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martes, 4 de febrero de 2025

De cara al porvenir: desubicados

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

Uno de los propósitos del actual Gobierno es que el país entre en un verdadero “boom férreo”, para lo cual nos falta mucho pelo para el moño.

La red férrea colombiana se extendió rápidamente a finales del siglo XIX, llegando a una longitud de 2.700 kilómetros en 1930, mientras que las carreteras para ese entonces sumaban 5.734 kilómetros.

La red de carreteras colombiana al año 2022 es de 205.109 km, de los cuales 17.993 km corresponde a la Red Primaria Nacional, 44.833 km corresponde a la Red Secundaria Nacional y 142.284 km corresponden a la Red Terciaria Nacional.

La red ferroviaria de Colombia tiene una longitud total de 3.553 km, pero solo se utilizan unos pocos kilómetros.

En la actualidad existen 3 corredores férreos activos en Colombia: La Dorada - Chiriguaná, Chiriguaná - Santa Marta, y Bogotá-Belencito, pero se espera que antes de terminar el 2025 se sume otro en la zona del Valle del Cauca entre Palmira y Buga, inicialmente con fines turísticos.

Hace unos días la ANI (Agencia Nacional de Infraestructura) suspendió temporalmente el proceso de licitación pública de la APP férrea La Dorada - Chiriguaná, lo cual demuestra una vez más que el tema férreo en Colombia se maneja es a punta de titulares y anuncios y no de obras.

Diferentes gobiernos han invertido cerca de 65 billones de pesos en los últimos años en las Vías 4G, mientras que la reactivación férrea requiere al menos 42 billones de pesos, de los cuales 2.1 billones se necesitan para continuar con la recuperación del tramo Bogotá - Belencito y desde Yumbo hasta Caimalito, en Risaralda.

Los otros 40 billones se espera que sean a través de alianzas público-privadas (APP): una para cruzar la Cordillera Occidental entre Buenaventura hacia Palmira y la otra para conectar a Bogotá con la red férrea central, proyectos que se encuentran en etapas finales de prefactibilidad.

Otros proyectos que por ahora son solo ideas son la conexión férrea interoceánica entre Chocó y Antioquia y la otra entre Villavicencio y Puerto Gaitán, en el departamento del Meta.

Mientras nosotros seguimos soñando con reconstruir nuestra red férrea que en los años 60 era más extensa y funcional de lo que es hoy, recordemos que un país como Argentina, apuntaló como músculo para su desarrollo la construcción de una gran red férrea nacional.

Es más, uno podría hablar de que uno de los indicadores básicos de desarrollo es kilómetros férreos por habitante.

Entre 1870 y 1914 se construyó la mayor parte de la red ferroviaria argentina con capital inglés, francés y argentino. Esta red llegó a ocupar el décimo puesto en el mundo, con cerca de 47.000 kilómetros hacia fines de la Segunda Guerra Mundial. Luego, entre 1991 y 1993, en el marco de la Reforma del Estado del presidente Carlos Menem, se decidió la privatización ferroviaria en Argentina. Como resultado, los servicios de Ferrocarriles Argentinos fueron segmentados y concesionados a empresas privadas o cancelados definitivamente.

Este dato nos evidencia que perdimos un siglo de competitividad y de bienestar para los ciudadanos por culpa de gobiernos torpes, corruptos e incompetentes.

Un país mediocre como el nuestro, que no ha logrado siquiera construir y mantener una vía doble calzada entre las dos principales ciudades como lo son Bogotá y Medellín, no se atreve siquiera a soñar con un tren rápido entre ambas ciudades, proyectos que por ejemplo los chinos han propuesto construir vía concesión.

La mente enana no nos deja ver más allá del ombligo y la miopía gerencial en lo público y lo privado nos están sentenciando a que de una vez por todas, nos deje el tren.

Nota: es imperdonable que después de las trágicas experiencias del año 2024 con respecto a incendios forestales, a la fecha, más de 300 municipios no tienen actualizados los convenios necesarios con los cuerpos de bomberos (El Tiempo, enero 18 de 2025), lo cual es una muestra de la des administración que presidente, ministros, gerentes de entidades oficiales, gobernadores y alcaldes evidencian ante este tema.

