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jueves, 2 de julio de 2026

La política de espejismos

Santiago Cossio
Santiago Cossio

Los espejismos son ilusiones ópticas que aparecen cuando las altas temperaturas alteran la refracción de la luz y visualmente hacen creer que hay una gran cantidad de agua. A esto hay que sumarle las alucinaciones por el calor en el desierto. Esto mismo pasa hoy con los electores colombianos. Todos viendo el espejismo de un cambio en un maquillado sofisma de distracción. En todos mis años nunca había visto un deterioro moral y jurídico tan alto. Corrieron la línea ética a tal punto de que el mismo Maquiavelo saldría corriendo.

En el Gobierno del cambio si hubo un cambio. Lo que cambio es el bando, pero las dificultades siguen siendo las mismas. Violencia, pobreza, corrupción, maleducación, inseguridad, desinformación, guerrillas, narcotráfico, tráfico de influencias, clientelismo, ineficiencia, subempleo etcétera. Aunque eso también había antes, pero dijeron que ahora si llegaba el arreglo.  Y tampoco cambiaron las disculpas: que hay un bloqueo, un golpe blando, todo fue a mis espaldas, fuego amigo etcétera …

Lecciones de El Salvador y Venezuela

El salvador presidido por Nayib Bukele tiene un 92 % de aprobación de su pueblo. Un pequeño país de Centroamérica hoy es referente latinoamericano de como un político milennial genera un cambio positivo. 

En Venezuela es un caso contrario. Los resultados del socialismo del siglo XXI no es que sean alentadores. Casi 8 millones de venezolanos andan de rebusque por el mundo. Y eso que tenían petróleo, industria, agricultura, minería etcétera. Eran un país mucho más rico que Colombia y ahora tienen el presidente en la cárcel y hace poco no tenían ni papel higiénico. Maduro antes de encontrar la cárcel ostentaba una aprobación de menos del 10 %.

Si hasta ahora el comunismo no ha funcionado en ningún país.  ¿Por qué habría de funcionar en Colombia? Obviamente que no va a funcionar. Implantar ese modelo seria la hecatombe del desasosiego.

Síntesis en la política del país de hoy

Vamos a analizar varias medidas que han pasado en los últimos meses en Colombia:

Deuda pública per cápita:  hoy los colombianos pasamos de 17 con duque, a casi 23 millones de deuda por persona y eso que ya no estamos en pandemia. El déficit fiscal y romper la regla fiscal solo va a traer más dificultades para la economía. De manera preocupante pasamos en 2023 de 879 billones a 1215 billones en 2026 de deuda y algún día van a pasar la factura.  

El deterioro moral. Esto genera atraso cultural. El caso de Juliana Guerrero es un exabrupto vergonzoso en el sistema de educación. Un bachiller posesionando un rector universitario es la desmeritocracia que desalienta el esfuerzo y el conocimiento. Así mismo sacar unos reos de la cárcel y montarlos a una tarima para que la gente los aplauda, da malas señales en el sistema de castigos, esfuerzos y recompensas que denotan el deterioro moral y retroceden los avances de las ciencias jurídicas.

El sistema pensional. Hace poco exigieron pasar 25 billones de los fondos privados como si fuera plata de bolsillo a una transferencia de Neki. Y en par de días ya había insultos de robo y demás. La realidad es que los fondos invierten en renta fija y variable. La renta fija es a mediano y largo plazo. Bonos, CDT, Tes, etcétera, son inversiones pactadas a meses o años.

Sistema de salud. Un gran desacierto fue tratar de derrumbar un sistema que ya tenia unos avances. Montaron un sistema dedicado a los profesores y tampoco funcionó. Triste ver marchas de los profes que tanto creyeron en el cambio. Ahora imagínese el desastre de 53 millones de colombianos todos en el mismo régimen. La forma mas viable es que coexista el sistema privado con el sistema público, y que la gente pueda escoger. así como se escoge universidad pública o privada.

La paz total. Es un título muy poderoso para saber que fueron espejismos de buenas intenciones. Muchos creyeron que a los 3 meses se acabarían las guerrillas y resulta que hoy están más fortalecidas que nunca. La inseguridad continúa. Hay diásporas con escaramuzas por todo el territorio y una tropa presa de la enajenación de su quehacer. Increíble que hasta los indígenas están matándose entre ellos mismos.

