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lunes, 14 de julio de 2025

Unidad de propósito frente a acciones dispersas

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

En busca de una salida a la crisis integral que padecemos, nos comprometimos un grupo de ciudadanos en la asociación “Alianza Reconstrucción Colombia” a cumplir con nuestro deber aportando dedicación y esfuerzo a esta indispensable causa. Aprendimos que, ante los enormes recursos a disposición del enemigo, la solitaria acción de una entidad no era suficiente y emprendimos la tarea de reunir a otros grupos civiles y de personal en retiro de la Fuerza Pública para conformar la “Confederación Alianza Reconstrucción Colombia”, en la que cada uno participa sin perder su original identidad, pero agrupado en la búsqueda de los objetivos que nos son comunes.

Esta experiencia, puntual por ahora, nos ha mostrado positivos resultados, no de cara a la galería, sino en cuanto a tangibles obstáculos a la acción depredadora del tirano y reales posibilidades, dentro del ordenamiento legal, de lograr su separación del cargo que ocupa espuriamente.

Extrañamos sí el acompañamiento de los llamados líderes de los partidos y movimientos que dicen encarnar la oposición al tirano, ocupados solo en posicionarse como una alternativa para la elección presidencial, a pesar de que no existe seguridad de que el régimen permita la convocatoria de elecciones libres.

No tenemos otra alternativa distinta a la de insistir en la creación de un gran Frente Patriótico, donde confluyan todas las corrientes adversas a la extrema izquierda y al anarco comunismo petrista (partidos, movimientos electorales para la Presidencia, grupos de resistencia virtuales, orientadores de opinión, activistas) con los cuales inscribiríamos el Frente Patriótico como coalición para las próximas elecciones. Para sortear el grave obstáculo de los ánimos protagónicos y egoístas tan comunes en nuestro medio, se solicitaría a la Registraduría una consulta popular y abierta para que el pueblo decida quienes serán los candidatos a la Presidencia y al Congreso por la coalición.

Previo a este trascendental paso, todos los afiliados al Frente Patriótico nos empeñaremos en sacar adelante el juicio político por indignidad contra el camarada Petro que va muy avanzado en la Comisión de Acusaciones y apoyar la aplicación de la ley de bancadas contra quienes intenten sabotear su trámite. Tenemos derecho a que la democracia sea capaz de castigar a quien infrinja la Ley, aunque ocupe la máxima posición del Estado.

Nos llegó la hora de probar de qué estamos hechos los colombianos. No podemos seguir esperando que aparezca el superhéroe que nos salve de la dictadura comunista, ni confiar en que las Fuerzas Militares hagan el trabajo que nos corresponde a todos los ciudadanos. No caigamos tampoco en la infantil esperanza de que al final las “instituciones” no permitirán que el dictador se atornille en el poder durante las próximas décadas. ¿Es que no nos hemos enterado en poder de quiénes están las famosas instituciones?

miércoles, 26 de marzo de 2025

Los primeros pasos

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Los primeros pasos son el comienzo de la vida, pero también representan el inicio de una nueva actitud, o la adopción de una toma de conciencia para el resto de nuestra existencia.

Cuando repasamos el panorama nacional, la realidad nos golpea con una inacabable cadena de escándalos, actos de corrupción, desamparo de la población frente a la criminalidad, inseguridad de las personas y los bienes, engaños y fraudes a la opinión pública, desmoronamiento de las fuerzas del orden, intromisión de la politiquería y de la delincuencia en las decisiones judiciales, destrucción de la salud y la seguridad social, caos en la economía y en la gestión de los recursos del país, imperio del narcotráfico, el terrorismo y el contrabando, fallas protuberantes en la educación de los jóvenes y en la protección del núcleo familiar, oscuro futuro en la producción de energía y el suministro de gas y combustibles, crecimiento del desempleo y la miseria y, en fin, paralización del desarrollo económico y social.

Es una bien conocida tragedia que rechaza la mayoría de la sociedad colombiana, como lo señalan las encuestas de opinión y el clamor nacional que grita “Fuera, Petro” en cualquier reunión pública o privada.

No nos explicamos que semejante catástrofe, nunca vivida en toda nuestra historia como nación independiente, no haya merecido la atención prioritaria, activa y entusiasta por parte de la dirigencia política, los gremios económicos, los políticos en ejercicio, los aspirantes a la Presidencia y al Congreso, los medios de comunicación y todos aquellos que, por su destacada posición, tienen la obligación de orientar a la opinión nacional.

Nos corresponde entonces a los ciudadanos comunes y corrientes agruparnos para convertirnos en una respetable fuerza que pese en el concierto nacional. Le hablo a las asociaciones y grupos cívicos de resistencia, a los que marchan en las protestas, a quienes se mueven en las redes sociales, a los veteranos de la fuerza pública, a los jubilados y a quienes actualmente cotizan para acceder algún día a una pensión digna, a los jóvenes que no ven posibilidades ni futuro en un país descuadernado por las falsas promesas, a las amas de casa que desean lo mejor para sus hijos, a los que están sufriendo por la ineptitud y corrupción de este infame desgobierno.

