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martes, 10 de diciembre de 2024

De cara al porvenir: zoo humano

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

A través de la historia los humanos nos reflejamos o nos hemos visto reflejados en algunas apariencias, actitudes y comportamientos de nuestros hermanos animales, lo cual nos aproxima aún más con estos compañeros de viaje instalados en la nave nodriza tierra.

Es así como desde las mitologías, las religiones o las simples vivencias cotidianas se han establecido características y semejanzas que pudieran ser empleadas para buscar asociaciones entre hombres y animales.

Veamos algunas de ellas:

El Espíritu Santo en forma de paloma, la mansedumbre del cordero asociado al sacrificio de Jesús, la inteligencia y su vínculo con el búho, los imperios con las águilas, la realeza con el león, la temeridad con el halcón, la fidelidad con el perro, el trabajo con el camello, la cobardía con la hiena, la paciencia con la tortuga, la fuerza con el elefante, el asesino con el tiburón, la nobleza con el caballo, la laboriosidad con las hormigas, la solidaridad con las abejas, la elegancia con las mariposas, la coordinación con las bandadas, el orden con el cardumen, la perfidia con las ratas, el mimoso con los gatos, la libertad y la alegría con los delfines, la astucia con el zorro, la valentía con el lobo, la constancia con las golondrinas, la timidez con la liebre, la fecundidad con el conejo, el poliamor con los bonobos, lo díscolo con las cabras, la ignorancia con los burros y los asnos, la sagacidad con el tigre, la perseverancia con los castores, la inquietud con los monos, el pecado con la serpiente, el tejedor con las arañas, el ser rastrero con los gusanos, la unidad con los pingüinos, la gracia con el pato, la distinción con los cisnes, el trabajo con los cerdos, la pereza con los osos, la persistencia con el tejón, la independencia con el oso polar, la tranquilidad con el perezoso, lo voluminoso con la ballena, el hablador con la lora, el abusador con el vampiro, la fortaleza con el rinoceronte, el cambiante con el camaleón, el ingenioso con el erizo, la caridad con el pelícano, la mosca con la muerte, el orgullo con el pavo real, el de la vista gorda con el avestruz, el tímido con el cusumbosolo, el laborioso con el buey, el constante con el gallo, el agresivo con el escorpión, el manso con la vaca, el avaro con la ardilla, el prudente con la garza, el espiritual con el pez, el vividor con el lagarto, el ágil con la gacela, el fiel con la tórtola, el coraje con el toro y la bruja con el cuervo, entre otros cientos y miles de analogías y similitudes.

Se dice que una de las principales diferencias entre los humanos y los animales es el uso del lenguaje. Con características particulares, los animales emiten sus propios sonidos, así:

Los humanos hablan, los perros ladran, los gatos maúllan, los gansos graznan, el lobo aúlla, la gallina cacarea, la rana croa, la oveja bala, la vaca muge, el burro rebuzna, el caballo relincha, el pájaro trina, el elefante barrita, el búho ulula, la abeja zumba, la ballena canta o resopla, los monos chillan, la cigüeña crotora, el grillo grilla, el ruiseñor gorjea, el pavo gluglutea, la serpiente silva, el león ruge, el jabalí arrúa, el delfín chasquea, la paloma zurria, la guacamaya clamorea, el murciélago chirria, los reptiles sisean, las cebras roncan, el cerdo guañe, el cuervo vozna, la lechuza chifla, el oso gruñe, la tórtola arrulla, la hiena ríe, el cuervo rebrama, el cisne vozna, entre otra gran variedad de sonidos.

Así mismo, algunos animales roen, picotean, desgarran o muerden.

Como un llamado a su protección y respeto, comparto una oración a San Francisco de Asís para pedir por los animales:

"Bendito seas, Dios Todopoderoso, creador de todos los seres vivos. En el quinto y sexto días de la creación, Tú creaste peces en los mares, aves en el aire y animales en la tierra. Tú inspiraste a San Francisco para que considerara a todos los animales como sus hermanos y hermanas. Te pedimos que bendigas a cada animal. Por el poder de tu amor, permite que ellos vivan según tu deseo. Siempre serás alabado por toda la belleza de tu creación. ¡Bendito seas, Dios Todopoderoso, en todas tus criaturas!, amén".

