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viernes, 10 de julio de 2026

Ganar las elecciones no es suficiente

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Con el correr de los días se agiganta aún más la perspectiva de la gesta patriótica librada por Abelardo de la Espriella y los Defensores de la Patria para derrotar en las urnas al candidato del gobierno más corrupto y pernicioso de toda nuestra historia.

Atrás quedó el argumento de que la victoria fue tan solo de 250 000 votos, una vez que se ha comprobado la monumental corrupción patrocinada por el gobierno petrista, en favor del perdedor, a través de toda clase de trampas como la de reparto de dineros en vísperas electorales, la profusa celebración de contratos para aumentar la burocracia, las concesiones a guerrilleros para que colaboraran en la campaña, el constreñimiento a los votantes en zonas apartadas y la ilegal participación en política por parte del presidente en medio de la mayor impunidad.

Se abre, por supuesto, un paréntesis de esperanza para el pueblo colombiano, confirmado por los anuncios del presidente electo y de su brillante equipo sobre las medidas que adoptarán para revertir el monstruoso daño que deja como legado la extrema izquierda.

Pero dejaríamos de ser responsables si no advertimos que la corrupción que padecimos durante 4 años tiene su origen mucho antes de la época electoral. Los mismos ciudadanos que votaron en esta oportunidad volverán a hacerlo dentro de 4 años y lo harán muchos de ellos bajo las mismas presiones de la falacia comunista. Ya asoman las primeras señales de la estrategia que adelantará la oposición. Comienzan por desconocer la legitimidad de las elecciones para pasar al intento del golpe de estado que preparan con sus aliados, los facinerosos de todos los pelambres. Desarrollarán una narrativa falaz y sin pausa contra todas las actuaciones del nuevo mandato y, al final, encontrarán en la “batalla del lenguaje” los instrumentos para manipular a las masas y regresar al poder.

Paralelamente al desarrollo del completo programa de gobierno enmarcado como la “Patria Milagro”, debemos todos, el gobierno y los ciudadanos de a pie, complementar el triunfo obtenido en las urnas con la victoria en la batalla cultural.

Quienes influyen en la formación de los futuros ciudadanos, tienen en sus manos el destino del país y la solidez del sistema democrático. Me atrevería a proponer unas cuantas acciones básicas al respecto:

a. Intervención a fondo en la educación para desterrar el adoctrinamiento en la doctrina marxista y en la teoría LGTB. Intensificar la enseñanza de principios y valores espirituales sobre la honestidad, la responsabilidad, el respeto por los derechos ajenos, el progreso personal a través del esfuerzo y del mérito, el amor por la patria, la solidaridad con los necesitados, el respeto al Estado de derecho y a los principios democráticos.

b. Protección a la familia, como el punto de partida para la formación de los futuros ciudadanos. Hay que dar especial protección a las madres solteras, establecer sistemas para que obtengan ingresos suficientes como emprendedoras o madres cuidadoras, y proporcionarles facilidades para su educación. Mientas la población permanezca en la ignorancia será fácilmente manipulada por los populistas sin escrúpulos ni moral. Fortalecer la institución familiar penalizando el aborto y rodeando de ayuda a las solteras embarazadas.

c. La izquierda aprovecha el nuevo lenguaje con el cual pretende seguir instrumentalizando a las masas poco informadas. No puede caer la democracia en la ingenuidad de seguir patrocinando eventos dizque culturales o de entretenimiento que tienen un sesgo abiertamente izquierdista. Asimismo, se encuentran multitud de ONGS, corporaciones, publicaciones, centros de estudio, etcétera, con disfraz intelectual o comunitario, que reciben ayudas estatales para financiar su proselitismo. Los medios de comunicación estatales como los que tienen presencia en las redes sociales, la televisión y la radio deben asumir el papel de educadoras de la sociedad con programas acordes con la defensa del Estado de derecho, la convivencia pacífica, la búsqueda del bien común y el sistema democrático

Recientemente el escritor Pierre Claire, en su artículo titulado “La infiltración cultural que sobrevive a las derrotas electorales” expresa:

“Este mecanismo interesa directamente a una región donde la derecha encadena victorias electorales espectaculares desde hace 3 años, de Colombia a Perú o Argentina. Ganar una elección es recuperar un edificio; reconquistar el país o el lenguaje es una obra mucho más lenta y difícil que cualquier mandato presidencial.