El primer paso debe ser agruparnos. La unión que queremos no es la de los caciques que buscan continuar usufructuando el poder en su propio beneficio, sino la de los ciudadanos independientes, inermes frente a un régimen tiránico y dañino, que sólo busca atornillarse indefinidamente en el poder.

Segundo paso debe ser integrar todos nuestros contactos a esta legión patriótica, ¿Cómo hacerlo? Ingresa diariamente o cada que puedas al link www.alianzareconstruccioncolombia.org. Puedes suscribirte para que te llegue a tu correo o copiar el enlace en la ventana de favoritos para que lo veas al abrir tu correo.

Envía este link a todos tus contactos de WhatsApp, e-mail y demás redes sociales. Cada que veas un comentario o una noticia de interés, envíasela a tus contactos y establece un intercambio de información con cada uno. Vas a convertirte en el centurión de una parte de esta patriótica legión, de colaboradores que se convertirán en la incontenible fuerza que sustituirá la abulia y cobardía de nuestros llamados “dirigentes”.

Dejemos ya de criticar o de quejarnos de nuestra desgracia. No le echemos la culpa a los demás. Somos nosotros los artífices de nuestro propio destino. Te invito a que demos estos primeros pasos.

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Evaluación de la Alianza Reconstrucción Colombia

José Alvear Sanín
Por José Alvear Sanín*

El cese de actividades electorales anunciado por la Alianza Reconstrucción Colombia indica hasta qué punto se ha hecho difícil hacer política en nuestro país. La Constitución de 1991 desarticuló y socavó los partidos históricos, haciendo trizas el bipartidismo que tanto conviene al sistema democrático representativo. So pretexto de edificar una democracia dizque “participativa”, se estimularon mecanismos alternativos, circunstanciales, personalistas, fluctuantes y oportunistas, que, por carecer de base ideológica y arraigo popular, dependen precisamente de financiación dudosa y creciente. Esto ha transformado la actividad electoral, que ha pasado de controversia cívica a enfrentamiento de empresas de astronómico costo, con lamentable frecuencia al servicio de intereses ocultos o protervos.

Contra esta manera plutocrática y oclocrática de hacer política se levantó Luis Alfonso García Carmona, acompañado por un grupo de generosos activistas. Carentes de dinero, de bodegas, de medios fletados y de apoyo burocrático, a través de las redes sociales lograron que millares de colombianos tomaran conciencia de los peligros que amenazan nuestra asediada democracia. Pero, después de dos años de titánicos esfuerzos, han tenido que suspenderlos.

Desde luego que lo que han estudiado, analizado y propuesto, no se ha perdido, y como Centro de Pensamiento seguirán sin doblegarse, alertando al país.

El perspicaz editorialista de La Linterna Azul afirma que con el retiro de Luis Alfonso es Colombia la que pierde. No puedo estar más de acuerdo, porque con el lema de “Reconstrucción o catástrofe”, a través de un libro sorprendente, de conferencias y videos, artículos e incesante actividad en las redes, el doctor García Carmona llegó a ser considerado justamente como idóneo candidato presidencial, y en los distintos foros en los que participó en esa condición demostró un conocimiento completo de los problemas nacionales y nunca dejó de ofrecer soluciones posibles y razonables para ellos.

Su discurso, centrado en lo esencial, exige el retorno al estado de derecho, vulnerado por el desconocimiento de la voluntad soberana. Sin esa posición legitimista y fundamental la democracia no puede sobrevivir. Aceptar el golpe de Estado permanente, la impunidad de los peores delincuentes de lesa humanidad, la usurpación de los poderes públicos por una judicatura dictatorial al servicio de la subversión, el abandono de los principios cristianos en la vida política y la apoteosis diaria del despilfarro clientelista, conduce inevitablemente al abismo. Ha llegado la hora de decir NO a tanta insensatez y emprender el camino de la reconstrucción moral y jurídica del país.

Se nos dirá que esa posición, basada en el deber ser, es anacrónica e inútil, porque hay que acomodarse a los nuevos poderes fácticos, que surgen del poder económico mafioso y de sus aliados narcoterroristas, proclives al socialismo del siglo xxi.

Frente a ese pragmatismo derrotista, que apenas ofrece un respiro, una caída menos rápida en el caos, hay que reaccionar con la máxima energía. La lección de Luis Alfonso tiene que ser recogida por quienes estén en capacidad de salvar el país. El apaciguamiento claudicante no lleva a buen puerto. El peligro es aterrador y no podemos seguir ignorándolo, ni tampoco tranquilizar al país diciendo que aquí no va a pasar nada y que es imposible que la locura, la irresponsabilidad y la deshonestidad puedan imponerse en las urnas.

Ante el retiro del combatiente debo expresar mi personal satisfacción por haberlo seguido en estos meses de arduo batallar. Moral, intelectual y personalmente, Luis Alfonso García está exactamente en las antípodas del personaje siniestro que avanza, auxiliado por la indiferencia de muchos y la generalizada carencia de voluntad de poder en el establecimiento político nacional.