viernes, 6 de marzo de 2026

Vote bien, no bote su voto

José Leonardo Rincón Contreras, S. J.
José Leonardo Rincón,S.J.

Hay que salir a votar. No importa si el día es soleado o lluvioso. No se confíe en las encuestas creyendo que son apodicticas y no hay reversa. No permita que otros decidan por usted. Deje de lado la pereza dominical y ejerza su derecho ciudadano de participar y elegir. La historia ya nos ha dejado lecciones que no se pueden repetir. 

Cada coyuntura es importante y tiene sus particulares preocupaciones. Esta que vivimos ahora no lo es menos y lo sabemos. El contexto global es cada vez más complejo. Nuestros destinos como nación tienen que ser regidos autónomamente con una amplia manifestación democrática, respaldada por la decisión de un pueblo libre que quiere expresar su voluntad inclinándose por éste o aquel candidato.  Cuando el rio está revuelto la ganancia es de los pescadores. Cuando hay anarquía o las multitudes son indiferentes y apáticas, otros aparecen para tomar el control y hacerse fuertes con la debilidad de los otros.

Botar el voto es no informarse oportunamente y rayar un tarjeton señalando cualquier casilla, o rayándola mal para hacer que el voto sea nulo, o votando en blanco porque no se sabe a quien elegir. Es verdad que nos falta formación sociopolítica y nos dejamos llevar por lo que otros dicen, por las tradiciones familiares, por las apariencias engañosas, por discursos elocuentes pero mentirosos y, qué vergüenza que la práctica subsista, por la compra de votos.

Votar bien implica indagar por los aspirantes, conocer sus currículos, haberse enterado de sus propuestas, saber de sus realizaciones, tener la conciencia crítica para no tragar entero todo lo que de ellos se dice. En el juego sucio que se alborota por estos días, a algunos los demonizan y a otros los canonizan, sin más, solo para desprestigiar, para hacer daño. Absurdo. No hay que ser ingenuos. Claro, discernir no es fácil, tomar distancia buscando ser objetivos cuando alrededor los ánimos se exacerban y las pasiones se recalienten, no es fácil. Con tantas decepciones pasadas, con tantas desilusiones vividas, la pregunta es si al perro lo pueden operar varias veces. ¿Otra vez?

La jornada electoral de este domingo es doblemente importante:

-        Vamos a elegir nuestros representantes en las corporaciones públicas de la rama legislativa. Hay que mirar bien a quienes vamos a escoger porque después no habrá excusa para quejarnos si no nos hemos manifestado.

-        Y también podemos participar en las consultas partidistas que pretenden escoger, dentro de varias opciones, los respectivos candidatos presidenciales.

Ambas elecciones son tan delicadas como importantes. A veces nos despreocupamos del tema, porque finalmente todo seguirá siendo lo mismo. Ahí está lo grave. En comernos ese cuento arrastrados por inercias históricas. Cuando uno participa y lo hace en conciencia puede tener la frente en alto y mirar de frente. Se puede ganar, se puede perder, pero se habrá podido participar y esa es la esencia de la democracia.  ¡Pilas, pues!