Rafael Uribe Uribe
La entrada en
servicio de Puerto Antioquia y la culminación prevista para el próximo año de
la vía al mar con las obras del Túnel del Toyo, convertirán a Urabá en una
plataforma estratégica para fortalecer la seguridad alimentaria y ampliar la
exportación de productos agropecuarios.
El banano
sigue siendo el pilar productivo de la región, con 32 465 hectáreas
cultivadas, el año anterior sus exportaciones alcanzaron 81,9 millones de cajas
y la productividad regional creció a un ritmo superior al promedio nacional.
A este
liderazgo se suman otros renglones importantes: el plátano ocupa 36 000
hectáreas y sostiene a más de 7000 familias; la palma aceitera cubre 12 000
hectáreas y las nuevas tecnologías auguran un desarrollo exitoso; el cacao
alcanza 10 446 hectáreas; la región cuenta, además, con el mayor cultivo
de piña del país, el segundo hato de búfalos y 15 000 hectáreas de arroz
con una condición hídrica privilegiada durante todo el año.
El potencial
de crecimiento es inmenso. Según el Plan de Ordenamiento Territorial
Agropecuario, Urabá cuenta con cerca de 350 000 hectáreas con
posibilidades de expansión, aptas para cultivos como maracuyá, limón Tahití,
arroz, cúrcuma, jengibre, granadilla, pitahaya y mangostino.
La ganadería
es otro eje estructural. Urabá posee el hato bovino mayor de Antioquia con más
de 626 000 cabezas distribuidas en 8200 fincas. Esta base abre espacio
para impulsar modelos silvopastoriles, carne certificada y cadenas de lácteos
con mayor valor agregado.
A este
potencial productivo se suma un factor decisivo, la logística. Urabá es una
plataforma exportadora natural: Puerto Antioquia y la conexión vial con el
centro del país permitirán que los productos agrícolas lleguen a los mercados
internacionales con menores costos y tiempos, una ventaja que pocas regiones
agrícolas de la patria reúnen en igual proporción.
El principal
desafío está en el ordenamiento institucional. La actualización catastral es
clave para organizar el territorio, atraer inversión y garantizar seguridad
jurídica a productores y empresas, y, de especial importancia, revisar la Ley
70 relacionada con los territorios afro del Chocó y Antioquia para facilitar un
desarrollo agropecuario ordenado, sostenible y compatible con las realidades
sociales de esas regiones.
Urabá no es
solo una región agrícola: es la puerta de entrada para que el país dé el salto
hacia una agricultura moderna, exportadora y sostenible. Colombia necesita una
despensa estratégica y Urabá ya cuenta con el suelo, el clima, la ubicación, la
tecnología y la gente para convertirse en ella.
El Rincón de Dios
“La medida del
amor es amar sin medida”. San Agustín
