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martes, 25 de marzo de 2025

El mundo del conocimiento desbocado y los políticos en reversa: ¿Qué hacer?

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Luis Guillermo Echeverri Vélez

Las democracias occidentales están enfermas y se requieren nuevas estructuras innovadoras dentro de cada Estado si queremos subsistir, progresar y trascender como civilización.

Las sociedades modernas abandonamos el sano juicio ético sobre lo que está bien o mal. Y si las naciones cambian de rumbo y de sistema operativo cada cuatro años, se descontextualiza el debate democrático enmarcado en la legalidad y surgen los regímenes totalitarios.

Hoy munchas naciones están presididas por delincuentes, mientras el crimen organizado y el terrorismo destruyen las instituciones. Caímos en el círculo vicioso de lo políticamente correcto, que no es más que un enredo mental por exceso de prudencia, por cómoda conveniencia, y una cómplice cobardía individual.

Entonces es necesario tomar medidas drásticas por lo menos hasta que podamos tener una sociedad y un liderazgo más culto y eficiente que trabaje realmente por un solo propósito de nación libre: el desarrollo humano, cultural y socioeconómico de todos.

Metamos la anarquía, la demagogia y el populismo ideológico unos años al congelador, y dediquémonos a reconstruir y transformar nuestra sociedad de manera que podamos en una década salir del caos que nosotros mismos consentimos, y regresar, con reglas preestablecidas y una cultura media menos ignorante, a una democracia representativa más ordenada, compatible con nuestras posibilidades como territorio y que nos permita avanzar en esta era del conocimiento, donde sin nuevas tecnologías no podremos preservar la naturaleza ni la vida humana.

Para hacerlo el sector privado, empresarios, trabajadores y asociaciones, deben liderar una fuerza de choque contra la clase politiquera que nos lleve a abordar un cambio cultural y de mentalidad como sociedad, a saldar las deudas sociales que tenemos especialmente con quienes nos defienden, educan nuestros hijos, y nos solucionan los problemas legales y de salud, y para que la independencia de poderes como eje que sostiene la democracia, pase de estar en manos de entes de control politizados e ideologizados, a ser orientada con un solo enfoque, lograr eficiencia en las siguientes premisas elementales:

1. Garantizar la gobernanza administrativa de todo el Estado. Hay que crear, por al menos una década, igual que se hace en el sector privado, una junta asesora del Estado que fije la estrategia país, apolítica e integrada por un grupo de notables honrados, íntegros serios, responsables, con acreditada y exitosa experiencia profesional en diversas disciplinas, con una rotación parcial de 2 o 3 años, que tengan un mandato exclusivamente fiduciario, y a quienes le reporten el presidente y los ministros, el presidente de cada corte, y los del senado y la cámara, bajo un estricto reglamento cuantitativo que habilite la remoción por incumplimiento de metas y compromisos, y del mandato constitucional.

2. Garantía de seguridad para todos. El país necesita orden y disciplina. La única forma de terminar con la violencia es, no tolerarla. Ningún abuso a los derechos de otro se remedia con impunidad. Demos la batalla cultural por la libertad contra el libertinaje con “cero tolerancia con el delito”, la formación de capitales ilícitos, la drogadicción y la vagancia subsidiada. Hay que construir grandes cárceles por APPs en todas las ciudades, y emplear guardias y educadores universitarios bien pagos, y obligar a los presos a estudiar, a trabajar de forma productiva, a mantener su cuerpo y su mente sanos, para poder resocializarlos.

3. Garantizar la justicia para todos. Hacer un compromiso serio con los cuatrocientos mil abogados que hay en el país, para que la mitad de su tiempo laboral lo tengan que dedicar gratuitamente a descongestionar la justicia, apoyados por los centros de solución de conflictos y por medios digitales e IA basada en toda la legislación y la jurisprudencia existentes.

4. Garantizar la nutrición infantil. Contratar bajo un método como el del norte de la Argentina, toda la nutrición infantil hasta los 7000 días. Ayudando a crear fábricas de alimentos especializados en puertos y centros de distribución para llegar a las escuelas, a las madres en embarazo y a las familias más necesitadas en los primeros 1000 días.