Economía. Varios gobiernos han tratado de asaltar el Banco de la República. El precepto constitucional de autonomía se debe mantener. El precario crecimiento del PIB desestimula la inversión y fomenta la informalidad. La economía colombiana no va por buen camino y es latente una desindustrialización acompañada de retos por precarización del agro. La asfixia vía impuestos lleva al tejido empresarial a menores tasas de ahorro y a buscar oportunidades en el exterior. Las cifras de desempleo se pueden maquillar como cuando propusieron que algo ilegal se le quitaba la letra i y ya era legal, lo cierto es que el subempleo está en niveles alarmantes.

Propuestas de país:

1) Compras o contratos de más de 1 billón de pesos deben pasar por autorización del Congreso.

2) Debería existir una base de datos pública del Ministerio de Educación donde publiquen los diplomas y actas de grado. Deberíamos tener una superintendencia de educación.

3) Para ser ministro se debería tener un título universitario y ojalá posgrado en el ramo de cartera. Y hay estudios para todo. Se estudia la igualdad, se estudia el deporte, etcétera. También se deben exigir años de experiencia.

4) Político que haga un ofrecimiento en campaña y luego haga lo contrario debería ser considerado un delito. El engaño al sufragante es algo que vienen haciendo desde vieja data. Ya vimos que firmar en mármol es algo solamente estético para engañar incautos.

5) El país, más que un problema de finanzas públicas tiene es un problema de hacienda pública.

6) La justicia social no se hace quitándole al rico para darle al pobre. Se hace es desarrollando la economía con programas incluyentes de un Estado benefactor pero no asistencialista.

7) El minigualdad debería llamarse ministerio de desarrollo social. La igualdad es un sofisma, pero hay que reconocer las apremiantes necesidades sociales.

8) Los gobiernos no deben manejar la política monetaria. El Banrep siempre debe ser independiente. Eso lo enseñan en todas las facultades de economía.

9) El próximo gobierno tiene que enfocarse en el desarrollo económico. De lo contrario será mas de lo mismo.


miércoles, 19 de marzo de 2025

¡Los colombianos queremos respuestas ya!

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

El frenesí de las últimas semanas nos deja aún más perplejos ante la suerte del país. La camarilla gobernante hace y deshace a su antojo con el futuro de los colombianos, mientras los llamados “dirigentes” miran hacia otro lado. Da grima leer o escuchar las proclamas de los aspirantes a la Presidencia o las declaraciones de los “jefes tradicionales” de los partidos, carentes de propuestas de fondo, de planes serios para sacar al país del abismo moral y material en que se encuentra, de propósitos eficaces para unir a los compatriotas en la tarea de reconstruir integralmente a esta querida Patria, asolada por la criminalidad, la inoculación de la ponzoña marxista y la sucia politiquería. Por ello se impone que respondamos sin tapujos ni cobardes excusas a los siguientes cuestionamientos:

1.- ¿Dónde están las pomposas instituciones democráticas que nos protegerían del totalitarismo y la tiranía de la extrema izquierda?

2.- ¿Qué se hizo la separación de poderes, el respeto al orden constitucional y a la separación de poderes por parte de la camarilla delincuencial que ahora controla el Gobierno y pretende asumir todos los poderes?

3.- ¿Qué pasó con esa estirpe de empresarios trabajadores, creativos, solidarios, que crearon y desarrollaron el sector empresarial y han sido soporte de la democracia, ahora sordos y mudos frente a las iniquidades del opresor régimen dedicado a destruir la economía y dilapidar los recursos de la seguridad social?

4.- ¿Cuándo desapareció el espíritu de libertad de nuestro pueblo que nos independizó de la dominación extranjera y ahora se humilla ante la dictadura marxista-leninista que adopta medidas como si Colombia fuera una finca de propiedad del sátrapa que nos gobierna?

5.- ¿Cómo soportamos que cada día se entreguen las posiciones más altas del Estado a oscuros personajes sin ninguna preparación para el ejercicio de sus responsabilidades pero que ostentan como méritos su afinidad o amistad con los detentadores del poder o su obtuso fanatismo comprometido con la perniciosa ideología atea y materialista de Marx, Lenin, Stalin y compañía?

6.- ¿Hasta cuándo vamos a cohonestar con nuestro culpable silencio la politización de los tribunales y órganos de control (Fiscalía General, Procuraduría General) que aplican un doble rasero para los amigos del Gobierno y sus legítimos opositores?

7.- ¿Cuántas violaciones más de la Constitución por parte del tirano y cuántas humillaciones más a las fuerzas del orden y a sus integrantes necesitan los efectivos de la fuerza pública para unirse como un solo hombre y poner en práctica su finalidad primordial de defender el orden constitucional y garantizar la protección del pueblo colombiano?

