Luis Alfonso García Carmona
Somos conscientes de
que estas elecciones no son comparables con ninguna de aquellas que hayamos
vivido en el pasado. Entre otras cosas, porque ahora no decidiremos solamente sobre
un cambio de caras en el Gobierno o sobre la sustitución en el poder de un
partido por otro. No. Lo que está en juego es qué clase de país queremos
para el futuro, cuáles serán los valores que regirán de ahora en
adelante nuestro sistema político, nuestra economía, la manera de
gobernar, el destino que se dará a los recursos del Estado, cómo
será la calidad de vida que el Estado proporcionará a los ciudadanos.
En consecuencia, seamos
racionales a la hora de decidir y hagámoslo poniendo los intereses
superiores de la República por encima de nuestros particulares gustos o
prejuicios.
Para facilitar esta
tarea hagamos un inventario de aquello contra lo que debemos votar, como
ciudadanos responsables:
1. Contra el macabro plan
urdido por el neo comunismo para convertir a Colombia en otro país esclavo de
un sistema que ha asesinado más de 100 millones de personas para imponer
sus fracasadas tesis políticas y económicas en el mundo.
2, Contra la milicianización
del país para la cual el régimen se inventó el señuelo de la paz total
que no ha significado sino la muerte total de honrados campesinos y sus
familias.
3. Contra el aumento
del área sembrada con cultivos ilícitos, que llega a 330.000 hectáreas, y
nos convierte en el primer país productor y exportador de coca en el planeta.
4. Contra la
inseguridad y el temor que agobia a la población por cuenta de los grupos
ilegales de guerrilleros y narcotraficantes en el campo y los extorsionistas
y capos del microtráfico en los centros urbanos.
5. Contra la criminalidad
que a diario atenta contra la vida, bienes e integridad sexual de la población,
gozando de la más absoluta impunidad, pues quienes son capturados quedan de
inmediato en libertad y otros son excarcelados por orden del propio gobierno
que los protege con salvoconductos como “gestores de paz” para que
puedan seguir delinquiendo impunemente.
6. Contra los vándalos
que se apoderan de los espacios públicos para agredir a la fuerza pública y
a la población, causar daños en la infraestructura urbana, entorpecer los
sistemas de transporte, bloquear las vías e impedir a los ciudadanos el libre
ejercicio de su trabajo.
7. Contra la corrupción
exacerbada en el presente cuatrienio, debido a la participación en ella de altos
funcionarios del Estado, congresistas aliados o presionados con el
ofrecimiento de jugosas comisiones (léase mermelada) y familiares y amigos
de los detentadores del poder.
7. Contra el derroche
y torpe manejo de las finanzas del Estado que nos han llevado al más alto y
peligroso endeudamiento de nuestra historia y a la inminencia de caer en cesación
de pagos, o sea, la quiebra del Estado.
8. Contra el desmoronamiento
del sistema de salud, afectando gravemente la salud de los colombianos.
Sólo en 2025 murieron 2.500 pacientes por demoras en los tratamientos o en la
entrega de medicamentos. Este genocidio se incrementa a diario pues los
proveedores de bienes y servicios no seguirán atendiendo a los centros de salud
por falta de pago.
9. Contra las
horrorosas prácticas de los grupos narcoguerilleros dedicados a la minería
ilegal, la extorsión, el desplazamiento forzado de las
comunidades rurales, la toma de posesión en casi 400 municipios, el reclutamiento
forzado de menores, los ataques con drones y con minas a la fuerza
pública y a la población en general.
10. Contra el desempleo
y la falta de apoyo al emprendimiento que cierra oportunidades a muchos
compatriotas.
11. Contra la pobreza
y la carencia de vivienda propia de gran parte de la población.
12. Contra la elevada
tributación que ahoga principalmente a los más pobres y a la clase media e
impide el desarrollo de nuevos puestos de trabajo.
13. Contra la excesiva
burocratización en los organismos del Estado a través del aumento de la nómina
y de los contratistas independientes que se contratan para fines electorales y
beneficiar a los amigos del régimen,
14. Contra la fatal
política de poner trabas a la explotación de petróleo y gas, y a la utilización
del fracking, que priva a Colombia de importantes ingresos y
encarece el costo del gas que ahora tenemos que importar.
13. Contra la pésima
educación de nuestros hijos, inferior en calidad a la mayoría de los países
y, además, infiltrada de falsas teorías comunistas y de la ideología LGTBI
14. Contra los vicios
que heredamos de la vieja politiquería de los de siempre que nos han
traído al actual estado de crisis que padecemos en todos los aspectos de
nuestra sociedad.
15. Contra quienes, traicionando
los valores fundacionales de nuestra patria, se han aliado con representantes
de la vieja y desacreditada clase política, defensores del acuerdo de La
Habana y de la JEP, y promotores de la LGTBI y del cambio de sexo en los
menores de edad, y ahora pretenden el poder para continuar viviendo del
presupuesto en alianza con el candidato Cepeda.
Por todo lo anterior,
estamos Firmes con la Patria para votar por Abelardo de la Espriella
y ganar la Presidencia en la primera vuelta.