5. Garantizar educación universal para todos. Sin calidad educativa se multiplica la ignorancia. Hacer gratuita y obligatoria la educación universal de calidad, a manera de servicio militar. Para expandir la excelencia, concentrar los mejores profesores y alumnos en 10 centros educativos de gran eminencia, en donde se dará apoyo financiero estatal a la generación de emprendimientos de avanzada y de docentes especializados.

6. Garantizar la inversión en ciencia, tecnología e innovación. Crear tantos centros de investigación aplicada como se pueda en cada departamento de acuerdo con sus ventajas vocacionales, fundamentados en metodologías de innovación anticipada y conectados a otros centros de investigación mundiales, convirtiendo nuestra biodiversidad en un laboratorio global al servicio del país y de toda la humanidad.

7. Garantizar la formación de capitales lícitos, empresariado y responsabilidad impositiva. Invertir en infraestructura y en un Estado digitalizado e incentivar tributariamente la inversión doméstica y extranjera haciendo el país seguro y competitivo como fuente de generación de capitales productivos y de nuevos empleos, cada vez más calificados.

La alternativa es continuar envenenados y tomando veneno, mientras unos pocos ladrones anárquicos, revolucionarios y narcoterroristas destruyen la vida y la biodiversidad jugando a la democracia con el crimen organizado, las mafias y las pandillas, generando tan solo la miseria humana en la que nos estamos convirtiendo como nación.

miércoles, 8 de febrero de 2023

Entrevista con Manuela González Molina (Coach holística)

Para esta semana, en la entrevista de El Pensamiento al Aire, conversamos con Manuela González Molina, coach holística que ayuda a las personas a un mejor vivir. No dejes de conocer su historia.


Mi nombre es Manuela González Molina, soy administradora de negocios de la Universidad Eafit y especialista en finanzas. Mi interés fue continuar preparándome para trasladar el conocimiento adquirido y me he dedicado a mi pasión: ayudar a través de los buenos hábitos alimenticios, la canalización de las energías y el buen acondicionamiento físico, a mejorar el estilo y calidad de vida de las personas, en particular, los niños. Algunos de mis estudios que han acompañando mi formación como coach holística son: • Programación Neurolingüística y coaching estratégico • Child, nutrition and cooking. • Alimentación saludable: universidad de Celaya. • Health Coach. INN Integrative nutrition • Alimentación ayurveda. Keralah University India • Entrenamiento ayuno intermitente progresivo. Doctor Carlos Jaramillo. Los coach holísticos creamos un plan de entrenamiento y acompañamiento continuo para apoyar las metas de nuestros asesorados en materia de salud. Vemos la nutrición como un proceso complejo que va más allá de la alimentación física. Nos enfocamos en otras formas de “alimentación” más profundas desde una perspectiva holística, como la vida profesional y académica, las relaciones interpersonales, la actividad física, la espiritualidad, entre otras, pues creemos que los hábitos saludables se construyen y son sostenibles en el tiempo cuando existe un equilibrio entre esos aspectos.

viernes, 18 de diciembre de 2020

Navidad rima con responsabilidad

 Por José Leonardo Rincón, S.J.

José Leonardo Rincón
Muchos creen que con el descubrimiento de las vacunas la pandemia se acabó. No señores. El asunto continúa, y por ese relajamiento en los cuidados, podemos tener una segunda oleada de contagios masivos que pueden resultar letales. Es verdad que estas fiestas decembrinas son una ocasión feliz para escaparse del confinamiento prolongado, oxigenarse, distensionarse y prepararse para un año nuevo, que todos lo queremos mejor y distinto, pero esas  no son razones para abusar.  Está comprobado que hemos sido juiciosos con las normas básicas de bioseguridad cuando estamos en la calle o con extraños, pero, igualmente, que las hacemos a un lado cuando estamos en reuniones familiares y de amigos. Ha sido precisamente en esos espacios donde el virus hace de las suyas.

La normalidad que anhelamos debe ser vivida con responsabilidad. Es cierto que por salud mental debemos seguir adelante, pero esto implica auto cuidado en todos los aspectos: alimentación balanceada, ejercicio físico, una tarea que nos ocupe, necesario descanso, espiritualidad que ayude a dar sentido, afectos que conforten, esto es, una vida bien vivida. Los profesionales de las ciencias de la salud nos han hecho caer en cuenta que el virus hace mella, no solo en personas que poseen las famosas comorbilidades (diabetes, inmunodepresión, problemas cardiovasculares) sino también en aquellas con afecciones mentales, sin mayor calidad de vida y que no manifiestan razones o motivos para proseguir su existencia.

