificará el sistema penitenciario para acabar con la comisión de ilícitos desde las cárceles, la entrada de elementos prohibidos a través de las visitas, el uso de celulares y el tráfico de bienes y servicios dentro de las prisiones. Los condenados no tendrán visitas ni contactos con el exterior y deberán trabajar obligatoriamente. Se complementará con un programa de construcción de cárceles de alta seguridad, con instalaciones para trabajo de los detenidos, que permita la solución del hacinamiento carcelario.

g) Se respetará la competencia de la Justicia Penal Militar en los casos cometidos en el ejercicio de sus funciones por el personal de la Fuerza Pública.

10.- Protección de la familia

a) Cumpliremos el mandato del artículo 4º de la Convención Americana de Derechos Humanos que reza: “Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción”.

b) Se derogarán las normas que favorecen o toleran la ideología de género, el aborto, la eutanasia, el feminismo y teorías o tendencias que atenten contra la unidad de la familia, núcleo principal de nuestra sociedad.

 

11. Reformas a nuestra democracia

a) El Bien Común es el propósito central de la administración gubernamental y todo lo que se oponga a su implantación carecerá del apoyo de las autoridades.

b) Respetaremos el sistema democrático real, no el remedo formal que emplea toda clase de engaños para manipular la voluntad popular.

c) Se revisará toda la organización electoral para impedir en el futuro la compra de votos, la inscripción de candidatos con antecedentes por delitos dolosos, el fraude en las urnas y en los escrutinios, y el desconocimiento de la voluntad popular expresada en las urnas. Se eliminará la financiación de campañas por el Estado, las listas abiertas para corporaciones, y el voto electrónico sin mecanismos seguros de auditoría para los escrutinios.

d) Devolveremos a los colombianos el robo en el plebiscito del 2 de octubre de 2016, cuyos resultados fueron desconocidos por las administraciones públicas de Santos, Duque y Petro.

e) Con el apoyo popular, acometeremos la profunda reforma del Congreso, inaplazable para garantizar un sistema democrático transparente y eficaz. Se propondrán a los ciudadanos, mediante referendo, los siguientes puntos:

1º.- Las remuneraciones de los congresistas no podrán exceder de 15 salarios mínimos mensuales.

2º.- Los aspirantes al Senado deben tener 35 años como mínimo, título universitario y 10 años de experiencia en la cátedra universitaria, desempeño de cargos públicos o privados o ejercicio profesional; los aspirantes a la Cámara tendrán como mínimo 30 años de edad, título universitario y por lo menos 5 años de experiencia en cátedra universitaria, ejercicio de cargos públicos o privados o de su profesión.

3º.- Se eliminará la concesión de pensión de vejez por el solo hecho de haber sido elegido para un período en el Congreso y cualquier otro privilegio del que no gocen los demás ciudadanos.

4º.- Se reducirá el número de asesores a dos por cada congresista, cuyo salario no deberá ser superior a 5 salarios mínimos.

5º.- Suprimir los vehículos, choferes, escoltas, pasajes aéreos y gastos de celulares por cuenta del Estado.

6º.- Al comienzo y al final de cada período, los congresistas deberán presentar su declaración de renta junto con la de su cónyuge e hijos, a la Procuraduría General de la Nación, quien investigará si hay enriquecimiento ilícito.

7º.- Con la inscripción de su candidatura, cada congresista registrará sus propuestas al electorado, las cuales serán las mismas que sustente a lo largo de su campaña. Al finalizar la primera legislatura, un número no inferior al 51% de los votantes que eligieron a cada congresista podrá presentar una solicitud de revocatoria por incumplimiento de su mandato. La petición será investigada y fallada por el Comité de Aforados.

8º.- El Senado quedará compuesto por 50 senadores, 49 elegidos por la circunscripción nacional y 1 por alcanzar la segunda votación en la elección para Presidente. La Cámara de representantes quedará compuesta por 50 representantes, uno por cada circunscripción, para un total de 33. Los 17 restantes se escogerán por el cociente electoral.