Dice Tolstoi: “Si un hombre aspira a una vida correcta, su primer acto de abstinencia es el de lastimar animales”.

Sentencia Mahatma Gandhi: “Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales”.

Finalmente recordemos que hay muchas personas que en su actuar y comportamiento, se parecen mucho a las gacelas de las praderas africanas y para peor, muchas veces mantienen el cerebro en modo avión.

Imposible no recordar los 200 años de la Batalla de Ayacucho el próximo lunes 9 de diciembre.

La Batalla de Ayacucho fue un enfrentamiento militar que tuvo lugar en la Pampa de Quinua, Perú, y que supuso la victoria del Ejército Unido Libertador del Perú al mando de Antonio José de Sucre sobre las tropas realistas.

martes, 5 de noviembre de 2024

De cara al porvenir: el humor y los humoristas

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

En días recientes falleció nuestra querida e inolvidable “Gorda Fabiola”, pilar indiscutible del Decano de los programas humorísticos en Colombia, “Sábados Felices”, fundado hace más de 50 años por Alfonso Lizarazo y una serie de personas y personajes que han hecho reír al pueblo colombiano en medio de tantas circunstancias difíciles por las cuales nos ha tocado vivir.

Humberto Martínez Salcedo y el maestro Salustiano Tapias, El “Mocho” Sánchez y el Inspector Ruanini, el Flaco Agudelo, Óscar Meléndez, el Príncipe de Marulanda Hugo Patiño, Jacqueline Henríquez, Álvaro Lemmon y el Hombre Caimán, Jaime Santos y Clímaco Urrutia, Hernando “Chato” Latorre, entre otros varios e ilustres humoristas, nos han sacado sonrisas, risas y carcajadas con su aguda inteligencia y capacidad de síntesis de la vida nacional e internacional, superando la tentación del morbo y de las situaciones obscenas.

También es imposible no recordar a nuestro muy querido y admirado Guillermo Zuluaga “Montecristo”, a Hébert Castro, a los Chaparrines, a los Tolimenses, a la Escuelita de Doña Rita, El Corcho, La Zaranda y a muchos otros de épocas recientes como “La Luciérnaga” y la voz inimitable de Guillermo Díaz Salamanca, que siguen alivianando nuestros caminos cotidianos con sus apuntes, sus chistes y sus pícaras observaciones del acontecer nacional o simplemente, desplegando agudezas y situaciones hilarantes que refrescan el alma.

Obviamente el corazón se nos arruga al recordar al malogrado Jaime Garzón asesinado por el solo hecho de hacernos reír pensando.

¿Qué haríamos sin la risa? ¿Por qué nos es tan escasa la alegría simple?

La sociedad de consumo ha trastocado hasta los propios sentimientos y sensaciones. El tener reemplaza y no le da cabida al soñar, al disfrutar, a la conversación ingeniosa, al compartir con los amigos, a simplemente “botar corriente” y disfrutar con lo simple, con la capacidad de narrar experiencias y colocarle un “picante” suficiente para que nos arranquen sonrisas y nos hagan entender que podemos ser felices aun cuando sea momentáneamente con casi nada.

En “El nombre de la Rosa” Humberto Eco arma toda una trama cuyo núcleo se encuentra alrededor de un libro de Aristóteles que reivindica la risa y la alegría y que es ocultado por un monje fanático que considera que si dejamos que la gente ría y sea feliz se va a dificultar la actividad de la Iglesia cuya estrategia de manejo alrededor del miedo, no puede ser socavada.

La mente sana, el cuerpo sano y una mente alegre, configuran un recetario espléndido para que nuestro paso por el planeta no se vuelva un camino de espinas.