8.- ¿Por qué hemos abandonado a nuestros niños y jóvenes para que sean educados en ideologías foráneas que sólo enseñan el odio de clases, la destrucción de la familia y la subversión de los valores fundacionales de nuestra nación?

9.- ¿Cómo es posible que aceptemos que se pacte la impunidad de los crímenes, el blindaje del sucio negocio de la coca, los premios y beneficios al terrorismo, la inclusión de bandoleros en el Congreso y el Gobierno, como si todo esto fuera lo más natural del mundo?

10.- ¿Cuándo vamos a separar del Gobierno a los indignos que sólo buscan perpetuarse en el poder, acabar con la convivencia social, destruir la economía del país y dejar al pueblo colombiano en la miseria?

lunes, 24 de junio de 2024

Irresponsabilidad económica y financiera

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

Cuando alguien se inventa ingresos para poder justificar gastos, comete una gran irresponsabilidad económica y financiera, y si esos gastos no tienen un componente importante de inversión física que dinamice la economía, la irresponsabilidad es aún mayor.

Esto es lo que le ha pasado a este Gobierno y a este Congreso. En el presupuesto de 2024, incluyeron, entre otros, ingresos billonarios de pleitos pendientes y de impuestos que ya habían sido pagados por los contribuyentes, todo esto lo hicieron a sabiendas, advertidos, conscientes de las consecuencias que esto acarrearía para el país. Fueron muchas las voces que oportunamente advirtieron desde los gremios, desde el mismo Congreso, desde los sectores bancarios, desde la academia, pero nada valió, había que justificar gastos impagables en innecesarios incrementos burocráticos, en ministerios como el de La Igualdad, en nuevas e innecesarias embajadas y consulados, en miles de contratos de prestación de servicios cuando estos están tan cuestionados como atentatorios de los derechos laborales; en cientos de inútiles viajes, sobre todo al exterior, con inmensas comitivas; en la financiación de innumerables manifestaciones transportadas a las principales ciudades, etcétera. Lo que se ha destinado a inversión se ha ido derechito a corrupción, los carrotanques, las ollas comunitarias, las compras de tierras, los pasaportes, las camionetas, por mencionar unos pocos. La corrupción hoy se campea por la mayoría de las instituciones del Estado, sobre todo por las más cercanas a presidencia.

El estilo de irresponsabilidad económica y financiera del Gobierno y del Congreso de turno, se manifiestan en el trámite y aprobación de leyes sin los correspondientes certificados de viabilidad y sostenibilidad, como la reforma pensional, la laboral, la de la salud, la de educación, la de justicia, etcétera. Es de tal tamaño la irresponsabilidad, que, al parecer, la Contraloría General de la República, ya, por fin, como que va a tomar cartas en el asunto, interviniendo en la factibilidad económica y financiera de las leyes que se tramitan en el Congreso.

Y para cerrar el tema, la cantidad de subsidios crece y me atrevo a vaticinar que estos además de insostenibles, no estarán llegando a los sectores más necesitados de la población.

Hasta el recorte presupuestal de 20 billones, al parecer se quedó corto; entidades bancarias y autoridades económicas respetables han expresado que el recorte debería ser de 30 o mejor, de 40 billones, pero como hay que seguir gastando a todo chorro, la plata ajena, que todos los días es menos, el recorte quedó en 20 billones, para seguir de frente, en el Gobierno y en el Congreso, haciendo gala de su irresponsabilidad y poder rematar rompiendo la regla fiscal. Seguramente utilizarán buena parte del crédito de los 17.000 millones de dólares que autorizaron para pagar deuda externa, en gastos inútiles que al parecer están más orientados a la compra de conciencias y de votos, con miras a las elecciones del 2026.

Estos irresponsables nos están llevando al fracaso, al atraso; su capacidad destructiva es impresionante, hasta las cifras del DANE parecen amañadas, con miras a seguir mintiéndole al país, anestesiándolo, mientras llegamos a la quiebra económica, que abrirá las puertas a los mecanismos que tienen diseñados los irresponsables para perpetuarse en el poder, convertirse en dictadores y subyugarnos aún más.

El Congreso ya no es un contrapeso, no fueron ni siquiera capaces de dar ejemplo aprobando la ley que rebajaba su componente salarial de gastos de representación, su aporte mínimo al recorte presupuestal que requiere la nación, salvo muy pocas excepciones.