9º.- Se eliminarán todas las tareas no legislativas que ahora cumple el Congreso:

a) Participar en la elección de Procurador General, Contralor General y Fiscal.

b) Participar en la elección de magistrados del Consejo Superior de la Judicatura y del Consejo Nacional Electoral, que serán suprimidos.

c) Decidir sobre ascensos y reemplazos de los militares, que serán competencia del Gobierno con base en las necesidades de seguridad nacional y concurso de méritos.

d) Las funciones judiciales las cumplirá la Comisión de Aforados.

e) Las funciones administrativas y logísticas serán cumplidas por un Director Administrativo y Financiero del Congreso elegido, mediante concurso, por las mesas directivas de ambas cámaras.

12.- Defensa del medio ambiente

a) Vamos a desterrar la minería ilegal que se practica con la indolencia de las autoridades y la protección de grupos irregulares armados. Es una de las principales causas de deterioro del medio ambiente. Se normalizará la explotación de los recursos minerales por empresas organizadas y cooperativas de mineros supervisadas por el Estado, que elevarán el nivel de vida en sus regiones, protegerán los recursos naturales y aportarán justa tributación al Fisco.

b) Como consecuencia de la guerra al narcotráfico, acabaremos con la destrucción de bosque tropical para la siembra de coca y marihuana y con la contaminación de los ríos mediante la producción de cocaína y los derrames de petróleo causados por atentados a los oleoductos.

c) Ampliación del programa de Familias Guardabosques en las zonas críticas de protección de las fuentes de aguas, flora y fauna silvestre.

d) Se iniciarán programas de reforestación con especies nativas en zonas deforestadas, según el modelo aplicado por el Instituto Terra de Brasil.

e) Se implantará el Plan de descontaminación de ríos, lagos y represas con el buchón de agua y sistemas de oxigenación, en colaboración con entidades territoriales.

f) Estructuraremos con entidades territoriales un Plan Nacional de Recolección de Basuras, para la reutilización de basuras orgánicas e inorgánicas.

g) Programaremos la transformación del transporte público en los centros urbanos a sistemas con energía eléctrica (trenes, metro, tranvía, autobuses, cables) y promoción del vehículo eléctrico mediante reducción de aranceles de importación, impuestos de rodamiento e incentivos para su utilización (pico y placa).

h) Programa tributario para gravar la producción e importación de plásticos de un solo uso y beneficiar soluciones sustitutivas de los mismos.

i) Separar a Colombia del Pacto de Iguazú que atenta contra nuestra soberanía y derogar normas que establecen consultas obligatorias a las comunidades para adelantar obras de desarrollo económico o de explotación minera.

lunes, 24 de junio de 2024

Irresponsabilidad económica y financiera

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

Cuando alguien se inventa ingresos para poder justificar gastos, comete una gran irresponsabilidad económica y financiera, y si esos gastos no tienen un componente importante de inversión física que dinamice la economía, la irresponsabilidad es aún mayor.

Esto es lo que le ha pasado a este Gobierno y a este Congreso. En el presupuesto de 2024, incluyeron, entre otros, ingresos billonarios de pleitos pendientes y de impuestos que ya habían sido pagados por los contribuyentes, todo esto lo hicieron a sabiendas, advertidos, conscientes de las consecuencias que esto acarrearía para el país. Fueron muchas las voces que oportunamente advirtieron desde los gremios, desde el mismo Congreso, desde los sectores bancarios, desde la academia, pero nada valió, había que justificar gastos impagables en innecesarios incrementos burocráticos, en ministerios como el de La Igualdad, en nuevas e innecesarias embajadas y consulados, en miles de contratos de prestación de servicios cuando estos están tan cuestionados como atentatorios de los derechos laborales; en cientos de inútiles viajes, sobre todo al exterior, con inmensas comitivas; en la financiación de innumerables manifestaciones transportadas a las principales ciudades, etcétera. Lo que se ha destinado a inversión se ha ido derechito a corrupción, los carrotanques, las ollas comunitarias, las compras de tierras, los pasaportes, las camionetas, por mencionar unos pocos. La corrupción hoy se campea por la mayoría de las instituciones del Estado, sobre todo por las más cercanas a presidencia.

