Luis Alfonso García Carmona
Gran parte de los
espacios noticiosos son copados por el conflicto venezolano, que parece no
tener fin.
Esperaban los hermanos
venezolanos, así como los demócratas del mundo entero, que, con la extracción
del dictador Maduro para someterlo a la justicia norteamericana, se abriría
la salida democrática que ese sufrido país espera desde hace más de 25 años.
Sin embargo, cada vez
la frustración se apodera con más fuerza de los millones de exiliados que vagan
por el mundo en busca de iniciar un nuevo plan de vida y de quienes permanecen
todavía bajo el yugo del régimen espurio y violento de la señora Rodríguez.
La administración Trump
ha manifestado su satisfacción por haber logrado un acuerdo histórico para
la explotación de las reservas petrolíferas venezolanas, pero, en cuanto al
regreso a la democracia, advierte que Venezuela no está preparada para un
proceso electoral. ¿Cuándo lo va a estar?
Por su parte, la
dictadora Rodríguez repite como lora mojada la misma fórmula, sin señalar
siquiera una fecha aproximada para el inicio de un proceso electoral o dar a
conocer un plan para su preparación.
Siguen los dirigentes
de la oposición venezolana y los voceros de los presos políticos expresando su
rechazo, sin la menor posibilidad de ser oídos. Parece ser que los
norteamericanos están satisfechos con el arreglo logrado pues resuelve la
precariedad de sus reservas de hidrocarburos frente al creciente consumo del
mercado estadounidense. Y la camarilla gobernante de Venezuela también se
conforma con la situación, pues dispone del poder militar, político y
económico siempre y cuando obedezca los requerimientos de la potencia
americana. Guarda, además, la esperanza de que, tarde o temprano, se producirá
un cambio en el gobierno de U.S.A. que favorezca sus interesas.
¿Cuál sería, entonces,
la manera de salir de este pernicioso círculo? Está en manos de la
oposición, para lo cual debe adelantar sin dilación los siguientes pasos:
1. Suscribir un acuerdo
de unidad entre todos los grupos opuestos al régimen actual. La realidad es
que María Corina Machado aparece como la líder indiscutible de la
mayoría de los venezolanos que quieren un régimen democrático, pero la
suscripción de un documento de esta naturaleza y su difusión internacional
intensificará su importancia.
2. Los suscriptores del
documento elevarán una petición al presidente de USA para que, bajo su
vigilancia, se convoque un proceso electoral para la elección de presidente y
Tribunal Constitucional.
3. Comenzará designando
un nuevo Consejo Nacional Electoral, encargado de organizar y supervisar
las elecciones para garantizar su transparencia y el respeto de la voluntad
popular. Deberá estar compuesto por 3 miembros designados por el régimen
actual, 3 por los grupos inscritos de oposición y 3 árbitros internacionales,
con voz y voto, designados por el gobierno de USA.
4. Desde la fecha de
iniciación del proceso electoral todos los candidatos inscritos podrán
residir y movilizarse libremente por el territorio venezolano, bajo la
protección pública o privada proporcionada por el gobierno de USA.
5. Los inscritos como
aspirantes se comprometen a respetar los acuerdos petrolíferos suscritos con
el actual régimen para darles un sustento jurídico permanente del cual carecen
en la actualidad, por estar suscritos por un gobierno que no ha sido
elegido de acuerdo con la Constitución venezolana.
6. Estarán habilitados
para votar los venezolanos residentes en territorio nacional o en el
exterior y los presos políticos, los cuales deberán ser liberados antes de la
fecha de los comicios.
7. Para los comicios se
contratará una veeduría internacional absolutamente independiente,
aprobada en el CNE.
8. Se socializará ante
el mundo la petición al gobierno de USA para recolectar ayudas económicas,
respaldos políticos y difusión a gran escala, hasta lograr que se cuente con un
cronograma serio, y un agenda detallada y digna de credibilidad por parte de
la oposición.
Nos duele el calvario
que han tenido que sufrir nuestros vecinos y hermanos, y esperamos que estas
reflexiones ayuden a abrirles un camino de esperanza en medio de tanta
iniquidad.
