lunes, 6 de julio de 2026

Defensores de la Patria, nuevo partido político

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

El pasado 3 de junio de 2026 se presentó ante el Consejo Nacional Electoral la solicitud de personería jurídica para este nuevo partido político, Defensores de la Patria. La solicitud fue aceptada y asignada al magistrado Alfonso Ocampo, quien tiene 30 días para, supongo, presentar su ponencia a la plenaria.

Recordemos que, ante la Registraduría del Estado Civil, el 16 de julio de 2025 un grupo significativo de ciudadanos, amparados en 5 000 000 de firmas, inscribió el movimiento Defensores de la Patria con su ya muy conocido logo símbolo. Este movimiento político fue fundado el 5 de agosto de 2024 y aprobado por resolución 10855 del 13 de noviembre de 2025.

La solicitud ante el CNE contiene estatutos, acta de fundación, listado de afiliados y plataforma política.

Este movimiento fue el que inscribió a Abelardo de la Espriella para las elecciones presidenciales de 2026, logrando la Presidencia de la República de Colombia con 12,9 millones de votos.

El movimiento no presentó listas al Congreso de la República; solo, al pasar de los días de su inscripción, se le unieron en sus propósitos el partido político Salvación Nacional y el movimiento político Creemos. Ambos obtuvieron varias curules en el Congreso: el primero, 3 senadores y 1 representante a la Cámara; el segundo, 2 representantes a la Cámara.

Nuestro ordenamiento jurídico constitucional establece un umbral del 3 % del total de la votación para Senado como requisito para obtener y/o mantener la personería jurídica, y para acceder a la reposición económica de votos en los casos de Presidencia y Senado, mas no para la reposición en Cámara.

Todo lo anterior nos demuestra, en primer lugar, que el presidente Abelardo de la Espriella lo tenía perfectamente estudiado y planeado, lo que dice mucho sobre sus capacidades para lograr los objetivos que se propone.

En segundo lugar, lo anteriormente descrito prueba que el Tigre sí vino a cambiar la política de los de siempre, ¡para siempre!

En tercer lugar, su proceder político desde 2024 nos demuestra que todo lo ha pensado y hecho con extrema coherencia.

Somos conscientes de que la proliferación de partidos no es buena para la democracia; ayuda a que los egos se permitan ínfulas y gabelas que enredan y distraen al electorado. Pero esas son las reglas de juego que trae nuestra Constitución, con la esperanza de que algún día se darán las condiciones para subir umbrales que impidan esta dañina situación de proliferación de partidos políticos. Inclusive hoy se planean nuevos movimientos políticos con ínfulas de partidos, para su participación en las elecciones regionales que se avecinan, lo que lógicamente acarreará explosión de candidatos para los cargos de elección popular, como lo hemos visto pasar en los últimos años.

Lo que sí no podemos olvidar es que la izquierda comunista está unida y, en las últimas elecciones, sacó algo más de 12 millones de votos. Demostró su capacidad de unificar esfuerzos con listas únicas, con resultados de participación excelentes, haciendo uso de mecanismos de consultas previas muy efectivos, que se reflejaron en el importante número de curules en el Congreso de la República y en la gran cantidad de votos obtenidos para la Presidencia de la República.

Los que no estamos de acuerdo con la dañina izquierda comunista Castro Petro Chavista debemos ubicar mecanismos efectivos de unión que nos permitan llegar a las regionales con candidatos únicos a las alcaldías y gobernaciones y, por qué no, con listas únicas a concejos municipales y asambleas departamentales.

Que nuestro Señor Jesucristo ilumine a nuestros líderes, ayudándoles a superar sus egos para poder poner por encima el interés general sobre el interés particular. Unidad, unidad, unidad.