El estilo de irresponsabilidad económica y financiera del Gobierno y del Congreso de turno, se manifiestan en el trámite y aprobación de leyes sin los correspondientes certificados de viabilidad y sostenibilidad, como la reforma pensional, la laboral, la de la salud, la de educación, la de justicia, etcétera. Es de tal tamaño la irresponsabilidad, que, al parecer, la Contraloría General de la República, ya, por fin, como que va a tomar cartas en el asunto, interviniendo en la factibilidad económica y financiera de las leyes que se tramitan en el Congreso.

Y para cerrar el tema, la cantidad de subsidios crece y me atrevo a vaticinar que estos además de insostenibles, no estarán llegando a los sectores más necesitados de la población.

Hasta el recorte presupuestal de 20 billones, al parecer se quedó corto; entidades bancarias y autoridades económicas respetables han expresado que el recorte debería ser de 30 o mejor, de 40 billones, pero como hay que seguir gastando a todo chorro, la plata ajena, que todos los días es menos, el recorte quedó en 20 billones, para seguir de frente, en el Gobierno y en el Congreso, haciendo gala de su irresponsabilidad y poder rematar rompiendo la regla fiscal. Seguramente utilizarán buena parte del crédito de los 17.000 millones de dólares que autorizaron para pagar deuda externa, en gastos inútiles que al parecer están más orientados a la compra de conciencias y de votos, con miras a las elecciones del 2026.

Estos irresponsables nos están llevando al fracaso, al atraso; su capacidad destructiva es impresionante, hasta las cifras del DANE parecen amañadas, con miras a seguir mintiéndole al país, anestesiándolo, mientras llegamos a la quiebra económica, que abrirá las puertas a los mecanismos que tienen diseñados los irresponsables para perpetuarse en el poder, convertirse en dictadores y subyugarnos aún más.

El Congreso ya no es un contrapeso, no fueron ni siquiera capaces de dar ejemplo aprobando la ley que rebajaba su componente salarial de gastos de representación, su aporte mínimo al recorte presupuestal que requiere la nación, salvo muy pocas excepciones.

Que nuestro Señor Jesucristo nos proteja de estos irresponsables.

miércoles, 12 de junio de 2024

¡Unidad y liderazgo pero ya!

José Alvear Sanín
José Alvear Sanín

Después de cada escándalo y de cada macroacto de corrupción Petro se fortalece. No han pasado 15 días desde las revelaciones de Olmedo y Sneyder sobre el destino parlamentario de fondos de la UNGRD para impulsar el programa de Gobierno, cuando Petro consigue, de un Congreso venal, plegable y desvergonzado, nada menos que la reforma pensional (que expropia los ahorros de 18 millones de colombianos), la educativa (para debilitar la educación privada y potenciar la indoctrinación marxista) y la jurisdicción agraria (para facilitar la reforma rural expropiatoria). Y como si fuera poco, también puede eliminar la autonomía universitaria...

Las cifras del desfalco en la UNGRD reveladas hasta ahora son de magnitud galáctica, cerca del billón de pesos — aunque otros hablan de dos billones—. Sin contar con lo que puede haberse hecho en los ministerios, esto solo ya permite a Colombia saltar muchos lugares para competir, gracias al Gobierno del cambio, por uno de los primeros puestos en el escalafón mundial de la corrupción.