 

Navidad es un tiempo excepcional para estar más cerca de los seres queridos, para compartir nuestros ritos familiares de encuentro alrededor de las tradicionales novenas, gastronomías locales y celebraciones familiares, para alimentar la alegría y la esperanza de los niños que recién comienzan sus vidas; es decir, para expresarnos el afecto unos a otros de muy diversas maneras: una llamada, un regalo, una tarjeta de saludo, una visita. Por eso mismo, porque nos queremos tanto, tenemos que ser responsables y muy juiciosos. Con la mejor voluntad, sin malicia, podemos convertirnos en vectores propagadores del COVID. Casos dolorosos hemos visto como para volver a repetir la historia.

 

Personalmente quiero desearle a todos y cada uno de ustedes y a los suyos, una feliz Navidad. Quizás suene a manida frase de cajón, pero en realidad encierra profundos sentimientos de gratitud por estar siempre ahí, haciendo eco de mis reflexiones en voz alta o sencillamente sacando unos minutos para leerme y concordar o discordar en respetuoso silencio. Que el Dios de la vida, que quiso hacerse uno como nosotros y por ende frágil y vulnerable, nos de la fé y las fuerzas necesarias para seguir adelante. Hay muchas razones para seguir viviendo. Qué más que seguir anunciando su Buena Nueva en un mundo patas arriba, distraído en banalidades, desorientado y sin sentido, una humanidad más espiritual y menos consumista, como acaba de decir Francisco. Dios los bendiga y cuídense mucho, pues solo haciéndolo, colaboran a que el proyecto de Jesús pueda hacerse realidad. ¡Tenemos mucho por hacer! ¡Feliz Navidad con responsabilidad!

domingo, 17 de marzo de 2019

El consumismo necesario vs el consumismo superfluo


Por Santiago Cossio*

Santiago Cossio
Las ciencias económicas son bien llamadas desde el siglo XIX, la ciencia sombría, donde aún no hemos podido aprender a superar las dificultades en la producción y el consumo, ni el manejo de los recursos naturales y se vive un aprendizaje constante de la política económica, basada en el ensayo y el error.

Teorías macroeconómicas van y vienen sin investigar las necesidades básicas del ser humano. Hoy nos centraremos en la alimentación como una necesidad fundamental para un buen vivir. La mejora en el menú de los colombianos debe ser una prioridad y obviamente es impresentable para una sociedad moderna el tener niños con hambre lo cual se debe combatir y acabar.

Colombia es un país privilegiado gracias a la diversidad de sus regiones y más que considerarla una dificultad esta debe ser una fortaleza. Tenemos una variedad gastronómica donde hay bandeja paisa, ajiaco, pescado, chorizo, chicharrón, empanadas, dulces y demás, que hacen más agradable la estadía en este paraíso lleno de diversidad y oportunidades.

El consumo de pescado en el país ha pasado hace 30 años de 1.7 kg per cápita al año a 3.6 kg hace 10 años y hoy es de 8 kg al año con una mejora significativa en este preciado alimento.

Una de las prioridades en la política pública debe ser el sistema alimentario nacional, pensado en un sistema abundante y suficiente con un impulso a la agricultura, la agroindustria, la biotecnología, la tecnificación y generación de empleo del sector. También se debe tener especial cuidado al no pecar por exceso y es ahí donde los nutricionistas deben velar por la cordura.

La mejora en la gastronomía influye directamente en la felicidad de la población y basándonos en la pirámide de necesidades de Maslow encontramos a la alimentación como una prioridad más que esencial donde incluso puede ser materia de desarrollo cultural e impulso a la industria del turismo.

La alimentación es en sí misma una de las herramientas culturales más importantes. Define tradiciones y costumbres, y además del aporte nutricional, debe ser esta una experiencia de felicidad.

Los economistas hemos pecado por generalizar el consumismo y no se han definido prioridades y necesidades. El consumismo superfluo alentado por una sociedad de apariencias y modas, es el que debe ser replanteado. Los jóvenes prefieren tener el ultimo teléfono así estén pasando necesidades y es ahí donde las apariencias engañan. Se abre un camino para definir el consumismo entre lo necesario e importante y lo superfluo.

Vinimos a este mundo a comer y a comer bien. Buena mesa para todos.