lunes, 25 de mayo de 2026

La hora de las grandes decisiones

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Nos cogió la noche para tomar una de las decisiones más importantes para el futuro de Colombia y, por lo tanto, para el de nuestros hijos y nietos. No obstante la gravedad del momento todavía existe la percepción de que algunos compatriotas no hayan captado en su integridad la trascendencia de lo que está en juego.

El pueblo mayoritariamente ha rechazado el régimen de Petro, no tanto por su ideología, sino por su pésima gestión al frente de los asuntos del Estado. Se puede afirmar, sin riesgo a equivocarnos, que no existe sector de la sociedad o aspecto de la administración gubernamental donde Petro no haya dejado su huella de destrucción, torpeza y desastres. Sin embargo, nos dicen que una gran parte de colombianos, obnubilada por el fanatismo, engatusada por la falsedad de sus promesas y manipulada por los gigantescos poderes de la publicidad estatal, votará por su candidato, el amigo de las FARC, Iván Cepeda.

Con esa amenaza, sería lo lógico unir a las fuerzas de oposición y a quienes hasta ahora han permanecido alejados de la actividad política, pero este noble deseo no se ha cumplido.

Pudo más el ansia de poder de un grupo de políticos pertenecientes al vetusto establecimiento, sin un caudal electoral importante, quienes, antepusieron sus ansias de poder a los intereses de la Patria. No incluyeron en su aventura electoral a Abelardo de la Espriella, con la excusa de que no querían aliarse con alguien de “extrema derecha”, cuando en realidad lo que pretendían era cerrar el paso a quien sabían de antemano que podría ser el triunfador en su alianza.

Luego se desató una guerra sucia del grupo “Toconabe” (Todos contra Abelardo) que ha incluido falsos rumores, ataques directos a su persona, manipulación de encuestas, amenazas de muerte al candidato, asesinato de dos coordinadores de la campaña y hasta calificarlo públicamente de cobarde por utilizar en su defensa personal chaleco antibalas y una mampara de protección.

Es lamentable que no se hubiera aceptado la propuesta inicial de Abelardo de realizar una encuesta financiada y supervisada por todos los precandidatos antipetristas a fines del año pasado, la cual le hubiera ahorrado el millonario costo de la consulta, nos hubiera dado la ventaja de preparar una campaña única contra el heredero de Petro y hubiéramos impedido la incertidumbre en los electores potenciales.

Pero no vamos a llorar sobre la leche derramada. Proyectémonos a lo seguro: no existe una campaña más preparada para derrotar a Cepeda ni para gobernar con la voluntad que se requiere como la de Abelardo. Acabará con el narcoterrorismo, la corrupción, la inseguridad, la quiebra del Estado, la bancarrota de nuestro sistema económico, reorganizará el sistema de salud, recuperará a Ecopetrol y el sistema energético que nos tiene al borde de los apagones, etcétera.

Las estadísticas de Atlasintel, una de las encuestadoras más prestigiosas del planeta, indican a las claras que la tendencia de Cepeda está congelada y no crecerá más; la de Abelardo viene creciendo en forma exponencial; y la de Paloma va en franco retroceso. Ya este tema queda zanjado pues no habrá más encuestas. La propia candidata y su variopinto equipo así lo han entendido, pero, en lugar de buscar un acercamiento con Abelardo, están buscando insignificantes apoyos como el del desvalorizado señor Fajardo.

Nos corresponde a los ciudadanos que pensamos en Colombia, antes que en nuestros gustos personales, como usted y como yo, tomar la decisión y dar el paso al frente apoyando a Abelardo de la Espriella. Además de salvar a la Patria de una terrible amenaza, como sería la prolongación del régimen petrista, tendremos la oportunidad de poner nuestro granito de mostaza en la construcción de la patria milagro que propone Abelardo y que Colombia merece.

Sólo debo hacer una necesaria advertencia. Esta batalla hay que darla en la primera vuelta. Lo menciono porque algunos piensan votar por Paloma a ver qué pasa en la primera vuelta y, si pierde, votarían por Abelardo en la segunda. No seamos ingenuos. Si Paloma pierde, ninguno de los que la acompañan votará por Abelardo y corremos el riesgo de que gane Cepeda. Ya anunciaron todos ellos que más bien votan por Cepeda o se van a ver ballenas. Es conveniente para el país tener en cuenta que a Cepeda hay que ganarle en la primera vuelta porque si tiene chance para la segunda, él y sus tenebrosos socios de la narcoguerrilla y del vandalismo se tomarán las calles y carreteras del país para constreñir por el miedo a la población para que vote por su candidato. Seamos conscientes, por favor, del peligro en que estamos.

Para reflexionar en medio de esta batalla, les dejo esta máxima de Marco Aurelio: “Perseguir lo imposible es cosa de locos; pero es imposible que los necios dejen de hacer algunas necedades” (Meditaciones, pag,105)