Mostrando las entradas con la etiqueta Jefe de Estado. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Jefe de Estado. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de abril de 2024

Entrevista con Jaime Arrubla Paucar, Héctor Quintero Redondo y Robinson Giraldo Mira



Antonio Montoya H.

En la entrevista de la semana de El Pensamiento al Aire, Antonio Montoya H. invita a tres abogados importantes; Dr. Jaime Arrubla Paucar, abogado de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, exmagistrado de la corte, Dr. Héctor Quintero Redondo abogado con experiencia en el sector público, exembajador, senador y secretario de gobierno y el Dr. Robinson Giraldo Mira, abogado de la Universidad Autónoma Latinoamericana de Medellín, y excandidato a la Gobernación de Antioquia.

En este espacio se analizan las diferentes situaciones de zozobra actuales por las que atraviesa Colombia en su contexto Geopolítico y se hace un comparativo con otros países como Venezuela, Ecuador, Bolivia y Argentina entorno su representación política.
Las metodologías que se están llevando a cabo por el gobierno pretende mostrar un modelo alternativo y novedoso, pero realmente genera división y descontento en la sociedad civil. Finalmente Antonio Montoya H. manifiesta que las estadísticas se traduce un sentimiento nacional de preocupación e inquietud sobre el devenir de Colombia.

martes, 2 de abril de 2024

¡No perdamos más el tiempo!

Por: Luis Alfonso García Carmona

Luis Alfonso García Carmona

Dilapidar tiempo y energías en estériles tareas, mientras avanza con pasmosa celeridad la difusión e implantación de las funestas doctrinas que conducen al país inexorablemente a su destrucción, es un lujo que no podemos permitirnos los colombianos.

No obstante, eso es precisamente lo que viene ocurriendo, impulsado hábilmente por un régimen centrado en el objetivo de poner en marcha una revolución en abierta contradicción con la idiosincrasia, las costumbres, creencias y principios que han modelado la nacionalidad colombiana y dejado honda huella en su devenir histórico. 

En un botafuego permanente contra quienes no comparten sus dislates se ha convertido el jefe del Estado, olvidando sus roles naturales de liderar la unidad de sus gobernados y trabajar de manera armónica con todas las ramas y niveles del poder en busca del bienestar común de los asociados.

Nos ha llevado inconscientemente a una diaria confrontación para desvirtuar sus falaces, inoportunas y dañinas intervenciones en los medios virtuales o en sus callejeras apariciones para seguir destilando odio en lugar de cumplir con los deberes derivados de su investidura.

Columnistas, dirigentes políticos, orientadores de opinión, analistas de todo género se han visto involucrados en esa vorágine de comentarios, réplicas y explicaciones sobre las descabelladas alocuciones presidenciales.

Olvidan tan distinguidos compatriotas que sus inanes esfuerzos en nada contribuyen a detener la verdadera amenaza que sobre el país se cierne con paso seguro, pero no tan lento: la conversión de Colombia en un país esclavo del sistema comunista, totalitario, materialista y criminal, cuya doctrina inspira al régimen actual y a sus aliados en el gobierno.

Para quienes necesitan refrescar la memoria y para las grandes mayorías que toda hora reciben un adoctrinamiento sutil a través de los medios, no dudo en recomendar la lectura de un resumido texto que ha reproducido el blog La Linterna Azul y pueden encontrar en el siguiente enlace: Lenin: números, datos e imágenes de los crímenes del primer dictador comunista – La Linterna Azul (wordpress.com)

No nos engañemos. Ese es el futuro que espera a los colombianos si no actuamos ya en la dirección correcta y dejamos de perder el tiempo en actividades baladíes, como la de dedicarnos a controvertir cada intervención presidencial, sin proponer acciones efectivas para salir de la crisis.

No hay otro camino, mis estimados compatriotas, que derrocar al sátrapa que ocupa indignamente la Presidencia, a través del único instrumento constitucional vigente, el proceso ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara por violación de los topes de gastos de la campaña.

Pero no termina allí nuestro compromiso para salvar a Colombia de la maldad y el crimen entronizados en la dirección del Estado: Debemos ser capaces de convertir ese espontáneo e independiente movimiento de rechazo que se ha tomado las calles y plazas de las ciudades con el lema de “Fuera, Petro” en una gran fuerza política que en 2026 llegue al poder para revertir las infames propuestas revolucionarias de la extrema izquierda y construir con las mayorías colombianas un país libre, democrático y orientado a proporcionar el Bien Común, no a favorecer a la delincuencia.

jueves, 28 de abril de 2022

¿Repentistas o estadistas?

Gabriel Jaime Hurtado Restrepo
Por Gabriel Jaime Hurtado Restrepo*

El próximo 29 de mayo se celebrará la elección en la que los colombianos escogeremos a los nuevos presidente y vicepresidente de la República.

Si ese día la fórmula ganadora no obtiene al menos la mitad más uno de los votos válidos, se realizará una segunda vuelta el 19 de junio siguiente, en la que solo participan las dos fórmulas de candidatos con mayor votación.

El presidente deberá tomar posesión el 7 de agosto de este mismo año y su período constitucional es de cuatro años.