A juzgar por esas cifras escandalosas la mermelada ya no es cosa de milloncitos, sino de miles de millones para cada uno de los congresistas, magistrados y periodistas, que hacen posible la marcha cada vez más acelerada hacia el abismo: los unos, aprobando reformas tóxicas; los segundos, prevaricando, y los últimos, ocultando, desinformado y tergiversando.

El régimen —aunque aún quedan vestigios de actuación legítima— está muy cerca de convertirse en un sistema cerrado en el que todas las acciones legales de los conciudadanos están condenadas al fracaso, porque los funcionarios en los órganos del poder están conjurados, por acción o por omisión, al servicio de la revolución.

Cuando todos los débiles obstáculos al plan revolucionario desaparezcan: 1. con la constituyente, 2. con los textos vinculantes redactados por el Comité Nacional de Participación para entrar en vigor a partir del “acuerdo de paz” con el ELN; y 3, con la reelección de Petro, Colombia replicará la tragedia de Venezuela.

Si el país no reacciona desde ahora con la mayor energía, caerá en el agujero negro de revolución, miseria, opresión y hambre, durante largos años.

Es tan horrible pensar en eso que se prefiere confiar en un esplendoroso triunfo electoral en 2026, aunque Petro ya haya entregado la mayor parte del territorio al ELN, las FARC y los carteles, y aunque la Registraduría esté bien preparada para unos cómputos a la Tibisay.

Por su preparación, experiencia e información, los seis colombianos que mejor conocen lo que significa la revolución comunista son Álvaro Uribe, Andrés Pastrana, César Gaviria, Iván Duque, Germán Vargas Lleras y Enrique Gómez Martínez.

Salvo ocasionales y escasas declaraciones de algunos de ellos sobre actos irresponsables de Petro, en general permanecen al margen de la lucha, siguen separados por rencillas, diferencias e intereses, mientras Petro avanza sin real oposición política hacia donde quiere llegar.

El país, en cambio, exige la unión de todas las fuerzas democráticas y la aparición de un líder indiscutible para dar —y ganar— la batalla por el poder, ¡desde ahora!

Esos seis grandes jefes tienen que reunirse para convenir las bases de la necesaria unificación de todas las fuerzas democráticas bajo un líder único.

El cumplimiento de esa obligación política y moral no da espera.

Todos ellos son eximios conductores. El país les ha dado mucho y ahora les pide grandeza y desprendimiento para la conformación de un movimiento eficaz de recuperación del Estado de derecho y la democracia. Pero si prefiriesen seguir dentro de sus menoscabadas clientelas, el país jamás podrá perdonarlos y los tendríamos que considerar como los principales responsables de la tragedia venidera.

lunes, 18 de diciembre de 2023

Análisis del gobierno actual y sus decisiones



Antonio Montoya H.

Para esta semana, en su editorial para el Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H., empieza por desear una feliz navidad a las familias; adicionalmente habla de los sucesos de la semana; haciendo referencia a la prórroga del aumento de la gasolina propuesta por el Presidente, con el fin de no impactar la economía en el país.

Además, menciona la desaprobación del gobierno actual en diferentes temas como inseguridad, proyectos de ley, debates, incremento del salario, reforma laboral y a la salud.

jueves, 7 de diciembre de 2023

Oposición integral o claudicación

Luis Alfonso García Carmona
Por: Luis Alfonso García Carmona

La noticia sobre la aprobación en la Cámara de representantes del proyecto petrista para acabar con nuestro sistema de salud, confirma algo que todos sabemos aunque algunos carecen del valor para reconocerlo: que sigue en marcha el proyecto revolucionario de la extrema izquierda para convertir a Colombia en un Estado estatista, totalitario y comunista.

Para conseguirlo, apela la camarilla gobernante a medios lícitos e ilícitos: el descarado soborno a los congresistas, y el ocultamiento de los verdaderos propósitos del proyecto cuales son el empobrecimiento general de la población, el apoderamiento de los abultados recursos del sistema de salud por parte de los burócratas de turno y la creación de una frondosa nómina cuyo costo será impagable por el fisco.

