viernes, 3 de julio de 2026

Gracias a Dios y al Tigre y su manada

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

Mi Dios es muy grande: evitó que el comunismo, al estilo de Cuba y Venezuela, continuara instalado en Colombia, logrando la destrucción total de nuestro hermoso país. Avanzaron mucho, pero todavía estamos a tiempo de iniciar un difícil proceso de reconstrucción de nuestra patria, que durante estos cuatro años fue devastada en sus instituciones, su economía y su sociedad. El desgobierno, la corrupción, el mal ejemplo y la desunión promovida desde los gobernantes comunistas nos dejaron gravemente heridos.

Gracias a Dios surgió un líder que, iluminado por nuestro Señor Jesucristo, trazó un plan de campaña basado en la coherencia extrema y en la decisión de cambiar la política para siempre en Colombia. Puso por delante las verdaderas necesidades de nuestro país, distinguiendo claramente las condiciones bajo las cuales lograremos los objetivos trazados.

Mi agradecimiento a la manada, al vicepresidente, a Salvación Nacional y a Creemos, que confiaron en Abelardo «El Tigre» y fueron formando ese gran movimiento que poco a poco conquistó el corazón de los colombianos. Siguiendo al pie de la letra las líneas trazadas desde un principio por su líder, Abelardo de la Espriella, sin los desprestigiados partidos políticos de siempre y sin los apoyos económicos de grandes grupos, alcanzó el fervor del pueblo, convenciendo incluso a los escépticos —entre los que me cuento—. Unidos le dimos el triunfo en las urnas y hoy nos sentimos bien representados. Lo apoyamos irrestrictamente y estamos seguros de que no será inferior a sus compromisos. Nuestro Señor Jesucristo seguirá guiándonos y ayudándonos a todos, lo que nos obliga, como manada, a nuestro mejor comportamiento.

Personalmente pienso que el capital político de lo que podríamos llamar defensores de la patria debe convertirse en partido político. Bajo la personería jurídica de Salvación Nacional, fusionado con Creemos, sería el albergue indicado para esos trece millones de colombianos que nos manifestamos en las elecciones presidenciales y que nos salvaron de seguir por el despeñadero de convertirnos en otra Cuba o Venezuela. Recordemos que ya están muy cerca las elecciones regionales, donde elegiremos gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y juntas administradoras locales.

En esas elecciones enfrentaremos otra vez al comunismo, unido en un partido político llamado Pacto Histórico, responsable de la destrucción de nuestro país. Curiosamente cuenta con el respaldo de doce millones de colombianos que se han dejado convencer por la equivocada retórica comunista, arropada en un desafortunado sentimiento de envidia, engaño y afán de asistencialismos mentirosos e insostenibles. Han olvidado los inmensos avances de nuestra sociedad en los últimos setenta años, a pesar del narcotráfico y las guerrillas, hoy narcoguerrillas.

Poco a poco va tomando fuerza la necesaria descentralización. Ya tenemos un incremento importante en los recursos para las regiones, pero no contamos aún con las competencias que estas asumirían. No podemos permitir que las regiones caigan en manos del nefasto y dañino comunismo, recordemos que desde las regiones resistimos y por ello hoy todavía estamos vivos. Todo esto nos obliga, unidos, a hacerles frente en la próxima contienda electoral como defensores de la patria.

Estamos en las manos de Dios. Con el Tigre y su manada, y con el buen comportamiento de todos, saldremos adelante. ¡Ánimo!