Si las nuevas derechas latinoamericanas no libran también esa batalla cultural en las escuelas, la universidad, los medios o las administraciones, terminarán gobernando sin gobernar realmente.

Los mandatos que los ciudadanos van a considerar decepcionantes por alejarse de las promesas iniciales serán como un simple paréntesis, teniendo en cuenta que la izquierda nunca ha sido derrotada de verdad.”

lunes, 6 de julio de 2026

Defensores de la Patria, nuevo partido político

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

El pasado 3 de junio de 2026 se presentó ante el Consejo Nacional Electoral la solicitud de personería jurídica para este nuevo partido político, Defensores de la Patria. La solicitud fue aceptada y asignada al magistrado Alfonso Ocampo, quien tiene 30 días para, supongo, presentar su ponencia a la plenaria.

Recordemos que, ante la Registraduría del Estado Civil, el 16 de julio de 2025 un grupo significativo de ciudadanos, amparados en 5 000 000 de firmas, inscribió el movimiento Defensores de la Patria con su ya muy conocido logo símbolo. Este movimiento político fue fundado el 5 de agosto de 2024 y aprobado por resolución 10855 del 13 de noviembre de 2025.

La solicitud ante el CNE contiene estatutos, acta de fundación, listado de afiliados y plataforma política.

Este movimiento fue el que inscribió a Abelardo de la Espriella para las elecciones presidenciales de 2026, logrando la Presidencia de la República de Colombia con 12,9 millones de votos.

El movimiento no presentó listas al Congreso de la República; solo, al pasar de los días de su inscripción, se le unieron en sus propósitos el partido político Salvación Nacional y el movimiento político Creemos. Ambos obtuvieron varias curules en el Congreso: el primero, 3 senadores y 1 representante a la Cámara; el segundo, 2 representantes a la Cámara.

Nuestro ordenamiento jurídico constitucional establece un umbral del 3 % del total de la votación para Senado como requisito para obtener y/o mantener la personería jurídica, y para acceder a la reposición económica de votos en los casos de Presidencia y Senado, mas no para la reposición en Cámara.

Todo lo anterior nos demuestra, en primer lugar, que el presidente Abelardo de la Espriella lo tenía perfectamente estudiado y planeado, lo que dice mucho sobre sus capacidades para lograr los objetivos que se propone.

En segundo lugar, lo anteriormente descrito prueba que el Tigre sí vino a cambiar la política de los de siempre, ¡para siempre!

En tercer lugar, su proceder político desde 2024 nos demuestra que todo lo ha pensado y hecho con extrema coherencia.

Somos conscientes de que la proliferación de partidos no es buena para la democracia; ayuda a que los egos se permitan ínfulas y gabelas que enredan y distraen al electorado. Pero esas son las reglas de juego que trae nuestra Constitución, con la esperanza de que algún día se darán las condiciones para subir umbrales que impidan esta dañina situación de proliferación de partidos políticos. Inclusive hoy se planean nuevos movimientos políticos con ínfulas de partidos, para su participación en las elecciones regionales que se avecinan, lo que lógicamente acarreará explosión de candidatos para los cargos de elección popular, como lo hemos visto pasar en los últimos años.

Lo que sí no podemos olvidar es que la izquierda comunista está unida y, en las últimas elecciones, sacó algo más de 12 millones de votos. Demostró su capacidad de unificar esfuerzos con listas únicas, con resultados de participación excelentes, haciendo uso de mecanismos de consultas previas muy efectivos, que se reflejaron en el importante número de curules en el Congreso de la República y en la gran cantidad de votos obtenidos para la Presidencia de la República.