Mientras ello ocurre, posan de opositores al régimen los mismos que permanecen en las sesiones proporcionando el quórum necesario para que el funesto proyecto reciba aprobación por parte de la coalición gobernante y de los beneficiarios del soborno.

Una de las peores tragedias que nos golpea es precisamente la falta de una oposición integral para enfrentar un enemigo que carece de límites morales y está dispuesto a traicionar al país para perpetuarse en el poder, como se lo han enseñado en las cartillas marxistas-leninistas.

El corazón del pueblo colombiano late apresuradamente para oponerse a la catástrofe en la que se encuentra inmerso; así se demuestra en las encuestas, en las marchas de protesta, en los gritos de “Fuera, Petro”, que resuenan en los estadios, y en las urnas electorales, donde se propinó una derrota monumental a los candidatos afectos al régimen en las elecciones territoriales.

Pero ello no es suficiente. El sátrapa mantiene el control de Congreso gracias al tóxico poder del dinero. Continúa adelante con su treta de aprobar en los “Comités Nacionales de Participación” todo lo que será refrendado en el anunciado acuerdo con el ELN, sin que hasta ahora los caciques políticos digan “esta boca es mía”. ¿Será que también les han llegado las mieles del soborno? Con toda la razón afirma el destacado escritor Eugenio Trujillo Villegas:

 Colombia se ha convertido en dos países diferentes. Uno es el de las élites empresariales y políticas que claudican, que no hacen nada para salvar el País, que están conformes con la situación y que prefieren esperar a que este mandato de horror se termine. Y la otra Colombia, la verdadera Colombia, es la que se enfrenta con valor al desmantelamiento progresivo del Estado de derecho, a la imposición de esa farsa que llaman “paz total”, y a las medidas que se toman para desmantelar el desarrollo económico y empresarial del país.” (La Linterna Azul).

No hay otra solución, queridos contertulios, que dar el paso al frente con una oposición cerrada, a fondo, sin cobardes concesiones ni hipócritas diálogos.

Si los dirigentes gremiales y empresariales quieren conservar sus inversiones, recuerden que ello sólo se logra si ternemos un país libre que respete la dignidad de la persona humana, la libre empresa y la propiedad privada. Así, que les recomiendo dejar sus negocios en manos de sus subalternos, mientras se dedican con toda su capacidad a detener el proceso destructivo de nuestra sociedad.

A quienes han detentado por décadas el poder político les corresponde ahora salir a la palestra y conducir un gran movimiento unificado de oposición cerrada al régimen totalitario que nos desgobierna. Se terminó ya el tiempo de los sanedrines y del Gobierno detrás del trono. No se debe aprobar ni un solo proyecto, ni una proposición, que venga de este corrupto y criminal régimen. O nos salvamos todos o nos condenamos todos a la esclavitud comunista que ya otros vecinos nuestros viven con horror.

Rodeemos a los dirigentes de los grupos de veteranos, a los movimientos cívicos, a quienes organizan las marchas, y apoyemos su labor con nuestro aporte. Cada uno de nosotros recibió talentos que debe, en esta hora crucial, poner al servicio de la noble causa de derribar el régimen y reconstruir a Colombia. No desmayemos. Ni un paso atrás.

Quiero terminar con estas sabias palabras de Winston Churchill:

«Un hombre hace lo que debe a pesar de las consecuencias personales, a pesar de los obstáculos, peligros y presiones y eso es la base de la moral humana. Ha llegado la hora de esos hombres. Ojalá, además, sea una conducta contagiosa.»

miércoles, 18 de octubre de 2023

De la reforma a la hambruna

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín

Si “reforma” es un proceso para mejorar, las de Petro no son tales. Nada son distinto de la demolición innecesaria e inconveniente de unos sistemas (salud, pensiones, trabajo, etc.), para satisfacer un prejuicio, es decir una “opinión previa y tenaz, por lo general desfavorable, acerca de algo que se conoce mal” (DRAE).