Dada la trascendencia e importancia de este cargo, bien vale la pena darle una mirada a nuestra Constitución Política para revisar cuáles son las principales responsabilidades y funciones.

De acuerdo con nuestra ley de leyes, “El presidente de la República es jefe del Estado, jefe del Gobierno y suprema autoridad administrativa”.

Así mismo dispone nuestra Carta Magna que “El presidente de la República simboliza la unidad nacional y al jurar el cumplimiento de la Constitución y de las leyes, se obliga a garantizar los derechos y libertades de todos los colombianos”.

Debe agregarse que el vicepresidente será elegido por votación popular el mismo día y en la misma fórmula con el presidente. Ambos tienen el mismo período. El vicepresidente reemplazará al presidente en sus faltas temporales o absoluta. En caso de falta absoluta el vicepresidente asumirá el cargo hasta el final del período.

Las principales funciones del presidente de la República podrían resumirse en las siguientes:

* Nombrar y remover libremente a los ministros, directores de departamentos administrativos y presidentes, directores o gerentes de los establecimientos públicos.

* Dirigir las relaciones internacionales.

* Comandar la fuerza pública, integrada por las fuerzas militares (ejército, armada, aérea) y la policía nacional.

* Conservar el orden público, dirigir las operaciones de guerra y proveer la seguridad exterior.

* Sancionar y promulgar las leyes.

* Instalar y clausurar las sesiones del Congreso y presentarle un informe al iniciar cada legislatura sobre los actos de la administración, la ejecución de los planes y programas de desarrollo económico y social, y sobre los proyectos que el gobierno se proponga adelantar.

* Ejercer inspección y vigilancia sobre la enseñanza, la prestación de los servicios públicos, las actividades financieras, bursátiles y de aseguradoras, las entidades cooperativas, las sociedades mercantiles y las instituciones de utilidad común.

* Velar por la recaudación y administración de las rentas y decretar su inversión.

* Organizar el crédito público, reconocer la deuda nacional, modificar los aranceles de aduana y regular el comercio exterior.

* Ejercer la potestad reglamentaria de las leyes mediante decretos, resoluciones y órdenes.

* Suprimir o fusionar entidades; modificar la estructura administrativa nacional; crear, fusionar o suprimir los empleos públicos y señalar sus funciones, dotaciones y emolumentos.

Ocho fórmulas de candidatos han presentado sus nombres, trayectoria y propuestas al escrutinio de los colombianos; serán una de las opciones disponibles en la tarjeta electoral (tarjetón) el 29 de mayo y pretenden ser elegidos los próximos presidente y vicepresidente.

Al examinar las publicaciones de los candidatos en sus sitios de internet, los medios de comunicación y sus redes sociales y presenciar los muy desafortunados debates entre ellos que ya se han realizado, vienen a mi grandes tristezas y preocupaciones.

Y es que pareciera que estamos es presenciando un festival de la trova y no examinando y evaluando las aspiraciones presidenciales, como si no se tratara del escoger a quien funja en el máximo cargo administrativo del Estado. El trovador es aquel personaje, gracioso o simpático, que inmediatamente responde lo que se le ocurra empezando con la primera palabra con la que terminó su antecesor.

Las publicaciones de los candidatos, de alguna manera forzadas por las limitaciones de contenido de las redes sociales y la casi necesaria inmediatez y recurrencia, van dirigidas a generar la complacencia de la audiencia, atraer indecisos y cautivar el voto. Muchas ocultan las verdaderas intenciones y finalidades del candidato y casi ninguna aborda la problemática de Colombia con propuestas de soluciones claras, concretas y realizables. Esas publicaciones son perversas carnadas sofisticadamente elaboradas para atrapar incautos, pretenden ser infalibles señuelos.

La metodología de los debates, que se caracteriza por preguntas relámpago sobre los más complejos y diversos temas nacionales, con un muy limitado tiempo de respuesta, hace que esos encuentros ni sean verdaderos debates, pues los participantes se limitan a expresar lo que se les ocurra y alcancen a decir, ni busquen auscultar cuál es el candidato mejor preparado, con mayor bagaje y sin rodeos para desempeñarse como el presidente de la República. Todo lo cual se agrava con el hecho de que algunos candidatos no están asistiendo a los tales debates.

Quizás quien prevalece, sale fortalecido o “ganador” de dichos encuentros, es el más locuaz, el mejor orador, el mejor comunicador, y eso no necesariamente coincide con los conocimientos y las calidades que deben asistir a quien pretenda desempeñarse en el máximo cargo público de nuestra patria.

El repentista es la persona que rápidamente improvisa un discurso, una respuesta, una intervención.  El estadista es la persona experta en asuntos del Estado.

No nos engañemos ni nos equivoquemos. No necesitamos al mejor improvisador, requerimos al mejor preparado.

La Presidencia de la República precisa de un estadista, no de un repentista.

Twitter: https://twitter.com/GabrielJHurtado

LinkedIn: https://co.linkedin.com/in/gabriel-jaime-hurtado-restrepo-023456a4

Facebook: https://www.facebook.com/profile.php?id=100018326280078

Instagram: https://www.instagram.com/gajahure/

Blogspot: https://gabrieljaimehurtadorestrepo.blogspot.com/