Luego vendrán los incendios, las muertes, los costos ambientales y volveremos a escuchar las mismas entrevistas estúpidas con los mismos estúpidos personajillos y eso sí, jamás habrá responsables.

viernes, 22 de septiembre de 2023

Empresas Departamentales de Antioquia, EDA

Andrés de Bedout Jaramillo
Por Andrés de Bedout Jaramillo

Ahora que están en todo su furor los temas de TIGO - UNE y del Tren de Cercanías de Caldas hasta Barbosa, con extensión hasta el relleno sanitario de La Pradera, consideró importante recordar algunas anécdotas. 

EDA es otra hija del extinto Ferrocarril de Antioquia que comunicó a los antioqueños con Colombia y el mundo, con su red de transmisión y conmutación, instalada estratégicamente, y que colocó a nuestro departamento en la vanguardia de las telecomunicaciones.

Lastimosamente, a finales de los años 80 y principios de los 90, la guerrilla arremetió violentamente contra la red de transmisión instalada, dejando incomunicados a nuestros municipios. Gracias al ingenio y valentía del personal de EDA y a algunos equipos de transmisión que facilitó la extinta Telecom, se pudieron restablecer las comunicaciones, mientras se importaban los nuevos equipos. Telecom estuvo muy interesado en comprarle al Departamento de Antioquia su empresa de telecomunicaciones, pero los antioqueños no nos quisimos desprender de ella ya que gozar de autonomía en materia de telecomunicaciones, nos posicionaba favorablemente frente a los demás departamentos del país, respondiendo al desarrollo de Antioquia.

Conscientes del acelerado desarrollo que venía ocurriendo en el Oriente antioqueño y de las grandes inversiones que se requerían en transmisión, conmutación y redes, se decidió entregar esta zona a EPM, quien desarrolló en forma muy apropiada, las telecomunicaciones en 8 municipios. EDA, reubicó los equipos en los municipios que pedían a gritos ampliación.

Para esas épocas ya se empezaba a hablar sobre la llegada de la telefonía móvil, en un futuro relativamente próximo. EDA ya contaba con la potente telefonía móvil de la época, teléfonos para los carros, con una cobertura que superaba los límites de nuestra montañosa Antioquia; pero lo que se venía era algo diferente, teléfonos para las personas, sistema que revolucionaría totalmente las comunicaciones y dejaría sin espacio a la telefonía fija y a la móvil en los carros, golpeando fuertemente las infraestructuras de transmisión, conmutación y redes, que tenían tanto EDA como EPM. Ponerse a tono implicaba inversiones multimillonarias y enfrentar la competencia con grandes jugadores mundiales de las telecomunicaciones.

EPM optó por escindir telecomunicaciones, dándole vida a UNE, para buscar apalancarse, sin salir del mercado. Igual hicieron Telecom y otras empresas municipales. Para nuestro caso recodemos cuando EPM y ETB, salieron con los celulares OLA, fue la locura, un caso de crisis de éxito.

Han sido cantidades de alianzas, asociaciones y empresas las que han pasado por la prestación del servicio en Colombia, lo cierto es que ya tenemos más celulares que habitantes, que hay una empresa dominante y que TIGO-UNE, tiene más de 12.000.000 de usuarios y EPM tiene una muy importante participación accionaria en la empresa. Yo me resisto a creer que los miembros de la Junta Directiva, representantes de EPM, no tengan los argumentos suficientes para convencer a EPM, en capitalizar la empresa, para mantener su participación y seguir jugando en el importante mundo de las telecomunicaciones, donde todos los días nos sorprenden con nuevos inventos y adelantos.

En todo este trasegar, EDA, para garantizar supervivencia y actualidad, fue adquirida por EPM, pasando hoy a hacer parte del grupo TIGO-UNE.

No sé qué pasaría con las minas de carbón en Amagá, que surtían al ferrocarril y a las calderas de las principales empresas de Medellín, muchas de ellas ya desaparecidas. Las que sobreviven, seguramente se pasaron a gas.

Quiero pedir a nuestro Señor Jesucristo, por todas las personas que hicieron posible las viejas y nuevas comunicaciones en Antioquia y en el país.