Es evidente que los terroristas profesionales conocen mal todo lo que se aleja de su macabra actividad. Entonces, cuando acceden al poder actúan en función de dogmas políticos para cambiar la sociedad que aborrecen. El prejuicio les impide estudiar, analizar, deliberar, corregir, sobre las incontables variables que se deben tener en cuenta antes de acometer cualquier cambio. Por lo tanto, su actuación política conduce, por lo general, a trágicas equivocaciones que se traducen en incontables males, perjuicios y sufrimiento para sus gobernados.

Para el dictador totalitario lo único importante es la satisfacción que se deriva de la imposición de sus decisiones, así estas traigan la ruina, el hambre o la muerte de multitudes. La historia de las grandes revoluciones del Siglo XX abunda en los efectos aterradores producidos por la obstinación y la locura con las que se han manejado enormes Estados.

En Colombia apenas se empieza a caminar por los senderos que han recorrido esas revoluciones, la última de las cuales es la estólida y famélica de Cuba, con sus paupérrimas derivaciones en Nicaragua y Venezuela.

Entre nosotros el desorden público (“paz total”) ya impera en buena parte del territorio nacional, y el caos avanzará hasta que sea absoluto, para que el Gobierno pueda pasar a la segunda fase, la imposición del orden implacable que se impondrá por medio del terror, cuando la correlación de fuerzas lo permita.

Ahora bien, como todas las “reformas” de Petro responden a prejuicios leninistas y dogmáticos, no sobra recordar su génesis. En el horizonte revolucionario, la reforma agraria es, quizá, el principal postulado no negociable.

A varias generaciones de colombianos se les inculcó el falaz principio de “la tierra para el que la trabaja”. Mentalmente, la gente está predispuesta a aceptar como conveniente la repartición de tierras ajenas, que es lo que “reforma agraria” ha venido a significar, desconociendo que esa desmembración de fundos es apenas una, y la peor, de las reformas agrarias posibles.

La reforma rural que Colombia requiere es aquella que incremente enormemente la producción agrícola, asegure empleo satisfactorio y bien remunerado a miles de centenares de trabajadores y bienestar a sus familias, conserve el medio ambiente y nos convierta en grandes exportadores agropecuarios.

Sin embargo, ese tipo de reforma agraria no tiene buena prensa en Colombia, donde se sueña con repartir minifundios a los campesinos, sin detenerse a pensar en los pocos y envejecidos que quedan en los campos, ni en los que han emigrado a las ciudades para dejar de ser agricultores irredentos, convirtiéndose en un proletariado urbano que no desea regresar a la vida rústica.

La agricultura del presente, por el contrario, tiene que ser de tipo empresarial, técnico, capital-intensivo y motivada por la demanda global de alimentos. Eso, precisamente, fue lo que, después de docenas de años de penuria alimenticia, entendieron en Rusia y en China, donde sendas reformas agrarias radicales devolvieron el campo a la iniciativa privada y al ánimo de lucro, hasta tal punto, que Rusia volvió a ser grande exportadora agraria –como antes de la Revolución–, y China puede alimentar su enorme población y hasta exportar excedente en el mercado mundial.

Aquí, en cambio, vamos hacia una reforma política, ideológica y regresiva, de la agricultura, como la cubana o la venezolana.

Ahora bien, no hay duda de que Petro, empecinado en el cumplimiento de los “acuerdos” con las FARC, va a conducirnos a una reforma agraria improductiva, dentro del plan revolucionario en marcha, que no procura el bienestar del buen campesino mítico, sino la exacerbación de la lucha de clases, para convertirlo en un elemento definitivo dentro del proyecto de eliminación del empresariado rural.