Una amena conversación entre amigos, aun cuando se convierta en la repetición continuada de anécdotas, vivencias y acontecimientos muchas veces conversados, muchas veces disfrutados, se convierte en un verdadero paliativo ante la interminable sucesión de noticias y acontecimientos nefastos y tristes que se nos amontonan y aparecen por borbotones todos los días.

La risa evidencia de manera transparente la tranquilidad del alma, el espíritu sano, se asocia con las expresiones de amistad y de calma y se convierte en un refugio para protegernos de las tristezas y de las vicisitudes humanas.

Decimos como la expresión empleada en el Almanaque Bristol: “La risa, remedio infalible”.

martes, 11 de abril de 2023

De cara al porvenir: datos complicados

Pedro Juan González Carvajal
Por Pedro Juan González Carvajal

De manera juiciosa, y a través de un mensaje muy bien logrado y entregado a través de la televisión, la Fiscalía General de la Nación advierte a los niños que no deben guardar silencio y deben comentarle a sus padres o a una persona mayor, secretos que pueden involucrar abuso sexual.

Hasta ahí, todo va bien, pero luego recuerda la Fiscalía que uno de cada cinco niños en Colombia ha sido abusado sexualmente, lo cual es un verdadero exabrupto.

Uno de cada cinco equivale al 20% de la población infantil. Según el DANE, para el 2020 había en Colombia 4 millones de niños entre 0 y 5 años, ¿lo cual daría como resultado que cerca de 1 millón de niños han padecido de abuso?

Si lo anterior es cierto, me avergüenzo de pertenecer a esta sociedad que ha generado las condiciones para que este esperpento suceda y tenga cabida como algo casi que natural en nuestro medio.

Las causas son muchas y van desde la incultura y la falta de educación de la población, pasando por la inexistencia de un programa de educación sexual serio y frontal, así como malos o inexistentes procesos de planificación demográfica, y condiciones de pobreza que obligan al hacinamiento y que colocan en condiciones de indefensión a los infantes.

Tras bambalinas, está la crisis de la estructura familiar que se ha visto afectada por variables de todo tipo.

El argumento de que estamos en una época de cambio o que estamos ante un cambio de época, sirve como colofón a la destrucción de una estructura social primigenia y milenaria, cuya célula básica ha sido la familia.

No podemos revertir el tiempo ni el tropel de acontecimiento que ha llevado a esta realidad nefasta.

¿Será que entonces requerimos recuperar el modelo social espartano donde desde muy pequeños los niños -sin excepción alguna- pertenecen al Estado quien se encargará de educarlos y prepararlos para la guerra?

Si lo que hoy llamamos familia se ha convertido en una cárcel y en un infierno para nuestros niños, el problema es aún mucho más grave.

Familias compuestas por cualquier tipo de permutación sexual posible, donde en algunos casos los tuyos, los míos y los nuestros llevan a diferentes tipos de lazos y relaciones familiares.

Los niños son el principal activo de la sociedad y su esperanza de futuro.

Como dice el papa Francisco, no necesitamos reproducirnos como conejos para ser buenos católicos, pero este crecimiento demográfico hace que muchos niños nazcan sin ser queridos desde su concepción lo cual los sentencia a tener una primera infancia y un desarrollo indigno.

La vida digna, y no simplemente la vida, merece nuestra atención, responsabilidad y cuidado.

Tener unos padres responsables y un entorno favorable es la primera condición para generar expectativas de vida saludable en todos los frentes para los niños en su primera infancia.

Respeto, afecto, cuidado y alimentación nutritiva son ingredientes fundamentales para que el experimento más importante de la humanidad, el cuidado del ADN humano encarnado en generaciones de relevo por los bebés y los niños sea un experimento exitoso.

Como decía en su momento Caetano Velozo, “Hay que elevar a los niños a la categoría de patrimonio de la humanidad”, a todos, sin distingos ni de raza, ni de condición, ni de lugar geográfico de nacimiento, ni de religión, ni de sistema político, ni de forma de ver e interpretar el mundo.

Solo la especie humana atenta contra la integridad de sus críos. Ojalá aprendamos de aquellos a quienes despectivamente llamamos animales.