Andrés de Bedout Jaramillo
Flaco
y traicionero servicio le están prestando a Colombia quienes critican con lupa
rastrera y malintencionada al presidente Abelardo.
Yo,
como colombiano, agradezco a Abelardo por haber derrotado al desastroso
comunismo petro-cepedista, desconocedor, en compañía de todos sus
irresponsables e indignos cómplices, de todas las atrocidades que cometieron
contra nuestra nación.
Hoy,
más que nunca, todos los colombianos que tengamos algún sentimiento de amor por
nuestro país estamos en la obligación de respaldar y ayudar a quien logró
derrotar a tan nefastos y diabólicos personajes.
La
mala leche de los críticos injustos y malagradecidos los hace ver como
cómplices y alcahuetes de todos los desastrosos hechos conocidos y por
conocerse, que tienen al país al borde del punto de no retorno.
Pero
tenemos a Nuestro Señor Jesucristo a nuestro favor, protegiéndonos e
iluminándonos para evitar que los idiotas útiles sigan empujando al país por el
despeñadero por el que nos tiraron los comunistas petro-cepedistas.
No
nos vamos a dejar. Creemos que el milagro de la patria se está dando, es el
camino que elegimos la mayoría de los colombianos. No vamos a ser tan pendejos
como para perderle tiempo a los críticos inútiles de hoy.
Yo
estuve antes de primera vuelta escéptico frente a Abelardo. Poco a poco me fui
convenciendo de que era la única alternativa para sacar a los diablos de
nuestro país y por eso terminé votando por él. Y siquiera ganó. Y creo que está
haciendo bien la tarea: trabaja duro, explica claro, actúa rápido, está
conectado con las regiones, está gobernando para todos los colombianos, le
duele el país, es responsable, da buen ejemplo, cree en la familia y, lo más
importante, cree en Dios y respeta sus preceptos.
Siento
mucha tristeza viendo amigos equivocados, creyendo que criticando al que nos
salvó van a obtener réditos políticos. Con el corazón y el cariño que les
tengo, les pido que no se sigan equivocando, que reflexionen y aterricen. Ahora
lo importante es sacar al país del atolladero, con lo que tenemos.
Dios
mío, ilumínalos por favor.
.jpg)