Que nuestro Señor Jesucristo nos proteja de estos irresponsables.

martes, 17 de enero de 2023

De cara al porvenir: "Sinsabor agridulce"

Pedro Juan González Carvajal
Por Pedro Juan González Carvajal*

Al iniciar un nuevo año, pues es obvio que se generen expectativas y que, en el fondo de los corazones, la mayoría de los humanos queramos que todas las cosas cambien para mejor.

Mientras más años tengamos cargando en nuestras espaldas, pues el optimismo será más prudente, pues el orden de las cosas y las tendencias, no muestran horizontes halagüeños.

Este año, a nivel planetario, llega ensombrecido por el fantasma del Covid-19, que lamentablemente sigue ahí. La Guerra entre Rusia y Ucrania está lejos de resolverse, a no ser que las gestiones diplomáticas una vez finalizado el invierno, sean contundentes y le permitan a Rusia una salida digna. Cada vez está más cercana la posibilidad de que Taiwán sea invadida por China, poniendo en jaque a todo Occidente. El ambiente macroeconómico sigue en un vaivén entre la recesión, la recuperación, el crecimiento y la inflación, mientras la pobreza crece en el mundo. De manera colateral, Irán muestra sus avances con el armamento (drones) fabricado por ellos y empleado por Rusia contra Ucrania. Mención especial se requiere con respecto al cambio climático, con lo que estamos viviendo y con lo que podría venir.

A nivel local, pues el “Gobierno del cambio” como es obvio, quiere cambiar cosas, y si lo quiere hacer, debe comenzar por organizarse a su interior y ajustar las tuercas para mejorar la comunicación interna y externa del equipo de gobierno, ya que hasta el momento se ha generado demasiado ruido, se han sentado las bases de la incertidumbre y los buenos propósitos se ven desdibujados por simples errores de gerencia básica, proyectando cierta imagen de improvisación.

El reto es monumental: querer reformar todo al tiempo es bien complejo, pero para eso se hizo elegir y para eso fue electo el presidente Petro. Para enfrentar los problemas acumulados por casi 60 años y que los gobernantes anteriores esquivaron con prudencia y/o irresponsabilidad. Temas como la justicia, las pensiones, la educación, la salud, la transición energética, la paz total, la continuidad de los proyectos para poder desatrasar nuestra infraestructura de transporte multimodal, se pueden convertir en un pandemonium si las cosas no se hacen correctamente.

Se aplica el pensamiento de Maquiavelo que sostiene que “No hay nada más difícil de enfrentar, que tratar de cambiar el orden de las cosas, pues se tendrá como enemigos gratuitos a todos aquellos que han triunfado con las actuales condiciones y como defensores tibios a aquellos que no tienen nada que perder”.

Sabe el presidente Petro que si quiere que sus proyectos de ley avancen en el Congreso, lo debe hacer este año. Lo que no logre adelantar este año, ya no se hará. Además, el calendario electoral presenta un panorama incierto tanto en el ámbito departamental y municipal, tanto para el ejecutivo como para el legislativo, lo cual traerá los consuetudinarios ruidos de si se interviene o no en política y el manejo serio o no de la cacareada Ley de Garantías Electorales.

Mientras tanto, como en todos los gobiernos anteriores, siguen matando líderes sociales, policías y militares. Continúa la problemática con las comunidades indígenas. Sigue muy campante la figura del Para-Estado y de la Para-Economía de la droga y de la corrupción, mientras crece la percepción y la sensación de inseguridad generalizada.

Le corresponderá a este Gobierno recibir los fallos de la Corte Internacional de La Haya con respecto a la problemática con Nicaragua y mantener unas relaciones muy complejas con los vecinos, incluyendo a México.

Pero, sobre todo, al actual Gobierno le corresponde, si quiere tener un poco más de gobernabilidad, generar confianza con los ciudadanos y entre los ciudadanos y las instituciones. De no hacerse, a este Gobierno de izquierda le corresponderá enfrentar una protesta social en la que se tiene experiencia como promotor, pero no como contraparte.

Pero bueno, la suerte está echada.

Vendrá el sainete planteado por los calendarios, con festividades, celebraciones, eventos, y no faltarán las tragedias, los triunfos, las alegrías y los desazones que trae cada día. La noria de la existencia sigue su inercia.

Recordemos que nada le es más favorable a los extremismos de derecha que un mal gobierno de izquierda, así como no hay nada más beneficioso para los extremos de izquierda, que un mal gobierno de la derecha.

¡Amanecerá y veremos!