Vale, entonces, refrescar al lector sobre la lucha por la tierra en los años finales del Imperio Ruso. En ese inmenso país, casi toda la población era campesina, y, por tanto, Marx pensaba que su atraso hacía, allá, impensable la revolución. Ellos vivían en aldeas donde la tierra era de propiedad colectiva (el MIR, que Max Weber ha analizado con especial detenimiento), poco productiva de excedentes, mientras la mayor parte de la producción agrícola se daba en los inmensos dominios de la aristocracia terrateniente.

Los enfrentamientos por la tierra eran inevitables. Los campesinos con frecuencia protagonizaban actos violentos con el fin de cambiar la situación. Esas luchas, desde luego, suscitaban el apoyo de la intelligensia, como puede verse en tantas novelas clásicas rusas, llenas de personajes inclinados a grandes e idealistas reformas sociales.

Lo primero que hace Lenin cuando se alza con el poder es ordenar a los campesinos que se apoderen de los latifundios. Así consigue un gran apoyo popular para su dictadura y se inicia el desplome de la producción exportable, pero mejora inicialmente la suerte del campesinado.

Esa situación no va a durar mucho, porque a medida que el comunismo elimina la propiedad privada, fatalmente el Gobierno empezará a acabar el empresariado agrícola, proceso que tarda varios años. La entrega de la tierra a los trabajadores es, entonces, un cambio político eficaz pero transitorio.

Muy pronto, con la práctica desaparición de la moneda, se hizo inevitable el trueque de productos industriales por alimentos, empobreciendo al campesino, que, además, tuvo que aceptar el monopolio estatal sobre el suministro de alimentos. Los agricultores empezaron a acumular el grano para precaverse del hambre y tener semillas, mientras el gobierno exigía la entrega de cantidades crecientes, para abastecer las ciudades y, sobre todo, para asegurar las exportaciones y la generación de divisas.

Así comenzó una implacable persecución, porque esconder alimentos acarreaba la muerte. Lenin dividió entonces a los campesinos entre los pobres y los kulaks, a los cuales atribuía todos los crímenes imaginables y la posesión de incontables riquezas, cuando en realidad, en esas míseras aldeas, el kulak apenas se diferenciaba de los demás por poseer un caballo, una vaca o una casa de ladrillo (ver Orlando Figes. La Revolución Rusa, p. 673.)

Para 1921, ya la tercera parte del campesinado aguantaba hambre, y para 1927, la mitad ya estaba esclavizada en granjas “cooperativas” (los gigantescos e improductivos kolkhoses), en camino hacia la colectivización total de la agricultura, que llegaría en los años 30.

No nos engañemos. La primera reforma agraria integral de las FARC y Petro será seguida por otra más radical, del ELN con Petro. Ambos procesos conducirán a la expropiación, de hecho, de los agricultores modestos y eficientes (¿kulaks?), antes de colectivizar esa actividad, dogma comunista inexorable.

Las reformas agrarias comunistas siguen el derrotero que acabamos de recorrer. Su resultado inevitable es el hambre colectiva, hasta llegar, como en Rusia, a la antropofagia:

Cuando las primeras nieves cubrieron los últimos sucedáneos alimenticios que había en la tierra, ya no quedó nada para comer. Las madres, desesperadas, cortaron miembros de los cadáveres y cocieron la carne en cazuelas. La gente se comía a sus propios parientes, a menudo sus hijos pequeños, que eran los primeros que morían y cuya carne resultaba particularmente tierna. En algunas aldeas, los campesinos se negaron a enterrar a sus muertos, y almacenaron los cadáveres como comida, en sus graneros y establos. (Figes, p. 846).

Después de varios millones de muertos, se estabilizó la hambruna permanente.

Más afortunados los siete millones de venezolanos (25% de la población), que pudieron huir, mientras millones de rusos tuvieron que morir, especialmente en el Holodomor.

¿Seremos los colombianos igualmente afortunados o ya no habrá para dónde caminar con niños y ancianos, cuando culmine nuestra reforma agraria comunista?