martes, 27 de octubre de 2026

De cara al porvenir: acciones inaplazables

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

Dentro de la agenda de actividades pendientes por definir y realizar en Colombia, en el corto plazo, traigo a colación, como ejemplo, las siguientes:

Un país que se ufana de tener una geografía privilegiada, con abundancia de agua y con todos los pisos térmicos disponibles durante todo el año, es apenas obvio que pueda llegar a pensar en convertirse no solamente en autosuficiente y soberana en términos alimenticios, sino, además, en ser despensa para el planeta.

Para esto debe garantizar que los insumos básicos estén bajo su control, de modo que no dependa de factores externos para poder sacar adelante tan loable propósito.

Por ello, es conveniente que seamos autosuficientes en la producción de fertilizantes, para lo cual deberíamos adquirir la totalidad de la empresa Monómeros S. A. cuya breve descripción presentamos a continuación. También podemos considerar en crear una empresa mediante asociación público-privada para garantizar el aprovisionamiento permanente de este insumo vital.

Monómeros Colombo Venezolanos S.A. es la principal empresa de fertilizantes e insumos agroindustriales en Colombia, atendiendo a más del 80 % del campesinado nacional y proveyendo cerca del 40 % del mercado de fertilizantes. Fundada en 1967, su sede principal e infraestructura portuaria se ubican en Barranquilla, generando más de 1600 empleos directos.

Características clave de la empresa:

* Origen y propiedad: es una empresa de integración binacional filial de la Petroquímica de Venezuela S.A. (Pequiven).

* Impacto en el agro: produce insumos y fertilizantes vitales para la caficultura, la siembra de palma de aceite y la producción de papa, siendo fundamental para la soberanía alimentaria del país.

* Disputa por su control: Dada su importancia estratégica, el Gobierno colombiano ha buscado recuperar el control accionario mayoritario a través de Ecopetrol, especialmente tras intentos previos de privatización que fueron frenados por las autoridades colombianas.

Otro asunto importante es el establecimiento universal de una tarifa única de energía eléctrica para todo el territorio nacional, tal como en su momento lo consiguieron la Gobernación de Antioquia, la Alcaldía de Medellín y Empresas Públicas de Medellín para todo el territorio antioqueño.

Las tarifas de energía se unificaron en el departamento de Antioquia en el año 2008.

Este proceso se consolidó luego de que las Empresas Públicas de Medellín (EPM) adquirieran y liquidaran la Empresa Antioqueña de Energía (EADE), logrando unificar el costo del kilovatio-hora para todos los municipios del departamento.

La equidad y la eficiencia en la prestación del servicio solo se logrará si te toma el toro por los cachos. Solo la solidaridad democrática nos permitirá salir del berenjenal en el cual nos encontramos hoy en muchas partes del país.

Otro elemento sería aumentar la capacidad de refinamiento de petróleo, de modo que podamos aprovechar nuestro patrimonio petrolero satisfaciendo la demanda de productos con valor agregado.

La preservación del recurso hídrico debe ser considerado como un objetivo nacional. Es el producto más importante para la vida y todas las proyecciones de futuro advierten crisis mundial por escasez, lo cual atentaría contra la supervivencia de la especie humana y otros tipos de vida.

Imposible pasar por alto el remedio definitivo a los problemas de La Mojana y del Canal del Dique.

Por último, es necesario preservar, explotar y proteger racionalmente nuestros minerales estratégicos, desde la bauxita en el Urabá Antioqueño, el uranio en el Chocó, el coltan en el Guainía, Vichada y Vaupés (por ahora) y las tierras raras en la Orinoquía y en el Vichada. Sin olvidar nuestro oro y nuestro platino, así como el carbón, el ferroníquel y el cobre.

Solo una verdadera conciencia geográfica e histórica nos ha de permitir aprovechar adecuadamente la exuberancia de las riquezas naturales con las que la providencia nos dotó.

Requerimos eso sí de gobiernos y gobernantes idóneos, pulcros y con visión de futuro para poder sacar el país adelante, así como de un sector privado pujante.