viernes, 2 de enero de 2026

2026: para vivirlo a fondo

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

Coherente con lo que pienso de los finales de año estresantes y de los tan expectantes como ansiosos inicios de año, decidí pasar estos días como si fuesen cualquier otro día del año. ¡Imposible! El "modo Navidad y Año Nuevo" prevalece y los ritmos vitales sí cambian, porque la gente está en vacaciones, porque llega un momento en que el estrés baja, los ánimos se calman, las novenas son ocasiones de encuentros, abundan las comidas ricas, hay que hacerse sentir con saludos o regalos de Navidad, la ciudad está más sola, en fin...

Entonces me encontré más relajado y decidí disfrutar el día a día con lo que fuese apareciendo. Y ahí sí comprobé que la vida sigue igual y que hay cosas que no cambian por más que pongamos luces, cantemos villancicos, sigan quemando pólvora a pesar de las prohibiciones, etc. Continúan los nacimientos trayendo enorme alegría a los hogares, Cupido sigue lanzando sus dardos de amor, la gente se muere sin mirar el calendario y altera las fiestas, los políticos siguen en campaña y le echan leña al fuego de la polarización, las facturas llegan puntuales y hay que pagarlas, los correos electrónicos no paran de llenar buzones, mejor dicho: la vida sigue igual.

Y de pronto, ya estamos en 2026. Un nuevo año, con muchas expectativas y enormes retos para todos y a todo nivel. Porque en lo personal nos vamos volviendo más veteranos y hay que evidenciar que sí maduramos, jajaja. En lo laboral se anuncian irreversibles cambios y entonces hay que presentar informes finales y prepararse para la dimensión desconocida. El amor incursiona y sorprende a más de uno. En lo político tendremos consultas partidistas, elecciones para Congreso que mostrarán por dónde va la cosa y las presidenciales que están de alquilar balcón. La tendencia de vuelta a la derecha como se ha visto en otros países, ¿será también la nuestra?, ¿cómo concluirá la presión sobre Venezuela?, ¿Rusia y Ucrania conseguirán finalizar su conflicto?, ¿podrán los palestinos tener territorios propios?, ¿Mr. Trump seguirá fungiendo como el alguacil del mundo?, ¿el Papa León hará más evidente su liderazgo con posturas sorprendentes? son algunos de los muchos temas en este inimaginable tintero de la vida.

Habrá, pues, que vivir a plenitud este 2026. Estoy seguro de que en buena medida el futuro será lo que vayamos haciendo desde el presente. Es lo que se nos ha dicho siempre: está en nuestras manos. Por las decisiones que tomemos será lo que queramos que sea. Podemos complicarnos, podemos hacerlo fácil. Depende. Hay cosas que se nos escapan de las manos y no dependen de nosotros, pero lo que dependa de nosotros mismos directamente, eso es lo que hay que saber direccionar, trabajar, cuidar y proteger. Ojalá el reto no nos quede grande. Ojalá este nuevo año, con la ayuda de Dios, sea un año maravilloso y de balances muy positivos. ¡Así sea!