Los que no estamos de acuerdo con la dañina izquierda comunista Castro Petro Chavista debemos ubicar mecanismos efectivos de unión que nos permitan llegar a las regionales con candidatos únicos a las alcaldías y gobernaciones y, por qué no, con listas únicas a concejos municipales y asambleas departamentales.

Que nuestro Señor Jesucristo ilumine a nuestros líderes, ayudándoles a superar sus egos para poder poner por encima el interés general sobre el interés particular. Unidad, unidad, unidad. 

viernes, 3 de julio de 2026

Gracias a Dios y al Tigre y su manada

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

Mi Dios es muy grande: evitó que el comunismo, al estilo de Cuba y Venezuela, continuara instalado en Colombia, logrando la destrucción total de nuestro hermoso país. Avanzaron mucho, pero todavía estamos a tiempo de iniciar un difícil proceso de reconstrucción de nuestra patria, que durante estos cuatro años fue devastada en sus instituciones, su economía y su sociedad. El desgobierno, la corrupción, el mal ejemplo y la desunión promovida desde los gobernantes comunistas nos dejaron gravemente heridos.

Gracias a Dios surgió un líder que, iluminado por nuestro Señor Jesucristo, trazó un plan de campaña basado en la coherencia extrema y en la decisión de cambiar la política para siempre en Colombia. Puso por delante las verdaderas necesidades de nuestro país, distinguiendo claramente las condiciones bajo las cuales lograremos los objetivos trazados.

Mi agradecimiento a la manada, al vicepresidente, a Salvación Nacional y a Creemos, que confiaron en Abelardo «El Tigre» y fueron formando ese gran movimiento que poco a poco conquistó el corazón de los colombianos. Siguiendo al pie de la letra las líneas trazadas desde un principio por su líder, Abelardo de la Espriella, sin los desprestigiados partidos políticos de siempre y sin los apoyos económicos de grandes grupos, alcanzó el fervor del pueblo, convenciendo incluso a los escépticos —entre los que me cuento—. Unidos le dimos el triunfo en las urnas y hoy nos sentimos bien representados. Lo apoyamos irrestrictamente y estamos seguros de que no será inferior a sus compromisos. Nuestro Señor Jesucristo seguirá guiándonos y ayudándonos a todos, lo que nos obliga, como manada, a nuestro mejor comportamiento.

Personalmente pienso que el capital político de lo que podríamos llamar defensores de la patria debe convertirse en partido político. Bajo la personería jurídica de Salvación Nacional, fusionado con Creemos, sería el albergue indicado para esos trece millones de colombianos que nos manifestamos en las elecciones presidenciales y que nos salvaron de seguir por el despeñadero de convertirnos en otra Cuba o Venezuela. Recordemos que ya están muy cerca las elecciones regionales, donde elegiremos gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y juntas administradoras locales.

En esas elecciones enfrentaremos otra vez al comunismo, unido en un partido político llamado Pacto Histórico, responsable de la destrucción de nuestro país. Curiosamente cuenta con el respaldo de doce millones de colombianos que se han dejado convencer por la equivocada retórica comunista, arropada en un desafortunado sentimiento de envidia, engaño y afán de asistencialismos mentirosos e insostenibles. Han olvidado los inmensos avances de nuestra sociedad en los últimos setenta años, a pesar del narcotráfico y las guerrillas, hoy narcoguerrillas.

Poco a poco va tomando fuerza la necesaria descentralización. Ya tenemos un incremento importante en los recursos para las regiones, pero no contamos aún con las competencias que estas asumirían. No podemos permitir que las regiones caigan en manos del nefasto y dañino comunismo, recordemos que desde las regiones resistimos y por ello hoy todavía estamos vivos. Todo esto nos obliga, unidos, a hacerles frente en la próxima contienda electoral como defensores de la patria.

Estamos en las manos de Dios. Con el Tigre y su manada, y con el buen comportamiento de todos, saldremos adelante. ¡Ánimo!